Etiqueta: poesía venezolana

  • Tríptico coloquial de Alejandro Sebastiani Verlezza #PoesíaVenezolana

    Tríptico coloquial de Alejandro Sebastiani Verlezza #PoesíaVenezolana

    Alejandro Sebastiani Verlezza (Caracas, 1982) es poeta, con incursiones en las artes visuales. Ha publicado una plaquette: Posdatas (El Pez Soluble, 2009), el diario Derivas (bid & co, 2013) y dos poemarios: Canción de la encrucijada (Editorial Eclepsidra, 2016) y Partir (OT Editores, 2018); aparece en las siguientes compilaciones: Voces nuevas 2005-2006 (Celarg, narrativa), Voces nuevas  2006-2007 (Celarg, ensayo), 102 Poetas. Jamming (OT Editores, 2014), Tiempos grotescos (UNAM, México, 2015) y Nuevo país de las letras (Banesco, Caracas, 2016); ha preparado la antología poética Del fluir de Santos López (Madrid, Kalathos Ediciones, 2016) y la compilación de ensayos La otra locura de Armando Rojas Guardia (bid & co, 2017); en coautoría con Adalber Salas Hernández ha preparado dos antologías de poesía venezolana: Tramas cruzadas, destinos comunes (Común Presencia Editores, 2013) y Destinos portátiles (Vallejo & Co, 2015).


    Tríptico coloquial

    Sobre un epigrama de Ernesto Cardenal:
    y la que no se dejó amar
    pues se quedó sin ser amada

    e basta!

    Antonio y Cleopatra (fragmento)

    –ah, mi oscura tumba, ningún amigo me verá yacer.
    –tendrás que vértelas con el tesorero.
    –dime: dónde está ella ahora.
    –los dioses te abandonan, ¿qué te dice el cuerpo?
    –¡oh!

    Con Emily Dickinson
    (a truly love call)

    te lo quiero recordar
    solo por si acaso:

    en ocasiones con el corazón
    rara vez con el alma
    muy poco con la fuerza del cuerpo
    casi nadie puede amar con Todo

    y qué le vamos a hacer

    sino recoger los guijarros
    y dejarlos otra vez en su andar

    tan lentísimo
    y proclive al i n f i n i t o

  • 4 poemas inéditos de Belkys Arredondo Olivo #PoesíaVenezolana

    4 poemas inéditos de Belkys Arredondo Olivo #PoesíaVenezolana

    Belkys Arredondo Olivo nació en Caracas, Venezuela. Poeta, periodista y editora, formó parte de talleres literarios del Celarg (Centro de estudios latinoamericano Rómulo Gallegos) y perteneció al grupo literario Tokonoma.

    Ha publicado Sagita (1998), Abecedario roto (1999), De un grano de arena saldrá un pájaro (2001), Cóncavo (2005) a ras del vidrio con el cual obtuvo el 1er Premio Latinoamericano José Rafael Pocaterra (2006), El llamado de los grillos (2010) y Cayenas (2016). Galardonada con la Medalla internacional de poesía Vicente Gerbasi 2012 otorgada por el Círculo de Escritores de Venezuela por su trayectoria.

    La poeta venezolana Belkys Arredondo

    Ha coordinado talleres de poesía en el Centro de Estudios Latinoamericano Rómulo Gallegos y participado en diferentes ámbitos y encuentros internacionales de poetas. Su obra ha sido publicada en México, Salvador, España, Brasil y EEUU en antologías de poesía venezolana. 


    Abierta

    Este corazón insaciable
    que se pega a los árboles
    y se pone sus ramas

    este corazón insaciable
    de ojos abiertos
    que oye la caída del fruto

    Este corazón insaciable
    que no se mira
    atento a los llamados

    me ha dado desnudez
    cuando mi frente se inclina.

    Advertencia

    Descubre que los violines no son rojos
    que los metálicos no escupen fuego
    que las puertas siempre prohíben
    que el frío incinera
    que el hambre se olvida
    que matan, que pueden matar

    Escucha el artilugio en las costillas de los árboles
    que la violencia es un encargo, la de galápagos verdes
    que las puertas sin dinteles protegen las heridas
    las del amor también
    que matan, que pueden matar.

    El agujero

    Se acerca sin el abrazo,
    sin la voz suave en los bordes
    sin la sonrisa y el cariño simple.

    No es posible, le dice
    y una música amanecida la envuelve
    con la misma canción de los trenes y sus estaciones
    la misma de las carreteras y los aeropuertos.

    Debajo de las rodillas todavía la ternura
    la que ovilla el amor.
    Se lo imagina noble para que vuelva
    y detenga lo oscuro que la nombra.

    (No expliques)

    No me amas.

    El desarraigo
    no tiene recuerdos
    es
    una caja blanca
    por dentro
    y por fuera.

  • 2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    2 poemas de Santos López #PoesíaVenezolana

    Santos López (Mesa de Guanipa, Venezuela, 1955) ha publicado los poemarios: Otras costumbres (1980), Alguna luz, alguna ausencia (1981), Mas doliendo ya (1984), Entre regiones (1984), Soy el animal que creo (1987), El libro de la tribu (1992), Los buscadores de agua (1999), El cielo entre cenizas (2004), Le Ciel en cendres, edición bilingüe español-francés (2004), Soy el animal que creo. Antología (2004), I cercatore d’acqua, edición bilingüe español-italiano (2008), El libro de la tribu (reedición 2014), La Barata (2015), Del fluir. Poesía escogida (2016), Azar de almendra (2016) y Canto de luz negra (2018).

    Recibió el Premio Municipal de Poesía de Caracas en 1987 y en 2001 y sus poemas han sido traducidos al inglés, alemán, francés, chino, coreano e italiano. Ha participado como poeta y conferencista invitado en festivales y encuentros literarios en España, Portugal, Francia, Colombia, Cuba, México, Chile, Bélgica, Benin, Austria y Estados Unidos de Norteamérica.

    Editor, periodista y gerente cultural, es director-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde (fundada en 1990), institución con la que realizó 12 ediciones de la Semana Internacional de la Poesía de Caracas; y también director y creador del Festival Internacional de Tradiciones Afroamericanas (FITA), Asociación Civil sin fines de lucro con la que cristalizó 5 ediciones del festival.


    Mandamiento

    Hágase la luz negra de mis antepasados lobos
    Que se bañaban en el mar y copularon con culebras;
    Íntimos vivieron en el abismo, en la leche,
    En la noche de su agujero fulminado e inmenso.

    Ninguna luz brilla en la cara de lo profundo del mar,
    Pero las aguas ceden y los pedazos de tierra
    Al sexto día buscan el hálito de los dioses:
    (Cuanta más leña hay, más fuerte es el fuego)

    Manchas nebulosas circulares con rehiletes,
    Espirales y anillos. Estrellas y más estrellas
    Como puntos de cielo punzó. El cuerpo nada
    Hace por sí mismo, basta ver un cadáver.

    Hágase la luz negra sobre la puerta de Occidente,
    Aquí, cuando Hércules y Equidna ensoñaron
    Y dieron a luz siete angípedos gigantes, razas
    De ojos llameantes y resolución firme.

    Así comenzó esta nativa desgracia, este vértigo,
    Donde sólo encuentras noche y más noche.
    Y pasamos por alto la embriaguez del trance,
    El temblor del mundo, esa su armonía

    Es un goteo que insiste hasta el infinito.
    Hágase la luz negra de mis antepasados equinos,
    De patas rojas que recorrieron cielo y cementerio:
    Piramidal, funesta de la tierra nacida sombra;

    Y circular, dichosa del sol como un sonido.
    La cabeza del caballo es el amanecer, su lomo
    Es el día empinado y su relincho, un relámpago.
    Antepasados míos, canten ahora para mí…

    Pájaro Azafrán

    I

    mi corazón ha visto
    el menos visto
    el más vistoso pájaro
    allá arriba
    su poder para cantar
    en silencioso clamor
    no es deleite encima
    de vida ni de nada
    ¿qué oigo?
    ¿qué quieres decirme?
    si es capullo o calavera
    pétalo o médula con miel
    tu amor deshuesado mestizo
    rosa enferma con gusano
    anda y dilo de una vez
    en gerundio o presente
    deja ese barrido de hojas secas
    sin vocales
    cúbreme de arcilla
    con tus alas
    entretanto
    veo la burbuja de la infancia
    flotar
    he visto lo que no puede verse
    para no decirlo con lengua
    ni con gagueo
    pero sí sobre los filos
    con hojillas curvas
    con flores pintadas en paredes
    contra toda lluvia de junio
    boca lamosa
    para pedir y mendigar amor
    y amparo

    he amado este pájaro
    sin razón
    lo mismo da
    -por las noches
    por oscuro
    por oír el mundo delante-
    sin preguntar si es jaguar
    si rosa o negrísimo
    con gozo y con rabia
    como niño
    desamparado en un hilo
    mientras mi madre envejecía
    mi madre fue también un pájaro
    que abanicó sus alas
    sin barullo ni indecible amargo
    con susurro
    titilo suave
    y con un beso en la frente
    gorjeo que dice y bendice
    con venenoso cantar
    pájaro
    azafrán
    canta
    toda
    la noche
    al amor
    escondido
    del amor

    II

    mi corazón ha visto
    un pájaro desnudo allá arriba
    balanceado en una rama
    de la aurora
    la entonces acacia
    con sus largos tires de hojas
    -mi corazón no desmiente
    lo que ha visto-
    erguido en majestad
    en su aire de mañana
    recién salido del sueño
    en luz azafrán
    este pájaro joven
    con años de deseos
    llamado mujer de veintisiete
    pura
    inocente
    con sed
    traza su augurio en mi destino
    es así como yo temía su canto
    garganta de sol rarísima
    se podría decir
    la lengua tibia de una santa
    que pasa su cuchillo
    como boca en mi boca
    y lame mi borracho beso
    babea y fulmina
    mis portales y ventanas
    ¿qué cantaba con vicio
    este pájaro
    haciendo público su amor?
    ¿era su propósito
    regresarme a mi destino?
    ojalá sea yo de nombre alguien
    pescador en tierra
    o cualquier otro desconocido

    años de deseos tiene
    este pájaro desnudo
    buscándome
    ha esperado en esta acacia
    y me seduce sin miserias
    bebe en mi brisa de pulmón
    saca engrudo de mis entrañas
    complaciente en cuerpo joven
    pellizca párpados
    ahora me lleva en su aleteo
    en una muerte fina y doble
    así almendra
    sicigia que vuela y revuela
    de uno a otro oriente

    (Incompleto)


    Estos poemas pertenecen al poemario Canto de luz negra (2018)

  • 3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Gabriela Rosas #PoesíaVenezolana

    Gabriela Rosas es poeta y ha publicado los poemarios La mudanza (1999) y Agosto interminable (2008) en Editorial Eclepsidra; Blandos (2013) en Editorial El Pez Soluble, y Quebrantos (2015) en Ediciones del Movimiento. Ganadora del Primer Premio Nacional de Poesía para Jóvenes Juan Antonio Pérez Bonalde (1995) y del Primer Premio de la Bienal Nacional de Literatura Lydda Franco Farías (2014) mención poesía, ha sido incluida en antologías en Venezuela y otros países, así como traducida al francés, italiano, griego, inglés, catalán, alemán y portugués. Colabora con medios impresos y digitales de Venezuela y otros países. Desde el año 2015 lleva adelante el programa Poesía en el aula, iniciativa sin fines de lucro que busca promover la lectura de poesía en las aulas venezolanas desde temprana edad como eje transformador en la educación. Es editora del Stand Up Poetry del portal Inspirulina y de la sección de Joven Poesía de Venezuela de Letralia.

    La poeta venezolana Gabriela Rosas. Foto: Miguel Díaz

    Pusiste dentro tus hormigas

    cerraste las manos en lo blanco de la voz

    escuché una palabra parecida al amor

    no pude quedarme.

    Las mentiras,  la ropa, las viejas palabras.

    Todo lo que fue, se quedó sin manos.

    Para amar de nuevo tuve que vaciarme.

    Objetos personales

    I

    Un paraguas

    dos años sin flores

    un diario sin terminar

    un recuerdo donde eras mío sin balcones

    toda la ternura que era entre tus brazos

    tuve que olvidar que las palabras

    son carroña para la gente herida

    y  no pude salvarme

    nos  amamos

    pero estábamos muertos desde el principio.

    II

    Te recuerdo como a una escalera

    un botón de apagado

    un lápiz sin punta

    un libro enfermo

    una hoja rayada

    te recuerdo en lo pequeño de las cosas

    pero haciéndome daño.

    III

    No sé cómo arrastrar a la gente vacía

    debes enseñarme

    cómo lo hace ella.

    IV

    Mientes como un marido.

  • 3 poemas de Kira Kariakin #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Kira Kariakin #PoesíaVenezolana

    Kira Kariakin (Caracas, 1966) ha formado parte de los talleres de poesía de Armando Rojas Guardia, Edda Armas, Cecilia Ortiz, Santos López e Igor Barreto, así como del de traducción literaria de Luis Miguel Isava. Es co-fundadora y co-organizadora del Jamming Poético, realizado desde el 2011 en el Ateneo de Caracas, en ferias de libros y en otros centros culturales.

    Ha publicado los poemarios Nuevos Arbitrios (Taller editorial «El pez soluble», 2011), y En medio del blanco (OT Editores, 2014). El sol de la ceguera, su próximo poemario, está en proceso de publicacion.

    Fue parte del equipo editor de 102 poetas Jamming (OT editores, 2014) y Cien mujeres contra la violencia de género (Fundavag, 2015) así como autora del blog k-minos.com desde el 2001. Poemas, cuentos y crónicas de su autoría pueden encontrarse en distintas publicaciones digitales.


    Luego de comprobar

    las ataduras

    de consolidarlas

    escapo

    mis huidas

    no esquivan nada

    ni me alejan

    huyo

    por adicción

    y por ello

    sin resistencia

    regreso

    siempre

    Tengo un hueco en el corazón

    es seco y oscuro

    si introduzco un dedo

    siento la aspereza

    de la arena oculta

    de mis sequías

    y la negrura densa

    que aprieta

    como una boa

    insomne e insatisfecha

    mi corazón

    es tuerto de sentimiento

    el viento en él no encuentra nido

    ni la luz reposo

    yo vivo con un hueco ciego

    en el pecho

    Mi día es denso

    está lleno de adioses

    porque la muerte

    se asoma

    sin pausas

    es un veneno

    la savia de la hiedra del insomnio

    la piedra en el corazón de mis miedos

    huyo de ella

    intentando ser solar

    mientras retengo en mis manos

    alientos

    que me empujan

    tajantes

    y me curan


    Estos poemas pertenecen al libro En medio del blanco (OT editores, 2014).

  • 3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Victoria Benarroch #PoesíaVenezolana

    Victoria Benarroch (Venezuela, 1962) es educadora con estudios en psicología y psicoanálisis. Tiene estudios igualmente de fotografía y dibujo a plumilla. Ha sido fundadora y directora del prematernal Tip-Tipot de Hebraica (Caracas, 1992-2001) y directora de la prueba piloto de la primera metodología para libros de vida dirigidos a infantes de casas hogares en Venezuela, creando un método innovador que se publica en Panamá en el libro Mi libro de vida – Un espacio para cada historia (Ediciones Grupo Tei). Actualmente se desempeña como asesora psicoeducativa a nivel individual, familiar e institucional.

    Participó en el taller de poesía del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, 2001-2002) dictado por la poeta María Antonieta Flores. Realizó estudios de especialización de escritura en el Instituto de Escritura Creativa (Icrea) en 2002 y 2003. Poemas suyos acompañaron el trabajo de J. J. Castro en la exposición Apuntes para una retrospectiva 1954-2003, realizada en el Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas (Mes de la Fotografía, 2004). Una selección de sus poemas aparece en la antología Voces nuevas (2001-2002), del Celarg. Ha publicado el poemario Entretejido (Editorial Eclepsidra, 2007). Es miembro de la Asociación de Escritores de Lengua Castellana de Israel (Aielc).

    Muestras de su obra poética han aparecido en varias revistas venezolanas e internacionales y ha participado en varias lecturas de poesía. En 2015 publicó La memoria de los trenes (Eclepsidra) y la segunda edición de Entretejido (Ediciones Grupo Tei). Participó en el Festival internacional de poesía Ars Amandi 2018 y en el festival de poesía del Salvador en la ciudad de Panamá 2018.


    A la memoria de las montañas de mi pueblo
    desciende
    una letra del salmo
    protégeme
    de la quietud de los pájaros
    del olvido de la piel
    que me hace rezar mientras transito.

    Desde el silencio de cada vagón
    deshojas la ternura
    nombras la tristeza
    elevas la sombra de una perla
    que teje la ausencia
    y descubre el misterio de su luz.

    A la orilla y cubierta de noches
    agradecí el éxodo
    y todos los silencios sembrados
    en cada estación
    donde el tren no se detuvo
    para poder continuar
    en el vagido de los rieles
    y salvar su memoria cada amanecer.

    Poemas contenidos en el poemario De La memoria de los Trenes, Editorial Eclepsidra (2015)

  • 3 poemas de Carmen Verde Arocha #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmen Verde Arocha #PoesíaVenezolana

    Carmen Verde Arocha  (Caracas, Venezuela, 1967) es poeta, editora y gerente cultural. Licenciada en Letras (UCAB, 1991) y cursante de estudios de Maestría en Historia de Venezuela en la UCAB es también miembro fundador y directora de la Editorial Eclepsidra de Caracas (creada en 1994) y Profesora de la Universidad Metropolitana y de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. 

    Su obra incluye libros tanto de ensayo como de poesía:

    Ensayo:  

    • Cómo editar y publicar un libro.  El dilema del autor (Caracas, 1° edición, 2013- 2° edición, 2017)
    • El quejido trágico en Herrera Luque (Caracas, 1992)

    Poesía:

    • Cuira  ((1° edición, 1997- 2° edición, 1998)
    • Magdalena en Ginebra (México, 1997)
    • Amentia (1999. Premio Contraloría General de la República)
    • Mieles (2003)
    • Mieles Poesía reunida (2005)
    • En el jardín de Kori (2015)
    • Canción gótica (2016)
    • Antología: Juan Liscano, Poesía selecta (1939-2000). Selección y prólogo de Carmen Verde Arocha y Rafael Arráiz Lucca. (España, 2015). 

    Hada tierra

    ¿De qué manera duele el vientre de una mujer
    que no ha parido?

    Mi rostro mojado por el mar
    oculto entre los pechos de mi madre

    Tristeza o fatiga en el centro del cielo
    y una melancólica hora que acobarda

    Las manos enrojecidas de tanto trabajar la tierra
    El sabor a parir llega a través de la placenta
    Agrio como la orina de una cabra

    La tierra bosteza siempre igual
    Lo distinto es cómo tocamos el vientre
    con los ojos
    la carne en los huesos
    la semilla en la vejez
    y a veces con las manos

    Difícil hallar la llave materna ¿Me comprendes?
    Vivir tiene sentido y estar muerto también

    – EN EL JARDÍN DE KORI. Caracas, 2015)

    La concubina (segunda versión)

    El amor
    siempre lo sueño
    con un pájaro en los dientes
    y el aire eleva
    una a una sus plumas

    Esto ocurre en el alma

    – CANCIÓN GÓTICA. Caracas, Gisela Cappellin Ediciones, 2017

    (Fragmentos)

    Tengo arenas en el iris

    Vestida de novia
    o de siempre
    avanzo
    sin un velo
    que proteja los ojos
    del ayer
    de una niña de mármol
    y veo todo
    todo lo que es fábula
    con lágrimas de muerte
    de manos quemadas
    como quien avanza
    después de muchas leguas
    de fuego
    del fuego de mi infancia
    la infancia que soñó mi padre
    padre por eso el cielo
    es indiferente
    dime cómo debo recordar
    tus ojos de odios
    el jueves de un diciembre
    de lluvias dulces
    sin la invocación de un niño Jesús
    que vengara la tristeza

    Nuestra infancia tiene algo de sepulcro
    y la adolescencia
    esa momia que halla una herida
    en la oración
    oración que evoco en este verde
    silencio de labios terracota
    plenitud
    de medias nylon
    en piernas de pétalos yermos

    – MAGDALENA EN GINEBRA, Ciudad de México, 1997
  • 3 poemas inéditos de Ana María Hurtado #PoesíaVenezolana

    3 poemas inéditos de Ana María Hurtado #PoesíaVenezolana

    Ana María Hurtado nació en Caracas, poeta, escritora, ensayista y médico psiquiatra y psicoterapeuta. Ha colaborado en diversas revistas y páginas literarias,de arte,  psicoanálisis y de psicología junguiana. Asiste al taller de poesía de Armando Rojas Guardia.

    Autora de varios poemarios inéditos, tiene dos libros publicados: La fiesta de los náufragos (Editorial Diosa Blanca 2015) y El beso del arcángel (Oscar Todtmann Editores, 2018), este último en coautoría con el poeta colombiano Leonardo Torres.


    en mí no hay horizonte

    solo un lagar extenso

    donde  mi pulpa es triturada

    sometida a la intemperie y al declive

    el jugo de mis vísceras

    caliente y asustado

    a veces se hace agrio

    otras veces fulgura

    se fermenta

    sin anhelar la luz

    exhibe la piel dorada

    al fondo

    en la penumbra

    la manzana inventó el pecado original

     la gravedad

     el veneno y el sueño de Blanca Nieves

     y ahora vedla

     yace tan redonda y tranquila

     como inocente

     olvidada de su piel y del árbol que en ella muere…

    su mirada descubre la delicadeza de mi abismo

    mi alma blanda y sinuosa

    el más allá del árbol de la vida


    Textos pertenecientes al poemario inédito El árbol que en ella muere.

  • 3 poemas de Carmen Cristina Wolf #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Carmen Cristina Wolf #PoesíaVenezolana

    Carmen Cristina Wolf nació en Caracas, Venezuela, en 1953. Es poeta, ensayista, editora y correctora de estilo. Directora del Círculo de Escritores de Venezuela, su obra poética publicada comprende Fragmentos de isla, Prisión abierta, Canto al Hombre, Canto al Amor Divino, Atavios, Escribe un poema para mí, Huésped del Amanecer, La Llama Incesante. Ensayos: Vida y Escritura; Sobre el Apocalipsis (entrevista a Josefina Chacín Ducharme). En co-autoría: Travesía del alma (Doce escritoras con Teresa); Santa Teresa de Ávila (Poemario en conmemoración del quinto centenario de su nacimiento).


    PROMESA

    Traje conmigo algunas piedras de la ciudad perdida
    y un puñado de versos sin destino
               
    Respirar  lo imposible, sin esperar noticias
    recrearse en la experiencia de la sed
    El oleaje aparenta una  conversación con las otras máscaras        
     
    Mejor no oír su voz, quebrantaría el inquieto sosiego del mar
    Si los sueños dejaran de serlo se  perdería el gozo de la promesa
               
    La espera, un eterno comienzo
     
    Miré en celaje el vuelo de tus cabellos a través de la vidriera
     
    Recé para que no fueras tú. Así nunca te poseería del todo
     
    El  vuelo del alma no debe caer abatido en la piedra más honda.
     
    El oficio, aguardar
    en la ciudad que se abre al horizonte

    AUSENCIA

    Los minerales permanecían mudos
    sus contornos buscaban las formas

    −aún no había tonos verdes

    El germen de conciencia
    se dejaba ceñir por los océanos

    Él se acercó, tenía atisbos de aurora en su mirada
    mis manos fueron el refugio exacto de sus cabellos
    un temblor de sangre abrasó mis entrañas

    Desde entonces −cuando regreso al mundo−
    Vuelvo a sentir los pasos de su ausencia

    ATAVÍO DE LA MEMORIA

    Él nombraba las cosas con sonidos graves y conocí la risa

    su porte recordaba el vuelo del albatros y el tornasol del tigre

    Íbamos los dos solos intensamente unidos

    Desde entonces, asistí innumerables veces a nuestro nacimiento
    Alguna vez vuelve el esplendor

    Espero que regrese su mirada de mineral profundo


    Poemas pertenecientes al libro Atavíos, Editorial El Pez Soluble, 2006. 

  • 3 poemas de Moraima Guanipa  #PoesíaVenezolana

    3 poemas de Moraima Guanipa #PoesíaVenezolana

    Moraima Guanipa (1961) es poeta, periodista y docente de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una Maestría en Literatura Venezolana. Por más de dos décadas ejerció como periodista especializada en información cultural y como colaboradora en diversos diarios y revistas venezolanos. Es autora del libro Hechura de silencio: Una aproximación al Ars Poética de Rafael Cadenas (Fondo Editorial Humanidades y Educación, UCV, 2002) y su trabajo poético ha sido publicado en los libros La jaula de la sibila (Editorial Eclepsidra, 2001), Bogares (Fondo Editorial 60 años Contraloría General de la República, 1998), y las plaquettes Bodegones (Editorial La Espada Rota, 2011), Voces de Sequía (Editorial La Espada Rota, 1999) y Ser de agua (1997).

    La poeta venezolana Moraima Guanipa

    BOGARES

    En esta noche de luna huida
    tú la inventas con tu cuerpo
    desnudo
    erizado en el frío que no sientes.
    Tu pálpito dejó de ser de esta tierra.
    Has ganado la levedad de lo nocturno,
    su silencio.
    Lenguas mudas lamen sin prisa las arenas,
    luces dubitativas saben cortar el perfil de un ave,
    rumores de hojas se deslizan como cuchillos afilados sobre las piedras.
    La luz se vuelve polvo para amarte.
    Cierra los ojos a la vida insatisfecha de los bosques,
    seca tu sudor,
    cede a las palpitaciones, no de las ninfas engañosas,
    a las del torrente que nace en tus sienes.
    Entrégate a este bogar
    que habrá de llevarte
    corrientes abajo
    hacia el lecho definitivo.
    El temido abismo
    mostrará tu imagen sumergida
    ajena a las flores y al tiempo.
    Desnudo ya, desembarazado de ti
    Ya.

    LECCIÓN DE ESTRELLAS

    Para que la noche nos diga
    de la ruina y el embeleso
    hemos de callar
    y
    como los poetas
    prestarle oídos
    a las constelaciones.
    Aquella estrella,
    su resplandor agónico
    tiembla desde sus años luz.
    Ser como ellas,
    morir
    y permanecer.
    Ser
    brillo perenne esta noche,
    mañana, presencia efímera.
    Sólo el temblor nos resguarda.

    *

    Y yo en ti
    prendida
    y yo en ti
    ardida
    toda susurros
    aire leve que la luna envidia
    rumor de hojas que la noche levanta.
    Y yo en ti
    amanecida
    y yo en ti
    escrita.


    Poemas del libro Bogares (Fondo Editorial 60 años de la Contraloría General de la República, Caracas, 1998)