Poetas mujeres

  • 3 Poemas de Hyang-Sook Sung성 향 숙, poeta surcoreana

    3 Poemas de Hyang-Sook Sung성 향 숙, poeta surcoreana

    Hyang-Sook Sung성 향 숙  (Corea del Sur) .En 2000, su poema fue seleccionado como obra ganadora en el Concurso Literario de Año Nuevo Nongmin Ilbo, y su debut oficial se realizó en 2008 cuando recibió el Premio Newcomer de la revista trimestral Poetry and Anti-Poetry. Estudió escritura creativa en el Instituto de Artes de Seúl. Durante un período prolongado, trabajó como editora en jefe de Poesía y Antipoesía y ocupó cargos como Jefa del Comité de Literatura de la Federación de Organizaciones Culturales y Artísticas Coreanas de Suwon y Secretaria General de la Asociación de Escritores de la Provincia de Gyeonggi. Sus colecciones de poesía publicadas incluyen Mom, Moms, I’m Glad I’m Not a Goat (seleccionada como Libro Literario Destacado por el Programa de Intercambio de Literatura) y Things You Can Do in Zero Gravity (reconocida como una Excelente selección de Contenido Editorial). También es coautora de Let’s Go on an Adventure, Peter Pan con otros cuatro escritores.

    Eutanasia          

    Las voces chocaron sobre la cuestión de aliviar el dolor.

    Un infante viejo y arrugado, aferrado a la vida a través de un respirador exhausto,

    seguramente se sumiría en el sueño más confortable de sus días.

    Duerme bien, pequeño.

    Duerme bien, aire.

    Duerme bien, ratón, gato, cucaracha.

    Estrellas, viento, sueños, flores, árboles: duerme bien.

    Duerme bien, muñeca encantadora, chaqueta roja,

    zapatillas blancas cuidadosamente reservadas para mañana.

    Duerme bien, todos los sonidos del mundo,

    esperanzas de oscuridad, maravillas de luz.

    En evolución

    Antes de liberarme de este recinto circular,

    debí haberme quedado a la deriva en el vientre de mi madre

    durante unos 3.500 millones de años.

    Yo fui la primera ameba,

    rebosante de infinitas posibilidades,

    agitándome y luchando con todo mi cuerpo

    en incontables esfuerzos inútiles—

    anhelando atravesar la división celular

    para finalmente encontrar reposo en algún lugar.

    Sin embargo, en el mar amniótico, mis ojos permanecen cerrados,

    mis manos tantean en la oscuridad.

    Las olas rompientes me astillan,

    desgarrando mi cutícula capa por capa.

    Con cada desprendimiento, mi frente se hincha.

    Anhelo ir a la deriva a voluntad—

    a través de la oscuridad subterránea, las profundidades del mar,

    bajo la luz de la luna, más allá de Urano, Plutón,

    o algún planeta sin nombre—

    a la deriva en el cosmos infinito.

    Capa por capa, mis huesos se expanden,

    hinchándose hasta acunar el Monte Meru.

    Dentro de mí, dentro de mí, dentro de mí—

    innumerables seres, cáscaras desechadas,

    presionan contra la vasta extensión del útero.

    Aferrándome al cordón umbilical

    que cuelga del ombligo del universo,

    sigo evolucionando.

    Dibujo

    – Inspirado en la pintura «Paisaje»de Park Soo-keun-

    La sequía invernal es severa.

    Sin más hojas por desprender

    las ramas desnudas se extienden hacia el cielo.

    Por donde ha pasado su negro carbón,

    el polvo, sin fijar, se esparce al viento.

    Líneas tenues bosquejan el paisaje,

    revelando los tonos turbios de la clase trabajadora.

    ¿Para quién se dibujó un boceto tan desolado?

    Sin profundidad, sin perspectiva alguna—

    solo los bocetos desgarradoramente secos de árboles desnudos,

    representados con tanta simplicidad y brevedad

    por una mano de carbón a la deriva como el viento,

    Es un paisaje invernal

    esperando a ser completado

    por alguien, algún día—

    alguien que esculpirá flores resplandecientes en la escena,

    que pintará hojas verdes en estas ramas.

    Un boceto tosco, reservado

    para el brillo de la primavera.

    esperando los colores que merece.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Choo-In Kim김 추 인, poeta surcoreana

    3 Poemas de Choo-In Kim김 추 인, poeta surcoreana

    Choo-In Kim 김 추 인 nació en Hamyang, al pie de la montaña Jirisan, en la provincia de Gyeongnam (Corea del Sur). Obtuvo un máster en la Escuela de Postgrado de Educación de la Universidad Yonsei de Seúl, especializado en literatura moderna, y debutó en la literatura en 1986 con Hyundae Sihak (Poesía moderna). Ha publicado 11 poemarios, entre ellos Every Day Is Strange, The Code of a French Kiss, Children of the Planet, The One Who Loved Objects, Tidal Wave y To Giacometti’s Long Legs. También es autora de un ensayo de viajes sobre mochileros en África, titulado So, It’s a Desert. Su actividad literaria ha sido reconocida con varios premios, como el Korea Arts Award (2016), el Jilmajae Literary Award (2017), el Korean Lyric Poetry Award (2021), el Songok Literary Award (2023) y el The Book of the Year 2024 Literary Award (2024).

    Las Palabras de un Caracol

                     – Homo biblos-*

    Su verso resplandece,

    plateado-brillante—

    cruzando otra temporada agotadora,

    escribe con las plantas de los pies

    una frase única y vívida:

    «Estoy en camino».

    * Homo biblos; el humano que graba.

    Meditación sobre Ilusiones

                           – Homo Patiens-*

    En vano, reflexiono sobre cosas irreales.

    ¿Todo lo que veo a mi alrededor es meramente una ilusión? 

    Un sueño— lo llaman ilusión.

    Un espejismo— lo llaman ilusión.

    Vacío,

    el color percibido aún no es más que engaño.

    Un frasco rebosante de vacío.

    El invisible «hoy» siempre está aquí,

    y «mañana»—, sé que seguramente llegará.

    Al borde de ayer, hoy y mañana,

    una noche de oscuridad prevalece.

    Yo soy, de hecho, un don nadie

    viviendo una vida de ilusión.

    * Homo Patiens; el humano que sufre.

    La Peonía Marchita

                         -Homo opiniosus-*

    Sobre la barandilla del terraplén,

    luchó desesperadamente por florecer.

    Ahora, al separarse de esas feroces horas,

    un único pétalo carmesí flota en el aire,

    perdurando brevemente…

    y luego comienza a caer.

    Su lenguaje lúcido

    hace un descenso rojo,

    agitando suavemente el aire.

    un punto elegante,

    una nota de despedida.

    *Homo opiniosus; el humano que imagina.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Shoshana Vegh, poeta israelí

    3 Poemas de Shoshana Vegh, poeta israelí

    Shoshana Vegh (Israel) Poeta, escritora, editora, traductora y editora. Tiene un máster en literatura hebrea. Es miembro de dos asociaciones de escritores de Israel, formó parte de la junta directiva de la Asociación Hebrea y es miembro de la asociación de creadores Acum. Dirige un grupo de poetas en su ciudad. También ha escrito muchos artículos sobre poesía para la revista Israeli poetry magazine. Ha sido miembro del WCP en dos ocasiones. En 2009 fundó una editorial llamada «Pyutit», especializada en la publicación de libros de poesía. Ha escrito 23 libros y ha editado más de 200 libros, de poesía y prosa. Recibió el premio de honor 2023 en el festival feminista de Estambul. Sus poemas han sido traducidos al francés, inglés, italiano, albanés, polaco, serbio. Tailandia, español, chino, serbio, turco y se han publicado en numerosas antologías.

    El arma del amor

    Cuando me preguntan en el aeropuerto

    si alguien te dio algo

    una pistola, un cuchillo o cualquier instrumento afilado

    declararé que soy un mensajero

    tanto a la ida como a la vuelta

    Cuando abran mi maleta

    y busquen las armas

    que escondo entre los pliegues de la ropa

    el olor de mi perfume subirá

    hasta la nariz del inspector de seguridad

    Y sellará mi pasaporte

    dibujará un corazón enorme

    y dirá

    no podemos meternos contigo

    todo lo que tienes

    está listo para el amor

     

    Imposible

    Cómo puedes convertirte en un recuerdo

    si vienes a mí toda la noche

    en cualquier posición en la que no estés

    cada pliegue en la sábana vacía

    es la pasión que ardió en mí

    cualquier vuelco de lado a lado

    el fuego quema de la cabeza a los pies

    Como puedo olvidar

    el sonido de tu voz en palabras simples

    no es un canto enorme ni un coro

    sólo una melodía que intentas

    déjame aprenderla de memoria

    tocando la flauta

    y bailando, moviendo mis piernas

    Ven a mí

    ven, mi amor

    más allá de todo lo que conocimos

    es más fuerte que yo

    nunca serás un recuerdo

    siempre soñaré contigo

    Milagro

    Este no es un gran poema

    y estas no son las palabras más impresionantes

    es simple

    no apartes tus ojos de mí

    aunque mis ojos estén cerrados

    necesito tu mirada

    quiero todo lo que

    puedas darme

    y siempre permaneceré a la espera de más

    no apartes tus ojos de mí

    estoy atrapada en un sueño

    mis manos están atadas también

    y no me dejes ir

    creo en un milagro

    está en tu corazón.

     

    Traducción al español por Mariela Cordero

    Foto por Michal Benedek

  • 3 Poemas de Liliana Quinto Laguna, poeta peruana

    3 Poemas de Liliana Quinto Laguna, poeta peruana

    Liliana Quinto Laguna (Perú). Nació en Puno. Es periodista, poeta, escritora, fotógrafa y gestora cultural. Es directora en Perú del World Festival Of Poetry – Festival Mundial de Poesía. Realizó la convocatoria y edición de la Antología: En contra de la Violencia de la Mujer, con la presencia de representantes de 25 países del mundo. Recibió el Reconocimiento de la Unión Mundial de Escritores con EL ESCUDO DE PLATA, por su trabajo distinguido a favor de la Cultura, Arte y Poesía.  Ha participado en Recitales y lecturas poéticas, su poesía se encuentra en Antologías de Italia, India, México, España, México, Francia, Perú y otros países. El Congreso de la República del Perú le otorgó un Reconocimiento por su trayectoria cultural y labor literaria. Así como el Ministerio de cultura, la Región y la Municipalidad de Puno. Es parte de fotógrafos del Mundo.

    La flor crece en cementerios

                                     

    Luciérnagas juegan a la guerra

                                     en ópalo hieren su mágico color,

                                      mecenas de día y noche tibia

                               abrazan colecciones de climas en pedidos.

                                     Procuran imitar la vida de gorriones

                               que pintan días, remozando atardeceres

                               guardando en breviarios sed y miedo,

                               observo huellas diferentes y mortales,

                               los niños castigados con mayor rigor

                               aunque les narren un dulce cuento,

                               armas de exploración de humanos

                        ojos de madres que a discreción no se rinden

                                por entrar a desiertos y cordilleras,

                                    a espacios de islas nuevas,

                                    con lágrimas arrepentidas

                               que se esconden en sus cuerpos,

                                y en su rostro occidental andino,

                                      de partes altas y bajas,

                                oxidando promesas de domingo,

                                      respiro olor a misterio

                                es la trama de la araña de Nazca

                               que empieza a desmenuzar mensajes

                         evitando maniobras bruscas con electricidad.

                          observo a caracolas con sus casas rodantes

                          llegan a las cimas con quejas y pesar

                        porque olvidaron preguntas y respuestas

                        en zapatos de madera que astillan cielos,

                     en el arroyo descansa la paz interior y personal

                              cuentan como las semillas ancestrales

                              regresan a sus tierras de cultivo,

                         cómo esperan riegos, ya no de lágrimas

                     a pesar de la tenebrosidad y lobreguez de rayos,

                          mis recuerdos se arrodillan en los campos

                          y los ojos de quienes se fueron sin despedidas,

                                         moliendo miedo fúnebre,

                                  trae un cálido sentimiento de paz,

                                      lejos del sitio frío y tenebroso,

                                      este lugar esconde vida y raíz,

                                       la flor sí crece en cementerios.

                                   

    Causa y efecto

                        Qué es leer en transparencia

                             versos de cielo triste

                         con lágrimas de algodón

                         mientras que el verbo siervo

                         se esconde en el fondo del mar

                               con sonrisa de señuelo

                       Cuando el techo cae en cámara lenta,

                                          el piso se abre

                       y el vértigo se agarra de una madera

                              colgada en un clavo oxidado

                       Cuando las lágrimas se llevan emociones

                                 se escogen dolores por matiz

                                 se lee en los sepulcros,

                            pero ahora no digas quién eres

                                      tus ojos lo gritan

                             aunque duerman venas rotas

                              cobijando huellas digitales

                    ahora te animas a lanzar la primera piedra

                                 que desmaya a tu corazón

                                   que registra despedidas,

                                   es el principio del fin

                                         causa y efecto.

                               

        Inventando latidos

                               

    Miradas inventan historias

                                que encogen minutos con trajes,

                                dibujas con tus ojos en el agua,

                                si te veré en la luna blanca

                                llegaré por la escalera de aves

                                    hecha de sueños verdes

                         y te daré la mano para asirte al corazón.

                         Eres ojo de agua en este desierto que mira

                                     la soledad de todos juntos,

                         repartes a trozos estos guijarros de aliento,

                         es la valija repleta de buenos deseos

                                   para tu ansiada bondad.

                                    Ayer esta vida distante

                                  caracola huérfana y triste,

                          permitió el reaprendizaje de emociones

                                        donde solo canta el lago

                          y estas imágenes inventan historias

                                 y me embarco en tu orilla.

                                      Vamos tras el sol,

                                       tu alegría, tu voz,

                          el verso y tu memoria se deslizan

                          para escondernos en el ritmo

                          y latido de la sonrisa en cascada.

  • 3 Poemas de Silvana Dimitrievska, poeta macedonia

    3 Poemas de Silvana Dimitrievska, poeta macedonia

    Silvana Dimitrievska (Macedonia). Filóloga y periodista. Es autora de la antología Ángeles con cinco alas, publicada en el marco de las veladas poéticas de Struga. Por su primer poemario, “Tú, que saliste de una canción”, ganó el prestigioso premio nacional “Aco Karamanov”. Es ganadora de numerosos premios y reconocimientos de poesía nacionales e internacionales. En 2023, fue declarada una de las galardonadas con el prestigioso premio mundial de poesía “Naji Naaman” y recibió el título de miembro honorario de la Academia de Cultura del mismo nombre en el Líbano. En 2023, ganó el tercer premio de poesía en el festival internacional de poesía “Tafil Kelmendi” en Kosovo. Hace unos meses, fue anunciada como una de las ganadoras del prestigioso Premio Académico Internacional de Literatura Contemporánea “Lucius Anaeus Seneca” de la Academia de Artes y Ciencias Filosóficas de Italia.

    Estrellas

    La noche que te di a luz

    tu abuelo estaba de pie

    en medio del patio

    de la vieja casa

    y miraba hacia arriba con un dedo

    señalando al cielo,

    él dibujaba, recortaba, rediseñaba

    cada movimiento de las estrellas.

    Como si creara un mapa celeste de la vida.

    En el momento

    en que abriste los ojos,

    dio un golpecito con el dedo como si

    quisiera sellar el punto de tu existencia.

    El principio y el final del mapa. La estrella.

    Cada uno de nosotros tiene su propia estrella,

    o una estrella es cada uno de nosotros,

    eso es lo que estaba diciendo.

    El tren

    Es primavera. Estamos sentados en el tren,

    un hombre, una mujer y un niño.

    Todos miramos por la misma ventanilla.

    La mujer mira el árbol.

    Admira su grandeza,

    imagina los siglos que ha perdurado,

    casi puede sentir

    lo profundas que son sus raíces.

    Ella ve su crecimiento.

    Es primavera. Es una pequeña semilla dormida en la oscuridad.

    Pasan los ciclos solares y lunares.

    La tierra gira sobre su eje.

    Ahora él es una casa en la que descansa

    toda la historia nacida y por nacer.

    Ahora es el hogar celestial de los pájaros.

    El hombre mira al cielo,

    admira su grandeza.

    Se imagina el nacimiento de las estrellas.

    Casi puede ver el poder,

    la luz que necesita la oscuridad

    para que nazca el día.

    Es la primavera. Es el vientre del trueno y del viento,

    la lluvia fecunda que acaricia suavemente los campos.

    Es una casa donde descansa

    toda la historia nacida y por nacer.

    El niño ve un ave.

    Y admira su grandeza.

    Se la imagina naciendo del huevo,

    y luego conquistando poderosamente los cielos,

    la ve haciendo un nido en el que guarda

    todo el amor nacido y por nacer.

    Luego, se eleva orgullosa hacia el sol.

    Es primavera. Ella lleva en su pico

    las semillas de todos los árboles y todas las flores.

    Toda la historia nacida y por nacer.

    De repente, la bocina del tren

    ensordece sus oídos fuerte y penetrantemente,

    en el hombre, en la mujer, en el niño.

    Agitada y jadeante, por la puerta

    entra corriendo la anciana, feliz

    de haber cogido el último tren.

    Las mujeres tristes

    Las mujeres tristes.

    Las hermosas mujeres tristes.

    Caminan desnudas y descalzas

    (Porque la verdad está desnuda)

    Los profetas

    (que en realidad no existen)

    las visten

    con camisas de silencio.

    Uno por uno

    abrochan los botones.

    Pero a las Mujeres Tristes.

    Las Bellas Mujeres Tristes,

    la mañana las conoce

    por su sonrisa.

    Como un hilo deshilachado

    cuelga de sus cinturas

    el cordón umbilical.

    El mundo se niega a cortarlo,

    para que la tierra tenga

    un lugar donde siempre

    depositará su semilla.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Carmen Rojas Larrazábal #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Carmen Rojas Larrazábal #PoesíaVenezolana

    Carmen Rojas Larrazábal. Poeta, gestora cultural y antóloga de San Sebastián de los Reyes, (Venezuela). Posee especializaciones en Literatura inglesa, chicana y afroamericana. En el 2010 crea Artepoesía por La Paz en Estados Unidos. Durante el 2021, crea El Arco & La Flecha Editores, editorial dedicada a la poesía. A principios del 2022, Carmen crea el Premio Internacional de Poesía Sor Juana Inés De la Cruz. En abril de 2023, su organización, ArtePoesía por la Paz, crea el Festival de Poesía, La Palabra en Libertad, espacio virtual de poesía moderado por Daisy Zamora y Carmen Rojas Larrazábal. Ha publicado varios poemarios: Confesiones de la ausencia, Fracturas del Silencio, entre otros. Finalista en el Premio Internacional de Poesía María Rosal, (España), 2024, con el poemario El tren de las cosas perdidas, el cual será publicado en el 2025 por Valparaíso Ediciones, España.  Miembro honorario de la Asociación de Escritores de México.

    Poemas para despertar de la guerra
    En Gaza

    Da Capo al Coda
    1
    Afuera escucho un mediodía
    cargado de hombres, mujeres y sueños,
    viajando en el sentido contrario
    de las palabras.

    Es este miedo de que los trajes desnuden el insomnio
    donde la piel puede ser la última transgresión de la memoria.
    Los niños hacen castillos a la orilla del sol,
    Será la sal que se encarga de sanar
    las heridas más visibles, esas grietas del desierto
    En su última fabulación.
    La música ha dejado de latir
    hace tantos días. (cuántos días?)
    Se pierde la cuenta en estos terrenos baldíos.
    En el pentagrama diario
    se escriben percusiones innombrables
    Da capo a la mañana siguiente
    con su respectiva coda de dolor.
    En una noche puedes excavar libremente
    a la medida del polvo
    hasta encontrar un rostro amaestrado
    por la supervivencia.

    Recolector de metales
    2

    En la herida se incrustaban
    pedazos filosos.
    El bisturí tiembla en mi mano
    Mientras extraigo otro filo amargo
    de la noche.
    La sangre calla entre células,
    Calla entre sus aguas turbias y quietas
    calla entre el ritmo arrebatado
    de la muerte.
    No ha llegado nadie a reclamar el temblor
    ni el cuerpo;
    Se trata de cerrar los ojos
    hasta que alguien venga.

    Regresar a casa
    3
    Cada día dobló su camisa de algodón
    y fue preparando en una caja
    los restos del viaje
    hacia rumbos no registrados

    en la brevedad.
    Llegaré descalza de madrugada
    cuando las voces sean sinónimo
    De las hijas de Canaán.
    Empujo sus nombres
    por toda la amnesia de las calles
    que dan al cementerio.
    Me preguntarán por ellos
    hasta mis propios sepultureros.
    Cubro mi cabeza con los vidrios de la memoria
    Después de haber enterrado
    a mis vivos y a mis muertos.

  • 3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    Giuliana Donzello (Italia). Nació en Venecia en 1949. Se licenció en Literatura y Arte en la Universidad de Florencia. Profesora, investigadora y escritora, ha colaborado con el Departamento de Historia y Crítica de las Artes Contemporáneas de la Universidad de Venecia y con el Sector de Artes Visuales de la Bienal de Venecia. Ha publicado varios ensayos sobre arte. Desde 2008 se dedica a la narrativa y la poesía, con las que ha obtenido numerosos premios internacionales. Varios de sus textos aparecen en antologías, revistas, catálogos, periódicos y diccionarios de escritores y poetas contemporáneos (La stagione delle cicale», “Fiori di sale”, “L’altana”, “Il tre periodico”, “L’Ostatismo ultima impronta del Novecento”, “L’accusa del tempo”, “Chrysalises”, “Topografie di memorie”, “Il silenzio delle cetre”).

    No preguntes al poeta

    No preguntes al poeta

    de dónde surge su voz

    sonidos que en el camino exhaustos

    se elevan libres

    Está dentro de versos que brotan

    sangre para vivir el espacio

    de una hoja en blanco, más allá

    los días que le son concedidos

    y los ojos perdidos en el encanto.

    Su corazón se aferra límpido

    a las nubes plomizas de cielos inmóviles

    al tenue recuerdo de marrones hojas

    otoñales, suspiros ligeros disueltos.

    El tiempo lo arrastra vigoroso

    hacia lo que fue su juventud

    y el orden aparentemente tranquilo

    de la vida presente, del peso incauto

    de cada día vivido y perdido.

    En las horas mudas, en los instantes mudos

    de cadencias de retorcidas sílabas

    frágiles hojas blandas

    colgadas de una rama y a punto de caer.

    Tú, muchacho, que corrías

    El recuerdo de tu infancia

    oh muchacho que corrías alrededor del fuego

    ebrio en el borde del campo

    es un invierno blanco por las bombas

    roto y con el vientre desgarrado

    donde el principio de cada forma

    la noche extrema doma.

    No es de madera el fusil que aprietas

    entre tus manos y sigue disparando

    cuando de pronto te precipitas

    no por miedo, sino vencido por el dolor.

    Un mundo inmóvil es tu país,

    escuálida estación desolada

    En el tiempo suspendido

    no encuentras la espera de días para habitar

    sólo momentos para que tu sacrificio se dilate

    Solitario espera ese prado lejano

    el calor de una casta primavera:

    ha pasado un año y aún

    no se cansa de la tormenta.

    Graba en la hoja el poeta del dolor

    palabras con letras de fuego.

    Y la materia se hace carne viva y sangre

    en el amanecer silencioso sobre una locura roja

    y se blanquea en mudos momentos de terror

    arrastrado en un nuevo invierno

    donde se muere por libertad.

     

    El último cigarrillo

    Divaga la espera

    en la luz muda de palabras, perdida está la hora

    en el reloj del tiempo

    y buscas el sueño que no llega

    para olvidar el miedo en los sueños

    de los que sacas el bálsamo de los recuerdos.

    En un ventisquero lejano vuelves a encontrar

    la jactancia de un soldadito perdido

    y no creerías su lejanía

    memoria casta aún viva en ti

    y sin embargo sin valor cuando sólo

    en el dolor de un silbido de fusil,

    que de repente surgió del follaje

    saboreabas un café con un amargor inesperado

     por una brasa de cigarrillo

     que en el líquido negro caído

     toda chispa ha apagado

     junto con tu existencia:

     cruel desgracia que ha silabeado

     para ti la reverberación de la muerte.

    Tuyo no será el regreso a la ingenua

    frescura de aquel prado, donde tu madre

    te tendía los brazos para ocultarte,

    niño, bajo su cálido pecho

    proyectando su amplia sombra.

    Y naturalmente sobre ti depositaba su aliento.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Angela Kosta, poeta albanesa

    3 Poemas de Angela Kosta, poeta albanesa

    Angela Kosta nació en Albania en 1973 y vive en Italia desde 1995. Es traductora, ensayista, periodista, crítica literaria, editora y promotora. Ha publicado 11 libros: novelas, poemas y cuentos en albanés, italiano e inglés. Sus publicaciones han aparecido en diversas revistas literarias y periódicos de: Albania, Kosovo, Italia, Estados Unidos, Inglaterra, China, Rusia, Alemania, Arabia Saudí, Argelia, Polonia, Australia, Egipto, Grecia, España, Tayikistán, Corea del Sur, Hungría, India, Bangladesh, etc. Angela Kosta traduce y escribe artículos y entrevistas para el periódico «Calabria Live», la revista Saturno, el periódico «Le Radici», la revista internacional «Orfeu», la revista Alessandria Today, el periódico Nacional, la Gazeta Destinacioni, la revista Perqasje Italo – Shqiptare , la revista internacional Atunis – Bélgica, colabora con revistas en, International Literature Language Journal (EE. UU.), Bangladesh, etc. Angela Kosta es Embajadora de Cultura y Paz en: Bangladesh, Polonia, Canadá, Argelia, Egipto, México, etc. Angela Kosta ha sido traducida y publicada en 28 idiomas y países extranjeros. Sólo en el segundo semestre de 2023, fue autora en 84 periódicos y revistas nacionales e internacionales con: poemas, artículos, entrevistas, ensayos, etc.

    La luz de la supervivencia

    La luz de la esperanza brilla en la amada

    tierra surcada por bordes heridos donde

    la pobreza vive desnuda.

    Hay señoras desnudas

    con los ojos muy abiertos

    en las aceras llenas de cadáveres

    con ansiedad se alimentan dentro de la basura

    con comida podrida como migas de pan rancio como si fueran para perros callejeros.

    Pero la Luz de la Esperanza triunfa recorre el mundo por los caminos por donde pasa la gente pobre y enferma.

    Pasa por allí como una procesión de antorchas para decirle a la amada Tierra que deje de sufrir.

    Alimenta a los pobres en abundancia

    con la luz de la esperanza.

    La luz oceánica emerge y llena las grietas del alma de los enfermos,

    dondequiera que estén.

    Al abrazar la luz,

    todos se recuperan de los males del siglo:

    ¡Las enfermedades y la pobreza!

    La apoteosis de Belcebú

    Silenciosamente el diablo gobierna el mundo

    desde el infierno extiende sus tentáculos

    como un vampiro

    sediento de sangre chupa continuamente

    se pone lívido con los indefensos.

    en las tormentas de la vida aúlla de ira

    con furioso fuego ardiente destruye

    a los humanos aún en el vientre

    y en el trono del glorioso poder se sienta.

    otras órdenes inventan veneno al probarlo

    del cáliz lleno de lágrimas de humanidad

    el bastión con un ruido sordo hacia el cielo se eleva

    él es ahora el único dios.

    en los valles, las flores se secan

    el polen y la miel se convierten en hiel

    las montañas se mueven,

    cada piedra ya no encuentra paz.

    a los ríos de sangre sólo les queda el lodo

    vuelca toda la tierra y los planetas

    pero el demonio sigue sediento

    con lujuria el tiempo postula

    y nunca muere

    tentáculos por doquier en el espacio se expande

    la desgracia del destino brota en ellos

    sobre cráneos mutilados pisotea

    y renace cada vez que muere la inocencia.

    Cisne mentiroso

    Olas de pensamientos

    en busca de la persuasión

    incómodo por recuerdos taciturnos

    premisa repetida cada mañana

    donde desde lejos con engaño

    tu mano alcanzó la mía

    mientras mi corazón feliz sonreía

    creyendo en la dulce brisa del amor

    en ese mágico infinito del mar

    hoy en una tormenta igual a la vida

    igual que mi alma lacerada

    cisne tendido en las rocas

    donde el rugido de las olas lo lanza más lejos

    en otro lugar de un mundo atormentado

    atormentado por un pasado que ya no existe

    tal vez nunca existió

    pretérito en la trampa de tus ojos

    de tus labios que emitían

    palabras interminables

    engañando cándidos, verdaderos sentimientos

    sabiendo el daño que hacías

    suprimiendo nuestro juramento

    pacto eterno

    hoy un espectro en el olvido.

  • IGNACIA DE LARA, ESCRITORA Y FEMINISTA

    IGNACIA DE LARA, ESCRITORA Y FEMINISTA

    Buscando personajes canarios que merecen un lugar en nuestras páginas memorables, me he encontrado con Ignacia de Lara Henríquez. Según la Real Academia de la Historia, nació el 16 de agosto de 1880 y murió el 1 de septiembre de 1940. Su madre fue Victoria Henríquez Rivero, natural de Las Palmas, y su padre Antonio de Lara y Berraquero, nacido en Osuna, Sevilla.  Fue la tercera de ocho hermanos. Se crio en Vegueta, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, y se educó en el Colegio de las Dominicas de esa misma ciudad.

    Ignacia de Lara

    Cronológica y formalmente perteneció al modernismo y los albores de la generación del 14, junto a los escritores Saulo Torón, Néstor de la Torre, Domingo Rivero, Josefina de la Torre, Tomás Morales o Alonso Quesada. Con Alonso Quesada, Tomás Morales, Francisco González Díaz, Sebastián Jiménez Sánchez o los hermanos Millares Cubas compartió amistad. Fue además, coetánea de Josefina de la Torre, Chona Madera y Pino Ojeda.

    Según nos cuenta su biógrafa “De Lara contrajo matrimonio en el año 1909 con Miguel Colorado D’Assoy, natural de Mallorca. Las infidelidades de su marido y los dos hijos que tuvo él fuera del matrimonio, sirvieron de base a su primer libro de poemas titulado Para el perdón y para el olvido que se publicó en Barcelona. Su obra queda dividida en dos fases. La primera se refleja en el ya citado poemario. La segunda abarca con Entre Paisanos. Cantares desde su regreso de Madrid a Las Palmas de Gran Canaria, en el año 1931, hasta su fallecimiento por cáncer, en 1940”[1].

    Su obra literaria se vio desbordada por su compromiso sociocultural como mujer. De carácter inquieto y progresista, era consciente de que el entorno agrario y masculino constituía esencialmente un muro a derribar en aquella sociedad. Eso la hizo dedicar esfuerzos la creación de espacios donde las mujeres empezaran a tener la oportunidad de entrar en contacto con la cultura. Ignacia de Lara fue pionera en la lucha por los derechos de la mujer. Como afirma Inmaculada Egüés en su Biografía, “si son conocidos los casos vinculados a fuerzas progresistas como Hildegart Rodríguez Caballeira, Clara Campoamor, Victoria Kent o Margarita Nelken, Ignacia de Lara, con la II República, también canalizó su inquietud social a través de la política. Adscrita en un inicio a la CEDA, el partido de Gil Robles no consintió que ocupara un lugar preferente en las listas para las elecciones de noviembre de 1933. Con todo, su ingente labor social en años anteriores y su reivindicación del sufragio femenino, llevó a las implicadas en la lucha por el desarrollo de la mujer a impulsar su candidatura independiente”[2].

    Fue presidenta de la entidad Acción Popular de la Mujer (1931-1933), una organización de acción católica femenina fundada en los años 1920 cuyo objetivo era intentar conseguir mejoras sociales y culturales para las mujeres. Durante esta etapa realizó muchos artículos periodísticos, de corte feminista, de compromiso social sobre personajes literarios. Entre las principales colaboraciones, destacaron las de los diarios El Defensor de Canarias, La Falange y La Voz Obrera[3]. ​

    De Lara defendió la igualdad de los derechos de las mujeres y de las clases obreras y solicitó la urgencia de un cambio social. Utilizó la palabra como herramienta principal en su lucha. Llegó a postularse como candidata a diputada a las Cortes españolas en 1933, pero no consiguió el acta por el hecho de ser mujer[4].

    Como suele suceder con los profetas en su tierra, la labor Ignacia de Lara no fue reconocida hasta después de su fallecimiento. Nada menos que 14 años después de su muerte (1954), el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria decidió reconocer su trayectoria poética y su lucha en defensa de la mujer, poniendo una calle a su nombre en el barrio de Escaleritas. Más tarde aún se puso otra calle a su nombre en Jinámar (2013).

    1] Egüés Oroz, María Inmaculada; Ignacia de Lara, perfil biográfico. Obra poética y obra en prosa. Cabildo de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria, 2004

    [2] Ídem.

    [3] Real Academia de la Historia.

    [4] “Ignacia de Lara: una mujer en el archivo de El Museo Canario”. Blog del archivo de El Museo Canario.

    *Artículo publicado en la revista canaria Tamasma Cultural.

  • 3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    3 Poemas de Eva Petropoulou-Lianou, poeta griega

    Eva Petropoulou-Lianou (Grecia). Ella nació en Xylokastro. Trabajó como periodista en 1994 para el diario francés «Le Libre Journal». Ha publicado libros y libros electrónicos: «Yo y mi otro yo, mi sombra», de la editorial Saita, «Geraldine y el duende del lago», en inglés-francés, así como «La hija de la luna», en su 4ª edición, en griego-inglés, de la editorial Oselotos. Su obra ha sido incluida en la Enciclopedia Griega Haris Patsis, p. 300. Sus libros han sido aprobados por el Ministerio de Educación y Cultura de Chipre para la biblioteca de estudiantes y profesores. Colabora con la revista literaria electrónica The poet magazine. Es miembro de la Unión Literaria Internacional, con sede en Estados Unidos. Colabora en la promoción de la literatura y promociona la obra de poetas griegos. Eva es miembro de la «Association Alia Mundi Serbia», de la «International Society of Writers and Artists of Greece» y de la «Piraeus Society of Letters and Arts», así como de la Corinthian Writers Society. Presidente de Grecce asociación Mille Minds de México, Embajador Internacional de la revista electrónica Namaste India.

    Poema de amor

    Tu sonrisa

    sueño un futuro contigo

    sueño un cielo azul

    un atardecer en una isla

    sueño una casa blanca

    y con vistas al mar

    sueño un futuro cerca de ti

    y tengo un mal sueño

    durmiendo sola

    sintiéndome débil

    pero en mi corazón

    no estoy sola porque siento el latido de tu corazón

    siento tu respiración.

    +

    Mi poema

    Tú

    el rostro que no he visto en años

    tú

    tú, el más asombroso ser

    que no puedo tocar

    tú

    la belleza se esconde en pequeños pedazos en tu cuerpo y mente

    tú,

    puedo explicar el porqué

    pero desconozco mi qué

    tú

    que un día te cruzaste en mi camino

    fuerzas del amor o la pasión me tocaron

    sin razón

    yo estoy mirando al este

    tú estás mirando al oeste

    los milagros ocurren todos los días

    tú,

    una pasión que puedo vivir en un momento privado

    el amor que doy

    el amor que nunca será entendido

    tú,

    en otro espacio o galaxia

    tú,

    mi ideal

    mi jardín

    secreto

    tú,

    los momentos que nunca tuve

    tú,

    la distancia entre dos países

    un puente que intentaré construir para alcanzarte.


    Un hombre precioso

    Las noches y los días van y vienen sin una sonrisa

    los días son tan largos sin una sonrisa

    las noches son una espera de una llamada o un mensaje

    es tan caro este tiempo lejos de tus ojos

    eres mi perla preciosa

    un diamante escondido en el lodo

    esperando el momento de abrazarte y besarte.

    eres mi tesoro escondido en el sol

    esperando el día del reencuentro

    esperando tu mirada ..

    esperando tus labios

    eres mi perla preciosa escondida en una ostra

    en lo más profundo del mar

    eres mi hombre precioso.

    Traducción al español por Mariela Cordero