Etiqueta: poesía

  • Reflexiona con un poema de… Victoria Ash

    Reflexiona con un poema de… Victoria Ash

    Las dos citas de la poeta Victoria Ash que se pueden encontrar en su blog Detrás de la piel las he querido destacar por un motivo:

    Nos enfrentamos a días muy duros en cuanto a lo sentimental, a la soledad, al frío, a la ausencia. La realidad actual inundada de pantallas nos lo va a ocultar y nos engañará con publifelicidad gritando a los cuatro vientos lo felices que somos todos.

    Estas citas de Victoria Ash nos recuerdan que el mejor regalo que podemos hacer a la gente que nos rodea es despegar la mirada del móvil y ofrecerles un abrazo, unas palabras y una sonrisa.

    Abrazos, palabras y sonrisas frente a frente y no mediante emoticonos o gifs es lo que realmente puede llenar de calor y de bienestar a los que están a nuestro alrededor, sean o no familia.

  • El símbolo como recurso literario (2): funciones del símbolo

    El símbolo como recurso literario (2): funciones del símbolo

    En el artículo anterior se trató de definir el símbolo en literatura mediante las enseñanzas del profesor Juan Victorio y del diccionario de términos literarios de Demetrio Estébanez Calderón, relacionándolas con el concepto de inconsciente colectivo de Carl Gustav Jung. En este artículo analizaremos más detalladamente las funciones, lo que nos alejará momentáneamente de la composición poética para adentrarnos en otras ciencias como la filosofía, la psicología o la antropología. Recordemos que el símbolo, según Jung, representa “algo vago, desconocido u oculto para nosotros” (1984: 17), por lo tanto sus funciones van a ser complejas y difíciles de determinar.

    Funciones del símbolo

    Para los hermeneutas de la creación literaria existe una función estética, porque es una figura retórica. El placer estético sería la función principal no ya del símbolo, sino de la poesía o del arte mismo. Según Sigmund Freud, “el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga de tensiones dadas en nuestra alma”. Pero la poesía no sólo es estética, y Estábanez Calderón enumera cuatro funciones más que suscitan gran interés: “gnoseológica, develadora, comunicativa y unificadora”.

    Función gnoseológica

    La función gnoseológica está asociada a la vertiente filosófica que estudia el origen y alcance del conocimiento, luego se entiende que el símbolo, en este caso, el símbolo poético, es un elemento clave para profundizar en el conocimiento humano hasta límites insospechables. Ya en teorías clásicas, la poesía (que entonces no era un género aparte, sino que era lo que hoy llamamos “literatura”) tenía una función educativa y los poetas eran reconocidos como autoridades en problemas filosóficos. Platón, en el Protágoras, decía: “Creo yo, Sócrates, que, para un hombre, parte importantísima de su educación es ser entendido en poesía. Es decir ser capaz de comprender lo que dicen los poetas, lo que está bien y lo que no […]” (Domínguez Caparrós, 2009: 55).

    La manera en que trabaja el símbolo para esta finalidad es compleja y con objetivos diversos. Como dice Estébanez Calderón (p. 989), “entre los rasgos caracterizadores […] está el ser elemento mediador entre una realidad sensible (agua, fuego, árbol) o abstracta (una figura geométrica, un número, una imagen onírica, etc.) y su sentido profundo, indefinible, al que sustituye y se ofrece como intuición o presentimiento. El símbolo cumple, pues, con una función exploradora de lo desconocido, oculto e inefable. En este sentido, Jung cree que la función original del símbolo sería, precisamente, «la revelación existencial del hombre a sí mismo, a través de una experiencia cosmológica»”.

    La particularidad está en el aspecto reflexivo, tanto por la inducción a la reflexión propiamente dicha, como por el dirigirse hacia uno mismo. Si se trata de aprender de la naturaleza, es decir, de lo que nos rodea, del “todo”, es irrefutable la aceptación de que formamos parte de ella. Ernst Cassirer da cuenta de estos dos aspectos, la intrínseca unión a la naturaleza y la particularidad reflexiva en el caso del ser humano, y en esto la autoridad concerniente es la Biología. Baste con el siguiente apunte suyo: según el biólogo Johannes von Uexküll, “la realidad no es una cosa única y homogénea; se halla inmensamente diversificada, poseyendo tantos esquemas y patrones diferentes cuantos diferentes organismos hay. […] En el mundo de una mosca, dice Uexküll, encontramos “cosas de mosca” […]”. Evitando la interpretación psicológica, se deduce que conociendo la estructura anatómica de un ser vivo, se pueden reconstruir sus experiencias, su realidad. Cada organismo está coordinado con su ambiente, y posee un sistema “receptor” y un sistema “efector”, que cooperan entre sí en un “círculo funcional”. En el hombre, sin embargo, aunque no constituya una excepción, hay una característica nueva: “Su círculo funcional no sólo se ha ampliado cuantitativamente sino que ha sufrido también un cambio cualitativo”, un nuevo método, un eslabón intermedio llamado “sistema simbólico”. Las reacciones humanas ya no son directas e inmediatas, sino que pueden interrumpirse y demorarse en un proceso lento y complicado de pensamiento. El hombre “ya no vive solamente en un universo físico sino en un universo simbólico. […] El hombre no puede enfrentarse ya con la realidad de un modo inmediato; no puede verla […] cara a cara. […] En lugar de tratar con las cosas mismas […] conversa constantemente consigo mismo. Se ha envuelto en formas lingüísticas, en imágenes artísticas, en símbolos míticos o en ritos religiosos, en tal forma que no puede ver o conocer nada sino a través de la interposición de este mundo artificial” (Cassirer, 1994: 45-48). El antropólogo llega a definir el ser humano no como animal racional, sino como animal simbólico (homo symbolicus, que llama Gilbert Durand).

    Luego, como animales, incoerciblemente estamos dentro de la naturaleza, y nuestro espíritu también, precisando éste la “traducción” interior en símbolos de lo que se conoce en el exterior a través de los sentidos. El conocimiento –gnosis, γνῶσις- del mundo externo se produce desde lo interno. Es por eso que tantas corrientes filosóficas proyecten el aprendizaje hacia el interior, siendo primordialmente el interior del individuo la fuente de la sabiduría[1]. Ya en la filosofía presocrática, se exigía la autorreflexión como medio de aprehender la realidad y comprenderla. Heráclito caracterizaba toda su filosofía con dos palabras: ἐδιζησάμην ἐμεωτόν (“me he buscado a mí mismo”). El hombre es una criatura en busca de sí misma. Para estoicos como Marco Aurelio[2], “lo que al hombre le viene desde fuera es nulo y vano; su esencia no depende de las circunstancias externas […] Lo único que importa es la tendencia, la actitud interna del alma”. Esa búsqueda es esencial y persigue un fin, pues “Quien vive en armonía consigo mismo, con su demonio, vive en armonía con el universo, pues ambos, el orden universal y el orden personal, no son sino expresiones y manifestaciones diferentes de un principio común subyacente” (Cassirer, 1994: 23-24). Platón coincide también que, en la búsqueda del conocimiento, éste no viene de fuera, sino a través de la autorreflexión o el razonamiento personal. En su diálogo Teeteto, apunta:

    Sócrates. – Los hombres y los animales, desde el momento del nacimiento, tienen por naturaleza la posibilidad de percibir todas aquellas impresiones que llegan al alma por medio del cuerpo. Pero las reflexiones acerca de éstas, en relación con su ser y utilidad, sólo sobreviven con dificultad y en el curso del tiempo. Y las personas que llegan a tenerlas sólo lo consiguen gracias a muchos esfuerzos y después de un largo período de formación. ¿No es así?

    Teeteto. – Enteramente de acuerdo.

    […]

    Sócrates. – Por consiguiente, el saber no radica en nuestras impresiones, sino en el razonamiento que hacemos acerca de éstas. […][3]

    Anteriormente se dijo que la poesía o el arte eran formas de conocimiento (Protágoras). Aquí estriba la función gnoseológica del símbolo poético en relación con la autorreflexión: el conocimiento del mundo, que sólo puede aprehenderse desde el interior, sobrevive como impresiones simbólicas de sensaciones, que podrán ser expresadas por el artista en ese mismo código interno. G. W. F. Hegel, en su Introducción a la estética, trata este tema al cuestionarse qué es lo bello, porque compara, en primera instancia, qué es superior, si lo bello natural o lo bello artístico. Afirma axiomáticamente que “lo bello artístico es superior a lo bello natural, porque es un producto del espíritu. Al ser superior el espíritu a la Naturaleza, su superioridad se comunica igualmente a sus productos y, por consiguiente, al arte[4]”. Es más, esta superioridad, que es partícipe del espíritu, lo es también, y por lo tanto, de la verdad, “de suerte que lo que existe sólo existe en la medida en que debe su existencia a lo que le es superior y no a lo que es en sí […]. Sólo lo espiritual es verdadero.” La búsqueda de la verdad, a lo largo de la experiencia y el aprendizaje, es el objeto último de la existencia humana, el final inalcanzable del conocimiento. “El símbolo cumple, pues, con una función exploradora de lo desconocido, oculto e inefable”, como dice Estébanez, y como dice Jung: “la revelación existencial del hombre a sí mismo, a través de una experiencia cosmológica”.

    Función develadora

    Esta “revelación existencial” o la forma en que la poesía enseña no es sencilla ni automática. El conocimiento «no se recibe pasivamente, ni a través de los sentidos, ni por medio de la comunicación, sino que es construido activamente por el sujeto cognoscente» (Piaget, teoría del constructivismo). El lector o el oyente tiene un papel activo, creativo. Él, por sí solo, develará la verdad a través de los símbolos, con lo que será dueño de su propio conocimiento. Este aspecto es el que trata la función develadora del símbolo. Pero no todo el mérito de la develación es del sujeto cognoscente (=que realiza el acto de conocimiento), sino que, al ser característica del símbolo su relación no arbitraria con el “referente” (entrecomillado por no existir como tal), también goza de una tendencia a la aparición de manera autónoma. “El símbolo es, pues, una representación que hace aparecer un sentido concreto; es la epifanía de un misterio” (G. Durand, 2007: 15). La epifanía es la “aparición de lo inefable por el significante y en él”, otra de las diferencias que marca Durand entre símbolo y alegoría, mientras que sí que tienen en común la conducción de lo sensible de lo representado a lo significado.

    Función comunicativa

    La función comunicativa ya se desarrolló suficientemente en el transcurso de la definición del símbolo. Como elemento semiótico, formaría parte de un sistema de comunicación o, directamente, un lenguaje. Es un lenguaje universal pero complejo e inasible, dado que expresa y trata de comunicar esa experiencia cosmológica antes referida, lo “desconocido, oculto e inefable”. No sólo el símbolo, sino el arte en general ostenta esta función comunicativa: el conocimiento de otros, de un solo sujeto o bien de una cultura, las ideas que el artista ha cristalizado en su obra, se comunican a quien la contempla. La poesía comunica, claramente, pero no cualquier cosa, sino que comunica conocimiento del más elevado, del que no se puede expresar sino mediante símbolos.

    Función unificadora

    La función unificadora es quizá la más interesante y misteriosa, y la base de la que parte es Jung. Según éste, en la conciencia colectiva de la humanidad existe una serie de conjuntos simbólicos que “actuarían como modelos o arquetipos de conocimiento o comportamiento (símbolos primordiales o «elementos estructurales de la psique») que desempeñarían un papel motor y unificador del conocimiento y de la evolución de la personalidad”. Estos arquetipos, que provocan imágenes e ideas análogas en individuos de diferentes culturas ante situaciones parecidas, aparecen en manifestaciones culturales como mitos, cuentos, leyendas, etc. (Estébanez Calderón, 989). Conviene detenerse momentáneamente en el concepto de arquetipo[5], al que se aludirá frecuentemente en los siguientes capítulos.

    Partimos de la base de que la interpretación de un sueño y la de una poesía popular se rigen por patrones comunes, pues ambos funcionan mediante símbolos; de modo que las averiguaciones de Freud y Jung son material muy valioso para el filólogo. Así, en los sueños, sobre todo en los más emotivos, las asociaciones personales del soñante no bastan para lograr una interpretación satisfactoria, porque (esto ya fue observado por Freud) “con frecuencia, en el sueño se producen elementos que no son individuales y que no pueden derivarse de la experiencia personal del soñante”. Esos elementos Freud los llamaba “remanentes arcaicos”, formas que no pueden explicarse con nada de la vida del individuo, y que parecen ser formas heredadas por la mente humana. Jung completa esta deducción muy sabiamente:

    Así como el cuerpo humano representa todo un museo de órganos, cada uno con una larga historia de evolución tras de sí, igualmente es de suponer que la mente esté organizada en forma análoga. No puede ser un producto sin historia como no lo es el cuerpo en el que existe. Por «historia» no doy a entender el hecho de que la mente se forme por sí misma por medio de una referencia consciente al pasado valiéndose del lenguaje y otras tradiciones culturales. Me refiero al desarrollo biológico, prehistórico e inconsciente de la mente del hombre arcaico, cuya psique estaba aún cercana a la del animal[6].

    De esta manera existen las analogías entre las imágenes oníricas y los productos de la mente primitiva: mitos, leyendas, cuentos populares, poesías tradicionales. Son “imágenes colectivas”, puntos comunes en una “anatomía comparada de la psique” a la que se refiere Jung, basándose, sobre todo, en mitología para su labor psicológica.

    Estos “remanentes arcaicos” que Jung llama “arquetipos” son tendencias, representaciones que pueden variar mucho en detalle pero sin perder su modelo básico. Es muy importante la idea de tendencia, como el impulso de las aves a construir nidos. Hay relaciones entre instintos y arquetipos: los instintos son necesidades fisiológicas perceptibles por los sentidos, pero también se manifiestan en imágenes simbólicas (arquetipos). Los arquetipos, además, son frecuentemente producidos por los niños, que son una prueba fehaciente del inconsciente colectivo ya que no han podido tener acceso a tradiciones mitológicas o religiosas (Jung, 1984: 64-66).

    Por todo ello, al estar presentes los arquetipos en poesías populares, las más oídas y las que todo el mundo conoce, tiene gran razón Estébanez Calderón al mencionar que estas imágenes primordiales desempeñan un “papel motor y unificador del conocimiento y de la evolución de la personalidad”, y con ello concuerda la enigmática frase de Juan Victorio en el primer capítulo de su libro El amor y su expresión poética…, “todo aquello que permitía al individuo reconocerse positivamente en su colectividad”. La función unificadora del símbolo atañe a la cohesión de conocimientos, creencias o sentimientos en torno a una sola verdad remota y colectiva, que garantiza el desarrollo positivo del individuo en sociedad.

    Función terapéutica

    Relacionada con la idea de unificación y de la pertenencia a una conciencia colectiva está la función terapéutica o la sociatría que garantiza el símbolo. “La razón y la ciencia sólo vinculan a los hombres con las cosas, pero lo que une a los hombres entre sí, en el humilde nivel de las dichas y penas cotidianas de la especie humana, es esta representación afectiva por ser vivida, que constituye el reino de las imágenes” (Durand, 2007: 133). El antropólogo sostiene que del mismo modo que la psiquiatría, en su terapéutica, conduce al equilibrio simbólico, la pedagogía centrada en la dinámica de los símbolos se transformaría “en una verdadera sociatría, que dosificara en forma muy precisa para una determinada sociedad los conjuntos y estructuras de imágenes que exige por su dinamismo evolutivo” (2007: 132).

    Conclusión

    Vistas estas cuatro grandes funciones del símbolo, cabe recordar que se trata de la figura retórica más poderosa, en la cual se sustenta la mayor literariedad. Es el recurso expresivo más esencial del discurso literario, tanto por su repercusión en la Semiótica (teoría general de los signos) como en la Pragmática literaria.

    Para la Semiótica, tanto la lengua ordinaria como la literatura son sistemas de signos; y la tarea básica de esta disciplina es el análisis de procedimientos a través de los cuales se produce el sentido. A diferencia de la lengua de uso ordinario, la lengua literaria se caracteriza por la polisemia y ambigüedad de los términos. El material verbal se transforma por la actividad de los códigos específicamente literarios, donde entrarían los simbólico-imaginarios, entre otros.

    Para la Pragmática, que se origina en la Semiótica (Charles Morris señaló la triple dimensión de los signos: sintáctica, semántica y pragmática), hay una relación entre el signo y sus usuarios, es decir, entre emisor y receptor.  La pragmática se interesa por el peso del contexto (social, histórico, cultural…) en la producción y recepción del mensaje. La relación autor-lector está regulada por un pacto de ficción implícito (se sabe que lo literario no es «real», y más lejos queda cuando es «simbólico»), por el cual el receptor considera que el mundo del texto es un producto imaginario sujeto a normas diferentes del mundo objetivo. Más aún si este mundo es simbólico.

    La fuerza ilocutiva de la literatura se presenta en el deseo de influir en el receptor a través de una conmoción interior, el estímulo de la imaginación, el compromiso con la realidad o la evasión de ésta y, por último, a través del placer estético. El autor, al esconderse tras el narrador o el yo poético, dispone de gran libertad de acción. Y, sin embargo, las afirmaciones del narrador o del yo poético son, aunque ficticias, verdaderas. Su capacidad de legitimación del mundo narrado, o poetizado, hace que el lector dé crédito a sus palabras.

    Es por esto último que el símbolo sirva, fundamentalmente, para mostrar la verdad.

    Bibliografía

    CALVO SERRALLER, FRANCISCO (1981), La teoría de la pintura en el Siglo de Oro. Madrid, Cátedra.

    CASSIRER, ERNST (1994), Antropología filosófica. México, Fondo de Cultura Económica.

    DOMÍNGUEZ CAPARRÓS, JOSÉ (2009), Teoría de la literatura. Madrid, Centro de Estudios Ramón Areces.

    DURAND, GILBERT (2007), La imaginación simbólica. Buenos Aires, Amorrortu.

    ESTÉBANEZ CALDERÓN, DEMETRIO (1996), Diccionario de términos literarios. Madrid, Alianza.

    FERRY, LUC (2007), Aprender a vivir. Filosofía para mentes jóvenes. Madrid, Taurus.

    GÁLLEGO, JULIÁN (1987), Visión y símbolos en la pintura española del Siglo de Oro. Madrid, Cátedra.

    GLASERSFELD, ERNST VON (2008), Radikaler Konstruktivismus: Ideen, Ergebnisse, Probleme (suhrkamp taschenbuch wissenschaft). Berlín, Suhrkamp Verlag Gmbh.

    HEGEL, GEORG WILHELM FRIEDRICH (1997), Introducción a la estética. Barcelona, Península.

    JUNG, CARL GUSTAV (2002), Obra completa, vol. 9/1: Los arquetipos y lo inconsciente colectivo. Madrid, Trotta.

    — (1998), Símbolos de transformación. Barcelona, Paidós.

    — (1984), El hombre y sus símbolos. Barcelona, Luis de Caralt.

    KIRK, G. S. (2006), El mito. Barcelona, Paidós.

    MACHADO, ANTONIO (2010), Soledades. Galerías. Otros poemas. Madrid, Cátedra.

    PLATÓN (1999), Teeteto. Sofista. Madrid, Gredos / Planeta-DeAgostini.

    SAUSSURE, FERDINAND DE (1987), Curso de lingüística general. Madrid, Alianza.

    VICTORIO, JUAN (2001), El amor y su expresión poética en la lírica tradicional. Madrid, Ediciones de la Discreta.

    — (2006), “Naturaleza y poesía”. Anejo I, Hispanogalia (Revista hispanofrancesa de Pensamiento, Literatura y Arte), Estrategias didácticas para el análisis de textos poéticos en la enseñanza secundaria. Edición de Julio Neira. París, Consejería de Educación de la Embajada de España en Francia.

    Notas

    [1] “En todas las formas superiores de la vida religiosa la máxima “conócete a ti mismo” se considera como un imperativo categórico, como una ley moral y religiosa definitiva” (Cassirer, 1994: 18).

    [2] “Las cosas no afectan al alma pues son externas e inconmovibles, nuestra alteración procede sólo del juicio que formamos en nosotros mismos.” Marco Aurelio, Meditaciones, Lib. IV, párr. 3.

    [3] Platón, 1999: 139-140.

    [4] Responde a la pregunta qué es lo bello de esta manera: “Sólo es bello aquello que encuentra su expresión en el arte, en tanto sea creación del espíritu; lo bello natural no merece este nombre más que en la medida en que está relacionado con el espíritu” (Hegel, 1997: 11).

    [5] Respecto a qué es y no es un arquetipo, Jung dice que «No se trata, pues, de representaciones heredadas, sino de posibilidades heredadas de representaciones. Tampoco son herencias individuales, sino, en lo esencial, generales, como se puede comprobar por ser los arquetipos un fenómeno universal». Jung, 2002: 65-66, § 136.

    [6] Jung (1984: 65).

  • 13 preguntas y un poeta, Ánchel Conte: «Un poema es una chispa que salta y la coges al instante o ya no funciona»

    13 preguntas y un poeta, Ánchel Conte: «Un poema es una chispa que salta y la coges al instante o ya no funciona»

    Ánchel Conte Cazcarro (Alcolea de Cinca, Huesca, 15 de octubre de 1942) es un escritor en lengua aragonesa, doctor en historia y catedrático jubilado de enseñanza secundaria. Reorganizó el Partido Comunista de España (PCE) en la provincia de Teruel en los últimos años del franquismo.

    Es uno de los fundadores del Consello d’a Fabla Aragonesa. Durante su estancia en Aínsa como profesor de Historia llevó a cabo una intensa labor de investigación del folclore de la comarca de Sobrarbe y fundó la agrupación folclórica Viello Sobrarbe.

    El poeta Ánchel Conte.

    Es una figura imprescindible de la literatura contemporánea en aragonés. Ha escrito tanto poesía como novela, además de varias colecciones de relatos.

    Fue asesor del I Congreso para la normalización del aragonés, pero no firmó los acuerdos gráficos de 1987, aunque ha escrito después todos sus libros con esa ortografía, exceptuando su último poemario, en el que ha vuelto a escribir como lo hacía con anterioridad a 1987, sin seguir ninguna de las normas de las distintas asociaciones. No quiso participar en el II Congreso del Aragonés, rechazando formar parte de la Academia del Aragonés.

    Ha recibido varios premios literarios: el Premio de Cuentos en Aragonés Ciudad de Barbastro (1970) y premios en la Fiesta de la Poesía de Huesca de 1968, 1969, 1970 y 1971. En 2001 recibió el premio de la Universidad de Zaragoza para poesía en aragonés por el poemario Como plebia sobre o bientre, editado en el poemario E zaga o mar o desierto (2002). Además, en 2008 se presentó como candidato al Senado por la provincia de Huesca en la lista de Izquierda Unida. En mayo de 2009 el Gobierno de Aragón le concedió la Medalla al Mérito Cultural por su larga trayectoria en el estudio, divulgación y defensa del patrimonio cultural popular, especialmente de la lengua aragonesa.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en 1942 en Alcolea de Cinca. Hijo de guardia civil, familia numerosa, pasé años viviendo en un cuartel en Alcolea, Barcelona y Sariñena. Estudié Bachillerato en Barcelona, Preu en Zaragoza y la carrera de Historia en Zaragoza y Barcelona, donde me doctoré. Toda mi vida la he dedicado a la docencia. La literatura me vino en forma de poesía trabajando en Aínsa, el municipio de España más pequeño con un centro de secundaria, al menos en 1966 cuando aterricé allí. Descubrí un mundo en destrucción (pantanos, emigración, cierre de escuelas, etc.) y me identifiqué con una gente y una lengua que yo solo recordaba en la boca de mi abuelo. La actividad docente fue muy satisfactoria y la recuerdo con emoción, pero la soledad era tremenda cuando me encerraba en el hotel o luego en mi piso: ser homosexual y comunista no era fácil en aquellos momentos, y más en un pueblo. Y fue esa soledad la que me llevó a escribir, y lo hice en la lengua ignorada y despreciada que hablaban mis alumnos y que yo hice mía y la tengo como única lengua a la hora de escribir poemas, relatos o novelas.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Creo recordar que de niño me gustaban los romances, mucho, Y el primer poeta que me emocionó fue Bécquer, no tendría más de 10 años, cursaba primero de bachillerato. Luego llegaron otros: Garcilaso, Quevedo, Rosalía de Castro, Kavafis, Juan Ramón Jiménez, Rimbaud, Baudelaire, Pavese…Pero el que me metió de lleno en la poesía fue Luis Cernuda; lo descubrí a los dieciséis años, en un momento en que su obra en España prácticamenteno se encontraba, pero alguien me lo puso en las manos. No sé qué poeta me ha influido más en mi obra, eso me resulta imposible verlo, pero en la vida, sin duda, todos los que he mencionado.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Sincera, poco elaborada y muy espontánea.

    LIBELULAS N’O PEITO

    escando aire alcontré o tuyo aliento

    busqué augua e me dies a  mirada

    querebe  fuego e trové o tuyo beso

    en revellar  cinco alas en luminoso volito

    revoliaban sobre o tuyo peito

    libelulas naixidas n’os polpillos  d’os míos didos

    23 octubre 2012

     

    LIBÉLULAS EN EL PECHO

    yendo por aire aire encontré tu aliento

    busqué agua y me diste la mirada

    quería fuego y hallé tu beso

    al despertar cinco alas  en luminoso vuelo

    revoloteaban  sobre  tu pecho

    libélulas nacidas en las yemas de mis dedos

     

    LIBÉLULAS NO PEITO

    indo por ar ar encontrei teu alento

    procurei água e deste-me a mirada

    queria fogo e achei teu beijo

    ao acordar cinco asas em luminoso vôo

    volteavam  sobre  teu peito

    libélulas nascidas nas polpas de meus dedos

     

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Cambia con los años, con los meses y con los días. Incluso en un mismo día pueden nacer poemas tan diferentes que si no llevan fecha resulta difícil ubicarlos en el tiempo, por eso desde hace unos años pongo siempre la fecha e incluso la hora exacta en que el poema nace. Seguramente el estilo cambia con los años, pero repaso poemas de hace cuarenta y ocho años y veo temas, imágenes, palabras que se han ido repitiendo a lo largo de mi obra.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    No suelo corregir ni revisar un poema. Un poema es como una chispa que salta y la coges al instante o ya no funciona. Decía que mi poesía es espontánea y poco elaborada. Cuando un poema lo reviso, lo hago constar. Pero sucede pocas veces. No soy capaz de estar pensando el poema, sale a la primera o no sale nunca. Admiro a los poetas que construyen prodigiosas obras de arquitectura; yo me conformo con una simple tapia.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Que lo vivido por mí reviviera en el lector.

    CHUPIU DE TU

    arribas ta yo con a suaveza d’a bisa

    m’abrazas

    e o beso que me das tien sapia á sal e algas

    ye puro suenio tan reyal

    que me siento de tu chupiu en cuerpo e alma

    21 octubre 2012 sobre borrador de diciembre 2011

     

    EMPAPADO DE TI

    llegas a mí con la suavidad de la brisa

    me abrazas

    y el beso que me das sabe a sal y algas

    es puro sueño tan real

    que me siento empapado de ti en cuerpo y alma

     

    EMPAPADO DE TI

    chegas em mim com a macieza da brisa

    me abraças

    e o beijo que me dás tem gosto a sal e algas

    é puro sonho tão real

    que me sinto  de ti empapado em corpo e alma

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No suelen gustarme, porque soy muy malo leyendo, pero si alguna vez lo hago y percibo que hay una corriente que fluye entre mi palabra y el que escucha, resulta emocionante. Y más si luego se entabla un diálogo.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?

    Llevo siete años colgando mis poemas en Facebook. Alguien creó una página que se llama Queremos más obras d’Ánchel Conte. Piqué, y vi que llegaba a los lugares más insólitos. Decidí poner los poemas en aragonés, castellano y portugués para que llegara a más gente y, sobre todo, para difundir la lengua aragonesa que, por primera vez, llegaba a Japón, EEUU, Australia, Argelia, etc. algo que jamás había imaginado.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    El soliloquio del farero, de Cernuda.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Los diarios de Emilio Renzi, del argentino Piglia. Creo que en este momento, Argentina está dando lo mejor de la literatura en español.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se dejara llevar por los sentimientos.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Estoy fuera de ese mundo. Escribo en la lengua más minoritaria de España, así que me muevo entre dos editoriales pequeñas, casi artesanales. Pero en general, visto desde fuera, me parece un mundo bastante podrido. Y basta ver lo que se publica, en general, para darse cuenta de eso.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    En qué lengua escribo y por qué lo hago.

    Muchas gracias por sus palabras.

     

    PRESENT  DE CABO D’AÑO (Regalo de cumpleaños, Presente de aniversário)

    en toz os espiellos  crebaus de casa  multiplicada per mil con a tuya nunca  verdadera pero sentida  ausencia creix a boca de tu  cascabillo  de viento que n’a  nueit  se redama vuelta  multisonora que no cesa con  musica m’ acubillas  burces  m’amansas  sin tartir amato luces zarro puertas tranco finestras cosa no veigo res no ascuito  só deixo que dende toz os costaus a tuya risa tova pluma abonico me  pleva

    fé-me o millor present de cabo d’año  deixa que baixo a tuya uembra de luz e agua con tu m’aduerma

    15 octubre 2012

     

    REGALO DE CUMPLEAÑOS

    en todos los espejos  quebrados de casa multiplicada por mil con tu nunca verdadera pero sentida ausencia crece tu boca cascabel de viento que en la noche se derrama  bóveda multisonora  que no cesa con música me cobijas  tempestades amansas  en silencio  apago luces puertas cierro atranco ventanas nada  veo cosa escucho sólo dejo que desde todos los sitios tu risa blanda pluma despacio  me llueva

    hazme el mejor regalo de cumpleaños deja que bajo tu sombra  de luz y agua contigo me duerma

     

    PRESENTE DE ANIVERSÁRIO

    em todos os espelhos quebrados  de casa multiplicada por mil com tua nunca verdadeira mas sentida ausência cresce tua boca cascavel de vento  que na noite derrama-se abóbada multisonora que não cessa com música me abrigas  tempestades amansas em silêncio apago luzes fecho portas atranco janelas nada vejo nada escuto só deixo que desde todos os lugares teu riso cbranda pluma devagar me chova

    faz-me o melhor presente de aniversário deixa que baixo tua sombra de luz e água  contigo me durma

    Ánchel nos ha comentado que no le gusta leer su poesía, por eso hemos decidido escuchar dos versiones del poema Mai, del poemario No deixez morir a mía boz (1972) cantado por José Antonio Labordeta y por Manolo García

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

    Poemarios

  • The World Wide Poetry: la revolución de la poesía

    The World Wide Poetry: la revolución de la poesía

    El nacimiento de esto que llamamos Internet ha llevado la poesía a otro nivel: ya no hace falta publicar un libro en papel o declamar en un salón para ser considerado, por lo menos, aprendiz de poeta.


    Desde los años 70 hasta alrededor del 2000, la poesía quedó francamente olvidada y eclipsada por otros tipos de literatura. En un país que apenas lee, los poemas llegaban a pocas personas y aún menos autores se dedicaba a escribirlos. Vivir de poeta en este país es morirse de hambre, y sólo unos pocos privilegiados con grandes plumas podían acceder a difundir sus pensamientos sus versos. Pero dejemos estas quejas infructuosas que no llevan a ninguna parte y pasemos a lo que realmente importa.

    En 1990 con la creación de Internet nace un nuevo concepto de comunicación y de relación entre los seres humanos. Con un ordenador y el gesto de apretar un botón puedes estar en comunicación directa con quien quieras y en cualquier parte del mundo, que se convierte en algo realmente pequeño, en particular gracias a la combinación de esta nueva tecnología con los celulares inteligentes. El dicho “el mundo es un pañuelo”, deja de ser un dicho para ser una realidad.

    Nacen nuevos comunicadores: tuiteros, blogueros o youtubers. Y algunos de ellos son, cómo no, poetas. Estos nuevos poetas españoles, que antes se las veían y deseaban para publicar un libro, ahora dan a conocer sus versos en sus blogs: Luna de Miguel, Irene X o Elvira Sastre son claro ejemplo de ello. Otras y otros se dedican además al universo de Twitter como Grace Klimt, Ulises Kaufman o Carlos Aymí, y arrastran una nube de seguidores que vierten en esta nueva forma de comunicarse sus pensamientos, sentimientos y versos. La publicación Babelia, de El País, llamaba la atención, el 25 de julio de 2014, sobre lo que consideraba un fenómeno en la poesía española actual: Miles de jóvenes se apuntan a un género que ha encontrado una nueva forma de difusión fuera de los salones.

    Y es que todos podemos tuitear aquello que se nos ocurra: podemos hablar de política, música, cine y cómo no, de poesía, poesía en 140 caracteres (¡ahora 280!). O podemos optar por abrir un blog y tratar todos los temas de los que se nos ocurra hablar. Tampoco podemos olvidarnos de otras redes sociales, como Facebook, Tumblr o Google+, donde se crean todo tipo de grupos (algunos, cómo no, de poesía) o de los clásicos foros.

    Y no hace falta ser famoso, solo hacen falta ganas y creatividad para hacerlo. No hay límite a la creatividad literaria.

    La cultura de la individualidad y el yo nos lleva a poder escribir y crear sin filtros, sin condicionamientos y a un precio muy asequible. Además está de moda, ¿quién no ha puesto un tuit? ¿cuántas personas son las que aún no acceden a Facebook? En este mundo de la comunicación inmediata mucha gente se lanza a escribir tras un nick o un pseudónimo. nadie sabe quién eres. Bajo otra identidad se pierde el miedo al ridículo y los usuarios de la red expresan su creatividad en infinidad de plataformas. Como Poémame, donde todo el mundo es bienvenido y cualquiera puede escribir y publicar poemas.

    Todo vale, todo es susceptible de ser poesía: frases escritas en paredes, en muros, en trenes a las que se toman fotografías con el teléfono móvil y se suben a la red, versos escritos en píxeles y que se leen en páginas de luz y cristal.

  • Poemareflexiona con … Manoel Ricardo de Lima

    Poemareflexiona con … Manoel Ricardo de Lima

    gosto do risco de perder os pés na areia

    Del poema ‘da minha janela nada é diferente‘ del libro «Quando todos os acidentes acontecen« (Kriller71, 2014).

    Esta misma sección ya se hizo eco de una poemareflexión con Martin Niemöller y su poema ‘Guardé silencio’. Ese poema, sea o no de él, ha mostrado a generaciones de lectores el peligro y riesgo que se corre por no protestar, no reivindicar y no participar en la vida pública.

    Hoy, el verso que hemos destacado se me viene repitiendo una y otra vez mientras paseo lentamente por la playa; disfruto corriendo (con lentitud) ese agradable riesgo, cosa harto difícil porque las cosas a nuestro alrededor van a gran velocidad. Una aceleración que nos está llevando a un sistema en el cual estamos muy poco en el presente, donde realmente se decide nuestro futuro. Este pensamiento me ha alarmado al comprobar lo amenazante que es para nuestro presente y futuro correr el riesgo de que la política, como participación en la vida pública, llegue a ser irrelevante.

  • 13 preguntas y un poeta, Sergio Espinosa: «Me interesa cuestionar lo establecido, ponerlo en duda»

    13 preguntas y un poeta, Sergio Espinosa: «Me interesa cuestionar lo establecido, ponerlo en duda»

    El pasado 18 octubre a las 19h en la Sala Inusual Project de Barcelona se presentó el primer poemario de Sergio Espinosa, Hacia la mudez, publicado por kriller71ediciones en su colección Púlsar. Poémame fue hasta allí.


    Hacia la mudez, Sergio Espinosa (Kriller71, 2017)

    Sergio Espinosa, Jerez de la Frontera, 1988. Sus poemas se han publicado en antologías y revistas internacionales y han sido traducidos a doce idiomas.

    Sergio Espinosa hace una apuesta valiente apoyada por sus editores (más valientes todavía), Aníbal Cristobo y Lola Nieto, en este primer poemario con unos poemas en los que la oralidad son la fuerza que los mueve a pesar de / gracias a la mudez, a la ausencia de voz por la imposibilidad o negación que transmiten sus versos. Las cinco partes del libro destilan un monólogo interior que sale o huye de la poesía fácil de las grandes multinacionales de la edición.

    Antes de elegir el título definitivo del poemario, Hacia la mudez, el autor barajó la posibilidad de titularlo Fractales, título interesante para un conjunto de poemas cuyas palabras tienen una estructura básica, fragmentada o aparentemente irregular, que se repite a diferentes escalas.

    dibujando soles en la espalda amiga he pensado he

    girado sobre nuestros cuerpos has sido la mejor versión

    posible has querido siempre y evitado cuando si mañana

    siempre llueve solo perderás el alba pero si mañana no

    estás sano hoy eres del vencido solo una costilla mas

    En las partes del poemario podemos ver que a veces utiliza la cursiva (cuando escribe con mayúsculas y signos de puntuación) y otras veces utiliza la redondita (cuando escribe sin mayúsculas ni signos).Los poemas forman la imagen de un espejo desencajado hecho de palabras cuyo significado depende del contexto en el que se encuentren. Un poemario que tardó, en palabras de Sergio Espinosa tres años en ser escrito y cuatro en ser corregido.

    A lo largo de las páginas del libro, las palabras van goteando poco a poco hasta ir cayendo a raudales hacia el final del poemario. Pasa de un verso en la primera página* a trece en la última.

    vives en este mundo y nadie ve a través de la niebla

    Poemas en los que se nota que el poeta necesita crear sus mundos propios, en los que la persona que los lee está cercana a pesar de que el discurso no lo es. El poeta escribe para ser leído, intenta acercarse al lector huyendo de dogmas y verdades absolutas.

    invoco: suturo: que quien obre el milagro también

    construya el templo

    Una parte sorprendente de la lectura poética y que dio una plasticidad increíble a las palabras de Sergio Espinosa fue la gestualidad de su amigo Albert, el interprete de signos. La majestuosidad del lenguaje de signos llegó en algunos momentos a superar el sonido de las palabras de los poemas recitados por Espinosa.

    Si algo no me gustó de la presentación fue la exagerada utilización de un lenguaje en algunos momentos muy obtuso y rebuscado en las preguntas que llevó a situaciones cómicas cuando el poeta, una vez acabada su respuesta, se dirigiera al público y les preguntase: ¿Lo habéis entendido? Porque yo no.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Me dedico al mundo de la traducción desde hace unos diez años. Llegué a la actividad literaria, en primer lugar, leyendo. Más tarde, escribiendo y traduciendo a otros.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Las primeras lecturas fueron probablemente las escolares: Romancero gitano de Lorca o Campos de Castilla de Machado. Ya pasados los años, la obra de Chantal Maillard ha sido transversal a mi primer libro.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Con Hacia la mudez intento presentar una poética plenamente consciente, y propongo un trabajo que desmitifique la propia palabra. Las ideas. Los mundos. Querría, luego, crear puentes.

    Que entregar de lejos con la palabra

    solo es desconfiar.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Quien escribe cambia, claro. La voz poética, por tanto, también hará propuestas diferentes. Hacia la mudez es mi primer libro, pero empecé a escribirlo hace ocho años. Diría que el mayor cambio gradual en mi lenguaje ha sido el de desconfiar de aquello que tiene muchos nombres. Trabajar más con palabras como “hombre”, “casa”. Crear imágenes a partir de ellas.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Visualizo el poema como un goteo. ¿Cuándo está lleno el lago? No lo sé. ¿Debe estar lleno? La corrección la planteo de una forma metódica: el texto no debo entenderlo solo yo, debe responder a una realidad común. Debe ser necesario. Si no lo es, no sirve.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Crear puentes. Puentes que conecten mundos. Con Hacia la mudez, me interesa cuestionar lo establecido, ponerlo en duda. Creo que hay muchas cosas que poner en duda hoy en día. Siempre.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Los poemas deben poder leerse, cantarse. Al escribirlos, la oralidad es inherente. Las lecturas en vivo sirven para levantar al texto de la página, darle una dimensión necesaria. Recitar es indispensable.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Lo digital es tan válido como lo analógico. Yo comencé escribiendo un blog en 2008 y casi diez años después he publicado un libro en papel. La virtualidad responde a una realidad diferente, sí, pero es una herramienta de difusión inmediata que ya está instalada en casi todas nuestras casas.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    ‘Deseo de ser arquero’, de Ruth Llana. Está en su libro Tiembla (Point de lunettes, 2014)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Esta semana justamente releía Parte de nieve, de Paul Celan.

     la merodeante convicción

    de que esto hay que decirlo de otro modo y no

    así.

    Paul Celan (cita al inicio de «Hacia la mudez»)

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Escribe, corrige, y luego vuelve a corregir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Si hablamos de poesía, y si hablamos de España, creo que las propuestas de casas editoriales como La Bella Varsovia han marcado una diferencia en la industria actual. Como lo hizo DVD hace unos años.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Quieres preguntarme algo?

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el porqué para nuestro canal de Youtube. Gracias.

    Muy bien. Espero que os guste.

     

    En el momento de cerrar la edición de este artículo, Sergio Espinosa lee un poema en el programa Página Dos de RTVE el 7 de noviembre. Le podéis escuchar en el minuto 17.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.


    ACTUALIZACIÓN Sergio Espinosa estará presentando «Hacia la mudez» en Sevilla (1 DIC, Librería Casa Tomada) , Madrid (9 DIC, Arrebato Libros), Barcelona (14 DIC, Malpaso Librería) y Jerez (22 DIC, Alcázar). 

  • Poemareflexiona con… Martin Niemöller

    Poemareflexiona con… Martin Niemöller

    Estamos viviendo tiempos revueltos en los que no solemos mirar más allá de nuestro ombligo. Por eso el poema que os transcribo me hizo ‘poemareflexionar’ y lo he querido compartir con vosotros. Es un poema, ‘Guardé silencio‘, de Martin Niemöller (1892-1984), pastor luterano alemán.

    A pesar de su apoyo inicial a Hitler, a partir de 1933 fue crítico con el nazismo y constituyó un movimiento de resistencia denominado Iglesia Confesional. Fue arrestado por la Gestapo en 1937 y declarado culpable de traición, siendo confinado hasta el final de la guerra en los campos de concentración de Sachsenhausen y Dachau. Después de la guerra, pronunció innumerables conferencias, concluyéndolas a menudo con el presente poema.

    Tal y como dijo un personaje de la película Paterson de Jim Jarmusch: “la poesía traducida es como… tomar una ducha con impermeable”, por eso os dejo las dos versiones.

    Hoy más que nunca hace falta leerlo y reflexionar. Aquí tenéis la versión original:

    Als die Nazis die Kommunisten holten,
    habe ich geschwiegen;
    ich war ja kein Kommunist.

    Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
    habe ich geschwiegen;
    ich war ja kein Sozialdemokrat.

    Als sie die Gewerkschafter holten,
    habe ich nicht protestiert;
    ich war ja kein Gewerkschafter.

    Als sie die Juden holten,
    habe ich nicht protestiert;
    ich war ja kein Jude.

    Als sie mich holten,
    gab es keinen mehr, der protestieren konnte.

  • Undocupoets, poetas sin papeles

    Undocupoets, poetas sin papeles

    Hoy os vamos a hablar de una iniciativa que ‘nuestra corresponsal’ en Los Angeles (EUA), Andrea Labinger, nos ha informado. Se trata de Undocupoets, o poetas sin papeles.

    Undocupoets trata de promocionar el trabajo de poetas indocumentados o sin papeles y concienciar a la población de los EUA sobre las barreras estructurales con las que se encuentran en su vida diaria y entre la comunidad literaria.

    En 2015, Marcelo Hernández Castillo, Javier Zamora, y Christopher Soto fundaron la Campaña Undocupoets para protestar ante el comportamiento discriminatorio de muchos concursos de poesía, que prohibían la participación a los poetas cuya situación era la de ‘sin papeles’. En la web de la revista Apogee, Undocupoets publicó una petición pública en la que solicitaba a diez entidades de renombre que patrocinaban concursos poéticos que actualizasen sus bases de participación y que eliminasen el requisito de la ciudadanía norteamericana. La campaña fue un éxito y, con la ayuda de Undocupoets, las bases de los diez concursos se cambiaron. Los fundadores de la campaña fueron premiados con el Barnes & Noble Writers for Writers Award, establecido por Poets & Writers.

    La beca Undocupoets –en colaboración con Amazon Literary Partnership y la Sibling Rivalry Press Foundation, una fundación sin ánimo de lucro- concederá en 2017 dos ayudas de 500$ a poetas sin papeles para que puedan costear las tasas que cueste presentarse a concursos poéticos. Al menos una de las dos ayudas concedidas será para poetas sin papeles LGBTQ.

    Si alguno de nuestros lectores se encuentra en los Estados Unidos de Norteamérica, que no pierda la oportunidad de presentarse antes del 31 de diciembre de 2017 y que nos explique su experiencia. Aquí os dejamos las bases originales.

  • Reflexiona con un poema de… Joan Brossa

    Reflexiona con un poema de… Joan Brossa

    ¿Qué poeta no ha intentado definir en una u otra ocasión qué es la poesía? Más allá de la consabida respuesta de Bécquer -aquel «poesía eres tú»- nos detenemos en esta cita del poeta catalán Joan Brossa para abrir esta microsección dentro de la Revista de Poémame en la que, a partir de unos pocos versos, os invitamos a reflexionar («poemareflexionar») sobre qué es, hoy y para vosotros, la poesía.

    ¡Esperamos vuestras respuestas!

  • 13 preguntas y un poeta: Josep Masanés

    13 preguntas y un poeta: Josep Masanés

    Radiació de fons, Josep Masanés (Ed. Pagés, 2017)

    Josep Masanés Nogués (Barcelona, 1967) es un escritor catalán residente en Menorca desde el año 2004. Es autor de la novela La vall de la matança ganador del XXIX Premio Ribera d’Ebre de narrativa, finalista del Premio Ramon Llull 2013, ganador del 25º Premio de Novela Josep Saperas organitzado per Òmnium Cultural del Vallès Oriental, con la obra Camins sense retorn. El año 2015 ganó el Premio Literario la Vall de Sòller de novela y el Premio Ciutat d’Eivissa de literatura (2015) con La putrecacció de la llum, así como el LII Premio de poesía Benet Ribas con Radiació de Fons y el Premio de Novela Ciutat de Manacor 2017 Maria Antònia Oliver.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Barcelona en 1967. Estudié Derecho y vivo en Menorca. Tengo publicadas cuatro novelas y un poemario. Los cinco libros son premios literarios. Ahora está a punto de salir una quinta novela, Premio Ciudad de Manacor 2017.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    En mi casa no había libros, de manera que mi primer libro de poesía lo compré yo. Cerca de donde vivía abrieron una papelería que duró cuatro o cinco años y allí compré por menos de cien pesetas las ‘Rimas y leyendas’ de Bécquer y un ‘Hamlet’ también por menos de cien pesetas. Los conservo ambos. El de Bécquer, destrozadito. Una edición de editorial Ebro. Creo que era en quinto de EGB. Después lo estudiamos en la escuela. Un año más tarde abrieron una biblioteca en la escuela y aquello ya fue el acabóse.

    Rimas y leyendas, G.A. Bécquer (Clásicos Ebro)

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    2x + 2y = 0

    Enmig del camp li obriren el cap i li tragueren la pedra de la bogeria i des de llavors va poder somriure a tothom mentre les babes li queien de la boca sobre els peus llagats.

    En medio del campo le abrieron la cabeza y le extrajeron la piedra de la locura y desde entonces pudo sonreír a todo el mundo mientras las babas le caían de la boca sobre sus pies llagados.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Siempre. Cuando uno es un escritor maduro puede no parecerlo pero siempre se evoluciona. Quedarse quieto es morir.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Si un poema sale bien no sueles tener que tocar mucha cosas. Si sale mal, no tiene arreglo. Conviene ir eliminando poemas y corrigiendo hasta que llega un momento que prácticamente no tocas nada.

    La revolució és sorda és idiota és sicària és cruel és manipulable és violenta. La revolució mai no ho canvia tot però ho remena tot i entretant cau algú, algun cap, alguns ronyons, més aviat els meus, els teus, que no pas els del déus.

    La revolución es sorda es idiota es sicaria es cruel es manipulable es violenta. La revolución nunca lo cambia todo sino que lo revuelve todo y mientras tanto alguien cae, alguna cabeza, algunos riñones, más bien los míos, los tuyos, pero no los de los dioses.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
    Hacer pensar, reflexionar, mostrar aspectos que nos pasan desapercibidos, transmitir conocimiento, trasladar belleza.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Creo que la lectura es un acto íntimo que requiere concentración, pausas y relectura. Lápiz, papel y documentación. Las lecturas en vivo son un modo de darse a conocer.

    La desil.lusió del licantrop. Tancat com un vell invàlid en una institució sinistra de parets enrajolades. Fetor de fluids vitals. Fins que cansat de voler ser home, una nit de lluna plena, abandonà la vella corbata i tornà amb els de la seva raça.

    La desilusión del licántropo. Encerrado como un viejo inválido en una institución siniestra de paredes alicatadas. Peste de fluidos vitales. Hasta que cansado de querer ser hombre, una noche de luna llena, abandonó la vieja corbata y volvió con los de su raza.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Un gran avance que se dispersa por el gran numero de información de que disponemos. Poco a poco aprenderemos a organizar mejor esta información.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Este lo leí ayer. Es de Emily Dickinson.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios libros a la vez. Uno de los que estoy leyendo es «La isla de la tortuga» de Gary Snyder, un poeta beatnik que ganó el Pulitzer en 1975 y que está vivo.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que siga su instinto y que sea valiente.

    …No som més que el somni d’un déu baixet i amb els calçons caiguts i granellut i de celles fosques, roí i mesquí i amb un sentit de l’humor cruel.

    …No somos más que el sueño de un dios bajito y con los pantalones caídos y lleno de granos y de cejas oscuras, ruin y mezquino y con un cruel sentido del humor.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que el principal problema es ser visible para el lector. Como lector me cuesta mucho estar al día de las novedades. Vivo en una isla pequeña donde apenas llegan los libros de poesía. Si busco en Internet rara vez cuelgan las primeras páginas de las obras. Así es bastante difícil vender un libro.

    Solipsistes incansables en un aparador, com sectaris internautes defensors de l’amo que els esclavitza. Marcs buits i violència invisible. Només ens queda la poesia.

    Solipsistas incansables en un escaparate, cual sectarios internautas defensores del amo que los esclaviza. Marcos vacíos y violencia invisible. Solo nos queda la poesía.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Dos reflexiones. Primera. Que las preguntas más simples y repetidas son las más difíciles de responder. Quizás porque nunca se han respondido bien. Segunda. Observo una tendencia generalizada a responder las preguntas en las entrevistas literarias con clichés. Creo que uno debería responder desde su propia experiencia y a veces coincidir con el cliché y otras veces no.

    Alienats i rebutjats i aturats. S’aixequen barreres invisibles al centre i als barris alts mentre ens dutxem amb elogis de democràcia i progrés, satisfets de ser cecs, cridant la nostra tolerància mentre els guetos innombrables segueixen sense ser trepitjats. Què ens queda ara que hem assassinat la necessitat i l’hem substituït pel desig.

    Alienados y rechazados y parados. Se levantan barreras invisibles en el centro y en los barrios altos mientras nos duchamos con elogios de democracia y progreso, satisfechos de ser ciegos, clamando nuestra tolerancia mientras los guetos innombrables continúan sin pisarse. Qué nos queda ahora que hemos asesinado la necesidad y la hemos substituido por el deseo.

     

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.