Categoría: Poetas mujeres

  • 3 Poemas de Hyun-rim Shin 신현림, poeta surcoreana

    3 Poemas de Hyun-rim Shin 신현림, poeta surcoreana

    Hyun-rim Shin 신현림 Es poeta y fotógrafa. Nació en Uiwang, Kyunggi-do, Corea del Sur, y estudió lengua y literatura coreanas en la universidad, especializándose después en Bellas Artes en la Escuela de Diseño de la Universidad de Sangmyung.  Es una artista polifacética, goza de gran prestigio entre la crítica y el público coreanos. Su primer poemario, «Throw a Burning Shoe at a Boring World», le valió el reconocimiento inicial. Se hizo muy popular con su poemario «Blues at the end of a century», que alcanzó el número 1 de la lista de los más vendidos en la sección de poesía. También es autora de otros numerosos libros de poesía, como «Sick People At Sunset», «I Rode Through The City On A Bed», «Alice», «Apple Blossom When You Come», «Hug for 7 Seconds. Recientemente, fue reconocida como una de las nueve mujeres representativas de Corea por Tilted Axis, una editorial inglesa. En 2019, su relato corto, «Paper Gravestone», fue seleccionada como ganadora. Por su tercera exposición de fotografía titulada «Apple Orchard Photo Studio», fue elegida como una de las cuatro artistas coreanas representativas en el Festival Internacional de Fotografía de Ulsan en 2012.  Además de su poesía, Shin ha escrito varios ensayos sobre arte, como «My beautiful window», « So Fascinating Modern Art », «Time with a lover», «Tiempo con un amante» entre otros. Ha impartido cursos sobre texto, imagen y escritura poética en la Universidad Nacional de Arte de Corea y en la Universidad de Ajou.

    ¿Cómo desvelan el amor? ¡Ustedes, almas solitarias!

    ¿Cómo amas? Yo simplemente olvido y sigo adelante.

    ¿Cómo amas? No puedo encender bien las velas. 

    ¿Cómo amas? Amo con un desconsuelo profundo como un pozo y sueños enredados.

    ¿Cómo amas? Encuentro a dos personas. Lo que una no puede cumplir, la otra tal vez sí.

    ¿Cómo amas? Tengo un compañero para toda la vida más allá de los límites del matrimonio.

    ¿Cómo amas? Todo es una molestia.

    ¿Cómo amas? Basta con tocarse a escondidas.

    ¿Cómo amas? El amor ya me resulta difícil y el sexo aún más.

    ¿Cómo amas? Sin comentarios.

    ¿Cómo amas? Ya no estoy aquí.

    Comencé de nuevo

    Comenzar de nuevo es comprenderte de verdad a ti mismo.

    Es sentir y conocer todo con todo tu ser

    como si rompieras una cáscara de huevo. 

    Es darte cuenta de lo que significa ser humano y por qué vives.

    No hay necesidad de luchar por falsos conocimientos, olores penosos

    o ideologías dañinas que te han causado sufrimiento.

    Necesitas estudiar genuinamente y comprender en profundidad la historia.

    Debes valorar tu libertad como ciudadano, y llevarla adelante.

    Debes desechar el agua estancada que se ha acumulado dentro del huevo,

    limpiarte y dejarte secar por el viento para renacer de nuevo.

    En lugar de hacer más de lo que puedes

    debes desecharlo todo para ganarlo todo, que es el camino hacia la libertad.

    Si aguantas, estudias y trabajas diligentemente durante sólo diez años,

    el huevo se convertirá en una importante caja de ahorros.

    Tras diez años de dedicación, se abrirán tus propios sueños y caminos.

    Lo que tienes que hacer es vivir al máximo, como el sol que sale entre las nubes.

    Yo también tuve 22 años

    Soñaba con viajes cortos y romances largos,

    comía tomates parecidos al sol,

    creyendo que incluso la tristeza podía convertirse en un tónico herbal.

    El Canon de Pachelbel sonaba en YouTube.

    Pensaba en el mar

    cuando veía una gran lona azul en una obra.

    Mirando al cielo occidental, almorcé.

    Me preguntba si un sándwich de huevo podría convertirse en una enorme manta

    si se extendiera sin fin.  Igual que los griegos equiparaban la ceguera con la muerte,

    asentí con la cabeza que tener ojos para ver es la felicidad.

    Entonces, podría volver a ser una joven de 22 años.  Te necesito a ti que moverás mis muebles.

    Te necesito a ti, que colgarás mis cortinas.

    Te extraño a ti, que plantarás árboles conmigo en la traicionera colina de la Tierra.

    Así que no me pidas que busque un sirviente Tú me darás un toque de atención antes que cualquier otra cosa.

    Soltándome el cabello, que de la noche a la mañana ha crecido hasta alcanzar la longitud de Rapunzel,

    siento la melodía del Canon de Pachelbel como la seda.

    El hombre se dirige hacia mí, cabalgando sobre mi cabello.

    No es visible para nadie más que para mí.

    Toqué el Canon de Pachelbel, que para mí es el innegable himno nacional del Planeta Tierra,

    siguiendo su ritmo que fluía tan profundo y suave como la seda.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Cinco poemas de Rosario de Acuña

    Cinco poemas de Rosario de Acuña

    Nacida en 1850, Rosario de Acuña fue una escritora, poeta, pensadora y periodista considerada una adelantada en el proceso de la igualdad entre hombres y mujeres, y la en la lucha por los derechos de los más débiles.

    Desarrolló una enfermedad ocular que le ocasionaba la pérdida intermitente de visión, cosa que hizo que su enseñanza y educación difería en cierto modo de la enseñanza oficial que se daba a las mujeres, siendo educada en su propia casa, con un pleno contacto con la naturaleza, y al cuidado de unos padres dedicados totalmente a Rosario, como hija única que era. Esta educación despertó en ella un interés por la Historia y por las Ciencias Naturales, adquiriendo, en parte también gracias a sus estancias en Roma, en tierras andaluzas o a la vera del Cantábrico, un conocimiento tremendo del mundo animal y vegetal. Sus periódicos viajes al extranjero, París, Bayona, Roma, alimentaron su curiosidad por el mundo que la rodaba y su cultura, así como su talante libre pensador y republicano.

    Cuando apenas contaba veinticinco años, se estrena en el mundo literario ni más ni menos que en el Teatro Español de Madrid, siendo la segunda mujer que lo lograba, después de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Después de este magnífico estrenó, que le brindó el aplauso del público asistente, con una obra, Rienzi el Tribuno, que se centraba en ser una crítica a la tiranía y un grito a la libertad. A su vez, inevitablemente, también levantó las críticas de algunos sectores.

    Se casó poco después, trasladándose a vivir a Zaragoza, pero el matrimonio no duró demasiado y Rosario decidió abandonar a su marido por sus repetidas infidelidades; otra muestra más de que Rosario era una mujer adelantada y valiente, puesto que en esa época no que la mujer abandonara al marido era algo casi inconcebible.

    Paralelamente, no abandonó su producción literaria, publicándose, en 1874, el largo poema Ecos del Alma, que le abrió las puertas a diversas revistas como La Mesa revuelta, o El imparcial.

    A mediados de los años 1880, fue la primera mujer en ocupar la tribuna del Ateneo de Madrid, realizando una lectura poética y, posteriormente, también en el Fomento de las Artes, centro de acogida de escritoras liberales. Por su obra y su manera de ser, se ganó la simpatía de las corrientes y sectores librepensadores del país, grupos cercanos a la ideología republicana y defendiendo la separación de la iglesia y el estado, así como en la intromisión de la iglesia en la intimidad de las conciencias. Siguiendo su pensamiento, ingresó en una Logia masónica, y estuvo igualmente vinculada a otras dos logias más, Las Hijas del progreso, de Madrid, y la Logia Jovellanos, en Xixón.

    Sus ideas, su obra y su valentía la convirtieron en una de las primeras mujeres en vivir el éxito y abrirse camino en un mundo dominado por los hombres, clamando a viva voz por la igualdad de derechos. Una muestra podría ser el estreno de su obra El padre Juan, una de las más polémicas de su carrera, puesto que presentaba en escena los falsos valores de la religión católica, las deformadas creencias religiosas y el fanatismo, contraponiéndolos con personajes que encarnan la razón, la bondad y la justicia. La obra fue un escándalo para la época e incluso llegó a prohibirse, cerrando las puertas del teatro.

    Decidió abandonar la capital e instalarse en un pueblito de Cantabria, convirtiéndose en una experta avicultora, destacando igualmente en esta faceta, por su labor como investigadora y difusora de la industria avícola. Rescindido el contrato de su vivienda en cántabra, se trasladó a Asturies, donde habitó hasta su muerte en el año 1910. Allí continuo con sus ataques contra el conservadorismo y los estamentos más convencionales, con diversas publicaciones en distintos medios, siempre fieles al librepensamiento, denunciando el maltrato a las mujeres, la situación de los obreros y la dureza de la vida en algunos sectores más oprimidos. Y allí fue donde finalmente se estrenó su obra El padre Juan, gracias a la Sección Artística Obrera del Ateneo, siendo representada en el Teatro Robledo de Xixón. Falleció en el año 1923, en Asturies, por una embolia cerebral.

    Es importante también su faceta como periodista, la cual se centró en la denuncia de las desigualdades existentes entre la mujer y el hombre, destacando sus colaboraciones en Las Dominicales del Libre Pensamiento, un periódico que ya gozaba de bastante crítica y con multitud de denuncias por su contenido.

    En definitiva, Rosario fue una mujer adelantada a su tiempo, valiente, que se enfrentó a diversos sectores del conservadorismo, viviendo incluso la amenaza de entrar en prisión, cosa que la llevó a exiliarse durante un tiempo a Portugal. Su obra es una muestra de su manera de pensar, de su lucha y de su ideología.

    Su obra como dramaturga es quizás la más destacada de toda su producción, logrando un éxito hasta entonces casi sin precedentes por una mujer, pero aquí os vamos a compartir cinco poemas suyos. Esperamos que los disfrutéis.

    La eternidad

    Cuando resbala doloroso aliento

    de nuestro corazón entumecido

    y se torna la voz en un quejido

    eco triste de horrible sufrimiento,

    levantando su vuelo, el pensamiento

    así percibe el eco de un sonido

    que, de esperanza sacrosanta henchido,

    desciende del crespón al firmamento.

    «¡Mírala allí brillar!», dícele el alma

    señalando la azul inmensidad:

    «Para lograr tu inmarcesible palma

    sólo debieras ver la eternidad:

    allí la vida se desliza en calma,

    que el imperio es aquel de la verdad»

    Oh, libertad

    ¡Oh!, libertad, fantasma de la vida,

    astro de amor a la ambición humana

    el hombre en su delirio te engalana,

    pero nunca te encuentra agradecida.

    Despierta alguna vez, siempre dormida

    cruzas la tierra, como sombra vana;

    se te busca en el hoy para el mañana,

    viene el mañana y se te ve perdida.

    Cámbiase el niño en el mancebo fuerte

    y piensa que te ve ¡triste quimera!

    Con la esperanza de llegar a verte

    ruedan los años sobre la ancha esfera

    y en el último trance de la muerte

    aun nos dice tu voz, ¡espera, espera!

    En la escalera de mi casa

    Sube sin vacilar, si bajas llega

    adonde todo se le ofrezca llano,

    que solamente el ignorante o vano

    altura o fondo con empeño niega;

    alma o conciencia depravada o ciega

    podrá dudar del fin del ser humano

    y de que arriba existe un soberano

    que en los abismos su poder despliega.

    No reposes jamás, que entendimiento

    tienes, mortal, y en él está la ciencia,

    sube o baja sin dudas ni lamentos:

    que es una escala eterna la existencia

    por donde sube al cielo el pensamiento

    para bajar a hundirse en la conciencia.

    Los apóstatas del pueblo

    Nacieron entre restos de impudicia,

    o ejemplos de alcoholismo y de miseria;

    no brillando en su noche de laceria

    otro rastro de luz que la codicia:

    bajo este impulso de virtud ficticia

    buscan del pueblo la sublime arteria

    -¡Libertad!- dicen con palabra seria,

    y pretenden guiar la gran milicia.

    Bajo su aspecto de héroes, centellea

    su raza vil, y su ambición impura.

    Que triunfen una vez, y como sea

    de modo que vislumbren una hartura,

    ¡cuán fácilmente se cambiarán de idea

    tornando contra le pueblo su bravura!

    Un sueño de Satanás

    Durmiose Satanás, ansiando goces

    forjó en su mente ensueño deleitoso

    viose de nuevo arcángel venturoso

    y oyó su voz entre celestes voces.

    ¡Gracias, Señor, por fin me reconoces

    hijo tuyo, por fin, seré dichoso»

    -le dijo a Dios- «Espera, vanidoso

    -le contestó el Señor- «No te alboroces»

    «¿Odias?» -«No, ya del odio me he curado

    y de los siete vicios capitales»

    «¿Te curaste también del egoísmo?»

    «Él es mi vida» -dijo el condenado.

    «¡Pues huye de las huestes celestiales,

    vuelve a rondar al infernal abismo!»


  • Cinco poemas de Susana Thenón

    Cinco poemas de Susana Thenón

    Susana Thenón llegó al mundo en el año 1935. De familia judía, desde bien pequeñita estuvo rodeada por el mundo de la cultura y el arte. Formó parte del grupo de jóvenes actores del Teatro Cervantes, y estudió la Licenciatura en Letras Clásicas en la Universidad de Buenos Aires. Contaba solamente 23 años cuando se publicó su primer libro de poesía, Edad sin tregua, en el año 1958 y, al año siguiente, salió a la luz Habitante de la nada.

    Junto con otros autores argentinos, como Alejandra Pizarnik o Alejandro Vignati, fundó la revista literaria Agua Viva, y quedó plenamente introducida en el mundo de la poesía. Se dedicó durante algunos años, aproximadamente a partir de mediados de la década de los 60, a la traducción de textos y fue entonces cuando publicó su tercer poemario, De lugares extraños, en el año 1967.

    A pesar de ser parte de algunos círculos intelectuales, lentamente se fue separando alejándose en cierto modo del mundo literario, tomando su propio camino, siendo fiel a las voces de su interior para sacar a la luz una poesía cruda, desnuda e incluso a veces hiriente.

    En la década de los 60, centró su atención en su faceta fotográfica, fotografiando a la que fue su pareja, la bailarina Iris Scaccheri. De hecho, su obra como fotógrafa se consolidó con diversas exposiciones en diferentes Galerías de Europa, e incluso logró el Premio de Fotografía Parisien, con su serie Humor Blanco Humor Negro. No publicó nada más de poesía hasta el año 1984; de hecho, su última obra publicada fue Ova completa, en el año 1987, pero a pesar de casi no publicar nada, siguió escribiendo y eso se muestra en la publicación de obras póstumas como La morada Imposible I y II, compilada por la poeta María Negroni, o Paraíso de Nadie.

    Falleció también en Buenos Aires, en el año 1991.

    Su poesía aborda temas como la soledad, la oscuridad, el deseo negado cosa que la llevó a ser, en cierto modo, comparada con la poesía de Pizarnik. Lo ausente está paradójicamente muy presente en su poesía, lugares extraños, sombras e imposibles. Es una poesía casi tangible que parte de su propio yo más íntimo para adentrarse en el mundo del lenguaje, de la oscuridad y del extravío. Su poesía contaba con un punto irreverente, despojada de adornos, directa y con un lenguaje afilado; lo que pretendía Thenón no era adaptarse a las corrientes literarias de su época, sino ser fiel a su yo más íntimo.

    A continuación os dejamos una selección de cinco poemas, no sin antes recomendaros que profundicéis un poco más en su obra. La poesía de Thenón ha sido en cierto modo injustamente eclipsada por otros autores argentinos de gran renombre, pero es una poesía que no dejará indiferente a nadie y podría incluso ser una poesía, a pesar de los años, de lo más actual.

    Juego

    Despojémonos de todo aquello

    seguro

    que se proyecta al exterior

    con trazos lentos

    y definitivos.

    Todos empleados en la tarea

    de ser, vivir, sentir

    sin otros lazos.

    Y quien no atine a sofocar

    su amor por lo prohibido,

    reclame su derecho al dolor,

    su penitencia.

    Despojémonos de todo cuanto

    nos conformó a imagen y semejanza

    nuestra

    y gustemos sabiamente para el recuerdo

    el minuto absurdo y libre.

    No

    Me niego a ser poesía

    por palabras, por jaulas,

    por geometrías abyectas.

    Me niego a ser

    encasillada,

    rota,

    absorbida.

    Sólo yo sé cómo destruirme,

    cómo golpear mi cabeza

    contra la cabeza del cielo,

    cómo cortar mis manos y sentirlas de noche

    creciéndome hacia adentro.

    Me niego a recibir esta muerte,

    este dolor,

    estos planes tramados, inconmovibles.

    Sólo yo conozco el dolor

    que lleva mi nombre

    y sólo yo conozco la casa de mi muerte.

    Verdugo

    Una voz cercana

    me repite: descansa,

    y yo

    descansar no podría

    sino como en sueño

    latente,

    como flecha que reposa

    en su carcaj.

    Cada día

    mis horas

    se tornan más agudas,

    más ásperas,

    desde que no respiro

    y el sol me arde.

    Conozco las palabras

    a cuyo sonido

    las puertas vuelan como plumas

    y el cielo es un cojón a los pies.

    Conozco el castigo.

    Conozco todos los castigos.

    Pero hoy amanecí verdugo.

    No es un poema

    Los rostros son los mismos,

    los cuerpos son los mismos,

    las palabras huelen a viejo,

    las ideas a cadáver antiguo.

    Esto no es un poema:

    es un grito de rabia,

    rabia por los ojos huecos,

    por las palabras torpes

    que digo y que me dicen,

    por inclinar la cabeza

    ante ratones,

    ante cerebros llenos de orín,

    ante muertos persistentes

    que obstruyen el jardín del aire.

    Esto no es un poema:

    es un puntapié universal,

    un golpe en el estómago del cielo,

    una enorme náusea

    roja

    como era la sangre antes de ser agua.

    Oración

    Cuándo dejará la luna

    de preferir a esos pocos

    que tanto a media noche

    como al alba

    gritan su ardor sin freno.

    Cuándo será definitivo

    el derecho a soñarse

    sin verificar números,

    papeles rotos, sexos,

    velocidad sin prisa en la sangre.

    Cuándo morirá el cielo

    -sus castigos-

    y el rayo será un niño

    entre las hojas.

    Cuándo arderán los vientos

    sepultados.

  • 3 Poemas de Yong Mee Cho조용미, poeta surcoreana

    3 Poemas de Yong Mee Cho조용미, poeta surcoreana

    Yong Mee Cho조용미 debutó en 1990 a través de «Hangil Literature». Entre sus poemarios figuran «La ansiedad se come el alma», «Diez mil peces vuelan montaña arriba», «Autorretrato en tela de cáñamo», «El cerezo en flor de mi villa», «Planeta memoria», «Mis otros nombres» y «Tu belleza». También tiene una colección de prosa titulada «Cien años en la isla». Yong-Mee Cho ha recibido varios premios, entre ellos el Premio Literario Kim Dal-jin, el Premio Literario Kim Jun-seong, el Premio Literario Gosan y el Premio Literario Mokwol.

    Tu belleza

    Siempre das la espalda a la luz.

    Es una escena que he creado.

    Tu belleza debería ser objetiva.

    Debes trascenderte a ti misma.

    Además, tu belleza debe ser

    Ética.

    Tu belleza debe ser definitiva y decisiva.

    Tu belleza debe ser

    Impecable.

    Tu belleza debe crear

    un evento de soledad.

    Tu belleza surge de mí.

    Tu belleza es siempre

    mi mayor prueba.

    Hay una luz detrás de ti

    que eclipsas un poco.

    Observatorio Albireo

    Es una noche de fuerte dolor de cabeza, y anhelo visitar el Observatorio del Albireo para contemplar las estrellas.

    Al conectar las estrellas de la constelación de Lyra, curiosamente, aparece un pez.

    Del mismo modo, cuando conecto mi yo actual con un momento del pasado, surge una completa desconocida.

    Si quiero escudriñarla, tengo que aventurarme más en el espacio.

    ¿Seguiré siendo la misma persona cuando regrese después de viajar tan lejos?

    Por ahora, sólo sufro de una fiebre alta, postrada en cama por la certeza y la monotonía de la vida.

    Mis labios solo están agrietados, pero tengo la sensación de haber perdido la mitad de las palabras.

    Probablemente debería observar este dolor de cabeza desde un lugar más distante, como descubrir los peces de la constelación de Lyra.

    Mi cuerpo y carne son difíciles de alinear conmigo misma.

    Mi vida es un viaje extenuante que exige llegar al Observatorio Albireo.

    No está demasiado lejos; después de que mis labios se agrieten unas cuantas veces más y soporte otra fiebre, me volveré tan ligera como los pétalos de las flores en primavera.

    Mi cuerpo podría viajar a un lugar irrecuperable, diferente.

    Mi carne devora lentamente mis recuerdos.

    Aquí, preveo penas pasadas, revisito sucesos inminentes y me enfrento al dolor que me ha sido dado.

    Cada dolor es único; como un cisne que se desliza sobre el agua, deseo recuperarme lentamente, aquí, en este lugar.

    Mis otros nombres

    Fernando Pessoa es Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Álvaro de Campos.

    Tiene docenas de nombres diferentes; son seudónimos, pero también desea ser una persona diferente con cada nombre.

    ¿Hasta qué punto puedo seguir siendo yo mismo?

    ¿Cómo puedo demostrar mi identidad y cuándo no debo revelar mis otras caras?

    ¿Cómo puedo darme cuenta de esta verdad de que soy un cúmulo de potencial para no ser yo mismo?

    ¿Hay alguna forma de negar que el yo de hace un momento no es el mismo que el yo del momento siguiente?

    La tarea de darme cuenta perfectamente de que no soy yo mismo es un trabajo profundamente solitario.

    Vivir mi vida y luego volver a otra vida mía requiere una ilusión meticulosa.

     Ser testigo de la muerte de otro yo antes de morir exige una sincronización precisa.

    ¿Por qué debo ser siempre únicamente yo mismo?

    Incluso hoy, me escondo apropiadamente en mi interior, observando estrictamente la posibilidad de no ser yo mismo.

    ¿Fui realmente él, y él fue otro yo?

    ¿Cómo puedo ignorar la verdad de que soy un cúmulo de potencial para no ser yo mismo?

     

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Seis poemas de Audre Lorde

    Seis poemas de Audre Lorde

    Audre Lorde, fue, como ella misma se definía, una guerrera, poeta, feminista, negra y lesbiana nacida en pleno barrio de Harlem, Nueva York, en el año 1934, hija de inmigrantes caribeños, con los que no tenía una excelente relación, puesto que había cierto distanciamiento y Audre era una chiquilla más bien introvertida y de altas capacidades intelectuales. Encontró en la poesía una salida y una manera de comunicar sus ideas y pensamientos, desarrollando un gran don para esta disciplina literaria ya desde bien jovencita.

    Se graduó en Literatura y Folosofía en el Hunter College, donde acabó, con los años siendo profesora. Sufrió discriminación y homofobia a lo largo de su vida, como cuando quiso introducirse en la asociación de escritores Harlem Writers Guild, en los años 50, pero esto, lejos de hacerla desistir, afianzó su fuerza y su lucha para enfrentarse a la discriminación, a las injusticias, y reafirmó todavía más su identidad como mujer, negra y lesbiana. Su vida, de hecho, fue una constante lucha contra toda la opresión que vivía la sociedad norteamericana.

    Audre Lorde. Fuente The poetry Foundation.

    Por ejemplo, fundó la editorial The kitchen table, para editar a escritoras de color, fundó también organizaciones para ayudar y asistir a víctimas de abusos sexuales o de violencia de género, y fue codirectora del periódico lésbico Chrysalis.

    Estuvo unos años en México, durante los cuales asistió a la Universidad Autónoma de México, y se integró en círculos de exiliados norteamericanos y fue en este período que reafirmó su identidad como personal y artístico como poeta y lesbiana.

    Después de obtener un Máster de biblioteconomía en la Universidad de Columbia, trabajó como bibliotecaria durante años, pero poco después se afianzó como profesora universitaria, siendo contratada como poeta residente por el Tougaloo College, donde conoció la que fue su pareja durante 19 años, Frances Louise Clayton.

    También vivió ocho años en Berlín, donde obtuvo un importante reconocimiento en Alemania y en Europa siempre sin abandonar su lucha y organizando el movimiento de africanos y afrodesdecientes en Alemania.

    A lo largo de su vida, Audre fue muy consciente de la opresión que existía en el mundo, por diversas vertientes, el color, la sexualidad, el género, y eso hizo que su obra destilara rabia e ira, y fuera parte de su lucha contra estas injusticias. Usó el lenguaje como una fuerza y arma de resistencia.

    En el año 1987 se le diagnosticó un cáncer de mama que la llevó a tener que realizarse una mastectomía, para después sufrir un cáncer hepático. De ahí salió una de sus obras más importantes, The Cancer Journals, pulicado en el año 1981, donde habla íntimamente sobre sus viviencias con esta enfermedad; una obra muy recomendada para mujeres que la sufren o la han sufrido.

    Respecto a su obra, marcada especialmente por su incansable lucha contra las injusticias, las opresiones, destaca su primer libro de poesía, publicado en el año 1968, The First Cities, aunque su obra más conocida es Sister Outsider, que es una colección de ensayos sobre la lucha contra el racismo, el machismo y la opresión heteronormativa.

    Os dejamos a continuación seis poemas de Audre.

    Quién dijo que era fácil

    Tiene tantas raíces el árbol de la rabia

    que a veces las ramas se quiebran

    antes de dar frutos.

    Sentadas en Nedicks

    las mujeres se juntan antes de marchar,

    hablan sobre las chicas problemáticas

    que contratan para ser libres.

    Un empleado casi blanco ignora

    a un hermano que espera para atenderlas primero

    y las damas no se dan cuenta y rechazan

    los pequeños placeres de su esclavitud.

    Pero yo que estoy limitada por mi espejo

    como por mi cama

    como también en el sexo.

    y me siento acá preguntándome

    cuál de mis yoes sobrevivirá

    a todas estas liberaciones.

    Oaxaca

    Bajo el pedazo de madera que labra

    se mueve lentamente la tierra.

    Pero los relámpagos se acercan.

    Cultivando su secreto en la tierra ocre

    tendida como una mujer

    la osadía es una labor agotadora

    para hombres de ojos inmóviles

    que cuidan sus semillas

    y una dura vigilia en la estación sin lluvia.

    Pero en el fino y brillante borde del día,

    más allá del arado partido, miran hacia las colinas

    los relámpagos que se incuban

    pues la tormenta es conocida.

    Se mueve lentamente la tierra.

    Aunque la víspera del relámpago

    puede romper con un destello

    la cara de una montaña, frágil como el vidrio,

    la tierra se mueve lentamente.

    Toda la fuerza de un hombre en brazos de su hijo

    por tal de esculpir un surco

    en duro suelo desafiante,

    y la tendida tierra aguarda.

    Largo y lento el arado

    a través de la ocre estación seca,

    y se mueve lentamente la tierra.

    Pero los relámpagos se acercan.

    Letanía de la supervivencia

    Para las que vivimos en la orilla

    paradas sobre el borde constante de la decisión

    cruciales y solas

    para las que no nos podemos permitir

    los sueños pasajeros de la elección

    las que amamos en los umbrales yendo y viniendo

    en las horas entre los amaneceres

    mirando hacia dentro y hacia fuera

    al mismo tiempo antes y después

    buscando un ahora que pueda engendrar

    futuros

    como el pan en la boca de nuestros hijos

    para que sus sueños no reflejen

    la muerte de los nuestros;

    Para las que

    fuimos marcadas por el miedo

    como una suave línea en el medio de nuestras frentes

    aprendiendo a tener miedo con la leche de nuestra madre

    porque con esta arma,

    la ilusión de poder encontrar más seguridad,

    los torpes esperaban silenciarnos.

    Para todas nosotras

    este instante y este triunfo

    No se suponía que íbamos a sobrevivir.

    Y cuando el sol sale tenemos miedo

    de que no permanezca ahí

    cuando el sol se pone tenemos miedo

    de que tal vez no salga en la mañana

    cuando nuestros estómagos están llenos tenemos miedo

    de la indigestión

    cuando nuestros estómagos están vacíos tenemos miedo

    de nunca volver a comer

    cuando nos aman tenemos miedo

    de que el amor desaparezca

    cuando estamos solas tenemos miedo

    de que nunca vuelva el amor

    y cuando hablamos tenemos miedo

    de que nuestras palabras no se escuchen

    de que nuestras palabras no se escuchen

    pero cuando estamos calladas

    todavía tenemos miedo

    Así que es mejor hablar

    recordando.

    No se suponía que íbamos a sobrevivir.

    Carbón

    «Yo»

    es el negro completo,

    algo hablado del interior de la Tierra.

    Hay muchas clases de «abierto»-

    como un diamante se vuelve en nudo de llama,

    como un sonido se vuelve una palabra,

    coloreado por quien-paga-cuál para hablar.

    Algunas palabras son abiertas

    como un diamante sobre ventanas de cristal,

    cantando en alto dentro del choque pasajero del sol.

    También hay palabras como

    apuestas grapadas en un libro perforado

    (cómpralo, fírmalo, y depedázalo)

    y pase-lo-que-pase anhela todas las oportunidades;

    queda el boleto, y un diente extraído (incorrectamente)

    con un borde desigual.

    Unas palabras viven un mi garganta,

    engendradas como culebras.

    Otros conocen el sol,

    buscando como gitanos sobre mi lnegua

    para explorar a través de mis labios

    -como gorriones jóvenes que brotan de su cáscara.

    Hay ciertas palabras

    que me importunan.

    «Amor» es una palabra -y una otra clase de «abierto».

    Así como un diamante se vuelve en nudo de llama,

    yo soy «Negro» – porque me origino del interior de la tierra.

    Ahora: toma mi palabra -como una joya-en tu luz abierta.

    Poema de amor

    Canta, tierra, y bendíceme con lo que es más rico

    haz que el cielo haga fluir la miel de mis caderas

    rígidas como las montañas

    tendidas sobre un valle

    carcomido por la boca de la lluvia.

    Y supe cuando entré en ella que yo era

    viento alto en el hueco de sus bosques

    susurrando sonido los dedos

    miel derramada

    de la copa partida

    empalada en una lanza de lenguas

    en las puntas de sus pechos de su ombligo

    y mi aliento

    aullando en sus entradas

    a través de sus pulmones doloridos.

    Codiciosa como una gaviota

    o como una  niña

    me balanceo sobre la tierra

    una vez

    y otra.

    Libro de cuentos en la mesa de la cocina

    La matriz dolorosa de mi madre escupió algo: yo.

    Escupió “yo”

    en su arnés incómodo de desesperanza,

    en sus engaños,

    donde la ira me concibió (una segunda vez),

    perforando mis ojos, como flechas

    señaladas por su pesadilla de la “ella” que yo no me volvía.

    Y ella, yendo, dejó en su lugar

    unas doncellas de hierro que me protegieran;

    y mi comida fuera

    la leche arrugada de leyenda

    donde yo, envuelta de pesadillas,

    vagabundeaba a través de las habitaciones aisladas de la tarde.

    Las pesadillas llegaron de los

    Libros de las Hadas

    en colores de

    Naranja y Rojo y Amarillo,

    Púrpura y Azul y Verde.

    En esos libros

    las brujas blancas gobernaron

    la mesa vacía de la cocina;

    y ellas ni lloraron ni ofrecieron de oro a nadie

    – nunca –

    y ningún encantamiento cálido por

    la madre desaparecida de una niña negra.

  • 3 Poemas de Jasna Gugić, poeta croata

    3 Poemas de Jasna Gugić, poeta croata

    Jasna Gugić nació en Vinkovci, Croacia. Es Vicepresidenta de los Artistas y Escritores Soberanos del Mundo SAPS, Embajadora de la Revista Creativa P.L.O.T.S USA para Croacia, Embajadora de la Unión Creativa Árabe de Élite de la Casa Real del Líbano, Embajadora de la Paz y la Coexistencia Pacífica de Marruecos, Embajadora Mundial de la Alfabetización y la Cultura para los Escritores Mundiales de Asih Sasami Indonesia y miembro de Angeena Internacional, una organización sin ánimo de lucro para la paz, la humanidad, la literatura, la poesía y la cultura. También es coeditora de la antología Compassion-Save the World, un poema escrito por 130 poetas del mundo. Jasna ha publicado tres poemarios. Los dos primeros son bilingües: uno es croata-inglés y el otro croata-polaco. Jasna ha ganado numerosos premios internacionales de poesía y literatura, y su obra se ha traducido a varias lenguas del mundo. Vive y trabaja en Zagreb (Croacia). Sus poemas se han publicado en revistas de Estados Unidos, Reino Unido, España, Grecia, Italia, Rusia, Croacia, India, Siria, Dinamarca, Brasil, México, Bangladesh, Serbia, Albania, Nigeria, Bélgica, China, Chile, Nepal, Pakistán, Corea, Alemania, Turquía, Kosovo, Rumanía, Irak, Nueva Zelanda, etc.

    Lágrima

    Siento una lágrima venir

    en nubes grises

    que huelen a lluvia de otoño,

    llorando

    y mi poema trae inquietud

    en mis pensamientos deshilachados

    dispersos sobre la blancura de la imaginación.

    La desolación llega con las gotas del otoño

    y su olor es espantoso

    y pegajoso como la resina.

    Después de todo, sólo queda el dolor

    como un sello impreso

    en medio del corazón,

    apagado con tu lágrima de remordimiento.

    Si alguna vez vuelves

    permíteme robar una sonrisa

    de tu rostro

    y ahuyentar todas las penas de este mundo.

    Abraza mi silencio

    Abraza mi silencio

    con tus brazos de felicidad

    y envuelve mi corazón

    en hilos de seda

    y no dejes que el viento del sur

    borre una sonrisa

    de la esperanza regalada

    a los caídos.

    Abraza mi silencio

    y oirás

    un latido

    y el estruendo del anhelo

    en el silencio de mi infinitud.

    Abraza mi silencio

    y llámame por mi nombre

    en esta noche de suspenso

    y vendré

    como un hada

    toda de blanco

    a abrir tus ojos

    que brillan

    como estrellas ardientes.

    tus ojos

    son como faros blancos

    en el miedo de mis profundidades.

    tus ojos son como diamantes eternos

    en los colores

    de la vida gloriosa.

    Mis días

    Todos los días están llenos de sonrisas

    y las lágrimas ya no duelen.

    guíame

    por los caminos no recorridos

    lejos, los más lejanos

    donde mi ojo

    nunca ha mirado.

    alégrame con una sonrisa

    y tócame con bondad

    de manera casual,

    como por casualidad.

    y ríe en voz alta

    para que yo pueda oír

    y guardar esa risa

    para otro día triste,

    un día

    sin mis sueños coloridos

    derrite todo mi hielo

    y sé una alegría sin fin

    y haz sonreír la vida de una buscadora.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Poesía, vida y muerte de Teresa Wilms Montt

    Poesía, vida y muerte de Teresa Wilms Montt

    «Nada tengo, nada dejo, nada pido»: poesía, vida y muerte de Teresa Wilms Montt

    «Nada tengo, nada dejo, nada pido.
    Desnuda como nací me voy, tan ignorante de lo que en el mundo había».

    La vida de la poeta chilena Teresa Wilms Montt (1893-1921) fue desgarradora e intensa a pesar de ser tan injustamente corta. De origen aristocrático, Teresa concentró, en tan solo 28 años, una existencia llena de pasiones, viajes, decepciones, sinsabores y pocas alegrías. Todo a su alrededor fue casi novelesco, agitado, movido por sentimientos tan contradictorios y potentes como el amor, la rebeldía, la melancolía, las ganas de probarlo todo o el deseo de perdurar y ser reconocida.

    En los últimos años varias editoriales españolas se han lanzado a la titánica labor de reeditar su obra, injustamente abocada al olvido durante muchos años. Gracias a esto, actualmente podemos encontrar con cierta facilidad tres de sus poemarios: Anuarí, libro rescatado originalmente en 2009 por la editorial Torremozas y reeditado de nuevo en 2017, Inquietudes sentimentales, también recuperado por Torremozas en 2021, y En la quietud del mármol, traído de vuelta a las librerías por la Editorial Medusa en 2022.

    También de 2022 es la última edición de sus Diarios íntimos en Pepitas de Calabaza, aunque ya fueron publicados en 2017 por la tristemente desaparecida editorial La Señora Dalloway con el sugerente título Preciosa Sangre. A María Ángeles Pérez López y Mayte Martín les debemos, en última instancia, la edición de sus Obras completas, publicadas en la Editorial Renacimiento en 2023.

    En esta breve nota vamos a centrarnos en sus Diarios íntimos y en su cuarto poemario, Anuarí. Leídos en conjunto, uno en clave biográfica y el otro como imprescindible lectura poética de los acontecimientos vividos por la autora, ambos libros suponen un verdadero descubrimiento lírico y creativo.


    1. Diarios íntimos

    «Quiero infinidad porque me ahoga lo finito».

    En una época de creciente interés por las vidas particulares de las grandes escritoras, y de publicación de múltiples diarios y correspondencias privadas –Virginia Woolf, Sylvia Plath, Alejandra Pizarnik–, los diarios íntimos de Teresa Wilms Montt son una rara avis, un «espejo», como ella misma lo denominó, de sus sentimientos más sinceros y profundos, con una voluntad literaria apenas buscada.

    Sus diarios se ven, a lo largo de sus confusas entradas, salpicados por dolorosas e inesperadas confesiones para la época:

    «Por mis hijas no he llorado yo las lágrimas de sangre que he derramado por Vicente», 

    amores arrebatados:

    «Y yo no me canso de beber amor, siempre tengo sed, una sed inextinguible de él», o 

    «¡Y así soñé morir de besarte!», 

    auténticos gritos de amargura:

    «¡Sufrir, sufrir, ahora!»

    loas a la muerte y al suicidio: 

    «Siento verdadero sensualismo en morir. Que suceda lo que el destino ha marcado», 

    poesía:

    «Este siglo está caduco, sangre mía.
    ¿Quieres que te vacíe sobre el seno de la tierra?», 

    reflexiones sobre la vida después de la muerte:

    «Creo que después de la muerte, el espíritu vaga cierto tiempo en el espacio y después se reincorpora en el cuerpo de un recién nacido» 

    o frases que podrían ser consideradas como modernos aforismos: 

    «La costumbre es prostitución», o 

    «El alcohol es enemigo de la filosofía y mata a la ironía».

    El lenguaje y la forma de expresarse de Teresa son siempre desgarrados y ardientes; su autora parece en la mayoría de los casos conducida por una pasión incontrolable: amorosa, pero también pasión por la vida, por la muerte, por sus hijas, por Dios, por el más allá. 

    Su vocabulario es siempre impetuoso, apenas pasado por filtros, en un ejercicio de honestidad donde se ve una clara evolución desde los primeros años –donde Teresa escribe entradas más realistas, más vinculadas a su cotidianidad– hasta los últimos –donde las entradas son apenas comentarios fragmentados, de corte más poético y más complicadas de interpretar–.


    2. Anuarí (1918)

    «Camino al olvido, lentamente se cierran las losas de mi cerebro».

    Dentro de la obra poética de Teresa Wilms, Anuarí es uno de los libros más emblemáticos y reconocidos. De hecho, su época en Madrid es aplaudida por la crítica como la más fructífera a nivel literario. Recién llegada a España en 1918, introducida en los círculos intelectuales y literarios madrileños de la época –se relacionó asiduamente con personalidades como el pintor Julio Romero de Torres o los escritores Jacinto Benavente, Azorín o Juan Ramón Jiménez–, Teresa publica un impactante libro donde la muerte y la belleza habitan en cada una de sus páginas y poemas. 

    Anuarí es «un poemario conmovedor de imprescindible lectura», en palabras de Marta Porpetta, directora de Ediciones Torremozas. Y también un libro donde Teresa «contempla el lado oscuro de la vida, comprende que hay un silencio y que existe una travesía del dolor que late bajo experiencias muy profundas», según Luzmaría Jiménez Faro, fundadora de Torremozas. 

    El origen del libro es este: Teresa, después de una estancia de apenas dos años en Buenos Aires, abandona la ciudad tras un hecho traumático para ella: uno de sus amantes, Horacio Ramos Mejía, un joven de apenas 19 años, se suicida cortándose las venas ante ella por su rechazo a establecer con él una relación amorosa. Este hecho, profundamente perturbador para la autora, le persigue durante mucho tiempo, dando lugar finalmente a la creación de dos obras: En la quietud del mármol, una suerte de diario de duelo donde Teresa habla de sus visitas al cementerio para llorar al amado y de su postración en la cama para invocarlo, y Anuarí, un libro hipnótico, bello y oscuro, lleno de elegías a la muerte del joven examante. 

    La edición inicial de Anuarí, publicada en Madrid en 1918, incluye un prólogo de Ramón del Valle-Inclán donde habla de Teresa como una voz «cargada de siglos y juventud», «de maravillosa gracia alejandrina» y cuyos poemas son como «versículos de un libro sagrado» con «la misteriosa resonancia de las voces elementales».

    El poemario comienza de una forma tan pasional y sugestiva como esta:

    «Apareciste Anuarí, cuando yo con mis ojos ciegos y las manos tendidas te buscaba,
    Apareciste, y hubo en mi alma un estallido de vida. Se abrieron todas mis flores interiores, y cantó el ave de los días festivos»

    Y sigue, a lo largo de sus páginas, indagando de una forma lírica y ardiente en esa ya mítica figura de Anuarí, el joven enamorado desvanecido de la noche a la mañana:

    «Anuarí, yo te amé.
    No hubo para mi alma música como la de tus dientes cuando entrechocaban de lujuria».

    «El corazón, como un puñado de mercurio, resbaló a lo largo de mi cuerpo hasta ponerse a mis pies».

    Para finalmente terminar con un grito eterno y desconsolado:

    «¡Anuarí! ¡Anuarí!
    ¡Vuelve del caos!».

  • Cinc poemes de na Joana Raspall.

    Cinc poemes de na Joana Raspall.

    Joana Raspall va néixer l’any 1913 al barri barceloní de la Barceloneta, tot i que la seva família provenia del Masnou. Tanmateix, quan tenia tres anys, es van traslladar a la localitat de Sant Feliu de Llobregat, on hi va viure tota la seva vida i on va morir amb cent anys, l’any 2013.

    La seva activitat literària no podria tenir un any d’inici donat que ho duia a la sang, però podem considerar que és en plena dictadura de Primo de Rivera, a la dècada dels anys 20, que comença en ferm la seva activitat ja no només literària, sinó també cultural i activista catalana, escrivint poesia, prosa i teatre, publicant a revistes com El Eco del Llobregat o Camí i Claror, alhora que inicia una campanya per obrir una biblioteca infantil a Sant Feliu, on ella viu. Animada per aquest fet, comença els estudis de bibliotecària fins acabar aconseguint una feina a la Biblioteca de Vilafranca del Penedès. És a les acaballes de la Guerra Civil que ho ha de deixar no sense abans, amb l’ajuda d’una companya, treure i salvar molts exemplars de llibres, especialment catalans, de caure en mans dels nacionals, duent-los a la Biblioteca de Catalunya.

    Acabada la guerra, la Joana continua amb la seva activitat literària, publicant en mitjans clandestins i fugint de la censura, sense abandonar mai l’activisme actiu en favor de la llengua catalana; fet que a la llarga va fer que fos guardonada amb la Creu de Sant Jordi l’any 2006, com a reconeixement per la seva lluita en favor sempre de la llengua i la cultura catalanes. Fins i tot, quan l’ensenyança del català era prohibida, ella feia classes al seu domicili de manera clandestina.

    Joana Raspall. (Font: Núvol)

    Un fet curiós és que la Joana recopilava fitxes de paraules i sinònims; passió que va desembocar en l’edició, juntament amb Jaume Riera, del Diccionari de Sinònims, l’any 1972. Posteriorment, la seva faceta de lingüista la va dur a editar el Diccionari de Locucions i Frases Fetes, l’any 1984, i el Diccionari d’homònims i parònims, amb Joan Martí.

    L’obra de Joana Raspall és terriblement extensa i variada. La poesia infantil és potser la vessant que la va fer més reconeguda, considerant-la, en certa manera, una de les primeres autores, si no la primera, en fer poesia i literatura infantil i juvenil, però sense menysprear gens ni mica la seva poesia per a adults, les seves obres de teatre infantil, que la van dur a obtenir un reconeixement, o la narrativa, arribant a publicar també una novel·la, Diamants i culs de gots, l’any 2006, i un recull de narracions.

    La seva extensa obra, doncs, inclou més d’una vintena de llibres de poesia infantil i juvenil, set poemaris de poesia per a adults, una trilogia de teatre infantil, així com narravita, tan infantil i juvenil com per a adults.

    Joana Raspall fou una dona que mai no va abandonar la lluita per la llengua i la cultura del seu país, especialment en temps convulsos i difícils per aquesta cultura, activa i amb empenta i amb una vessant creativa infinita.

    Feta aquesta petita introducció, us compartim a continuació cinc poemes de la Joana Raspall. Esperem que els gaudiu!

    Podries

    Si haguessis nascut

    en una altra terra,

    podries ser blanc,

    podries ser negre…

    Un altre país

    fóra casa teva,

    i diries «sí»

    en una altra llengua.

    T’hauries criat

    d’una altra manera.

    Més bona, potser.

    Potser més dolenta.

    Tindries més sort

    o potser més pega…

    Tindries amics

    i jocs d’altra mena;;

    duries vestits

    de sac o de seca,

    sabates de pell

    o tosca espardenya,

    o aniries nu

    perdut per la selva.

    Podries llegir

    contes i poemes,

    o no tenir llibres

    ni saber de lletra.

    Podries menjar

    coses llamineres

    o només crostons

    secs de pa negre.

    Podries… podries…

    Per això pensa

    que importa tenir

    les mans ben obertes

    i ajudar qui ve

    fugint de la guerra.

    fugint del dolor

    i de la pobresa.

    Si tu fossis nat

    a la seva terra

    la tristesa d’ell

    podria ser teva.

    I la mare mira el cel

    -Mare, què vol dir, Nadal?

    (A la boca, ni una engruna…)

    -Mare, què vol dir, la pau?

    (A l’entorn, tot foc i runa…)

    -Mare, on són els homes bons?

    (Es barallen com les feres…)

    -Mare, per què no respons?

    (Prou paraules mentideres!)

    I la mare mira el cel

    (bombarders en lloc d’Estel)

    tot cercant la llum més alta.

    Li fa un bes a cada galta

    i, voltats de tant de mal

    fill i mare són Nadal.

    Endavant!

    Respira fort, que l’aire és teu

    i l’aire no te’l poden prendre.

    Un cop ja l’hagis respirat

    és carn com tu,

    és alè que no es pot vendre.

    Respira fort, que l’aire és teu.

    Trepitja fort, que el lloc és teu!

    On hi ha el teu peu no n’hi ha cap altre.

    La terra té per a tothom

    camins oberts.

    Fuig de qui vulgui entrebancar-te.

    Treptija fort, que el lloc és teu!

    Parla ben clar, que el mot és teu

    i el pensament ningú no el mana.

    Si creus la teva veritat

    llança-la al vent

    i que s’arbori con la flama.

    Parla ben clar, que el mot és teu!

    Les paraules

    Si al bosc tinguéssim set,

    quina font buscaríem?

    La de l’aigua més clara,

    més viva i més brillant.

    I de l’arbre fruiter,

    quina peça voldríem?

    La més madura i dolça,

    suau al paladar.

    I quin ramell de flors

    a l’amor donaríem?

    El de colors més bells,

    més fresc i perfumat.

    Per als amics i amigues,

    ¿no triarem paraules

    entre les més boniques

    que al món s’han inventat?

    No volem l’aigua bruta,

    ni la fruita tarada,

    ni fer rams d’esbarzers…

    i en la nostra conversa

    volem belles paraules

    i no pas mots grollers.

    La perla

    Voldria ser una perla al fons de l’aigua

    feta de nacre i salabror de mar,

    irisada, com un esquitx de lluna

    caigut dins de la petxina per atzar.

    Potser un pescador amb pell de bronze,

    forçut de braços i nedant lleuger,

    en veure’m resplendir s’acostaria

    i jo… el deixaria que em prengués.

    Després, ell em vendria: la fillada

    no passaria un hivern tan fred.

    …I una noia gentil potser em tindria

    per la més bella del seu collaret.

  • 3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Giordana García Sojo #PoesíaVenezolana

    Giordana García Sojo (Mérida, Venezuela). Poeta, editora y promotora cultural. Licenciada en Literatura Hispanoamericana y Venezolana por la Universidad de Los Andes (ULA), diplomada en Gestión y Promoción de Derechos Culturales por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Dirigió la Editorial El perro y la Rana del Ministerio de la Cultura de Venezuela. Organizadora del 1.º y 2.º Encuentro Internacional de Escritoras, Caracas, 2020 y 2022. Creadora del espacio de promoción de poesía venezolana Poesía en Casa. Actualmente, se dedica al diseño, desarrollo y acompañamiento de proyectos editoriales a través de Nila Ediciones. Ha representado a Venezuela en Ferias del Libro y Festivales de Argentina, Bolivia, Brasil y Cuba. Coautora y compiladora de Venezuela, vórtice de la guerra del siglo XXI (La Fogata/El Colectivo, 2020) y Poesía contra el bloqueo (Argo Libri, 2021). Su más reciente libro es el poemario Bajo el rezo animal (Ediciones Solar, 2022).

    Heredad

    ¿Qué puedo yo hincar en ti?

    Una orilla de oscuro río

    para salvar medio cuerpo del miedo.

    Cuido

    la miel acosada por hábiles hormigas

    sobre tu pequeño corazón vibrante

    que sabe bien confinar

    hincando, tú sí

    con incuestionable inocencia

    todos los espantos.

    Conmoción de aliento

    ciénaga mi vientre

    sopor eléctrico Tú

    copia espesa de mí

    suerte de maldición

    la penúltima fe posible.

    Partida

    La niña ahuyenta audacias de muerte

    en los ojos absortos de su madre

    sumerge la bestia en pocillo pequeño

    Leve     golpea su ombligo 

                                       la hunde

    con naturalidad convoca el universo

    de las grietas soplan telarañas

    delicados veleros con voces de sirena

    todo lo vivo bulle en su juego

    la pesada lámpara vuelca bandada

    revuelo de pluma

    caída de luz

    para ver

    ahora sí   ver

             el hilo de cáscaras sobre hormigas

    hacia la absurda camada de vida.

    La edad oscura

     (…) un poco de barro oscuro.

    Era tal vez la ciega tozudez de la poesía:

    su presencia material.

    Pier Paolo Pasolini

    Una no pretende negar el vientre

             elástico pliegue

    de vocación animal.

    Me gusta la palabra niña

       expuesta bajo el sueño del sol.

    Me gusta incluso la cicatriz

             bajo   su reflejo lenguado.

    La penumbra proviene del viaje

        rayo entre tuberías de baños

    era tu aliento de ciudad.

    Fuimos presas de habitaciones

     depravados intocados

             fumando el polvo de caparazones tiernos.

    Pensaba: “el mundo cambiará en nuestra voluntad”

             al galope sin mirar

    el callo recrecido como hongo

             dentro y fuera del cristalino hermano.

    Luego

             confundimos el vapor del iris

    sonámbulos del mismo tren

             en direcciones contrarias.

    Asumí tu miedo

    sentada bajo el trazo

    de mi perla sitiada.

    Vigilante

    organizo tus recuerdos 

    caja rota de ángulos en pie

    como cuerpo de madre en recomposición

             blando   memorioso

    emanando aún

    llamarada por la boca

             de la noche en tránsito encendida.

    Estos poemas pertenecen a Bajo el rezo animal (2022) publicado por Ediciones Solar.

  • 3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Lidia Salas #PoesíaVenezolana

    Lidia Salas. Poeta y ensayista venezolana. Obtuvo su maestría en Literatura en la Universidad Central de Venezuela. Autora de los siguientes poemarios: Arañando el silencio Mención de Honor del I Concurso de Poesía Libre. Cartagena. Mambo Café Primera Mención de la I Bienal del Ateneo Casa de Aguas. Venturosa (Fondo Editorial del IPASME. Caracas. 1995) Premio Único del VII Concurso Nacional del IPASME. Luna de Tarot, Ciudad de Babel.  Inédito. Mención Especial del Premio Municipal de Poesía Antonio Arraíz. Barquisimeto. Katharsis y Ciudad de Azul y Vientos. Coautora con Elena Vera de la antología Quaterni Deni. Su libro más reciente. La Palabra. 7 Secretos de su energía creadora. Ha publicado las siguientes plaquettes: Sedas de otoño e Itinerario Fugaz. Muestra de su obra ha aparecido en las siguientes antologías: Poetas en abril, Quienes   escriben   en   Venezuela, Diccionario abreviado de escritores venezolanos, El hilo de la voz, Antología poética del CEV, Antología del Octavo Encuentro Internacional de Escritoras, La mirada Femenina y en el libro de ensayos: Nuevas IDEAS para viejos problemas de Venezuela Positiva.

    Llamarada

                    Un dorado esplendor se posa

    sobre las casas en el declive de la cuesta.

                    ¿Es el aliento de los saurios de luz

    que serpentean sobre el borde de las nubes?

                    ¿Es el reflejo del incendio interior

    que se espeja en las pupilas?

    Íntimo deslumbramiento que sostiene. 

    Pavana

                    Él habla desde la vibración

    de las cuerdas del chelo.

    En el lenguaje de lo ignoto

    el encuentro.

                    Subes las escalinatas del misterio

    con tu camisa blanca, con tu sonrisa blanca.

    Nos cercan las desatadas alas de la música

    Cómplice del sortilegio

    el corazón donde se inclina el instrumento.

    Tonadas

                    La poesía derrama sobre la desnudez

    el néctar de su aliento fermentado.

                    Lava la lengua con el índigo

    de sus tonadas. Deja que la aridez

    del corazón se incendie en sus perfumes.

    Desfallecer en la embriaguez

    del poema.

    Estos poemas pertenecen a Katharsis. Fundación de Estudios Literarios Lector Cómplice. Caracas, Venezuela (2013)