Etiqueta: mariela cordero

  • 4 poemas de Shurouk Hammoud, poeta siria

    4 poemas de Shurouk Hammoud, poeta siria

    Shurouk Hammoud (1982) es una poeta, periodista y traductora literaria siria. Es Licenciada en Artes y Licenciada en Traducción por la Universidad de Damasco. Ha publicado tres poemarios en idioma árabe y dos poemarios en inglés titulados The night paper y Blind time. Su poesía también se ha publicado en diversas antologías en Francia, Serbia, Países Bajos e India. Ha obtenido diversos premios literarios como el Premio de la Biblioteca Pública de Alejandría (2012), el Premio literario Nazik al Malieka (2012), la Medalla Sylvia Plath (2017) o el Premio Charles Baudelaire Creatividad Poética (2018). Su poesía ha sido traducida al francés, finlandés, mandarín, alemán, italiano e inglés.


    Me quiebro

    Todo se dobla

    como un árbol contra el viento

    todo se dobla

    el núcleo de la verdad lo hace,

    las canciones se doblan por los tristes,

    las oraciones se doblan por las nubes,

    la muerte se dobla por los mártires.

    la sonrisa se doblega por el miedo

    y  yo me doblo por todos ellos

    pero cuando mi patria se dobla

    me quiebro.

    Carnet de identidad del poeta

    soy una hoja amarilla

    el viento me olvidó

    en el bolsillo de un huracán.

    el desconsuelo es mi suegro

    desde que me casé con el poema

    las nubes alimentan a mis hijos

    y muero en una maleta

    el aislamiento es el color de mis gafas

    soy un silencio ruidoso

    buscando un beso

    para quebrar la vítrea espera

    en los ojos de mi poema

    soy yo quien amontonó sus gritos

    sobre un papel blanco

    para volver sordo a este mundo negro

    quién puede

    sino yo

    seducir a una dama fascinante

    llamada paraíso

    así que dime

    sólo una vez

    cómo el poeta ‘mensajero’ podría ser un demonio

    mientras que el mensajero de la muerte es llamado ángel…

     el psicópata

    quien habla consigo mismo frente al espejo.

    reprobándola a ella por deformar su rostro …

    el psicópata

    quien usa el perfume de la humanidad

    no es un psicópata real

    él es poeta

    él es yo

    pero desafortunadamente

    nadie busca en los protocolos de la ONU

    ¿las propiedades del poeta en las tierras de la sabiduría?

    nadie le dice a platón

    que

     las ciudades sin poetas

    no son más que el infierno

    quién puede borrar el pizarrón de la noche

    con una palabra

    sino el poeta

    ¿dime quien?

    oh esperanza

    Realización tardía

    Como un imán desagradable

    todos los corazones de hierro se sienten atraídos por mí

    acumulo sudor, lágrimas y polvo

    como una vieja servilleta de usos múltiples.

    La lluvia que corteja a los corazones de los amantes

    azota mi alma a la que no le queda nada

    sólo retazos de espera,

    y alardea con su fuerte puño

    como un boxeador retirado.

    Así que con el sarcasmo de una persona que no tiene nada que perder;

    Te lo digo:

    Nada me ata a esta tierra

    sólo mis pies

    No necesitas nada

    No necesitas nada

    para ser un cielo

    sino algunos brazos maternos

    y la luz incondicional

    no necesitas nada

    para ser poeta

    sino algo de fragmentación

    y una boca

    que intente sonreír.


    Traducción: Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Carmelo Chillida. #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmelo Chillida. #PoesíaVenezolana

    Carmelo Chillida nació en Caracas, Venezuela, en 1964. Ha publicado El sonido y el sentido (1997), Versos caseros (2005), ¿Un poema de amor? (2011), Desde el balcón (2013) y Rojo como la cabeza de un fósforo (2018), así como ensayos, crónicas, notas sobre libros, música, artes plásticas, y traducciones del inglés en diversas revistas, periódicos y medios digitales. Poemas suyos han sido recogidos en varias antologías, incluyendo Al hidalgo poeta (Edifsa, España, 2016). Ha participado en el XIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca. Fue coordinador editorial del suplemento cultural Literales, publicado en el diario Tal Cual. Estudió en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, donde ejerció la docencia por más de veinte años. Actualmente vive en Madrid, donde trabaja como editor y coordinador internacional del diario digital ALnavío.

    Nombres
    En el Ministerio de la Verdad
    se alteran documentos, se falsifica la historia.
    En el Ministerio de la Paz
    se urden estrategias para la guerra.
    En el Ministerio del Amor
    se tortura a los disidentes.
    De allí sólo salen ruinas humanas
    que aman al César.

    Este César
    No es como sus predecesores
    Calígula y Nerón.
    No quemó la ciudad
    pero su verbo es fuego,
    y aún más violento que el fuego.
    No nombró cónsul a su caballo
    pero en sus ojos destella a veces
    la chispa de la demencia.
    En cuanto a animales,
    sus preferidas son las ovejas.
    Él es, por supuesto, el pastor del rebaño
    que bala y lo sigue.
    Los que no lo siguen
    son ovejas negras
    que deben ser degolladas.

    La Revolución devora a sus hijos
    Ya ha sido dicho
    pero hay que recordarlo:
    la Revolución devora a sus hijos.
    Primero fue Danton,
    luego Robespierre, más terrible
    que Danton, a quien sucedió,
    para instaurar el Reinado del Terror.
    Ambos estaban llenos
    de buenas intenciones.
    Robespierre guillotinó
    a Danton en abril, en plena primavera.
    La cabeza del propio Robespierre
    rodó en julio, a comienzos del verano.

    Estos poemas forman parte del libro Rojo como la cabeza de un fósforo (Kalathos, Madrid, 2018).

  • 4 poemas de Gouthama Siddarthan, poeta indio

    4 poemas de Gouthama Siddarthan, poeta indio

    Gouthama Siddarthan (India, 1968) es un poeta, cuentista, ensayista y crítico literario que desempeña una activa vida literaria en Tamil Nadu (India). Tiene 15 libros publicados, que incluyen series de historias y ensayos. 10 de sus libros se han publicado en 8 idiomas (tamil, inglés, español, alemán, búlgaro, portugués, italiano y chino). Dirige la revista literaria ‘UNNATHAM’, que se enfoca en literatura del mundo moderno y cuyo próximo número especial sobre «narrativas latinoamericanas» se encuentra en preparación.


    Tres flores

    Tres tazas emanan su aroma con el té espumoso,
    Tierno, vaho gris ondulante
    He estado esperando por esto
    En un paisaje sin espacio ni tiempo.

    Una taza está destinada para mí;
    ¡La otra, para ti, Parra!
    Es decir, para tu antipoesía.
    Que define la poesía como
    ‘Refinar un papel vacío’

    Y otra taza más para
    Andal que proclamó
    «No cambiaremos nuestro amor lujurioso».

    ¡Las flores de acacia han brotado, Parra[1]!
    La frialdad de la casa de té.
    Transporta la fragancia de las flores.
    Mezclada con el aroma del té.

    La temperatura de la frialdad cambia,
    Gira y sale.
    Flota la fragancia de las flores de mullai[2]

    Por allá viene en Andal.

    La flor maitreya[3] florece en mi bolsillo
    Resplandece, emite un olor dulce.
    Ahora el té se vuelve un brebaje almibarado y caliente.

     

    Notas de verano

    Ahora las brasas del sol ardiente florecen
    Es un momento mágico para susurrar en poesía.
    Deja que las palabras ardan,
    Pero, Sol, esta no es la nota de verano.

    Las últimas hojas caen de las plantas que se mecen.
    Es el instante mágico para tocar música.
    Que griten las cuerdas del deseo.
    Pero, Músico, esta no es la nota de verano.

    Girasoles en el suelo rojo están ardiendo
    Es un momento mágico para derramar.
    La infusión del suelo rojo
    Deja que la manivela de agua oscile,
    Pero, Girasol, esta no es la nota de verano.

    La fragancia del cuerpo se destila en el sudor.
    Es un momento mágico para abrazar a la amada.
    Que los cuerpos se enlacen entre sí.
    Pero, Mi Llama, esta no es la nota de verano.

    Si la música del verano ardiente.
    Trae el sabor de la tierna fruta de la palma.
    Para nuestros labios cautivos en la unión quemante
    Cuando las brasas arden por ti
    Se desbordan como palabras por todo mi cuerpo.
    Que se ha ahogado en ti con deseo.
    Voy a escribir las notas de verano
    A lo largo y ancho de tu cuerpo.

     

    Flor amarilla

    Salgo de la oficina por una taza de té.
    El verano golpea mi cráneo
    Camino a través de las sombras de los rascacielos.
    La sombra de un trabajador que cuelga precariamente.
    Desde la cúpula de un edificio pasa por encima de mí.
    El olor de su cuerpo se asemeja al de la tierra arada bajo un sol ardiente.
    Ráfagas y besos en mi cráneo
    Luego, las sombras de la jungla de concreto se desvanecen,

    En un instante una flor amarilla estalla.

     

    Naranja

    Por la mañana
    Surge mi avidez
    Por comer el fruto de la naranja.

    El sabor de los segmentos de la pulpa.
    Ordenados con elegancia en su interior.
    Como semillas
    Estimulan mi lengua.
    ¿Por qué floreció este deseo hoy?

    Mi amor,
    La pulpa de la fruta
    Pelada con tu mano
    Aumenta
    El deseo insaciable y
    El sabor de la fragancia.
    Que se esparció por toda la cama
    Después de nuestra primera unión.
    En aquel día.

    Cubro tu cuerpo
    Con la cáscara pelada
    De esa naranja
    Tu cuerpo se convierte
    En una naranja magnífica.

    Al punto de la extenuación
    Habiendo extraído
    La fragancia de
    La naranja
    En el dormitorio que se convirtió en bosque.
    Y después de mirar en tu cuerpo.
    La naranja señala.
    Otro cuerpo

    De una fruta a otra
    De un cuerpo a otro.

    Hoy
    La luz del sol me envuelve
    Con la fragancia de
    La naranja.
    La naranja  madura.
    Y oscila sobre mi cabeza.


    Notas

    Traducción: Mariela Cordero. 

    Agradecimiento especial: Gustavo Osorio (Ita Letter), traductor.

    [1] El poeta chileno Nicanor Parra tuvo una ruptura amorosa cuando estaba disfrutando de las fragantes flores de acacia. Cada temporada en que florecían dichas flores, tristes recuerdos de separación inundaban su mente.

    [2] Flores nativas de Tamil Nadu. Andal, una antigua poeta tamil, que tenía una devoción teñida de amor por el Señor Perumal (deidad hindú), compuso un corpus de canciones que se aproximan a la idea de poesía romántica. La vista de las flores de «mullai» en abundancia le recordó a su amante, es decir, a lord Perumal. La leyenda dice que ella tejió las flores en una guirnalda y se la regaló a Él, solo después de haberla usado ella misma.

    [3] Alternativa poética a la flor de caléndula llamada «sevvanthipoo» en Tamil, que le presenté a ella cuando nos separamos en el estilo dramático clásico.