Poemas

  • Las batallas internas del alma en la poesía de Enid Rodríguez

    Las batallas internas del alma en la poesía de Enid Rodríguez

    No hace muchos días publiqué en la sección “Slam” de la plataforma “Poemame”, una breve reseña sobre la poetisa mexicana afincada en Ciudad del Álamo (Texas), Enid Rodríguez Isáis. Ahora quisiera profundizar un poco más. No quito ni una coma de lo que expuse sino, lo contrario, añado y extiendo dicha reseña que es la que sigue:

    La lucha encarnizada y romántica entre el ser propio y el ente divino dan a la poesía de Enid Rodríguez Isáis (@EnidIsáis) un carácter fuerte y tenaz, hasta tal punto de que considera en uno de sus poemas que “las batallas internas del alma son mortales para el ser humano…”. No le importa entrelazar la naturaleza, el amor, lo esotérico y lo banal para darle carácter divino y con sus versos alzarlo a los altares de modo inusitado, como queriendo emular a, según mi parecer, Sta. Teresa de Jesús, de la que denoto un atisbo de influencia. Bienvenido ese delirio mesiánico-poético tan hermoso que sabe plasmar en sus versos. Puro ejemplo de ese alzamiento hacia la divinidad es el siguiente poema, una oda a modo de plegaria en la que espiar sus temores ante un ser divino:

    ¡OH ROSA PERFECTA SIN ESPINAS!

    Tu figura cubierta por la aurora
    trae un nuevo mañana
    una promesa que mantiene
    mi espíritu con esperanza;
    de ese bendito fruto que llevabas
    en tu inmaculado vientre
    ¡Oh rosa perfecta sin espinas!
    que poco se de ti
    y que tanto sabes tú de mí.

    Madre del buen consejo
    que la maldad no me aparte
    del buen camino.
    Sé mi luz inextinguible
    en esta travesía de apegos y vanidades,
    que no se me olvide de dónde vengo
    y a dónde voy,
    ¡Oh rosa perfecta sin espinas!
    regada por el agua viva del Espíritu Santo,
    tráeme de esa fresca brisa,
    para sentir a tu amado hijo también.

    ¿Quién mejor que tú para amarlo?
    si eres madre bondadosa,
    que vela por el mundo entero
    llorando por aquellos que aún crucifican
    las carnes de tu señor,
    ¡Oh rosa perfecta sin espinas!
    y yo muchas veces fallo,
    anidando víboras burlonas
    en mi corazón traicionero,
    por eso no me atrevo a fiar en él.
    Mejor déjame esconderme en el tuyo,
    para encontrar el verdadero tesoro.”

    La poesía de Enid es la exaltación de los colores y de los matices de la naturaleza, la observación de lo esotérico y la ira contra la injusticia; pero al final de cada poema siempre hay algún verso con el que hace las paces con el drama, dándole a cada poema su justa medida de reproche y comprensión.

    CRIATURAS EXTRAÑAS

    Hay un círculo
    de sol azulado
    quemando con sus rayos
    desde el largo de mi cuello
    como un altar de rosas
    que se posan
    en medio de mis pechos.

    Hay una luna pálida
    atada a una roca
    que lagrimea
    cuarzos de leche
    y perlas azucaradas
    por el contorno
    de mi boca.

    Hay delicias y encantos
    en los jardines
    donde cantan mis pájaros
    pues en mis fuentes
    la vida fluye
    en un instante
    al borde de la muerte.

    Hay dientes de sirena
    dedos filosos de ninfa
    listos para cortar
    y devorar corazones
    de tiernos duraznos.

    Hay letras que exhalo
    de noche
    que las siento a solas
    poseerme
    como sí de
    criaturas extrañas
    se trataran.

    Enid trata en sus versos de hacer las paces consigo misma, reconociendo en la adversidad las debilidades de la carne y la influencia del ecosistema que le rodea, redimiéndose con bellos grafemas que te intiman con lo más profundo y a la vez acorazándose detrás de cada poema.

    CAJETILLA DE ESPERANZAS

    Yo sueño con lo prohibido
    lo que jamás será mío
    su boca incitaba alegría
    causando una estela
    rosada y violeta
    que cegaba mi vista
    y el humo de sus dedos
    hacían círculos eternos
    el pulso de la calle danza
    yo me pierdo en sus ojos
    en la noche prolongada
    de su reflejo…

    Yo sueño con la lluvia
    que empape mi cara
    con su ternura infinita
    ¡Oh con su frescura!
    voy caminando en la acera
    con mis pensamientos
    retumbando tan caprichosos
    con sus deseos, recordando…
    lo que quiero ahora
    lo que anhelo mañana
    lo que siento en el alma.

    Yo sueño veredas con su nombre
    pasadizos secretos
    a su dominio de hombre
    bajo llave con tres candados
    de hierro y silencio
    su aura es verde que traspasa
    laberintos de flores empedradas
    Oh y cuando habla
    el pulso de la calle danza
    ¡todos danzan, todos danzan!

    Otra cajetilla de esperanzas
    se acaba mi rosa de escarlata
    sedienta de muchos besos
    respirando un aroma mentol
    sintiendo el sudor que le escurre
    por el pecho aterciopelado y cálido
    saboreando esos dedos de artesano…
    Otra cajetilla y copa me llevo
    soñando tenerlo en mis sábanas
    de hilo plateado y mar de espuma
    ¡Yo sueño, yo sueño, yo sueño!

    Trata el amor como un sentimiento ambiguo, un amor dual entre lo espiritual y lo carnal, ambos con un frenesí y una intensidad inmensos. Te hace sentir como si estuvieras en sus carnes, el escalofrío ascendente de la pasión de sus versos. Ejemplo de ello son los dos siguientes poemas:

    ARDEN EN EL MAR

    Hoy me abrazas con tu luz lunar
    reflejada en mi piedra,
    cegadora de toda razón,
    sentimiento de añoranza
    que invade mi ser.

    Y me dejó llevar por tus corrientes
    armoniosas caricias
    que besan mis caderas
    para ser llevadas hasta el fondo
    de tus secretos.

    Siempre regreso a ti,
    viejo océano de mil sirenas,
    al que quiero entregarme
    para ahogar mi pasión
    en un altar de perlas negras.

    Las llevo colgadas con tu nombre
    detrás de mi espalda,
    como un tatuaje permanente
    en mi piel y mente
    que arden en el mar.

    ARDE TU LLAMA VIVA

    Arde tu llama viva en mis entrañas
    Luz de verdad que ilumina mi cárcel espiritual
    Y aun así sigo huyendo despavorida
    Como el reo no queriendo enfrentar sus delitos
    Oh divino Amor!
    Pero tú no condenas ni apuntas injustamente
    Eres el juez perfecto en su misericordia y justicia;
    Tu juicio se basa en cuanto amor hemos dado
    Al que no se lo merece, al no deseado
    Esa es la belleza y grandeza de seguir tus pasos
    Amor de amores
    Pues entonces ¿Qué esperas?
    ¡Arde tu llama viva!
    Quémame con el fuego santo de tu amor
    Igual como ardió San Juan De La Cruz
    Con pluma y poesía
    Y ese nuevo canto que prometiste
    A quienes te descubrían
    ¡Estoy listo!

    Es como si tuviera un don especial para reconocer el drama o la belleza de las cosas, situaciones o personas, es capaz de ver lo que otros ojos no ven:

    Allá va esa mujer fingiendo sonrisas
    tiene la mirada perdida en su fotografía,
    está ausente de todos y de ella misma,
    se ha maquillado obligada para su pareja,
    pues no la quiere ver acabada, ojerosa y vieja.

    ¡Ay pero a ella le duele el alma!

    Y es que la poetisa da para mucho juego, sin necesidad de intimar con sus poemas, solo hay que leer entre sus líneas para darse cuenta de que convierte esa sensibilidad en un bello arte.

  • 5 poemas en prosa de Stanislas Cazeneuve, poeta francés

    5 poemas en prosa de Stanislas Cazeneuve, poeta francés

    Stanislas Cazeneuve (1976) es un poeta francés. Cursó estudios de Derecho y Filosofía en Toulouse. Sus primeros poemas fueron publicados en la revista Multiple (1993) y (2000), revista creada por Henri Heurtebise. Ha publicado el poemario Tears Qamar, Editions de La Crypte (2016). Es miembro del Comité de Lectura de Éditions de La Crypte y es miembro del jurado del Prix de la Crypte. Próximamente publicará el poemario Origine Horizon en Éditions de La Crypte, del que os presentamos algunos extractos en prosa.

    El poeta francés Stanislas Cazeneuve (Fuente: Facebook)

    Curvas de luz. Al atardecer, el río desciende sobre la noche. Poco a poco, la mirada, que se va con él, ya no sabe más que penetrar en el corazón. Contrario al río, el pensamiento retoma esta mirada otra vez. Allá donde huye el sentido, piensa como la noche. Piensa libre en el espacio de los incomprendidos, libre en la pasividad del sufrimiento. La debilidad de mármol sumada a la realidad. Hasta el retorno de toda certeza.

    El sueño desata su mirada. Pasando el agua de la tierra, él quiere la verdad, el rostro, la vida. Pasando también los lapsos de intuición, los grados del gozo, la inquietud, él mismo, el sueño – y lo que él busca-, raudo para convertirse en realidad, Quiere responder a aquello que no tiene lugar de ser. y que se sostiene allá. Como un sueño de sueño. Como termina la vida. Sin voz. Sin figura.

    La casa se vacía de su noche. Reposa el espacio de lo desconocido, la frontera del día y de sí mismo. Oscila todo lo que se deja en apaciguamiento, el agotamiento de su llama, y su lucidez. Mengua los ojos, los huesos, el silencio, mi diáspora.

    Esta mañana, la luz es el placer. La continuación de las cosas del mundo. En el aura del sueño. Yo me alojo perfectamente en estas leyes indescifrables. Como una salud, una locura, que muere de sí misma. Con el gozo insondable de la materia. La razón única es una preparación al triunfo que nunca llegará. Mientras que el sueño aumenta aquello que es. Soberano como la improvisación de la Naturaleza.

    Parado detrás de tus palabras. Deshago el sobre de un amargo silencio. Quisiera arrojarme a la inmediatez de la risa. Arrojar una luz en la oscuridad. Esta noche. Insomnio de los árboles. Los astros me recuerdan las sensualidades del día. Y aquel amor se apaga como una lámpara.


    Poemas pertenecientes al libro Origine Horizon, Éditions de La Crypte (2019). Traducción del francés al español: Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Miao-Yi Tu, poeta taiwanesa

    3 poemas de Miao-Yi Tu, poeta taiwanesa

    Miao-Yi Tu 凃 妙 沂 (1961) es una poeta, escritora, editora y artista taiwanesa. Actualmente es miembro del comité de Literatura Taiwanesa Battlefront. Es asociada del Grupo de Comunicación Internacional de Literatura de Taiwán.

    Trabajó durante ocho años como editora de páginas de literatura en varios periódicos. Obtuvo su título de BT en literatura china en la Universidad Nacional Chung Hsing, Taiwán. Asistió a la Universidad Budista Dharma Realm (Estados Unidos). Forma parte del Movimiento Poetas del Mundo. Participó en el Festival Internacional de Poesía en Chile (2014), Taiwán (2015,2016), Bolivia (2017) y la Cumbre Internacional de Poetas de Dhaka (2018).

    Obtuvo diversos premios literarios, entre ellos Premio Literario Tayouan, el Premio Literario de Taipei, el Premio Literario Lin Rung-san, el Premio Literario Nan-ying, el Premio de Poesía Femenina Ye-hong.  Su ensayo El terreno sigue siendo el jardín 土地 依然 是 花園 obtuvo el primer premio del Premio de literatura Fu-cheng (2007). Obtuvo el Primer premio del Premio de historia corta Wu Cho Liu (2011) Obtuvo el Premio Literario Kathaka (2018). Ha publicado en taiwanés el poemario Yearning 心 悶 (2016). «的 覺醒 The Epiphany of Feet libro de poesía bilingüe mandarín / inglés (2018) y The Black Ghost, libro de cuentos (2019).


    TEMPERATURA EN LA TARDE

    Los barcos aquí abajo, el sol allá arriba,

    Una brisa, al atardecer, sopló ligeramente sobre las copas de los árboles inmóviles.

    Allí, desde lo más profundo de mi mente, un paisaje dorado

     Emergió poco a poco sobre un lienzo pálido.

    Las sombras moviéndose aquí, las historias fluyendo allá,

    Pinturas, una tras otra, colgadas en una pared con colores desvaídos,

    Algunos hablan con pasión, otros guardan silencio.

    Has oído

    ¿La melancolía originada por los capullos que caen al suelo?

    Los tintes mostrados aquí, la temperatura soplada allá,

    Trazos reacios a irse para siempre

    Se muestran renuentes a abandonar los sueños de la soledad de la primavera.

    Así como el polvo que se eleva durante el atardecer hacia el anochecer

    Temporalmente

    Desaparece en el esplendor único del puerto.

    UN CAMINO

    La reminiscencia es un océano que no tiene fondo.

    Remembrando un segundo, una flor se intoxica levemente;

    Remembrando un minuto, una flor se silencia;

    Remembrando un momento, una flor se marchita;

    Remembrando un día, una flor arde;

    Remembrando una noche, una flor se torna en ceniza.

    Cuando dos amantes se distancian uno del otro,

    Una milla está marcada por la belleza;

    Cien millas significan soledad;

    Mil millas están pavimentadas con los trozos de un corazón roto;

    Diez mil millas se acumulan, inesperadamente, en un poema.

    El camino que dejaste atrás

    Rima mi poema con cada uno de tus pasos.

    DISTANCIA

    Cuanto más imprecisa luce tu cara

    Cuanto más incierta se torna tu voz.

    Para conservar una incesante evocación de ti,

    Sigo escribiéndote sin cesar

    Así puedo atesorar en realidad mis memorias de ti.

    Algún día podríamos encontrarnos de nuevo en la calle.

    ¿Cómo no rozarnos el uno al otro?

    Una línea incesante de transeúntes ha encontrado mi presencia;

    En ella no se encuentra tu rostro.

    He convertido tus fotos a color en blanco y negro.

    Pero, ¿quién ha convertido los recuerdos de ti en blanco y negro?

    El mensaje en blanco que dejaste mientras trabajabas

    Se asemeja a nuestra relación que se ha convertido en un espacio en blanco.

    Sigo escribiéndote sin cesar

    De modo que las palabras suman mil o diez mil.

    Se convierten en un cruel destino que nos distancia

    Innumerables palabras escritas por mi mano

    No logran superar la brecha entre nosotros.


    Traducción al inglés: Hsueh-Ming Liao. Traducción al español: Mariela Cordero.

  • 7 poemas de León Felipe

    7 poemas de León Felipe

    Felipe Camino Galicia de la Rosa, más conocido como León Felipe, nació en Tábara – Zamora – España el 11 de abril de 1884 y murió en Ciudad de México el 18 de septiembre de 1968.

    A caballo entre la generación del 98 y la del 27, por su situación histórica está más cerca de la del 98, pero se le consideró dentro de la del 27 por tener más afinidad con este grupo.

    León Felipe fue un poeta de estilo muy personal, con una poesía difícil de calificar, de la que se dice que es un canto a la libertad. Una poesía plagada de cierto énfasis religioso popular pero anticlerical, independiente de todas las corrientes literarias de la época y por ello difícil de encajar en un estilo específico.

    Como lectora, destaco ese grito por ser libre, una poesía que es casi una conversación con la vida, un deseo o necesidad de exponer las cosas de manera distinta a las convenciones de la época y a lo preestablecido. Un grito de humanidad,  por y para la humanidad. Una necesidad de reivindicar la independencia del ser humano con respecto a organizaciones o políticas. Su vida de hombre inquieto y trashumante (primero por el teatro y después por el exilio), le llevó a vivir y estar en muchos lugares, de ahí que su poesía tengo poco de patria y mucho de mundana.

    ¿Y si la historia no la hiciese el reloj?

     Ni el de la cocina ni el del parlamento…

     Si la Historia, señor Profesor…

     no la hiciese el tiempo.

    Tiene carácter y fuerza, reivindicativa, plagada de voz clara y pocos adornos.

    Escucha…

    escucha esa ruido de alas rotas…

    ¿de dónde viene ese ruido…?

    ¡Oh, el hombre, el hombre!

    Y esa mirada de candor y de súplica…

    ¿de dónde viene esa mirada…?

    ¡No hay luz!

    ¡Oh, el divorcio lascivo

    de la arcilla y el viento!

    Farmacéutico de profesión para conformar a su padre, León Felipe recorrió el país como cómico en una compañía de teatro. Republicano. Admirador del poeta estadounidense Walt Whitman, considerado el padre del verso libre, quien escribiera el “Canto a mí mismo”, del que León Felipe realizó una traducción y una paráfrasis en 1941.

    Aquel que camina una sola legua sin amor

    camina amortajado hacia su propio funeral.


    – Walt Whitman

    Permaneció tres años en la cárcel de El Dueso, Santoña, Cantabria, por desfalco.

    «Viví tres años en la cárcel… / no como prisionero político, / sino como delincuente vulgar…»

    He dormido en el estiércol de las cuadras, en los bancos municipales,

    he recostado mi cabeza en la soga de los mendigos

    y me ha dado limosna —Dios se lo pague—

    una prostituta callejera…

    Viajó a México en 1922 con una carta de Alfonso Reyes poeta, ensayista, narrador, diplomático y pensador mexicano-  que le abriría las puertas del ambiente intelectual mexicano.

    El 6 enero de 1968, obsequiaba el poema Carta de viaje a “su pequeño amigo Benito, el Ángel del acordeón”, hijo menor de Luis Echavarría, que más tarde sería elegido presidente de México (1970). El manuscrito de este poema se conserva y comienza así:

    Del libro «Puesto ya el pie en el estribo»

    Pero de este proyectado libro solo pudo escribir apenas unos pocos poemas. Murió en el país que lo acogió, en la Ciudad de México, tan sólo unos meses después.

    He tenido que llegar a la vejez

    para averiguar que el poeta

    es un payaso….el payaso.

    ¡el gran payaso! (¿o el payaso es el poeta?)

    ¿Cómo no me fijé antes?

    – El payaso, León Felipe

    Paso ahora a dejar  7 poemas suyos, para que conozcáis un poco más su obra.


    COLOFÓN

    Luz…

    Cuando mis lágrimas te alcancen

    la función de mis ojos

    ya no será llorar,

    sino ver.

    CON LAS PIEDRAS SAGRADAS

    Con las piedras sagradas

    de los templos caídos

    grava menuda hicieron

    los martillos

    largos

    de los picapedreros analíticos.

    Después,

    sobre esta grava, se ha vertido

    el asfalto negro y viscoso

    de los pesimismos.

    Y ahora… Ahora, con esta mezcla extraña,

    se han abierto calzadas y caminos

    por donde el cascabel de la esperanza

    acelera su ritmo.

    GLORIA

    Y la Gloria última,

    la vida celeste….

    ¿no será el triunfo de la materia

    y de la forma

    que vuelve a hacerse

    luz y espíritu otra vez?

    LA NADA Y LA ETERNIDAD

    Si la Agonía,

    el vestíbulo de la muerte

    de donde no ha tornado nadie

    nunca tampoco… Si la agonía

    no fuese más que un sueño,

    un dulce sueño…

    el último sueño

    en el que, ya, sin angustias

    ni dolores

    vemos una lucecita

    alumbrando dulcemente

    la vida celestial… La vida celestial

    que se pierde en la Nada

    y tiene la misma fuerza que le Eternidad…

    Porque la Nada… ¿no es la Eternidad?

    Y la Nada y la Eternidad

    ¿no son un dulce sueños?

    Reclinada mi cabeza

    sobre la almohada vacía de la Nada

    sueño con la infinita Eternidad.

    REVOLUCIÓN

    Siempre habrá nieve altanera

    que vista el monte de armiño

    y agua humilde que trabaje

    en la presa del molino.

    Y siempre habrá un sol también

    un sol verdugo y amigo—

    que trueque en llanto la nieve

    y en nube el agua del río.

    DAME TU OSCURA HOSTIA

    No te apiades de mí, luz cenicienta.

    Dame tu oscura hostia, tu último pan…

    Un sueño sin retorno y sin recuerdo.

    Déjame hundirme en ese pozo negro,

    más abajo del limo y de la larva…

    Donde la vida es un fantasma verde

    que nadie vio jamás.

    SÉ TODOS LOS CUENTOS

    Yo no sé muchas cosas, es verdad.

    Digo tan sólo lo que he visto.

    Y he visto:

    que la cuna del hombre la mecen con cuentos,

    que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,

    que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,

    que los huesos del hombre los entierran con cuentos,

    y que el miedo del hombre…

    ha inventado todos los cuentos.

    Yo no sé muchas cosas, es verdad,

    pero me han dormido con todos los cuentos…

    y sé todos los cuentos.


    Referencias

    Los datos biográficos y algunas reseñas han sido extraídos de dos de sus libros editados por Visor poesía: Traducción de “Canto a mí mismo” y “Puesto ya el pie en el estribo y otros poemas” (libros de mi biblioteca personal) y de la Wikipedia.

  • Los colores y los aromas en la lírica de Yaneth Hernández

    Los colores y los aromas en la lírica de Yaneth Hernández

    Todos tenemos más o menos claro lo que nos gusta de la poesía, a veces un poema es profundo, otras veces matizado, penetrante, colorido y lleno de metáforas y de una lírica que nos hace volar en cada letra que leemos de un verso.

    Yaneth nos lleva con sus poemas a lugares lejanos, a sabores exóticos, a sentimientos profundos de una manera tan rica y llena de matices y colores que cuesta trabajo escoger un poema o extracto de un poema para sobresaltarse de los demás.

    Latinoamérica y Sudamérica ha sido a través de los años un nicho de poetas de habla hispana, grandes contadores de historias, grandes forjadores del idioma; los matices y el sentimiento en el americano es algo sin comparación. Yaneth es un ejemplo de ello.

    La poesía es y seguirá siendo un extraordinario vehículo para expresar lo que sentimos, con matices y maravillosas maneras de describir sentimientos y sazones.

    Muchas gracias Yaneth por hacerme amar la retórica, la metáfora y la lírica.

    Deleitémonos con algunos extractos de sus mejores poemas y disfrutemos de la lectura.


    MALABARES

    Hay tantas rocas en el fondo de mis manos

    que mis tendones se doblan,

    no pretendo librarme de ellas

    sería sucumbir en vano.

    Acaso tendré que desangrarme para que entiendas

    cada lágrima vertida por los días

    que pienso en los poros de tu piel

    en tus latidos ajenos

    y en las frases inconclusas de tu mirada,

    no te prometo continuar haciendo

    malabares mientras decides matarme o dejarme con vida.

    Quizá alguna madrugada lance las rocas

    al mar para ahogar

    los kilómetros de ternura

    que se resisten a desaparecer

    o tal vez huya para no compartir

    las mismas agonías que una vez nos unieron.

    INQUIETUDES

    La melancolía es una leyenda

    para los estoicos,

    para mis días es una canción que pareciera emerger

    del último teclado de Chopin

    al compás de un par de recuerdos inútiles

    que abren zanjas a mi costado,

    pero la necedad del inconsciente

    tiene más temple que la razón

    al insistir arrancarte a dentelladas

    de mis pensamientos.

    Con cada amanecer se afianza

    la necesidad de escuchar tus estrépitos

    el contoneo de tus dudas

    y esa caricia malhumorada de tus manos.

    AL MEJOR ESTILO DE BUKOWSKI

    Si nada de lo que se cuenta y se siente

    de ambos lados de la orilla no tiene ningún

    tinte real y honesto, qué sentido tendría

    seguir en la cuerda floja para saber

    lo que de antemano conocemos.

    Nos seguiremos encontrando bajo diferentes

    armaduras, con historias distintas

    con la maldición de escondernos detrás de una inusitada,

    oscuridad para intentar que la una capture a la otra,

    un juego de mucha seducción psicológica que nos mantendrá

    al filo de lo intangible y con final nada predecible.

    Y el amor aquí no tiene cabida,

    sería morir en masoquista lentitud.

    ¿QUÉ OPRIME AL MUNDO?

    ¿Qué oprime al mundo?

    ¿La egocéntrica sed de poder?

    ¿El individualismo?

    ¿La carencia de una conciencia más coherente?

    ¿El desuso de los valores?

    ¿La pleitesía que se le rinde a la vileza?

    El infinito cobija una bandera

    clama por alianzas que desarticulen

    a los enemigos y por otro lado

    las grandes potencias

    en silencio, escalofriante,

    ignoran los cuervos que extirpan ojos.

    Los grandes portadores de la salvación

    desgarran sus vestiduras piden

    unión a los pueblos, cadenas de plegarias

    a un cielo que hace mutis y ¿qué aportan

    ellos cuando tienen en sus manos

    la guerra o la conciliación?

    NO SABÍA

    No sabía

    que tus ojos lloraban

    luciérnagas.

    No sabía

    que el lenguaje

    de tus manos, era triste. 

    No sabía

    que tu sonrisa

    vivía en duelo.

    No sabía

    que tu soledad

    era una bastilla

    en muerte flemática.

    Aspirabas salvación

    y un planeta de sueños desnudos.

    No sabía

    que a tu mundo le faltaran mariposas

    un campo de dulces aromas

    y una mañana sin lluvia.

    No sabía

    cuando, acaricie tu pelo

    la demencia que destilabas.

    No sabía

    qué hablabas con las sombras

    del amor que me profesas.

    DÍAS DE LLUVIA SOLITARIA

    Siempre que pronuncio tu nombre

    las luces se espantan

    y una suerte de enjambre,

    enreda mi garganta, supongo que haber sido,

    abandonada no podría producir

    otro efecto en mis cuerdas vocales.

    Me siento a contemplar los graznidos

    del silencio y una cofradía de mariposas azules

    alientan mis labios a sonreír

    la realidad es que mi ánimo

    está distorsionado y concebir

    un ápice de alegría es imposible.

    A veces quisiera, entender esos amores

    que andan en derrumbe sin embargo

    cada noche sus pieles se bautizan

    de saliva y lenguas sumariales

    maúllan como gatos poseidos

    mientras yo me conformo con Mendelssohn.

    CREO ESCUCHAR LA OCTAVA SINFONÍA DE TU DISTANTE BESO

    En una noche escrita por Benedetti mis lágrimas corrían.

    Caminé bajo la luna preñada de luz y me desnudé de melancolía.

    Te encontré en un templo llamado estrella parecías lúcida

    como un cristal que gira en el fondo de un joyero dormías.

    Abrace el silencio que en tus ojos agonizaba

    tenías la piel de nácar y una mirada que espantaba el alba

    sentí la lluvia de tu aliento, la tesitura de tus cabellos,

    comprendí que era un espejismo una lastimosa agonía.

    Me vacié el alma de aquello que me ahogaba

    y al escuchar el latido del viento en las gárgolas

    y la señal mustia de una sombra en la enredadera

    dejé volar el último sonido de mi respiro.

    Es de noche de nuevo y Benedetti la conjuga con un verso lejos.

    Tú ya no apareces, sólo un par de luciérnagas sin dueño.

    Aún creo escuchar la octava sinfonía de tu distante beso.

    EL SILENCIO DEJA SUS SANDALIAS

    De repente la noche se hace hiedra

    en los bordes de tu respiro

    y la canela de tus labios,

    aromatiza mi aliento,

    en volutas de miel.

    El lucero busca el tálamo

    en la luna nupcial,

    espera ver las corolas de tus ojos

    como lámparas que acompañan los desiertos.

    Y tu pecho, exhala una rosa púrpura

    mezclada con el fuego

    que germina en tus arterias.

    POR TI SERÉ…

    Cascadas de astros sobre

    un lago de perla marroquí;

    el zazen de una mañana sánscrita;

    el molino quieto en el numen de los cielos;

    la sabiduría de una lágrima mártir.

    Por ti seré…

    el pincel del Greco deslizándose

    en el mítico tiempo de la oscuridad;

    templos a orillas del mundo;

    el sudario de los caídos.

    Por ti seré…

    ánforas en el Universo;

    el destino de la luz;

    la paz que reposa en las comisuras

    eternas de Gibrán.

    Por ti seré…

    una franquicia del Paraíso;

    sonetos calcados en cometas de espejos;

    la tibieza de unas alas de arcángel

    y un remanso perpetuo de alabanzas.

  • 5 haikus de Kobayashi Issa

    5 haikus de Kobayashi Issa

    Kobayashi Issa, o tan sólo Issa, tal y como firmó sus haikus. Un nombre sencillo para un hombre sencillo, pero terriblemente golpeado por la vida. Y es que el conocimiento de su biografía nos hace reflexionar, y mirar de otro modo su obra.

    Issa nació con el nombre Kobayashi Nobuyuki, aunque era llamado siempre Yataro. Era la primavera de 1763 en la ciudad de Kashiwabara, en la antigua provincia japonesa de Shinano. Su familia se dedicaba a la agricultura, algo habitual en el Japón feudal del siglo XVIII.

    Kobayashi Issa

    Las desgracias empezaron pronto, muy pronto, para Yataro. Cuando contaba pocos años, su madre falleció. Pasó a estar a cargo de su abuela y fue entonces cuando el pequeño conoció por vez primera el haiku, de la mano de un poeta del pueblo llamado Shimpo.

    Sin embargo, su padre tardó poco en contraer matrimonio de nuevo, un matrimonio terriblemente infeliz. Los problemas con su madrastra no tardaron en aparecer, y tampoco las palizas: Yataro recordaría haber sido golpeado “más de 100 veces en una misma noche”. La situación se hizo aún más insoportable cuando su madrastra dio a luz a su hermanastro.

    Por fin, a la edad de 14 años, una ventana de esperanza se abrió para el joven Kobayashi. Marchó a Edo, la actual Tokyo, enviado por su padre. La nueva ciudad, un mundo desconocido repleto de nuevas gentes y nuevos paisajes debió fascinar a aquel adolescente.

    Sabemos que fue allí donde retomó el contacto con el haiku. Sus días se alternaban entre su trabajo en un templo budista y sus estudios con los poetas Mizoguchi Sogan y Norokuan Chikua, en la escuela de haiku Katsushika. Su talento no tardó en salir a la luz y Seibi Natsume se convirtió en su mecenas.

    Por aquel entonces Issa aún no existía. Sus poemas iban firmados con los seudónimos Kobayashi Ikyo o Nirokuan Kikumei. Fue en 1792 cuando abandonó definitivamente el nombre de Yataro y adoptó el nombre literario de Issa. “Con la primavera / Yataro renació / convertido en Issa”, reza uno de sus haikus.

    Lejos quedaba la traumática infancia en la granja de Kashiwabara y así parecía sugerirlo su nuevo nombre. Tras un viaje por el suroeste del Japón en 1795, Issa publicó su libro de poemas “Tabishui”. En los años posteriores vivió en diferentes ciudades, conoció la legendaria Kyoto, Osaka, Matsuyama, Nagasaki y otras muchas. Pero si bien su fama como poeta se acrecentaba, Issa conoció durante muchos años la pobreza. Años en los que se vio obligado a trabajar duramente y a realizar frecuentes y penosos viajes. Incluso volvió alguna vez a su tierra natal.

    Allí, en Kashiwabara, su padre falleció víctima de la fiebre tifoidea. Los problemas volvieron a surgir con su madrastra y su hermanastro, que le impidieron durante 13 años heredar las propiedades que su padre siempre deseó que fueran para él. En el “Diario de la muerte de mi padre” (1801) relata los pleitos y los emotivos detalles de la enfermedad de su padre. De él dice que, a pesar de la enfermedad que le devoraba, “sonreía alegre a todo el que le ofrecía veneno, y despreciaba al que le obligaba a tomar medicinas”. El cuerpo fue incinerado de acuerdo con los ritos budistas, e Issa guardó sus huesos.

    En los comienzos de 1810 decidió instalarse definitivamente en Kashiwabara y se casó con una joven del pueblo. Tenía ya 50 años pero desgraciadamente no le esperaba un feliz retiro, al contrario aquella fue la época más terrible de su vida.

    En los 10 años siguientes vio morir a sus 4 hijos, y también a su mujer en el parto del último de ellos. Volvió a casarse, ya con 62 años, pero se divorció a los pocos meses. Aún se casó por tercera vez. Entonces su casa se incendió, y volvió a la más absoluta pobreza.

    Los últimos meses de su vida los pasó en un almacén con piso de tierra. Murió en el invierno de 1827, sin llegar a ver el nacimiento de su última hija.

    Hace ya doscientos años de esta historia, pero el fruto de ella, los emocionantes haikus que Issa nos legó, sigue celebrando los sencillos placeres de la vida que tanto le faltaron, y el amor hacia la naturaleza.


    Hasta mis pies
    ¿cuándo y cómo has llegado,
    caracolillo?

    Tampoco yo
    he encontrado un hogar.
    Tarde de otoño.

    Huye el rocío.
    En este mundo sucio
    no hago yo nada.

    De no estar tú,
    demasiado enorme
    sería el bosque.

    Donde haya hombres
    habrá moscas, y habrá
    Budas también.

    (Artículo publicado originalmente en «Los mejores haikus en la red» y en Wikipedia, 2005; traducción de los haikus de Antonio Cabezas)

  • 3 poemas de Nenad Trajković, poeta serbio

    3 poemas de Nenad Trajković, poeta serbio

    Nenad Trajković (1982) es un poeta, ensayista, crítico literario, editor y traductor serbio. Egresado de la Facultad de Leyes de la Universidad de Kragujevac, ha publicado tres libros de poesía: Trazos (2008), Te llevé al museo (2011) y Viento desde la lengua (2016). Sus trabajos ha sido publicados en diversas antologías, revistas y diarios. Sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, polaco, macedonio, ruso, búlgaro, español, griego y romano. Ha traducido y editado El héroe de la clase olvidada (poemas de Zvonko Taneski), Cartas secretas (poemas de Slavica Gadžova) y Camino a la Gentileza (poemas de Jovica Tasevski). Ha sido galardonado con el premio búlgaro Melnik (2013) y el premio serbio al mejor manuscrito de poesía Rade Atomic (2015).


    Corazón azul3

    Lúgubres habitaciones,

     hogar de justos convictos.

    Sodoma todavía dispara en el mal

    y hay rostros inocentes distorsionados en la ausencia de esperanza.

    – La vida es miedo y es todo culpa mía

    las voces de las chicas muertas susurran

    algunos muros respiran con placer enfermizo

    espejos sin reflejo y un polen maldito

    la flor crece. Algunas veces ellas piensan

    mientras sufren con inocencia – la vida no existe,

    y si volviera a nacer sería

    un pájaro que no tiene pareja y que no vive entre los humanos.

    – Al otro lado, en el bosque donde las palabras no pueden penetrar

    crece mi tumba de la que naceré de nuevo

     déjame resucitar y ser un pájaro

    he sufrido por todos

    lo que nunca nadie debería pasar.

    Vientos y mundos expulsados siguen murmurando

    e interfieren con la vida cotidiana. Todos rezan

    al mismo Dios y la lucha contra el mal pertenece a unos pocos.

    Chicas en habitaciones sombrías,

    donde sólo las paredes respiran, se desvanecen lentamente

    en el pasar de cada ordinario transeúnte.

     3 campaña en contra del tráfico sexual

    Fraude de marketing

    es bueno que existan comerciales

    acerca de grandes cosas nuevas

    donde tu conciencia viaja hacia

    lo remoto desde el coraje de la decisión

    alguien más toma tu decisión

    y te dice que creas en cada palabra

    que se paga por segundo de duración

    es bueno que existan comerciales

    que te digan cómo saber qué comprar

    incluso cuando no compras nada

    porque el comienzo de todos los comienzos

    se basa en mentiras

    avaritia est radix omnium malorum

    En el alambre

    en el pueblo de donde viene mi padre

    los baños estaban afuera

    su papel estaba puesto en un alambre oxidado

    cuando entré por primera vez

    encontré a Emily Bronte

    a quien mi abuelo había tratado de colgar allí

    era desagradable estar allí con una dama

    así que la saqué en mis brazos

    Por la mañana me enseñaron una maleta llena

    de escritores convictos

    listos para colgar

    y estas fueron las primeras personas

    que he liberado.


    Traducción al inglés: Danijela Trajković.

    Traducción del inglés al español: Mariela Cordero.

  • Edu Gallego, letras que se hacen poesía en la boca

    Edu Gallego, letras que se hacen poesía en la boca

    Dice el autor en su poema Parpadeo que

    Nació mi poema
    sabiéndose breve,
    (el corto aleteo vital de la mosca)
    sin lomos dorados
    ni sueños de gloria, 
    sin palabras graves de alargadas sombras, 
    lejos del pesado 
    lastre de las horas.
    Nació este discreto
    parpadeo sin pompa,
    sólo para hacerse, palabra en tu boca.

    Bien lo sabe que sus versos, al leerlos, se hacen poesía en la boca; su musicalidad, su ritmo, sus rimas… estas características formales hacen que todo lo que escribe, al leerlo, salga de la voz hecho todavía más poesía. Una poesía con una sencillez que, paradójicamente, lo que consigue es resaltar su profundidad y su belleza.

    Tiene el don de jugar con los estilos, desde poemas populares, con una métrica mucho más marcada, a caballo entre los romances, o romancillos, y las coplillas, como se puede apreciar, por ejemplo, en poemas como Tu mosca presa, Coplilla del niño río o en este poema Niña Lunera:

    Mi niña lunera
    dormida en el cobre
    tendida a mi vera

    espuma de arrullos
    que velan tus sueños
    flor de mi vereda

    Mi niña lunera
    sentada en el viento
    soñando quimeras.

    Para llegar también a trabajar de manera magistral poemas más maduros y profundos, que juegan con el verso libre, siempre con esa rima sutil, esa musicalidad que hace que, como hemos dicho al principio, se hagan poesía en la boca.

    Don’t let me fall, Edu Gallego

    Pero sus versos van mucho más allá de la forma, mucho más allá de esa rima cuidada pero disimulada, ese ritmo distraído y a su vez estudiado; su poesía es ante todo, humana. Es una poesía con sentimiento; Edu se agarra a las emociones y a las relaciones humanas y las desgrana, las abre, la para mostrarlas desnudas y claras en sus versos.

    La brevedad de muchos de sus poemas, en este sentido, creo que juega a su favor, pues es capaz de sintetizar el sentimiento o la emoción, y dotarlas, así, de una intensidad mucho más marcada.

    La calle fría y desnuda,
    triste, anodina y vulgar.

    Los campos secos de lluvia,
    gris y erizada la mar.

    Hoy es otoño
    y es martes.

    Siempre es martes si no estás.

    En este poema, por ejemplo, con sólo siete versos, casi puede palparse la tristeza, el vacío; vocabulario muy gráfico y bien usado, así como el uso de versos relativamente breves, para intensificar la emoción: secos, triste, anodina, fría… Si observamos, por ejemplo, su poema Cenizas, nos encontramos dos versos que marcan perfectamente la sensación de apatía y pocas fuerzas que el dolor y la pena a menudo nos dejan:

    Lleva tiempo, demasiado, dejar atrás el dolor.
    Todo lo cura dicen, rellenas el día de hoy.

    Sólo en estos dos versos podemos ver que el tiempo pasa, y que no es suficiente para curar algo que duele, que no hay ganas de vivir, que el día, simplemente se rellena por pura inercia o rutina.

    Es interesante, dentro de las emociones humanas que pueblan su poesía, encontrar cierta nostalgia que se destila de algunos de sus poemas como, por ejemplo, su poema Remolino, en el que podemos detectar reminiscencias de la infancia, el recuerdo, la inocencia, el juego… recuerdos que arrancan sonrisas y alejan penas. La infancia nos aparece como aquello puro, aquello inocente, sonriente, que aún no conoce mal, que da vida a las calles… aunque entre líneas se podría entrever el lamento por la pérdida de esas características tan propias de la infancia:

    Niñas en corrillo
    remolino, juegan 

    uniformes ocres
    aturden, enredan

    embarullan calles
    y sanan dolencias

    de ancianos y novias
    sentadas, compuestas

    que arrancan sonrisas
    y alejan mis penas

    Otro dato destacable de su poesía es la aparición de temas de actualidad con un ligero punto de crítica, sutil pero directo, hacia cosas concretas del mundo en que vivimos. Poemas como Meetic Times analizan esta tendencia actual de buscar relacionarse con personas a través de las redes o por páginas webs buscando el grial de la piel amada. O bien temas como la prostitución, que aparece en su poema Comarcal 426, De coloridas celdas piel y sexo de pago jaulas a cielo abierto cárceles en el campo, un poema que está escrito sin usar ningún verbo; sustantivos y adjetivos que aparecen como una numeración, remarcando sordidez, desolación.

    Enlazado con los temas actuales, nos encontramos con el poema Autopsia, un poema que trata la violencia de género de manera directa y cruda. A mí parecer, uno de los mejores poemas y más duros, escrito con versos cortos que le dan una fuerza y una intensidad que hace estremecer el alma al leerlo:

    Vi en sus ojos
    el vacío,
    las manos llenas de angustia,
    en su pecho vi el silencio.

    Vi sus párpados
    pesados,
    vi la sombra, el menosprecio, 
    vi su pelo.

    Vi marcas
    de puño y letra, 
    impresas a sangre y fuego,
    en ninguna se leía
    ni tan siquiera un -te quiero-.

    En esta línea de poema breves e intensos, quisiera destacar uno que me ha llamado mucho la atención, quizás porque engloba las principales características de la poesía de Edu: sencillez, humanidad, belleza, sentimiento, fuerza, sutileza y brevedad. El poema Solo Sola, que en diez brevísimos versos es capaz de captar y englobar el sentimiento de una madre:

    Ella no es ella
    ni es nadie.
    Solo duda,
    angustia,
    por qué.

    Solo grito,
    solo madre,
    solo sola,
    caricia 
    y fe.

    No quisiera acabar este artículo sin dejar una pequeña selección de poema donde podréis apreciar la magnitud de su poesía que, en una aparente sencillez, esconde una inmensa profundidad, mucho sentimiento y un gran análisis de las relaciones humanas y del mundo actual. Pero permitidme que antes de pasar a sus poemas os recomiende que os dejéis caer por su perfil de Twitter @Caganios, donde podréis disfrutar de su otra faceta artística, la fotografía: pura poesía hecha imagen en blanco y negro.

    Que lo disfrutéis.

    Náufrago al fin

    Tu brisa es caricia 
    de mi piel
    ajada.
    Tus ríos, el agua
    que mi sed
    apagan.
    Tu costa, refugio
    de mi alma
    varada.
    Lamen obstinadas tus olas,
    mis llagas.

    Yo,
    roto y desnudo,
    bendigo el naufragio
    que a tu isla me arrastra.

    La lentitud de las horas

    Una y otra vez vivimos
    la edad en que gira la vida.
    La lentitud de las horas.
    La suave brisa que cambia
    el rumbo de olas y días.

    Fuimos algo en esa espera
    una mirada, un rescoldo
    el eco de un aguacero, puede que sólo mentira.

    Soledades que se buscan
    que se mienten y cautivan
    dudando, si ser o no, una soledad o dos.

    A Miguel Hernández

    Retratos 
    tumbas y flores
    para decir aquí estuvo
    aquí descansan sus huesos

    y fue feliz ,
    o no pudo
    y vivió, o 
    le vivieron

    y eligió amar
    y murió
    o más bien, 
    le murieron

    y quedan
    entre los restos
    palabras hechas de luz
    y mucho más que recuerdos.


    Quisiera ser palabra

    Anhelo de llanura es la montaña,
    deseo de los pastos y los valles
    y yo, mírame bien,
    tan solo un hombre,
    menudo y flaco, sin mas gracia
    que unas manos que añoran ser palabra,
    que nacen sin permiso,
    se atragantan
    se apelmazan y sueñan ser montaña,
    vereda, pastos, sendas
    y no alcanzan
    a ser sino la sombra que anhelaban.


    Ícaro

    Vuelvo a volar
    sobre un sueño,
    buscándome en los espejos.

    Vuelvo a quemarme las alas,
    a quedarme en el intento.

    Vuelo sobre las veredas
    a vestirme con el viento. 
    Vuelvo
    a sentir el rozamiento, 
    a revolverme en un solo pálpito latido intenso.
    a interpelar la mirada,
    densa 
    que me quema dentro.

    Noche sin entrañas

    Y engendras la noche 
    de amarillo amargo,
    donde luces ebrias
    descalzas resbalan.

    Una noche oronda,
    de inhóspitas almas,
    de cruces a cuestas
    de oscuras palabras

    La piel sin su brillo
    la voz sin entraña
    y agrietado el rostro 
    regresas al alba.

    El fotógrafo

    Un cíclope voraz,
    anónimo y perverso. 
    La ciega inclinación por la memoria,
    la gloria de un retazo 
    en blanco y negro.

    Se jacta de extirpar al mundo los anexos 
    de restar dimensiones 
    a un espacio sin dueño.

    Su vida es adicción por una sombra,
    seductor de realidad, contrabandista,
    vive de secuestrar y amordazar recuerdos,
    de buscar insatisfecho entre las almas
    su reflejo.

    Cae lenta

    Cae
    lenta,
    indultando los pecados,
    blanqueando persistente la vergüenza, 
    sobre los hombros tozudos
    de los hombres,
    cae
    lenta.
    Como un sudario de morgue
    uniformando las caras, los cuerpos y las cunetas,
    cae
    lenta, 
    ocultando los escombros,
    envolviendo de los vivos
    armoniosa, la miseria.

    Sargazos

    Una ciudad detrás de las ventanas
    como un páramo indolente 
    de ojos grises
    sueños grises,
    niños grises, 
    como un mar de los sargazos,
    sin pájaros,
    ni olas
    ni viento
    nada cambia.

    Es martes o lunes o sábado
    y un poeta recita
    monocorde

    ha-salido-el-sol,
    aún-es-de-noche-

  • Reflexiona con un haiku de… Jorge Luis Borges

    Reflexiona con un haiku de… Jorge Luis Borges

    Mucho antes de descubrir el haiku, la prosa de Jorge Luis Borges fue parte esencial de mis lecturas de adolescencia. Hace pocos días volví a hojear un manido volumen de bolsillo -que contenía, junto a otros, el célebre «El Aleph»- y releí el siguiente fragmento, titulado «Del rigor en la ciencia».

    En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal perfección que el mapa de una sola provincia ocupaba toda una ciudad, y el mapa del Imperio, toda una provincia. Con el tiempo, esos mapas desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un mapa del Imperio, que tenía el tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos adictas al estudio de la Cartografía, las generaciones siguientes entendieron que ese dilatado mapa era inútil y no sin impiedad lo entregaron a las inclemencias del sol y de los inviernos. En los desiertos del Oeste perduran despedazadas ruinas del mapa, habitadas por animales y por mendigos; en todo el país no hay otra reliquia de las disciplinas geográficas.

    – Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes, libro cuarto, cap. XIV, Lérida, 1658.

    Inmediatamente, esta lectura trajo a mi memoria uno de los haikus más conocidos del porteño.

    ¿Es un imperio
    esa luz que se apaga
    o una luciérnaga?

    Que sin ser un haiku en sentido estricto nos hace reflexionar sobre la importancia, relativa, de lo que nos rodea y de lo que nos rodeamos, y de cómo el universo entero puede estar contenido en lo más pequeño.

  • 5 poemas de Huguette Bertrand, poeta canadiense

    5 poemas de Huguette Bertrand, poeta canadiense

    Huguette Bertrand es una poeta y editora franco-canadiense. Ha publicado 38 obras de poesía, incluidas varias obras en colaboración con artistas. Sus poemas han aparecido en revistas de Quebec, Bélgica, Francia, Estados Unidos, Gales, Rumania e India así como en revistas en línea y antologías internacionales, traducidos al árabe, rumano, italiano, coreano, japonés, ruso, turco y bengalí. Además ha participado en recitales de poesía, ferias de libros, firmas de libros; ha participado en exposiciones con sus poemas con fotos y pinturas en Quebec, Francia y Noruega, y es la representante canadiense para el movimiento Immagine & Poesia así como la editora de la antología internacional del mismo.


    ENTRE NOSOTROS

    Entre gestos provisorios

    y la entrada del atardecer

    se alza lo conmovedor

    el sabor de la sabiduría

    y la fuente del lugar.

    Exagero este poema

    para conquistar

     la historia de los miedos

    los milagros de la inocencia

    los arboles danzando

    y el canto de la mañana

    desde el despertar del día

    de este tiempo inmóvil

    la luz acaricia

    los sueños de la infancia

    dulce errancia

    en el perfume

    de las flores que duermen.

    NOCHE EXTRAVAGANTE

    Has notado

    que la noche lleva en ella

    toda la luz del día

    sus acentos graves

    los más frágiles

    sus acentos agudos

    los más osados.

    Noche extravagante

    estallido de risa

    en espera del día

    y la vida interior

    sus murmullos

    sus pasiones

    y todos los acentos apropiados

    a medida que avanzan

    los acontecimientos.

    HACER CAMINO

    A la hora de la sombra

    los gritos

    los cantos

    y los tormentos

    la esperanza ha visto a otros

    sobre la plataforma de la historia

    que engendran las promesas

    de lo mejor

    cuando lo peor se impone

    en nuestras travesías

    haciendo camino

    la ruta es larga

    a veces roja

    cuando las banderas se encienden

    a veces verde

    cuando las palomas vuelan

    hacia el mañana

    maravillado

    PASO A PASO

    Paso a paso avanzo

    en un sendero frágil

    a lo largo de las estaciones

    de una edad hostil

    con versos libres bajo el brazo.

    como compañía

    Yo avanzo en el paisaje atemorizado.

    por los arboles yacientes

    cerca de las raíces dormidas

    Yo avanzo paso a paso en el escenario

    del agobiante silencio de las casas

    que el miedo ha hecho mudas.

    Yo avanzo en la arcilla

    secada por la indiferencia

    y los fuegos de la barbarie.

    Voy de un verso a otro

    en el camino del poema

    ahora exhausto.

    ¿DE DÓNDE VIENE?

    Es el viento que sopla

    donde quiere

    él sopla silencios

    entre los ruidos

    y la indigencia

    sopla a través

    de los días de lluvia

    y abundancia

    siempre sopla

    tanto en las penas

    como en las alegrías

    tanto en la tormenta

    como en la en paz

    si cesar sopla

    palabras de amor

    varado en el horizonte

    mudo.