Categoría: Poemas

  • 10 poemas en Rima Jotabé publicados en Poémame

    10 poemas en Rima Jotabé publicados en Poémame

    Hace unos días Óscar David Sánchez me solicitó un artículo con una selección de unos diez poemas en Rima Jotabé de los muchísimos que perlan el gran foro poético Poémame, y que de ellos hiciera un breve comentario.

    Acepté el encargo y a la vez el reto, pues sé de la calidad de los poemas en Rima Jotabé que en este magnífico foro se dan cita de la mano de unos grandes poetas, los cuales, me van a hacer muy complicada esa selección, para la cual, me basaré en las directrices de la preceptiva poética, como no puede ser de otras manera, (especificaciones, rima, métrica, recursos…), pero también haré caso en gran medida a los impulsos de mi corazón y los sentimientos que me transmitan, pues no hemos de olvidar que una poesía es técnica, inspiración y sensibilidad a partes iguales.

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    Ahora bien, al realizar una selección de entre un gran número de buenos trabajos, siempre hay alguno que se queda fuera de ella, ¡una pena!, pero espero que ningún poeta se sienta molesto si no se ve reflejado en esta selección, pues, a decir verdad, todos los poemas de todos los poetas deberían ser parte de mi selección, y a todos ellos les ofrezco mi más sincera gratitud por sus bellos poemas compuestos en Rima Jotabé.

    En esta mi selección personal, quiero comenzar por un poeta de origen cubano cuyo pseudónimo en el foro es Saltamontes, que compone poesía de manera magistral. Pero quiero resaltar el poema Cumpliendo retos, el cual es un lipograma que cuenta con la ausencia de la vocal “a”, este tipo de ejercicios de estilo, requiere una gran experiencia por parte de los poetas, pues les obligan a componer poesía dejando al margen multitud de palabras, en este caso, todas aquellas que contuvieran la vocal “a”. Un fuerte aplauso para Saltamontes.

    Cumpliendo retos – @Saltamontes

    Me sentiré contento y orgulloso,
    si logro componer sin ser goloso

    once versos corrientes y sencillos,
    que sin ser muy complejos lleven brillos
    y no pequen del uso de estribillos,
    por feos y molestos como grillos.

    Presuntuoso no quiero yo lucir;
    de vez en vez es bueno presumir

    y como yo no soy menesteroso,
    me cuido de los cercos y los trillos
    porque es muy triste el riesgo de morir.

    Solo quiero decir,
    que compuestos los once versos, creo
    que luché y triunfé como el Rey Teseo.

    También quiero destacar el poema del poeta que utiliza el pseudónimo de Useggb, llamado Reproche, por esa bella personificación de una musaraña, para dar comienzo a un poema que trata el tema del desamor de una forma impecable.

    Reproche – @useggb

    Volverá la musaraña
    Otra vez a darme caña

    tratándome de fantoche.
    Me cantará ese reproche
    que repite cada noche
    que en el amor no derroche

    ni que me crea tan listo
    porque el final ya lo he visto.

    Que un desamor siempre daña
    aunque madrugue y trasnoche
    y tenga todo previsto.

    Es imprescindible resaltar el poema A latidos, de la poeta que firma bajo el pseudónimo rebktd, pues todo él es una completa explosión de metáforas y otros recursos poéticos, en el que además da color a cosas etéreas, roza ámbitos intangibles y personifica sensaciones, todo un lujo de poema que hay que leer.

    A latidos – @rebktd

    En amor magenta, vestiré latidos
    besaré tu boca, lanzaré cupidos

    con la piel abierta, rozaré tu verso
    nacerá mi luna, creará universo
    corazón y fuego, carmesí disperso
    bañará tus ansias, mi elixir perverso

    Surcaré tu pecho,llegaré hasta dentro
    un suspiro rojo, tocará en su centro

    Meceré tus sueños yacerán vencidos
    el poema escrito;sobre lienzo terso
    sinalefas, rimas; tatuarán encuentro.

    Procede comentar el poema Expiración vital, que firma el pseudónimo Galilea, el cual nos introduce en una historia de desamor, incluyéndole al poema un estrambote, una técnica en un principio utilizada en ocasiones muy puntuales, pero que en los últimos años se ha extendido mucho su utilización.

    Expiración vital – @Galilea

    En una vida al regate y escondiéndose;
    soslayando los juicios, guareciéndose.

    Sin enfrentar responsabilidades
    ni aguantar el timón en tempestades.
    Desbordado el miedo en debilidades;
    anulando futuro y voluntades.

    Mil sueños se quedaron aparcados,
    esclavos de cerrojos atorados.

    Rota se quedó ya la vida y hundiéndose
    cobarde entre aciagas oscuridades,
    sufres de imposibles encadenados.

    Por tiempos agotados
    sabes que vivir así es inservible,
    si existe muerte en vida irreversible.

    Ahora quiero destacar el poema Nostalgia ermitaña, firmado por el pseudónimo Marqués_de_Boulière, el cual utiliza una rima un tanto compleja entre todo el poema compuesto por dos Jotabé. Este extremo lo hemos de tener siempre en cuenta a la hora de valorar cualquier poema. Además, este joven poeta ecuatoriano, nos brinda mediante un enlace, el poema declamado.

    Nostalgia ermitaña – @Marqués_de_Boulière

    ¡Qué esperas, corazón, si nadie espera!
    Tú sabes que el recuerdo desespera.

    ¿Que devuelva el pasado los amores?
    Si el pecho está vacío de deudores;
    y los latidos, corazón, en flores
    marchitadas, se quejan de dolores.

    No esperes, corazón, del ido tiempo
    vacilante el latido de mi tempo.

    ¡Qué profundo el dolor! Y nos vulnera
    como pronta saeta de estertores.
    ¡No esperes, corazón, en mi destiempo!

    No esperes, que esperando es el lamento,
    el eco confinado de un tormento.

    Duérmete, corazón, en el arrullo.
    Duerme la noche mientras yo le aúllo
    al astro solitario que yo intuyo
    versó en tu soledad, fatal murmullo.

    Y late en los otoños las delicias
    como la hoja que tiembla las caricias.

    Y si dormir no puedes, de momento,
    versa las primaveras y el barullo
    que en los ojos extraños tú codicias.

    El poema Quiérete de la poeta que firma bajo el pseudónimo horten67, debe estar en esta lista, pues su primordial cualidad es el mensaje que transmite, lleno de emotividad y compuesto con palabras que llegan a todos los lectores, por su sencillez y su gran sensibilidad en la redacción de los versos. No dejéis de leerlo.

    Quiérete – @horten67

    Despertar por fin de este largo sueño,
    y sentir que de tu vida eres dueño.

    Que ya no queda nada de quien eras,
    de figura triste y tristes maneras,
    la que siempre andaba entre mil quimeras,
    que guardó con llave las primaveras.

    Ahora respiras nuevas mañanas
    despejas la mente y abres las ventanas.

    Nunca mires hacia tras, pon empeño,
    mírate bien, sin miradas someras
    te dará luz y crecerán las ganas.

    El poeta bajo el pseudónimo raulrib2 nos presenta el poema Transparencia, del cual, al margen de su calidad poética indiscutible, nos presenta un poema cargado de bellas palabras que nos hablan de la calidad del vocabulario del poeta, el cual en el poema nos presenta un encabalgamiento que hay que saber leer para no perder el hilo del poema y mantener la estructura versal.

    Transparencia – @raulrib2

    Su mirada es más fría que el acero,
    con el brillo de luna o del lucero,

    que ilumina la noche plateada,
    me sumerge en el fondo de la helada
    catarata, de su ojo figurada,
    y en el previo al albor de madrugada,

    del iris brota el húmedo diamante,
    transparente tal gema titilante.

    Y surge un sentimiento verdadero,
    el del alma, trasluz de enamorada,
    de sus lágrimas, velos del semblante.

    Continúo esta selección con el poema El viento, firmado por el poeta bajo el pseudónimo Aurora, la cual hace del viento una fuerte personificación, con el cual casi entabla cierto diálogo en el poema. Bella poesía de imprescindible lectura.

    El viento – @Aurora

    El viento juguetea con mi pelo
    llevándose mis rizos en su vuelo.

    Me enredo entre sus alas misteriosas,
    invisibles, sutiles y furiosas
    que me rozan la piel, cual mariposas,
    mientras rompen mi calma, silenciosas.

    Si me dejo arrastrar en su espesura
    surcará mi alma, inquieta, su locura.

    Solo siendo testigo del revuelo
    que provoca en la esencia de las cosas
    entiendo de su fuerza y su ternura.

    La poeta bajo el pseudónimo Cleme_Eternamente, nos regala un poema dedicado a su madre, el cual se encuentra en esta lista para ejemplificar el mimo y el sentimiento que los poetas ponemos cuando le dedicamos un poema a nuestros padres, pero casi más en especial, a nuestra madre. Gran poema.

    Madre mía – @Cleme_Eternamente

    En mi reprimida y prolongada espera,
    madre mía, tú sabes a primavera.

    Me sumerges en tus cálidas caricias
    que en mis crudas noches de lunas ficticias
    con tus lustrados consejos me reinicias
    y jamás a mi buen corazón enjuicias.

    Más te vuelves una silenciosa brisa
    que penetra mi dolor y lo requisa.

    Y mi alma… de temporales se libera
    volviendo a mí, aquellas calmas vitalicias
    que un día huyeron con vil prisa.

    Y, por último, pues he llegado a la decena solicitada como máximo, y no a las poesías que yo incluiría, que serían muchas más, quiero dejar constancia del poema Te busco, del poeta que firma bajo el pseudónimo AljndroPoetry, pues en él encontraremos versos con imágenes inusuales que nos hablan de la imaginación desbordante del poeta. Cuando lo leáis, no os perdáis los versos del segundo pareado, son verdaderamente geniales.

    Te busco – @AljndroPoetry

    Y te busco… te busco en el latir
    de los soles violeta y su partir.

    Y te busco, en el haz de la alborada.
    El silencio enmudece en la almohada
    el cuchillo apuñala su punzada
    y te lloro… en tu ausencia devanada.

    Y te busco, en los bordes de la vida,
    y en tus gotas de amor, mi bienquerida.

    Y te busco, y te quiero ya sentir
    y besarte tus versos… ¡dulce amada!
    Revivir la caricia consentida.

    Espero, queridos amigos y grandes jotaberos, que todos disfrutéis de la lectura de estos poemas y de todos los poemas en Rima Jotabé que me he dejado fuera de esta lista, que son muchísimos, de los cuales, todos vosotros debéis obtener vuestras propias valoraciones y percepciones sensoriales a medida que los leáis y disfrutéis, pues a veces, en gran medida, nuestras apreciaciones personales hacen que un poema se nos clave directamente en el corazón y nunca más salga del mismo.

    Os deseo a todos una buena vida llena de poesía y de Rima Jotabé.

  • Gloria Fuertes, poeta de guardia

    Gloria Fuertes, poeta de guardia

    A muchos de nosotros, cuando oímos el nombre de Gloria Fuertes, nos asoma una sonrisa tierna en los labios. Creo que si tuviera que definir con una sola palabra a Gloria, esta sería ternura; pues esta mujer tenía el mágico don de sacar ternura de cualquier cosa, de cualquier hecho. Pero no debemos olvidar que su poesía también era dura y afilada; detrás de la ‘aparente’ sencillez, se esconde un mundo de horror (la Guerra Civil), el dolor por la pérdida de personas queridas (como Phyllis, el gran amor de su vida, que murió de cáncer y con la que estuvo 15 años… a partir de ese momento, Gloria siguió sonriendo, pero un poquito menos), o simplemente el ambiente en el que creció, en el seno de una familia con pocos recursos y que no apoyó sus ansias literarias ni aprobaba verla encerrada en su cuarto devorando libros o inventando y dibujando historias.

    Cuando mi madre me veía con un libro, me pegaba. Nadie de mi familia me dijo nunca “escribe, hija, escribe, que lo haces bien”… Nadie. No tengo nada que agradecer a mi familia. Pero cuando se quiere una cosa, aunque tu familia no te ayude, se consigue.

    Y así lo hizo; ella quería escribir, y acabo siendo una poeta reconocida e independiente que vivió como quiso, vistió como quiso y escribió como quiso. No es que rompiera las normas, es que tenía las suyas propias y esas son las que seguía.

    Me dijeron
    -O te subes al carro
    o tendrás que empujarlo.

    Ni me subí ni lo empujé.
    me senté en la cuneta
    y alrededor de mí,
    a su debido tiempo,
    brotaron amapolas.

    Solía ser criticada por sus versos sencillos, por sus rimas fáciles; fue incluso apartada y marginada, como muchos otros, por su postura pacifista, antifranquista, por homosexual, por ser mujer que decía lo que pensaba y, es más, a menudo lo escribía. Y aunque sus versos pueden parecer tremendamente sencillos, -Gloria escribía como hablaba, con un lenguaje totalmente coloquial y natural-, cabe tener en cuenta que a veces en la poesía, el camino de la sencillez puede llegar a ser el más complejo, aunque viendo los versos de Gloria, pudiera parecer cosa de niños.

    Nacida en el año 1917, mostró desde muy pequeñita su facilidad para jugar con la imaginación. Su vida no era fácil, era la niña de los zapatos rotos, e incluso se tuvo que poner a trabajar muy jovencita para ayudar a la familia. Un dato curioso, es que su primer trabajo fue, justamente, con una máquina de escribir.

    La pobreza es hermosa cuando se tiene algo que te canta y te suena debajo de la carne, como si hubiera dentro un ángel ensayando.

    Su juventud no fue fácil, pero no hay mal que por bien no venga, que se dice, y gracias a que ayudaba a su madre a hacer trabajo de limpiadora en la redacción de la revista Lecturas, apareció su primer poema publicado. Esto fue cuando Gloria tenía quince años: tuvo el atrevimiento de dejar sobre la mesa del director de la revista el poema Niñez, juventud, vejez, y éste apareció publicado la semana siguiente:

    Nacer, vivir, crecer, saltar,
    reír, chillar, mentir,
    aprender, amar, estudiar,
    brincar, jugar, correr,
    reír, reír… ¡niñez!

    Hablar, pensar, cantar,
    moverse, andar,
    jugar a amar,
    cambiarse de lugar,
    sin quietud… ¡juventud!

    Sufrir, llorar, gemir,
    sentir, pensar, no vivir,
    quietud, resignación,
    desolación…
    tristeza, dejadez… ¡vejez!

    El fallecimiento de su madre, en el año 1934 le llegó demasiado temprano; Gloria siempre afirmó que su madre se fue ‘»cuando más falta le hacía». Eso hizo que tuviera que dejar los estudios para ponerse a trabajar de contable en una oficina: «A mí me gustan los cuentos, no las cuentas», solía decir. No fue esa la única vez que trabajó en una oficina, pero incluso a esto supo encontrarle un lado tierno y fantástico:

    La siniestra oficina
    se humanizaba por las noches
    se oía un leve teclear.
    Las máquinas se escribían
    —unas a las otras cartas
    de amor.

    Gloria Fuertes. Retrato de Arturo Espinosa (Flickr/CC BY 2.0)

    Hizo amigos ligados al mundo literario, y de la mano del poeta Carlos Edmundo de Ory (Cádiz, 1923 – Francia, 2010) se introdujo en el llamado Postismo; un movimiento literario creado a principios de los años 40 en España, que venía a ser la última de las vanguardias, el último de los ismos, el culto al disparate, que decían sus miembros. Aunque fue un movimiento que duró pocos años, el nombre de Gloria quedó atado a ese movimiento por el estilo ‘no académico’ de su poesía, por las altas dosis de imaginación, por esa ‘locura inventada’ que tanto rodeaba sus versos, aunque ella fue, por encima de todo, una escritora independiente que encontró su propio estilo en la necesidad de explicar lo que sentía y no saber muy bien cómo hacerlo.

    Como ya hemos comentado antes, en ella reinaban el pensamiento y el sentimiento pacifistas, con una tendencia clara al amor y a la ternura, sufrió la Guerra Civil española en su carne, en su alma y en su corazón. Así definía Gloria este conflicto bélico que tanto la marcó:

    Fue el crimen a sangre fría,
    duró tres años,
    ese horror lo viví día a día,
    en plena juventud
    tuve hambre y frío
    muriendo y conviviendo
    con el cadáver de mi alegría.

    Y dejó huella en muchos de sus versos:

    Te matan y después
    piden perdón al cadáver.

    Antifranquista declarada, no se le cayó jamás el lápiz a la hora de desnudar sus pensamientos e ideas en los poemas:

    Un día que tenga tiempo
    os contaré la aventura de mi infancia
    con el lobo Franco.

    Yo era una caperucita roja en zona roja.
    El lobo Franco se enteró que en mi cestita
    no llevaba solomillo y queso para mi abuelita
    y al ver que llevaba libros y poesía,
    mandó su jauría
    y me detuvo en la Gran Vía.

    Los criados del lobo
    me metieron en prisión,
    me mordisquearon a gusto,
    por poco me muero del susto.

    En el bosque de cemento
    pasé un miedo atroz.
    Yo era una caperucita roja
    y “el Franco” un lobo feroz.

    Y es que Gloria escribía lo que vivía, lo que sentía, y contaba lo que ocurría en su mundo. Conocida a veces como una poeta de postguerra, se encuentra muy frecuentemente el tema de la violencia y la muerte en sus versos, como podría ser el caso de este poema llamado El corazón de la Tierra, donde aparte del horror de la guerra, también aparece la Tierra, un elemento también recurrente en sus versos y con el que la poeta solía identificarse bastante, pues la tierra tiene corazón, igual que ella:

    El corazón de la Tierra
    tiene hombres que le desgarran.
    La Tierra es muy anciana.
    Sufre ataques al corazón
    —en sus entrañas—.
    Sus volcanes,
    laten demasiado
    por exceso de odio y de lava.

    La Tierra no está para muchos trotes
    está cansada.
    Cuando entierran en ella
    niños con metralla
    le dan arcadas.

    Pero Gloria amaba; amaba la vida, amaba el mundo, amaba a los hombres y a las mujeres aunque no se lo merezcan, y amaba los niños.

    No es todo hacer poesía para el pueblo, sino un pueblo para la poesía. Por eso escribo para el niño y para el adolescente, que pronto serán ese nuevo pueblo decente.

    No en vano se dedicó a hacer lecturas de poemas, para los más pequeños, les llevaba libros si no tenían medios para obtenerlos; de hecho, con su novia Phyllis, crearon una biblioteca ambulante para acercar la literatura a los niños de los pueblos.

    Quiero que todos los poetas hagamos un arte útil, necesario. Que llevemos nuestros libros al pueblo y no a cuatro intelectuales, liricoides, técnicos-críticos, fríos o ñoños.

    La poesía es un arma cargada de futuro, que decía Celaya. Para Gloria la poesía era una valiosísima y preciosa herramienta con la que se podría cambiar el mundo, las mentes, las almas y los corazones:

    La poesía no debe ser un arma,
    debe ser un abrazo,
    un invento,
    un descubrir a los demás
    lo que les pasa por dentro,
    eso, un descubrimiento,
    un aliento,
    un aditamento
    un estremecimiento.
    La poesía debe ser
    obligatoria.

    Pero consideraba que el futuro eran los niños, y hacia ellos quiso enfocar gran parte de su poesía, para que aprendieran, sintieran y se dieran cuenta que el mundo es mucho, muchísimo más que lo que tienen delante de los ojos. Quizás por eso destacó más la poesía que hizo para los niños, haciendo incluso programas en la televisión dirigidos a un público infantil, mientras la que iba más dirigida a los adultos, poco a poco, fue cayendo más en el olvido.

    El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida.
    Edición de Jorge de Cascante. Ed. Blackie Books

    A lo largo de su trayectoria publicó en revistas, ganó premios, publicó numerosos poemarios, dio clases en Estados Unidos, hizo recitales llenando auditorios, programas en la televisión… y todo con la finalidad de acercar la poesía y la literatura a todas las personas, a grandes y pequeños… Tuvo grandes amigos, creó grupos literarios con los que organizaban lecturas, explotó la noche madrileña… pero siempre tuvo un pequeño rincón de soledad y tristeza dentro de ella, pues era poeta.

    De pequeña e imaginaba que los poetas eran siempre bichos raros, pero ya de mayor he visto que son –somos- como las personas corrientes, sólo que un poco más tristes.

    Gloria jamás se cuestionó si su poesía debía tener alguna etiqueta (social, rebelde, triste…), ella sólo decía que su poesía salía del amor, y si con ella lograba emocionar, consolar o alegrar, su sonrisa se hacía más amplia. Escribía a la Humanidad, así, con la h mayúscula, y siempre, siempre lo hizo con corazón.

    Ahora que se cumplen veinte años de su muerte, os quiero dejar aquí algunos poemas suyos, de esos que se suelen denominar, dentro de su obra, para adultos. Su faceta de poemas infantiles la celebramos con una selección de poemas infantiles publicados en Poémame.

    Espero que los disfrutéis, los sintáis y los améis, pues están escritos con mucho, muchísimo amor.

    Me entretengo queriéndote

    Por la tarde, al atardecer
    -después de los versos-,
    me entretengo queriéndote,
    me entretengo.
    Apago las luces
    y enciendo el amor,
    y al amor de la lumbre
    que brota del recuerdo…
    (¡Es hermoso el otoño para amarte!)
    …encandilo mis ojos
    y caliento mis dedos,
    pongo agua en los nardos
    y un disco de silencio.

    Aunque no estás conmigo
    a tu imagen queriendo,
    por la tarde yo sola,
    me entretengo,
    queriéndote, me entretengo.

     

    Cristales de ausencia

    Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
    que se esparce en la noche
    por el glacial desierto de mi alcoba.
    -Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
    Yo quisiera se luminosamente tuya
    y soy oscuramente mía.

    Mi accidente será un buen epitafio:
    Cuando una calle bajo el sol cruzaba,
    de dolor –o de amor- es lo mismo,
    murió desbaratada.

     

    Silencio de nieve

    Ante postura amorosa,
    ante paciencia rebelde,
    silencio de nieve.
    Ante mi entrega diurna,
    ante mi herida reciente,
    silencio de nieve.

    Cuando grito la injusticia,
    silencio de nieve.
    Cuando grito que te quiero,
    nadie me entiende.

    Llamo al amor por su nombre,
    llamo a la puerta de enfrente,
    no me importa que me queme,
    llamo a tu llama
    silencio de nieve.

     

    Aviso

    Está seco, sus ramas sin hojas,
    su tronco sin ojos,
    sus cables sin savia,
    se mueve sin amor.
    Está seco.
    Nada le estremece,
    por nada hasta blasfema.
    La Bolsa y el Negocio
    sólo le hacen vibrar.
    Está seco.
    Se mete en Ministerios,
    administra guardillas,
    rebaja los jornales,
    que su vida es así.
    Yo lo he visto
    os advierto:
    Enterrad a ese hombre cuanto antes.

     

    No perdamos el tiempo

    Si el mar es infinito y tiene redes,
    si su música sale de la ola,
    si el alba es roja y el ocaso verde,
    si la selva es lujuria y la luna caricia,
    si la rosa se abre y perfuma la vida,
    si el amor va y me besa y me deja temblando…
    ¿Qué importancia tiene todo eso,
    mientras haya en mi barrio una mesa sin patas,
    un niño sin zapatos o un contable tosiendo,
    un banquete de cáscaras,
    un concierto de perros,
    una ópera de sarna?
    Debemos inquietarnos por curar las simientes,
    por vendar corazones y escribir el poema
    que a todos nos contagie.
    Y crear esa frase que abrece todo el mundo;
    los poetas debiéramos arrancar las espadas,
    inventar más colores y escribir padrenuestros.
    Ir dejando las risas en la boca del túnel
    y no decir lo íntimo, sino cantar al corro;
    no cantar a la luna, no cantar a la novia,
    no escribir unas décimas, no fabricar sonetos.
    Debemos, pues sabemos, gritar al poderoso,
    gritar eso que digo, que hay bastantes viviendo
    debajo de las latas con lo puesto y aullando
    y madres que a sus hijos no peinan a diario,
    y padres que madrugan y no van al teatro.
    Adornar al humilde poniéndole en el hombro nuestro verso;
    cantar al que no canta y ayudarle es lo sano.
    Asediar a usureros y con rara paciencia convencerles sin asco.
    Trillar en la labranza, bajar a alguna mina;
    ser buzo una semana, visitar los asilos,
    las cárceles, las ruinas; jugar con los párvulos,
    danzar en las leproserías.
    Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos,
    que al corazón le llega poca sangre.

     

    Hay un dolor colgando

    Hay un dolor colgando del techo de mi alcoba,
    hay un guante sin mano y un revólver dispuesto
    hay una exactitud en la aguja del pino
    y en icono viejo llora la Virgen Madre.
    Todo esto sucede porque estamos cansados.
    La vida no nos gusta y seguimos inertes,
    a lo mejor venimos para ser algo raro,
    ya lo peor nos vamos sin haber hecho nada.
    Vienen los gatos flacos con lujurias en boca,
    cantando eso que cantan a los pies de la urna,
    y salen los espíritus debajo de la cama
    cuando crecen los naipes en las manos del fauno.


    NOTA: Las citas literales y entrecomilladas de Gloria y algunos de sus datos biográficos han sido extraídos de El Libro de Gloria Fuertes, Antología de poemas y vida editada por Blackie Books.

  • 10 poemas para niños a la sombra de Gloria Fuertes

    10 poemas para niños a la sombra de Gloria Fuertes

    Gloria Fuertes. Retrato de Arturo Espinosa (Flickr/CC BY 2.0)

    El 27 de noviembre se cumplen veinte años del fallecimiento de la poeta para los niños por excelencia. Gloria dedicó gran parte de su vida y su obra a los más pequeños porque consideraba que también había que hacer un pueblo para la poesía, y los niños de ‘ahora’ serían el pueblo del ‘después’. Acercó este género literario a los niños mediante lecturas y recitales, programas de televisión, canciones incluso…. a día de hoy, sus poemas siguen saliendo en los libros de las escuelas y los niños siguen conociendo la poesía de su mano.

    Aunque pueda parecer sencilla, la poesía infantil es mucho más compleja de lo que parece, suele tener versos cortos, con rima fluida que le dé incluso cierto aire de canción, y un vocabulario asequible para los niños pero que, a su vez, haga volar su imaginación.

    En Poémame queremos completar nuestro homenaje con una recopilación de poemas infantiles publicados en la web, y alguno que otro dedicado con mucho amor, como a ella le gustaba, a Gloria, la poeta de los niños.


    Arcoiris – @cirratus

    Blandiendo tu cuerno,
    cuernito de plata,
    galopas el viento
    caballito de magia,
    tú,
    guardián de los cuentos,
    corcel de las hadas
    que adornas tu frente
    con tan bella espada.

    Y así,
    todas las noches,
    cuando el sol se apaga,
    vigilas inquieto
    los bosques y playas
    donde viven los duendes,
    por si los asaltaran
    legiones de orcos
    provistos de lanzas.

     

    Soneto infantil – @Aurora

    Le he tejido a la luna una bufanda,
    unos guantes y un gorro bien modernos,
    para hacerle más dulces los inviernos.
    Son de un suave color lavanda.

    Va haciendo, de su capa, propaganda,
    soltando comentarios muy maternos
    a los astros pequeños y más tiernos
    que le han hecho, de abrigos, su demanda.

    Ahora tengo un pedido de sombreros
    de todas las medidas y colores,
    de lana, fieltro y tela de algodón.

    Y coso para todos los luceros,
    con el fin de acabar con sus temblores,
    poniendo en cada hilván el corazón.

     

    Niña en el bosque – @canocs19

    Los frutos del bosque
    comía la niña
    entre verdes hojas,
    rojas y amarillas.
    Sentada en la hierba,
    las aves la cuidan.
    Los esbeltos árboles
    por ella se inclinan.

     

    Nana – @Alicia_Fernández

    En su mecedora
    se sentó la Luna.
    El gato de angora
    al pie de la cuna.

    Y duerme mi niño,
    rey del amor.
    Que la noche te traiga
    sólo candor.

    Que las estrellas sean
    tus centinelas.
    Que ahuyenten malos sueños
    con cantinelas.

    Que los búhos vigilen
    desde sus ramas.
    Que las que hilen
    tus sueños, sean las hadas.

    ¡Duerme, mi bien!
    Que por la mañana
    el Sol te salude
    desde la ventana.

     

    Yo soy Gloria – @Donaciano_Bueno_Diez

    Hola niños,
    yo soy Gloria,
    la que perdió la memoria
    que guardaba en su zurrón,
    pegó un mordisco al turrón
    creyendo que era zanahoria
    y allí quedaron sus piños
    ¡qué susto me dio el bribón!
    y hoy la he visto ¡maldición!
    agua sacando en la noria.

    Sé dónde anda
    mas no insisto.
    Hay quien dice que la ha visto
    con su pato, con su pata,
    con su gata turulata
    presumida, dando el pisto.
    Que marchó de cuchipanda
    con su música y su panda
    y su novio el Evaristo.

    Si me crees,
    no me creas
    que metida en las peleas
    y amarrada a ese bigote
    del soneto, su estrambote,
    toreando en las capeas
    le soltaba una patada
    y, procaz, la carcajada
    se montaba en el cogote.

    ¡Virgen santa,
    Ave María!
    Qué de artista no sería
    que subida en una lata
    nos cantó una serenata
    y hasta el público aplaudía.
    Mas por poco se atraganta
    -se hizo un nudo en la garganta-
    y creyó que se moría.

     

    Pregunta difícil – @defelapp

    -Amiga lechuza,
    respóndame usted:
    ¿qué cosa terrible,
    yo tengo en los pies?

    Si tocan un son,
    le bailo danzón

    Si escucho reggae
    lo bailo al revés.

    También me equivoco
    bailando joropo.

    -Lo siento mi amiga,
    no sé contestar…
    ¡Pues nunca una rana
    yo he visto bailar!

     

    Canción para un ratón – @Verín

    Hace tiempo que un ratón
    salió a ver el mundo
    asomando su hocico por mi costado.
    Quería escuchar mi corazón
    con ése latir tan profundo
    desde el otro lado.

    Fue trepando a mi regazo
    sin pedir explicaciones,
    pues bien sabía el ratón
    que el latir de mi corazón
    es una de las razones
    del calor de mis abrazos.

    Dice que soy la más bella,
    a veces, también la más fea…
    Que soy bucanera en su cuento
    donde no hay ranas, ni doncellas,
    donde sea como sea
    ella, el ratón, es la dueña del viento.

    Pues claro que si preciosa,
    serás la reina del planeta,
    serás… lo que tú quieras que ser.
    Ratón o mariposa
    surcando el mar en tu galeta
    hacia el amanecer.

    Y yo aprenderé a tu lado
    lo bonito de los besos
    y lo dulce que es reírse por reír.
    Saliste de mi costado
    como un ratoncito travieso,
    para enseñarme a vivir.

     

    Apaga la luz del mundo – @carlosmiguelez

    Apaga la luz del mundo (papá)
    que voy a dormir solita
    pues soy una niña valiente
    que luz ya no necesita.

    Un cuento, mimos y un beso
    es todo lo que necesito
    para quedarme dormida
    abrazadita a mi osito.

    Te puedes marchar tranquilo
    yo sé que estas a mi lado
    y no tardarás en venir
    si el miedo me ha despertado.

    Apaga la luz del mundo (papá)
    que no luzca ya luminosa
    mas caigo en sueño profundo
    al alba despierto orgullosa.

     

    Pula, pula, pula corda – @Jonnata_Henrique

    Pula, pula, pula corda
    Sai do chão, toma cuidado
    Pra corda não te pegar
    Pula, pula, pula corda
    Quanto mais é demorado
    Mais divertido vai ficar
    Pula, pula, pula corda
    Se você for alcançado
    Outro amiguinho(a) vai pular
    Acorda e gira, gira a corda
    Pula, pula, pula corda
    Brinca, brinca, até cansar

     

    Soneto a Gloria Fuertes – @raulrib2

    Sublime poetisa de los niños,
    de las rimas llenas de fantasía,
    sabor a golosinas de sandía,
    del regaliz con que te haces tus aliños.

    Quintales de ilusión y de cariños,
    dulcifican Gloria tu poesía,
    y son como una amable melodía,
    la belleza y ternura de tus guiños.

    Atiborras las letras de sabores,
    y me cantas con voz ronca al oído
    el cuento que me duerme y que me arrulla.

    Tu verso es un Arco Iris de colores
    que chispea en un cielo compungido,
    porque sin ti, el gallo… ya no maúlla.

  • 7 poemas de Ida Vitale, premio Cervantes 2018

    7 poemas de Ida Vitale, premio Cervantes 2018

    Nacida en Montevideo en 1923, Ida Vitale es poeta, traductora y ensayista. Exiliada en México desde 1974, por la dictadura en su país, no volvería a Uruguay hasta 1984.

    Considerada miembro de la Generación del 45, junto con Mario Benedetti y Juan Carlos Onetti, tiene una voz poética que es cada vez más profunda y certera y que no deja de editarse. Antologías suyas de estos años pueden encontrarse en papel y también en digital: Todo de pronto es nada (2015), Cerca de cien (2015), Sobrevida (2016) y la flamante edición de Poesía reunida, aparecida en Tusquets el año pasado, donde están los poemas que ella publicó entre 1949 y 2015.

    En palabras de José Guirao, Ministro de Cultura español, entre las razones para la elección de Ida Vitale se encuentra «su lenguaje, uno de los más destacados y reconocidos de la poesía moderna en español, que es al mismo tiempo intelectual y popular, universal y personal, transparente y honda». Cuando recibió la noticia del premio, la poeta se mostró «sorprendida, agradecida y muy vital, haciendo honor a su nombre».


    Agosto, Santa Rosa

    Una lluvia de un día puede no acabar nunca,
    puede en gotas,
    en hojas de amarilla tristeza
    irnos cambiando el cielo todo, el aire,
    en torva inundación la luz,
    triste, en silencio y negra,
    como un mirlo mojado.
    Deshecha piel, deshecho cuerpo de agua
    destrozándose en torre y pararrayos,
    me sobreviene, se me viene sobre
    mi altura tantas veces,
    mojándome, mugiendo, compartiendo
    mi ropa y mis zapatos,
    también mi sola lágrima tan salida de madre.
    Miro la tarde de hora en hora,
    miro de buscarle la cara
    con tierna proposición de acento,
    miro de perderle pavor,
    pero me da la espalda puesta ya a anochecer.
    Miro todo tan malo, tan acérrimo y hosco.
    ¡Qué fácil desalmarse,
    ser con muy buenos modos de piedra,
    quedar sola, gritando como un árbol,
    por cada rama temporal,
    muriéndome de agosto!

     

    Fortuna

    Por años, disfrutar del error
    y de su enmienda,
    haber podido hablar, caminar libre,
    no existir mutilada,
    no entrar o sí en iglesias,
    leer, oír la música querida,
    ser en la noche un ser como en el día.

    No ser casada en un negocio,
    medida en cabras,
    sufrir gobierno de parientes
    o legal lapidación.
    No desfilar ya nunca
    y no admitir palabras
    que pongan en la sangre
    limaduras de hierro.
    Descubrir por ti misma
    otro ser no previsto
    en el puente de la mirada.

    Ser humano y mujer, ni más ni menos.

     

    Gotas

    ¿Se hieren y se funden?
    Acaban de dejar de ser la lluvia.
    Traviesas en recreo,
    gatitos de un reino transparente,
    corren libres por vidrios y barandas,
    umbrales de su limbo,
    se siguen, se persiguen,
    quizá van, de soledad a bodas,
    a fundirse y amarse.
    Trasueñan otra muerte.

     

    Invierno

    Como las gotas en el vidrio,
    como las gotas de la lluvia
    en una tarde somnolienta,
    exactamente iguales,
    superficiales,
    ávidas todas,
    breves,
    se hieren y se funden,
    tan, tan breves
    que no podrían dar cabida al miedo,
    que el espanto no debiera hacer huella
    en nosotros.

    Después, ya muertos, rodaremos,
    redondos y olvidados.

     

    Cuadro

    Construimos el orden de la mesa,
    el follaje de la ilusión,
    un festín de luces y sombras,
    la apariencia del viaje en la inmovilidad.
    Tensamos un blanco campo
    para que en él esplendan
    las reverberaciones del pensamiento
    en torno del icono naciente.
    Luego soltamos nuestros perros,
    azuzamos la cacería,
    la imagen serenísima, virtual,
    cae desgarrada.

     

    Penitencia

    ¿Mirar atrás será pasar
    a ser de sal precaria estatua,
    un perecer petrificado
    preso en sí mismo, parte
    del roto encanto de un paisaje
    cuya música no logró más oír?

    ¿Debo matar lo que miré,
    el mito que minuciosa
    pliego y despliego,
    grava para mi paso solo?
    ¿Ciega borrar lugares,
    playas, vientos, el tiempo?

    Sobre todas las cosas,
    anular horas que se han vuelto inútiles
    como lluvia que cae
    sobre el mar implacable,
    como mis propios pasos
    si no son penitencia.

    Exilios

    …tras tanto acá y allá yendo y viniendo.
    – Francisco de Aldana

    Están aquí y allá: de paso,
    en ningún lado.
    Cada horizonte: donde un ascua atrae.
    Podrían ir hacia cualquier fisura.
    No hay brújula ni voces.

    Cruzan desiertos que el bravo sol
    o que la helada queman
    y campos infinitos sin el límite
    que los vuelve reales,
    que los haría de solidez y pasto.

    La mirada se acuesta como un perro,
    sin siquiera el recurso de mover una cola.
    La mirada se acuesta o retrocede,
    se pulveriza por el aire
    si nadie la devuelve.
    No regresa a la sangre ni alcanza
    a quien debiera.

    Se disuelve, tan solo.

  • Savia viva en los versos de María Prieto

    Savia viva en los versos de María Prieto

    Una de las últimas incorporaciones a nuestro parnaso, llega con olor a salitre y a tierra húmeda. María Prieto Sánchez consigue que la naturaleza palpite en sus versos y retrata con maestría la belleza de una callejuela, de un caserón y hasta del propio olvido. Ya en la biografía de su perfil nos deja claro que la poesía le sirve, sobre todo, para entenderse, para poner en orden su caos y desorden interior. No lo duda: Por eso escribo. ¿Quieren pruebas?

    Con ojos de otoño

    Como fruta madura de final de verano,
    voy mirando la vida
    con los ojos de otoño.
    Soy octubre templado derramando semilla
    en parda sementera,
    despejando silencios; deambulando
    entre mis surcos con los ojos
    cerrados.
    Evocando primaveras…
    Voy tomando la sazón del áspero
    membrillo.
    Rosa abierta de sangre de granada.
    Son mis manos
    sarmientos de las vides del tiempo.
    Es mi piel
    vino añejo, entre soles dorados.
    Mi perfume,
    el aroma de la tierra mojada.
    Soy amiga del aire que estremece mi pelo
    y salgo a los caminos a extender mis alas
    contra la húmeda brisa que
    presagia la lluvia.
    A veces,
    estoy triste y me visto de niebla
    y me escondo en su manto y me vuelvo brumosa
    como el cielo en el alba.
    A ratos, luminosa,
    como sol de mañana
    o silente y profunda
    como noche
    cerrada.
    Soy el fuerte aguacero que me inunda
    por dentro,
    esas gotas primeras que levantan
    el polvo,
    la llovizna suave que te cala
    en el alma
    o el torrente feroz de amarga
    dentellada.
    Soy noviembre que arrastra torbellinos de oro…
    Me pierdo por senderos tranquilos y enredados.
    (Crujidos de hojas secas
    son mis pasos…)
    Me diluyo lentamente entre las frondas,
    con el pálido sol de la tarde.
    Y me miro en el agua…y me siento lejana…
    Y remonto
    a lo más alto – blanca soledad de nubes –
    en el vuelo triangular de las aves.
    Unas veces me río. Otras veces me callo.
    Y acumulo recuerdos del cajón
    de mi olvido,
    de batallas ganadas y de guerras perdidas.

    Tiembla aún la mirada de la niña
    que fui,
    guardando mil secretos
    entre los pliegues del sueño.
    Y tirita mi cuerpo a la luz de la luna
    irremediablemente inmerso
    en los ciclos vitales de las estaciones.
    Ese ritmo inclemente…
    de inicios y finales…
    Devenir eterno de
    los días
    y las noches.
    Luego vendrá
    el invierno
    con su capa de armiño
    y abrigaré mi corazón
    (suspiro de madroño anaranjado).
    Y volaré con las grullas a remotos lugares.
    Más cálidos…

    Partiré con el alba. Cuando nadie me vea…
    (Y ese día
    mis ojos
    lloverán
    estrellas.)

    La poeta se transforma con el paso del tiempo, su cuerpo, su voz y sus versos sirven de recipiente a todo cuanto acontece, ya sea cálido, ya sea gélido. Su sensibilidad a la hora de transmitirnos las emociones que la embargan, es enorme y hace magia y cosquillas en cada fibra del alma que llegan a tocar sus letras. ¿No me creen? Les invito a dar un paseo con ella a través de sus Retazos del verano, justo en el momento que nos dice:

    Y camino persiguiendo mi sombra, cada vez más alargada con el caer de la tarde, entre el agua fría y transparente y el albo nácar de las conchas que crujen bajo mis pies. Acompasar mis pasos a ese ritmo sonoro, cadencioso, continuo y ancestral de las olas y mareas estrellándose, incansables, contra las rocas.

    ¿No es hermoso? Por ahora, siete maravillosos poemas ha dejado en la palestra de Poémame. Dejo abiertas las ventanas de mis ojos a lo que quiera seguir susurrándonos su poesía. No se la pierdan.

  • Jana y la poesía que hace cosquillas en el alma

    Jana y la poesía que hace cosquillas en el alma

    Hoy quería acercaros un poco a una autora de Poémame con la que tengo una especial relación, Jana Rivera (@JanaRivera).

    Jana es sin duda un alma inquieta y un remolino de emociones. Transmite mucho sentimiento a través de su poesía. Juega con las palabras hasta moldearlas y hacer con ellas nuevos conceptos y sentidos. Le da un pellizco a los mofletes de la mañana, y se unta una tostada de pan de higo con mermelada de noche. Así es como yo veo su poesía. Una explosión de vida.

    Sin habernos visto nunca, tengo con ella una complicidad que he conseguido con pocas personas. Hemos tenido tardes y noches de risas y versos, porque eso es escribir con ella, momentos únicos de vida en verso. Por eso hoy os invito a que la conozcáis un poquito más a través de su poesía.

    Comerme la vida

    Remuevo conciencias.
    Hiervo las venas.
    Pongo sal a las lágrimas.
    Picante a los besos.
    Dulce al mirar.

    Mezclo caricias.
    Parto condenas.
    Separo rencores.
    Pellizco el caminar.

    Comerme la vida entera. Con sus platos amargos y también sabrosos.

    Ya me vendrá la cuenta. Pero, para entonces, habré amado, reído, llorado y soñado.

    Para entonces, habré decantado infinitos momentos dichosos.

     

    Relámpago

    Entraste por una rendija. Clavel curioso en la solapa del viento.

    Te fuiste como un relámpago. Con carga eléctrica. Puro estruendo.

     

    Tatuajes de tinta y saliva

    Abriéndose paso a base de pespuntes de piel, la aguja inyectaba tinta en un lienzo en blanco.

    Expectativas, ilusiones, historias y abrazos de mil maneras pueden caber en un pequeño dibujo.

    Besos rodados, besos soñados, besos imaginados, besos robados, besos en bucle, uno detrás de otro, se iban grabando en color negro en la memoria.

    Acariciaban las agujas con regusto afilado. Sentada, la impaciencia esperaba, ansiosa, en un banco.

    Al fin se reveló el universo particular. Asomaba al día un diminuto tatuaje. Tan grande que en él cabían deseos, estrellas, ecos, energías, constelaciones. Tan pequeño. Tan poco. Y tanto.

     

    El baile de mis cortinas

    ¡Cortinas al viento se precipitan por la ventana! Se agita mi pelo, asomada a la nada. Observo palomas, mariquitas en rojo y lunares. Nidos de cigüeña haciendo equilibrios entre torres y tejas. Oigo sus picos de percusión, espérame aquí, que ahora vengo.

    Me doy una vuelta por dos melodías y tres batucadas. Qué poco me pesan los huesos, qué fuertes mis alas.

    Sin mochilas a cuestas, bailo y vuelo con los pies en las nubes y las manos en el suelo. Qué mareoooo.

    Pero es genial. Es un aturdimiento placentero. Entro en el juego.

    Dicen que no es el tiempo quien todo lo cura, sino las personas que lo pasan con nosotros. Bienvenida la buena gente, la entusiasta, la sincera, la de las cosas claras, la de las risas a carcajadas.

    Tengo un horizonte cálido, repleto de oportunidades. De sueños tibios y sueños lentos. De sueños agitados y sueños tremendos.

    Irlanda, Escandinavia, Rusia. Este, oeste, norte y vientre meridional, danzando en curva y contracurva. Échale picante. Cálmalo con canela y azúcar.

    Deja que mi ventana siga abierta de par en par. Deja que mis cortinas jueguen entre pasos de baile, que el aire no pare de soplar.

     

    Un bocado de sandía

    Reducida hasta lo más esencial, surqué los mares moleculares. Los golpes de elementos que chocan como por arte de magia. Y el Hidrógeno se enamora del Oxígeno, y en su abrazo implosivo se derriten en agua, y me fluyen como al morder una porción de sandía.

    Con mis ojos bebo clorofila, me destella el verde más refrescante, me eriza toda la piel, es selva, es una sonrisa viva.

    En las plumas de un jilguero despliego el vuelo, serpenteo, planeo, zigzagueo, goteo… ¡Tin-tin-tin!, y me escurro por rocas calizas, mis manos desnudas, la mente vestida.

    Y me acurruco en los labios, suaves dunas en puestas de sol. Me deslizo entre curvas, la boca es un lienzo prohibido a pleno color.

    Que me deslizo, me simplifico, me complico.

    No sé si abrazar lo más pequeño o explotar al compás del universo entero. Igual me doy una vuelta en mi nube de barro, por si llueve chocolate, dulce y amargo.

    [Porque ya sabes que lo pequeñito puede ser realmente espectacular]

     

    Pirata de comisuras

    Era tan pirata sin pata de palo,
    que abordó sonrisas
    sin regalar botín a los ruidos,
    sin dar tregua a los llantos.

    [Dedicado a mi amiga Horten, que lleva por emblema el lado bueno de las cosas.]

     

    Miguitas de magdalenas

    Tenía un abrigo naranja para los días que pesaban. Hacía livianas las penas.

    Los labios vestidos en color frambuesa. Dejaban su marca en las tazas de café, como el que lanza miguitas en el camino para no perderse. Cada sorbo, una huella en el mapa.

    Sentada en la mesa con flores naturales. Madera suave, pulida por el paso de vidas y manos llenas, corazones rotos y sangre en las venas.

    Ella observaba el bullicio de la gente pasar por el ventanal de la cafetería. Era coqueto, el escenario ideal para practicar, con las comisuras rizadas, la magia de la mirada.

    Miraba los gorriones llevándose restos de magdalenas en el suelo. Miraba repartidores de vida agitada. Miraba jardines que aguardan la lluvia.

    Despacito se fijaba en los besos en las esquinas. Los bolsos llenos de rosas sin espinas.

    Miraba caminando vidas desoladas. Preocupaciones a cuestas del que muere en el trabajo. De los que viven en treinta metros cuadrados.

    Miraba cejas sinceras. Extraños que se cruzan y se saludan con la chispa del «buenos días» de verdad.

    Miraba bufandas suaves. Pañuelos al viento. Corazones blanditos y almas que rugen con puro estruendo.

    Miraba el amor del calcetín desemparejado con el que aparece en el otro pie de repente.

    Miraba fuentes incesantes. Gotas de vida. Periódicos altivos y gafas tímidas.

    Y miraba.

    Porque ver no es mirar. Cuando uno mira, le pone el alma. Toca la puerta del pecho. A veces se entra de puntillas. Otras, suenan campanas y se alborota el cabello.

    Déjame que mire, decía. Déjame que me beba el tiempo.

    Jana es la compañera de Poémame con la que más colaboraciones he hecho, y es todo un placer escribir con ella, así que os invito a leer esta. Nuestro compañero Alex richter-boix nos apodó la sal y la pimienta de Poémame, de ahí este poema.

    Risas a la sal y pimienta (colaboración con @horten67)

    Estornudar raudales de risas. Cocinar con sabor los pequeños momentos. Compartir trocitos de regocijo, amasar la amistad, hacer de la vida un feliz revoltijo.

    Poner sabor a la vida, con chispitas que explotan en la boca y hacen cosquillas en el alma. Sonreír juntos, en conjunto y juntando carcajadas y bromas que limpian lágrimas pegadas. Esas que se adhieren, se adueñan e inundan las mañanas nubladas y las noches sin luna.

    Echar carreras a los pájaros en el cielo, a las hormigas en el suelo. Que crujan los bordes de la pizza. Beberse la vida con bien de hielo y un millón de burbujas.

    Y si nos falta color en las mejillas, pellizcos de abuela en los mofletes. Canturrear cuando la voz está quebrada y cantar a pleno pulmón cuando se recupera.

    Y si llueve, botas de goma rojas. Y si nieva, gorros de colores y manoplas calientes.

    Sopa de pan calentita cuando el corazón es mendrugo duro.

    Y silbar en la ducha cuando el agua nos limpie tropiezos y deshaga los barros. Aplaudir los logros y zapatear con fuerza sobre los fracasos. Brindar por la suerte y lanzar hasta Júpiter al hombre del saco.

    Tomar la medida al miedo para hacerle un traje de faralaes, y bailar hasta que se rinda a tus pies. Después descorchar una botella de ganas y beber hasta quedar borracha de vida.

    No hay más vida que una.

    No la pierdas, no la tires ni la malgastes.

    Disfruta cada día como si fuera el primero y el último, y no olvides nunca, que todo sabe mejor CON SAL Y PIMIENTA.

    Estas líneas son fruto de la complicidad que une a personas que no se conocen, pero se conocen: las ganas de espachurrar la vida y de dar rienda suelta al estornudo del alma… la risa.

  • Reflexiona con un poema de Paulo Leminski

    Reflexiona con un poema de Paulo Leminski

    Tal como va retrocediendo el mundo en materia de libertades, no tenemos más remedio que recurrir a la poesía.

  • Festejando la muerte: 8 poemas para el Día de Muertos

    Festejando la muerte: 8 poemas para el Día de Muertos

    Tradicionalmente México ha sido tierra de gente alegre, existen muchos días en donde el festejo se hace presente, pero existe uno en especial que llama la atención por su singularidad: el festejo a la Muerte.

    En Noviembre es celebrado el día de “Todos los Santos” (1 de noviembre) y el día de los “Fieles Difuntos” (2 de noviembre). Ésta es una tradición milenaria que proviene de épocas prehispánicas y que, después de la conquista, adquirió también un significado con más religiosidad.

    En los lugares donde la tradición está más arraigada, todo inicia el 28 de octubre, preparando el altar tradicionalmente en dos (cielo y tierra), tres niveles (cielo tierra y purgatorio) o bien en 7 niveles, en donde serán recibidas las almas de nuestros antepasados y tomarán de la ofrenda lo que a ellos más les gustaba en vida.

    A su vez, en un altar de siete niveles se simbolizan los pasos necesarios para llegar al cielo y así poder descansar en paz. Este es considerado como el altar tradicional por excelencia. En su elaboración se deben considerar ciertos elementos básicos. Cada uno de los escalones se forra en tela negra y blanca y tienen un significado distinto.

    En el primer escalón va colocada la imagen de un santo del cual se sea devoto. El segundo se destina a las ánimas del purgatorio; es útil porque por medio de él el alma del difunto obtiene el permiso para salir de ese lugar en caso de encontrarse ahí. En el tercer escalón se coloca la sal, que simboliza la purificación del espíritu para los niños del purgatorio. En el cuarto, el personaje principal es otro elemento central de la festividad del Día de Muertos: el pan, que se ofrece como alimento a las ánimas que por ahí transitan. En el quinto se coloca el alimento y las frutas preferidas del difunto. En el sexto escalón se ponen las fotografías de las personas ya fallecidas y a las cuales se recuerda por medio del altar.

    Por último, en el séptimo escalón se coloca una cruz formada por semillas o frutas, como el tejocote y la lima.

    Elementos como el agua, la sal, los pétalos de flor de Cempazúchitl (flor de los muertos), el incienso (copal), el papel picado de colores, la luz de velas y por supuesto el pan, toman un significado más profundo y místico, ingredientes en nuestro ofrecimiento que nos ayudan a invitar, proteger y encaminar a las almas de los seres queridos hasta el hogar donde descansa cada ofrenda y después, en su camino de regreso.

    La comida favorita, es servida en el altar, se llena de frutas, postres, platillos, pan dulce, calaveritas de azúcar, agua, café, ponche, té, brandy, cerveza, tequila y mezcal, todo a manera de ofrenda, haciendo una recepción para nuestros amados seres, que descansan en paz y que ese día regresan a compartir unas horas al mundo terrenal, donde su familia les recuerda con amor.

    Se unen familiares y amigos en momentos de oración, crónicas, sonrisas, lágrimas y recuerdos, así las horas transcurren, incluso se visita o se realiza todo esto en el lugar donde reposa cada difunto. Durante esas noches y días se ‘convive’ con el alma de los seres amados, muchas veces incluyendo también la música, que entre flores y aromas arrancan, desde dentro, alguna lágrima.

    Al final de la celebración, se despide a los amados visitantes y la familia se dispone a comer todo lo servido, que ha perdido su esencia, pues ha sido tomada por cada una de las almas que estuvieron presentes.

    Sin duda cabe aquí la reflexión, la alegría, la añoranza y el amoroso homenaje, hacia cada ser que compartió con nosotros. El alma y el corazón siempre buscan y regresan, hacia donde el amor sigue vigente, a pesar de los tiempos… y a pesar de la Muerte.

    Por nuestra parte hemos querido compartir con vosotros esta selección de poemas de autores mexicanos que, desde distintas perspectivas, abordan la muerte y su significado.

     

    Yo lo pregunto – Nezahualcóyotl

    Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
    ¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
    No para siempre en la tierra:
    sólo un poco aquí.
    Aunque sea de jade se quiebra,
    aunque sea de oro se rompe,
    aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
    No para siempre en la tierra:
    sólo un poco aquí.

     

    Un recuerdo dejo – Nezahualcóyotl

    Un recuerdo que dejo
    ¿Con qué he de irme?
    ¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra?
    ¿Cómo ha de actuar mi corazón?
    ¿Acaso en vano venimos a vivir,
    a brotar sobre la tierra?
    Dejemos al menos flores
    Dejemos al menos cantos

     

    Silencio – Octavio Paz

    Así como del fondo de la música
    brota una nota
    que mientras vibra crece y se adelgaza
    hasta que en otra música enmudece,
    brota del fondo del silencio
    otro silencio, aguda torre, espada,
    y sube y crece y nos suspende
    y mientras sube caen
    recuerdos, esperanzas,
    las pequeñas mentiras y las grandes,
    y queremos gritar y en la garganta
    se desvanece el grito:
    desembocamos al silencio
    en donde los silencios enmudecen.

     

    El pájaro – Octavio Paz

    Un silencio de aire, luz y cielo.
    En el silencio transparente
    el día reposaba:
    la transparencia del espacio
    era la transparencia del silencio.
    La inmóvil luz del cielo sosegaba
    el crecimiento de las yerbas.
    Los bichos de la tierra, entre las piedras,
    bajo la luz idéntica, eran piedras.
    El tiempo en el minuto se saciaba.
    En la quietud absorta
    se consumaba el mediodía.

    Y un pájaro cantó, delgada flecha.
    Pecho de plata herido vibró el cielo,
    se movieron las hojas,
    las yerbas despertaron…
    Y sentí que la muerte era una flecha
    que no se sabe quién dispara
    y en un abrir los ojos nos morimos.

     

    Pensándolo bien – Jaime Sabines

    Me dicen que debo hacer ejercicio
    para adelgazar,
    que alrededor de los 50′s
    son muy peligrosos
    la grasa y el cigarro,
    que hay que conservar la figura
    y dar la batalla al tiempo,
    a la vejez.

    Expertos bien intencionados
    y médicos amigos
    me recomiendan
    dietas y sistemas
    para prolongar la vida
    unos años más.

    Lo agradezco de todo corazón,
    pero me río
    de tan vanas recetas
    y tan escaso afán.
    (La muerte también ríe
    de todas esas cosas.)

    La única recomendación
    que considero seriamente
    es la de llevar
    una mujer joven a la cama
    Porque a estas alturas,
    la juventud
    Solo puede llegarme
    por contagio.

     

    La santidad de la muerte – Amado Nervo

    La santidad de la muerte
    llenó de paz tu semblante,
    y yo no puedo ya verte
    de mi memoria delante,
    sino en el sosiego inerte
    y glacial de aquel instante.

    En el ataúd exiguo,
    de ceras a la luz fatua,
    tenía tu rostro ambiguo
    quietud augusta de estatua
    en un sarcófago antiguo.

    Quietud con yo no sé qué
    de dulce y meditativo;
    majestad de lo que fue;
    reposo definitivo
    de quién ya sabe el porqué.

    Placidez, honda, sumisa
    a la ley; y en la gentil
    boca breve, una sonrisa
    enigmática, sutil,
    iluminando indecisa
    la tez color de marfil.

    A pesar de tanta pena
    como desde entonces siento,
    aquella visión me llena
    de blando recogimiento
    y unción…, como cuando suena
    la esquila de algún convento
    en una tarde serena…

     

    A una rosa – Sor Juana Inés de la Cruz

    Rosa divina, que en gentil cultura
    eres con tu fragante sutileza
    magisterio purpúreo en la belleza,
    enseñanza nevada a la hermosura.

    Amago de la humana arquitectura,
    ejemplo de la vana gentileza,
    en cuyo ser unió naturaleza
    la cuna alegre y triste sepultura.

    ¡Cuán altiva en tu pompa, presumida
    soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
    y luego desmayada y encogida.

    De tu caduco ser das mustias señas!
    con que con docta muerte y necia vida,
    viviendo engañas y muriendo enseñas.

     

    Talpa (cuento, fragmento) – Juan Rulfo

    Algún día llegará la noche.
    En eso pensábamos.
    Llegará la noche
    y nos pondremos a descansar.
    Ahora se trata de cruzar el día,
    de atravesarlo como sea
    para correr del calor
    y del sol.
    Después nos detendremos.
    Después.
    Lo que tenemos que hacer
    por lo pronto
    es esfuerzo tras esfuerzo
    para ir de prisa
    detrás de tantos como nosotros
    y delante de otros muchos.
    De eso se trata.
    Ya descansaremos
    bien a bien
    cuando estemos muertos.

     


    Referencias

    • El altar de muertos: origen y significado en MéxicoPatricia Beatriz Denis Rodríguez, Andrés Hermida Moreno y Javier Huesca Méndez. La ciencia y el hombre (Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Veracruzana). Volumen XXV Número 1.
  • Reflexiona con un poema de Sylvia Plath

    Reflexiona con un poema de Sylvia Plath

    El 20 de diciembre ya publicamos un artículo sobre Sylvia Plath, pero el de hoy es más festivo porque es su cumpleaños. Hemos escogido este poema para celebrarlo:

    Espejo

    Soy plateado y exacto. Sin prejuicios.
    Cuanto veo trago de inmediato
    tal como es, intacto de amor u odio.
    No soy cruel, solo sincero—
    el ojo de un pequeño dios, de cuatro lados.
    En la pared opuesta paso la mayor parte del tiempo meditando:
    rosa, moteada. La he mirado tanto
    que es parte de mi corazón. Pero se mueve.
    Rostros y oscuridad nos separan sin cesar.

    Ahora soy un lago. Una mujer se inclina hacia mi,
    busca en mi su verdadero ser.
    Después se vuelve hacia esas mentirosas, las velas o la luna.
    Veo su espalda, y la reflejo fielmente.
    Ella me paga con lágrimas y agitando las manos.
    Le importo. Ella viene y va.
    Todas las mañanas, su rostro reemplaza la oscuridad
    Ahogó en mi a una niña y una mujer en mi

    se alza contra ella todos los días, como un pez terrible.

    – Traducción de J.L.Regojo

     

    Mirror

    I am silver and exact. I have no preconceptions.
    Whatever you see I swallow immediately
    Just as it is, unmisted by love or dislike.
    I am not cruel, only truthful—
    The eye of a little god, four-cornered.
    Most of the time I meditate on the opposite wall.
    It is pink, with speckles. I have looked at it so long
    I think it is a part of my heart. But it flickers.
    Faces and darkness separate us over and over.

    Now I am a lake. A woman bends over me,
    Searching my reaches for what she really is.
    Then she turns to those liars, the candles or the moon.
    I see her back, and reflect it faithfully.
    She rewards me with tears and an agitation of hands.
    I am important to her. She comes and goes.
    Each morning it is her face that replaces the darkness.
    In me she has drowned a young girl, and in me an old woman
    Rises toward her day after day, like a terrible fish.

    – Fuente: Genius

  • 7 poemas de Veronica Micle

    7 poemas de Veronica Micle

    La poeta romántica rumana Verónica Micle.

    Veronica Micle (1850-1889) fue una poeta rumana del romántico tardío conocida principalmente por su relación sentimental con el también poeta Mihai Eminescu.

    Aunque se conoce poco sobre su vida, como autora publicó novelas y diversas traducciones en revistas de la época. Como solía ser habitual, los poetas románticos no publicaron ningún libro de sus poemas, si no que lo hicieron en revistas literarias.

    En los estudios académicos se ganó el calificativo de “eminente” para, posteriormente, conocer en dicha escuela -llamada “escuela de niñas”- al que sería su futuro marido, Stefan Micle, un profesor universitario y rector de la universidad de Cluj. De este enlace nacieron sus dos hijas.

    En 1872 hizo un viaje a Viena donde le es presentado Mihai Eminescu. Desde aquel instante sus vidas cambian radicalmente, ya que ambos se enamoran apasionadamente el uno del otro. Mientras seguía casada con Stefan, los encuentros entre ella y Eminescu eran quizás, la inspiración para ambos de la poesía más realista, trágica y romántica a la vez, que se ha escrito alguna vez en la literatura rumana.

    El propio Eminescu reconoce la importancia que tuvo Veronica en su creación literaria. En una carta de 1876 de Mihai a Verónica se descubre cómo llevan dos años conociéndose y éste la amada apasionadamente desde la distancia.

    Dos años, señora, no he podido trabajar nada, y he seguido como un idiota una esperanza, no sólo inútil, sino indigna. Eras una idea en mi cabeza y te quería como alguien quiere un cuadro.

    Finalmente, cuando Eminescu muere en el sanatorio del doctor Sutu, ella al no poder asumir tal pérdida se suicida en el monasterio de Varatec por la ingesta de arsénico. En su último poema se puede apreciar su anhelo de trascender hacía donde estaba él.

    ¡Oh muerte!
    ¡Oh muerte si vinieras
    a mi solitario corazón para apaciguar mis pensamientos
    y oír como el huracán grita en crueles cantos,
    caminando sobre la nada, alejado por ásperos vientos!
    Anhelo un largo reposo… para poder dormirme.
    Dormirme para siempre.

    Dado que la obra de Veronica Micle no ha sido traducida al castellano, he reunido en una antología treinta de sus poemas para su posterior publicación por la editorial Ediciones Rilke, siendo ésta la primera edición en exclusiva de su obra en castellano.


    Acianos

    Entre las amarillas espigas los acianos orgullosos crecen
    y en el encanto de la mañana el sol con cariño miran;
    encantados por su mirada y encogidos por un misterioso anhelo,
    millones de mariposas en la llanura han dejado su huida.

    Por el verde y denso follaje bellos cantos se escuchan
    las mariposas se sientan y escuchan balanceados por áureos vientos .
    Entre flores pasan plácidamente un día de verano.
    ¡Y su amor fugaz ellos en besos se lo cuentan!

    Pero la noche llega con sus horas de silencio;
    las mariposas con su jovialidad se fueron como un pensamiento,
    los pájaros ya no cantan y los hermosos acianos
    después de un día de felicidad vuelven solos a estar.

     

    Este mundo tan grande

    Este mundo tan grande, tan desierto delante de mí se extiende,
    ni tan siquiera con mi mirada o mi mente puedo comprenderla;
    y en este caos sin margen, sin comienzo ni sentido
    me has dado tú, amado mío, refugio a mi alma.
    Y por eso, cada vez que pienso en ti,
    al amor como a este mundo final no puedo hallarle.

     

    ¿Por qué cuentas los años?

    ¿Por qué cuentas los años para ver si eres viejo
    cuando sabes el pesado dolor que llevas sobre tu pecho?
    ¿Y a que espejo preguntas mirando fijamente
    para decirte que todavía no está arrugado tu rostro?

    ¿Cuándo sabes que la materia que fluye sin cesar
    huellas profundas y tristes dejan en tu alma?
    ¿Y crees que es para siempre esta amargura
    sin que la vida te regale algún momento feliz?

    ¿Y de que sirve saber hoy como estas
    cuando sientes que de este mundo hace mucho que te fuiste?
    Llevando la muerte en el alma por siempre.
    ¡Tu vida vacía y desprovista de suerte!

     

    A Eminescu

    De entre las olas del tiempo llegas para iluminar
    pensador budista nacido en otro mundo,
    la fe está muerta, ya nadie venera a nadie,
    en vano escribo versos sin nombre.

    Lo sublime nunca nadie olvidará
    en la prosa-amarga de la vida quedas olvidado, renegado
    si le hablas de los astros piensan que es locura,
    si hablas de una mujer, piensan que no has amado.

     

    ¡Lo que daría un muerto!

    ¡Que daría un muerto por los rayos de la luna!
    Dijimos tu y yo, cuando sobre las alas del deseo
    llevados por el encanto del amor –mirando al cielo juntos-
    soñamos con la eternidad en lo que dura un instante.

    Que daría un muerto para ver un pobre rayo
    que desciende de la luna y la tierra toca,
    para sentir una vez más que su frente ilumina
    y que en su pecho la vida se refleja.

    Seguramente, creíamos que el cambiaría con alegría
    su tranquilidad eterna y su paz inquebrantable.
    Por un rayo de luna, por una dulce locura,
    por el instantáneo amor de otra vida.

    Pero el momento de amor vuela, vuela alejándose.
    En su lugar nos queda la amargura y la nada.
    ¡Ah! Para llevar la carga de un calvario que no cesa.
    Con tu muerte en el alma te arrastras día tras día.

    Si daría un muerto por un rayo de luna
    su tranquilidad eterna, yo voluntariamente entregaría
    todos los rayos de luna, todos los rayos de sol
    para a ti poder olvidarte y sentir como mi alma muere.

     

    Odio y amor

    Odio y amor ahora tengo de ti.
    La insignificancia de mi vida será profusa.
    Te pagué el amor con lágrimas y suspiro
    con que me recompensará tu irreconciliable odio.

    Si tú deseas que siga llorando por ti
    y eternamente destrozado ver mi corazón
    de una agonía sin límites y dolor profundo,
    con la voz sin ira dime que me olvidarás.

     

    Vete

    “Vete” te digo, pues mi mente
    presagia solo males.
    “No te vayas” susurra misteriosamente
    mi alma y este anhelo.

    Tú conoces cuanto amor
    guardo para ti,
    y después, como con palabras vanas
    siempre te alejo de mí.

    Y no sabes que creer
    si las palabras dichas
    o en el amor que nunca cesa
    que lees en mi mirada.

    ¡Ay! Y yo perpleja
    esforzándome estoy para entender
    púes no sé que sería mejor:
    ¿Escuchar la mente o el corazón?