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  • Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros)

    Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros)

    Neus Gili es una deportista y amante de la naturaleza. Esto no escapa a sus poemas, que se encuentran tintados de colores brillantes, agua, sueños ocres, aromas… salpicado de elementos naturales que, de alguna manera, se entremezclan con los sentimientos, haciendo de su poesía un paraíso emocional e idílico. Pero no todo es paraíso, hay otro lado en todo esto, un lado ligeramente más oscuro, que se debe tener en cuenta…

    Reverso se presenta ante nosotros, en parte, como una ventana abierta al mundo y a la humanidad, poniendo de manifiesto la parte más brillante y la parte más oscura de ambos.

    Se contraponen la belleza natural del mundo, de los paisajes, incluso de las mismas personas, con el mal hacer de la humanidad que poco a poco va destruyendo lo que encuentra a su paso.

    El poema Abalorios es un buen ejemplo de una de las idea que sobrevuela el poemario: la importancia que se da a las cosas materiales, a aquello que se adquiere con dinero, cuando lo esencial es todo lo contrario, aquellas cosas que el mundo nos regala, aquellas cosas que no se pueden comprar y, a veces, ni ver ni tocar:

    Abalorios

    Collares, collares,

    de cuentas incontables.

    Colores, colores,

    lucía abalorios a montones

    Pulseras, pulseras,

    superpuestas en las muñecas.

    Pendientes, pendientes,

    con aros pendejos en sus orejas.

    Anillos, anillos,

    lleva la señora hasta en los nudillos.

    El bolso del mismo tono que los zapatos,

    de negro, el color que combina con todo.

    Su cara igual que una estampa,

    la mujer vestía ropaje floreado

    de amapolas y rosas, rojos los labios,

    como sus mejillas sin ser pintadas.

    Ni plata de ley, como una reina

    de ausencia su oro deslumbrara

    bajo ningún quilate, ¡qué disparate!

    Le pesaba más su caduca chatarra barata,

    que todo lo que tenía de valor humano en la casa.

    Queda de manifiesto una de las grandes ideas del poema, los auténticos valores de la vida que se dejan de lado, que se pierden, que se olvidan.

    Siguiendo esta línea de crítica, podemos encontrar poemas realmente duros como Rompehielos, donde expone temas lamentablemente tan en auge hoy en día como el racismo, el valorar las personas por su origen, la poca solidaridad de muchos frente a otros muchos:

    Un blanco pulcro descansado, la nieve,

    sobre azul marino de frío, helada,

    donde el agua clara yace encerrada

    y sobrevive pura, sabiendo que no hay nada.

    A la vista no divisa horizontes, ni límites,

    ni alcances, ni ningún monte donde subir a su alto.

    Solo un gran llano cautivo al baldo, bajo un cielo

    espejo de su espejismo, del reflejo de lo idéntico.

    […]

    Y no fue Dios, ¡fue la Humanidad!

    que de maldad quiso exterminar las especies, a una tierra

    donde el color nunca quiso confundir a otros;

    un rompehielos abre brecha.

    Al fijarse a fondo en los poemas que configuran el libro, una se da cuenta que están llenos de esas pequeñas cosas tan importantes que a veces escapan a los ojos, perdidos en el propio egoísmo y las rutinas diarias.

    Reverso, de Neus Gili Massagué

    Asimismo, se convierte a su vez en una defensa poética de las buenas acciones, de la parte más sana de la vida, del dar en lugar de recibir, de la empatía que tanta falta hace… En definitiva, es un poemario que a primera vista ofrece paisajes, historias, escenas de la vida, pero detrás van cargados de valores que a veces olvidamos y que son los que realmente hacen que la vida y el mundo funcionen.

    Tomemos como ejemplo el poema El pan nuestro:

    Si el trabajo al hombre y mujer dignifica,

    quienes de mucho bregar se creen de oro

    por un sin vivir de horas que mortifica,

    se olvidan que es la familia el gran tesoro.

    De nuevo hallamos en estos versos una crítica feroz hacia el valor que se suele dar a las cosas materiales.

    Reverso es un poemario que defiende la vida, defiende el mundo y su propia belleza ante los actos destructivos de la humanidad. En ese sentido, llama mucho la atención el poema Géiser, donde nos deja ver que, de alguna manera, la naturaleza intenta llamar nuestra atención, produciendo actos en defensa propia. Eso lo vemos muy claro en los últimos versos del poema:

    […]

    Aun así siempre será justicia,

    cuando la naturaleza estalla sin malicia,

    en su clamar por la existencia.

    Para hacernos una idea genérica del poemario, podríamos decir que muestra el lado más precioso de la vida y que más olvidado parece estar. Defensa de la naturaleza, de la pureza de los sentimientos, de los buenos actos, y crítica hacia todo aquello negativo que nos va tragando poco a poco, del valor desmesurado que se da a las cosas materiales frente a aquello intangible que, al fin y al cabo, sostiene la vida.

    Todo ello nos aparece escrito en cincuenta poemas que son capaces de emocionar por las verdades que cuentan, por la sensibilidad emocional que destilan.

    Si queréis abrir los ojos por dentro, si queréis encontrar historias que enseñan que hay que dejar el mundo en su paz, convivir con él y no masacrarlo, si queréis llenaros la mirada de la belleza real de la naturaleza y de las más sensibles emociones, del sentimiento más puro, sin duda Reverso es un libro necesario, que abre una ventanita a otra manera de ver la vida; a pausar el tiempo, a recapacitar y darnos cuenta de lo que realmente necesitamos para vivir.

    Neus Gili Massagué (Vallbona d’Anoia, 1966) ha sido galardonada en diversos certámenes de relatos cortos, colabora de manera habitual en la revista local El Xop y, en el año 2018, obtuvo el Premio Sant Jordi en su localidad. También aparece en la antología solidaria 50 Poetes de la terra. Reverso es su segundo poemario, después de Depulla’m a versos, en lengua catalana, que incluye también un audio de sus poemas, puesto que Neus es una rapsoda destacada, como podréis comprobar en su propio canal de Youtube Veu en vers.

  • Reto Poético 8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer

    Reto Poético 8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer

    Para celebrar el día de la mujer, desde Poémame queremos plantearos un bonito reto-juego.

    Nuestro mundo es la poesía, por ello hemos pensado en poesía escrita por mujeres, que hable de la mujer.

    La idea es que, partiendo de un poema preseleccionado, os animéis a dar réplica al mismo, continuarle o crear uno nuevo basándoos en él.

    También podéis seleccionar un poema distinto, siempre que cumpla con los requisitos:

    • Escrito por una mujer
    • Temática  “la mujer”

    REQUISITOS:

    1 -Debéis publicarlo en Poémame, en la sección habilitada para ello: RETO8M

    2 -En el poema que escribáis, lo primero debéis incluir el título del poema y la autora que sirve de referencia. Tenéis de plazo desde hoy 4 hasta el 7 de marzo, y el día 8 publicaremos los más votados.

    Podéis escribir todos los poemas que queráis: a más poemas enviados, más poetas mencionadas y mas poemas descubiertos.

    A continuación os dejo el poema que hemos seleccionado:

    Y Dios me hizo mujer de Gioconda Belli

    Y Dios me hizo mujer,

    de pelo largo,

    ojos,

    nariz y boca de mujer.

    Con curvas

    y pliegues

    y suaves hondonadas

    y me cavó por dentro,

    me hizo un taller de seres humanos.

    Tejió delicadamente mis nervios

    y balanceó con cuidado

    el número de mis hormonas.

    Compuso mi sangre

    y me inyectó con ella

    para que irrigara

    todo mi cuerpo;

    nacieron así las ideas,

    los sueños,

    el instinto.

    Todo lo que creó suavemente

    a martillazos de soplidos

    y taladrazos de amor,

    las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días

    por las que me levanto orgullosa

    todas las mañanas

    y bendigo mi sexo.

  • Seis poemas de Idea Vilariño

    Seis poemas de Idea Vilariño

    En el hogar donde nació Idea Vilariño (Montevideo, 1920 – 2009) se respiraba arte. Sus padres, Leandro Vilariño y Josefina Romaní, tenían pasión por la literatura y el arte, y siempre fomentaron la faceta más artística de sus cinco hijos, inculcándoles el amor por la poesía y la cultura en general. De hecho, a sus cinco hijos les pusieron nombres que delatan esa inclinación poética, pues los hermanos de Idea se llamaron Numen, Alma, Azul y Poema.

    Poeta, ensayista, traductora, Idea, aunque también se acercó a la música, componiendo algunas piezas y tocando el piano y, posteriormente el violín, siempre se vio atraída por las letras. Su primera obra poética, La suplicante, sale a la luz en el año 1945, cuando ella tiene veinticinco años, aunque sus primeros poemas aparecen cuando sólo cuenta diecisiete años, siendo ya poemas maduros y profundos, que muestran una intensidad y una madurez extraordinarios.

    […]

    Sola,

    sola y triste, lejos de todas las almas,

    de todo lo tierno, de todo lo suave.

    Silencio, tristeza, la muerte más cerca

    en el marco triste y sin luz de la tarde.

    Estos versos datan de 1937, y son una muestra clara de los elementos que marcarán su poesía a lo largo de su vida: la soledad, la tristeza, el desencanto, el desgarro, la muerte.

    Fue profesora de literatura a la vez que tomaba parte en diversos proyectos literarios, como la fundación, junto con otros literatos y artistas, de las revistas Clinamen, durante su época de estudiante, y Número, junto a Manuel Arturo Claps (escritor Argentino que se afincó en Uruguay) y Emir Rodríguez Monegal (profesor, crítico, literario y ensayista). De hecho, Emir Rodríguez fue quien ideó el nombre de Generación del 45, también llamada Generación Crítica, de la que Idea también formaba parte, para englobar a una serie de escritores uruguayos, a raíz del abandono que, en cierto modo, la literatura sufría en ese país. Sin duda, esta Generación fue tremendamente creativa y crítica. Carlos Maggi, escritor, historiador y dramaturgo, perteneciente a este grupo explica que por entonces no había ni editoriales, y este grupo sirvió para dar un empuje y marcar un camino que, a día de hoy, todavía permanece muy presente en la cultura uruguaya.

    La infancia de Idea fue una época feliz, pero la temprana muerte de su padre y su hermano mayor, hicieron que su vida se cubriera por un espeso velo de tristeza y desgarro emocional que nunca la abandonó. Estos dos hechos vitales se sumaron a los problemas de salud que sufrió durante toda su vida, pues padecía asma y eccemas que le afectaban la piel: «La piel se me necrosaba todos los días. Entonces me metían en una bañera llena de agua con no sé qué producto hasta que la piel se ablandaba. Esa piel caía y yo quedaba con una piel tan frágil que si me movía se rompía.” (Vilariño, en Gilio y Domínguez, 1993: 230).

    Como consecuencia, su poesía siempre aparece teñida de ese aire depresivo y triste que jamás puedo eliminar. La vida carecía de sentido, la vida era simplemente un esperar la muerte, mientras los días iban sangrando el dolor y el sufrimiento incansable. Afortunadamente, Idea canalizó ese sufrimiento con la poesía, dejando tras de sí gran cantidad de poemas que, para ella, probablemente fueron su salvación.

    Su obra también aparece marcada por la relación de amor-odio que tuvo con Juan Carlos Onetti, escritor y periodista al que conoció en una de las reuniones de la revista Número. Se veían de manera esporádica, se amaban intelectualmente, se juntaban, se separaban… en definitiva, un amor intenso, poético e inolvidable para ambos. Esta relación dejó una imborrable marca en los versos de Idea, en los que el dolor y el amor se entremezclan, y uno de los poemas más hermosos de la poeta, Ya no:

    Ya no seá

    ya no

    no viviremos juntos

    no criaré a tu hijo

    no coseré tu ropa

    no te tendré de noche

    no te besaré al irme

    nunca sabrás quién fui

    por qué me amaron otros.

    No llegaré a saber

    por qué ni cómo nunca

    ni si era verdad

    lo que dijiste que era

    ni quién fuiste

    ni qué fui para ti

    ni cómo hubiera sido

    vivir juntos

    querernos

    esperarnos

    estar.

    Ya no soy más que yo

    para siempre y tú

    ya

    no serás para mí

    más que tú. Ya no estás

    en un día futuro

    no sabré dónde vives

    con quién

    ni si te acuerdas.

    No me abrazarás nunca

    como esa noche

    nunca.

    No volveré a tocarte.

    No te veré morir.

    Idea falleció el 28 de Abril de 2009, dejando tras de sí más de diez poemarios, intercalados con numerosos ensayos y traducciones, de entre las que cabe destacar las traducciones que hizo de Shakespeare, e incluso algunas piezas musicales compuestas por ella misma.

    A su funeral acudieron diez personas, y ella dejó escritas las instrucciones:

    Nada de cruces

    Nombre: Idea Vilariño

    Llamar a Forestier Pose o a Martinelli y decir allí:

    Murió Idea Vilariño

    Socia Agadu 3540

    Socia de Coop. Magisterial 3114

    Cuidar nada de cruces (en los avisos, etc.)

    No morí en la paz de ningún señor, etc.

    Cremar

    Os dejamos a continuación una pequeña selección de sus poemas. No dudéis en bucear por su maravillosa obra, no os dejará indiferentes.

    El amor

    Amor, amor

    jamás te apresaré

    ya no sabré cómo eras.

    No habré vivido un día

    una noche de amor

    una mañana

    no conocí jamás

    no tuve a nadie

    nunca nadie se dio

    nada fue mío

    ni me borró del mundo con su soplo.

    Lo que hubo fue dolor

    lo solo que hubo

    que fue colmado atestiguó fue cierto

    pero dónde quedó

    qué consta ahora.

    Hoy el único rastro es un pañuelo

    que alguien guarda olvidado

    un pañuelo con sangre semen lágrimas

    que se ha vuelto amarillo.

    Eso es todo. El amor

    dónde estuvo

    cómo era

    por qué entre tantas noches no hubo nunca

    una noche un amor

    un amor

    una noche de amor

    una palabra

    No

    No debiera escribirlo

    no debiera quedarme

    sufriendo aquí

    sintiendo

    el horror del vacío

    dejando que yo

    que esto

    se haga vértigo

    náusea.

    Tendría que volverme

    tendría que reírme

    y de una vez

    dejarlo.

    *

    Tuve que ir

    sin dudas

    sin reproches

    y entregada

    sin nombre

    ya sin mí

    ya sin nada

    poner de buena gana

    la cabeza en el tajo.

    Se está solo

    Solo como un perro

    como un ciego loco

    como una veleta girando en su palo

    solo solo solo

    como un perro muerto

    como un santo casto

    como una violeta

    como una oficina de noche

    cerrada

    incomunicada

    no llegará nadie

    ya no vendrá nadie

    no pensará nadie en su especie de muerte

    no llamará nadie

    nadie escucharía sus gritos de auxilio

    nadie nadie nadie

    no le importa a nadie.

    Como una oficina o un santo o un palo

    incomunicado

    solo como un perro en su caja doble

    golpeando la tapa y aullando

    y en casa

    los deudos ingieren neurosom y tilo

    y por fin se acuestan

    y al otro la muerte le tapa la boca

    se calla como un muerto como un perro como

    una veleta girando en su palo

    solo solo solo

    Qué fue la vida

    Qué fue la vida

    qué

    qué podrida manzana

    qué sobra

    qué deshecho.

    Si era una rosa

    si era

    una nube dorada

    y debió florecer

    liviana

    por el aire.

    Si era una rosa

    si era

    una llama feliz

    si era cualquier cosa

    que no pese

    que no duela

    que se complazca en ser

    cualquier cosa

    cualquier

    que sea fácil

    fácil.

    No pudo consistir en corredores

    en madrugadas sórdidas

    en asco

    en tareas sin luz

    en rutinas

    en plazos.

    No pudo ser

    no puedo.

    No eso

    lo que fue

    lo que es

    el aire sucio de la calle

    el invierno

    las faltas varias las

    miserias

    el cansancio

    en un mundo desierto.

    El reloj

    Nada dice el violín

    nada la flauta

    nada las lanzaderas

    rumorosas del agua

    ni el mar sonando entero

    ni el viento por las ramas.

    Tampoco esas porfiadas

    patitas sin sosiego

    que hace tanto

    hace tanto

    pisotean el tiempo.

  • Mujeres poetas andaluzas

    Mujeres poetas andaluzas

    Porque siempre se ha hablado de Andalucía como tierra de poetas, vengo a hablaros de ellas, de las mujeres que pusieron protesta, alegría y tristeza, en sus versos. Hoy porque es hoy, 28 de febrero, día de Andalucía; pero a una que extraña la tierra, que añora el sol, las casas encaladas y el paisaje de acebuches, le sirve cualquier excusa para poner sobre la memoria y bajo la reflexión, la poesía de nuestras mujeres. Como sería imposible citarlas a todas, daré solo un aperitivo, un entrante minúsculo, un poema o un bocado (dulce o de hiel) por cada una de las ocho provincias andaluzas. Ocho mujeres. Por dar nombres, daría decenas, tendríamos un extenso artículo diciendo nada. Prefiero decir poco, diciendo algo. Dejando constancia de todas las que faltan y de haber elegido a las que me han parecido oportunas, sin tener en cuenta el renombre, lo prolífico o la corriente a la que representan. En cuanto al orden de exposición, recurriré a los años de escuela y, a modo de cantinela, recitaré: Jaen, Córdoba, Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga, Granada y Almería. Que aproveche.
    Jaén. Erika Martínez (1979).

    El guardapelo de las poetisas.
    Para que nunca se les olvide, las poetas llevan colgando del cuello el guardapelo vacío de las poetisas.
    ¿Qué hacer con su moño resignado y su croché, sus juegos sin apuesta y sus remilgos, con esa manía tan suya de escribir y tirarse de la enagua?
    Me prometí quitarles a sus nombres la tachadura, como quien sabotea un cepo con un palo; no juzgarlas ni juzgar tampoco a quienes consintieron la demencia por un equívoco romántico.
    Esto último me cuesta mucho.
    Confesando que me gustan las isas y los ismos, y también sin medida lo contrario, me pregunto cuánto quedará en nosotros de su amor por la nadería.
    En inglés isabelino llamaban nothing a lo que ellas tenían entre los muslos.

    Córdoba. María Sánchez (1989). 

    II
    Algo así tiene que ser el hogar:
    Oír fandangos mientras las ovejas van
    tras sus corderos
    Rebuscar con los dedos las raíces
    Ofrecer a los tubérculos los tobillos
    Convertir la voz en ternura
    y en presa
    Prometerme una y otra vez
    que nunca escribiré en vano
    un libro con las mismas manchas

     Sevilla. Julia Uceda (1925).

    A Edith Piaf.
    Te han condenado.
    Una oración,
    como limosna insuficiente,
    ha caído
    sobre la tapa de tu féretro.
    Te han condenado, Edith,
    por no querer ser
    la excepción que confirma
    la regla. Porque
    querías,
    tú, gorrión
    de la calle, ser
    la regla. Porque
    intentabas salirte de la calle.
    Te han condenado como
    si Dios no fuese amor. El dedo
    ejemplar
    -una uña sucia, como
    si lo viera- se alzó
    sobre tu frente
    y mostró al mundo
    que sólo esa limosna— por sí acaso…—
    merecías. 

    De nuevo a la intemperie.
    Esta vez » a la calle»
    te han dicho.
    A la calle amarilla
    de los muertos, sin Senas,
    sin flores, sin guitarras. 

    Pero tú, Edith, sonreirás.
    Tuviste ya tu infierno
    al borde de la cuna: sabes
    lo que un niño criado con alcohol.
    Edith, mystère Piaf, rezabas
    no al morir, al cantar;
    y sin saber por qué,
    por quién acaso. Ahora
    es cuando cantas en la inmensa calle
    de Dios, alegremente,
    Edith, mystére Piaf.    

    Huelva. Estela Rengel (1987).

    Todos los gemidos que tienes pendientes.
    Quiero rodearte con mis palabras
    y que todas las onomatopeyas de deseo que conozcas
    salgan disparadas por tus poros
    cuando el roce de mi pecho desnudo por tu espalda
    sea lo más casto que nos propongamos en toda la noche. 

    Que tu sudor haga en mi piel
    la más bella obra de arte
    y mi alimento durante días
    sea el aire que respiras en mi boca
    al pedirme entre besos que no pare. 

    Y parar es lo que menos se me ocurre
    cuando tus labios me llaman
    de esa maldita forma en que solo ellos saben
    y mis manos, a veces torres,
    consiguen arrancarte de la piel
    todos los gemidos que tienes pendientes.

    Cádiz. Josefa Parra (1965).

    Contagio.
    He bebido esta tarde la tristeza de un cuerpo,
    su peso, su evidencia,
    su impotencia de carne que quisiera ser sueño,
    esa mortalidad que lo delata
    incluso en el recuerdo.
    Me ha contagiado un cuerpo de nieve su dolencia
    y ando por tanto exceso
    agotada, rendida, con apenas las fuerzas
    para arrastrar la piel y la mirada
    lejos de su influencia.

    Málaga. María Victoria Atencia (1931).

    Mar.
              Bajo mi cama estáis, conchas, algas, arenas:
    comienza vuestro frío donde acaban mis sábanas.
    Rozaría una jábega con descolgar los brazos
    y su red tendería del palo de mesana
    de este lecho flotante entre ataúd y tina.
    Cuando cierro los ojos se me cubren de escamas. 

              Cuando cierro los ojos, el viento del Estrecho
    pone olor de Guinea en la ropa mojada,
    pone sal en un cesto de flores y racimos
    de uvas verdes y negras encima de mi almohada,
    pone hechido el insomnio, y un larguero entonces
    me siento con mi sueño a ver pasar el agua.

    Granada. Mariluz Escribano (1935).

    Cuando me vaya.
    Dejaré un silencio en el recuerdo,
    sonidos de una voz que fue muy joven,
    y un aroma de sándalo y cipreses
    para que no me olvides.  

    Y ahora, cuando el sol desaparece,
    y hay promesa de una noche clara,
    las estrellas se esconden
    y están muertas de tanta nívea luz.  

    Dejaré abierta la ventana.
    Un gorrión divulgará mi huida,
    y un frescor de mañana
    anunciará mi marcha,
    con trémula voz para llamarte. 

    Cuando me vaya
    perderé las praderas,
    los bosques encendidos de noviembre,
    el verde del jardín en primavera,
    la tenue luz de los planetas,
    la sonrisa de un niño,
    el calor de un amigo,
    lágrimas de dolor por los caminos
    que transité tan alta,
    la caricia de un perro
    que dio fuego a mis manos. 

    Cuando me vaya
    habré perdido tantas cosas,
    que creceré en trigal
    por no morirme.

     Almería. Aurora Luque (1962).

    La muerte al otro lado de la cámara.
    Acodada en la barra o la terraza
    me miro desde lejos como dicen
    que se miran los que han estado muertos:
    un fulgor en el vaso
    me resume lo helado de los años.
    Vértigo de un rodaje discontinuo,
    fotogramas vacíos que huyen.
                                                                   Eso sí,
    gastó el maquillador tiempo y pericia.
    Desde esta muerte actriz y fingidora,
    la vida es un depósito en penumbra
    de máscaras usadas hacia dentro.

  • Elvira Sastre, poeta

    Elvira Sastre, poeta

    Hoy vamos a hablar sobre Elvira Sastre*, poeta, escritora, filóloga y traductora literaria española, nacida en Segovia en el año 1992. Cursó sus estudios universitarios en la universidad Complutense de Madrid. Se aficionó a la lectura a temprana edad gracias a la influencia de su padre. Escribió su primer poema a los 12 años y cuando tenía 15 comenzó su blog «Relocos y recuerdos», poco tiempo después, ganó el Premio de poesía Emiliano Barral con el relato corto Saudade. Unos años más tarde se trasladó a Madrid para comenzar su grado universitario de Estudios Ingleses.

    Durante sus estudios Elvira continuó escribiendo y comenzó a participar en eventos poéticos, junto a cantautores y poetas de renombre. Después de la carrera, curso un máster en la Universidad Complutense de Madrid de Traducción Literaria.

    Su entrada en el mundo de la publicación literaria profesional se produjo de la mano de la editorial Lapsus Calami, con la que publicó Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo en 2013, con prólogo de Benjamín Prado. Asimismo, Prado fue quien introdujo a Sastre en el panorama literario de la poesía española contemporánea. Unos meses después, en mayo de 2014, la editorial Valparaíso Ediciones, con sede en España y en América Latina le propuso publicar su segundo poemario, Baluarte.

    Su obra, de una cierta intensidad, nos trae títulos como…  Tú la acuarela/Yo la lírica (Coautora) (2013), ​Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo (Lapsus Calami, 2014)​, Baluarte (Valparaíso Ediciones, 2014), ​Ya nadie baila (Valparaíso Ediciones, 2015)​, La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida (Visor Libros, 2016), Aquella orilla nuestra (Alfaguara, 2018) y Días sin ti (Seix Barral, 2019).

    Estos son algunos de sus poemas más conocidos:

    Somos mujeres

    Miradnos.
    Somos la luz de nuestra propia sombra,
    el reflejo de la carne que nos ha acompañado,
    la fuerza que impulsa a las olas más minúsculas.

    Somos el azar de lo oportuno,
    la paz que termina con las guerras ajenas,
    dos rodillas arañadas que resisten con valentía.

    Miradnos.
    Decidimos cambiar la dirección del puño
    porque nosotras no nos defendemos:
    nosotras luchamos.

    Miradnos.
    Somos, también, dolor,
    somos miedo,
    somos un tropiezo fruto de la zancadilla de otro
    que pretende marcar un camino que no existe.
    Somos, también, una espalda torcida,
    una mirada maltratada, una piel obligada,
    pero la misma mano que alzamos
    abre todas las puertas,
    la misma boca con la que negamos
    hace que el mundo avance,
    y somos las únicas capaces de enseñar
    a un pájaro a volar.

    Miradnos.
    Somos música,
    inabarcables, invencibles, incontenibles, inhabitables,
    luz en un lugar que aún no es capaz de
    abarcarnos, vencernos, contenernos, habitarnos,
    porque la belleza siempre cegó los ojos
    de aquel que no sabía mirar.

    Nuestro animal es una bestia indomable
    que dormía tranquila hasta que decidisteis
    abrirle los ojos con vuestros palos,
    con vuestros insultos, con este desprecio
    que, oídnos:
    no aceptamos.

    Miradnos.
    Porque yo lo he visto en nuestros ojos,
    lo he visto cuando nos reconocemos humanas
    en esta selva que no siempre nos comprende
    pero que hemos conquistado.

    He visto en nosotras
    la armonía de la vida y de la muerte,
    la quietud del cielo y del suelo,
    la unión del comienzo y del fin,
    el fuego de la nieve y la madera,
    la libertad del sí y el no,
    el valor de quien llega y quien se va,
    el don de quien puede y lo consigue.

    Miradnos,
    y nunca olvidéis que el universo y la luz
    salen de nuestras piernas.

    Porque un mundo sin mujeres
    no es más que un mundo vacío y a oscuras.
    Y nosotras
    estamos aquí
    para despertaros
    y encender la mecha.

    QUIERO HACER CONTIGO TODO LO QUE LA POESIA AÚN NO HA ESCRITO.

    Cualquiera diría al verte
    que los catastrofistas fallaron:
    no era el fin del mundo lo que venía,
    eras tú.

    Te veo venir por el pasillo
    como quien camina dos centímetros por encima del aire
    pensando que nadie le ve.
    Entras en mi casa
    —en mi vida—
    con las cartas y el ombligo boca arriba,
    con los brazos abiertos
    como si esta noche
    me ofrecieras barra libre de poesía en tu pecho,
    con las manos tan llenas de tanto
    que me haces sentir que es el mundo el que me toca
    y no la chica más guapa del barrio.

    Te sientas
    y lo primero que haces es avisarme:
    No llevo ropa interior
    pero a mi piel le viste una armadura.
    Te miro
    y te contesto:
    Me gustan tanto los hoy
    como miedo me dan los mañana.

    Y yo sonrío
    y te beso la espalda
    y te empaño los párpados
    y tu escudo termina donde terminan las protecciones:
    arrugado en el cubo de la basura.
    Y tú sonríes
    y descubres el hormigueo de mi espalda
    y me dices que una vida sin valentía
    es un infinito camino de vuelta,
    y mi miedo se quita las bragas
    y se lanza a bailar con todos los semáforos en rojo.

    Beso
    uno a uno
    todos los segundos que te quedas en mi cama
    para tener al reloj de nuestra parte;
    hacemos de las despedidas
    media vuelta al mundo
    para que aunque tardemos
    queramos volver;
    entras y sales siendo cualquiera
    pero por dentro eres la única;
    te gusta mi libertad
    y a mí me gusta sentirme libre a tu lado;
    me gusta tu verdad
    y a ti te gusta volverte cierta a mi lado.

    Tienes el pelo más bonito del mundo
    para colgarme de él hasta el invierno que viene;
    gastas unos ojos que hablan mejor que tu boca
    y una boca que me mira mejor que tus ojos;
    guardas un despertar que alumbra las paredes
    antes que la propia luz del sol;
    posees una risa capaz de rescatar al país
    y la mirada de los que saben soñar con los ojos abiertos.

    Y de repente pasa,
    sin esperarlo ha pasado.
    No te has ido y ya te echo de menos,
    te acabo de besar
    y mi saliva se multiplica queriendo más,
    cruzas la puerta
    y ya me relamo los dedos para guardarte,
    paseo por Madrid
    y te quiero conmigo en cada esquina.

    Si la palabra es acción
    entonces ven a contarme el amor,
    que quiero hacer contigo
    todo lo que la poesía aún no ha escrito.

    • Información biográfica extraída de Wikipedia
  • 3 poemas de Anna Ferriero, poeta italiana

    3 poemas de Anna Ferriero, poeta italiana

    Anna Ferriero (1994) estudió flauta, pianola,danza, clásica,moderna y contemporánea. Asistió a seminarios de psicoterapia.Estudió idiomas europeos,Ha publicado dos poemarios y dos libros de cuentos. Ha obtenido varios premios literarios y su obra poética se ha publicado en diversas revistas literarias internacionales.Sus poemas han sido traducidos al croata, árabe, serbio, inglés, bosnio, chino, egipcio, sirio e hindi.

    Mi melodía
    Un poema en la noche
    es un beso robado
    que transforma ese recuerdo
    en un gran huracán.
    Se convierte en melodía-escanea el tiempo,
    desdibuja el espacio
    un poema en la noche
    es un haiku de amor
    que colorea
    mi infinito
    océano de esperanza.

    Sin miedo.
    Aunque ahora una ola viene hacia mí:
    ¡no quiero despertarme ahora!
    una pipa, tabaco, narguile, incienso, salvia blanca,
    madera sagrada:
    aquí está la puesta de sol perfecta
    esta es la verdadera poesía, el verso más bello.
    Invéntame o déjame soñar, soñemos para siempre.

    Nieve de primavera.
    Vi a una estrella
    mientras escuchaba a mi corazón,
    estaba feliz y colmada de amor.
    Vi una estrella
    mientras soñaba con tu mirada
    había un perfume nuevo
    y en las olas del mar
    sonaba una nueva melodía.
    Nació una flor
    semejante a la nieve.
    Rocé esa flor
    ¡la primavera ha florecido!

    Traducción por Mariela Cordero.

  • Mujeres, género y poesía en la Generación Beat: Female Beatness

    Mujeres, género y poesía en la Generación Beat: Female Beatness

    Desde las páginas de la revista, siempre hemos tenido muy presentes a las mujeres de la Generación Beat. En enero de 2019 os recomendamos una antología poética de mujeres Beat: Beat Attitude.

    Meses después entrevistamos a la poeta española Beat, Mónica Caldeiro que nos adentró en su obra poética.

    Sabemos que hubieron varias mujeres dentro de la Generación Beat. Pero ¿qué implicó realmente ser Beat en clave femenina?¿Cómo fueron las vidas bohemias y la literatura transgresora de estas mujeres? ¿Quiénes fueron Elise Cowen, Diane di Prima, ruth weiss y Denise Levertov y cómo convulsionaron su contexto sociohistórico?

    Acaba de salir Female Beatness, el nuevo libro de Isabel Castelao-Gómez y Natalia Carbajosa Palmero que retoma el legado de las voces femeninas esenciales en el desarrollo de este movimiento artístico de vanguardia, silenciadas durante décadas. 

    Female Beatness es una monografía en español que apunta a la relación directa entre las trayectorias vitales, sumamente transgresoras, y las aportaciones creativas de las mujeres poetas al universo Beat. 

    Este libro es un necesario e interesante acercamiento crítico, en el mundo académico hispano, a las poetas y artistas de la generación Beat que, junto con los componentes masculinos conocidos del grupo (Kerouac, Ginsberg, Burroughs, Snyder) revolucionarion la escena literaria urbana en la década de los 50 en los EEUU, adelantándose así al cambio de mentalidad que colonizó el mundo de los 60 y los 70. Female Beatness ubica en el canon literario y el devenir histórico a las mujeres que participaron de la efervescencia del excepcional momento creativo Beat y rompieron las barreras, con sus vivencias y sus obras, del papel subsidiario para el que a priori habían sido educadas. Dentro de un enfoque amplio que aúna contexto socio-histórico, teorías de género y análisis textual, el libro pone en el punto de mira a las poetas Elise Cowen, Diane di Prima, ruth weiss y Denise Levertov, explorando de este modo todas las formas posibles, muy diferentes entre sí, de ser Beat… en femenino. Hoy día, más de medio siglo después, su influencia y predicamento siguen absolutamente vigentes.

    Queda mucho por hacer para dar visibilidad a las mujeres en cualquier ámbito de la vida, en el poético también. Un ejemplo de recuperación de la población femenina artística Beat es Female Beatness, así como en su momento lo fue el libro Las SinSombrero respecto a las mujeres poetas españolas de la generación del 27. Desde nuestro recital poético #PoémameBcn también hemos denunciado este olvido de las poetas irlandesas: Fired! Irish Women Poets and the Canon. Antes de acabar no podemos dejar de mencionar el nuevo grupo de mujeres poetas contemporáneas desde el entorno digital a las que se menciona en el libro Decir mi nombre, al cual le dedicamos tres artículos en esta revista.

    Female Beatness está editado por Publicacions de la Universitat de València y disponible desde su página web.

  • La voz  sutil de Ida Vitale

    La voz sutil de Ida Vitale

    “Mientras vivamos, mientras no llegue la catástrofe final, la poesía va a sobrevivir”

    Ida Vitale es una escritora uruguaya quien conocemos  por haber recibido el Premio de Literatura Miguel de Cervantes 2018,.

    La poeta actualmente tiene 95 años de edad y es un referente para poetas de todas las generaciones.

    Nacida en Montevideo, Uruguay, en 1923. Vitale es una de las grandes poetas latinoamericanas.

    A sus 95 años sigue lúcida y con el cuerpo ágil y sano. Sus poemas nos muestran un lenguaje preciso, lleno de ironías y palabras sutiles.

    Vitale califica el libro de Cervantes como el de su «vida», un «tratado de psicología» que le sirvió para «escoger a los amigos».

    «Empecé a buscar a Quijotes y Sanchos: ahora me parece más fácil encontrar a Sanchos en vida que a Quijotes». 

    La poesía de Ida Vitale es inteligente, llena de humor.

    “El humor es esencial para sobrevivir, y no me refiero a los chistes: a veces el humor se refleja simplemente en una actitud de tolerancia que debe empezar por uno mismo”.

    La obra poética de Ida es un cuerpo coherente en la actual poesía latinoamericana gracias a una doble actitud crítica que pone bajo la lente de la sospecha al lenguaje y al mundo.

    Para Ida la poesía tiene música y a veces es algo privado que terminará siendo universal, pero que nace de un proyecto personal.

    ‘‘Hay poetas a los que les interesa o les obsesiona un tema y se centran más en eso. Entendí que de repente hay distintas caras, facetas, rumbos y que si el poeta trabaja mucho y logra un libro muy unitario en el tiempo, es probable que ese libro tenga un único tema: la obsesión del momento que puede o no repetirse. Hay poesía que depende también de lo que uno observa. Los temas podrán ser diferentes, pero la voz es la misma”.

    Leamos algunos poemas que he seleccionado de Ida, desde mi perspectiva y gusto personal.

    Reunión
    Érase un bosque de palabras,
    una emboscada lluvia de palabras,
    una vociferante o tácita
    convención de palabras,
    un musgo delicioso susurrante,
    un estrépito tenue, un oral arcoíris
    de posibles oh leves leves disidencias leves,
    érase el pro y el contra,
    el sí y el no,
    multiplicados árboles
    con voz en cada una de sus hojas.
    Ya nunca más, diríase,
    el silencio.

    Para bajar a tierra
    Se calza uno las botas de la lluvia,
    los ojos de la lluvia
    y el pesimismo del posible granizo,
    acepta la encandilada taza de la mañana,
    barrunta el barro,
    el frío contra la piel caliza,
    urde planes contrarios,
    apostrofa y desmanda,
    supone el ronroneo del poema
    cobijado en la cama, como un gato.
    Pero transige poco a poco,
    baja, y entra al campo del radar de la muerte,
    como todos los días,
    natural, tautológicamente.

    No llores vanamente tu fortuna
    No llores vanamente tu fortuna*
    Las escaleras turbias
    suben a la esperanza del amor,
    descienden a raudales de soledad,
    miseria, a esa sombra
    en la que viejo, te gustará sentarte,
    graduándola:
    entreabrir un postigo,
    apagar o encender una vela,
    otra vela,
    para alumbrar la seda de una frente,
    el cigarrillo consumido a medias,
    epílogos, epílogos.
    No entiendes
    esas grandes cosas inmóviles, egipcias,
    y prefieres vivir sobre un burdel,
    cerca la iglesia, el hospital.
    También tu voz bajó por escaleras,
    llegó a la sombra, al cáncer,
    durante el largo viaje tuyo a Ítaca,
    a nosotros, al milagro sencillo:
    eres
    el derrotado, el triste, el solo
    —no importa de qué tribu—
    que trueca el duelo en canto. * Constantino Cavafis.

    Libro
    Aunque nadie te busque ya, te busco.
    Una frase fugaz y cobro glorias
    de ayer para los días taciturnos,
    en lengua de imprevistas profusiones.
    Lengua que usa de un viento peregrino
    para volar sobre quietudes muertas.
    Viene de imaginaria estación dulce;
    va hacia un inexorable tiempo solo.
    Don que se ofrece entre glosadas voces,
    para tantos equívoco, se obstina
    en hundirse, honda raíz de palma,
    convicto de entenderse con los pocos.

    Mi homenaje
    Mi homenaje
    al que plantó cada árbol
    sin pensar, para siempre.
    O acaso imaginando al desunido
    que un día lo convoca,
    lo celebra.
    A lo que no obstante el mediodía,
    se da en glorioso atardecer.
    A todo lo que ocurre
    sin ser más que eso: algo.
    Al conductor del ómnibus,
    cumplido, sonriente,
    que levanta una tarde
    con su simple saludo.
    Al pájaro que pía.
    A quien en su país desvencijado
    ose decir su parecer riesgoso.
    Al que en el valle
    recuerda que hay montañas
    y en una gota de agua,
    olvidando la niebla,
    tiembla ante la sequía
    y el desierto ofrecido.
    Al banco cuya húmeda madera
    me acoge y me refresca,
    mientras el tormentoso verano
    no da tregua.
    Al hueco que busca
    colmarse pese al vértigo
    y a la gaita que llama a soledades
    desde un acantilado.
    Al que se acuerda de mí.
    Al que me olvida

    Estos son los libros de  Poesía de Ida Vitale

    La luz de esta memoria (1949). Fieles (1976 y 1982). Jardín de sílice (1980). Procura de lo imposible, (1988). Jardines imaginarios (1996). La luz de esta memoria (1999). Mella y criba (2010). Sobrevida (2016). Mínimas de aguanieve (2016). Poesía reunida. 2017.

    Estos son sus premios y reconocimientos.

    Premio Octavio Paz (2009). Doctora honoris causa por la Universidad de la República (2010). Premio Alfonso Reyes (2014). Premio Reina Sofía (2015). Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016). Premio Max Jacob (2017). Premio FIL de la Literatura en Lenguas Romances (Feria del libro de Guadalajara, 2018). Premio Cervantes (2018).

    “Libro a libro, Ida Vitale ha erigido un cosmos impar en el que el lenguaje se yergue, vivo, precisamente como un animal que nos estudiará a nosotros, los lectores”, declaró Trujillo poeta nicaraguense, y con eso nos quedamos.

    La poesía es letra viva y por paradójico que parezca, han sido los poetas y sus poesías los que marcan el pulso de la humanidad.

    Más sobre Ida Vitale en Poémame: 7 poemas de Ida Vitale, premio Cervantes 2018

  • 2 poemas de Sylvia Plath, la poeta que quería ser Dios

    2 poemas de Sylvia Plath, la poeta que quería ser Dios

    Sylvia Plath, considerada como una de las mejores poetas del siglo XX, nació un 27 de octubre y es por ello que, en Poémame, hemos querido rendirle homenaje. 

    Sobre su persona hay opiniones para todos los gustos y su figura se ha visto mercantilizada y frivolizada hasta la saciedad.

    Hoy queremos, simplemente, hacernos eco de la poeta en relación con su persona, de su trayectoria, de la influencia que tenía el mundo sobre sus letras. En el artículo publicado el año pasado nos acercábamos a ella con un poema. Hoy nos aproximaremos a su vida y a su obra.

    Plath nació en octubre, en el mes del almacenaje, como expresaba en uno de sus versos. Desde muy joven se interesó por la escritura, su primer poema lo escribió a los 8 años. La educaron para ser una mujer complaciente y moderada. Ella quería cumplir con su papel, hacía lo posible para contentar las expectativas del resto, evitando mostrar sus debilidades, pero también, sus inquietudes. Esa careta de vigorosidad, perfección y alegría, dejaba tras de sí la frustración y el agotamiento que arrastraba. 

    La chica que quería ser Dios, como su diario rezaba, destacaba, poseía una brillantez innegable, constantemente deseaba superarse y solía abarcar tantas ocupaciones que acababa sobrecargada, procurando además, ser la esposa y madre ideal. Amante del arte, dibujaba para desarrollar su creatividad, a instancias de su marido. 

    Se suicidó muy joven y se convirtió en un mito. Se le atribuye un trastorno bipolar. Se hablaba de sus depresiones, de sus crisis, de la desesperanza ante la muerte de su padre, de los problemas en su matrimonio, de la soledad y el vacío que la embargaba. 

    En el último periodo de su vida incrementa su productividad, aunque en vida solo publicó la primera recopilación de su poesía The colossus. A título póstumo, recibió el Premio Pulitzer (1982).

    Decía en uno de sus poemas que intentó no pensar demasiado, trató de ser natural y amorosa como las demás mujeres. ¿Lo consiguió? ¿Acaso era necesario?

    Os dejamos con un par de poemas.


    Soy vertical

    Pero preferiría ser horizontal.
    No soy un árbol con las raíces en la tierra
    absorbiendo minerales y amor maternal
    para que cada marzo florezcan las hojas,
    ni soy la belleza del jardín
    de llamativos colores que atrae exclamaciones de admiración
    ignorando que pronto perderá sus pétalos.
    Comparado conmigo, un árbol es inmortal
    y una flor, aunque no tan alta, es más llamativa,
    y quiero la longevidad de uno y la valentía de la otra.
    Esta noche, bajo la luz infinitesimal de las estrellas,
    los árboles y las flores han derramado sus olores frescos.
    Camino entre ellos, pero no se dan cuenta.
    A veces pienso que cuando estoy durmiendo
    me debo de parecer a ellos a la perfección—
    oscurecidos ya los pensamientos.
    Para mí es más natural estar tendida.
    Es entonces cuando el cielo y yo conversamos con libertad,
    y así seré útil cuando al fin me tienda:
    entonces los árboles podrán tocarme por una vez, y las flores tendrán tiempo para mí.

    Nacidos muertos

    Estos poemas no viven: el diagnóstico es triste.
    Los dedos de manos y pies crecieron bastante,
    sus pequeñas frentes se abombaron por la concentración.
    Si no caminaron por ahí como personas
    no fue por falta de amor materno.
    ¡No puedo entender lo que les ocurrió!
    Tienen la forma, el número, los miembros precisos.
    ¡Se ven tan bien ahí en su líquido de adobo!
    Sonríen, sonríen, sonríen, me sonríen a mí.
    Pero los pulmones no se hinchan y el corazón no bombea.
    No son cerdos, ni siquiera son peces,
    aunque tienen un cierto aire de cerdo y de pez,
    sería mejor que estuvieran vivos, y así es como estaban.
    Pero están muertos, y su madre, casi muerta de enajenación,
    y miran como estúpidos, y no hablan de ella.

  • Primer certamen de poesía erótica con mirada de mujer

    Primer certamen de poesía erótica con mirada de mujer

    Nuestras compañeras de este bar de versos, parnaso, lugar de encuentro, Poémame, @Verinlechuza y @_Sejmet_ han desarrollado una iniciativa dentro de su proyecto Las hijas de Mara y en colaboración con la librería La habitación propia, en Gijón (España). Se trata de un certamen de poesía erótica con mirada de mujer. Como ellas mismas dicen en sus bases, buscan promover la creación literaria de las mujeres y dar voz a su erotismo, tan solapado bajo las costumbres patriarcales y la doble moral. Por eso, desde la plataforma de Poémame, invitamos a consultar sus bases y participar.

    Más información en: https://lashijasdemara.wordpress.com/2019/07/04/i-certamen-de-poesia-erotica-con-mirada-de-mujer.