Categoría: Poemas

  • Poemareflexiona con… Ida Gramcko

    Poemareflexiona con… Ida Gramcko

    Uno de los lectores de Poémame solicitó ayuda para encontrar un poema de la escritora venezolana Ida Gramcko a partir de un par de versos. No ha sido fácil, pero aquí está el resultado.

    Al mismo tiempo, en el mismo foro se generó un debate sobre la felicidad. Ambas cosas juntas nos llevaron al poema original que nos habla del deseo de morir, el vivir con fuerza y la plenitud de la tristeza mientras sueña… aristas diferentes de la felicidad.

    Sólo por el gusano
    la rosa es pura y bella.
    Paradoja mortal. Quizá milagro
    o miseria.
    Alimento el deseo de morir
    por alguien o por algo de la tierra,
    para vivir
    con fuerza.
    Ola, sin mar, llevando el mar en sí.
    Blanda llama espectral en mi existencia.
    Si mis mejillas sangran
    y mis pupilas siembran
    lágrimas
    de luz, en las tinieblas,
    no digáis que mi alma
    pierde la plenitud por su tristeza.
    Mientras solloza, canta
    la vida, y mientras sueña.

    Ida Gramcko – Contra el desnudo corazón del cielo

  • Fútbol y poesía (II)

    Fútbol y poesía (II)

    La semana pasada os mostramos en el artículo Fútbol y poesía I, una serie de poemas de poetas reconocidos que los habían escrito teniendo presente el llamado deporte rey, el fútbol.  También hicimos una pequeña reflexión sobre los derechos humanos en Rusia.

    Antes de pasar a la lectura de cinco poemas más dedicados al #EquipoValiente del que formas parte, vamos a repasar todas las violaciones de los derechos humanos que se siguen cometiendo en Rusia mientras los jugadores van marcando goles y el mundo se calla.

    Si estáis interesados en este tema, aquí tenéis unas pinceladas para no aburriros con estos pequeños detalles:

    • Cambios legislativos que permiten a las autoridades privar de la nacionalidad rusa a quienes la hayan adquirido “con la intención de amenazar las bases del orden constitucional [ruso]”
    • Ley que despenaliza los actos de violencia intrafamiliar cometidos por “familiares cercanos” que causen dolor pero no heridas o pérdida de capacidad para trabajar.
    • Miles de personas que se manifiestan pacíficamente, así como transeúntes y periodistas, son detenidas; otras son sometidas a tratos crueles, inhumanos y degradantes, detención arbitraria prolongada y juicios injustos en los que se imponen cuantiosas multas y “detenciones administrativas” de varios días.
    • 61 ONG rusas contra la ley de “agentes extranjeros”, que califica su trabajo como ‘actividad política’ hasta que dejan de recibir financiación del extranjero.
    • La mayoría de los medios de comunicación siguen sometidos en la práctica al control del Estado y las autoridades los utilizan para difamar a defensores y defensoras de los derechos humanos, opositores políticos y otras voces disidentes.
    • Los grupos religiosos minoritarios continúan sufriendo hostigamiento, que incluye su prohibición, el bloqueo de sus sitios web y la inclusión de sus publicaciones en la lista federal de material de contenido extremista.
    • Persiste la discriminación y la persecución promovidas por el Estado contra las personas LGBTI, y se aplica de forma activa la “ley de propaganda” de corte homofóbico.
    • Desapariciones forzadas, detenciones ilegítimas, tortura y otros malos tratos a personas detenidas, y ejecuciones extrajudiciales en el Cáucaso Septentrional.
    • Violaciones sistemáticas del derecho a un juicio justo en vistas penales y administrativas, incluidas las causas contra manifestantes pacíficos. La mayoría de los juicios administrativos se basan principalmente en informes de la policía, ampliamente cuestionados, como única prueba.
    • Persisten las noticias sobre tortura y otros malos tratos en prisiones y centros de detención de toda Rusia.
    • Rusia utilizó cinco veces su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear resoluciones con las que se habrían impuesto sanciones por la fabricación y el uso de armas químicas en Siria.
    • Rusia sigue devolviendo a personas solicitantes de asilo o refugiadas a países en los que corren peligro de sufrir tortura y otros malos tratos.

    Aquí encontraréis toda esta información más detallada.

    A continuación os podéis relajar con los cinco poemas que os prometí al principio del artículo, uno de ellos, el de Joan Company es un poema que acaba de obtener el noveno premio en un festival poético en Argentina:

    Píndaro

    Fútbol sin parar – Gonzalo Rojas

    Qué desmadre. Mundo; todo lo futbolero, pelotas
    y patas, se jerarquiza hasta la cresta
    del Aconcagua: ¿metáfora
    de patear por patear, o exhibición
    de cuero del Testículo
    en el césped hinchado así: Mayúsculo: que eyacula y
    hace eyacular
    estadios enteros y salpica
    retórica y grasa por
    satélite en

    los idiomas todos; el maya,
    el etrusco incluso?
    Pensar
    que hubo toreros, gladiadores
    en la apuesta, y ritmo.
    Píndaro
    hubiera llorado.

     

    Estadio de noche – Günter Grass (traducción de Miguel Sáenz)

    Lentamente ascendió el balón en el cielo.
    Entonces se vio que estaba lleno el graderío.
    En la portería estaba el poeta solitario,
    pero el árbitro pitó fuera de juego.

     

    Maradona

    Hoy tu tiempo es real – Mario Benedetti

    A Diego Maradona

    Hoy tu tiempo es real, nadie lo inventa
    Y aunque otros olviden tus festejos
    Las noches sin amos quedaron lejos
    Y lejos el pesar que desalienta.

    Tu edad de otras edades se alimenta
    No importa lo que digan los espejos
    Tus ojos todavía no están viejos
    Y miran, sin mirar, más de la cuenta

    Tu esperanza ya sabe su tamaño
    Y por eso no habrá quien la destruya
    Ya no te sentirás solo ni extraño.
    Vida tuya tendrás y muerte tuya.

    Ha pasado otro año, y otro año
    Les has ganado a tus sombras, aleluya.

     

    El guardameta – Carlos Germán Belli

    Por velar el arco
    del verde campo del fútbol,
    por aquel del universo
    sumo ser animado,
    como los aires, la piedra o las aguas semejante,
    e inerte, fijo, sin vida, tres palos colocados
    en los linderos del orbe por donde se entra o se sale
    ya mañana, tarde, noche, de estación en estación,
    tu desdeñas fríamente,
    sin pensar jamás dos veces,
    el peso del centroforward
    que el cielo te reservaba p
    or ser hijo primogénito de la familia terrestre
    y elaborado en el seno de los gérmenes supremos,
    con óptimo patrocinio y el mayor de los primores,
    tal si fueras destinado a vivir eternamente.
    y te olvidas por completo
    de ti mismo y de tus deudos,
    que están vivos y no son
    este arco que tu vigilas,
    que nunca ríe y no habla y no se mueve un centímetro,
    para siempre indiferente a tus mil preocupaciones
    en tomo al balón ferroso de los mal aviesos hados,
    en tanto ayunan contigo tus deudos en las tribunas,
    mirándote todos mustios
    como velas noche a noche
    tu arco más inanimado
    que la piedra, el agua o el aire.

     

    Soneto a Lionel – Joan Company i Arpa

    Erase un hombre a un balón pegado
    rápido y preciso como ninguno.
    Se multiplica en la cancha, oportuno,
    supera siempre al rival, desquiciado.

    Trata al esférico con tal cuidado
    que la hierba que pisa no ve al huno,
    sino a un rey de los otros veintiuno,
    capaz de hacer gritar al más callado.

    Apenas habla y domina el lenguaje,
    rompe algún récord siempre que respira:
    Fútbol de antología, su equipaje.

    Acumula goles que el mundo admira;

    títulos y premios, del oficio, gaje.

    Luce en la espalda el diez, con Dios conspira.

    Antes de finalizar este artículo, os quiero recomendar el poemario con el que la colección Visor de poesía celebró su número 800 el año 2012: Un balón envenenado.Poesía y fútbol. Una recopilación de algunos de los mejores versos que el fútbol ha inspirado. La selección ha corrido a cargo del poeta Luis García Montero y del editor Chus Visor.

    ¡Ah! No te olvides de firmar para seguir formando parte del #EquipoValiente  y de sonreír un poco con el penalty que Diana Ross lanzó con motivo del mundial de fútbol de los Estados Unidos en 1994.

  • Poemareflexiona con… Warsan Shire

    Poemareflexiona con… Warsan Shire

    Ahora que el Mundial de fútbol de Rusia ha apagado las informaciones sobre el barco de los refugiados de Médicos Sin Fronteras y SOS Mediterranée, Aquarius, es un buen momento para recordar el poema Casa/Home de la poeta somalí Warsan Shire del que ya hablé en el blog de José Luis Regojo el 7 de septiembre de 2015.

    casa

    nadie se va de casa salvo
    que la casa sea la boca de un tiburón
    solo corres hacia la frontera
    cuando ves a toda la ciudad corriendo también
    tus vecinos corriendo más rápido que tú
    aliento ensangrentado en sus gargantas
    el niño con el que fuiste a la escuela
    que te besó aturdido detrás de la vieja fábrica de hojalata
    lleva una pistola más grande que su cuerpo
    solo te vas de casa
    cuando la casa no te deja quedarte.
    nadie se va de casa salvo que la casa te persiga
    fuego bajo los pies
    sangre caliente en tu vientre
    es algo que nunca pensaste que harías
    hasta que el filo quemó amenazas en
    tu cuello
    e incluso entonces llevaste el himno
    entre dientes
    solo rompiste el pasaporte en el baño de un aeropuerto
    sollozando mientras cada bocado de papel
    dejaba claro que no ibas a regresar.
    tienes que entender,
    que nadie mete a sus hijos en un barco
    salvo que el agua sea más segura que la tierra
    nadie se quema las manos
    bajo trenes
    debajo de vagones
    nadie pasa días y noches en el estómago de un camión
    alimentándose de periódicos salvo que las millas recorridas
    signifiquen algo más que viaje.
    nadie se arrastra debajo de vallas
    nadie quiere que le peguen
    que sientan lástima de él
    nadie elige campos de refugiados
    o registros sin ropa donde te dejan
    el cuerpo dolorido
    o la prisión,
    porque la prisión es más segura
    que una ciudad de fuego
    y un guardia de la prisión
    en la noche
    es mejor que un camión lleno
    de hombres que se parecen a tu padre
    nadie podría soportarlo
    nadie podría aguantarlo
    ninguna piel sería lo bastante dura
    los
    volveos a casa negros
    refugiados
    sucios inmigrantes
    solicitantes de asilo
    exprimiendo nuestro país
    negratas con las manos fuera
    huelen raro
    salvaje
    destrozaron su país y ahora quieren
    destrozar el nuestro
    cómo es que las palabras
    las miradas sucias
    caen rodando de vuestras espaldas
    quizá porque el golpe es más blando
    que un miembro arrancado
    o las palabras son más tiernas
    que catorce hombres entre
    tus piernas
    o los insultos son más fáciles
    de tragar
    que escombros
    que huesos
    que tu cuerpo infantil
    en pedazos.
    quiero ir a casa,
    pero la casa es la boca de un tiburón
    la casa es el cañón de la pistola
    y nadie se iría de casa
    salvo que la casa te persiga hasta la costa
    salvo que la casa te diga
    que muevas más deprisa las piernas
    deja la ropa atrás
    arrástrate por el desierto
    vadea los océanos
    ahógate
    sálvate
    sé hambre
    mendiga
    olvida el orgullo
    tu supervivencia es más importante
    nadie se va de casa hasta que la casa es una voz sudorosa en el oído
    que dice:
    vete,
    huye de mí ahora
    no sé en qué me he convertido
    pero sé que cualquier lugar
    es más seguro que aquí.

    Traducción del inglés de Berna Wang, con licencia Creative Commons. Más información sobre la poeta somalí Warsan Shire.

    home

    no one leaves home unless
    home is the mouth of a shark
    you only run for the border
    when you see the whole city running as well
    your neighbours running faster than you
    breath bloody in their throats
    the boy you went to school with
    who kissed you dizzy behind the old tin factory
    is holding a gun bigger than his body
    you only leave home
    when home won’t let you stay.
    no one leaves home unless home chases you
    fire under feet
    hot blood in your belly
    it’s not something you ever thought of doing
    until the blade burnt threats into
    your neck
    and even then you carried the anthem under
    your breath
    only tearing up your passport in an airport toilets
    sobbing as each mouthful of paper
    made it clear that you wouldn’t be going back.
    you have to understand,
    that no one puts their children in a boat
    unless the water is safer than the land
    no one burns their palms
    under trains
    beneath carriages
    no one spends days and nights in the stomach of a truck
    feeding on newspaper unless the miles travelled
    means something more than journey.
    no one crawls under fences
    no one wants to be beaten
    pitied
    no one chooses refugee camps
    or strip searches where your
    body is left aching
    or prison,
    because prison is safer
    than a city of fire
    and one prison guard
    in the night
    is better than a truckload
    of men who look like your father
    no one could take it
    no one could stomach it
    no one skin would be tough enough
    the
    go home blacks
    refugees
    dirty immigrants
    asylum seekers
    sucking our country dry
    niggers with their hands out
    they smell strange
    savage
    messed up their country and now they want
    to mess ours up
    how do the words
    the dirty looks
    roll off your backs
    maybe because the blow is softer
    than a limb torn off
    or the words are more tender
    than fourteen men between
    your legs
    or the insults are easier
    to swallow
    than rubble
    than bone
    than your child body
    in pieces.
    i want to go home,
    but home is the mouth of a shark
    home is the barrel of the gun
    and no one would leave home
    unless home chased you to the shore
    unless home told you
    to quicken your legs
    leave your clothes behind
    crawl through the desert
    wade through the oceans
    drown
    save
    be hunger
    beg
    forget pride
    your survival is more important
    no one leaves home until home is a sweaty voice in your ear
    saying-
    leave,
    run away from me now
    i dont know what i’ve become
    but i know that anywhere
    is safer than here.

  • Poemareflexiona con… Gaspar M. de Jovellanos

    Poemareflexiona con… Gaspar M. de Jovellanos

    Gaspar Melchor de Jovellanos, ​ (Gijón, 5 de enero de 1744-Puerto de Vega, Navia, 27 de noviembre de 1811), fue un escritor, jurista y político ilustrado español. A pesar de ser poco conocido por su obra poética, también nos dejó algunos poemas para el recuerdo.

    Hoy destacamos uno de sus pensamientos escrito entre poema y poema.

    A pesar de los dos siglos que hace que lo escribió, sigue siendo de candente actualidad en la España del 2018:

    La opresión de mi inocencia amenaza la suya, y el atropellamiento de mi libertad pone en peligro y hace vacilante la de todos mis conciudadanos.

    8 de octubre de 1801, al rey Carlos IV desde su arresto en el Castillo de Bellver (Palma de Mallorca).

  • 8 poemas para Federico

    8 poemas para Federico

    El 18 de agosto de 1936, Federico García Lorca fue fusilado por los franquistas en un camino de Granada. Moría en ese momento uno de los autores más representativos de la Generación del 27 y de la literatura española en general.

    Principalmente poeta y dramaturgo, Lorca, en sus años más jóvenes, pareció interesarse más por la música que por la literatura, llegando a ser incluso alumno de Manuel de Falla y manteniendo con este compositor una gran amistad. Pero finalmente su época de estudios en la Residencia de Estudiantes hizo que se relacionara estrechamente con intelectuales y escritores y se decantara más por la literatura, sin dejar del todo de lado la música, puesto que en su obra se pueden encontrar numerosas referencias musicales.

    A pesar de arrebatársela tan joven, su vida fue altamente intensa. Alrededor del año 1920, Lorca ya había publicado diversos libros de poemas así como algunas piezas teatrales, pasó unos meses en Nueva York, también La Habana, para finalmente regresar a Madrid en el 1930 e incluso dirigió una compañía de teatro llamada La Barraca.

    Su cuerpo, a día de hoy, sigue todavía en algún lugar cercano al camino donde fue fusilado, en una fosa común que hasta ahora no se ha podido encontrar.

    Este pasado 5 de junio se cumplieron ciento veinte años de su nacimiento, y en Poémame lo recordamos con una selección de poemas dedicados al maestro.


    Lorca Federico – @PiedehierroR

    A Lorca:

    Una paloma blanca con cuello azul metalizado
    revolotea por la Alhambra, buenos días cielo.

    Federico, las fuentes de Granada lloran lágrimas de princesa destronada y por el Sacromonte los gitanos bailan entre calderos de bronce y plata, hazaña que solo ellos saben sacar de su alma.

    Los pétalos caen de una buganvilla en la
    ventana, la bulla a lo lejos se confunde con la alborada
    prodigio de la naturaleza
    puya acerada.

    Después del crepúsculo
    la mortífera metralla.

    Llenó el horizonte de dolor y olvido
    quejidos del alma.

    El silencio lapidado la palabra
    el creador y la escritura.

    Fundirse como injerto en el árbol, por la mañana.

     

    A F. García Lorca – @Fernandogallego

    ¡Ay, madrugada despierta
    de luna grande escarlata ¡
    Enardecen los luceros,
    las azucenas se apagan.
    Los lirios del río bajando
    el verde plañir del agua;
    porque ha muerto Federico,
    el poeta de Granada.
    Fusileros de aguardiente
    entre la frente se clava
    peces con luces de vidrio
    bajo los ojos del agua
    la luna mira a los niños,
    la luna llora y se apaga;
    y los luceros del alba,
    vestidos de banderillas
    de rosa, oro y escarcha
    alumbran a las estrellas
    en el llanto de las fraguas.
    Porque ha muerto Federico
    está de luto Granada.
    Entre la sal y el jengibre,
    del albaicín a la alhambra
    van los gitanos descalzos
    con un nardo de esperanza
    gritando entre los sollozos
    tu muerte desconsolada.
    ¡Ay, Federico García ¡
    La pena negra se jacta
    de descargas de fusiles
    la madrugada borracha.
    Con tus manos de aceitunas
    y tu vientre de esmeralda;
    rodando estás por el suelo
    de la Vega de Granada.
    Tu sangre de limonero
    vertiendo la vega baja
    cubriéndose de amapolas
    un silencio de mortaja.
    ¿Dónde tu flor de corpiño?
    ¿Dónde tu fuente dorada?
    ¿Dónde los rizos vacíos
    de los destellos del agua?
    ¿Dónde Mariana Pineda?
    ¿Dónde el lucero del alba?
    ¿Dónde Antoñito el Camborio?
    ¿Dónde tu prieta navaja?

    Parad el tropel de luto
    que está la noche cerrada.
    Ya oscurece, el cielo turbio,
    las heridas se desangran

    ¡Ay, Federico García ¡
    Tu cara verde gitana
    se besa con las estrellas
    al filo de la mañana.
    porque ha muerto Federico,
    el poeta de Granada.

     

    Asesinaron los sueños – @Robert_Allen_Goodrich

    A Federico García Lorca.

    Con armas en mano
    aquellos críminales y asesinos
    acabaron con los sueños
    de un gran poeta y escritor
    un dramaturgo como pocos
    un poeta extraordinario
    uno de los grandes de todos los tiempos.

    ¿Por qué?
    ¿por su sexualidad?
    ¿por sus pensamientos?
    ¿por su inteligencia?
    ¿por qué no dejo que comprarán su conciencia?
    ¿por qué no pudieron silenciarlo a la buena?
    ¿por qué?
    ¿quizás?
    porqué él era mucho mejor que ellos
    le tenían miedo a la verdad.

    El duende
    el ruiseñor
    el poeta
    el dramaturgo
    aquel que escribía bajo la lluvia
    con la luz de la luna
    iluminando su sendero
    y su visión de tiempo y espacio.

    Un hombre culto y lleno de esperanzas
    lleno de sueños e ilusiones
    un maestro de la prosa y el verso
    un dramaturgo como pocos
    el padre de todos
    el maestro, el amigo
    el escritor y soñador
    el duende mágico y culto.

    El romántico y soñador
    ese que escribió los dramas más extraordinarios
    aquellas «Bodas de Sangre»
    «En la casa de Bernarda Alba»
    allá junto a «La zapatera prodigiosa»
    bajo «el maleficio de la mariposa»
    allá junto a Doña Rosita
    con la fuerza de la sangre
    bajo la intensa lluvia de la aurora
    y la luz de la luna.

    Fusilado cobardemente
    cuyos restos fueron enterrados
    como si se tratase de un animal cualquiera
    sin darse cuenta de que aquel día
    enterraban al más grande de los poetas de su generación.

    Decían que era un homosexual
    que era un masón
    que era un socialista
    puras excusas para acabar con su vida
    con los sueños de un poeta.

    Federico tu gente te recuerda
    hoy más que nunca.

     

    ¡Que no has muerto, Federico! – @moonlighting85

    Federico,
    hoy, ¿por qué no has venido?
    antes del cañón sonoro
    y del eco muerto del río.

    Federico sabio,
    el mas brillante amigo;
    amigo de todos
    los que vivieron contigo;
    los que contigo vivir
    hubiésemos querido,
    y tras tu silencio pedido,
    contigo prestos morimos…

    Dueles, Federico.
    Dueles de cerca
    al huerto;
    dueles de lejos
    a la tierra sangrante
    de la lunulata de Tages,
    adivina de tu destino.
    Dueles a causa del llamado
    a tu arribo sordo.
    Duele la ausencia
    de las seis cuerdas.
    Duele la sombra de tu alma…
    Dueles antes
    porque no dueles,
    pero dueles siempre, Federico.

    Tus pasos
    vagan incesantes
    al reflejo de tu sombra
    por el fortín de oro;
    por el cielo impetuoso
    donde tu Luna
    entona cada noche
    el cante hondo
    de tu amor y tu lloro.

    Granada,
    tu andaluz guía
    luciendo viva
    por ti ha muerto de a poco;
    por la ausencia de tus manos
    en sus muros;
    de tus letras
    recitadas
    en los versos
    de algún loco,
    va lamentándose
    ante la inerte
    crueldad de tus despojos.

    Federico,
    ayer, di,
    ¿por qué no has venido?
    a cosechar historias
    de las nochebuenas;
    a brindar con agave
    y burlar a la parca
    con tu recitar límpido,
    franco, suave…

    Federico,
    corazón del corazón y la azucena,
    ¿por qué, genio?
    ¿por qué no has venido
    dispuesto a cobijarte
    bajo las alas
    del águila real?
    pa’ contarle
    de la espera
    por tu niña amarga;
    de la verde carne,
    de tu amor oscuro
    o del sonámbulo romance.

    Federico.
    Suyo.
    Nuestro.
    Mío.
    El niño gitano.
    El hombre herido…
    ¡Anda!
    dile al amante perdido,
    cuéntale a la tristeza
    por qué no has venido.

    Aquí,
    sin ti, sobrevivimos
    los que ya te conocemos;
    los que te cantamos
    el desconsuelo
    cuando a la memoria regresas
    al Soneto de la dulce queja, 
    desde el mundo aquel
    donde se conocieran;
    donde quizás nos encontremos.
    En el mundo secreto
    de las almas perpetuas…
    esas que duermen
    por un rato,
    un minuto,
    un siglo…
    Esas que nos dicen,
    esas que te dicen
    aunque no hayas venido,
    aunque te volvieses
    por la tiniebla
    de la muerte
    sobre el mismo camino
    en tu Pequeño poema infinito…

    Aunque no hayas venido
    nos dices con tu voz de Madrigal:

    ¡Silencio!
    que no querías llantos…

    ¡A callar, has dicho!

    ¡Que no has muerto!
    ¡Que no has muerto,
    Federico!

     

     

    Lorca – @Letrasquesemuev

    Dame tu sed
    que a las escaleras de tus libros
    junto a ella beberé.
    Azuzan recorrerte,
    como aguas del Darro,
    el Albaicín de aljibes.
    Dame tu atlas
    que con él caminaré
    por reencuentros
    de un tiempo que perderé.
    Crujen agujas de reloj,
    de la Alhambra a las bellas Alpujarras
    que divagando en ellas veo
    tus ventanitas de oro
    cuando te leo.
    Que hasta el alba triste lloró
    por lo que,
    quienes hoy te quieren oculto,
    te hicieron.
    Verdugos del pueblo
    que te asesinaron ayer.
    Duerme Lorca,
    duerme en tu serena
    noche del alma,
    para siempre oscura
    y bella.

     

    Los gitanos van llorando – @EscritorJesus

    Los gitanos van llorando
    en sus carromatos de feria.
    A paso corto, los lagartos
    les acompañan en su pena.
    No tienen poeta payo
    que les escriba de tristezas.
    Ya Granada va de luto,
    ya Andalucía se quiebra.
    Quién consolará a los gitanos,
    quién a los lagartos su pena.
    Federico mientras tanto,
    en una cuneta cualquiera.

     

    Las palabras del agua – @useggb

    (Al Federico García Lorca,
    del poema: Manantial)

    Tu, Megisto nigromante
    de los mitos andaluces.
    Con el corazón en llamas,
    y sin la paz del amante,
    con las nieblas en el ojo,
    no leíste atentamente
    el mensaje de tu chopo.

    Las fuentes lo van lamiendo,
    y va cantando con ellas
    las palabras de la vida,
    palabras vivas sonrientes
    que le suben por su torso.
    Porque la vida es alegre,
    aunque tu estuvieras triste.
    Y fue por esa tristeza,
    Gran Megisto nigromante,
    que el mensaje no entendiste.

    No son palabras oscuras.
    Son palabras de la vida,
    palabras vivas y alegres.
    Esas son, las que hablan,
    ya que si puedes oírlas,
    los manantiales y fuentes.
    Para leer no hacen falta
    los chorros de cometas,
    ni torrentes de luceros;
    ni como gigante extenderte,
    de la raíz a las ramas
    escrutándoles los nervios;
    para así escuchar las fuentes.

    Solo sintiendo la vida
    con un sentimiento alegre,
    conseguirás de tu chopo
    esa comprensión tan viva.

    Ya no tendrás que morir
    ni romper jamás tus ramas.
    Todo sonido del agua
    es un repicar de loas
    al corazón de la vida.
    Como chorros de cometas
    y torrentes de luceros
    cada uno de los átomos
    de las alturas al suelo.

     

    La muerte le habla – @FVieiraAutor

    Duerme en tu yunque
    de plata gitana
    que la luna te aguarda
    para llevarte verde a su cama,
    a dormir con ella
    en el reflejo del agua,
    donde naranjas camborias navegan
    y ella se peina de fría plata.

    Mil claveles rojos cubren tu pecho
    y adornan tu hermosa cara.
    Miles de voces en silencio
    te lloran desde Granada.

    Duerme en tu yunque
    de alma gitana
    mientras los negros,
    con sus martillos,
    te rezan, lloran y callan.

  • Los versos rotos de Constanza Everdeen

    Los versos rotos de Constanza Everdeen

    “Los poemas bonitos son la voz del viento y se pasean por tu vida como un gato», así es como nos los define la poeta Constanza Everdeen y se me ha antojado comenzar esta reseña con esta cita, porque creo que es la mejor definición y presentación a su poesía.

    Cuando leí por primera vez a Constanza  me llamó la atención la elegancia con la que acarician sus versos y la sutileza que tiene su pluma para girar la tinta y lanzarnos un zarpazo.

    Siempre elegante

    Como Hades emergiendo desde la profundidad de mis entrañas,
    el otro día casi te deseo el mal.
    Pero lo hice bien,
    deseé tu caída amortiguada sobre ese lecho neumático,
    del color del que nunca tintaría mi cabello.Lo hice bien, sí.
    Porque estando a finales de verano,
    una sabe que no puede pedir primaveras tardías,
    y hay un estatus de madurez y maestría que mantener.Para que no corra la sangre, corre la tinta,
    y te escribo sobre fases lunares,
    con la esperanza de que entiendas mis cíclicos demonios.No hallarás nada más puro y veraz,
    contenido entre curvas y sensuales aromas.

    Porque en ese lugar en el que temo tu orden,
    yo desordeno la ropa y silencio los insomnios.

    Sus versos son una lluvia de pétalos en noviembre que dejan la fragancia de mayo:

    Otro punto de sutura

    Le dije al mar que según para qué mensajes, es mejor que la botella que arroje esté llena.

    Me quedé mirando un reloj con agujas sin sentido,
    rodeada de un cementerio de elefantes sin memoria,
    pasando la hoja a un calendario de días inciertos.

    La cara oculta del amor es liberar el sufrimiento en defensa propia,
    masticar los cristales rotos y descubrir su dulce sabor.

    Le puse voz al amor para no acallar la herida,
    y me quedé con las letras en las manos.

    Te escribí el mar y el cielo con la esperanza de ver una revelación en tus ojos,
    pero sólo me vi a la deriva flotando en tu iris airado.
    No sé en que marea te perdiste,
    ni cuándo se hizo Noviembre y abandonaste mi silencio.

    Solo sé que tu inclinación al derribo,
    no pudo con mi revolución.

    “A veces no encuentro las palabras pero te veo escrito en todas partes». Y es que sus letras son el silencio de un suspiro que se hace verso.

    Los hados reclaman

    Te paseas ante mis ojos inconsciente del fuego,
    te persigo ávida sin mirarte,
    en vehemente consecución de mi cánido designio.
    Reclamo y me das aguaceros intermitentes,
    donde bailo al ritmo de los tambores de tu pecho.
    Pienso y camino inane,
    codiciando entregas,
    resistiendo sequías en las manos.
    Se graban en ellas líneas de ausencias y lacónicas supernovas.
    Me rindo a la estela fugaz del astro que me reina,
    cedo a su gobierno para no perderme entre rebelión de vendavales.
    Anhelo que se te haga incontable el número que destinas a los hados,
    que sientas la revelación
    y te arrojes a mi esfera en llamas.

    Su poesía nos vuelca en una historia de amor que aún en la sombra se sostiene entre las luces intermitentes del recuerdo.

    Más de mil

    Tengo más de mil leyendas para desvelarte las noches.
    Para aplacar voluntariamente tu tormento.
    Erosionando el cantil, fundiendo el hielo,
    abriendo sendas de letras floridas donde te reconcilias con todo.Guardo más de mil mitos dentro de una cajita para que nada se te desarme.
    Versando tu sangre,
    te devuelvo a la esperanza.
    Besando tu carne,
    te hago justicia en el averno.Escondo más de mil cuentos en cadena,
    para anclarte a la cara oculta del rebalaje.
    Soy lo que aparece en tus sueños después de frotar la lámpara,
    el santuario de tu condena.

    El lugar donde cada vez que mueres, más te agarra la vida.

    Sus versos se deslizan como pasos de baile en la coreografía de un amor aún latente en su música, pero que va perdiendo el compás de sus pasos tras las agujas inexorables del tiempo.

    58 minutos

    Hablabas de ser agua,
    yo esperaba una ilusoria previsión de lluvia,
    con el paraguas roto,
    en un andén fantasma.
    Ahogamos los gritos por temor a que toda réplica,
    fuera el eco de lo que fuimos.
    Evité las transparencias,
    con una combinación de decepciones
    y algún depósito de sangre.
    Falsamente nos sorprendió la rutina en la retina,
    tú detonaste la caja,
    yo apreté el gatillo,
    nadie recogió el escombro.
    Una demora de una hora,
    o de incluso 58 minutos menos,
    dejan los versos fríos en el plato.
    El tiempo no significa nada,
    pero siempre resulta mortal.
  • Poemareflexiona con… Liu Xia: su vida corre peligro

    Poemareflexiona con… Liu Xia: su vida corre peligro

    La reflexión de hoy es especial. Amnistía Internacional nos informa del empeoramiento del estado de salud de Liu Xia, poeta y artista.

    Liu Xia ya sufrió la represión del sistema chino cuando encarcelaron hasta prácticamente la muerte de su marido, Liu Xiaobo, conocido escritor y activista en pro de los Derechos Humanos, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2010. Fue presidente del Centro Independiente Chino PEN desde 2003. El 8 de diciembre de 2008 fue detenido en respuesta a su participación en la firma de la Carta 08, arrestado el 23 de junio de 2009 por sospecha de «incitar a la subversión contra el poder del Estado», siendo enviado y encarcelado como preso político en Jinzhou.​ Fue procesado con esos cargos el 23 de diciembre de 2009​ y dos días después, condenado a once años de cárcel.

    Según Amnistía Internacional, muchas personalidades de la literatura, la poesía y el arte han pedido que se levanten todas las restricciones impuestas a la poeta y artista china Liu Xia, sometida a arresto domiciliario ilegal sin cargos desde octubre de 2010.

    Esta muestra de solidaridad literaria se produce tras conocerse el empeoramiento de la salud de Liu Xia, que ella misma reveló en abril en una conversación telefónica con su amigo, el escritor exiliado Liao Yiwu.

    Rita Dove, Paul Auster, JM Coetzee, Khaled Hosseini, Hu Ping y Michael Chabon son algunos de los escritores y escritoras que han leído pasajes de la poesía de Liu Xia como parte de una videocampaña para pedir su libertad.

    Khaled Hosseini, autor de Cometas en el cielo, dijo que apoyaba esta campaña «porque los y las artistas que tienen libertad para hablar deben hacerlo en nombre de aquellos y aquellas cuyas voces se están silenciando”.

    La campaña pide al gobierno chino que ponga fin a las represalias del gobierno chino contra Liu Xia.

    Durante la conversación telefónica con su amigo el escritor Liao Yiwu, liberado el 2 de mayo, Liu Xia, que sufre depresión, dijo que estaba “dispuesta a morir” bajo arresto domiciliario.

    Suzanne Nossel, presidenta de PEN America, dijo: “El grito por la libertad de Liu Xia resuena en todo el mundo y refuta la vana afirmación del gobierno chino de que Liu es libre.»

    Empty chairs

    por LIU XIA
    traducido por JENNIFER STERN y MING DI
    Empty empty empty
    so many empty chairs
    everywhere. They look
    charming in van Gogh’s paintings.
    I quietly sit on them
    and try to rock
    but they don’t move —
    they are frozen
    by what’s breathing inside them.
    Van Gogh waves his paintbrush —
    leave leave leave
    there’s no funeral tonight.
    He looks straight through me,
    and I sit down
    in the flames of   his sunflower
    like a piece of clay to be fired.
    (Traducido del chino)

    “Mientras los intentos de permitir que Liu Xia viaje al extranjero para recibir tratamiento médico están estancados, las comunidades literaria y de derechos humanos renuevan y amplifican su llamamiento para que se ponga en libertad a una poeta que no ha sido acusada de ningún delito.»

    Lisa Tassi, directora de Campañas de Amnistía Internacional sobre Asia Oriental, dijo: “Los esfuerzos del gobierno chino para silenciar a Liu Xia son muy crueles. La poesía de Liu Xia inspira a muchas personas que ahora piden unánimemente su libertad”.

    Liu Xia está bajo arresto domiciliario ilegal desde que Liu Xiaobo fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2010. Los agentes de los servicios de seguridad del Estado siguen vigilándola de cerca, y sólo sus amistades más próximas pueden ponerse en contacto con ella por teléfono en contadas ocasiones.

    También la han sacado de su casa en Pekín y la han sometido a periodos de incomunicación tras la muerte de Liu Xiaobo en julio de 2017.

    Transformed creatures

    por LIU XIA
    traducido por JENNIFER STERN y MING DI
    You have a strange pet —
    one eye is a cat’s, the other a sheep’s.
    Yet, it won’t socialize with felines,
    will attack any flock.
    On moonlit nights,
    it wanders on the roof.
    When you’re alone
    it will lie in your lap
    preoccupied, slowly studying you
    until — on its face — a challenge.
    (Traducido del chino)
    A pesar de que se sabe que la salud de Liu Xia es precaria y que sufre una depresión grave, se le ha impedido viajar al extranjero para recibir tratamiento.

    Podéis descargar unos vídeos aquí para promocionar esta denuncia a través de vuestras redes sociales. 

    Si os interesa más información sobre poesía y derechos humanos, aquí tenéis la relación de artículos publicados previamente.

  • Ó carón de Rosalía de Castro

    Ó carón de Rosalía de Castro

    Rosalía de Castro, hija bastarda de dios y los prejuicios, fue una poeta gallega nacida en Santiago de Compostela en 1837 y supuso junto a otros la salida de la cultura gallega de los llamados ‘Séculos escuros’ y la entrada en el Rexurdimento. Dos de sus tres obras más notorias son exclusivamente en gallego y la tercera en castellano. Gracias a esta última adquirió gran importancia en toda España y junto con Gustavo Adolfo Bécquer son el eje de la poesía española moderna y del Romanticismo.

    Es hija de un sacerdote y una hidalga pero vivió hasta los 8 años con su tía. Huerfana y abandonada trasladaría todo a sus versos.

    3

    (…)
    Sin agarimo no mundo
    Desde que nasín orfiña,
    De porta en porta pedindo
    tiven que pasar a vida.
    (…)

     

    18

    (…)
    Danlle extrañeza os cantares,
    Danlle de chorar deseio,
    I, os ollos de bágoas cheios,
    Pensa nos nativos lares,
    Que n’hai máis tristes pesares,
    Máis negra melancolía
    Que a que entre estraños se cría.
    (…)

    Su vida está caracterizada por un devenir constante de desgracias ocasionadas la mayoría por su mala salud, los viajes de su marido, Manuel Murguía, y la muerte de algunos de sus hijos a una edad muy temprana.

    15

    Alma que vas huyendo de ti misma,
    ¿qué buscas, insensata, en las demás?
    Si secó en ti la fuente del consuelo,
    Secas todas las fuentes has de hallar.
    ¡Que hay en el cielo estrellas todavía,
    Y hay en la tierra flores perfumadas!
    ¡Sí…! Mas no son ya aquellas
    Que tú amaste y te amaron, desdichada.

     

    59

    Cada vez que recuerda tanto oprobio,
    —cada vez digo ¡y lo recuerda siempre!—,
    avergonzada su alma
    quisiera en el no ser desvanecerse,
    como la blanca nube
    en el espacio azul se desvanece.

    Recuerdo… lo que halaga hasta el delirio
    o da dolor hasta causar la muerte…
    no, no es sólo recuerdo,
    sino que es juntamente
    el pasado, el presente, el infinito,
    lo que fue, lo que es y ha de ser siempre.

     

    54

    (…)
    —Pienso en cosas tan tristes a veces y tan negras,
    y en otras tan extrañas y tan hermosas pienso,
    que… no lo sabrás nunca, porque lo que se ignora
    no nos daña si es malo, ni perturba si es bueno.
    Yo te lo digo, niña, a quien de veras amo:
    encierra el alma humana tan profundos misterios,
    que cuando a nuestros ojos un velo los oculta,
    es temeraria empresa descorrer ese velo;
    no pienses, pues, bien mío, no pienses en qué pienso.

    —Pensaré noche y día, pues sin saberlo, muero.

    Y cuenta que lo supo, y que la mató entonces
    la pena de saberlo.

     

    III

    No va solo el que llora,
    no os sequéis, ¡por piedad!, lágrimas mías;
    basta el pesar del alma;
    jamás, jamás le bastará una dicha.

    Juguete del Destino, arista humilde,
    rodé triste y perdida;
    pero conmigo lo llevaba todo:
    llevaba mi dolor por compañía.

     

    20

    Cando penso que te fuches,
    negra sombra que me asombras,
    ó pé dos meus cabezales
    tornas facéndome mofa.
    Cando maxino que es ida,
    no mesmo sol te me amostras,
    i eres a estrela que brila,
    i eres o vento que zoa.
    Si cantan, es ti que cantas,
    si choran, es ti que choras,
    i es o marmurio do río
    i es a noite i es a aurora.
    En todo estás e ti es todo,
    pra min i en min mesma moras,
    nin me abandonarás nunca,
    sombra que sempre me asombras.

    La historia en la literatura de Rosalía no es para nada común en el momento en el que fueron sus obras publicadas, las mujeres rara vez ocupaban estos espacios. Aun con esto las pocas mujeres que habían escrito estaban encasilladas en un papel con el que ella rompe.

    1

    Daquelas que cantan as pombas i as frores,
    Todos din que teñen alma de muller.
    Pois eu que n’as canto, Virxe da Paloma,
    ¡ai!,¿de que a terei?

    Las mujeres en esa época necesitaban el permiso de los maridos para poder desempeñar las labores de escritura, cosa que Manuel Murguía no sólo permitía si no que fomentaba. Hizo de su editor y le buscó oportunidades para que pudiese publicar. Su relación era poco convencional para la época y ambos personajes individualmente también lo eran. A pesar de esto en sus poemas muestra un gran descontento con el amor.

    10

    Unha vez tiven un cravo
cravado no corazón,
i eu non me acordo xa se era aquel cravo
de ouro, de ferro ou de amor.
Soio sei que me fixo un mal tan fondo,
que tanto me atormentóu,
que eu día e noite sin cesar choraba
cal choróu Madalena na Pasión.
“Señor, que todo o podedes
-pedínlle unha vez a Dios-,
dáime valor para arrincar dun golpe
cravo de tal condición”.
E doumo Dios, arrinquéino.
Mais…¿quén pensara…? Despois
xa non sentín máis tormentos
nin soupen qué era delor;
soupen só que non sei qué me faltaba
en donde o cravo faltóu,
e seica…, seica tiven soidades
daquela pena…¡Bon Dios!
Este barro mortal que envolve o esprito
¡quén o entenderá, Señor!…

     

    31

    (…)
    Aí tes o meu corasón,
    Si o queres matar ben podes:
    Pero, como estás ti dentro,
    Tamén si ti o matas, morres.
    (…)

     

    31

    TAN SOIO

    Os dous, da terra lonxe
    Andamos e sufrimos, ¡ai de min!
    Mais ti tan soio te recordas dela,
    I eu, dela mais de ti.
    Ambos errantes polo mundo andamos
    I as nosas forzas acabando van.
    Mas ¡ai!, ti nela atoparás descanso,
    i eu tan soio na morte o ei de atopar.

    A pesar de todo Murguía pretendió en algunos casos tergiversar algunos poemas de Rosalía, sobre todo los de ámbito religioso, queriendo hacerla ver más atea de lo que en verdad era. Hay varias versiones del último verso de este poema.

    SANTA ESCOLÁSTICA

    (…)
    «¡La gloria es humo! El cielo está tan alto
    y tan bajos nosotros, que la tierra
    que nos ha dado volverá a absorbernos.
    ¡Afanarse y luchar, cuando es el hombre
    mortal ingrato y nula la victoria!
    ¿Por qué, aunque haya Dios, vence el infierno?»
    (…)

    Al estar la mujer relegada al ámbito doméstico y debido a las frecuentes migraciones que tenían que llevar a cabo sus maridos, Rosalía, que no es ajena a este problema escribe al exilio obligado al que son empujados los hombres gallegos por falta de recursos a América.

    30

    (…)
    E no fondo do barco
    Soíña, abandonada,
    Tras seu amor i a morte, para América,
    Para morrer de dor, ó mar se lanza.
    (…)

    Aun con todo en Rosalía habitaba la conciencia de un primer feminismo muy alejado del actual pero que fue vanguardia.

    24

    (…)
    Xaquín, Xaquín que de muller naciche,
    E que doutra muller tiveches fillos,
    ¡ai!, cal teu pai sin túa nai morrera,
    Ve que morro sin ti, Xaquín querido.

    De su vida en Santiago tenemos un par de poemas que resaltar sobre la Catedral y las diversas formas en las que esta la acongojó.

    57

    SANTA ESCOLÁSTICA

    II

    (…)
    Después la catedral palacio místico
    De atrevidas románicas arcadas,
    Y con su Gloria de belleza llena
    Me pareció al mirarla que quería
    Sobre mi frente desplomar, ya en ruinas,
    De sus torres la mole gigantesca.
    (…)

     

    28

    AMIGOS VELLOS

    Logo se acaba da vida a triste
    Pelegrinax.
    Os homes pasan, tal como pasa
    Nube de vran.
    I as pedras quedan…, e cando eu morra,
    Ti, catedral,
    Ti, parda mole, pesada e triste,
    Cando eu non sea, ti inda serás.

    Manuel Murguía es uno de los precursores del nacionalismo gallego a la vez que Rosalía es uno de sus mayores exponentes culturales. Hay que tener en cuenta en este artículo como en su obra que el idioma gallego carecía por aquel tiempo de una normativa lingüística a la que ceñirse para escribir, por lo que los textos de Rosalía son una aproximación que ella hizo del idioma hablado al escrito. Galicia era su patria y odiaba marcharse de ella y también que los demás tuvieran que hacerlo.

    27

    Era la última noche,
    la noche de las tristes despedidas,
    y apenas si una lágrima empañaba
    sus serenas pupilas.
    Como el criado que deja
    al amo que le hostiga,
    arreglando su hatillo, murmuraba
    casi con la emoción de la alegría:

    —¡Llorar! ¿Por qué? Fortuna es que podamos
    abandonar nuestras humildes tierras;
    el duro pan que nos negó la patria,
    por más que los extraños nos maltraten,
    no ha de faltarnos en la patria ajena.

    Y los hijos contentos se sonríen,
    y la esposa, aunque triste, se consuela
    con la firme esperanza
    de que el que parte ha de volver por ella.
    Pensar que han de partir, ése es el sueño
    que da fuerza en su angustia a los que quedan;
    cuánto en ti pueden padecer, oh, patria,
    ¡si ya tus hijos sin dolor te dejan!
    (…)

     

    1

    V

    Éste vaise i aquél vaise,
    e todos, todos se van.
    Galicia, sin homes quedas
    que te poidan traballar.
    Tes, en cambio, orfos e orfas
    e campos de soledad,
    e nais que non teñen fillos
    e fillos que non tén pais.
    E tes corazóns que sufren
    longas ausencias mortás,
    viudas de vivos e mortos
    que ninguén consolará.

    Rosalía amaba el mar por el que tanta gente tuvo que irse en busca de qué comer y cuenta así lo que significa el hambre.

    61

    Del mar azul las transparentes olas
    mientras blandas murmuran
    sobre la arena, hasta mis pies rodando,
    tentadoras me besan y me buscan.
    Inquietas lamen de mi planta el borde,
    lánzanme airosas su nevada espuma
    y pienso que me llaman, que me atraen
    hacia sus salas húmedas.
    Mas cuando ansiosa quiero
    seguirlas por la líquida llanura,
    se hunde mi pie en la linfa transparente
    y ellas de mí se burlan.
    Y huyen abandonándome en la playa
    a la terrena, inacabable lucha,
    como en las tristes playas de la vida
    me abandonó inconstante la fortuna

     

    8

    EN CORNES

    I

    (…)
    – ¡Ña Virxe, quen rosa fora!
    – ¿Por que ques ser rosa, nena?,
    – Lle preguntei cariñosa.
    I ela contesta sorrindo:
    – Porque non ten fame as rosas.
    (…)

    Igual o incluso mayor fue el odio desprendido contra Castilla por ser los culpables del atraso y la precariedad de Galicia. A esa tierra y sus habitantes les dedica toda su rabia en varios poemas.

    28

    Castellanos de Castilla,
    tratade ben ós galegos;
    cando van, van como rosas;
    cando vén, vén como negros.

    Cando foi, iba sorrindo,
    cando ven, viña morrendo;
    a luciña dos meus ollos,
    o amantiño do meu peito

    Aquel máis que neve branco,
    aquel de dozuras cheo,
    aquel por quen eu vivía
    e sen quen vivir non quero.
    Foi a Castilla por pan
    e saramagos lle deron;
    déronlle fel por bebida.
    peniñas por alimento.

    Déronlle, en fin, canto amargo
    ten a vida no seu seo…
    ¡Casteláns, casteláns,
    tendes corazón de fero!

    ¡Ai!, no meu corazonciño
    xa non pode haber contento,
    que está de dolor ferido,
    que está de loito cuberto.

    Morreu aquel que eu quería
    e para min non hai consolo:
    so hai para min, Castilla,
    a mala lei que che teño.

    Permita Deus, casteláns,
    casteláns que aborrezo,
    que antes os galegos morran
    que ir a pedirvos sustento.

    Pois tan mal corazón tendes,
    secos fillos do deserto,
    que se amargo pan vos gañan,
    dádesllo envolto en venero.

    Aló van, malpocadiños,
    todos de esperanzas cheos,
    e volven, ¡ai!, sen ventura
    cun caudal de desprezos.

    Van probes e tornan probes,
    van sans e tornan enfermos,
    que anque eles son como rosas,
    tratádelos como negros.

    ¡Casteláns de Castela,
    tendes corazón de aceiro,
    alma coma as penas dura,
    e sen entrañas o peito!

    En tros de palla sentados,
    sen fundamentos, soberbios,
    pensas que os nosos filliños
    para servirvos naceron.

    E nunca tan torpe idea,
    tan criminal pensamento
    coubo en máis fatuas cabezas
    ni en máis fatuos sentimentos.

    Que Castela e Casteláns,
    todos nun montón, a eito,
    non valen o que unha herbiña
    destes nosos campos frescos.

    Só pezoñosas charcas
    detidas no ardente solo
    tes, Castela, que humedezan
    eses teus labios sedentos.

    Que o mar deixoute esquecida
    e lonxe de ti correron
    as brandas augas que traen
    de plantas sen sementeiros.

    Nin árbores que dean sombra,
    nin sombra que preste alento…
    Chaira e sempre chaira,
    deserto e sempre deserto…

    Esto che tocou, coitada,
    por herdanza no universo,
    ¡miserable fanfurriñeira!,
    triste herdanza foi por certo.

    En verdade non hai, Castela,
    nada coma ti tan feo,
    que aínda mellor que Castela
    valera dicir inferno.

    ¿Por que aló fuches, meu ben?
    ¡Nunca tal houberas feito!
    ¡Trocar campiños floridos
    por tristes campos sen rego!

    ¡Trocar tan claras fontiñas,
    ríos tan murmuradores
    por seco polbo que nunca
    mollan as bágoas do ceo!

    Mais, ¡ai!, de onda min te fuches
    sen dó do meu sentimento,
    e aló a vida che quitaron ,
    aló a mortiña che deron.

    Morriches, meu queridiño,
    e para min non hai consolo,
    que onde antes te vía, agora,
    xa solo unta tomba vexo.

    Triste como a mesma noite,
    farto de dolor o peito,
    pídolle a Deus que me mate,
    porque xa vivir non quero.

    Mais en tanto non me mata,
    casteláns que aborrezo,
    hei, para vergonza,
    heivos de cantar xemendo:
    ¡Casteláns de Castela,
    tratade ben ós galegos:
    cando van, van como rosas;
    cando vén, vén como negros!

     

    29

    IV

    Probe Galicia, non debes
    chamarte nunca española,
    que España de ti se olvida
    cando eres, ¡ai!, tan hermosa.
    Cal si na infamia naceras,
    torpe, de ti se avergonza,
    i a nai que un fillo despreza
    nai sin corazón se noma.
    Naide por que te levantes
    che alarga a man bondadosa;
    naide os teus prantos erixuga,
    i homilde choras e choras.
    Galicia, ti non tes patria,
    ti vives no mundo soia,
    i a prole fecunda túa
    se espalla en errantes hordas,
    mentras triste e solitaria
    tendida na verde alfombra
    ó mar esperanzas pides,
    de Dios a esperanza imploras.
    Por eso anque en son de festa
    alegre á gaitiña se oia,
    eu podo decirche:
    Non canta, que chora.

     

    V

    «Espera, Galicia, espera;»
    Canto este grito consola!
    Páguecho Dios, bon poeta,
    Mais é un-ha esperanza louca.
    Qu’ antes de qu’ os tempos cheguen
    De dicha tan venturosa
    Antes que Galicia suba
    C’ó á cruz qu’ ó seu lombo agobia
    Aquel difícil camiño
    Qu’ ô pé d’ os abismos toca,
    Quisais cansada e sedenta,
    Quisais que d’ angustias morra.
    Págueche Dios, bon poeta,
    Esa esperanza de groria,
    Que de teu peito surxindo
    A Virgen-martir coroa,
    Y esta á recompensa sea
    D’ amargas penas tan fondas.
    Paguech’ este cantar triste
    Qu’ as nosas tristezas conta,
    Que soyo tí… ¡ti entre tantos!
    D’ as nosas magoas s’ acorda;
    Dina voluntad d’ un xenio,
    Alma pura e xenerosa!
    E cando á gaita gallega
    Aló nas Castillas oias,
    O teu corazon pergunta,
    Veras que che di en resposta
    Qu’ a gaita gallega
    Non canta que chora.

    Pero ella también tuvo que irse de Galicia y escribió uno de los poemas más famosos de toda la literatura gallega.

    15

    Adios, ríos; adios, fontes;
    adios, regatos pequenos;
    adios, vista dos meus ollos:
    non sei cando nos veremos.

    Miña terra, miña terra,
    terra donde me eu criei,
    hortiña que quero tanto,
    figueiriñas que prantei,

    prados, ríos, arboredas,
    pinares que move o vento,
    paxariños piadores,
    casiña do meu contento,

    muíño dos castañares,
    noites craras de luar,
    campaniñas trimbadoras
    da igrexiña do lugar,

    amoriñas das silveiras
    que eu lle daba ó meu amor,
    camiñiños antre o millo,
    ¡adios, para sempre adios!

    ¡Adios groria! ¡Adios contento!
    ¡Deixo a casa onde nacín,
    deixo a aldea que conozo
    por un mundo que non vin!

    Deixo amigos por estraños,
    deixo a veiga polo mar,
    deixo, en fin, canto ben quero…
    ¡Quen pudera non deixar!…

    Mais son probe e, ¡mal pecado!,
    a miña terra n’é miña,
    que hastra lle dan de prestado
    a beira por que camiña
    ó que naceu desdichado.

    Téñovos, pois, que deixar,
    hortiña que tanto amei,
    fogueiriña do meu lar,
    arboriños que prantei,
    fontiña do cabañar.

    Adios, adios, que me vou,
    herbiñas do camposanto,
    donde meu pai se enterrou,
    herbiñas que biquei tanto,
    terriña que nos criou.

    Adios Virxe da Asunción,
    branca como un serafín;
    lévovos no corazón:
    Pedídelle a Dios por min,
    miña Virxe da Asunción.

    Xa se oien lonxe, moi lonxe,
    as campanas do Pomar;
    para min, ¡ai!, coitadiño,
    nunca máis han de tocar.

    Xa se oien lonxe, máis lonxe
    Cada balada é un dolor;
    voume soio, sin arrimo…
    Miña terra, ¡adios!, ¡adios!

    ¡Adios tamén, queridiña!…
    ¡Adios por sempre quizais!…
    Dígoche este adios chorando
    desde a beiriña do mar.

    Non me olvides, queridiña,
    si morro de soidás…
    tantas légoas mar adentro…
    ¡Miña casiña!, ¡meu lar!

    Rosalía siempre tuvo claro quienes eran los suyos a pesar de venir de una familia más acomodada que la de la mayoría. Escribió contra los ricos y a favor de los pobres y también por y para ellos aunque sabía que haría falta mucho tiempo para que realmente pudieran leerla.

    25

    XXVII

    Que é triste o rostro da mortal pobreza
    que entre ximidos e dolores nace,
    i hastra a hermosura vén cando riqueza
    co seu mirar risoño nos comprace;
    presta o diñeiro encanto e gentileza,
    i un Dios o mesmo demo se tornase
    si tomando a figura de banqueiro
    remexese diñeiro e máis diñeiro.

     

    5

    (…)
    ¡Fuxir da lama
    Quen nacéu nela¡
    Dios cho perdone,
    Probe Manuela.
    Lama con honra
    Non mancha nada,
    Nin seda limpa
    Honra emporcada.

    Ya por último, Rosalía tenía una fijación con la muerte, como cualquier escritor romántico. Escribió bastantes poemas al respecto en sus muchas formas pero como colofón a este acercamiento a su historia contaremos su muerte. Fue en Padrón en 1885, con 48 años de edad, en sus últimos momentos después de pedirle a sus hijas que quemaran sus últimos manuscritos que quería dejar sin publicar, ella les pidió que abriesen la ventana de su habitación porque quería ver el mar. Lo curioso es que desde Padrón no se puede ver de ninguna forma el mar por lo que no se sabe qué pretendía decir. Hay teorías sobre lo que pudo ser pero mejor dejarlo a la imaginación de cada uno y que saquen conclusiones tras leer sus obras.

    DE BALDE

    Cando me poñan o hábito,
    si é que o levo;
    cando me metan na caixa,
    se é que a teño;
    cando o responso me canten,
    si hai con que pagarlle ós cregos,
    e cando dentro da cova…
    ¡Que inda me leve San Pedro
    se só ó pensalo non río
    con unha risa dos deños!
    ¡Que enterrar, han de enterrarme
    anque non lles den diñeiro!

     

    37

    Teño un mal que non tén cura,
    un mal que naceu comigo,
    i ese mal tan enemigo
    levarame á sepultura.

    Curandeiros, ceruxanos,
    dotores en medeciña,
    pra esta infirmidade miña
    n’hai remedio antre os humanos.

    Deixá, pois, de remexer
    con concencia ou sin concencia,
    os libros da vosa cencia,
    pois para min n’han de ter.

    ¿Que o dudás? Duda non cabe
    nesto que digo, doutores,
    anque pese, hai amargores
    que non pasan con xarabe.

    ¿Asañasvos porque digo
    verdás que sabés de sobra?
    Pois a probar… mans á obra:
    vede de curarme, amigo.

    O meu mal i o meu sofrir
    é o meu propio corazón:
    ¡quitaimo sin compasión!
    Despois: ¡faceme vivir!

     

    16

    -Médico, doille a cabeza…
    Zuruxán, doille unha man…
    Mais se é que o esprito lle doi,
    ¿qué menciña lle darás?
    -Para infirmidás das almas
    na terra cura non hai;
    pídelle a Dios que cha leve;
    quizás no ceu sandará.

     

    ¿?

    ¡Tierra! sobre el cadáver,
    Antes que empiece a corromperse, ¡tierra!
    Ya el hoyo se ha cubierto… consolaos,
    Pronto ahora en la escoria removida,
    Verde y pujante crecerá la hierba.
    ¿Mas dónde está el que se fue? ¿Sabéis acaso
    Qué ha sido de él? ¡Ah, necios!
    No os ocupéis de lo que al polvo vuelve;
    ¿Qué importan los cadáveres, qué importan
    Cuando algo más que la materia ha muerto?

    No, no es posible que todo
    Todo haya acabado ya:
    No acaba lo que es eterno
    No puede tener fin la inmensidad.

    Algo ha quedado tuyo en mis entrañas
    Que no se morirá jamás
    Y que dios, porque es justo y porque es bueno
    A desunir ya nunca volverá.

    Tú te fuiste para siempre, mas mi alma
    Te espera aún con cariñoso afán
    Y vendrás o iré yo, bien de mi vida,
    Allí donde nos hemos de encontrar.

    En la tierra, en el cielo, en lo insondable
    Yo te hallaré y me hallarás…
    No acaba lo que es eterno
    No puede tener fin la inmensidad.

  • Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

    Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

    La poemareflexión de esta semana va dedicada a tod@s l@s lector@s de la revista, a tod@s sus poetas, transgresor@s de la vida. Va por vosotr@s/nosotr@s.

    En el libro Locuciones de la Sibila, de Marina Tsvietáieva podéis encontrar los aforismos y pensamientos de la poeta.

    Marina Ivánovna Tsvetáieva (en cirílico Марина Ивaновна Цветaева) (26 de septiembre de 1892 – 31 de agosto de 1941), fue una escritora rusa, que destacó como poeta y prosista.

  • La poesía melódica de Aurora

    La poesía melódica de Aurora

    El mes de abril, además de traernos la primavera, nos sorprende con la llegada de una poetisa que con sus melódicos versos no solo nos encanta, sino que nos hipnotiza.

    Se trata de Aurora, quien no solo nos da alas de libertad en su poesía de verso libre, sino que nos lleva por un recorrido maravilloso por la métrica rítmica de sus exquisitos sonetos.

    Y para muestra un botón, dejémonos acariciar por el canto a una musa, a través de este soneto endecasílabo de ritmo clásico con acentos 6 y 10.

    Mi musa

    Se ha dormido la musa en mi regazo,
    se ha negado a prestarme su alegría,
    no la siento de noche ni de día,
    la busco, y solo encuentro su rechazo.

    Se marchó sin un grito ni un portazo,
    creí que arrepentida volvería
    y bajito en mi oído cantaría
    sus baladas, envueltas en su abrazo.

    Llevo tiempo esperando su regreso,
    he salido a buscarla en el camino
    pues ya la echo de menos, lo confieso.

    Mi destino va unido a su destino,
    no concibo mi vida sin su beso.
    Sentirla en mi interior, ese es mi sino.

    Y qué tal si nos damos una mojadita bajo este chubasco de versos libres que nos invitan a bailar bajo la lluvia.

    Lluvia

    Abrazará la lluvia el horizonte
    jugando a dibujar espejos con los charcos,
    se sabe pasajera y de ahí su prisa
    por acallar el canto de los pájaros,
    trae vida en sus caricias
    y cae serena y tibia
    mientras la tierra tiembla,
    palpitando, vencida, entre sus brazos.

    Y ahora, con este breve poema, permitamos que el viento nos despeine la locura mientras los versos de Aurora nos invaden la cabeza.

    A menudo…

    A menudo es el aire el que se lleva
    los bucles de mi pelo en su locura
    y vuelan sin cadenas, y sin apenas ruido,
    imitando a gorriones indefensos
    y es esa libertad la que despierta
    los versos que me invaden la cabeza.

    Es tan solo un instante que sacude
    con fuerza, desmedida, mis cimientos
    entonces cierro los ojos e imagino
    que este alboroto es música…
    Es la forma de hablar que tiene el viento.

    Y para cerrar con broche de oro, y elevar un poco la temperatura, nos vamos con Aurora a recorrer un universo de pasión, en las alas de este soneto clásico.

    Me gusta recorrer el universo…

    Me gusta recorrer el universo
    que parte del abismo de tus piernas,
    refugiarme del frío en tus cavernas,
    columpiarme en tu piel, por el reverso.

    Enredarte al acento de mi verso
    que borda para ti noches eternas,
    noches sencillas, plácidas y tiernas
    enganchada a tu pulso lento y terso.

    Me gusta reflejarme en tu mirada
    con la luz de la luna de testigo
    y en tus iris, traviesa, dibujada.

    Me gusta despertarme así contigo,
    fundirme en tu calor de madrugada,
    jugando a hacerme un nido con tu ombligo.