Poemas

  • La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 26 – 30)

    La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 26 – 30)

    Con motivo del aniversario el 10 de diciembre de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Poémame finaliza la serie de seis artículos dedicados a la poesía  y la DUDH.

    Durante estos meses anteriores, hemos repasado cada uno de los artículos de la Declaración y hemos propuesto no solo poemas, sino también propuestas didácticas para trabajar los artículos y los poemas conjuntamente. Aquí tenéis la relación de artículos publicados:

    Es una buena efeméride para recordar que Europa, que pretende defender los valores de la Declaración Universal de Derechos Humanos y que se vanagloria de ello, la ha violado sistemáticamente con el trato que ha dado a los centenares de miles de personas refugiadas que llegan a sus fronteras. No olvidemos que los países de la Unión Europea se han comprometido a que:

    en caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en otros países.

    Artículo 26. Derecho a la educación

    1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos

    2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

    3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

    Los acontecimientos recientes han puesto de relieve la actualidad y vigencia de la Declaración. Sin ir más lejos, el pasado mes de octubre los docentes de Cataluña fueron acusados por políticos del Partido Popular de adoctrinar a los alumnos. También, algunos políticos del Partido Socialista han acusado a los docentes de ser miembros de Esquerra Republicana de Catalunya. Es curioso ver cómo la aplicación del apartado 2 de este artículo no deja indiferente a nadie.

    La web Realinfluencers, en su apartado Educación y Tecnología, destacó en marzo de 2017 una serie de poetas y poemas que habían tratado el tema de la Educación en su obra:  aquí encontraréis poemas de Pablo Neruda, William B. Yeats, Gabriela Mistral y Rudyard Kipling.

    Artículo 27. Derecho a la cultura

    1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

    2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.

    Considero que debe defenderse el derecho universal de acceso a la cultura para que tengamos acceso a la capacidad de narrarnos, escucharnos, cantarnos y poemarnos. Además, cuanto más rico sea nuestro vocabulario y más lenguas aprendamos y hablemos, más compleja, rica y maravillosa será nuestra aventura vital, pues mayor será nuestra capacidad de comunicarnos, hermanarnos e imaginarnos.

    Sin embargo, esta postura entra en conflicto con el uso exclusivista que algunos grupos demandan sobre formas culturales diferentes. Desde estas posiciones reduccionistas y conservadoras se elimina y prohíbe el derecho de acceso a la cultura de aquellos grupos que se ven privados de ejercer el uso de sus formas culturales propias y autóctonas.

    Deberíamos ser capaces de corregir la afirmación «la cultura es de todos» para sustituirla por «la cultura somos todos»: la diversidad cultural nos representa a toda la humanidad. Respetémosla y defendámosla.

    La cultura somos todos y todas.

    Artículo 28. Derecho a un orden social e internacional justo

    Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

    Artículo 29. Derechos y deberes

    1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

    2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.

    3. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

    ¿Cómo decirte
    hombre
    que no te necesito?
    No puedo cantar a la liberación femenina
    si no te canto
    y te invito a descubrir liberaciones conmigo.
    No me gusta la gente que se engaña
    diciendo que el amor no es necesario
    -«témeles, yo le tiemblo»
    Hay tanto nuevo que aprender,
    hermosos cavernícolas que rescatar,
    nuevas maneras de amar que aún no hemos inventado.
    A nombre propio declaro
    que me gusta saberme mujer
    frente a un hombre que se sabe hombre,
    que sé de ciencia cierta
    que el amor
    es mejor que las multi-vitaminas,
    que la pareja humana
    es el principio inevitable de la vida,
    que por eso no quiero jamás liberarme del hombre;
    lo amo
    con todas sus debilidades
    y me gusta compartir con su terquedad
    todo este ancho mundo
    donde ambos nos somos imprescindibles.
    No quiero que me acusen de mujer tradicional
    pero pueden acusarme
    tantas como cuantas veces quieran
    de mujer.

    Nueva tesis feminista, Gioconda Belli

    Artículo 30. Prohibido suprimir los derechos anteriores

    Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

    Para finalizar este conjunto de artículos dedicados a la poesía y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo nos queda agradecerte que hayas llegado hasta aquí y pedir tu colaboración enviándonos nuevas propuestas de poemas.

    ¡Ponte en contacto con nosotros!

    Gracias.

  • La poesía audaz de Alex Richter-Boix

    La poesía audaz de Alex Richter-Boix

    Estrenamos con Alex Richter-Boix esta serie de artículos mediante la que, a modo de mención o breve reseña, queremos reconocer a aquellos poetas de Poémame que destacan tanto por la calidad como por la constancia en sus aportaciones a nuestra comunidad literaria.


    Recién llegado al «bar de poesía» de Poémame, Alex cautiva con la frescura de sus letras, con el formato y contenido de sus versos y prosas poéticas: salta con audacia y agilidad de una imagen a la otra, de un pensamiento a otro; e imprime sensaciones en el lector que no son fáciles de olvidar. Posee una gran facilidad para unir elementos aparentemente distantes en significado y los envuelve en un lirismo tan suyo, tan característico de su pluma:

    Tres mil millones de brutalidad (fragmento)

    Allí, en ese mundo,
    soy tres mil millones de brutalidad.
    Tres mil millones de pares de bases enlazadas,
    con la finalidad de ordenar lo imposible.
    Mi brutalidad pisa una orquídea.
    Treinta y cuatro mil millones pares de bases,
    reducidas bajo una bota.
    Treinta y cuatro mil millones pares de bases,
    de información para moldear la belleza.
    La mía, la partitura que me compone,
    cabe en uno solo de sus cromosomas.
    ¡Uno!

    Poemas como «Tres mil millones de brutalidad«, «Madre que acicala cabellos alborotados«, «Paseo entre la ventisca» y la trilogía de prosa poética «La noche es el vestido del mundo» dejan entrever un genio y una habilidad literaria incipiente y prolífica, en la que la naturaleza -salvaje o urbana, visible o invisible- sirve de puente entre el lector y la realidad poética de la vida. Esperamos sus siguientes entregas y brindamos por él desde este rincón de poesía.

    La noche es el vestido del mundo (I)

    Un relincho de caballo.
    Una expiración.
    Un lomo sudado.
    Húmedo.
    Intenso.
    Extenuado.
    Repican los cascos de los caballos.
    Adoquines húmedos por la lluvia de esta tarde.
    Un charco captura la profundidad y delicadeza del cielo estrellado.
    Hace bailar las constelaciones al son de los caballos.

    Las cornejas alzan el vuelo ensombreciendo la noche.
    Dejando un rastro de plumas descosidas.
    ¿Dónde irán a estas horas?
    La oscuridad se las traga.
    Devolviendo el eco del graznido.
    Las sombras ya no tienen cabida.
    El negro se cierne de nuevo sobre las calles.
    Algo se ha comido a la luna y el charco ya no refleja nada.
    No me veo.
    Mejor.
    En los espejos siempre veo al otro.
    Por eso los rehuyo.
    Me dan miedo.
    Me dibujo de gato pardo y sigo mi camino.

    La oscuridad es el vestido del mundo.
    Con la noche en mundo calla.
    La ciudad que me habita se despliega a cada paso que doy.
    Las nubes siegan un cielo empapelado con postales de otros tiempos.
    Identifico un nuevo punto de luz en la bóveda.
    Un destello que tuvo lugar hace miles,
    quizás millones de años, y que hoy me llega haciendo presente el pasado.
    No existo para quien nos esté observando desde la oscuridad del espacio.
    En este momento soy futuro no presente.

     

    Madre que acicala cabellos alborotados

    Es un peine que doma un cabello rebelde
    No hay destino en ello,
    sólo biología y leyes.
    Como lo hicieron antes,
    las cosas ocurren,
    sin oráculo
    sin profecia
    sin cabala
    ocurrirán mañana,
    como lo han hecho hasta ahora;
    con el mismo principio
    con el mismo final.
    Siempre la misma vieja memoria
    extendiéndose en el tiempo.

    Toda revolución acaba convertida en peine.
    Todos los muertos tienen el mismo final.
    Comida para el tiempo,
    para el podenco tuerto.
    Tierra sobre tierra que traga tierra.
    Corren en la misma dirección,
    para llegar a ninguna parte.

    La transgresión agotada
    da dentalladas al aire,
    traga polvo en su sueño
    que es sabor a muerte por la mañana.
    Se enjuaga en el lago,
    donde salta la trucha,
    donde aguarda siempre una muchacha
    de ojos níveos cortados a tijerazos,
    mirada de incontables dimensiones
    que siguen viéndote,
    evocándote,
    mientras los crímenes se repiten
    en un Universo plano,
    no excavable.

    La memoria socava la vida,
    la sumerge en un estado somnoliento
    de lento inconsciente.
    Su mirada bordada,
    refleja mundos distantes,
    bajo otro sol
    de otra galaxia
    de silencios que acechan,
    de los que nos echan sobre los hombros
    los muertos,
    desde una eternidad caduca
    que se pliega sobre sí misma,
    donde todo queda solo
    entre cabellos alborotados,
    enmarañados, que ondean al viento
    en una tormenta de harina
    por la que pasean furtivamente
    un muerto tras otro,
    hasta esa madre de madres
    que acicala dulcemente sobre sus rodillas
    la vida que quiere ser vivida.

     

    Paseo entre la ventisca

    El cielo se volcaba delicadamente sobre el suelo en un movimiento lento y fluido.
    El mundo había quedado reducido a un torbellino de cenizas blancas que borraba el horizonte.
    Todo parecía estar suspendido en la nada.
    Tú estabas a mi lado pero el espacio entre nosotros parecía cada vez mayor.
    Más espeso y etéreo al mismo tiempo.
    Simplemente se difuminaba lo que había entre nosotros.
    Eramos pura ventisca arrastrándonos el uno al otro.
    Subiendo y bajando,
    arrojándonos,
    de un lado para otro,
    de aquí para allá,
    contra un paisaje que desaparecía en cada uno de nuestros arrebatos.

    Cuando la tormenta arrió estaba sólo.
    Caminé por un campo de nieve sembrado con cabezas de caballo.
    Sus lenguas congeladas colgaban pintorescas de unas bocas grandes y grotescas.
    Era un espacio virgen y estéril.
    Muerto.
    Allí donde la razón y la palabra son imposibles.
    Ese punto en el cual se desata la tragedia.
    Al cerrar los ojos no reconocía a quien veía.
    ¿Eras tú?
    Temo que fuese otra persona.
    Me aterra pensar que he olvidado tus facciones.

    El desenlace de la tragedia carece de toda importancia.
    No se sobrevive a ella,
    lo que resulta es algo completamente nuevo,
    distinto a lo que había precedido.

    Pienso a menudo,
    caminando todavía entre esas cabezas congeladas,
    en el camino,
    el sendero que nos llevó a despojarnos del lenguaje y la conciencia.
    Sin ellos estamos ahora incapacitados para todo.
    Entramos,
    jugando como quien no quiere la cosa,
    en el espacio de la incertidumbre.
    Nos dejamos llevar,
    y ahora, aquí, en este páramo helado y vacío,
    intento volver la vista buscando un paisaje familiar.
    Sólo veo cabezas equinas de rostros esperpénticos y lenguas frías.
    La palabra es imposible para ellas.
    Aquí estamos todos mudos.
    Un pajarito de las estepas,
    posado sobre mi labio,
    se ha llenado el buche con todo mi lenguaje.

  • Poemareflexiona con… Angel Zero

    Poemareflexiona con… Angel Zero

    La importancia de mantenerte segura de ti misma. No te dejes acosar por el primer individuo machista y acosador que te adule al principio, para esclavizarte y maltratarte por su afán de posesión. Pasas a ser SU objeto, no es amor.

    Tuya es la sonrisa y tuya es la decisión de hacer lo que quieras, cuándo quieras, no por él.

    En caso de duda, déjalo y cuídate. Que no se te marchite la sonrisa.

    #YoTeCreo #YoTambién #MeToo

  • 10 poemas de Mario Benedetti

    10 poemas de Mario Benedetti

    Compartimos con vosotros una selección personal de 10 poemas de Mario Benedetti (Paso de los Toros, Uruguay, 1920), recogidos en la obra A título de inventario (Ed. Debolsillo, 2015)

    Mario Benedetti

    Últimas Golondrinas, de Viento del Exilio (1981)

    Sabes
    gustavo adolfo
    en cualquier año de éstos
    ya no van a volver
    las golondrinas
    ni aún las pertinaces
    las del balcón
    las tuyas

    es lógico
    están hartas
    de tanto y tanto alarde
    migratorio
    de tanto y tanto cruce
    sobre el mar y retórica
    y pretextos
    y alcores

    su tiempo ya pasó
    lo reconocen
    y a mitad de su ida
    o de su vuelta
    oscuras
    cursilíneas
    tiernitas de alas largas
    se dejarán caer
    como buscando
    cada una su ola
    terminal.


    Defensa de la alegría, de Cotidianas (1978-1979)

    Defender la alegría como una trinchera
    defenderla del escándalo y la rutina
    de la miseria y los miserables
    de las ausencias transitorias
    y las definitivas

    defender la alegría como un principio
    defenderla del pasmo y las pesadillas
    de los neutrales y de los neutrones
    de las dulces infamias
    y los graves diagnósticos

    defender la alegría como una bandera
    defenderla del rayo y la melancolía
    de los ingenuos y de los canallas
    de la retórica y los paros cardiacos
    de las endemias y las academias

    defender la alegría como un destino
    defenderla del fuego y de los bomberos
    de los suicidas y los homicidas
    de las vacaciones y del agobio
    de la obligación de estar alegres

    defender la alegría como una certeza
    defenderla del óxido y la roña
    de la famosa pátina del tiempo
    del relente y del oportunismo
    de los proxenetas de la risa

    defender la alegría como un derecho
    defenderla de dios y del invierno
    de las mayúsculas y de la muerte
    de los apellidos y las lástimas
    del azar
    y también de la alegría.

    Enemigo, de Contra los puentes levadizos (1965-1966)

    Tus ojos me miran con dos latidos,
    tu corazón no puede con su roca,
    tu memoria de tapa los oídos.

    Maldices aunque no muevas la boca,
    sigues comprando el surco y los matones
    el azar, los desnudos y la poca

    vergüenza que te pisa los talones,
    sigues comprando hectáreas y tristezas.
    Pero son demasiadas emociones.

    Como todos, escondes tus flaquezas
    y tu memoria sabe lo que sabe.
    Llega la hora. Y además empiezas

    a crujir, enemigo. Eso es muy grave.

    Avicultura, de Las soledades de Babel (1991)

    Yo soy el pájaro / dijo un pájaro
    hasta que el gato lo cazó al vuelo
    y lo exhibió como un trofeo

    yo soy un pájaro / rectificó el pájaro
    pero a esta altura la humildad
    no le sirvió de nada.

    Despabílate amor, de El olvido está lleno de memoria (1995)

    Bonjour buon giorno guten morgen,
    despabílate amor y toma nota,
    sólo en el tercer mundo
    mueren cuarenta mil niños por día,
    en el plácido cielo despejado
    flotan los bombarderos y los buitres,
    cuatro millones tienen sida
    la codicia depila la amazonia.

    Buenos días good morning despabílate,
    en los ordenadores de la abuela ONU
    no caben más cadáveres de Ruanda
    los fundamentalistas degüellan a
    extranjeros,
    predica el papa contra los condones,
    Havelange estrangula a Maradona
    bonjour monsieur le maire
    forza Italia buon giorno
    guten morgen ernst junger
    opus dei buenos días
    good morning Hiroshima,
    despabílate amor
    que el horror amanece.

    Lento pero viene, de Preguntas al azar (1986)

    Lento pero viene
    el futuro se acerca
    despacio
    pero viene

    hoy está más allá
    de las nubes que elige
    y más allá del trueno
    y de la tierra firme

    demorándose viene
    cual flor desconfiada
    que vigila al sol
    sin preguntarle nada

    iluminando viene
    las últimas ventanas

    lento pero viene
    las últimas ventanas

    lento pero viene
    el futuro se acerca
    despacio
    pero viene

    ya se va acercando
    nunca tiene prisa
    viene con proyectos
    y bolsas de semillas
    con ángeles maltrechos
    y fieles golondrinas

    despacio pero viene
    sin hacer mucho ruido
    cuidando sobre todo
    los sueños prohibidos

    los recuerdos yacentes
    y los recién nacidos

    lento pero viene
    el futuro se acerca
    despacio
    pero viene

    ya casi está llegando
    con su mejor noticia
    con puños con ojeras
    con noches y con días

    con una estrella pobre
    sin nombre todavía

    lento pero viene
    el futuro real
    el mismo que inventamos
    nosotros y el azar

    cada vez más nosotros
    y menos el azar

    lento pero viene
    el futuro se acerca
    despacio
    pero viene

    lento pero viene
    lento pero viene
    lento pero viene

    Soledades, de Poemas de otros (1973-1974)

    Ellos tienen razón
    esa felicidad
    al menos con mayúscula
    no existe
    ah pero si existiera con minúscula
    seria semejante a nuestra breve
    presoledad

    después de la alegría viene la soledad
    después de la plenitud viene la soledad
    después del amor viene la soledad

    ya se que es una pobre deformación
    pero lo cierto es que en ese durable minuto
    uno se siente
    solo en el mundo

    sin asideros
    sin pretextos
    sin abrazos
    sin rencores
    sin las cosas que unen o separan
    y en es sola manera de estar solo
    ni siquiera uno se apiada de uno mismo

    los datos objetivos son como sigue

    hay diez centímetros de silencio
    entre tus manos y mis manos
    una frontera de palabras no dichas
    entre tus labios y mis labios
    y algo que brilla así de triste
    entre tus ojos y mis ojos

    claro que la soledad no viene sola

    si se mira por sobre el hombro mustio
    de nuestras soledades
    se vera un largo y compacto imposible
    un sencillo respeto por terceros o cuartos
    ese percance de ser buenagente

    después de la alegría
    después de la plenitud
    después del amor
    viene la soledad

    conforme
    pero
    que vendrá después
    de la soledad

    a veces no me siento
    tan solo
    si imagino
    mejor dicho si se
    que mas allá de mi soledad
    y de la tuya
    otra vez estas vos
    aunque sea preguntándote a solas
    que vendrá después
    de la soledad.

    Haiku nº20, de Rincón de haikus (1999)

    Cada suicida
    sabe dónde le aprieta
    la incertidumbre.

    Chau número tres, de Poemas de otros (1973-1974)

    Te dejo con tu vida
    tu trabajo
    tu gente
    con tus puestas de sol
    y tus amaneceres.

    Sembrando tu confianza
    te dejo junto al mundo
    derrotando imposibles
    segura sin seguro.

    Te dejo frente al mar
    descifrándote sola
    sin mi pregunta a ciegas
    sin mi respuesta rota.

    Te dejo sin mis dudas
    pobres y malheridas
    sin mis inmadureces
    sin mi veteranía.

    Pero tampoco creas
    a pie juntillas todo
    no creas nunca creas
    este falso abandono.

    Estaré donde menos
    lo esperes
    por ejemplo
    en un árbol añoso
    de oscuros cabeceos.

    Estaré en un lejano
    horizonte sin horas
    en la huella del tacto
    en tu sombra y mi sombra.

    Estaré repartido
    en cuatro o cinco pibes
    de esos que vos mirás
    y enseguida te siguen.

    Y ojalá pueda estar
    de tu sueño en la red
    esperando tus ojos
    y mirándote.

    Últimas palabras, de El mundo que respiro (2001)

    Hay mentiras que vuelan como albatros
    y otras que vibran como colibríes
    embustes enormes como aconcaguas
    y otros pequeñísimos como tréboles
    suele mentirse como se respira
    como se pestañea o se estornuda
    mentir en el amor es más difícil
    porque en el beso suenan las alarmas

    la verdad es tan pulcra tan extraña
    como el atajo que atraviesa un bosque
    no obstante lo peor lo imperdonable
    es mentir en momentos decisivos
    por ejemplo en las últimas palabras.

  • Reflexiona con un poema de… Victoria Ash

    Reflexiona con un poema de… Victoria Ash

    Las dos citas de la poeta Victoria Ash que se pueden encontrar en su blog Detrás de la piel las he querido destacar por un motivo:

    Nos enfrentamos a días muy duros en cuanto a lo sentimental, a la soledad, al frío, a la ausencia. La realidad actual inundada de pantallas nos lo va a ocultar y nos engañará con publifelicidad gritando a los cuatro vientos lo felices que somos todos.

    Estas citas de Victoria Ash nos recuerdan que el mejor regalo que podemos hacer a la gente que nos rodea es despegar la mirada del móvil y ofrecerles un abrazo, unas palabras y una sonrisa.

    Abrazos, palabras y sonrisas frente a frente y no mediante emoticonos o gifs es lo que realmente puede llenar de calor y de bienestar a los que están a nuestro alrededor, sean o no familia.

  • Poemareflexiona con … Manoel Ricardo de Lima

    Poemareflexiona con … Manoel Ricardo de Lima

    gosto do risco de perder os pés na areia

    Del poema ‘da minha janela nada é diferente‘ del libro «Quando todos os acidentes acontecen« (Kriller71, 2014).

    Esta misma sección ya se hizo eco de una poemareflexión con Martin Niemöller y su poema ‘Guardé silencio’. Ese poema, sea o no de él, ha mostrado a generaciones de lectores el peligro y riesgo que se corre por no protestar, no reivindicar y no participar en la vida pública.

    Hoy, el verso que hemos destacado se me viene repitiendo una y otra vez mientras paseo lentamente por la playa; disfruto corriendo (con lentitud) ese agradable riesgo, cosa harto difícil porque las cosas a nuestro alrededor van a gran velocidad. Una aceleración que nos está llevando a un sistema en el cual estamos muy poco en el presente, donde realmente se decide nuestro futuro. Este pensamiento me ha alarmado al comprobar lo amenazante que es para nuestro presente y futuro correr el riesgo de que la política, como participación en la vida pública, llegue a ser irrelevante.

  • 5 poemas de Alejandra Pizarnik

    5 poemas de Alejandra Pizarnik

    Alejandra Pizarnik (Buenos Aires, Argentina, 1936-1972). Poemas recogidos de Alejandra Pizarnik, Poesía completa (Ed. Lumen, 2016).

     

    Alejandra Pizarnik

    Como agua sobre una piedra, de Extracción de la piedra de locura (1968)

    A quien retorna en busca de su antiguo buscar
    la noche se le cierra como agua sobre una piedra
    como aire sobre un pájaro
    como se cierran dos cuerpos al amarse.

     

    Mendiga voz, de Los trabajos y las noches (1965)

    Y aún me atrevo a amar
    el sonido de la luz en una hora muerta,
    el color del tiempo en un muro abandonado.
    En mi mirada lo he perdido todo.
    Es tan lejos pedir. Tan cerca saber que no hay.

     

    Poema inédito:

    y sin ira
    y sin hora
    sin ahora
    sin orar
    sin arar en la memoria
    sin errar en el pasaje de la noche al amor
    y del amor a su espera
    y nos iremos en un corazón abandonado
    y nos iremos en el espacio abierto de tu mirada
    y nos iremos en un corazón que espera
    amarrado al borde de un precipicio
    no dibujar el itinerario
    no usar la pluma
    sino cuando hablen de pájaros
    nada prever
    para que nada no venga
    y nos iremos como se va la oscuridad
    en la madrugada de plegarias infantiles
    felicidad de nuestros ojos
    ávidos como quien silba junto a un lago
    silba el hecho de silbar
    o canta el hecho de cantar
    (una embarcación de papel atraviesa mi garganta
    adentro bogan dos niños mendigos
    andrajos audaces para despistar al viento
    a la brújula al designio de la noche)

     

    Poema de Textos de sombra y otros poemas (Ed. Sudamericana, 1982)

    golpean las sombras
    las sombras negras
    de los muertos
    nada sino golpes
    y se ha llorado
    nada sino golpes

     

    Artes invisibles, de Las aventuras perdidas (1958)

    Tú que cantas todas mis muertes.
    Tú que cantas lo que no confías
    al sueño del tiempo,
    descríbeme la casa del vacío,
    háblame de esas palabras vestidas de féretros
    que habitan mi inocencia.
    Con todas mis muertes
    yo me entrego a mi muerte,
    con puñados de infancia,
    con deseos ebrios
    que no anduvieron bajo el sol,
    y no hay una palabra madrugadora
    que le dé razón a la muerte,
    y no hay un dios donde morir sin muecas.

  • Poemareflexiona con… Martin Niemöller

    Poemareflexiona con… Martin Niemöller

    Estamos viviendo tiempos revueltos en los que no solemos mirar más allá de nuestro ombligo. Por eso el poema que os transcribo me hizo ‘poemareflexionar’ y lo he querido compartir con vosotros. Es un poema, ‘Guardé silencio‘, de Martin Niemöller (1892-1984), pastor luterano alemán.

    A pesar de su apoyo inicial a Hitler, a partir de 1933 fue crítico con el nazismo y constituyó un movimiento de resistencia denominado Iglesia Confesional. Fue arrestado por la Gestapo en 1937 y declarado culpable de traición, siendo confinado hasta el final de la guerra en los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau. Después de la guerra, pronunció innumerables conferencias, concluyéndolas a menudo con el presente poema.

    Tal y como dijo un personaje de la película Paterson de Jim Jarmusch: “la poesía traducida es como… tomar una ducha con impermeable”, por eso os dejo las dos versiones.

    Hoy más que nunca hace falta leerlo y reflexionar. Aquí tenéis la versión original:

    Als die Nazis die Kommunisten holten,
    habe ich geschwiegen;
    ich war ja kein Kommunist.

    Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
    habe ich geschwiegen;
    ich war ja kein Sozialdemokrat.

    Als sie die Gewerkschafter holten,
    habe ich nicht protestiert;
    ich war ja kein Gewerkschafter.

    Als sie die Juden holten,
    habe ich nicht protestiert;
    ich war ja kein Jude.

    Als sie mich holten,
    gab es keinen mehr, der protestieren konnte.

  • La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 21 – 25)

    La poesía y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (artículos 21 – 25)

    Después de un mes lleno de turbulencias políticas respecto a la legalidad o no de la participación en la vida política, la casualidad ha hecho que el primer artículo que nos toca poemizar este mes sea precisamente el que trata de esa participación.

    Artículo 21. Participación en la vida política 

    1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.

    2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país.

    3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.

    Este artículo protege aquellas iniciativas cuya meta es la promoción tanto del desarrollo de la comunidad como de la democracia como estilo de vida. Sin duda, la importancia de la participación ciudadana la convierte en una de las herramientas insustituibles de las sociedades democráticas, que permite diferenciar a los pueblos con libertad política de aquellos en los cuales no se respetan en su totalidad los elementos de expresión.

    Vamos a poner como ejemplo la reforma de la Constitución, algo que parece inamovible en España, pero que no lo es tanto en nuestro entorno más próximo: Alemania (60 veces), Irlanda (27), Francia (24), Bélgica (13) o Portugal (12) han modificado sus constituciones en diversas ocasiones a lo largo de las últimas décadas. En España, los cambios han sido solo dos, los producidos en 1992 y en 2011, y por la puerta de atrás, sin participación en la vida política.

    Artículo 22. Derechos económicos, sociales y culturales 

    Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

    Los Derechos económicos, sociales y culturales (siglas DESC) son los derechos humanos socioeconómicos, a diferencia de los derechos civiles y políticos. Los derechos económicos, sociales y culturales se incluyen en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 (DUDH) y se desarrolla su protección en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) de 1966.

    Los DESC hablan de cuestiones tan básicas para la dignidad humana como la alimentación, la salud, la vivienda, el trabajo, la educación y el agua.

    Todos los derechos humanos son indivisibles e interdependientes. Las violaciones de los DESC (por ejemplo, no proteger los derechos sobre las tierras de los pueblos indígenas, negar los derechos de educación a las minorías y prestar servicios de atención médica de manera no equitativa) a menudo están relacionadas con violaciones de los derechos civiles y políticos en forma de negaciones reiteradas. Del mismo modo que para el pleno disfrute del derecho a la libertad de expresión es necesario concentrar esfuerzos en favor del derecho a la educación, para el disfrute del derecho a la vida es preciso tomar medidas encaminadas a la reducción de la mortalidad infantil, las epidemias y la malnutrición. En España, las barreras para acceder a recursos legales aumentan la indefensión y agravan la pobreza.

    Artículo 23. Derecho al trabajo 

    1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

    2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

    3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

    4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

    Padre nuestro del s.XXI

    Padre nuestro,
    que estás en el cielo,
    sea prorrogado nuestro contrato el día de hoy;
    vuelva a nosotros la jornada de ocho horas;
    hágase un poco nuestra voluntad
    tanto en la ETT como en la empresa.
    Danos un poco de carne ahora ya
    y perdónanos querer salir a la hora,
    así como nosotros perdonamos
    las horas extras;
    no nos dejes caer en la tentación
    de afiliarnos a un sindicato,
    y líbranos del mal.
    Amén.

    Artículo 24. Derecho al descanso

    Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

    Karoshi es una palabra japonesa con la que no quisieras cruzarte. En español significa muerte por exceso de trabajo, y aunque parezca una leyenda urbana, es un fenómeno social reconocido en Japón desde 1987, cuando el ministerio de Salud empezó a recopilar estadísticas.

    El 5 de octubre de 2017 la autoridad laboral nipona estableció que en mayo de 2014 Miwa Sado, de 31 años, que trabajaba en las oficinas de la cadena pública de TV NHK, llevó a cabo 159 horas extras y libró solo dos días en el mes previo a su muerte como resultado de una «insuficiencia cardíaca congestiva».

    Artículo 25. Derecho a un nivel de vida digno

    1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

    2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

    Canciones sobre desigualdades sociales

    De manera más general y para que complemente las propuestas de los artículos anteriores, aquí os muestro una serie de recursos para organizar una Semana por los derechos humanos vinculada al área de plástica y la poesía.

    Es un apartado que puede utilizarse de dos formas distintas:

    1. Como una propuesta de trabajo global, durante una semana, sobre los derechos humanos. Con actividades específicas para cada una de las materias.
    2. Como una recopilación más de actividades sobre derechos humanos, para ser utilizadas de forma puntual en alguna materia.

    En algunas materias, se incluyen también (entre paréntesis) actividades correspondientes a otros apartados. Puedes consultar asimismo la lista de todas las propuestas disponibles en la Guía en el apartado tabla de propuestas, por si consideras alguna otra actividad más adecuada para una materia determinada.

    Para finalizar el artículo de este mes, solo nos queda pedir tu colaboración enviando nuevas propuestas de poemas poniéndote en contacto con nosotros.

    Gracias y hasta el mes que viene.

  • Reflexiona con un poema de… Joan Brossa

    Reflexiona con un poema de… Joan Brossa

    ¿Qué poeta no ha intentado definir en una u otra ocasión qué es la poesía? Más allá de la consabida respuesta de Bécquer -aquel «poesía eres tú»- nos detenemos en esta cita del poeta catalán Joan Brossa para abrir esta microsección dentro de la Revista de Poémame en la que, a partir de unos pocos versos, os invitamos a reflexionar («poemareflexionar») sobre qué es, hoy y para vosotros, la poesía.

    ¡Esperamos vuestras respuestas!