Categoría: Poemas

  • «Para ser viento contigo», un poema para tres poetas (y viceversa)

    «Para ser viento contigo», un poema para tres poetas (y viceversa)

    Lo hemos dicho en más de una ocasión, que sin duda lo más maravilloso que ha ocurrido en Poémame es la comunidad de poetas que se ha creado en torno a este espacio de poesía en la red. Fruto de ello son los numerosas colaboraciones poéticas que han surgido. Voces poéticas diversas que se enlazan unas con otras, como en un abrazo, o un beso. Poemas escritos a cuatro, seis ¡y hasta ocho manos!

    Hoy sin embargo compartimos con vosotros una creación aún más especial: un poema de la poeta Verónica Teja titulado «Para ser viento contigo«, al que Soraya Benítez pone su voz  y Arturo Carballo su música. Os invitamos a disfrutar de su escucha y de su lectura.

    Para ser viento contigo

    A veces te imagino
    como un viento cálido,
    llegando a todos los rincones
    desde algún paraíso del sur,
    despeinando el océano,
    acariciando los campos,
    bailando entre las montañas
    soplos de melodías
    como si fueras un ángel.

    Llegas a la orilla del mar
    haciendo cantar a las caracolas,
    y tanto ellas, como yo,
    no paramos de susurrarte al oído.
    No sé qué tienes,
    pero tampoco me importa.

    Agarro tu cabello
    como a las recias crines
    de un caballo salvaje,
    caballo de brisa
    con alas de sueños…
    y me haces volar.

    Por fin soy liviana,
    soy de aire y me elevo.
    Ya no tengo miedo.
    -¿Cómo darte las gracias?-

    Ahora me siento segura
    sabiendo que mis suspiros
    no son más
    que las letras de tu nombre,
    que se escapan de mi boca
    para ser viento contigo.

  • Poemareflexiona con… Octavio Paz

    Poemareflexiona con… Octavio Paz

    La imagen que se tiene del acto de escribir poesía es una imagen que nos sitúa en un café en París y que nos saca de la cocina de casa, de la cama o de estar con los hijos. Las consecuencias para la vida práctica son tremendas, pues de esa imagen se deriva que no se puede escribir poesía en cualquier lugar.

    Afortunadamente no funciona así. Algunos escribimos en el metro, en la cama antes de levantarnos, en el trabajo, escuchando alguna frase en el supermercado, leyendo cualquier tontería, a través de los recuerdos, limpiando los mocos de un niño, en brazos del amor. El problema está en que no le damos importancia a esos poemas porque creemos que son poemas de segunda, porque no cuentan con el escenario de rigor.

    Tenemos que reivindicar el lugar de la poesía en la vida cotidiana para ser capaces de generar nuevas dinámicas poéticas. Una sociedad abierta a la poesía es una sociedad que se enriquece con cada uno de los poemas de sus individuos.

    Los poemas están ahí para escucharlos, mimarlos y darles voz,  es así cómo se olvida uno de las penurias de la rutina diaria.

  • Poemareflexiona con… Lao Tse

    Poemareflexiona con… Lao Tse

     

    Leyendo La España vacía. Viaje por un país que nunca fue de Sergio del Molino, Turner publicaciones, 2016, encuentro esta cita y unos comentarios suyos que me hacen reflexionar.

    ¿Os acordáis de la película Perros de paja de Sam Peckinpah? A mí me impresionó cuando la vi y nunca la he olvidado. Una historia de violencia rural contra el de fuera, el de la ciudad que se queda con la chica guapa del pueblo.

    Una violencia como la que se puede encontrar en toda pequeña comunidad, lejos del romanticismo que le damos desde la capital. Una violencia nacida del aburrimiento, de la moral de vía estrecha, de la envidia, de la falta de futuro y expectativas; técnicamente se llama heterofobia o miedo al otro. El nosotros versus el ellos como amenaza: el pueblo vs la ciudad, el blanco vs el negro, el hombre vs la mujer, la región vs el estado, el hetero vs el homo, …

    ¿Sabemos vivir fuera de nuestra tribu, del nosotros?, ¿quién es nuestra tribu?, ¿sabemos aceptar al diferente, al ellos?

    La ironía es que todos nosotros en algún momento de nuestra vida somos el nosotros amenazado; y también el ellos, la amenaza.

  • 5 poemas de Sor Juana Inés de la Cruz

    5 poemas de Sor Juana Inés de la Cruz

    Sor Juana Inés de la Cruz fue una mujer con una inteligencia admirable, dueña de un Edén que existía: en su pensar, en su conocimiento tan vasto y en la delicadeza y fineza de sus líneas, que conmovió a las más altas esferas. Desde pequeña fue instruida y ella llevaba el gusto natural por instruirse, amante de las letras, profunda, audaz, elegante, sencilla, única…

    Una mujer adelantada a su tiempo, con una lucidez de pensamiento deslumbrante y una fuerza en su pluma implacable, firme, directa y, manejando tonos resplandecientes en todo cuanto escribía, llevaba la sinceridad a flor de piel. La honestidad en sus letras le retribuyó en el temor de muchos varones “ilustres” de su época para los que representó una seria amenaza intelectual.

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    Sor Juana tenía como don la gracia de poder abordar diversos temas sociales, espirituales, científicos y teológicos. Una mujer que devoraba cuanto conocimiento estaba a su alcance, exigiéndose siempre a sí misma, como ella lo narra en una de sus cartas a “Sor Filotea de la Cruz” (seudónimo del obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz), cortaba su cabello a cierta altura y ella debía aprender los temas que le interesaban antes que su trenza alcanzara su tamaño original nuevamente:

    Sor Juana tenía como don la gracia de poder abordar diversos temas sociales, espirituales, científicos y teológicos. Una mujer que devoraba cuanto conocimiento estaba a su alcance, exigiéndose siempre a sí misma, como ella lo narra en una de sus cartas a “Sor Filotea de la Cruz” (seudónimo del obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz), cortaba su cabello a cierta altura y ella debía aprender los temas que le interesaban antes que su trenza alcanzara su tamaño original nuevamente:

    …y era tan intenso mi cuidado, que siendo así que en las mujeres -y más en tan florida juventud- es tan apreciable el adorno natural del cabello, yo me cortaba de él cuatro o seis dedos, midiendo hasta dónde llegaba antes, e imponiéndome ley de que si cuando volviese a crecer hasta allí no sabía tal o tal cosa que me había propuesto deprender en tanto que crecía, me lo había de volver a cortar en pena de la rudeza. Sucedía así que él crecía y yo no sabía lo propuesto, porque el pelo crecía aprisa y yo aprendía despacio, y con efecto le cortaba en pena de la rudeza: que no me parecía razón que estuviese vestida de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias…

    Sor Juana contaba con generosos valles de frases certeras, que cual ballesta calada, dejaban destellos de luz en los ojos de quienes leían sus escritos, pero además hacían ver y sentir desde diversas perspectivas.

    Esta sinceridad a la hora de expresar sus opiniones escritas le valió la censura por parte de altas autoridades eclesiásticas; su único pecado fue la Carta Atenagórica, que escribiera en privado al referido obispo Manuel Fernández de Santa Cruz (a petición de él mismo y quien la sacaría a la luz) pero también fue quizá una de sus máximas glorias, una crítica hacia el discurso del padre y escritor portugués Antonio Vieira, miembro de la orden religiosa europea “Compañía de Jesús”.

    La forma en que confronta, demuestra y defiende su punto de vista teológico, hacen ver la esgrima tremenda e impecable que posee Sor Juana, añadiéndole grandes dosis de humildad y frescura de unos inagotables manantiales de espiritualidad y verdad.

    No había otra forma de callarle más que imponiéndole y es así que se impiden sus escritos, los acorralan, los enmudecen y hacen que su creadora los incinere… y aquí cualquiera que escriba sabe lo que significa ese dolor tan terrible de perder obras y creaciones; es como si uno, literalmente, cortase un miembro de su cuerpo, es una herida que se queda sangrante en el alma.

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    En base a sus escritos uno puede aventurarse a pensar que quizá fue la primera defensora en México de la libertad de expresión, además de ser la primer mujer del país en defender la igualdad de género, haciendo valer su derecho de estudio, escritura, opinión y conocimiento.

    Sin duda una de las más grandes pensadoras de habla hispana; sin duda un ícono de la inteligencia, delicadez y lucidez femenina.

    Sencillamente Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana: Sor Juana Inés de la Cruz.

    En que da moral censura a una rosa

    Rosa divina que en gentil cultura
    eres, con tu fragante sutileza,
    magisterio purpúreo en la belleza,
    enseñanza nevada a la hermosura.

    Amago de la humana arquitectura,
    ejemplo de la vana gentileza,
    en cuyo ser unió naturaleza
    la cuna alegre y triste sepultura.

    ¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
    soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
    y luego desmayada y encogida

    de tu caduco ser das mustias señas,
    con que con docta muerte y necia vida,
    viviendo engañas y muriendo enseñas!

    En que satisfaga un recelo

    Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
    como en tu rostro y en tus acciones vía
    que con palabras no te persuadía,
    que el corazón me vieses deseaba.

    Y Amor, que mis intentos ayudaba,
    venció lo que imposible parecía,
    pues entre el llanto que el dolor vertía,
    el corazón deshecho destilaba.

    Baste ya de rigores, mi bien, baste,
    no te atormenten más celos tiranos,
    ni el vil recelo tu quietud contraste

    con sombras necias, con indicios vanos:
    pues ya en líquido humor viste y tocaste
    mi corazón deshecho entre tus manos.

    Procura desmentir los elogios

    Éste que ves, engaño colorido,
    que, del arte ostentando los primores,
    con falsos silogismos de colores
    es cauteloso engaño del sentido;

    éste en quien la lisonja ha pretendido
    excusar de los años los horrores
    y venciendo del tiempo los rigores
    triunfar de la vejez y del olvido:

    es un vano artificio del cuidado;
    es una flor al viento delicada;
    es un resguardo inútil para el hado;

    es una necia diligencia errada;
    es un afán caduco, y, bien mirado,
    es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

    Quéjase de la suerte

    ¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
    ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
    poner bellezas en mi entendimiento
    y no mi entendimiento en las bellezas?

    Yo no estimo tesoros ni riquezas,
    y así, siempre me causa más contento
    poner riquezas en mi entendimiento
    que no mi entendimiento en las riquezas.

    Y no estimo hermosura que vencida
    es despojo civil de las edades
    ni riqueza me agrada fementida,

    teniendo por mejor en mis verdades
    consumir vanidades de la vida
    que consumir la vida en vanidades.

    Redondillas

    Hombres necios que acusáis
    a la mujer sin razón,
    sin ver que sois la ocasión
    de lo mismo que culpáis:

    si con ansia sin igual
    solicitáis su desdén,
    ¿por qué queréis que obren bien
    si las incitáis al mal?

    Cambatís su resistencia
    y luego, con gravedad,
    decís que fue liviandad
    lo que hizo la diligencia.

    Parecer quiere el denuedo
    de vuestro parecer loco
    el niño que pone el coco
    y luego le tiene miedo.

    Queréis, con presunción necia,
    hallar a la que buscáis,
    para pretendida, Thais,
    y en la posesión, Lucrecia.

    ¿Qué humor puede ser más raro
    que el que, falto de consejo,
    él mismo empaña el espejo,
    y siente que no esté claro?

    Con el favor y desdén
    tenéis condición igual,
    quejándoos, si os tratan mal,
    burlándoos, si os quieren bien.

    Siempre tan necios andáis
    que, con desigual nivel,
    a una culpáis por crüel
    y a otra por fácil culpáis.

    ¿Pues como ha de estar templada
    la que vuestro amor pretende,
    si la que es ingrata, ofende,
    y la que es fácil, enfada?

    Mas, entre el enfado y pena
    que vuestro gusto refiere,
    bien haya la que no os quiere
    y quejaos en hora buena.

    Dan vuestras amantes penas
    a sus libertades alas,
    y después de hacerlas malas
    las queréis hallar muy buenas.

    ¿Cuál mayor culpa ha tenido
    en una pasión errada:
    la que cae de rogada,
    o el que ruega de caído?

    ¿O cuál es más de culpar,
    aunque cualquiera mal haga:
    la que peca por la paga,
    o el que paga por pecar?

    Pues ¿para qué os espantáis
    de la culpa que tenéis?
    Queredlas cual las hacéis
    o hacedlas cual las buscáis.

    Dejad de solicitar,
    y después, con más razón,
    acusaréis la afición
    de la que os fuere a rogar.

    Bien con muchas armas fundo
    que lidia vuestra arrogancia,
    pues en promesa e instancia
    juntáis diablo, carne y mundo.

  • Poemareflexiona con… Francisco Javier Irazoki

    Poemareflexiona con… Francisco Javier Irazoki

    Algunas personas me preguntan por qué la poesía que escribo es política, social o reivindicativa. La verdad, nunca me he parado a pensar qué tipo de poesía escribo; simplemente lo hago.

    Escribo así porque, tal y como nos dice Irazoki «la poesía no es una delicadeza decorativa, sino una intensidad de la mirada que despierta a la conciencia».

    Y tú, escritor/escritora de Poémame, ¿crees que la poesía no puede ser simplemente una delicadeza decorativa?, ¿crees que solo  ha de despertar conciencias?

    Opina en la sección de comentarios. Gracias.

  • Érase una vez… la poesía de Cirratus

    Érase una vez… la poesía de Cirratus

    Cirratus, también conocido como Luís Ángel López Vélez, es experto en tomar cafés con la vida y sonreírle. Probablemente sea de esos momentos que surge la poesía que nos regala ya sea a través de su cuenta de Twitter (@cirratus_), su cuenta en Poémame (@cirratus) o su blog.

    El primer poema que publicó en Poémame ya avisó que algo bueno había llegado:

    Estrellas compartidas…

    Hoy he vuelto una vez más
    al hayedo que nos desnudó los sueños,
    sigue aquí, impasible al tiempo.

    Muestra aún las marcas tatuadas
    en cada tronco profanado,
    y huelen todavía los besos cobijados
    entre sus hojas perennes.

    Se perfuma el aire de tomillo y brezo,
    que se mezcla con el jazmín de tu recuerdo,
    mientras ceden mis pasos vacilantes.

    Hoy es el ayer de abrazos infinitos,
    de miradas a un cielo encendido
    en busca de una estrella compartida
    para morir algún día.

    He regresado a buscarte
    para decir una vez más que te quiero,
    y me he tatuado en las arrugas
    el perfil indeleble de tus ojos.

    En este viejo tronco retorcido
    ha de vivir eternamente,
    cautivo de una piel que ya no siente.

    Ves amor;
    nuestra estrella sigue allí,
    donde un día la pusimos
    para ser retiro eterno.

    He vuelto para mirarla una vez más,
    para decirla que voy,
    que deje encendida su estela
    y así encontrar el camino,
    que se van agotando el tiempo y la vida.

    Me embargó un cúmulo de sensaciones y aromas que se me clavaron en el alma. Después de seguir leyendo más poemas suyos me di cuenta que su poesía va dotada de una maravillosa carga emocional (entiéndase carga emocional como una tormenta intangible que asola el alma), así como de cierta crudeza que la hace única y especial. Se funden en sus versos una mezcolanza de sentimiento, poesía, y paso del tiempo (de la mano de la memoria y los recuerdos), que hacen que, sin apenas darse cuenta, al lector se le encienda una llamita en su interior. De hecho, afirma que “somos emociones”, y sabe cómo despertar la emoción perfecta en el momento adecuado, ya sea con un poema suave como una caricia, o afilado como un alfiler.

    Sobran palabras cuando la poesía puede hablar por sí misma, así que les dejo aquí una pequeña selección de sus poemas. Déjense enamorar….

    A veces

    A veces
    me escondo del tiempo
    detrás de tu magia.

    A veces
    se abre una puerta
    que estaba cerrada.

    A veces
    me pongo unas alas
    cosidas al pecho.

    A veces
    regreso de dentro
    en busca del alba.

    Y a veces…

    A veces
    cuando llego,
    no encuentro nada…

    Una sonrisa es la llave

    Una sonrisa es la llave
    que abre el corazón
    en armónico gesto,
    una sonrisa
    es una mirada al alma,
    un beso que se da sin serlo…

    Puede que no dure mucho

    Puede que no dure mucho
    este paisaje,
    esta luna que nos mira,
    este sueño imaginario,
    este beso de otoño
    en esta primavera…

    Acabo este artículo invitándoles a dar un paseo por los versos de este autor con la promesa que no les dejará indiferente. Y si se me permite, pongo el cierre con uno de mis poemas favoritos:

    A veces muere la poesía

    Tantos versos
    agolpados en la memoria,
    tantas runas esperando
    un chamán capaz de interpretarlas,
    poniendo en orden su rima.

    Vomitar un poema
    casi se hace indispensable,
    no por el hecho de ordenar los sentimientos,
    sino por la ausencia de los mismos
    y la turbación que ello causa.

    Quién no ha escrito un verso
    como antesala de un sollozo
    que sin saberlo se convierte en poesía,
    quién no ha llorado tinta
    mientras el corazón le dolía.

    Tener tantos versos
    agolpados en la memoria,
    que el espacio y el tiempo
    se funden en uno,
    incapaces de ser más que un instante pasajero.

    Ese instante donde el puño
    aprieta con desdén la pluma
    ajusticiando el momento,
    y entonces muere un poema entre las manos
    desangrado sobre el lienzo de la vida.

    Esa vida que se torna caprichosa
    haciendo del destino un «ya veremos»
    y asfixia el pulso y el alma,
    dejando morir los versos sin llegar a ser
    ese «quizás» que nos salve la existencia.

    A veces,
    la poesía muere
    ahogada por el puño del destino.

  • Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    De la misma manera que vamos publicando la sección 13 preguntas y un poeta, queremos darte las gracias por haber llegado a los trece  Poemareflexiona con… y la mejor manera de hacerlo es con un poema de W.S.Merwin a quien ya le dedicamos una reflexión hace unas semanas.

    Con este poema queremos destacar la importancia de agradecer a las personas que nos rodean toda la atención que nos prestan, por pequeña que ésta sea.

    Listen

    with the night falling we are saying thank you

    we are stopping on the bridges to bow from the railings

    we are running out of the glass rooms

    with our mouths full of food to look at the sky

    and say thank you

  • Poemareflexiona con… Matilde Campilho

    Poemareflexiona con… Matilde Campilho

    Habla de una astrolírica nostalgia …

    … de unos años anteriores al 2017 cuando la libertad de expresión en España era mucho mayor que la que tenemos ahora.

    Es un poema más o menos de exilio …

    … palabra silenciada y oculta con la que finaliza la España del 2017 y comienza la del 2018.

    … interior, silencioso y mudo, al que un sector de la población que opina de forma diferente se ve abocado.

    Una España negra que el año 2017:

    • Condena a un año de cárcel y a siete de inhabilitación a una tuitera murciana, Cassandra.
    • Condena a un año de cárcel al cantante madrileño de Def con dos, César Strawberry.
    • Condena a un año de cárcel al tuitero bilbaíno Alfredo Remírez por tuitear unos versos del rapero Los Chikos del Maíz.
    • Condena a tres años y medio de cárcel por el contenido de sus canciones al rapero mallorquín Valtonyc.
    • Condena a 2 años y un día a los raperos de Zaragoza de La insurgencia, por enaltecimiento del terrorismo.
    • Mantiene en prisión provisional y sin fianza a los líderes de asociaciones ciudadanas catalanas como ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.
    • Sanciona económicamente al vocalista de la banda Rokavieja tras pronunciar la frase ‘mucha policía, poca diversión‘ del grupo Eskorbuto durante la intervención de agentes municipales en uno de sus conciertos en Yecla (Murcia).
    • Sanciona a la fotógrafa Esther Yáñez por fotografiar una cacerolada promovida por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante la sede del Partido Popular en Madrid, en protesta por la negativa del PP a la ley catalana antidesahucios.
    • Sanciona a Axier López, fotógrafo y reportero de la revista Argia porque compartió en su cuenta de Twitter unas instantáneas de la detención en Eibar de la activista Naroa Ariznabarreta.
    • Sanciona a Mercè Alcocer, periodista de Catalunya Radio, por presunta desobediencia a la autoridad, cuando cubría la entrada de Jordi Pujol y Marta Ferrusola en la Audiencia Nacional.

    Estos son solo unos pocos ejemplos de atentados contra la poesía rap, la poesía fotográfica o la poesía de la expresión no violenta que se han dado por toda la geografía española.

    No son casos aislados, también la periodista Cristina Fallarás fue multada con 600 euros cuando participaba en una protesta por el asesinato de reporteros en México; el Colegio de Periodistas de Galicia denunció amenazas policiales a la prensa que cubría un desalojo policial en Santiago de Compostela de un Centro Social Ocupado; y Raúl Solís fue el primer periodista en Sevilla sancionado mientras trabajaba cubriendo una protesta contra el autobús ‘ultra’ de Hazte Oír.

    Es un poema más o menos de exilio … 

    … algo intrínseco a la poesía y que han sufrido multitud de poetas: Benedetti, Gelman, Neruda, Alberti, Emilio Prados, Ramón Gómez de la Serna, Cernuda, Juan Ramón Jiménez, Guillén, Machado, … más los que añadáis en los comentarios de esta entrada.

  • Poemareflexiona con… Ángel González

    Poemareflexiona con… Ángel González

    Cierto, pero por otro lado, el olvido está lleno de memoria. A los 10 años de la muerte de Ángel González, Poémame no te olvida.

  • 5 poemas de Alfonsina Storni

    5 poemas de Alfonsina Storni

    Retrato de la poeta argentina Alfonsina Storni (1892-1938).

    Hablar de Alfonsina Storni es hablar de sensibilidad pura, de anhelo,  de la esencia del ser plasmada en letras.

    Alfonsina fue una dama fina y delicada, de una exquisita sencillez, según relatan algunos autores que le conocieron, que nos traslada hacia un sentir puramente femenino, a ese lado de mujer que muchas veces no es comprendido por el varón en una época machista. Así, escribe y se da a conocer en un medio dominado en gran parte por varones poetas, por ejemplo de la altura de Amado Nervo, y se desenvuelve de forma majestuosa y única destacándose por la sensibilidad de sus versos.

    Nos pasea por paisajes de ternura, pasión, y nostalgia. Sus letras nos llevan melancólicamente a la reflexión y erizan la piel por la delicada forma en que aborda de forma directa su sentir:

    Huye hacia los bosques,
    Vete a la montaña;
    Límpiate la boca;
    Vive en las cabañas;
    Toca con las manos
    La tierra mojada;
    Alimenta el cuerpo
    Con raíz amarga;
    Bebe de las rocas;
    Duerme sobre escarcha;
    Renueva tejidos
    Con salitre y agua;
    Habla con los pájaros
    Y lévate al alba.
    Y cuando las carnes
    Te sean tornadas,
    Y cuando hayas puesto
    En ellas el alma
    Que por las alcobas
    Se quedó enredada,
    Entonces, buen hombre,
    Preténdeme blanca,
    Preténdeme nívea,
    Preténdeme casta.

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    Etiquetada como una escritora feminista, Alfonsina rompe con varios estilos de poesía y trae a la época algo más fresco, que destaca por mover las fibras en su género y ser reconocida y escoltada por varios Poetas de su tiempo. Su vida amorosa fue un misterio, tanto así que nunca se reveló la paternidad de su hijo. Fue, una mujer que guardó para sí mucho y que mostraba ese paraíso interno, melancólico y cristalino a través de sus letras; que revelan su personalidad y su encanto:

    Mariposa triste, leona cruel,
    Di luces y sombra todo en una vez.
    Cuando fui leona nunca recordé
    Cómo pude un día mariposa ser.
    Cuando mariposa jamás me pensé
    Que pudieras un día zarpar o morder.

    Finalmente, sabida de que era víctima de cáncer mamario y del poco avance en la época en cuanto a tratamientos, no quiso vivir con ese sufrimiento a cuestas:

    Tengo el presentimiento que he de vivir muy poco.
    Esta cabeza mía se parece al crisol,
    Purifica y consume.
    Pero sin una queja, sin asomo de horror.

    Alfonsina decide terminar con su vida, de una forma discreta, durante la noche en uno de sus descansos en Mar del Plata. Una de sus sandalias se halló en uno de los peñascos de la costa y su cuerpo fue encontrado flotando de mañana cerca de la playa.

    Para Alfonsina el suicidio era algo que podía decidirse a voluntad. Ella tomó esa opción y nos dejó su legado en letras, como una delicada brisa.

    Animal cansado

    Quiero un amor feroz de garra y diente
    Que me asalte a traición en pleno día,
    Y que sofoque esta soberbia mía,
    Este orgullo de ser todo pudiente.
    Quiero un amor feroz de garra y diente
    Que en carne viva inicie mi sangría,
    A ver si acaba esta melancolía
    Que me corrompe el alma lentamente.
    Quiero un amor que sea una tormenta,
    Que todo rompe y lo remueve todo
    Porque vigor profundo la alimenta.
    Que pueda reanimarse allí mi lodo,
    mi pobre lodo de animal cansado,
    Por viejas sendas, de rodar, hastiado.

    Alma desnuda

    Soy un alma desnuda en estos versos,
    Alma desnuda, que angustiada y sola,
    Va dejando sus pétalos dispersos.
    Alma que puede ser una amapola,
    Que puede ser un lirio, una violeta,
    Un peñasco, una selva y una ola.
    Alma que como el viento vaga inquieta,
    Y ruge cuando está sobre los mares,
    Y duerme dulcemente en una grieta.
    Alma que adora, sobre sus altares,
    Dioses que no se bajan a cegarla;
    Alma que no conoce valladares.
    Alma que fuera fácil dominarla
    Con sólo un corazón que se partiera
    Para en su sangre cálida regarla
    Alma que cuando está en la primavera
    Dice al invierno que demora: vuelve,
    Caiga tu nieve sobre la pradera.
    Alma que cuando nieva, se disuelve
    En tristezas, clamando por las rosas
    Con que la primavera nos envuelve.
    Alma, que a ratos, suelta mariposas
    A campo abierto, sin fijar distancia,
    Y les dice: libad sobre las cosas.
    Alma que ha de morir de una fragancia,
    De un suspiro, de un verso en que se ruega,
    Sin perder, a poderlo, su elegancia.
    Alma que nada sabe y todo niega.
    Y negando lo bueno el bien propicia,
    Porque es negando como más se entrega.
    Alma que suele haber como delicia
    Palpar las almas, despreciar la huella,
    Y sentir en la mano una caricia.
    Alma que siempre disconforme de ella,
    Como los vientos vaga, corre y gira;
    Alma que sangra y sin cesar delira
    Por el oro precioso de una estrella.

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    Un sol

    Mi corazón es como un dios sin lengua,
    Mudo se está a la espera del milagro,
    He amado mucho, todo amor fue magro,
    Que todo amor lo conocí con mengua.
    He amado hasta llorar, hasta morirme.
    Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
    Pero yo espero algún amor natura
    Capaz de renovarme y redimirme.
    Amor que fructifique mi desierto
    Y me haga brotar ramas sensitivas,
    Soy una selva de raíces vivas,
    Sólo el follaje suele estarse muerto.
    ¿En dónde está quien mi deseo alienta?
    ¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
    Vulgar estorbo, pálido follaje
    Distinto al tronco fiel que lo alimenta.
    ¿En dónde está el espíritu sombrío
    De cuya opacidad brote la llama?
    Ah, si mis mundos con su amor inflama
    Yo seré incontenible como un río.
    ¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
    Ha de traer su gran verdad sabida…
    Hielo y más hielo recogí en la vida:
    Yo necesito un sol que me disuelva.

    Soy

    Soy suave y triste si idolatro,
    puedo bajar el cielo hasta mi mano cuando
    El alma de otro al alma mía enredo.
    Plumón alguno no hallarás más blando.
    Ninguna como yo las manos besa,
    Ni se acurruca tanto en un ensueño,
    Ni cupo en otro cuerpo, así pequeño,
    Un alma humana de mayor terneza.
    Muero sobre los ojos, si los siento
    Como pájaros vivos, un momento,
    Aletear bajo mis dedos blancos.
    Sé la frase que encanta y que comprende
    Y sé callar cuando la luna asciende
    Enorme y roja sobre los barrancos.

    Voy a dormir

    Dientes de flores, cofia de rocío,
    manos de hierbas, tú, nodriza fina,
    tenme prestas las sábanas terrosas
    y el edredón de musgos escardados.
    Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
    Ponme una lámpara a la cabecera;
    una constelación, la que te guste;
    todas son buenas: bájala un poquito.
    Déjame sola: oyes romper los brotes…
    te acuna un pie celeste desde arriba
    y un pájaro te traza unos compases
    para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
    si él llama nuevamente por teléfono
    le dices que no insista, que he salido…