Poemas

  • Poemareflexiona de verano VII

    Poemareflexiona de verano VII

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con …. que hemos publicado en la revista.

    En esta entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con… Arthur Rimbaud

    Poemareflexiona con… Julio Cortázar

    Poemareflexiona con… Jesús Lizano

    Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

  • Poemareflexiona de verano VI

    Poemareflexiona de verano VI

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con …. que hemos publicado en la revista.

    En esta entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con… Charles Baudelaire

    Poemareflexiona con… Aristóteles

    Poemareflexiona con… T.S.Eliot

    Poemareflexiona con… Virginia Woolf

  • Poesía con aroma a sándalo: La pluma de Marisa Béjar

    Poesía con aroma a sándalo: La pluma de Marisa Béjar

    “Despiértame y déjame donde sólo el amor reine”

     La poesía de Marisa Béjar es un mundo en sí misma; un mundo fantástico de brumas y espíritus etéreos, luces y sombras, aromas, emociones y sentimientos; es como un viaje en el tiempo hacia una atmósfera medio gótica, medio medieval, medio romántica, que sorprende y atrapa por su magia. Tiene el don de pintar cuadros que dibujan imágenes oníricas, inquietantes, pero siempre con un pequeño destello de luz brillante. Este ambiente puede palparse, por ejemplo, en su poema «El escriba», en el que el lector casi puede oír el chisporroteo del cirio, el aroma a cera derretida, a papiro:

    El escriba vaga
    con alma traslumbrada
    y pluma amortajada.

    El porta cirios centellea,
    en duermevela fluyen letras.
    Tinta seca: catalepsia.

    Pero su poesía es también dinámica e inquieta, con una gran riqueza tanto por su vocabulario como por la variedad temática; cierto que en la mayoría de sus poemas aparece ese pequeño matiz oscuro tan característico pero, a su vez, esconde diversidad de sentimientos y emociones que atrapan y perfilan un universo único y tremendamente seductor en el que apetece adentrarse.

    Descenso

    Es un descenso ahogadero,
    acuña hielo mi pecho:
    sedimentos de espectros pendencieros.

    Siempre mi piel sin sustento,
    siempre oscuro el desfiladero.

    Si te llamo, sólo muevo los labios,
    tampoco hay heraldo de mi llanto.

    Es el reflejo de lo inverso:
    de morir ingrávido y cálido,
    a ser pesado acero en el cieno.

    Son mecenas que pulverizan mis venas.
    Consanguíneos de anfibios
    desmenuzando mi halo.

    Basculo en vano
    intentando hallar tu mano.

    Y al otro lado descubro un embrionario
    sentimiento de bienaventuranza.
    ¿Eres tú en la distancia?

    Otra característica de la poesía de Marisa, y quizás un fiel reflejo de su personalidad (tengamos en cuenta el dato que boxeó durante once años) es el espíritu luchador que no admite derrotas:

    es la pasión del luchador herido
    la que permite mantenerte erguido
    ante el dolor infligido

    Para Marisa, el dolor puede llegar a ser un motor para seguir adelante y no dejar jamás de levantarse, una lucha acérrima donde la fuerza del alma juega un papel importante.

    Aun así, a veces parece perderse en plena desesperación sin ese hombro donde esconderse a llorar, sin esa mano amiga/amada donde apoyarse; el suelo se puede llegar a quebrar bajo sus pies bajo el peso de una ausencia.

    Sólo mi alma errante
    en suspiros lacerantes
    si ya no estás cerca.

     Y es que las ausencias dejan mella en sus versos, convirtiendo algunos de sus poemas en un doloroso desgarro y suspiros.

    Góndola amada

    Lóbregas aguas estancan
    mi góndola amada.
    Donde yace el amor desusado,
    novelescos sueños cobijados.
    Rasgueo el odio con mi manos,
    ya no te hallo, ¿Qué hago?
    El tiempo es barro envarado,
    inmisericorde,
    inabarcable en llanto.
    Mi góndola amada,
    donde vimos cornisas doradas.
    El viento silabeaba tu amor,
    sin argucias, sólo pasión.
    Mi corazón descorchado
    a ti
    bramaba sin fin.
    Ahora en cordaje rasposo amarrado,
    desacostumbrado al desamparo
    te sigue hablando.

    O nos habla de ese pequeño detalle que sobresale de toda la atmósfera mundana, como se puede ver en el relato «El mirlo que escucho al anochecer» en el que hace un paralelismo del canto del mirlo con el alma y los sentimientos.

    (…) Es una lucha titánica, pero él logra coronarse en medio del desbarajuste urbano. Consigue crear un canal único en el que su voz se enarbola por encima del caos.

    Nos une un magnetismo especial: cuando se aproxima la hora me tiendo en la cama y su dulce cantinela me transporta a otro mundo. Es una especial conexión de almas interespecies.

    Una de las cosas que más destaca en su poesía es el arte que tiene para jugar con las palabras, creando versos de gran belleza y curadas rimas, dotando sus poemas de una elegancia y delicadeza áspera fascinantes:

    Dosel de nogal trenzado

    Caja de música desconchada
    yace en mi almohada.

    Lisonjeras notas
    cincelan de gloria mi alcoba.

    Transmigración auspiciada:
    ¡Volveré a sentirme amada!

    En ampuloso espasmo
    el dosel de nogal trenzado
    deviene exiliado.

    Soy aire, soy paz:
    ¡Antinomia irreal!
    Soy esqueje de ti mismo
    porque sólo en ti existo.

    Mi espíritu argentado
    en corazón sincopado
    cuando estás a mi lado.

    Distendido paraje ensortijado
    en herrumbre bañado…

    Por el bosque levitando,
    portón enrejado chirriando
    anunciando mi paso.

    Jardín en candil iluminado:
    y vuelvo al dosel de nogal trenzado.

     

    Su voz

    Su voz es laúd chapeado
    en principesco pasado.
    Piqueta dorada,
    vitualla en mi alma.

    Son renglones
    de sinsabores
    que libertinos
    huyen del Nilo,
    En busca de un aforismo:
    ¿Existe el amor que siempre alimente cuerpo y espíritu?

    Cuentan las hadas que su dorsal sobrenadaba en el agua.
    Siento sus tibias ondas
    meciendo mi cuerpo
    en silencio.
    Extático placer,
    dádiva que arquea mi espalda.

    ¿Su voz en el aire?
    ¡No!
    Me aguarda tras el cortinaje.

    La pluma de Marisa va más allá de la poesía, y es que la magia trasciende este género para deleitarnos con su maravillosa prosa poética:

    Soy una gota de agua en un vierteaguas

    Soy una gota de agua, pero no resido en la inmensidad del océano. Vivo en un vierteaguas. Me aferro a la porosidad de mi sustento aunque sé que no es eterno. Ese es mi suelo: tribulación y desconsuelo. Voy en busca de un asidero que me corone como un Ser imperecedero. No quiero vivir en un atolladero que me hostiga todos los días con mirar arriba.

    Demudó el cielo raso y claro, ¡ahora está encapotado! Mi mundo bucólico quedó expirado, en breve mi vida será tornado.

    No puedo parar la avanzadilla de la tediosa camarilla. Los truenos me advierten la llegada de la emboscada. Debo formar barricadas, me niego a caer en la nada…Me espera una vida aciaga. No quiero abandonar el vierteaguas, allí quise fundar mi propio reino; un pequeño lago que sólo en sueños logré atisbarlo. Es un bello recuerdo idealizado en un anclaje amado. Vacuos deseos malogrados, vetados en rictus de agrado.

    El descenso será inmediato, el cielo relampaguea imperioso por desatar su marea. Esa fuerza condensada cercenará mi dulce morada. ¿Y dónde vagará mi alma varada?

    Quisiera que hubiera una balaustrada que me eximiera de una vida frustrada. ¡Sí, eso! ¡Una mágica balaustrada; perlada de polvos de hadas! Pero yo no puedo fabricarla, sólo soy una gota de agua en un vierteaguas y nadie acude a mis plegarias. Y en un vano intento de arraigo ¡CAIGO!… Es un sustento insurrecto al sosiego. Me aterra más el vacío que llegar al suelo frío.

    Ahora mi vida transmuta. Me hallo inmersa en una siniestra gruta; sin sol ni luna. Avanzo sin cordura, sólo con la hambruna de vivir mi próxima aventura.

    Y no me detengo, se apodera de mí un sentimiento contrafóbico con bravura.

    ¡A lo lejos hay luz! Y detrás de una duna otra gota de agua me saluda.

    ¡Tanto miedo que tenía de caer al suelo y estoy viviendo en mi idealizado reino!

    El cielos de los perros, de Marisa Béjar (La Fábrica de Sueños, 2018)

    No en vano este año se ha publicado su novela, El Cielo de los Perros (La Fábrica de Sueños, 2018), donde se encuentra este mezcla de sentimientos, emociones y el mundo fantástico.

    Para terminar este pequeño repaso a la obra de Marisa Béjar, quisiera unirme al homenaje que @Malulita_, poeta de Poémame, le hizo al dedicarle este precioso poema:

    Flor azul (por @Malulita_)

    A la poetisa Marisa Béjar a su elegancia al escribir

    Flor azul con el mar
    en cada pétalo pintado
    azul diáfano del cielo .
    Flor que nace de la melancolía
    donde se posa el ave azul
    a cantar su mejor melodía.
    Donde las mariposas
    revolotean al ritmo
    de las notas de amor.
    Flor de nostalgia,
    azul preferido del poeta
    flor de virginal pureza
    Que con porte y estilo te yergues
    en libertad suave y serena
    luz difusa en bellas letras
    con elegancia escribe el poeta
    sentimientos en flor azul
    que nunca se extingue.


    Si quieres descubrir la prosa y la poesía de Marisa Béjar te invitamos a visitar su blog «La pluma de Marisa Béjar» y su perfil literario en Poémame.

  • Poemareflexiona de verano V

    Poemareflexiona de verano V

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con …. que hemos publicado en la revista.

    En esta entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con… Federico García Lorca

    Poemareflexiona con… Alfonsina Storni

    Poemareflexiona con… Antonio Machado

    Poemareflexiona con… Miguel de Cervantes

  • Poemareflexiona de verano IV

    Poemareflexiona de verano IV

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con …. que hemos publicado en la revista.

    En esta entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    Poemareflexiona con… Francisco Javier Irazoki

    Poemareflexiona con… Lao Tse

    Poemareflexiona con… Octavio Paz

  • Poemareflexiona de verano III

    Poemareflexiona de verano III

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con …. que hemos publicado en la revista.

    En esta entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con… Eduardo Galeano

    Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    Poemareflexiona con… Ángel González

    Poemareflexiona con… Matilde Campilho

  • Satanás is alive, y nunca hubierais dicho que fuera poeta

    Satanás is alive, y nunca hubierais dicho que fuera poeta

    @SatanasIsAlive aterrizó en Poémame a principios de junio para revolucionar el Bar de Poémame con su poesía absolutamente cautivadora.

    Adentrarse en sus versos, es introducirse en un universo dotado de cierto romanticismo crudo, mucho sentimiento, madrugadas, frío, cuerpos y con un sello personal indiscutible que los convierte una red en la que el lector queda atrapado sin apenas darse cuenta.

    Dice que le frustra no saber dar un final correcto a sus escritos, pero lo cierto es que sus poemas tienen un principio y un final que se dan la mano para hacer un poema cerrado y redondo. Os ofrezco un repaso por algunos de sus poemas, para saborear los diferentes colores, emociones y matices que se encuentran en sus versos.

    Hay poemas que traen un frío que nada es capaz de aliviar:

    Un café, en el anochecer de las mañanas

    Y entonces no,
    supe que no me interesaba
    sentir desaires
    al borde de un suspiro.

    Ni los reproches
    de una mente desgastada.

    No me interesaba
    sentir un abrazo
    frío,
    ni un tibio café
    por las mañanas.

    Yo era el barco
    de papel,
    ella la laguna
    al borde de los
    recuerdos.

    Y no necesité «Te quieros»
    como desayuno,
    no necesité más
    abrazos del viento
    ni piel de porcelana.

    Los pies
    caminaron por ruinas
    de caminos
    que nunca fueron
    ciertos y
    las lágrimas
    de una luna me abrazaron
    a través de
    la ventana.

    Y desde entonces
    la duda es cierta
    la mentira es vana,
    las curas vienen muertas
    con un frío café
    por las mañanas.

    En algunos de sus poemas, el tiempo, la soledad y la desolación se abren paso para quedar clavados en el alma del lector.

    Cuarenta veces invierno

    Olvídate de las flores bajo la aurora de tu mirada,
    olvídate del calor del café de la mañana,
    deja atrás al fantasma del pasado,
    ponle el cerrojo al corazón cuando salgas por la puerta.

    Porque olvidas besos y te quedas con los versos, que se ahogaron en tu boca
    y lloraron en tu mirada.
    Porque floreces cuando amaneces pero relampagueas de lluvia bajo el insomnio.

    Porque siendo fuerte te haces frágil,
    porque siendo frágil aprendes a ser fuerte,
    pero para ese rancio corazón ya no es fácil,
    olvidar querer, sin querer la vida ni la muerte.

    Has bailado sola,
    las manos del tiempo han dado arrugas de brisa a tu piel,
    la mirada de las nubes han dicho,
    que no has aprendido a caminar,
    por primero querer correr.

    Y desde entonces caminas en arrabales de sentimientos marchitos,

    donde los corazones vacíos se ahogan en mares de ron,
    donde la cura es el dolor y la sed de aliento es insaciable,
    donde mueres sin ser tú, sin ser nada, sin ser nadie.

    A veces plasma el amor en las letras de una manera casi musical, ese besar los versos, ese perder el corazón en un poema, dejando claro que alma con sus suspiros es poesía.

    Dejó de ser poesía

    Hice de versos rimas,
    condené la vida en un escrito perverso,
    asesiné al tintero sin conocer la vida,
    enterré el cadáver entre el paréntesis de un verso.

    Respiré en el cuello de una línea,
    besé las letras de una piel como mejor lienzo.
    Naufragué en una boca como Joaquin Sabina,
    en un retazo de papel le di la vuelta a un universo.

    Desde entonces
    ha de condenarme
    la mirada de una rima,
    la bocanada de un papel,
    escrito en un viejo recordatorio
    en los recónditos lugares,
    donde habitan los retazos de una piel.

    El alma de un libreto vaga entre prosas,
    las hojas pasaron a ser muchas cosas,
    pasó a no ser lo que parecía,
    perdió el suspiro del alma y dejo de ser poesía.

    Hay poemas que aparecen marcados por una herida triste que sólo la lluvia y la luna pueden mitigar.

    La falda de una habitación

    Se dice que en el amanecer de una noche,
    se dejaron besos empapados en el ombligo de un cuerpo,
    se dice que bajo el infierno de la luna y el capó de un coche,
    las mariposas hicieron ríos de un mar muerto.

    El renacimiento
    al tintero del tiempo
    cobró vida,
    los corazones
    posan cada noche
    en las miradas
    que nunca tocaron,
    de los abrigos de seda
    sin despedida.

    Las nubes
    levantan sus faldas,
    consienten las almas
    de vidas perdidas,
    al caer la noche
    bajo la falda
    no hay abrigo
    tampoco almas,
    está la lluvia
    de su lado y la luna,
    aliviando la grieta
    de la herida.

    Las ojeras del viento,
    posaron en los rostros del tiempo,
    y las dudas del pasado,
    no saciaron el arrepentimiento.

    En el matiz oscuro
    de un cielo gris
    hubo una historia
    con principio sin fin
    donde el amor,
    por noches lo decide
    el viento de los sentimientos
    del refugio,
    y la voluntad,
    era olvidada
    en la gaveta de una habitación.

    En algunos poemas es capaz de meter el universo entero en un solo verso.

    A veces el universo

    A veces el universo
    se atasca en un abismo,
    ese que deja muda a la letra,
    ciego al sentimiento,
    a veces el universo
    se atasca en las orillas
    del recuerdo.

    A veces el universo
    suplica piedad
    de las almas,
    y pide clemencia por las mismas.

    A veces el universo
    va de la mano,
    con otro universo,
    a veces hace de sí
    mismo lluvias,
    e inunda mares,
    donde creía
    haber desiertos.

    A veces el universo
    se llena de dudas,
    y rompe en letras
    las penas que viven
    dentro de sus sentimientos.

    A veces el universo,
    es solo otro universo,
    y de vez en cuando,
    cabe el mismo,
    en la escritura de un verso.

    Para acabar este breve recorrido por los poemas, os dejo un poema que sobresale por su exquisita belleza y esperanza, puesto que después de cualquier tormenta, siempre, siempre escampa.

    Cuando el corazón escampa

    Ya no llueve,
    ya el cielo no nubla
    sus arrabales
    de montañas rosadas,
    las viejas miradas
    han dejado de ser
    tan grises,
    la lluvia ha dado
    espacio al sol
    sobre las mejillas.

    El Jazz acampa
    en los oídos,
    de los apasionados
    escritores,
    que dan vida
    a las letras en versos
    de su universo.

    El sol
    ha dejado de quemar
    la lluvia
    ha dejado de doler.
    las mañanas,
    el pasto fresco,
    el «Buenos días»
    de una madre,
    las ganas
    de querer,
    el querer poder.

    Las mañanas
    ya son frescas,
    las tardes
    han caído
    cálidas,
    y la noche
    se ha vuelto nuestra.

    Ya no hay escombros
    en el cementerio de
    recuerdos,
    al son del fuego
    se han vuelto cenizas,
    se han ido
    sin decir adiós,
    el tiempo pasó,
    y al mal
    se lo llevó la brisa.

    Ya
    la falda de la luna
    no baila sola,
    y el sentimiento
    olvidado
    ha tomado vida
    como recuerdo,
    ya
    la vida no va
    tan lenta,
    va rápida
    para el loco
    que fingió ser
    feliz,
    cuando siempre
    habitó
    en la mente
    de un cuerdo.

    Pero escampa,
    para los ojos
    que llovieron,
    y ahora,
    sale el sol
    por las mañanas,
    con su abrigo de piel,
    para el corazón
    que supo naufragar
    algún vano
    sentimiento perverso.

  • Poemareflexiona de verano II

    Poemareflexiona de verano II

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con …. que hemos publicado en la revista.

    En esta entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con… Angel Zero

    Poemareflexiona con… W.S. Merwin (I)

    Poemareflexiona con … Luca Argel (I)

    Poemareflexiona con… Raquel Lanseros

  • Percusión en los versos de Carlos Alberto de la O Tapia

    Percusión en los versos de Carlos Alberto de la O Tapia

    ¡¡¡Shhh!!! ¿Lo oís ? ¿Oís la percusión de esas manos? ¿Escucháis el palpito de las yemas desnudas? ¿Sentís el latido que se entrelaza el alma con la sensibilidad del poeta? ¿La fusión de unas palmas abiertas que hace vibrar el corazón al ritmo de unos bongos que derraman tinta?

    Plexus sangrante

    Estalla la granada emocional
    y cada una de sus esquirlas
    se acuna dentro la piel

    Ojos cerrados
    sangran imágenes
    recuerdos de archivo

    Penden del cuello
    un par de tragos
    gruesos cortantes
    y la añoranza
    de un fuerte remedio etílico
    para sanarles

    Manos entreabiertas
    no terminan la oración
    cuándo se acercan al pecho
    para ayudar a las pulsaciones
    a coserle nostalgias

    Remiendan la piel
    mientras cada poro
    recita un dolor
    por cada felicidad

    La herida se ama
    cómo regalo de vida…
    La esquirla se atesora
    cómo un punto de no retorno…

    Camino de nuevo
    con el plexus sangrante
    la vista perdida
    y la mente anclada
    en un horizonte quebrado
    que traga mis soles uno a uno
    trayendo cada noche
    la gratitud impregnada
    en los latidos de un corazón intacto…

    Músico y poeta, Carlos Alberto de la O Tapia también conocido como Transmisor d Sinestesias es admirado y querido en nuestro bar de letras y colaborador en la Revista de Poémame con textos dedicados a la poesía de Alfonsina Storni, Sor Juana Inés de la Cruz o Frida Kahlo.

    Ciento once lágrimas

    En un cajón yace
    la caricia extraviada
    flujos de sol alumbran
    los restos de una esperanza
    que se cansó de beber frialdadNo hay nieve
    que haga hervir un alma
    no hay silencio
    que haga brotar palabras
    no hay distancia
    que haga sentir el latido…
    misterio del abrazo

    En un viejo zaguán
    se refugia un último recuerdo
    salpicado por intensa lluvia
    de pretextos…

    en la alcantarilla
    está atorado
    el barco de papel
    de una tarde de sonrisas
    a punto de ser tragado
    por la corriente
    de lo cotidiano…

    Manos lastimadas no cierran
    no retienen el amanecer
    de la caricia suprema

    la garganta traga los cristales
    que ciento once lágrimas
    dejaron entre los labios…

    En algún punto
    entre pecho y espalda
    queda extraviada la daga
    con que noche a noche
    se lacera la carne
    cuando el corazón duerme
    entre tus memorias…

    Carlos Alberto es un poeta de pluma suave y tinta intensa, enamorado de las décimas espinelas y de pie forzado, es admirable su maestría para bordarlas:

    Quisiera desde la luna

    Quisiera desde la luna
    mirar esos negros ojos
    quitándole los cerrojos
    a esta tremenda infortunaSi pudiera desprenderme
    de este dolor tan amargo
    salir de este cruel letargo
    para en tus noches perderme.
    No sé si vuelvas a verme
    navegando tu laguna
    fundiéndome con alguna
    brisa suave de tu vuelo
    vigilar siempre tu cielo
    Quisiera desde la luna

    Acompañar a tu ocaso
    paseando en tus mejillas
    ser esa luz con que brillas
    ser refugio, ser tu abrazo;
    Cortar ese fuerte lazo
    que sujeta los antojos
    mientras postrado de hinojos
    al fuego del corazón
    encuentra el alma razón:
    mirar esos negros ojos

    La piel acciona al momento
    no existe paz en tus mares
    tus silencios son majares
    que suprimen al tormento.
    Tu espíritu es elemento
    con aura de intensos rojos
    fríos se vuelven despojos
    libera tantas pasiones
    llegando hasta sus prisiones
    quitándole los cerrojos

    Uno queda así cautivo
    atrapado en tu torrente
    convirtiéndose en demente
    en ese ritmo abusivo.
    Tu proceder adictivo
    tu fuerza, como ninguna,
    tu luz, regazo que acuna,
    tu esencia tan ejemplar
    que ya comienza a eclipsar
    a esta tremenda infortuna

    Cuando el silencio habla a través de la tinta , el eco se escucha en el alma y las letras besan los ojos.

    Un favor

    Que este silencio repose,
    añejado entre razones,
    mientras ambos corazones
    hacen que la intriga goce;
    hagamos pues el desglose,
    desmenucemos el celo…
    tu argumento lanza al vuelo
    si No estás arrepentida,
    que sea el dolor bebida
    y que embriague este desvelo…Porque no podré negarme
    a mi mismo, que te extraño,
    si ya he causado algún daño
    no te culpo por odiarme.
    Mas, si puedes perdonarme
    quiero pedirte un favor :
    ¡Bésame! sin más pudor
    y si ya no sientes nada,
    aléjate así confiada…
    puedes marcharte… mi Amor…

    Algunos venden su alma al diablo, Carlos Alberto nos vende su corazón con la sensibilidad y originalidad de estos versos:

    Vendo corazón

    Vendo Corazón
    Completo o por piezas:Modelo 1980
    N pasajeros
    Carrocería clásica reforzada
    a prueba de impactos fuertes

    Motor poético de 16 válvulas
    con 90 Caballeros de fuerza
    Respuesta de 1.8 kiloCaricias por litro
    Aceleración de 0 a 200 en una mirada

    Acabados en acero Inolvidable
    Quema locos
    Protección nocturna
    Vestiduras en piel erizada
    Faros de niebla pecadora
    Silenciador de secretos

    Soporta condiciones inestables

    (Precio a negociar
    por algunos rayones al interior y exterior)

    Versos que tiemblan, piel desnuda en la pluma derramando su tinta, corazón que siente y que el poeta vive. Que continúe el viaje… ¡Vida!

    Soportar el viaje

    La podredumbre
    invade la epidermis
    hongos nacen
    musgo venenoso
    que agria el aguaCalavera que dirige un barco
    aire pestilente
    que parte las fosas nasales

    Soportar el viaje
    esperando el corte en el cuello
    navego involuntariamente
    traído por algún capricho de un ego

    Una caravana de sinsabores
    rodean el paso
    el destino baja la mirada
    tragando lágrimas
    que refrescan sus llagas

    saca un sollozo
    que se sujeta a la otra orilla…
    en la mano
    se dibuja la ruta inevitable

    y en la frente
    marca su hierro
    el misterio,
    ese centinela de la vida…

  • Poemareflexiona de verano I

    Poemareflexiona de verano I

    Durante el paréntesis estival os vamos a recordar algunos de los Poemareflexiona con… que hemos publicado en la Revista.

    En esta primera entrega veraniega vamos a reflexionar con cuatro poetas:

    Poemareflexiona con… Joan Brossa

    Poemareflexiona con… Martin Niemöller

    Poemareflexiona con… Manoel Ricardo de Lima

    Poemareflexiona con… Victoria Ash