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  • 3 poemas inéditos de José Pulido #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de José Pulido #PoesíaVenezolana

    José Pulido. Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945. Vive en Génova, Italia. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. En 1989 el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas.Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova.Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en Salamanca. En el 2018 y en el 2019 ha sido invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas en la Serie José Pulido pregunta.

    Mermelada casera
    El universo se mueve sobre el tejado
    ondeando azules músculos
    el huracán del tiempo se abalanza hacia al hueco donde habita
    la locura pensada, sintiendo en cada quebranto los pormenores de la creación
    Si no existieran supermercados tendría que salir a cazar
    a esas bellezas de venados
    y guardar carne seca dentro de mi habitación
    y entonces -estoy especulando- necesitaría
    sembrar unas cuantas flores en incómodos tiestos dentro de la casa
    yo, incapaz de matar y estéril asesino en el sembrar
    No es difícil estar en otro pueblo 
    aunque carezcas de amistades y no hables el idioma
    porque te conoces un poco a ti mismo y puedes dialogar con tus pensamientos coterráneos
    pero implica una dosis de tristeza no poder saludar a la amiga que pasa a esta hora
    en la otrora ciudad desguarnecida, frente a la que fue la puerta de tu casa, cuyos detalles jamás habrás notado
    puede que haya tenido un adorno de bronce, puede que los ojos de la amiga estuviesen nublados
    la mermelada que hacías en el lejano hogar
    era, por lo tanto, mermelada casera
    la mermelada que estás haciendo ahora
    es nuestra casa,
    con el dulce sopor de albaricoques yéndose
    Un pan mediante y un cuchillo para untar, borraron las malas intuiciones, las menos acertadas
    porque Magallanes, Marco Polo, Vasco Da Gama, Francis Drake, el almirante Nelson y cualquier otro navegante
    tuvieron su lado positivo, como los que amabas en la infancia
    cuando Salgari enviaba a Sandokán y a otros bucaneros en busca de emociones
    ¿Qué están haciendo esos piratas cada vez que llegan a una orilla?
    ¿Meten o sacan el baúl del tesoro?
    No. Están sembrando naranjas según me comentó El Corsario Negro.
    El escorbuto secaba y llagaba los cuerpos en el mar
    aun comiendo blancuras de peces bendecidos
    y solo con limones y naranjas pudieron combatir la hedionda muerte
    dejar un naranjal en cada puerto, era la misión de los marinos
    Y heme aquí divagando con una mermelada
    una mermelada casera que es como un beso del amor materno
    ensayando señales de ternura que ni siquiera doblega el más allá
    Sin añoranzas, es simplemente un beso de naranja, durazno, albaricoque,
    en un tarro semejante a otro
    Sin embargo, hay momentos en que sorprende saber que por aquí
    pasó y se detuvo, en el mismo lugar donde te has detenido
    uno de esos personajes que conoces como si fuera tu familia
    William Butler Yeats, por ejemplo, aunque era un andariego y podía estar diseminado en cualquier parte
    Saber que nos hemos parado frente al mismo muelle con el mismo puente viejo arrumado detrás
    me hace olvidar un poco que tengo que hablar en otro idioma
    Escribo para darte una idea
    No soy un encanto ni tengo un alma transparente que puedas observar 
    si fuera planeta seria Saturno, nada respirable.

    El extracto
    Un anzuelo cae en lo profundo con la carnada de la esperanza
    las personas jalan el sedal pescándose a sí mismas
    ese dolor se llama desespero.
    La vida es un camino hacia el vacío
    el vacío nunca está afuera
    todo creyente reza en sentido contrario
    quien se sumerge en la oración descubre la poesía
    Los ángeles pueden ser humanos durante unos minutos
    se ignora si es un premio o un castigo
    Y en ese minuto devoraba su primera mirada amorosa
    y recorría el paisaje de unos labios
    cuando todas las bocas olían a carrubio
    Ninguna iglesia toca el verdadero cielo
    porque el cielo es el hueco de la eternidad
    y la eternidad es una ausencia
    Una persona se zambulle en el pecho culposo de la vecindad
    y sufre quien observa
    El Arcángel Miguel cumple su jornada en otra dimensión
    fugaces palomas lo atestiguan
    no le está permitido bajar y descansar
    el diablo es un trabajo

    Poema al alcance de la mano
    El carrito del supermercado desfigura su avance
    como si naciera por cesárea
    hubo una vez uno que tintineaba 
    este carro encontró a dos ancianos y se los está llevando
    abre un mar de frutas y verduras, de panes y galletas
    los sabores que van a perecer te saludan
    hay algo espiritual en la musitada ausencia de las ubres
    todas las hambres sin saciar sueltan sus fantasmas
    al otro lado de la alegría han de asustarse los dolores
    habiendo tantos anaqueles
    la señorita de la caja se ha quedado mirando pensamientos
    el acelerador de partículas traza un círculo por debajo de la tierra
    puede congelar los océanos con una gota 
    y pulverizar con una chispa el Himalaya
    El carrito toma muestras sagradas en planetas usados
    y en lunas sin sonido
    también recoge objetos indigentes para la dama de la noche
    en esta verde soledad el horizonte es más distante
    fluyen bosques ardillas y venados
    colinas verdes grama recién cortada
    los hombres lobo, los hombres cuervo, las tortugas originarias
    danzan con el aliento bárbaro de la madrugada
    y a veces asumen figuras de aire y roca
    la luna era una pulpa transparente y tendría que llover
    hay kachinas rajando embarazos de nubes
    apurados por la insistente dance of the rain
    aunque este prado no sufre de sequía
    el chamán con cuernos de bisonte adolorido
    dice saltando en la cascada de su sangre
    “debes aprender a necesitar lo que no te parece necesario”
    el acelerador transporta una partícula de un sitio a otro
    sin pasar por el centro y eso es como viajar hacia el pasado
    el niño Jesús no conoció los carritos que tintineaban
    pero ahora la cajera dice: veintiuno con cuarenta
    sin importar que existo
    y estoy a punto de transitar sus ojos cuando entrego el dinero
    aunque es obvio su poder congelador de mujer desvalida
    Apolo sería pulverizado si ella odiara
    La niebla cubre todo
    para que nadie vea quién ha bajado
    o quién ha subido
    ¿qué es un conejo?
    mascota o comida
    celaje o paisaje
    el mirar rosado encendido apagado
    he ahí un misterio encendido rosado
    y no preguntes por el ornitorrinco
    ¿por qué la primera mujer rechazó al padre Adán?
    ¿fue por su posición en el acto amoroso o por su posición
    como primer hombre nacido del aliento divino?
    Adán carecía de sexualidad
    Lilith poseía un elevado gusto
    Llueve y el pequeño conejo
    come su hierba en paz
    aprovecha que el halcón no vuela bajo el agua
    el conejo mordisquea el corazón de la humedad
    y en la cascada de su sangre
    es un recuerdo de las praderas
    un parpadeo de los atardeceres más universales
    un conejo puede ser todo lo que sientes al mirarlo
    pero nunca sabrás en realidad
    por qué ha venido
    liberar la dignidad que habita en cada hecho
    y en cada cosa
    pongamos más bien “en cada frase”
    es una función no obligatoria
    de la poesía
    hay que enfermar a todos estos desgraciados
    con el virus de la verdad
    y no te esfuerces con el ornitorrinco
    trata de concentrarte en el conejo
    ¿qué cosa es un conejo?
    ¿Por qué Caín mató al primer hermano
    que retoñó en el cosmos?
    Caín fue marcado para que nadie lo matara
    ¿Quién hizo a esos seres capaces de matarlo?
    ¿Quién creó a la mujer que tuvo los hijos de Caín?
    no es posible explicar a Dios
    solo puedes caminar con él
    es como querer amarrar el agua
    La poesía no es un estertor
    no es un grito pidiendo ayuda
    no es un gemido adocenado
    la poesía no es un lamento
    la poesía no surge de alguien en particular
    porque nació a la par de la luz de la existencia
    puede congelar y pulverizar
    con la gota o la chispa de una imagen
    la poesía a veces es una marginada maldición
    para aquellos que solo entienden
    la mitad de la mitad de nada
    lo paradójico del ornitorrinco
    es algo inasible para la mediocridad
    si no tienes kachinas que te ayuden
    lee hasta que te sangren las razones
    lee hasta encontrarte en el futuro
    con el acelerador de partículas que tintineaba
    en las soporíferas ausencias de las dos de la tarde.

    Estos poemas pertenecen al poemario inédito  “Hablar puede ser extraño”.

  • 3 poemas de Raj Reader, poeta bengalí

    3 poemas de Raj Reader, poeta bengalí

    Raj Reader (Bangladesh, 1986) es  poeta y traductor.Escribe en inglés y en bengalí. Su libro de poesía «Vrindavan del amor y otros poemas», publicado en 2017, surgió como un enfoque singular del mito. Tradujo también un libro de ‘Poesía Americana Contemporánea’. También escribe cuentos para  niños.  Ha publicado cuatro libros de poesía. Enseña Literatura Inglesa en un colegio universitario.

    Hapi*
    Cuando salí del profundo océano azul
    los tontos pensaron que mi vieja estatua había sido encontrada;
    perdido en la corriente de la intemporalidad como
    el recuerdo de un álbum descolorido
    del infortunado destino del
    Antiguo Egipto donde nací para gobernar
    el Nilo; reemplazado por la sangre fresca, que no deja
    beber mi agua, me derrocaron con la vara de la que estaban orgullosos,
    ellos también han desaparecido y han sido reemplazados por el maestros de las dos barras
    esos también han sido enterrados bajo
    el viejo sol, enterrados, bajo la arena caliente
    del desierto y yo me rio y veo todo
    desde las páginas desgarradas de la historia
    y veo los muchos entierros; sin embargo
    yo gobierno el Nilo y permanezco en silencio.

    Yo grito.
    No puedo respirar con el pecho abierto;
    he caminado muchos kilómetros y necesito reposo.
    mi boca se ensancha y se abre
    como si fuera a salir de ella el Señor Verdad
    desde el fondo del pozo
    se ensancha
    mi boca, y
     grito.

    Dama de la tierra de las marismas.
    Era una dama de ojos oscuros originaria de la tierra de las marismas,
    la nombré al tocarle mano
    llegó, la sentí y compartimos el lecho
    me sentí mal al dormir con ella
    su rostro parecía triste,
    ella se marchó, pero dejó su recuerdo.

    *: Hapi es el antiguo dios del río Nilo.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas inéditos de Yoyiana Ahumada Licea #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Yoyiana Ahumada Licea #PoesíaVenezolana

    Yoyiana Ahumada Licea ( Caracas 1964) Magister Literae. Periodista, guionista Dramaturga, poeta, locutora, docente y actriz. Autora del poedrama Polvo de Hormiga Hembra (2016-2017), Nominado al Premio Isaac Chocrón (2016) Cabrujas: la voz que resuena,Cabrujas por siempre (Cultura Chacao, 2011- 2012) Cabrujas : el estruendo de la memoria ( Julio 2018) Autora del poedrama Polvo de Hormiga hembra ( 2013- Editorial Eclepsidra ) Venezuela: la obra inconclusa de José Ignacio Cabrujas (Ebook-2012) ; Portugal y Venezuela: 20 testimonios (Fundacion para la Cultura Urbana- 2011) y el ensayo Alucinados, visionarios e irreverentes, la idea escénica en Venezuela en los 70 (Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano,Ecuador,2001). Colaboradora de diarios,
    revistas y sitios web:poético: standupoetry, la Parada Poética, y
    aliciagallegospoeta.blogspot.com. Conduce una sección literaria en la emisora 881 FM en el espacio Por amor al arte y es parte del equipo de Librería Sonica en RCR 750 AM.

    Los huesos rotos no caben en mis manos
    su risa es un soplo distraído
    en la espalda de mi sombra
    Ayer lloraron
    las voces del recuerdo
    sobre las hojas de un Copihue
    Una canción serena
    Georgos poda la zarza
    Una memoria
    Jean Marie Farina
    mi plegaria sin manos
    Padre no dejes de lloverme
    en la piel
    sofoca la herida
    que marchita mis labios.

    Intento lo sagrado
    un templo lleno de cicatrices 
    nombra tu sombra 
    afuera sangra 
    La ciudad ruge en mis huesos 
    persigo el olvido
    piadoso se aferra 
    entrega la estirpe
    Obscurece.

    Engaña la ofrenda
    fugitiva raíz
    Humedece
     la memoria
    tierra de olvido
    Alumbra el abismo 
    tuétano hambriento
    Redime la flor
    que fragua el regreso
    Enciende
    la plegaria
    tallada en sangre vértice del crepúsculo
    En mis huesos
    de niña
    madre  ven a renacer




  • 3 poemas de Anna Ferriero, poeta italiana

    3 poemas de Anna Ferriero, poeta italiana

    Anna Ferriero (1994) estudió flauta, pianola,danza, clásica,moderna y contemporánea. Asistió a seminarios de psicoterapia.Estudió idiomas europeos,Ha publicado dos poemarios y dos libros de cuentos. Ha obtenido varios premios literarios y su obra poética se ha publicado en diversas revistas literarias internacionales.Sus poemas han sido traducidos al croata, árabe, serbio, inglés, bosnio, chino, egipcio, sirio e hindi.

    Mi melodía
    Un poema en la noche
    es un beso robado
    que transforma ese recuerdo
    en un gran huracán.
    Se convierte en melodía-escanea el tiempo,
    desdibuja el espacio
    un poema en la noche
    es un haiku de amor
    que colorea
    mi infinito
    océano de esperanza.

    Sin miedo.
    Aunque ahora una ola viene hacia mí:
    ¡no quiero despertarme ahora!
    una pipa, tabaco, narguile, incienso, salvia blanca,
    madera sagrada:
    aquí está la puesta de sol perfecta
    esta es la verdadera poesía, el verso más bello.
    Invéntame o déjame soñar, soñemos para siempre.

    Nieve de primavera.
    Vi a una estrella
    mientras escuchaba a mi corazón,
    estaba feliz y colmada de amor.
    Vi una estrella
    mientras soñaba con tu mirada
    había un perfume nuevo
    y en las olas del mar
    sonaba una nueva melodía.
    Nació una flor
    semejante a la nieve.
    Rocé esa flor
    ¡la primavera ha florecido!

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 Poemas de Rodrigo Lares Bassa #PoesíaVenezolana

    3 Poemas de Rodrigo Lares Bassa #PoesíaVenezolana

    Rodrigo Lares Bassa (Caracas,  1975) Abogado, narrador, poeta, ensayista y articulista de opinión. Ha impartido la docencia en varias universidades venezolanas de prestigio. Es autor de obras académicas, biográficas y literarias; de ensayos y trabajos de carácter científico-jurídico, e igualmente, tiene en su haber colaboraciones a libros homenajes y a revistas científicas. Amante del deporte, fue Director de la Fundación Escuela de Escritores de Venezuela y es miembro del Círculo de Escritores de Venezuela. Ha recibido varios reconocimientos de carácter literario.

    Círculo
    Creo en las casualidades,
    en quien entra de pronto
    y conoces de siempre.
    Pero también…
    en lo fortuito:
    cuando la vida insiste
    en cruzarte
    con quien te quedó algo pendiente.

    A fuego de jazz
    Mi escalofrío favorito es escribirte:
    Vi tu sonrisa y me volví piano
    mientras mis labios en tu cuello se convirtieron
    [en jazz
    y la poesía corrió por mis venas.
    Al abrazarnos te convertiste en sueño de carne y
    [hueso.

    Limerencia
               A mamá
    ¿y si estuvieras?
    volaste
    y te eternizaste entre
    niebla y presunción.
    Y te persigo
    tus sabores 
    tus olores
    tus recuerdos. 
    De esquina a esquina
    este momento luminoso
    escondido en la neblina.
    Mamá
    la vida se hizo de ti
    y de ti lloró la vida.
    Mí infancia en tu plateado ser
    en el que me acurruco de tu cantar
    en la casa que te construí en mi recuerdo 
    en tus manos de miel con guayaba.
    A ojos vendados
    avanzo
             escondiéndome
             de mis lágrimas.
    Enmantillado
    con tu hondo trino.
    Años han pasado…
    Como un colibrí
                  pasaste por mi vida
    a dar luz
    a darme luz.
    A ti,
    a quien quise
    amo
    y adoraré
    por ésta ferviente impaciencia
    de algún día conocerte.

    Estos poemas pertenecen al poemario: A fuego de jazz. Caracas, Noviembre 2018. Editorial Eclepsidra

  • 3 poemas de Serkan Engin, poeta turco

    3 poemas de Serkan Engin, poeta turco

    Serkan Engin (1975) nació en en Izmit, Turquía. Sus poemas y artículos sobre teoría de la poesía han aparecido en más de cincuenta revistas literarias en Turquía. En 2004 publicó un manifiesto poético titulado Imagist Socialist Poetry. Ha estado tratando de lanzar un nuevo movimiento en la poesía turca y con este fin ha publicado numerosos artículos sobre teoría literaria.

    Sus poemas y artículos sobre teoría de la poesía han sido publicados en inglés en muchas revistas literarias internacionales de todo el mundo como The Tower Journal, Poetry’z Own, Belleville Park Pages, Far Enough East, Split Infinitive Lit Magazine, Empty Mirror Literary Magazine, Songsoptok, Poetry Super Highway, Miracle E-zine, Industry Night Lit Magazine entre otras.

    Sus poemas y artículos sobre teoría de la poesía también han sido traducidos al italiano, español, sueco, armenio, azerí, rumano, persa, bengalí, kurdo, romaní y persa. No ha publicado ningún libro de poesía impreso en Turquía debido a su actitud ética.

    Concierto Femenino

    Su rostro brilla
    en el cielo de mis heridas abiertas
    cura todos mis dolores purpúreos  
    llueve en mi alma mansamente
    – Existe la posibilidad de besar el infinito
    ella me amamanta todos los días una y otra vez
    desde el principio hasta la eternidad
    Sus manos están floreciendo
    en los prados olvidados de mi piel
    me recuerdan el rojo alfabeto
    del deseo escrito en la historia de mi cuerpo
    – Existe la posibilidad de acariciar la serenidad
    Ella despierta mis esperanzas sordas una y otra vez
    del desaliento a la creación sin fin.

    Mujeres inexistentes

    ¡Mujeres inexistentes, inexistentes!
    destilan esperanza del Duelo
    y ponen el clavo en el ataúd
    del Dolor junto a sus corazones
    aquellas mujeres cuyas vidas
    ¡son sólo cortometrajes!
    ¡Mujeres inexistentes, inexistentes!
    Huérfanas del Amor y mendigas de la Esperanza
    tan excluidas y secas de punta a punta
    cuya juventud se desvanece como una casa
    desperdigándose por todas partes
    ¡Mujeres inexistentes, inexistentes!
    No importa, ya existen.

    Trauma en el burdel

    En las habitaciones colmadas del
    aroma a sueños putrefactos
    la antigüedad de las puertas
    se abre al húmedo desaliento
    sinfonías de orgasmos falsos permean en las paredes
    los eslóganes del arabesco se deletrean en los espejos.
    La mujer es la acróbata rebelde
    del dolor sobre los alambres de púas
    tensa entre la vida y la muerte
    ella sutura los deseos desgarrados en su pubis
    atraviesa las noches de ácido nítrico
    mientras posa su cabeza sobre el hombro de la esperanza
    los billetes sucios ocupan
    la geografía áspera de la lujuria.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de María Antonieta Flores. #PoesíaVenezolana.

    3 poemas de María Antonieta Flores. #PoesíaVenezolana.

    María Antonieta Flores. (Caracas, 1960). Poeta, escritora. Magister en Literatura Latinoamericana. Ha publicado los poemarios: El señor de la muralla (1991), Canto de Cacería (1995. Premio de Poesía de la I Bienal de Literatura Municipal «Augusto Padrón» 1994), Presente que no en ausencias (1995), Agar (1996), criba de abril (1998), Los trabajos interminables (1998. Mención Premio Municipal de Literatura en 1999), índigo (2001. Premio Anual Fundación para la Cultura Urbana), limaduras (2005), la voz de mis hermanas (2005), regresaba a las injurias (2009), madera de orilla (2013), temples (2014), deletérea (2015). En ensayo, obtuvo el Premio Municipal de Literatura «Rafael Angel Insausti» mención Ensayo 1996 (Barinas) con Sophia y Mythos de la pasión amorosa editado en 1997 y la el premio Ensayo Literario de la IV Bienal de Literatura «Mariano Picón Salas» 1997 con Espiral sonora. Lectura de Ida Gramcko (inédito). Autora del monólogo Como una mariposa, estrenado en 2018. Honor prizes (for complete work) Naji Naaman’s Literary Prizes 2016, otorgado por la Naji Naaman’s Foundation for Gratis Culture, de Líbano, por su trayectoria completa. Su poesía, incluida en más de 20 antologías nacionales e internacionales, ha sido traducida al portugués brasileño, rumano, inglés, italiano y alemán. Ha participado como poeta invitada en distintos festivales y encuentros internacionales en Colombia, Brasil, Argentina, México, Romania, Austria, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Perú.

    rejoneada
    padezco bajo las palabras
    la astuta vida de los insectos
    en las rendijas
    y los pájaros buscando rumbo
    mientras sucede todo
    porque adentro es más exacto
    en el corredor de la sangre erecta
    me detengo a respirar
    tu deseo que me alumbra

    auspicioso
    buenas hierbas
    de olivo el mortero
    sal que alimenta mi tierra
    coronas que mis manos arman
    y alejan los espantos de las puertas
    la templanza llega con sus dones
    con paciencia se trituran los aromas
    mientras oro por ganancia

    la parsimonia de mis hombres
    sembrados en mis huesos
    que a decir horadan
    crueles y generosos
    de los torpes me aparté
    antes de darse ellos cuenta.

    Estos poemas pertenecen a Temples (2014) publicado por editorial Kalathos.

  • 3 poemas de Tareq Samin, poeta bengalí

    3 poemas de Tareq Samin, poeta bengalí

    Tareq Samin (1977) es un poeta, escritor y editor bengalí. Editor de la revista Sahitto. Autor de dos poemarios, una novela y un libro de cuentos. Sus poemas han sido traducidos al inglés, al español, al alemán, eslovaco,portugués y húngaro. Los temas centrales en su obra literaria son la naturaleza, el amor y el humanismo.


    ¿Por qué escribo?

    Cuando la gente ama
    algo en este mundo
    viven para llevar esa carga
    mueren por eso.
    Hoy revelaré mis pensamientos más profundos
    ¡mátenme, no me importa!
    prefiero morir con valor
    ¿por qué vivir con miedo?
    si fuiste elegido
    para esto.
    No temas nada
    considera todo como un don divino.
    Si algo te enardece
    ¿por qué temes? ¡oh alma!
    vives por ello
    o mueres por ello
    ¿qué serías sin la pasión?

    La diferencia entre tú y yo

    Tu profundidad tan prodigiosa
    y también tú asombrosa agitación
    perduran en mí.
    Qué serena eres, amorosa y realista
    y mucho más.
    ¡Qué idealista y místico soy!
    cuando te expandes como el cielo
    te busco en las profundidades del océano,
    revolución, rebelión y la ruptura de las fronteras
    forman mi moral
    la hipnosis de las ataduras y las fascinaciones
    son tus costumbres.
    yo quiero destruir para reconstruir
    yo quiero morir para resucitar
    tú quieres certeza
    y quieres amar.

    La tierra

    Esta tierra turbulenta
    es el fin ilimitado
    en cada momento
    nacen miles de millones de vidas
    y miles de millones de vidas se reducen a la muerte
    ¿quién mantiene esto en las noticias?
    ella es como una madre
    otorga dones a cada descendiente y a cada vida
    y los cuida con esmero desmedido
    el hombre no se preocupa por su madre
    tala árboles y crea fronteras
    esparce contaminación cargada de polietileno,
    en la guerra y en la aventura hace
    sufrir a su mórbida madre.


    Traducción por Mariela Cordero.

  • “Otra cosa de la agonía”, poema inédito de Jacqueline Goldberg #PoesíaVenezolana

    “Otra cosa de la agonía”, poema inédito de Jacqueline Goldberg #PoesíaVenezolana

    Jacqueline Goldberg nació en Maracaibo, Venezuela, en 1966. Es Doctora en Ciencias Sociales y Licenciada en Letras. Poeta, narradora, ensayista, editora y autora de libros infantiles y testimoniales, sus primeros trece poemarios fueron recogidos en Verbos predadores. Poesía reunida 2006-1986 (2007). Luego vendrían Postales negras (2011), Limones en almíbar (2014); Nosotros, los salvados (2015) y Las bellas catástrofes (2018). Algunos de estos libros y uno inédito, Aguardar la claridad, fueron reunidos en Previedad. Poesía reunida 2018-1988, que será publicado en España por Amargord Ediciones. En 2013 apareció la novela Las horas claras, que obtuvo en Venezuela el XII Premio Transgenérico de la Sociedad de Amigos de la Cultura Urbana (2012) y que a su vez ganó en 2013 el Premio Libro del Año de los Libreros Venezolanos, la Medalla Internacional “Lucila Palacios”, que otorga el Círculo de Escritores de Venezuela y fue finalista en el Premio de la Crítica a la Novela del año en Venezuela. Fue reeditada en 2018 por la Universidad Metropolitana de Monterrey. En 2018 se publicó el libro de autoficción El cuarto de los temblores.

    Ha recibido en Venezuela, entre otros reconocimientos, Premio Tenedor de Oro a la Publicación Gastronómica que otorga la Academia Venezolana de Gastronomía (2015); Premio Regional de Literatura Jesús Enrique Lossada (2008); Premio de Poesía de la Bienal Mariano Picón Salas (2001); Premio de Ensayo de la Bienal de Crítica y Ensayo Roberto Guevara (2001); Premio Nacional de Literatura Infantil Miguel Vicente Pata Caliente (1993).  En 2018 fue residente en el International Writing Program de la Universidad de Iowa. Su poesía aparece incluida, reseñada y traducida en antologías en España, Italia, Inglaterra, Rumania, Corea del Sur, Puerto Rico, Estados Unidos, Perú, Brasil, México, Chile, Colombia, Argentina y Venezuela.


    Otra cosa de la agonía

    Tantas muertes la muerte.
    Tantos cuerpos los cuerpos.

    La agonía es otra cosa.

    Túnel, goteo.
    Sordo abatimiento.

    Entre arder y ser gemelo
    hay apenas un cartílago malogrado,
    diminutivo sin azul.

    El convencimiento es blando.
    Los episodios de la mudez
    guardan cierta inútil resonancia.

    Hay conjugaciones para el párpado,
    un doblez para cada sangre.

    No es lo mismo naufragar en el lecho nupcial
    que en el lecho marino.

    No es igual cuello que estirpe.

    Caben, eso sí,
    pasados compuestos,
    escozor en el apellido marital.

    La agonía es otra cosa.

    Los ahogados —se ha escrito—
    son muertos hermosos.
    Los más hermosos del mundo.
    Dentro del agua lucen erguidos,
    con las manos levemente empuñadas,
    como si hubiesen intentado asirse
    a una escalera invisible.

    No es muerte dolorosa.
    El pánico viene de una cabeza
    que no se concibe fuera,
    que debe escoger
    entre la bocanada y el grito.

    Tras el sumergimiento final,
    el aire alcanza para un minuto, no más.

    El que pronto se llamará ahogado
    tose y respira mar, río, lago encumbrado.

    La sensación es de desgarramiento,
    de quemadura e inmediatamente de calma.

    Luego el corazón se detiene.

    El corazón del ahogado
    es un corazón ahogado.

    El corazón del desangrado
    es también un corazón ahogado.

    La agonía es otra cosa, se sabe.
    Ruido de clavículas,
    mirar lejos y no verse,
    no verse y ya nunca estar.

    Se confunde corazón roto
    con cansancio, calambre,
    insomnio e indigestión.

    Duele el pecho, obvio.
    Duelen mandíbula, garganta, dignidad.

    A veces un corazón se salva,
    aunque estallar es su deber.

    La agonía es otra cosa.
    Petunias en trampas desalojadas,
    vigilias que han perdido el miedo al fracaso,
    miedo a otras vastas agonías.

    Vamos hacia el ruido natal.
    Todo son suposiciones
    de retornados, salvados, médicos,
    enfermeras locuaces.

    Nada sabemos.

    Agonía: palabra sin brecha.
    No absuelve.
    No resucita.
    No limpia de ofuscamientos.
    No salva de desgarros.
    Casi nada puede.
    No tiempla.
    No restaura el perdón.
    No reconvierte los duelos.

    Es agonía.
    Todo es agonía.
    Pura y terca agonía.


    Poema incluido en la antología «Ruido de clavículas», publicado por El Taller Blanco Ediciones (Bogotá, agosto de 2019).

    Fotografía de Jacqueline Goldberg por Umar Timol.

  • 2 poemas de Le Ngoc Ninh, poeta vietnamita

    2 poemas de Le Ngoc Ninh, poeta vietnamita

    Le Ngoc Ninh (Vietnam, 1969) es doctor en ciencias mineras. Vive en Hanoi y trabaja en el Departamento General de Medio Ambiente.

    Su seudónimo es Ngoc Le Ninh y es miembro de la asociación de escritores de Hanoi. Sus poemas han sido publicados en Vietnam, Estados Unidos, Bélgica y España. Obtuvo el Premio de Poesía 2019 de la Asociación Internacional de Escritores de Vietnam.


    Un amante vegetariano

     (Para: DM)

    Desde hace mucho

    Mi corazón gritaba

    ¿Dónde estabas?

    ¿Por qué me has dejado solo en la intemperie?

    El signo de interrogación se transformó en una guadaña

    Abatió mi corazón y lo arrancó.

    En el desarreglo de mi corazón

    Tu cara emergió y se desvaneció.

    Soy un amante vegetariano

    Sin ti, mi vida se ha vuelto insípida.

    La solitaria vida del celibato

    Me arrojó al santuario de Buda.

    El corazón se rapó la cabeza

    La sangre tejió la túnica kashaya

    ¡Toc! ¡Toc! y ¡Toc! ¡Mi amor!

    ¿Te rezo a Ti? ¿O rezo a Buda?

    Las mil manos y los mil ojos de Buda

    Florecen en la fragancia del incienso

    Él me mira adusto:

    «¿Por qué tu corazón no es honesto?»

    Avergonzado, bajé la cabeza…

    La tercera noche

    En la primera noche

    En silencio, estábamos uno al lado del otro

    Queríamos decir tantas cosas

    ¿Por qué las mantuvimos ocultas en nuestros corazones?

    En la segunda noche, silenciosa y silencioso

    Los ojos se querían encontrar, los corazones querían decir

    Sólo una cosa,

    Desde el primer día, cuando ambos estábamos confundidos

    ¿Por qué no lo dijimos de una vez?

    Dudaba, pero luego conté apresuradamente la luna y las estrellas.

    Y tú fingías arrancar  hojas de hierba

    En la mitad de una noche de luna y fulgor

    La palabra Amor seguía ocultándose

    ¿Cómo podíamos permanecer en silencio?

    ¿Engañábamos a nuestros limpios corazones?

    Tantos pensamientos se agolpaban

    Desbordándonos

    Te amaba tanto, pero no me atrevía a decirlo en voz alta.

    Lo sabías, por supuesto, pero eras una mujer.

    La tercera noche, súbitamente, me senté muy cerca de ti.

    La noche palpitaba tan fuerte como el pulso de nuestros corazones

    No sabía por qué me aferraba desesperado a tu cuerpo.

    Con furor, hundiste tu cuerpo en el mío.

    Nuestros mil poros se despertaron

    La noche giraba y giraba a lo largo de la hierba enredada a nuestros pies.

    El viento se llevó suavemente la túnica

    Exponiendo

    A la blanda y vaporosa luna

    Y a dos pájaros mansamente

    Acurrucados en una profusión de hojas

    Que escuchaban a la felicidad llover en la zona de paz.

    El amor siguió floreciendo después del primer instante.


    Traducción al inglés: Linh Vu

    Traducción al español: Mariela Cordero.