Categoría: Poemas

  • 3 poemas de Juana de Ibarbourou, “Juana de América”, poeta uruguaya

    3 poemas de Juana de Ibarbourou, “Juana de América”, poeta uruguaya

    Nacida el 8 de marzo de 1892 como Juana Fernández Morales, y conocida como Juana de Ibarbourou, por su apellido de casada, Juanita de Ybar, por su nom de plume, y “Juana de América” por mérito propio, fue una consagrada poeta uruguaya.

    De fina pluma y lenguaje sencillo, combinando el buen gusto con el modernismo, con una amplia paleta de temas, donde los principales fueron el amor y la naturaleza.

    Invitada a conferencias sobre poesía y proceso creativo con famosas autoras como Gabriela Mistral y Alfonsina Storni.

    Sus primeros poemas fueron publicados en la prensa. Luego comenzó un largo recorrido lírico a través de las páginas de sus hermosos poemarios: “Las lenguas de diamante” de 1919, “El cántaro fresco” de 1920 y “Raíz salvaje” 1922. Fue una poeta muy prolífica.

    Comenzó como una poeta modernista, en sus poemas abundan las imágenes cromáticas, sensoriales. Sin embargo, se fue alejando, en la búsqueda de un estilo propio más sincero y menos marcado por las influencias de la época. 

    Llama la atención que fue de un género, si se quiere pagano, al misticismo y también a las alusiones bíblicas, pero con un estilo único y singular. En “Loores de Nuestra Señora” de 1934, se nota más esa progresión, esa evolución hacia la religión. 

    También destaca la soledad y el diálogo sobre la muerte, como una introspección, como una conversación consigo misma o, algunas veces, con la naturaleza, tratando a la muerte como la consecuencia lógica de la vida misma, sin horror, sino como una evolución. El poeta venezolano Rufino Blanco hace hincapié en esos detalles. 

    Una mujer que exploró en su poesía, juventud, amor, sensualidad, surrealismo, desamor, naturaleza, sentimientos, vitalidad, paganismo, soledad, introspección, misticismo, religión. ¿Qué ha dejado por fuera? ¡No lo sé! ¡Fue una gran poeta!

    No en balde el gran Juan Zorrilla de Martín la bautizó “Juana de América” en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, en Uruguay en 1929.  

    Les comparto 3 de sus maravillosos poemas:

    MELANCOLÍA

    La sutil hilandera teje su encaje oscuro

    con ansiedad extraña, con paciencia amorosa.

    ¡Qué prodigio si fuera hecho de lino puro

    y fuera, en vez de negra la araña, color rosa!

    En un rincón del huerto aromoso y sombrío

    la velluda hilandera teje su tela leve.

    En ella sus diamantes suspenderá el rocío

    y la amarán la luna, el alba, el sol, la nieve.

    Amiga araña: hilo cual tú mi velo de oro

    y en medio del silencio mis joyas elaboro.

    Nos une, pues, la angustia de un idéntico afán.

    Mas pagan tu desvelo la luna y el rocío.

    ¡Dios sabe, amiga araña, qué hallaré por el mío!

    ¡Dios sabe, amiga araña, qué premio me darán!

    LA SED

    Tu beso fue en mis labios

    de un dulzor refrescante.

    Sensación de agua viva y moras negras

    me dio tu boca amante.

    Cansada me acosté sobre los pastos

    con tu brazo tendido, por apoyo.

    Y me cayó tu beso entre los labios,

    como un fruto maduro de la selva

    o un lavado guijarro del arroyo.

    Tengo sed otra vez, amado mío.

    Dame tu beso fresco tal como una

    piedrezuela del río.

    LA HIGUERA

    Porque es áspera y fea,

    porque todas sus ramas son grises,

    yo le tengo piedad a la higuera.

    En mi quinta hay cien árboles bellos,

    ciruelos redondos,

    limoneros rectos

    y naranjos de brotes lustrosos.

    En las primaveras,

    todos ellos se cubren de flores

    en torno a la higuera.

    Y la pobre parece tan triste

    con sus gajos torcidos que nunca

    de apretados capullos se viste…

    Por eso,

    cada vez que yo paso a su lado,

    digo, procurando

    hacer dulce y alegre mi acento:

    «Es la higuera el más bello

    de los árboles todos del huerto».

    Si ella escucha,

    si comprende el idioma en que hablo,

    ¡qué dulzura tan honda hará nido

    en su alma sensible de árbol!

    Y tal vez, a la noche,

    cuando el viento abanique su copa,

    embriagada de gozo le cuente:

    ¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

  • 3 Poemas de Mário Belolli, poeta brasileño

    3 Poemas de Mário Belolli, poeta brasileño

    Mário Belolli. (Florianópolis/SC). Historiador, escritor, biógrafo, poeta y promotor cultural. Licenciado y Bachiller en Historia por la Universidad Federal de Santa Catarina – UFSC. Miembro Emérito del Instituto Histórico y Geográfico del Estado de Santa Catarina. Miembro Emérito Correspondiente de la Academia Boliviana de Historia. Miembro de la Academia Criciumense de Letras. Miembro de la Academia Criciumense de Filosofía. Creador de Sindicatos; creador del proyecto cultural ComPar-Poesía, con participación nacional e internacional. Es autor de una docena de libros sobre historia y biografía.

    No tengo palabras.

    Cada mañana, antes del primer café

    un poema me llama.

    Me llama a escribirte

    las palabras me fallan, me duelen

    mis manos temblorosas,

    forman garabatos, rasgando el papel.

    Papel de sobra.

    El viento frío que sopla,

    se lleva las páginas garabateadas.

    Rasgadas,

    caen en la cesta sobre el borde derramado.

    El pensamiento nunca termina,

    sin poesía, todo es ruina.

    Palabras y borradores sucumben

    la poesía grita, me llama.

    Ahora, sin papel de sobra

    me cobra por escribirte.

    Me faltan palabras,

    Me duelen.

    ¡Emoción!

    Vamos poesía, toca esa alma afligida.
    Bendita como la flor del jardín.
    En el perfume de las rosas,
    Entre claveles y jazmines.
    En los diferentes colores, entre tantos
    que encantan en el goteo de la lluvia
    en la bruma del arco iris,
    en el titilar de las estrellas y la luna.
    Ve poesía, toca ese corazón afligido,
    bendecido con buena voluntad.
    En la emoción de un cuerpo en llamas
    que arde en canciones.
    Espera la poesía en su tiempo,
    invade el sentimiento perseguido,
    encadenado en lazos infinitos
    en el decir, deja las marcas de los deseos,
    en la inmensidad de los besos.
    en la explosión de palabras intensas.
    ¡Vamos poesía!

    ¡Transformación!

    La Poesía que vive en nosotros,
    quiere hacernos valientes,
    libres, entre tanta gente.
    Somos poetas emergentes,
    buscamos en nuestras almas,
    sentimientos profundos,
    de este mundo.
    Se puede escribir poesía,
    erudita.
    Simple, que toque el alma
    con amor, sin prisa,
    con calma.
    Está en nuestra conversación,
    todos los días.
    en todas partes,
    en el balanceo de tu regazo
    en el sofá para abrazar
    por la noche en la cama
    a la luz de la luna.
    la poesía es la mirada imponente
    con su rostro oscuro
    que te eriza la piel
    a la luz de la luna, en la mente, en el mar
    en la rápida y serena caída.
    La poesía se entrelaza
    elimina la mordaza de nuestro pensamiento.
    Nos libera de las cadenas
    en el cuerpo
    en la espalda.
    en la inmensidad,
    En el esfuerzo del alma
    ¡y del corazón!

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Trina Michelangeli Milano #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Trina Michelangeli Milano #PoesíaVenezolana

    Trina Michelangeli Milano Profesora, Escritora y Poeta venezolana. Gestora Global por la Paz, la Cultura y la Educación Ambassador Global Peace Global Peacemaker Doctorate. Ha recibido distintos reconocimientos a nivel internacional. Colabora con revistas, páginas y emisoras radiales internacionales.

    Al final

    Al final de la noche

    donde duermen la nada

    con el génesis

    liturgia de finales y comienzos

    donde los silencios construyen

    melodías incomprensibles

    y plasman el secreto de las palabras

    en explosión de soles en los ojos

    palabras que acunamos en las manos

    y archivamos en el corazón

    para la eternidad de las horas

    en el palpitar de la sangre

    el abrazo de las almas

    en su significado en los siglos

    siempre nacemos con los amaneceres

    al final de la noche, al final de la nada.

    Eso era todo, eso era nada

    Era un detenerse

    frente al abrevadero

    sin poder llegar hasta las aguas

    era un cansancio

    una sed

    una nostalgia

    una desesperanza

    una tierra sin caminos

    unos arboles sin trinos

    un remolino sin fin

    un grito sin eco

    unas voces sin cantos

    unas aguas sin corrientes

    un todo y una nada

    eso era todo, eso era nada.

    Ruego Callejero

    Es un ruego callejero

    que se va por los mares

    y los bosques

    que no habla con silencios

    que no grita, no llora

    que se detiene sin versos

    y sin lluvias

    sin soles y sin lágrimas

    sin piedad y sin lunas

    que ruega al corazón

    que detenga la eternidad

    en un minuto

    en un minuto de interrogaciones

    sin respuesta, sin final

    que detenga la vida y la muerte

    en un instante de cenizas.

  • 3 Poemas de Ashraf Aboul-Yazid, poeta egipcio

    3 Poemas de Ashraf Aboul-Yazid, poeta egipcio

    Ashraf Aboul-Yazid (1963):   Trabajó en periodismo cultural durante más de 33 años en publicaciones y agencias árabes, como Al Arabi Magazine, Kuwait, 2002- 2016, Reuters, El Cairo, 2002, Adab wa Naqd Literary Magazine, El Cairo, 2001-2002, Nizwa Literary Magazine, Mascate, 1998 – 2001, Arabian Ad Agency, Mascate, 1992-1998 y Al-Manar, El Cairo 1985 – 1992.   Es autor y traductor de 42 libros. Ha sido elegido miembro del jurado por diversos organismos culturales, como el Festival Internacional de Escritores de Canción de Costa Rica (2017), el Festival Internacional de Cine Musulmán de Kazán (2021) y la Asociación Panafricana de Escritores para el Premio de Poesía Africana (2022). Presidente de la Asociación de Periodistas de Asia desde abril de 2016, redactor jefe de THE SILK ROAD LITERATURE SERIES. Es miembro de la Unión Egipcia de Escritores, Vicepresidente del Congreso de Periodistas Africanos (CAJ). 

     Un mapa del río

    Mi río tiene sed de cascada,

    se arrastra buscando su afluente,

    está buscando un valle para cruzar,

    expresando amor y tentación.

    El río te está buscando

    para zambullirte en su boca.

    Un mapa de la ciudad que dejó

    El chico volverá buscando la casa

    de su vecina.

    Pero sólo verá

    las rosas secas de su balcón.

    Llamará a la puerta

    sin más respuesta que la del murciélago dormido

    que le habla de la herejía de la muerte.

    A pesar de las sombras

    arrojadas por los bosques de cemento

    buscará caminos alrededor de la casa.

    Los signos del amor,

    que una vez grabaron en los troncos de los árboles,

    podrían estar todavía allí.

    La desesperación dormirá en sus ojos

    en los umbrales abandonados,

    mientras buscaba las puertas

    que le conducirían fuera de este laberinto.

    Pero olvida la contraseña de la supervivencia

    y se convierte en una estatua

    en una leyenda.

    Mapa de un jardín al borde de la muerte

    Los únicos caminos que conducen a ti

    están mojados por la lengua de un espejismo.

    El color verde de tus campos

    es una mezcla de algas y tierra baldía.

    Tu jardín ilusorio

    sólo vive en tu cabeza

    yaciendo en los intestinos de la selva.

    Si estiras las manos para sostener

    sus rosas de fuego,

    te llevará a su boca.

    Y dentro del vientre del dragón;

    Serás un montón de polvo.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 poemas de Manuel Altolaguirre

    3 poemas de Manuel Altolaguirre

    Málaga 1905 – Burgos 1959. Poeta y editor perteneciente a la generación del 27.

    Nace en el seno de una familia acomodada, hijo del juez, periodista y escritor Manuel Altolaguirre Álvarez.

    Cursó la carrera de derecho, pero ejerció muy brevemente. Fundó, junto a Emilio Prados, la revista malagueña “Litoral”.

    Residió en ciudades diversas, entre ellas París y Londres, donde se trasladó en 1934 para seguir estudios de imprenta. En Madrid conoció a la que sería su esposa, la poetisa Concha Méndez (pertenecía al grupo de “las sin sombrero”),​ junto con la que editó y publicó, en la colección Héroe y en la revista homónima, libros y textos fundamentales de poesía, como “Razón de amor”, de Salinas o “La realidad y el deseo”, de Cernuda, entre otros. Fruto de su matrimonio en junio de 1932​ con Concha Méndez tuvo una hija, Paloma,​ que posteriormente mantuvo una profunda amistad con Luis Cernuda.

    En 1933 obtuvo el Premio Nacional de Literatura por su libro “La lenta libertad”. La guerra civil le llevó a expatriarse. Se fue a América y vivió principalmente en Cuba y posteriormente en México, donde fue productor de cine, llegando a colaborar con Luis Buñuel en el guion de “Subida al cielo” (1951).

    En torno a 1944 inició una relación con María Luisa Gómez Mena (una adinerada mujer y mecenas artística, a quien conoció en La Habana), con la que terminaría casándose. A pesar de su separación de Concha Méndez, siempre mantuvieron una buena relación.

    Hacia 1945 fundó con la ayuda económica de Gómez Mena la editorial Isla.

     Como guionista y director firmó la película El Cantar de los Cantares. En 1959 regresó de nuevo a España para presentarla fuera de concurso en el Festival de Cine de San Sebastián. Cuando volvía a Madrid del estreno en San Sebastián, el coche que conducía se estrelló en Cubo de Bureba, en la provincia de Burgos. Le acompañaba su esposa María Luisa, que murió en el acto, él fallecería tres días después, el 26 de julio de 1959.

    Es autor de una biografía de Garcilaso de la Vega, de una Antología de la poesía romántica española y de algunas piezas teatrales, como por ejemplo: “Entre dos públicos”.

    Es posiblemente el poeta más espiritual e intimista de la Generación del 27.

    Dejó múltiples obras poéticas, obras de teatro  y guiones de cine.

    A continuación os dejo tres poemas suyos:

    Playa  (de Las islas invitadas y otros poemas)

    Las barcas de dos en dos,

    como sandalias del viento

    puestas a secar al sol.

    .

    Yo y mi sombra, ángulo recto.

    Yo y mi sombra, libro abierto.

    .

    Sobre la arena tendido

    como despojo del mar

    se encuentra un niño dormido.

    .

    Yo y mi sombra, ángulo recto.

    Yo y mi sombra, libro abierto.

    .

    Y más allá, pescadores

    tirando de las maromas

    amarillas y salobres.

    .

    Yo y mi sombra, ángulo recto.

    Yo y mi sombra, libro abierto.

    .

    Crepúsculo  (de Vida poética)

    .

    ¡Ven, que quiero desnudarme!

    Ya se fue la luz, y tengo

    cansancio de estos vestidos.

    .

    ¡Quítame el traje! Que crean

    que he muerto, porque, desnudo

    mientras me velan el sueño,

    descanso toda la noche;

    porque mañana temprano,

    desnudo de mi desnudo,

    iré a bañarme en un río,

    mientras mi traje con traje

    lo guardarán para siempre.

    .

    Ven, muerte, que soy un niño,

    y quiero que me desnuden,

    que se fue la luz y tengo

    cansancio de estos vestidos.

    Noche  (de lo invisible)

    .

    El alma es igual que el aire.

    Con la luz se hace invisible,

    Perdiendo su honda negrura.

    Sólo en las profundas noches

    Son visibles alma y aire.

    Sólo en las noches profundas.

     .

    Que se ennegrezca tu alma

    Pues quieren verla mis ojos.

    Oscurece tu alma pura.

     .

    Déjame que sea tu noche,

    Que enturbie tu transparencia.

    ¡Déjame ver tu hermosura!

    *La imagen de portada: Manuel Altolaguirre y su mujer (también poeta) Concha Méndez

  • 3 Poemas de Elham Hamedi, poeta iraní

    3 Poemas de Elham Hamedi, poeta iraní

    Elham Hamedi (Shiraz, Irán, 1967) Artista multimedia, pintora, escritora y poeta.  Es miembro permanente de la Asociación Científica de Artes Visuales de Irán, miembro ejecutivo de la Writers Capital International Foundation (WCIF).  Sus obras están presentes en numerosas exposiciones y antologías internacionales.  Máster en Investigación Artística y Licenciada en Radiología, combina el estudio del cuerpo a nivel médico con materiales artísticos en una relación psicoanalítica.  Sus poemas también se alinean con su arte con el mismo concepto. Ha recibido numerosos premios literarios internacionales. Ha publicado colecciones y escritos en prosa y poesía en revistas especializadas y catálogos de destacadas editoriales. Es autora del libro de poemas titulado _Un golpe en la cabeza fue un zaqboor_ (Lecce, Terra d’ulivi edizioni, 2022) publicado en Italia, y es una de las ganadoras del Premio Internacional 2022 «Mujeres por la Cultura y por la Paz».

    Paraíso oculto

    El sol está prohibido en nuestra piel

    y las sombras de las galaxias pasan fácilmente por mi boca oscura

    sin una señal de shock puede congelar nuestro cuerpo

    sin que la mazmorra perturbe mi mente/

    y la espada del viento me ha convertido en dos mitades del purgatorio

    Dante, pero ¿dónde estás parado de cabeza en la Vía Láctea?

    ¿Cómo el infierno chupa la sombra y su silencio?

    granadas sangrientas estallan en el Jardín del Edén

    y las chispas de fuego

    entre las cenizas de las palabras

    justifican la locura de mis manos desamparadas para crucificar mi alma entera

    ¿Dónde estás Dante?

    el Paraíso oculto tiene mucho dolor

    el cielo está preñado de mil fetos ignorantes

    el infierno tras el signo de interrogación se ha tragado todas las llamas

    ¿Dónde estás Dante?

    Beatrice por tener un lápiz labial negro

    han sido apedreada.

    Los árboles caminan

    Los árboles caminan por la noche

    y liberarán sombras y luces en mi corazón

    sin el sonido de un palo de escoba rompiéndose en la penumbra

    sin el sonido de la tos de las hojas

    que enferma el espacio

    Los árboles caminan por la noche

    y los humanos son misteriosamente plantados tras las huellas de los árboles

    sus cabezas brotan en la oscuridad

    sin una luz roja que los detenga

    sin que las líneas peatonales enjaulen las piernas de los humanos

    la noche camina temeraria dentro de mí a lo largo del amarillo

    Sol frío

    Cuando miré al horizonte

    todas las canciones cayeron sobre la pared seca de la garganta.

    En la intersección de dos ejes, un hombre cerca un callejón sin salida,

    quema toda su mochila

    por no distinguir los ángulos de la trampa.

    Cuando llegaron, encontraron el sol frío en su garganta como una manzana muerta.

    Una caña cercana picaba sus pies con indignación

    su boca estaba oscura.

    Y palabras ingrávidas flotaban en ella.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Ali Al Hazmi, poeta saudí

    3 Poemas de Ali Al Hazmi, poeta saudí

    Ali Al Hazmi Nacido en Damadd (Arabia Saudí), se licenció en Lengua y Literatura Árabes en la Facultad de Lengua Árabe de la Universidad de Umm Al-Qura. Ya en 1985, Ali empezó a publicar sus poemas en diversas publicaciones culturales locales y árabes internacionales, como The Seventh Day (París), Creativity (El Cairo), Nazoa (Ammán) y The New Text. Ha participado en varios Festivales Internacionales de Poesía, entre ellos; Costa Rica (2013), España (2014), Uruguay (2015), Cuba, Colombia y Turquía (2016), Italia y Rumanía (2017) y España (2018). Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas y entre sus publicaciones destacan: Una puerta para el cuerpo (1993), Pérdida (2000), El ciervo bebe su propia imagen (2004), Cómodo en el límite (2009) y Ahora en el pasado (2018). Entre sus premios destacan: Medalla de la Poesía (Uruguay, 2015), The World Grand Prize for Poetry, (Rumanía 2017), el Premio Verbumlandi (Italia, 2017) y Mejor Poeta Internacional (China, 2018). Global IconAward (Italia, 2020). Premio italiano «Colores del alma» (Italia, 2021).

    3-Plazas

    Cuando cae la oscuridad,

    el silencio envuelve las zonas orientales de la ciudad;

    Y cuando las calles arrastran los pies de los peatones a casa

    de regreso de las miserables citas del norte,

    Aún así, las reliquias del amor perfuman

    permanecen postergadas en las plazas;

    Ellos deambulan desesperados por los pasadizos;

    O preparan para el anochecer

    el sentido de las preguntas en los labios perturbados.

    4-Un látigo

    Una acera dormía con unos chicos que la cubrían

    de la escarcha nocturna con sus cuerpos ardientes.

    Antes de volar hacia sus sueños,

    ajustaron sus ropas polvorientas alrededor de sus pequeños cuerpos

    con sus espíritus profundamente derrotados,

    y se quedaron dormidos.

    A pesar de su retirada de la loca carrera por la supervivencia,

    sin prestar atención a sus cuerpos amontonados,

    tendidos en el fuego de las tierras desnudas,

    autos apresurados arrojan el agua de los charcos

    sobre sus rostros-

    una escena anárquica que prolonga la miseria que brilla

    en los ríos de sus ojos.

    Cuando los sueños se convierten en su camino hacia la seguridad,

    los autos giran apresuradamente a la derecha

    y arrojan sobre ellos la sombra de un látigo ciego llamado dolor.

    5-Esclavitud

    Esas damas que recuestan la espalda contra las farolas,

    al final de este pasaje,

    practican el amor con deseos sacrificados;

    Y anhelan una ausencia que sepulte

    las agonías de sus tiernas almas,

    en un tiempo que ha capturado sus lunas en su jaula,

    donde conquistan, en la imagen de un hombre estallando

    en el fuego de sus camas,

    otros hombres que alguna vez las traicionaron

    y huyeron con las flores de sus sueños.

    Por lo tanto, hacen una trampa majestuosa para los transeúntes

    exponiendo sus sedosos cuerpos

    y lanzando suaves palabras extáticas a su paso.

    Algunos hombres caen en la trampa

    al responder a la miseria de sus flores

    cuando un esclavo cae inesperadamente

    a sus pies.

    Estos poemas pertenecen a la serie denominada “Un pulmón de ciudad atestado de derrotas”.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Carmen Alida Méndez Bellini #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Carmen Alida Méndez Bellini #PoesíaVenezolana

    Carmen Alida Méndez Bellini. Nacida en Caracas, el 27 de mayo de 1.952. Educadora Ambiental, escritora, conferencista, promotora cultural y social, muñequera, ceramista, especialista en dulces criollos. Es miembro fundador de la Asociación Civil Pie de Página, y cuenta con un libro publicado intitulado «Anillos de Saturno», obra traducida al inglés, griego, portugués e italiano. Participó en las Bienales Ramón Palomares (Trujillo), Orlando Araujo (Barinas), encuentro Colombo Venezolano (Táchira), Semana de la Poesía en San Fernando de Apure, Aragua y Carabobo, en los Festivales Mundiales de Poesía. Parte de su obra es inédita y ha sido colaboradora con publicaciones de medios virtuales e impresos relacionados con la literatura y medio ambiente.

    *
    Oleaje arrulla tu pecho no sé a quien pertenece 

    el palpitar de tu corazón 

    sin fronteras te acercas

    con el dorso desnudo

    la noche revela 

    un regalo envuelto en brumas

    amoroso amante

    vienes buscando puerto seguro

    sigues la ruta de galeones en conquista

    callas el quejido

     con un encuentro onírico. 

    *
    No dejes a la deriva los sueños

    herrumbre de fuego noctámbulo

    busca en la nocturnidad 

    una luna menguada

     punto de encuentro del cuerpo y la montaña 
    haz travesía con la mirada

    diluye las sombras 

    es tiempo de los ausentes

    toca la lira

    entona un mantra una plegaria  
    llena la estancia de flores

    y velas

    recuerda nuestro sitio 

    perdido en el silencio y la distancia. 

    *

    Cubre mi desnudez

    artesano de mis sueños

     enhebra la aguja

    con puntadas

    hazme un vestido

    que atrape la primavera

     con sus mariposas y flores

     que perduren en el tiempo.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.

  • 3 Poemas de Ninfa Monasterios  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Ninfa Monasterios #PoesíaVenezolana

    Ninfa Monasterios. Nace en Maracay, Aragua, Venezuela (1965) Ingeniera agrónoma (UCV) y especialista en trabajo social (UDO-Cuba) Escritora de poesía, cuentos y artículos de opinión. Tallerista y promotora cultural de la poesía. Ha publicado sus poemas en diversos espacios virtuales y en periódicos impresos. Ha participado en varias antologías y ha publicado un libro «Sin mayores pretensiones, como ramito de orégano en flor». Obtuvo el segundo lugar en el concurso Vida y poesía del Ministerio del Poder Popular para el ecosocialismo (2022). Actualmente, prepara los materiales para dos textos propios y una antología. Es parte del equipo aragüeño de la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla

    Desde la ventana

    Transeúnte al igual que tanta gente,
    a la caza de un asiento con ventana,
    de un espacio en el autobús
    que permita divisar a la ciudad en su locura.
    Mujeres cansadas, agobiadas.
    Hombres sudados, pensativos.
    Todas y todos, esclavizados por la rutina.
    Ir y venir de pasos en penitencia.

    Veo nuestros zapatos,
    algunos sucios, llenos de barro.
    Otros lustrosos, como de estreno.
    Y sin embargo, tan tristes todos.

    También veo los rostros.
    Algunos -los más- abotagados
    Otros, maquillados para parecer que no
    Pero todos, rostros asalariados.

    Suben y bajan esperanzas y tristezas.
    Entran y salen victorias y derrotas.
    Todo cabe en ese laberinto con ruedas.
    Todo sucede en sus entrañas.

    Desde una ventana contigua
    una mano lanza un papel al suelo.
    Otra dice adiós a algún rostro conocido.
    Las demás se sostienen, al borde del olvido.

    Una y otra vez, se detiene el carromato.
    Viaje intermitente, vacilante hacia el destino.
    Un querer y no querer llegar al otro espacio de rutinas.
    Paradas, viajantes, dinero, pasaje.

    Mientras, la vida se hace larga, detenida.
    Apretujado resabio de calamidades compartidas
    Roces y contrarroces
    Resuellos y despedidas,

    ¡En la parada por favor!

    *

    Ellas no vuelven. No.
    Se convierten en lágrimas profundas
    en rabia mal contenida
    en junturas de dolor para el reclamo
    en trazos rotos, de tinta insolente, sobre paredes blancas

    Ellas no vuelven
    Nos dejan un vacío insondable
    un dolor, tallado a sangre y fuego
    una tristeza, que no paraliza, impulsa
    un mensaje de auxilio, por todas las demás
    una denuncia contra un sistema, que nos mata, por mujeres

    Ellas
    Ellas, no vuelven.


    Pantera negra

    Transita a la vera de las calzadas
    Pantera negra
    Pasos sigilosos, precavidos
    De huella oscura
    Historia de sangre, piel y tormento
    Mirada altiva
    Orgullo filoso en la mano bandera
    Pecho expandido
    Juntura de gritos, sudores y rabias
    Dolor emotivo
    Sueños firmes, colectivos, precisos
    Herencia profunda
    Renacer de luchas, cantos y arengas
    De pueblo herido.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.

  • 3 Poemas de Byeon Euisu, poeta surcoreano

    3 Poemas de Byeon Euisu, poeta surcoreano

    Byeon Euisu (卞義洙) es un poeta coreano. Publicó su primer libro de poesía, «The Distant City of Memories», en 1991. En febrero de 1996, comenzó su carrera oficial como poeta con la publicación de sus obras en «Modern Poetry Studies». Desde entonces, ha sido una figura destacada del simbolismo inconsciente, con su segundo libro de poesía, «Cuando sale la luna, los árboles tienen el pecho arqueado», publicado en 2002. En 2008 publicó su tercer libro de poesía, una colección de poemas largos titulada «The Symbolism of the Unconscious: Nature, Spirits, and Symbols» (El simbolismo del inconsciente: naturaleza, espíritus y símbolos), seguido de su cuarto libro de poesía, «The Parrot in the Black Sun» (El loro en el sol negro), así como su primer libro de crítica literaria, «Waiting for a Flock of Fantasies: El simbolismo del inconsciente». También ha escrito una colección de ensayos sobre simbolismo y símbolos, titulada «Símbolos y símbolos, invasión y resistencia». En 2013, publicó «Los símbolos del arte de Seo Sang-hwan: Encuentro entre las novelas de Park Sang-ryong y los poemas de Byun Yi-soo», un libro de crítica de arte. En 2021, fundó y fue editor de la revista de poesía «Symbolism Research Institute».

    Ⅰ.

    La poesía es algo que ocurre en cuanto te despiertas del sueño. Es como abrir los ojos, caminar sobre el agua y lanzarte a hacer algo.

    Ⅱ.

    Los objetos son redondos. Las rocas sólo están dobladas. La poesía utiliza el anverso y el reverso del universo. La poesía oculta los objetos, pero también los revela.

    Los labios son símbolos de las nubes. Los objetos que componen la forma de las nubes no son duros. Las rocas, como los gatos, son amistosas. Lo solemne son los labios.

    Los libros son palacios de los labios. Los labios los decoran con paredes y techos adornados con elaborados dibujos. Adornan el santuario con símbolos de caracteres solemnes.

    La poesía es el acto de leer el silencio. Es el acto de ver objetos más allá de los labios sagrados. Como un científico que mide el peso de una manzana en la luna, la poesía lee la forma de la sustancia a partir de la sustancia de las cosas.

    Para una vid, la poesía es el sol.

    La poesía es luz. La poesía es también una nube. La poesía soy yo y eres tú. La poesía es a la vez uno y todo.

    Es la lengua de los cielos que hace que todo exista y desaparezca.

    Ⅲ.

    La luna existe dentro de la poesía. La poesía hace ondular la luna. Empapa la luna de lluvia. La poesía convoca los aullidos de zorros y lobos a la luna.

    La poesía es a la vez fuerza magnética y gravedad. La poesía es el producto de la masa y el cuadrado de la velocidad de la luz. La poesía transforma el tiempo en espacio y dilata el espacio en la nada

    Así pues, la poesía también es la nada. Que sea la nada no significa que carezca de significado. Simplemente, no se puede tocar ni ver. La poesía es un universo sin fin, un espacio y un tiempo invisibles.

    Un poeta utiliza la poesía como una palanca. Condensa y libera toda la masa y la energía del universo. La poesía es una ecuación y una onda. Es la fuente de la gravitación universal, la fuerza que mantiene a las estrellas suspendidas en el espacio

    Traducción al español por Mariela Cordero