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  • La barrera más bonita del mundo, Blanca Berjano (Luces de Gálibo, 2021)

    La barrera más bonita del mundo, Blanca Berjano (Luces de Gálibo, 2021)

    Blanca Berjano (Madrid, 1987) trabajó como profesora en la isla de Mayotte, antigua colonia francesa situada al Norte del canal de Mozambique, en el archipiélago de las Comoras. Este poemario está inspirado en esta isla, fruto del tiempo que la autora pasó en ella, usando la hermosísima barrera de coral, de más de 190 kilómetros de largo, formando una de las lagunas más grandes del mundo, como título del libro siendo, en cierto modo, un símbolo de algo que queda encerrado tras un muro: lo que ocurre en Mayotte no sale de Mayotte. Así, Blanca quiebra esta barrera para dar a conocer la realidad de la isla.

    Explotación, violencia, hambre, turismo sexual, racismo, migrantes muertos en el mar… todo se une en este poemario, donde la autora muestra de manera abierta y sin tapujos, la realidad de la isla a veces injustamente olvidada o ignorada.

    Blanca Berjano

    Tres líneas principales marcan el orden del libro: la explotación de los Mzungú (colonos y, por extensión en el tiempo, turistas de piel blanca), la explotación de la mujer, los migrantes que fallecen en el mar intentado llegar a tierra.

    la rabia ruge

    es ella la que me colorea las mejillas y

    me refuerza

    hoy soy capaz de portar sobre mis hombros una cohorte

    de señores cejijuntos

    este es mi grito de guerra por mis hermanas muertas

    Se trata de un poemario duro, crudo, directo, donde se exponen todas aquellas cosas que hieren la isla, su vida y su gente. Si bien Mayotte podría ser considerada un paraíso, de puertas hacia afuera, con sus aguas turquesas, su arena clara, su verde intenso… Blanca nos muestra aquello que queda oculto tras la barrera:

    Escrito con absoluta libertad de métrica y técnica poética, mezclando juegos visuales, versos largos, versos partidos, versos breves, estrofas rotas… la densidad de los poemas no dan tregua y nos hacen ir de la explotación por parte de los Mzungú, al uso y abuso de la mujer, pasando por la muerte de personas que intentan (sobre)vivir; lo que convierte el libro en un poemario feminista, justo y guerrero.

    ponme la mano aquí, Macorina, pareces una mujer

    pero hablas como un hombre, Lololololola,

    y no puedo comprenderlo

    y he pagado por una malgache

    un poco más bilateral o inocua?

    indeleble o marchita?

    Todo el poemario es como un grito agudo y rabioso que sale de las entrañas, un rugido de denuncia y de queja, un grito que expone y muestra una realidad muy lejana de lo que podría ser ese Paraíso y, sin embargo, una realidad bien poco conocida.

    En este sentido, La barrera más bonita del mundo, se convierte en un libro que debería leerse y releerse con las manos abiertas y el corazón abierto: la verdad no es lo comercial, la verdad se esconde tras cada uno de los versos de Blanca, que nos obligan a abrir los ojos, que os golpean directos en la conciencia.

    Ruge, también, desde el feminismo hasta la libertad, de la muerte a su lucha. Un poemario que denuncia, que da un puñetazo sobre la mesa, abriendo en canal la situación real de la isla, lo que se vive, lo que se siente, lo que se ve.

    me pregunto qué sentiste, turista de flores grises, al conocer el destino de otra

    migrante ahogada en el paraíso.

    quizá, por un instante, dejaste de lado las gambas flambeadas en aceite de coco y

    cebolla caramelizada, y aprehensiva, le hablaste al horizonte:

    por qué han venido otra vez a morir a estas aguas,

    a teñir de rojo la barrera más bonita del mundo,

    a empañarme las gafas

    mientras buceas, ya no puedes ver más que muertos en el fondo de este mar

    La crudeza de estos versos es tremendamente dolorosa y, a su vez, es un reflejo de lo que ocurre.

    Las dos realidades se dan cita y se contrastan, especialmente en la tercera parte del poemario:

    ¿por qué vinieron a morir a estas cosas,

    a enrojecer con su sangre la arena más beige del mundo?

    Es un libro cruel, porque la realidad de la isla es cruel, es un libro transparente que muestra el agua turquesa manchada de sangre, la inocencia de las muchachas truncadas, el hambre de los niños, la pena.

    La barrera más bonita del mundo es un libro que recomendaría abiertamente. No en vano resultó galardonado con el I Premio de Poesía Joven de la Fundación Caja Navarra. Deja en los labios un sabor a sal y una pequeña lágrima de conciencia en la mirada y, quizás, habría que darle las gracias a Blanca por mostrar y/o descubrir algo de lo que muchos no somos y/o no queremos ser consientes. Para un total entendimiento del poemario, al final, se nos ofrece un pequeño glosario de palabras en Shimaore, que se habla en la mayoría de la isla de Mayotte.

    Blanca Berjano es filóloga clásica, con master en Enseñanza del Español como lengua extranjera en la Universidad de Sevilla. Es autora del poemario Ratas en el alféizar (Ménades, 2019). Ha colaborado como editora y coautora en la antología Relatos nada sexis (Ménades, 2020) y realiza artículos para diversas revistas culturares.

  • Cinco poemas de Julia Ferrer

    Cinco poemas de Julia Ferrer

    Julia María del Solar Bardelli, más conocida como Julia Ferrer, es una de las voces peruanas menos conocidas y, sin embargo, una de las más potentes.

    Nacida en Lima, un 25 de Febrero de 1925, en el seno de una familia acomodada, mostró desde bien joven un carácter rebelde, contestatario e independiente. Esta manera de ser se ve reflejada en muchos de sus poemas, que poseen la misma fuerza que ella poesía. No en vano, el escritor peruano Sandro Chiri afirmó, refiriéndose a Julia: «Ella era como sus poemas: carne y fuego.» Y de hecho, es una frase que define muy bien a la mujer y a su poesía.

    Durante su etapa de estudiante, empezó a interesarse por la poesía, leyendo a diversos autores como Virginia Wolf, Baudelaire (cuya influencia se siente en los poemas de Julia) o Omar Khayyam, uno de los autores que más la marcó. Este interés por la literatura la llevó a frecuentar tertulias que se daban en algunos selectos cafés de Lima; tertulias que versaban alrededor de la literatura y el arte en general. Julia, de hecho, era amante del arte en casi todas sus vertientes. Así, realizó estudios en la Escuela Nacional de Arte Dramático (ejerciendo posteriormente también de profesora de teatro), y cursos de pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes.

    Conocedora de varios idiomas (francés, italiano, portugués e incluso un poco de alemán), realizó diversas traducciones y acabó trabajando, en los últimos años de su vida, en la Biblioteca Nacional de Lima, donde llevó a cabo, como mujer inquieta que era, diversas actividades culturales.

    Mujer de fuerte carácter y ansias de saber, vivió durante unos años en Sâo Paulo con uno de sus maridos y, posteriormente, cuando ese matrimonio se acabó, inició una relación con el actor Octavio Ramírez, con el que realizó diversos viajes por el mundo, visitando lugares como México, España, Italia o Francia.

    Se dice, pero, que su amor más intenso fue con el pintor Carlos Ostolaza, con quien mantuvo una relación de veinticinco años, hasta que Julia falleció el 16 de Febrero de 1995.

    Su obra poética rompe con los cánones tradicionales; Julia, como bien nos marca su carácter libre y autosuficiente, seguía sus propias normas y sus propias modas. Así, nos encontramos con una poesía personal, transgresora, adelantada y única. Rompió los moldes tradicionales para dejarse llevar enteramente por su inspiriación.

    De ahí surge una poesía distinta, una poesía que sorprendía por su forma y, en cierto modo, su crudeza. La poesía de Julia, de hecho, muestra su manera de ser, su independencia y su rebeldía. Navega entre lo real y lo onírico, entre el amor y el deseo. Son un reflejo de su personalidad fuerte, su libertad y su autosuficiencia.

    En vida publicó dos libros de poesía: Imágenes porque sí (1958) y La olvidada lección de las cosas olvidadas (1966), aparte de poemas aparecidos en diversas publicaciones y revistas. En el año 2004 se empezó a recuperar su voz poética a raíz de la publicación de Gesto, una antología que recoge sus poemas y ha ayudado a reconocer a la Julia poeta y a darle el renombre que probablemente merecía.

    POEMA

    y yo

    que todo lo hago realidad

    me enredo mucho

    con el vaho de los nombres

    y es

    que la vida a bocanadas va

    pero en el fondo

    mi corazón

    sufre

    y pisa almendras

    y no sólo eso

    sino también

    de aquel remoto esclavo

    que se escapó del cielo

    tomó la viad

    como quien va a su casa

    me dejó esta piel suave

    y se ocultó detrás de la cortina

    mientras su sangre goteaba en

    el teclado

    el fugitivo aquel

    mal fugitivo

    osó mirarme a la casa

    ¡y todavía tenemos para rato!

    III

    qué infinitamente caminos somos

    qué quietamente viajeros

    inacabables

    qué incrédulamente dioses somos

    qué despreocupadamente muñecos

    convencionales

    qué automáticamente hombres somos

    qué tranquilamente gusanos

    inapelables

    ocurre (a veces)

    que todo lo que sucede a tu alrededor

    te dice cosas

    ¡oh increíble distancia (petulante)

    prodigiosa dimensión

    de pie a estrella

    de banco a estatua

    de ojo a estrella

    de amante a amante

    de aro a niño

    (de forma a color)

    (de color a forma)

    de tres a cinco

    y

    además

    eres un dios

    con un gesto

    puedes cambiar la posición del mundo

    X

    soy un nido constante

    no soy el pájaro

    ni la pájara

    ni los pichones

    soy un nido inagotable

    me quitan algo

    un juguete

    un amor

    yo cojo otro

    igual

    igual que al niño incorregible

    me lo vuelven a quitar

    y hasta me pegan

    me gritan

    pero yo no entiendo

    y si me quietan un juguete

    yo cojo otro

    no importa

    que apunte primavera

    o invierno

    soy carne vertiginosa

    de nuevos gestos me pueblo

    miro vertical

    miro al techo

    entonces

    ¿qué es esto?

    entonces

    ¿es que tengo que amar

    cada vez más

    más

    más fuerte?

    amor tiene mil rostros pero es uno solo

    ser fiel

    es aguardar

    ¿por qué?

    ser fiel

    ¿no será más bien

    amar incesante

    nuevamente

    amar cada vez

    más

    más

    más?

    son mis glándulas sabias

    pero es aún más sabia mi alma

    y su olfato divino

    ¿soy yo la que debe amar

    o dejar a mis visceras y a mi alma

    que amen por mí?

    sería tan fácil huir

    no mirar otros ojos

    ser tuya simplemente

    pero te repito

    si me quitan un amor

    yo

    cojo otro

    IXX

    en la casa en el viento

    toqué la puerta

    toqué feroz la puerta

    llamaba a voces

    llamaba

    toco la puerta siglos

    en la casa del viento

    no existe puerta

    siempre la toco

    toqué por siglos

    manijita de bronce

    puerta olvidada

    siempre toco la puerta

    y está cerrada

    quiero pasar

    de veras

    ábranme

    digo llorando

    pero no existe puerta

    no estás tocando

    en la casa del viento

    toqué la puerta

    y estoy llamando

    el tiempo ya sale a abrirla

    toqué

    toco lo puerta

    hace siglos que la toco

    (en la casa del viento

    no tienden la ropa

    no crecen los niños

    no nunca lloran)

    siento al tiempo que duerme

    en la casa del viento

    puerta no existe y toco

    voces me llaman y entro

    pero no existe puerta

    no existen voces

    pero no se abre

    y entro

    nunca se abrió la puerta

    en la casa del viento

    (nunca tendieron ropa

    nunca bebieron vino

    nunca a la guerra fueron

    en la casa del viento)

    hace siglos que toco

    no abren la puerta

    y entro

  • Cinco poemas de Emily Brontë

    Cinco poemas de Emily Brontë

    Emily Jane Brontë es conocida principalmente por su extraordinaria y única novela Cumbres Borrascosas, que es considerada una de las obras maestras de la literatura victoriana. Pero hay mucho más detrás de esta novela; tenemos a la Emily poeta. La muchacha que sucumbió a la nostalgia, al silencio y a la soledad, que descubrió en la naturaleza lugares asombrosos, voces increíbles, correspondencias místicas que la ayudaron a descubrir y a desarrollar un mundo interior y un imaginario magistral.

    Nacida en Thorton, en el año 1818, hija de un pastor anglicano, la muerte prematura de su madre, cuando ella tenía solamente tres años, hizo que los hijos quedaran a cargo del padre y una tía materna, y fueron enviados a un colegio interno. Fue precisamente ahí donde las dos hermanas mayores contrajeron la tuberculosis, de la que acabaron muriendo poco después.

    La vida de Emily se desarrolló principalmente en Thorton, salvo por un viaje a Bruselas, donde estudió francés y piano. Pero la imaginación desbordante de Emily, y el resto de sus hermanos, hizo que su infancia transcurriera entre la realidad y los mundos e historias imaginarias. Compartía la pasión por la literatura con sus dos hermanas, Charlotte y Anne, y su hermano Branwell. En esa vida en parte aislada en los páramos de Yorkshire, crearon unos mundos imaginarios, Angria, Gondal, y Glass Town. Solían inventar e imaginar historias que ocurrían en sus reinos. Incluso escribieron crónicas y poemas sobre sus mundos.

    Emily Brontë

    Tras la muerte de su tía materna, Emily queda al cargo de la casa y de su hermano Branwell, enfermo por sus adicciones al alcohol y al opio. Sin embargo, las tres hermanas no dejaron de escribir sus relatos y versos hasta que, empujadas por una iniciativa de Charlotte, decidieron publicar, en el año 1846, una colección de poemas de las tres hermanas, bajo pseudónimo: Poems by Currer, Ellis and Acton Bell. Si bien es cierto que el libro en su momento no tuvo gran repercusión, los poemas de Emily (bajo el nombre de Ellis) destacaron hasta convertirla, con el tiempo y junto a la publicación de su novela Cumbres Borrascosas (1847), en un a de las voces indiscutibles de la literatura inglesa.

    En la época en la que vivían, las mujeres tenían un papel secundario, y ni siquiera se veía con buenos ojos que se dedicaran a la literatura; de ahí que los poemas fueran publicados con pseudónimos, cada uno con la inicial de cada una de las autoras. Eso provocó, también, que los personajes femeninos de sus escritos fueran mujeres fuertes, inteligentes e independientes.

    A pesar de la novela, la inclinación artística principal fue la poesía. Gran parte de su vida la dedicó a escribir versos

    La poesía de Emily se caracteriza por una vitalidad enfocada al espíritu y al mundo interior; la infancia peculiar de Emily, la muerte prematura de su madre y sus hermanas, la austeridad marcada por la figura de su padre, la favorecieron la inclinación casi instintiva de Emily a la introversión, que remedió con la literatura. No pudiendo vivir hacia afuera, Emily optó por vivir hacia adentro, y escribirlo. En cierto modo, eso la hacía más libre a la hora de escribir, pues no se basaba en las ‘normas’ literarias de la época, sino que seguía sus propias normas y su propia inspiración.

    Manuscrito de Emily Brontë – British Library Board

    También destaca de su poesía el sentimiento desbordante; la intensidad, las emociones al extremo y la esencia romántica, marcando así, en cierto modo, lo que podría ser la base de la poesía victoriana posterior, combinando imaginación y sensibilidad, con tendencia al ensueño y la visión.

    Por otro lado, destaca la intensidad de los personajes, -algunos son heredados por la novela, intuyéndose en sus versos y crónicas de Gondal, personajes como Catherine Earnshow o Edgar Linton-, y la fuerza de las pasiones desmedidas y/o mal dirigidas.

    En cierto sentido, el páramo donde creció, la aridez del entorno, la soledad, la introversión, también marcaron sus versos, sabiendo transmitir tanto el dolor y el recuerdo por las pérdidas, así como encontrando el amor por la naturaleza. Emily, igual que sus hermanas, no encajaba en el mundo, en la sociedad, en su época. Se podría decir que vivía en un universo paralelo, pero ese mundo suyo no podría escapar del todo de su entorno real.

    Emily falleció un 19 de Diciembre del año 1848, dejando un legado literario, en novela y en poesía, que a día de hoy se considera esencial en la literatura inglesa.

    A continuación, os dejamos una pequeña selección de su poesía. ¡Que la disfrutéis!

    SUAVE NEBLINA SOBRE LA COLINA

    Suave neblina sobre la colina;

    no habrá mañana tormenta.

    No; el día se ha cansado de llorar,

    ya agotó su reserva de callada tristeza.

    Oh, he vuelto a los días de mi infancia,

    de nuevo soy una niña;

    y bajo el techo paterno que me abriga,

    junto a la vieja puerta de la entrada,

    miro caer esta tarde nubosa,

    tras un día de lluvia,

    Neblinas azules, dulces neblinas de verano

    empañan las montañas a lo lejos.

    La humedad impregna la alta hierba verde,

    espesa como lágrimas en la mañana;

    y pasan como en sueños vaharadas de fragancias

    que recuerdan otros tiempos.

    Traducción de Ángeles Caso.

    ESTROFAS

    No lloraré porque me vayas a dejar,

    no hay nada aquí que amar.

    Y doblemente el mundo oscuro me entristecerá

    mientras tu corazón sufra en él.

    No lloraré, porque la delicia del verano

    siempre debe terminar en amargura;

    y hasta la historia más feliz, cuando concluye,

    lo hace con una tumba.

    Y estoy cansada de la angustia

    que hace los inviernos insoportables,

    cansada de ver languidecer el espíritu

    durante años de desesperación mortal.

    Así que, si una lágrima, cuando te estés muriendo,

    llegara a derramar,

    es solo que mi alma está suspirando

    por marcharse y descansar contigo.

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

    REMEMBRANZA

    ¡Frío bajo tierra… y la profunda nieve amontonada sobre ti,

    lejano, aislado, frío en la tumba sombría!

    ¿Me habré olvidado de amarte, mi único Amor,

    separados al fin por la ola del Tiempo que todo lo separa?

    Ahora, cuando esté sola, ¿dejarán mis pensamientos

    de sobrevolar las montañas hacia esa costa del norte,

    reposarán sus alas donde el brezo y el helecho

    cubren tu noble corazón para siempre, por siempre jamás?

    Frío bajo tierra… y quince diciembres desolados,

    desde aquellas colinas doradas, se han derretido en la primavera:

    ¡en verdad es leal el espíritu que recuerda

    después de tantos años de mudanza y sufrimiento!

    Dulce Amor de juventud, perdóname si te olvido

    mientras la marea del mundo me arrastra consigo;

    otros deseos y otras esperanzas me asedian,

    esperanzas que pueden ensombrecerte mas no hacerte daño.

    Ninguna nueva luz ha iluminado mi cielo,

    ninguna mañana ha vuelto a brillar para mí;

    toda la dicha de mi vida se entregó con tu vida,

    toda la dicha de mi vida está enterrada en la tumba contigo.

    Pero, cuando se fueron los días de los sueños dorados

    y la Desesperación no tenía ya poder para destruir,

    entonces aprendí cómo amar la existencia,

    fortalecerla y alimentarla sin ayuda de la alegría.

    Entonces refrené las lágrimas de la pasión inútil,

    desenganché mi joven alma del anhelo de la tuya,

    con firmeza rechacé su ardiente deseo de precipitarse

    a descender a esa tumba que ya era más que mía.

    Mas todavía no me atrevo a dejar que desfallezca,

    no me atrevo a complacerme en el extasiado dolor de la memoria

    tras haber apurado esta angustia divina,

    ¿cómo podría adentrarme en el vano mundo otra vez?

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

    EL VIEJO ESTOICO

    Las riquezas tengo en poca estima;

    y del amor me río con desprecio;

    y el deseo de la fama no fue más que un sueño

    que desapareció con la mañana.

    Y si rezo, la única oración

    que mueve mis labios es:

    “¡Deja que se vaya el corazón que ahora soporto

    y dame libertad!”.

    Sí, cuando mis días veloces se acercan a su meta,

    eso es todo lo que imploro:

    en la vida y en la muerte¡, un alma sin cadenas,

    con valor para resistir.

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

    ESPERANZA

    La Esperanza solo fue una amiga asustadiza;

    se sentaba al otro lado de la reja de mi celda

    a observar cómo se iba cumpliendo mi destino,

    igual que hacían los hombres de corazón egoísta.

    En su miedo, podía llegar a ser cruel:

    a través de los barrotes, un lúgubre día,

    miré hacia fuera para verla ahí,

    ¡y ella apartó su rostro!

    Como un falso guardián haciendo una guardia falsa,

    aun cuando había lucha, ella susurraba paz;

    cantaba mientras yo lloraba,

    pero, si yo escuchaba, se callaba.

    Era falsa e implacable:

    cuando mis últimas alegrías cubrían el suelo

    y hasta la Pena miraba con remordimientos

    aquellas tristes reliquias desperdigadas,

    la Esperanza, en cambio, cuyo rostro habría sido

    un bálsamo para mi convulso dolor,

    abrió sus alas y se remontó a los cielos,

    se marchó, ¡y jamás volvió!

    Extraído de Emily Brontë, Poesía Completa – Alba Poesía

  • Azahara Alonso: «cuando escribo accedo al cumplimiento de un imperativo personal»

    Azahara Alonso, nacida en Oviedo (1988), reside actualmente en Madrid. Es licenciada en Filosofía y tiene un Máster en Escritura Creativa. Es autora de dos libros, Bajas presiones (Trea, 2016) y el más reciente Gestar un Tópico (Ril Editores, 2020). y escribe crítica literaria en diferentes medios.

    He leído que tu primer libro de poemas fue sobre aforismos. ¿Puedes explicar un poco el proceso de creación?

    Mi primer libro, Bajas presiones, es un conjunto de aforismos que no responde a la idea de colección, sino que sus textos fueron trabajados en una convivencia muy consciente que permite el desarrollo de algunas ideas propuestas. Suelo escribir en cuadernos y con total libertad. Si más tarde encuentro en ellos el germen de un libro, paso al ordenador, a un trabajo más cercano a la edición. Ha ocurrido algo similar con el proceso de escritura de Gestar un Tópico, a pesar incluso del cambio de género, ya que en este caso se trata de un poemario y no de un libro de aforismos.

    ¿Cuáles fueron tus principales lecturas en la vida?

    La lectura es la base de mi formación intelectual y sentimental, también de mi rutina y modo de diversión. Leo por placer desde muy pequeña y también leo por trabajo. Así que no doy ese proceso por finalizado. Las lecturas principales en mi vida son muy variadas y tienen que ver con la filosofía y con diferentes géneros literarios, tanto híbridos como lo más canónico dentro de la narrativa, el ensayo y la poesía. Por concretar un poco, aunque no se mantiene igual, en su momento me marcaron Émil Michel Cioran, Simone de Beauvoir, Thomas Bernhard, Julio Cortázar, Lodwing Wittgenstein, Wislawa Szymborska, Chantal Maillard y John Ashbery.

    ¿Cuál es tu principal motivación a la hora de escribir?

    Es una cuestión vocacional; cuando escribo accedo al cumplimiento de un imperativo personal y no tanto a la búsqueda de unos objetivos que me motiva alcanzar.

    Azahara Alonso

    ¿Qué opinas del futuro de la poesía?

    No tengo una opinión formada sobre esto, no he sentido la necesidad de pensar y repensar de qué modo la poesía seguirá acompañándonos. La elaboración de hipótesis requiere un tipo de energía del que carezco.

    ¿Qué autores recomiendas actuamente?

    Muchísimos/as. Por centrarlo en la poesía española y los/las autores/as que siguen publicando poemarios: Moritz Fritz, Mariano Peyrou, Marta López Vilar, Sarah Martín, Antonio Méndez Rubio, David Leo García, Sara Torres, Raúl Quinto, marta Agudo, Xaime Martínez, Gema Palacios, Jordi Doce, Julieta Valero, Fruela Fernández, Ángelo Néstore, María García Díaz, Martín López-Vega, Abraham Gragera, Pilar Martín Gila, Claudia González Caparrós, Ruth Llana, Pablo López Carballo…

    ¿Crees que el arte poético debe ser político y disruptivo?

    Me interesa todo poema que utilice el lenguaje como arma política sin caer en la necesidad de los temas que tradicionalmente entendemos como comprometidos. Creo que se puede ser absolutamente disruptivo a través de la forma, los esquemas se quiebran mejor sin una temática marcada. Me interesa el poema que se aleja de las convenciones comunicativas, para eso están otros géneros literarios y el periodismo.

    ¿Cómo crees que la poesía puede ayudar a la sociedad en general?

    Evitando caer en la trampa de justificar su utilidad, alejándose de ser un producto y ejerciendo de veras la función poética del lenguaje.

  • Sis poemes de na Maria-Mercè Marçal

    Sis poemes de na Maria-Mercè Marçal

    La figura de la Maria-Mercè Marçal es troba, de manera inevitable, lligada a la poesia, a la cultura i a la lluita feminista.

    Nascuda a Barcelona el 13 de Novembre de 1952 quasi de manera accidental, donat que ella sempre es va considerar filla d’Ivars d’Urgell, al Pla d’Urgell, viu vinculada al món de la cultura des de ben petita. La seva mare era una apassionada del teatre, i era gran coneixedora de milers de versos i cançons. D’altra banda, el seu pare sempre les va apropar, a ella i a la seva germana, al món de la cultura. Tal com ella solia dir: «A la meva mare li dec el sentit, la riquesa de la llengua, i el cant. Al meu pare, l’estímul cap a la cultura.»

    Una figura imporant per a la seva vida, dins de l’ambit familiar, fou la Mercè, la germana de la seva mare i padrina de la Maria-Mercè. Una dona que residia a Barcelona, que mai no es va voler casar i va fer la seva vida com ella va voler. Això va refermar en la poeta, en la seva convicció en la determinació i lluita feministes. Això la va convertir en una dona valenta i lluitadora. De fet, l’any 1980, fou mare soltera i va haver de batallar per ser considerada com a tal. Aquest fet, unit al seu lesbianisme declarat (la seva relació més intensa i important fou amb la professora Fina Birulés), encara va impulsar més la seva lluita pel reconeixement dels drets de la dona i la seva llibertat, i encara més en una societat tradicional i encara molt endarrerida pel que fa a la situació social de la dona. Aquesta lluita es veu molt marcada en molts dels seus poemes, que mostren l’esperit rebel i defensor de les dones.

    Llicenciada en Filologia Clàssica a Barcelona, al principi dels anys 70, va començar a donar classes de català a Sant Boi, dins del marc de la resistència franquista, i mai no va abandonar la docència, sent professora de llengua i literatura catalanes de secundària durant tota la seva vida.

    Maria-Mercè Marçal.

    El 1972 es casà amb el també poeta Ramon Pinyol, amb qui va conviure quatre anys. Amb ella va fundar Llibres del Mall, una editorial destinada principalment a publicar llibres de poesia i impulsar algunes traduccions.

    És l’any 1976 que comença a fer-se un nom com a poeta arrel de resultar guanyadora del premi de poesia Carles Riba, amb el recull de poemes Cau de Llunes. Només tenia 24 anys. Així, comença en ferm la seva trajectòria literària. Paral·lelament, però, la seva vida política també agafa més força, formant part del Comité Executiu del PSAN (Partit Socialista d’Alliberament Nacional dels Països Catalans). De fet, la seva militància en grups d’esquerra i feministes va ser constant i intensa, tot i que els darrers anys de la seva vida es va acabar centrant més en l’àmbit cultural i literari.

    Tres anys més tard, l’any 1979, publica el que és el seu segon poemari, Bruixa de Dol. Comença a fer-se un nom sòlid tant en l’àmbit literari com en el de la lluita feminista, col·laborant en publicacions com Reduccions, Dones en Lluita i Escrivint a les parets. Fins i tot, cantants de la talla de Marina Rossell, Maria del Mar Bonet o Celdoni Fonoll, posen música a alguns dels seus poemes.

    Portada de la primera edició de Cau de Llunes. 1976

    L’any 1994 es produeix el seu esclat com a escriptora de narrativa, amb la publicació de la seva novel·la La passió segons Reneé Vivien, amb la que obté nombrosos premis i la consolida com a narradora, juntament amb el seu gran nom en poesia.

    La Maria-Mercè mai no abandona, malgrat el seu èxit literari, la lluita feminista, éssent fins i tot, impulsora de la creació del Comité de dones escriptores dins el Centre Català del PEN, arran de la fundació d’aquest moviment femení internacional l’any 1992.

    La seva vida rep un dels cops més forts quan l’any 1996 li és diagnosticat un càncer de pit, contra el que va lluitar durant dos anys, però que finalment va provocar-li la mort el 5 de Juliol del 1998. La Maria-Mercè tenia quaranta-cinc anys, i una filla de divuit.

    La seva obra literària consta de vuit poemaris, la novel·la ja esmentada, així com una de caire infantil, juntament amb alguns relats, un assaig, Sota el signe del Drac, que recull la seva trajectòria com a crítica literària, i nombroses traduccions, d’entre les que destaquen les traduccions de Marguerite Yourcenar o Marina Tsvètaieva.

    A continuació us deixem un recull de sis poemes, i una invitació a conèixer més profundament la vida i obra d’una autora cabdal en el món de la literatura catalana.

    PASQUINS PER A LA REVOLTA VEGETAL

    Amb totes dues mans

    alçades a la lluna

    obrim una finestra

    en aquest cel tancat.

    Hereves de les dones

    que cremaren ahir

    farem un afoguera

    amb l’estrall i la por.

    Hi acudiran les bruixes

    de totes les edats.

    Deixaran les escombres

    per pastura del foc,

    cossis i draps de cuina,

    el sabó i el blautet,

    els pots i les cassoles,

    el fregall i els bolquers.

    Deixarem les escombres

    per pastura del foc,

    els pots i les cassoles,

    el blauet i el sabó

    i la vendra que resti

    no la canviarem

    ni per l’or ni pel ferro,

    per ceptres ni punyals.

    Sorgida de la flama

    sols tindrem ja la vida

    per arma i escut

    a totes dues mans.

    El fum dibuixarà

    l’inici de la història

    com una herua de joia

    entorn del nostre cos

    i plourà i farà sol

    i dansarem a l’aire

    de les noves cançons

    que la terra rebrà.

    Vindicarem la nit

    i la paraula DONA.

    Llavors creixerà l’arbre

    de l’alliberament.

    La nit em clava

    el seu ullal

    i el coll em sagna.

    Sota les pedres

    l’escorpit

    balla que balla.

    La pluja lenta

    fa camí

    fins a la cambra.

    L’escala fosca

    del desig

    no té barana.

    INTERLUDI ROMÀNTIC

    Amb el ventall em defenso de tu.

    Abaixo els ulls, com la dama d’abans.

    Però sense saber-ho i sense mans

    et faig senyals amb el gest oportú.

    Tanco els ventall, i em crema la mirada.

    Duc un petó menut al cap dels dits

    que et cerca enjogassat. A la postada

    dels bibelots he amagat els neguits,

    i de sobte s’estimben, de tant vent

    que fan, pintats, ocells i violetes.

    El vespre, avergonyit, fuid de puntetes.

    La nit truca a la porta tendrament

    i em cega amb pluja de bona saó

    mentre els follets surten en processó.

    CANÇÓ DE FER CAMÍ

    Vols venir a la meva barca?

    Hi ha violetes, a desdir!

    Anirem lluny sense recança

    d’allò que haurem deixat aquí.

    Anirem lluny sense recança

    -i serem dues, serem tres-.

    veniu, veniu, a la nostra barca,

    les veles altes, el cel obert.

    Hi haurà rems per a tots els braços

    -i serem quatre, serem cinc!-

    i els nostres ulls, estels esparsos,

    oblidaran tots els confins.

    Partim pel Març amb la ventada,

    i amb núvols de cor trasbalsat

    Sí, serem vint. serem quaranta,

    amb la lluna pel estendard.

    Bruixes d’ahir de l’ona salada

    serem cinc-centes, serem mil.

    Perdrem el compte a la tombada.

    Juntes farem la nostra nit.

    DIVISA

    A l’atzar agraeixo tres dons:

    haver nascut dona,

    de classe baixa i nació oprimida.

    I el tèrbol atzur de ser tres voltes rebel.

    HEURA

    Heura que m’envaeixes el ventre i la follia!

    freu entre el vel i l’aigua, ennuvolat de foc.

    T’estim: sóc la pluja que amara l’enderroc

    d’on, tenaç, s’bre un fruit amb colors d’alegria.

    Heura que véns de mar. Freu amb l’ona a ple brull.

    L’estrall tot just et frega la pell: la vida es bada.

    Per tu, jo seré el sol i a lluna granada,

    i una casa sense urc amb celler, pou i trull.

    L’hort foscant de l’atzar que esbatana les portes

    a peu pla i que convida a la festa dels lilàs.

    La tendra que estrena balcó i cel de domàs.

    El bleix que aviva en dansa d’aram les fulles mortes.

    L’olivera i el cep. Bòbila, farga i era.

    I el gresol d’on treu la flama

  • La luz y la tinta, de Angi Expósito (Ediciones Vitruvio)

    La luz y la tinta, de Angi Expósito (Ediciones Vitruvio)

    Después de leer el poemario de Angi, especialmente la parte que concierne a la tinta, me ha venido a la mente una frase de Gustavo Adolfo Bécquer, que aparece en la Carta II, de las cartas literarias a una mujer, que reza lo siguiente: «Todo el mundo siente. Sólo a algunos seres les es dado el guardar, como un tesoro, la memoria de lo que han sentido. Yo creo que estos son los poetas.» Y Angi, es poeta.

    La luz y la tinta es un poemario emocional y sentimental. Escrito con un lenguaje sencillo y cercano, las emociones, los recuerdos y los sentimientos se abren paso ante nuestros ojos, en forma de poema; los pasados y los presentes, lo que ya es sólo tinta de poema, esas emociones internas que configuran en cierto modo nuestra esencia, y lo que es la luz, ese precioso resplandor que da brillo a los ojos; lo que se vive, lo que se quiere, lo que se siente.

    Así, el poemario se nos presenta dividido en dos partes: la tinta, y la luz.

    Aquellas cosas que se han sentido a lo largo de la vida dejan su huella, de manera irremediable, en los poemas. En esta primera parte, encontramos heridas, reproches, rencor, fríos infiernos… pero también un asomo de verdad presente, una fuerza, una valentía, cierta autoestima. Como el que mira sus subidas y bajadas emocionales desde fuera, desde la seguridad relativa que da el darse cuenta que hay que pasar por las sombras para hallar la luz.

    […]

    Me pides con dulzura

    que recuerde

    los buenos momentos

    -todos únicos,

    todos nuestros-.

    Lo cierto

    es que no sé si prefiero

    llorar de pena

    o morir de nostalgia.

    Fragmento El Llanto

    Al fin y al cabo, todas las emociones forman parte del camino.

    La cercanía del libro hace que muchos de nosotros nos sintamos identificados con lo que Angi explica en sus poemas; el sentir y el desengaño, la soledad, el amar, la decepción.

    Pero eso no significa que se tenga que renunciar a todo eso, que se tenga que repudiar esas emociones, pues son, a veces, la tinta de nuestra vida. Ya decimos que todo forma parte del camino y, en cierto modo, la autora no se arrepiente de haber sentido, de haber querido; es más:

    […]

    No me arrepiento,

    volvería a escribirte

    si viajara al pasado…

    y cometería los mismos aciertos también.

    Fragmento Solicitud de amistad

    A veces incluso parece que esta primera parte es cerrar algunas puertas, es demostrar que ha sido suficientemente fuerte como para no reprochar el dolor, y sacar lo mejor que todo eso puede aportarle; los poemas. Es cierto, como muchas otras personas, Angi se ha roto en ocasiones, pero ha sabido recomponerse y alzar la cabeza.

    Angi Expósito con La luz y la tinta.

    Los recuerdos, como es natural, tienen cabal presencia en estos poemas; la añoranza se nos hace presente en ciertos poemas, de una manera afilada y desolada, esa añoranza que duele y que nunca acaba por irse del todo, porque será que de ella, en parte, se alimenta la tinta y nacen los más preciosos poemas:

    […]

    Caminando por la bahía

    te esperé todos los días.

    Caminando por la bahía

    te esperé cada día de mi vida.

    Fragmento Caminando por la bahía

    Me parece, en este sentido, especialmente intenso un breve poema, quizás el más breve del todo el poemario pero que, sin embargo, condensa esa sensación de cierto aturdimiento provocada por el dolor, la pena, la nostalgia.

    Creí verte a lo lejos,

    luego recordé que no eras tan bajo

    ni tan delgado

    ni tenías tres perros

    ni vivías aquí.

    Confusión.

    Al principio de esta reseña, hemos comentado que La luz y la tinta es un poemario emocional y sentimental. Cabría añadir, aunque casi se dé por hecho, que es un poemario también sensible. La sensibilidad aparece a flor de piel en muchos de los poemas, en ciertos pasajes, incluso frágil.

    […]

    Me siento como si cayera

    por un precipicio sin final,

    como si fuera una ficha de parchís

    en un tablero de ajedrez,

    como si esto que estoy viviendo

    fuera el último capítulo

    de una novela aún sin terminar.

    Lloverán respuestas cuando tenga paraguas

    y me desleiré en mi vaso de agua.

    Fagmento Agua

    Hay mucha sensibilidad hecha palabra en todo el poemario.

    Después de esta mezcolanza de emociones y cicatrices, nos llega la luz. El brillo en la mirada.

    Eres

    la eterna luz

    que ilumina mi camino.

    […]

    Fragmento Eres así.

    Con estos versos nos adentramos en la segunda parte del poemario, la luz. Todo toma un cariz ligeramente distinto. Pequeñas perlas de vida y sentimientos puros se dan cita en estos poemas que parecen quizás un poco más profundos que los que configuran la tinta.

    Aparecen dibujadas aquellas cosas, aquellas personas, que aportan luz a su vida. Así, por ejemplo, nos encontramos con un poema precioso, y sencillo como Palabras, dedicado a Abel Santos, poeta y compañero de vida de Angi, que colabora en este poemario con el prólogo.

    […]

    Palabras.

    Son palabras, tan solo palabras.

    Se dicen,

    se escriben,

    se interpretan…

    aunque -realmente-

    nada expresan.

    Dime: ¿qué hago con cien palabras?

    Si todas me sobran,

    si ninguna me basta.

    Así como un poema que desborda ternura y un ligerísimo toque de humor, dedicado a su perro Chet.

    Para ir terminando, me parece interesante destacar algo de esta segunda parte, y es que muchos de los poemas que la forman, tienen un título que nos trae, de algún modo, la luz de la vida: Volar, Imaginarte, Palabras, La luna, Soñarte, La luz, Alma, Estrellas… todos ellos evocan de algún modo algo brillante, algo elevado, algo que hace que la vida resplandezca entre la oscuridad.

    En definitiva, La luz y la tinta es un poemario de luces y sombras, de pasados y presentes, de heridas y cicatrices, y de mucho amor. Y, aunque pueda sonar algo extraño, a mí me ha dejado con la idea que la oscuridad es necesaria para que brille la luz, pero la luz siempre acaba triunfando.

    Angi Expósito (Barcelona, 1990), lleva vinculada al mundo literario desde bien joven. Empezó escribiendo relatos y poemas, siendo en repetidas ocasiones ganadora y finalista de diversos certámenes literarios, y ha sido maestra de ceremonias de los festivales literarios organizados por la asociación de artistas «Retazos de arte». En el año 2015 se publicó su primer poemario, Que el quererte no sea en vano, de la mano de Círculo Rojo (cuya reseña podéis encontrar aquí ) La luz y la tinta es su segundo poemario.

  • Cinc Poemes de la Felícia Fuster

    Cinc Poemes de la Felícia Fuster

    Si pensem en una persona creativa, inquieta i amb fam d’art, aquesta és, sense cap dubte, la Felícia Fuster; una de les figures més destacades de la poesia catalana, tot i que, insòlitament,es va introduir en el món de la poesia a una edat tardana.

    Nascuda l’any 1921, al pintoresc barri barceloní de La Barceloneta, els seus pares tenien una ferreteria; això va ser que la seva infantesa estigués rodejada d’eines i el món ferreter. Això és inevitable entreveure-ho en els seus versos, on sovint, de manera subtil, es veu la presència de mots relacionats amb aquest món.

    De ben petita, ja va mostrar una tremenda inclinació cap a les habilitats artístiques, especialment la pintura, el gravat del vidre i el dibuix. A banda d’aquest talent per les arts, en els seus anys d’estudiant, va ser destacada pel seu enginy i les seves excel·lents qualificacions, que li van ser passaport per entrar a l’Institut de Cultura de la Dona, passant després a estudiar pintura, entre altres matèries, a l’Escola Massana. Alhora, cursava el Batxillerat i estudaiva piano a l’Acadèmia Marshall. De fet, l’any 1947, obté el títol oficial de professora de dibuix.

    Felícia Fuster. Imatge: Fundació Felícia Fuster.

    Després d’un viatge a París, l’any 1950, decideix quedar-s’hi a viure, exercint de professora d’espanyol. Paral·lelament, participa a diferents exposicions i fa treballs artístics, especialment relacionats amb el gravat del vidre, arribant fins i tot a ser part d’una exposició col·lectiva, organitzada pel Corning Museum of Glass (situat a Corning, a New York), a la qual va presentar un gerro titulat Vase, que va se adquirit pel propi museu.

    Després de combinar diverses feines i estudis, l’any 1981, passa a dedicar-se de manera definitiva a la creació artística i literària.

    No és fins que no té 63 anys que es fa coneguda en el món literari. Havia escrit des de sempre, però no va donar a conèixer els seus escrits fins que un amic de la infantesa, l’arqueòleg Miquel Tarradell, li recomanà que presentés alguns dels seus poemes al Carles Riba; tot i els dubtes, finalment Felícia Fuster s’hi va presentar, quedant finalista amb l’obra Una cançó per a ningú i trenta diàlegs inútils.

    Imatge: Fundació Felícia Fuster

    És justament arrel d’aquest concurs que s’estableix una amistat que durarà anys, entre la Felícia i la també escriptora Maria-Mercè Marçal.

    La seva literatura fa un gir interessant quan un viatge al Japó li desperta un terrible interès per la poesia japonesa, i marcà per sempre la seva poesia. Comença a endinsar-se en el món dels Haikus, traduint i escrivint. Això s’uneix a la seva veu tan personal dels deus poemes, i li proporciona una riquesa afegida.

    Després de patir problemes de salut arrel d’un contagi amb un virus maligne, que li va provocar diverses estades a l’hospital, la Felícia va morir l’any 2012, un 13 de Març, en una residència de París, la seva segona llar.

    A grans trets, la poesia de la Felícia és una poesia amb una veu forta rere una sensibilitat extrema i la delicadesa dels seus versos; tanmateix, la veu és forta, i denota seguretat, fermesa, malgrat mostrar certa fragilitat humana, especialment pels horrors de la Guerra Civil Espanyola.

    La seva obra té dues vessants destacades; aquells poemes en vers lliure, però en el fons, guardant una forma i un estil personal, i les traduccions de poesia japonesa, així com la seva pròpia poesia inspirada en aquest país i la seva cultura, Haikus i Tankes.

    Per tal d’entrar una mica en la seva obra poètica, us deixem aquí una petita selecció de poemes seus. Que els gaudiu!

    Cada paraula dita és un oblit.

    Cada llengua que es mou, una passera

    damunt d’un riu perdut. Només bromera.

    Asseguts a la sorra de la nit,

    no podem escoltar res més que el crit

    del martell que es fa mall i la primera

    nota del gall que galleja darrera

    l’estranya visió del món ferit.

    Si ens fem lleons, ens estiren la pell.

    Noces de sal ens despullen l’anell.

    A dins la pedra ens cremen per la calç.

    Si pugem -blat- ens fan caure amb la falç.

    ¿I si eixalats de cor i de cervell

    un dia aconseguim fer-nos ocell?

    SEMPRE TORNAR

    Anar

    Sempre tornar

    Ferro amb el vent Rosa

    forjada

    Sílex

    Quietud de la veu i no cendra

    Mel

    esculpida

    Flor Rosa d’enllà

    d’enllà de

    rosa

    EL PENYA-SEGAT

    A la fi de la guerra

    a l’illa de Saipan

    les dones es llançaven des d’un penya-segat,

    l’una darrere l’altra.

    Per virtut, per deure, per respecte.

    Què sé jo…

    Empeses pel foc i pels homes.

    Perquè els calia santar

    cap enlloc, fora del seu destí.

    (El penya-segat capgira sempre la dona.)

    Pero, sabeu,

    al mar, encara no n’hi ha arribat ni una.

    Tot iq ue fa quinze anys,

    què se n’ha fet?

    Aquesta

    dona.

    Cantem

    com els paletes xiulen

    mentre de la galleda estant

    se’ls mira l’aigua.

    Modulem-nos els sons

    per creure que travessen,

    com la claror,

    les portes que mai no tanquen.

    Mirem com es podreixen sols,

    sota els peus nostres, els camins

    fets de palla.

    I continuem dansant

    amb el peu boig

    i el pes del món -drogat no pesa gaire-

    fins que ens enfonsin i ja no ens aixequem.

    Mai més

    no es podrà caure, ens sentirem contents.

    Com festí,

    a taula, ens serviran mordasses.

    En despertar del convit foll,

    ja sense veu,

    ens naixeran ben mudes les paraules.

    Ningú mai més no coneixerà el so

    de la mirada.

    No serem més que cossos destrossats,

    no ens quedarà permís ni per les llàgrimes.

    CANÇÓ

    Arc de paper!

    Tornada sense lletra!

    Camí descalç!

    Lladre de bossa buida!

    No em cridis més, que em trenco.

  • Brodats de seda, de Júlia Badal (Comte d’Aure)

    Brodats de seda, de Júlia Badal (Comte d’Aure)

    Què intensos els instants

    de tants migdies en deixar inscrit

    que res no s’ha perdut ni ha estat en va.

    Mercè Amat

    Aquests versos de la poeta Mercè Amat, i una petita i quasi íntima dedicatòria, ens obren la porta de Brodats de Seda. Un poemari intens que ens agafa la mà i ens mostra la part més dura, la part més sensual, la part més tendre i la part més íntima d’un sentiment tan pur com és l’amor i, alhora, la pèrdua. En paraules de la pròpia Júlia, «escriure és desabillar l’anima», i això és el que fa en aquest poemari: ens mostra l’ànima nua en tota la seva essència, mostrant la ferida i la cicatriu.

    Cal dir que Brodats de seda és un poemari dedicat a algú especial, el que fou company de viatge de la Júlia. Però contràriament al que es pugui pensar, aquest poemari no és un plany, ni una elegia, és més aviat un homenatge a la vida, a l’amor, al record. És un passar el dol d’una manera més viva, remembrant instants concrets d’amor, de passió i de complicitat. Un homenatge, en part, amarat de tristor, però d’una tristor amable, assumida, com quan hom s’adona que quedar-se amb les coses bones de la memòria i dels sentits és una manera de mantenir la mirada viva. Sí, és un homenatge i, en certa manera, un comiat. És tancar el dol.

    Perviuran a la memòria,

    els bells records.

    La veu trencada de l’Steven Tyler,

    acaronant aquella balada d’Aerosmith.

    T’enrecordes?

    tu i jo,

    respirant silencis,

    ballant pell amb pell…

    Fragment Acords

    Trobem en el poemari tres parts que s’entrelliguen: Crespó, Fil i Setí. Crespó ens porta a la part més emocional del sentiment, de la memòria, del recod. El dol se’ns monstra punyent, però poc a poc assumit, malgrat que no apareix mancat de certa ira per la injústicia que la mort d’algú estimat ens suposa. Fil és el que sosté les coses unides, i en aquests poemes, el fil és un amor tan immens, que ni la mort no pot trencar. Setí em trasllada al tacte, a la suavitat, i aquí trobem aquella part de la Júlia en la que es desfà en versos d’un erotisme elegant i juganer:

    Sospirs

    Desabilla’m,

    xopa’m,

    aboca’m el teu nèctar,

    melós, lúbric.

    Xopem-nos,

    vagit, delectança.

    A cada vers del poemari trobem un retall del que fou el seu company, un retall de la Júlia, un retall dels dos que eren un. Des de la passió més feréstega

    Deambulàvem, temps ençà,

    ens abraçàvem ferotjament

    allà l’arenal.

    Tu em vesties de nuesa,

    poc a poc, amb cadència.

    Fragment Lassitud

    fins a la delicadesa i la complicitat més absoluta

    Són le mans enllaçades,

    el nostra alfabet.

    Fragment Cambra

    Brodats de Seda (Ed. Comte d’Aure)

    La passió, la pell, el tacte (sempre tan presents en la poesia de la Júlia) apareixen al llarg del poemari d’una manera elegant i intensa, a la vegada que la suavitat d’una carícia, la tendresa d’un petó al front, ens embolcallen l’ànima, causant una profunda empatia amb l’autora.

    Però tanmateix, malgrat haver parlat d’una tristesa amable, també cal admetre que Brodats de seda és un poemari ferit, però que intenta llepar-se la ferida, perquè sap que no hi ha cura, però sí pot suavitzar el dolor fins a convertir-lo en un preuat record; i la poesia ajuda.

    Si una cosa té la poesia de la Júlia, és que és increïblement sensible, i té el do de saber transmetre, a vegades amb una sola paraula, amb molt poquets versos, una immensa emoció que arriba a eriçar l’ànima. Em crida molt l’atenció, en aquest sentit, el poema …Acotxa’m; especialment els tres darrers versos:

    Som un sol alè

    més enllà del temps.

    Acotxa’m!

    En aquests tres versos, trobo la idea de tot el poemari: la unió, l’eternitat d’un sentiment que va més enllà de la vida, la necessitat de l’abraçada. El signe d’exclamació al final em transmet aquell moment íntim de fragilitat vulnerable, de la necessitat de la persona que ens falta.

    La Júlia Badal

    La delicadesa és una altra de les virtuts de la poesia de la Júlia. Teixeix amb fil de seda unes imatges que acaronen i omplen la mirada amb una sensibilitat aclaparadora:

    Teixeixo un àmbit

    amb sedes i domassos,

    rics en saviesa.

    Fragment Penèlope

    Això converteix el poemari en un llibre agredolç, que et treu un somriure nostàlgic a la vegada que t’arrenca una llàgrima trista.

    La Júlia eternitza el record en poemes, dies viscuts, la passió, les hores fredes i pàl·lides d’hospital…

    Sempre deies: Carpe diem, viu l’isntant,

    i el vivíem,

    quan em besaves dolçament

    aquella tarda d’estiu,

    la del darrer petó als llavis,

    sabent que ja

    et fugia la vida.

    Fragment Cambra.

    En definitiva, Brodats de seda se’ns presenta com un poemari suau, una carícia a la memòria. El pas del dolor a l’assumpció i, per fi, el ser capaç d’abraçar records sense sagnar. Un poemari intens que aporta caliu i vida, perquè recordar també és viure, i també és no deixar que tot acabi morint. Ens explica la història, l’obre, la tanca, i la guarda al cor. I la vida continua.

    Menció especial al Jaume Piquet i al Vicenç Llorca, que col·laboren en el llibre amb el pròleg i l’epíleg respectivament.

    No voldira acabar aquest petit article sense deixar-vos un dels poemes que a mi, a nivell personal, més m’ha marcat, pel sentiment, per la força, perquè és una mica el que tots pensem quan perdem algú que és un bastió de la nostra vida:

    Si ho hagués sabut

    Si ho hagués sabut,

    t’hauria recitat

    el nostre poema, a cau d’orella.

    Hauria vinclat el cos

    al teu pit,

    per capturar-te.

    Si ho hagués sabut…

    La Júlia Badal (Barcelona, 1964) ha estat sempre una amant de la literatura i els llibres, de les lletres en general. Com a comunicadora, va començar col·laborant a la revista de barri Trenc d’Alba. Sempre voltada de llibres i amb un bolígraf a la mà, l’any 2013 es va iniciar en el fet de recitar en públic i, desde llavors, ha estat sempre una imparable organitzadora i participant de recitals i festivals de poesia. Ha participat en reculls i antologies solidaris com podrien ser 50 Poetes de la Terra (2018, en benefici d’Open Arms) o Lletres blaves per l’autisme (Stonberg Editorial, 2019), així com participant en diversos certàmens literaris, d’entre el que destaca el Concurs de Poesia eròtica d’Olot, del quan ha estat finalista en les dues ocasions. L’any 2016 va publicar el seu primer llibre, Laberints de pell (Editorial Trirremis). Brodats de Seda es el seu segon poemari en solitari.

  • Cinco poemas de Patti Smith

    Cinco poemas de Patti Smith

    Cuando uno oye el nombre de Patti Smith, no puede evitar asociarlo con el mundo de la música, pero lo cierto es que puede ser considerada una artista tremendamente completa, puesto que aparte de la música, ha cultivado géneros como la pintura, la fotografía y la literatura. Hoy nos vamos a dar un pequeño paseo por ese lado suyo quizás menos conocido. Hoy nos adentramos un poquito en la poesía de Patti Smith.

    Nació en Chicago, en el año 1946, en el seno de una familia religiosa (su madre era testigo de Jehová), cosa que hizo que recibiera una educación basada en fundamentos religiosos; sin embargo, acabó por abandonar la religión, puesto que le parecía, y más teniendo en cuenta que Patti siempre fue una mujer de mente abierta, demasiado restrictiva y encorsetada.

    Patti Smith y Robert Mappelthorpe, en el Chelsea Hotel

    Se graduó en 1964, pero debido a dificultades económicas familiares, se puso a trabajar en una fábrica y, poco después, se mudó a Nueva York, donde conoció al que sería su amante, su pareja y su amigo hasta el momento de su muerte, Robert Mappelthorpe, fotógrafo con el que convivió una temporada en el mítico Chelsea Hotel. De hecho, las fotos de las portadas de sus discos fueron hechas por Mappelthorpe. Fue en el Chelsea Hotel donde también se produjo su acercamiento a la llamada Generación Beat, donde conoció los poemas de Ginsberg, que a su vez se convirtió también en uno de sus autores favoritos.

    Es a principios de los años 70 que se introduce en el panorama musical, escribiendo como periodista sobre rock en algunas revistas del género.

    Paralelamente, ya cultivaba su faceta literaria, ofreciendo lecturas públicas de sus poemas en el mítico barrio Greenwich Village, de Nueva York, en clubs y en alguna iglesia incluso, a la vez que, de manera esporádica, realizaba las funciones de redactora para publicaciones como Rolling Stones o Cream. De hecho, Patti no tenía intención de dedicarse a la música como cantante, le atraía más el tema de la escritura, y durante esa época se editaron sus primeros libros: Seventh Heaven, Useless Death (un poema largo publicado en capítulos) o Kodak. Sin embargo, su primer disco, Horses, no apareció hasta el año 1975, y fue el que la catapultó a la fama, aunque el año anterior ya hizo algunas actuaciones con la que entonces era su banda, la llamada Patti Smith Group.

    Centrándonos, pero, en su faceta literaria, diremos que Patti adora la poesía desde bien joven. «Escribimos porque no podemos limitarnos a vivir», afirma. La literatura, según ella misma afirma, ha sido siempre el eje principal en el que su vida se sostiene; de muy joven ya devoraba los libros de poesía, y se dice que se introdujo en este género gracias en parte a un libro de Rimbaud llamado Les Iluminations, que recoge diversos poemas del poeta francés; un libro que le trajo en parte cierta salvación, y marcó de algún modo sus letras, introduciendo elementos de la poesía francesa en las almas estadounidenses. De hecho, Rimbaud es un autor que la acompañó toda su vida y el que más la marcó.

    Manuscrito del poema Devotions, de Patti Smith

    No en vano hay numerosas influencias literarias en su música, como por ejemplo su disco Banga (2013), llamado así por el perro que aparece en la novela El Maestro y Margarita, de Mikhaïl Bulgàkov. O el personaje de Jo, de la novela Mujercitas, de Louisa May Alcott, que le llama la atención por ser distinta a sus hermanas, por su sed ávida de literatura y su apariencia, menos femenina de lo que era habitual en la época en la que se centra la novela.

    Cabe destacar un momento importante en la trayectoria de Patti Smith que tuvo lugar durante su estancia en París, con su hermana, antes de instalarse en el Chelsea Hotel, a principios de los 70, y es que en una visita al cementerio de Père Lachaise, estuvo dos horas sentada frente a la tumba de Jim Morrison, y allí, afirma, tuvo una especie de revelación que le descubrió su ritmo e universo interior, y le marcó hacia dónde quería dirigirse. (Fuente: Jotdown Magazine).

    La producción literaria de Patti está constituida por más de una veintena de libros, de entre los que destaca Just kids, editado en el año 2010, donde relata la etapa, a modo de memorias, en la que convivió con Mappelthorpe.

    En su mayoría libros de poemas, sus libros también recogen, en algunos casos, relatos, dibujos e incluso pequeñas autobiografías, como sería el caso de Woolgathering, de la década de los 90, o Devotion, publicado en el 2017, o recopilaciones de letras (Patti Smith Complete, 1998).

    Son tantos los matices que engloba su poesía, que toda su obra constituye un universo propio e inmenso. En cierto modo, la poesía de Patti es luchadora, humana y justa, basándose en una realidad escrita que busca abrir los ojos y causar un golpe de efecto en el lector.

    Pero también cuenta con un lado fantástico. De joven, tuvo varias temporadas de enfermedad con altas fiebres, que le provocaban alucinaciones. Esto quedó, de algún modo, en su modo poético, junto con su desbordante imaginación, de manera que a veces sus poemas pueden verse como ensoñaciones oníricas, basadas en realidad.

    Transmite con gran maestría el dolor del mundo y la humanidad, marcada por hechos concretos que se expanden en el poema, tocando las emociones y provocando, en cierto modo, una reflexión íntima en el lector.

    […]

    Así es como

    vagamos por el campo helado

    descalzos y con las manos vacías

    apenas humanos.

    Sorteando un desierto

    que aún no conocemos;

    aquí es donde el tiempo se detiene

    y no tenemos adónde ir.

    Pero también se muestra su faceta más tierna. La poesía de Patti Smith es potente en cuanto a sentimiento y emoción se refiere, pasional e intensa, especialmente en los poemas que dedicó a su amigo Mappelthorpe:

    ¿Pero quién cantará de él?

    ¿Quién cantará su bienaventuranza?

    El ojo irreverente, la sonrisa radiante.

    Porque él, su propio mensajero, se ha ido.

    Ha saltado a través del cristal órfico

    para vagar eternamente

    en busca de la pefección.

    Sus tobillos azules tatuados con estrellas.

    Por otro lado, su poesía tiene el poder de ser vital, defiende la juventud como una actutid, no como una etapa de la vida; una postura, puesto que la juventud no tiene que ver con la edad, sino con el espíritu.

    Patti, fotografiada por Sara Kulwrich

    En sus poemas, se puede sentir la influencia de algunos de su autores favoritos, como el ya mencionado Rimbaud, quizás su influencia más notable y el autor que más la ha marcado, pero también Blake, Bolaño, Wilde o Parra entre muchos otros. Sus versos no escapan de esa etiqueta que suele caracterizar la poesía más ‘oscura’, el llamado malditismo, pero lo cierto es que su poesía, a pesar de parecer críptica y oscura, puede llegar a ser transparente y convertirse en una ventana a través de la cual, en ocasiones, podemos ver el lado más oscuro del mundo y la humanidad, en versos de gran belleza.

    Poesía marcada, también, en algunos casos por la muerte de personalidades influyentes para ella, e incluso amigos, como Janis Joplin con la que coincidió en el Chelsea Hotel, Jim Morrison, para ella inspirador y revelador, Frida Kahlo o Jimy Hendrix.

    […]

    Diario. Domingo. 8 de abril. 1973.

    Muere Picasso

    Abril es el mes más cruel etc. ¿Qué queda?

    Los husos de Brian Jones. El amigo Jim Morrison. La bandana

    de Jimy Hendrix. El ángel de la cinta de la frente. La guirnalda de Judie.

    El cuello almidonado de Baudelaire. El birrete

    esculpido de Voltaire. El yelmo de los cruzados como

    un templo en sí mismo. El bolso de viaje de Rimbaud. Su genuflexión

    artificial. Espacio surrealista. Cerebro de pájaro de Brancusi.

    Fragmento de Picasso riendo.

    En líneas generales, es una poesía descarnada y cruda, que no tiene tendencia a dar rodeos, sino que tiene un mensaje directo, con un lenguaje desnudo que deja al descubierto emociones y heridas, sentimientos y vida.

    Para terminar esta pequeña introducción a su poesía, os dejo cinco poemas de Patti. Espero que los disfrutéis y os abra la puerta, si no la conocéis, a su amplio universo poético. Hay mucho, muchísimo por descubrir y disfrutar.

    El muchacho que amaba a Miguel Ángel (A Robert Mappelthorpe)

    El muchacho que amaba a Miguel Ángel

    decían tenía el rostro de un Dios

    otros veían un demonio con sandalias de esparto

    y un zarcillo de vid enredado en los rizos

    venas fluían por su brazos de mármol que cantaban

    esculpiendo montañas como niebla cubriendo

    una grieta en el corazón y la áurea honda

    creaba de una manera que ni soñamos

    cuchilla que raspa el dorso del deseo

    músculo expuesto de un amor no cosechado

    somos el búfalo una raza moribunda

    remolcados en carros huesos augustos

    vergüenza un éxtasis que nadie puede poseer

    esclavos abrazados mientras clama la sapiencia

    volúmenes de nada escritos en piedra

    Al Dalai Lama

    Una pequeña súplica

    puede que no sea nada

    excepto la cáscara de un loto

    llenando de papel la distancia

    para la planta de tus pies

    una piel solitaria

    para levantar y transformarse

    en una gorra para acunar

    tu cabeza reverente

    un oído para oír

    el gran cuerno

    una zapatilla para montar

    los escalones del templo

    una piel solitaria

    desnudando este deseo

    que tus manos

    se llenen de nada

    que tu juguete

    se esparza por el cielo

    pequeños ramilletes amarillos

    explotando estrellas

    como sonrisas

    y la risa de una campana

    Mariposas

    No puedo caminar

    no puedo ver

    más allá de lo que está

    frente a mí

    me recuesto

    pero no lloro

    transportada en el espacio

    por las mariposas

    Sobre mi cama

    otro cielo

    con las alas que enviaste

    a mi vista

    todo el dolor se disuelve

    en otra luz

    transportada a través del tiempo

    por la mariposa

    Me llegó esta cancioncita

    como un pequeño regalo

    mientras me paré

    junto a la cama de Frida

    se las regalo

    con mucho

    amor

    Escrito en su visita a la casa de Frida Kalho

    Arte en el cielo

    Navegando por el terreno cubierto de plumas dejando caer frases como

    he estado en sitios peores

    he estado en mejores

    he andado por ahí…

    Y todo lo que deseas es una mano amiga

    que te saque del lodazal,

    de la belleza,

    que te levante…

    Dejo que las ventanas vuelen, sobre los ríos, el campo y la rama que se dobla.

    A lo largo de la orilla del río unas mujeres cogen agua; otras golpean las camisas de sus maridos con una piedra. Niños medio desnudos muerden frutas extrañas, delicadamente dulces, y cantan.

    Un día todos estaremos muertos.

    Pero los que se siguen moviendo

    rastreando y volviendo sobre sus pasos

    nunca morirán

    Se llamarán

    Rembrandt, Colón,

    Soñé que era una misionera

    Soñé que era una mercenaria

    Mi mochila era un corte de lino

    atado como un globo a un palo.

    Arriba las nubes se forman una y otra vez. Parecen -un embrión, un amigo que se ha ido y descansa horizontal. Sobre un gran brazo, compasivo como un resorte que recibiera la orden de alcanzar y agarrar ese bolso de lino y todo lo que lleva dentro, aunque sólo fuera el alma de una idea- el color del agua, el peso de una colina.

    Devociones. A Arthur Rimbaud

    Él era joven. Él era muy joven.

    Era demasiado maldito.

    Se emborrachó con la sangre de jóvenes muñecas.

    Con el poder de esas risas locas.

    Corriendo codo a codo

    con la visión de su propio demonio.

    Rápidamente penetró a las jóvenes muñecas.

    Clavó alfileres en inocentes cabezas.

    Su tristeza dorada producía una mala semilla.

    Ja ja. Fue el último en reírse.

    Cabellos rubios enredados con tu aliento vital.

    Hidrógeno blanco. Rimbaud.

    Salvador de los científicos olvidados: los alquimistas.

    La alquimia de la palabra.

    El poder de la palabra.

    Los disparos de los rayos del amor

    en las ceremonias obscenas

    no dejan marcas doradas de prueba.

    Detrás, Rimbaud,

    bendito Rimbaud herido Rimbaud

    ángel con mangas de cabello azul (NO) luz sin sombra.

    Rimbaud,

    ¿fue una piedra rodante

    perseguida como todos los profetas?

    Fue un joven demasiado maldito.

  • La Mala Sangre, Poe Afónico. (Letras Cascabeleras, 2018).

    La Mala Sangre, Poe Afónico. (Letras Cascabeleras, 2018).

    Lupus est homini, non homo, quom qualis sit non novit. Esta frase de Plauto nos abre la puerta de La mala sangre; un poemario en el que nos vamos a encontrar con la parte más oscura del mundo y de la sociedad y, a su vez, en cierto modo aporta entre líneas una pequeña lección para conseguir que la vida no sea un camino de amargura y espinas.

    El poemario es un conjunto de veinte poemas sin título, de una profundidad abrumadora, escritos en verso libre, entre los que se intercalan ilustraciones de Cynthia Uceda, que se unen a la crítica que a lo largo del libro se nos va mostrando de una manera afilada, cruda y directa. De hecho, los poemas son pequeños aguijones que se clavan, mostrando en parte el lado más oscuro, a veces el más real, del mundo y la vida.

    […]

    No se percatan que la enfermedad más mortal es la vida.

    Poema VII

    El libro en sí me trae a la mente aquella frase de Schopenhauer que reza lo siguiente: «La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido.» Es cierto, ya estamos condenados desde el mismo instante en que nacemos, pero de nosotros depende hacer de ese camino, hasta la sentencia final, lo más agradable posible. Y creo que esta es la idea principal del poemario.

    De hecho, esta idea me sobrevuela a medida que voy avanzando en el libro; la muerte, la vileza humana, el fanatismo desmesurado, se dan cita en estos poemas para darnos a entender que la parte más oscura es parte de la vida y, a veces, prevalece sobre otros sentimientos y actuaciones porque, de algún modo, ya estamos contaminados en cuanto abrimos los ojos. Y aunque pueda parecer de un extremo pesimismo, más bien lo catalogaría de un cruel y cierto realismo, pero a su vez, con la certeza que podemos hacer que esto sea quizás un poquito más leve. Quizás pensar que en nosotros mismos hay unas mínimas claves que aportan una ligera luz.

    […]

    Ahora sólo soy un charco de sesos, huesos, sangre.

    Mi viente se esparce por el infierno de escarcha y lava;

    el estómago se traga el orgullo que nace del corazón aún cautivo

    de las costillas de mi cadáver.

    Poema VI
    Ilustración de Cynthia Uceda

    […]

    Sangro la dignidad que vuelve a mí;

    aunque desnudo y muerto,

    esta libertad

    no pueden quitármela.

    Poema XIX

    Abrázate a ti mismo,

    resucita.

    Poema XX

    De alguna manera, nos está avisando que nosotros somos los que podemos cambiar la oscuridad, que nosotros podemos cicatrizar nuestras heridas, que son inevitables, con nuestra propia saliva. Saber superarnos, ser capaces de ir más allá de la negrura y hallar «nuestra felicidad»a través de la reflexión y de nuestros propios actos.

    En cierto La mala sangre nos invita a reflexionar a través de la muestra cruda y directa de lo más oscuro de la sociedad y de las personas, para hacernos ver que hay cosas que no se están haciendo bien. Esta invitación viene complementada por algunas preguntas que de manera discreta aparecen en algunos poemas, que, inevitablemente, marcan al lector. Veamos por ejemplo el Poema XII.

    Estrechas calles, pequeños pasos.

    Fila india hasta llegar

    al extremo más oeste

    de la vida.

    ¿Hace cuánto que no te sientes libre?

    Amplias calles, cómodos pasos,

    formamos un perfecto círculo

    aún mucho más dorado que el sol.

    ¿Hace cuánto que dejaste de sentir?

    No existe ahora campo más santo

    que el que aquí fundamos:

    libres, seguros,

    con este pensamiento tan nítido y tan certero.

    Los cuervos negros vienen,

    aterrizan en el nido de nuestras costillas,

    arrancan nuestras almas,

    regresan con la intención de volver a su color original,

    como cuervos blancos

    por un camino directo al sol

    y aún con esto,

    los vivos se regocijan en lo que llaman libertad

    a costa de los demás,

    a costa de los desintereses de la existencia,

    mientras los cementerios permanecen vacíos de las flores prometidas.

    La muerte, tan presente en el poemario, la idea que ya estamos condenados a muerte desde el instante de nacer, la idea que la muerte nos acompaña porque al fin y al cabo, La muerte es lo que da sentido a la vida, es lo que le da el verdadero valor a esta. Sin muerte, no habría vida.

    A pesar de poder parecer, a primera vista, un poemario digno del llamado «Malditismo», un poemario donde se muestra la bajeza humana, la crueldad de la sociedad y de la vida, me atrevería a decir que hay algo positivo en todo ello, y es el hecho de abrirnos los ojos, de mostrarnos que existen la felicidad y la amargura, y que el truco es saber escoger bien y a tiempo. Y esto nos viene dado a lo largo de los poemas y, de una manera más clara, en el Epílogo:

    […]

    La dirección depende de cada uno.

    ¿Hacia la felicidad o hacia la amarugura?

    Elijamos lo que elijamos: o tomas una decisión o la decisión te toma a ti (y con un batallón detrás).

    Fragmento del Epílogo.

    Como nota curiosa, decir que el Poemario cuenta con tu propia banda sonora que recomiendo encarecidamente escuchar, mientras hacemos su lectura.

    Poe Afónico empezó pubicando en su blog Poeta Afónico Cuatro o cinco poemas de amor y mil canciones desesperadas, ha publicado de manera periódica en la revista de la Asociación de Empresarios de Villafranca de los Barros, y en el años 2015 formó parte de la Antología Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer, con el poema Desnudez. También forma parte del grupo de poetas extremeños Versarte. La mala sangre es su primer poemario.

    Actualmente se encuentra trabajando ya en el que será su segundo poemario, La mala sombra, que está concebido como una continuación a La mala sangre. Y aquí, en primicia, os adelantamos uno de los poemas que configurará este nuevo libro.

    Admiro cara a cara a Vida

    busco una recompensa en su mirada vacía,

    pero me devuelve el rostro hacia el otro lado.


    Cambia su cara por mi cruz.

    Le devuelvo la respuesta ante su desdén

    de virgen consentida

    con un golpe de realidad en su otra mejilla.

    Vuelve su inmaculado rostro cárdeno

    hacia mí, airada.

    Ha cambiado su cruz por mi cara.

    Ahora Muerte me mira,

    cara a cara.