Poemas

  • Reflexiona con… Antonio Machado

    Reflexiona con… Antonio Machado

    Esta semana que ha finalizado coincidió con el 80 aniversario de la muerte del poeta español enterrado en Colliure (Francia) el 22 de febrero de 1939, don Antonio Machado.

    A Machado le dedicamos una entrada en la sección Poemareflexiona hace un año que podéis leer aquí.

    Antonio Machado, refugiado de la dictadura franquista, cruzó la frontera con una pequeña caja de madera con un poco de tierra de España para ser enterrado con ella. «ICI REPOSE Antonio MACHADO MORT en EXIL LE 22 FÉVRIER 1939», puede leerse en la sencilla lápida de Collioure.

    Con los tiempos convulsos que estamos viviendo y recordando a todas las personas refugiadas que llaman a las puertas de nuestros países, viene bien recordar esta afirmación del poeta:

    Y quizás convenga no olvidar esta otra afirmación:

    En los trances duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre.

  • 8 poemas de Alejandra Pizarnik, un ave de las emociones

    8 poemas de Alejandra Pizarnik, un ave de las emociones

    Sus letras nos llevan hacia el interior y hacia algunos pasajes grises, nos pasea por la ternura, la pasión, lo frágil del ser y esa soledad constante… que es como una daga en su pecho. Es como su estandarte, su inspiración, algo con lo que aprende a vivir, una soledad interna más que externa, que le da ese sabor de melancolía a sus líneas.

    La soledad, el tema de la muerte y su misterio, parecen ser una constante; hábil y sutilmente, siembra en uno esa incertidumbre humana, trayéndonos tragos fuertes en sus poemas.

    Nos da una sensación de contemplación hacia esa niña que solía ser y esas tristezas y anhelos, que se quedaron y vivían en su interior. Lo plasma así Pizarnik en varios de sus escritos y nos deja ver por una rendija la procesión que lleva por dentro:

    Mis alas?
    dos pétalos podridos […]
    mi vida?
    vacío bien pensado […]
    mi rostro?
    un cero disimulado
    mis ojos?
    ah! trozos de infinito

    Sus letras en veces toman un tono azul profundo y melancólico, y deja un sabor fuerte, seco y dulce, que sorprende a quien desmenuza su escritura:

    ya comprendo la verdad
    estalla en mis deseos
    y en mis desdichas
    en mis desencuentros
    en mis desequilibrios
    en mis delirios
    ya comprendo la verdad
    ahora
    a buscar la vida

    Nos lleva a adentrarnos en su sentir de mujer, ante las situaciones por las que fue señalada, acosada y criticada: su forma de ser y vestir (considerada poco femenina en ese entonces), la comparación de sus padres con su hermana, su frágil salud y esa soledad interior depresiva, misma que marcó su desenlace a sus escasos 36 años, consumiendo 50 pastillas y eligiendo el suicidio como la puerta que la liberaría de su prisión interna.

    Flora Alejandra Pizarnik un ave de bello canto, encerrada en la jaula de las emociones.

    YO SOY…

    Mis alas?
    dos pétalos podridos
    mi razón?
    copitas de vino agrio
    mi vida?
    vacío bien pensado
    mi cuerpo?
    un tajo en la silla
    mi vaivén?
    un gong infantil
    mi rostro?
    un cero disimulado
    mis ojos?
    ah! trozos de infinito

    SÓLO UN AMOR

    Mi amor se amplía.
    Es un paracaídas perfecto.
    Es un clic que se exhala y
    su pecho se hace inmenso.
    Mi amor no ruge
    no clama
    no ruega
    no ríe.
    Su cuerpo es un ojo.
    Su piel es un mapamundi.
    Mis palabras perforan
    la última señal de su nombre.
    Mis besos son anguilas que él
    se ufana en dejar resbalar.
    Mis caricias un chorro reminiscente
    de música sobre fuentes de Roma.
    Nadie pudo huir aún de su territorio anímico.
    No hay rutas ni pliegues ni insectos.
    Todo es tan terso
    que mis lágrimas se sublevan.
    Mi creación es una mojigatería
    junto a su rubio carromato.
    En estos momentos el tintero alza vuelo
    y enfila hacia linderos inacabables
    de mosquitos haciendo el amor.
    Suena el fatídico sonido.
    Ya no vuelo.
    Es mi amor que se amplía.

    MÁS ALLÁ DEL OLVIDO

    Alguna vez de un costado de la luna
    verás caer los besos que brillan en mí
    las sombras sonreirán altivas
    luciendo el secreto que gime vagando
    vendrán las hojas impávidas
    que algún día fueron
    lo que mis ojos
    vendrán las mustias fragancias
    que innatas descendieron del alado son
    vendrán las rojas alegrías
    que burbujean intensas
    en el sol que redondea las armonías equidistantes
    en el humo danzante
    de la pipa de mi amor.

    EXILIO (a Raúl Gustavo Aguirre)

    Esta manía de saberme ángel,
    sin edad,
    sin muerte en que vivirme,
    sin piedad por mi nombre
    ni por mis huesos que lloran vagando.
    ¿Y quién no tiene un amor?
    ¿Y quién no goza entre amapolas?
    ¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
    un miedo, algo horrible,
    aunque fuere con plumas,
    aunque fuere con sonrisas?
    Siniestro delirio amar a una sombra.
    La sombra no muere.
    Y mi amor
    sólo abraza a lo que fluye
    como lava del infierno:
    una logia callada,
    fantasmas en dulce erección,
    sacerdotes de espuma,
    y sobre todo ángeles,
    ángeles bellos como cuchillos
    que se elevan en la noche
    y devastan la esperanza.

    LA JAULA

    Afuera hay sol.
    No es más que un sol
    Pero los hombres lo miran
    y después cantan.
    Yo no sé del sol.
    Yo sé la melodía del ángel
    y el sermón caliente
    del último viento.
    Sé gritar hasta el alba
    cuando la muerte se posa desnuda
    en mi sombra.
    Yo lloro debajo de mi nombre.
    Yo agito pañuelos en la noche
    y sedientos de realidad
    bailan conmigo
    Yo oculto clavos
    para escarnecer a mis sueños enfermos.
    Afuera hay sol.
    Yo me visto de cenizas.

    CENIZAS

    Hemos dicho palabras,
    palabras para despertar muertos,
    palabras para hacer un fuego,
    palabras donde poder sentarnos
    y sonreír.
    Hemos creado el sermón
    del pájaro y del mar,
    el sermón del agua,
    el sermón del amor.
    Nos hemos arrodillado
    y adorado frases extensas
    como el suspiro de la estrella,
    frases como olas,
    frases con alas.
    Hemos inventado nuevos nombres
    para el vino y para la risa,
    para las miradas y sus terribles
    caminos.
    Yo ahora estoy sola
    -como la avara delirante
    sobre su montaña de oro-
    arrojando palabras hacia el cielo,
    pero yo estoy sola
    y no puedo decirle a mi amado
    aquellas palabras por las que vivo.

    LA NOCHE

    Poco sé de la noche
    pero la noche parece saber de mí,
    y más aún, me asiste como si me quisiera,
    me cubre la conciencia con sus estrellas.
    Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.
    Tal vez la noche es nada
    y las conjeturas sobre ella nada
    y los seres que la viven nada.
    Tal vez las palabras sean lo único que existe
    en el enorme vacío de los siglos
    que nos arañan el alma con sus recuerdos.
    Pero la noche ha de conocer la miseria
    que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
    Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas
    sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.
    Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
    Su lágrima inmensa delira
    y grita que algo se fue para siempre.
    Alguna vez volveremos a ser.

    EXTRACCIÓN DE LA PIEDRA DE LOCURA (FRAGMENTO)

    No me hables del sol porque me moriría. Llévame como a una princesita ciega, como cuando lenta y cuidadosamente se hace el otoño en un jardín.
    Vendrás a mí con tu voz apenas coloreada por un acento que me hará evocar una puerta abierta, con la sombra de un pájaro de bello nombre, con lo que esa sombra deja en la memoria, con lo que permanece cuando avientan las cenizas de una joven muerta, con los trazos que duran en la hoja después de haber borrado un dibujo que representaba una casa, un árbol, el sol y un animal.
    […]
    ¿Y yo? ¿A cuántos he salvado yo?
    El haberme prosternado ante el sufrimiento de los demás, el haberme acallado en honor de los demás.
    Retrocedía mi roja violencia elemental. El sexo a flor de corazón, la vía del éxtasis entre las piernas. Mi violencia de vientos rojos y de vientos negros. Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños.

    Puertas del corazón, perro apaleado, veo un templo, tiemblo, ¿qué pasa? No pasa. Yo presentía una escritura total. El animal palpitaba en mis brazos con rumores de órganos vivos, calor, corazón, respiración, todo musical y silencioso al mismo tiempo. ¿Qué significa traducirse en palabras? Y los proyectos del perfección a largo plazo; medir cada día la probable elevación de mi espíritu, la desaparición de mis faltas gramaticales. Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar. La luz, el vino prohibido, los vértigos, ¿para quién escribes? Ruinas de un templo olvidado. Si celebrar fuera posible.
    […]

  • 3 poemas de Nurul Hoque, poeta bengalí

    3 poemas de Nurul Hoque, poeta bengalí

    Nurul Hoque (1965) es un poeta y ensayista bengalí. Ha escrito diecinueve libros de poesía. Su poesía se ha traducido a múltiples idiomas, entre ellos el rumano, el taiwanés y el chino. Es miembro oficial del sindicato de escritores de naciones del mundo que tiene su sede en Kazajstán. También es editor de la publicacion mensual Amader Buriganga, que publica desde Dhaka.

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    El poeta y ensayista bengalí, Nurul Hoque (Fuente: Facebook)

    Puedo irme

    ¿Podría irme, querida? ¡Es tarde en la noche ahora!

    pero mi mente dice con pavor

    ¿cómo dejarte a ti mismo? ¿cómo?

    nadie puede ver la sombra del amor.

    Pero sólo yo puedo verla

    puedo ver todo esto, y más allá

    pues mis ojos son la llave invisible.

    Son capaces de abrir un corazón hermético

    que se ha roto y se ha dejado poblar con oscuridad fantasmal.

    La poesía está iluminada y despierta

    para ti y para casi toda la humanidad.

    Dime cariño ¿me puedo ir?

    el sol de la mañana me espera

    no hay luz en tu casa para hacer

    el amor invisible como verás

    o dime que espere para sostener tu mano

    que me quede a tu lado durante años y años.

    Alguien es mi tierra natal.

    Ella está pintada con mis lágrimas

    Quiero escribir una carta

    Quiero escribir una carta para ti, mi Señor

    dar un mensaje para describir a todos

    cómo alguien está volando en Concord

    cómo ellos murieron cerca de mí, Pedro y Pablo.

    Mi Señor, necesitas visitar África otra vez

    la gente es brutalmente asesinada

    los niños buscan a su propia sombra, esto causa dolor en mi corazón.

    No existe el amor, ni el fuego, estamos congelados

    donde la paz y la luz se encuentran muy lejos.

    La gente en Asia está sufriendo mucho

    a mano armada, beben sangre en Myanmar, sin razón

    enséñanos mi Señor cómo vivir juntos.

    Mi Señor,no tenemos ningún arma para sobrevivir

    excepto tu bondad, que no necesita ser descrita.

    Cuando dices que me amas

    Cuando dices que me amas, sé que es verdad

    pero me mudo a muchos lugares para encontrar comida.

    Tú miraste con profundidad mi sensible mirada

    con frescura e inocencia.

    Intento medir la distancia entre

    tu encanto de amor y las cosechas de grano.

    El amor te hace muchas veces reina.

    La melancolía llega a mí en tren.

    Ninguna gota de lluvia cae en esta tierra rota

    aquí el amor está infectado por la desnutrición y el desvanecimiento

    las personas del tercer mundo están claramente atormentadas

    mucha carestía ha sido creada para nosotros.

    Tu amor es como el pan de la noche más oscura.

    deseaba lleno de alegría ascender el derecho humano.

  • «Cuando el niño era niño», un poema de Peter Handke (RIP Bruno Ganz)

    «Cuando el niño era niño», un poema de Peter Handke (RIP Bruno Ganz)

    Una pluma en la pantalla escribe en alemán y una voz en off lee un poema. Es la película  El cielo sobre Berlín (Der Himmel über Berlin), del director alemán Wim Wenders.

    Una película cuyo actor principal, el ángel, es el recientemente fallecido Bruno Ganz y que es un poema en sí misma.

    En la película, Bruno Ganz recita esta poesía de Peter Handke, Cuando el niño era niño.

    Cuando el niño era niño,
    andaba con los brazos colgando,
    quería que el arroyo fuera un río,
    que el río fuera un torrente,
    y este charco el mar.

    Cuando el niño era niño,
    no sabía que era niño,
    para él todo estaba animado,
    y todas las almas eran una.

    Cuando el niño era niño,
    no tenía opinión sobre nada,
    no tenía ningún hábito,
    frecuentemente se sentaba en cuclillas,
    y echaba a correr de pronto,
    tenía un remolino en el pelo
    y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

    Cuando el niño era niño
    era el tiempo de preguntas como:
    ¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
    ¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
    ¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
    ¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?

    Lo que veo, oigo y huelo,
    ¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
    ¿Existe de verdad el mal
    y gente que en verdad es mala?
    ¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
    no fuera antes de existir;
    y que un día yo, el que yo soy,
    ya no seré más éste que soy?

    Cuando el niño era niño,
    no podía tragar las espinacas, las judías,
    el arroz con leche y la coliflor.
    Ahora lo come todo y no por obligación.

    Cuando el niño era niño,
    despertó una vez en una cama extraña,
    y ahora lo hace una y otra vez.
    Muchas personas le parecían bellas,
    y ahora, con suerte, solo en ocasiones.

    Imaginaba claramente un paraíso
    y ahora apenas puede intuirlo.
    Nada podía pensar de la nada,
    y ahora se estremece ante a ella.

    Cuando el niño era niño,
    jugaba abstraído,
    y ahora se concentra en cosas como antes
    sólo cuando esas cosas son su trabajo.

    Cuando el niño era niño,
    como alimento le bastaba una manzana y pan
    y hoy sigue siendo así.

    Cuando el niño era niño,
    las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
    y aún sigue siendo así.
    Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
    y aún sigue siendo así.

    En cada montaña ansiaba
    la montaña más alta
    y en cada ciudad ansiaba
    una ciudad aún mayor
    y aún sigue siendo así.

    En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
    como aún lo sigue estando,
    Era tímido ante los extraños
    y aún lo sigue siendo.
    Esperaba la primera nieve
    y aún la sigue esperando.

    Cuando el niño era niño,
    tiraba una vara como lanza contra un árbol,
    y ésta aún sigue ahí, vibrando.

  • 14 poemas de amor para el Día de San Valentín

    14 poemas de amor para el Día de San Valentín

    Como muchos otros días señalados del calendario, el 14 de febrero, San Valentín, no tiene una versión definitiva de su origen, sino más bien leyendas que cuentan el porqué de este día. La más conocida nos sitúa en la antigua Roma, hablaríamos del siglo III d.c. El emperador Claudio había prohibido los matrimonios entre hombres y mujeres jóvenes, porque sostenía que un hombre casado no era un buen soldado.

    Había, pero, un sacerdote llamado Valentín, que no cedió a esta prohibición y fue casando a parejas jóvenes a escondidas, hasta que se descubrió. Valentín fue llevado preso, y posteriormente, se dice que el 14 de Febrero, fue condenado a muerte. Antes de morir, escribió una carta para la hija del carcelero, de la que se había enamorado durante su reclusión; carta que terminó con un ‘Con amor, tu Valentín”.

    Por supuesto, no podemos saber si esto es cierto, simplemente es una bonita historia que da origen a un día especial en el que se celebra el amor y, ojo, también la amistad.

    En Poémame, nos queremos mucho y queremos conmemorar este día con 14 poemas de amor.

    ¡Que lo disfruten! Y no lo olviden: ¡ámense!


    DEDICACIÓN – @MartinRenan

    Nos esperamos en todos los desnudos
    al hacernos viejos,

    por las cartas y de las cartas,
    de presencia la encarnación de un beso

    y porqué -el primer beso- amó en secreto.

    Siempre

    de tanto ir a renacer al parque, 
    está en escribir 
    momentos,
    desasido de un sueño.

    Entonces, 
    arrugamos esa espera,
    y de corazón ofrenda: 
    un verano amante. 

    Sin distancias,
    para dejarnos en un recuerdo 
    apuramos los relojes. 

    En el temblor de una estrella regresamos.

    No diremos nada,

    pero tú y yo, esta vez, nos amamos. 

    Siempre.

    UN AMOR POR SAN VALENTÍN – @_166

    Mirándote
    Escoitándote
    Sentíndote
    Coas ganas sempre
    De verte.

    Que es a luz
    Que me iluminas
    Es a ledicia
    Do meu día
    Es o sol
    De todas as miñas mañás.

    E non sei
    Se algún día
    Te decatarás
    Pero érgome
    Pensando en ti.

    Con ganas de verte outra vez
    Pensando que terei valor
    De confesar o meu amor
    Que non sei se fago ben
    Ou non.

    Pero sabendo
    Que te quero

    Cun único obxectivo
    Na miña vida
    Quererte
    Cunha mente
    Que exclusivamente
    Pensa en ti.

    En como darche un bico
    Antes de que digas
    Arrepíntome
    Que non paro de pensar
    En como te namorar.

    En como abrazarte
    En como a ti arrimarme.
    E aínda non sei se paga a pena
    Iso de que me queiras
    Mais eu creo que si.

    Aínda non te entendo
    Hoxe disme quérote
    E mañá,
    Xa veremos.

    Disme que non me precisas
    Mais eu creo
    Que o problema
    É que non me entenderías
    Se che digo
    QUÉROTE.

    EL ÚNICO OBJETIVO – @elcaminodeangi

    Dejarme la vida
    en un álbum de fotos 

    por si algún día
    se hace tarde cae la noche
    y ya no estás conmigo 
    y tener así el privilegio 
    de poder decirte:

    vale igual 
    el vacío que la vida 
    si el vacío me sigue 
    mirando 

    con tus ojos.

    TALISMÁN PARA APRENDICES – @joseman67214615

    Sé,
    pues entre sueños
    me lo has dicho esta noche,
    que somos una hilazón imposible,
    aunque en nuestras caricias
    nazcan las notas
    que nos hacen viajar
    por las mismas acuarelas
    y por pentagramas rompientes
    hinchados de colores y de música,
    sé,
    que con el amor que vive
    entero tras tu ombligo,
    se gestarán los acordes del vals
    de un arco iris.

    No será mi terapia tu amor
    ni su aparejado consejo,
    ni tan siquiera querré contarlo,
    guardado en secreto
    dentro de la cáscara informe
    de lo poco o de lo mucho que soy,
    en la certeza
    de saberte parte de mí,
    sin desearte,
    y ni tan siquiera
    invadir tus pies y tus sueños.

    Mientras
    sigamos corrigiendo riesgos
    con las miradas,
    compartiendo la paleta y los pinceles
    de una misma canción,
    y así seremos Tú y Yo,
    estirando,
    con las manos ofrecidas,
    cada uno de nuestros días de concordia,
    viviéndonos en la libre identidad
    de nuestras libertades,
    simplemente dos,
    serenos,
    voz y calma chicha de claro Océano,
    pasión de lago sonriente
    entre los días y los lienzos
    de la apertura de nuestras soledades.

    Hoy te pido
    que nunca le neguemos la voz
    al tiralíneas eterno
    de nuestras rosas sonoras,
    porque seremos nada
    y no siendo todo seremos,
    y tú,
    complemento lejano de mis rituales,
    y yo,
    apoyo callado
    en esta distancia posible,
    labraremos la piedra prudente
    del encuentro a ciegas
    sobre traviesas de nuevos raíles,
    escalando cumbres
    marcadas por huellas conjuntas,
    talismán de alevines
    conmovidos de viento.

    TE QUIERO  – @letrasypalabras

    Te quiero, 
    sin esperanza y sin miedo, 
    con los pies en la tierra, 
    con la mano que escribo. 

    Te quiero cuando me dices te quiero, 
    cuando no estoy contigo, 
    cuando quiero estar solo y también 
    cuando me alejo. 

    Te quiero con todos mis defectos
    y todas tus fuerzas.

    Te quiero con todo mi egoísmo. 
    Te quiero a pesar de lo que escribo.

    Te quiero, 
    en pocas palabras, 
    para no ir tan lejos.

    También te quiero cuando te olvido.

    NO ME IMPORTA NAUFRAGAR – @_Sejmet_

    Deja que robe de tu orilla 
    sargazos de un poema
    para escribir mis versos. 
    Deja que lama el salitre
    que cubre las heridas
    y alcance con mis dedos
    la luna de tu marzo.

    Es posible que nadie
    me comprenda, que sea 
    inexplicable la trama
    de una historia pintada 
    a carboncillo
    con trazos de quimera.
    No me importa.
    Me he quedado sin espacio 
    para ruidos.
    A mi oído le interesan 
    solamente
    los gemidos perfilados
    en tu boca. 

    Amor, 
    no sé si eres consciente
    de toda la poesía 
    que va a describirnos…

    Desde que han vuelto 
    mis dedos
    al color del carboncillo,
    quiero solo dibujarte 
    amapolas en la espalda.

    ¡Ya está bien de tanto viaje
    por el aire!
    No parece que ahora necesites
    alas.

    Nadar las olas, sí.
    Hazlo conmigo.
    Encalla en mis caderas,
    por favor,
    aunque haya tempestad.
    No me importa.

    No me importa naufragar
    si es contigo.

    AMOR AL ÓLEO – @rebktd

    Tus pinceladas 
    de colores y Luz 
    visten mi lienzo
    desnudando mi voz;
    acuarelas Intensas
    con un beso en los labios 
    y un pincel en los ojos ;
    Amor al óleo …
    en tus yemas pintor 
    Tu obra —soy yo —

    Y OTRA VEZ EL AMOR… –  @AljndroPoetry

    Y el alma entera
    se aferra con dientes y uñas
    al borde de ese precipicio…

    esa frontera
    ese horizonte imaginario
    entre el tenerte y perderte…

    y libran su lucha encarnizada
    los colores del cielo,
    entre azules y celestes
    índigo, turquesa y esmeralda;
    entre amarillos, naranjas, rosas y lilas;
    en contra de más de cincuenta sombras de grises y claroscuros;
    cada vez más tétricas, lúgubres, sombrías…

    y recorro
    los confines de mi esencia
    una y otra vez,
    y se me hace círculo y laberinto
    la línea recta 
    el sendero infinito
    que va del centro
    al borde abismal
    de un alma,
    que con todas sus fuerzas
    te anhela…

    y nacen tormentas
    maremotos incontrolables
    el preludio del apocalipsis,
    y me asfixio
    me ahogo
    me anego,
    en el ojo del huracán…

    Y es entonces
    que vienes tú,
    con tu caricia
    con tu beso
    con el timbre de tu voz
    con tu cándida alma…

    y traes sosiego
    y traes bonanza,
    y traes el alba
    enredada en tu pelo,
    y traes los soles
    en el cosmos de tus ojos…

    Y traes de vuelta
    el azul del cielo
    el amarillo del mediodía
    el lienzo pastel del crepúsculo
    la luna y las estrellas,
    traes un firmamento entero
    incrustado en tu seno…

    la miel
    la vainilla
    la canela
    el almíbar,
    en la fuente
    de tus labios
    y en la cascada
    de tu boca
    y en el manantial
    de tu blanco cuello.

    Y otra vez la calma
    y otra vez la esperanza
    y otra vez el amor
    y otra vez…

    . . . . el caos exquisito.

    ROMPER EL SILENCIO CONTIGO – @Verín

    Ven conmigo a ciegas, 
    con las manos extendidas…
    Hay un camino precioso 
    repleto de flores bordadas,
    de hojas doradas, besando 
    cada uno de nuestros pasos.

    Quiero que lo veas;
    que comiences el paseo
    silenciosa, rodeando mi cintura,
    pintando de escarlata
    el lazo de un temblor, que une 
    mi corazón a tus caricias.

    No hacen falta palabras,
    en lugar de la voz
    hay un ábaco de estrellas.
    Deslizaremos los deseos,
    los destellos por el cielo
    uno a uno, con la yema 
    de los dedos.

    Rozar la poesía a tu lado
    con el pecho al descubierto;
    es el sonido que busco,
    el instante perfecto.
    La timidez del soplo
    adentrándose en mi oído…
    quiero sentirme libre
    y romper el silencio contigo.

    ESTÁLLAME DE AMOR –  @MiguelAdame

    Estállame de amor 
    que mis adentros 
    ignoran la ortografía 
    de tus sentimientos.

    Hazlo ahora 
    antes que el tiempo nos alcance
    y una ola inquieta borre 
    el corazón que en la arena sentimos.

    Abrázame tan fuerte 
    hasta sentir tu corazón en sus latidos,
    no quiero escuchar el ruido 
    de la infinita estupidez sin darme cuenta.

    El mañana es muy corto 
    y el pasado agobia tanto 
    que el hoy es un desperdicio
    si no tomo tan solo una vez tu mano tibia hoy.

    Quiéreme ahora 
    tanto como te quise en algún momento 
    háblame fuerte que no te escucho 
    la ignorancia se llevó mi amor.

    Acaricia con ternura mis sentimientos
    han sufrido mucho 
    en el exabrupto de una mentira 
    y el frío incólume de un abandono.

    Nada en mi ha cambiado 
    sigo guardando como un tesoro
    cada palabra de amor 
    que hizo que me amaras con locura.

    He guardado para ti esa ternura 
    como una madre acaricia a su criatura,
    seré un gorrión que canta con la esperanza
    que en esa rama sin hojas pronto nazca una flor.

    SI FUESE – @Transmisor_d_Sinestesias 

    Si fuese luz de mañana
    te alumbraría camino
    si fuese del ave, el trino,
    cantaría en tu ventana.
    Si fuese lluvia liviana
    rociaría tus jardines,
    si fuese yo los jazmines
    tus noches perfumaría
    y quizá te besaría
    tu boca aunque me calcines…

    Si fuese trova nocturna
    susurraría en tu oído,
    si fuese tu amor prohibido
    sería tu inquietud diurna.
    De esa tu alma taciturna
    sería el bello consuelo,
    sería alas de tu cielo,
    sería aguas de tu mar,
    manjar de tu paladar,
    mas no soy, de ti ese anhelo…

    JUNTOS – @horten67

    Muere la tarde, la luz solar se apaga, yo te reclamo,
    entre las sombras, recorro con mi mano, gritando te amo.

    Ausencia fría, búsqueda desgarrada, no sé mirarte,
    corro alocada, por espacios vacíos, quiero encontrarte,
    oigo tu calma, que camina despacio, puedo soñarte,
    veo tu aroma desplegando su vuelo, quiero besarte.

    Suspiro blanco, cuando por fin nos vemos surge un abrazo,
    nos enredamos, hay besos y caricias, nudo de lazo.

    Tu mundo es mío, mi mundo siempre tuyo, yo grito y clamo,
    guardo tu roce, te regalo mil besos, yo quiero amarte,
    el tiempo gana cada nueva mañana, ya nada aplazo.

    DEDOS – @Jose_Luis_Regojo

    Entre mis dedos, el calor de la palma de tu mano,
    de tu sonrisa.
    El mañana, aún ciego, avanza
    al ritmo de la presión de cada dedo.
    Dedos que, como la luz y la mirada,
    corren a encontrarse.
    Dedos que, cuando el camino se bifurca,
    sujetan el timón de nuestro destino.
    Dedos, cual palabras sin sonido,
    que se mueven silenciosamente
    mientras deletrean

    ‘te quiero’

    ENAMORADOS – @osvid

    Enamorados
    sorprendidos besándose
    por un relámpago.

  • Sentimientos hechos letra: La poesía de Isaac Freire

    Sentimientos hechos letra: La poesía de Isaac Freire

    Adentrarse en la poesía de Isaac Freire es entrar en un universo de sentimientos que llega para abrazarnos el alma y no soltarla. Algo tan noble como es el amor asoma en sus versos de manera recurrente pero con tantos matices, con tantos colores, con tantas formas y emociones diferentes, que cada vez que se lee un poema, se estrena un amor nuevo.

    Ese sentimiento plasmado en sus versos es un amor fuerte y delicado, capaz de desordenar el más puro caos para convertirlo en armonía, e incluso tiene la fuerza de levantar el corazón y curar heridas:

    Tú vuelas y desordenas todo completamente, levantas la tierra y las heridas de mi piel, levantas mi corazón.

    Es un amor que se centra especialmente en los pequeños detalles y, justamente esos pequeños detalles, hacen de la poesía de Isaac algo grande; pequeños instantes, pequeñas cosas que podrían pasar por alto pero, sin embargo, él logra captarlos, convertirlos en el centro, sacar toda su parte más emocional y hacerlos eternos, convirtiéndolos en un sentimiento que se expande  por dentro a medida que uno va leyendo.  A su vez, logra crear la imagen con pocas palabras que abre la imaginación, de manera que el lector puede incluso casi visualizarla a la par que sentirla.

    Puede ser un pequeño momento:

    ¡Que instante maravilloso el de tu piel sobre la cama!

    La magia de un pequeño lunar:

    Tu lunar 
    siempre va a ser el motivo 
    por el que yo libre varias batallas y,
    aunque pierda, 
    continuaré ahí, 
    entre mil mareas y hojas rotas (…)

    O simplemente quedarse y centrarse en unas manos para mostrar un sentimiento inmenso que queda perfectamente plasmado en los dos últimos versos del poema Tus manos, donde el poeta es capaz de sintetizar todo el amor que siente:

    Tus manos

    Tenía las manos trasnochadas
    de sol y
    de cristal
    eran en mi amanecer
    y en el suyo.

    Tenía en sus manos la perfección
    que jamás había visto

    Y no eran ni blancas
    Ni rosadas
    Ni delicadas

    Eran simplemente suyas
      Por eso me gustaban, por eso me gustan.

    Y donde hay amor ha de haber pasión, que dicen. Y la poesía de Isaac no escapa al embrujo de la piel, eso sí, con elegancia, cuidado y sutileza, tal como el tema requiere, si no se quiere caer en la trampa de la poesía erótica e incluso soez. Lean, por ejemplo el poema Sobre esa noche, donde describe un instante (¿real o soñado? decidan ustedes…) de intensa pasión:

    Sobre esa noche

    Cuerpo desnudo, lleno de búfalos 
    de mis manos las bestias
    duermes, duermes. Instante.

    Se abren despacio las puertas del pecado
    me arrodillo ante tus ojos
    absorbo ese pedazo de carne de tus labios.

    Muertos, dormidos.

    Mi boca besa firma la tuya, la convierte en propiedad
    con ganas y a mil kilómetros me dejo caer en tu pantalón
    extasiado y sin límites, absorbo un beso amargo.

    Lleno mi espacio con tu sexo
    admiro primero las líneas de tu espalda
    mi respiración se agita y duerme contigo
    aún en los más locos sueños, el loco se despierta.

    Pero si se habla de amor, ¿cómo no hablar de ausencia? Cómo olvidar ese dolor casi tangible que nos produce la ausencia del ser amado. Pero de nuevo nos encontramos con esa sutileza tan propia en los versos de Isaac, y con la importancia de los pequeños detalles: nos muestra lo que se irá y lo que vendrá sólo nombrando pequeños hechos quizás casi rutinarios, pero que explican perfectamente algo grande: el fin de un amor, el inicio de una soledad, la llegada de un frío que se hará interminable:

    Que me quede tu invierno

    Cosas que desaparecerán:

    Las mañanas de este mayo interminable
    Las tardes de noviembre que aún no acaba de nacer
    Las noches finísimas forradas de surcos en el espacio
    Las madrugadas dulcísimas de conversaciones interminables

    Cosas que se me hacen difíciles:

    No sabré (de nuevo) el sabor de tu boca y cintura dormida
    No despertaré en tu cama, ni alborotaré tus lunares
    No encontraré alguna indecisión en tu mirada
    No amanecerá tu sexo debajo de esas cobijas.

    Tengo toda una vida llena de noches de invierno
    Tengo toda una vida llena de tus miradas.

    O plasmar ese dolor incomprensible para su propio corazón, ahogándolo en la escritura algo que podría haber sido, pero no será, y debe quedar sólo en los versos:

    Volar conmigo

    No sabía cómo escribir
    ni pintar en esas hojas blancas.

    Tenía que:
    suspirar
    morir
    sobrevivir
    o matar;
    hundir a versos lo que estaba empezando
    entender que:

    Si quieres volar
    ahora ya no es conmigo.

    Tengo mi corazón que bombea ramificaciones extrañas de dolor

    Algo que puede llamar la atención es la estructura de sus poemas; Isaac no se ciñe a una métrica prefijada, escribe en verso libre, y suele jugar mucho con la extensión de los versos, intercalando versos largos con versos breves. Esto dota a sus poemas de un ritmo a veces lento y suave, a veces acelerado, como si las palabras se leyeran en cascada, para volver luego a nuevo a un ritmo más relajado:

    Honores callejeros

    Porque esas cenizas de lo que fuimos fuego
    Son reclutadas de nuestros amores muertos.

    Porque estaba lloviendo sudor por entre nuestras manos

    Éramos sangre, 
    piel,
    luz, 
    barco, 
    velas y 
    mar.

    Porque esta noche he escrito para ti 
    Lo que siempre he escrito para mí.

    Creo que esta forma de escribir otorga a su poesía de un estilo personal y propio y le da un ritmo a sus versos que intensifican el significado de los poemas y las emociones que nos transmite.

    Hay tanta magia y tanto sentimiento en la poesía de Isaac Freire (@poesia_al_alba), que no sé si he sido capaz de recoger toda su esencia en este breve artículo. Espero que una vez leído, os podáis hacer una idea de la magnitud emocional de sus versos. Y si no, siempre podéis dar un paseo por su rinconcito en Poémameh o por su blog, cosa, por otro lado,totalmente recomendada.

    Dicho esto, les dejo una pequeña selección de sus poemas. Que los disfruten.


    Jaula de papel

    Pero por supuesto que moriría por ti, ¿acaso está sería la primera vez?
    Si ya he muerto en mi infancia y en mis 22
    Que me espera de aquí al infinito…
    La nada y tus pupilas.

    Y te volví a preguntar, ¿en ti hay vida suficiente para guardar rezagos de la mía?
    La seda que envolvía tus manos se agitó y despertó de repente
    Volaron más allá de mis límites y se llevaron mis rezagos con ellas
    Entonces;
    no tengo rezagos, 
    ni tú,
    la vida.

    Y si respiras todo mi cuerpo, ¿que aliento me mantendrá vivo?
    El aliento, el aire, nunca nos mantendrán vivos 
    Serán tus palpitaciones, y jadeos en noches de lucecitas ebrias
    Las que decidirán si tú, yo, el todo o el olvido.

    Saber abandonarse

    Golpe a golpe
    el sonido comienza a moverse


    Tengo miedo de perder el amanecer
    y que vuelvas 
    y que no esté.

    Tengo miedo de llevar mi ausencia acuestas
    de que me leas
    y que no esté

    Tengo miedo de no ser,
    a pesar de que tú seas
    y que no esté.

    Porque

    …

    Yo estaría aun así;
    aún sin más y con todo

    Aún a pesar de no ser en ti,
    ni que me llames,
    ni que seas, 
    y no estando tú, sin ser yo.

    Con todo lo que puedo,
    con lo que me falta,
    con lo que sueño.

    Y con lo que no estás.

    Así soy.
    Así eres y,
    así,
    te espero.

    Eternos desvaríos

    Nunca una mirada había hecho tanto por mí.
    Y es que usted no sabe el poder de esas pupilas.

    Todo florece, todo cambia
    Todo es inmarcesible 

    Nada puede marchitarse, nada puede salir mal.
    Nada revolotea tanto como mi cintura al observar de tu boca, instantes.

    Usted ha hecho que se juegue una dura batalla entre lo que merece ser y lo que el corazón dictamine
    del invierno mis sentimientos y, al contacto de su piel, de su boca, de su mirada tan sólo: 
    florecen, se vuelven sensibles y…

    ¡Eternos desvaríos de una soledad angustiada!

    Y acabé buscándome entre tus sábanas

    Y ¿hay algo más roto que yo en esta noche? 
    Pues sí. 
    La noche en si misma está rota. 
    Por ello tantas estrellas entre los surcos y,
    tantas distancias entre sus contornos.

    Quizá hoy

    Mi poesía.

    Eres tu despedazado en letras.
    Eres el sonido del viento
    y el agua de las violetas

    Eres el arado de la tierra y
    el vino de las piedras.

    Sus piernas, valles del placer de la carne.
    Cabía todo el oro en su mirada.
    Miles de caminos y cruzadas

    Al final, el verso eres tú

    Soy joven, muy joven, es un buen comienzo para morir.

    En carne vuelvo

    Y de tantos mares, hojas y noches
    A ti vuelvo en barcos, raíces y estrellas

    Y de tantas canciones, poemas y paisajes
    A ti vuelvo en acordes, instintos y memorias

    Y de tantas manos, cinturas, y camas
    A ti vuelvo en tejidos, sexos e historias

    Y de tantas acertijos, miradas y obsesiones
    A ti vuelvo en respuestas, pupilas y recetas.

    Y de tantos nombres, lugares y lunares
    A ti vuelvo en gentilicios, espacios y explicaciones.

    Y de tantas personas, caminos y letras
    A ti vuelvo en carne, polvo y tinta.

  • 4 poemas de Albert Aoussine, poeta camerunés

    4 poemas de Albert Aoussine, poeta camerunés

    Albert Aoussine es un escritor, poeta y filósofo originario de Camerún. Actualmente reside en Europa del Este. Es el director del Circulo de Filosofía Fundamental y de la Revista Baobab – Revue des mutations du monde noir. Ha publicado ensayos filosóficos y varios poemarios, entre ellos Alquimia Poética (2016), obra de la que compartimos los siguientes poemas.


    Pueblo natal

    Cuando mis pensamientos

    me trasladan a mi pueblo natal,

    escenas ricas en colores,

    avivan mi emoción.

    Allá, bajo los trópicos,

    se vive bien en cualquier estación.

    Los espacios son extensos, vastos

    hechos a la medida de mi respiración.

    Los arboles están rodeados de espeso follaje

    los poderosos baobabs, sirven de abrigo

    y lugares de encuentros

    cuando el sol en el cenit, lanza sus rayos.

    Las chozas agrupadas simétricamente,

    sabiamente espaciadas,

     triunfalmente saliendo de la tierra

    muestran con orgullo, sus tocados de paja.

    Allá, a lo lejos, contemplo

    encantado, la sabana salvaje

    mi sueño de inmensidad.

    Aquí, en estas tierras calientes

    la sabiduría es la norma;

    el hombre es un dulce maestro

    intenta vivir de forma armónica.

    Además, desde el amanecer

    al primer canto del gallo,

    los aldeanos se entregan

    a múltiples ocupaciones.

    Las mujeres, con su tesón habitual,

    se levantan al nacer el alba,

    vestidas con simples paños…

    con los colores-de todas-las estaciones.

    Ellas son las que encontramos

    numerosas, en cada encrucijada.

    a su vez, van a los pozos

    al río más cercano

    y también al más lejano,

    desafían a las colinas, al trabajo de los campos…

    nada parece afectar esta alegría

    profundo, todo lo que ellas hacen:

    pilando mijo, trigo o sorgo

    mientras vigilan al niño dormido.

    Y que bellas lucen,

    cuando en los días festivos,

    se adornan con sus modestas joyas

    con sus mejores galas

    danzan, y cantan con sus voces celestiales.

    Y los hombres bravos y fieros

    a fuerza de pruebas iniciáticas,

    de estatura mediana

    y con una calma olímpica,

    velan activamente, con esmero

    por toda la sociedad.

    Ellos aseguran la paz, la estabilidad

    construyen nuevas chozas

    crean empleos tanto agrícolas

    como artesanales.

    Y durante sus ratos de ocio

    toman un merecido descanso,

    beben vinos locales,

    de sésamo o de dátiles,

    sentados en esterillas

    tejidas por su dedicación.

    Niños y ancianos, mientras tanto

    son testigos a distancia

    de estos eventos.

    Los primeros se inician así de una forma lúdica,

    Los últimos, valen todo su peso

    como guardianes de las tradiciones,

    mediadores, maestros o sabios consejeros.

    Himno a la vida

    Niño,

    fruto de cuerpos tensos.

    rosa de los cuerpos colgados.

    horizonte en flor.

    Así que aquí estás, mañana triunfante.

    en la palma de mis manos

    sonríes con alegría o resignación

    nadie lo sabrá …

    Tengo tanto que decirte

    niño con bronceada frente

    cuando en ti la plena

    conciencia se forme.

    Tu madre ya

    te mece a las canciones de

    orgullosos reinos de África

    libres y florecientes desde la antigüedad.

    Oh sésamo de días felices

    En el país Serer te llamamos oasis.

     Ven frente a mi espejo,

    amuleto hecho por la madre naturaleza.

    Estoy soplando en tu frente,

    que el fuego de la vida

    haga de ti un océano.

    Negro

     – Papá dime, ¿por qué la noche es negra?

    – Porque lo negro está colmado de calma.

    – ¿Por qué es negro el hombre?

    – Porque lo negro es hermoso y gozoso.

    – ¿Por qué lo negro es negro?

    – Para embellecer el cosmos.

    – ¿Por qué el pizarrón es negro?

    – Porque lo negro es inteligente.

    – ¿Por qué el negro es tan pobre?

    – ¡Porque él trabaja para todos!

    Boleto sobre la mesa

    Amigo, querido amigo,

    duermes lejos de los albergues,

    cuando, por un día festivo,

    te marchas al campo.

    Prefiero saberte sobre hierba fresca,

    aspirando los olores del verano

    que, en estas casas tristemente amuebladas,

    madera arrancada del corazón de los bosques.

    Poemas pertenecientes al libro Alquimia Poética (2016). Traducción: Mariela Cordero.

  • 5 poemas de Fethi Sassi, poeta tunecino

    5 poemas de Fethi Sassi, poeta tunecino

    El poeta tunecino Fethi Sassi

    Fethi Sassi (Nabul, 1962) es un poeta y traductor de Túnez. Escribe especialmente poesía en prosa, poemas cortos y haikus. Ha traducido todos sus poemas al inglés. Es miembro de la Unión de Escritores de Túnez y del Club de Literatura del Centro Cultural de Sousse. Ha publicado, entre otros, los libros Una semilla de amor (2010), Sueño… y firmo en los pájaros las últimas palabras (2013), Un cielo para un pájaro extraño (Egipto, 2016; Túnez, 2018), Como una rosa solitaria… una silla (Egipto, 2017), Solía colgar mi cara detrás de la puerta (Egipto, 2018).

    Compartimos con vosotros 5 poemas pertenecientes al libro Y tú eres el poema entero (2016),
    traducidos por Mariela Cordero.

    Epitafio

    Las sombras que se alzan sobre su epitafio

    estaban leyendo la apertura,

    para los ángeles de arcilla.

    Idea

    La encontré entre tus labios;

    pura como una estrella

    entonces cayó; y desapareció entre palabras.

    Provocación

    Desde la creación, la luna ha estado provocando a todas las estrellas, para

    arrastrarlas y hundirlas en la depravación.

    Los labios del cielo

    La mañana está besando los labios del cielo,

    pero la noche

    ha olvidado su báculo colgante.

    La dinastía del viento

    Eres descendiente de la tempestad,

    cada vez que el viento gime en tu mejilla,

    tú fluyes como un poema.

  • HotelK: parada y fonda para la poesía

    HotelK: parada y fonda para la poesía

    Hoy quiero hablar de un compañero de versos con una forma muy personal de escribir, y a quien admiro mucho. Su poesía es visceral, urbana, dinámica, ágil, transgresora, única… podría poner mil calificativos y nunca acabaría de hacer una buena descripción. Estoy hablando de HotelK, poeta y músico.

    Desde que leí un poema suyo por primera vez me enganché a su manera de escribir y expresar. Todos sus poemas me han gustado en mayor o menor medida y ninguno me ha dejado indiferente. Sabe escribir de tal forma que en el mismo poema esbozas una mueca triste y en el siguiente verso te saca una sonrisa. Te lleva al cielo y te muestra el infierno en el mismo párrafo.

    No dejéis de pasar por su rincón y leer su magnífica poesía -en Poémame, en su perfil en Twitter o en su poemario «Los zapatos del no volver» (Ediciones Mouse, 2018)- o incluso de disfrutarla recitada en la voz de Zies:

    https://youtu.be/7Mfa9xrbAEc

    A continuación dejo una pequeña selección de algunos de sus poemas, que están entre mis favoritos. Espero que disfrutéis tanto como yo.


    La princesa del cómic

    Cuando la luna come gusanitos
    y la noche te hace prisionero
    de unas pestañas,
    guardo los hilos
    de mi marioneta autodidacta
    e ignoro la red de seguridad.

    Aún no han sido retiradas
    las briznas ajadas
    de mi desubicado maremoto,
    se maceran veletas
    bajo el azulado manto
    de los días sin programar.

    Herederos de un girasol,
    los corazones más duros
    brotan en silencio
    mientras un aliento improvisado
    contiene el grito
    en los tejados tristes.

    La princesa del cómic
    me invitó a su guarida
    sin preguntar si la noche
    está atestada de disfraces.

    Sus misteriosos ojos
    sanaron todas las heridas
    que revoloteaban
    en la página veintiuno.

    Comimos libros desenfocados,
    bebimos licores de
    no esperar nada a cambio,
    dormimos sobre una rugosa alfombra
    al calor de dos cuerpos
    que intentaban encajar
    las dos mil piezas rotas
    de un turbulento pasado.

    Al despertar pedí
    un poco de mi identidad
    para poder regresar a casa.

    «Vuelvo a por ti en unas horas,
    de camino compraré
    algunas hogazas de futuro,
    cuando llegue nada será igual».

    Viejo apósito, herida fresca

    Descubro el apósito
    tras dos años de fermentación,
    el tiempo no ha curado nada
    la herida aún sigue fresca.

    El remiendo
    con parches de humo
    me ha hecho masticar
    diagonales de consuelo de tonto.

    Hoy es buen día para hurgar,
    con lentitud,
    con reposo de tiempo,
    de memoria,
    acariciando el elenco
    de imágenes y sonidos
    perpetuados en mi ser.

    Puedo ver tus manos prohibidas
    deslizarse bajo la mesa,
    puedo oír tu voz
    y los ladridos de tu perro,
    puedo notar el dulce elixir
    del primer encuentro,
    puedo notar el agrio estilete
    de la despedida
    mil novecientos noventa y cinco
    días después.

    Hoy desde la tranquilidad
    hermano un zarpazo más
    en el envés de la herida base.

    Han llovido algunas dualidades
    pero el olvido se resiste
    a pasar al interior,
    siempre se queda en el umbral,
    encadenado al marco de la puerta.

    Domingo 7:00 a.m
    despierto junto a un cuerpo
    que se antoja extraño,
    presento mis respetos
    al saberse de mi corazón empequeñecido.

    Salgo a buscarte
    por la ciudad fantasma
    y lo único que encuentro
    son pasos de vuelta a casa.

    Cuadriláteros

    Tras tocar el timbre felino
    de la última puerta del mundo
    la cancha quedó deshabitada.

    El sol escupió alergias de sombras
    y sueños frustrados,
    despojada la diversión
    cualquier tipo de maquillaje
    ya no tiene cabida.

    He despertado cuatro veces
    sin mirar el reloj del miedo
    y como púgil desdentado
    he tirado las sábanas al suelo.

    Como público
    solo fotos rasgadas
    adheridas a una telaraña.

    Silban los ojos
    implorando un poco de agua anónima
    en el rectángulo submarino
    de aceite hirviendo.

    Resbalé quince veces
    sobre tu rostro tatuado
    en la lona de papel.

    Se abrió mi ser de piernas
    viendo pasar la fortuna de largo
    e instalarse la mala suerte
    en todos los adosados de futuros
    aún no pensados.

    Fuera del observatorio

    El roedor
    deshila versos de Rock
    bajo el puente rojo
    de la no conquista.

    ¿A quién esperas?
    las ráfagas de líos
    han saltado turno
    y creo que nos toca.

    ¡Corre!
    apostemos a la sed impar
    así mudaremos la piel
    para no oler a día anterior.

    Escapé del Observatorio
    con hojas de tabaco
    y algunas monedas
    de rodillas ensangrentadas.

    Tuve la capacidad
    de retener el fuego
    entre mis manos
    pero el precio
    de una barata canción
    desbarató el asalto
    a un cielo no pintado.

    «Secuéstrame,
    arrástrame contigo
    abandonemos el lugar,
    inventemos sueños
    donde no habite el dolor».

    ¡Continúa!
    sigamos profanando la oscuridad
    envueltos en la toxicidad
    que nos depara.

    Un vendaval
    de despedidas urgentes
    atraviesa los rincones
    de la ciudad.

    Palabras llenas de zarpazos
    se guardan sin masticar.

    ¡Adiós!
    gracias por el viaje,
    un placer
    nos vemos en otra vida.

    No tengo ganas de dormir,
    voy a quedarme un rato
    removiendo tumbas
    con la cucharilla del café.

    Chistera

    Un poema etílico
    en papel de cocina
    escrito con tu pequeño
    lápiz de ojos.

    Llevo mis bolsillos repletos
    de banderas blancas
    pero la molestia
    no utiliza gabardinas.

    Una chistera
    llena de indecisión
    guarda los azotes encriptados
    de la tarde.

    Los sueños repartidos
    laten con miedo
    a los monosílabos
    que congelan el corazón.

    Desnúdame
    rompiéndome a tiras
    mi otra piel.

    A falta de pan
    buen trasvase de mentiras,

    a falta de tabaco
    buenas son las heridas,

    a falta de cuadros
    manteles vacíos,

    a falta de esperas
    salas repletas de atendidos.

    Caen timbres y paradas,
    gente sube y baja
    al antojo del día.

  • Nostalgia, emoción y vida desde una esquina soleada en los versos de Karlos V

    Nostalgia, emoción y vida desde una esquina soleada en los versos de Karlos V

    Llegó de puntillas, despacito, sin hacer mucho ruido. Como cuando vas caminando por una calle y de repente encuentras una esquina donde da el sol Otoñal, y te quedas ahí, con los ojos cerrados y aun así, mirando esa cegadora luz que te calienta la piel; y esa esquina es casi poética. Ahí se encuentra nuestro compañero Carlos Bernabeu, con una mesita y una pluma, dispuesto a regalarnos sus versos. Y es que a Karlos V le gusta escribir desde su esquina soleada, pues sus ideas nunca se detienen, ni siquiera en esos momentos de paz:

    Aparece un rayo de sol en la ventana sur,
    la tarde se colma de gracia, las manos y los pies se calientan,
    las ideas siguen su curso y duermen

    Hablar de su poesía es hablar de emoción, de nostalgia, de vida. Y todo con una profundidad casi imperceptible, pero sus versos tienen la capacidad de adentrarse mucho más adentro, no quedarse únicamente en la belleza, en la cadencia o el ritmo, sino que intenta adentrarse hasta llegar a aquellas zonas más oscuras, que no siempre nos gusta visitar de nosotros mismos, y dejarnos con el alma en suspense.

    También cabría destacar cierta melancolía sutil que a veces impregna sus versos. Da valor al pasado, a los recuerdos, es como si el pasado estuviera detrás de nuestra espalda, dispuesto a sacar la cabeza cuando más lo hayamos olvidado. Da importancia a los recuerdos (el presente es una fábrica de recuerdos, afirma) y a veces hay cierta tristura empañando sus versos, el pasado a veces sobrevuela su poesía muy suavemente, a veces con nostalgia, a veces con dolor, pero siempre de una manera sutil, como si no quisiera darle la importancia que realmente le da.

    Esta idea se puede ver por ejemplo en su poema Orígenes,

    Orígenes

    Tu lugar es la suma
    de muchos lugares superpuestos,
    como las calles de tu pueblo
    cuarenta años después,

    tu lugar quedó para siempre enmascarado
    por un arroyo de tiempo, ignorancia y sordera,

    ahora ya es tarde
    para sentir aquel calor olvidado
    que te acecha obstinadamente,

    imagina lo que tendrás que escarbar para llegar a reconocer algún vago
    recuerdo, para orientarte entre la nada,

    imagina el tiempo que te llevará reconocer algún rostro
    que te llevará a otro rostro y este a otro más,

    llegarás a un rostro final
    que son trazos de sombras que anidan en tu memoria,

    buscarás hasta que comprendas que se puede comprender
    lo mismo de otra manera, hasta que el frío y la oscuridad
    te desalienten,

    mirarás fijamente a los ojos de la gente
    queriendo imaginar lo que ocurrió en tu ausencia,
    pero nunca podrás entender lo que nació entre humo,

    no podrás dar significado a las palabras que entonces
    no quisiste oír,
    a todas aquellas tardes que pasaste con los ojos cerrados
    esperando despertar en otro mundo.

    Se considera un alma rebelde en un cuerpo domesticado, y esta idea indirectamente se ve plasmada en sus versos: verso libre, no se adapta a una métrica fijada, sino que deja que las palabras tengan vida propia. Sin embargo, sus poemas están cuidadosamente escritos, de manera que tienen una belleza y un ritmo que parecen innatos. Son como preciosos pedazos de vida o emoción que el autor decide compartir.

    Al leer sus poemas, una tiene la sensación que le están hablando directamente, hay una cercanía entre lector y autor, quizás por empatía, quizás por la emoción que sus versos esconden, sin caer en una sensiblería innecesaria; de hecho, sabe jugar con las emociones y el sentimiento en su justa medida. De ahí que muchos de sus versos calen hondo sin saber muy bien por qué.

    Noches y olvido

    I

    Cae la noche
    sobre los rostros que el sol
    había tatuado en tus ojos,
    baña la tierra
    el manto frío que habita el cielo,
    goza la hierba
    y el matorral que todo lo admite,
    el silencio también acaba cubierto de oscuridad,
    las piedras ocultan
    su color
    el hombre acerca sus manos al fuego
    y aprende a aceptar
    su suerte.

    II

    Los minutos son bocados
    de tiempo
    sobre tu cuello blanco
    y brilla tu rostro mientras
    tu alegría se refugia
    en un rincón desolado
    a la espera del sol, de la música de un barco,
    de la sal que el mar
    le regala al viento,
    la muerte no existe en este mundo
    salado,
    la luz de tus manos
    gana la eternidad y la sombra de tu cuerpo
    es ya un extraño
    que habita en ti
    cuando acaba el día,
    el brillo de tus ojos
    atraviesa el espejo al que se rinde tu rostro,
    así todas las noches de lluvia, cada domingo
    encharcado de ausencias,
    la harina que el tiempo
    ierte en tu cuerpo
    acaba entre los dientes de todos los seres
    que ocupan para siempre
    tu imaginación.

    III

    Toda la sal que habita en tu piel
    son residuos de madrugadas rotas y amores
    perdidos.

    IV

    La noche es una mujer
    desconocida en el tiempo,
    con su oscuridad nos anuncia el fin,
    el minúsculo adiós, el ocaso que a todos
    nos espera,
    será una noche, una solitaria sin la mirada azul
    de la luna, nos abrazará en silencio,
    lentamente hasta presentarnos
    al último frío.

    V

    Sé que ya han comenzado a enfriarse
    las paredes
    de mi nuevo destino, allí
    comenzaré a desvestir
    lo que hasta hoy me empeñé
    en ocultar,
    todos los vicios que hacían mal
    ya no son nada,
    todo el temor al dolor
    y a vivir en soledad
    es ya una broma,
    ahora
    el frío final está cada día más cerca,
    ese abrazo fraternal que tanto añoré
    ya no puede con esta furia, con la
    templanza y seguridad que da
    el saberse perdido
    al perder el miedo a abrazar
    de cuerpo entero
    el olvido.

    Ah, pero no todo se queda ahí…. el amplio abanico emocional de sus poemas también pasa por el amor.

    volver a verte, a tocarte
    y sentir que todo cobra sentido
    deliberadamente

    Como todo poeta, ama, y ese amor se ve en pequeños versos que a veces se cuelan, en pequeños instantes que por un momento acarician el latido y hacen que el corazón nos tiemble un poquito.

    Leamos por ejemplo su poema Fragmento:

    Fragmento

    Entre las sábanas sucias de un otoño olvidado
    se desliza tímido el invierno,

    he regado las plantas
    y quitado el polvo de los libros que aún me quedan
    por leer,

    he buscado información contrastada y advertido que
    norte y sur no tienen la misma piel,

    febril voz la mía
    que trata de frenar el ímpetu del viento,
    que espanta las respuestas y desgarra el silencio,

    recuerdo el sonido de tus pasos
    aquel último domingo camino de la estación,
    nuevos mundos en la retina, ritmos internos que revivirían
    nuestros cuerpos,

    sin saliva te dije adiós,
    en mi interior surgía una voz que me rogaba
    que todo fuera mentira,

    cuando se adivina un error
    tiembla el terreno por el que se camina,

    volví a casa
    perdido ya de inviernos
    y recorrí uno a uno todos nuestros secretos:

    aquel banco de madera blanca bajo el olmo,
    la vieja taberna y su dueña temblorosa,
    el paseo junto al río, la luz
    apagada de tu ventana, el mercado cerrado y la barca oxidada
    desde la que inventábamos las noches de marea alta
    un idioma que nos impidiera recordar,

    te dije adiós con la boca seca
    y guardaré silencio hasta que vuelvas.

    Es un amor suave, una nostalgia delicada que acaricia el poema entero, pero con ese velo triste y nostálgico que disparan la emoción por dentro, pero a su vez, sus versos aportan una paz emocional que es difícil explicar con palabras.

    Me gustaría que os adentrárais en su maravilloso universo poético y os dejéis envolver por su emoción, su vida, su nostalgia, su paz.

    Los años que nos pasan

    La vida te pide amar,
    pero el miedo es hierba mala
    que no se deja intimidar
    por sombras ni colores,
    que no se combate con la química
    de unos ojos, de unos labios
    o con millones de promesas.

    Las noches de luna fría
    buscan asustar tu piel
    y hacer temblar tu corazón,

    la luna
    es una hoz de plata afilada,
    una guadaña sonriente
    que te amenaza con su luz.

    Hay noches que propician el encuentro
    de todas esas armas rutilantes,
    son madrugadas que se graban en la frente
    al juntarse dolor y placer
    abrazos, sudor y lágrimas,
    pies descalzos entre el fuego
    y el hielo,
    madera y acero.

    Esas noches disueltas, perdidas
    en el éter,
    sin memoria,
    que albergan cuerpos
    destruyéndose en su roce,
    amor que se evapora,
    que huye por las grietas
    dejando en el suelo el áspero puñal
    de los años que nos pasan.

    Alentejo

    Los días gotean sus horas
    sobre este mar tan amplio como seco,
    entre el granito y las cicatrices de unas casas
    que viven por viejas,

    sólo el pájaro
    rompe el inmenso silencio
    de una paz que cuesta asimilar,

    la tierra de este sur
    revela sus ausencias
    y ordena,
    bajo su capa de calor,
    las imágenes de un tiempo
    destinado a perdurar
    más allá de nuestros huesos.

    El sol del poeta

    Los días se escurren entre las manos como alimento extraño
    por el paladar de un hambriento,
    se vive aguardando la llegada
    de algún hecho, un cambio,
    esperamos, sin sabernos dormidos
    que algo nos despierte, nos ilumine,
    algo que no está en ninguna página
    ni en ninguna canción,

    creemos
    en el brillo de una mirada, en alguna
    sombra pasajera, sin embargo somos incapaces
    de retener la alegría,

    se inunda el jardín lleno de flores
    antes de que aparezca la lluvia, deseamos sin
    identificar nuestro anhelo, y por ello
    todo pasa y seguimos atendiendo, subidos al
    carro del tiempo, pretendiendo que no seguimos
    su curso, que él no pasa por nosotros,

    nosotros, que perdimos tanto en el camino, que
    no supimos nunca descifrar más de un idioma,
    porque nuestra verdadera lengua siempre fue
    la que usamos en los sueños, en esas aventuras que luego
    tratamos de entender y transformamos en luces, estrellas, vientos,
    brisas, abrazos o besos,

    por eso la palabra es la herramienta que mejor
    rastrea el futuro, la que ayuda con sus destellos
    a iluminar los escondrijos donde se cobija
    lo que nos preocupa, lo que no conocemos y sin embargo
    late dentro, muy dentro de nosotros sin saberlo,

    por eso el poeta sabe que algo va a acontecer y viaja
    subido en el río de la palabra, en el aura
    que emite una mirada, en el silencio que cabalga
    cada noche en el interior de su pecho, en un más allá
    que aparece en el sonido de una radio, en el aroma que escapa
    de un balcón, en la fuerza protectora
    que fluye por sus venas
    y en el sol que nunca lo abandona.

    Abandono

    Un día abandonas
    la sensación de soga al cuello,
    los restos mohosos de tantos sueños
    devorados,
    la corbata impronunciable,

    abrigado sólo por la luna
    bordeas la cuneta de la vida
    y sientes en la nuca el roce de la paz,

    una vez el abandono comienza su conquista
    existe el riesgo
    de querer succionar todo demasiado rápido,
    aligeras el equipaje y deambulas por aceras sucias,
    mercados callejeros, las suelas de los
    zapatos empapadas de fruta podrida y grasientas tripas de pescado,

    la libertad es un vapor
    que ofrece su alcohol entre dolores de cabeza
    y estómagos vacíos,

    el abandono tiene por bandera una camisa sucia
    y arrugada al viento de un mundo pasajero,
    unos ojos que miran sin pedir nada,
    una frente cansada, un silencio tan amplio
    que te persigue cuando paras,

    el abandono es un perro que ladra sólo para ti,
    la sombra que te huye, los pies que duelen antes de andar
    mientras la vida se diluye al fondo de los parques,

    ahora,
    cuando todos tus bienes son casi todo males,
    buscas el calor entre cartones,
    nadie conoce el orden en ese rincón oscuro del puerto
    donde seres en vela celebran su eterno verano,

    mañana es un arco iris en blanco y negro
    que despide migas de una hogaza caliente y pura,
    las migajas que aún concede la vida
    a quienes abandonaron su miedo
    a tiempo.

    Y para terminar, os dejo con uno de mis poemas favoritos de Carlos, donde podemos encontrar justo los elementos más característicos de su poesía: la nostalgia, belleza y emoción. No sin antes invitaros a dar un paseo por su perfil de Poémame o por su blog, Mi esquina soleada.

    Volver

    Volver a casa, regresar de una prolongada ausencia,
    encontrar entre el silencio de las paredes
    el eco de aquellos días lluviosos,
    aquellas tardes grises
    que batían sin saber nuestra distancia,

    ver entre la penumbra mi figura, aquel joven
    inquieto libro en mano, buscando palabras que explicaran algo
    que ya sabía inexplicable,

    dejar entrar de nuevo la luz y el viento
    para que limpien el poso de tantos lamentos,
    lloros y risas acumuladas en estos pasillos
    donde por primera vez
    roce tu mano,

    volver a verte, a tocarte
    y sentir que todo cobra sentido
    deliberadamente,

    sé que sólo seré sombra sin la luz de tu mirada, esa luz
    que me trajo hasta aquí, hasta el principio, para intentar recobrar
    entre el tiempo todas las caricias perdidas,
    para saber que mi lengua necesita ser hablada
    y mis ojos advertir tu piel,

    uno no recoge todo lo que siembra
    y a veces sufre con las cosechas ajenas,
    uno mira siempre al frente tratando de olvidar un dolor
    que ya no duele,
    un peso que se agolpa en la espalda como si el pasado
    fuera una herida sin rostro,
    una deuda impagable que adquirimos al nacer.