José Pulido. Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945. Vive en Génova, Italia. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. En 1989 el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas.Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova.Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en Salamanca. En el 2018 y en el 2019 ha sido invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas en la Serie José Pulido pregunta.

Mermelada casera
El universo se mueve sobre el tejado
ondeando azules músculos
el huracán del tiempo se abalanza hacia al hueco donde habita
la locura pensada, sintiendo en cada quebranto los pormenores de la creación
Si no existieran supermercados tendría que salir a cazar
a esas bellezas de venados
y guardar carne seca dentro de mi habitación
y entonces -estoy especulando- necesitaría
sembrar unas cuantas flores en incómodos tiestos dentro de la casa
yo, incapaz de matar y estéril asesino en el sembrar
No es difícil estar en otro pueblo 
aunque carezcas de amistades y no hables el idioma
porque te conoces un poco a ti mismo y puedes dialogar con tus pensamientos coterráneos
pero implica una dosis de tristeza no poder saludar a la amiga que pasa a esta hora
en la otrora ciudad desguarnecida, frente a la que fue la puerta de tu casa, cuyos detalles jamás habrás notado
puede que haya tenido un adorno de bronce, puede que los ojos de la amiga estuviesen nublados
la mermelada que hacías en el lejano hogar
era, por lo tanto, mermelada casera
la mermelada que estás haciendo ahora
es nuestra casa,
con el dulce sopor de albaricoques yéndose
Un pan mediante y un cuchillo para untar, borraron las malas intuiciones, las menos acertadas
porque Magallanes, Marco Polo, Vasco Da Gama, Francis Drake, el almirante Nelson y cualquier otro navegante
tuvieron su lado positivo, como los que amabas en la infancia
cuando Salgari enviaba a Sandokán y a otros bucaneros en busca de emociones
¿Qué están haciendo esos piratas cada vez que llegan a una orilla?
¿Meten o sacan el baúl del tesoro?
No. Están sembrando naranjas según me comentó El Corsario Negro.
El escorbuto secaba y llagaba los cuerpos en el mar
aun comiendo blancuras de peces bendecidos
y solo con limones y naranjas pudieron combatir la hedionda muerte
dejar un naranjal en cada puerto, era la misión de los marinos
Y heme aquí divagando con una mermelada
una mermelada casera que es como un beso del amor materno
ensayando señales de ternura que ni siquiera doblega el más allá
Sin añoranzas, es simplemente un beso de naranja, durazno, albaricoque,
en un tarro semejante a otro
Sin embargo, hay momentos en que sorprende saber que por aquí
pasó y se detuvo, en el mismo lugar donde te has detenido
uno de esos personajes que conoces como si fuera tu familia
William Butler Yeats, por ejemplo, aunque era un andariego y podía estar diseminado en cualquier parte
Saber que nos hemos parado frente al mismo muelle con el mismo puente viejo arrumado detrás
me hace olvidar un poco que tengo que hablar en otro idioma
Escribo para darte una idea
No soy un encanto ni tengo un alma transparente que puedas observar 
si fuera planeta seria Saturno, nada respirable.

El extracto
Un anzuelo cae en lo profundo con la carnada de la esperanza
las personas jalan el sedal pescándose a sí mismas
ese dolor se llama desespero.
La vida es un camino hacia el vacío
el vacío nunca está afuera
todo creyente reza en sentido contrario
quien se sumerge en la oración descubre la poesía
Los ángeles pueden ser humanos durante unos minutos
se ignora si es un premio o un castigo
Y en ese minuto devoraba su primera mirada amorosa
y recorría el paisaje de unos labios
cuando todas las bocas olían a carrubio
Ninguna iglesia toca el verdadero cielo
porque el cielo es el hueco de la eternidad
y la eternidad es una ausencia
Una persona se zambulle en el pecho culposo de la vecindad
y sufre quien observa
El Arcángel Miguel cumple su jornada en otra dimensión
fugaces palomas lo atestiguan
no le está permitido bajar y descansar
el diablo es un trabajo

Poema al alcance de la mano
El carrito del supermercado desfigura su avance
como si naciera por cesárea
hubo una vez uno que tintineaba 
este carro encontró a dos ancianos y se los está llevando
abre un mar de frutas y verduras, de panes y galletas
los sabores que van a perecer te saludan
hay algo espiritual en la musitada ausencia de las ubres
todas las hambres sin saciar sueltan sus fantasmas
al otro lado de la alegría han de asustarse los dolores
habiendo tantos anaqueles
la señorita de la caja se ha quedado mirando pensamientos
el acelerador de partículas traza un círculo por debajo de la tierra
puede congelar los océanos con una gota 
y pulverizar con una chispa el Himalaya
El carrito toma muestras sagradas en planetas usados
y en lunas sin sonido
también recoge objetos indigentes para la dama de la noche
en esta verde soledad el horizonte es más distante
fluyen bosques ardillas y venados
colinas verdes grama recién cortada
los hombres lobo, los hombres cuervo, las tortugas originarias
danzan con el aliento bárbaro de la madrugada
y a veces asumen figuras de aire y roca
la luna era una pulpa transparente y tendría que llover
hay kachinas rajando embarazos de nubes
apurados por la insistente dance of the rain
aunque este prado no sufre de sequía
el chamán con cuernos de bisonte adolorido
dice saltando en la cascada de su sangre
“debes aprender a necesitar lo que no te parece necesario”
el acelerador transporta una partícula de un sitio a otro
sin pasar por el centro y eso es como viajar hacia el pasado
el niño Jesús no conoció los carritos que tintineaban
pero ahora la cajera dice: veintiuno con cuarenta
sin importar que existo
y estoy a punto de transitar sus ojos cuando entrego el dinero
aunque es obvio su poder congelador de mujer desvalida
Apolo sería pulverizado si ella odiara
La niebla cubre todo
para que nadie vea quién ha bajado
o quién ha subido
¿qué es un conejo?
mascota o comida
celaje o paisaje
el mirar rosado encendido apagado
he ahí un misterio encendido rosado
y no preguntes por el ornitorrinco
¿por qué la primera mujer rechazó al padre Adán?
¿fue por su posición en el acto amoroso o por su posición
como primer hombre nacido del aliento divino?
Adán carecía de sexualidad
Lilith poseía un elevado gusto
Llueve y el pequeño conejo
come su hierba en paz
aprovecha que el halcón no vuela bajo el agua
el conejo mordisquea el corazón de la humedad
y en la cascada de su sangre
es un recuerdo de las praderas
un parpadeo de los atardeceres más universales
un conejo puede ser todo lo que sientes al mirarlo
pero nunca sabrás en realidad
por qué ha venido
liberar la dignidad que habita en cada hecho
y en cada cosa
pongamos más bien “en cada frase”
es una función no obligatoria
de la poesía
hay que enfermar a todos estos desgraciados
con el virus de la verdad
y no te esfuerces con el ornitorrinco
trata de concentrarte en el conejo
¿qué cosa es un conejo?
¿Por qué Caín mató al primer hermano
que retoñó en el cosmos?
Caín fue marcado para que nadie lo matara
¿Quién hizo a esos seres capaces de matarlo?
¿Quién creó a la mujer que tuvo los hijos de Caín?
no es posible explicar a Dios
solo puedes caminar con él
es como querer amarrar el agua
La poesía no es un estertor
no es un grito pidiendo ayuda
no es un gemido adocenado
la poesía no es un lamento
la poesía no surge de alguien en particular
porque nació a la par de la luz de la existencia
puede congelar y pulverizar
con la gota o la chispa de una imagen
la poesía a veces es una marginada maldición
para aquellos que solo entienden
la mitad de la mitad de nada
lo paradójico del ornitorrinco
es algo inasible para la mediocridad
si no tienes kachinas que te ayuden
lee hasta que te sangren las razones
lee hasta encontrarte en el futuro
con el acelerador de partículas que tintineaba
en las soporíferas ausencias de las dos de la tarde.

Estos poemas pertenecen al poemario inédito  “Hablar puede ser extraño”.