Categoría: Poetas mujeres

  • 3 Poemas de Rossana Estrada B, poeta guatemalteca

    3 Poemas de Rossana Estrada B, poeta guatemalteca

    Rossana Estrada B. Poeta guatemalteca, investigadora social. Dentro de su formación académica cuenta con Maestría en Comunicación, estudios de Maestría en Literatura Hispanoamericana, Licenciatura en Ciencias de la Comunicación por Escuela de Ciencias de la Comunicación de Universidad de San Carlos de Guatemala y periodista profesional por la misma universidad.  Eco-feminista. En los últimos años se dedica a estudios de conocimientos ancestrales de diversas culturas. Ha publicado seis libros de poesía y doce libros sobre temas académicos, editado por la Universidad de San Carlos. Ha participado en lecturas de poesía, festivales, congresos y encuentros literarios en varios países. Algunos de sus textos han sido traducidos a otros idiomas. Ha recibido varios reconocimientos por su trabajo literario y académico.

    Infinita

    Soy una flor silvestre

    pequeña y libre:

    todo el infinito cabe en mí.

    La luz recorre mi tallo,

    pasan la niebla y las nubes cerca de mis poros;

    la historia abona las hojas,

    el cielo besa mis colores

    (de libro Tribu Universal)

    Cabalgar mareas         

    En el fondo de mi océano

    una dosis de nostalgia se liberó junto al olvido,

    explorar la propia sombra no necesita de escudos,

    sané con pétalos de luz,

    con besos de lluvia.

    Tracé el vuelo,

    ahora endulzo la ruta con caracolas y astros. 

    Acepto mi propio espejo de mar y constelaciones,

    lo fuerte del impulso,

    el amor que sostiene,

    mis raíces de tierra,

    las alas en los sueños,

    juego con las nubes.

    La transformación en medio de mareas,

    los umbrales forjan las llaves de otras dimensiones,

    la conciencia comprende la alquimia de estos tiempos.

    Desplego la alegría que me habita,

    la ola donde sobrevive el presente y el futuro.

    (de libro Navegar la luz)

    El cántaro de Acuario

    Entre tanto oscuro infinito

    destellan estrellas y galaxias,

    navego por esas vastedades

    sin ser astronauta,

    los volcanes de lava de Marte endurecen los tobillos y mi impulso,

    los pasos son firmes;

    Urano influye sobre los asombros,

    distante y cercano, colabora con la revolución de ideas,

    los nuevos aires que vierte el cántaro de acuario,

    lo efímero lo lanza al vacío,

    la historia nos rodea y parpadea.

    Traspaso el aire,

    no es inmortal la línea del tiempo,

    los novísimos esquemas saltan sobre las cabezas

    y bailo con ellos;

    trazo en una nube la cartografía comunitaria;

    me abrazo, te abrazo,

    juguemos con la inmortalidad.

    (de libro Tribu Universal)

  • «La larga noche de las jaurías» de Mariela Cordero (Nautilus Ediciones, 2023)

    «La larga noche de las jaurías» de Mariela Cordero (Nautilus Ediciones, 2023)

    Crónicas del Olvido

    LA LARGA NOCHE DE LAS JAURÍAS, DE MARIELA CORDERO

    **Alberto Hernández**

    1.-

    ¿Cuántas imágenes capacitan al lector a ser parte de aquella noche inicial, la que jamás será desprendida del origen, mientras otras sombras se combinan para ser ruidos, aullidos, soplo de sables, disparo o cuchillada? ¿Cuántas cicatrices cabalgan los versos que leemos mientras la realidad sucumbe y se hace añicos contra nuestros sueños? ¿En qué país o pesadilla se fecunda la sangre olvidada por quienes madrugan bajo el silencio o se revisten de arrogancias mientras las calles o las arterias del cuerpo son recorridas por las hienas del poder o por la fantasmagoría de logaritmos ideológicos?

    La poesía –ese asunto que muchas veces comulga con lo indeseable, porque ella es capaz de todo- se abre como una granada y estalla en la cara de los versificadores de escritorio, los que se remedan ante el espejo y pasan de largo mientras el espacio que ocupan se borra ante la fuerza de la brutalidad. La noche, entonces, es la proveedora de un geometría que culmina en un círculo vicioso: la sangre, la muerte, los últimos versos de cada discurso o la prominencia del golpe que recibe el rostro, el golpe adecuado según como se ha aprendido a abrir heridas e imaginar cicatrices.

    Los perros de la nocturnidad saben que serán parte de un poema. La jauría hará fila para el cuestionario, para el recuento de imágenes que cabalgarán la estructura del poema. La noche y su cuerpo hecho cuerpo en el humano recorrer de quien es víctima propiciatoria. Seguramente, eso no lo dice el poema, pero su trasunto enarbola la simbología, abre la granada para que explote con todas sus variantes dolorosas.

    Y si de la noche venimos y hacia ella vamos, como afirma Gerbasi en su universo poético, vale decir que la noche, la sombra de esa noche, hecha plural en la boca que aúlla, se hace jauría y arremete contra quien revela su desacomodo y se rebela contra su distópica algarabía bestial.

    La poesía, desvestida como debe andar, nos habla desde esa noche, la que Mariela Cordero nos arrima con sus adjetivos y su fuerza verbal. Digamos que estamos frente a una poética del desgarro, del dolor y de unos amores que se devuelven, que forman parte de esa larga y espesa huida de la jauría y sus noches. 

    2.-

    Don Alfonso Reyes, en La experiencia literaria, afirma que “Hay categorías de la lectura”, y cita a Heine y a Sor Juan Inés de la Cruz para sustentar que bien vale saber entrar en ésta, la lectura, para poderla decir en voz alta, como hacía el primero de los citados con Don Quijote de la Mancha, y la segunda, quien se quejaba de no tener más compañeros que el tintero y la pluma para escribir, para decir del mundo. En este sentido, una poesía que se formula como un deslave, ésta que nos entrega Mariela Cordero, precisa de una lectura en voz alta para que se oiga más que el aullido de la jauría, y que se haga de las herramientas para crear una poética que habrá de descubrir la sombra nocturna y revelarla a los lectores, quienes seguramente también son víctimas de esos peligrosos personajes que ambulan por las noches en búsqueda de heridas y sangre, los que han hecho de un país desolación y “flor difusa”.

    La lectura nos conduce por los “signos heredados” de la destrucción. Y de seguidas: “Seguiste el curso de las jaurías, Ahora/ no tienes nombre”. Esa segunda persona alude directamente a quien entra en el texto, a quien lo resume en su yo, que se hace plural en la desaparición de quien antes era un sujeto conocido, nombrado. El proceso de destrucción es perfecto, bien pensado, por eso “Sólo amas el círculo” hasta sentir que “Un cuerpo/ es ardor/ para morir”.

    He aquí la puesta en escena de la lectura en voz alta: quien enfrenta a la jauría sabe hacerlo, grita, también aúlla, se relame las heridas, y cree que “Los cazadores son engullidos/ por un brutal océano/ esplendente/ que los deja ciegos”. Sería, para consuelo, la derrota de quienes se han convertido en esos lobos que obedecen las órdenes de un poder oscuro, nocturnal. 

    Dice la voz de la poeta: “y fue tarde cuando descubrimos/ que también estábamos heridos de muerte”.

    Ya no es una segunda persona del singular, una sola persona: ahora es un plural que se abre como país en medio de tantos yos acosados. Desde esa perspectiva quien vive en el poema siente “la desquiciada praxis/ de pesar las almas”. 

    3.-

    Leo este poemario como un relato. Leo el relato de este poema que al ser convertido en uno vierte toda su fuerza en un tema: la muerte, la que aparece cuando la jauría hace de la noche su festín. No obstante, quien habla desde el texto afirma: “aspiras (a) gozar la definitiva e íntima desgarradura: // amar”. Amar duele, sobre todo si se ama en medio de un aullido. O en ausencia. 

    Una metáfora destaca en medio del bullicio y los gases:

    “El ligero roce de alas del colibrí

    se transforma

    en brutal

    tacto de relámpagos”.

    Insiste la voz: “…busca el dolor incrustado/ el brillo férreo/ de amar/ Ser herida”.

    (…) Ser gota, lluvia, diluvio”, mientras el cuerpo, todo, se disuelve. 

    De allí: “…un presagio// astillado/ de certeza”.

    4.-

    La imagen del otro: ser el otro en él mismo, su reflejo. Tesis que la transfiguración. En el poema ´Morir es cambiar´ esta idea frecuenta el poema: la otredad frente a las fisuras de la realidad. Y un sentimiento que sólo era referencia: la vergüenza aún/ no existía”, mientras ahora “sangran lo recuerdos” y se muestran “la arruga y la cicatriz (…) como quien se entrega/ a la muerte”.

    En el poema “El país y la sangre” la autora se abre más al tema:

    “Todo fue sangre (…) el tacto es sólo vehículo/ para la herida/ y el cuerpo/ es el recinto de los temblores (…) el aullido de libertad/ mudó en lamento/ y las risas se convirtieron en tumbas (…) Todo fue sangre en el país que amas”. 

    El poema, su materia, es la misma realidad que se relata. La poesía se asigna una responsabilidad: es una suerte de salvoconducto, de pasaporte para indagar en el territorio invadido, en el país donde la noche es el punto de arribo de la jauría: la noche es sólo una metáfora. No hay horario para esa noche. La sombra siempre está bajo el sol. 

    Pero aparece, nunca desaparece, la esperanza, esa suerte de muelle donde llegan los mensajes, los símbolos de otros designios: “La belleza/ sólo puede encenderla/ la pupila/ exacta (…) Nunca podrá ser devorada”. 

    Y un golpe cordial: “Tu amor es un festín/ irreductible/ en medio de la masacre”.

    5.-

    El comienzo, el amanecer de esa ´pupila exacta´: “El génesis/ revolotea/ sobre las ruinas…”, luego de la llegada de la jauría, de la larga noche de esa tiranía de lobos. 

    La voz de quien escribe se personaliza desde esa segunda persona cercana: “Tu cuerpo es un país lejano”. La metáfora confirma la ausencia, también la presencia de la desgracia, de la huida, de la diáspora, de la pérdida.

    Y por eso “Te derramabas como la lluvia”.

    Como cuerpo, como estigma público, la voz de la poesía se hace más personal: “Yo no habito un país, habito un cuerpo/ quebrado” por culpa de “la larga noche de las jaurías”.

    Ese génesis ya cantado, deviene apocalipsis, omega relatado desde un mapa destruido:

    “No retener nada, / lo vivo será lo muerto/ y nosotros sólo una pregunta/ esfumándose/ en el vacío (…) un país ensangrentado (…) sólo como que veas este cuerpo que soy…”.

    6.-

    Este libro/ desgarramiento de Mariela Cordero resultó finalista en el Premio Internacional de Poesía Aco Karamanov, en Macedonia, en el año 2022, y fue publicado por Ediciones Nautilus, España en el 2023, a través de la Colección Capitanas 7/10).

  • 3 Poemas de Kim Eonhui, poeta surcoreana

    3 Poemas de Kim Eonhui, poeta surcoreana

    Kim, Eonhui. Jinju, Corea (1953). Comenzó su carrera al publicar obras en la revista mensual Modern Poetry en 1989. Ha publicado ocho poemarios, entre ellos «The Trunk», «My Missed Brother» y «GG». Recibió el Premio de Literatura Cheongma en (2016), el Premio de Poesía & Pensamiento (2014), Premio de Literatura Poética Lee-Sang Award (2013), y el Premio de Literatura de Gyeongnam (2005). “La poeta ha denunciado y criticado la codicia interior del ser humano, centrada en el  deseo sexual. No hay ningún otro escritor que haya criticado los problemas fundamentales de los seres humanos como la poeta Kim, Eonhui. (Poeta-crítico Byeon, Euisu)

    La vida media

      

    Soplé, amor, como un saxofón

       soplé, el inmortal

       saxofón

    hasta que brillaron como filamentos todos los huesos del cuerpo entero

       soplé en

       ti

       soplando y soplando, hasta mi cabeza

    estalló*

       El amor es radiactivo

       material de desecho

       Hasta que llega la vida media

    4.500 millones de años

    son necesarios.

                                                                   * Geoff Dyer

    Hongdo*

    El sol cambiando el color del iris de momento en momento

    Furiosamente escupiendo olas

      Gotas de saliva salpicando en todas direcciones

      El pez durmiendo la siesta en el puesto callejero.

      Ese sangriento globo ocular del pez se vuelve más fresco a medida que se pudre.

      La superficie rebotando como un trampolín cada vez que lanzas el cuerpo.

      La lengua de momento a en momento presionando para estremecer.

      Demasiado larga o demasiado corta, la lengua, inalcanzable.

      Punto G, lejana lectura de labios, poesía,

      Cada momento al borde de la inanición

      Una prostituta sin agujero.

                                              

     * Una isla en Heuksan-myeon, Sinan-gun, Jeollanam-do, Corea.

    un lugar de belleza paisajística

    Cada puerta en el suelo

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • RETAHÍLA, de Maigualida Pérez

    RETAHÍLA, de Maigualida Pérez

    Maigualida Pérez (Caracas- Venezuela 1960) Poeta, Narradora, Productora Radial, Promotora de Lectura para el Gabinete de Cultura- Yaracuy. Pertenece al Sistema Nacional de Cultura Popular (SNCP). Su trabajo ha sido publicado, entre otros, por el Taller Experimental de Literatura (TEL), Revista Vamos a Leer (convenio Venezuela-México).

    Libros Publicados:

    Declaraciones (Editorial El Perro y la rana 2009), Cuadernos Promocionales- Poesía (Casa del Poeta Peruano 2013), Confesiones- Poesía (SurEditores 2014), Ocaso-Poesía-Digital (SurEditores 2015) Cuento Circulares-Narrativa (Editorial Giraluna 2016), Hojas Sueltas-Poesía (Editorial Giraluna 2016), Rondas para Paula Poesía Infantil (Editorial Giraluna 2017), Retahíla (Editorial el perro y la rana 2018), Nirgua… Tierra de Magia (Editorial El perro y la rana 2019). Postulada al Premio Nacional de Cultura 2014 y 2018.

    Explica Maigualida Pérez que “RETAHILA “ nace para hilvanar la multiplicidad de voces contentivas de todos los elementos a explorar en diversos ámbitos del existir, donde se pone de manifiesto, no solo lo creativo sino –también- lo político.

    Según sus propias palabras: «En éste trabajo me enfoco en ir más a fondo en el CONTRAPUNTO  en un  lenguaje sencillo y diáfano. Los matices que derivan del mismo, la independencia de sus voces, la identidad que alcanza cada cual, como se completan, se necesitan y se vinculan…»

    Expresa el portal de la Editorial El perro y La Rana, del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, que “los versos escritos de Maigualida, son una forma de demostrar el amor, el sentimiento y sobre todo la ternura, que con sus pensamientos nos regala estas hermosas poesías”

    El libro digital de la Colección hecho en casa, de la serie poesía, en unas 96 páginas contiene 34 Manifiestos, con entrada de Mariela Lugo, presidenta de la Asociación de Poetas y Escritores de Yaritagua. Aquí, más.

    RETAHÍLA  VII   

    Quisiera extraviarme en una calle desconocida

    desconocida ella, desconocida yo…

    Quisiera volver a ser óvulo y esperma… 

    Quisiera tomar la mano de Hesse, de Lorca 

    Gallegos y Márquez. 

                                                                             Frontera de mi sombra…

    Que mis cenizas las lleve el temporal

    desde El Picacho hasta donde alcance

    la serpentina arrolladora

    del invierno a destiempo

    y que en la tarde vaporosa

    deje la estela sonora en el territorio 

    oculto y profundo. 

                                                                            Frenesí solitario entre recuerdos…

    Extraviada en el camino

    me desplazo en círculos

    persiguiendo el aroma perdido

    en la humedad de mi memoria 

    y mis pensamientos de sal constituidos

    en adicción primitiva 

    que promueve revoluciones… 

                                                                              Material Estelar…

  • 3 Poemas de Eralieva Umutkan Polotovna, poeta kirguís #PoesíaParaNiños

    3 Poemas de Eralieva Umutkan Polotovna, poeta kirguís #PoesíaParaNiños

    Eralieva Umutkan Polotovna nació el 12 de julio de 1968 en el pueblo de Kok-Zhar, en el distrito de Nookat de la región de Osh, en Kirguistán. Es Logopeda (profesora de corrección del habla). Directora del Centro de Desarrollo Intelectual Infantil «Asteriscos» .Poeta, escritora, publicista. Autora de diez libros. Galardonada con la medalla «Icono de la Paz» del Instituto de la Paz de Nigeria (Abuja) (2022). Editora literaria de cuatro revistas internacionales en lengua inglesa.

    El círculo se convierte en luna

     

    Tomando un compás en mis manos, tracé un círculo,

    lo pinté de amarillo, amigo mío.

    Mi círculo parece el sol y la luna,

    es tan hermoso que no lo cambiaré.

    Dos conejitos

    Dos conejitos son glotones,

    compiten entre ellos

    y media bolsa de zanahorias

    comen y no se preocupan

    los héroes son voraces

    y mueven las orejas.

    En invierno, ¿qué comerán?

    ni ellos mismos lo saben.

    Bostonhan

    Quiere ser astronauta,

    buen chico Bostonhan.

    Ensillará el caballo

    para llegar a casa, a las nubes.

    Hasta las alas están hechas de papel,

    al ponerlas en su espalda,

    es casi como si estuviera en un cohete

    la luna se precipita hacia las estrellas.

    La tierra gira allá abajo

    y las nubes retozan,

    mientras tanto, déjalo dormir dulcemente,

    es hora de crecer…

     

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Concha Méndez  – «Siendo una niña soñaba con ser capitana de barco»

    Concha Méndez  – «Siendo una niña soñaba con ser capitana de barco»

    Concepción Méndez Cuesta (Madrid, 27 de julio de 1898-Ciudad de México, 7 de diciembre de 1986) fue una escritora, poeta, autora de teatro y guionista española. Contemporánea de  la generación del 27. Principalmente conocida por su obra poética. Pertenecía al grupo de las Sinsombrero.

    La mayor de once hermanos.​ De familia rica, estudió en un colegio francés. Aficionada a los deportes, destacó en la gimnasia y la natación. Los veranos los solía pasar en familia en San Sebastián, donde en 1919 conoció a Luis Buñuel, quien fue su primer novio.​ Esta relación duró siete años, durante los cuales Concha, que era amiga de Maruja Mallo, se relacionó con Luis Cernuda, Rafael Alberti y Federico García Lorca.​

    En 1926, publicó Inquietudes (1926). A principios de 1929, inició un periodo viajero,  que la llevó desde Londres, a Montevideo y  Buenos Aires. Allí contactó con Guillermo de Torre, escritor y crítico que dirigía la sección de letras del diario La Nación, donde comenzó a publicar un poema por semana.

    Regresa a España en 1931 donde frecuenta tertulias y allí conoce a  Federico García Lorca, quien  le presentó al impresor malagueño Manuel Altolaguirre, con quien se casó al año siguiente​ (testigos  de su boda Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén y Luis Cernuda). Juntos crearon la imprenta “La Verónica” en una habitación del hotel Aragón, y empezaron a editar la revista Héroe, en la que aparecieron obras de Juan Ramón Jiménez, Unamuno, Pedro Salinas, Luis Cernuda y Jorge Guillén.

    Por esa época se despertó su interés por el cine y el teatro, que la llevo a escribir algunas obras (algunas dirigidas a niños). También publicó por esta época algunos libros de poesía.

    Vivieron en Londres un par de años (1933-1935), donde perdió el primer hijo que estaba esperando (experiencia que reflejó en su libro “Niño y sombra” publicado en 1936) y el feliz nacimiento en 1935 de su hija Paloma.

    Regresan a España en 1935, pero al estallar la guerra civil comienzan un exilio que les llevara por diferentes países (Inglaterra, Bélgica, Francia y más tarde a Cuba). En La Habana se quedaran hasta 1944, allí crearon otra imprenta llamada también La Verónica. Ese mismo año se trasladan a México, donde Altolaguirre la abandonó por la cubana María Luisa Gómez Mena (en 1959 morirían Altolaguirre Y María Luisa en San Sebastián en accidente de tráfico).

    Concha siguió publicando poemas en “Hora de España” (revista cultural editada en Valencia). Siguió publicando poemarios hasta 1944. De 1944 a 1979, dejó de publicar, aunque en 1976 se publicó una Antología poética. En 1979 apareció su último libro Vida o río. Nunca regresó a España, aunque realizó tres viajes puntuales a Madrid a partir de 1966; continuó residiendo en México hasta su fallecimiento en 1986.

    En 1991 se publicaron sus Memorias habladas, memorias armadas, obra compilada a partir de unas cintas que había ido grabando su nieta, Paloma Ulacia Altolaguirre.

    Su obra poética:

    Inquietudes (Imprenta de Juan Pueyo, Madrid, 1926), Surtidor (1928), Canciones de mar y tierra (Talleres Gráficos Argentinos, Buenos Aires, 1930), Vida a vida (La Tentativa Poética, Madrid, 1932), Niño y sombras (Ediciones Héroe, Madrid, 1936), Lluvias enlazadas (La Habana, El Ciervo Herido, 1939),Poemas. Sombras y sueños (México, Rueca, 1944), Villancicos de Navidad (México, Rueca, 1944; 2.ª ed. aumentada, Málaga, Librería El Guadalhorce, 1967), Vida o río (Caballo Griego para la Poesía, 1979.

    Obras de teatro:

    La caña y el tabaco (Inédita hasta 2012, año en que ha sido publicada por la Asociación de Directores de Escena de España, dentro de la colección literatura dramática iberoamericana).

    El ángel cartero (Acto único infantil, representada en 1929 en el Lyceum Club de Madrid), El personaje presentido (1931), El pez engañado (comedia infantil en un acto, escrita en 1933, editada en 2006 por la Asociación de Directores de Escena), Ha corrido una estrella (comedia infantil escrita en 1934, editada en 2006 por la Asociación de Directores de Escena), El carbón y la rosa (1935), Las barandillas del cielo. Comedia para guiñol​ (escrita en 1938, editada en 2006 por la Asociación de Directores de Escena), Prólogo de El solitario (El nacimiento) (1938), El solitario (Amor) (1941), El solitario (Soledad) (1945).

    A continuación os dejo tres poemas suyos.

    Me gusta andar de noche…

    Me gusta andar de noche las ciudades desiertas,

    cuando los propios pasos se oyen en el silencio.

    Sentirse andar, a solas, por entre lo dormido,

    es sentir que se pasa por entre un mundo inmenso.

    .

    Todo cobra relieve: una ventana abierta,

    una luz, una pausa, un suspiro, una sombra…

    Las calles son más largas, el tiempo también crece.

    .

    ¡Yo alcancé a vivir siglos andando algunas horas!

    Ni me entiendo ni me entienden…

    Ni me entiendo ni me entienden;

    ni me sirve alma ni sangre;

    lo que veo con mis ojos

    no lo quiero para nadie.

    .

    Todo es extraño a mí misma,

    hasta la luz, hasta el aire,

    porque ni acierto a mirarla;

    ni sé cómo respirarle.

    .

    Y si miro hacia la sombra

    donde la luz se deshace,

    temo también deshacerme

    y entre la sombra quedarme

    confundida para siempre

    en ese misterio grande.

    Balada

    Agua pura corría

    por el piano.

    Dulcemente salía

    del cauce de sus manos.

    .

    La nostalgia dormía.

    Y dormía el Ocaso.

    La Música bebía

    el agua de su vaso.

    *Concha Méndez ha sido mencionada con anterioridad en la Revista en los siguientes artículos:

    http://152.228.140.20/2022/12/20/antes-del-amanecer-de-miquel-osset-hernandez/
    http://152.228.140.20/2022/11/15/ellas-cuentan-la-guerra-las-poetas-espanolas-y-la-guerra-civil-i/
    http://152.228.140.20/2021/01/11/una-mujer-de-vanguardia-josefina-de-la-torre-5-poemas/

  • 3 poemas de Juana de Ibarbourou, “Juana de América”, poeta uruguaya

    3 poemas de Juana de Ibarbourou, “Juana de América”, poeta uruguaya

    Nacida el 8 de marzo de 1892 como Juana Fernández Morales, y conocida como Juana de Ibarbourou, por su apellido de casada, Juanita de Ybar, por su nom de plume, y “Juana de América” por mérito propio, fue una consagrada poeta uruguaya.

    De fina pluma y lenguaje sencillo, combinando el buen gusto con el modernismo, con una amplia paleta de temas, donde los principales fueron el amor y la naturaleza.

    Invitada a conferencias sobre poesía y proceso creativo con famosas autoras como Gabriela Mistral y Alfonsina Storni.

    Sus primeros poemas fueron publicados en la prensa. Luego comenzó un largo recorrido lírico a través de las páginas de sus hermosos poemarios: “Las lenguas de diamante” de 1919, “El cántaro fresco” de 1920 y “Raíz salvaje” 1922. Fue una poeta muy prolífica.

    Comenzó como una poeta modernista, en sus poemas abundan las imágenes cromáticas, sensoriales. Sin embargo, se fue alejando, en la búsqueda de un estilo propio más sincero y menos marcado por las influencias de la época. 

    Llama la atención que fue de un género, si se quiere pagano, al misticismo y también a las alusiones bíblicas, pero con un estilo único y singular. En “Loores de Nuestra Señora” de 1934, se nota más esa progresión, esa evolución hacia la religión. 

    También destaca la soledad y el diálogo sobre la muerte, como una introspección, como una conversación consigo misma o, algunas veces, con la naturaleza, tratando a la muerte como la consecuencia lógica de la vida misma, sin horror, sino como una evolución. El poeta venezolano Rufino Blanco hace hincapié en esos detalles. 

    Una mujer que exploró en su poesía, juventud, amor, sensualidad, surrealismo, desamor, naturaleza, sentimientos, vitalidad, paganismo, soledad, introspección, misticismo, religión. ¿Qué ha dejado por fuera? ¡No lo sé! ¡Fue una gran poeta!

    No en balde el gran Juan Zorrilla de Martín la bautizó “Juana de América” en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, en Uruguay en 1929.  

    Les comparto 3 de sus maravillosos poemas:

    MELANCOLÍA

    La sutil hilandera teje su encaje oscuro

    con ansiedad extraña, con paciencia amorosa.

    ¡Qué prodigio si fuera hecho de lino puro

    y fuera, en vez de negra la araña, color rosa!

    En un rincón del huerto aromoso y sombrío

    la velluda hilandera teje su tela leve.

    En ella sus diamantes suspenderá el rocío

    y la amarán la luna, el alba, el sol, la nieve.

    Amiga araña: hilo cual tú mi velo de oro

    y en medio del silencio mis joyas elaboro.

    Nos une, pues, la angustia de un idéntico afán.

    Mas pagan tu desvelo la luna y el rocío.

    ¡Dios sabe, amiga araña, qué hallaré por el mío!

    ¡Dios sabe, amiga araña, qué premio me darán!

    LA SED

    Tu beso fue en mis labios

    de un dulzor refrescante.

    Sensación de agua viva y moras negras

    me dio tu boca amante.

    Cansada me acosté sobre los pastos

    con tu brazo tendido, por apoyo.

    Y me cayó tu beso entre los labios,

    como un fruto maduro de la selva

    o un lavado guijarro del arroyo.

    Tengo sed otra vez, amado mío.

    Dame tu beso fresco tal como una

    piedrezuela del río.

    LA HIGUERA

    Porque es áspera y fea,

    porque todas sus ramas son grises,

    yo le tengo piedad a la higuera.

    En mi quinta hay cien árboles bellos,

    ciruelos redondos,

    limoneros rectos

    y naranjos de brotes lustrosos.

    En las primaveras,

    todos ellos se cubren de flores

    en torno a la higuera.

    Y la pobre parece tan triste

    con sus gajos torcidos que nunca

    de apretados capullos se viste…

    Por eso,

    cada vez que yo paso a su lado,

    digo, procurando

    hacer dulce y alegre mi acento:

    «Es la higuera el más bello

    de los árboles todos del huerto».

    Si ella escucha,

    si comprende el idioma en que hablo,

    ¡qué dulzura tan honda hará nido

    en su alma sensible de árbol!

    Y tal vez, a la noche,

    cuando el viento abanique su copa,

    embriagada de gozo le cuente:

    ¡Hoy a mí me dijeron hermosa!

  • 3 Poemas de Trina Michelangeli Milano #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Trina Michelangeli Milano #PoesíaVenezolana

    Trina Michelangeli Milano Profesora, Escritora y Poeta venezolana. Gestora Global por la Paz, la Cultura y la Educación Ambassador Global Peace Global Peacemaker Doctorate. Ha recibido distintos reconocimientos a nivel internacional. Colabora con revistas, páginas y emisoras radiales internacionales.

    Al final

    Al final de la noche

    donde duermen la nada

    con el génesis

    liturgia de finales y comienzos

    donde los silencios construyen

    melodías incomprensibles

    y plasman el secreto de las palabras

    en explosión de soles en los ojos

    palabras que acunamos en las manos

    y archivamos en el corazón

    para la eternidad de las horas

    en el palpitar de la sangre

    el abrazo de las almas

    en su significado en los siglos

    siempre nacemos con los amaneceres

    al final de la noche, al final de la nada.

    Eso era todo, eso era nada

    Era un detenerse

    frente al abrevadero

    sin poder llegar hasta las aguas

    era un cansancio

    una sed

    una nostalgia

    una desesperanza

    una tierra sin caminos

    unos arboles sin trinos

    un remolino sin fin

    un grito sin eco

    unas voces sin cantos

    unas aguas sin corrientes

    un todo y una nada

    eso era todo, eso era nada.

    Ruego Callejero

    Es un ruego callejero

    que se va por los mares

    y los bosques

    que no habla con silencios

    que no grita, no llora

    que se detiene sin versos

    y sin lluvias

    sin soles y sin lágrimas

    sin piedad y sin lunas

    que ruega al corazón

    que detenga la eternidad

    en un minuto

    en un minuto de interrogaciones

    sin respuesta, sin final

    que detenga la vida y la muerte

    en un instante de cenizas.

  • 3 Poemas de Elham Hamedi, poeta iraní

    3 Poemas de Elham Hamedi, poeta iraní

    Elham Hamedi (Shiraz, Irán, 1967) Artista multimedia, pintora, escritora y poeta.  Es miembro permanente de la Asociación Científica de Artes Visuales de Irán, miembro ejecutivo de la Writers Capital International Foundation (WCIF).  Sus obras están presentes en numerosas exposiciones y antologías internacionales.  Máster en Investigación Artística y Licenciada en Radiología, combina el estudio del cuerpo a nivel médico con materiales artísticos en una relación psicoanalítica.  Sus poemas también se alinean con su arte con el mismo concepto. Ha recibido numerosos premios literarios internacionales. Ha publicado colecciones y escritos en prosa y poesía en revistas especializadas y catálogos de destacadas editoriales. Es autora del libro de poemas titulado _Un golpe en la cabeza fue un zaqboor_ (Lecce, Terra d’ulivi edizioni, 2022) publicado en Italia, y es una de las ganadoras del Premio Internacional 2022 «Mujeres por la Cultura y por la Paz».

    Paraíso oculto

    El sol está prohibido en nuestra piel

    y las sombras de las galaxias pasan fácilmente por mi boca oscura

    sin una señal de shock puede congelar nuestro cuerpo

    sin que la mazmorra perturbe mi mente/

    y la espada del viento me ha convertido en dos mitades del purgatorio

    Dante, pero ¿dónde estás parado de cabeza en la Vía Láctea?

    ¿Cómo el infierno chupa la sombra y su silencio?

    granadas sangrientas estallan en el Jardín del Edén

    y las chispas de fuego

    entre las cenizas de las palabras

    justifican la locura de mis manos desamparadas para crucificar mi alma entera

    ¿Dónde estás Dante?

    el Paraíso oculto tiene mucho dolor

    el cielo está preñado de mil fetos ignorantes

    el infierno tras el signo de interrogación se ha tragado todas las llamas

    ¿Dónde estás Dante?

    Beatrice por tener un lápiz labial negro

    han sido apedreada.

    Los árboles caminan

    Los árboles caminan por la noche

    y liberarán sombras y luces en mi corazón

    sin el sonido de un palo de escoba rompiéndose en la penumbra

    sin el sonido de la tos de las hojas

    que enferma el espacio

    Los árboles caminan por la noche

    y los humanos son misteriosamente plantados tras las huellas de los árboles

    sus cabezas brotan en la oscuridad

    sin una luz roja que los detenga

    sin que las líneas peatonales enjaulen las piernas de los humanos

    la noche camina temeraria dentro de mí a lo largo del amarillo

    Sol frío

    Cuando miré al horizonte

    todas las canciones cayeron sobre la pared seca de la garganta.

    En la intersección de dos ejes, un hombre cerca un callejón sin salida,

    quema toda su mochila

    por no distinguir los ángulos de la trampa.

    Cuando llegaron, encontraron el sol frío en su garganta como una manzana muerta.

    Una caña cercana picaba sus pies con indignación

    su boca estaba oscura.

    Y palabras ingrávidas flotaban en ella.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Carmen Alida Méndez Bellini #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Carmen Alida Méndez Bellini #PoesíaVenezolana

    Carmen Alida Méndez Bellini. Nacida en Caracas, el 27 de mayo de 1.952. Educadora Ambiental, escritora, conferencista, promotora cultural y social, muñequera, ceramista, especialista en dulces criollos. Es miembro fundador de la Asociación Civil Pie de Página, y cuenta con un libro publicado intitulado «Anillos de Saturno», obra traducida al inglés, griego, portugués e italiano. Participó en las Bienales Ramón Palomares (Trujillo), Orlando Araujo (Barinas), encuentro Colombo Venezolano (Táchira), Semana de la Poesía en San Fernando de Apure, Aragua y Carabobo, en los Festivales Mundiales de Poesía. Parte de su obra es inédita y ha sido colaboradora con publicaciones de medios virtuales e impresos relacionados con la literatura y medio ambiente.

    *
    Oleaje arrulla tu pecho no sé a quien pertenece 

    el palpitar de tu corazón 

    sin fronteras te acercas

    con el dorso desnudo

    la noche revela 

    un regalo envuelto en brumas

    amoroso amante

    vienes buscando puerto seguro

    sigues la ruta de galeones en conquista

    callas el quejido

     con un encuentro onírico. 

    *
    No dejes a la deriva los sueños

    herrumbre de fuego noctámbulo

    busca en la nocturnidad 

    una luna menguada

     punto de encuentro del cuerpo y la montaña 
    haz travesía con la mirada

    diluye las sombras 

    es tiempo de los ausentes

    toca la lira

    entona un mantra una plegaria  
    llena la estancia de flores

    y velas

    recuerda nuestro sitio 

    perdido en el silencio y la distancia. 

    *

    Cubre mi desnudez

    artesano de mis sueños

     enhebra la aguja

    con puntadas

    hazme un vestido

    que atrape la primavera

     con sus mariposas y flores

     que perduren en el tiempo.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.