Etiqueta: mariela cordero

  • 3 Poemas de Catalina Garcés Ruiz, poeta colombiana

    3 Poemas de Catalina Garcés Ruiz, poeta colombiana

    Catalina Garcés Ruiz (Colombia). Escritora y Filóloga hispánica de la Universidad de Antioquia. Ha publicado los poemarios Hasta que desaparezca el nombre, Arte Activo (2016), que fue traducido al alemán por Maia Traine para la editorial Parasitenpresse con el título Bis der Name verschwindet (2024); Música sueña, KDP (2020) y Para rostros di-versos, BajaMar editores (2024). Pertenece a KRELIA (Asociación de creadores literarios de Álava) y es cofundadora del Colectivo Nacen voces.

    Lo bello

    Bella es la gente

    que come y ríe,

    que canta.

    Bella la vida

    y la muerte

    cuando transforman

    la piel de un gato,

    las plumas de un loro y sus gritos

    en suave textura de energía,

    un semillero de conocimiento

    para la tierra que pronto florece

    en medio de una despedida

    que nunca es ausencia.

    I

    Sé mi muerte y mi primer aliento.

    Hazme rescate sin tesoro,

    viento alado y sin ruido.

    Suavidad sin piel

    en una habitación sin límites

    de un mundo a la intemperie

    entre muertos de luminosas partículas

    o plumas imperceptibles que ya no hablan.

    Hazme luz y ventana por separado:

    proyéctame en direcciones opuestas

    como alas que no se juntan.

    Tiempo

    A veces el tiempo se expande

    igual que unas alas al vuelo.

    A veces con menos de lo que crees

    puedes lograr lo impensable.

    A veces el tiempo se comprime

    y, aunque vaya lento, no se rinde ante nada.

    A veces el tiempo, con sus partículas de luz apagada

    te dice en la mente y su velocidad

    que entre más alto pienses, más alto vuelas. 

    Y para llegar a cualquier lugar

    no vueles bajo, también susurra a veces,  

    pues las distancias de la mente

    siempre serán cansancio y sueño.

    Pero si el sueño

    te hace consciente de su dimensión,

    no solo todo será posible,

    sino que podría ocurrir

    al mismo tiempo,

    y también en paralelo,

    una elipse en la vida

    más allá de la muerte.

    Estos poemas pertenecen al libro inédito Alas y muertos.

  • 3 Poemas de Elisabetta Bonaparte, poeta italiana

    3 Poemas de Elisabetta Bonaparte, poeta italiana

    Elisabetta Bonaparte, egresada en Derecho con una sólida formación humanística del Liceo Clásico de Locri y la Universidad de Reggio Calabria, es una poeta cuya obra destaca por su lenguaje refinado y su profunda sensibilidad hacia temas existenciales y la naturaleza. Su creciente producción se consolidó en 2024 con la publicación de dos notables antologías: «Il volo della rondine» (Aletti Editore) y «Antiche Verità» (Grace Edizioni). Ha sido reconocida con prestigiosos premios en 2025, incluyendo el Primer Puesto en la 5.ª edición del concurso «Liberi di Essere» (Festival «Incostieraamalfitana.it») y el Primer Puesto en la 7.ª edición del concurso «Poesie d’Amore» de Nápoles, además de recibir la Gran Medalla con Mención de Honor en el Premio «Pace in Terra» y la Placa en el Concurso Nacional de Poesía «Nuova Acropoli». Sus poemas, traducidos a varios idiomas, han sido incluidos en diversas antologías y revistas especializadas, y su importante trayectoria fue reconocida con su inclusión en la Enciclopedia de los Poetas Contemporáneos (Aletti Editore, 2024).

    Mujer

    Cofre de palabras

    evocadas por el viento

    vórtice de sueños que se deslizan lento

    en un tumulto implacable

    de instantes fervientes.

    Fiera y solemne

    el alma se fuga

    en una mirada

    que no tiene fronteras.

    Ahora que te veo

    te reconozco

    viva como entonces

    fuerte como una nube

    que amable se disuelve

    o temible se abate

    como una tormenta que no deja escapatoria.

    Haz que sea el tiempo

    tu más fuerte aliado

    que desvele lo eterno del ser

    con sus aparatosas caricias

    y aun cuando cansada

    te sientas derrumbar

    el amor que nutres dentro

    como un volcán que grita

    una vez más hará brillar tus ojos

    etéreos y fulgurantes.

    A tus palabras

    Como agua sinuosa

    fluye y se agita

    canta en el gorgoteo exultante

    libre, se sumerge intrépida

    en la vasta profundidad

    para encontrar alivio

    y espacio gozoso así,

    a tus caricias

    cuando me abrazas serena

    y susurras despacio mi nombre,

    el universo entero

    de repente se esclarece

    desde la profunda penumbra

    resurge

    recobra su luz

    y en la superficie

    me abandono

    y me transporta el viento

    que sobre todo fluye

    ligero

    cesa y se alza

    irreverente audaz

    y me envuelve de paz

    la espumeante ola

    y sus espirales.

    Agridulce

    Del principio conserva

    el candor

    del asombro ante la belleza,

    como el de una flor recién abierta.

    Te envuelve y te transporta

    su perfume

    más allá de los sentidos del tacto humano,

    donde atisbos de infinito

    revelan rastros

    de esencias profundas.

    Saborea -hijo mío-

    sin reparo alguno,

    hasta lamer en el fondo

    la última gota, el néctar agridulce

    de la vida.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Fella Andaloussia, poeta argelina

    3 Poemas de Fella Andaloussia, poeta argelina

    Fella Andaloussia (Argelia). Combina una formación académica en Econometría e Informática con una trayectoria profesional de trece años en puestos de responsabilidad (incluyendo jefa de agencia comercial, jefa de proyecto nacional en telecomunicaciones, directora de grandes cuentas e inspectora). Es autora de tres libros publicados por las ediciones El Qobia en Argelia —entre ellos Kamila, un volcan de sentiments ! (2021) y Kamila la voie de la renaissance (2024)—. Actualmente, mantiene una actividad constante en redes sociales, donde comparte reseñas, modera encuentros en vivo con escritores argelinos y difunde material sobre literatura universal, con el fin de incentivar la lectura y las pasiones artísticas en los jóvenes.

    El grito de la esperanza

    De repente, ya no escucho nada.

    Intento comprender lo que me dices, pero es en vano.

    Ya no te veo.

    Intento reaccionar.

    Quiero gritar que ya no te sigo.

    Pero eso no sirve de nada.

    Estás ahí, pero pareces ausente.

    Todo es confuso.

    Es el vacío absoluto.

    Y, sin embargo… me siento tan bien.

    He sido arrastrada por el infinito.

    Hacia un camino desconocido.

    Esa mano extendida.

    Que viene a llevarme hacia ti, a lo lejos.

    Apenas me recupero.

    Nada se ha perdido.

    Y, sin embargo, tanto tuve

    sin darme cuenta de toda esa ganancia.

    Retomo las riendas de mi vida.

    Ya no escucho, no veo nada.

    Sin embargo, tanta necesidad tengo de creer

    que todo irá bien.

    Mediterráneo.

    Veo lo que ocultas

    me nutro de ti.

    Cada ola que pasa,

    como las páginas que leo.

    La vida porta tus estados de ánimo.

    Es tu perfecto espejo.

    Sin ti, en mis noches sombrías,

    moriría en el olvido.

    Sáciame con tu azul,

    antes de que me marchite.

    Tu espuma de rimas libres

    es mi más bella esperanza.

    Ya pihi irakema

    He sido contaminada por tu ser.

    Una parte de ti vive en mí y ahí crece.

    Ya pihi irakema*, ese vocablo que quiere conocer

    todos los detalles de tu vida.

    He sido deslumbrada por tus delirios.

    una parte de mí se ha reconocido

    de qué serviría huir de ti

    cuando tus palabras se incrustan en mi mente.

    He sido atropellada por tu mirada

    que me dejó completamente desnuda

    has desatado toda mi historia

    Ya pihi irakema, estoy perdida.

    He sido mecida por tu dulzura

    tu ternura me ha seducido

    has sabido penetrar mi corazón

    tomando posesión de mi vida.

    He sido la mujer que quería ser

    contigo todo es posible

    has sabido con tu amor liberarme

    de mis miedos, que han terminado por huir de mí.

    Ya pihi irakema, y me busco

    sin ti me siento morir

    de nada sirve dejarte

    tu amor seguirá siendo mi más bello refugio.

    *Ya pihi irakema: «Una parte de ti vive y crece en mí». Así es como los pueblos indígenas Yanonami expresan su amor en la Amazonia.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Consuelo Hernández, poeta colombiana

    3 Poemas de Consuelo Hernández, poeta colombiana

    Consuelo Hernández (Colombia-Estados Unidos). Es Catedrática Emérita de American University en Washington D. C.. Mordiendo la penumbra (2025) es el título de su más reciente poemario recién publicado en España y prologado por el poeta francés Carles Díaz. Sus distinciones incluyen: Premio Antonio Machado de Poesía en España, por su colección Polifonía sobre rieles. En EE. UU recibió International Latino Book Awards, Mención Honorífica al Mejor Libro de Poesía (2022) por Estela del azar / Wake of Chance, y el 2024 recibió Premio Internacional Mezquita Hassan II, del Foro Internacional de Creatividad y Humanismo y la Cámara de Escritores y Artistas de Marruecos. Como investigadora posee el Premio James Street Prize de la organización de Middle Atlantic Latin American Studies por la excelencia en la investigación y por el mejor artículo publicado en Latin American Essays. Su obra Álvaro Mutis: una estética del deterioro mereció el Premio Ciarf Wagner de New York University. Ha sido oradora en los tributos a Octavio Paz y a César Vallejo en la Biblioteca del Congreso, institución que la incorporó a su colección Audio Recording por su trabajo poético.

    Derrumbe

    Amanezco con un olor a pesadumbre

    un grito atascado en la garganta

    y un sabor a frutas mordidas…

    El humo de hornos crematorios

                clave de mis desvaríos

    dibuja galerías en serie

    por donde viajan estrellas apagadas.

    Una urbe vuelve fresca a mi memoria

                mojada por la íntima nieve

    museo de cera donde también rodé

                ciudad-torbellino-ciega

    agujero negro que se traga a los niños

                y les deja turbia la mirada.

    La casa de naipes se derrumba

    como caracol de vidas y batallas perdidas…

    otra manera de escalar el final

    para encender de nuevo

                             una llama de esperanza.

    Ave de mal agüero

    No es mi función ser ave de mal agüero

    pero cómo callar lo que la tierra grita

    con todas las lenguas de su cuerpo.

    Los flautistas de Hamelin

    al abismo nos lanzan

    fieles a sus dioses codiciosos.

    Vamos hacia la catástrofe

    lo gritan mis pesadillas

    lo anuncian las estrellas

    lo dicen las noticias de la tele

    lo advierten voces tenebrosas.

    Vamos hacia la catástrofe

    me lo dice una progresión desconocida

    la ilógica lógica de los poderosos

    esta avaricia sin orillas que deja serpentinas de miseria.

    Marchamos hacia la catástrofe

    a la brecha entre palabra y verdad

    entre palabra y bondad

    entre palabra y belleza.

    Catástrofe que creíamos diseñada para otros

    que no éramos nosotros.

    Oración

    Protégeme, Señor, de tanta escoria

    atravesada en mis veredas

    purifica mi sangre de rencores.

    Brilla mis huesos,

    hazlos flautas de melodías más sublimes.

    Dame forma de piedad

    compadécete, Señor, de tantos necios

    que merodean en mis predios.

    Desteje el manto de la ira

    y cuídame del zarpazo de las gatas.

    Despoja a los miserables de sus armas,

    somételos a tus leyes

    las leyes de tu grey.

    Vuelve a los hipócritas estatuas

    y congela las lenguas viperinas.

    Haz que reconozca el disfraz de la maldad,

    dame vida para usufructuar tus espacios

    y que no me llegue tarde la dulzura.

    Une mi petición al viajar del universo.

    Soy maestra de lidia,

    pero no permitas que me agote en la pelea.

    Hazme ver claro.

    desata mis cadenas…

    Oye la súplica de tu fiel devota

    y no permitas que las caras de Saturno

    las sonrisas del payaso

    las miradas afiladas se detengan a mi vera.

    Así sea.

    Foto por Vanesa Borgoña

  • 3 Poemas de Lynda Chouiten, poeta argelina

    3 Poemas de Lynda Chouiten, poeta argelina

    Lynda Chouiten (Argelia). Doctora por la Universidad Nacional de Irlanda, Galway, y profesora de literatura inglesa en la Universidad de Boumerdes. Es autora de una treintena de artículos de crítica literaria y de dos libros académicos: un estudio sobre la obra de Isabelle Eberhardt y una obra colectiva sobre la autoridad. Chouiten también ha publicado un cuento (Les Pierres du Pays des Baggans, publicado por Talsa), un poemario (J’ai Connu les déserts, publicado por Constellations) y otros poemas (en francés e inglés) en revistas y antologías, una colección de cuentos (Des Rêves à leur portée, publicada por Casbah) y tres novelas, la primera de las cuales (Le Roman des Pôv’Cheveux, publicada por El Kalima) fue preseleccionada para dos prestigiosos premios, y la segunda (Une Valse, publicada por Casbah) ganó el Gran Premio Assia Djebar en 2019. El tercero, titulado Les Blattes orgueilleuses (publicado por Casbah), se publicó en octubre de 2024. En abril de 2022, Chouiten fue seleccionada para una residencia de escritura en la Cité Internationale des Arts (París), donde permaneció cuatro meses.

    A resguardo del mundo

    A resguardo del mundo

    en la pequeña isla que soy

    jardineo:

    planto flores

    y siembro semillas encontradas

    en algún lugar de mi mente

    o en los libros de los antiguos

    sin saber jamás si

    crecerán algún día

    y si podré alimentar con ellas

    a los escasos transeúntes.

    A resguardo del mundo,

    cuando no jardineo,

    vago largo rato

    por la isla abandonada

    y, como Pulgarcito,

    siembro guijarros

    a lo largo del camino

    con la esperanza de no perderme.

    He conocido los desiertos.

    He conocido los desiertos.

    Sus vastedades arrogantes.

    Sus soles y su sed.

    Sus silencios ardientes.

    Como sus dunas doradas,

    y mucho más traicioneras,

    y sus tormentas de arena.

    He conocido los escalofríos

    de sus noches ululantes

    he conocido los escorpiones

    he conocido las serpientes

    y mil y un espejismos

    que aún persigo.

    Conozco los desiertos

    sus trampas y su desprecio

    y quizá algún día

    también conozca

    sus hermosos amaneceres rojos

    y sus verdes oasis.

    Metamorfosis

    Me privaron del cuello

    y lo vi crecer de nuevo

    largo y majestuoso

    para sostener mejor mi cabeza

    que comenzó a florecer

    Me doblaron la espalda

    pero, al encontrarme a cuatro patas

    me convertí en yegua

    y, con mi crin al viento,

    me fui al galope

    Me serraron los hombros,

    pero unas alas gigantescas

    los reemplazaron lentamente,

    y heme aquí, Pegaso,

    sí, ahora vuelo.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Concetta La Placa, poeta italiana

    3 Poemas de Concetta La Placa, poeta italiana

    Concetta La Placa (Italia) Poeta, escritora, aforista, crítica, traductora, activista social y autora de la revista Alessandria Today. Está presente en la escena poética internacional. Ha publicado ocho colecciones y sus poemas han aparecido en antologías de los cinco continentes. Es miembro oficial de RRM3, Accademia della Farsala, Camara Internatiipna Degli Scrittori e Artisti (CIESART) y Literature.

    Rojo como el sol moribundo

    Rojo estaba aquel sol que se iba a morir,

    la última vez que te esperé en vano,

    frente al Arco de la Paz.

    Se iba apagando lentamente, al igual que

    mi esperanza de volver a abrazarte, justo ahí,

    en ese lugar donde nuestra banca verde,

    siempre muda, incluso ahora, como entonces, había quedado desoladamente vacía.

    En aquel crepúsculo de septiembre, no estaba ni la sombra de nosotros,

    solo el rubor de aquella desilusión que se abrió camino en mi interior.

    Hoy es roja también la cicatriz que hay en mi corazón, que aún sangra por aquel amor,

    perdido para siempre.

    Fue amor.

    He borrado

    de mis sueños

    los años perdidos.

    Fue una inmensa felicidad

    estrecharte por fin contra mí.

    Conocí contigo

    la pasión.

    Fue un éxtasis infinito,

    amor.

    Desierto de soledad

    Si tu imagen

    aún estuviera encerrada

    en mis ojos y tus manos me acariciaran

    y tus labios hubieran

    rozado los míos, hoy, podría intentar olvidarte en soledad.

    Pero este amor siempre ha sido vivido perpetuamente en la sombra,

    como rayos ocultos tras nubes solitarias.

    Siempre ha sido vivido a distancia, como el valle tan lejano de la cima de una montaña.

    Si tu sonrisa burlona

    hubiera sido empalagosa

    en mis recuerdos más significativos, hoy, tendría una razón más para intentar olvidarte.

    Y, en cambio, sigo sublimando y amándote, como una flor nacida en este desierto de soledad en que se ha convertido mi corazón.

    Traducción por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ewith Bahar, poeta indonesia

    3 Poemas de Ewith Bahar, poeta indonesia

    Ewith Bahar (Indonesia). Es una poeta, novelista, traductora y ensayista galardonada. Con una extensa carrera en la industria de la radio y la televisión, ha publicado once libros en diversos géneros como poesía, novelas y ensayos. Desde 2014, ha editado más de diez antologías de poesía, incluyendo «World Contemporary Poets» y «World Poets’ Legacy», que reunieron a cientos de poetas internacionales. Sus poemas han sido traducidos a más de quince idiomas, como el español, inglés y francés. Su libro «Sonata Borobudur» fue reconocido como uno de los cinco mejores libros de poesía de 2019 por la Biblioteca Nacional de Indonesia. En 2023, su obra «Impromptu Terzina» ganó el máximo galardón literario del país, el premio al Mejor Libro de Poesía.

    Y la paz se convierte en lujo

    Nada encontramos en la guerra

    si no un desastre severo

    que lo arruina todo

    edificios, ciudades, corazones,

    la mentalidad y la humanidad

    los niños no saben por qué

    su apacible vida se convierte en pesadilla

    no hay más besos de mamá, ni abrazos de papá

    no hay más cálido dormitorio y la diversión de los juegos

    y no hay despedidas de los padres que se pierden

    una dolorosa disputa persiste

    en nombre del egoísmo, la codicia y la venganza

    la monstruosa ira

    ignora el amor y la compasión

    y la paz se convierte en lujo.

    La luz se cuela por la grieta

    Atravesando los valles y los senderos de la vida

    puedes decir que el mundo es grosero

    esto conduce a una decadencia mental

    que tomas como un signo de enajenación mental.

    Todas las esperanzas pueden parecer inútiles

    el cuerpo y la mente se vuelven cada vez más frágiles.

    Pruebas y calamidades

    te atrapan en un dolor rugiente

    quien anhela desesperadamente la dicha

    apenas encuentra una salida, pero todo es en vano.

    Pero nosotros somos los humanos

    que no nos acobardamos ante las dificultades

    sólo persistimos en ser valientes y rectos

    esperando que la luz se cuele por la grieta.

    Hasta algún día

    Hasta algún día

    cuando la luz eterna me rodee

    y me desvanezca a una vasta eternidad

    comenzará una vida alada sin deseos

    no más tentaciones lujuriosas

    no hay oscuridad…no hay penumbra, solo un brillo celestial

    que conduce a una certeza que la tierra nunca podría permitirse.

    En esta tierra sin nombre, sin pasado que recordar

    sin recuerdos que rastrear

    acabo de perder mi sentido lógico

    porque esta eternidad existió

    sin principio y sin fin

    lo único que reconozco

    un techo bizarro arriba que yo llamo un cielo purísimo

    mientras a la tierra bajo mis pies le digo adiós.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Felices Fiestas y Próspero Año 2026

    Felices Fiestas y Próspero Año 2026

    Desde la redacción de Poémame queremos desearos unas Felices Fiestas y un mejor Año Nuevo. En esta ocasión hemos encargado a un nuevo colaborador, Antonio Sánchez Solá, un texto y poema de felicitación que os transcribimos a continuación.

    Amigos, amigas, seguimos entre letras.

    El equipo de Poémame

    Alda, Hortensia, Gemma, José Luis, María, Mariela y Óscar.

    EL POEMA MÁS FEO

    Un Cuento de Navidad

    Nací en una hoja reciclada, sin márgenes perfectos ni tipografías elegantes. No traía palabras difíciles ni metáforas vestidas de gala. Era apenas eso: unos versos honestos, escritos con tinta azul, todavía tibia, todavía con olor a mañana. Como todos los poemas, nací con un sueño: ser leído. Vivir en los ojos de alguien. Acompañar una tarde fría. Consolar un cansancio. Hacer compañía, aunque fuera en silencio.

    Pronto comprendí que no todos los caminos estaban hechos para un poema humilde como yo.

    Mi primera visita fue a una revista literaria famosa. Entré temblando, con mis estrofas recién ordenadas, intentando parecer más importante de lo que era. Me miraron como se mira un objeto fuera de lugar, buscando en mí un brillo que nunca apareció. Hablaban de poesía esencial, de resonancias profundas, de un yo inabarcable que yo no sabía pronunciar. No me leyeron. No hizo falta. Yo no pertenecía a esa categoría invisible que solo algunos entienden. Salí con mis versos un poco más arrugados, como si la tristeza también dejara pliegues.

    Probé después en una revista moderna, llena de colores y palabras nuevas. Allí la poesía debía ser breve, libre, radical, deconstruida. Cuando dije que era un poema de Navidad, el silencio pesó más que cualquier crítica. Me llamaron normalito. Demasiado sencillo. Demasiado claro. Al irme escuché por primera vez ese nombre que me acompañaría un tiempo: el poema más feo. No por mi forma, sino por no esconderme. Por no maquillar lo que quería decir.

    Seguí viajando. Revistas distintas, rechazos parecidos. En todas me explicaron cómo debía ser la poesía, qué debía doler, qué debía ocultar, cuántas capas necesitaba para ser tomada en serio. Y yo, que solo llevaba conmigo una pequeña luz, una verdad sencilla, empecé a creer que no bastaba. Que mis palabras eran demasiado pequeñas para un mundo tan grande.

    Llegué a Poémame casi sin fuerzas. La puerta estaba abierta, como si alguien me hubiera estado esperando sin saberlo. Dentro no había solemnidad, sino calor. Libros, pantallas encendidas, café recién hecho. Me acerqué despacio, con la voz cansada de tanto decir lo mismo, y conté mi historia. Conté que nadie me había querido publicar. Que tal vez tenían razón. Que quizá yo no valía.

    Entonces ocurrió algo distinto. No me definieron. No me clasificaron. Me preguntaron qué quería yo. Y por primera vez me quedé en silencio, sorprendido. Yo solo quería decir mi mensaje. Regalar lo que llevaba dentro. Nada más.

    Me escucharon.

    Mis palabras encontraron un lugar donde quedarse, alguien se reconocía en ellas. Si. Incluso los poemas más feos guardan una chispa capaz de iluminar a otros.

    POEMA DE NAVIDAD

    Hoy no vengo con
    palabras grandes,
    traigo pan
    recién horneado.

    Vengo de unas tierras
    donde las campanas
    saben llorar y celebrar
    con la misma voz,
    la victoria y
    la derrota,

    y las ausencias
    siguen ocupando
    su lugar a la mesa.

    Ojalá esta noche
    nadie se sienta invisible,
    aunque esté solo.

    Ojalá alguien piense
    en él, como se piensa
    un deseo.

    Que la Navidad
    no sea una fecha
    sino un acto sencillo:

    una sopa humeante,
    una llamada que
    rompe el frío,

    un perdón dicho
    en voz baja
    para que no duela.

    Que el año nuevo
    nos encuentre
    menos piedra,
    más abrazo.

    Que sepamos
    quedarnos
    cuando huir
    fue fácil.

    Porque las derrotas,
    cuando has luchado,
    también embellecen.

    Y porque todos —
    personas y poemas—
    solo buscamos lo mismo:

    un lugar donde quedarnos
    y alguien que nos
    lea con el corazón abierto.

    FELIZ NAVIDAD!

    Antonio S. Sola

  • 3 Poemas inéditos de Pamela Rahn Sánchez #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Pamela Rahn Sánchez #PoesíaVenezolana

    Pamela Rahn Sánchez (Caracas, Venezuela, 1994). Es realizadora cinematográfica. Autora de varios libros de poesía, tales como El peligro de encender la luz (2016, Hanan Harawi, 2016, Perú y Ecuador), el ganador ex-aequo del concurso Gloria Fuertes de Poesía Joven Breves poemas para entender la ausencia (2019, Torremozas, España), El radio de pilas y otros poemas (2020, Fundarte, Venezuela) y La luz entre las cosas (2020, Sión Editorial, Guatemala) que incluye el poema “Una casa que respira”, ganador del 1er lugar en el concurso Physis de la UCAB. En 2022 publica una antología de su poesia reunida titulada La silla vacía (2022, Taller Blanco Ediciones, Colombia) y es residente en el prestigioso International Writing Program de la Universidad de Iowa. Es parte de las antologías, Inventus: Antología de ciencia ficción, curada por Jose Urriola (Amazon, 2022), Los Novisimos (ABEdiciones UCAB, 2023), Poblar la intemperie (2023, La Poeteca) y Poemas en bicicleta (2024, La Poeteca). Se desarrolla también como collagista y profesora de talleres de escritura creativa. Trabaja actualmente en su primera novela.

    Un buen día

    Habité el mundo

    y el mundo me habitó a mí.

    Ganaron los buenos,

    compré manzanas,

    tomé café

    en compañía de un gato callejero

    y se equivocaron a mi favor

    en la cadena de pollo frito.

    El destino me sonrió,

    hasta en el sueño,

    mis muertos estaban felices.

    Un buen día sin excentricidades,

    un pez que escapa de la gran red.

    El manto

    Testimonio #16

    La proximidad al sueño

    carece de lógica, Mr. Smith.

    Yo creía en él y él en mí

    y los dos éramos

    seres extraños;

    un único aliento olvidado.

    «Existo, existo», repetíamos, buscando recordar.

    «Todo lo que hago, lo hago por ti», cantábamos.

    Nuestros dedos entrelazados suprimiendo el código.

    Nos levantábamos del sueño

    con los brazos hacia arriba

    y las caderas anchas, llenas de grasa,

    como si en la noche estuviésemos

    invocando a un dios secreto.

    Nos convertíamos en esculturas que un niño

    miraba embelesado, riendo.

    Pero después,

    volvíamos a la realidad, a comer una masa gris

    aprobada por el médico de los pobres.

    Al marcar los asteriscos

    en nuestros teclados negros

    llorábamos

    porque sabíamos que esa sangre derramada

    seguía cayendo

    y con un clic la ocultábamos.

    Nosotros éramos el manto,

    al que se iban sumando asteriscos,

    una serie de rostros, que servían para ocultar el verdadero.

    Nos odiábamos,

    pero con un poco de fiebre,

    lográbamos amarnos,

    hasta olvidar nuestro nombre.

  • 3 Poemas de Oriette D’Angelo #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Oriette D’Angelo #PoesíaVenezolana

    Oriette D’Angelo (Caracas, 1990). Escritora, artista visual y académica. Actualmente estudia el PhD en Español de la Universidad de Iowa, donde también cursó el MFA de Escritura Creativa en español. Fundadora y editora de la revista y editorial digital Digopalabra Ediciones y del proyecto de investigación y difusión #PoetasVenezolanas. Autora de los libros: A tu cuerpo (2025); En mi boca se abrirá la noche (2023); Pájaro que muerde. Diario de Iowa, 2018-2019 (2022); y Cardiopatías (2016); Premio para Obras de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores, 2014; traducido al inglés por Lupita Eyde-Tucker como Homeland of Swarms (co.im.press, 2024). Recientemente fue finalista del Paz Prize for Poetry (2024) y recibió una mención honorífica en el Premio Internacional de Poesía en Paralelo Cero (2024) por su libro inédito A través del ruido, próximo a publicar en la editorial Buenos Aires Poetry.

    23 definiciones de la palabra «cuerpo»

    «Cuerpo», del latín corpus

    aquello de extensión limitada

    conjunto de sistemas orgánicos

    disposición personal

    parte del vestido que cubre desde el cuello hasta la cintura

    volumen

    conjunto de cosas que se dicen en un libro

    colección de leyes civiles

    grueso de tejidos y otras cosas similares

    tamaño

    cuerpo de caballo

    si es líquido     densidad

    cadáver

    conjunto de personas que forman un pueblo

    organización

    conjunto de personas que hacen lo mismo

    figura que significa algo en una empresa

    parte que puede ser independiente

    parte que compone una fábrica

    objeto que posee tres dimensiones principales

    tamaño de los caracteres de la imprenta

    anillo en el que se define la división

    conjunto de soldados con sus respectivos oficiales

    cuerpo celeste

    cuerpo legal

    cuerpo de baile

    cuerpo de guardia

    cuerpo que somos

    negación de polvo que orbita

    objeto natural compuesto de estrellas

    objeto natural que encuentra casa en la barriga

    tamaño asteroide

    para salir al mundo

    y enfrentarlo.

    Raíces

    Nací el día en que la luz dejaba de ser casa

    mientras se agrietaba el pecho

    surgía una constelación

    alguien me pegaba por no llorar

    aparecían meteoritos

    en las células

    eco partido como hilo que me unía

    cable de electricidad

    fractura

    que no avisó.

    Un día que por 46 minutos no era ese

    uno que por poco no era sala

    llena de gritos

    retraso de dos días con nueve meses de espera

    grito color humano

    que celebro

    día en que el cuerpo tuvo

    función de ombligo.

    Nací

    para declararlo ante un registro

    que rompe huesos       pero no desaparece gente      

    partida doble certificada

    fotostática

    con cuatro sellos

    que me define como ciudadana de un país

    país mancha de sangre

    menstruante y veloz.

    Me defino naciente

    me rebelo ante todos los nacidos y por nacer

    con este nombre

    pedazo de plástico resinas proteínas

    escupiendo empujando

    con la lengua hacia afuera

    cansada

    por tantas horas viendo hacia arriba

    magullada desde luz cuerpo

    que deja ser casa y busca oscuridad

    para conmover desde el cansancio.

    Poemas del libro A través del ruido (Buenos Aires Poetry, 2025), de próxima publicación.