Categoría: Reseñas

  • La barrera más bonita del mundo, Blanca Berjano (Luces de Gálibo, 2021)

    La barrera más bonita del mundo, Blanca Berjano (Luces de Gálibo, 2021)

    Blanca Berjano (Madrid, 1987) trabajó como profesora en la isla de Mayotte, antigua colonia francesa situada al Norte del canal de Mozambique, en el archipiélago de las Comoras. Este poemario está inspirado en esta isla, fruto del tiempo que la autora pasó en ella, usando la hermosísima barrera de coral, de más de 190 kilómetros de largo, formando una de las lagunas más grandes del mundo, como título del libro siendo, en cierto modo, un símbolo de algo que queda encerrado tras un muro: lo que ocurre en Mayotte no sale de Mayotte. Así, Blanca quiebra esta barrera para dar a conocer la realidad de la isla.

    Explotación, violencia, hambre, turismo sexual, racismo, migrantes muertos en el mar… todo se une en este poemario, donde la autora muestra de manera abierta y sin tapujos, la realidad de la isla a veces injustamente olvidada o ignorada.

    Blanca Berjano

    Tres líneas principales marcan el orden del libro: la explotación de los Mzungú (colonos y, por extensión en el tiempo, turistas de piel blanca), la explotación de la mujer, los migrantes que fallecen en el mar intentado llegar a tierra.

    la rabia ruge

    es ella la que me colorea las mejillas y

    me refuerza

    hoy soy capaz de portar sobre mis hombros una cohorte

    de señores cejijuntos

    este es mi grito de guerra por mis hermanas muertas

    Se trata de un poemario duro, crudo, directo, donde se exponen todas aquellas cosas que hieren la isla, su vida y su gente. Si bien Mayotte podría ser considerada un paraíso, de puertas hacia afuera, con sus aguas turquesas, su arena clara, su verde intenso… Blanca nos muestra aquello que queda oculto tras la barrera:

    Escrito con absoluta libertad de métrica y técnica poética, mezclando juegos visuales, versos largos, versos partidos, versos breves, estrofas rotas… la densidad de los poemas no dan tregua y nos hacen ir de la explotación por parte de los Mzungú, al uso y abuso de la mujer, pasando por la muerte de personas que intentan (sobre)vivir; lo que convierte el libro en un poemario feminista, justo y guerrero.

    ponme la mano aquí, Macorina, pareces una mujer

    pero hablas como un hombre, Lololololola,

    y no puedo comprenderlo

    y he pagado por una malgache

    un poco más bilateral o inocua?

    indeleble o marchita?

    Todo el poemario es como un grito agudo y rabioso que sale de las entrañas, un rugido de denuncia y de queja, un grito que expone y muestra una realidad muy lejana de lo que podría ser ese Paraíso y, sin embargo, una realidad bien poco conocida.

    En este sentido, La barrera más bonita del mundo, se convierte en un libro que debería leerse y releerse con las manos abiertas y el corazón abierto: la verdad no es lo comercial, la verdad se esconde tras cada uno de los versos de Blanca, que nos obligan a abrir los ojos, que os golpean directos en la conciencia.

    Ruge, también, desde el feminismo hasta la libertad, de la muerte a su lucha. Un poemario que denuncia, que da un puñetazo sobre la mesa, abriendo en canal la situación real de la isla, lo que se vive, lo que se siente, lo que se ve.

    me pregunto qué sentiste, turista de flores grises, al conocer el destino de otra

    migrante ahogada en el paraíso.

    quizá, por un instante, dejaste de lado las gambas flambeadas en aceite de coco y

    cebolla caramelizada, y aprehensiva, le hablaste al horizonte:

    por qué han venido otra vez a morir a estas aguas,

    a teñir de rojo la barrera más bonita del mundo,

    a empañarme las gafas

    mientras buceas, ya no puedes ver más que muertos en el fondo de este mar

    La crudeza de estos versos es tremendamente dolorosa y, a su vez, es un reflejo de lo que ocurre.

    Las dos realidades se dan cita y se contrastan, especialmente en la tercera parte del poemario:

    ¿por qué vinieron a morir a estas cosas,

    a enrojecer con su sangre la arena más beige del mundo?

    Es un libro cruel, porque la realidad de la isla es cruel, es un libro transparente que muestra el agua turquesa manchada de sangre, la inocencia de las muchachas truncadas, el hambre de los niños, la pena.

    La barrera más bonita del mundo es un libro que recomendaría abiertamente. No en vano resultó galardonado con el I Premio de Poesía Joven de la Fundación Caja Navarra. Deja en los labios un sabor a sal y una pequeña lágrima de conciencia en la mirada y, quizás, habría que darle las gracias a Blanca por mostrar y/o descubrir algo de lo que muchos no somos y/o no queremos ser consientes. Para un total entendimiento del poemario, al final, se nos ofrece un pequeño glosario de palabras en Shimaore, que se habla en la mayoría de la isla de Mayotte.

    Blanca Berjano es filóloga clásica, con master en Enseñanza del Español como lengua extranjera en la Universidad de Sevilla. Es autora del poemario Ratas en el alféizar (Ménades, 2019). Ha colaborado como editora y coautora en la antología Relatos nada sexis (Ménades, 2020) y realiza artículos para diversas revistas culturares.

  • Acaricio perros de Consuelo Iturraspe (Ed. Liliputienses, 2021)

    Acaricio perros de Consuelo Iturraspe (Ed. Liliputienses, 2021)

    Consuelo Iturraspe nació en 1987 en Santa Fe (Argentina). Licenciada en “Dramaturgia” en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático de la Ciudad de Buenos Aires (EMAD). Se formó también con Romina Paula, Mauricio Kartun y Jorge Boccanera. Es dramaturga, directora y poeta. Obtuvo la Beca Bicentenario a la Creación 2016 del Fondo Nacional de las Artes por su proyecto de escritura dramática colectiva “Un tiro cada uno”, obra escrita junto a sus compañeras del grupo de escritura feminista: CABEZA.

    La muerte de su padre, entendida como una huida, es el impulso que lleva a Consuelo Iturraspe a escribir Acaricio perros.

    Houston, Texas

    Mi padre se muere

    en la ciudad de los documentales

    sobre niños introvertidos

    que antes de ir a la escuela

    compran armas y hacen agujeros

    en los uniformes de los demás.

    Todos se esconden

    debajo de sus mesas.

    Yo,

    en el huracán.

    Es su primer libro de poemas en el que Iturraspe nos presenta una reflexión sobre los modos de escribir y de celebrar la amistad, así como descubre, según sus propias palabras, tomadas de la excelente entrevista publicada en la revista argentina El Litoral: los dos grandes poderes de la enunciación: volver algo real y dejarlo partir. Luego están los poemas que manifiestan todo lo otro, aquello que rodea a la muerte y que la mayoría de las veces tiene que ver con la ternura, con lo no dicho, con las marcas personales de la mirada en lo extraordinario y lo intrascendente de la supervivencia.

    Este poemario fue publicado en Argentina por la editorial Locos Poesía el año 2020 y en España por la editorial Liliputienses en el año 2021.

    Hospital

    ¿Cuánto tiempo hay que pisar un suelo para que se convierta en un hogar?

    Es interesante destacar la profundidad de las preguntas que se hace la autora a lo largo de este poemario que nos muestran la enorme sensación de pérdida que produce la muerte. El dolor, la tristeza y el recuerdo se hacen presentes en todos los poemas de este libro en el que vivimos, como si fuera nuestro, su propio vacío y desconsuelo. Acaricio perros es un poemario corto pero muy lleno de sentimiento que se lee, en ciertos momentos, con un nudo en la garganta.

    Mi madre nos asustaba con su muerte

    decía que moriría en un avión

    que el motor dejaría de funcionar

    y caería al mar.

    Nos suplicaba

    que no perdiéramos el tiempo buscando sus restos

    que seguramente nos darían pedazos de cuerpo

    equivocados

    y lloraríamos la muerte de otra madre.

    Después nos pedía

    que le hiciéramos juicio a la empresa

    por la incompetencia.

    Crecí convencida:

    detrás de toda muerte

    se esconde siempre un responsable.

    En el blog Dos Gardenias, Eduardo Aliverti pone voz a la poesía seleccionada de Acaricio perros.

    Puedes obtener el poemario aquí.

    NO TE ESCRIBO

    Acaricio perros

    en la calle,

    les saco fotos

    a las palomas arrolladas

    por un Uber.

    Todo lo que me gusta

    es pequeño

    está muerto

    o tiene un libro en la mano.

  • Revivir de Kjell Espmark (Libros del Innombrable, 2021)

    Revivir de Kjell Espmark (Libros del Innombrable, 2021)

    Kjell Espmark

    Iniciamos nueva temporada reseñando una pequeña gran joya poética que merece especial atención. Se trata de Revivir, un poemario del poeta, novelista e investigador literario Kjell Espmark, nacido en Strömsund (Suecia). Autor de una importante obra ensayística en la que destacan sus trabajos sobre poesía moderna. Desde que empezó a escribir poesía, 1956, ha publicado diecisiete poemarios en los que pasea su mirada crítica por Suecia y la historia de Europa. Es miembro de la Academia Sueca desde 1981 y fue presidente de su comité Nobel.

    Francisco J. Uriz

    La edición y la traducción de este volumen la ha realizado Francisco J. Uriz (Zaragoza, 1932) poeta, dramaturgo y traductor galardonado en dos ocasiones con el Premio Nacional de Traducción (en 1996 por Poesía nórdica, en el 2012 por el conjunto de su obra). En 1975 la Academia Sueca le otorgó el Premio de Traducción y en 2008 el Premio por la Difusión de la Literatura Sueca en el Extranjero. En 2008 el Gobierno Español le concedió la Encomienda de la Orden del Mérito Civil. Fundador de la Casa del Traductor de Tarazona.

    La calidad y cuidado de la edición por parte de Libros del Innombrable ya son un adelanto de la joya que tenemos entre manos. Esta pequeña gran editorial, a la que le dedicamos un artículo el pasado mes de mayo, no solo ha publicado Revivir de Espmark, anteriormente publicó varios de sus libros que el que suscribe va a adquirir sin demora.

    En sus poemas, el autor resucita a personajes que toman cuerpo, o en este caso voz, a través de los versos: desde el lejano héroe Gilgamesh hasta la periodista Marie Colvin, muerta en Siria en 2012. Kjell Espmark homenajea a cada uno de ellos y ellas reviviéndolos. Veinte voces muertas que, tal como ha dicho el periodista Miguel A. Ordovás, «se enfrentan desde el otro lado a su propio destino, la mayoría de las veces más sufrido que gozado, para evocar una serie de semblanzas morales en las que a un tono de abatimiento se suele sobreponer una grandeza de ánimo y espíritu».

    Somos conscientes de que con la traducción del sueco al castellano perdemos una parte importante del sentimiento de los poemas, pero aún así, las traducciones consiguen que los versos se conviertan en algo más que palabras, son mensajes y sensaciones que llegan al lector.

    Para facilitar la comprensión de cada uno de los personajes, en la parte final del poemario, nos encontramos los comentarios del autor y del traductor, donde se aclara quiénes son los protagonistas de los poemas.

    Os recomiendo encarecidamente que le deis una oportunidad a este poeta venido del norte y compréis su libro. No os arrepentiréis.

    Hay una resurrección

    incluso del más profundo olvido.

    Miles de años

    estuve enterrado en arena e indiferencia

    hasta que me sacaron a la luz,

    me quitaron la arena de los ojos

    y trataron de ponerme de pie.

    Me proporcionaron un pasado con ayuda de unos signos

    que habían estado largo tiempo en desuso

    y recuperé el nombre de Gilgamesh.

    Mientras acabo de redactar esta reseña me entero que dentro de pocas semanas, Libros del Innombrable va a dar a luz una antología poética titulada Algunos de los nuestros (nórdicos), que seguro que será una delicia.

  • Périphérie / Periferia de Federico Mehrbald (Pequeña Librería Doméstica, 2020)

    Périphérie / Periferia de Federico Mehrbald (Pequeña Librería Doméstica, 2020)

    Federico Mehrbald (Buenos Aires, 1983). Reside en Puerto Madryn. Sus libros: “Vacío estupor” (Vela al viento), “Los acorazados ríos de la muerte” (Milena Caserola), “Última oferta de la eternidad” (Buenos Aires Poetry), “Cover” (Espacio Hudson) junto a Jinete 4, participó en las antologías “Breve tratado Viento Sur” y “Rumiar Volumen I”. 

    El poeta argentino Federico Mehrbald publicó su última obra, Périphérie / Periferia, con la Pequeña Librería Doméstica el año 2020 en Puerto Madryn, Argentina. Su cuarto poemario atraviesa el desierto en castellano y francés, gracias a la colaboración y traducción de Laura Gunst y Elina Cohen. El libro posee tapa de cartón reciclado y fue confeccionado artesanalmente. Se distribuyó principalmente en la Patagonia, llegando a distintas provincias como Chubut, Santa Cruz y Río Negro. 

    Nos pareció interesante publicar una reseña de esta pequeña obra de artesanía y, ante la dificultad de poder tener un ejemplar, le pedimos al mismo autor que nos hiciera una breve reseña de su obra. Aquí os la presentamos:

    En Periferia el autor abandona cualquier centro, legitimación o corriente que lo acerque a alguna costa amable del campo literario argentino. Desde ahí cuenta, como un “voyeur lúcido que prescinde de todo ornamento innecesario valiéndose de la potencia de lo mínimo” describe el poeta Sebastián González desde su prólogo. 

    Mehrbald está solo y a los gritos, de ahí sale su poesía.  ¿Qué tal el libro? Periferia – Périphérie es una patada ninja, como esas de las películas, directa al pecho. O mejor, como dice en su epílogo Jorge Curinao, “hace que la lluvia nunca nos termine de borrar”. 

  • Rama de agua: poemas escogidos de Jaume Subirana (Árdora ed. 2021)

    Rama de agua: poemas escogidos de Jaume Subirana (Árdora ed. 2021)

    Hace unas semanas, desde estas mismas páginas, en la reseña del poemario The silent letter / La hac pedía a las diosas la posibilidad de compartir con vosotros y vosotras la poesía del poeta catalán Jaume Subirana en castellano. Pues bien, mi petición ha sido concedida y la editorial Árdora ha publicado una antología bilingüe catalano-castellano de poemas elegidos entre sus siete poemarios: Rama de agua.

    Jaume Subirana (Barcelona, 1963) es escritor y traductor, y profesor universitario. Ha publicado siete libros de poemas. Con Final de festa obtuvo el premio Carles Riba en 1988 y con Una pedra sura el Gabriel Ferrater en 2011. Ha publicado también ensayo y tres volúmenes de dietario (el último, Cafarnaüm, también premiado). Además, ha preparado diversas antologías temáticas de poesía y ha traducido al catalán a Billy Collins, Seamus Heaney (con Pauline Ernest), Ted Kooser (con Miquel Àngel Llauger), Berta Piñán, Gary Snyder (con José Luis Regojo) y la poesía infantil de Robert Louis Stevenson. Fue director de la Institució de les Lletres Catalanes y hoy es vicepresidente del PEN Català.

    La editorial nos explica del poemario que la poesía está hecha de asombro y de emoción. El asombro a veces conduce a la emoción; la atención, a la necesidad de expresarse de la forma más precisa posible. La poesía de Jaume Subirana apenas utiliza metáforas, porque nada necesita parecer otra cosa para resultar memorable. En este sentido, entronca con cierta poesía anglosajona que cultiva la objetividad, así como guarda un destello de la serenidad del haiku. Hay sin embargo una muy personal indagación en la propia biografía, porque, tal vez: “escribimos para recordar / lo que aún no sabíamos…”

    Un acierto de esta edición bilingüe es la de permitir a aquellas personas que desconozcan la lengua catalana, descubrir la sonoridad y musicalidad suave del original. No extraña que la editorial obtuviera el Premio Nacional a la mejor labor editorial-cultural del año 2020.

    Los poemas de esta antología, seleccionados por el propio Subirana y ordenados alfabéticamente, tienen un nexo común: la naturaleza. Es innegable la influencia del poeta norteamericano Gary Snyder en algunos de sus poemas. El poeta observa la naturaleza que le rodea emocionado y consigue captar su esencia a través de los sentidos y nos la trasmite con palabras: la pesca, las aproximaciones a los haiku, el silencio, la cotidianidad, …

    Remanso

    La noche se sumerge.

    Respiran las estrellas

    en el agua.

    Según la escritora catalana Núria Perpinyà, en la poética que figura al final del libro, el escritor nos brinda la siguiente imagen: para que no se rompa una tostada al untarla, es conveniente poner otra debajo. Se crea sumando y, a la vez, restando lo que sobra para que aflore solo lo esencial. Bajo un poeta hay cientos de leídos y, bajo unos versos de Subirana tan bien escogidos, mucho sentido.

    No podemos acabar esta reseña sin antes recomendar la lectura de la poesía de Subirana y del blog del autor: Flux Lecturas, todas ellas, para disfrutar de forma lenta y meditada.

  • Artefactum, de David González Lago (Bajamar Editores)

    Artefactum, de David González Lago (Bajamar Editores)

    A primera vista, el arte y, por ende, el proceso creativo, parece el absoluto protagonista de este nuevo libro de David González Lago, sin embargo, a medida que vamos adentrándonos en los textos que lo configuran, nos encontramos un trasfondo inmenso: desde un paseo por la historia del arte, un museo de pintores, la creación artística, el exterior y el interior del artista/autor que narra la historia, la soledad del artista, la incomprensión, la introspección, la visión general del mundo del arte, incluso a veces, su poca o nula comprensión, desde la explosión de la creación hasta la exposición.

    El libro nos viene dividido en cinco partes que exponen escenas que el lector contempla a través de los textos o monólogos del artista autor; escenas que configuran el proceso creativo, con una alta dosis de reflexión interior, un punto crítico, la intensidad del arte frente al terror del artista. De hecho, el libro en sí es una muestra de ese proceso creativo, visceral, intenso, y da la sensación de que, al terminarlo, es palpable el agotamiento y el instante pequeño de agotamiento y, aunque suene paradójico, de vacío y plenitud, que el autor percibe después de haber plasmado todo lo que lleva dentro.

    I

    La primera parte toma como entorno el proceso creativo; un proceso visceral que supone un esfuerzo casi titánico por parte del artista/autor (técnica mixta: acrílico y sudor, óleo y sudor, desazón y sudor). A menudo, una batalla contra uno mismo.

    Por un lado, nos llega la percepción de que el arte es intenso y libre, no debe tener barreras, no debe frenarse, igual que la pasión es intensa, debería ser libre o no tener barreras. Pues el arte es, antes que nada, pasión. Quizás en cierto modo, en esta idea radica una parte de la batalla contra uno mismo que supone hacer arte, uno no tiene el control absoluto de su creación, de la realidad, de lo que le rodea. Y es muy posible que en esta batalla, el artista/autor siempre salga herido: trabajar a pecho descubierto implica dar todo lo que uno tiene, su máxima esencia, sin artificios ni decoraciones innecesarias: de la naturaleza del ser, a la máxima pureza.

    Unas veces me entrego con delirio y otras muestro la frialdad de un apático reptil, pero siempre al terminar me siento vivo y renacido. Digamos que es motivo suficiente para seguir amando el arte, aunque me mate.

    Llama la atención la referencia al tiempo de Planck: lo vital, que dura menos que un tiempo de Planck; la importancia del instante pequeño en que la inspiración, que es lo vital en el arte, brilla y nos deslumbra. Ahí es donde se produce el milagro, y uno ha de ser capaz de detectar ese mínimo instante en que todo florece, y captarlo, y hacerlo suyo para después plasmarlo.


    De esta primera parte, me gusta la idea de la batalla interior que supone enfrentarse al arte, que a veces uno puede llegar a ser esclavo de una pasión y, aunque hiera, es imposible huir de ella. Extraigo esta idea de la fuerza del artista/autor, el ser capaz de enfrentarse a un lienzo/página en blanco, sabiendo que probablemente, ese proceso va a doler.

    El artista/autor, su proceso de creación con su interior reflexivo, junto con el propio arte, aparecen como protagonistas de esta primera parte; la realidad se filtra por sus ojos y sale de sus manos, dando como resultado el artefacto que debe mover y conmover al espectador/lector.

    II

    En esta segunda parte, nos encontramos con diferentes ‘fases’ que configuran el arte y el proceso creativo: el trabajo, la crisis creativa… el proceso de creación.

    El autor relaciona el proceso creativo con la propia vida, como si en él crear arte fuera algo inherente a su vida, yo nací artista, y no puede librarse:

    Mano en la que siempre veré, aun lavándola a conciencia, ese mapa emborronado y colorido inherente al proceso de vivir.

    Así como los colores y los lienzos toman protagonismo en esta segunda parte, cabe destacar también la inspiración, que aparece como una explosión, que llega y es imposible salir bien librado de ella. Relacionado con el pequeño instante que aparece en la primera parte (lo vital, que dura menos que un tiempo de Planck): el pequeño instante en que el artista/autor tiene la oportunidad de agarrar los restos de metralla que quedan suspendidos en el aire después de la explosión inspiradora.

    Me gusta especialmente el asomo de críticas a las etiquetas: partiendo de la base que el arte es algo libre y abstracto, las etiquetas limitan y acotan la creación:

    No producen alimento ni riqueza porque carecen de imaginación. Porque no tienen alma. Porque no odian a muerte cualquier tipo de etiqueta.

    Del mismo modo, nos aparece la importancia de la pasión en el juego del arte, algo que ya se deja ver en la primera parte:

    Quizá la posteridad no diga de mí que fui un genio, pero nadie pondrá en duda mi pasión.

    El arte va más allá de lo que tenemos ante nuestros ojos: se ha de ser capaz de dejar caer la venda, abrir el alma y sentir por dentro aquello sublime que destila el arte.

    Ilustración de la portada por Marlem Cantón.

    III

    Avanzamos en todo el proceso artístico y llegamos a la fase en que se dan las exposiciones, el éxito, el fracaso, las preguntas…

    Si el arte va dentro del artista/autor, lo que hace es perfeccionarlo, pero cabe tener en cuenta que el arte es algo abstracto que va mucho más allá del lienzo y, como nos recuerda el autor con la cita de da Vinci, el arte está siempre inacabado. En Horizonte a perseguir se ve muy claro que el artista puede sentir que su arte es el camino hacia ese horizonte, para jamás alcanzarlo y, quizás, ahí está lo sublime del arte, siempre avanzando, jamás llegando a una conclusión y dándose por terminado.

    Hay una vez más cierta crítica hacia el mundo del arte como negocio: pintar los sueños de otro resta libertad a la creación, y al arte ha de ser libre. Las subastas tienen también su dosis de crítica, puesto que en estos eventos se pone una medida al arte, y el arte es invalorable; el arte es algo subjetivo cuyo valor es imposible de medir. No es viable medir la inspiración, las cosas abstractas. El arte debe estar por encima de todo eso.

    IV

    En esta parte, casi final del libro, llega el turno de las Ferias de Arte: el mercadeo del arte, de los artistas y de las obras como meros productos.

    Es muy interesante el punto irónico que David pone en algunos textos de esta cuarta parte, los monólogos interiores del comprador de una galería, del soñador… que enlaza con la idea del valor que se le da al arte: justamente los que adquieren ese arte en cierto modo son los que menos capaces son de darle al arte la verdadera importancia y el verdadero valor (intangible) que tiene).

    V

    Un futuro epitafio: la búsqueda a través del arte no tiene final, pero por el camino se pueden llegar a encontrar algunas cosas…

    Terminado el libro, una se da cuenta del paralelismo de las artes plásticas con la literatura:

    El artista siempre crea usando sus órganos vitales.

    En estas distintas disciplinas, el artista/autor toma la forma, como David nos indica al principio del poemario, de una alambique mediante el cual la realidad se transforma, pasando por sus ojos y su filtro, y deja la visión interior de aquello exterior reflejado en las obras.

    Es un libro tremendamente interesante de leer, donde análisis, crítica, exposición, trabajo y pasión se ven plasmados, conjurando en un mismo proceso creativo la pintura, las artes plásticas, y la literatura, puesto que el proceso de hacer arte es el mismo.

    Artefactum es el quinto libro de David González Lago, y su lectura es altamente recomendable para cualquier persona, y casi obligatoria para cualquier artista.

  • Riberenques, de Carles Moya

    Riberenques, de Carles Moya

    El nou poemari de Carles Moya, una plaquette anomenada Riberenques, ja des del títol ens situa de manera magnífica en la seva zona: Riberenca és un Cant d’Estil valencià sense mètrica. Alhora, la Riberenca ens situa a la zona de la Ribera del Xúquer.

    Així doncs, Riberenques bé podria ser un recull de poemes escrits en prosa, vestits de cants nascuts en els paisatges de la Ribera del Xúquer, però en el cos trobem vivències personals de l’autor, descobriments, desitjos, anhels, amor.

    Elements quotidians es donen cita en aquests poemes per a crear una atmosfera de vida i records. La descoberta de la vida se’ns dibuixa amb pinzellades nostàlgiques. Cada text una petita imatge descrita a través de diferents elements, records i sensacions vitals que, poc a poc, han anat configurant una memòria nítida i nostàlgica.

    En certa manera, aquestes escenes o imatges han marcat les emociones i la personalitat de l’autor en la mesura que són les experiències més primerenques, en molts aspectes, que acostumem a marcar la manera de sentir i veure la vida.

    No falten elements tant habituals com l’amor o l’enyorança, el buit, la pèrdua… que apareixen de manera magistral a través de petites instantànies:

    Els xiquets no hi són, el xativí subtil. Engegàrem la ràdio, pujàrem la veu. El rati dels teus besos, els estampats a mida. Esmicolàvem la nit, una tendra matança, gesmil i candor. Cada teula, cada xiuxiueig. La vedriola a punt, les sabates netes. El bollit que no faltava, els afalacs edulcorats. El carrer Sant Roc, el carrer de les Portelles. Tenia fam la nit, s’engolia cada singlot, cada esclat d’auteritat. Les llambordes, aquella pissarra vella.

    L’autor recorda lentament, imatge rere imatge, poema rere poema, la descoberta que la vida, les experiències, els sentiments inicials, juntament amb la innocència i la puresa de qui comença a obrir els braços a la vida, amb ànsia, amb ganes. Aquesta seria potser la part més intensa del poemari:

    T’acostares a mi, la fusta ardent, les ditades. Se’t veia el melic, se’t veien el melic, se’t veien les cuixes. Aquell home que no cabia en mi, la intermitència del teu tacte. La joia que floria a la boca, els botons perduts, l’embriagues. Com ho guadírem, com fruïm tot allò que deixem enrere.

    M’agrada, però, el vel de nostàlgia amable  que acompanya els poemes, aquell somriure trist que es dibuixa, pel gaudi de tot el viscut, i la pena d’haver-ho deixat enrere.

    Alguns dels poemes, seguint l’estil de tots els textos, engloben una enumeració d’elements, sensacions o coses que dibuixen una època, un instant, un moment, acaben amb una reflexió intensa que aporta el toc de nostàlgia trista que fa que el lector se senti identificat. Si bé els elements citats en el poema són externs al lector, la reflexió final és comú a la majoria de les persones. Això fa que el text commogui realment l’ànim del lector:

    Tot allò que vàrem estimar, tot allò que fou nostre.

    Tot allò que retrobàrem, allò que pertangué.

    No hi ha hores que no us trobe a faltar, que no gronxen el vostre nom, que no us anomene.

    Uns records i un passat que s’enyora, deixant espai als somnis del que va ser, del que podria ser, del que és.

    En definitiva, és Riberenques és un llibre nostàlgic, un passeig per una memòria mostrada a través d’imatges, escenes i elements que omplen els ulls de records i nostàlgies.

    Carles Moya, professor, poeta i traductor, ja és autor d’un poemari, Bacs de vidre. En podeu trobar la ressenya aquí: Bacs de Vidre.

  • The silent letter / La hac

    The silent letter / La hac

    La hac – The silent letter (trad. Christopher Whyte) es un poemario escrito originalmente en catalán, y traducido recientemente al inglés que, desgraciadamente, no puede ser leído (todavía) en castellano.

    El autor, Jaume Subirana, del que ya nos hemos hecho eco en la revista con anterioridad, es un poeta de Barcelona que ha visto reconocida su trayectoria con premios como el Carles Riba o el Gabriel Ferrater.

    Artículos en la revista

    L’ocell matiner i altres poemes, de Ted Kooser (El Gall Editor)

    La ferida – La mancadura, de Berta Piñán Suárez (El Gall Editor)

    Heaney y el terrorismo, por Jaume Subirana

    En este caso, nos encontramos ante una colección de poemas escritos a lo largo de varios años y en diversos países. Es un libro con influencia oriental en alguno de sus poemas, que se sustenta sobre tres pilares: los maestros (Josep Carner y Emily Dickinson), la naturaleza y los amigos (Màrius Sampere, Narcís Comadira y Berta Piñán).

    Jaume Subirana. | Foto: Ester Roig – Núvol

    Creo que no es arriesgado afirmar que Subirana llega a un punto de plenitud poética que será difícil de superar en sus próximos escritos. El poemario está dividido en dos partes y tiene un título curioso y poético: ‘La hac’ – ‘La hache’; una letra poética por el silencio que la acompaña (genial la traducción ‘The silent letter’). Una letra, supuestamente inútil, como la poesía y las humanidades que existen sin existir. Una inutilidad sin la cual no podríamos vivir. Y así nos va.

    De entre todos los poemas, hay uno que es diferente al resto, Amb Jonàs a la Garona / Jonah by the Garonne. En él, Subirana explica una historia ambientada en la Provenza de 1931, dividida en cinco partes. Es el momento Carner, poeta que conoce en profundidad. Se nota que Subirana y Carner se sienten cerca de Cataluña.

    “És aigua catalana” / «Catalan water» le dice el amigo imaginario. “Com l’aigua, ha anat passant, estrany en terra estranya, / com les pedres i el marbre.” // «Like the water, on its way, a stranger in strange lands, / like the stone and the marble.»

    El poema que da título al poemario, Hac / The silent letter, tiene un verso final muy potente y una traducción sublime:

    «i hi ha una pausa muda com la hac de l’hivern! / «A silent pause next. Winter’s silent letter.»

    La pausa del verso nos transporta con lentitud y el traductor consigue transmitirla con ‘next’ y, a continuación, el difícil juego de la letra hache catalana con la hache del invierno (hivern) está preciosamente traducido por ‘la letra silenciosa – the silent letter’. Aquí, poeta y traductor consiguen una aleación perfecta que hace que los lectores que dominen las dos lenguas, el catalán y el inglés, disfruten por igual de las dos versiones de este poema y de muchos otros que nutren el poemario. Poemas que muestran con minuciosidad detalles y observaciones del día a día, momentos de la belleza de la naturaleza. Un poemario íntimo y minimalista, a veces, que te aísla del ruido y el estrés de la ciudad. Su lectura es un bálsamo de quietud.

    The silent letter – La hac acaba con una descripción del trabajo de Jaume Subirana escrita por Jordi Galves en ‘Vita Nova‘.

    Ahora, es vuestro momento de adquirir la versión bilingüe The silent letter, publicada por Fum d’estampa press AQUÍ, o la versión exclusivamente catalana, La hac, publicada por Edicions 62, AQUÍ.

  • Senryuu, La modesta voz de las palabras, de Pablo F. Mata

    Senryuu, La modesta voz de las palabras, de Pablo F. Mata

    El Senryu es un tipo de poema japonés con una métrica 5-7-5, igual que el Haiku, pero con una temática distinta. Si bien el Haiku cuenta con la naturaleza como elemento principal, en este caso, se refiere a las relaciones humanas, la mayoría de las veces con humor negro y mucho juego de palabras. se centra en la existencia humana, sus miserias y su decadencia. Aunque la mayoría de los Senryu tienen un toque de cinismo, también se presentan serios y reflexivos, analizando las emociones humanas hacia la vida.

    La modesta voz de las palabras es un poemario escrito únicamente con Senryu, pero con algunas variaciones de métrica: no todos los poemas tienen la forma métrica 5-7-5, como corresponde al Senryu puro, sino que algunos varían en el número de sílabas, cambiando la estructura, con combinaciones 5-8-5, 6-7-5 ó 4-7-5. Esto puede ser debido a que, al escribirse las palabras en japonés de manera distinta, el conteo de sílabas no siempre se corresponde. Sin embargo, por otro lado, también es posible que el autor haya optado por una métrica más algo más libre pero, en este caso, los poemas estarían alejados de la métrica tradicional.

    Gestos fingidos

    se mercadea con la piel

    de seres vivos.

    Si bien la temática podría encajar, encontramos variación métrica en el verso central.

    Por lo general, el poemario, más que centrarse en un cinismo o humor sátiro, recurre más al desánimo; así, nos encontramos poemas que describen la percepción humana de la vida, del trabajo, del día a día, tintado de cierto desencanto. Esto nos lleva a la reflexión de la precaria situación del ser humano en muchos lugares, y las condiciones de vida.

    Pablo Mata

    Turno de noche

    una ventana ilumina

    negra fachada.

    Este tipo de poesía japonesa se solía usar mucho para el tema laboral; las condiciones precarias y a veces abusivas del trabajo, especialmente en un lugar como Japón, se ven reflejadas en los poemas, transmitiendo soledad, infelicidad, tristeza y oscuridad.

    Muchos de estos poemas llevan implícita una crítica hacia la sociedad y, en cierto modo, el progreso.

    Llegan los robots

    ¿Qué será de los humanos

    robotizados?

    El poemario, en su mayoría, se convierte en una reflexión de la condición humana, pasando por el ámbito laboral, vital, emocional. Muestra la parte más fría del mundo y la vida, que contraste con la parte, podríamos decir, más cálida y humana de las personas.

    También cabe destacar que hay algunos que difieren ligeramente de la temática tradicional del senryu pero, sin embargo, son poemas de gran belleza.

    En el poeta

    florece la palabra

    en soledad.

    Asomado a ti

    el horizonte se volcó

    en precipicio.

    Pablo Mata nos muestra las miserias humanas, critica la situación actual en muchos ámbitos, injusticias, soledad… y nos hace ver que la reflexión es muy necesaria para poder cambiar las condiciones del juego.

    Qué mala vida

    con brasa incandescente

    nos va forjando.

    Me gustaría acabar esta reseña dando las gracias a la compañera y editora de esta revista, Hortensia Márquez, por su asesoramiento.

  • Nihiloma de Rubén Martín (Liliputienses, 2020)

    Nihiloma de Rubén Martín (Liliputienses, 2020)

    RUBÉN MARTÍN nació en Granada en 1980. Es autor de los poemarios Sistemas inestables (Bartleby, 2015) y Radiografía del temblor (Premio Andalucía Joven, Renacimiento, 2007). Ha publicado textos en revistas como Quimera, Shangrila y Kokoro, y participado en diversas obras colectivas, entre las cuales destacan Voz vértebra: antología de poesía futura (Kokoro Libros, 2017), Poeta en Nueva York. Poetas de tierra y luna (Karima, 2018) y Locos de altar (Alea Blanca, 2011), esta última en colaboración con Begoña Callejón y Leopoldo María Panero. Una selección de sus poemas ha sido traducida al inglés y al rumano con motivo de su participación en el International Poetry Festival de Sibiu de 2017. 

    Como traductor es responsable de las versiones en castellano de Poemas a la muerte (2010) de Emily Dickinson, así como Rompiente (2014) y Deprisa (2020) de Jorie Graham, publicadas en Bartleby Editores. Su interés en el diálogo entre disciplinas artísticas se plasma en proyectos como el spoken word electrónico-poético de Máquina Líquida y el trío Estufa de Leña Contemporánea (junto al multiinstrumentista y compositor A.L.Guillén y la artista visual Rocío Lara), así como en sus actuaciones en directo con los músicos Dal Verme, Alejandro Morales y Primo Gabbiano.

    Abrimos las páginas de “Nihiloma”  y nos encontramos ante una cita de William Blake que nos vaticina lo que vamos a encontrar: “Nada podía romper la Red, ni con alas de / fuego; tan trabadas estaban las fibras, y tejidas / las mallas, como a medida del cerebro humano”.

    Nihiloma es un poemario que nos echa en cara la dependencia que tenemos de la tecnología y cómo no podemos soportarla porque nos aísla y evita que nos relacionemos unos con otros de manera ‘natural’. Tampoco pedimos un enfoque ‘natural’ rousseauniano, pero al menos uno que no esté mediatizado por la tecnología.

    Como no podía ser de otra manera, Liliputienses nos muestra, una vez más, una poesía alejada de los estándares poéticos a los que nos someten las multinacionales de la poesía. En este caso, Rubén Martín intenta estimularnos a través de una lectura que combina pantalla de ordenador y hoja de papel, signos y letras con palabras, problemas informáticos y la angustia existencial de ser conscientes de que somos lo que la tecnología dice que somos. Nos encontramos ante un fallo del sistema, de nuestro sistema lingüístico de existencia en el que el lenguaje se encuentra amalgamado entre ceros y unos, en código binario.

    Es un libro para un lector valiente y sin prejuicios literarios, dispuesto a abrir la mente ante lo que podría ser el nacimiento de un nuevo estilo poético. Aunque solo sea por eso, vale la pena leerlo. Lo puedes encontrar aquí.