Poemas

  • 5 poemas de Alfonsina Storni

    5 poemas de Alfonsina Storni

    Retrato de la poeta argentina Alfonsina Storni (1892-1938).

    Hablar de Alfonsina Storni es hablar de sensibilidad pura, de anhelo,  de la esencia del ser plasmada en letras.

    Alfonsina fue una dama fina y delicada, de una exquisita sencillez, según relatan algunos autores que le conocieron, que nos traslada hacia un sentir puramente femenino, a ese lado de mujer que muchas veces no es comprendido por el varón en una época machista. Así, escribe y se da a conocer en un medio dominado en gran parte por varones poetas, por ejemplo de la altura de Amado Nervo, y se desenvuelve de forma majestuosa y única destacándose por la sensibilidad de sus versos.

    Nos pasea por paisajes de ternura, pasión, y nostalgia. Sus letras nos llevan melancólicamente a la reflexión y erizan la piel por la delicada forma en que aborda de forma directa su sentir:

    Huye hacia los bosques,
    Vete a la montaña;
    Límpiate la boca;
    Vive en las cabañas;
    Toca con las manos
    La tierra mojada;
    Alimenta el cuerpo
    Con raíz amarga;
    Bebe de las rocas;
    Duerme sobre escarcha;
    Renueva tejidos
    Con salitre y agua;
    Habla con los pájaros
    Y lévate al alba.
    Y cuando las carnes
    Te sean tornadas,
    Y cuando hayas puesto
    En ellas el alma
    Que por las alcobas
    Se quedó enredada,
    Entonces, buen hombre,
    Preténdeme blanca,
    Preténdeme nívea,
    Preténdeme casta.

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    Etiquetada como una escritora feminista, Alfonsina rompe con varios estilos de poesía y trae a la época algo más fresco, que destaca por mover las fibras en su género y ser reconocida y escoltada por varios Poetas de su tiempo. Su vida amorosa fue un misterio, tanto así que nunca se reveló la paternidad de su hijo. Fue, una mujer que guardó para sí mucho y que mostraba ese paraíso interno, melancólico y cristalino a través de sus letras; que revelan su personalidad y su encanto:

    Mariposa triste, leona cruel,
    Di luces y sombra todo en una vez.
    Cuando fui leona nunca recordé
    Cómo pude un día mariposa ser.
    Cuando mariposa jamás me pensé
    Que pudieras un día zarpar o morder.

    Finalmente, sabida de que era víctima de cáncer mamario y del poco avance en la época en cuanto a tratamientos, no quiso vivir con ese sufrimiento a cuestas:

    Tengo el presentimiento que he de vivir muy poco.
    Esta cabeza mía se parece al crisol,
    Purifica y consume.
    Pero sin una queja, sin asomo de horror.

    Alfonsina decide terminar con su vida, de una forma discreta, durante la noche en uno de sus descansos en Mar del Plata. Una de sus sandalias se halló en uno de los peñascos de la costa y su cuerpo fue encontrado flotando de mañana cerca de la playa.

    Para Alfonsina el suicidio era algo que podía decidirse a voluntad. Ella tomó esa opción y nos dejó su legado en letras, como una delicada brisa.

    Animal cansado

    Quiero un amor feroz de garra y diente
    Que me asalte a traición en pleno día,
    Y que sofoque esta soberbia mía,
    Este orgullo de ser todo pudiente.
    Quiero un amor feroz de garra y diente
    Que en carne viva inicie mi sangría,
    A ver si acaba esta melancolía
    Que me corrompe el alma lentamente.
    Quiero un amor que sea una tormenta,
    Que todo rompe y lo remueve todo
    Porque vigor profundo la alimenta.
    Que pueda reanimarse allí mi lodo,
    mi pobre lodo de animal cansado,
    Por viejas sendas, de rodar, hastiado.

    Alma desnuda

    Soy un alma desnuda en estos versos,
    Alma desnuda, que angustiada y sola,
    Va dejando sus pétalos dispersos.
    Alma que puede ser una amapola,
    Que puede ser un lirio, una violeta,
    Un peñasco, una selva y una ola.
    Alma que como el viento vaga inquieta,
    Y ruge cuando está sobre los mares,
    Y duerme dulcemente en una grieta.
    Alma que adora, sobre sus altares,
    Dioses que no se bajan a cegarla;
    Alma que no conoce valladares.
    Alma que fuera fácil dominarla
    Con sólo un corazón que se partiera
    Para en su sangre cálida regarla
    Alma que cuando está en la primavera
    Dice al invierno que demora: vuelve,
    Caiga tu nieve sobre la pradera.
    Alma que cuando nieva, se disuelve
    En tristezas, clamando por las rosas
    Con que la primavera nos envuelve.
    Alma, que a ratos, suelta mariposas
    A campo abierto, sin fijar distancia,
    Y les dice: libad sobre las cosas.
    Alma que ha de morir de una fragancia,
    De un suspiro, de un verso en que se ruega,
    Sin perder, a poderlo, su elegancia.
    Alma que nada sabe y todo niega.
    Y negando lo bueno el bien propicia,
    Porque es negando como más se entrega.
    Alma que suele haber como delicia
    Palpar las almas, despreciar la huella,
    Y sentir en la mano una caricia.
    Alma que siempre disconforme de ella,
    Como los vientos vaga, corre y gira;
    Alma que sangra y sin cesar delira
    Por el oro precioso de una estrella.

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    Un sol

    Mi corazón es como un dios sin lengua,
    Mudo se está a la espera del milagro,
    He amado mucho, todo amor fue magro,
    Que todo amor lo conocí con mengua.
    He amado hasta llorar, hasta morirme.
    Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
    Pero yo espero algún amor natura
    Capaz de renovarme y redimirme.
    Amor que fructifique mi desierto
    Y me haga brotar ramas sensitivas,
    Soy una selva de raíces vivas,
    Sólo el follaje suele estarse muerto.
    ¿En dónde está quien mi deseo alienta?
    ¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
    Vulgar estorbo, pálido follaje
    Distinto al tronco fiel que lo alimenta.
    ¿En dónde está el espíritu sombrío
    De cuya opacidad brote la llama?
    Ah, si mis mundos con su amor inflama
    Yo seré incontenible como un río.
    ¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
    Ha de traer su gran verdad sabida…
    Hielo y más hielo recogí en la vida:
    Yo necesito un sol que me disuelva.

    Soy

    Soy suave y triste si idolatro,
    puedo bajar el cielo hasta mi mano cuando
    El alma de otro al alma mía enredo.
    Plumón alguno no hallarás más blando.
    Ninguna como yo las manos besa,
    Ni se acurruca tanto en un ensueño,
    Ni cupo en otro cuerpo, así pequeño,
    Un alma humana de mayor terneza.
    Muero sobre los ojos, si los siento
    Como pájaros vivos, un momento,
    Aletear bajo mis dedos blancos.
    Sé la frase que encanta y que comprende
    Y sé callar cuando la luna asciende
    Enorme y roja sobre los barrancos.

    Voy a dormir

    Dientes de flores, cofia de rocío,
    manos de hierbas, tú, nodriza fina,
    tenme prestas las sábanas terrosas
    y el edredón de musgos escardados.
    Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
    Ponme una lámpara a la cabecera;
    una constelación, la que te guste;
    todas son buenas: bájala un poquito.
    Déjame sola: oyes romper los brotes…
    te acuna un pie celeste desde arriba
    y un pájaro te traza unos compases
    para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
    si él llama nuevamente por teléfono
    le dices que no insista, que he salido…

  • Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller, ¿quién es el autor?

    Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller, ¿quién es el autor?

    Poema «No Caminho, com Maiakóvski» por Eduardo Alves da Costa

    La poesía, guste o no, es, como todo en la vida, política. Eso debieron pensar tanto Alves da Costa, Maiakovski, Brecht o Niemöller cuando se vieron envueltos en la turbulencia del poema o poemas que vamos a comentar a continuación.

    El tiempo ha hecho que un poema que se viene repitiendo a lo largo de los años tenga diversos títulos, autores y versiones. Investigas y cada vez la autoría se complica más, pero lo que aquí nos interesa es el mensaje que nos transmite el poema. Después, la elección de su autor y título es del lector.

    Empezamos por el que parece que es el original del poema polémico, un fragmento a su vez del poema “No caminho com Maiakovski”, de Eduardo Alves da Costa, (Niterói, Rio de Janeiro, 6 de marzo de 1936):

    […]

    Na primeira noite eles se aproximam

    e roubam uma flor

    do nosso jardim.

    E não dizemos nada.

    Na segunda noite, já não se escondem;

    pisam as flores,

    matam nosso cão,

    e não dizemos nada.

    Até que um dia,

    o mais frágil deles

    entra sozinho em nossa casa,

    rouba-nos a luz, e,

    conhecendo nosso medo,

    arranca-nos a voz da garganta.

    E já não podemos dizer nada.

    […]

    El hecho de que aparezca el nombre de Mayakovski en el título del poema anterior es un primer paso hacia la confusión y hace creer que el poema titulado Libertad de expresión, es de Vladímir Vladímirovich Mayakovski, (Baghdati, Georgia 1893, Moscú 1930), poeta y dramaturgo y una de las figuras más relevantes de la poesía rusa de comienzos del siglo XX:

    La primera noche,

    ellos se acercan

    y toman una flor de nuestro jardín.

    No decimos nada.

    La segunda noche

    ya no se esconden,

    pisan las flores,

    matan a nuestro perro

    y no decimos nada.

    Hasta que un día,

    el más frágil de ellos,

    entra solo a nuestra casa,

    nos roba la luna,

    y conociendo nuestro miedo,

    nos arranca la voz de la garganta.

    Y porque no dijimos nada,

    ya no podemos decir nada.

    A partir de esta versión original aparece el poema titulado “Ellos vinieron” cuya autoría se le asigna a Bertolt Brecht, (Augsburgo 1898 – Berlín 1956), dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del llamado teatro épico:

    Primero se llevaron a los negros

    Pero no me importó

    Porque yo no era negro

    En seguida se llevaron algunos obreros

    Pero no me importó

    Porque yo no era obrero.

    Después prendieron a los miserables

    Pero no me importó

    Porque yo no era miserable

    Después agarraron algunos desempleados

    Pero como yo tengo mi empleo

    Tampoco me importó

    Ahora me están llevando a mí

    Pero ya es tarde

    Como yo no me preocupé por nadie

    Nadie se preocupa por mí.

    Si no había suficiente con esta versión, Martin Niemöller (1892-1984), pastor luterano alemán, parece ser que escribió otra diferente. Niemöller reaccionó contra el nazismo en 1933 cuándo Hitler impuso sobre las iglesias protestantes el párrafo ario que excluiría de la iglesia a todo creyente con antepasados judíos.

    Un día vinieron y se llevaron a mi vecino que era judío

    Como yo no soy judío, no me molestó

    El día siguiente vinieron y se llevaron a mi otro vecino que era comunista

    Como yo no soy comunista, no me molestó

    Al tercer día, vinieron y se llevaron a mi vecino que era católico

    Como yo no soy católico, no me molestó

    Al cuarto día vinieron y me llevaron

    Ya no quedaba nadie para protestar…

    A partir de aquí ya hay multitud de versiones, adaptaciones o traducciones, incluso Poémame publicó un Poemareflexiona con… Martin Niemöller hace unas semanas:

    Primero se llevaron a los comunistas,

    pero a mi no me importó porque yo no lo era;

    enseguida se llevaron a unos obreros,

    pero a mí no me importó porque yo tampoco lo era;

    después detuvieron a los sindicalistas,

    pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista;

    luego apresaron a unos curas, pero como yo no soy religioso,

    tampoco me importó.

    Ahora me llevan a mí, pero ya es demasiado tarde.

    Algunos dicen que la cita auténtica parte de un sermón de Martín Niemöller en la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern (Alemania) que dice así:

    Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,

    guardé silencio, porque yo no era comunista.

    Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,

    guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.

    Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,

    no protesté, porque yo no era sindicalista.

    Cuando vinieron a buscar a los judíos,

    no protesté, porque yo no era judío.

    Cuando vinieron a buscarme,

    no había nadie más que pudiera protestar.

    Como curiosidad y para finalizar el relato de esta historia, hemos encontrado una noticia según la cual, en un espacio reservado a la memoria del horror, como es el Museo del Holocausto en Washington, la presentación del poema tiene una particularidad, se le ha eliminado/censurado nada menos que su primera frase, aquella con la que Niemöller invariablemente iniciaba su exposición:

    Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

    Sea como sea, la realidad se empeña en que este poema sea hoy más actual que nunca.

    El ‘no decir nada’ de la versión original, o el ‘no me importó’ de Brecht, o el ‘no me molestó’ o ‘no era’ de Niemöller son un espejo frente a nosotros que nos muestra lo que somos realmente y hace que la poesía, como arma cargada de futuro que es, nos haga cuestionarnos a nosotros mismos:

    ¿No será que buena parte de nosotros, de nuestra sociedad, ha cedido y continua cediendo su libertad por comodidad?

  • Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    Poemareflexiona con… Luca Argel (II)

    «Me olvidé de fijar el grafito», Luca Argel (Kriller71 ediciones, 2015)

    Estamos con un nuevo año por delante, lo miramos y, con lo rápido que pasa el tiempo, es como si ya empezásemos a despedirlo.

    La versión original en portugués de estos versos de Luca Argel (a quien ya dedicamos un poemareflexiona ) es:

    olhar

    já seria uma espécie de despedida

  • «Enganchados» a la poesía de Félix Santiago

    «Enganchados» a la poesía de Félix Santiago

    La poesía de Félix Santiago o @cafe_lix (como firma sus textos en Poémame o en su perfil de Instagram) «engancha». Engancha por su ingenio y originalidad. Engancha por el uso de metáforas y símbolos, aparentemente sencillos y cercanos, pero que golpean en el punto preciso para  que el lector no puede ya pasar por alto.

    He llenado la tina de tréboles para hundirme en ellos
    para dejarme atrapar por su olor a suerte (…)

    Entre el verso y la prosa poética, sus letras consiguen encender esa bombilla en la azotea y que te quedes en ella… esperando encontrar entre líneas el interruptor que la hizo encender, disfrutando de su lectura. Enganchada.

     

    El primero es para mí

    Porque hay gente que se ríe contigo y no saben lo que hay detrás. Porque puedes verte en sus ojos y partirte en risa y frente al espejo quebrar en llanto.

    Porque hay gente que te desea tanto bien como mal, tanto amor como desamor, que no puede con tu tristeza y decide llevarla a cuestas contigo para reírse de ella cuando tú no puedas más y luego dejarte.

    Porque hay gente que no te abandona aunque tú lo quieras. Porque hay gente que se queda aunque te exaspere su (no) presencia.

    Porque hay música que te toca las entrañas y remueve tus recuerdos. Porque el pasado que no muere te mata y te ancla a la nada. Porque hay colores pasteles que no te quedan y los grises son nubes muy pequeñas para tanta tormenta.

    Porque el café no sabe a gloria en los días alegres ni las mentiras parten en dos a quien siempre las cree y no las descubre. Porque hay más sexo entre un cruce de miradas de dos segundos que en media hora de gemidos , porque una sonrisa en la boca correcta es más letal que el arsénico pero más dulce que la miel y un té con tres de azúcar -en los días fríos.

    Porque está quien me dijo: Nadie te va a amar como yo -como no me lo merecía- y esa profecía no deja de cumplirse y me muerde cada que un amor toca la puerta y se esconde mientras intento observar por la mirilla.

    Porque está(n) ella(s) que me lee(n) y se burla(n).

    Porque está él que ahora busca una nueva vida lejos y otro que nunca lo supo.

    Porque estoy yo que escribo para ahogarme en el pasado que retorna y pisar de puntas el futuro que no llega, que me corto la piel entre tantos hilos rojos. Que no sé soltar lo que ya no me sostiene y que floto sin despegarme del suelo.

    Porque estamos (des)unidos en palabras que nadie escribe y en rimas que no existen, en canciones que no se bailan, en colores que el caleidoscopio no refleja, en lluvia que nunca cae, en corazones que no se rompen y en sonrisas que no iluminan ciudades.

    Porque está él que es todo lo púrpura que encuentro en una canción triste y está ella que tiene aires de saber a azul y rojo, combinados.

     

    Duend3

    Si es por mí, que el universo te dé todo lo que le pides
    que la gente se canse de ti, de tu maravillosa risa
    que se harten de que su vida se ilumine con tu presencia.

    Que a ti no te importe.

    Espero que hagas pataletas para conseguir lo que quieres
    porque crees que te lo mereces
    que es lo justo
    espero que el suelo por donde flotes se muera por subir a la altura de las plantas de tus pies.

    Y florezca(s).

    Si es por mí, que las únicas veces que llores sea porque no te cabe tanta felicidad en el pecho y se te salga por los ojos en forma de recuerdos futuros.

    Para que te hagas nube.

    Que los arcoíris te salgan de la boca y guíen a cualquier duende -como yo- al tesoro que hay en tu cabeza.

    Porque tú eres camino y hueles a vida.

    Si es por mí, que siempre tengas días a blanco y negro para que cada mañana decididas entre pintarlos como quieras o cerrar el cuaderno para seguir durmiendo
    pues hay días que no valen el esfuerzo.

    Y eso está bien.

    Espero que logres volver a ser eso que nunca fuiste
    que me mojes los parpados -con besos- a la distancia
    me sostengas tan fuerte que parezca que aún estás aquí.

    Porque sí lo estás.

    Si es por mí, que nada ni nadie te quite la alegría
    que tus orugas siempre se transformen en mariposas
    y que tus luciérnagas nunca mueran.

    Porque tú eres
    y siempre serás jardín.

     

    Treinta y uno cero ocho

    Desde aquí se puede ver
    la cantidad de tristeza que hay en tu taza de café
    y yo quisiera un sorbo.

    Me explico:
    disculpa por querer colorear cada lágrima que salía de tus comisuras
    es que el peso de algo que no es mio siempre me llama cuando lo veo reflejado en alguien más y se me hace inevitable no querer colgarme de sus pies para evitar que anden por el mundo así,flotando.
    Disculpa por abrirme el pecho ofreciéndote un lugar donde dejar toda la basura que llevas a cuestas pero es que mientras me esquivabas la mirada en tu espalda me pedía que te arropara y a mí las palabras que no salen de la boca siempre me han dominado.
    Lo siento, no quería hacerme puesto en tu vida solo me tocó montar el mismo bus que a ti pero tu parada llegó antes y a mí me quedó estar sentado junto a puesto vacío.

    Me recontra explico:
    Tus caricias en mi pelo no generan nada más que una explosión de estrellas debajo de mis párpados
    pero en serio, perdóname, yo no quería que mi lista de cosas que jamás voy a necesitar en la vida se viera tachada con tu nombre
    debí quedarme viendo a través de la ventana del bus cómo te marchabas.
    Siento que no sepas nada de esto pero no podría soportar el momento en que me soples los párpados
    apagues las luces de mi ciudad
    me partas la piernas
    precipites mis nubes
    desatures mi arcoiris
    explotes
    me dejes fueras de la habitación
    me hagas correrme
    o que luego me pidas que me marche mientras al mismo tiempo me sostienes por la cintura con los dientes.

    Debo tomar otro bus.
    Debo tomar otro bus.

    Me obligaré a tomar otro bus.

    Porque desde aquí se puede ver
    la cantidad de tristeza que hay en tu taza de café
    y yo quisiera un sorbo
    con
    tres
    de
    azúcar.

  • Poemareflexiona con… Eduardo Galeano

    Poemareflexiona con… Eduardo Galeano

    ¿Acaso no es cierto que cuánto más tímida, callada o introvertida es la persona a nuestro lado, más la ninguneamos e ignoramos?

    Ese debe ser burro, decimos…

  • Cinco poemas de Navidad y una felicitación

    Cinco poemas de Navidad y una felicitación

    La Navidad aun con sus luces y sus sombras es un momento cargado de sentimientos y, cómo no podía ser de otro modo, los autores de Poémame se han hecho eco de ello. Os ofrecemos una selección de cinco de estos poemas navideños y una felicitación, casi declaración de principios, que os invitamos a leer y compartir.

    La Estrella que vuelve (Galilea)

    Ya vuelve un año más;
    que en el cielo
    repleto de estrellas
    faltaba una sola por llegar.

    Estrella que anuncia sueños,
    luces, sabores y sonidos.

    Sombras vestidas de rojo
    que en la noche se cuelan,
    acercando anhelados sueños.

    Luces brillantes
    que pintan en el Alma,
    la ilusión mágica
    de un tiempo feliz.

    Sabores,
    que en su dulce tradición,
    nos llevan al recuerdo
    y al cálido reencuentro.

    Sonidos,
    que en Villancicos aprendidos
    allá por la niñez,
    repetimos a los que llegan.
    Para que recuerden
    y no olviden.
    Para que soñando
    enseñen a soñar.
    Que la Estrella siempre vuelve
    y lo hace por Navidad.

    Navidad en solitario (Evan Huygens)

    Navidad en solitario
    mientras recorro Granada
    por sus ríos
    y sus barrios.

    Ya nada es como antes
    y muchas cosas
    han cambiado.

    Veo feliz a la gente,
    que lanzan cohetes y
    muestran una sonrisa
    permanente.

    El sol y el día mueren
    y las familias buscan el
    calor de sus más allegados.

    Yo, que vuelvo al piso
    por la noche,
    me permito el capricho
    de comprarme un libro.

    Antes solía decir que
    mi mejor regalo eras tú,
    pero te fuiste.

    En realidad me siento
    bien y realizado.
    Veo a los niños felices
    y me vuelvo despreocupado.

    Al llegar ceno solo,
    reposo pensativo y
    comienzo a leer.

    Noche de paz (Alejandro Poetry)

    Quizás fue otoño,
    o tal vez fue un invierno.
    Noche de Paz.

    Niebla (Silvia Mago)

    La nieve describe en el aire
    el baile que nosotros nunca.
    Hace menos frío si tus manos acarician mis mejillas en son de guerra.

    Tic, tac, tic, tac…

    No salgo de casa para no dejar mis huellas.
    Te mando flores allá donde no puedes recibirlas.

    Tu silla sigue vacía.
    Y yo,
    haciendo ángeles que no vuelan en el suelo de mi habitación.

    Llega del mar (Rafael Sánchez)

    Llega del mar el nordeste
    con la brisa delicada,
    que acaricia mis mejillas
    y con premura las raspa,
    para luego deslizarse
    por los cabellos y espalda
    entregándome su abrazo,
    restañándome las lágrimas,
    acelerando el latido
    de este pecho que cabalga,
    con la sangre impetuosa
    por recobrar la esperanza,
    en las fiestas que se acercan,
    la Navidad tan ansiada,
    que a los niños y mayores
    nos invita y nos reclama.

    Rompe una estrella, la noche,
    y parpadea lejana,
    pues va dejando su estela,
    la claridad y templanza,
    a los pastores y magos
    que hasta Belén van de marcha,
    para ofrecer los presentes,
    los regalos y las dádivas,
    al Niño que allí ha nacido,
    con un brillo en la mirada,
    de María, que es su madre,
    entre el pesebre y la paja,
    en esta noche de invierno
    y en medio de la nevada,
    con un mensaje en sus labios
    del Amor y la Palabra.

    Por eso quiero que suenen
    los tambores y las gaitas,
    los rabeles y ocarinas,
    los violines y guitarras,
    y todos los instrumentos
    que nos anuncien la danza,
    por este niño nacido
    con la sonrisa en el alma,
    que transmite y nos entrega
    una paz y una templanza,
    serenando corazones,
    taquicardias elevadas,
    y hasta haciendo que los hombres
    tranquilicen hoy las armas,
    y se olviden por un tiempo
    de las guerras y las balas.

    Ya sé que es una utopía
    y que el nordeste es la llama,
    que enciende los corazones,
    en estas fechas sagradas,
    cambiando los escenarios,
    los personajes, las sagas,
    los minutos y segundos
    de serenar las miradas
    y proclamar que es posible
    el compartir las migajas,
    de este mundo en que vivimos,
    y esta tierra que es la casa,
    de los hombres y mujeres,
    en continentes y razas,
    porque en Belén ha nacido
    este Niño de los parias.

    Te desearía una Feliz Navidad (Rafael Roldán)

    Te desearía una Feliz Navidad y un próspero año 2018 pero me suena a tópico y cumplido. Por eso te deseo que hoy seas feliz, sin más. En este momento tienes la posibilidad de alegrarte de la vida, de reconocer a tus personas queridas como lo mejor que jamás soñaste, de respirar, de sentir, de amar e incluso de sufrir. Si es así, todavía dispones del gran regalo de la vida. ¿Qué más quieres?

    No es necesario que digas nada, simplemente sonríe. Aunque nadie te vea estarás siendo consciente de tanta riqueza. Disfruta sin medida, abraza para sentirte cada vez más cerca de la humanidad, saborea el pan duro que no consumiste el día anterior, recréate contemplando las hojas caídas, mira hacia atrás y ríete de tus payasadas. Sueña en la vigilia y duérmete recordando cualquier cuento infantil. Tal vez aparezca esa estrella que siempre has estado buscando.

  • Poemareflexiona con… Raquel Lanseros

    Poemareflexiona con… Raquel Lanseros

    La palabra tradición del título de este poema, me lleva a pensar que ésta no es más que una mentira compartida como si fuera verdad y transmitida con modales religiosos. A pesar de ello, la necesitamos para sobrevivir.

    La tradición no es más que la respuesta a un mundo huérfano y desnortado al que nos ha llevado una modernidad y globalización exclusivamente economicista y sin contenido humanista. Necesitamos que nuestro entorno más cercano no sea una franquicia.

    La tradición es una reacción a la globalización como sinónimo de homogeneización en la que vivimos: fugaz y caduca. Esta sociedad líquida se ha quedado sin religión (solo fanatismo), sin conciencia de clase (solo lo políticamente correcto) y sin familia (solo redes sociales).

    Unos supervivientes de esta sociedad franquiciada, los y las poetas, son los exploradores en busca de una tradición que nos pueda salvar, como Raquel Lanseros con su tradición oral.

  • Poemareflexiona con … Luca Argel (I)

    Poemareflexiona con … Luca Argel (I)

    «Me olvidé de fijar el grafito», Luca Argel (Kriller71 ediciones, 2015)

    Hoy 18 de diciembre, Día Internacional de las Personas Migradas hemos considerado oportuno ‘poemareflexionar’ sobre la peor crisis humanitaria de este siglo.

    Mientras la Unión Europea celebró el 10 de diciembre la conmemoración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, nuestras fronteras del Mare Mortum siguen devorando vidas anónimas más allá de lo que dicen las estadísticas de fallecidos. Y la frontera sur europea, España, impide a base de sofisticadas púas, llamadas concertinas, el paso de nuestros vecinos del sur.

    trancar a porta queimar a foto
    da chave.
    eletrificar o mediterrâneo dizer
    que é uma nova modalidade de pesca.
    lembrar que o arame farpado
    foi primero inventado
    para controlar o gado.

  • Reflexiona con un poema de… W.S. Merwin (I)

    Reflexiona con un poema de… W.S. Merwin (I)

    El 26 de noviembre en el Poemareflexiona con… Victoria Ash, os hablé de la falsa felicidad que nos están vendiendo durante estas fiestas navideñas, una pseudo-felicidad consumista.

    Hoy, leyendo la antología The Essential W.S. Merwin (editada por Michael Wiegers en Copper Canyon Press, Port Townsend, Washington 2017), los versos que os he destacado enfatizan un rasgo característico de la trayectoria de este poeta, la simplicidad.

    Éste es el mensaje de hoy, la simplicidad nos hace sentir la felicidad y la calidez de los que nos rodean; la simplicidad como medicina contra la depresión; la simplicidad como lucha contra la injusticia; la simplicidad como coraza contra todos los ataques consumistas que nos rodean y que propician la infelicidad.

    La simplicidad es indiferente al buen gusto convencional.

    La simplicidad está en la esencia de las cosas, que la filosofía oriental llama wabi-sabi, cosas que  a menudo parecen raras, irregulares, imperfectas o lo que mucha gente considera feas. Todo lo contrario, son cosas ricas en texturas, en sensaciones táctiles y con una cualidad vaga, desdibujada o atenuada, tal como les pasa a las cosas cuando se acercan a la nada, la simplicidad máxima.

  • PEN Argentina en recuerdo de los periodistas asesinados en América Latina

    PEN Argentina en recuerdo de los periodistas asesinados en América Latina

    Andrea Labinger, nuestra ‘corresponsal’ en Los Angeles (EEUU), nos hace llegar este poema de la poeta argentina Alicia Plante que se leyó el 2 de noviembre en la ceremonia de PEN Argentina para recordar y honrar a los periodistas asesinados en América Latina.

    Aquí lo podéis escuchar y esperamos que lo disfrutéis.

    Está cocinado.
    A fuego lento
    y con la tapa puesta
    pero con cuidado
    para que no derrame.
    Y cerrando la puerta,
    que no se oigan
    los bufidos
    del vapor.
    Quizá se pegue, dijeron,
    en el fondo generalmente
    quedan rastros
    rostros
    restos.
    Se pueden lavar con estropajo
    pero no conviene
    porque con el tiempo te lo prueban
    y hay que empezar de nuevo.
    Mejor esconder la olla,
    tirarla al río
    y que el periodista
    se calle para siempre.
    Si persevera,
    si se empecina y
    empeora el mensaje,
    conviene quitarle la voz
    de alguna manera,
    porque lo que estaba por decir
    sólo con bala
    en la cabeza.
    Vaciarle las ideas
    y no confiar ni así,
    que su palabra
    es como un olor,
    como ese olor que escapa
    por las costuras
    por los espacios libres,
    que son pocos
    pero siempre los encuentran.
    Sinceramente te lo digo,
    tenemos un problema.

    Al compañero Rodolfo Walsh, modelo y paradigma, uno entre tantos que cunden como un olor.

    Al compañero José Luis Cabezas, no nos olvidamos.