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  • 13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    José Luis Regojo, nacido en Caracas (Venezuela), vive en Barcelona (España) desde pequeño. Ha sido catedrático de inglés en un instituto público de Barcelona y profesor de inglés en la Universidad de informática Tomás Cerdá del grupo universitario Gimbernat.

    Aparte de la literatura, el voluntariado también ha influido mucho en su vida. Años de militancia en Amnistía Internacional, en sindicatos, en asociaciones de padres y madres de alumnos y otros colectivos han influido en su obra tanto poética como de relatos breves.

    Su obra literaria abarca desde la publicación de diversos libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro, hasta el álbum ilustrado Max y su sombra (Proteus, 2012), pasando por el poemario Fronteras (Autografía, 2018) y el libro Recetas y relatos de un año bisiesto (Autografía, 2019). En el campo de la traducción se ha especializado en la obra del ecopoeta beat e intelectual anarcobudista norteamericano Gary Snyder del cual ha publicado varios libros de ensayos y poesía tanto en catalán como en castellano.

    Desde principios del año 2018 organiza el recital poético bimensual #PoémameBcn y desde septiembre de 2019 es el Director de esta revista.

    Vamos a ver cómo nos responde al cuestionario que él mismo ha presentado a decenas de poetas con anterioridad.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    La literatura siempre ha estado presente en mi vida, pero nunca me había decidido a publicar. De hecho, lo primero que publiqué fue en una revista de poesía internacional, Prism, de la University of La Verne en California. Posteriormente publiqué libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro para que mi experiencia fuera útil a las generaciones que me seguían. El año 2012 me publicaron el álbum ilustrado Max y su sombra y a partir de entonces, se puede decir que entre traducciones y material propio he publicado prácticamente un libro por año.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Entré en la poesía de Cervantes, Góngora o Quevedo a través de la música, Paco Ibáñez. De ahí a la poesía de García Lorca, Alberti y los latinoamericanos Benedetti, Cardenal. La música de Lluís Llach me introdujo a Martí i Pol en catalán. En la universidad conocí la poesía de Gary Snyder y de ahí fui a parar a Walt Whitman, Emerson, Thoreau y la poesía china.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Creo que es básicamente poesía social, militante, de resistencia.

    Un gran poeta y amigo menorquín, Ponç Pons me dijo un día una frase de Camus que me quedó grabada: «escribir no es un pasatiempo solitario, sino un medio para conmover al mayor número posible de personas.» Eso es lo que intento.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, por supuesto. Cuánto más leo, más cambia mi lenguaje poético.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Primero lo escribo y lo dejo reposando en la ‘nube’. Vuelvo a él diversas veces y voy ajustando lo que creo que se puede afinar poco a poco. No lo considero definitivo hasta verlo publicado en papel y el lector o lectora lo hace suyo.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Reflexionar sobre lo que nos rodea para mejorarlo. Pensar qué sociedad queremos dejar a nuestros hijos e hijas.

    En definitiva, llevar a la práctica el mensaje de Confucio, para unos, o de Amnistía Internacional para otros que dice: ‘más vale encender una vela que maldecir la oscuridad’.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son interesantes y te ayudan a estar en contacto directo con tus lectores. Por eso he querido organizar las lecturas de #PoémameBcn, para que la gente pueda estar en contacto directo con poetas nuevos y, en mi caso, no encorsetados en un único idioma.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece fantástico. Es una forma de democratizar la poesía y hacerla más accesible fuera de los ‘guettos’ culturales.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    For the children (Turtle Island) de Gary Snyder

    The rising hills, the slopes,

    of statistics

    lie before us.

    the steep climb

    of everything, going up,

    up, as we all

    go down.

    In the next century

    or the one beyond that,

    they say,

    are valleys, pastures,

    we can meet there in peace

    if we make it.

    To climb these coming crests

    one word to you, to

    you and your children:

    stay together

    learn the flowers

    go light

    ‘Para los niños’ Las altas colinas, las cuestas, / de estadísticas/ están ante nosotros. / la subida escarpada / de todo, sube, / sube, mientras todos nosotros / bajamos. / / El siglo que viene / o el siguiente, / dicen, / habrá valles, pastos, / nos podemos encontrar allí en paz / si llegamos. // Para subir estas cumbres venideras / una palabra para ti, para / ti y para tus hijos; // estad juntos /aprended las flores / id ligeros. (La isla de la tortuga, Kriller71 ediciones)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios, de poesía en castellano estoy con diversos poemarios de jóvenes poetas latinoamericanos publicados por Ediciones Liliputienses; en inglés con Charles Wright y una antología de su poesía, ‘Oblivion Banjo’. También me he aficionado a leer relatos cortos y voy combinando relatos en castellano, catalán e inglés.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Leer a los clásicos, tener paciencia y que escriba lo que quiera y le guste. Sobre todo que huya de las modas.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo que hay una eclosión de pequeñas editoriales independientes que auguran un buen presente y futuro a la poesía y eso está muy bien, a diferencia de las editoriales multinacionales que publican según el número de seguidores que tienes en las redes sociales. No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué me metí en Poémame y le dedico tantas horas a la Revista? Exclusivamente por placer. No puedo dejar que acabe la entrevista sin agradecer a Óscar David Sánchez la creación de la plataforma Poémame y la oportunidad que me dio para dirigir esta revista.

    Muchas gracias José Luis por contestar a las preguntas y esperamos que sigas tan activo tanto social como literariamente.

  • IV Poémame en el Raval

    IV Poémame en el Raval

    El pasado 11 de abril tuvo lugar en Barcelona el IV Poémame en el Raval en el Café de las delicias. Esta vez también celebramos el 89 aniversario del poeta norteamericano Gary Snyder del que ya hemos hecho algunos artículos en la revista:

    “La isla de la tortuga”, de Gary Snyder, libro de poesía destacado de 2017

    7 poemas en edición bilingüe de Gary Snyder

    La isla de la tortuga o la vuelta a casa de Gary Snyder

    Los dos presentadores del acto, Dick Edelstein y José Luis Regojo, leyeron un mensaje de Gary Snyder:

    Thank you!  For telling me and writing the titles.  That’s a lovely set.  I hope you and your whole crew is flourishing.  We’ve had a long winter with much rain and snow but it’s great for the forest!

    Gary

    Posteriormente anunciaron que este sería el último Poémame en el Raval de esta temporada. La sala estaba a rebosar hasta el punto que bastante gente no pudo entrar y tuvieron que esperar a la segunda parte.

    Miquel Osset

    La primera parte contó con la lectura de poemas del poeta Miquel Osset en castellano. A Osset, Poémame ya le publicó una entrevista. A continuación la poeta Núria Esponellá hizo una breve introducción a su obra y nos leyó varios poemas en catalán, muchos de ellos inéditos. Y, por último, Craig Martin Getz, conocido en el recital por sus intervenciones previas en las sesiones de micrófono abierto, nos deleitó con sus poemas en inglés.

    Núria Esponella
    Craig Martin Getz
    J.L.Regojo

    Tras el descanso, José L. Regojo hizo una breve explicación de la personalidad y poesía de Gary Snyder. Dick Edelstein leyó tres poemas en inglés del libro ‘Les muntanyes són la teva ment’ Ed. Tushita, 2012 y el poeta catalán Jaume Subirana las traducciones al catalán. José L. Regojo leyó tres poemas en castellano de ‘La isla de la tortuga’, ed. Kriller71, 2017 y Dick Edelstein sus correspondientes versiones en inglés.

    Dick Edelstein

    Para finalizar el acto, nos deleitamos con los 5 poetas y las 6 poetas que nos leyeron sus poemas en la sección de micro abierto.

    Fueron M A R A V I L L O S O S.

    ¡Qué futuro que tiene la poesía viva! En contraposición con la poesía más académica y formal cerrada en sus palacios de cristal.

    Nos gustaría destacar la presencia de una poeta de Poémame que decidió venir a compartir su poesía con nosotros: @galernatramuntana (Lidia San Emeterio Arroyo).

    Para finalizar el artículo os añadimos un resumen de lo que ha estado Poémame en el Raval hasta hoy. Gracias a todos y todas por haberlo hecho posible y hasta el otoño que volveremos con más.

    Poémame en el Raval, 18 de enero 2018: Mujeres poetas irlandesas
    Poémame en el Raval, 18 de octubre 2018:  Día de las escritoras rebeldes y transgresoras
    II Poémame en el Raval, 13 de diciembre 2018: Poets Abroad

    III Poémame en el Raval, 21 de febrero: Primer aniversario.

  • 8 haikus de Jack Kerouac

    8 haikus de Jack Kerouac

    Con estas palabras –de la introducción de su libro “Poemas dispersos”- nos daba Jack Kerouac (1922-1969) su concepción del haiku en lengua inglesa (y por extensión en cualquier lengua occidental).

    El estadounidense Jack Kerouac ha pasado a la historia como el escritor más representativo de la Generación Beat. Él y otros como Allan Ginsberg, William Burroughs o Neal Cassady tomaron las carreteras de los EEUU entre los años 50 y 60 en busca de la libertad artística y vital.

    kerouac
    Jack Kerouac

    Si bien Kerouac es conocido sobre todo por su faceta como novelista –sus novelas “En la carretera” (1957) o “Los vagabundos del Dharma» (1958) retrataron el lado oscuro de la acomodada sociedad norteamericana- su obra poética es también particularmente interesante. Y de hecho, a él se debe buena parte de la popularidad del haiku en la literatura norteamericana.

    Kerouac llegó al haiku a través de sus estudios de budismo, de la mano de su amigo Gary Snyder, un conocido poeta zen. Y de igual manera que revolucionó la novela tradicional con sus ideas sobre la “escritura espontánea”, también cambió la manera de entender el haiku: rechazó de plano la métrica estricta de diecisiete sílabas propia del haiku japonés, pero mantuvo en cambio la brevedad expresiva en tres líneas.

    Early morning yellow flowers,
    thinking about
    the drunkards of Mexico.

    Amarillas flores de madrugada,
    pensando
    en los borrachos de México.

    No telegram today
    only more leaves
    fell.

    No hay telegramas hoy
    sólo más hojas
    que caen.

    Nightfall,
    boy smashing dandelions
    with a stick.

    Anochecer,
    un chico destroza el diente de león
    con un palo.

    Siguiendo de nuevo las palabras de Keroauc, “un verdadero haiku debe ser tan sencillo como unas gachas, y aún así mostrarte completamente la realidad”. El haiku permitía a Kerouac mantener esa espontaneidad buscada –vital para él- mediante la imagen descrita pero también sugerida. Veámoslo.

    Missing a kick
    at the icebox door
    It closed anyway.

    Yerra la patada
    en la puerta de la nevera.
    Se cierra igualmente.

    Me gusta este haiku. En mi opinión muestra “el aquí y el ahora” que sugería Basho, acompañado de una fina ironía, la puerta que se cierra igualmente, a pesar de los esfuerzos del protagonista del haiku.

    Evening coming.
    The office girl
    unloosing her scarf.

    Cae la tarde.
    La chica de la oficina
    se desata la bufanda.

    Éste es un haiku sencillísimo, que nos describe una escena diaria en la rutina de una joven. Quizá ha terminado el trabajo y vuelve a casa, o quizá tiene una cita, o quizá va de compras, o quizá… Me sugiere tantísimas cosas.

    In the sun
    the butterfly wings
    Like a church window

    En el sol
    las alas de la mariposa.
    Como la vidriera de una iglesia.

    En este caso se presenta una imagen que se me antoja hermosa. Establece un vínculo entre la belleza de la naturaleza y la belleza del arte, e insinúa cómo éste se inspira en aquella.

    Concluyo este breve recorrido por la obra de Jack Kerouac con una reflexión sobre el carácter universal que el haiku ha tomado en el último siglo, y cómo ha convertido su sencillez en un puente capaz de unir culturas y tiempos y literaturas muy lejanas entre sí.

    And the quiet cat
    sitting by the post
    Perceives the moon

    Y el gato inmóvil
    sentado junto al poste
    se percata de la luna.

    The bottoms of my shoes
    are clean
    from walking in the rain.

    Las suelas de mis zapatos
    están limpias
    de caminar bajo la lluvia.

  • “Fronteras” de José Luis Regojo

    “Fronteras” de José Luis Regojo

    El pasado viernes 8 de febrero se presentó el poemario “Fronteras”, de José Luis Regojo, en la Librería Animal Sospechoso, en Barcelona y publicado por la editorial Autografía.

    José Luis (Caracas, Venezuela, 1958) es poeta, escritor, traductor al español y catalán de la obra de Gary Snyder, y activista por los derechos humanos. También es miembro del equipo editorial de esta revista.
    De la presentación se ocupó Safia Elaaddam, “hija de inmigrantes” como ella se define. Safia, nos habló de su inexplicable situación, no le conceden la nacionalidad a pesar de haber nacido, vivido y estudiado aquí, y nos explicó las dificultades con las que se encuentran los recién llegados, que ella conoce bien por su labor de voluntariado y su activismo en defensa de sus derechos.
    Fue una presentación en clave política por deseo expreso del autor, que definió ‘Fronteras‘, como “un poemario político. Poesía social y política. Poesía de los olvidados y rechazados”.
    También fue política la intervención de José Luis. Pero, y ahí está su mérito, la política a través de sus poemas, se hizo poesía.

    Fronteras” nace como fruto de la indignación por la crisis de los refugiados de 2.015 y reúne poemas de denuncia que invitan a la reflexión. Como El cortejo de los refugiados

    Un cortejo de refugiados
    pasa pidiendo aprobación,
    la Santa Compaña entre ellos
    No la conocen.
    Una piara de empresarios
    se refocila en su pocilga
    para decidir.
    Una recua de políticos,
    unos tras otros,
    legisla.
    Tú y yo obedecemos.

    En un segundo apartado del poemario el autor nos ofrece diecisiete Haikus, que como bien señala no son haikus puros, sino que sólo se limita a seguir su estructura silábica, pero que sorprenden por su contundencia.

    VII
    En la patera,
    en las vallas cortantes,
    cruzan las sombras.


    José Luis no deja títere con cabeza. Su ADN de activista en favor de los derechos humanos está presente en sus poemas. Como en la parte dedicada a Europa, donde la indignación inspira cada uno de sus versos denunciando la pasividad de los estados y hasta de la iglesia.

    Europa IV

    El tamaño del dolor
    no tapa
    las vergüenzas europeas
    ni los cadáveres sobre sus playas.
    El sonido de los llantos
    no apaga
    las palabras huecas de los políticos.
    Las barrigas llenas
    adormecen
    a sus ciudadanos.
    El viejo reloj está triste
    y su sonido huero.

    Europa VI

    ¡Hasta Dios miente
    copulando con engaños!
    Pariendo mentiras despiadadas
    de esperanzas vacías,
    de promesas incumplidas,
    de lágrimas sin llanto,
    de locuras inmóviles,
    de ignorancia programada.
    ¿Nadie ve la falta de pastor
    en las ovejas sin papeles?
    Mudos y callados
    seguimos con nuestras plegarias
    en el altar de la ignorancia.

    Lectura muy recomendable donde una vez más, la poesía sirve de vehículo para la denuncia. Para mostrar la indignación y sacudir conciencias. Y en este caso, José Luis lo consigue sobradamente llegando a provocar sentimientos y reflexión. En mi caso, incluso un ápice de culpa por formar parte de este circo. Sin duda, esa debe ser la misión de la poesía y “Fronteras” una interesante apuesta de su autor.

    Por último, si queréis un ejemplar dedicado por el propio autor, la representante editorial comentó al final de la presentación que se puede solicitar a la editorial Autografía directamente.

  • Mujeres y generación Beat

    Mujeres y generación Beat

    Hace años asistí a un recital poético en California en el que tuve la suerte de charlar con poetas de la talla de Allen Ginsberg, Gary Snyder, Peter Orlovsky y una mujer que no conocía, Denise Levertov.

    De Gary Snyder ya hemos hablado en la revista en tres artículos diferentes:

    Es cierto que cuando alguien se refiere a la Generación Beat surgen los nombres de siempre, pero siempre hombres. ¿Y las mujeres? Poco se habla de las mujeres que también se sumaron al movimiento Beat ¿dónde están esas beatniks? ¿Su poesía? ¿Sus palabras, sus pensamientos? 

    Para aclararnos estas dudas, hemos querido compartir un artículo muy interesante publicado el 4 de noviembre en el blog «la otra poesía» bajo el título: ‘Mujeres de la generación Beat. Sí, también hubo mujeres.’

    Cuando hayáis acabado de leer el artículo anterior os recomiendo que hagamos un viaje de vuelta y volvamos a la España actual donde también tenemos mujeres poetas beat. Una de las principales exponentes es Mónica Caldeiro: poeta, anarcobudista y beat. No os perdáis esta entrevista que le realizó Beatriz García para The Objective donde explica muy bien su trayectoria.

  • The Essential W.S. Merwin (Copper Canyon Press)

    The Essential W.S. Merwin (Copper Canyon Press)

    El poeta W.S. Merwin. Foto: Peter Liu/Kaiscapes Media (Flickr/CC BY-NC-ND 2.0)

    En las páginas de esta revista ya hemos destacado dos veces la poesía de W.S. Merwin en nuestra sección de Poemareflexiona con …

    El libro de poemas que os presentamos, The Essential W.S. Merwin, está publicado por Copper Canyon Press, Port Towsend, Washington, 2017.

    Es una selección de la obra de W.S. Merwin tras 60 años  en la primera línea de la poesía norteamericana y ganador de dos Premios Pulitzer de poesía. Esta selección hace un recorrido de la poesía de Merwin que va desde su inicio con «A Mask for Janus» (1952) hasta «Garden Time» (2016). Este libro también incluye algunas de sus traducciones al inglés y algunos artículos menos conocidos.

    Merwin se dio a conocer como poeta pacifista durante los años 60. Más tarde, cambió hacia temas mitológicos con la utilización del relato indirecto y la ausencia de puntuación. En los años 80 y 90, el interés de Merwin se centró en la filosofía budista y profundizó en la ecología. Ambos temas influyeron sobre su escritura. Sigue escribiendo, aunque se dedica también a la recuperación de bosques tropicales en Hawai, donde vive.

    Se le considera uno de los más destacados traductores de la poesía de lengua castellana al inglés, en especial de Pablo Neruda y del mexicano Jaime Sabines.

    Destacamos tres poemarios de los seleccionados en la antología. Empezaremos por «The Lice,» (1967) en el que el autor tiene la pasión de los movimientos anti-guerra de los años 60 y de la preocupación por el medio ambiente.

    A continuación, en «Present Company» (2005), Merwin se consagra como una de las grandes voces norteamericanas. En él, el autor se dirige tanto a un bosque, a su cara o a un libro con detallada cercanía., volviendo transparente el objeto de su reflexión y nos permite observar al mismo tiempo su exterior y su interior. W. S. Merwin es de esos poetas que nos enseñan que la trascendencia no supone lejanía, como Gary Snyder, sino intimidad.

    Finalmente, en «The moon before morning» (2014), Merwin aporta nuevos matices a sus últimos libros y también a su reescritura de los asuntos más queridos por los poetas chinos y japoneses.

    Os recomendamos la lectura de esta antología que de buen seguro, os llevará a apreciar con más detenimiento la poesía completa de W.S. Merwin.

  • Mujeres poetas irlandesas: Crónica de la lectura poética organizada por Poémame en Barcelona (18/enero/2018)

    Mujeres poetas irlandesas: Crónica de la lectura poética organizada por Poémame en Barcelona (18/enero/2018)

    Esta lectura poética se gestó alrededor de una cerveza con Ann King, Dick Edelstein, Concha Catalán y yo mismo y ha acabado convirtiéndose en una plataforma para dar voz a una campaña irlandesa llamada Fired! Irish Women Poets and the Canon.

    Fired! es un llamamiento para reducir y eliminar el desequilibrio de género en el mundo poético irlandés y desde aquí hemos querido hacernos eco de él porque creemos que es un tema de ámbito internacional. Todo el trabajo que se llevaba preparando hacía ya un tiempo aceleró su publicación con la salida en 2017 de The Cambridge Companion to Irish Poets por Cambridge University Press. Esa publicación ha sido la punta del iceberg de una realidad mucho más dura. Ese libro, que se presenta como la Biblia de la poesía irlandesa, hace desaparecer a las mujeres poetas de Irlanda o las simplifica a meras comparsas de los machos de turno. Pero lo peor, si cabe, es que en el proceso de elaboración de ese libro, NADIE cuestionó el desequilibrio de género: ni editores, ni escritores, … Nadie.

    Para los responsables de esta antología no existieron poetas mujeres irlandesas en los siglos XVIII, XIX ni a principios del XX. No hablemos pues de las mujeres poetas de la clase obrera, simplemente no cuentan. Por eso, este llamamiento de Fired! pide a todas aquellas personas relacionadas con el mundo de la literatura y la edición que se comprometan a equilibrar este desajuste de género en la literatura irlandesa.

    La ausencia de mujeres en las antologías, investigaciones y demás literatura altera la historia y distorsiona la forma de leer y entender la realidad de la poesía contemporánea. Pero si este es el llamamiento con el que nos hemos solidarizado, no podemos por menos que dar algunos ejemplos del machismo imperante en el mundo poético español.

    En un artículo publicado el 16 de enero en El Español, la periodista Lorena Maldonado nos recuerda, en un artículo sobre el fallecimiento del poeta Pablo García Baena, algunas realidades ocultas del mundo poético español.

    Parece como si por el hecho de ser poeta, un hombre tenga que ser una persona sensible, pero no siempre es así. Este genial poeta recientemente fallecido ha dejado perlas como, al referirse a mujeres poetas actuales como Raquel Lanseros, ser una cursi. ‘Escriben lo que la gente quiere, la vulgaridad’. Dice que cuando hay alguna mujer en un jurado literario ‘hasta que no premian a una, no hay manera de callarlas’.

    El poeta Félix de Azúa, ya demostró su machismo al dirigirse a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en los siguientes términos: ‘debería estar sirviendo en un puesto de pescado’. También acusó de feminazis a las mujeres que pedían que se cumpliera la Ley de Igualdad 2007 para la elección de la Real Academia Española donde solo hay 8 mujeres para los 46 sillones.

    Neruda relata en ‘Confieso que he vivido’ cómo violó a una chica limpiadora, tratándola como si fuese de su propiedad sólo por ser mujer y pertenecer a la clase baja.

    Una mañana, decidido a todo, la tomé fuertemente de la muñeca y la miré cara a cara. No había idioma alguno en que pudiera hablarle. Se dejó conducir por mí sin una sonrisa y pronto estuvo desnuda sobre mi cama. Su delgadísima cintura, sus plenas caderas, las desbordantes copas de sus senos, la hacían igual a las milenarias esculturas del sur de la India. El encuentro fue el de un hombre con una estatua. Permaneció todo el tiempo con sus ojos abiertos. Impasible. Hacía bien en despreciarme.

    Nietzsche, cuando hacía de poeta, también escribió ‘si vas con mujeres, no olvides el látigo’. Wilde, ‘el hombre bígamo tiene dos mujeres, el monógamo también’. Quevedo, ‘Oh qué plaga, qué aburrimiento, qué tedio es tener que tratarse con ellas mayor tiempo que los breves instantes en que son buenas para el placer.’ ¿Quién conoce a Gertrudis Gómez de Avellaneda? ¿a Bécquer? Pues bien, ella tenía mucho más éxito que él aunque solo él ha pasado a la historia. Y los pocos comentarios que se han hecho de ella son del tipo ‘es mucho hombre, esta mujer’.

    El machismo de Juan Ramón Jiménez apagó a la brillante Zenobia Camprubí. Gerardo Diego ignoró a las mujeres de la Generación del 27 en su ‘Poesía española. Antología 1915-1931’. Concha Méndez, de esa misma generación, fue conocida como la ‘mujer de Manuel Altolaguirre’. Camilo José Cela también dijo ‘las mujeres están para ser gustadas, después, unas se dejan, otras no … esto ya va por provincias’. Y acabo con Francisco Umbral, ‘el odio violento es la manera más pacífica que tiene de expresar su amor un marido, un amante, un enamorado’. Todos ellos son ejemplos del mundo falocéntrico de la poesía donde el papel de la mujer queda reducido al de musa, tal y como nos demuestra Lorena Maldonado en su artículo.

    Rafa Aranda, poeta que participó en la sesión de micrófono abierto, comentó que dejó de utilizar el término ‘poetisa’ para referirse a una mujer poeta cuando descubrió que había sido creado para marcar la diferencia entre la poesía (de nivel) de un poeta hombre y la poesía de una mujer.

    La poetisa fea, cuando no llega a poeta, no suele ser más que una fea que se hace el amor en verso a sí misma. Las coplas de un galán, por malas que fuesen, le parecerían mejor que sus poesías y le harían olvidarlas.

    Leopoldo Alas, Clarín.

    Durante la lectura poética patrocinada por Poémame el 18 de enero de 2018 en el Cafè de les Delícies en Barcelona, se demostró que ahí no era así, y así está recogido en un artículo en la web de Fired!: A Reading of Irish Women Poets in Barcelona.

    La lectura previa al micrófono abierto corrió a cargo de Francesca Castaño, Kymm Coveney, Inés Caravía, Dick Edelstein y José L. Regojo a los que posteriormente se añadieron Michael Bunn y Magda Seoane.

    Edelstein habló en sus poemas de los sitios y personas que muchas de las personas presentes conocíamos e incluyó un homenaje al editor irlandés recientemente fallecido Neil Middleton, conocido por su activismo a favor de los derechos de las mujeres y que visitaba Barcelona con mucha frecuencia. También incluyó un poema inspirado por una poeta irlandesa contemporánea y un homenaje poético a la pionera de las programadoras informáticas Ada Lovelace, ‘A Ada con amor’, leído por Ann King. Inés Caravia leyó poemas de su amiga ya fallecida Juana Bignozzi, poeta argentina, y de poetas irlandesas como Freda Laughton y Geraldine Plunkett.

    Desde aquí queremos agradecer a Josep y Laia del Cafè de les Delícies por todas las facilidades que nos han dado para organizar este evento.

    A continuación encontraréis una grabaciones y fotos del acto gracias a la colaboración de Ann King (sonido y edición), Margo Williams (video), Anna Muñoz (fotos), Concha Catalán (twitter). Así como una versión en inglés de este artículo publicada en el blog de Fired! 

    Selección de fotografías y vídeos.

  • «La isla de la tortuga», de Gary Snyder, libro de poesía destacado de 2017

    «La isla de la tortuga», de Gary Snyder, libro de poesía destacado de 2017

    Queremos celebrar con tod@s vosotr@s que el libro que recomendamos en nuestra revista el pasado mes de marzo, La isla de la tortuga de Gary Snyder (Kriller 71 ediciones, 2017) y cuya traducción ha sido realizada por nuestro colaborador José Luis Regojo, ha sido escogido por el New York Times en español como una de las lecturas «que han marcado el año 2017».

    No contentos con eso, El Cultural, de la mano de Luna Miguel, también lo ha citado entre los libros de poesía del año 2017. Y, cuando ya cerrábamos la edición de este post, nos llega otro artículo de Luna Miguel que, citando a Xaime Martínez, habla de La isla de la tortuga en Playground:

    Gary Snyder fue una figura única, y sus poemas y ensayos nos presentan aún un modelo muy válido para vivir y entender la vida —a pesar de que muchos de sus deseos, tristemente, se han cumplido, y no de la manera que él querría—. Podemos comprobarlo a través de La isla de la Tortuga, que acaba de ser publicado en castellano por Kriller 71 y que es quizá uno de sus poemarios más representativos.

    Xaime Martínez

    Estamos de enhorabuena, por lo que, si queréis volver a leer los artículos que le dedicamos en Poémame, aquí los tenéis:

  • 7 poemas en edición bilingüe de Gary Snyder

    7 poemas en edición bilingüe de Gary Snyder

    Gary Snyder (San Francisco, 1930) es un poeta, traductor, ensayista, conferenciante y activista medioambiental estadounidense, perteneciente a la Generación Beat y al Renacimiento de San Francisco. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas y reconocida por numerosos premios, entre los que destaca el Pulitzer de Poesía en 1975, concedido precisamente por «La isla de la tortuga». Publicamos una selección de poemas del Snyder en español e inglés, traducidos por José Luis Regojo e incluidos en su poemario «La isla de la tortuga» (kriller71 ediciones, 2017). 


    Aguacate

    ¡El Dharma es como un Aguacate!
    Algunas partes tan increíblemente maduras,
    Pero son buenas.
    Y otras, duras y verdes
    Sin mucho sabor,
    Como para quienes gustan de los huevos bien cocidos.
    Y la piel es fina,
    La enorme semilla redonda
    En el centro,
    Es tu propia Naturaleza Original—
    Pura y suave,
    Casi nadie la parte en dos
    O intenta ver
    Si crecerá.
    Dura y resbaladiza,
    Parece como
    Si tuvieras que plantarla — pero entonces
    Sale disparada de entre los
    dedos—
    se escapa.

    Avocado

    The Dharma is like an Avocado!
    Some parts so ripe you can’t believe it,
    But it’s good.
    And other parts hard and green
    Without much flavor,
    Pleasing those who like their eggs well-cooked.
    And the skin is thin,
    The great big round seed
    In the middle,
    Is your own Original Nature—
    Pure and smooth,
    Almost nobody ever splits it open
    Or ever tries to see
    If it will grow.
    Hard and slippery,
    It looks like
    You should plant it — but then
    It shoots out thru the
    fingers—
    gets away.


    En cuanto a los poetas

    (traducido conjuntamente con Nacho Fernández)

    En cuanto a los poetas
    Los Poetas Tierra
    Que escriben pequeños poemas,
    No necesitan ayuda de nadie.

    Los Poetas Aire
    Dominan los vendavales más veloces
    Y a veces se mecen en los torbellinos.
    Poema tras poema,
    Giran en el mismo impulso.

    A cincuenta bajo cero
    El gasóleo no fluye
    Y el propano se queda en el tanque.
    Los Poetas Fuego
    Arden a cero absoluto
    Amor fósil bombeado de nuevo.

    El primer
    Poeta Agua
    Se quedó abajo seis años;
    Estaba cubierto de algas.
    La vida en su poema
    Dejó millones de huellas
    Pequeñas y distintas
    Entrelazándose en el barro.

    Con el Sol y la Luna
    En el vientre,
    El Poeta Espacio
    Duerme.
    No hay final para el cielo—
    Pero sus poemas,
    Como gansos salvajes
    Vuelan desde el confín.

    Un Poeta Mente
    Se queda en casa.
    La casa está vacía
    Y no tiene paredes.
    El poema
    Se ve desde todos los lados,
    En todas partes,
    A la vez.

    As for poets

    The Earth Poets
    Who write small poems,
    Need help from no man.

    Play out the swiftest gales
    And sometimes loll in the eddies.
    Poem after poem,
    Curling back on the same thrust.

    Fuel oil won’t flow
    And propane stays in the tank.
    Fire Poets
    Burn at absolute zero
    Fossil love pumped back up.

    Water Poet
    Stayed down six years.
    He was covered with seaweed.
    The life in his poem
    Left millions of tiny
    Different tracks
    Criss-crossing through the mud.

    In his belly,
    The Space Poet
    Sleeps.
    No end to the sky—
    But his poems,
    Like wild geese,
    Fly off the edge.

    Stays in the house.
    The house is empty
    And it has no walls.
    The poem
    Is seen from all sides,
    Everywhere,
    At once.


    Copas de pino

    en la noche azul
    niebla helada, el cielo brilla
    con la luna
    copas de los pinos
    se inclinan azul-nieve, se difuminan
    en el cielo, escarcha, bajo la luz de las estrellas.
    el crujido de botas.
    rastro de conejo, rastro de ciervo,
    qué sabemos.

    Pine tree tops

    in the blue night
    frost haze, the sky glows
    with the moon
    pine tree tops
    bend snow-blue, fade
    into sky, frost, starlight.
    the creak of boots.
    rabbit tracks, deer tracks,
    what do we know.


    El baño

    Lavando a Kai en la sauna,
    La lámpara de queroseno sobre una caja
    afuera del ventanal a ras de suelo,
    Ilumina el borde de la estufa de hierro y la
    palangana sobre la losa
    Vapor y sonido de gotas de agua
    esparcidas en la pila de rocas de arriba
    Él está de pie en el agua tibia
    Jabón por entre toda la suavidad de sus muslos y estómago
    “¡Gary no me enjabones el pelo!”
    —miedo a que le escuezan los ojos—
    la mano enjabonada que siente
    a través y alrededor de los relieves y curvas de su cuerpo
    hasta la entrepierna,
    Y le lavo cosquilleando el escroto, su pequeño ano,
    su pene que se curva y endurece
    cuando retiro la piel e intento lavárselo
    Ríe y salta, revoleando los brazos
    me acuclillo desnudo también,
    ¿es este nuestro cuerpo?

    Sudando y jadeando en la piedra caliente al vapor de la caldera
    el balde de madera rocía agua en la tabla de cedro
    el titilar de la lámpara de queroseno afuera en el viento del pinar
    sierra bosque riscos noche—
    Masa entra, permite que el aire fresco
    se filtre desde la puerta
    una dulce y profunda inspiración
    Y ella lo inclina agarrándolo con cuidado, con una rodilla abajo
    su pelo cae y esconde toda una parte de su
    hombro, pecho y barriga,
    Lava con destreza el pelo de Kai
    que se enfada y chilla—
    El cuerpo de mi mujer, la sinuosa columna de su valle
    el espacio entre los muslos al que llego,
    forma el arco curvo de su vulva y lo sostengo desde atrás,
    un jabonoso cosquilleo una porción de grial
    El portal de lo Imponente
    Que se abre a un mundo cambiante de espejos dobles de
    úteros en úteros, en círculos,
    que comienzan con música,
    ¿es éste nuestro cuerpo?

    El lugar oculto de la semilla
    La red de venas que fluye a través de las costillas, que recoge
    leche y culmina en un pezón—se ajusta
    a nuestra boca—
    La leche mamada de éste nuestro cuerpo despide
    sacudidas de luz; el hijo, el padre,
    comparten el gozo de la madre
    Que brinda una suavidad a la flor de la asombrosa
    puerta abierta del rizado loto que cojo y beso
    Mientras Kai ríe en el pecho de su madre del que es destetado
    ahora, nosotros
    nos lavamos uno al otro,
    éste nuestro cuerpo

    El pequeño escroto de Kai junto a su ingle,
    la aún oculta semilla, que pasó de nosotros a él
    En flujos que auparon con las mismas alegrías fuerzas
    como su lactante Masa después,
    juega con su pecho,
    O yo en ella,
    O él emergiendo,
    éste es nuestro cuerpo:

    Limpios y aclarados, sudamos más, nos estiramos
    sobre los bancos de secoya los corazones laten
    Tranquilos al fuego lento de la estufa,
    el aroma de cedro
    Y luego nos damos la vuelta,
    murmuramos chismes de los pastos,
    charlamos de la leña,
    Nos asombramos de cómo dormita Gen, cómo lo traeremos
    pronto para bañarlo también—
    Estos chicos que aman a su madre
    que ama a los hombres, que pasa
    sus hijos a otras mujeres;

    La nube en el cielo. Los pinos cimbreantes.
    el gorgoteo del agua en el prado pantanoso

    éste es nuestro cuerpo.

    Fuego dentro, el agua hierve en la estufa
    Suspiramos y nos dejamos caer desde los bancos
    envolvemos a los bebés, salimos,

    noche oscura & todas las estrellas.

    Nos echamos agua fría en la espalda y muslos
    Entramos a la casa—despedimos vapor de pie junto al fuego del hogar
    Kai retoza en la piel de cordero
    Gen de pie se agarra y grita,

    «¡Bao! ¡bao! ¡bao! ¡bao! ¡bao!»

    Este es nuestro cuerpo. Sentados con las piernas cruzadas junto al fuego
    bebemos agua helada
    abrazamos a los bebés, besamos sus barrigas,

    Reímos sobre la Gran Tierra
    Recién salidos del baño.

    The bath

    Washing Kai in the sauna,
    The kerosene lantern set on a box
    outside the ground-level window,
    Lights up the edge of the iron stove and the
    washtub down on the slab
    Steaming air and crackle of waterdrops
    brushed by on the pile of rocks on top
    He stands in warm water
    Soap all over the smooth of his thigh and stomach
    “Gary don’t soap my hair!”
    —his eye-sting fear—
    the soapy hand feeling
    through and around the globes and curves of his body
    up in the crotch,
    And washing-tickling out the scrotum, little anus,
    his penis curving up and getting hard
    as I pull back skin and try to wash it
    Laughing and jumping, flinging arms around,
    I squat all naked too,
    is this our body?

    Sweating and panting in the stove-steam hot-stone
    cedar-planking wooden bucket water-splashing
    kerosene lantern-flicker wind-in-the-pines-out
    sierra forest ridges night—
    Masa comes in, letting fresh cool air
    sweep down from the door
    a deep sweet breath
    And she tips him over gripping neatly, one knee down
    her hair falling hiding one whole side of
    shoulder, breast, and belly,
    Washes deftly Kai’s head-hair
    as he gets mad and yells—
    The body of my lady, the winding valley spine,
    the space between the thighs I reach through,
    cup her curving vulva arch and hold it from behind,
    a soapy tickle a hand of grail
    The gates of Awe
    That open back a turning double-mirror world of
    wombs in wombs, in rings,
    that start in music,
    is this our body?

    The hidden place of seed
    The veins net flow across the ribs, that gathers
    milk and peaks up in a nipple—fits
    our mouth—
    The sucking milk from this our body sends through
    jolts of light; the son, the father,
    sharing mother’s joy
    That brings a softness to the flower of the awesome
    open curling lotus gate I cup and kiss
    As Kai laughs at his mother’s breast he now is weaned
    from, we
    wash each other,
    this our body

    Kai’s little scrotum up close to his groin,
    the seed still tucked away, that moved from us to him
    In flows that lifted with the same joys forces
    as his nursing Masa later,
    playing with her breast,
    Or me within her,
    Or him emerging,
    this is our body:

    Clean, and rinsed, and sweating more, we stretch
    out on the redwood benches hearts all beating
    Quiet to the simmer of the stove,
    the scent of cedar
    And then turn over,
    murmuring gossip of the grasses,
    talking firewood,
    Wondering how Gen’s napping, how to bring him in
    soon wash him too—
    These boys who love their mother
    who loves men, who passes on
    her sons to other women;

    The cloud across the sky. The windy pines.
    the trickle gurgle in the swampy meadow

    this is our body.

    Fire inside and boiling water on the stove
    We sigh and slide ourselves down from the benches
    wrap the babies, step outside,

    black night & all the stars.

    Pour cold water on the back and thighs
    Go in the house—stand steaming by the center fire
    Kai scampers on the sheepskin
    Gen standing hanging on and shouting,

    “Bao! bao! bao! bao! bao!”

    This is our body. Drawn up crosslegged by the flames
    drinking icy water
    hugging babies, kissing bellies,

    Laughing on the Great Earth

    Come out from the bath.


    El verdadero trabajo

    (Hoy con Zach y Dan remando por Alcatraz y alrededor de la isla del Ángel)

    leones marinos y pájaros,
    el sol entre la niebla
    se desliza y relaja,
    te mira directamente a los ojos.
    la calima del sol;
    un gran petrolero surca ligero y alto.

    mar picado ola brusca—
    conecta los flujos de marea—
    gaviotas sentadas en la reunión
    comen;
    nos deslizamos entre acantilados blanquecinos.

    el verdadero trabajo.
    lavar y suspirar,
    pasa inadvertido.

    The real work

    [Today with Zach & Dan rowing by Alcatraz and around Angel Island]

    sea-lions and birds,
    sun through fog
    flaps up and lolling,
    looks you dead in the eye.
    sun haze;
    a long tanker riding light and high.

    sharp wave choppy line—
    interface tide-flows—
    seagulls sit on the meeting
    eating;
    we slide by white-stained cliffs.

    the real work.
    washing and sighing,
    sliding by.


    Para los niños

    Las altas colinas, las cuestas,
    de estadísticas
    están ante nosotros.
    la subida escarpada
    de todo, sube,
    sube, mientras todos nosotros
    bajamos.

    El siglo que viene
    o el siguiente,
    dicen,
    habrá valles, pastos,
    nos podemos encontrar allí en paz
    si llegamos.

    Para subir estas cumbres venideras
    una palabra para ti, para
    ti y para tus hijos;

    estad juntos
    aprended las flores
    id ligeros

    For the children

    The rising hills, the slopes,
    of statistics
    lie before us.
    the steep climb
    of everything, going up,
    up, as we all
    go down.

    In the next century
    or the one beyond that,
    they say,
    are valleys, pastures,
    we can meet there in peace
    if we make it.

    To climb these coming crests
    one word to you, to
    you and your children:

    stay together
    learn the flowers
    go light.


    La Gran Madre

    No todos los que pasan
    Frente a la silla de la Gran Madre
    Pasan con solo una mirada.
    A algunos les mira las manos
    Para ver qué tipo de salvajes fueron.

    The Great Mother

    Not all those who pass
    In front of the Great Mother’s chair
    Get passt with only a stare.
    Some she looks at their hands
    To see what sort of savages they were.

  • La isla de la tortuga o la vuelta a casa de Gary Snyder

    La isla de la tortuga o la vuelta a casa de Gary Snyder

    Por cortesía de kriller71 ediciones publicamos el prólogo a la traducción al castellano de Turtle Island, obra del poeta estadounidense Gary Snyder que obtuvo el premio Pulitzer de poesía en 1975, que se publica el próximo 25 de marzo.


    En El ABC de la lectura, Ezra Pound escribe que debe desconfiarse del profesor que dedica más tiempo a hablar del autor que de la obra; es probable que esa admonición valga también para los prologuistas y, sin embargo, es bien difícil sustraerse de la contundente biografía de un poeta como Gary Snyder a la hora de hablar de su vinculación con este libro. Con permiso entonces de il miglior fabbro comencemos por algunos detalles biográficos: en 1968, Snyder retorna a California después de un periodo de alrededor de diez años en Japón, entreverado con estancias más cortas en su país y una temporada trabajando en la sala de máquinas de un petrolero. Había viajado hasta allí para estudiar y practicar budismo, algo que por entonces hubiera sido imposible de hacer en China. Durante parte de su estancia, en Kioto, se integra enteramente en la vida monástica.

    Hasta ese momento, el autor había publicado dos poemarios previos al que nos ocupa: Riprap y Myths and Texts, que vieron la luz en ese orden, aunque la escritura de muchos poemas responde a una cronología inversa. El caudal experiencial y la materia del segundo tienen su fuente, en gran medida, en el mundo mítico nativo americano y los trabajos que Snyder realizaba como peón forestal en su propio país antes de partir hacia Japón. En Riprap, el autor continúa en la senda temática de la experiencia del trabajo manual como fuente de los textos –en el bosque enlosando caminos de herradura, en una garita de vigilancia de incendios, en un petrolero–, pero aparecen ya poemas relativos a su estancia en Asia, y el libro se completa con una selección de traducciones de un eremita chino del siglo XII –budista, solitario y salvaje–, Han Shan o “Montaña Fría”. Son dos primeros libros importantes, que desprenden una sensación de movimiento: si se leen trastocando su orden de publicación parecen seguir la peripecia vital del autor y de algunas de las intuiciones poéticas que lo han acompañado hasta la consecución de sus últimas obras: “la celebración del trabajo manual como modo de vida y conocimiento, confluyente con el quehacer físico y espiritual” 1, la influencia estética y temática de la poesía china y japonesa, la exploración del sustrato imaginativo de las culturas nativas norteamericanas, y una empatía sin ambages con la naturaleza salvaje. De vuelta a Estados Unidos, Snyder publica The Back Country (1968) y Regarding Wave (1970), que ahondan en las mismas temáticas e incorporan otras –como el nacimiento de sus hijos–. Si bien plenos de buenos poemas, no alcanzan el grado de compleción unitaria que, como libro, posee el que ahora celebramos en su versión en castellano.

    Gary Snyder en 2014. Foto: Larry Miller (CC BY-SA 2.0).

    En 1971, Snyder comienza, ayudado por una cuadrilla de amigos, la construcción de una casa de madera, que aúna características de la arquitectura japonesa y del entorno rural americano, en las faldas de la Sierra Nevada californiana. Con baño en el exterior, sauna caldeada con leña e inicialmente sin conexión a la red eléctrica, Kitkitdizze continúa siendo su hogar a día de hoy, con casi 87 años. El nombre de la propiedad responde al que una tribu nativa local, los miwok, utilizaban para llamar a una planta endémica de la zona que crece entre coníferas, cuya denominación científica es Chamaebatia foliolosa. Ese mismo año se muda allí con “familia, herramientas y libros”, como él mismo cuenta en su último libro de ensayos 2. La primera edición de Turtle Island se publica tres años más tarde.

    La isla de la tortuga –que ve la luz en traducción de José Luis Regojo en kriller71 ediciones– es probablemente la raíz primaria de un proyecto poético que convierte a Gary Snyder en uno de los grandes en lengua inglesa de los últimos sesenta años. Supone su “vuelta a casa” y su completa confirmación como un poeta americano, si atendemos a esa adjetivación en la más rica de sus acepciones: aquella que, consecuentemente, el propio autor ayuda a establecer y definir en el largo aliento de su obra. El libro propone, ya desde el título – que aparece inmediatamente glosado en una nota introductoria–, ensanchar la compresión común del continente por medio de la recuperación de un antiguo nombre, presente en los mitos de creación de varias culturas nativas americanas. En ellos, la tierra se sostiene sobre el caparazón de una tortuga. Snyder expande el alcance del relato instando a reelaborar una relación con el espacio físico del continente atenta a fronteras naturales como las cuencas fluviales, que determinan comunidades de plantas, animales y áreas culturales, en contraste con una división territorial y sus denominaciones que conforman “imposiciones arbitrarias e inexactas de lo que realmente hay aquí” 3.

    Son muchos los rastros que sigue el libro en su propósito de alcanzar una visión real y vinculante de ese “aquí”; desde la incorporación de la propia formación espiritual de Snyder en la cosmogonía budista –“El Darma es como un Aguacate”–, hasta la recuperación de un arquetipo de cordura vital y espiritual encarnado por la figura mítica del coyote para muchas tribus nativas; desde la afluencia al caudal de la poesía de conceptos de la ciencia ecológica, como el clímax, a las propuestas ideológicas contenidas en una sección final de ensayos, “Charla franca”, sobre límites demográficos, polución, abusos de la energía, biodiversidad o la relectura de los elementos esenciales clásicos. El sesgo más reivindicativo, la defensa sin concesiones de la naturaleza que tanto identifica a Snyder, es consustancial a La isla de la tortuga, a menudo incluso desde una asociación de metáforas e imágenes crudas y axiomáticas: “El 4×4 de la/ Inmobiliaria trae/ Buscadores de tierras, ojeadores, le dicen /A la tierra/ Ábrete de piernas”. Un imaginario que se funde en el libro con una tonalidad menos confrontante que también es propia del autor, en poemas como “Oración para la gran familia” o el que da titulo a la tercera sección, “Para los niños”, que termina con tres de los versos más apreciados de toda su poesía: “permaneced juntos/ aprended las flores /id ligeros”. De alguna manera, la reivindicación moral de la obra de Snyder a favor del mundo natural, e incluso parte de su expresión, quedará ya implantada con La isla de la tortuga, que contiene el germen sustancial de su obra posterior.

    El libro se inserta plenamente en la corriente ideológica que, desde la década de los sesenta del pasado siglo en adelante, toma partido y acción a favor de la naturaleza y la dignidad intrínseca de las culturas indígenas, y con cuyos mimbres temáticos establece un umbral de calidad difícilmente reconocible hasta entonces en la poesía contemporánea norteamericana (si bien existen algunos ejemplos previos en prosa, como la breve obra de Aldo Leopold). Con el inmediato reconocimiento e influencia que alcanza –recibe el premio Pulitzer en 1975, quizás el reconocimiento literario más prestigioso de Estados Unidos, y ha vendido más de 100.000 ejemplares a lo largo de su historia–, La isla de la tortuga participa de una perspectiva conservacionista inscrita en el pensamiento común de muchos de nosotros hoy. Sin embargo, la flecha que a mi entender se inserta en el centro del blanco y cuyo astil no ha dejado de vibrar desde su publicación es la reivindicación del aprendizaje y la experiencia del territorio local –el que se puede recorrer andando– como fuente de conocimiento y responsabilidad primera. Quizás porque esta lección, pese a su trasparencia, parece particularmente difícil de atrapar para una sociedad cuyos vínculos con la movilidad física y la acumulación material desdibujan cada vez más una relación plena con nuestro sentido del lugar. Escribiendo desde la conciencia del suyo, Snyder propone un ejercicio poético que aúna etimología, etnobotánica, espiritualidad, comunidad y cultura.

    “Manzanita”, el nombre de un arbusto del género Arctostaphylos abundante en la parte occidental de las colinas de la Sierra Nevada donde el autor tiene su casa, es el título de la primera sección del libro. “Anasazi”, su primer poema, imagina la vida de esta comunidad amerindia de poblados estables, antecesores de los indios pueblo, en un poema fundacional de serena vindicación de pasado, familia y existencia enraizada en un lugar: “Cesta de maíz / ojos abiertos / niño rojo /casa de labio de roca /Anasazi”. El extraordinario poema “Los muertos al lado de la carretera” llama a la hermandad con los animales que fallecen atropellados en las calzadas que hoy cruzan sus antiguas sendas –alas que servirán para abanicos de danza, carne de ciervo que no se echará a perder–, las carreteras que el propio poeta y sus vecinos transitan, las mismas por las que ruedan los camiones madereros cuyo combustible es la vegetación fosilizada.

    Decir que Gary Snyder es el poeta beat de la naturaleza es decir casi nada. Lo que a mi entender convierte su poesía en un hecho trascendente es la articulación de una visión que vincula tradición con propuestas de futuro, enraizada en una contundente argumentación intelectual plena de referencias cruzadas y una experiencia vital arrolladora. En sus versos se aúna la crítica anticapitalista a un modelo de sociedad sin conciencia de los límites ecológicos, una otredad inclusiva que incluye lo no humano – animales y otros seres vivos– como vecinos de pleno derecho y una nueva conciencia del lugar donde habitamos, llamada a recuperar su pasado cultural y la vivencia significativa de nuestro territorio –no tanto como irreflexivos ciudadanos del mundo, sino como moradores asentados en una biorregión concreta con características climáticas y vegetales particulares–. Conocer la flora local, tomar saunas en familia, caminar por nuestro bosque o ciudad, saber de dónde viene el agua que bebemos o la orientación que siguen las tormentas es todo, de acuerdo con Gary Snyder, parte de nuestro retorno a casa.

    Breve coda sobre la traducción de kriller71 ediciones

    Traducir poesía se asemeja a participar en una cordada de escaladores, donde el autor asciende abriendo la vía o asido a los salientes que encuentra, y el traductor le sigue, encordado con él, en una aventura que combina intuición, esfuerzo y un aprendizaje tutelado.

    Portada de «La isla de la tortuga», Gary Snyder (trad. José Luis Regojo). kriller71 ediciones, 2017.

    Turtle Island –y su traducción– ronda el corazón y los pasos de José Luis Regojo desde 1983, cuando este, con unas cuantas traducciones en la mochila, se marchó en busca de su autor a California. Visitó a Snyder en su casa de Kitkitdizze en febrero de ese mismo año, y tuvo la suerte de que cayó una copiosa nevada, así que el poeta y su familia lo acogieron varios días. Las traducciones de La isla de la tortuga se completaron a su vuelta; hubo una edición no venal y algunas se publicaron en La mente salvaje, poemas & ensayos, una antología de poesía y prosa de Gary Snyder (Ardora, 2000 y 2016), pero como libro al alcance de todos había permanecido inédito hasta ahora. Partiendo de su versión inicial hace 34 años, el aroma de estos versos se ha intensificado con el trabajo posterior de Regojo en la traducción de otras obras del autor: ensayos en colaboración en La práctica de lo salvaje (Varasek, 2016) el libro de ruta Viaje por la India (Varasek, 2015) o poemas vertidos al catalán con Jaume Subirana en Les muntanyes són la teva ment (Tushita, 2103). Una comprensión atinada del ritmo, la inflexión y el alcance significante de los versos de un buen poema puede llevar años. Se asciende “paso a paso, respiración a respiración, sin prisa, sin dolor” 4… Con sudor genuino, humildad y algo de suerte, un buen traductor conseguirá que el horizonte revelado del poema aparezca también en su lengua, entre jirones de bruma. Gracias a José Luis Regojo disfrutamos hoy de estas visiones; buena suerte para todos en el descenso.

    Madrid, febrero, 2017.

    Notas

    1. Snyder, Gary. La mente salvaje (poemas y ensayos) Nueva antología. Edición de Nacho Fernández Rocafort. Pág. 18, “Introducción a la primera edición”. Madrid, Árdora Ediciones, 2016.

    2. Snyder, Gary. The Great Clod. Notes and Memoirs on Nature and History in East Asia. Berkeley, Counterpoint, 2016. De próxima publicación en castellano en Varasek Ediciones.

    3. Snyder Gary. La isla de la tortuga. En esta edición, pág. 15

    4. Snyder, Gary. La práctica de lo salvaje. Op. cit. Pág. 312, en el ensayo “Los escritores y la guerra contra la naturaleza”.