Hay ocasiones en las que, ante la falta de aceptación de la realidad, decidimos mirar a otro lado. Cerrar los ojos, mirar hacia otro lado, imaginar lo que quisiéramos que hubiese sido.
El libro de poemas que os presentamos, The Essential W.S. Merwin, está publicado por Copper Canyon Press, Port Towsend, Washington, 2017.
Es una selección de la obra de W.S. Merwin tras 60 años en la primera línea de la poesía norteamericana y ganador de dos Premios Pulitzer de poesía. Esta selección hace un recorrido de la poesía de Merwin que va desde su inicio con «A Mask for Janus» (1952) hasta «Garden Time» (2016). Este libro también incluye algunas de sus traducciones al inglés y algunos artículos menos conocidos.
Merwin se dio a conocer como poeta pacifista durante los años 60. Más tarde, cambió hacia temas mitológicos con la utilización del relato indirecto y la ausencia de puntuación. En los años 80 y 90, el interés de Merwin se centró en la filosofía budista y profundizó en la ecología. Ambos temas influyeron sobre su escritura. Sigue escribiendo, aunque se dedica también a la recuperación de bosques tropicales en Hawai, donde vive.
Se le considera uno de los más destacados traductores de la poesía de lengua castellana al inglés, en especial de Pablo Neruday del mexicano Jaime Sabines.
Destacamos tres poemarios de los seleccionados en la antología. Empezaremos por «The Lice,» (1967) en el que el autor tiene la pasión de los movimientos anti-guerra de los años 60 y de la preocupación por el medio ambiente.
A continuación, en «Present Company» (2005), Merwin se consagra como una de las grandes voces norteamericanas. En él, el autor se dirige tanto a un bosque, a su cara o a un libro con detallada cercanía., volviendo transparente el objeto de su reflexión y nos permite observar al mismo tiempo su exterior y su interior. W. S. Merwin es de esos poetas que nos enseñan que la trascendencia no supone lejanía, como Gary Snyder, sino intimidad.
Finalmente, en «The moon before morning» (2014), Merwin aporta nuevos matices a sus últimos libros y también a su reescritura de los asuntos más queridos por los poetas chinos y japoneses.
Os recomendamos la lectura de esta antología que de buen seguro, os llevará a apreciar con más detenimiento la poesía completa de W.S. Merwin.
¿Y si siempre creímos o nos hicieron creer que no teníamos ningún don especial? ¿Y si creímos o nos hicieron creer que éramos uno más del montón? ¿Y si se equivocaban o nos equivocamos? Hay que buscar, hay que encontrar y hay que dedicar energía a encontrar ese don especial que tod@s tenemos o ¿prefieres la hoguera?
La Irlanda del siglo XXI está discutiendo sobre la libertad de decisión de las mujeres sobre su propio cuerpo. El 25 de mayo los irlandeses tendrán la primera oportunidad en 35 años de revisar una de las leyes más estrictas de Europa sobre la interrupción voluntaria del embarazo puesto que hoy solo se permite en caso de que la vida de la madre esté en riesgo.
A las personas con derecho a voto se les preguntará si desean derogar la octava enmienda de la Constitución, que se aprobó en 1983 y que consagra el derecho a la vida tanto de la madre como del no nacido. Si la población diera su aprobación, esta enmienda se substituiría por un texto que habilitaría al Parlamento a legislar sobre el aborto.
En este ambiente de debate y discusión en la sociedad irlandesa aparece Autonomy, publicado por New Binary Press, Cork, Irlanda, en 2018. Este libro, que se presenta en sociedad el 13 de abril, es un recopilatorio de poemas y ensayos reunidos por Kathy D’Arcy, poeta que se ha especializado en estudios sobre mujeres en la Universidad de Cork y con dos poemarios en su haber, Encounter (Lapwing 2010) y The Wild Pupil (Bradshaw 2012).
Estos textos hablan tienen un nexo en común: el respeto a la autonomía que ha de tener la mujer para decidir por sí misma, para elegir lo que ella crea conveniente, su libertad para tener control sobre su propio cuerpo. Decisiones que no siempre serán las correctas, pero que han de ser suyas, de nadie más.
Unwanted presence in my body
Cells the size of a sesame seed
In MY womb.
Not the womb of Irish politicians
Who will never know
Of the pain previous pregnancies ravaged on my body
The decade of sleepless nights
Of worrying about having money to pay for school trips and shoes
And wrapping kids in sleeping bags during freezing winters
When I had no money for oil.
Of the increased chances of something being very wrong
At my age.
14 years in jail I face
Because Ireland expects women to bear
The costs,
The responsibility,
The care,
The trauma
Of carrying an unwanted pregnancy to term.
I tell my teenage daughter
And she is scared.
Not of abortion pills
14 times safer than pregnancy
But of her mother going to jail.
Irish politicians
Making an already distressing
Situation worse.
«Pregnant in Ireland», Taryn de Vere
Estos textos recogidos por Kathy D’Arcy ayudan a reconocer y a luchar por algo que debería ser obvio: el derecho de la mujer a decidir por ella misma.
La lectura de estos poemas e historias me han transportado a finales de los años 70 en España, cuando una amiga que se había quedado embarazada me pidió que la ayudara. Como yo era el único del grupo que sabía inglés, me puse en contacto con una clínica en Londres y le solucioné todos los trámites para poder abortar allí. Cuando volvió, los hombres del grupo dejaron de hablarme, me consideraron un traidor porque la había ayudado a llevar a cabo la decisión que libremente ella había tomado (y que era contraria a la del padre). Esa fue una de las primeras veces en las que fui tachado como ‘traidor’ a la causa masculina (si es que esa causa existe).
I know a woman
Who made a choice
Whose reason is her own
Her country sent her across the sea
The State didn’t want to know.
‘I Know a Woman’, Yvonne Aherne
En la introducción del libro, D’Arcy nos cuenta como a raíz del descubrimiento de un trabajo escolar de su tía en el que entrevistó a su abuela, supo que ésta siempre quiso estudiar, pero como mujer no pudo hacerlo (solo pudieron estudiar sus hermanos) y ella acabó teniendo 16 hijos. D’Arcy nos comenta que ella será la primera mujer de su familia capaz de decidir si quiere o no quedarse embarazada (¡en 2018!). Dedica este libro a su abuela Alice y a todas aquellas mujeres que han tenido que abandonar su país avergonzadas, que se han arriesgado a acabar en prisión por haber abortado, a aquellas mujeres que en momentos delicados en los cuales necesitaban comprensión y cariño, solo recibieron crueldad e ignorancia.
Los diferentes ensayos, poemas y artículos ofrecen perspectivas diferentes sobre lo que la ‘autonomía sobre el propio cuerpo’ significa para las personas de a pie (personas LGBT, migrantes, madres, intelectuales, discapacitadas, …). Este libro quiere ser un empujón más para que el referéndum de mayo haga de Irlanda un país más libre y con ello conseguir una Europa más libre también.
He escogido solo algunos versos y poemas breves, puesto que nuestra revista es de poesía, para ilustrar el contenido del libro:
Each time we pass that hill
I see a pregnant woman
On her back,
The valley of her neck
Orbed belly to the sky
Green pelt, forest limbs
Howling the language of birth
‘Kindling’, Sinéad Gleeson
CC, William Murphy, flickr
Fógraím cogadh feasta
ar fhearaibh uile Éireann,
ar na leaids ag na cúinní sráide
is iad ina luí i lúib i gceas naíon,
a bpilibíní gan liúdar
is gan éileamh acu ar aon bhean
ach le teann fearaíochta is laochais
ag maíomh gur iníon rí Gréige
a bhí mar chéile leapan aréir acu,
is fógraím cogadh cruaidh feasta.
‘Labhrann Medb’, Nuala Ní Dhomhnaill
War I declare from now on all the men of Ireland on all the corner-boys lying curled in children’s cradles their willies worthless wanting no woman all macho boasting last night they bedded a Grecian princess – a terrible war I will declare.
‘Medb Speaks‘, Traducido por Michael Hartnet
the first time your boyfriend
thrusts
his burning penis in your hand;
when he waits until you are
drunk enough
to teach you the ways of men
pats you on the head, afterwards,
calls you a ‘good girl’
‘Matryoshka’, Nicola Moffat
Dear Frank,
I don’t like when Uncle Martin stands too close to me. I’m glad he lives in the basement. He’s wobbly and his breath smells like Chlorox. I’ll tell Dad when we’re driving to church on Sunday. (Frank de Sue Norton)
But you need to remember,you are not measured by the number on the scale because you can’t put a number on greatness you will always be greater than, not equal to or less.
‘> (Greater Than)’, Megan Cronin
Bruises and scars are so unladylike
But so was speaking out of turn.
It was unladylike to have rights
It was unladylike to fight
It was unladylike to go out at night.
Being ladylike has gained a new meaning
Being ladylike is being breakers of glass ceilings
Being ladylike is expressing my feelings
So how dare someone try to confine me
When I came out kicking and screaming
‘Ladylike’, Megan Cronin
We must stand together
Only then can we defeat them
Monsters and men who claimed our bodies
Each one taking a different piece of us and now it’s time for
them to stop
Never must we indulge the silence they left us in
Anyone who hears us will support our plea
Rest assured you are not alone, there are many more like you
& me
Equally broken but ready to reclaim what was stolen from us
Strength will scare them
Truth will eat them alive
Rights will be made at last
Oblivious eyes will be opened
Never will they stop our endless plea
Gone are the days when they owned us, now I own me
‘W.O.M.E.N A.R.E S.T.R.O.N.G’, Chloe Warmington
CC, William Murphy, flickr
Where are the women?
I ask the Strongman, the Acrobat, the Horses,
I ask the government, the comedians, the judiciary,
the scientists, the directors, the discussion panels,
Anna doubted that something as tiny as a lima bean could feel pain, even if
it did have a heartbeat.
She was positive that she could feel pain.
And she was certain that she could hide it, too.
‘Void’, Sue Norton
En un Poemareflexiona con… Aristóteles publicado hace unos días, comenté la existencia de un proverbio africano que dice: «Mientras que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador«. Lo mismo se podría decir de las mujeres, solo escribirán su propia historia si son capaces (y lo son) de decidir por ellas mismas.
Finalmente, solo nos queda desear mucha suerte a la sociedad irlandesa en su conjunto, no solo a sus mujeres, el próximo 25 de mayo. Su decisión tendrá repercusión en el resto de Europa en un momento de regresión de libertades que asuela el continente.
Los beneficios de la venta de este libro servirán para apoyar a aquellas personas o entidades que aseguren que todas las mujeres tengan acceso a todas las medidas sanitarias en el ámbito reproductivo, incluyendo la posibilidad de la interrupción legal y segura del embarazo.
The people of Ireland, today, in the twenty-first century, are engaged in a debate on the right of women to make decisions concerning their own bodies. On May 25, the Irish people will have the first opportunity in 35 years to modify one of the strictest laws in Europe on the voluntary interruption of pregnancy: abortion is currently permitted in Ireland only when the mother’s life is at risk.
Irish voters will be asked whether they wish to repeal the Eighth Amendment to the Irish Constitution, approved in 1983, a text that equates the right to life of a pregnant woman and that of her unborn foetus. If the voters approve the referendum, this amendment will be replaced by a provision enabling Parliament to pass legislation regulating the termination of pregnancies.
In this climate of debate and discussion in Irish society, New Binary Press has just published an anthology entitled Autonomy. Launched on 6 April in Cork, this book is a compilation of poems, stories and essays collected by Kathy D’Arcy, a poet who completed her academic work in women’s studies at Cork University. She has published two volumes of poetry, Encounter (Lapwing 2010) and The Wild Pupil (Bradshaw 2012).
The texts in this volume share a common element: respect for the autonomy women must have to decide for herself and freely make her own choices on the fundamental issue of the control of her own body. Such choices may not always prove to be the right ones, but every woman must be allowed to make her own decision.
Unwanted presence in my body
Cells the size of a sesame seed
In MY womb.
Not the womb of Irish politicians
Who will never know
Of the pain previous pregnancies ravaged on my body
The decade of sleepless nights
Of worrying about having money to pay for school trips and shoes
And wrapping kids in sleeping bags during freezing winters
When I had no money for oil.
Of the increased chances of something being very wrong
At my age.
14 years in jail I face
Because Ireland expects women to bear
The costs,
The responsibility,
The care,
The trauma
Of carrying an unwanted pregnancy to term.
I tell my teenage daughter
And she is scared.
Not of abortion pills
14 times safer than pregnancy
But of her mother going to jail.
Irish politicians
Making an already distressing
Situation worse.
—‘Pregnant in Ireland’ by Taryn de Vere
The publication of these texts helps women and men recognize and fight for a right whose existence should be self-evident: a woman’s right to choose.
Reading these poems and stories has taken me back to something that occurred in Spain in the 70s when a friend who was pregnant asked me for help. Since I was the only one in our social circle who knew English, I contacted a London clinic for her and negotiated the required procedures. When my friend returned, the men in the group stopped talking to me. They looked on me as a traitor because I had helped my friend to act on a decision that she had taken freely, but which was against the wishes of the father. That was one of the first times I was branded a «traitor» to the male cause (if such a thing exists).
I know a woman
Who made a choice
Whose reason is her own
Her country sent her across the sea
The State didn’t want to know.
—From ‘I Know a Woman’ by Yvonne Aherne
In her introduction, D’Arcy recounts how she came across a school assignment written by her aunt, who had interviewed her mother as part of a project. From this interview, D’Arcy learned that her grandmother had always wanted to study, but as a woman had been unable to do so—only her brothers were permitted this option. Instead, she had 16 children. D’Arcy goes on to say that she will be the first woman in her family truly able to decide whether or not she wants to be pregnant (in 2018!). She dedicates this book to her grandmother Alice and to all the women who have had to leave their country in shame, who have risked ending up in prison because of an abortion; all the women who, when facing a difficult situation, were in need of understanding and affection and were met only with cruelty and ignorance.
The essays, poems and articles in this anthology offer differing perspectives on what ‘autonomy over one’s own body’ means for ordinary people (LGBT+ people, migrants, mothers, intellectuals, people with disabilities, and others). Its publication is part of the effort to ensure that the May referendum will make Ireland a freer country and, in doing so, will achieve a freer Europe as well.
Since our magazine deals specifically with poetry, I have selected a few verses and short poems to illustrate the content of the book:
Each time we pass that hill
I see a pregnant woman
On her back,
The valley of her neck
Orbed belly to the sky
Green pelt, forest limbs
Howling the language of birth
—From ‘Kindling’ by Sinéad Gleeson
Fógraím cogadh feasta
ar fhearaibh uile Éireann,
ar na leaids ag na cúinní sráide
is iad ina luí i lúib i gceas naíon,
a bpilibíní gan liúdar
is gan éileamh acu ar aon bhean
ach le teann fearaíochta is laochais
ag maíomh gur iníon rí Gréige
a bhí mar chéile leapan aréir acu,
is fogran cogadh cruaidh feasta.
—From ‘Labhrann Medb’ by Nuala Ní Dhomhnaill
War I declare from now
on all the men of Ireland
on all the corner-boys
lying curled in children’s cradles
their willies worthless
wanting no woman
all male boasting
last night they bedded
a Grecian princess –
a terrible war I will declare.
—From ‘Medb Speaks’ by Nuala Ní Dhomhnaill (Translated by Michael Hartnett)
the first time your boyfriend
thrusts
his burning penis in your hand;
when he waits until you are
drunk enough
to teach you the ways of men
pats you on the head, afterwards,
calls you a ‘good girl’
—From ‘Matryoshka’ by Nicola Moffat
Dear Frank,
I don’t like when Uncle Martin stands too close to me. I’m glad I have lives in the basement. He’s wobbly and his breath smells like Chlorox. I’ll tell Dad when we’re driving to church on Sunday.
—From ‘Frank’ by Sue Norton)
But you need to remember,
You are not measured by the number on the scale
Because you can’t put a number on greatness
You will always be greater than,
Not equal to less.
—From ‘> (Greater Than)’ by Megan Cronin
Bruises and scars are so unladylike
But so was speaking out of turn.
It was unladylike to have rights
It was unladylike to fight
It was unladylike to go out at night.
Being ladylike has gained a new meaning
Being ladylike is being breakers of glass ceilings
Being ladylike is expressing my feelings
So how dare someone try to confine me
When I came out kicking and screaming
—‘Ladylike’ by Megan Cronin
We must stand together
Only then can we defeat them
Monsters and men who claimed our bodies
Each one taking a different piece of us and now it’s time for
them to stop
Never must we indulge the silence they left us in
Anyone who hears us will support our plea
Rest assured you are not alone, there are many more like you
& me
Equally broken but ready to reclaim what was stolen from us
Strength will scare them
Truth will eat them alive
Rights will be made at last
Oblivious eyes will be opened
Never will they stop our endless plea
Gone are the days when they owned us, now I own me
—‘W.O.M.E.N A.R.E S.T.R.O.N.G’ by Chloe Warmington
Where are the women?
I ask the Strongman, the Acrobat, the Horses,
I ask the government, the comedians, the judiciary,
the scientists, the directors, the discussion panels,
—‘Of Mice and #MeToo’s’ by Shaunna Lee Lynch (Age 17)
Anna doubted that something as tiny as a lima bean could feel pain, even if
it did have a heartbeat.
She was positive that she could feel pain.
And she was certain that she could hide it, too.
—‘Void’ by Sue Norton
In a recent blog entry entitled “Poema reflexiona con … Aristotle”, published a few days ago, I cited the following African proverb: “Until the lions have their own historians, hunting stories will always glorify the hunter”. The same could be said for women: they will write their own story only when they are capable of doing so—and they are—and able to decide for themselves.
Finally, we can only wish Irish society as a whole—not just the women—good luck on 25 May. Their decision will have repercussions on Europe at a time when a climate characterised by reductions in individual freedom is sweeping the continent.
Profits from the sale of this book will go to support those working to ensure that all women have access to the full range of reproductive healthcare, including the possibility of safe, legal abortion. Click here to order the book from New Binary Press, Cork Ireland.
Published 11 April in Poémame (Spanish digital poetry publishing platform and critical review)
El jueves 19 de abril se hizo la presentación del poemario Versos de acogida / Versos d’acollidaeditado por Poémame y Barcelonactua en la sede de la Fundación Barcelonactua. Este poemario cuenta con un prólogo de Óscar Camps, Proactiva Open Arms y un epílogo de Nadia Ghulam, Ponts per la pau, afganesa que vivió 10 años vestida de hombre entre los talibanes para poder mantener a su familia.
Es un poemario en el que han participado 57 poetas de tres ámbitos diferentes, pero todos ellos unidos por un único fin: apoyar a las personas refugiadas y migrantes que habitan entre nosotros.
Los tres ámbitos son los siguientes:
Poetas con libros publicados.
Poetas finalistas del concurso de Poémame.
Alumnos de poesía de la Escuela de Escritura que previamente se habían reunido con refugiados y migrantes y compartieron unas horas juntos.
La presentación del acto se desarrolló en una sala a rebosar con casi un centenar de personas que tuvieron que seguirlo de pie porque el aforo estaba lleno.
Laia Serrano, presidenta de la Fundación Barcelonactua, agradeció la presencia de los asistentes, explicó los objetivos de la Fundación y tuvo palabras de agradecimiento a Poémame por haber facilitado la edición de este libro a través del premio.
A continuación Albert Planelles y Anna Martínez leyeron sus poemas. Los poetas Rafa Aranda y José Luis Regojo, coordinador del proyecto, explicaron el nacimiento de la idea y cómo se pudo llevar a cabo, finalizando con una lectura de poemas por parte de José L. Regojo y Anna Pedrola.
A continuación el Catedrático de Lingüística y Teoría de la Comunicación de la Universidad de Barcelona Sebastià Serrano dirigió unas palabras muy interesantesal público que las siguió con gran atención. Posteriormente, Kymm Coveney y Dick Edelstein leyeron sus poemas de que sirvieron de introducción a Belen Montoya, coordinadora de la actividad de alfabetización, que nos presentó a Alahassane de Guinea Conakry y a Mory, cuya historia aparece en el libro. Ambos agradecieron la presencia de los allí presentes, a los poetas que han ofrecido sus textos y a los que participaron en el concurso de Poémame, a la acogida que han tenido desde el primer día en que llegaron a Barcelona e invitaron al público a comprar el libro.
A continuación, Alahassane comentó que «cada uno tiene su propia historia. Este libro de poemas contiene algunos trozos de las nuestras. Son historias que empiezan en lugares lejanos y terminan en destinos inciertos. Historias todas distintas pero todas llenas de esperanza, de ilusión, de encuentros y de desencuentros. Este libro nos acerca a quienes nos reciben».
El acto finalizó con la lectura final por parte de José Luis Mielgo y la hija del poeta peruano Carlos Rojas Sifuentes, uno de los ganadores del concurso de Poémame. Las lecturas dieron paso a un brindis conjunto con cava gentileza de Juvé i Camps con lo que se dio por finalizado el evento.
Poémame estuvo representada por Ze Pequeño y José Luis Regojo.
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Barcelona, Rafa Aranda Valles ha desarrollado diversas profesiones en el ámbito empresarial combinándolas con su auténtica vocación: la literatura. Dicha vocación queda reflejada tanto en sus poemas como en sus relatos cortos y cuentos para niños.
Como es habitual en nuestras entrevistas, antes de pasar a las preguntas vamos a ver y oír a Rafa Aranda.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Escribo desde siempre. Me di a conocer como poeta hace unos veinte años y como novelista hace tres. Tengo publicadas dos novelas “Descanse en paz” (Barcelona. Ed. Círculo Rojo, 2015), “¿Quién cuidará de ti? (Barcelona. Ed. Cronos, 2016) y el poemario “Poemas de amor malditos” (Barcelona. Editorial Hijos del Hule, 2017).
Imparto un curso de poesía en Aula de Escritores, donde llegan poetas cargados de inseguridad. Mi trabajo es quitarles ese miedo para que su poesía se abra al mundo.
Esos días grises
En esos días grises
en que parece que el mundo acaba.
En esos momentos tristes
en que solo llorar nos calma.
Cuando el corazón te dice
que escucha la queja de tu alma.
Piensa en el último beso que diste
y recuerda que alguien te ama.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
En general, más que autores, me gustan determinados poemas. Aquellos que al leerlos me despiertan alguna sensación. Aunque siempre tuve debilidad por Gloria Fuertes. De ella aprendí que no hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido.
¿Cómo definiría a su poesía?
Un amigo me dijo que yo era un poeta de palabras sencillas. Me gusta emocionar con un poema. Me preocupa el sentimiento que se transmite y que se me entienda. Huyo de metáforas y símbolos. Los recursos que empleo son los que la mayoría de poetas utiliza sin conocer que existen como tal.
¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Por supuesto. Vivimos en continua evolución tanto en la forma de escribir, como los temas que nos preocupan. La vida es evolución y la poesía, ser poeta, es una forma de vida.
Huida
Porque miras sin mirarme.
Porque no sonríes como antes.
Porque no me coges de la mano,
ni me abrazas como amante.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Cuando ya no se me ocurre una forma mejor de decir lo que quiero transmitir con el poema. Suelo corregir poco. Me gusta la espontaneidad de las primeras palabras que surgen. Aquellas que no están muy pensadas. Que son puro sentimiento.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Que el lector sienta lo mismo que yo al escribir mis versos. Y si es posible, remover un poco las conciencias.
¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?
Tengo muy poca experiencia, pero las ocasiones en las que he participado han sido positivas. No soy un buen rapsoda, pero seguiremos practicando.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc.?
Me parece perfecto. Todo lo que implique popularizarla y dejar de entender la poesía como algo propio de unos elegidos irá en beneficio de todos. Es lo mismo que ocurrió el siglo pasado con la música. Son evidentes las diferencias entre Mozart y Justin Bieber. Pero nadie duda que ambos sean música.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?
Mujer fenomenal de Maya Angelou.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
“Siete maneras de decir manzana”. Un ensayo sobre poesía de Benjamín Prado.
¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Que se quitara de encima el miedo. Ese especial complejo que tenemos muchos al iniciarnos de que la poesía que hacemos no es buena. Que no se justifiquen. He tenido en mis manos poemas de poetas supuestamente novatos que me han erizado la piel.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
Como casi todo en esta vida: un negocio. Y es normal. Por suerte internet y la autoedición permiten dar visibilidad a miles de autores que hubieran quedado en el olvido.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
¿Por qué no escribes en catalán?
Vida
Tu mirada,
mi pasión.
Tu cuerpo,
mis cadenas.
Tus caricias,
bendición.
Tu dolor,
mi pena.
Tu palabra,
mi oración.
Tus deseos,
mi condena.
Tu aroma,
mi adicción.
Tu vida,
mi vida entera.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
El 18 de abril de 1941 se encontró el cuerpo de Virginia Woolf en el río Ouse. Decidió suicidarse días antes, el 28 de marzo, llenando de piedras los bolsillos de su abrigo antes de tirarse al río que se encuentra cerca de la que era su casa.
Quien nos roba los sueños nos roba la vida / He who robs us of our dreams robs us of our life
La memoria histórica es Paquita Martín, de noventa y tantos años, recitando con una fuerza increíble el poema ‘Las mujeres de los rojos‘ de Consuelo Ruiz.
Decencia, dignidad, integridad y valentía de una vida en dos minutos que ponen los pelos de punta. No dejes de verlo.
Por cierto, aquí os dejamos LA única base de datos unificada de víctimas del franquismo hecha a base de mucho esfuerzo y sin ayudas oficiales por la Asociación Innovación y Derechos Humanos.
Cambian las circunstancias de la vida, surgen problemas o no, pero la vida sigue por encima de todo.
Lo bueno y lo bello permanece no por encima o por debajo de lo malo y lo feo sino que con ellos permanece. Es sobre ellos, sobre lo bello y lo bueno, lo malo y lo feo que podemos construir: vivir.
Asistimos al espectáculo de poesía multi-indisciplinada de las Hermanas del Desorden, también llamado Polipoesía & Rock’n’roll en el Espai Poe(tic) de Barcelona (España) el pasado tres de abril. De ellas solo sabíamos lo que habíamos leído en la entrevista que nuestra colaboradora Iris Almenara les hizo para la revista y lo que habíamos visto en este video promocional. Eso fue suficiente para querer ir a verlas y escucharlas. Pasamos un buen rato.
En su espectáculo, Ale Oseguera, Belén Berlín, Mad Pirvan, Laura Tomás en el bajo y Víctor Pérez, ‘El Becario’, en la percusión experimentan con los poemas que ellas mismas escriben con música original, teatro, danza y otros elementos escénicos. Nos gustó la puesta en escena efectista y el impactante uso del maquillaje. Un ejemplo de los poemas que escuchamos es ‘Jugando a la ouija con el dymo‘.
Ale es la más polivalente de las cuatro; Mad me recordó a Helena Bonham Carter en Alicia en el país de las maravillas; Belén con su ukelele y un arrojo increíble a la hora de ponerse a cantar en inglés es quizás la que mejor representa la definición de ‘unidad en el caos absoluto’. Junto con la inicialmente hierática Laura, al bajo, todas nos hicieron pasar unos 90 minutos muy divertidos. Aquí una muestra de sus versiones.
Es un espectáculo construido con poemas que nos transportan entre risas a la complejidad del ser humano y la crítica social a través de voces muy distintas. La parte melódica y musical le da otra capa de significado. Son poemas y música honestos, que emocionan, hieren, cabrean y enamoran. Esta frescura, en un entorno donde la política nacionalista hispano-catalana parece haberlo inundado todo, pues la verdad se agradece. Estas chicas son un huracán de aire fresco que se lleva volando los malos rollos. Estos desaparecen en cuanto piden que el público interactúe con ellas cantando sus versiones de Rata de dos patas´ (Paquita la del Barrio), ´Like a virgin´ (Madonna) y La Llorona (Chavela Vargas).
A pesar de la precariedad en el que vive el mundo cultural honesto de nuestro entorno, las Hermanas del Desorden se merecen un puesto destacado.
La fiesta acabó como un auténtico desorden del mundo con la palabra entre multitud de vítores y aplausos. ¿Qué más se puede pedir?