Poemas

  • 5 poemas de Sor Juana Inés de la Cruz

    5 poemas de Sor Juana Inés de la Cruz

    Sor Juana Inés de la Cruz fue una mujer con una inteligencia admirable, dueña de un Edén que existía: en su pensar, en su conocimiento tan vasto y en la delicadeza y fineza de sus líneas, que conmovió a las más altas esferas. Desde pequeña fue instruida y ella llevaba el gusto natural por instruirse, amante de las letras, profunda, audaz, elegante, sencilla, única…

    Una mujer adelantada a su tiempo, con una lucidez de pensamiento deslumbrante y una fuerza en su pluma implacable, firme, directa y, manejando tonos resplandecientes en todo cuanto escribía, llevaba la sinceridad a flor de piel. La honestidad en sus letras le retribuyó en el temor de muchos varones “ilustres” de su época para los que representó una seria amenaza intelectual.

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    Sor Juana tenía como don la gracia de poder abordar diversos temas sociales, espirituales, científicos y teológicos. Una mujer que devoraba cuanto conocimiento estaba a su alcance, exigiéndose siempre a sí misma, como ella lo narra en una de sus cartas a “Sor Filotea de la Cruz” (seudónimo del obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz), cortaba su cabello a cierta altura y ella debía aprender los temas que le interesaban antes que su trenza alcanzara su tamaño original nuevamente:

    Sor Juana tenía como don la gracia de poder abordar diversos temas sociales, espirituales, científicos y teológicos. Una mujer que devoraba cuanto conocimiento estaba a su alcance, exigiéndose siempre a sí misma, como ella lo narra en una de sus cartas a “Sor Filotea de la Cruz” (seudónimo del obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz), cortaba su cabello a cierta altura y ella debía aprender los temas que le interesaban antes que su trenza alcanzara su tamaño original nuevamente:

    …y era tan intenso mi cuidado, que siendo así que en las mujeres -y más en tan florida juventud- es tan apreciable el adorno natural del cabello, yo me cortaba de él cuatro o seis dedos, midiendo hasta dónde llegaba antes, e imponiéndome ley de que si cuando volviese a crecer hasta allí no sabía tal o tal cosa que me había propuesto deprender en tanto que crecía, me lo había de volver a cortar en pena de la rudeza. Sucedía así que él crecía y yo no sabía lo propuesto, porque el pelo crecía aprisa y yo aprendía despacio, y con efecto le cortaba en pena de la rudeza: que no me parecía razón que estuviese vestida de cabellos cabeza que estaba tan desnuda de noticias…

    Sor Juana contaba con generosos valles de frases certeras, que cual ballesta calada, dejaban destellos de luz en los ojos de quienes leían sus escritos, pero además hacían ver y sentir desde diversas perspectivas.

    Esta sinceridad a la hora de expresar sus opiniones escritas le valió la censura por parte de altas autoridades eclesiásticas; su único pecado fue la Carta Atenagórica, que escribiera en privado al referido obispo Manuel Fernández de Santa Cruz (a petición de él mismo y quien la sacaría a la luz) pero también fue quizá una de sus máximas glorias, una crítica hacia el discurso del padre y escritor portugués Antonio Vieira, miembro de la orden religiosa europea “Compañía de Jesús”.

    La forma en que confronta, demuestra y defiende su punto de vista teológico, hacen ver la esgrima tremenda e impecable que posee Sor Juana, añadiéndole grandes dosis de humildad y frescura de unos inagotables manantiales de espiritualidad y verdad.

    No había otra forma de callarle más que imponiéndole y es así que se impiden sus escritos, los acorralan, los enmudecen y hacen que su creadora los incinere… y aquí cualquiera que escriba sabe lo que significa ese dolor tan terrible de perder obras y creaciones; es como si uno, literalmente, cortase un miembro de su cuerpo, es una herida que se queda sangrante en el alma.

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    En base a sus escritos uno puede aventurarse a pensar que quizá fue la primera defensora en México de la libertad de expresión, además de ser la primer mujer del país en defender la igualdad de género, haciendo valer su derecho de estudio, escritura, opinión y conocimiento.

    Sin duda una de las más grandes pensadoras de habla hispana; sin duda un ícono de la inteligencia, delicadez y lucidez femenina.

    Sencillamente Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana: Sor Juana Inés de la Cruz.

    En que da moral censura a una rosa

    Rosa divina que en gentil cultura
    eres, con tu fragante sutileza,
    magisterio purpúreo en la belleza,
    enseñanza nevada a la hermosura.

    Amago de la humana arquitectura,
    ejemplo de la vana gentileza,
    en cuyo ser unió naturaleza
    la cuna alegre y triste sepultura.

    ¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
    soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
    y luego desmayada y encogida

    de tu caduco ser das mustias señas,
    con que con docta muerte y necia vida,
    viviendo engañas y muriendo enseñas!

    En que satisfaga un recelo

    Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
    como en tu rostro y en tus acciones vía
    que con palabras no te persuadía,
    que el corazón me vieses deseaba.

    Y Amor, que mis intentos ayudaba,
    venció lo que imposible parecía,
    pues entre el llanto que el dolor vertía,
    el corazón deshecho destilaba.

    Baste ya de rigores, mi bien, baste,
    no te atormenten más celos tiranos,
    ni el vil recelo tu quietud contraste

    con sombras necias, con indicios vanos:
    pues ya en líquido humor viste y tocaste
    mi corazón deshecho entre tus manos.

    Procura desmentir los elogios

    Éste que ves, engaño colorido,
    que, del arte ostentando los primores,
    con falsos silogismos de colores
    es cauteloso engaño del sentido;

    éste en quien la lisonja ha pretendido
    excusar de los años los horrores
    y venciendo del tiempo los rigores
    triunfar de la vejez y del olvido:

    es un vano artificio del cuidado;
    es una flor al viento delicada;
    es un resguardo inútil para el hado;

    es una necia diligencia errada;
    es un afán caduco, y, bien mirado,
    es cadáver, es polvo, es sombra, es nada.

    Quéjase de la suerte

    ¿En perseguirme, mundo, qué interesas?
    ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento
    poner bellezas en mi entendimiento
    y no mi entendimiento en las bellezas?

    Yo no estimo tesoros ni riquezas,
    y así, siempre me causa más contento
    poner riquezas en mi entendimiento
    que no mi entendimiento en las riquezas.

    Y no estimo hermosura que vencida
    es despojo civil de las edades
    ni riqueza me agrada fementida,

    teniendo por mejor en mis verdades
    consumir vanidades de la vida
    que consumir la vida en vanidades.

    Redondillas

    Hombres necios que acusáis
    a la mujer sin razón,
    sin ver que sois la ocasión
    de lo mismo que culpáis:

    si con ansia sin igual
    solicitáis su desdén,
    ¿por qué queréis que obren bien
    si las incitáis al mal?

    Cambatís su resistencia
    y luego, con gravedad,
    decís que fue liviandad
    lo que hizo la diligencia.

    Parecer quiere el denuedo
    de vuestro parecer loco
    el niño que pone el coco
    y luego le tiene miedo.

    Queréis, con presunción necia,
    hallar a la que buscáis,
    para pretendida, Thais,
    y en la posesión, Lucrecia.

    ¿Qué humor puede ser más raro
    que el que, falto de consejo,
    él mismo empaña el espejo,
    y siente que no esté claro?

    Con el favor y desdén
    tenéis condición igual,
    quejándoos, si os tratan mal,
    burlándoos, si os quieren bien.

    Siempre tan necios andáis
    que, con desigual nivel,
    a una culpáis por crüel
    y a otra por fácil culpáis.

    ¿Pues como ha de estar templada
    la que vuestro amor pretende,
    si la que es ingrata, ofende,
    y la que es fácil, enfada?

    Mas, entre el enfado y pena
    que vuestro gusto refiere,
    bien haya la que no os quiere
    y quejaos en hora buena.

    Dan vuestras amantes penas
    a sus libertades alas,
    y después de hacerlas malas
    las queréis hallar muy buenas.

    ¿Cuál mayor culpa ha tenido
    en una pasión errada:
    la que cae de rogada,
    o el que ruega de caído?

    ¿O cuál es más de culpar,
    aunque cualquiera mal haga:
    la que peca por la paga,
    o el que paga por pecar?

    Pues ¿para qué os espantáis
    de la culpa que tenéis?
    Queredlas cual las hacéis
    o hacedlas cual las buscáis.

    Dejad de solicitar,
    y después, con más razón,
    acusaréis la afición
    de la que os fuere a rogar.

    Bien con muchas armas fundo
    que lidia vuestra arrogancia,
    pues en promesa e instancia
    juntáis diablo, carne y mundo.

  • Poemareflexiona con… Francisco Javier Irazoki

    Poemareflexiona con… Francisco Javier Irazoki

    Algunas personas me preguntan por qué la poesía que escribo es política, social o reivindicativa. La verdad, nunca me he parado a pensar qué tipo de poesía escribo; simplemente lo hago.

    Escribo así porque, tal y como nos dice Irazoki «la poesía no es una delicadeza decorativa, sino una intensidad de la mirada que despierta a la conciencia».

    Y tú, escritor/escritora de Poémame, ¿crees que la poesía no puede ser simplemente una delicadeza decorativa?, ¿crees que solo  ha de despertar conciencias?

    Opina en la sección de comentarios. Gracias.

  • Érase una vez… la poesía de Cirratus

    Érase una vez… la poesía de Cirratus

    Cirratus, también conocido como Luís Ángel López Vélez, es experto en tomar cafés con la vida y sonreírle. Probablemente sea de esos momentos que surge la poesía que nos regala ya sea a través de su cuenta de Twitter (@cirratus_), su cuenta en Poémame (@cirratus) o su blog.

    El primer poema que publicó en Poémame ya avisó que algo bueno había llegado:

    Estrellas compartidas…

    Hoy he vuelto una vez más
    al hayedo que nos desnudó los sueños,
    sigue aquí, impasible al tiempo.

    Muestra aún las marcas tatuadas
    en cada tronco profanado,
    y huelen todavía los besos cobijados
    entre sus hojas perennes.

    Se perfuma el aire de tomillo y brezo,
    que se mezcla con el jazmín de tu recuerdo,
    mientras ceden mis pasos vacilantes.

    Hoy es el ayer de abrazos infinitos,
    de miradas a un cielo encendido
    en busca de una estrella compartida
    para morir algún día.

    He regresado a buscarte
    para decir una vez más que te quiero,
    y me he tatuado en las arrugas
    el perfil indeleble de tus ojos.

    En este viejo tronco retorcido
    ha de vivir eternamente,
    cautivo de una piel que ya no siente.

    Ves amor;
    nuestra estrella sigue allí,
    donde un día la pusimos
    para ser retiro eterno.

    He vuelto para mirarla una vez más,
    para decirla que voy,
    que deje encendida su estela
    y así encontrar el camino,
    que se van agotando el tiempo y la vida.

    Me embargó un cúmulo de sensaciones y aromas que se me clavaron en el alma. Después de seguir leyendo más poemas suyos me di cuenta que su poesía va dotada de una maravillosa carga emocional (entiéndase carga emocional como una tormenta intangible que asola el alma), así como de cierta crudeza que la hace única y especial. Se funden en sus versos una mezcolanza de sentimiento, poesía, y paso del tiempo (de la mano de la memoria y los recuerdos), que hacen que, sin apenas darse cuenta, al lector se le encienda una llamita en su interior. De hecho, afirma que “somos emociones”, y sabe cómo despertar la emoción perfecta en el momento adecuado, ya sea con un poema suave como una caricia, o afilado como un alfiler.

    Sobran palabras cuando la poesía puede hablar por sí misma, así que les dejo aquí una pequeña selección de sus poemas. Déjense enamorar….

    A veces

    A veces
    me escondo del tiempo
    detrás de tu magia.

    A veces
    se abre una puerta
    que estaba cerrada.

    A veces
    me pongo unas alas
    cosidas al pecho.

    A veces
    regreso de dentro
    en busca del alba.

    Y a veces…

    A veces
    cuando llego,
    no encuentro nada…

    Una sonrisa es la llave

    Una sonrisa es la llave
    que abre el corazón
    en armónico gesto,
    una sonrisa
    es una mirada al alma,
    un beso que se da sin serlo…

    Puede que no dure mucho

    Puede que no dure mucho
    este paisaje,
    esta luna que nos mira,
    este sueño imaginario,
    este beso de otoño
    en esta primavera…

    Acabo este artículo invitándoles a dar un paseo por los versos de este autor con la promesa que no les dejará indiferente. Y si se me permite, pongo el cierre con uno de mis poemas favoritos:

    A veces muere la poesía

    Tantos versos
    agolpados en la memoria,
    tantas runas esperando
    un chamán capaz de interpretarlas,
    poniendo en orden su rima.

    Vomitar un poema
    casi se hace indispensable,
    no por el hecho de ordenar los sentimientos,
    sino por la ausencia de los mismos
    y la turbación que ello causa.

    Quién no ha escrito un verso
    como antesala de un sollozo
    que sin saberlo se convierte en poesía,
    quién no ha llorado tinta
    mientras el corazón le dolía.

    Tener tantos versos
    agolpados en la memoria,
    que el espacio y el tiempo
    se funden en uno,
    incapaces de ser más que un instante pasajero.

    Ese instante donde el puño
    aprieta con desdén la pluma
    ajusticiando el momento,
    y entonces muere un poema entre las manos
    desangrado sobre el lienzo de la vida.

    Esa vida que se torna caprichosa
    haciendo del destino un «ya veremos»
    y asfixia el pulso y el alma,
    dejando morir los versos sin llegar a ser
    ese «quizás» que nos salve la existencia.

    A veces,
    la poesía muere
    ahogada por el puño del destino.

  • Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    Poemareflexiona con …. W.S.Merwin (II)

    De la misma manera que vamos publicando la sección 13 preguntas y un poeta, queremos darte las gracias por haber llegado a los trece  Poemareflexiona con… y la mejor manera de hacerlo es con un poema de W.S.Merwin a quien ya le dedicamos una reflexión hace unas semanas.

    Con este poema queremos destacar la importancia de agradecer a las personas que nos rodean toda la atención que nos prestan, por pequeña que ésta sea.

    Listen

    with the night falling we are saying thank you

    we are stopping on the bridges to bow from the railings

    we are running out of the glass rooms

    with our mouths full of food to look at the sky

    and say thank you

  • Poemareflexiona con… Matilde Campilho

    Poemareflexiona con… Matilde Campilho

    Habla de una astrolírica nostalgia …

    … de unos años anteriores al 2017 cuando la libertad de expresión en España era mucho mayor que la que tenemos ahora.

    Es un poema más o menos de exilio …

    … palabra silenciada y oculta con la que finaliza la España del 2017 y comienza la del 2018.

    … interior, silencioso y mudo, al que un sector de la población que opina de forma diferente se ve abocado.

    Una España negra que el año 2017:

    • Condena a un año de cárcel y a siete de inhabilitación a una tuitera murciana, Cassandra.
    • Condena a un año de cárcel al cantante madrileño de Def con dos, César Strawberry.
    • Condena a un año de cárcel al tuitero bilbaíno Alfredo Remírez por tuitear unos versos del rapero Los Chikos del Maíz.
    • Condena a tres años y medio de cárcel por el contenido de sus canciones al rapero mallorquín Valtonyc.
    • Condena a 2 años y un día a los raperos de Zaragoza de La insurgencia, por enaltecimiento del terrorismo.
    • Mantiene en prisión provisional y sin fianza a los líderes de asociaciones ciudadanas catalanas como ANC y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart.
    • Sanciona económicamente al vocalista de la banda Rokavieja tras pronunciar la frase ‘mucha policía, poca diversión‘ del grupo Eskorbuto durante la intervención de agentes municipales en uno de sus conciertos en Yecla (Murcia).
    • Sanciona a la fotógrafa Esther Yáñez por fotografiar una cacerolada promovida por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) ante la sede del Partido Popular en Madrid, en protesta por la negativa del PP a la ley catalana antidesahucios.
    • Sanciona a Axier López, fotógrafo y reportero de la revista Argia porque compartió en su cuenta de Twitter unas instantáneas de la detención en Eibar de la activista Naroa Ariznabarreta.
    • Sanciona a Mercè Alcocer, periodista de Catalunya Radio, por presunta desobediencia a la autoridad, cuando cubría la entrada de Jordi Pujol y Marta Ferrusola en la Audiencia Nacional.

    Estos son solo unos pocos ejemplos de atentados contra la poesía rap, la poesía fotográfica o la poesía de la expresión no violenta que se han dado por toda la geografía española.

    No son casos aislados, también la periodista Cristina Fallarás fue multada con 600 euros cuando participaba en una protesta por el asesinato de reporteros en México; el Colegio de Periodistas de Galicia denunció amenazas policiales a la prensa que cubría un desalojo policial en Santiago de Compostela de un Centro Social Ocupado; y Raúl Solís fue el primer periodista en Sevilla sancionado mientras trabajaba cubriendo una protesta contra el autobús ‘ultra’ de Hazte Oír.

    Es un poema más o menos de exilio … 

    … algo intrínseco a la poesía y que han sufrido multitud de poetas: Benedetti, Gelman, Neruda, Alberti, Emilio Prados, Ramón Gómez de la Serna, Cernuda, Juan Ramón Jiménez, Guillén, Machado, … más los que añadáis en los comentarios de esta entrada.

  • Poemareflexiona con… Ángel González

    Poemareflexiona con… Ángel González

    Cierto, pero por otro lado, el olvido está lleno de memoria. A los 10 años de la muerte de Ángel González, Poémame no te olvida.

  • 5 poemas de Alfonsina Storni

    5 poemas de Alfonsina Storni

    Retrato de la poeta argentina Alfonsina Storni (1892-1938).

    Hablar de Alfonsina Storni es hablar de sensibilidad pura, de anhelo,  de la esencia del ser plasmada en letras.

    Alfonsina fue una dama fina y delicada, de una exquisita sencillez, según relatan algunos autores que le conocieron, que nos traslada hacia un sentir puramente femenino, a ese lado de mujer que muchas veces no es comprendido por el varón en una época machista. Así, escribe y se da a conocer en un medio dominado en gran parte por varones poetas, por ejemplo de la altura de Amado Nervo, y se desenvuelve de forma majestuosa y única destacándose por la sensibilidad de sus versos.

    Nos pasea por paisajes de ternura, pasión, y nostalgia. Sus letras nos llevan melancólicamente a la reflexión y erizan la piel por la delicada forma en que aborda de forma directa su sentir:

    Huye hacia los bosques,
    Vete a la montaña;
    Límpiate la boca;
    Vive en las cabañas;
    Toca con las manos
    La tierra mojada;
    Alimenta el cuerpo
    Con raíz amarga;
    Bebe de las rocas;
    Duerme sobre escarcha;
    Renueva tejidos
    Con salitre y agua;
    Habla con los pájaros
    Y lévate al alba.
    Y cuando las carnes
    Te sean tornadas,
    Y cuando hayas puesto
    En ellas el alma
    Que por las alcobas
    Se quedó enredada,
    Entonces, buen hombre,
    Preténdeme blanca,
    Preténdeme nívea,
    Preténdeme casta.

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    Etiquetada como una escritora feminista, Alfonsina rompe con varios estilos de poesía y trae a la época algo más fresco, que destaca por mover las fibras en su género y ser reconocida y escoltada por varios Poetas de su tiempo. Su vida amorosa fue un misterio, tanto así que nunca se reveló la paternidad de su hijo. Fue, una mujer que guardó para sí mucho y que mostraba ese paraíso interno, melancólico y cristalino a través de sus letras; que revelan su personalidad y su encanto:

    Mariposa triste, leona cruel,
    Di luces y sombra todo en una vez.
    Cuando fui leona nunca recordé
    Cómo pude un día mariposa ser.
    Cuando mariposa jamás me pensé
    Que pudieras un día zarpar o morder.

    Finalmente, sabida de que era víctima de cáncer mamario y del poco avance en la época en cuanto a tratamientos, no quiso vivir con ese sufrimiento a cuestas:

    Tengo el presentimiento que he de vivir muy poco.
    Esta cabeza mía se parece al crisol,
    Purifica y consume.
    Pero sin una queja, sin asomo de horror.

    Alfonsina decide terminar con su vida, de una forma discreta, durante la noche en uno de sus descansos en Mar del Plata. Una de sus sandalias se halló en uno de los peñascos de la costa y su cuerpo fue encontrado flotando de mañana cerca de la playa.

    Para Alfonsina el suicidio era algo que podía decidirse a voluntad. Ella tomó esa opción y nos dejó su legado en letras, como una delicada brisa.

    Animal cansado

    Quiero un amor feroz de garra y diente
    Que me asalte a traición en pleno día,
    Y que sofoque esta soberbia mía,
    Este orgullo de ser todo pudiente.
    Quiero un amor feroz de garra y diente
    Que en carne viva inicie mi sangría,
    A ver si acaba esta melancolía
    Que me corrompe el alma lentamente.
    Quiero un amor que sea una tormenta,
    Que todo rompe y lo remueve todo
    Porque vigor profundo la alimenta.
    Que pueda reanimarse allí mi lodo,
    mi pobre lodo de animal cansado,
    Por viejas sendas, de rodar, hastiado.

    Alma desnuda

    Soy un alma desnuda en estos versos,
    Alma desnuda, que angustiada y sola,
    Va dejando sus pétalos dispersos.
    Alma que puede ser una amapola,
    Que puede ser un lirio, una violeta,
    Un peñasco, una selva y una ola.
    Alma que como el viento vaga inquieta,
    Y ruge cuando está sobre los mares,
    Y duerme dulcemente en una grieta.
    Alma que adora, sobre sus altares,
    Dioses que no se bajan a cegarla;
    Alma que no conoce valladares.
    Alma que fuera fácil dominarla
    Con sólo un corazón que se partiera
    Para en su sangre cálida regarla
    Alma que cuando está en la primavera
    Dice al invierno que demora: vuelve,
    Caiga tu nieve sobre la pradera.
    Alma que cuando nieva, se disuelve
    En tristezas, clamando por las rosas
    Con que la primavera nos envuelve.
    Alma, que a ratos, suelta mariposas
    A campo abierto, sin fijar distancia,
    Y les dice: libad sobre las cosas.
    Alma que ha de morir de una fragancia,
    De un suspiro, de un verso en que se ruega,
    Sin perder, a poderlo, su elegancia.
    Alma que nada sabe y todo niega.
    Y negando lo bueno el bien propicia,
    Porque es negando como más se entrega.
    Alma que suele haber como delicia
    Palpar las almas, despreciar la huella,
    Y sentir en la mano una caricia.
    Alma que siempre disconforme de ella,
    Como los vientos vaga, corre y gira;
    Alma que sangra y sin cesar delira
    Por el oro precioso de una estrella.

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    Un sol

    Mi corazón es como un dios sin lengua,
    Mudo se está a la espera del milagro,
    He amado mucho, todo amor fue magro,
    Que todo amor lo conocí con mengua.
    He amado hasta llorar, hasta morirme.
    Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
    Pero yo espero algún amor natura
    Capaz de renovarme y redimirme.
    Amor que fructifique mi desierto
    Y me haga brotar ramas sensitivas,
    Soy una selva de raíces vivas,
    Sólo el follaje suele estarse muerto.
    ¿En dónde está quien mi deseo alienta?
    ¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
    Vulgar estorbo, pálido follaje
    Distinto al tronco fiel que lo alimenta.
    ¿En dónde está el espíritu sombrío
    De cuya opacidad brote la llama?
    Ah, si mis mundos con su amor inflama
    Yo seré incontenible como un río.
    ¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
    Ha de traer su gran verdad sabida…
    Hielo y más hielo recogí en la vida:
    Yo necesito un sol que me disuelva.

    Soy

    Soy suave y triste si idolatro,
    puedo bajar el cielo hasta mi mano cuando
    El alma de otro al alma mía enredo.
    Plumón alguno no hallarás más blando.
    Ninguna como yo las manos besa,
    Ni se acurruca tanto en un ensueño,
    Ni cupo en otro cuerpo, así pequeño,
    Un alma humana de mayor terneza.
    Muero sobre los ojos, si los siento
    Como pájaros vivos, un momento,
    Aletear bajo mis dedos blancos.
    Sé la frase que encanta y que comprende
    Y sé callar cuando la luna asciende
    Enorme y roja sobre los barrancos.

    Voy a dormir

    Dientes de flores, cofia de rocío,
    manos de hierbas, tú, nodriza fina,
    tenme prestas las sábanas terrosas
    y el edredón de musgos escardados.
    Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
    Ponme una lámpara a la cabecera;
    una constelación, la que te guste;
    todas son buenas: bájala un poquito.
    Déjame sola: oyes romper los brotes…
    te acuna un pie celeste desde arriba
    y un pájaro te traza unos compases
    para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
    si él llama nuevamente por teléfono
    le dices que no insista, que he salido…

  • Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller, ¿quién es el autor?

    Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller, ¿quién es el autor?

    Poema «No Caminho, com Maiakóvski» por Eduardo Alves da Costa

    La poesía, guste o no, es, como todo en la vida, política. Eso debieron pensar tanto Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller cuando se vieron envueltos en la turbulencia del poema o poemas que vamos a comentar a continuación.

    El tiempo ha hecho que un poema que se viene repitiendo a lo largo de los años tenga diversos títulos, autores y versiones. Investigas y cada vez la autoría se complica más, pero lo que aquí nos interesa es el mensaje que nos transmite el poema. Después, la elección de su autor y título es del lector.

    Empezamos por el que parece que es el original del poema polémico, un fragmento a su vez del poema “No caminho com Maiakovski”, de Eduardo Alves da Costa, (Niterói, Rio de Janeiro, 6 de marzo de 1936):

    […]

    Na primeira noite eles se aproximam

    e roubam uma flor

    do nosso jardim.

    E não dizemos nada.

    Na segunda noite, já não se escondem;

    pisam as flores,

    matam nosso cão,

    e não dizemos nada.

    Até que um dia,

    o mais frágil deles

    entra sozinho em nossa casa,

    rouba-nos a luz, e,

    conhecendo nosso medo,

    arranca-nos a voz da garganta.

    E já não podemos dizer nada.

    […]

    El hecho de que aparezca el nombre de Mayakovski en el título del poema anterior es un primer paso hacia la confusión y hace creer que el poema titulado Libertad de expresión, es de Vladímir Vladímirovich Mayakovski, (Baghdati, Georgia 1893, Moscú 1930), poeta y dramaturgo y una de las figuras más relevantes de la poesía rusa de comienzos del siglo XX:

    La primera noche,

    ellos se acercan

    y toman una flor de nuestro jardín.

    No decimos nada.

    La segunda noche

    ya no se esconden,

    pisan las flores,

    matan a nuestro perro

    y no decimos nada.

    Hasta que un día,

    el más frágil de ellos,

    entra solo a nuestra casa,

    nos roba la luna,

    y conociendo nuestro miedo,

    nos arranca la voz de la garganta.

    Y porque no dijimos nada,

    ya no podemos decir nada.

    A partir de esta versión original aparece el poema titulado “Ellos vinieron” cuya autoría se le asigna a Bertolt Brecht, (Augsburgo 1898 – Berlín 1956), dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del llamado teatro épico:

    Primero se llevaron a los negros

    Pero no me importó

    Porque yo no era negro

    En seguida se llevaron algunos obreros

    Pero no me importó

    Porque yo no era obrero.

    Después prendieron a los miserables

    Pero no me importó

    Porque yo no era miserable

    Después agarraron algunos desempleados

    Pero como yo tengo mi empleo

    Tampoco me importó

    Ahora me están llevando a mí

    Pero ya es tarde

    Como yo no me preocupé por nadie

    Nadie se preocupa por mí.

    Si no había suficiente con esta versión, Martin Niemöller (1892-1984), pastor luterano alemán, parece ser que escribió otra diferente. Niemöller reaccionó contra el nazismo en 1933 cuándo Hitler impuso sobre las iglesias protestantes el párrafo ario que excluiría de la iglesia a todo creyente con antepasados judíos.

    Un día vinieron y se llevaron a mi vecino que era judío

    Como yo no soy judío, no me molestó

    El día siguiente vinieron y se llevaron a mi otro vecino que era comunista

    Como yo no soy comunista, no me molestó

    Al tercer día, vinieron y se llevaron a mi vecino que era católico

    Como yo no soy católico, no me molestó

    Al cuarto día vinieron y me llevaron

    Ya no quedaba nadie para protestar…

    A partir de aquí ya hay multitud de versiones, adaptaciones o traducciones, incluso Poémame publicó un Poemareflexiona con… Martin Niemöller hace unas semanas:

    Primero se llevaron a los comunistas,

    pero a mi no me importó porque yo no lo era;

    enseguida se llevaron a unos obreros,

    pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era;

    después detuvieron a los sindicalistas,

    pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista;

    luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso,

    tampoco me importó.

    Ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde.

    Algunos dicen que la cita auténtica parte de un sermón de Martín Niemöller en la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern (Alemania) que dice así:

    Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,

    guardé silencio, porque yo no era comunista.

    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

    guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.

    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

    no protesté, porque yo no era sindicalista.

    Cuando vinieron a buscar a los judíos,

    no protesté, porque yo no era judío.

    Cuando vinieron a buscarme,

    no había nadie más que pudiera protestar.

    Como curiosidad y para finalizar el relato de esta historia, hemos encontrado una noticia según la cual, en un espacio reservado a la memoria del horror, como es el Museo del Holocausto en Washington, la presentación del poema tiene una particularidad, se le ha eliminado/censurado nada menos que su primera frase, aquella con la que Niemöller invariablemente iniciaba su exposición:

    Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

    Sea como sea, la realidad se empeña en que este poema sea hoy más actual que nunca.

    El ‘no decir nada’ de la versión original, o el ‘no me importó’ de Brecht, o el ‘no me molestó’ o ‘no era’ de Niemöller son un espejo frente a nosotros que nos muestra lo que somos realmente y hace que la poesía, como arma cargada de futuro que es, nos haga cuestionarnos a nosotros mismos:

    ¿No será que buena parte de nosotros, de nuestra sociedad, ha cedido y continua cediendo su libertad por comodidad?

  • Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    «Me olvidé de fijar el grafito», Luca Argel (Kriller71 ediciones, 2015)

    Estamos con un nuevo año por delante, lo miramos y, con lo rápido que pasa el tiempo, es como si ya empezásemos a despedirlo.

    La versión original en portugués de estos versos de Luca Argel (a quien ya dedicamos un poemareflexiona ) es:

    olhar

    já seria uma espécie de despedida

  • «Enganchados» a la poesía de Félix Santiago

    «Enganchados» a la poesía de Félix Santiago

    La poesía de Félix Santiago o @cafe_lix (como firma sus textos en Poémame o en su perfil de Instagram) «engancha». Engancha por su ingenio y originalidad. Engancha por el uso de metáforas y símbolos, aparentemente sencillos y cercanos, pero que golpean en el punto preciso para  que el lector no puede ya pasar por alto.

    He llenado la tina de tréboles para hundirme en ellos
    para dejarme atrapar por su olor a suerte (…)

    Entre el verso y la prosa poética, sus letras consiguen encender esa bombilla en la azotea y que te quedes en ella… esperando encontrar entre líneas el interruptor que la hizo encender, disfrutando de su lectura. Enganchada.

     

    El primero es para mí

    Porque hay gente que se ríe contigo y no saben lo que hay detrás. Porque puedes verte en sus ojos y partirte en risa y frente al espejo quebrar en llanto.

    Porque hay gente que te desea tanto bien como mal, tanto amor como desamor, que no puede con tu tristeza y decide llevarla a cuestas contigo para reírse de ella cuando tú no puedas más y luego dejarte.

    Porque hay gente que no te abandona aunque tú lo quieras. Porque hay gente que se queda aunque te exaspere su (no) presencia.

    Porque hay música que te toca las entrañas y remueve tus recuerdos. Porque el pasado que no muere te mata y te ancla a la nada. Porque hay colores pasteles que no te quedan y los grises son nubes muy pequeñas para tanta tormenta.

    Porque el café no sabe a gloria en los días alegres ni las mentiras parten en dos a quien siempre las cree y no las descubre. Porque hay más sexo entre un cruce de miradas de dos segundos que en media hora de gemidos , porque una sonrisa en la boca correcta es más letal que el arsénico pero más dulce que la miel y un té con tres de azúcar -en los días fríos.

    Porque está quien me dijo: Nadie te va a amar como yo -como no me lo merecía- y esa profecía no deja de cumplirse y me muerde cada que un amor toca la puerta y se esconde mientras intento observar por la mirilla.

    Porque está(n) ella(s) que me lee(n) y se burla(n).

    Porque está él que ahora busca una nueva vida lejos y otro que nunca lo supo.

    Porque estoy yo que escribo para ahogarme en el pasado que retorna y pisar de puntas el futuro que no llega, que me corto la piel entre tantos hilos rojos. Que no sé soltar lo que ya no me sostiene y que floto sin despegarme del suelo.

    Porque estamos (des)unidos en palabras que nadie escribe y en rimas que no existen, en canciones que no se bailan, en colores que el caleidoscopio no refleja, en lluvia que nunca cae, en corazones que no se rompen y en sonrisas que no iluminan ciudades.

    Porque está él que es todo lo púrpura que encuentro en una canción triste y está ella que tiene aires de saber a azul y rojo, combinados.

     

    Duend3

    Si es por mí, que el universo te dé todo lo que le pides
    que la gente se canse de ti, de tu maravillosa risa
    que se harten de que su vida se ilumine con tu presencia.

    Que a ti no te importe.

    Espero que hagas pataletas para conseguir lo que quieres
    porque crees que te lo mereces
    que es lo justo
    espero que el suelo por donde flotes se muera por subir a la altura de las plantas de tus pies.

    Y florezca(s).

    Si es por mí, que las únicas veces que llores sea porque no te cabe tanta felicidad en el pecho y se te salga por los ojos en forma de recuerdos futuros.

    Para que te hagas nube.

    Que los arcoíris te salgan de la boca y guíen a cualquier duende -como yo- al tesoro que hay en tu cabeza.

    Porque tú eres camino y hueles a vida.

    Si es por mí, que siempre tengas días a blanco y negro para que cada mañana decididas entre pintarlos como quieras o cerrar el cuaderno para seguir durmiendo
    pues hay días que no valen el esfuerzo.

    Y eso está bien.

    Espero que logres volver a ser eso que nunca fuiste
    que me mojes los parpados -con besos- a la distancia
    me sostengas tan fuerte que parezca que aún estás aquí.

    Porque sí lo estás.

    Si es por mí, que nada ni nadie te quite la alegría
    que tus orugas siempre se transformen en mariposas
    y que tus luciérnagas nunca mueran.

    Porque tú eres
    y siempre serás jardín.

     

    Treinta y uno cero ocho

    Desde aquí se puede ver
    la cantidad de tristeza que hay en tu taza de café
    y yo quisiera un sorbo.

    Me explico:
    disculpa por querer colorear cada lágrima que salía de tus comisuras
    es que el peso de algo que no es mio siempre me llama cuando lo veo reflejado en alguien más y se me hace inevitable no querer colgarme de sus pies para evitar que anden por el mundo así,flotando.
    Disculpa por abrirme el pecho ofreciéndote un lugar donde dejar toda la basura que llevas a cuestas pero es que mientras me esquivabas la mirada en tu espalda me pedía que te arropara y a mí las palabras que no salen de la boca siempre me han dominado.
    Lo siento, no quería hacerme puesto en tu vida solo me tocó montar el mismo bus que a ti pero tu parada llegó antes y a mí me quedó estar sentado junto a puesto vacío.

    Me recontra explico:
    Tus caricias en mi pelo no generan nada más que una explosión de estrellas debajo de mis párpados
    pero en serio, perdóname, yo no quería que mi lista de cosas que jamás voy a necesitar en la vida se viera tachada con tu nombre
    debí quedarme viendo a través de la ventana del bus cómo te marchabas.
    Siento que no sepas nada de esto pero no podría soportar el momento en que me soples los párpados
    apagues las luces de mi ciudad
    me partas la piernas
    precipites mis nubes
    desatures mi arcoiris
    explotes
    me dejes fueras de la habitación
    me hagas correrme
    o que luego me pidas que me marche mientras al mismo tiempo me sostienes por la cintura con los dientes.

    Debo tomar otro bus.
    Debo tomar otro bus.

    Me obligaré a tomar otro bus.

    Porque desde aquí se puede ver
    la cantidad de tristeza que hay en tu taza de café
    y yo quisiera un sorbo
    con
    tres
    de
    azúcar.