Etiqueta: poesía

  • 3 Poemas de Silvana Dimitrievska, poeta macedonia

    3 Poemas de Silvana Dimitrievska, poeta macedonia

    Silvana Dimitrievska (Macedonia). Filóloga y periodista. Es autora de la antología Ángeles con cinco alas, publicada en el marco de las veladas poéticas de Struga. Por su primer poemario, “Tú, que saliste de una canción”, ganó el prestigioso premio nacional “Aco Karamanov”. Es ganadora de numerosos premios y reconocimientos de poesía nacionales e internacionales. En 2023, fue declarada una de las galardonadas con el prestigioso premio mundial de poesía “Naji Naaman” y recibió el título de miembro honorario de la Academia de Cultura del mismo nombre en el Líbano. En 2023, ganó el tercer premio de poesía en el festival internacional de poesía “Tafil Kelmendi” en Kosovo. Hace unos meses, fue anunciada como una de las ganadoras del prestigioso Premio Académico Internacional de Literatura Contemporánea “Lucius Anaeus Seneca” de la Academia de Artes y Ciencias Filosóficas de Italia.

    Estrellas

    La noche que te di a luz

    tu abuelo estaba de pie

    en medio del patio

    de la vieja casa

    y miraba hacia arriba con un dedo

    señalando al cielo,

    él dibujaba, recortaba, rediseñaba

    cada movimiento de las estrellas.

    Como si creara un mapa celeste de la vida.

    En el momento

    en que abriste los ojos,

    dio un golpecito con el dedo como si

    quisiera sellar el punto de tu existencia.

    El principio y el final del mapa. La estrella.

    Cada uno de nosotros tiene su propia estrella,

    o una estrella es cada uno de nosotros,

    eso es lo que estaba diciendo.

    El tren

    Es primavera. Estamos sentados en el tren,

    un hombre, una mujer y un niño.

    Todos miramos por la misma ventanilla.

    La mujer mira el árbol.

    Admira su grandeza,

    imagina los siglos que ha perdurado,

    casi puede sentir

    lo profundas que son sus raíces.

    Ella ve su crecimiento.

    Es primavera. Es una pequeña semilla dormida en la oscuridad.

    Pasan los ciclos solares y lunares.

    La tierra gira sobre su eje.

    Ahora él es una casa en la que descansa

    toda la historia nacida y por nacer.

    Ahora es el hogar celestial de los pájaros.

    El hombre mira al cielo,

    admira su grandeza.

    Se imagina el nacimiento de las estrellas.

    Casi puede ver el poder,

    la luz que necesita la oscuridad

    para que nazca el día.

    Es la primavera. Es el vientre del trueno y del viento,

    la lluvia fecunda que acaricia suavemente los campos.

    Es una casa donde descansa

    toda la historia nacida y por nacer.

    El niño ve un ave.

    Y admira su grandeza.

    Se la imagina naciendo del huevo,

    y luego conquistando poderosamente los cielos,

    la ve haciendo un nido en el que guarda

    todo el amor nacido y por nacer.

    Luego, se eleva orgullosa hacia el sol.

    Es primavera. Ella lleva en su pico

    las semillas de todos los árboles y todas las flores.

    Toda la historia nacida y por nacer.

    De repente, la bocina del tren

    ensordece sus oídos fuerte y penetrantemente,

    en el hombre, en la mujer, en el niño.

    Agitada y jadeante, por la puerta

    entra corriendo la anciana, feliz

    de haber cogido el último tren.

    Las mujeres tristes

    Las mujeres tristes.

    Las hermosas mujeres tristes.

    Caminan desnudas y descalzas

    (Porque la verdad está desnuda)

    Los profetas

    (que en realidad no existen)

    las visten

    con camisas de silencio.

    Uno por uno

    abrochan los botones.

    Pero a las Mujeres Tristes.

    Las Bellas Mujeres Tristes,

    la mañana las conoce

    por su sonrisa.

    Como un hilo deshilachado

    cuelga de sus cinturas

    el cordón umbilical.

    El mundo se niega a cortarlo,

    para que la tierra tenga

    un lugar donde siempre

    depositará su semilla.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    3 Poemas de Giuliana Donzello, poeta italiana

    Giuliana Donzello (Italia). Nació en Venecia en 1949. Se licenció en Literatura y Arte en la Universidad de Florencia. Profesora, investigadora y escritora, ha colaborado con el Departamento de Historia y Crítica de las Artes Contemporáneas de la Universidad de Venecia y con el Sector de Artes Visuales de la Bienal de Venecia. Ha publicado varios ensayos sobre arte. Desde 2008 se dedica a la narrativa y la poesía, con las que ha obtenido numerosos premios internacionales. Varios de sus textos aparecen en antologías, revistas, catálogos, periódicos y diccionarios de escritores y poetas contemporáneos (La stagione delle cicale», “Fiori di sale”, “L’altana”, “Il tre periodico”, “L’Ostatismo ultima impronta del Novecento”, “L’accusa del tempo”, “Chrysalises”, “Topografie di memorie”, “Il silenzio delle cetre”).

    No preguntes al poeta

    No preguntes al poeta

    de dónde surge su voz

    sonidos que en el camino exhaustos

    se elevan libres

    Está dentro de versos que brotan

    sangre para vivir el espacio

    de una hoja en blanco, más allá

    los días que le son concedidos

    y los ojos perdidos en el encanto.

    Su corazón se aferra límpido

    a las nubes plomizas de cielos inmóviles

    al tenue recuerdo de marrones hojas

    otoñales, suspiros ligeros disueltos.

    El tiempo lo arrastra vigoroso

    hacia lo que fue su juventud

    y el orden aparentemente tranquilo

    de la vida presente, del peso incauto

    de cada día vivido y perdido.

    En las horas mudas, en los instantes mudos

    de cadencias de retorcidas sílabas

    frágiles hojas blandas

    colgadas de una rama y a punto de caer.

    Tú, muchacho, que corrías

    El recuerdo de tu infancia

    oh muchacho que corrías alrededor del fuego

    ebrio en el borde del campo

    es un invierno blanco por las bombas

    roto y con el vientre desgarrado

    donde el principio de cada forma

    la noche extrema doma.

    No es de madera el fusil que aprietas

    entre tus manos y sigue disparando

    cuando de pronto te precipitas

    no por miedo, sino vencido por el dolor.

    Un mundo inmóvil es tu país,

    escuálida estación desolada

    En el tiempo suspendido

    no encuentras la espera de días para habitar

    sólo momentos para que tu sacrificio se dilate

    Solitario espera ese prado lejano

    el calor de una casta primavera:

    ha pasado un año y aún

    no se cansa de la tormenta.

    Graba en la hoja el poeta del dolor

    palabras con letras de fuego.

    Y la materia se hace carne viva y sangre

    en el amanecer silencioso sobre una locura roja

    y se blanquea en mudos momentos de terror

    arrastrado en un nuevo invierno

    donde se muere por libertad.

    El último cigarrillo

    Divaga la espera

    en la luz muda de palabras, perdida está la hora

    en el reloj del tiempo

    y buscas el sueño que no llega

    para olvidar el miedo en los sueños

    de los que sacas el bálsamo de los recuerdos.

    En un ventisquero lejano vuelves a encontrar

    la jactancia de un soldadito perdido

    y no creerías su lejanía

    memoria casta aún viva en ti

    y sin embargo sin valor cuando sólo

    en el dolor de un silbido de fusil,

    que de repente surgió del follaje

    saboreabas un café con un amargor inesperado

     por una brasa de cigarrillo

     que en el líquido negro caído

     toda chispa ha apagado

     junto con tu existencia:

     cruel desgracia que ha silabeado

     para ti la reverberación de la muerte.

    Tuyo no será el regreso a la ingenua

    frescura de aquel prado, donde tu madre

    te tendía los brazos para ocultarte,

    niño, bajo su cálido pecho

    proyectando su amplia sombra.

    Y naturalmente sobre ti depositaba su aliento.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Devesh Path Sariya, poeta indio

    3 Poemas de Devesh Path Sariya, poeta indio

    Devesh Path Sariya (nacido el 11 de febrero de 1986) es un poeta, prosista y traductor hindi. Ha publicado; Colección de poesía: La barca de Noé (2022); Colección de relatos: Tofu apestoso (2025); Prosa de no ficción: En las pupilas de los ojos pequeños (Diario de Taiwán, 2022); Traducción: Una grieta en la realidad (2021), Compañeros en el campo de tortura (2023). Premio: Premio Bharat Bhushan Agarwal (2023). La obra literaria de Devesh se ha traducido al inglés, al mandarín y a algunas lenguas indias. 

    Qué saben los tiranos

    ¿Saben los tiranos que la boca de Mussolini,

    una vez escupió veneno? fue rellenada

    con una rata muerta y públicamente

    orinada por una mujer.

    Su cadáver fue colgado al aire libre…

    por encima de la multitud que aullaba

    «Más alto, levántenlo un poco más alto»

    Fue sólo la trágica muerte de Mussolini

    que llevó a Hitler a ordenar a sus confidentes

    no dejar que su cuerpo terminara en manos del público

    y que lo quemasen inmediatamente después de su suicidio.

    Quiero preguntar a todos los tiranos

    ¿Qué sienten de verdad cuando abrazan a sus esposas o amantes,

    ¿Qué sienten cuando tocan tiernamente la cara de sus hijos?

    ¿Qué sienten cuando contemplan

    los retratos de sus padres fallecidos,

    reflexionando sobre los días preciados de su juventud?

    ¿Se dan cuenta de que

    otras personas tienen familias y parientes

    como ellos?

    ¿Sufren en tiempos de enfermedad

    o sienten dolor por la picadura de una hormiga?

    ¿Saben que la gente reza por su muerte

    en lugar de por su bienestar?

    En sus brutales actos de carnicería,

    ¿olvidan momentáneamente

    que la muerte no es una hipótesis

    y que ellos también pueden morir acuchillados

    como cualquier otro ser humano?

    Sólo el tiempo dirá lo que ocurrirá

    pero recuerden que,

    como en Egipto, cada plaza de nuestras ciudades

    arde con el potencial

    de transformarse en otra plaza Tahrir.

    Diez días

    Después de John Guzlowski

    Un anciano cuenta sus recuerdos

    de la guerra mundial.

    Antes de desplomarse a causa de las heridas

    luchó durante diez días.

    Se tarda menos de diez segundos

    para que la bala de un arma se libere

    y hundirse en el pecho de un hombre.

    En diez días de guerra,

    ¿Cuántas veces ocurren esos diez segundos?

    No es una simple cuestión de cálculo.

    No hay sólo un arma enemiga,

    ni cada soldado se enfrenta

    un número igual de armas apuntando hacia ellos.

    ¿Dónde se hunden las balas en los cuerpos

    que se desploman?

    ¿Qué tan profundo traspasan a aquellos

     afortunados que sobreviven?

    ¿Importan estas preguntas?

    ¿Es la muerte simplemente una desgracia?

    ¿Es escapar de la muerte un contratiempo

    disfrazado de coincidencia?

    Por suerte,

    algunos soldados salen ilesos de las balas,

    pero llevan cicatrices de otro tipo…

    el peaje de la guerra soportado durante semanas, meses,

    y a veces años.

    El anciano, herido en la guerra,

    vivió cien años,

    pero llevó las heridas de esos diez días

    durante el resto de su vida.

    Pájaro bajo la lluvia

    Miré afuera,

    atendiendo a mi propia comida.

    Era sólo una suave llovizna.

    Justo cuando terminé de comer,

    la lluvia caía con fuerza.

    Más allá de la ventana de mi casa,

    Un pájaro empapado en el aguacero.

    En el lenguaje de los humanos, grité,

    «Busca refugio entre las hojas,

    o desciende a una rama más baja del árbol»

    Sin embargo, se fue volando,

    posándose en un cable eléctrico cercano.

    Extendió su ala,

    Como si estuviera evaluando su preparación para el vuelo.

    Una vez más, le dije

    «Refúgiate en el porche del templo».

    Aun así, permaneció en el cable.

    «¡Entra!»

    Grité con fuerza, abriendo la ventana de la habitación.

    La ventana permaneció entreabierta,

    Las gotas de lluvia entraban incesantemente en la habitación.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Mi Jiayan, poeta estadounidense

    3 Poemas de Mi Jiayan, poeta estadounidense

    Mi Jiayan (Mi Jialu). Actualmente es profesor asociado en el Departamento de Inglés y el Departamento de Lenguas y Culturas del Mundo en The College of New Jersey, donde también se desempeña como director del Programa de Estudios de China. Vive en Princeton, Nueva Jersey. Su investigación académica abarca la poesía moderna de Oriente y Occidente, los estudios cinematográficos y visuales, la teoría de la crítica cultural, la ciencia ficción y la cibercultura, así como la literatura y la ecocultura de la diáspora asiático-estadounidense. Ha publicado docenas de artículos académicos tanto en chino como en inglés. Editó la primera antología de poesía de la diáspora escrita por chinos estadounidenses, Poetry across Oceans: Selected Poems by Chinese-American Diaspora Poets (2014), y la primera colección mundial de poesía en chino sobre la pandemia, Poetry Can Inspire: An Anthology of Global Chinese-language Poetry in the Age of the Pandemic (2022). También es autor de la colección de poesía bilingüe chino-inglés Deep Breaths (Showwe Publishing, 2019). Su segunda colección de poesía bilingüe chino-inglés, The Wormhole Rose, se publicará en 2025.

    El sombrero de Whitman

    -Visitando la casa natal de Whitman

    Tomo prestado tu sombrero de cuero negro de ala ancha para ponérmelo

    no pretendo robarte el laurel como Rey de la Poesía

    sino sólo inclinarme ante tu estatua

    y presentar mis respetos en tu cuna

    luego, sigo a las alas

    de mariposa desplegadas en tu dedo índice de la mano izquierda

    aventurarse en montañas desoladas y en el desierto

    para recoger un manojo de hojas de hierbas raras

    Dijiste: «Una brizna de hierba no es menos que el día de trabajo de las estrellas».

    También dijiste: «Eso también es un cuerpo eléctrico».

    Efectivamente, en la subsiguiente lectura, a cargo de seis poetas chinos.

    la sala resonó con relámpagos y truenos.

    8/6/2023 Residencia natal de Whitman

     La Rosa del Agujero de Gusano No. 5

    Nunca podrás traspasar la atracción de esta piedra imán

    bebiendo nostalgia, llevándola a lo más profundo de tus entrañas

    cuanto más te acomodas, más hambriento te vuelves

    una lluvia de meteoritos salpica, destrozando huesos

    partículas estelares giran dentro del agujero negro

    cortando a través de las partículas que fluyen de los rayos de luz

    incluso las cuerdas más exquisitas no pueden

    rejuvenecer las flores de durazno esparcidas por la lluvia de primavera

    las sombras de la destrucción siguen parpadeando

    en el portal una rueda de loto hace cruces de día y de noche

    el nirvana del sufrimiento permanece distante

    el estandarte de la taberna en Apricot Blossom Village,

    afilado como una cuchilla

    raspa el caos de un cielo oscuro

    ebrios espíritus en la superficie del agua

    tropiezan, inclinando sus oídos para escuchar

    los escarabajos saltan sobre un caballo blanco, persiguiendo

    el ruido de los cascos en el campo de fresas silvestres

    17/7-18/2023 Princeton

    Recordando los Árboles

    – En conmemoración de seis árboles talados

    Divididos a lo ancho revelan la verdad: palabras como virutas frescas

    arrojadas furiosamente de una trituradora de madera, su corriente de aire

    desencadena frases e imágenes que se acumulan en preguntas

    ¿puede un poema devolverle la vida al abrazo celestial de un árbol?

    escindidos hasta el núcleo, los anillos ocultos que rodean

    no pueden -cuando todo se reduce a eso- liberarse; la oscuridad ahora

    se insinúa en un laberinto de círculos insondables, y, juntando los dos extremos

    de una línea de diez mil samsaras juntos, llegamos a nuestro finiquito.

    Bajo una transformación tan elevada, los tocones de los árboles luchan por mirar hacia arriba

    se despliega una gran ala, no la de un cuervo, sin duda

    sino la de la grulla blanca de los inmortales, apretando sus garras gigantes

    una pata oscila en el aire nublado oscuro

    las plumas de ganso encienden la mezcla caótica, sus plumas se derraman aquí y allá

    una enorme hoja de papel de caligrafía inscrita: el calamitoso año de 2020

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    3 Poemas de Tae-jun Mun문태준, poeta surcoreano

    Tae-jun Mun문태준 nació en 1970 en Gimcheon, Gyeongsangbuk-do. En 1994, debutó en la literatura al ganar el Premio al Escritor Novel de la revista Munye Joongang. Entre sus poemarios destacan The Whispering Backyard, Bare Foot, Flounder, The Growth of Shadows, A Distant Place, Our Last Faces, Is There Any End to What I Long For?, y Morning Reflects. Ha recibido varios premios literarios de prestigio, como el Nojak Literary Award, el Sowol Poetry Award, el Midang Literary Award, el Mogwol Literary Award, el Jeong Ji-yong Literature Prize y el Park In-hwan Award.

    Pie desnudo

    En el mercado de pescado, una concha filo extiende su pie desnudo fuera de su cuerpo en forma de choza.

    Como un Buda muerto que muestra brevemente su pie desde el ataúd

    para los discípulos que lloran de dolor, extiende su pie desnudo,

    empapado durante tanto tiempo en barro y agua, el pie desnudo está hinchado.

    Cuando toco ese pie desnudo, como si le rindiera pleitesía, la cáscara de la concha filo lo retrae lentamente,

    como para promulgar su primera deliberación, o quizás la más antigua.

    A esa velocidad, tanto su tiempo como su camino deben haber fluido,

    debe haber salido al encuentro de alguien,

    se separó de ellos, y regresó tan lentamente,

    debe haber estado descalzo todo el tiempo.

    Después de perder el amor,

    debe haber enterrado su pie descalzo en su pecho,

    soportando la pena, como un pájaro que esconde el pico en el pecho para sobrevivir a la noche.

    Cuando la casa gritó, «Ah»

    Debió aventurarse por las calles con sus pies desnudos llenos de ampollas, pidiendo limosna.

    Cuando regresó a su casa, apestando a pobreza,

    después de vagar por la calle descalzo todo el día,

    cuando los jóvenes, que habían estado llorando «Ah-», llenaron sus estómagos,

    sus lágrimas también debieron haberse calmado, como aquella noche oscura.

    Cuando llega la noche

    El lugar donde entro

    parece el interior de una antigua cueva de piedra

    empiezo a desvanecerme.

    empiezo a desaparecer.

    Entre el chirrido de los insectos,

    me convierto en un grano de arena, una hoja,

    una nube, una elegía, una gota de lluvia.

    La sombra de la montaña se mueve como el agua a lo largo de la orilla

    en cada rama, los pájaros se posan

    revolotean, intercambiando ramas entre sí.

    El cielo abre un vasto espacio a la izquierda,

    para que los pájaros puedan atravesarlo volando.

    Como si todos ellos se hubieran fusionado con el agua que fluye,

    Como si todos ellos estuvieran montados en un velero, a la deriva hacia el cielo occidental.

    El sueño de mi padre

    El sueño de mi padre se alarga cada día,

    envuelto en sopor como hierba marchita.

    Trabajó en todo tipo de empleos en su vida,

    y por eso, hay innumerables razones que lo adormecen ahora.

    Tumbado allí, padre parece un pepino viejo

    se aplica un ungüento, y luego se duerme de nuevo.

    Dejando sólo una almohada de madera detrás,

    puede que pronto se deslice en el mundo del sueño para siempre.

    Hizo todo tipo de trabajos para el mundo –

    ¡Sí, ciertamente lo hizo!

    padre merece su descanso,

    hasta que la sombra del árbol zelkova envejezca.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de No-hae Park박노해, poeta surcoreano

    3 Poemas de No-hae Park박노해, poeta surcoreano

    No-hae Park박노해. Poeta y activista cuya carrera literaria comenzó con la publicación de Dawn of Labor en 1984, una colección de poesía centrada en la liberación de los trabajadores. A pesar de estar prohibido por la dictadura, el libro vendió casi un millón de ejemplares, lo que le valió el apodo de «el poeta sin rostro». Sus obras posteriores, entre ellas True Beginning (1993) y Only a Person Is Hope (1997), fueron escritas mientras estaba encarcelado por su activismo político, en particular por su papel en la Alianza de Trabajadores Socialistas de Corea del Sur. Liberado en 1998, siguió escribiendo y abogando por la paz mundial, publicando colecciones como So You Must Not Disappear (2010) y Seeing Your Heaven (2022). Además de poesía, Park ha publicado ensayos fotográficos y expuesto sus fotografías, tomadas durante sus viajes por zonas de conflicto y regiones empobrecidas de todo el mundo. Sus últimas obras, como The Blue Light Girl (2020) y Tear-Flowering Boy (2024), reflejan su constante dedicación a los derechos humanos y la sostenibilidad ecológica. A través de su organización, Culture of Sharing, Park sigue promoviendo la vida, la paz y la solidaridad mundial.

    Una vez más*

    Una persona llena de esperanza

    ya es esperanza.

    Una persona que busca el camino

    ya es un camino nuevo.

    Una persona verdaderamente buena

    ya es un mundo bueno.

    Está dentro de esa persona.

    Empieza con esa persona.

    Una vez más:

    sólo una persona es esperanza.

    El amanecer de la labor*

    La belicosa labor nocturna ha terminado,

    vierto soju frío

    sobre mi dolorido corazón.

    Ah…

    no puedo seguir así mucho tiempo.

    Seguro, no puedo seguir así

    una vida de comidas de fábricas mal cocinadas de jimbap…

    mi cuerpo cubierto de grasa, en una prueba de fuerza,

    me tambaleo y lo exprimo todo

    en esta guerra de labor.

    Aunque no puedo seguir por mucho tiempo,

    aunque no puedo seguir con seguridad,

    no hay otro camino.

    Si tan sólo pudiera liberarme,

    si tan sólo pudiera salir volando de

    mi agotado destino sombrío a los veintinueve años. . .

    Pero, ¡ay!

    no hay otro camino, no hay otro camino

    aparte de la muerte, no hay otro camino.

    Esta vida obstinada,

    el yugo de la pobreza,

    no hay otro camino que vivir este destino.

    En mi cuerpo desplomado,

    por el bien del trabajo de mañana, que siempre llega,

    vierto soju frío, al amanecer,

    sobre mi corazón dolorido.

    También vierto tenacidad, dignidad, furia y tristeza,

    que son más fuertes que el soju.

    Dentro de cada gota cruda de sudor y sangre,

    que, al final, se romperá y estallará

    del muro indefenso de la desesperación,

    crece, con aliento tranquilo,

    nuestro amor, nuestra furia,

    nuestra esperanza y unidad.

    Por eso, al amanecer, vertemos soju frío

    sobre nuestros corazones doloridos,

    una y otra vez,

    hasta que un nuevo amanecer para los trabajadores

    surja.

    Estoy ahí*

    El centro del cuerpo no es el corazón

    cuando el cuerpo enferma, el dolor se convierte en el centro.

    El centro de una familia no es el padre,

    en cambio, el enfermo se convierte en el centro.

    El lugar donde la dignidad humana es aplastada a punta de pistola,

    donde la conciencia, la justicia y los niños son masacrados,

    ahora mismo, ese lugar es el centro del mundo.

    Líbano,

    Palestina,

    Irak,

    Afganistán,

    tiemblas solo en el incendio.

    Más allá de las fronteras, las religiones y la raza

    a tu lado, empapado en sangre,

    ahora estoy aquí.

    Estoy ahí.

    * Traducido íntegramente al inglés por el Hermano Anthony of Taize

       Traducción al español por Mariela Cordero

  • Poesía es todo

    Poesía es todo

    La poesía es como el viento,

    o como el fuego, o como el mar.

    Hace vibrar árboles, ropas,

    abrasa espigas, hojas secas,

    acuna en su oleaje

    los objetos que duermen en la playa…»

    José Hierro (poeta español)

    Estas palabras son, acaso, la instantánea que capta la esencia misma de la poesía. Poesía es todo. Cualquier cosa. Un sentimiento en primera persona y una voz que lo verbaliza. Ya está. Es algo tan dúctil, tan flexible, tan vasto en el universo vasto de los sentimientos humanos, que solo hay que dejar fluir pensamiento y palabra. Y ahí nace.

    La poesía, como creación humana, se remonta a la Grecia de Platón, quien en su Banquete la define como poiesis, es decir, creación o producción que nace para ser y, por consiguiente, para dejar de “no ser”. De la inexistencia al acaecer. Esa es la génesis de cualquier realidad. Desde Platón ha pasado mucho tiempo, pero la esencia de la creación artística sigue siendo fiel a aquella filosofía de “construir de la nada (pensemos, si no, en una escultura, en una pintura, en una partitura… el creador materializa lo que antes solo estaba en su cabeza).

    Es tan amplio el camino de la creación poética en la Historia de la Humanidad que intentar un viaje por los versos es una aventura, a priori, incompleta y por supuesto subjetiva. Tanto como la poesía misma. Por eso, la selección que se haga en esta sección no aspira a otra cosa que la de esbozar una pincelada del maravilloso y anchísimo mundo de los versos. Bienvenidos al viaje.

    Decía Gloria Fuertes en “Sale caro ser poeta”:

    Sale caro, señores, ser poeta.

    La gente va y se acuesta tan tranquila

    -que después del trabajo da buen sueño-.

    Trabajo como esclavo llego a casa,

    me siento ante la mesa sin cocina,

    me pongo a meditar lo que sucede.

    La duda me acribilla todo espanta;

    comienzo a ser comida por las sombras

    las horas se me pasan sin bostezo

    el dormir se me asusta se me huye

    -escribiendo me da la madrugada-.

    Y luego los amigos me organizan recitales,

    a los que acudo y leo como tonta,

    y la gente no sabe de esto nada.

    Que me dejo la linfa en lo que escribo,

    me caigo de la rama de la rima

    asalto las trincheras de la angustia

    me nombran su héroe los fantasmas,

    me cuesta respirar cuando termino.

    Sale caro, señores, ser poeta.

    En efecto, ser poeta no es labor baladí. Ni un entretenimiento para “señoritas desocupadas” al más puro estilo decimonónico. Ser poeta -si es que se consigue- es una lucha contra los elementos, contra las musas que no madrugan, contra el desánimo, contra los desasosiegos internos que no atinan a salir, contra los oídos sordos que pasan por ahí afuera, … contra tantas adversidades, que, realmente, quien escribe lo hace por auténtico amor a las letras:

    Un verso corteja errante

    las esquinas de mis manos.

    Un verso que es capítulo despistado

    del libro de los paladares de yerbabuena.

    Un verso desorbitado que mezcla

    huracanes y vértices,

    molinos y membranas de ángel,

    vinilos de jazz y abrazos de niña en busca

    de la receta perfecta del verbo…

    *Publicado en la revista canaria Tamasma Cultural

  • 3 Poemas de Hyun-rim Shin 신현림, poeta surcoreana

    3 Poemas de Hyun-rim Shin 신현림, poeta surcoreana

    Hyun-rim Shin 신현림 Es poeta y fotógrafa. Nació en Uiwang, Kyunggi-do, Corea del Sur, y estudió lengua y literatura coreanas en la universidad, especializándose después en Bellas Artes en la Escuela de Diseño de la Universidad de Sangmyung.  Es una artista polifacética, goza de gran prestigio entre la crítica y el público coreanos. Su primer poemario, «Throw a Burning Shoe at a Boring World», le valió el reconocimiento inicial. Se hizo muy popular con su poemario «Blues at the end of a century», que alcanzó el número 1 de la lista de los más vendidos en la sección de poesía. También es autora de otros numerosos libros de poesía, como «Sick People At Sunset», «I Rode Through The City On A Bed», «Alice», «Apple Blossom When You Come», «Hug for 7 Seconds. Recientemente, fue reconocida como una de las nueve mujeres representativas de Corea por Tilted Axis, una editorial inglesa. En 2019, su relato corto, «Paper Gravestone», fue seleccionada como ganadora. Por su tercera exposición de fotografía titulada «Apple Orchard Photo Studio», fue elegida como una de las cuatro artistas coreanas representativas en el Festival Internacional de Fotografía de Ulsan en 2012.  Además de su poesía, Shin ha escrito varios ensayos sobre arte, como «My beautiful window», « So Fascinating Modern Art », «Time with a lover», «Tiempo con un amante» entre otros. Ha impartido cursos sobre texto, imagen y escritura poética en la Universidad Nacional de Arte de Corea y en la Universidad de Ajou.

    ¿Cómo desvelan el amor? ¡Ustedes, almas solitarias!

    ¿Cómo amas? Yo simplemente olvido y sigo adelante.

    ¿Cómo amas? No puedo encender bien las velas. 

    ¿Cómo amas? Amo con un desconsuelo profundo como un pozo y sueños enredados.

    ¿Cómo amas? Encuentro a dos personas. Lo que una no puede cumplir, la otra tal vez sí.

    ¿Cómo amas? Tengo un compañero para toda la vida más allá de los límites del matrimonio.

    ¿Cómo amas? Todo es una molestia.

    ¿Cómo amas? Basta con tocarse a escondidas.

    ¿Cómo amas? El amor ya me resulta difícil y el sexo aún más.

    ¿Cómo amas? Sin comentarios.

    ¿Cómo amas? Ya no estoy aquí.

    Comencé de nuevo

    Comenzar de nuevo es comprenderte de verdad a ti mismo.

    Es sentir y conocer todo con todo tu ser

    como si rompieras una cáscara de huevo. 

    Es darte cuenta de lo que significa ser humano y por qué vives.

    No hay necesidad de luchar por falsos conocimientos, olores penosos

    o ideologías dañinas que te han causado sufrimiento.

    Necesitas estudiar genuinamente y comprender en profundidad la historia.

    Debes valorar tu libertad como ciudadano, y llevarla adelante.

    Debes desechar el agua estancada que se ha acumulado dentro del huevo,

    limpiarte y dejarte secar por el viento para renacer de nuevo.

    En lugar de hacer más de lo que puedes

    debes desecharlo todo para ganarlo todo, que es el camino hacia la libertad.

    Si aguantas, estudias y trabajas diligentemente durante sólo diez años,

    el huevo se convertirá en una importante caja de ahorros.

    Tras diez años de dedicación, se abrirán tus propios sueños y caminos.

    Lo que tienes que hacer es vivir al máximo, como el sol que sale entre las nubes.

    Yo también tuve 22 años

    Soñaba con viajes cortos y romances largos,

    comía tomates parecidos al sol,

    creyendo que incluso la tristeza podía convertirse en un tónico herbal.

    El Canon de Pachelbel sonaba en YouTube.

    Pensaba en el mar

    cuando veía una gran lona azul en una obra.

    Mirando al cielo occidental, almorcé.

    Me preguntba si un sándwich de huevo podría convertirse en una enorme manta

    si se extendiera sin fin.  Igual que los griegos equiparaban la ceguera con la muerte,

    asentí con la cabeza que tener ojos para ver es la felicidad.

    Entonces, podría volver a ser una joven de 22 años.  Te necesito a ti que moverás mis muebles.

    Te necesito a ti, que colgarás mis cortinas.

    Te extraño a ti, que plantarás árboles conmigo en la traicionera colina de la Tierra.

    Así que no me pidas que busque un sirviente Tú me darás un toque de atención antes que cualquier otra cosa.

    Soltándome el cabello, que de la noche a la mañana ha crecido hasta alcanzar la longitud de Rapunzel,

    siento la melodía del Canon de Pachelbel como la seda.

    El hombre se dirige hacia mí, cabalgando sobre mi cabello.

    No es visible para nadie más que para mí.

    Toqué el Canon de Pachelbel, que para mí es el innegable himno nacional del Planeta Tierra,

    siguiendo su ritmo que fluía tan profundo y suave como la seda.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Jeong-lock Lee이정록, poeta surcoreano

    3 Poemas de Jeong-lock Lee이정록, poeta surcoreano

    Jeong-lock Lee이정록

    Nacido en 1964 en Hongseong, Chungcheongnam-do, Corea del Sur, Jeong-lock Lee estudió educación literaria china en la universidad, y literatura y artes en la escuela de posgrado. Debutó como poeta al ganar el Concurso Literario de Año Nuevo del Daejeon Ilbo en 1989 y del Dong-A Ilbo en 1993. Ha publicado 11 poemarios, entre ellos «»There Are Times When Things Happen That Way,» «Dictionary of Childlike Language,»» y «»A List of Things That Don’t Hurt Even When Put in the Eye». Sus poemarios para adolescentes incluyen «»To the Me Who Has Not Yet Come» » y  «»Whatever». Sus colecciones de ensayo incluyen «If I Can’t Write Poetry, I Take the City Bus» y «The Poet’s Drawer». También ha escrito tres libros infantiles, entre ellos «Father and Son», cuatro colecciones de poesía infantil, entre ellas «Being Nine Is Tough», y ocho libros ilustrados, entre ellos «Chair». Lee ha recibido varios premios literarios: el Daejeon Ilbo Literary Award, el Kim Soo-young Literary Award, el Kim Dal-jin Literary Award, el Yun Dong-ju Poetry Award, el Park Jae-sam Literary Award, el Han Seong-gi Literary Award, el Dica(foto-poema) Poetry Award, el Cheon Sang-byeong Children’s Literature Award y el Wildflower Literature Award.

    Amor lento

    El Buda de piedra

    se convierte en un montículo de arena mientras cierras y abres los ojos una vez.

    Lo hace incluso antes de que puedas parpadear.

    Querida mía,

    no digas que todo fue fugaz.

    La luna perdura un mes entero por un solo guiño.

    Hay veces en que las cosas suceden así

    Incluso en una suave carretera,

    hay veces en que el volante da una sacudida

    Es cuando alguien al otro lado de la Tierra roza su pie con lágrimas.

    Hay veces en que el vaso de Soju sobre la mesa tiembla por sí solo.

    Es cuando los ojos llenos de lágrimas se muerden los labios jóvenes y se golpean el pecho

    tras una larga mirada al atardecer en un lugar donde el fuego de las armas ha cesado.

    Hay veces en que las cosas suceden así.

    Empiezo a golpearme el pecho para reventar una bolsa de suspiros,

    pero bajo el puño cerrado en silencio.

    Es porque temo perturbar el sueño profundo de un bebé en algún lugar

    que es lactado por primera vez en tres o cuatro días.

    Hay veces en que una vela parpadea, mostrando su mecha negra,

    y luego vuelve a la vida.

    En ese momento,

    ha pasado sus brasas a un lugar oscuro y lejano.

    Azalea

    Nos las arreglamos, de una forma u otra.

    Si ese Buda de piedra en el acantilado

    hubiera guardado todos los sonidos de los martillazos

    ¿cómo podría sonreír tan serenamente?

    Viviendo así, un día, incluso

    una azalea florecerá en su cabeza.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Ju-ri Oh오주리, poeta surcoreana

    3 Poemas de Ju-ri Oh오주리, poeta surcoreana

    Ju-ri Oh오주리 nació en Seúl. Licenciada en Literatura Coreana por la Universidad Nacional de Seúl. Nacional de Seúl. En 2010, debutó en el Munhagsasang, y su poemario, «Rose Mausoleum», fue seleccionado como libro compartido por el por el Consejo de las Artes de Corea. Entre sus libros académicos se incluyen 《A Study on the Existence and Truth of Kim Chun-su’s Metaphysical de Kim Chun-su》(seleccionado como libro académico Sejong Academic Book en 2020), 《A Study on Love in Modern Korean Poetry》, 《La poesía del ser: Un estudio ontológico sobre Contemporary Korean Poetry》, y 《The Pure Poetry: Un estudio ontológico sobre el Poetry of Being: An Ontological Study on the Contemporary Korean Poetry》. Actualmente prepara su segundo poemario y su quinto libro académico. Es profesora en la Universidad Católica de Kwandong desde 2017.

     El cisne y el poeta

    Descendiendo de la Vía Láctea, el cisne permanece en las aguas derretidas por el glaciar del lago de San Wolfgang.

    El patrón de luz en el agua y en el cisne se funden en uno; el cisne es el creador de la luz.

    ¿Es porque la luz divina abraza al cisne  que no huye cuando el poeta se acerca?

    Perdido en el camino de regreso al mundo secular, el poeta abre su existencia ante el cisne radiante.

    Mientras el horizonte se filtra en gotas de luz, el cisne lleva el lenguaje divino al poeta, diciéndole: «Existes como uno, tu existencia es una». Las sombras que bordean el lago guardan los ecos de una conversación silenciosa. Nada de la nada pudo romper el momento en que el cisne y el poeta se encontraron.

    Como el reloj de Dios se detiene en el aire, el poeta renace, renace como cisne en el lago eterno de la poesía.

     

    Ontología del ballet 1

    La muerte es un ala que se extiende desde su cuerpo. Es un patrón negro en el aire. Una gota de oxígeno emerge de ella como muerte, y otra gota de oxígeno entra en ella como vida.  Ella flota en medio del flujo entremezclado.

    Es el flujo del tiempo lo que mueve sus pasos de donde estaba a donde no estaba.

    En el tiempo abrasado, donde el movimiento desvanecido, el silencio llena el espacio entre el aquí y el allá. Sólo el alma se asemeja al tiempo.

    El peso del oxígeno solidificado – Es un exceso incapaz de circular por las partes inferiores de su cuerpo.

    Hasta que el exceso se oxida por completo, la luz se convierte en un escenario, donde ella es la manifestación. Recibe la luz con el cuello; sus párpados se resisten a abrirse.

    La luz fluye a lo largo de su superficie, líneas nacientes. El tiempo se asemeja al alma. Deja de ser una línea que avanza y comienza a trenzar su tejido interior.

    Mientras se forman circuitos de luz dentro de su alma, la superficie espera. Aunque se revela su existencia como reflector, aún sigue esperando el momento en que los sueños desolados se conviertan en superficie.

    La luz es su vestimenta. Cuanto más profunda es la luz, más se marchita.

    Del ‘Yo de la Luz’ al ‘Yo de la Oscuridad’

    El alba llena el espejo de vanidad.

    Es el momento en que Dios mezcla por igual los pigmentos de la luz y la oscuridad. En mi piel translúcida, el «yo de la luz» y el «yo de la obscuridad» se enfrentan.

    La belleza es el momento en que una rosa emerge de un mundo oculto.

    Incluso sin amor, una doncella parece fresca junto a la rosa.

    El «yo de la luz» acuna el tiempo por venir, mientras que el «yo de la oscuridad» guarda el tiempo pasado, cada uno en una caja de cristal contra mi pecho. El tiempo en estas dos cajas de cristal enhebra perlas en una sola cuerda, atándola alrededor de mi cuello.

    El «yo de la luz» susurra al «yo de la obscuridad»:

    Dios no destruyó la oscuridad con la luz. Dios no destruyó la luz con la oscuridad.

    En la perla que encierra el alba, luz y oscuridad se arremolinan como mis lágrimas.

    Traducción al inglés por Joo-Hyun Song 송주현

    Traducción al español por Mariela Cordero