Autor: Hortensia Márquez

  • Javier Mendiburu: “Escribo poesía para recordarme”

    Javier Mendiburu: “Escribo poesía para recordarme”

    Javier Mendiburu ( jmendiburu) aterrizó en Poémame  en julio de 2020.

    De lenguaje ágil y fresco, sin muchos adornos ni florituras, verso limpio y claro. Elegante y sutil. Su forma de escribir es amplia y generosa en matices y sentidos. Ves lo que él quiere transmitir.

    Engancha y envuelve desde que empiezas a leer

    Nada me pertenece

    pero estoy en algunas de tus cosas

    en las algaradas de tu boca

    en el roce de tu pelo

    en algún reflejo de tus ojos verdes

    Su poesía tiene luz y vida propia, te traslada al momento y el lugar que él pinta en el poema, que enseña, muestra y regala. En algunas ocasiones te lleva por el aire como las notas de un instrumento de música. Como el sonido de la música, haciendo especial ese momento, mostrando la esencia de ese momento.

    Suena el saxo de Scott Hamilton

    que lleva mis besos a tu boca en cada entonación

    no suelto tu cintura y la circundo

    como quien paladea un viejo ron

    mientras bailamos el blues de la vida

    abrazados

    solos

    tú y yo

    Otras veces nos dibuja, con hermosas y claras metáforas, un momento muy personal. Nos regala una imagen tan onírica como real,  y a través de sus palabras puedes  ver y casi palpar ese mágico instante.

    Sostenido

    en el fino alambre de tu voz

    recorro su tono

    y lo afino a mi paso

    Para mí ha sido un grato descubrimiento, que espero que hoy tú, lector de Poémame, también descubras, si no lo has hecho ya.

    Os dejo aquí una pequeña muestra de su maravillosa poesía, y no dejéis de pasar por su rinconcito en Poémame

    Mi mano en tu nuca

    Arde la tarde

    y en tu nuca

    mi mano reposa

    y toma tu pulso

    sin mirarte

    Hay trazos de cobalto

    en el cielo derretido

    por un sol absoluto

    que quema nuestras sienes

    ‘Hoy es jueves’, declaras

    y la sentencia enumera

    todos los días inesperadamente felices

    Hay paz en el aire

    una paz que se palpa

    irrefutable, limpia y neta

    como un sueño de cortinas

    que se mecen al vaivén de las corrientes

    Hoy acontece todo:

    un plan que acompasa lo infinito

    en el lapso de una tarde,

    una luz

    y una mano en una nuca

    que resulta ser

    la tuya

    Sólo tu piel

    Los cubitos de hielo se amontonan

    en el vaso de cristal que ahora sostienes

    Sólo tu piel podrá terminar

    con nuestra soledad de números primos

    mientras recorremos la red tejida por la noche

    poseídos por la fe en el encuentro

    (Hay un lunar junto a tus labios

    que podría ser mi oasis)

    Rozo tus dedos con los míos

    Formo un dibujo de ti en su trazo

    Coloreo sus huecos con el color de la vida

    y la noche tiembla, trémula

    incapaz de más derroche

    Y mientras todo el mundo duerme

    no hay almas más despiertas que las nuestras

    azuzadas por el leve tintineo

    de unos hielos que agonizan

    en el vaso de cristal que ahora me entregas

  • Zenobia Camprubí Aymar, mucho más que la mujer de un poeta

    Zenobia Camprubí Aymar, mucho más que la mujer de un poeta

    Zenobia Camprubí Aymar (Malgrat de Mar, 31 de agosto de 1887-San Juan de Puerto Rico, 28 de octubre de 1956) fue una escritora, traductora y lingüista española. Perteneció a la edad de plata de las ciencias y las letras españolas. Fue la primera traductora hispánica de Rabindranath Tagore y llegó a traducir veintidós volúmenes, ​ al tiempo que desarrolló múltiples actividades, entre ellas la de docente.

    Su familia tenía una buena posición económica. Su abuelo era un comerciante norteamericano y su abuela pertenecía a una familia de corsos afincados en Puerto Rico. Su padre era catalán, ingeniero de caminos, y conoció a su madre en Puerto Rico durante una estancia allí por razones de trabajo.

    Como escritora se estrenó con un cuento que aparecido en una revista neoyorquina en 1901. Durante los primeros años del siglo XX, la familia realizó varios traslados y mudanzas. Mientras vivió en  Valencia, donde se hace cargo de la casa familiar, publica varios trabajos literarios y obtiene un premio. Durante esa etapa se separan sus padres y ella se marcha a vivir a Estados Unidos donde se matricula en la Universidad de Columbia. Regresa a España con su padre en 1909 y se instalan en La Rábida, en Palos de la Frontera, Huelva, donde trabaja como maestra de niños.

    En 1913 coincide con Juan Ramón en una conferencia de José María de Cossío organizada por la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones. En 1914 empiezan a colaborar en distintos proyectos. El 12 de febrero de 1916 se casa con Juan Ramón Jiménez.

    Durante su vida, ya como mujer de Juan Ramón Jiménez,  Zenobia sigue traduciendo y publicando sus propios textos y colaborando con su marido en la versión española de la obra de Rabindranath Tagore. Funda en Madrid en 1918 la asociación La Enfermera a Domicilio junto a otras voluntarias como María de Maeztu o Rafaela Ortega y Gasset. También funda el Comité para la concesión de becas a mujeres españolas en el extranjero.

    En la Residencia conoció a Federico García Lorca, con quien el matrimonio emprendió un viaje a Granada en el verano de 1924. Años después y ya en el exilio Juan Ramón Jiménez transformó en libro aquel viaje: Olvidos de Granada.

    Miembro destacada del Lyceum Club Femenino junto a Victoria Kent, desde el que reivindicó una mayor presencia de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad,  es considerada como una de las pioneras del feminismo español.

    En 1926 Zenobia es nombrada secretaria del Lyceum Club Femenino Español. Durante la Guerra Civil mantiene su compromiso social con los desfavorecidos  acogiendo a menores huérfanos de guerra. Ante el  empeoramiento de la situación política, el matrimonio abandona España y comienza un exilio que será definitivo. Recorrerán Cuba, Estados Unidos, Buenos Aires y Puerto Rico.  Trabaja haciendo traducciones, artículos, publicaciones y conferencias. En Puerto Rico consigue  un contrato como profesora en la Universidad. Fueron años difíciles, en los que  Zenobia sigue atendiendo su trabajo y colaborando sin descanso con Juan Ramón. En 1951 es operada de cáncer en Boston, una enfermedad que reaparecerá años después. Muere en Puerto Rico el 28 de octubre de 1956, tres días después de que Juan Ramón recibiera el Premio Nobel.

    ____________

    Zenobia dejó un pequeño legado poético, 27 poemas inéditos.

    “Brindo por ti, amor

     Brindo por mi amor por ti, amor

     Brindo por las hazañas que haré, amor

     Para mostrar que mi amor es verdadero amor”.

    ***********

    “Es el actor no la acción,

    lo que cuenta en cada actuación.

    Los poetas en este mundo son más raros

    que los artistas aunque los últimos sean más bellos.

    No soy un poeta, como ves

    sino

     Zenobita Camprubí”.

    *****************

    El centinela muerto

    Con tu cuerpo, centinela,

    estás la puerta guardando.

    Cuerpo tendido y sonrisa,

    parece que esté soñando.

    Cara de niño y sonrisa,

    pareces un ángel blanco.

    Por los caminos del sol,

    ya no volverás cantando.

    ****************

    Con los pies desnudos

    Con los pies desnudos

    y el cabello suelto,

    oía la música

    en mi pensamiento.

    Sentía la música

    latiéndome dentro

    y también latía

    mi corazón muerto.

    *Imagen de cabecera: Retrato de Zenobia pintado por Sorolla y fotografía del día de su boda con Juan Ramón Jiménez

  • Carmina , Ophelia.riu : la paraula…

    Carmina , Ophelia.riu : la paraula…

    Carmina ( ophelia.riu  ) lleva en Poémame desde agosto de 2017. Escritora tanto en  lengua catalana como en castellano.

    No suele escribir diariamente en nuestro espacio, pero con solo un poema nos regala un ramillete de sensaciones que da para mucho sentir y mucho pensar. Desde que comienzas a leer atrapa y engancha.

    De lenguaje ágil, versátil y locuaz. Su poesía es un regalo para los sentidos.

    Metáforas hermosas y sencillas casi siempre, que se despliegan y te dejan un regusto a poesía desperezada. Verso fluido.

    Hay un bosque vistiendo palabras

    y enhebrando pistilos sin prisa,

    su atavío se nutre de trajes

    de un color entre hisopo y glicina…

    Describe un submundo de sensaciones que engrandece la lectura y arrastra.

    Ningún poema, de los que he leído, me ha dejado indiferente. Cuando lees un poema, este te invita a leer de nuevo, una sola lectura es poco. Quieres volver a leer para volver a sentir.

    com un astre rebel…

    errívol de la llum,

    el prisma transparent

    travessa en siena pur

    el llenç del firmament…

     —————

    Como un astro rebelde,

    equívoco de la luz,

    el prisma transparente

    atraviesa en siena puro

    el lienzo del firmamento

    Es fácil viajar con sus versos y ver un poco más allá de lo que las palabras dicen. Es ver no solo lo que sus palabras dicen, lo que ella quiere decir. Escritura desplegada, abierta y en vuelo.

    Vengan las mujeres de brillo infugaz…

    Lleguen con las mieses las hijas de Mab,

    Vengan del desorden aquellas hermanas…

    expectantes dríadas batiéndose aladas

    a robar, acróbatas, al astro derviche

    que espía las aguas…

    Aquí os dejo algunos de sus poemas. No dejéis de pasar por su rinconcito        :

    paraula…

    paraula que respira…

    de vegades la paraula porta ira

    paraula que suplica un copet a l’espatlla

    o una infusió de sàlvia

    paraula que s’asfixia

    paraula de la euga quan renilla,

    paraula de gavina

    paraula degollada

    per la ploma assassina

    que mai no van ser prou

    aquells vint anys i un dia

    que no hi ha més oprobi

    que gàbia dins un foli

    una presó prohibida

    amb barrots de quartilla

    l’escoliosi aguda

    de llengua compulsiva

    de llengua que s’enterca

    que s’enfila

    trífida i desabrida

    com un infaust trident

    a reventar esclatant

    tot el ventre del cel

    i de la boca maconda

    diluvi aiguat superb

    de totes les paraules

    que son fruita del temps

    i anar deletrejant

    la veu de la sement

    ——————-

    Palabra…

    palabra que respira…

    a veces la palabra lleva ira

    palabra que suplica una palmadita en la espalda

    o una infusión de salvia

    palabra que asfixia

    palabra de la yegua cuando relincha,

    palabra de gaviota

    palabra degollada

    por la pluma asesina

    que nunca fueron suficientes

    esos veinte años y un día

    que no hay más oprobio

    que jaula en un folio

    una cárcel prohibida

    con barrotes de cuartilla

    la escoliosis aguda

    de lengua compulsiva

    de lengua que se atiesa,

    que trepa

    trífida y desabrida

    como un infausto tridente

    a reventar explotando

    todo el vientre del cielo

    y de la boca maconda

    diluvio aguado soberbio

    de todas las palabras

    que son fruto del tiempo

    e ir deletreando

    la voz de la simiente

    Por el altocerro

    Por el altocerro

    humillado de rosas

    balbucea el viento

    un amor sumergido…

    secreto idiolecto

    el de las mariposas

    que aletea tierno

    corazón herido…

    Por el caminito

    de las amapolas

    huera la quebrada

    soñando sonido,

    sobrevuela el baile

    que hermana las Somas

    párvula de ecos

    la hembra que cimbro,

    -ahogada niebla

    que acuna las hojas-

    la bruñe de eclipse,

    pezuña y cuchillo…

    Por la aldaba boca

    del reino perdido

    maldita la puerta

    que selló destinos,

    dónde los desvanes

    han guardado antiguos

    detrás de los sueños

    los versos que escribo…

    .

    .

    (Traducción del catalán al castellano @ze_pequenho)

  • Li Qingzhao : ¿tantas cosas…, tantas, caben en una sola palabra:           tristeza?

    Li Qingzhao : ¿tantas cosas…, tantas, caben en una sola palabra: tristeza?

    Li Qingzhao (1083-c. 1151) Escritora china de la Dinastía Song.*

    *(La dinastía Song  fue una dinastía gobernante en China entre los años 960 y 1279; que sucedió al periodo de las Cinco Dinastías y los Diez Reinos y fue sucedida por la dinastía Yuan).

    Nació en Shandong alrededor del año 1083 y pasó su infancia en Licheng —actual Jinan— en el seno de una familia culta y de militares, su padre era amigo de Su Shi. (Fue uno de los grandes escritores chinos  e importante pintor y calígrafo).

    Estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un entorno donde destacaba la inspiración lírica. De niña era capaz de recitar más de cien poemas. En su juventud también sobresalió en la interpretación con la lira, el ajedrez, la caligrafía y la pintura.

    Su padre la había animado a escribir poesía desde muy joven y a asistir a encuentros de hombres poetas, (estos encuentros eran exclusivos para hombres, las mujeres podían asistir pero no estaba bien visto que ellas escribieran poesía,). Se reunían en torno a una mesa con vino e iban diciendo dos versos por poeta, y así componían sus poemas.

    Las mujeres podían participar, pero eran las cortesanas las que lo hacían, las “mujeres respetables” no estaba bien visto que lo hicieran.  Muy pocos poemas de mujeres se conservan, ya que solo los hombres solían poder publicar.

    Imágenes sacadas del programa de televisión «La historia de China» en TVE2 de televisión española

    A los 17 años ya había publicado y era conocida.

    Fue muy criticada en la época, no solo por escribir poesía, además por decir determinadas cosas no muy bien aceptadas.

    Esta fue una era de grandes contradicciones. Voces de mujeres comenzaron a alzarse, pero al mismo tiempo, por ejemplo, se pone de moda el vendaje en los pies para que el pie femenino no creciera mucho.

    Las mujeres podían ser cultas, pero debían cultivar la lealtad al padre, al hermano y después al marido.

    En 1101, se casó con Zhao Mingcheng, hijo de un importante funcionario con quien compartía un gran interés por las colecciones de arte y la epigrafía. Se mudaron a Kaifeng. Al comenzar su marido su carrera de oficial, se ausentaba mucho y esto le inspiró para sus poemas, de hecho los dos se escribieron poesía sobre su añoranza, su cariño. Además  de poemas sobre sus hijos.

    La caída de los Song de Norte (1126) y la creación de la Dinastía Jin (1115-1234), hizo que la pareja se instalara en Nankín en 1128, perdiendo gran cantidad de sus colecciones de bronce— difícilmente transportables — y pinturas vendidas para sobrevivir. Su marido falleció a los cuarenta y cuatro años (1129), por problemas de salud.

    Desesperada acabó por refugiarse con su hermano en Hangzhou (1132), donde la Corte acababa de fijarse. Este le consigue un segundo matrimonio casi a sus cincuenta años que resultó ser nefasto, ya que su marido la maltrataba y no se preocupaba de ella, por lo que no dudó en pedir el divorcio a las pocas semanas.

    Los grandes cambios y las vicisitudes en su vida le dieron a los poemas de Li Qingzhao una riqueza temática, una verdad y una madurez artística muy hermosa.  Sus poemas ganaron la admiración. en los poemas de la vejez y de la muerte, correspondiente a la última etapa de la vida de Li Qingzhao, ya viuda, la voz de la poetisa está cargada de soledad, tristeza y aflicción, porque es consciente de que los días de la juventud ya se han ido y que los sueños felices se han perdido para siempre.

    “Tonos lentos” (poemas de la vejez y la muerte)

    busco

             busco y busco

    pero sólo frío y soledad

        sólo frío

            tristeza y aflicción

    Incluso un sol templado, repentino,

    haría más difícil mi consuelo

    tres o cuatro copas de vino

    ¿qué pueden contar una larga noche

    contra el furioso viento que se acerca?

    ahora que pasan los gansos salvajes

    me duele más mi corazón

    y es que somos, ellos y yo,

           viejos conocidos de antaño

    sobre la tierra se amontonan

    los crisantemos tristes

             ya marchitos y ajados

    ¿es que nadie ha querido recogerlos?

    vigilo la tarde en mi ventana

    yo sola

        ¿cómo podré resistir la oscuridad?

    además, de los árboles, una lluvia fina

       va cayendo

                 gota a gota

                              hasta el anochecer

    ¿tantas cosas…, tantas,

    caben en una sola palabra:

                                     tristeza?

    El resto de su vida la pasó sola, encontrando refugio en una poesía jalonada de una desesperación cada vez más honda y la melancolía del amor perdido y la patria martirizada.

    “Quince años ha, bajo la luna,

    me dedicaste un poema,

    improvisado entre las flores.

    Ahora, de nuevo estoy aquí.

    Las flores, parecen las de antes

    y la luna, es siempre la misma

    Más, ¡qué distinto es lo que siento¡”

    L.Q.

    *************

    En la era Song (año 1065)  ya existía una Universidad donde se estudiaba principalmente a Confucio, el acceso no era universal, ya que las mujeres estaban excluidas.

    Curiosamente fue a través de los escritos que dejó L.Q.,  como las mejores descripciones de está era han llegado hasta nuestros días.

    En la Universidad de Kaifeng, hoy en día se estudia su obra para conocer aquella era.

    Brillante observadora de su tiempo, se dedicaba a salir a la puerta de su casa y observar a la gente y la vida cotidiana. Esto estaba mal visto en una mujer de la alta sociedad en su tiempo.

    Únicamente se conservan alrededor de cien poemas en formato ci y unos pocos en shi.

    Recibió su nombre un cráter de Venus.

    Karol Beffa puso música a cuatro de sus poemas: Fragments of China (Klarthe).

    Una de las primeras publicaciones en lengua española  es Poesía completa (60 poemas) de Li Qingzhao, noviembre 2010 – editorial Ediciones del oriente y del mediterráneo. Traducción de Pilar González España

  • Poémame ya es poesía: Descubre la Rima Poémame

    Poémame ya es poesía: Descubre la Rima Poémame

    Que Poémame es una comunidad dedicada a difundir y dar cabida a la poesía y sus poetas, es de sobra sabido y conocido. Ahora además Poémame también es editorial.

    Nuestro espacio es lugar de encuentro para poetas desconocidos y no tan desconocidos. Poetas que han publicado y poetas que nunca lo han hecho. Somos una comunidad de apasionados por la poesía, sobre todo escribir poesía y por ende, leer poesía.

    En esta nueva etapa que hemos comenzado en Junio, y en medio de una pandemia mundial, hemos apostados por un lugar donde poetas de todo el mundo, nos reunimos como en una gran mesa y escribimos y compartimos nuestros escritos. Apostamos por una poesía de calidad, en su forma y en su fondo. La pandemia nos ha alejado físicamente los unos de los otros, pero afortunadamente gracias a internet estamos más cerca que nunca los unos de los otros.

    Pero nos faltaba algo y ese algo creo que era Ser Poesía.

    Hace ya unos meses el artífice de esta bonita locura que es poémame, (Óscar David Sánchez), nos comentó al equipo la posibilidad de crear nuestra propia estructura de poesía. Pero ¿por dónde empezar? ¿Por la estructura? ¿Qué tipo de rima? ¿Y la longitud de los versos?

    Con apenas un par de apuntes:

    • 7 versos como las letras de Poémame
    • 7 sílabas por verso, una vez más la palabra poémame da la forma
    • Rimar las consonantes con las consonantes y las vocales con las vocales : abbabab

    Se plantea en la comunidad, para que esta nueva estructura sea un poco de todos, de forma que quien quiera pueda aportar su granito de arena, en cuanto a posibles variantes y diferentes formatos, no olvidando nunca la estructura canónica.

    Y así ha nacido La Estructura Poémame de poesía en verso clásico.

    En este rinconcito seguimos gestando nuestra nueva criatura. Pero ya son bastantes los usuarios que se han atrevido a crear algún poema.

    Aquí dejo algunos ejemplos:

    Convocatoria (Rima Poémame) @ruache

    Aniversario en verso

    a las rimas convoca

    sanas, sin tapaboca.

    En el júbilo inmerso

    por la fecha que toca,

    ¡ven!, poeta converso,

    y al silencio derroca.

    Amar y ser amado (Rima Poémame) (Acróstico Sérmico) @aldanalisis

    «Amar y ser amado,

    un sueño complicado.»

        (ALDA)

    Amar, bello sentir,

    y utópico ideal,

    ser feliz, ser normal,

    amado hasta morir,

    un deseo abismal,

    sueño que hace vivir,

    complicado final.

    Soles apagados. 2 estrofas Poémame @Mucio_Senior

    Amarte sin pasión,

    con besos frustrados

    de labios amargados

    que callan sin razón?

    !Somos tan desgraciados!

    Cupido y su traición

    nos tiene separados.

    Vivir sin ilusión,

    Sin sueños proyectados

    ni retos alcanzados.

    Obliga explicación!

    Dónde están los osados

    que juraron su unión?..

    Son soles ya apagados.

    Acción sibilina (Dos estrofas)  @Pequenho_Ze

    Sabe el alma amorosa

    que en la luz vespertina

    un fulgor ilumina

    una pasión vidriosa.

    Y en acción sibilina,

    la piel indecorosa

    hacia el cielo se inclina,

    y se rinde a la sombra;

    y es tan grande el fervor,

    que degusta el amor

    si en silencio la nombra,

    aun sintiendo el dolor

    que la mirada asombra…

    más da al alma color.

    Expresiones amadas (Rima Poémame dos estrofas con rima asonante)@ silvelart3000

    Un vacío virtual

    añora las palabras;

    expresiones amadas

    de lirismo ancestral,

    formando una galaxia

    que orbita en espiral,

    con almas que se enlazan

    en torno a una verdad,

    cual ronda de esperanza.

    Poetas que se abrazan

    vibrando en unidad;

    en brillante amalgama

    con destellos de paz,

    vislumbrando el mañana.

  • 13 preguntas y una escritora: Begoña Ruiz  “Las montañas azules”

    13 preguntas y una escritora: Begoña Ruiz “Las montañas azules”

    Hoy quiero presentaros a una amiga y paisana que se llama Begoña Ruiz Hernández. Su primer libro, “Las montañas azules(Ed. Cuadernos del Laberinto), es un viaje por esa España de preguerra civil. Se ha convertido en uno de mis libros preferidos y os recomiendo su lectura. Es absolutamente precioso.

    No os hablaré  más de ella, prefiero que lo haga ella misma con este cuestionario.

    1 – ¿Podrías contarnos un poco de tu vida y actividad literaria?

    Nací en El Losar del Barco, un pueblo muy pequeño en la provincia de Ávila. En mi casa no había libros y en mi pueblo no había biblioteca, solo una escuela donde los alumnos estábamos mezclados desde párvulos a quinto de EGB. La maestra nos tenía copiando todo el día entero como si fuéramos amanuenses y al mínimo ruido nos castigaba sin comer. Nos dejaba encerrados, solos, en la escuela desde la una hasta las tres, que empezaban las clases vespertinas. En esos castigos descubrí unos cuentos intocables en el armario y empecé a leerlos clandestinamente. Nunca olvidaré ese placer prohibido.

    Poco tiempo después, me regalaron un libro de cuentos donde leí “la princesa triste” y pensé: “ojalá yo fuera capaz de hacer sentir lo mismo que yo he sentido”, entonces empecé a escribir historias que más tarde tiré a la basura.

    Durante la adolescencia y mis años de facultad leí mucho, pero me olvidé de escribir. Lo retomé cuando murió mi hermano, Ciri. Entonces, me di cuenta que la vida se acaba y es mejor dedicarla a hacer lo que realmente deseas.

    En 2013 gané un concurso de relatos y a partir de ahí ya no solo escribía para mí, sino también para el público. Gané otros concursos de relatos, empecé a escribir la columna “El reloj de arena” en El Diario de Ávila y en 2016 publiqué mi primera novela “Las montañas azules”.

    2 – ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas y qué autores te influyeron?

    Como ya he dicho anteriormente, los cuentos clásicos fueron mis primeras lecturas. En la adolescencia devoré las novelitas de Corín Tellado y luego, gracias a los profesores del instituto, conocí a los clásicos. Posteriormente, estudié filología inglesa y entonces empecé a leer autores que no olvidaré y a los que recurro con frecuencia: Las hermanas Brönte, Jane Austen, Orwell, Huxley… también me gusta la literatura Hispano-Americana: García Márquez, Juan Rulfo, Cortazar, Vargas Llosa, Isabel Allende…

    3.- ¿Cómo definirías a tu escritura? Háblanos un poco de tu último libro.

    Es difícil definirse a uno mismo, pero por si alguien quiere acercarse a mis libros, tratan de personajes que les ha tocado vivir en tiempos difíciles, atrapados en costumbres incomprensibles contra las que tienen que luchar. Los escenarios suelen ser pueblos pequeños, porque allí han ocurrido grandes historias que merecen ser contadas. También intento rescatar un vocabulario autentico que se está perdiendo.

    El último libro, publicado ha sido “Las montañas azules”. Ocurre en 1933, Dioni la  protagonista quiere estudiar, algo bastante difícil para una mujer en esa época. Al pueblo llegan unos alemanes que están haciendo un trabajo filológico y Dioni los ayuda a cambio de que ellos la lleven a hacer los exámenes de bachillerato. La novela tiene una parte histórica: a través de las cartas y conversaciones de los alemanes, el lector asiste a la llegada de Hitler al poder; al mismo tiempo, en España, están ocurriendo grandes cambios durante la 2ª República: reparto de tierras, derecho a voto para la mujer…

     El último libro escrito es otra novela que saldrá el año que viene.

    4 -¿Crees que el escritor “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado tu lenguaje a lo largo de los años?

    Sí, creo que evolucionamos en todos los aspectos de la vida, si no la existencia sería un “déjà-vu” absurdo. En la escritura crecemos. Espero que mi lenguaje sea más rico y creo que mis personajes van siendo más osados y complejos.

    5 – ¿Te gusta la poesía? ¿Has pensado en escribir poesía alguna vez? ¿Algún poeta preferido?

    Sí, me gusta mucho la poesía. En Las Montañas Azules, hay un romance que escribí sobre unos enamorados que fueron devorados por los lobos.

    Me gusta Lorca y su romancero gitano, también Benedetti ahora que se han oído tanto sus poemas como “no te rindas” y Hortensia Márquez con su libro “Derramando palabras” que es muy variado en el que expresa diferentes sentimientos con los que coincido.

    6 – ¿Cuál es el fin que te gustaría lograr con tus novelas?

    Me gustaría que las leyera mucha gente y que les ayudara, de alguna manera, en su vida, como a mí me han ayudado otros libros. Los libros son muy buenos amigos. Al mismo tiempo los personajes resucitan cada vez que alguien los lee y me los imagino andando por otros mundos, entrando en las vidas de otras personas.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una escritora como tú, las presentaciones de libros y la firma de ejemplares?

    Cuando empecé con las presentaciones lo pasaba fatal, porque me sentía abrumada  delante del público, pero yo creo que ya lo he superado. El cara a cara tiene su parte buena, los lectores me comentan lo que han sentido al leer mi novela o incluso algunos me preguntan por personajes como si fueran de mi familia “¿Qué fue de Andresito?” “¿y de Flora?” y me cuentan historias similares que les han ocurrido a ellos. Por lo tanto, es una comunicación muy activa.

    8 – ¿Qué opinas de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc…?

    Me parece muy bien, los tiempos cambian y hay que adaptarse. La tecnología nos permite acercarnos a muchos autores que de otra forma no leeríamos, por ejemplo yo conocí a “poémame” a través de las redes; Julio Collado publica artículos y poemas en Facebook que leo con mucho gusto. Las redes sociales ofrecen una gran variedad y amplían nuestros círculos.

    9 – ¿Podrías recomendarnos un libro de otro/a autor/a que te haya gustado mucho?

    Poesía: Derramando palabras de Hortensia Márquez.

    Relatos: Mala baba de Pablo Garcinuño.

    Ensayo: Heterodoxos y olvidados de Adolfo Yáñez.

    Novela: Patria de Aramburu.

    10 – ¿Qué libro estás leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo “La madre de Frankenstein” de Almudena Grandes y al mismo tiempo releo a viejos amigos como El Gran Gatsby de Fitzgerald.

    11.-¿Qué consejos le darías a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino?

    El único consejo que puedo darle es que escriba y no deje de hacerlo. A veces no sale el relato o el poema como lo hemos imaginado, pero la creación lleva un tiempo y hay que ser paciente.

    12.-¿Cómo ves tú actualmente la industria editorial?

    La industria editorial está como cualquier otra industria actualmente. Las grandes empresas o marcas, ya sean de comida, coches o libros, acaparan todos los negocios.

    Una pequeña empresa no puede alcanzar las mismas vías de distribución que una grande. Conseguir que una gran editorial publique un libro de autor desconocido es casi imposible, dado que su objetivo es mercantilista e invierten en algo seguro. Sin embargo, la calidad de un libro no depende de la editorial que lo publique, solo el tiempo es honesto con el arte.

    13.-¿Cuál es la pregunta que te gustaría que te hubiera hecho y no te la he hecho?

    Me has hecho muchas preguntas y muy interesantes todas. Muchas gracias, ha sido hermoso para mí rememorar mi amor por los libros en esta entrevista.

    ¡Muchas gracias Begoña!

  • 4 poemas de Paca Aguirre

    4 poemas de Paca Aguirre

    Francisca Aguirre Benito (Alicante, 27 de octubre de 1930-Madrid, 13 de abril de 2019), también conocida como Paca Aguirre, fue una escritora española, nombrada Hija Predilecta de Alicante en 2012 y Premio Nacional de las Letras en 2018.

    Francisca Aguirre Benito nació en el seno de una familia de artistas. Se formó de manera autodidacta.

    Al finalizar la Guerra Civil, tuvo que irse exiliada a Francia con su familia. Su padre, el pintor Lorenzo Aguirre, fue condenado a muerte por la dictadura franquista y ejecutado a garrote vil en 1942. Con quince años tuvo que empezar a trabajar de telefonista.

    En los años 50 comenzó a frecuentar las tertulias del Ateneo de Madrid y el Café Gijón, donde se relacionó con escritores y poetas como Luis Rosales, Gerardo Diego, Miguel Delibes, Antonio Buero Vallejo, Julio Cortázar, Juan Rulfo…En aquel ambiente literario conoció al poeta Félix Grande con quien se casó en 1963.​. Vivió la militancia política y el mayo del 68. ​Su hija es la poeta Guadalupe Grande.

    A partir de 1971, trabajó en el Instituto de Cultura Hispánica, ejerciendo de secretaria de Luis Rosales, hasta su jubilación en 1994.

    Francisca Aguirre empezó a escribir en la adolescencia. Con veinte años ya leía a Pablo Neruda, Miguel Hernández y Vicente Aleixandre.

    Buscábamos palabras en el diccionario

    con el afán de comprenderlo todo:

    necesitábamos hacer lenguaje.

     Llegó a sus manos una traducción del poema de Constantino Kavafis, “Esperando a los bárbaros”.

    -¿Qué esperamos congregados en el foro?

    Es a los bárbaros que hoy llegan.

    -¿Por qué esta inacción en el Senado?

    ¿Por qué están ahí sentados sin legislar los Senadores?

    Porque hoy llegarán los bárbaros.

    ¿Qué leyes van a hacer los senadores?

    Ya legislarán los bárbaros, cuando lleguen.

    -¿Por qué nuestro emperador madrugó tanto

    y en su trono, a la puerta mayor de la ciudad,

    está sentado, solemne y ciñendo su corona?

    Porque hoy llegarán los bárbaros.

    Y el emperador espera para dar

    a su jefe la acogida. Incluso preparó,

    para entregárselo, un pergamino. En él

    muchos títulos y dignidades hay escritos.

    -¿Por qué nuestros dos cónsules y pretores salieron

    hoy con rojas togas bordadas;

    por qué llevan brazaletes con tantas amatistas

    y anillos engastados y esmeraldas rutilantes;

    por qué empuñan hoy preciosos báculos

    en plata y oro magníficamente cincelados?

    Porque hoy llegarán los bárbaros;

    y espectáculos así deslumbran a los bárbaros.

    -¿Por qué no acuden, como siempre, los ilustres oradores

    a echar sus discursos y decir sus cosas?

    Porque hoy llegarán los bárbaros y

    les fastidian la elocuencia y los discursos.

    -¿Por qué empieza de pronto este desconcierto

    y confusión? (¡Qué graves se han vuelto los rostros!)

    ¿Por qué calles y plazas aprisa se vacían

    y todos vuelven a casa compungidos?

    Porque se hizo de noche y los bárbaros no llegaron.

    Algunos han venido de las fronteras

    y contado que los bárbaros no existen.

    ¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin bárbaros?

    Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.

    Según manifestó acerca de ese momento,

    «Quemé las cinco carpetas que tenía con mis anteriores trabajos y empecé con Ítaca».

    Tardó seis años en finalizar  su ópera prima, que se publicó en 1972. Recibió el premio de poesía Leopoldo Panero. En este poemario dio voz a las mujeres de la posguerra y a las personas silenciadas.

    Viuda de certidumbres

    y comprendiendo que

    lo único posible

    es ir muriendo junto a ti

    en una cama o en cualquier lugar,

    y aceptando mi sueño y tu vigilia

    como el aprendizaje

    de un hondo prescindir

    que alguna vez será definitivo.

    Han sido múltiples los poemarios que nos ha dejado y muchos los premios recibidos a los largo de su trayectoria:

    Poemarios

    Ítaca (Premio “Leopoldo Panero” 1971), Cultura Hispánica, Madrid, 1972.

    Los trescientos escalones (Premio “Ciudad de Irún” 1976), Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa, San Sebastián, 1977.

    La otra música, Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1978.

    Ensayo General (Premio “Esquío” 1995), Sociedad de Cultura Valle-Inclán, Ferrol, La Coruña, 1996.

    Pavana del desasosiego (Premio “María Isabel Fernández Simal” 1998), Ediciones Torremozas, Madrid, 1999.

    Ensayo General. Poesía completa 1966-2000, Calambur, Madrid, 2000.

    Memoria arrodillada. Antología, Institució Alfons el Magnànim, Valencia, 2002.

    La herida absurda, Bartleby Editores, Madrid, 2006.

    Nanas para dormir desperdicios (Premio Alfons el Magnànim), Hiperión, Madrid, 2008.

    Historia de una anatomía, (Premio Internacional Miguel Hernández-Comunidad Valenciana, Premio Nacional de Poesía, 2011), Hiperión, Madrid, 2010.

    Los maestros cantores, Calambur Editorial, 2011.19​

    Conversaciones con mi animal de compañía (Ed. Rilke), Madrid, 2012.

    Ensayo general. Poesía reunida 1966-2017. Calambur Editorial, 2018.

    «Prenda de abrigo». Antología poética. Olé Libros, 2019.

    Prosa

    Espejito, espejito, libro de recuerdos, Universidad Popular José Hierro, San Sebastián de los Reyes, Madrid, 1995.

    Que planche Rosa Luxemburgo, relatos, (Premio “Galiana”, 1994), Germania, Alcira, provincia de Valencia, 2002.

    Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués y valenciano.

    Francisca Aguirre perteneció, por su fecha de nacimiento, a la generación del 50 (Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente…) pero la tardía publicación de su primer poemario supuso que su nombre se viera apartado de las antologías de su generación.

    Como la misma autora decía, “considero que pertenezco a esa Generación del 98 paciente, sin prisas, que como explicaba Antonio Machado, pensaba que el arte es largo y además no importa, porque lo único importante es la vida”.

    Si pudiera morirme sin matarte,

    si al acabarme tú no te acabaras,

    qué descanso esperar de este calvario.

    Ya ves dónde me lleva esto de amarte,

    a no poder morir aunque me odiaras

    y a aferrarme a este amor, a este sudario.

    ********************************************

    Os dejo cuatro poemas de esta magnífica poeta.

    Desmesura

    A Javier Statié

    Dijo que no. Y el Tiempo se quedó sin tiempo.

    Luego, la vida hizo una pausa

    y todo pareció recomponerse

    como esos acertijos infantiles

    en los que sólo falta una palabra,

    una palabra necesaria y rara.

    Pero dijo que no. Cerró los labios

    y escuchó el gorgoteo de las sílabas

    luchando por vivir a la intemperie.

    Dijo que no. Y el tiempo oyó el silencio.

    Luego, la vida hizo una pausa.

    Y todo fue distinto: el dolor fue

    más cauto, más sensato,

    la lujuria lloró en su madriguera.

    Y el tiempo inauguró sus máscaras:

    hubo un pequeño espanto en los rincones,

    temblaron los espejos agobiados

    defendiendo impotentes el azogue.

    Los pájaros callaron esa tarde

    y la luna brilló blanca y sin manchas.

    Ardió la noche como vieja tea

    con la absurda avaricia de la muerte,

    con su luto distante y pegajoso,

    y un rencor resabiado y carcomido

    descargó como lluvia en el desierto.

    Entonces, sólo entonces,

    oyó a su corazón ladrando

    y se volvió despacio a los espejos

    y los vio tiritar con mucho frío

    y pedir compasión desde su escarcha.

    Y no supo qué hacer con tanta desmesura:

    cerró los labios y escuchó al silencio.

    Desde fuera

    ¿Quién sería el extraño que quisiera

    conocer un paisaje como éste?

    Desde fuera, la isla es infinita:

    una vida resultaría escasa

    para cubrir su territorio.

    Desde fuera.

    Pero Ítaca está dentro, o no se alcanza.

    ¿Y quién querría descender al fondo

    de un silencio más vasto que el océano?

    Silencio son sus habitantes,

    silencio y ojos hacia el mar.

    Desde fuera

    las aguas son caminos

    desde la playa son sólo frontera.

    ¿Y quién sería el torpe navegante

    que entraría en un puerto sin faro?

    Desde fuera, los dioses nos contemplan.

    Desde aquí, no hay un pecho

    capaz de cobijarlos:

    los dioses son palabras; con el silencio, mueren.

    ¿Alguna vez la isla fue distinta?

    Quién lo puede saber desde el aturdimiento.

    Sin palabras, sin dioses, Ítaca es sólo el mar.

    Paisajes de papel

    A mis hermanas Suzy y Margara

    Aquella infancia fue más triste.

    Ser niño en el cuarenta y dos parecía imposible.

    Nuestra niñez era una mezcla de comprensión y aburrimiento.

    Éramos serios y aburridos.

    Recuerdo aquellas tardes; eran como el mundo era entonces:

    sin resquicios y tristes.

    Veo a mis pocos años observar con ahínco,

    tras el cristal opaco, la calle larga y gris;

    el sol estaba lejos y era lo único barato,

    lo único que traía alegría sin exigirnos nada.

    Veo a mi niña, adulta y consecuente

    con un programa bien trazado:

    crecer, crecer muy pronto, darse prisa

    —ser niño era una carga demasiado pesada

    para nosotros y para los grandes—.

    Sólo en verano el mundo parecía asequible,

    durante tres o cuatro meses saltar, correr, era la vida.

    Lo gris volvía siempre muy pronto.

    Un día amanecimos lentas, crecidas,

    llenas de miedo, de presente.

    Buscábamos palabras en el diccionario

    con el afán de comprenderlo todo:

    necesitábamos hacer lenguaje.

    Algunos nos miraron con asombro,

    decían que éramos inteligentes.

    Nosotras, durante los dolientes domingos

    dibujábamos inseguros paisajes.

    Durante mucho tiempo ésas fueron todas mis excursiones.

    Salir a un campo que no fuera pintado

    suponía gastar unos zapatos.

    Salir, salir, ése era el sueño,

    abolir a las trenzas, inaugurar la barra de labios:

    ¡mi reino por un trabajo!

    ¿Cómo rendir ahora un homenaje a aquellos días?

    ¿Cómo añorarlos sin desconfianza?

    Se arrugaron, igual que los paisajes de papel,

    mientras crecíamos hacia este desconsuelo que hoy nos puebla.

    Noviembre

    Si lo que un día fuimos ya no existe,

    si es mentira que un pecho salvaguarde,

    si después descubrimos que es tan sólo

    volcán en que se quema hasta la misma llama,

    si advertimos con ira que la vida

    nos asesina con su lóbrego aliento

    y recorre después nuestro cadáver

    con deslumbrante presunción,

    si comprobamos esta angustiosa realidad:

    guadañas hay donde hubo besos reales,

    crisantemos mezclados con las sílabas,

    anticipada muerte, estafa,

    ¿por qué no desprender el suave velo

    y dejarnos al aire toda la mortandad?

    Quizá arrancaríamos también la vida usada

    y empezaríamos a vivir como auténticos muertos.

  • Pero… ¿Qué es el Shadorma?

    Pero… ¿Qué es el Shadorma?

    Si sigues la poesía en la red seguro que has visto alguna mención al shadorma. Detrás de este exótico nombre se esconde una, aparentemente, nueva forma de poesía, de origen y procedencia desconocidos. Ni siquiera la Wikipedia nos aporta mucha luz:

    El Shadorma es una forma poética que consiste en una estrofa de seis líneas (o sexteto). Se alega que el formulario se originó en España.

    ¿Cómo? ¿El shadorma es de origen español? Es una hipótesis muy improbable. Antonio Quilis, en su Métrica Española, no lo menciona en ningún momento. Y no se encuentra ninguna referencia al shadorma en la poesía en lengua española, si excluimos, claro está la poesía actual en la red.

    El shadorma parece tener más de leyenda urbana -o, mejor dicho, de leyenda de Internet- que de realidad.

    Lo poco que se puede encontrar sobre el Shadorma, es que al parecer puede ser de origen español, pero no se le atribuye a ningún escritor en concreto.

    Recuerda a los poemas japoneses, tales como el haiku o el tanka: versos y poemas cortos, pero con muchas menos reglas y normas.

    Las reglas son muy sencillas:

    • 6 versos en métrica 3/5/3/3/7/5
    • Pueden llevar rima o no
    • Pueden llevar título
    • En teoría se aplica las mismas normas que para cualquier poema de rima y métrica clásica: sinalefas, hiatos, etc… pero no todo el mundo las respeta.

    Se puede decir que quizá es un tanto anárquico, y por tanto cada uno lo escribe un poco a su manera.

    Hay quien prefiere escribir la versión corta y quien escribe una cadena de ellos en forma de poema más extenso.

    Os dejo algunas muestras que ya circulan por las páginas de Poémame.

    Orquídea – shadorma –

    A ratos,

    llora la orquídea

    con ansia

    muy prieta.

    Candoroso anhelar

    de sus rubíes.

    – Marta Garrós

    La noche (Shadorma)

    La noche

    te amplifica

    temores…

    dolores…

    se esconde la luna

    miran tu cuna.

    – Leo  @cosechaTDP

    Receta musical:

    Un beso.
    Lo más sublime…
    Primero
    Muy suave,
    Largo después, profundo…
    ¡Y el cóndor… pasa!

    – Saltamontes

    Claroscuros (Tríptico de shadormas)

    La luz

    resbala lenta

    acuosa

    y lánguida.

    Por el cristal del río

    camina el alba.

    En llamas

    arde el crepúsculo

    las sombras

    se crecen.

    Entre añiles y malvas

    muere la tarde.

    La vida

    sombra aleatoria

    diluye

    momentos.

    Azar de claroscuros

    blancos y negros.

    – María Prieto

    Labios en flor -Shadorma-

    Las lánguidas

    rosas floridas,

    romero

    de te amo

    pellizcando mi esquina,

    abren mis labios.

    Yo te amo

    bajo mi cielo

    de azules

    salvajes,

    en sábanas hambrientas

    tan imperfectas

    Pregunto:

    ¿Por qué mis manos

    se llenan

    de lunas?

    Crece el silencio a veces,

    cantan poesía.

    – Ángeles Torres

  • Día del libro 2020: recomendaciones

    Día del libro 2020: recomendaciones

    Este día del libro pasará a la historia por lo atípico de las circunstancias. El confinamiento al que estamos sometidos debido a la pandemia del COVID-19 ha impedido  llenar las calles con lectores ávidos de comprar su libro favorito, y ponerse en la fila correspondiente, para que su autor se lo firme y dedique. Echaremos de menos las casetas abarrotadas de libros y ese ambiente festivo.

    Pero no por ello vamos a dejar de festejar este bonito día. Abrimos las puertas de nuestra caseta de la feria del libro, con esta recopilación de libros,  de los que en la revista Poémame hemos hecho algún artículo o reseña  (incluyendo el que se vende desde  nuestra editorial).

    Suele ser costumbre leer algún fragmento de El Quijote el día del libro, por eso os dejo la lectura de un soneto incluido en el mismo, en el capítulo XXXIV. Espero que os guste.

    ¡Feliz día del libro a todos!

    – Nunca llegué a ninguna parte – Alex Richter-Boix (Ed.Poémame.)  https://editorial.poemame.com/

    –  «Poemas, Sonetos e Baladas» de Vinicius de Moraes (Ed. Quasi) http://152.228.140.20/2017/03/27/poemas-sonetos-e-baladas-de-vinicius-de-moraes-ed-quasi/

    – «El silencio de los peces» de Jacobo Llano (Visor)  http://152.228.140.20/2017/04/18/el-silencio-de-los-peces-de-jacobo-llano-visor/

    – «Elecciones personales», de Rafael Pérez Estrada (Miguel Gómez Ediciones) http://152.228.140.20/2017/04/27/elecciones-personales-de-rafael-perez-estrada/

    – «Dejar de ser», de Carlos Asensio Alonso (Ed. Chiado) http://152.228.140.20/2018/02/22/dejar-de-ser-de-carlos-asensio-alonso-ed-chiado/

    – Haiku desde la trinchera: «Cien visiones de guerra», de Julian Vocance (Renacimiento) http://152.228.140.20/2017/12/06/cien-visiones-de-la-guerra-de-julian-vocance-haikus-desde-la-trinchera/

    – L’ocell matiner i altres poemes, de Ted Kooser (El Gall Editor) http://152.228.140.20/2017/11/28/locell-matiner-i-altres-poemes-de-ted-kooser-el-gall-editor/

    – «La luna siempre miente», de Sierra Castro (Séneca) http://152.228.140.20/2017/10/17/la-luna-siempre-miente-de-sierra-castro-seneca/

    – «Sueños y desvelos», de Raúl Carreras (Sar Alejandría Ed.) http://152.228.140.20/2017/09/18/suenos-y-desvelos-de-raul-carreras-sar-alejandria-ed/

    – «Alas del sur», de Pedro Garfias (Renacimiento) http://152.228.140.20/2017/09/02/alas-del-sur-de-pedro-garfias-renacimiento/

    – «Cábala: Amor», de Elena Flores (Ed. La Calle) http://152.228.140.20/2017/06/30/cabala-amor-de-elena-flores-ed-la-calle/

    – «Cuaderno de campo», de María Sánchez (La Bella Varsovia) http://152.228.140.20/2017/06/15/cuaderno-de-campo-de-maria-sanchez-la-bella-varsovia/

    – «Las vueltas», de Félix Vera (Alas Ediciones)  http://152.228.140.20/2017/06/21/las-vueltas-de-felix-vera/

    – «La soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida», de Elvira Sastre (Visor) http://152.228.140.20/2017/05/20/la-soledad-de-un-cuerpo-acostumbrado-a-la-herida-de-elvira-sastre/

    – Poemario “Versos de ocasión” de Eva Mascarell y Eduardo Margaretto http://152.228.140.20/2018/11/17/poemario-versos-de-ocasion-de-eva-mascarell-y-eduardo-margaretto/

    – La jodida intensidad de vivir, de Esteban Beltrán Verdes (Vaso Roto) http://152.228.140.20/2018/06/04/la-jodida-intensidad-de-vivir-esteban-beltran/

    – La ferida – La mancadura, de Berta Piñán Suárez (El Gall Editor) http://152.228.140.20/2018/05/09/la-ferida-la-mancadura-de-berta-pinan-suarez-el-gall-editor/

    – Ciclo del amante sustituible, de Ricardo Domeneck (Kriller71) http://152.228.140.20/2018/05/02/ciclo-del-amante-sustituible-de-ricardo-domeneck-kriller71/

    – «Que el quererte no sea en vano», de Angi Expósito (Círculo Rojo) http://152.228.140.20/2018/04/05/que-el-quererte-no-sea-en-vano-de-angi-exposito-circulo-rojo/

    – «De l’animal que s’imposa»: poemario de Ismael Pelegrí i Pons http://152.228.140.20/2018/03/07/de-lanimal-que-simposa-poemario-de-ismael-pelegri-i-pons/

    – «De profundis», de Juan Antonio Carrasco Lobo (Punto Rojo) http://152.228.140.20/2018/03/02/de-profundis-de-juan-antonio-carrasco-lobo-punto-rojo/

    – Versos al margen, de Marta Garrós. (Punto Rojo Libros, 2019) http://152.228.140.20/2019/10/16/versos-al-margen-de-marta-garros-punto-rojo-libros-2019/

    – Animalicémonos, de David G. Lago (Boria Ediciones) http://152.228.140.20/2019/09/04/animalicemonos-de-david-g-lago-boria-ediciones/

    – La poesía de Juan Carlos Camarero: Pensamientos, deseos y promesas http://152.228.140.20/2019/07/27/la-poesia-de-juan-carlos-camarero-pensamientos-deseos-y-promesas/

    – Un hotel de cinco estrellas sobre un cementerio, de Ale Oseguera http://152.228.140.20/2019/06/05/un-hotel-de-cinco-estrellas-sobre-un-cementerio-ale-oseguera/

    – Huelga Decir, de Abel Santos (Boria Ediciones) http://152.228.140.20/2019/05/28/huelga-decir-de-abel-santos-boria-ediciones/

    – «Hábitats», de Belén Olavarría (Ed. CatorceBis) http://152.228.140.20/2019/05/09/habitats-de-belen-olavarria-ed-catorcebis/

    – «Correspondencias», de Juan Antonio Gallardo http://152.228.140.20/2019/05/05/correspondencias-de-juan-antonio-gallardo/

    – Crónica de un sueño cumplido: Versos de mimbre, de Verónica Teja  http://152.228.140.20/2018/12/10/cronica-de-un-sueno-cumplido-versos-de-mimbre-de-veronica-teja-ed-camelot/

    – “Fronteras” de José Luis Regojo  http://152.228.140.20/2019/02/15/presentacion-del-poemario-fronteras-de-jose-luis-regojo/

    – ‘Jardín interior’ de Claudia Campos (Ediciones Liliputienses)  http://152.228.140.20/2020/02/03/jardin-interior-ed-liliputienses-de-claudia-campos/

    – «Vudú desde la habitación de al lado» de Mamen Solanas  http://152.228.140.20/2020/01/27/vudu-desde-la-habitacion-de-al-lado-de-mamen-solanas/

    – «Recetas y relatos de un año bisiesto» (José L. Regojo y David Sadurní, Ed. Autografía)  http://152.228.140.20/2020/01/10/recetas-y-relatos-de-un-ano-bisiesto-jose-l-regojo-y-david-sadurni-ed-autografia/

    – Palabras como vértebras, de Amanda Gamero, Ed.Oblicuas  http://152.228.140.20/2020/01/06/palabras-como-vertebras-de-amanda-gamero-ed-oblicuas/

    – Después, de Nurit Kasztelan (Ed. Liliputienses, 2019) http://152.228.140.20/2019/12/27/despues-de-nurit-kasztelan-ed-liliputienses-2019/

    – Soplo de ceniza, de Eduardo Cerecedo (Unam-Dirección de Literatura)  http://152.228.140.20/2019/12/23/soplo-de-ceniza-de-eduardo-cerecedo-unam-direccion-de-literatura/

    – La idea es vivir cerca, pero no encima (Sofía de la Vega -Ed. Liliputienses) http://152.228.140.20/2019/12/13/la-idea-es-vivir-cerca-pero-no-encima-sofia-de-la-vega/

    – Parabellum en flor, de J.I. Pidal Montes (Versos y Reversos, 2017) http://152.228.140.20/2019/11/22/parabellum-en-flor-de-j-i-pidal-montes-versos-y-reversos-2017/

    – «El viento está escrito», de Jorge Pascual (Ediciones Menguantes)  http://152.228.140.20/2019/10/25/el-viento-esta-escrito-de-jorge-pascual-ediciones-menguantes/

    – «Ninfomántica», de Ana Beck y Rogervan Rubattino http://152.228.140.20/2019/11/08/ninfomantica-de-ana-beck-y-rogervan-rubattino/

    – ‘Perro de aeropuerto’ de Claudio Burguez (Ediciones Liliputienses)  http://152.228.140.20/2020/02/17/perro-de-aeropuerto-de-claudio-burguez-ediciones-liliputienses-2019/

    – ‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles (Témenos edicions)  http://152.228.140.20/2020/02/24/la-fortalesa-del-gram-de-lalbert-planelles-temenos-edicions/

    – ‘Un segon fora del dubte’ de Marta Pérez i Sierra (Editorial Gregal, 2016) http://152.228.140.20/2020/03/06/un-segon-fora-del-dubte-de-marta-perez-i-sierra-editorial-gregal-2016/

    – Bacs de vidre, de Carles Alòs (Ed. Germania, 2012) http://152.228.140.20/2020/02/21/bacs-de-vidre-de-carles-alos-ed-germania-2012/

    – “Mar de chuvia seca” María José Viz Blanco (Editorial Neopatria. 2020)  http://152.228.140.20/2020/03/04/mar-de-chuvia-seca-maria-jose-viz-blanco-editorial-neopatria-2020/

    – Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019) http://152.228.140.20/2020/03/09/cami-de-cavalls-de-noemi-morral-voliana-edicions-2019/

    – ‘Gàngsters, ploma i vaudeville’ de Marta Pérez i Sierra (Ed.Gregal 2018) http://152.228.140.20/2020/04/13/gangsters-ploma-i-vaudeville-de-marta-perez-i-sierra-ed-gregal-2018/

    – ‘¿Tienes quien te cuide la mula?’ de Thaís Espaillat (Ed. Liliputienses, 2020) http://152.228.140.20/2020/04/08/tienes-quien-te-cuide-la-mula-de-thais-espaillat-ed-liliputienses-2020/

    – Reverso, de Neus Gili Massagué (Ed. Olé Libros) http://152.228.140.20/2020/04/17/reverso-de-neus-gili-massague-ed-ole-libros/

    – Mercedes Halfon – Lámparas ideales (Ed.Liliputienses)  http://152.228.140.20/2020/04/20/mercedes-halfon-lamparas-ideales-ed-liliputiense/

  • Mercedes Halfon – Lámparas ideales (Ed.Liliputienses)

    Mercedes Halfon – Lámparas ideales (Ed.Liliputienses)

    Mercedes Halfon nació en Buenos Aires en 1980.

    Se dedica a la práctica e investigación de artes escénicas y literatura. Es Licenciada en Artes (UBA), Magíster en Escritura creativa (UNTREF), periodista cultural, crítica de teatro y poeta. Escribe en el suplemento Radar de Página/12. Ganó el Premio Estímulo de Tea al periodismo gráfico. Fue becada para perfeccionarse en escritura por la Fundación Gabriel García Márquez de Colombia en 2008, en Artes Vivas por Goethe Institut en Bogotá en 2015 y por el centro de creación contemporánea Matadero Madrid en 2017. Es curadora del ciclo teatral Invocaciones, en el Centro Cultural San Martín. Actualmente filma un documental sobre la poesía en Buenos Aires. Ha publicado textos breves de narrativa, una novela en colaboración y poesía. En 2017 salió su primera novela, El trabajo de los ojos, por Editorial Entropía.

    También ha publicado:

    Dormir con lo puesto (Zorra Poesía, 2008), Un paisaje que nunca vi (Color pastel 2010), en formato Epub “Tres Islas” (Determinado rumor 2011), Hebilla de pasto (vox 2012) y Un fuego cualquiera (Editorial Neutrinos de Santa Fe, 2015)

    Esta es una breve biografía de la persona que está detrás de este precioso libro de poemas, que lleva por título “Lámparas Ideales” editorial Liliputiense.

    Empezaré dejando aquí el poema con el que comienza su libro:

    No voy a ningún lugar en especial

    sólo salí a mira el color del cielo

    no es un momento hecho para durar

    es la hora en que los bebés  empiezan a llorar

    y los perro pasean con sus dueños.

    Veo el papel de un alfajor

    arrastrado por el viento

    por el viento, por el viento.

    Poema de palabras y versos sencillos que nos cuenta un momento único y mil veces repetido en la vida. Este poema tiene la fuerza de la palabra asequible al servicio de una poesía sin adornos literarios, para ceder el puesto al claro y limpio concepto de un momento único y múltiple al mismo tiempo.

    En general la poesía de este libro es así, de palabras y versos naturales,  con metáforas muy contadas y cuidadas. Dejándonos ver la imagen del día a día de la poeta, en momentos muy comunes y reales.

    Así comienza otro de sus poemas.

    Estoy tomando nafta con una amiga

    es normal

    es algo que la gente hace en un país como este…

    Y unos versos más abajo nos dice

    …los bolsillos son sigilosos

    no recuerdo donde guardé

    las plantas que estaban vivas…

    Mercedes nos regala una imagen real y muy poética al mismo tiempo.

    Yo digo que la vida es poesía, está en cada rincón, en cada parque y en la próxima esquina, si queremos verla. Ella la ve, le lleva pegada en la retina de los ojos, y nos la regala con elegancia.

    Versos de mirada profunda, mostrándonos ese mundo que los poetas vemos más allá de la superficie de las cosas.

    Trazos melancólicos en algunas ocasiones, que traspasan piel, se mezclan con la cotidianidad del ser humano.

    Llevo un año triste

    sin escribir un solo poema

    entre las piernas tres bolsas

    en una verdura, en otra las cosas del trabajo

    en la última un cuaderno y una bombacha

    resiste la imagen del palacio de cristal…

                    (fragmento de un poema)

    Utiliza lo tangible, lo asequible y lo convierte en una hermosa metáfora.

    El poemario tiene dos partes (aunque apenas son 40 páginas). La primera son 19 poemas  y en la segunda parte llamada “II Richter”, los temblores se propagan por todos los versos, siendo el propio temblor un poema más.

    Nos tiemblan los pilotes de la casa

    con la fuerza del río en su corriente

    tiemblan los cubiertos en el cajón

    y se afilan, nos tiembla el corazón…

                    ********

    …La escala de Richter se mide

    en la cabeza del bóxer que sigue

    al chico que corre en la plaza

    percibe el temblor y decide

    volver corriendo a casa…

    Un libro bonito, una poesía que acaricia y toca, una lectura muy recomendable.