Etiqueta: mariela cordero

  • 3 poemas de Alejandro Rodríguez Morales #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Alejandro Rodríguez Morales #PoesíaVenezolana

    Alejandro Rodríguez Morales (Caracas, Venezuela) ha publicado los libros de poemas “Mapa de vuelo” (CreateSpace Publishing, 2016), “La suma de todos los elementos” (CreateSpace Publishing, 2015), “Te habías secado el pelo y empezó a llover” (Editorial Luhu, 2014) y “Oración errante” (Ediciones Publicarte, 2013), así como el chapbook “Las ventajas de ser un fantasma” (El sótano del cielo ediciones, 2012). Ganador del I Concurso de Aproximación al Haikú organizado por la Revista de Literatura Círculo de Poesía (2013). Sus poemas han aparecido en diferentes publicaciones y antologías, entre ellas la Revista Literaria “The Hoot and Hare Review” No. 2 (2013) y la antología “La Voz de la Ciudad” (Ediciones Publicarte, 2012). En Internet ha publicado poemas y traducciones en Cráneo de Pangea, Revista Letralia, Los Poetas del Cinco, QueLeer, Mala Digestión Fanzine, Por Qué Tiemblan Fanzine, Despolarizadas, Zoozobra Magazine, Guayoyo en Letras y Círculo de Poesía.

    Releer

    “Releo, lúcido, lentamente, trecho a trecho,

    todo cuanto he escrito. Y creo que todo es nulo

    y más valiera que no lo hubiese hecho”

    Bernardo Soares (heterónimo de Fernando Pessoa)

    Vuelvo una y otra vez

    al párrafo 94

    del libro de Bernardo Soares,

    sé que estas palabras

    y todas las palabras anteriores

    que me atreví a escribir

    son meras divagaciones;

    apenas dicen

    que no tuve el temple necesario

    para dejarlas intactas

    hermosas

    libres

    eternas,

    fuera de las páginas.

    Cuando todavía no se ha escrito

    Cuando todavía no se ha escrito

    el poema es canción

    que escuchamos dentro de nosotros

    y, a veces, durante tanto tiempo

    que no podemos evitar

    tocar su partitura

    de modo que otros

    también la escuchen;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema es la cabeza de un fósforo

    y el papel en que se escribirá, lija,

    quien lo lee lo enciende en el mismo acto

    y entonces sus palabras iluminan;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema vuela y canta

    y comparte con otros pájaros

    que también vuelan y cantan

    de manera rítmica,

    si llega a escribirse

    es sólo que ha decidido posarse,

    en un instante eterno,

    sobre la página;

    cuando todavía no se ha escrito

    el  poema es suspiro posible,

    abrazo futuro,

    hallazgo repentino;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema es el único vacío repleto

    capaz de llenar a quien lo lea

    luego de que otro lo escriba;

    cuando todavía no se ha escrito

    el poema es todos los poemas,

    todas las lenguas, todos los sonidos,

    todos los acentos,

    todas las herencias,

    todos los afectos,

    todas las nostalgias,

    todos los silencios,

    todos los estruendos,

    toda la poesía.

    Dolor alarma

    Luego de que mi hermana me contara sobre

    la importancia neurológica del dolor.

    Si lo que pasa es lo mejor

    por qué el dolor,

    por qué la nostalgia

    que se torna dolor,

    por qué las hipótesis

    que se tornan dolor,

    por qué los planes

    todavía no cumplidos

    que se tornan dolor,

    por qué los sueños

    que se tienen despierto

    y que se tornan dolor.

    Porque sólo el dolor es golpe,

    sólo el dolor, aullido,

    sólo el dolor, alarma.

    Si hay dolor, todavía se está vivo,

    de lo contrario

    quizá ni siquiera

    notaríamos la cortada,

    moriríamos inevitablemente

    desangrados.

    Estos poemas pertenecen al libro “Pájaros y drones” (de próxima publicación por Ediciones El Drago, España)

  • 3 poemas de Zachariah Rapola, poeta sudafricano

    3 poemas de Zachariah Rapola, poeta sudafricano

    Zachariah Rapola es un escritor y cineasta sudafricano. Sus cuentos cortos y poemas han sido publicados en Tribute Magazine, The Boston Review, Serendipity, Opbrud, Witness y Discovering Home. Sus críticas de películas y libros aparecieron en los principales periódicos como Mail & Guardian, Sowetan, City Press.  Ha publicado literatura para jóvenes adultos: Stanza on the Edge, Stanza and the Jive Mission y Stanza’s Soccer World Cup, Maskew Miller Long Man. Su drama televisivo ¡Hola Mpiniji! fue inspirado en su serie de novelas Stanza. Obtuvo el Premio Noma de Publicación en África en 2008. Actualmente es mentor de jóvenes escritores emergentes en zonas rurales de Sudáfrica. «The Passport that does not Cross Boarder» una antología de viajes africanos que coeditó con la profesora Isabel Balseiro será publicada en el verano de 2020 por Michigan State University Press.

    Diálogo con el sol

    las lágrimas que derramo vienen

    menos saturadas de trazas de cloruro

    entre mis poros escapan del sudor

    rinden homenaje a la vejez

    nacemos cuando queremos

    y barajamos las sombras circundantes

    para perfeccionar nuestro diálogo con el sol

    el ciclo de la vida es tedioso

     el amanecer y el atardecer

    son sílabas monótonas.

    Sueños

    los soñadores han venido y se han ido

    mucho antes del alba del capital

    mucho antes de la marea de la servidumbre

    los soñadores han venido y se han ido

    campesinos soñadores de los sueños

     largos y fugitivos

    he compartido sus anhelos

    cuando las pesadillas sacudían sus pensamientos arrebatados

    campesinos soñadores de sueños largos y fugitivos

    los soñadores han venido y se han ido

    un compañero

    nutrido por el patriotismo

    he sido testigo de su

    viaje centenario   

    los soñadores han venido y se han ido

    yo también he llorado y anhelado

    cuando ellos soñaban con océanos y vientos

    porque yo también soy un soñador

    un soñador

    de sueños largos y fugitivos

    (Inspirado en el poema de Langston Hughes ‘El negro habla de los ríos’)

    El nacimiento es…

    los inicios de un sueño

    una postura meditativa sobre caballeros y  reinas

    esforzándose por interpretar el prodigio del hombre

    maravillas a través del laberinto del minotauro

    el nacimiento es

    una estrella fugaz que surca los cielos oscuros

    en una inmersión suicida para

    pronunciar el desenlace de una gran vida

    y luego ser suspendida en una amnesia perpetua

    el nacimiento es

    siluetas del tiempo que se extinguen

    con cada minuto que pasa

    cantando obituarios a ambiciones no alcanzadas

    y a corazones rotos por el amor no correspondido

    El nacimiento es

    una danza y fusión entre

    el esperma y el óvulo condenados a librar intensas

    batallas por el dominio

    para definir el género del feto.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas inéditos de Luis Gerardo Mármol Bosch #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Luis Gerardo Mármol Bosch #PoesíaVenezolana

     Luis Gerardo Mármol Bosch. Poeta venezolano (Caracas, 1966). PhD en matemáticas por la Universidad Central de Venezuela (UCV). Es profesor de pregrado y postgrado en el Departamento de Matemáticas Puras y Aplicadas de la Universidad Simón Bolívar (USB), y fue así mismo miembro del Consejo Editorial de Equinoccio, casa editora de esta universidad. Es Director Asociado de la Editorial Eclepsidra, acompañando a su esposa, la también poeta Carmen Verde Arocha.  Ha publicado los poemarios Sueño de un día (Editorial Eclepsidra, 1997) y Purgatorio (Editorial Eclepsidra, 2012). Su tercer poemario, Entusiasmos, apareció en el segundo semestre del 2016, bajo el sello editorial Kalathos.  Tiene además dos libros inéditos de poesía cuyos títulos tentativos son La Venus del Espejo y otros poemas y Tercer libro de los Entusiasmos. Textos suyos han sido incluidos en Antología de la poesía latinoamericana del siglo XXI, El turno y la transición (compilación de Julio Ortega, Siglo XXI Editores, México, 1997) y en El salmo fugitivo: antología de la poesía religiosa latinoamericana (Leopoldo Cervantes-Ortiz, editor; Editorial Clie, México, 2009), así como en algunas revistas impresas y en medios electrónicos dentro y fuera de su país.


    *

    Alguna vez te dije

    que el alba parece no ser tuya;

    pero un poeta olvidado ha dicho

    que todo el río de la noche corre al este

    y desemboca en el alba, como en algún mar.

    Tú, vorágine,

    pareces a veces Simonetta Vespucci.

    Bajo tus pies hay nácar

    o ellos mismos lo son.

    Y una mujer desnuda, frente a nosotros,

    nos parece siempre más grande que nosotros.

    ¿Tuvo o no tuvo Venus, al nacer,

    mirada compasiva?

    La acedía del amor

    te criba desde siempre,

    enjambre de higos.

    ¿Podrá tanto río de noche, tú misma tal vez,

    no ser tu mayor desagravio?

    Todo el estro, tu aroma mismo y el don de cantar,

    (y también el recuerdo de tu pelo y tus ojos,

    que dan, todos, inicio a la noche, o a su desembocadura)

    se abisman con el presentimiento,

    con la ciruela de extrañar:

    son el sentido más alto, y el más bajo

    como la luna y las estrellas fijas,

    una sola esfera.

    Para lo que se oye, música o sonido,

    no hay traducción.

    ¿Y para lo que se toca o apenas se roza,

    por Dios?

    (Inédito)

     Íconos: habiendo contemplado tu resurrección

    La matutina contemplación ahoga en oros

    la niebla y la aspersión, el sueño del índigo;

    la blanca Fe, inmersa en la dorada bruma, ¿qué se hace?

    La Esperanza y el Amor rondan el plexo del sol,

    olas y olas, la dicha de los niños.

    ¿El vino es amargo por ser nuestra vida?

    Grana y verde miran los niños,

    y blanco que se esconde.

    Olas y olas en el plexo del sol.

    El mar es el gran mediador,

    dice mi amigo, muchos años después.

    Todos los ríos son el Tíber o su boca

    frente al gran mediador.

    ¿Cómo se comienza a soñar

    o recordar así? 

    La niebla, viola vieja,                

    ¿cuán lejos nos deja, o cuán cerca

    de los ríos,

    que tal vez son como el Tíber, tal vez son otros,

    como el caño desértico

    del solsticio estival?

    A este último sí que se entra desnudo.

    ¿Esta agua nace o no de nosotros mismos?

    ¿Y cuándo se hace música el aliento?

    Es honda, muy honda, nuestra entrada en la carne.

    ¡Cómo nos duele el pecho cuando de súbito sentimos que nos vamos!

    El pecho, no la consolación

    del pinar en mitad de los ojos;

    los campos, sí, del elíxir inferior.

    ¿No se estremecen el vientre, y el plexo del sol,

    cuando por caso contemplas

    figuras del Más Allá?

    Dicen que las exhalaciones son el otoño,

    pero aquí no lo eran.

    ¿No es siempre una mujer

    la que está en el último umbral?

    Un suspiro lo limpia todo.

    Niebla es música del Más Allá.

    Blanco que se esconde, templo blanco,

    pero un árbol escarlata y un monte verdeoro miran los niños.

    Los ángeles del sepulcro vacío inclinan la cabeza,

    monte y encina roja procuran el Debir

    con nostalgia contemplativa.

    (Del  libro El árbol del confín, inédito)

    *

    Si miro en torno a mí veo la hierba
    del paraíso, el río de Kucer,
    la llanura infernal se ha hecho celeste,
    descansa con beldades celestiales.
    Omar Khayyam

    El árbol del confín, ¿son unos pezones?

    ¿Difícil de pensar? Después de allí,

    es preciso andar solo.

    Los herejes somos los verdaderos ortodoxos.

    Como cientos de luces sobre los cerros,

    almas o lámparas o pinos, se acercan,

    y el aire suavísimo hace con nosotros el amor,

    no sabemos, dichosos,

    si contemplamos la fiesta o somos ya parte de ella.

    ¿Cuáles fiestas recordamos más?

    Cada estrella se agarra con las manos.

    La noche, un racimo de uvas o azufaifas.

    Nos hablan de un río confidente:

    ¿hay uno en especial?

    ¿Hay uno que no lo sea?

    Si hay uno en especial,

    ¿cómo haría para no recorrer todos los mundos?

    También, aquí, las llanuras infernales

    parecen páramos de ámbar

    donde crecen azufaifas.

    Las llanuras anticipan la inocencia o la nada

    que se hallan, según dicen,

    después de atravesar los ojos del demonio.

    Pero los juncos que, tras el retorno a la tierra, limpian nuestro rostro

    se cambian, aquí,

    por toda la piel de la ribera;

    y la feliz cabellera de los montes

    es ya la luz que se respira.

    La llaga es el presentimiento,

    pero cuando en medio de la presencia, y aún de la consumación, presentimos,

    esto es verdaderamente la llaga.

    ¿Son estas las palabras

    de un pobre hombre ignorante?

    Decir estas cosas sin conocer las entrañas de la tierra

    conduce sólo hasta los ojos tristes.

    Y aún entonces

    la nostalgia y la soledad salvan a los mejores,

    dice quien danza girando sobre sí mismo, sin morir.

    La hierba del Paraíso

    deja y no deja ver a las huríes:

    ¿qué luz o antorcha llega a ser?

    Y ellas preguntan: “el éxtasis, ¿es flor o fruto? Y tú, ¿qué eres?”

    La piel de la ribera, sonriente,

    ¿es columpio tal vez?

    Estos rastrojos cabrillean.

    ¿Por qué es tan melancólico el color del cielo

    cuando una flor lo tiene?

    La vía seca no es para todos, no es seca nuestra vía;

    pero todos, sin excepción, mirando las chamizas,

    respirando un vino que sólo puede respirarse,

    aprendemos cómo se respira.

    Una pastoral del espíritu.

    El agua es carruaje, el fuego es un velo.

    Un desfiladero con ecos, como las huríes.

    Gracias a ellas

    ya no se respira melancólicamente.

    ¿Cómo las alas del silencio podrán amparar el entusiasmo?

    Las almenas son árboles o estrellas, que tal vez llueven.

    Quietud y golondrina son lo mismo, no hay que olvidarlo.

    Sólo un río de esmeralda, claro hasta el fondo,

    conozco sobre la tierra.

    ¿De un río, de un mar claros hasta su fondo,

    de una pera, de una naranja,

    viene nuestro amor?

    Más allá de la humana ciencia está eso,

    y sin embargo es sólo escarcha,

    súbitamente nada

    ante la suprema cercanía.

    Sólo un río de esmeralda conozco,

    y una aldea visionaria

    sobre un desfiladero siempre.

    ¿Es flor o fruto?

    Mi amor, tal vez pera, río de esmeralda,

    tal vez  naranja, mar.

    Y sin embargo, todo es escarcha,

    súbitamente nada.

    Tú le ves, y no sabes que le ves.

    (Del  libro El árbol del confín, inédito)

  • 3 poemas de Navil Naime #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Navil Naime #PoesíaVenezolana

    Navil José Naime, Venezuela, 1961, médico pediatra, ganador de la mención honorífica “Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt” 2012 con “Viejos Sonetos y otros poemas”; mención poesía en el IX Concurso Literario Internacional Bonaventuriano 2013, Colombia, con “Mil Palabras para la Tristeza” ; segundo lugar poesía mención ‘DÉCIMAS” la I Bienal de Literatura Lydda Franco Farías 2014 con “Décimas de un Caminante”; segundo lugar poesía IV Concurso “Por una Venezuela Literaria “ 2014, con “ESCARCHA Y CENIZAS”; ganador de la IV Bienal “Julián Padrón”, 2015 con “LA MISMA SED”; ganador de la II Bienal “Manuel Felipe Rugeles”, 2016 con “REGRESOS”; finalista V Premio Internacional de Poesía “Pilar Fernández Labrador”, España 2018 con “Retratos del Silencio”.

    .

    Olvido

    Elijo este lugar para olvidarte.

    No hay desechos de adiós

    sobre el pasto vacío.

    Cruje una hoguera

    de pequeñas cosas

    y en su loma de cenizas

    algo de ti

    se ríe de mi olvido.

    Mudez

    La voz que intenta

    lo que digo,

    trabada en el camino

    de mi sangre

    atrapada en el dolor que ostento.

    No fue posible urdirla

    con palabras.

    Esto que callo

    es todo lo que tengo.

    Nostalgia

    La memoria no encuentra su lugar.

    Herimos la casa

    persiguiendo un recuerdo.

    Alguien perdió la llave

    del último momento,

    el tiempo va horadando

    nostalgias movedizas.

    Madre zurce el abismo

    de sus sueños.

    Padre vuelve otra vez

    de su sonrisa.

    Estos poemas pertenecen al poemario La Misma Sed, NSB EDITORES, 2018

  • 3 poemas de Wafi Salih #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Wafi Salih #PoesíaVenezolana

    Wafi Salih (Valera, 1966), es una poeta y escritora nacida en Venezuela de ascendencia libanesa.  Dedicada principalmente la escritura poética, y en menor medida al relato y ensayo. Se le reconoce por el desarrollo del genero poético haiku en Venezuela de la cual es la primera expositora a nivel nacional. Ha publicado 17 libros en diversas editoriales nacionales y del extranjero, 11 enmarcados en el género poético del haiku. En Ecuador se publicó su libro infantil Cielos descalzos, que fue el libro más vendido en 2008 en el ámbito de literatura para niños.También fue fundadora de las revistas literarias: “El Farallón de los Naipes” y la revista: “Lápiz, Papel, y Creación”. En 2017, se celebró: CONCURSO POR UNA VENEZUELA LITERARIA EN HOMENAJE A WAFI SALIH, organizado por la editorial Negro Sobre Blanco.

    TORTUGA

    Una piedra

    tallada

    de secretos

    Lanzada

     lentamente

     al infinito

    Frágil

     y resguardada

     como un pedazo

     de Dios

     caído

      

    ESCARABAJO

    Ante la ciega

    lluvia

    una cascara

     de ébano

    se esconde

    Inocente

     y diminuta

    Filtra

     su oscuridad

     entre las hojas

    EN EL CAMPO

    ¿Es el pájaro

    o el viento

    Asomado

    en la tenue

    mirada

    En la ortografía

     remota

    de las piedras

    En el diálogo

     cautivo

     de las luciérnagas?

    Los poemas pertenecen al libro Pájaro de raíces

                                                                                  

  • 3 poemas de Umid Najjari, poeta azerbaiyano

    3 poemas de Umid Najjari, poeta azerbaiyano

    Umid Najjari (Ümid Nəccari) nació en Tabriz el 15 de abril de 1989. Después de graduarse en la Universidad Islámica Azad, Umid Najjari continuó su educación en la Universidad Euroasiática de Bakú, la Facultad de Filología, en Azerbaiyán en 2016.

    Es autor de «Valle de los pájaros», «Foto de la oscuridad» y «Al otro lado de las murallas», libros de poesía. Sus poemas se han publicado en Canadá, Turquía, Uzbekistán, Irak, Kazajstán, Georgia e Irán. Fue galardonado con el Premio Samad Behrangi en 2016. Obtuvo el Premio Ali bey Hosseinzadeh en 2019. Es miembro de la Unión de Escritores Azerbaiyanos (UAW) y de la Unión Mundial de Jóvenes Escritores Turcos (WYTWU).

    Un drama de oscuridad

    La luz de una vela, arde en el viento,

    me hace lucir como un niño frente  al espejo, en la oscuridad,

    titila en las paredes,

    y se despliega un drama oscuro,

    estoy cansado de comportarme como si fuera luz…

    mis diálogos son de color blanco puro,

    mis monólogos evidencian la soledad.

    Primer telón

    El sol sale en el cabello de una mujer…

    mis días se dilatan,

    mi angustia brota.

    hago el gesto de besarla

    colmado de expresiones agitadas

    cuando nací era mitad sombra y mitad humano.

    Mi sombra fue asesinada,

    y mi humanidad se quedó sola.

    … Los árboles crecen a través de los agujeros de mis bolsillos

    también las montañas.

    Esto a veces termina en tragedia –

    y de vez en cuando los héroes guardan silencio en los agujeros de mis bolsillos…

    Segundo telón

    …crezco mientras te miro fijamente,

    así como mi reflejo en el espejo.

    Crezco en los bosques de tus ojos…

    luego

    me convierto en leña para la hoguera de tus manos,

    ¡y en un bocado de mentira después!

    una hora antes de la mañana

    tu cabello es de color crepuscular,

    y tus ojos tienen el color de la oscuridad

    ¡una hora después del anochecer!

    tus manos son de algodón…

    déjame cuidarlas para que no se las lleve el viento.

    Ser un ala antes de volar,

    para así comprender su idioma…

    ¡Estoy tan vivo que puedo ser un idioma!

    ¡Soy tan similar a las palabras que puedo ser una voz!

    Traducción del azerí al inglés: Farid Suleymanov

    Traducción del inglés al español:Mariela Cordero

  • 3 poemas de Nour Nasra, poeta siria

    3 poemas de Nour Nasra, poeta siria

    Nour Nasra es una poeta, escritora y traductora siria. Es miembro del Sindicato de Periodistas Sirios. En 2017 obtuvo el Premio de Poesía de la editorial New Delmoun en Damasco. Ha publicado el poemario Muros de insonorización. Ha publicado diversos artículos y traducciones en periódicos sirios y árabes. Actualmente es Editora en el Departamento de Inglés de la web de Adwa-Almadena (Chipre)

    Pesado como la ira

    Pon tu ira en tu espalda,

    vete al mar,

    y cuando la noche se divida en su júbilo

    estarás ocupado arrojando tu cargamento.

    *

    Deja que la sal consuma

    el sudor de tu cuerpo

    mi sombra te seguirá

    mi sombra que corta el árbol

    se sienta, sabiendo que no puedes nadar

    esperando a que flotes después de hundirte,

    te arrastrará

    y serás tan pesado como la ira.

    Algunos de sus restos

    Ya no es brillante

    el sol me ha devorado

    y dejó pecas en mi corazón

    que se derriten cada vez que escuchan

    al viento enamorando a las hojas

    que se quiebran en el fondo del valle.

    entonces, la noche cae

    y cierra la boca del aire

    por mi dolor,

    y permite que la luz pase blandamente

    a lo largo del horizonte.

    En los sótanos de aislamiento

    el humo engaña a la herrumbre de la nostalgia.

    Algunos de sus restos

    no se transformaron en cenizas

    siguen ardiendo.

    *

    Me desconecto de ti

    cuando el último botón

    es cortado por mis dientes,

    como el hijo del campo

    que se cae sobre la hierba

    sin preocuparse por su caída

    o de las palabras que ella pronunció.

    Así es el amor

    sus banquetes se tornan abundantes

    cuando la despedida se hace realidad.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas inéditos de Beatriz Alicia García #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Beatriz Alicia García #PoesíaVenezolana

    Beatriz Alicia García (Caracas, 1966). Poeta, ensayista, investigadora, docente universitaria. Licenciada en Letras y Magíster en Literatura Venezolana por la Universidad Central de Venezuela. Diplomada en Docencia Universitaria en la Upel. Se ha desempeñado en el área editorial desde 1988. Ha publicado: Matarilerilerón (El Pez Soluble, 1999), Acto de fe (La liebre libre, 2000). Monte Ávila Editores Latinoamericana ha publicado su Antología poética de Hanni Ossott y Lugares olvidados (antología poética personal). Le han sido otorgados el Premio Víctor Valera Mora de Poesía de la Universidad Central de Venezuela, 1990, por Ciudad oscura y el Premio Municipal de Poesía 2007 (Mención de honor), por Lugares olvidados.

    La poeta

    Soy la poeta de la casa,

    la que anda entre libros

    y versos,

    la que hace pactos con la soledad

    y le pone música al dolor.

    Soy la poeta de la casa,

    la que mira hacia adentro,

    hacia lo hondo,

    como si mirase aves volar

    en una playa azotada por una catástrofe.

    Soy la poeta de la casa,

    aprendí a amueblar los silencios

    en días solitarios y de ausencias

    presentidas,

    aprendí a ponerles acentos y comas

    a alegrías y despedidas,

    como otros aprender a engordar

    cuentas bancarias

    y a dar órdenes.

    La casa

    a Marisol Marrer

    La casa

    antes de ser casa

    fue sentimiento.

    Hizo sus paredes

    en nosotros

    y en los que nos precedieron.

    Se hizo refugio.

    Pero la casa un día

    empezó a derrumbarse,

    la casa un día

    se hizo intemperie.

    Silencios en el aire

    Mi padre se ha ido.

    Su ausencia dibuja

    silencios en el aire.

    Nos torna frágiles,

    él, que siempre impuso

    su presencia, su fortaleza,

    hasta que se quebró

    como algunos árboles

    y no volvió a levantarse.

    Lo he dejado irse,

    serenamente,

    la única de sus hijas

    que pudo acompañarlo

    en su muerte de hospital;

    lo he dejado quedarse,

    en ese rincón que habitará

    siempre, en mi sangre,

    en mis gestos, en mi corazón.

    Mi padre se ha ido.

    Su ausencia dibuja

    silencios en el aire.

    Los poemas pertenecen al libro inédito Rituales de la casa

  • 3 poemas de Deepti Gupta, poeta india.

    3 poemas de Deepti Gupta, poeta india.

    Deepti Gupta es una poeta india. Fue profesora universitaria durante muchos años.Trabajó en el Departamento de Hindi de tres de las mejores universidades de la India. Se ha dedicado a la escritura en los últimos 34 años y ha publicado 18 libros. Ha recibido 16 premios literarios. Sus cuentos y poemas son parte del programa de estudios en su país y en otros países. En el año 1989 el Presidente de la India la designó  Asesora Educativa, en el Departamento de Educación, Ministerio de Recursos Humanos y Desarrollo en Nueva Delhi por un período de tres años.

    Ella
    Su mirada pétrea me hace temblar
    ella ha tejido el hastío a su alrededor
     inhala dolor y exhala agonía
    experiencias tormentosas han marcado surcos
    en su frente
    hay un desierto profundo
    en sus ojos, que dice
    que el destino fue cruel con ella
    le arrebató en forma atroz el calor de su espíritu
    aplastó sus deseos, sus ambiciones…
    ¡y la convirtió en una roca desolada!
    que se ha sumido en la desesperación
    quizás no vuelva nunca más
    cada vez que la animo
    para que nade contra la corriente
    me mira como si me preguntara… ¿por qué?
    todos mis esfuerzos para hacerla
    salir de su caparazón, han sido en vano
    parece que ahora el silencio férreo
    y el dolor desgarrador, se han convertido en su vida
    ella se regocija en ellos
    se  ha acostumbrado tanto
    que no puede imaginar
    su vida sin ellos
    alegrías, sonrisas, vítores y
     risas la irritan, le resultan extraños
    y la perturban
    su apariencia, su presencia,
    su existencia habla de esto
    sus ojos, sus labios, su rostro
    su aspecto, todo habla sin ambages
    de ella, de esas tormentas que
    ¡la desarraigaron para siempre!
    pero ella tiene un  coraje invencible
    para vivir así –
    ¡desarraigada y desperdigada!

    Hasta ahora
    ¿Quién soy yo?
    ¿por qué estoy aquí?
    ¿quién me puso aquí?
    pasé años y años buscando
    las respuestas a estas preguntas,
    rastreaba en mi alma, en mi espiritualidad,
    y en mi identidad
    pero solo encontraba
    millones y millones de preguntas…
    mi búsqueda fue infructuosa,
    en medio de una maraña de confusión,
    busqué en lo recóndito
    aunque el desasosiego me seguía aturdiendo,
    una vez más, un fuego profundo me indujo
    a explorarme a mí misma
    mi búsqueda comenzó otra vez,
    miré dentro y me encontré a mí misma,
    impotente y desvalida… no podía ver nada
    con claridad.
    La curiosidad se convirtió en ansiedad
    el caos de la curiosidad y la ansiedad,
    la cordura y la locura, la satisfacción y el
    descontento, la felicidad y la tristeza,
    la alegría y el dolor, la certeza y la incertidumbre
    hizo que mi visión se nublara
    y de nuevo volví a quedarme
    sin respuestas.

    Ser mujer
    Un río fluye dentro de mí
    y hay piedad en mi corazón
    llevo sueños en los ojos
    y el sol en mi rostro
    una sonrisa encendida en mis labios
    respiro amor, aspiro amor, vivo el amor
    derramo amor, revelo amor
    soy un viento del oeste, que se lleva
    las hojas muertas de las agonías
    y hago crecer las flores de la alegría
    tengo el poder de crear y regenerar
    puedes probar tu poderío
    puedes hacerme daño, puedes traicionarme
    puedes extinguirme
    pero no conoces mi poder de fénix
    me levantaré de mis cenizas
    y me transformaré en una nueva persona
    respiro en tu pesar y apaciguo tus nervios
    porque, deseo verte en paz y armonía siempre.

    Traducción por Mariela Cordero.

  • 3 poemas de Jamal E. Benhyaoun, poeta marroquí

    3 poemas de Jamal E. Benhyaoun, poeta marroquí

    Jamal E. Benhyaoun es un poeta marroquí. Es profesor titular de literatura inglesa y estudios culturales en la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán, Marruecos, y es autor de numerosas publicaciones en árabe e inglés, incluyendo Narración, Navegación y Colonialismo (Peter Lang 2006). Es profesor de poesía clásica y moderna y editor jefe de Poems on the Edge, una revista de poesía en línea y próximamente una antología de poemas. Su poesía tanto en árabe e inglés ha sido publicada en antologías y periódicos. Actualmente está traduciendo al árabe la obra de los aclamados poetas chinos Tian He y Meier. También es conocido por sus artículos de opinión y actualmente es director del grupo de investigación sobre literatura y traducciones interculturales. Ha participado en numerosos y prestigiosos festivales literarios, entre ellos LIFFT, cuya última edición tuvo lugar en Bakú, Azerbaiyán, en 2019.

    Libertad
    Mientras marchábamos con los dedos entrelazados… a veces
    las sombras oscilaban bajo los pinos y ramas colgantes
    ¿recuerdas cómo tropecé y salté como un niño
    y me dijiste
    «una rana no podría hacerlo mejor”…y nuestras risas chocaron con nuestros ecos
    nuestros egos se elevaron y nos volvimos suaves y ligeros.
    embalsamados en la luz del sol, luciendo frescos con  nuestras sonrisas etéreas por todas partes
    ¿recuerdas cuánto odiaba el chicle pero siempre deseaba oler el sabor azucarado de tu palma?
    ¡qué maravillosa fue la coincidencia entre tu cinta para el cabello y el color de mis ojos!
    los cielos se multiplicaron en cielos una y otra vez y nos sentimos libres…
    con las manos en los bolsillos,  y los hombros echados hacia atrás
    la respuesta estaba lista: perfectamente envuelta entre hojas marrones.
    sabía que la cena estaba sobre la mesa y que la tenue luz de la cocina proyectaba mi imagen sobre la pared, traicionando mi ausencia.
    por si acaso volvía a tropezar…
    por si acaso no tomo el tren aunque corra, corra y corra.
    “estaba contando las nubes que flotaban por encima de la casa»
    «miraba el cielo expandirse…»
    «¡qué poco convincente!», decía mi madre
    «estaba por aquí…»
    dije.

    Todo azul.
    Pinta el sol de azul
    por una vez
    planta algunos olivos al lado de la luna
    no dejes que las nubes sean solo nubes
    tu morada está entre el cielo y el océano
    a partir de ahí se empieza
    y le cuentas la historia de la creación a tu hijo
    en un sueño menos que un sueño
    sigue mi consejo
    ¡escúchala, escúchala!
    mientras ella se escapa corriendo en la distancia
    todavía puedes escucharla e implorarle
    permanecer tan cerca de ella como de la luna
    si yo fuera tú la coronaría con raros capullos de jazmín antiguo
    me gustaría que Orfeo gobernara a los pájaros
    y hacerla olvidar estas historias terrenales de vez en cuando
    aclararé mi voz dos veces y le cantaré por la tarde
    hasta que los ecos de mi canto tornen salvajes las aguas del Bósforo
    tu cielo debe seguir siendo azul
    sin una nube, ni una sola nube.

    La vida
    Mis esperanzas
    cuelgan de las ramas de olivo para contribuir por una vida mejor
    una vida como un río rápido
    refresca las rocas secas y los campos remotos
    brinda alegría a las mujeres que quieren sumergir sus pies en aguas espumantes
    invita al niño que todavía espera por un barco que lo lleve a navegar por los océanos de la fantasía
    un espejo cristalino
    para que una chica contemple su belleza más allá del tiempo
    el circo Maximus para ver la carrera de los gorriones
    y una pista de baile para exuberantes mariposas
    reinventa estrellas rutilantes en la superficie del agua
    mis esperanzas cuelgan en el armario
    entre una chaqueta y una camisa blanca
    esperando el momento, humedezco cada minuto como el rocío en las primeras horas
    fresco, perfumado y vivificante.
    son el botín que se guarda en el último cajón de la memoria del tiempo
    que se libera con cada suspiro, cada paso
    y con cada sueño anhelado que pinté en mi sueño que se despliega
    mis esperanzas son ilimitadas
    un imperio que se expande más allá de las fronteras
    envolviendo aguas antiguas y cielos sagrados.

    Traducción por Mariela Cordero.