Poemas

  • 3 Poemas de Heo Yunjeong, poeta surcoreana

    3 Poemas de Heo Yunjeong, poeta surcoreana

    Heo Yunjeong. Nació en Sancheong-gun, Corea. Comenzó su carrera cuando publicó poemas en la revista literaria tradicional «Literatura Contemporánea»en 1980. Fue editora y directora de la revista de poesía «Mack»  durante 11 años. Es directora de PEN Literatura en Corea, miembro del comité de planificación de la Asociación de Poetas Coreanos y del Comité de Intercambio Sur-Norte. del Comité de Intercambio Sur-Norte de la Asociación de Escritores Coreanos.  Ha publicado varios libros de poesía entre ellos «A Seorae Village Woman» y «One Hundred of One-Line-Poem». Recibió el 1er Premio de Arte Baekja, el 1er Premio Literario Sinsaimdang, el Premio Internacional PEN de Literatura (2016) y el XX Premio de la Asociación Coreana de Escritores (2023). «En particular, Heo Yunjeong es la poeta representativa que escribe ‘poemas de una línea’. También es la primera poeta que escribe un poema y ha publicado la colección de poemas utilizando el algoritmo de la metáfora. En ese sentido, es muy significativo y valioso en la historia de la poesía coreana que la poeta Heo Yunjung haya trabajado en ‘Cien poemas de una línea’» (poeta y crítico Byeon, Euisu).

    Día 13

    El reflector

    desgarrado por una navaja

    El sol llevando una cresta

    El asesinado piano

    La mancha de sangre es

    música bailable

    Un punto de inflexión es

    el cruce erupcionado de espinas

    Un papel sensibilizado hace sonar una sirena

    La  narración de la cámara.

    Un montaje se ríe.

    El Diseñador

    ata el sol con una cuerda

    La luz

    es delirante

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Nho Taemaeng, poeta surcoreano

    3 Poemas de Nho Taemaeng, poeta surcoreano

    Nho Taemaeng. Changnyeong-gun, República de Corea (1962) Se licenció en Medicina por la Universidad de Yeongnam y en Filosofía por la Universidad Nacional de Gyeongbuk. Publicó los poemarios «Voy a Yuri, me quemo», «Llama a la cabra azul», «Quema el Byeogamlok» «Los pájaros blancos en las ramas del árbol Retusa Fringe» Recibió el premio literario Joong-Ang Rookie (1990), el premio de la Asociación de Poetas de Daegu (2016) y el premio literario Siphon (2022). Poeta Nho, Taemaeng dice: «Un poeta no tiene para siempre sólo su propio tiempo; cuando actúo, es que no estoy pensando (o escribiendo poesía), cuando pienso, en silencio, miro el mundo, no escribo poesía, es lo que nada hago”.

    Ten piedad de esas colinas, árboles que arden con fuego y sangre

      – Réquiem 2-2

       

    Comimos los huevos de oro del fuego

      comimos el olor del fuego

      comimos la sensación del fuego

      somos el sueño del fuego

      somos las canciones del fuego

      comimos las masacres del fuego.

     

    Nacimos en el fuego.

      

    rasgamos la fina película de fuego 

     nacimos como el futuro del fuego

      nacimos como el apocalipsis del fuego

      nacimos como las negras cenizas del fuego

      nacimos otra vez como el pasado del fuego.

       

    Recuerda, aquellas colinas y valles

      palmeras ardiendo como fuego y sangre, recuerda.

     

     El fuego mordía los árboles con sus dientes rojos como un niño

    en el negro y profundo agujero en el curso de agua

    la afilada mano del fuego

     raspaba el borde del agujero negro.

     

    Ten piedad

    mi masacre e indiferencia

      mi ignorancia y tranquilidad

     

    déjame recordar, esa colina y valle

    la palmera sosteniendo libro y espada

    levantando el fuego azul erguido.

    Los ángeles lloran

    Réquiem 1-5

    Las estrellas en el cielo

    Todos están en el suelo

    En lo alto de la escalera, los ángeles

    miran hacia abajo las oraciones de las lágrimas y el dolor en que se han convertido las estrellas,

    La oscuridad de la tierra

    cubre el tobillo del ángel con el río

    aunque a altas horas de la noche, los sueños de la gente son tan brillantes, radiantes;

    los ángeles ni siquiera pueden bajar a las estrellas a la tierra.,

    Oh, nuestras penas brillantes,

    Oh, la eterna escalera de los ángeles,

    La tierra de sólo estrellas brillantes donde la gente se ha ido,

    Los ángeles indecibles están llorando,         

    Las personas que no pueden oír se filtran en la oscuridad

    sólo las estrellas que conocen la oscuridad

    brillan en los cielos como un oscuro silencio,

    Es hora de que el llanto se convierta en un río

    para que la tristeza se convierta en ángel.

    El fuego de mi memoria, ahora calla

    Réquiem 2-8

    Río azul

    moja ahora el jardín de flores de esa llama,

    paulownia púrpura,

    recupera ahora el corazón de esa llama,

    Pájaro rojo ardiente,

    sostén el fuego, ahora vuela a través de esas estrellas;

    fuego en mi memoria,

    déjame mirar soñadoramente la luz azul

    ahora tranquila como un lago,           

    nunca ante mí

    aunque no llegue los días de paz

    el interior del tarro cocido al fuego

    lágrimas aplastadas y lamentos en el barro;

    Es siempre la huella del fuego lo que el agua recuerda,

    por eso el recuerdo de la llama,

    el fuego en mi memoria,

    ahora cierra los ojos y quédate quieto como un lago,

    Confía en la memoria del agua,

    Tú, piensa en el recuerdo del agua;

    que tengas la paz del fuego.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 21 de marzo – Día Internacional de la Poesía.

    21 de marzo – Día Internacional de la Poesía.

    Desde Poémame hemos querido hacer nuestro homenaje al Día de la Poesía. Pedimos a nuestros «poemantes» que aportaran un pequeño fragmento de cuatro versos donde dejaran plasmados sus pensamientos y sentimientos sobre la poesía. Hemos sido 27 los que hemos aportado nuestros pedacitos de poesía para componer este bonito homenaje a esto que tanto nos gusta: LA POESÍA.

    Os dejo aquí el resultado final.

    «Poemantes»

    He pintado palabras
    sobre pieles dormidas.
    Despertaron con los latidos
    de cada verso.

    Y lloran otros versos,
    que respiran desde el alma
    en una soledad que lastima,
    el sueño de una lágrima.

    Y un pájaro incoloro, de agua,
    se posa en mi mirada y se disuelve…
    en un mar de líquidas palabras,
    de primavera y poesía.

    El poeta, en su inexperiencia,
    sueña amores con precoz demencia,
    mil ventiscas en su mente siembran
    una historia sin fin.

    Y una a una
    se dibujan las letras
    con cada latido ausente
    del corazón.

    ¿Qué tendrá la poesía
    que ante un hermoso poema
    una ola en mis ojos brota
    y mi coraza se agrieta?

    Del alma trémula
    salen palabras con alas,
    en vuelo caprichoso,
    hacia tierras ignoradas.

    He soñado con amaneceres
    que regasen con su luz
    las horas de mis días tristes
    por las añoranzas del pasado.

    Beso de agua
    que acaricia
    en cada verso
    el cielo de los ojos.

    Conociendo nuevos mundos
    estrechando las distancias
    la poesía nos une
    en sentimiento y palabras

    Tregua por hoy… y mañana
    (quizás una semana)
    al inquisidor que desvela
    por la infamia de un verso.

    Se desmayan las palabras
    sobre la cama blanca
    su obscura sangre derramada
    en versos de hielo y llamarada.

    Lienzo eterno
    la oscuridad del firmamento,
    aluzado por infinitud de versos.
    Cada galaxia un poeta, cada astro un poema.

    El hondo conocimiento,
    esa leve maquinaria
    de los poetas que crean
    la palabra apasionada.

    No fatuo algoritmo,
    más bien es melodía
    surgiendo como un río
    de incógnitos inicios.

    Te viene a buscar mi pluma
    para acariciar tu cara,
    para convertirte en ala
    que vuele con mi locura.

    Sangran dolor, amor, pasión,
    sobre papel de bronce y plata,
    en un poema que desata
    cúmulos recios de emoción.

    !Somos tantos versos, Sancho!
    y dudas ¿Qué es poesía?
    ¡Vamos, libera a ese “Quijote”!
    que todos llevamos dentro.

    Entre los árboles que crecen en tus ojos
    hasta la raíz de cada partícula
    del color celestial de tus pupilas,
    hay un hermoso poema de distancia.

    Bajé al río sola, sin más compañero que el vestido que me cubría.
    Me descalcé, porque quería fundirme con el paisaje.
    Hundí mis pies en el agua que brincaba…
    Y supe que así lograría alumbrar mi mejor poema.

    Creerse poeta para alimentar al olvido…
    Dar a los muertos el pan de cada noche…
    ¡Así sea el canto del ave desde la cigarra!
    Oh, perla de la rosa sedienta de alma…

    A lo largo de la historia
    el árbol de la poesía
    da frutos, son ambrosía
    ¡de la humanidad la gloria!

    ¡Bendita poesía, y
    a sus poetas!
    Qué con sus letras,
    nos regalan belleza…

    Abracé la poesía
    buscando una forma de hacer fluir
    estos gritos internos.
    Y terminó por salvarme…

    Y fui la tercera en discordia
    la manzana prohibida
    de mil versos ataviada
    nacida en el día de la poesía.

    .

    Gracias a (en riguroso orden de participación) : @horten67 @Marna  @mariaprieto  @josemanuelperez @Tali @apina @vateignoto @Pippo @Paco10 @AuroraPatVe @ludico1964 @acuarionegro0855 @AljndroPoetry @Pradoalto @Rraffa @Melchor @aldanalisis @Minada @hugoandres54 @ARTEMISA.POEMAS @ArturoFreire @Saltamontes @Isa_sonrisas31 @delaotapia @Selene.Arte
  • 3 Poemas de Rossana Estrada B, poeta guatemalteca

    3 Poemas de Rossana Estrada B, poeta guatemalteca

    Rossana Estrada B. Poeta guatemalteca, investigadora social. Dentro de su formación académica cuenta con Maestría en Comunicación, estudios de Maestría en Literatura Hispanoamericana, Licenciatura en Ciencias de la Comunicación por Escuela de Ciencias de la Comunicación de Universidad de San Carlos de Guatemala y periodista profesional por la misma universidad.  Eco-feminista. En los últimos años se dedica a estudios de conocimientos ancestrales de diversas culturas. Ha publicado seis libros de poesía y doce libros sobre temas académicos, editado por la Universidad de San Carlos. Ha participado en lecturas de poesía, festivales, congresos y encuentros literarios en varios países. Algunos de sus textos han sido traducidos a otros idiomas. Ha recibido varios reconocimientos por su trabajo literario y académico.

    Infinita

    Soy una flor silvestre

    pequeña y libre:

    todo el infinito cabe en mí.

    La luz recorre mi tallo,

    pasan la niebla y las nubes cerca de mis poros;

    la historia abona las hojas,

    el cielo besa mis colores

    (de libro Tribu Universal)

    Cabalgar mareas         

    En el fondo de mi océano

    una dosis de nostalgia se liberó junto al olvido,

    explorar la propia sombra no necesita de escudos,

    sané con pétalos de luz,

    con besos de lluvia.

    Tracé el vuelo,

    ahora endulzo la ruta con caracolas y astros. 

    Acepto mi propio espejo de mar y constelaciones,

    lo fuerte del impulso,

    el amor que sostiene,

    mis raíces de tierra,

    las alas en los sueños,

    juego con las nubes.

    La transformación en medio de mareas,

    los umbrales forjan las llaves de otras dimensiones,

    la conciencia comprende la alquimia de estos tiempos.

    Desplego la alegría que me habita,

    la ola donde sobrevive el presente y el futuro.

    (de libro Navegar la luz)

    El cántaro de Acuario

    Entre tanto oscuro infinito

    destellan estrellas y galaxias,

    navego por esas vastedades

    sin ser astronauta,

    los volcanes de lava de Marte endurecen los tobillos y mi impulso,

    los pasos son firmes;

    Urano influye sobre los asombros,

    distante y cercano, colabora con la revolución de ideas,

    los nuevos aires que vierte el cántaro de acuario,

    lo efímero lo lanza al vacío,

    la historia nos rodea y parpadea.

    Traspaso el aire,

    no es inmortal la línea del tiempo,

    los novísimos esquemas saltan sobre las cabezas

    y bailo con ellos;

    trazo en una nube la cartografía comunitaria;

    me abrazo, te abrazo,

    juguemos con la inmortalidad.

    (de libro Tribu Universal)

  • 3 Poemas de Oh Se-young, poeta surcoreano

    3 Poemas de Oh Se-young, poeta surcoreano

     Oh Se-young. Yeong-gwang, Corea (1942). Fue profesor de Humanidades en la Universidad Nacional de Seúl. Tiene 27 poemarios, como «The Other Side of Love», «Shadow of the Wind» y «Clap in the Dry Sky», así como algunos libros académicos y de prosa, como «Poetics» y «Analytical Reading of Contemporary Korean Poetry». Ha recibido el Premio Literario Manhae, el Premio Literario Mogweol, el Premio Literario Jeong Jiyong, el Premio Literario de Poesía Soweol y el Premio Literario Gosan, así como la Medalla Cultural de la Corona de Plata del Estado. Su poemario «The Checkerboard of the Night Sky» en inglés fue seleccionado como uno de los 12 mejores libros de poesía de Estados Unidos en 2016 por la revista de crítica estadounidense Chicago Review of Books. Sus poemarios han sido traducidos al inglés, francés, alemán, español, checo, ruso, chino, japonés, etc. Actualmente es miembro de la Academia Coreana de las Artes.

    Ruta del Mar del Norte

    Invierno helado,

    mientras atizo la chimenea, de repente

    pienso en un barco en el mar nocturno

    navegando por los polos.

    El combustible ya ha empezado a agotarse;

    Yo soy

    el viejo fogonero de esta nave

    quemando carbón en la cámara de combustión.

    Tirando de un viejo barco de vapor

    contra las infinitas olas del tiempo

    He llegado hasta aquí.

    Tormenta de nieve fuera.

    El calor por dentro aún no se ha perdido;

    la emoción de navegar se ha ido hace tiempo

    Destino desconocido,

    el curso se desvió

    la única confianza es la Estrella Polar, las Cruzadas.

    Bajo el crucifijo colgado en la pared

    un mapa incorrecto en la mano

    los ojos se oscurecen sosteniéndolo hacia la luz de la chimenea

    con ondulante y fino humo blanco saliendo de la cámara de combustión

    La ruta del mar del norte

    a la deriva en el océano helado de la noche.

    La vida es      

    un camarote oscilante.

    Rayo

    ¿Se ha derrumbado el dique galáctico?

    Un estruendo que cae del cielo a medianoche.

    Finalmente

    la lluvia podría

    desbordar a la tierra.

    Soldadura

    De donde es la roca volada

    Anoche

    un meteoro rompió el cielo, cayó al suelo;

    hoy, el sonido ardiente

    retumbando, retumbando, bang

    fuerte golpea un rayo.

    Alguien sube rápidamente

    la llama azul

    retocando el cielo agrietado.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • «La larga noche de las jaurías» de Mariela Cordero (Nautilus Ediciones, 2023)

    «La larga noche de las jaurías» de Mariela Cordero (Nautilus Ediciones, 2023)

    Crónicas del Olvido

    LA LARGA NOCHE DE LAS JAURÍAS, DE MARIELA CORDERO

    **Alberto Hernández**

    1.-

    ¿Cuántas imágenes capacitan al lector a ser parte de aquella noche inicial, la que jamás será desprendida del origen, mientras otras sombras se combinan para ser ruidos, aullidos, soplo de sables, disparo o cuchillada? ¿Cuántas cicatrices cabalgan los versos que leemos mientras la realidad sucumbe y se hace añicos contra nuestros sueños? ¿En qué país o pesadilla se fecunda la sangre olvidada por quienes madrugan bajo el silencio o se revisten de arrogancias mientras las calles o las arterias del cuerpo son recorridas por las hienas del poder o por la fantasmagoría de logaritmos ideológicos?

    La poesía –ese asunto que muchas veces comulga con lo indeseable, porque ella es capaz de todo- se abre como una granada y estalla en la cara de los versificadores de escritorio, los que se remedan ante el espejo y pasan de largo mientras el espacio que ocupan se borra ante la fuerza de la brutalidad. La noche, entonces, es la proveedora de un geometría que culmina en un círculo vicioso: la sangre, la muerte, los últimos versos de cada discurso o la prominencia del golpe que recibe el rostro, el golpe adecuado según como se ha aprendido a abrir heridas e imaginar cicatrices.

    Los perros de la nocturnidad saben que serán parte de un poema. La jauría hará fila para el cuestionario, para el recuento de imágenes que cabalgarán la estructura del poema. La noche y su cuerpo hecho cuerpo en el humano recorrer de quien es víctima propiciatoria. Seguramente, eso no lo dice el poema, pero su trasunto enarbola la simbología, abre la granada para que explote con todas sus variantes dolorosas.

    Y si de la noche venimos y hacia ella vamos, como afirma Gerbasi en su universo poético, vale decir que la noche, la sombra de esa noche, hecha plural en la boca que aúlla, se hace jauría y arremete contra quien revela su desacomodo y se rebela contra su distópica algarabía bestial.

    La poesía, desvestida como debe andar, nos habla desde esa noche, la que Mariela Cordero nos arrima con sus adjetivos y su fuerza verbal. Digamos que estamos frente a una poética del desgarro, del dolor y de unos amores que se devuelven, que forman parte de esa larga y espesa huida de la jauría y sus noches. 

    2.-

    Don Alfonso Reyes, en La experiencia literaria, afirma que “Hay categorías de la lectura”, y cita a Heine y a Sor Juan Inés de la Cruz para sustentar que bien vale saber entrar en ésta, la lectura, para poderla decir en voz alta, como hacía el primero de los citados con Don Quijote de la Mancha, y la segunda, quien se quejaba de no tener más compañeros que el tintero y la pluma para escribir, para decir del mundo. En este sentido, una poesía que se formula como un deslave, ésta que nos entrega Mariela Cordero, precisa de una lectura en voz alta para que se oiga más que el aullido de la jauría, y que se haga de las herramientas para crear una poética que habrá de descubrir la sombra nocturna y revelarla a los lectores, quienes seguramente también son víctimas de esos peligrosos personajes que ambulan por las noches en búsqueda de heridas y sangre, los que han hecho de un país desolación y “flor difusa”.

    La lectura nos conduce por los “signos heredados” de la destrucción. Y de seguidas: “Seguiste el curso de las jaurías, Ahora/ no tienes nombre”. Esa segunda persona alude directamente a quien entra en el texto, a quien lo resume en su yo, que se hace plural en la desaparición de quien antes era un sujeto conocido, nombrado. El proceso de destrucción es perfecto, bien pensado, por eso “Sólo amas el círculo” hasta sentir que “Un cuerpo/ es ardor/ para morir”.

    He aquí la puesta en escena de la lectura en voz alta: quien enfrenta a la jauría sabe hacerlo, grita, también aúlla, se relame las heridas, y cree que “Los cazadores son engullidos/ por un brutal océano/ esplendente/ que los deja ciegos”. Sería, para consuelo, la derrota de quienes se han convertido en esos lobos que obedecen las órdenes de un poder oscuro, nocturnal. 

    Dice la voz de la poeta: “y fue tarde cuando descubrimos/ que también estábamos heridos de muerte”.

    Ya no es una segunda persona del singular, una sola persona: ahora es un plural que se abre como país en medio de tantos yos acosados. Desde esa perspectiva quien vive en el poema siente “la desquiciada praxis/ de pesar las almas”. 

    3.-

    Leo este poemario como un relato. Leo el relato de este poema que al ser convertido en uno vierte toda su fuerza en un tema: la muerte, la que aparece cuando la jauría hace de la noche su festín. No obstante, quien habla desde el texto afirma: “aspiras (a) gozar la definitiva e íntima desgarradura: // amar”. Amar duele, sobre todo si se ama en medio de un aullido. O en ausencia. 

    Una metáfora destaca en medio del bullicio y los gases:

    “El ligero roce de alas del colibrí

    se transforma

    en brutal

    tacto de relámpagos”.

    Insiste la voz: “…busca el dolor incrustado/ el brillo férreo/ de amar/ Ser herida”.

    (…) Ser gota, lluvia, diluvio”, mientras el cuerpo, todo, se disuelve. 

    De allí: “…un presagio// astillado/ de certeza”.

    4.-

    La imagen del otro: ser el otro en él mismo, su reflejo. Tesis que la transfiguración. En el poema ´Morir es cambiar´ esta idea frecuenta el poema: la otredad frente a las fisuras de la realidad. Y un sentimiento que sólo era referencia: la vergüenza aún/ no existía”, mientras ahora “sangran lo recuerdos” y se muestran “la arruga y la cicatriz (…) como quien se entrega/ a la muerte”.

    En el poema “El país y la sangre” la autora se abre más al tema:

    “Todo fue sangre (…) el tacto es sólo vehículo/ para la herida/ y el cuerpo/ es el recinto de los temblores (…) el aullido de libertad/ mudó en lamento/ y las risas se convirtieron en tumbas (…) Todo fue sangre en el país que amas”. 

    El poema, su materia, es la misma realidad que se relata. La poesía se asigna una responsabilidad: es una suerte de salvoconducto, de pasaporte para indagar en el territorio invadido, en el país donde la noche es el punto de arribo de la jauría: la noche es sólo una metáfora. No hay horario para esa noche. La sombra siempre está bajo el sol. 

    Pero aparece, nunca desaparece, la esperanza, esa suerte de muelle donde llegan los mensajes, los símbolos de otros designios: “La belleza/ sólo puede encenderla/ la pupila/ exacta (…) Nunca podrá ser devorada”. 

    Y un golpe cordial: “Tu amor es un festín/ irreductible/ en medio de la masacre”.

    5.-

    El comienzo, el amanecer de esa ´pupila exacta´: “El génesis/ revolotea/ sobre las ruinas…”, luego de la llegada de la jauría, de la larga noche de esa tiranía de lobos. 

    La voz de quien escribe se personaliza desde esa segunda persona cercana: “Tu cuerpo es un país lejano”. La metáfora confirma la ausencia, también la presencia de la desgracia, de la huida, de la diáspora, de la pérdida.

    Y por eso “Te derramabas como la lluvia”.

    Como cuerpo, como estigma público, la voz de la poesía se hace más personal: “Yo no habito un país, habito un cuerpo/ quebrado” por culpa de “la larga noche de las jaurías”.

    Ese génesis ya cantado, deviene apocalipsis, omega relatado desde un mapa destruido:

    “No retener nada, / lo vivo será lo muerto/ y nosotros sólo una pregunta/ esfumándose/ en el vacío (…) un país ensangrentado (…) sólo como que veas este cuerpo que soy…”.

    6.-

    Este libro/ desgarramiento de Mariela Cordero resultó finalista en el Premio Internacional de Poesía Aco Karamanov, en Macedonia, en el año 2022, y fue publicado por Ediciones Nautilus, España en el 2023, a través de la Colección Capitanas 7/10).

  • 3 Poemas de Kim Eonhui, poeta surcoreana

    3 Poemas de Kim Eonhui, poeta surcoreana

    Kim, Eonhui. Jinju, Corea (1953). Comenzó su carrera al publicar obras en la revista mensual Modern Poetry en 1989. Ha publicado ocho poemarios, entre ellos «The Trunk», «My Missed Brother» y «GG». Recibió el Premio de Literatura Cheongma en (2016), el Premio de Poesía & Pensamiento (2014), Premio de Literatura Poética Lee-Sang Award (2013), y el Premio de Literatura de Gyeongnam (2005). “La poeta ha denunciado y criticado la codicia interior del ser humano, centrada en el  deseo sexual. No hay ningún otro escritor que haya criticado los problemas fundamentales de los seres humanos como la poeta Kim, Eonhui. (Poeta-crítico Byeon, Euisu)

    La vida media

      

    Soplé, amor, como un saxofón

       soplé, el inmortal

       saxofón

    hasta que brillaron como filamentos todos los huesos del cuerpo entero

       soplé en

       ti

       soplando y soplando, hasta mi cabeza

    estalló*

       El amor es radiactivo

       material de desecho

       Hasta que llega la vida media

    4.500 millones de años

    son necesarios.

                                                                   * Geoff Dyer

    Hongdo*

    El sol cambiando el color del iris de momento en momento

    Furiosamente escupiendo olas

      Gotas de saliva salpicando en todas direcciones

      El pez durmiendo la siesta en el puesto callejero.

      Ese sangriento globo ocular del pez se vuelve más fresco a medida que se pudre.

      La superficie rebotando como un trampolín cada vez que lanzas el cuerpo.

      La lengua de momento a en momento presionando para estremecer.

      Demasiado larga o demasiado corta, la lengua, inalcanzable.

      Punto G, lejana lectura de labios, poesía,

      Cada momento al borde de la inanición

      Una prostituta sin agujero.

                                              

     * Una isla en Heuksan-myeon, Sinan-gun, Jeollanam-do, Corea.

    un lugar de belleza paisajística

    Cada puerta en el suelo

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Hugo Patuto, poeta argentino

    3 Poemas de Hugo Patuto, poeta argentino

    Hugo Patuto (Argentina, 1961) Poeta, escritor, docente. Ha publicado libros de poesía y narrativa. En el año 2015 obtuvo el primer premio en el Certamen “Grieta 32” en Santander (España) por la novela corta “Nubia”. En el año 2018 fue distinguido con el Premio Honoriífco “San Nicolás de Bari” por la asociación de escritores nicoleños, en reconocimiento a su persona y obra.

    ¿Que reservan tus pasos al brotar en un espejo?

    ¿Qué reservan tus pasos al brotar en un espejo

    simulando el néctar de la caricia

    bajo los cadenciosos  trazos del amante

    o del imperio que sucede y te abandona?

    ¿Qué guarda ese animal violento

    detrás de su lotería espumosa

    para negar el abanico

    en el que tu palabra  me difunde?

    ¿Qué necesita el rastro nocturno

    fuera de lo que destiñe con penumbra

    al par que sonríe dulcemente

    con las notas del saxo?

    (De “El tatuaje de las voces”, Ediciones Muestrario, Buenos Aires, 2009)

    Cuando la tarde

    El cabello suelto como el dibujo de una galaxia

    las ganas de correr hacia el nudo mismo

    cuando la tarde se piensa noche

    dentro del código de la siembra.

    Atenazado por el viento,

    ese papel trae un reflejo dorado

    que te nombra.

    (De “Algo tenemos con la lluvia”, Poemanía Colectivo Editor Latinoamericano, San Nicolas, 2016)

    21

    La casa confirma el pacto de la intemperie,

    una probada escala con mariposas

    bajo  titular y pocillo

    caminando en otro hasta el parque.

    Aminorar la excesiva noción del destino

    (brisa que los árboles cavan)

    esa pregunta hecha por el niño a toda ceniza,

    tren robado como aliento de la sombra.

    (De “Tigres para hendir el ocaso”, Eos Villa, San Nicolas, 2021)

  • 3 Poemas de Jorge Aliaga Cacho, poeta peruano

    3 Poemas de Jorge Aliaga Cacho, poeta peruano


    Jorge Aliaga Cacho (Perú). Fue presidente de la Asociación de Trabajadores del INC. En 1981, se autoexilió en el Reino Unido. Fue investigador de noticias, promotor cultural e impartió clases en Telford College, West Lothian College, y George Heriot’s School en Escocia. Ha publicado: «Secreto de desamor», «Mufida, La angolesa», «Mujeres malas, mujeres buenas». 

    Piruetas

    Ayer mi pena fue alegre

    porque se cansó de triste

    y tú la animaste… ¿Sabes?

    Cuando tus manos tomaron las mías

    mientras el viento de nosotros hacía

    piruetas de alegría.

    Tú estabas de azul plomo

    como tus ojos,

    como mis días,

    como los besos que enjuagaste en mi boca,

    y que la noche se llevó

    en su vacío.

    Ayer mi pena fue alegre

    porque se cansó de triste.

    Khuyapapay

    Barrito bañado en agua

    cianuro hijo del diablo

    por qué matan mi tierra

    que otrora papa me daba.

    Mi lagunita se ha muerto agüita negra diciendo 

    agüita negra muriendo.

    Venenos evaporados tóxicos que respiro plantitas,  vaquitas

    ¡Atatay!

    También muriendo.

    Por anillo matas mis ojos

    vanidad de tu manito

    por oro matas mi vida.

    Las Íes

    Y si dejara mis tildes sobre las íes

    puestas al revés

    serían francesas íes como tú

    que al revés te fuiste.

    Y si mis noches se tornaran días

    sería igual mi tormento

    porque ya no distingo las noches

    ni los días, ni las íes

    desde el día que te fuiste.

  • RETAHÍLA, de Maigualida Pérez

    RETAHÍLA, de Maigualida Pérez

    Maigualida Pérez (Caracas- Venezuela 1960) Poeta, Narradora, Productora Radial, Promotora de Lectura para el Gabinete de Cultura- Yaracuy. Pertenece al Sistema Nacional de Cultura Popular (SNCP). Su trabajo ha sido publicado, entre otros, por el Taller Experimental de Literatura (TEL), Revista Vamos a Leer (convenio Venezuela-México).

    Libros Publicados:

    Declaraciones (Editorial El Perro y la rana 2009), Cuadernos Promocionales- Poesía (Casa del Poeta Peruano 2013), Confesiones- Poesía (SurEditores 2014), Ocaso-Poesía-Digital (SurEditores 2015) Cuento Circulares-Narrativa (Editorial Giraluna 2016), Hojas Sueltas-Poesía (Editorial Giraluna 2016), Rondas para Paula Poesía Infantil (Editorial Giraluna 2017), Retahíla (Editorial el perro y la rana 2018), Nirgua… Tierra de Magia (Editorial El perro y la rana 2019). Postulada al Premio Nacional de Cultura 2014 y 2018.

    Explica Maigualida Pérez que “RETAHILA “ nace para hilvanar la multiplicidad de voces contentivas de todos los elementos a explorar en diversos ámbitos del existir, donde se pone de manifiesto, no solo lo creativo sino –también- lo político.

    Según sus propias palabras: «En éste trabajo me enfoco en ir más a fondo en el CONTRAPUNTO  en un  lenguaje sencillo y diáfano. Los matices que derivan del mismo, la independencia de sus voces, la identidad que alcanza cada cual, como se completan, se necesitan y se vinculan…»

    Expresa el portal de la Editorial El perro y La Rana, del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, que “los versos escritos de Maigualida, son una forma de demostrar el amor, el sentimiento y sobre todo la ternura, que con sus pensamientos nos regala estas hermosas poesías”

    El libro digital de la Colección hecho en casa, de la serie poesía, en unas 96 páginas contiene 34 Manifiestos, con entrada de Mariela Lugo, presidenta de la Asociación de Poetas y Escritores de Yaritagua. Aquí, más.

    RETAHÍLA  VII   

    Quisiera extraviarme en una calle desconocida

    desconocida ella, desconocida yo…

    Quisiera volver a ser óvulo y esperma… 

    Quisiera tomar la mano de Hesse, de Lorca 

    Gallegos y Márquez. 

                                                                             Frontera de mi sombra…

    Que mis cenizas las lleve el temporal

    desde El Picacho hasta donde alcance

    la serpentina arrolladora

    del invierno a destiempo

    y que en la tarde vaporosa

    deje la estela sonora en el territorio 

    oculto y profundo. 

                                                                            Frenesí solitario entre recuerdos…

    Extraviada en el camino

    me desplazo en círculos

    persiguiendo el aroma perdido

    en la humedad de mi memoria 

    y mis pensamientos de sal constituidos

    en adicción primitiva 

    que promueve revoluciones… 

                                                                              Material Estelar…