Categoría: Poetas mujeres

  • 3 Poemas de Ninfa Monasterios  #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Ninfa Monasterios #PoesíaVenezolana

    Ninfa Monasterios. Nace en Maracay, Aragua, Venezuela (1965) Ingeniera agrónoma (UCV) y especialista en trabajo social (UDO-Cuba) Escritora de poesía, cuentos y artículos de opinión. Tallerista y promotora cultural de la poesía. Ha publicado sus poemas en diversos espacios virtuales y en periódicos impresos. Ha participado en varias antologías y ha publicado un libro «Sin mayores pretensiones, como ramito de orégano en flor». Obtuvo el segundo lugar en el concurso Vida y poesía del Ministerio del Poder Popular para el ecosocialismo (2022). Actualmente, prepara los materiales para dos textos propios y una antología. Es parte del equipo aragüeño de la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla

    Desde la ventana

    Transeúnte al igual que tanta gente,
    a la caza de un asiento con ventana,
    de un espacio en el autobús
    que permita divisar a la ciudad en su locura.
    Mujeres cansadas, agobiadas.
    Hombres sudados, pensativos.
    Todas y todos, esclavizados por la rutina.
    Ir y venir de pasos en penitencia.

    Veo nuestros zapatos,
    algunos sucios, llenos de barro.
    Otros lustrosos, como de estreno.
    Y sin embargo, tan tristes todos.

    También veo los rostros.
    Algunos -los más- abotagados
    Otros, maquillados para parecer que no
    Pero todos, rostros asalariados.

    Suben y bajan esperanzas y tristezas.
    Entran y salen victorias y derrotas.
    Todo cabe en ese laberinto con ruedas.
    Todo sucede en sus entrañas.

    Desde una ventana contigua
    una mano lanza un papel al suelo.
    Otra dice adiós a algún rostro conocido.
    Las demás se sostienen, al borde del olvido.

    Una y otra vez, se detiene el carromato.
    Viaje intermitente, vacilante hacia el destino.
    Un querer y no querer llegar al otro espacio de rutinas.
    Paradas, viajantes, dinero, pasaje.

    Mientras, la vida se hace larga, detenida.
    Apretujado resabio de calamidades compartidas
    Roces y contrarroces
    Resuellos y despedidas,

    ¡En la parada por favor!

    *

    Ellas no vuelven. No.
    Se convierten en lágrimas profundas
    en rabia mal contenida
    en junturas de dolor para el reclamo
    en trazos rotos, de tinta insolente, sobre paredes blancas

    Ellas no vuelven
    Nos dejan un vacío insondable
    un dolor, tallado a sangre y fuego
    una tristeza, que no paraliza, impulsa
    un mensaje de auxilio, por todas las demás
    una denuncia contra un sistema, que nos mata, por mujeres

    Ellas
    Ellas, no vuelven.


    Pantera negra

    Transita a la vera de las calzadas
    Pantera negra
    Pasos sigilosos, precavidos
    De huella oscura
    Historia de sangre, piel y tormento
    Mirada altiva
    Orgullo filoso en la mano bandera
    Pecho expandido
    Juntura de gritos, sudores y rabias
    Dolor emotivo
    Sueños firmes, colectivos, precisos
    Herencia profunda
    Renacer de luchas, cantos y arengas
    De pueblo herido.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.

  • Muere la poeta palestina Heba Abu Nada

    Muere la poeta palestina Heba Abu Nada

    Heba Abu Nada nació en 1991 en La Meca, Arabia Saudita, provenía de una familia refugiada durante la Nakba,​ el desplazamiento forzado de palestinos a causa de la ocupación israelí en 1948.

    El año 2017, ganó (según algunos medios) el premio Sharjah a la Creatividad Árabe por su novela El oxígeno no es para los muertos (en árabe: الأكسجين ليس للموتى). Aunque otros medios informan que obtuvo el segundo lugar.

    Abu Nada se graduó en bioquímica en la Universidad Islámica de Gaza, donde ejerció como profesora y completó una maestría en nutrición clínica. En 2021, se ofreció como voluntaria en la enciclopedia virtual de Wikipedia, siendo correctora lingüística de artículos previos a su publicación.

    El pasado día 8 de octubre, con los primeros ataques indiscriminados del ejército israelí sobre la población civil en Gaza, Heba Kamal Abu Nada puso a salvo algunos de sus últimos versos que envió en forma de tuit.

    La noche en la ciudad es oscura,
    excepto por el brillo de los
    misiles;
    silenciosa, excepto por el
    sonido del bombardeo;
    aterradora, excepto por la
    promesa tranquilizadora de la
    oración;
    negra, excepto por la luz de los
    mártires.
    Buenas noches.

    El 20 de octubre de 2023, a la edad de 32 años, el Ministerio de Cultura de Palestina confirmó el fallecimiento de Heba Abu Nada en su casa en Khan Yunis, en la franja de Gaza, a causa de un bombardeo por parte de las fuerzas israelíes.

    Un día antes, ella escribió​:

    Si morimos, sepan que estamos satisfechos y firmes, y digan al mundo, en nuestro nombre, que somos personas justas/del lado de la verdad.

    Heba Abu Nada, honramos tu vida y la de todos los seres humanos que están muriendo en este genocidio. 

  • 3 Poemas de Ming Chuan Wu, poeta taiwanesa

    3 Poemas de Ming Chuan Wu, poeta taiwanesa

    Ming-Chuan Wu también conocida como la chica de la isla, creció con amigos en círculos artísticos y literarios de la ciudad taiwanesa de Kaohsiung. Es descendiente de la tribu aborigen de Dawulong en Pingpu, Liugui Erpi, y ha establecido un taller de joyería de plata PA-IN. Ha participado en muchas actividades artísticas y medioambientales con sus padres. Es hija del famoso novelista Wu Ching-Fa. En los dos últimos años, ha publicado sucesivamente varias obras en el «li Poetry Club» de Taiwán. «Chief Poetry Club». Su primer poema, «Island Girl», se publicó en diciembre de 2021 y su primera colección de relatos, «Chagall’s Starry Sky», en agosto de 2023. Y seguirá escribiendo poemas.

    Sueño

    Dijiste,

    «Los capullos de las flores serán despertados por la brisa primaveral;

    El fuego se apaga

    sólo para hibernar.

    Abejas y mariposas danzan en la primavera de una mujer,

    sintiendo con ligereza las voluptuosas curvas de la juventud».

    Pero todo lo que quiero es dormir

    en un agujero oscuro y profundo

    como un grano de semilla, antes de recibir agua y luz

    que sólo vaga en sueños

    en la luz y las sombras

    buscando tus contornos».

    Dijiste,

    «Los capullos de las flores serán despertados por la brisa primaveral,

    pero todo lo que quiero es dormir,

    convertir los rugidos de los cañones en truenos en el desierto.

    Los cuerpos en el barro son muñecas dormidas.

    Yo sólo deambulo en sueños.

    Mientras los años son como trapos manchados de té

    que se extienden sobre mi espíritu y mi cuerpo,

    sólo estoy

    soñando,

    despierto,

    teniendo sueños

    y despertando de nuevo

    como un grano de semilla

    que no tiene la certeza de dónde germinar mañana».

    5 de abril de 2022

    Siega y cosecha

    Ella dijo que no se iría

    y que se sentaría a esperar

    que sonara la campana de la muerte.

    Una cierva espera el monzón

    en una zona pantanosa de la colina.

    Invoca a un cocodrilo hambriento

    engulle la cabeza.

    No más mujeres líderes

    entonces, rompe los miembros

    alimenta a los que viven sin armas

    Esos cuerpos hinchados

    pueden ser totalmente reclamados por la Madre Naturaleza.

    ella no se irá

    sin embargo, siéntate y espera

    codiciando el poder,

    el demonio vicioso mira con fijeza para conseguir a los que tienen cuerpos catastróficos

    y vidas.

    #La alcaldesa de Afganistán que aparece en las noticias no quiere abandonar la patria, a la espera de que los talibanes le quiten la vida a ella y a su familia.

    Hay una especie de espíritu

    Tocar las campanas de guerra a principios de primavera

    es un tabú.

    La primavera debería ser la época en que todas las criaturas

    abandonan su letargo.

    cuando las hembras crían a sus camadas

    Pero traen mensajes de primavera con bombas en lugar de petirrojos

    extinguiendo la vida a balazos

    La primavera temprana debería ser la época en que todas las criaturas

    abandonan su letargo

    Pero subestimaron

    la rosa que brota de la tierra arrasada

    es el espíritu de una nación

    Ellos sitúan la democracia y la libertad

    en vidas.

    Pero subestimaron

    los mensajes que se deslizaron con la nieve derretida

    la gente que adora la democracia y la libertad

    vino a defender este país

    poniendo a otros por encima de sus vidas

    El comienzo de la primavera debería ser el momento en que todas las criaturas

    abandonan su letargo

    De las ruinas

    veo un espíritu que despierta

    cegador, hasta un punto que ninguna nación puede ignorarlo

    Veo una especie de flor

    que encierra la más pura elegancia

    floreciendo en los corazones de la gente de todo el mundo.

    #A Ucrania y a todos los que luchan por ella

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Rosario, de Blanca Berjano (Valparaíso Ediciones, 2023)

    Rosario, de Blanca Berjano (Valparaíso Ediciones, 2023)

    En cuanto una entra en este poemario, Rosario nos recibe con una escopeta y el dedo en el gatillo. Esa imagen tan abrumadora e intensa será la que marcará el libro entero. Una imagen pequeña, un gesto mínimo, un dedo en un gatillo, una escopeta apuntado. El lector se siente abrumado y atrapado de manera inevitable por Rosario; la Tía Rosario. Una mujer que podría ser cualquier mujer que vivió y sintió el dolor en sus propias carnes de una guerra y una postguerra que dejó huella en sus ojos. En ella están todas, las vivas, las muertas. Las que a día de hoy todavía lloran y recuerdan, haciéndose llagas en la memoria, el dolor y el vacío que quedó tras el paso poderoso de una guerra. La Tía Rosario, o tu tía, o la abuela, o tu abuela.

    Es un poemario ensangrentado y, sin embargo, lleno de vida. El dolor y las heridas reinan sobre los versos, como amenazas oscuras, como recuerdos llagados de una época y de la huella que esa época dejó en los ojos, las manos y el gesto de las mujeres. De las mujeres de Blanca y, por extensión, de las mujeres de esta tierra.

    Es un poemario que sabe a barro, a almas, a armas, a dolor y a vida. Cobran mucha importancia las miradas, los ojos, ese lugar que va más allá de un simple globo ocular, que es la ventana a través de la cual se ve lo que se ha vivido, lo que se ha sentido, donde las heridas bailan sin conseguir hacerse jamás cicatrices definitivas.

    y mis mujeres con los ojitos hundidos en sus cuencas

    me observan

    postradas frente la muralla del lavadero

    vestidas e luto

    pisando la uva en el lagar

    me observa

    mi bisabuela

    con sus ojitos rasgados

    -Fragmento de poema Mis Mujeres

    Es un poemario que es como un disparo que nunca termina, que hiere, que duele, que abre la carne hasta llegar al alma para desollarla. Esa tristeza, ese dolor y esa desolación van más allá del alma, se extrapola al exterior, se ve, se siente y se palpa en los paisajes que Blanca nos describe con un doloroso acierto

    Las Sindicales

    proyectos de casas vacías

    donde anidan las palomas a sus anchas

    donde todavía los portales ostentan

    aquella placa metálica

    de tétricas flechas negras

    -Fragmento del poema Una ramita de laurel

    Paisajes que parten de un lodazal, que son barro, que están vacíos, heridos también, como la tierra misma, faltos de interés, pero tan llenos de historia, que uno quisiera detenerse en ellos. Son las marcas que deja una época cruda y cargada de dureza, la que hace más fuerte la vida, más intensa, la que hace que la memoria nos haga volver a ser aquella niña que jugaba en del salón a la cocina.

    Rosario, de Blanca Berjano. Valparaíso Ediciones, 2023

    Creo que las piedras tienen una gran importancia en este poemario y un gran simbolismo. Las piedras se me atojan como los estratos de los años que se han ido acumulado y han configurado el hoy como lo que es; una realidad hecha sobre esas piedras de color fango, a veces amorfas, estáticas, pero convirtiéndose casi en la raíz y el sustento de lo que una es:

    aprehender el color de la piedra

    sus diferentes estratos que eran mi carne

    hasta llegar a la grasa

    de mi cuerpo de niña

    -Fragmento del poema Quise

    A pesar que podría parecer un poemario oscuro, frío, de plomo y cargado de odio, en el fondo tiene una calidez y que sorprende. Hay amor en Rosario, mucho amor. Mucho amor por esas mujeres anteriores que lucharon y soportaron lo mejor que pudieron (no que supieron, sino que pudieron) todo lo que devino a raíz de la guerra. La fortaleza de estas personas hizo posible la existencia del mundo y de lo que somos ahora. Su memoria, un tesoro que quieren difuminar, la memoria que cuenta lo que ocurrió y cómo la sangre poco a poco teñía el paisaje para acabar en cualquier cuneta o fosa. Los restos de vida que se han unido para crear otra vida más fuerte todavía. Es un poemario lleno de amor hacia esas manos que a pesar de sostener un arma por un lado, por el otro abrazaban con todas sus fuerzas su propia esencia y la de los suyos, que hicieron de un lugar en ruinas un hogar. Y en cierta forma, nos salvaron.

    hundo los brazos en las aguas

    de este pantano espeso

    a tientas busco a mis muertas

    -Fragmento del poema Mis Muertas

    Encuentro entre los poemas una conexión sutil que hace que todos formen un todo inseparable. Cada uno vive independiente, pero se sostiene en el poema anterior, en el siguiente, tal como las mujeres se sostienen en sus antepasadas, para proteger la vida de sus descendientes. Es un poemario que forma un todo que es una losa que pesó en el corazón de todas esas mujeres, de las niñas que vivieron la guerra a través de sus madres, o sus abuelas. Ese peso horrible y frío de la violencia, de los gritos. Pero no hay miedo; el miedo retrocede ante la valentía de unas manos y una mirada que luchan. Unas manos o cientos. Una mirada o miles. El miedo queda arrinconado por la fuerza y la valentía. El único miedo que vive es el miedo a no recordar.

    En algún poema Blanca cede su voz a Rosario, y es ella misma, esa mujer que vivió esos horrores, la que cuenta el sentimiento de dureza y crueldad que la rodean

    estoy como el país partida en dos

    qué suplicio este silencio

    así me dobla la cintura,

    y me queda qué lengua

    si me arrebataron

    la voz

    y mi hermana no es mi hermana

    ni mi casa es ya mi casa

    -Fragmento del poema Rosario

    Este hecho aporta un plus de fuerza a las palabras de Blanca. Duele sentir casi la propia voz de esas mujeres narrando el horror, las pérdidas, mostrando sin reparo sus heridas, su desconcierto, su desencanto y su dolor que sintió en sus propias carnes causado por los que hacían la guerra. La guerra transforma; de algún modo, Tía Rosario nunca volvió a ser la misma. Ellas nunca volvieron a ser las mismas.

    A medida que nos acercamos al final del libro, nos damos cuenta de la guerra palpita todavía; que algunos de esos mismos siguen ahí, protegiendo el camino del que no quieren que nadie se salga. Esa desesperanza por la violencia legitimada, en forma de ley, en forma de gobernante, marca la mirada de estos versos finales en el presente.

    a esos que hoy alzan su brazo impunemente

    quiero increparles

    que me dejen hacer memoria

    la memoria de mis mujeres

    que solo escribo estos versos

    para reconciliarme con mis muertas

    -Fragmento del poema La memoria de mis muejres

    Rosario es un poemario duro, vivo, afilado, que muestra ante nuestros ojos la crudeza de una época y todo su legado, que todavía persiste. Con un lenguaje estudiado y acertadísimo, Blanca rinde un homenaje doloroso, imposible huir del dolor de una guerra, a sus mujeres, a todas las mujeres, y reivindica el poder de la memoria, el existir de esos recuerdos que, al fin y al cabo, son parte de nuestras vidas.

    Un poemario que recomiendo sin ninguna duda, porque está excelentemente escrito, porque transmite el dolor muy de cerca; una no puede más que cerrar los ojos de vez en cuando para soportar esa crudeza poética que viste el poemario de principio a fin. Un poemario que marca y hiere, pero que enseña y muestra que el olvido, a veces, es el peor de los males. Este poemario es un pedacito de historia, de su historia; de nuestra historia.

    Blanca Berjano es Doctoranda y profesora de español en la Universidad de Boulder, en Estados Unidos. Tiene publicados Ratas en el Alféizar (Ménades, 2019), y La Barrera más bonita del mundo (Luces de Gálibo, 2021.), del cual podéis encontrar la reseña en esta misma revista (La barrera más bonita del mundo). Así mismo, ha escrito numerosos artículos en diversos medios literarios y es colaboradora de la revista digital Aullido, donde se ocupa de la sección de poesía escrita por mujeres “Alguien se acordará de nosotras”.

  • 3 Poemas de Yuleisy Cruz Lezcano, poeta cubana

    3 Poemas de Yuleisy Cruz Lezcano, poeta cubana

    Yuleisy Cruz Lezcano. Nació en la isla Cuba el 13 marzo del 1973, vive en Marzabotto (Bolonia; Italia). La poeta emigró a Italia a la edad de 18 años, estudió en la Universidad de Bolonia y consiguió el título en “Ciencias enfermeristicas y obstetricia” consiguió, además, un segundo título en “Ciencias biológicas”. Trabaja en la salud pública. En su tiempo libre ama dedicarse a la escritura. Numerosos son los premios literarios donde ha obtenido reconocimientos importantes. Es Jurado de dos importantes premios literarios italianos: Premio Literario de narrativa, ensayo y poesía “Nabokov” y el Premio Literario Internacional “Napoli Cultural Classic” Última obra publicación -L’infanzia dell’erba, 2021.

    Fui

    Fui primavera,
    con los cabellos sueltos
    recogía violetas.
    Cada hebra de hierba

    besaba mis sueños.
    Fui verano,
    profundas estrías de oro
    encendían blancas esperanzas,
    con notas de Mozart
    vibrando a cada rayo.
    Fui el otoño,
    jugaba sobre la escalera
    con los racimos de uvas,
    tibias tardes regalaban dulces sueños.
    Desde el profundo, el eco,
    encendía un murmullo de cantos.
    Soy invierno
    y miro el paisaje con nostalgia,
    los sueños son dardos arrojados
    por la ventana,
    pero todavía tengo ganas
    de inventar nuevos sueños.

    Te dejaré morir

    No te mato,
    te dejaré morir
    cuando salga la luna,
    cuando vendrás un ángel
    con afilada lama
    desnudo en el oscuro silencio
    que mancha tu lecho pálido.
    Te dejaré morir y sentirás
    que eyaculas
    cuando el estertor de muerte
    baja por tu garganta.
    El frío entre las piernas
    llamará sustancias tibias
    y tu cuerpo perderá todo,
    menos las cosas que yo amaba.
    Te dejaré morir
    para continuar a amar tu fantasma
    para correr en tu tumba y llevarte
    la frescura de cálidos jardines,
    una cruz que haga sombra en la nada.


    Huellas sin paso

    No habla la arena en el vacío
    de horizontes y paisajes
    el sol achica los ojos
    henchidos por la luz
    que se propaga en el viento.

    El viento que sopla lleva y trae
    los brazos hermanos de la muerte
    que no sabe de qué ausencias
    el vacío está hecho.

    El silencio es ya vacío,
    con paredes de tumbas levantadas
    que olvidan el lugar
    donde se esconden los abrazos.
    La muerte brinda sus espectros
    llenos de incorpóreas sombras
    que han olvidado lo que une
    el hombre a sus promesas.
    Las sombras bailan en los ojos que miran
    el oscuro mundo que los llama
    desde allá donde se pierde
    la forma exacta de la huella.
    ¿Dónde, dónde?
    ¿En qué lugar nos perdimos?
    Nadie habla, nadie sabe donde estuvimos
    antes de llegar a este desierto.
    ¿Dónde se perdió el sueño despierto
    del hombre que vivía los tiempos del alma
    que le daba felicidad y alas?
    Ahora sólo quedan pétalos marchitos
    y el amor que era un don infinito
    se perdió en el incógnito mundo
    que muchos llaman destino.
    ¿Dónde está el viejo camino
    de esa palabra usada
    de quién daba su amor sin pedir nada?
    El hombre bajo el peso de sus espinas
    tiene el alma mutilada y el corazón preso
    que se cierra suicida al beso.
    Como una semilla de luz apagada
    el hombre perdió el tiempo del abrazo
    en el largo camino de pupilas dormidas
    y perdió también el sentido de la vida
    en el intento de dejar una huella sin paso.

  • 3 Poemas de Yang Geum-Hee, poeta surcoreana

    3 Poemas de Yang Geum-Hee, poeta surcoreana

    Yang Geum-Hee nació en 1967 en Jeju (Corea). Ha publicado dos poemarios, «Happiness Account» e «Ieodo, Island of Legend and Existence», así como una colección de ensayos titulada «Happy Companion». Fue la primera presidenta de la Asociación de Literatura de Ieodo, redactora jefe de Jejuin News y trabajó como investigadora en la Sociedad de Investigación de Ieodo. Fue investigadora en el Jeju Sea Grand Center de la Universidad Nacional de Jeju y profesora nombrada especialmente en la Universidad Internacional de Jeju. En la actualidad, es editorialista del New Jeju Ilbo, investigadora especial del Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jeju, vicepresidenta del Comité Regional de Jeju del Centro PEN Coreano, ejecutiva del Instituto Jeju para la Unificación de Corea y ejecutiva de la Asociación Coreana de Ética. Ha ganado cuatro premios literarios.

    El viento no pregunta el camino

    No importa cuánto tiempo pase

    el viento nunca envejece

    aunque el viento no tenga boca…

    siempre dice lo que tiene que decir.

    Aunque el Viento no tenga ojos

    nunca pierde su dirección

    Cuando el viento se enfrenta a un rostro anguloso

    siempre sopla hacia otro lado

    sin arañar ni herir

    El viento nunca se queda

    aunque el rostro sea suave

    Cuando puede recorre el camino sinuoso de la tierra

    sin pedir direcciones.

    Nidos de aves

    Las aves no construyen sus casas

    para sí mismos 

    sino para sus crías

    Construyen nidos en arbustos o huecos de árboles

    y comparten calor entre ellos

    Con esa fuerza

    se convierten en el viento,

    se convierten en las nubes,

    para abrirse camino hacia el cielo

    sabiendo que su destino es volar alto,

    los pájaros no construyen nidos para quedarse.

    El vuelo de la hoja de hiedra

    La bandada en la pared, bañada en el resplandor del atardecer,

    danzando y revoloteando con alas de rojo carmesí.

    En el escarpado acantilado, en su nido,

    orgullosas de sus alas verdes en verano.

    Gracias al muro allí erguido,

    la pasión hizo aún más radiante la luz del sol.

    Como si trenzaran un tejido, las alas se pegaron al muro,

    alargándose para un solo vuelo.

    Sin saber que iba a ser su vuelo final,

    fortalecieron sus alas en medio de la tormenta.

    Esas aves,

    viviendo dentro del reino del muro,

    desean volar más lejos.

    Hojas de hiedra elevándose a un mundo diferente,

    revoloteando suavemente hacia el suelo,

    alcanzando el ápice de la vida a través de un vuelo extático.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Arzu Cura Altunbulak, poeta turca

    3 Poemas de Arzu Cura Altunbulak, poeta turca

    Arzu Cura Altunbulak, nació en 1970 en Yalova. Se graduó en el Departamento de METU. Trabajó como Jefa de Grupo de Calidad en el sector manufacturero durante muchos años. En 2022 fundó su propia empresa. Consultoría de Sistemas de Gestión. Además de poesía, ella también escribe letras de canciones. Está casada y es madre de una hija. Ella vive en Yalova. Sus poemas se han publicado en diversas revistas literarias. Su poema “El pecado se agrieta” que escribió para Mahsa Amini y todas las mujeres asesinadas, se publicó en persa en el octavo número de Honar y Jamee, revista de Sociedad y Arte, publicada en Tebriz, Irán.

    Pájaros sin alas

    Mi rostro era un cielo azul índigo

    árbol, niño y nube en mi jardín

    pájaros encendidos

    mi corazón está en la balanza

    ¿lleva una pluma mis pecados?

    el sol de la tarde con un ala rota vaga por el patio

    las penas aterrizan en las ramas

    sombras ansiosas se mezclan

    recónditos llantos solitarios

    las estaciones cambian en el jardín de la vida

    los pájaros despegan sin alas

    pájaros que son la voz de Dios

    Sonido húmedo del otoño

    Fue un llanto profundo que se mezcló con el valle

    tu amor con el alquitrán de las olas profundas

    golpeado en tu cuerpo

    el sonido húmedo del otoño se convirtió en un ulular

    ruido aislado en el espejo roto

    a los brotes viudos de tu pecho

    venció su amor en años espinosos

    colgó en su red el fino instrumento del destino

    esperanzas aladas en una gasa

    sentó quemaduras de sol en su hombro

    venció su amor en el aire del tiempo

    oyó el sonido de la piel de la rosa

    las lágrimas golpearon las montañas

    nadie murió.

    Cuántos rostros tiene el sonido

    Tu mirada de hiedra vaga lejos

    pasa un carguero desolado, se desgarra azul

    cae sobre las olas férreas del sol

    en la orilla mi sombra se moja

    los barcos se hunden en el recoveco y combaten con el viento

    defensas dormidas en un parpadeo

    veleta silbante

    dime, ¿cuántos rostros tiene la voz?

    mis faldas son flores centáureas mis espinas luchan

    los recuerdos se amontonan en mi carcaj

    las disculpas de patchwork no se pegan

    mi pañuelo blanquecino

    velas de tamarisco a vueltas de encaje

    Traducción : Murat Yurdakul

    Traducción al español: Mariela Cordero

  • Abyecciones y amores herejes, Karla Cifuentes Irigoyen (El Ángel ed. 2023)

    Abyecciones y amores herejes, Karla Cifuentes Irigoyen (El Ángel ed. 2023)

    Con “Abyecciones y amores herejes” nos encontramos con un libro poderoso e intenso que saca a relucir la fortaleza de la  mujer y su unión indivisible con la naturaleza y su poder. Explora la magia, tanto en el interior de la mujer como alrededor de ella. En cada sentimiento, en cada lugar. 

    Refleja, asimismo, la energía de una mujer joven, escritora reflexiva, genuina, determinada, que ha visto y ha vivido más de lo que muchas jóvenes de su edad. 

    En la obra destaca la prosa poética. Y una forma muy peculiar de presentar su obra. 

    El deber poético (fragmento)

           “Veo cuadrículas en el techo

     y me subsumo desde lo absurdo, sintiendo mi cara en otros cuerpos, desdibujados en lo transitorio. 

            Me cuestiono la vida 

    a carcajadas de la moralidad

    ¿tuve un amante un día,

    que me hizo abrazar a las caracolas hasta olvidar el tiempo?”

    Con una mezcla particular de encantador cinismo y mucha sinceridad, expone ideas muy variadas, cambiando el estilo de escritura y la forma de presentación. Establece, si se quiere, su sello personal, tanto en contenido, como en diseño visual.

    “Mientras los fonemas me quepan, los dedos no tienen permitido detener el baile.”

    ¡Entereza! ¡Seguridad! Un camino: ¡escribir!

    Tiene ideas precisas que sabe como transmitir. Su obra rezuma resistencia, perseverancia, a través de metáforas algunas veces y otras totalmente de frente. 

    “Soy la Niña que sobrevive el volcán y los truenos lavan mi calzada, porque tocó los cielos celestes desbordados de estrellas.” (Fragmento de: Regente)

    Es una escritora audaz, franca, atrevida. Aborda temas diversos, sensibles, que otros, quizás no se atreverían.

    Su estilo gráfico, la forma de exponer su obra, si bien no llega al nivel de caligrama, es sugerente. Cortar una idea con una palabra vertical u horizontal, en mayúsculas, con espaciado diferente, es un recurso que te mantiene atento, te hace pensar una segunda vez, te hace buscar un “por qué”.

    “…edifiqué caminos escondidos al Olimpo

    S O Y VIS -CE RAL 

    BI REAL 

    VÍC TI MA 

    de mi suerte cuadriculada pese mi corte oblicuo ondas de arcos…”

    Es, en definitiva, un poemario diferente, con un estilo muy particular. 40 poemas para disfrutar, para pensar, para ampliar nuestros horizontes literarios.

    Quiero compartir un poema que se convirtió en uno de mis favoritos:

    ¿Qué hay en la casa?

    Un sifón entre mis huesos, justo

    arriba de la doceava costilla,

    vertiginoso quemando desde la clavícula. 

    Hay lava fría colgando de mis órbitas, bañando mis pestañas algunas noches. 

    Cariño, ¿Cómo no se oyen los huracanados volcanes qué me rugen?

    ¿Cuándo va a detenerse la amenaza de sentirme diminuta? 

    Hay una gárgola que persigue mi sombra y graba el abandono en su temple.

    Tengo la baraja de las palabras que acentúan mi sensación de estorbo, y tus rosas marchitándose en la sala.

    Me voy quedando corta,

    con ganas de llorar repentinas

    con ganas de llorar constantes,

    con ganas de llorarnos al miedo.

    Es, en definitiva, un poemario fuerte, diferente y digno de explorar.

    Karla Cifuentes Irigoyen, nació en Quito, Ecuador, en 1999. Estudió abogacía, mediación y un minor de literatura en la Universidad San Francisco de Quito. 

    Es coautora del libro: Escrito en la piel: Historias de sobrevivientes a la violencia de género (Fundación Idea Dignidad y la Embajada de Francia, 2021). 

    Ha formado parte de agrupaciones de difusión política e información global. Escritora de ensayos de Crítica Social.

  • 3 Poemas de Raquel Markus – Finckler #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Raquel Markus – Finckler #PoesíaVenezolana

    Raquel Markus – Finckler Periodista, escritora, poeta, investigadora histórica y editora judía venezolana. Primer lugar de Poesía del Certamen Internacional “Notas Migratorias César Vallejo 2021”, organizado por la Fundación Universidad Hispana, por el cual recibió la Distinción Doctorado Honoris Causa. Primer Lugar de Poesía del Segundo Encuentro Literario Solidario Internacional Distrital 2021 – 2022, correspondiente a la Coordinación Rotary Club Playa Ancha, Chile. “Poeta Oscar Wilde Venezuela 2022” en el II Premio Internacional de Poesía Oscar Wilde, organizado por el Grupo Editorial Bernavil Internacional. Autora de los poemarios “Escribir para existir” (2022), “Donde reside la belleza” (2022) y “Las horas negras” (2023). Integra antologías poéticas realizadas en Argentina, Colombia, España y Venezuela. Participó como jurado en concursos de cuentos y poesía nacionales e internacionales. Miembro activo del Comité Venezolano de Yad Vashem y del Círculo de Escritores de Venezuela. Su trabajo literario, periodístico y de investigación ha sido publicado en libros y en distintos medios de comunicación social, redes sociales y plataformas informativas.

    Eva y la loba

    Y aquel día Eva fue expulsada del paraíso

    …Por Adam

    Se fue caminado sola y desnuda

    dejó su piel en el filo de las rocas

    torturó su cuerpo al sol abrazador

    y ni siquiera podía culpar a Dios

    Se fue sin equipaje y sin razón

    Se fue cargando a cuestas su condena

    Se fue en silencio y sin reclamos

    con un pasado a cuestas y un futuro cancelado

    Llegó a un río desolado y allí sumergió su cuerpo

    quería apagar el fuego

    el de afuera y el de adentro

    y su angustia se fue convirtiendo en alarido

    en su alma convergieron el silencio y el suplicio

    Se cubrió de dudas y lamentos

    expuesta, adolorida, encadenada

    Conmovida, desafiada, aletargada

    y sus poros se llenaron de pelambre

    y sus manos se volvieron garras

    Su cuerpo en cuatro patas emergió de aquellas aguas

    bañado de oro, plata y carbón

    con la fuerza y la fiereza circulando por sus venas

    con una cola larga por timón

    Con el instinto aflorando en sus latidos

    con un aullido intenso conmovido y prolongado

    con un pacto sagrado sellado en plena noche

    con el cuerpo de una loba y en su alma una mujer

    con la luna por testigo y aquel río por Edén

    La culpa

    Oscura y silente, agachada y prudente

    no la veo y allí está

    Nunca la presiento, no avisa su llegada

    jamás llama a la puerta

    Aparece en medio de la noche

    como un naufragio inevitable

    Aparece y me conmueve los cimientos

    los sacude y los destroza

    Aparece y me roba el aliento

    la tranquilidad y el sueño complaciente

    La verdadera villana de mis cuentos infantiles

    La que mueve los hilos en el escenario oscuro

    La que asusta más que un lobo

    La que sabe dónde duele más

    La que elige el lugar exacto para inyectar veneno

    La que sabe de ti más que tú misma

    la que te adivina

    te revela

    y te descifra

    Siempre oculta y sigilosa

    capa tras capa

    siempre viva y fulminante

    a pesar de esas capas

    No hay escape posible de la culpa

    es inevitable como el aire

    Te rodea el alma con sus garras

    te despierta a medianoche

    Te hace aullar en sueños

    te hace rogarle a Dios

    Y un lamento se escapa de tu alma

    Un ruego apenas audible

    Un llanto quebrado

    Un grito ahogado

    Un “por favor”

    Y rezas en cinco idiomas

    inventas una oración

    Súplicas por ser absuelta

    imploras por un perdón

    Pero la culpa no sabe de ruegos

    Ella no absuelve, no perdona y no libera

    Ella es absurda y volátil

    Feroz y caprichosa

    Absoluta y pretenciosa

    De ella no escapas

    ni dormida ni despierta

    Allí donde te atrapa

    te devora

    Belleza en la madriguera

    Sigo sin saber en donde reside la belleza

    pero allá donde esté

    debe sentirse

    un poco rota

    un poco loca

    un poco sola

    La hemos convertido en una deconstrucción colectiva

    En un basurero postmoderno que lo aguanta todo

    Le hemos causado heridas

    que van más allá del tiempo y del encanto

    Se ha configurado en el espejo distorsionado

    que refleja lo que no somos

    Aquello que dejamos olvidado en una esquina

    lleno de polvo y de telarañas existenciales

    Yo llevo una parte de la belleza clavada en mi alma

    escondida de las miradas prejuiciosas

    de los puristas filantrópicos

    de los expertos en la anti métrica

    que casi raya en la antimateria

    Hay un agujero negro en el centro de cada artista

    debido a la belleza perdida

    Y yo resguardo la belleza propia y ajena

    la prestada, la robada y la usurpada

    la disfrazada y la devaluada

    La que resiste la moda y los trending topics

    la que huye de las tendencias de Instagram

    de las pasarelas llenas de modelos anoréxicas

    que desfilan engalanadas con harapos y perchas

    en ropa interior repleta de lentejuelas

    en restos de ropajes que acaparan las vidrieras

    Donde reside la belleza

    seguro hay

    un psiquiatra

    un mago

    y una hechicera

    un huracán

    una empalizada

    y una madriguera

  • 3 Poemas de Selma Pestana #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Selma Pestana #PoesíaVenezolana

    Selma Pestana, nació en Venezuela, Maracay Estado Aragua. Su formación Académica Superior se desarrolla en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Núcleo  Maracay Estado Aragua UPEL, Postgrado Educación Especial. Ha publicado el poemario titulado «Todo lleva tu nombre»  Grupo editorial NSB.2016. Venezuela. Ha participado en diversos Festivales Internacionales. Colaboradora en la página cultural de la Prensa el Aragüeño  1982 y otros,  publicando poesía. Segundo premio Interliceista de Poesía Narrativa Sergio Medina año 1990, por (Casa de la Cultura de Maracay). Ha participado en diversas Antologías Poéticas.

    Perros azules.

    Perrunas flores…

    empolvadas de cielo.
    y en invierno

    olfateadas

    por perros azules.

     Sagaces

    y mansos

    cazan mis pasos.

    Se amontan vigilantes

    con destellos en sus ojos

    ,llenos de soles… 

    Aúllo con ellos,

    cruzando

    el túnel,ilustrado

    por pigmentos,

    de la flor,

    diente de León.

    Pido deseos…

    con palabras silvestres,

    y la llovizna las humedece.

    Resuenan

    lejos,

    más lejos

    que el eco

    de todos los puentes.


    El Peine.

    Y pensar…

    que a diario pasas

    con tu mordedura

    de dientes infalibles,

    aposturas el glamour

    sobre una nube de memorias

     trepandolas como yedras

    desde su raíz
    peinas

    hebra por hebra

    las ideas peludas

    y en una suave honda

    trincas con tus garras

    la obsesión 

    desatas las dudas

    y la mirada enganchada

    de una luz

    persistes.. 

    cuando mi pulso te sostiene

    y a mis pensamientos

    voy despeinada

    cualquier símil

    no hace nido en aquel cabello,

    los liberas como pájaros

    y pensar….que eres un objeto inanimado.


    Insomne
    No son amapolas ni dormideras

    .tienen las espinas que le lloran

    ,los parpados perplejos

    ,apagan sus recuerdos,

    se cierran,

    a esa hora….
    Tiene hijitos

    ,tienen sombra,

    nombres de pila,

    y lloronas.
    Reverendo cielo

    de emergencias,

    una pausa cenicienta de tiempo,

    aletarga la prisa del jaleo.

    Es la Patria,

    recicla el blasón  que ambula,!

    por piedad a la calle

    ¡las espigas se tiznan

    por el Este solero,

    resiste el papiro,

    viste mi pecho de escudo,

    y la pulpa de miedo,

    son residuos

    del rosal de los desvelos.

    Agradecimiento especial a la poeta Carmen Virginia Rodríguez por compartir los textos.