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  • 3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    Victoria Benarroch (Venezuela, 1962) es educadora con estudios en psicología y psicoanálisis. Tiene estudios igualmente de fotografía y dibujo a plumilla. Ha sido fundadora y directora del prematernal Tip-Tipot de Hebraica (Caracas, 1992-2001) y directora de la prueba piloto de la primera metodología para libros de vida dirigidos a infantes de casas hogares en Venezuela, creando un método innovador que se publica en Panamá en el libro Mi libro de vida – Un espacio para cada historia (Ediciones Grupo Tei). Actualmente se desempeña como asesora psicoeducativa a nivel individual, familiar e institucional.

    Participó en el taller de poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, 2001-2002) dictado por la poeta María Antonieta Flores. Realizó estudios de especialización de escritura en el Instituto de Escritura Creativa (Icrea) en 2002 y 2003. Poemas suyos acompañaron el trabajo de J. J. Castro en la exposición Apuntes para una retrospectiva 1954-2003, realizada en el Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas (Mes de la Fotografía, 2004). Una selección de sus poemas aparece en la antología Voces nuevas (2001-2002), del Celarg. Ha publicado el poemario Entretejido (Editorial Eclepsidra, 2007). Es miembro de la Asociación de Escritores de Lengua Castellana de Israel (Aielc).

    Muestras de su obra poética han aparecido en varias revistas venezolanas e internacionales y ha participado en varias lecturas de poesía. En 2015 publicó La memoria de los trenes (Eclepsidra) y la segunda edición de Entretejido (Ediciones Grupo Tei). Participó en el Festival internacional de poesía Ars Amandi 2018 y en el festival de poesía del Salvador en la ciudad de Panamá 2018.


    A la memoria de las montañas de mi pueblo
    desciende
    una letra del salmo
    protégeme
    de la quietud de los pájaros
    del olvido de la piel
    que me hace rezar mientras transito.

    Desde el silencio de cada vagón
    deshojas la ternura
    nombras la tristeza
    elevas la sombra de una perla
    que teje la ausencia
    y descubre el misterio de su luz.

    A la orilla y cubierta de noches
    agradecí el éxodo
    y todos los silencios sembrados
    en cada estación
    donde el tren no se detuvo
    para poder continuar
    en el vagido de los rieles
    y salvar su memoria cada amanecer.

    Poemas contenidos en el poemario De La memoria de los Trenes, Editorial Eclepsidra (2015)

  • 3 poemas de Obren Ristic, poeta serbio

    3 poemas de Obren Ristic, poeta serbio

    Obren Ristic (1960) es un poeta, escritor, cuentista y antólogo serbio, graduado en Economía. Sus poemas se han publicado en numerosas revistas literarias e incluido en varias colecciones y antologías. Recientemente ha sido incluido en Eight Centuries of Serbian Poetry / Von A bis Z (2017) traducido y editado por Johann Lavundi. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas.

    El poeta serbio Obren Ristic

    Ha recibido los premios Zmaj Ognjeni Vuk (2010), Milan Rakic (2010) y Zlatna struna (2011). Miembro de la Asociación de Escritores Serbios, ha publicado los siguientes libros de poesía: Reflexionando sobre las impresiones (1996), En el este, en Serbia (2002), Enojados son los Guerreros Sagrados (2006), El Señor es un gran bardo (2009), Guirnalda para el Creador (2009), Los bárbaros del mañana (2015).


    Larga noche, muy larga

    ¡Nos han llevado a una larga noche!

    Los bosques de la patria están detrás de nosotros.

    Y todos los secretos.

    Los ancestros envolvieron sus cabezas bajo los brazos.

    en el este de Serbia

    En el nido más alto de un águila.

    Durante innumerables veranos

    mi padre y yo

    hemos caminado en silencio alrededor del fuego

    cabizbajos

    esperando que las águilas bebé

    salgan del cascarón.

    La noche del gran engaño

    dura demasiado tiempo

    los perros están ladrando,

    ni una sola palabra de los mensajeros

    Los perros ladran

           Otra carta de Serbia,

           Primavera de 1999.

    ¡Y esta agua ha fluido!

    Cada esfuerzo es infructuoso.

    sólo para comprender el sonido.

    Y los pájaros negros descienden

    Mordiendo el concreto de los puentes

    que cada vez son menos.

    La primavera ha alcanzado nuestros lugares.

    y del cielo caen los cerezos.

    justo en el rio.

    La gente sale masivamente a la naturaleza,

    Del cielo se recogen los dones:

    anatemas, conceptos erróneos, beleños y maldiciones.

    (Hacen arados, domestican a las bestias).

    ¡Ebrios de locura todos son felices!

    Ni el hirsuto Marks, ni el avaro Lenin

    Estarían mejor aquí

    ¿Pero el malnacido?

    Y el mal nacido …

    Los perros ladran para volvernos locos

    Hoy somos descritos por Yesenin de nuevo.

    Sólo por vacaciones

    Uno debe esforzarse hasta los límites más extremos.

    Para ser un optimista se debe mojar la pluma en la tinta

    desechar todo lo demás

    y escribir, escribir por todos los medios

    ver el mundo

    oh, qué maravilloso es, casi poético

    orinar desde la cima de la muralla china

    es lo único que se ve desde el universo

    y de allí descender entre los viejos.

    que están como siempre bastante confundidos cuando se trata

    de la poesía

    en su mayoría pueden distinguir la muralla china

    de los muros ordinarios

    o algunas pirámides y grandes maravillas del mundo

    pueden distinguir a los emperadores de los faraones

    pero gobernante es gobernante dicen

    desafortunadamente, oscilan los recuerdos de Srem y otros frentes

    y besan a las medallas en la misma forma en que besan a las mujeres

    y las conservan sólo para las vacaciones.

  • 3 poemas de Carmen Verde Arocha #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmen Verde Arocha #PoesíaVenezolana

    Carmen Verde Arocha  (Caracas, Venezuela, 1967) es poeta, editora y gerente cultural. Licenciada en Letras (UCAB, 1991) y cursante de estudios de Maestría en Historia de Venezuela en la UCAB es también miembro fundador y directora de la Editorial Eclepsidra de Caracas (creada en 1994) y Profesora de la Universidad Metropolitana y de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. 

    Su obra incluye libros tanto de ensayo como de poesía:

    Ensayo:  

    • Cómo editar y publicar un libro.  El dilema del autor (Caracas, 1° edición, 2013- 2° edición, 2017)
    • El quejido trágico en Herrera Luque (Caracas, 1992)

    Poesía:

    • Cuira  ((1° edición, 1997- 2° edición, 1998)
    • Magdalena en Ginebra (México, 1997)
    • Amentia (1999. Premio Contraloría General de la República)
    • Mieles (2003)
    • Mieles Poesía reunida (2005)
    • En el jardín de Kori (2015)
    • Canción gótica (2016)
    • Antología: Juan Liscano, Poesía selecta (1939-2000). Selección y prólogo de Carmen Verde Arocha y Rafael Arráiz Lucca. (España, 2015). 

    Hada tierra

    ¿De qué manera duele el vientre de una mujer
    que no ha parido?

    Mi rostro mojado por el mar
    oculto entre los pechos de mi madre

    Tristeza o fatiga en el centro del cielo
    y una melancólica hora que acobarda

    Las manos enrojecidas de tanto trabajar la tierra
    El sabor a parir llega a través de la placenta
    Agrio como la orina de una cabra

    La tierra bosteza siempre igual
    Lo distinto es cómo tocamos el vientre
    con los ojos
    la carne en los huesos
    la semilla en la vejez
    y a veces con las manos

    Difícil hallar la llave materna ¿Me comprendes?
    Vivir tiene sentido y estar muerto también

    – EN EL JARDÍN DE KORI. Caracas, 2015)

    La concubina (segunda versión)

    El amor
    siempre lo sueño
    con un pájaro en los dientes
    y el aire eleva
    una a una sus plumas

    Esto ocurre en el alma

    – CANCIÓN GÓTICA. Caracas, Gisela Cappellin Ediciones, 2017

    (Fragmentos)

    Tengo arenas en el iris

    Vestida de novia
    o de siempre
    avanzo
    sin un velo
    que proteja los ojos
    del ayer
    de una niña de mármol
    y veo todo
    todo lo que es fábula
    con lágrimas de muerte
    de manos quemadas
    como quien avanza
    después de muchas leguas
    de fuego
    del fuego de mi infancia
    la infancia que soñó mi padre
    padre por eso el cielo
    es indiferente
    dime cómo debo recordar
    tus ojos de odios
    el jueves de un diciembre
    de lluvias dulces
    sin la invocación de un niño Jesús
    que vengara la tristeza

    Nuestra infancia tiene algo de sepulcro
    y la adolescencia
    esa momia que halla una herida
    en la oración
    oración que evoco en este verde
    silencio de labios terracota
    plenitud
    de medias nylon
    en piernas de pétalos yermos

    – MAGDALENA EN GINEBRA, Ciudad de México, 1997
  • 3 poemas inéditos de Ana María Hurtado #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Ana María Hurtado #PoesíaVenezolana

    Ana María Hurtado nació en Caracas, poeta, escritora, ensayista y médico psiquiatra y psicoterapeuta. Ha colaborado en diversas revistas y páginas literarias,de arte,  psicoanálisis y de psicología junguiana. Asiste al taller de poesía de Armando Rojas Guardia.

    Autora de varios poemarios inéditos, tiene dos libros publicados: La fiesta de los náufragos (Editorial Diosa Blanca 2015) y El beso del arcángel (Oscar Todtmann Editores, 2018), este último en coautoría con el poeta colombiano Leonardo Torres.


    en mí no hay horizonte

    solo un lagar extenso

    donde  mi pulpa es triturada

    sometida a la intemperie y al declive

    el jugo de mis vísceras

    caliente y asustado

    a veces se hace agrio

    otras veces fulgura

    se fermenta

    sin anhelar la luz

    exhibe la piel dorada

    al fondo

    en la penumbra

    la manzana inventó el pecado original

     la gravedad

     el veneno y el sueño de Blanca Nieves

     y ahora vedla

     yace tan redonda y tranquila

     como inocente

     olvidada de su piel y del árbol que en ella muere…

    su mirada descubre la delicadeza de mi abismo

    mi alma blanda y sinuosa

    el más allá del árbol de la vida


    Textos pertenecientes al poemario inédito El árbol que en ella muere.

  • 3 poemas de Emir Sokolović, poeta bosnio

    3 poemas de Emir Sokolović, poeta bosnio

    Emir Sokolović (1961) es un poeta y escritor bosnio. Sus obras han sido traducidas al italiano, polaco, inglés y francés. Ha sido publicado en numerosas antologías y colecciones. Es el creador y director del prestigioso Festival Literario internacional Pero Živodraga Živković. Hasta ahora ha publicado 13 libros de poesía.


    .Los barqueros

    Barqueros

    las profundidades debajo de ti navegan

    en silencio y en paz

    oh, mis albañiles

    si  supieran,

    si tan sólo pudieran saberlo,

    cómo la inmovilidad

    ha esclavizado los sentidos

    no necesitan cazar de nuevo.

    Barqueros,

    el atardecer ya está ahí,

    el último rayo de sobriedad

    está saliendo de su escondite

    da un paso a través de la Blancura

    oh, mis albañiles

    justo después de que hayan atracado

    sabrán que no es así

    porque las almas tendrán la Unidad en la lengua

    barqueros, mis atardeceres…

    Cuando

    Cuando una visión estalla en pedazos

    y engendra a dos víboras

    surge la necesidad de enroscar la frágil forma

    y la sabiduría aún no se ha alcanzado

    entonces el tejido se fisura

    Cuando el agua se desborda

    y dos serpientes brotan

    surge la sed de envolver la carne frágil

    y el poder para lavar a ambas en los arroyos junto al sueño

    entonces su rostro crece agrietado.

    Y cuando un yo se desgarra

    y nacen dos serpientes

    el hambre se enroscará en el cuerpo

    y soñarán con el valor para siempre.

    Y la espada cortará con desolación

    porque hace mucho que no lo hace, lo hizo hace mucho tiempo…

    Cada río brota de su propia semilla.

    Cada río que

    brota de su propia semilla

    el viento lo envuelve

    mientras nos regala su fragancia

    el agua lo cuida

    mientras brota adormilado

    la piedra lo empuja hacia atrás

    mientras se perfora sus pies descalzos.

     Y el cangrejo, a veces,

    cuando danza hacia atrás, hacia la desembocadura del río.

    desdibuja los límites

    ya sea en el agua o en la orilla

    el sol dibuja su sombra redonda

    silenciosamente, en el mayor silencio….

  • 3 poemas de Carmen Cristina Wolf #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmen Cristina Wolf #PoesíaVenezolana

    Carmen Cristina Wolf nació en Caracas, Venezuela, en 1953. Es poeta, ensayista, editora y correctora de estilo. Directora del Círculo de Escritores de Venezuela, su obra poética publicada comprende Fragmentos de isla, Prisión abierta, Canto al Hombre, Canto al Amor Divino, Atavios, Escribe un poema para mí, Huésped del Amanecer, La Llama Incesante. Ensayos: Vida y Escritura; Sobre el Apocalipsis (entrevista a Josefina Chacín Ducharme). En co-autoría: Travesía del alma (Doce escritoras con Teresa); Santa Teresa de Ávila (Poemario en conmemoración del quinto centenario de su nacimiento).


    PROMESA

    Traje conmigo algunas piedras de la ciudad perdida
    y un puñado de versos sin destino
               
    Respirar  lo imposible, sin esperar noticias
    recrearse en la experiencia de la sed
    El oleaje aparenta una  conversación con las otras máscaras        
     
    Mejor no oír su voz, quebrantaría el inquieto sosiego del mar
    Si los sueños dejaran de serlo se  perdería el gozo de la promesa
               
    La espera, un eterno comienzo
     
    Miré en celaje el vuelo de tus cabellos a través de la vidriera
     
    Recé para que no fueras tú. Así nunca te poseería del todo
     
    El  vuelo del alma no debe caer abatido en la piedra más honda.
     
    El oficio, aguardar
    en la ciudad que se abre al horizonte

    AUSENCIA

    Los minerales permanecían mudos
    sus contornos buscaban las formas

    −aún no había tonos verdes

    El germen de conciencia
    se dejaba ceñir por los océanos

    Él se acercó, tenía atisbos de aurora en su mirada
    mis manos fueron el refugio exacto de sus cabellos
    un temblor de sangre abrasó mis entrañas

    Desde entonces −cuando regreso al mundo−
    Vuelvo a sentir los pasos de su ausencia

    ATAVÍO DE LA MEMORIA

    Él nombraba las cosas con sonidos graves y conocí la risa

    su porte recordaba el vuelo del albatros y el tornasol del tigre

    Íbamos los dos solos intensamente unidos

    Desde entonces, asistí innumerables veces a nuestro nacimiento
    Alguna vez vuelve el esplendor

    Espero que regrese su mirada de mineral profundo


    Poemas pertenecientes al libro Atavíos, Editorial El Pez Soluble, 2006. 

  • 3 poemas de Moraima Guanipa  #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Moraima Guanipa #PoesíaVenezolana

    Moraima Guanipa (1961) es poeta, periodista y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una Maestría en Literatura Venezolana. Por más de dos décadas ejerció como periodista especializada en información cultural y como colaboradora en diversos diarios y revistas venezolanos. Es autora del libro Hechura de silencio: Una aproximación al Ars Poética de Rafael Cadenas (Fondo Editorial Humanidades y Educación, UCV, 2002) y su trabajo poético ha sido publicado en los libros La jaula de la sibila (Editorial Eclepsidra, 2001), Bogares (Fondo Editorial 60 años Contraloría General de la República, 1998), y las plaquettes Bodegones (Editorial La Espada Rota, 2011), Voces de Sequía (Editorial La Espada Rota, 1999) y Ser de agua (1997).

    La poeta venezolana Moraima Guanipa

    BOGARES

    En esta noche de luna huida
    tú la inventas con tu cuerpo
    desnudo
    erizado en el frío que no sientes.
    Tu pálpito dejó de ser de esta tierra.
    Has ganado la levedad de lo nocturno,
    su silencio.
    Lenguas mudas lamen sin prisa las arenas,
    luces dubitativas saben cortar el perfil de un ave,
    rumores de hojas se deslizan como cuchillos afilados sobre las piedras.
    La luz se vuelve polvo para amarte.
    Cierra los ojos a la vida insatisfecha de los bosques,
    seca tu sudor,
    cede a las palpitaciones, no de las ninfas engañosas,
    a las del torrente que nace en tus sienes.
    Entrégate a este bogar
    que habrá de llevarte
    corrientes abajo
    hacia el lecho definitivo.
    El temido abismo
    mostrará tu imagen sumergida
    ajena a las flores y al tiempo.
    Desnudo ya, desembarazado de ti
    Ya.

    LECCIÓN DE ESTRELLAS

    Para que la noche nos diga
    de la ruina y el embeleso
    hemos de callar
    y
    como los poetas
    prestarle oídos
    a las constelaciones.
    Aquella estrella,
    su resplandor agónico
    tiembla desde sus años luz.
    Ser como ellas,
    morir
    y permanecer.
    Ser
    brillo perenne esta noche,
    mañana, presencia efímera.
    Sólo el temblor nos resguarda.

    *

    Y yo en ti
    prendida
    y yo en ti
    ardida
    toda susurros
    aire leve que la luna envidia
    rumor de hojas que la noche levanta.
    Y yo en ti
    amanecida
    y yo en ti
    escrita.


    Poemas del libro Bogares (Fondo Editorial 60 años de la Contraloría General de la República, Caracas, 1998)

  • 3 poemas de Tendai Rinos Mwanaka, poeta zimbabuense

    3 poemas de Tendai Rinos Mwanaka, poeta zimbabuense

    Tendai Rinos Mwanaka es un poeta, editor, traductor, artista visual y músico zimbabuense. Ha publicado alrededor de treinta libros. Escribe en inglés y en shona. Su obra literaria aparece en más de 400 revistas y antologías de más de 30 países. Sus poemas han sido traducidos al español, serbio, macedonio, albano, turco, bengalí, húngaro, francés y alemán. Los poemas Amor en esta página y Estrellas forman parte de su poemario Logbook Written by a Drifter (2018). El poema Refugiados apareció por primera vez en Voices From Exile (2010), reeditado por Mad Bob Republic.

    El poeta zimbabuense Tendai Rinos Mwanaka

    AMOR EN ESTA PÁGINA

    Amor, un abrazo

    que habla

    una voz que golpea en mi corazón

    exclama con lentitud

    signos de exclamación

    en la iluminación de la primera estrella

    no es puntual.

    los signos de puntuación

    no responden

    las interrogantes

    de su corazón sin torceduras

    soy su nota a pie de página

    ¿cuándo me transformé en esto?

    pero ella sigue siendo el texto

    una nube deshilachada

    dora mi corazón

    despojado

    en mi mente, de

     todas las cosas necesarias

    estoy en un nuevo texto con extraños

    símbolos

    raras señales

    estoy girando en aguas turbulentas.

    ESTRELLAS

    Mi amor tuvo la melodía

    de las estrellas

    en el llanto de los espíritus de los huesos

    de las estrellas

    resplandece el nogal de plata

    resplandece con intensidad

    frío, como un corazón vacío,

    su corazón estaba congelado

    y azul, estrellas

    estrellas en la oscura frialdad

    cielos vacíos.

    en la media luz de las estrellas

    las blandas rocas grises

    de mi corazón

    eran como esas estrellas

    que se quiebran

    contra la oscuridad

    de la noche

    minúsculos insectos son

    los navíos de la gran esperanza

    añorando la luz

    incluso muriendo por ello

    odiándolo

    como la polilla

    en el fuego.

    REFUGIADOS

     Incluso las águilas tienen opciones

    en grandes y amplios círculos

    por encima y por debajo de ellos

    ¡pero ellas nunca luchan con el viento!

    fuera de los caminos y puentes, de las chozas del pueblo

    fuera de los campos de refugiados, de los sucios contenedores

    fuera de los pueblos fantasmas

    nuestros fantasmas arden en nuestro interior sin culpa

    fuera de las luces de neón de las afueras

    fuera de las chicas convertidas en prostitutas para sobrevivir

    fuera del miedo, la furia y los corazones envenenados

    fuera de los hombres convertidos en bastardos asesinos

    fuera del escalofrío de las noches de invierno

    fuera de los incendios, inundaciones, y las vidas perdidas

    fuera de las cáscaras vacías, vidas vacías y seres vacíos

    fuera de las cepas por los policías en los foráneos

    fuera de los camiones de la policía que nos transportan de vuelta a Zimbabue

    el arma del policía me está apuntando.

    su compañero me agrede

    bestias curiosas olfateando por un soborno

    esta guerra ilegal contra los inmigrantes

    fomenta el patriotismo sin límites de los ciudadanos contra los extranjeros

    ellos quieren reventar nuestros cráneos

    ellos quieren quemarnos vivos

    reír y regocijarse entorno a nuestra muerte

    ellos quieren matar a cada extranjero

    cortar el cordón de nuestro vientre

    chupar la sangre de nuestros cadáveres

    ellos quieren comer nuestra carne

    ellos quieren violar a nuestras mujeres

    ellos quieren caminar sobre nuestros bebés

    ellos quieren cavar nuestras tumbas

    y quemar nuestros huesos

    para que no podamos vivir nunca más

    no podemos morir de nuevo

    nuestra debilidad es una afrenta para ellos

    siempre siendo cuantificados, medidos

    y etiquetados makwerekwere, makwerekwere.

    quizás la próxima vez ellos nos molerán

    nos empacarán y nos distribuirán

    y pienso que esto sería más instructivo

    más eficiente y más rentable.

  • 3 poemas inéditos de Graciela Bonnet #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Graciela Bonnet #PoesíaVenezolana

    Graciela Bonnet (Córdoba, Argentina, 1958) es Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Ha trabajado 25 años como correctora de pruebas y supervisora de ediciones para editoriales de Venezuela así como para la Biblioteca Nacional y el Consejo Nacional de la Cultura de ese país.

    Graciela Bonnet

    Escritora fantasma, realizó investigaciones en diversas áreas humanísticas para crear libros, tesis y monografías por encargo. En 1991 Editorial Eclepsidra publicó su poemario En caso de que todo falle y, en 1993, la Editorial Lector Cómplice editó el poemario Libretas doradas, lápices de carbón. Trabajó como asistente de artista y gallery attendant en Pittsburgh, es dibujante amateur y actualmente vive en la ciudad de Houston, Texas.


    LAS NUBES

    Nos acostamos de espaldas en el piso de cemento. Era una tarde de verano, casi inmóvil, no se escuchaba un solo rumor. Las hojas de los árboles se batían suavemente, en armonía perfecta.

    Durante horas estuvimos viendo el cielo altísimo y las nubes que corrían una tras otra con la brisa leve.

    Pensé otra vez que el cielo era el océano, y las nubes, las olas que se repetían idénticas una tras la otra, como el tiempo que no importa si existe o es una invención.

    El vértigo me atrapó y lo recibí con gozo. Era agradable sentirse caer hacia arriba, hacia lo insondable. Estaba por fin en esa playa serena, donde nada ocurría. No podía haber nada mejor o peor, sólo estar en ese lugar, caminando en la arena, hundiendo apenas los pies en la orilla húmeda, dibujando mis huellas.

    De vez en cuando una sirena me llamaba desde lo lejos y yo le respondía, alegre como una niña pequeña.

    PEZ GIRASOL

    Vienes de la noche, desde el medio del sueño, dices ser el pez girasol que emerge mostrando una cola de arena, la punta de la aleta, que también es un pétalo, que también es una hoja.

    Vienes desde el otro extremo del cuarto, que en la madrugada es un espacio infinito, un desierto como nunca, la desolación completa, la resolana de los párpados cerrados, las sábanas superpuestas que son puertas sólidas cerradas a la otra realidad, la que viene del sueño, girando en miles de imágenes superpuestas, mientras dices ser el pez girasol que está enterrado en la arena del jardín, entre la tierra revuelta que espera semillas, humedecida para que estalle en un espinar de hojas.

    Ya no importa lo que estuvo escondido detrás de esas puertas de la memoria, ya no existe. Si las abres por fin, no habrá nada oculto, así que nada podrá herirte.

    Y mañana cuando amanezca rezaremos a las olas del patio, a las que pasan por encima de nuestras cabezas, muy arriba, arriadas por el viento, las que se van nadando volteadas al revés, te veré esconderte nadando, huir entre las nubes, pez girasol, hasta la resolana, hasta los ojos cerrados, hasta nunca jamás.

    YA LLEGARON LOS CUERVOS

    Ya llegaron los cuervos. Se lanzan en picada sobre los tendidos eléctricos y allí se quedan un rato, mirando el paisaje helado de mi calle.

    Mientras camino y veo el cielo altísimo y limpio, nada se mueve en la desolación del invierno.

    La tierra ha girado otra vez y completa su ciclo interminable. Ahora sol, ahora noche.

    Nos toca ver el tiempo del recogimiento, la tregua. Muchos pequeños animales morirán con la estación de las heladas. Otros, los que tengan alas, se irán lejos.

    Nosotros hemos reunido algunas ramas secas para calentar una fogata. Como acostumbramos hacer desde hace siglos, nos sentaremos en círculo y esperaremos. Cantaremos una canción que hable de lo hermosa que es la vida.

    Realmente lo es. El fuego aviva el recuerdo y nos ayuda a imaginar que vendrá el sol otra vez y que mientras tanto debemos alimentar nuestra esperanza, tejer coloridas cobijas, hacer nudos de buenos augurios entrelazados, crear sueños fantásticos, ahora luz, ahora oscuridad.

    ¿Recuerdas el invierno anterior? Subimos al puente y desde allí vimos el río congelado. Nada podía ser más sublime ni más conmovedor que la vida detenida en apariencia.

    Ven, pon en esta cazuela las nueces que encontraste al pie del árbol. Yo añadiré miel y avena, olorosas especias que guardé a la sombra durante el verano. Celebraremos la espera como lo hemos hecho desde siempre, desde que éramos otros, cobijados por la bendición de estar vivos.

  • 4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    4 poemas de Stanley H. Barkan, poeta estadounidense

    Stanley H. Barkan es un poeta y editor estadounidense con residencia en Brooklyn, Merrick, Long Island, Estados Unidos. Es el director de Cross-Cultural Communications, una pequeña editorial, que comenzó como un Instituto en LIU’s Brooklyn Center en 1971. Hasta la fecha ha editado unos 450 libros y 500 impresos y postales en 59 idiomas diferentes. Se considera a sí mismo un poeta judío, no sólo un poeta de origen judío. Su poesía ha sido traducida a 28 idiomas diferentes y publicada en 25 antologías, varias de ellas bilingües (búlgaro, chino, italiano, kurdo, polaco, rumano, ruso, siciliano y español). Ha publicado As Still as a Broom / Tan quieto como una escoba, traducido al español por Isaac Goldemberg (2018); More Mishpocheh (2018); y Wiersze wybrane[Poemas seleccionados], traducido al polaco por Tomasz Marek Sobieraj.  Fue el Profesor de Poesía del Año de la ciudad de Nueva York en 1991 (otorgado por la Casa de los Poetas y la Junta de Educación) y el ganador en 1996 de The Best of the Small Presses. En 2017, fue galardonado con la Medalla Europea Homero de Poesía y Arte.

    El poeta Stanley H. Barkan

    PRIMER NACIMIENTO

    Cubierta de hojas
    ella emerge de la tierra.
    ella primero,
    no Adán.
    Cuánto más probable
    (más demostrable),
    es que él surgió de la misericordia de ella
    y no que ella provino de la costilla de él.
    Fue un hombre
    el que escribió el mito.

    AÚN NO NACIDO

    Oh, ser Adán
    de nuevo
    con todas sus costillas
    ansiando a una mujer
    que aún no ha nacido,
    boca libre
    del sabor de las manzanas,
    oídos libres
    del silbido de las serpientes,
    inconsciencia de
    desnudez y vergüenza
    en el jardín
    de amables criaturas
    que esperan por un nombre.

    HOJAS DE HIGO

    Las hojas de higo
    los cubrían en su desnudez,
    escondiendo la vergüenza de sus ojos abiertos.

    Estaban tan cerca, esas hojas dichosas,
    a la fuente del dolor y el placer
    a la seguida expulsión del jardín.

    Tal vez sea por eso que el propio higo
    -cuando se abre- se expande para recibir
    la lengua que se deleita en la exploración.

    Suculenta fruta, abierta a las bocas ávidas,
    tan colmada de solaz transitorio, de gozo momentáneo,
    abriéndose y cerrándose a los curiosos.

    INMORTALIDAD

    (una «nota al pie» después de Donald Lev)

    Salté desde
    el puente de Brooklyn.
    Dos veces.
    Pero fallé.
    Yo no morí.
    El Libro Guinness de los Récords Mundiales
    me llamó,
    dijo que debería intentarlo de nuevo:
    si yo viviera,
    haría un récord.
    Así que salté por tercera vez
    y tuve éxito.
    Por fin he conseguido…
    ¿La Inmortalidad?