Elisabetta Bonaparte, egresada en Derecho con una sólida formación humanística del Liceo Clásico de Locri y la Universidad de Reggio Calabria, es una poeta cuya obra destaca por su lenguaje refinado y su profunda sensibilidad hacia temas existenciales y la naturaleza. Su creciente producción se consolidó en 2024 con la publicación de dos notables antologías: «Il volo della rondine» (Aletti Editore) y «Antiche Verità» (Grace Edizioni). Ha sido reconocida con prestigiosos premios en 2025, incluyendo el Primer Puesto en la 5.ª edición del concurso «Liberi di Essere» (Festival «Incostieraamalfitana.it») y el Primer Puesto en la 7.ª edición del concurso «Poesie d’Amore» de Nápoles, además de recibir la Gran Medalla con Mención de Honor en el Premio «Pace in Terra» y la Placa en el Concurso Nacional de Poesía «Nuova Acropoli». Sus poemas, traducidos a varios idiomas, han sido incluidos en diversas antologías y revistas especializadas, y su importante trayectoria fue reconocida con su inclusión en la Enciclopedia de los Poetas Contemporáneos (Aletti Editore, 2024).
Fella Andaloussia (Argelia). Combina una formación académica en Econometría e Informática con una trayectoria profesional de trece años en puestos de responsabilidad (incluyendo jefa de agencia comercial, jefa de proyecto nacional en telecomunicaciones, directora de grandes cuentas e inspectora). Es autora de tres libros publicados por las ediciones El Qobia en Argelia —entre ellos Kamila, un volcan de sentiments ! (2021) y Kamila la voie de la renaissance (2024)—. Actualmente, mantiene una actividad constante en redes sociales, donde comparte reseñas, modera encuentros en vivo con escritores argelinos y difunde material sobre literatura universal, con el fin de incentivar la lectura y las pasiones artísticas en los jóvenes.
El grito de la esperanza
De repente, ya no escucho nada.
Intento comprender lo que me dices, pero es en vano.
Consuelo Hernández (Colombia-Estados Unidos). Es Catedrática Emérita de American University en Washington D. C.. Mordiendo la penumbra (2025) es el título de su más reciente poemario recién publicado en España y prologado por el poeta francés Carles Díaz. Sus distinciones incluyen: Premio Antonio Machado de Poesía en España, por su colección Polifonía sobre rieles. En EE. UU recibió International Latino Book Awards, Mención Honorífica al Mejor Libro de Poesía (2022) por Estela del azar / Wake of Chance, y el 2024 recibió Premio Internacional Mezquita Hassan II, del Foro Internacional de Creatividad y Humanismo y la Cámara de Escritores y Artistas de Marruecos. Como investigadora posee el Premio James Street Prize de la organización de Middle Atlantic Latin American Studies por la excelencia en la investigación y por el mejor artículo publicado en Latin American Essays. Su obra Álvaro Mutis: una estética del deterioro mereció el Premio Ciarf Wagner de New York University. Ha sido oradora en los tributos a Octavio Paz y a César Vallejo en la Biblioteca del Congreso, institución que la incorporó a su colección Audio Recording por su trabajo poético.
Derrumbe
Amanezco con un olor a pesadumbre
un grito atascado en la garganta
y un sabor a frutas mordidas…
El humo de hornos crematorios
clave de mis desvaríos
dibuja galerías en serie
por donde viajan estrellas apagadas.
Una urbe vuelve fresca a mi memoria
mojada por la íntima nieve
museo de cera donde también rodé
ciudad-torbellino-ciega
agujero negro que se traga a los niños
y les deja turbia la mirada.
La casa de naipes se derrumba
como caracol de vidas y batallas perdidas…
otra manera de escalar el final
para encender de nuevo
una llama de esperanza.
Ave de mal agüero
No es mi función ser ave de mal agüero
pero cómo callar lo que la tierra grita
con todas las lenguas de su cuerpo.
Los flautistas de Hamelin
al abismo nos lanzan
fieles a sus dioses codiciosos.
Vamos hacia la catástrofe
lo gritan mis pesadillas
lo anuncian las estrellas
lo dicen las noticias de la tele
lo advierten voces tenebrosas.
Vamos hacia la catástrofe
me lo dice una progresión desconocida
la ilógica lógica de los poderosos
esta avaricia sin orillas que deja serpentinas de miseria.
¿Quién es Rachel Bluwstein? ¿Qué nos ha dejado esta poeta nacida en Rusia en 1890 y emigrada a Palestina en 1909? Tal vez algo que justo ahora necesitamos más que nunca: la ingenuidad como esperanza.
La vida de Bluwstein estuvo marcada por la búsqueda de pertenencia y por la enfermedad que la obligó a abandonar el trabajo en los kibutz.
Los kibutz surgieron a principios del siglo XX como comunidades agrícolas colectivas inspiradas en el sionismo y el socialismo. Eran semillas de esperanza: hombres y mujeres que compartían la tierra, el trabajo y la vida. Allí, la comunidad era el verdadero hogar, sin propiedad privada y con la certeza de que la solidaridad era la base de la existencia. Fueron decisivos en la construcción del Estado de Israel, pero también símbolos de un ideal de igualdad y cooperación que hoy, en gran parte, se ha transformado en espacios fronterizos que reflejan el poder militar del país.
Rachel Bluwstein vivió la experiencia de los kibutz y la transformó en poesía. En sus versos, la tierra es piel, es alma, es refugio. Lo que en los kibutz se construía con las manos, ella lo levantaba con palabras. Su poesía es sencilla y musical, pero detrás de esa sencillez late una profundidad universal: amor, pérdida, nostalgia. En sus versos, lo personal se abre a lo comunitario, y lo íntimo se convierte en conciencia compartida.
En Desde mi ventana escribe:
Desde mi ventana veo el jardín,
el almendro en flor y el cielo azul.
Todo es mío y todo me pertenece
como si fuera mi propia alma.
Aquí la tierra no es bandera ni frontera: es compañera vital, espejo interior.
Hoy, los kibutz han cambiado, pero la voz de Bluwstein sigue viva para recordar que la verdadera construcción de un país está en la capacidad de arraigar la vida en la tierra y en los otros. ¿Idealismo? ¿Por qué no es posible compartir la tierra? Tal vez la ingenuidad sea un camino de partida que nos recuerda una verdad: el hambre, el deseo y la muerte nos igualan.
En Sólo una canción pequeña, nos dice:
Sólo una canción pequeña puedo dar al mundo,
una canción breve,
pero mi corazón entero está en ella.
Y en Jardín cercado:
¿Quién eres?
¿Por qué la mano extendida no encuentra la mano hermana?
Y la mirada que un instante te esperase refugia en sí misma, avergonzada.
En A ti, dedicada a la tierra, escribe:
A ti cantaré, tierra mía,
aunque mis días sean pocos,aunque mi voz se apague.
La tumba de Bluwstein está en el cementerio de Kinneret, hoy lugar de peregrinación, y su rostro aparece en los billetes de veinte séqueles. La poesía de Rahel (Rachel Bluwstein) nos recuerda una verdad incómoda: la construcción de un país no debería basarse únicamente en la fuerza militar, sino en la capacidad de compartir la tierra y la vida. La ingenuidad que ella reivindica —“sólo una canción pequeña”— es, en realidad, una forma de resistencia política: frente a la lógica del poder, la lógica de la comunidad. Su “canción pequeña” es la afirmación de que lo íntimo puede ser más fuerte que lo bélico, que la voz puede desafiar al arma, y que la poesía puede ser semilla de reconciliación.
Imaginar una reconciliación es ya empezar a construirla. Y la paz, dicho una vez más, no es un lujo, sino una necesidad compartida. ¡Para algo ha de servir la poesía!
*Los poemas de Rachel Bluwstein pueden leerse en español en algunos blogs de internet o en Poemas – Raquel Bluvstein-, libro publicado en Riopiedras Ediciones. Este libro contiene 144 poemas traducidos del hebreo por Ana María Bejarano, quien también escribió el prólogo y las notas introductorias.
Lynda Chouiten (Argelia). Doctora por la Universidad Nacional de Irlanda, Galway, y profesora de literatura inglesa en la Universidad de Boumerdes. Es autora de una treintena de artículos de crítica literaria y de dos libros académicos: un estudio sobre la obra de Isabelle Eberhardt y una obra colectiva sobre la autoridad. Chouiten también ha publicado un cuento (Les Pierres du Pays des Baggans, publicado por Talsa), un poemario (J’ai Connu les déserts, publicado por Constellations) y otros poemas (en francés e inglés) en revistas y antologías, una colección de cuentos (Des Rêves à leur portée, publicada por Casbah) y tres novelas, la primera de las cuales (Le Roman des Pôv’Cheveux, publicada por El Kalima) fue preseleccionada para dos prestigiosos premios, y la segunda (Une Valse, publicada por Casbah) ganó el Gran Premio Assia Djebar en 2019. El tercero, titulado Les Blattes orgueilleuses (publicado por Casbah), se publicó en octubre de 2024. En abril de 2022, Chouiten fue seleccionada para una residencia de escritura en la Cité Internationale des Arts (París), donde permaneció cuatro meses.
Concetta La Placa (Italia) Poeta, escritora, aforista, crítica, traductora, activista social y autora de la revista Alessandria Today. Está presente en la escena poética internacional. Ha publicado ocho colecciones y sus poemas han aparecido en antologías de los cinco continentes. Es miembro oficial de RRM3, Accademia della Farsala, Camara Internatiipna Degli Scrittori e Artisti (CIESART) y Literature.
Rojo como el sol moribundo
Rojo estaba aquel sol que se iba a morir,
la última vez que te esperé en vano,
frente al Arco de la Paz.
Se iba apagando lentamente, al igual que
mi esperanza de volver a abrazarte, justo ahí,
en ese lugar donde nuestra banca verde,
siempre muda, incluso ahora, como entonces, había quedado desoladamente vacía.
En aquel crepúsculo de septiembre, no estaba ni la sombra de nosotros,
solo el rubor de aquella desilusión que se abrió camino en mi interior.
Hoy es roja también la cicatriz que hay en mi corazón, que aún sangra por aquel amor,
perdido para siempre.
Fue amor.
He borrado
de mis sueños
los años perdidos.
Fue una inmensa felicidad
estrecharte por fin contra mí.
Conocí contigo
la pasión.
Fue un éxtasis infinito,
amor.
Desierto de soledad
Si tu imagen
aún estuviera encerrada
en mis ojos y tus manos me acariciaran
y tus labios hubieran
rozado los míos, hoy, podría intentar olvidarte en soledad.
Pero este amor siempre ha sido vivido perpetuamente en la sombra,
como rayos ocultos tras nubes solitarias.
Siempre ha sido vivido a distancia, como el valle tan lejano de la cima de una montaña.
Si tu sonrisa burlona
hubiera sido empalagosa
en mis recuerdos más significativos, hoy, tendría una razón más para intentar olvidarte.
Y, en cambio, sigo sublimando y amándote, como una flor nacida en este desierto de soledad en que se ha convertido mi corazón.
Ewith Bahar (Indonesia). Es una poeta, novelista, traductora y ensayista galardonada. Con una extensa carrera en la industria de la radio y la televisión, ha publicado once libros en diversos géneros como poesía, novelas y ensayos. Desde 2014, ha editado más de diez antologías de poesía, incluyendo «World Contemporary Poets» y «World Poets’ Legacy», que reunieron a cientos de poetas internacionales. Sus poemas han sido traducidos a más de quince idiomas, como el español, inglés y francés. Su libro «Sonata Borobudur» fue reconocido como uno de los cinco mejores libros de poesía de 2019 por la Biblioteca Nacional de Indonesia. En 2023, su obra «Impromptu Terzina» ganó el máximo galardón literario del país, el premio al Mejor Libro de Poesía.
Y la paz se convierte en lujo
Nada encontramos en la guerra
si no un desastre severo
que lo arruina todo
edificios, ciudades, corazones,
la mentalidad y la humanidad
los niños no saben por qué
su apacible vida se convierte en pesadilla
no hay más besos de mamá, ni abrazos de papá
no hay más cálido dormitorio y la diversión de los juegos
y no hay despedidas de los padres que se pierden
una dolorosa disputa persiste
en nombre del egoísmo, la codicia y la venganza
la monstruosa ira
ignora el amor y la compasión
y la paz se convierte en lujo.
La luz se cuela por la grieta
Atravesando los valles y los senderos de la vida
puedes decir que el mundo es grosero
esto conduce a una decadencia mental
que tomas como un signo de enajenación mental.
Todas las esperanzas pueden parecer inútiles
el cuerpo y la mente se vuelven cada vez más frágiles.
Pruebas y calamidades
te atrapan en un dolor rugiente
quien anhela desesperadamente la dicha
apenas encuentra una salida, pero todo es en vano.
Pero nosotros somos los humanos
que no nos acobardamos ante las dificultades
sólo persistimos en ser valientes y rectos
esperando que la luz se cuele por la grieta.
Hasta algún día
Hasta algún día
cuando la luz eterna me rodee
y me desvanezca a una vasta eternidad
comenzará una vida alada sin deseos
no más tentaciones lujuriosas
no hay oscuridad…no hay penumbra, solo un brillo celestial
que conduce a una certeza que la tierra nunca podría permitirse.
En esta tierra sin nombre, sin pasado que recordar
sin recuerdos que rastrear
acabo de perder mi sentido lógico
porque esta eternidad existió
sin principio y sin fin
lo único que reconozco
un techo bizarro arriba que yo llamo un cielo purísimo
Estoy ante ti, isla, como una niña ante el agua, ante el primer océano que descubrieron sus ojos no nacidos. La tierra sobre ti se quiebra, en los acantilados llenos de golondrinas de mar. Estoy envuelta en vida. Un nuevo signo mágico se levanta por todas partes, se ocultan las golondrinas y ya no hay prueba de que la noche exista.
Digna Palou, poemario Isla de septiembre, 1977.
Digna Palou Cruz nace en Tacoronte (Santa Cruz de Tenerife) el 10 de octubre de 1927 y fallece, también en Tenerife, el 25 de junio de 2001. Su infancia transcurre en la casa familiar de San Cristóbal de La Laguna, en la calle Tabares de Cala, nº 20. Su padre, Jaime Palou Pubill, era funcionario de aduanas. Su madre, Digna Cruz Regalado, murió en el parto. Su padre se casó en segundas nupcias en 1930 con Natalia Hernández Hernández, maestra nacional, con quien tuvo a su segundo hijo, Jaime, el único hermano de la poeta.
La guerra civil española estalla a los pocos días de que Digna Palou Cruz cumpliera nueve años. Su padre es detenido el 17 de octubre de 1936 y acusado de rebelión. Se salvó de ser fusilado, pero fue condenado a trece años de prisión. Ella solía visitarle a menudo para llevarle comida, medicinas y regalos. Por tanto, pasó gran parte de su infancia y de su adolescencia haciendo visitas a la cárcel. Todo ello repercutió en su desempeño académico, ya que durante esa época obtuvo bajas calificaciones por sus faltas de asistencia para ir a ver a su padre.
Sin embargo, a partir de la liberación de su padre durante el curso escolar 1943-1944, pasó a obtener las mejores notas de todo su bachillerato. Digna Palou adoraba a su padre, por quien siempre profesó veneración y respeto. Tras su liberación, cuando Digna contaba solo dieciséis años, comienza una etapa de gran felicidad para ella. Obtiene su título de bachiller universitario en septiembre de 1946, en el instituto lagunero Cabrera Pinto, y se matricula en el primer curso de Derecho en la Universidad de La Laguna. Conoce al joven poeta Julián Herraiz, de quien se enamora locamente y con quien se promete. A raíz de esta circunstancia, su padre decide emanciparla en marzo de 1948.
Nada más emanciparla, su padre emigra a Venezuela para iniciar una nueva vida. Pero ese mismo año, el 11 de septiembre de 1948, muere Julián Herraiz, el amor de su vida, debido a una enfermedad renal. La pérdida simultánea de su padre y de su amado, sus dos referencias vitales, le provocan una profunda desesperación que la llevará a intentar quitarse la vida, tal y como recogen los documentos hospitalarios que aún se conservan. Tras recuperarse, decide irse sola a Madrid, encuentra allí un trabajo como institutriz y conoce al que será el padre de sus hijos, con quien se casa el 15 de octubre de 1952. Digna Palou Cruz tenía solo veinticinco años y ningún documento reflejaba su verdadera profesión, sino únicamente la coletilla “sus labores”.
El primer hijo de la pareja, Juan Manuel, nace en noviembre de 1955. Su hermano, Jaime, dos años más tarde. Durante la infancia de sus hijos, Digna Palou Cruz no quiso trabajar fuera de casa. Se dedicó por entero a la educación de Juan Manuel y Jaime, que nunca fueron a la escuela. No obstante, gracias a ella, Juan Manuel pudo hacer el examen de ingreso a los ocho años y empezar el bachillerato dos años antes que la media. Entró en la universidad a los diecisiete y se convirtió en diplomático a los veinticinco. El hijo menor, por contra, falleció a la edad de seis años de un cáncer de hígado. En 1967 aparece su primer poemario, Árbol tendido, inspirado en la dolorosa muerte de su hijo.
Pese a todo, la escritora tenía una singular personalidad: era una mujer muy activa, deportista, extrovertida, alegre y también con carácter. Solía vestir con pantalones y llevar el pelo corto a lo garçon. Sin duda, fue una mujer muy moderna y adelantada a su tiempo en muchos aspectos. Sus deportes favoritos eran la natación, la vela y el buceo. El agua era su elemento favorito. Siempre tuvo una gran afición por las conferencias, en especial de literatura, historia y arte. Salía a menudo con sus amigas, con las que solía ir al cine y disfrutar de conciertos de música clásica y obras de teatro. Como anécdota, cabe destacar que su afición por el cine era tan grande que tenía localizadas todas las salas de cine de Madrid, además de haber anotado cuáles eran las mejores butacas en cada una de ellas.
Otra curiosidad reseñable es que le encantaba disfrazarse: de artista de cine, de Charlot, de sirenita, de guerrera africana… Viajar también era otra de sus pasiones. Le gustaba descubrir la geografía española, sus monumentos, yacimientos arqueológicos y curiosidades. Las excursiones y el contacto con la naturaleza le encantaban, en especial los reinos vegetal y mineral. Coleccionaba fósiles, piedras de formas curiosas, e, incluso, durante un tiempo se dedicó a montar un herbolario profesional.
En 1969 asiste al I Curso de Formación de Narradores de Cuentos Infantiles de la Comisión Católica Española de la Infancia. En 1971 hace el Curso de Biblioteconomía, en la sección de Archivos y Documentación del Instituto Internacional. También en 1971 se matricula en cursos de lengua rusa en la Escuela Oficial de Idiomas.
En 1973 se publica su segundo poemario, Nudos y, en 1974, se hace socia del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid, en cuyo carné figura, por fin, reza su verdadera profesión: escritora. Ese mismo año publica su tercer libro, Isótopo 56. Su marido le otorga la licencia marital, quedando con total libertad para disponer de recursos propios y también para firmar los contratos y acuerdos que precisaba para publicar sus libros. Además, también retoma en los años setenta su trabajo como institutriz, con el objetivo de poseer cierta independencia económica.
En 1977 se edita su cuarta entrega poética, Isla de septiembre, poemario dedicado a la isla de Tenerife. Asimismo, se matricula en el Instituto Italiano de Madrid, donde seguirá durante muchos años los cursos de lengua y cultura italianas. Había estudiado alemán en su juventud y tenía conocimientos de francés, pero ahora adquiere el italiano como segunda lengua.
Así, Italia y la cultura italiana serán, tras la muerte de su esposo en 1980, un punto de referencia. Viajará a Italia varias veces y encontrará allí de nuevo la alegría de vivir y el amor, esta vez, como una experiencia que, a pesar de no tener continuidad más allá de unos pocos años, le resultará muy serena y enriquecedora.No será hasta 1987 cuando aparezca Rumor de límites, el quinto libro de Digna Palou.
En cuanto a sus relaciones en el ámbito literario, cabe destacar que aparecen poemas suyos en el diario ABC y en la Revista de Bellas Artes. Disfrutó la amistad de Gerardo Diego y Gloria Fuertes. Colabora en la revista Alaluz[1] y en los diarios Ya e Informaciones. En total, cinco poemarios constituyen su producción poética dirigida al público adulto, si bien es cierto que en ellos se intercalan también algunos textos que podrían dirigirse al público infantil, como pequeñas rimas y canciones.
A pesar de residir en Madrid la mayor parte de su vida, sintió una gran añoranza por Canarias. En el salón de su casa de Madrid, había un gran lienzo del Teide y un timple. Además, parece haber datos acerca de que se consumía gofio durante los desayunos. En este sentido, siempre se identificó como una mujer canaria. Falleció el 25 de junio de 2001 en Tenerife, siendo sus cenizas esparcidas en el mar de la isla.
En 2003, ya fallecida la escritora, el Instituto Canario de la Mujer reunió toda su poesía bajo el título de De nardos y brisas. En 2012, Covadonga García Fierro publica también la Poesía Completa de la escritora. Aun así, quedan inéditos dos libros de narraciones: Cuentos a Pitusa y Sueños de porcelana, y uno de poesía, Ancla en la tierra, cuyo original no se ha encontrado.
Bibliografía:
Libro: Árbol tendido, Madrid, Ágora, 1967.
Libro: Nudos, Madrid, Rialp, 1973.
Libro: Isótopo 56, Sevilla, Aldebarán, 1974.
Libro: Isla de septiembre, Madrid, Colección Dulcinea, 1977.
Libro: Rumor de límites, Madrid, Torremozas, 1987.
Libro: De nardos y brisas. Poesía completa, Instituto Canario de la Mujer, 2003.
Libro: Poesía completa. Edición e introducción crítica de Covadonga García Fierro, Viceconsejería cultura y Deporte del Gobierno de Canarias, 2019.
Pamela Rahn Sánchez (Caracas, Venezuela, 1994). Es realizadora cinematográfica. Autora de varios libros de poesía, tales como El peligro de encender la luz (2016, Hanan Harawi, 2016, Perú y Ecuador), el ganador ex-aequo del concurso Gloria Fuertes de Poesía Joven Breves poemas para entender la ausencia (2019, Torremozas, España), El radio de pilas y otros poemas (2020, Fundarte, Venezuela) y La luz entre las cosas (2020, Sión Editorial, Guatemala) que incluye el poema “Una casa que respira”, ganador del 1er lugar en el concurso Physis de la UCAB. En 2022 publica una antología de su poesia reunida titulada La silla vacía (2022, Taller Blanco Ediciones, Colombia) y es residente en el prestigioso International Writing Program de la Universidad de Iowa. Es parte de las antologías, Inventus: Antología de ciencia ficción, curada por Jose Urriola (Amazon, 2022), Los Novisimos (ABEdiciones UCAB, 2023), Poblar la intemperie (2023, La Poeteca) y Poemas en bicicleta (2024, La Poeteca). Se desarrolla también como collagista y profesora de talleres de escritura creativa. Trabaja actualmente en su primera novela.
Un buen día
Habité el mundo
y el mundo me habitó a mí.
Ganaron los buenos,
compré manzanas,
tomé café
en compañía de un gato callejero
y se equivocaron a mi favor
en la cadena de pollo frito.
El destino me sonrió,
hasta en el sueño,
mis muertos estaban felices.
Un buen día sin excentricidades,
un pez que escapa de la gran red.
El manto
Testimonio #16
La proximidad al sueño
carece de lógica, Mr. Smith.
Yo creía en él y él en mí
y los dos éramos
seres extraños;
un único aliento olvidado.
«Existo, existo», repetíamos, buscando recordar.
«Todo lo que hago, lo hago por ti», cantábamos.
Nuestros dedos entrelazados suprimiendo el código.
Nos levantábamos del sueño
con los brazos hacia arriba
y las caderas anchas, llenas de grasa,
como si en la noche estuviésemos
invocando a un dios secreto.
Nos convertíamos en esculturas que un niño
miraba embelesado, riendo.
Pero después,
volvíamos a la realidad, a comer una masa gris
aprobada por el médico de los pobres.
Al marcar los asteriscos
en nuestros teclados negros
llorábamos
porque sabíamos que esa sangre derramada
seguía cayendo
y con un clic la ocultábamos.
Nosotros éramos el manto,
al que se iban sumando asteriscos,
una serie de rostros, que servían para ocultar el verdadero.
Oriette D’Angelo (Caracas, 1990). Escritora, artista visual y académica. Actualmente estudia el PhD en Español de la Universidad de Iowa, donde también cursó el MFA de Escritura Creativa en español. Fundadora y editora de la revista y editorial digital Digopalabra Ediciones y del proyecto de investigación y difusión #PoetasVenezolanas. Autora de los libros: A tu cuerpo (2025); En mi boca se abrirá la noche (2023); Pájaro que muerde. Diario de Iowa, 2018-2019 (2022); y Cardiopatías (2016); Premio para Obras de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores, 2014; traducido al inglés por Lupita Eyde-Tucker como Homeland of Swarms (co.im.press, 2024). Recientemente fue finalista del Paz Prize for Poetry (2024) y recibió una mención honorífica en el Premio Internacional de Poesía en Paralelo Cero (2024) por su libro inédito A través del ruido, próximo a publicar en la editorial Buenos Aires Poetry.
23 definiciones de la palabra «cuerpo»
«Cuerpo», del latín corpus
aquello de extensión limitada
conjunto de sistemas orgánicos
disposición personal
parte del vestido que cubre desde el cuello hasta la cintura
volumen
conjunto de cosas que se dicen en un libro
colección de leyes civiles
grueso de tejidos y otras cosas similares
tamaño
cuerpo de caballo
si es líquido densidad
cadáver
conjunto de personas que forman un pueblo
organización
conjunto de personas que hacen lo mismo
figura que significa algo en una empresa
parte que puede ser independiente
parte que compone una fábrica
objeto que posee tres dimensiones principales
tamaño de los caracteres de la imprenta
anillo en el que se define la división
conjunto de soldados con sus respectivos oficiales
cuerpo celeste
cuerpo legal
cuerpo de baile
cuerpo de guardia
cuerpo que somos
negación de polvo que orbita
objeto natural compuesto de estrellas
objeto natural que encuentra casa en la barriga
tamaño asteroide
para salir al mundo
y enfrentarlo.
Raíces
Nací el día en que la luz dejaba de ser casa
mientras se agrietaba el pecho
surgía una constelación
alguien me pegaba por no llorar
aparecían meteoritos
en las células
eco partido como hilo que me unía
cable de electricidad
fractura
que no avisó.
Un día que por 46 minutos no era ese
uno que por poco no era sala
llena de gritos
retraso de dos días con nueve meses de espera
grito color humano
que celebro
día en que el cuerpo tuvo
función de ombligo.
Nací
para declararlo ante un registro
que rompe huesos pero no desaparece gente
partida doble certificada
fotostática
con cuatro sellos
que me define como ciudadana de un país
país mancha de sangre
menstruante y veloz.
Me defino naciente
me rebelo ante todos los nacidos y por nacer
con este nombre
pedazo de plástico resinas proteínas
escupiendo empujando
con la lengua hacia afuera
cansada
por tantas horas viendo hacia arriba
magullada desde luz cuerpo
que deja ser casa y busca oscuridad
para conmover desde el cansancio.
Poemas del libro A través del ruido (Buenos Aires Poetry, 2025), de próxima publicación.