Poemas

  • Poemareflexiona con… Gaspar M. de Jovellanos

    Poemareflexiona con… Gaspar M. de Jovellanos

    Gaspar Melchor de Jovellanos, ​ (Gijón, 5 de enero de 1744-Puerto de Vega, Navia, 27 de noviembre de 1811), fue un escritor, jurista y político ilustrado español. A pesar de ser poco conocido por su obra poética, también nos dejó algunos poemas para el recuerdo.

    Hoy destacamos uno de sus pensamientos escrito entre poema y poema.

    A pesar de los dos siglos que hace que lo escribió, sigue siendo de candente actualidad en la España del 2018:

    La opresión de mi inocencia amenaza la suya, y el atropellamiento de mi libertad pone en peligro y hace vacilante la de todos mis conciudadanos.

    8 de octubre de 1801, al rey Carlos IV desde su arresto en el Castillo de Bellver (Palma de Mallorca).

  • 8 poemas para Federico

    8 poemas para Federico

    El 18 de agosto de 1936, Federico García Lorca fue fusilado por los franquistas en un camino de Granada. Moría en ese momento uno de los autores más representativos de la Generación del 27 y de la literatura española en general.

    Principalmente poeta y dramaturgo, Lorca, en sus años más jóvenes, pareció interesarse más por la música que por la literatura, llegando a ser incluso alumno de Manuel de Falla y manteniendo con este compositor una gran amistad. Pero finalmente su época de estudios en la Residencia de Estudiantes hizo que se relacionara estrechamente con intelectuales y escritores y se decantara más por la literatura, sin dejar del todo de lado la música, puesto que en su obra se pueden encontrar numerosas referencias musicales.

    A pesar de arrebatársela tan joven, su vida fue altamente intensa. Alrededor del año 1920, Lorca ya había publicado diversos libros de poemas así como algunas piezas teatrales, pasó unos meses en Nueva York, también La Habana, para finalmente regresar a Madrid en el 1930 e incluso dirigió una compañía de teatro llamada La Barraca.

    Su cuerpo, a día de hoy, sigue todavía en algún lugar cercano al camino donde fue fusilado, en una fosa común que hasta ahora no se ha podido encontrar.

    Este pasado 5 de junio se cumplieron ciento veinte años de su nacimiento, y en Poémame lo recordamos con una selección de poemas dedicados al maestro.


    Lorca Federico – @PiedehierroR

    A Lorca:

    Una paloma blanca con cuello azul metalizado
    revolotea por la Alhambra, buenos días cielo.

    Federico, las fuentes de Granada lloran lágrimas de princesa destronada y por el Sacromonte los gitanos bailan entre calderos de bronce y plata, hazaña que solo ellos saben sacar de su alma.

    Los pétalos caen de una buganvilla en la
    ventana, la bulla a lo lejos se confunde con la alborada
    prodigio de la naturaleza
    puya acerada.

    Después del crepúsculo
    la mortífera metralla.

    Llenó el horizonte de dolor y olvido
    quejidos del alma.

    El silencio lapidado la palabra
    el creador y la escritura.

    Fundirse como injerto en el árbol, por la mañana.

     

    A F. García Lorca – @Fernandogallego

    ¡Ay, madrugada despierta
    de luna grande escarlata ¡
    Enardecen los luceros,
    las azucenas se apagan.
    Los lirios del río bajando
    el verde plañir del agua;
    porque ha muerto Federico,
    el poeta de Granada.
    Fusileros de aguardiente
    entre la frente se clava
    peces con luces de vidrio
    bajo los ojos del agua
    la luna mira a los niños,
    la luna llora y se apaga;
    y los luceros del alba,
    vestidos de banderillas
    de rosa, oro y escarcha
    alumbran a las estrellas
    en el llanto de las fraguas.
    Porque ha muerto Federico
    está de luto Granada.
    Entre la sal y el jengibre,
    del albaicín a la alhambra
    van los gitanos descalzos
    con un nardo de esperanza
    gritando entre los sollozos
    tu muerte desconsolada.
    ¡Ay, Federico García ¡
    La pena negra se jacta
    de descargas de fusiles
    la madrugada borracha.
    Con tus manos de aceitunas
    y tu vientre de esmeralda;
    rodando estás por el suelo
    de la Vega de Granada.
    Tu sangre de limonero
    vertiendo la vega baja
    cubriéndose de amapolas
    un silencio de mortaja.
    ¿Dónde tu flor de corpiño?
    ¿Dónde tu fuente dorada?
    ¿Dónde los rizos vacíos
    de los destellos del agua?
    ¿Dónde Mariana Pineda?
    ¿Dónde el lucero del alba?
    ¿Dónde Antoñito el Camborio?
    ¿Dónde tu prieta navaja?

    Parad el tropel de luto
    que está la noche cerrada.
    Ya oscurece, el cielo turbio,
    las heridas se desangran

    ¡Ay, Federico García ¡
    Tu cara verde gitana
    se besa con las estrellas
    al filo de la mañana.
    porque ha muerto Federico,
    el poeta de Granada.

     

    Asesinaron los sueños – @Robert_Allen_Goodrich

    A Federico García Lorca.

    Con armas en mano
    aquellos críminales y asesinos
    acabaron con los sueños
    de un gran poeta y escritor
    un dramaturgo como pocos
    un poeta extraordinario
    uno de los grandes de todos los tiempos.

    ¿Por qué?
    ¿por su sexualidad?
    ¿por sus pensamientos?
    ¿por su inteligencia?
    ¿por qué no dejo que comprarán su conciencia?
    ¿por qué no pudieron silenciarlo a la buena?
    ¿por qué?
    ¿quizás?
    porqué él era mucho mejor que ellos
    le tenían miedo a la verdad.

    El duende
    el ruiseñor
    el poeta
    el dramaturgo
    aquel que escribía bajo la lluvia
    con la luz de la luna
    iluminando su sendero
    y su visión de tiempo y espacio.

    Un hombre culto y lleno de esperanzas
    lleno de sueños e ilusiones
    un maestro de la prosa y el verso
    un dramaturgo como pocos
    el padre de todos
    el maestro, el amigo
    el escritor y soñador
    el duende mágico y culto.

    El romántico y soñador
    ese que escribió los dramas más extraordinarios
    aquellas «Bodas de Sangre»
    «En la casa de Bernarda Alba»
    allá junto a «La zapatera prodigiosa»
    bajo «el maleficio de la mariposa»
    allá junto a Doña Rosita
    con la fuerza de la sangre
    bajo la intensa lluvia de la aurora
    y la luz de la luna.

    Fusilado cobardemente
    cuyos restos fueron enterrados
    como si se tratase de un animal cualquiera
    sin darse cuenta de que aquel día
    enterraban al más grande de los poetas de su generación.

    Decían que era un homosexual
    que era un masón
    que era un socialista
    puras excusas para acabar con su vida
    con los sueños de un poeta.

    Federico tu gente te recuerda
    hoy más que nunca.

     

    ¡Que no has muerto, Federico! – @moonlighting85

    Federico,
    hoy, ¿por qué no has venido?
    antes del cañón sonoro
    y del eco muerto del río.

    Federico sabio,
    el mas brillante amigo;
    amigo de todos
    los que vivieron contigo;
    los que contigo vivir
    hubiésemos querido,
    y tras tu silencio pedido,
    contigo prestos morimos…

    Dueles, Federico.
    Dueles de cerca
    al huerto;
    dueles de lejos
    a la tierra sangrante
    de la lunulata de Tages,
    adivina de tu destino.
    Dueles a causa del llamado
    a tu arribo sordo.
    Duele la ausencia
    de las seis cuerdas.
    Duele la sombra de tu alma…
    Dueles antes
    porque no dueles,
    pero dueles siempre, Federico.

    Tus pasos
    vagan incesantes
    al reflejo de tu sombra
    por el fortín de oro;
    por el cielo impetuoso
    donde tu Luna
    entona cada noche
    el cante hondo
    de tu amor y tu lloro.

    Granada,
    tu andaluz guía
    luciendo viva
    por ti ha muerto de a poco;
    por la ausencia de tus manos
    en sus muros;
    de tus letras
    recitadas
    en los versos
    de algún loco,
    va lamentándose
    ante la inerte
    crueldad de tus despojos.

    Federico,
    ayer, di,
    ¿por qué no has venido?
    a cosechar historias
    de las nochebuenas;
    a brindar con agave
    y burlar a la parca
    con tu recitar límpido,
    franco, suave…

    Federico,
    corazón del corazón y la azucena,
    ¿por qué, genio?
    ¿por qué no has venido
    dispuesto a cobijarte
    bajo las alas
    del águila real?
    pa’ contarle
    de la espera
    por tu niña amarga;
    de la verde carne,
    de tu amor oscuro…
    o del sonámbulo romance.

    Federico.
    Suyo.
    Nuestro.
    Mío.
    El niño gitano.
    El hombre herido…
    ¡Anda!
    dile al amante perdido,
    cuéntale a la tristeza
    por qué no has venido.

    Aquí,
    sin ti, sobrevivimos
    los que ya te conocemos;
    los que te cantamos
    el desconsuelo
    cuando a la memoria regresas
    al Soneto de la dulce queja, 
    desde el mundo aquel
    donde se conocieran;
    donde quizás nos encontremos.
    En el mundo secreto
    de las almas perpetuas…
    esas que duermen
    por un rato,
    un minuto,
    un siglo…
    Esas que nos dicen,
    esas que te dicen
    aunque no hayas venido,
    aunque te volvieses
    por la tiniebla
    de la muerte
    sobre el mismo camino
    en tu Pequeño poema infinito…

    Aunque no hayas venido
    nos dices con tu voz de Madrigal:

    ¡Silencio!
    que no querías llantos…

    ¡A callar, has dicho!

    ¡Que no has muerto!
    ¡Que no has muerto,
    Federico!

     

     

    Lorca – @Letrasquesemuev

    Dame tu sed
    que a las escaleras de tus libros
    junto a ella beberé.
    Azuzan recorrerte,
    como aguas del Darro,
    el Albaicín de aljibes.
    Dame tu atlas
    que con él caminaré
    por reencuentros
    de un tiempo que perderé.
    Crujen agujas de reloj,
    de la Alhambra a las bellas Alpujarras
    que divagando en ellas veo
    tus ventanitas de oro
    cuando te leo.
    Que hasta el alba triste lloró
    por lo que,
    quienes hoy te quieren oculto,
    te hicieron.
    Verdugos del pueblo
    que te asesinaron ayer.
    Duerme Lorca,
    duerme en tu serena
    noche del alma,
    para siempre oscura
    y bella.

     

    Los gitanos van llorando – @EscritorJesus

    Los gitanos van llorando
    en sus carromatos de feria.
    A paso corto, los lagartos
    les acompañan en su pena.
    No tienen poeta payo
    que les escriba de tristezas.
    Ya Granada va de luto,
    ya Andalucía se quiebra.
    Quién consolará a los gitanos,
    quién a los lagartos su pena.
    Federico mientras tanto,
    en una cuneta cualquiera.

     

    Las palabras del agua – @useggb

    (Al Federico García Lorca,
    del poema: Manantial)

    Tu, Megisto nigromante
    de los mitos andaluces.
    Con el corazón en llamas,
    y sin la paz del amante,
    con las nieblas en el ojo,
    no leíste atentamente
    el mensaje de tu chopo.

    Las fuentes lo van lamiendo,
    y va cantando con ellas
    las palabras de la vida,
    palabras vivas sonrientes
    que le suben por su torso.
    Porque la vida es alegre,
    aunque tu estuvieras triste.
    Y fue por esa tristeza,
    Gran Megisto nigromante,
    que el mensaje no entendiste.

    No son palabras oscuras.
    Son palabras de la vida,
    palabras vivas y alegres.
    Esas son, las que hablan,
    ya que si puedes oírlas,
    los manantiales y fuentes.
    Para leer no hacen falta
    los chorros de cometas,
    ni torrentes de luceros;
    ni como gigante extenderte,
    de la raíz a las ramas
    escrutándoles los nervios;
    para así escuchar las fuentes.

    Solo sintiendo la vida
    con un sentimiento alegre,
    conseguirás de tu chopo
    esa comprensión tan viva.

    Ya no tendrás que morir
    ni romper jamás tus ramas.
    Todo sonido del agua
    es un repicar de loas
    al corazón de la vida.
    Como chorros de cometas
    y torrentes de luceros
    cada uno de los átomos
    de las alturas al suelo.

     

    La muerte le habla – @FVieiraAutor

    Duerme en tu yunque
    de plata gitana
    que la luna te aguarda
    para llevarte verde a su cama,
    a dormir con ella
    en el reflejo del agua,
    donde naranjas camborias navegan
    y ella se peina de fría plata.

    Mil claveles rojos cubren tu pecho
    y adornan tu hermosa cara.
    Miles de voces en silencio
    te lloran desde Granada.

    Duerme en tu yunque
    de alma gitana
    mientras los negros,
    con sus martillos,
    te rezan, lloran y callan.

  • Los versos rotos de Constanza Everdeen

    Los versos rotos de Constanza Everdeen

    “Los poemas bonitos son la voz del viento y se pasean por tu vida como un gato», así es como nos los define la poeta Constanza Everdeen y se me ha antojado comenzar esta reseña con esta cita, porque creo que es la mejor definición y presentación a su poesía.

    Cuando leí por primera vez a Constanza  me llamó la atención la elegancia con la que acarician sus versos y la sutileza que tiene su pluma para girar la tinta y lanzarnos un zarpazo.

    Siempre elegante

    Como Hades emergiendo desde la profundidad de mis entrañas,
    el otro día casi te deseo el mal.
    Pero lo hice bien,
    deseé tu caída amortiguada sobre ese lecho neumático,
    del color del que nunca tintaría mi cabello.Lo hice bien, sí.
    Porque estando a finales de verano,
    una sabe que no puede pedir primaveras tardías,
    y hay un estatus de madurez y maestría que mantener.Para que no corra la sangre, corre la tinta,
    y te escribo sobre fases lunares,
    con la esperanza de que entiendas mis cíclicos demonios.No hallarás nada más puro y veraz,
    contenido entre curvas y sensuales aromas.

    Porque en ese lugar en el que temo tu orden,
    yo desordeno la ropa y silencio los insomnios.

    Sus versos son una lluvia de pétalos en noviembre que dejan la fragancia de mayo:

    Otro punto de sutura

    Le dije al mar que según para qué mensajes, es mejor que la botella que arroje esté llena.

    Me quedé mirando un reloj con agujas sin sentido,
    rodeada de un cementerio de elefantes sin memoria,
    pasando la hoja a un calendario de días inciertos.

    La cara oculta del amor es liberar el sufrimiento en defensa propia,
    masticar los cristales rotos y descubrir su dulce sabor.

    Le puse voz al amor para no acallar la herida,
    y me quedé con las letras en las manos.

    Te escribí el mar y el cielo con la esperanza de ver una revelación en tus ojos,
    pero sólo me vi a la deriva flotando en tu iris airado.
    No sé en que marea te perdiste,
    ni cuándo se hizo Noviembre y abandonaste mi silencio.

    Solo sé que tu inclinación al derribo,
    no pudo con mi revolución.

    “A veces no encuentro las palabras pero te veo escrito en todas partes». Y es que sus letras son el silencio de un suspiro que se hace verso.

    Los hados reclaman

    Te paseas ante mis ojos inconsciente del fuego,
    te persigo ávida sin mirarte,
    en vehemente consecución de mi cánido designio.
    Reclamo y me das aguaceros intermitentes,
    donde bailo al ritmo de los tambores de tu pecho.
    Pienso y camino inane,
    codiciando entregas,
    resistiendo sequías en las manos.
    Se graban en ellas líneas de ausencias y lacónicas supernovas.
    Me rindo a la estela fugaz del astro que me reina,
    cedo a su gobierno para no perderme entre rebelión de vendavales.
    Anhelo que se te haga incontable el número que destinas a los hados,
    que sientas la revelación
    y te arrojes a mi esfera en llamas.

    Su poesía nos vuelca en una historia de amor que aún en la sombra se sostiene entre las luces intermitentes del recuerdo.

    Más de mil

    Tengo más de mil leyendas para desvelarte las noches.
    Para aplacar voluntariamente tu tormento.
    Erosionando el cantil, fundiendo el hielo,
    abriendo sendas de letras floridas donde te reconcilias con todo.Guardo más de mil mitos dentro de una cajita para que nada se te desarme.
    Versando tu sangre,
    te devuelvo a la esperanza.
    Besando tu carne,
    te hago justicia en el averno.Escondo más de mil cuentos en cadena,
    para anclarte a la cara oculta del rebalaje.
    Soy lo que aparece en tus sueños después de frotar la lámpara,
    el santuario de tu condena.

    El lugar donde cada vez que mueres, más te agarra la vida.

    Sus versos se deslizan como pasos de baile en la coreografía de un amor aún latente en su música, pero que va perdiendo el compás de sus pasos tras las agujas inexorables del tiempo.

    58 minutos

    Hablabas de ser agua,
    yo esperaba una ilusoria previsión de lluvia,
    con el paraguas roto,
    en un andén fantasma.
    Ahogamos los gritos por temor a que toda réplica,
    fuera el eco de lo que fuimos.
    Evité las transparencias,
    con una combinación de decepciones
    y algún depósito de sangre.
    Falsamente nos sorprendió la rutina en la retina,
    tú detonaste la caja,
    yo apreté el gatillo,
    nadie recogió el escombro.
    Una demora de una hora,
    o de incluso 58 minutos menos,
    dejan los versos fríos en el plato.
    El tiempo no significa nada,
    pero siempre resulta mortal.
  • Poemareflexiona con… Liu Xia: su vida corre peligro

    Poemareflexiona con… Liu Xia: su vida corre peligro

    La reflexión de hoy es especial. Amnistía Internacional nos informa del empeoramiento del estado de salud de Liu Xia, poeta y artista.

    Liu Xia ya sufrió la represión del sistema chino cuando encarcelaron hasta prácticamente la muerte de su marido, Liu Xiaobo, conocido escritor y activista en pro de los Derechos Humanos, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2010. Fue presidente del Centro Independiente Chino PEN desde 2003. El 8 de diciembre de 2008 fue detenido en respuesta a su participación en la firma de la Carta 08, arrestado el 23 de junio de 2009 por sospecha de «incitar a la subversión contra el poder del Estado», siendo enviado y encarcelado como preso político en Jinzhou.​ Fue procesado con esos cargos el 23 de diciembre de 2009​ y dos días después, condenado a once años de cárcel.

    Según Amnistía Internacional, muchas personalidades de la literatura, la poesía y el arte han pedido que se levanten todas las restricciones impuestas a la poeta y artista china Liu Xia, sometida a arresto domiciliario ilegal sin cargos desde octubre de 2010.

    Esta muestra de solidaridad literaria se produce tras conocerse el empeoramiento de la salud de Liu Xia, que ella misma reveló en abril en una conversación telefónica con su amigo, el escritor exiliado Liao Yiwu.

    Rita Dove, Paul Auster, JM Coetzee, Khaled Hosseini, Hu Ping y Michael Chabon son algunos de los escritores y escritoras que han leído pasajes de la poesía de Liu Xia como parte de una videocampaña para pedir su libertad.

    Khaled Hosseini, autor de Cometas en el cielo, dijo que apoyaba esta campaña «porque los y las artistas que tienen libertad para hablar deben hacerlo en nombre de aquellos y aquellas cuyas voces se están silenciando”.

    La campaña pide al gobierno chino que ponga fin a las represalias del gobierno chino contra Liu Xia.

    Durante la conversación telefónica con su amigo el escritor Liao Yiwu, liberado el 2 de mayo, Liu Xia, que sufre depresión, dijo que estaba “dispuesta a morir” bajo arresto domiciliario.

    Suzanne Nossel, presidenta de PEN America, dijo: “El grito por la libertad de Liu Xia resuena en todo el mundo y refuta la vana afirmación del gobierno chino de que Liu es libre.»

    Empty chairs

    por LIU XIA
    traducido por JENNIFER STERN y MING DI
    Empty empty empty
    so many empty chairs
    everywhere. They look
    charming in van Gogh’s paintings.
    I quietly sit on them
    and try to rock
    but they don’t move —
    they are frozen
    by what’s breathing inside them.
    Van Gogh waves his paintbrush —
    leave leave leave
    there’s no funeral tonight.
    He looks straight through me,
    and I sit down
    in the flames of   his sunflower
    like a piece of clay to be fired.
    (Traducido del chino)

    “Mientras los intentos de permitir que Liu Xia viaje al extranjero para recibir tratamiento médico están estancados, las comunidades literaria y de derechos humanos renuevan y amplifican su llamamiento para que se ponga en libertad a una poeta que no ha sido acusada de ningún delito.»

    Lisa Tassi, directora de Campañas de Amnistía Internacional sobre Asia Oriental, dijo: “Los esfuerzos del gobierno chino para silenciar a Liu Xia son muy crueles. La poesía de Liu Xia inspira a muchas personas que ahora piden unánimemente su libertad”.

    Liu Xia está bajo arresto domiciliario ilegal desde que Liu Xiaobo fue galardonado con el premio Nobel de la Paz en 2010. Los agentes de los servicios de seguridad del Estado siguen vigilándola de cerca, y sólo sus amistades más próximas pueden ponerse en contacto con ella por teléfono en contadas ocasiones.

    También la han sacado de su casa en Pekín y la han sometido a periodos de incomunicación tras la muerte de Liu Xiaobo en julio de 2017.

    Transformed creatures

    por LIU XIA
    traducido por JENNIFER STERN y MING DI
    You have a strange pet —
    one eye is a cat’s, the other a sheep’s.
    Yet, it won’t socialize with felines,
    will attack any flock.
    On moonlit nights,
    it wanders on the roof.
    When you’re alone
    it will lie in your lap
    preoccupied, slowly studying you
    until — on its face — a challenge.
    (Traducido del chino)
    A pesar de que se sabe que la salud de Liu Xia es precaria y que sufre una depresión grave, se le ha impedido viajar al extranjero para recibir tratamiento.

    Podéis descargar unos vídeos aquí para promocionar esta denuncia a través de vuestras redes sociales. 

    Si os interesa más información sobre poesía y derechos humanos, aquí tenéis la relación de artículos publicados previamente.

  • Ó carón de Rosalía de Castro

    Ó carón de Rosalía de Castro

    Rosalía de Castro, hija bastarda de dios y los prejuicios, fue una poeta gallega nacida en Santiago de Compostela en 1837 y supuso junto a otros la salida de la cultura gallega de los llamados ‘Séculos escuros’ y la entrada en el Rexurdimento. Dos de sus tres obras más notorias son exclusivamente en gallego y la tercera en castellano. Gracias a esta última adquirió gran importancia en toda España y junto con Gustavo Adolfo Bécquer son el eje de la poesía española moderna y del Romanticismo.

    Es hija de un sacerdote y una hidalga pero vivió hasta los 8 años con su tía. Huerfana y abandonada trasladaría todo a sus versos.

    3

    (…)
    Sin agarimo no mundo
    Desde que nasín orfiña,
    De porta en porta pedindo
    tiven que pasar a vida.
    (…)

     

    18

    (…)
    Danlle extrañeza os cantares,
    Danlle de chorar deseio,
    I, os ollos de bágoas cheios,
    Pensa nos nativos lares,
    Que n’hai máis tristes pesares,
    Máis negra melancolía
    Que a que entre estraños se cría.
    (…)

    Su vida está caracterizada por un devenir constante de desgracias ocasionadas la mayoría por su mala salud, los viajes de su marido, Manuel Murguía, y la muerte de algunos de sus hijos a una edad muy temprana.

    15

    Alma que vas huyendo de ti misma,
    ¿qué buscas, insensata, en las demás?
    Si secó en ti la fuente del consuelo,
    Secas todas las fuentes has de hallar.
    ¡Que hay en el cielo estrellas todavía,
    Y hay en la tierra flores perfumadas!
    ¡Sí…! Mas no son ya aquellas
    Que tú amaste y te amaron, desdichada.

     

    59

    Cada vez que recuerda tanto oprobio,
    —cada vez digo ¡y lo recuerda siempre!—,
    avergonzada su alma
    quisiera en el no ser desvanecerse,
    como la blanca nube
    en el espacio azul se desvanece.

    Recuerdo… lo que halaga hasta el delirio
    o da dolor hasta causar la muerte…
    no, no es sólo recuerdo,
    sino que es juntamente
    el pasado, el presente, el infinito,
    lo que fue, lo que es y ha de ser siempre.

     

    54

    (…)
    —Pienso en cosas tan tristes a veces y tan negras,
    y en otras tan extrañas y tan hermosas pienso,
    que… no lo sabrás nunca, porque lo que se ignora
    no nos daña si es malo, ni perturba si es bueno.
    Yo te lo digo, niña, a quien de veras amo:
    encierra el alma humana tan profundos misterios,
    que cuando a nuestros ojos un velo los oculta,
    es temeraria empresa descorrer ese velo;
    no pienses, pues, bien mío, no pienses en qué pienso.

    —Pensaré noche y día, pues sin saberlo, muero.

    Y cuenta que lo supo, y que la mató entonces
    la pena de saberlo.

     

    III

    No va solo el que llora,
    no os sequéis, ¡por piedad!, lágrimas mías;
    basta el pesar del alma;
    jamás, jamás le bastará una dicha.

    Juguete del Destino, arista humilde,
    rodé triste y perdida;
    pero conmigo lo llevaba todo:
    llevaba mi dolor por compañía.

     

    20

    Cando penso que te fuches,
    negra sombra que me asombras,
    ó pé dos meus cabezales
    tornas facéndome mofa.
    Cando maxino que es ida,
    no mesmo sol te me amostras,
    i eres a estrela que brila,
    i eres o vento que zoa.
    Si cantan, es ti que cantas,
    si choran, es ti que choras,
    i es o marmurio do río
    i es a noite i es a aurora.
    En todo estás e ti es todo,
    pra min i en min mesma moras,
    nin me abandonarás nunca,
    sombra que sempre me asombras.

    La historia en la literatura de Rosalía no es para nada común en el momento en el que fueron sus obras publicadas, las mujeres rara vez ocupaban estos espacios. Aun con esto las pocas mujeres que habían escrito estaban encasilladas en un papel con el que ella rompe.

    1

    Daquelas que cantan as pombas i as frores,
    Todos din que teñen alma de muller.
    Pois eu que n’as canto, Virxe da Paloma,
    ¡ai!,¿de que a terei?

    Las mujeres en esa época necesitaban el permiso de los maridos para poder desempeñar las labores de escritura, cosa que Manuel Murguía no sólo permitía si no que fomentaba. Hizo de su editor y le buscó oportunidades para que pudiese publicar. Su relación era poco convencional para la época y ambos personajes individualmente también lo eran. A pesar de esto en sus poemas muestra un gran descontento con el amor.

    10

    Unha vez tiven un cravo
cravado no corazón,
i eu non me acordo xa se era aquel cravo
de ouro, de ferro ou de amor.
Soio sei que me fixo un mal tan fondo,
que tanto me atormentóu,
que eu día e noite sin cesar choraba
cal choróu Madalena na Pasión.
“Señor, que todo o podedes
-pedínlle unha vez a Dios-,
dáime valor para arrincar dun golpe
cravo de tal condición”.
E doumo Dios, arrinquéino.
Mais…¿quén pensara…? Despois
xa non sentín máis tormentos
nin soupen qué era delor;
soupen só que non sei qué me faltaba
en donde o cravo faltóu,
e seica…, seica tiven soidades
daquela pena…¡Bon Dios!
Este barro mortal que envolve o esprito
¡quén o entenderá, Señor!…

     

    31

    (…)
    Aí tes o meu corasón,
    Si o queres matar ben podes:
    Pero, como estás ti dentro,
    Tamén si ti o matas, morres.
    (…)

     

    31

    TAN SOIO

    Os dous, da terra lonxe
    Andamos e sufrimos, ¡ai de min!
    Mais ti tan soio te recordas dela,
    I eu, dela mais de ti.
    Ambos errantes polo mundo andamos
    I as nosas forzas acabando van.
    Mas ¡ai!, ti nela atoparás descanso,
    i eu tan soio na morte o ei de atopar.

    A pesar de todo Murguía pretendió en algunos casos tergiversar algunos poemas de Rosalía, sobre todo los de ámbito religioso, queriendo hacerla ver más atea de lo que en verdad era. Hay varias versiones del último verso de este poema.

    SANTA ESCOLÁSTICA

    (…)
    «¡La gloria es humo! El cielo está tan alto
    y tan bajos nosotros, que la tierra
    que nos ha dado volverá a absorbernos.
    ¡Afanarse y luchar, cuando es el hombre
    mortal ingrato y nula la victoria!
    ¿Por qué, aunque haya Dios, vence el infierno?»
    (…)

    Al estar la mujer relegada al ámbito doméstico y debido a las frecuentes migraciones que tenían que llevar a cabo sus maridos, Rosalía, que no es ajena a este problema escribe al exilio obligado al que son empujados los hombres gallegos por falta de recursos a América.

    30

    (…)
    E no fondo do barco
    Soíña, abandonada,
    Tras seu amor i a morte, para América,
    Para morrer de dor, ó mar se lanza.
    (…)

    Aun con todo en Rosalía habitaba la conciencia de un primer feminismo muy alejado del actual pero que fue vanguardia.

    24

    (…)
    Xaquín, Xaquín que de muller naciche,
    E que doutra muller tiveches fillos,
    ¡ai!, cal teu pai sin túa nai morrera,
    Ve que morro sin ti, Xaquín querido.

    De su vida en Santiago tenemos un par de poemas que resaltar sobre la Catedral y las diversas formas en las que esta la acongojó.

    57

    SANTA ESCOLÁSTICA

    II

    (…)
    Después la catedral palacio místico
    De atrevidas románicas arcadas,
    Y con su Gloria de belleza llena
    Me pareció al mirarla que quería
    Sobre mi frente desplomar, ya en ruinas,
    De sus torres la mole gigantesca.
    (…)

     

    28

    AMIGOS VELLOS

    Logo se acaba da vida a triste
    Pelegrinax.
    Os homes pasan, tal como pasa
    Nube de vran.
    I as pedras quedan…, e cando eu morra,
    Ti, catedral,
    Ti, parda mole, pesada e triste,
    Cando eu non sea, ti inda serás.

    Manuel Murguía es uno de los precursores del nacionalismo gallego a la vez que Rosalía es uno de sus mayores exponentes culturales. Hay que tener en cuenta en este artículo como en su obra que el idioma gallego carecía por aquel tiempo de una normativa lingüística a la que ceñirse para escribir, por lo que los textos de Rosalía son una aproximación que ella hizo del idioma hablado al escrito. Galicia era su patria y odiaba marcharse de ella y también que los demás tuvieran que hacerlo.

    27

    Era la última noche,
    la noche de las tristes despedidas,
    y apenas si una lágrima empañaba
    sus serenas pupilas.
    Como el criado que deja
    al amo que le hostiga,
    arreglando su hatillo, murmuraba
    casi con la emoción de la alegría:

    —¡Llorar! ¿Por qué? Fortuna es que podamos
    abandonar nuestras humildes tierras;
    el duro pan que nos negó la patria,
    por más que los extraños nos maltraten,
    no ha de faltarnos en la patria ajena.

    Y los hijos contentos se sonríen,
    y la esposa, aunque triste, se consuela
    con la firme esperanza
    de que el que parte ha de volver por ella.
    Pensar que han de partir, ése es el sueño
    que da fuerza en su angustia a los que quedan;
    cuánto en ti pueden padecer, oh, patria,
    ¡si ya tus hijos sin dolor te dejan!
    (…)

     

    1

    V

    Éste vaise i aquél vaise,
    e todos, todos se van.
    Galicia, sin homes quedas
    que te poidan traballar.
    Tes, en cambio, orfos e orfas
    e campos de soledad,
    e nais que non teñen fillos
    e fillos que non tén pais.
    E tes corazóns que sufren
    longas ausencias mortás,
    viudas de vivos e mortos
    que ninguén consolará.

    Rosalía amaba el mar por el que tanta gente tuvo que irse en busca de qué comer y cuenta así lo que significa el hambre.

    61

    Del mar azul las transparentes olas
    mientras blandas murmuran
    sobre la arena, hasta mis pies rodando,
    tentadoras me besan y me buscan.
    Inquietas lamen de mi planta el borde,
    lánzanme airosas su nevada espuma
    y pienso que me llaman, que me atraen
    hacia sus salas húmedas.
    Mas cuando ansiosa quiero
    seguirlas por la líquida llanura,
    se hunde mi pie en la linfa transparente
    y ellas de mí se burlan.
    Y huyen abandonándome en la playa
    a la terrena, inacabable lucha,
    como en las tristes playas de la vida
    me abandonó inconstante la fortuna

     

    8

    EN CORNES

    I

    (…)
    – ¡Ña Virxe, quen rosa fora!
    – ¿Por que ques ser rosa, nena?,
    – Lle preguntei cariñosa.
    I ela contesta sorrindo:
    – Porque non ten fame as rosas.
    (…)

    Igual o incluso mayor fue el odio desprendido contra Castilla por ser los culpables del atraso y la precariedad de Galicia. A esa tierra y sus habitantes les dedica toda su rabia en varios poemas.

    28

    Castellanos de Castilla,
    tratade ben ós galegos;
    cando van, van como rosas;
    cando vén, vén como negros.

    Cando foi, iba sorrindo,
    cando ven, viña morrendo;
    a luciña dos meus ollos,
    o amantiño do meu peito

    Aquel máis que neve branco,
    aquel de dozuras cheo,
    aquel por quen eu vivía
    e sen quen vivir non quero.
    Foi a Castilla por pan
    e saramagos lle deron;
    déronlle fel por bebida.
    peniñas por alimento.

    Déronlle, en fin, canto amargo
    ten a vida no seu seo…
    ¡Casteláns, casteláns,
    tendes corazón de fero!

    ¡Ai!, no meu corazonciño
    xa non pode haber contento,
    que está de dolor ferido,
    que está de loito cuberto.

    Morreu aquel que eu quería
    e para min non hai consolo:
    so hai para min, Castilla,
    a mala lei que che teño.

    Permita Deus, casteláns,
    casteláns que aborrezo,
    que antes os galegos morran
    que ir a pedirvos sustento.

    Pois tan mal corazón tendes,
    secos fillos do deserto,
    que se amargo pan vos gañan,
    dádesllo envolto en venero.

    Aló van, malpocadiños,
    todos de esperanzas cheos,
    e volven, ¡ai!, sen ventura
    cun caudal de desprezos.

    Van probes e tornan probes,
    van sans e tornan enfermos,
    que anque eles son como rosas,
    tratádelos como negros.

    ¡Casteláns de Castela,
    tendes corazón de aceiro,
    alma coma as penas dura,
    e sen entrañas o peito!

    En tros de palla sentados,
    sen fundamentos, soberbios,
    pensas que os nosos filliños
    para servirvos naceron.

    E nunca tan torpe idea,
    tan criminal pensamento
    coubo en máis fatuas cabezas
    ni en máis fatuos sentimentos.

    Que Castela e Casteláns,
    todos nun montón, a eito,
    non valen o que unha herbiña
    destes nosos campos frescos.

    Só pezoñosas charcas
    detidas no ardente solo
    tes, Castela, que humedezan
    eses teus labios sedentos.

    Que o mar deixoute esquecida
    e lonxe de ti correron
    as brandas augas que traen
    de plantas sen sementeiros.

    Nin árbores que dean sombra,
    nin sombra que preste alento…
    Chaira e sempre chaira,
    deserto e sempre deserto…

    Esto che tocou, coitada,
    por herdanza no universo,
    ¡miserable fanfurriñeira!,
    triste herdanza foi por certo.

    En verdade non hai, Castela,
    nada coma ti tan feo,
    que aínda mellor que Castela
    valera dicir inferno.

    ¿Por que aló fuches, meu ben?
    ¡Nunca tal houberas feito!
    ¡Trocar campiños floridos
    por tristes campos sen rego!

    ¡Trocar tan claras fontiñas,
    ríos tan murmuradores
    por seco polbo que nunca
    mollan as bágoas do ceo!

    Mais, ¡ai!, de onda min te fuches
    sen dó do meu sentimento,
    e aló a vida che quitaron ,
    aló a mortiña che deron.

    Morriches, meu queridiño,
    e para min non hai consolo,
    que onde antes te vía, agora,
    xa solo unta tomba vexo.

    Triste como a mesma noite,
    farto de dolor o peito,
    pídolle a Deus que me mate,
    porque xa vivir non quero.

    Mais en tanto non me mata,
    casteláns que aborrezo,
    hei, para vergonza,
    heivos de cantar xemendo:
    ¡Casteláns de Castela,
    tratade ben ós galegos:
    cando van, van como rosas;
    cando vén, vén como negros!

     

    29

    IV

    Probe Galicia, non debes
    chamarte nunca española,
    que España de ti se olvida
    cando eres, ¡ai!, tan hermosa.
    Cal si na infamia naceras,
    torpe, de ti se avergonza,
    i a nai que un fillo despreza
    nai sin corazón se noma.
    Naide por que te levantes
    che alarga a man bondadosa;
    naide os teus prantos erixuga,
    i homilde choras e choras.
    Galicia, ti non tes patria,
    ti vives no mundo soia,
    i a prole fecunda túa
    se espalla en errantes hordas,
    mentras triste e solitaria
    tendida na verde alfombra
    ó mar esperanzas pides,
    de Dios a esperanza imploras.
    Por eso anque en son de festa
    alegre á gaitiña se oia,
    eu podo decirche:
    Non canta, que chora.

     

    V

    «Espera, Galicia, espera;»
    Canto este grito consola!
    Páguecho Dios, bon poeta,
    Mais é un-ha esperanza louca.
    Qu’ antes de qu’ os tempos cheguen
    De dicha tan venturosa
    Antes que Galicia suba
    C’ó á cruz qu’ ó seu lombo agobia
    Aquel difícil camiño
    Qu’ ô pé d’ os abismos toca,
    Quisais cansada e sedenta,
    Quisais que d’ angustias morra.
    Págueche Dios, bon poeta,
    Esa esperanza de groria,
    Que de teu peito surxindo
    A Virgen-martir coroa,
    Y esta á recompensa sea
    D’ amargas penas tan fondas.
    Paguech’ este cantar triste
    Qu’ as nosas tristezas conta,
    Que soyo tí… ¡ti entre tantos!
    D’ as nosas magoas s’ acorda;
    Dina voluntad d’ un xenio,
    Alma pura e xenerosa!
    E cando á gaita gallega
    Aló nas Castillas oias,
    O teu corazon pergunta,
    Veras que che di en resposta
    Qu’ a gaita gallega
    Non canta que chora.

    Pero ella también tuvo que irse de Galicia y escribió uno de los poemas más famosos de toda la literatura gallega.

    15

    Adios, ríos; adios, fontes;
    adios, regatos pequenos;
    adios, vista dos meus ollos:
    non sei cando nos veremos.

    Miña terra, miña terra,
    terra donde me eu criei,
    hortiña que quero tanto,
    figueiriñas que prantei,

    prados, ríos, arboredas,
    pinares que move o vento,
    paxariños piadores,
    casiña do meu contento,

    muíño dos castañares,
    noites craras de luar,
    campaniñas trimbadoras
    da igrexiña do lugar,

    amoriñas das silveiras
    que eu lle daba ó meu amor,
    camiñiños antre o millo,
    ¡adios, para sempre adios!

    ¡Adios groria! ¡Adios contento!
    ¡Deixo a casa onde nacín,
    deixo a aldea que conozo
    por un mundo que non vin!

    Deixo amigos por estraños,
    deixo a veiga polo mar,
    deixo, en fin, canto ben quero…
    ¡Quen pudera non deixar!…

    Mais son probe e, ¡mal pecado!,
    a miña terra n’é miña,
    que hastra lle dan de prestado
    a beira por que camiña
    ó que naceu desdichado.

    Téñovos, pois, que deixar,
    hortiña que tanto amei,
    fogueiriña do meu lar,
    arboriños que prantei,
    fontiña do cabañar.

    Adios, adios, que me vou,
    herbiñas do camposanto,
    donde meu pai se enterrou,
    herbiñas que biquei tanto,
    terriña que nos criou.

    Adios Virxe da Asunción,
    branca como un serafín;
    lévovos no corazón:
    Pedídelle a Dios por min,
    miña Virxe da Asunción.

    Xa se oien lonxe, moi lonxe,
    as campanas do Pomar;
    para min, ¡ai!, coitadiño,
    nunca máis han de tocar.

    Xa se oien lonxe, máis lonxe
    Cada balada é un dolor;
    voume soio, sin arrimo…
    Miña terra, ¡adios!, ¡adios!

    ¡Adios tamén, queridiña!…
    ¡Adios por sempre quizais!…
    Dígoche este adios chorando
    desde a beiriña do mar.

    Non me olvides, queridiña,
    si morro de soidás…
    tantas légoas mar adentro…
    ¡Miña casiña!, ¡meu lar!

    Rosalía siempre tuvo claro quienes eran los suyos a pesar de venir de una familia más acomodada que la de la mayoría. Escribió contra los ricos y a favor de los pobres y también por y para ellos aunque sabía que haría falta mucho tiempo para que realmente pudieran leerla.

    25

    XXVII

    Que é triste o rostro da mortal pobreza
    que entre ximidos e dolores nace,
    i hastra a hermosura vén cando riqueza
    co seu mirar risoño nos comprace;
    presta o diñeiro encanto e gentileza,
    i un Dios o mesmo demo se tornase
    si tomando a figura de banqueiro
    remexese diñeiro e máis diñeiro.

     

    5

    (…)
    ¡Fuxir da lama
    Quen nacéu nela¡
    Dios cho perdone,
    Probe Manuela.
    Lama con honra
    Non mancha nada,
    Nin seda limpa
    Honra emporcada.

    Ya por último, Rosalía tenía una fijación con la muerte, como cualquier escritor romántico. Escribió bastantes poemas al respecto en sus muchas formas pero como colofón a este acercamiento a su historia contaremos su muerte. Fue en Padrón en 1885, con 48 años de edad, en sus últimos momentos después de pedirle a sus hijas que quemaran sus últimos manuscritos que quería dejar sin publicar, ella les pidió que abriesen la ventana de su habitación porque quería ver el mar. Lo curioso es que desde Padrón no se puede ver de ninguna forma el mar por lo que no se sabe qué pretendía decir. Hay teorías sobre lo que pudo ser pero mejor dejarlo a la imaginación de cada uno y que saquen conclusiones tras leer sus obras.

    DE BALDE

    Cando me poñan o hábito,
    si é que o levo;
    cando me metan na caixa,
    se é que a teño;
    cando o responso me canten,
    si hai con que pagarlle ós cregos,
    e cando dentro da cova…
    ¡Que inda me leve San Pedro
    se só ó pensalo non río
    con unha risa dos deños!
    ¡Que enterrar, han de enterrarme
    anque non lles den diñeiro!

     

    37

    Teño un mal que non tén cura,
    un mal que naceu comigo,
    i ese mal tan enemigo
    levarame á sepultura.

    Curandeiros, ceruxanos,
    dotores en medeciña,
    pra esta infirmidade miña
    n’hai remedio antre os humanos.

    Deixá, pois, de remexer
    con concencia ou sin concencia,
    os libros da vosa cencia,
    pois para min n’han de ter.

    ¿Que o dudás? Duda non cabe
    nesto que digo, doutores,
    anque pese, hai amargores
    que non pasan con xarabe.

    ¿Asañasvos porque digo
    verdás que sabés de sobra?
    Pois a probar… mans á obra:
    vede de curarme, amigo.

    O meu mal i o meu sofrir
    é o meu propio corazón:
    ¡quitaimo sin compasión!
    Despois: ¡faceme vivir!

     

    16

    -Médico, doille a cabeza…
    Zuruxán, doille unha man…
    Mais se é que o esprito lle doi,
    ¿qué menciña lle darás?
    -Para infirmidás das almas
    na terra cura non hai;
    pídelle a Dios que cha leve;
    quizás no ceu sandará.

     

    ¿?

    ¡Tierra! sobre el cadáver,
    Antes que empiece a corromperse, ¡tierra!
    Ya el hoyo se ha cubierto… consolaos,
    Pronto ahora en la escoria removida,
    Verde y pujante crecerá la hierba.
    ¿Mas dónde está el que se fue? ¿Sabéis acaso
    Qué ha sido de él? ¡Ah, necios!
    No os ocupéis de lo que al polvo vuelve;
    ¿Qué importan los cadáveres, qué importan
    Cuando algo más que la materia ha muerto?

    No, no es posible que todo
    Todo haya acabado ya:
    No acaba lo que es eterno
    No puede tener fin la inmensidad.

    Algo ha quedado tuyo en mis entrañas
    Que no se morirá jamás
    Y que dios, porque es justo y porque es bueno
    A desunir ya nunca volverá.

    Tú te fuiste para siempre, mas mi alma
    Te espera aún con cariñoso afán
    Y vendrás o iré yo, bien de mi vida,
    Allí donde nos hemos de encontrar.

    En la tierra, en el cielo, en lo insondable
    Yo te hallaré y me hallarás…
    No acaba lo que es eterno
    No puede tener fin la inmensidad.

  • Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

    Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

    La poemareflexión de esta semana va dedicada a tod@s l@s lector@s de la revista, a tod@s sus poetas, transgresor@s de la vida. Va por vosotr@s/nosotr@s.

    En el libro Locuciones de la Sibila, de Marina Tsvietáieva podéis encontrar los aforismos y pensamientos de la poeta.

    Marina Ivánovna Tsvetáieva (en cirílico Марина Ивaновна Цветaева) (26 de septiembre de 1892 – 31 de agosto de 1941), fue una escritora rusa, que destacó como poeta y prosista.

  • La poesía melódica de Aurora

    La poesía melódica de Aurora

    El mes de abril, además de traernos la primavera, nos sorprende con la llegada de una poetisa que con sus melódicos versos no solo nos encanta, sino que nos hipnotiza.

    Se trata de Aurora, quien no solo nos da alas de libertad en su poesía de verso libre, sino que nos lleva por un recorrido maravilloso por la métrica rítmica de sus exquisitos sonetos.

    Y para muestra un botón, dejémonos acariciar por el canto a una musa, a través de este soneto endecasílabo de ritmo clásico con acentos 6 y 10.

    Mi musa

    Se ha dormido la musa en mi regazo,
    se ha negado a prestarme su alegría,
    no la siento de noche ni de día,
    la busco, y solo encuentro su rechazo.

    Se marchó sin un grito ni un portazo,
    creí que arrepentida volvería
    y bajito en mi oído cantaría
    sus baladas, envueltas en su abrazo.

    Llevo tiempo esperando su regreso,
    he salido a buscarla en el camino
    pues ya la echo de menos, lo confieso.

    Mi destino va unido a su destino,
    no concibo mi vida sin su beso.
    Sentirla en mi interior, ese es mi sino.

    Y qué tal si nos damos una mojadita bajo este chubasco de versos libres que nos invitan a bailar bajo la lluvia.

    Lluvia

    Abrazará la lluvia el horizonte
    jugando a dibujar espejos con los charcos,
    se sabe pasajera y de ahí su prisa
    por acallar el canto de los pájaros,
    trae vida en sus caricias
    y cae serena y tibia
    mientras la tierra tiembla,
    palpitando, vencida, entre sus brazos.

    Y ahora, con este breve poema, permitamos que el viento nos despeine la locura mientras los versos de Aurora nos invaden la cabeza.

    A menudo…

    A menudo es el aire el que se lleva
    los bucles de mi pelo en su locura
    y vuelan sin cadenas, y sin apenas ruido,
    imitando a gorriones indefensos
    y es esa libertad la que despierta
    los versos que me invaden la cabeza.

    Es tan solo un instante que sacude
    con fuerza, desmedida, mis cimientos
    entonces cierro los ojos e imagino
    que este alboroto es música…
    Es la forma de hablar que tiene el viento.

    Y para cerrar con broche de oro, y elevar un poco la temperatura, nos vamos con Aurora a recorrer un universo de pasión, en las alas de este soneto clásico.

    Me gusta recorrer el universo…

    Me gusta recorrer el universo
    que parte del abismo de tus piernas,
    refugiarme del frío en tus cavernas,
    columpiarme en tu piel, por el reverso.

    Enredarte al acento de mi verso
    que borda para ti noches eternas,
    noches sencillas, plácidas y tiernas
    enganchada a tu pulso lento y terso.

    Me gusta reflejarme en tu mirada
    con la luz de la luna de testigo
    y en tus iris, traviesa, dibujada.

    Me gusta despertarme así contigo,
    fundirme en tu calor de madrugada,
    jugando a hacerme un nido con tu ombligo.

  • Poemareflexiona con… Jesús Lizano

    Poemareflexiona con… Jesús Lizano

    Las personas curvas

    Mi madre decía: a mí me gustan las personas rectas.

    A mí me gustan las personas curvas,
    las ideas curvas,
    los caminos curvos,
    porque el mundo es curvo
    y la tierra es curva
    y el movimiento es curvo;
    y me gustan las curvas
    y los pechos curvos
    y los culos curvos,
    los sentimientos curvos;
    la ebriedad: es curva;
    las palabras curvas:
    el amor es curvo;
    ¡el vientre es curvo!;
    lo diverso es curvo.

    A mí me gustan los mundos curvos;
    el mar es curvo,
    la risa es curva,
    la alegría es curva,
    el dolor es curvo;
    las uvas: curvas;
    las naranjas: curvas;
    los labios: curvos;
    y los sueños; curvos;
    los paraísos, curvos
    (no hay otros paraísos);
    a mí me gusta la anarquía curva.
    El día es curvo
    y la noche es curva;
    ¡la aventura es curva!

    Y no me gustan las personas rectas,
    el mundo recto,
    las ideas rectas;
    a mí me gustan las manos curvas,
    los poemas curvos,
    las horas curvas:
    ¡contemplar es curvo!;
    (en las que puedes contemplar las curvas
    y conocer la tierra);
    los instrumentos curvos,
    no los cuchillos, no las leyes:
    no me gustan las leyes porque son rectas,
    no me gustan las cosas rectas;
    los suspiros: curvos;
    los besos: curvos;
    las caricias: curvas.
    Y la paciencia es curva.
    El pan es curvo
    y la metralla recta.

    No me gustan las cosas rectas
    ni la línea recta:
    se pierden
    todas las líneas rectas;
    no me gusta la muerte porque es recta,
    es la cosa más recta, lo escondido
    detrás de las cosas rectas;
    ni los maestros rectos
    ni las maestras rectas:
    a mí me gustan los maestros curvos,
    las maestras curvas.
    No los dioses rectos:
    ¡libérennos los dioses curvos de los dioses rectos!
    El baño es curvo,
    la verdad es curva,
    yo no resisto las verdades rectas.
    Vivir es curvo,
    la poesía es curva,
    el corazón es curvo.

    A mí me gustan las personas curvas
    y huyo, es la peste, de las personas rectas.

    Puesto que a mí tampoco me gusta lo recto, he decidido hacer una poemareflexión ‘curva’ y por eso no sólo os he copiado el poema completo, sino que también os incluyo al poeta leyéndolo.

  • Poemareflexiona con… Julio Cortázar

    Poemareflexiona con… Julio Cortázar

    Foto: Pedro Verdugo (CC/Flickr)

    Hay ocasiones en las que, ante la falta de aceptación de la realidad, decidimos mirar a otro lado. Cerrar los ojos, mirar hacia otro lado, imaginar lo que quisiéramos que hubiese sido.

    ¿Y si fuéramos asumiendo nuestra responsabilidad?

     

  • 8 poemas y un relato para celebrar el Día del Libro

    8 poemas y un relato para celebrar el Día del Libro

    El 23 de abril es una fecha fuertemente vinculada a la literatura. En esta fecha fallecieron autores de la talla de William Shakespeare, William Wordsworth, Alejo Carpentier, Garcilaso de la Vega, Josep Pla o Miguel de Cervantes. Por ese motivo, la Conferencia General de la UNESCO decidió hacer de este día el Día del Libro.

    De hecho, fue Vicent Clavel i Andrés, escritor, periodista y traductor valenciano, quien propuso en el año 1923, a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona, la idea que el 23 de abril fuera declarado el día del libro que finalmente fue aprobado por el rey Alfonso XIII en 1926.

    No fue hasta 1995 que el Día del Libro quedó oficialmente instaurado a nivel mundial: la Unión Internacional de Escritores lo propuso, se presentó en la UNESCO y finalmente quedó marcado en el calendario de todo el mundo, coincidiendo con Sant Jordi. La tradición en muchos países pasa por que los enamorados intercambien un libro y una rosa. Asimismo, es el día en que cientos de escritores salen a la calle a firmar libros y encontrarse con sus lectores.



    Como no podía ser de otra manera, Poémame quiere rendir su particular homenaje a los libros y conmemorar este precioso día con una selección de poemas y un relato publicados en la web. ¡Que lo disfruten!


    ~~~Ellos son así ~~~ – @rebktd

    Hay letras que vuelan
    Y en el aire historias…

    Hay tinta en la hoja
    Y en su margen aroma …

    Hay libros que viajan
    y otros que abren puertas

    Entre sus renglones
    siempre hay sensaciones

    Siempre un personaje
    que será tu cómplice

    Siempre habrá una página
    que te identifique

    que te marque un antes
    y un después por siempre

    Siempre habrá una línea
    dándote respuestas

    Siempre habrá una coma
    marcándote un tiempo

    Te cederá un punto
    dónde tomar aire

    Y si no es suficiente

    Siempre hay un aparte
    sacándote el aire

    Siempre están ahí
    dispuestos a darte;

    Lo que necesites

    …Para cada instante…

    Ellos son así

    ~~Desnudan y visten ~~~

     

    Un libro, sol para el alma – @AljndroPoetry

    Cuentan de puertas
    de saber y de ensueño
    letras y umbrales
    de historias infinitas,
    tinta, seres, lugares;
    de cuentos y relatos,
    basto conocimiento,
    luz y sapiencia;
    los faros de verdad
    sol para el alma.

     

    Día del libro (23 de abril) – @horten67

    Beber de las fuentes
    que la mano de otros te ofrece.
    Encontrar historias
    y vidas afines y distantes.

    Conocer,
    aprender,
    descubrir,
    volar,
    viajar,
    sumergirte en un mar de sensaciones.

    Dejarte llevar por vidas,
    historias,
    sentimientos,
    anhelos,
    deseos
    y buscar en rincones ocultos otras puertas.

    Llenarte el alma,
    la mente,
    el corazón,
    y saber que aún puedes encontrar más.

    LEER UN BUEN LIBRO.

     

    Clásicos – @Canet

    Si algo existe que pueda perforar mi alma
    y haga latir mi meticulosidad hasta enterrarme
    en las vísceras de la tierra
    es ilustrarme con la literatura crucificado con Bach de fondo,
    porque no conozco, ni existe deleite
    más colosal que su húmeda
    fuente de sueños empotrándome
    en la sabrosa sapidez de los clásicos,
    percibir a través de sus muslos con versado contoneo
    a Wilde rozándome la piel
    con su prosa rasurada;
    al jardinero del mal Baudelaire caldeando mi garganta bramante,
    al tiempo que murmura entre convulsiones
    «son más bellos los sueños de los locos que los del hombre sabio»;
    a Sade con sus ríos impúdicos y púbicos que desembocan en mi boca,
    «en el amor, todas las cumbres son borrascosas»;
    a Dostoyevski, epiléptico barbudo que siempre
    acude al escondido jardín de mis labios;
    a Hesse, empequeñeciendo mi ética,
    despeinándome y aturdiéndome;
    a Flaubert, Huysmans, Kafka, Maupassant,
    un cuarteto a mis pestañas adherido,
    ¿y Poe?, ay ,¡por los clavos de cristo!
    consumir todos los clásicos ambiciono.

     

    Tiempo – @Jeilen

    Busco el tiempo,
    para los millones de libros de la biblioteca de la facultad que no leeré
    Tengo ilusiones
    Poéticas
    Filólogas

    No hay tiempo,
    Quizás se lo llevó un centro comercial
    Un café con amigas
    O una eternidad junto a mi otra mitad

    El tiempo se escapa
    Libros en vitrinas,
    Apuntes de filología

    ¿Dónde está el tiempo,
    para ampliar mis horizontes literatos?Tiempo discreto
    Tiempo continuo
    Tempus fugit

    No hay tiempo

     

    Alta literatura – @elcaminodeangi

    Cuando uno era
    más joven y más tonto, esperaba
    ese golpe de belleza que te inspira
    el poema perfecto.

    La tenía, la tenía…
    Mas era de locos.

    Ay, molinos con ínfulas de gigante.
    Ya no quiero ser el héroe
    de un imposible.
    Quisiera liberarme de esa quimera,
    como el oro desprecia la avaricia.

    Toda la poesía
    suena complicada,
    pero no lo es.

    Y ahora, que la noche y el arte
    me encuentran solo y más viejo,
    todo es esperar, oír
    la alta literatura de tus pasos
    tras la puerta de casa.

     

    Lectura nocturna – @danilll2000

    Los escucho
    De forma tan clara
    Como si estuvieran aquí

    El filósofo
    El asesino
    El poeta
    El policía
    Los gritos
    De la víctima

    Las legiones de Roma
    Marchando
    Buscando
    Nuevas fronteras

    Las bombas
    Que caen
    Sobre Londres

    Las voces
    De la historia
    La filosofía
    La poesía
    La literatura
    Retumban
    En el silencio
    De la noche

     

    Espero no enterarme de que estoy escribiendo de vos – @geropoetico

    Sos mi literatura favorita,
    el cuento que me cuento antes de dormirme.
    Sos también mi cielo inentendible,
    que me gusta así, sin explicaciones.
    Sos también mi creación,
    que lleva nada de imaginación, y todo de vos.
    Sos también la que no puedo,
    la manzana que me prohibí siquiera pensar.

    Espero no enterarme de que estoy escribiendo de vos.

     

    La musa en títulos e índices – @MauricioSegal

    Era, ciertamente, un autor prolífico pese a su autodidactismo. Falleció de una extraña enfermedad a la edad de 69 años, y la cantidad de escritos que publicó (y quedan aún sin publicar) es de, más o menos, el triple de la edad que alcanzó. No estoy seguro porque las matemáticas no son mi fuerte.

    Con respecto a su obra, ésta consiste en más de cien minicuentos —destacan El plagio, Dolor sordo, Días húmedos, La casa de las paredes pintadas de negro, Ciego espejo, y más—, otros cien cuentos de relativa extensión —Carámbanos de vidrio y Todos los hombres son los más conocidos como el lector sabe—, y algunos poemas en prosa —ya que las reglas del verso le resultaban demasiado difíciles de entender. (Se consideraba incapaz de concluir una novela, de ahí a que no haya escrito ninguna).

    La fuente pieria de la que bebía para obtener sus ideas es un detalle casi morboso que considero necesario obviar; pero cada quien tiene sus obsesiones, y entre los morbosos hay un investigador que destaca por querer encontrar una respuesta al interrogante. A mí, personalmente, con leer o escuchar la palabra imaginación me basta. No así a este tal Brian Bodart, que publicó hace unos años La musa en títulos e índices, un libro de más de mil doscientas páginas (excluyendo notas y bibliografía) que, en resumidas palabras, puede explicarse de la siguiente manera: La genial imaginación de este autor dependía de un extraño estímulo: leer sólo los títulos e índices de un libro ajeno; es decir, convertía el defecto del prejuicio en una virtud ya que el libro entero de un autor no le inspiraba en absoluto; porque, dice La musa…, el título de una novela y los títulos de los cuentos de un índice le permitían crear su propia historia, con su propio mundo, descripciones, diálogos e incluso cuentos dentro del mismo cuento. Pese a que no compartí aquel argumento surrealista, el autor logra convencerte de ello una vez cerrado el libro. Casualmente, en estos instantes se encuentra sobre la mesa, bajo la lámpara encendida; es de noche y sus bordes se disuelven en la oscuridad de la habitación debido a que el libro no logra iluminarse en su totalidad. Tiene una portada color púrpura y el dibujo de un dragón escarlata en el medio. Como pie de página, a la izquierda del nombre de la editorial, puede leerse Novela Juvenil porque La musa en títulos e índices no es ninguna investigación. Daría más detalles del libro pero acabo de cometer la torpeza de revelar mi secreto.