Clarise Lispector afirmó: “Cada libro es un viaje. Pero un viaje con los ojos vendados por mares desconocidas”: Pues bien, en enero de este año Luis Gilberto Caraballo publica un libro de viajes, Es tiempo de volver:Destellos de un regreso bajo el sello Del Sur al Sur Editores, en su colección, Poetas de hoy.
Luis Gilberto Caraballo es un poeta y pintor venezolano con una producción literaria de más de 20 libros y una producción plástica considerable que él comparte de modo generoso en su perfil de FaceBook. Su producción artística ha sido avalada en las Américas y en Europa recibiendo importantes premios. Y por críticos y editores de la talla de Roberto Bianchi, Ernesto Kahan, María Eugenia Casemiro, Alberto Martinez Márquez, Francisco Palacios, quien prologa este libro, Mery Sananes y una servidora.
El motivo del viaje es central en la poética del escritor venezolano. Aparte de Es tiempo de volver:Destellos de un regreso, Luis Gilberto ha escrito otro importante libro de viajes Encuentros con el Sur publicado en 2007. Este texto recrea con emoción y gran lirismo su viaje a Chile y a Argentina. Es tiempo de volver: Destellos de un regreso alude a su viaje a Loja en 2006. Como su título apunta este paisaje de Loja en Ecuador es recreado en el devenir del tiempo: el tiempo en que el poeta estuvo en Loja, el tiempo en su memoria, un futuro donde imagina regresar. Los escenarios y las personas con las que se encontró el poeta son recordados con nostalgia y con esa “reverencia”, que existe en la poesía de Caraballo hacia todo lo creado y hacia toda creación. He visto, en otro contexto, que paisajes y personas le sirven a este poeta como espejos lacanianos donde él se mira para autoconocerse. No sólo conocer sino conocerse. Los niños en este libro cobran importancia y en el poema que abre este libro, los niños aparecen como presente y futuro de ese espacio ecuatoriano:
Escribe Caraballo;
Loja tiene un sueño invertido
El tiempo otro
Qué será
De esos niños que crecen
Con la poesía en sus ojos,
Bocas descubiertas
El caminar de nubes sin lluvia?
?Cómo juntamos sus manos,
El tiempo y Loja?
En el poema “Quise” se ve la relación dinámica entre el poeta y el paisaje y las imágenes tienen que ver con el sueño, el mar, los elementos de la naturaleza, motivos o símbolos que Caraballo privilegia en su poesía. Las imágenes siempre sorprenden en este poeta porque salen de las asociaciones tradicionales entre imagen acústica y semántica. Poetiza Caraballo:
Quise tener una esfinge lojana
Con su amor helado que deletrea
Su aliento.
Sabor a azúcares delgados
El susurro de un vuelo
El llanto fresco de nubarrón.
Aunque estaba preso en un delirio
Sobre el barco de otros mares.
El propio Caraballo sugiere al comienzo de su libro que las personas y las cosas de Lojas son vistos a través de un recuerdo que ya los transfiguran: “Los niños , la catedral, sus lugares mágicos, la impronta de la poesía como un valor esencial en la ciudad que enaltece con bustos a sus escritores. El despertar de los niños que acuden atentos a escuchar poesía y con ella viajan en alegrías, se despiertan cometas y juegos en el tiempo lojano, son aspectos entre otros”. (13)
Es tiempo de volver: Destellos de un regreso es un libro de un viaje real, imaginado y transfigurado en el devenir del tiempo que confirma la brillantez de este poeta venezolano que merece ser leído y estudiado con mayor amplitud y rigor. Cómo ha afirmado en más de una ocasión el maestro Francisco Palacios, de Sonora, México, todos tenemos una Loja, el recuerdo de un viaje en nuestro corazón, y este libro remite a cada lector a su propia Loja. Es tiempo de volver: Destellos de volver es un libro preciso para estos tiempos.
Este libro se puede conseguir en carpeta blanda o versión digital en Amazon.com.
Òscar Palazón (Lleida, 1969) és llicenciat en Filologia Anglogermànica. Viu a la ciutat de Tarragona, on fa de professor de llengua anglesa en un institut de secundària. A més de diversos relats i poemes en llibres col·lectius, ha publicat les novel·les Un rostre que no és meu (2008), El fotògraf (2008), Els complements del nom (2018) i Alguns ocells muts (2019), i els poemaris Atles de la memòria (2005), El coit imperfecte (2011) i Imagino Budapest (Documenta Balear, 2014). Compagina la faceta d’escriptor amb la traducció, la gestió cultural i el periodisme literari.
Amb el poemari Diari de laboratori va guanyar el 44è Premi de Poesia Vila de Martorell 2019
L’autor mateix ens avisa que Diari de laboratori pretén “donar visió poètica a la rutina, quelcom que té la seva part de poesia cada dia”. La poesia que n’hi ha a tot arreu. Fins i tot en el moment d’aixecar-se per anar a treballar.
La diferència és que aquell dia, al far, no
plovia. Va ploure més tard. Gotes que
rebentaven contra la vorera com grans
de raïm madurs Recordo que vam parlar-ne
per telèfon, i que ho vam trobar divertit.
Ignoràvem que el més tràgic de
l’última vegada és ignorar que és l’última
vegada.
El poeta mostra aquesta rutina i repetició en un detall, la repetició d’alguns versos en diferents poemes. Sobte al principi, perquè sembla que et trobes en un túnel del temps que et fa reviure el que ja has llegit, fins que te n’adones que són una sèrie de versos repetits en poemes diferents.
La diferència és que aquell dia, al far, no
plovia. Va ploure més tard. Els núvols
van aparèixer de cop. Recordo que vam
parlar-ne per telèfon, i que en cap moment
no vam esmentar l’abisme. Ignoràvem
que el més tràgic de l’última vegada
és ignorar que és l’última vegada.
Un altre detall de la seva poesia que m’agradaria destacar és el seu mestissatge lingüístic, m’explico, en Palazón barreja el castellà, català i anglès amb naturalitat als seus poemes, demostrant que són poemes arrelats a la societat de veritat, la que es comunica, independentment de la llengua que parli.
I ara que tradueixo versos en què «the
list is a colour like sugar or aspirin»,
no puc evitar autocitar-me: «Aquella pàtina
daurada dels llocs acabats de descobrir,
aquella brillantor espessa que alenteix el ritme de les
coses i les persones, com si tot estigués il.luminat
pel sol d’una posta perpètua». En efecte, els
llocs nous que visitem estan construïts
amb racons dels llocs que ja hem visitat
abans. Ho vam descobrir fa temps i des
d’aleshores ens agrada jugar a endevinar-ne
els ingredients. Pensàvem que
érem els únics que ho fèiem, però ens
equivocàvem. «Como, por ejemplo, cuando
vas a un país y una rama de un árbol
te recuerda a otra de un lugar muy lejano».
En definitiva, el poeta Òscar Palazón és un agitador cultural des de les aules i des dels seus versos i relats que personifica el que tantes vegades hem volgut transmetre des de les nostres cròniques: hi ha esperança. Sí, aquest tipus de persona és el que fa que la societat cada dia sigui més rica (en humanitat) i més bona (en qualitat).
No podeu deixar de comprar i llegir Diari de laboratori publicat per Viena Edicions: AQUÍ.
Gracias por el honor de escribir estas líneas, no sólo a Michel, sino a la Vida, que siempre me acaricia, luego de un sacudón. Cuando se me presentó esta oportunidad, yo venía de un duelo. Una parte mía había muerto y, si bien había sido muy necesario soltarla, no por eso me dolía menos su pérdida. En ese tiempo llegó Miradas, libro de poemas de Michel Orban, y una vez que lo leí supe que el Universo, Dios, el Gran Espíritu, La Madre Divina, Ishvara, La Consciencia Pura, o como prefiera llamársele, me miraba con absoluto Amor, Compasión y Gratitud:
Tus ojos son los abismos de mis vértigos Soy el alfarero que ofrece a la arcilla su vuelta de tierra
Mientras leía, entrecerraba los párpados para ver con más nitidez esa pareja de danzarines que manaba de los poemas. La Yin y el Yang, el Yin y la Yang, entrelazados en una danza cósmica exquisita:
Tus ojos son los cielos de mis caídas libres Soy el escritor que se hace paje al servicio de la letra
En esta poesía, que recorre el libro Miradas de principio a fin, subyace una Realidad, en el mejor sentido de la palabra. Un estado Real de consciencia que me lleva de la mano, hacia el punto donde la dualidad por fin se unifica, y los amantes danzarines se hace UNIDAD.
Te me apareciste, con tu perdón en las manos Gracias Felicidad
Y como conclusión, como gestalt completa, me es imprescindible citar esta frase del prólogo:
Uno de los grandes dones de Michel es su mirada, llena de agua dulce, del color del cielo, de transparencia y claridad
Blanca Berjano (Madrid, 1987) trabajó como profesora en la isla de Mayotte, antigua colonia francesa situada al Norte del canal de Mozambique, en el archipiélago de las Comoras. Este poemario está inspirado en esta isla, fruto del tiempo que la autora pasó en ella, usando la hermosísima barrera de coral, de más de 190 kilómetros de largo, formando una de las lagunas más grandes del mundo, como título del libro siendo, en cierto modo, un símbolo de algo que queda encerrado tras un muro: lo que ocurre en Mayotte no sale de Mayotte. Así, Blanca quiebra esta barrera para dar a conocer la realidad de la isla.
Explotación, violencia, hambre, turismo sexual, racismo, migrantes muertos en el mar… todo se une en este poemario, donde la autora muestra de manera abierta y sin tapujos, la realidad de la isla a veces injustamente olvidada o ignorada.
Blanca Berjano
Tres líneas principales marcan el orden del libro: la explotación de los Mzungú (colonos y, por extensión en el tiempo, turistas de piel blanca), la explotación de la mujer, los migrantes que fallecen en el mar intentado llegar a tierra.
la rabia ruge
es ella la que me colorea las mejillas y
me refuerza
hoy soy capaz de portar sobre mis hombros una cohorte
de señores cejijuntos
este es mi grito de guerra por mis hermanas muertas
Se trata de un poemario duro, crudo, directo, donde se exponen todas aquellas cosas que hieren la isla, su vida y su gente. Si bien Mayotte podría ser considerada un paraíso, de puertas hacia afuera, con sus aguas turquesas, su arena clara, su verde intenso… Blanca nos muestra aquello que queda oculto tras la barrera:
Escrito con absoluta libertad de métrica y técnica poética, mezclando juegos visuales, versos largos, versos partidos, versos breves, estrofas rotas… la densidad de los poemas no dan tregua y nos hacen ir de la explotación por parte de los Mzungú, al uso y abuso de la mujer, pasando por la muerte de personas que intentan (sobre)vivir; lo que convierte el libro en un poemario feminista, justo y guerrero.
ponme la mano aquí, Macorina, pareces una mujer
pero hablas como un hombre, Lololololola,
y no puedo comprenderlo
y he pagado por una malgache
un poco más bilateral o inocua?
indeleble o marchita?
Todo el poemario es como un grito agudo y rabioso que sale de las entrañas, un rugido de denuncia y de queja, un grito que expone y muestra una realidad muy lejana de lo que podría ser ese Paraíso y, sin embargo, una realidad bien poco conocida.
En este sentido, La barrera más bonita del mundo, se convierte en un libro que debería leerse y releerse con las manos abiertas y el corazón abierto: la verdad no es lo comercial, la verdad se esconde tras cada uno de los versos de Blanca, que nos obligan a abrir los ojos, que os golpean directos en la conciencia.
Ruge, también, desde el feminismo hasta la libertad, de la muerte a su lucha. Un poemario que denuncia, que da un puñetazo sobre la mesa, abriendo en canal la situación real de la isla, lo que se vive, lo que se siente, lo que se ve.
me pregunto qué sentiste, turista de flores grises, al conocer el destino de otra
migrante ahogada en el paraíso.
quizá, por un instante, dejaste de lado las gambas flambeadas en aceite de coco y
cebolla caramelizada, y aprehensiva, le hablaste al horizonte:
por qué han venido otra vez a morir a estas aguas,
a teñir de rojo la barrera más bonita del mundo,
a empañarme las gafas
mientras buceas, ya no puedes ver más que muertos en el fondo de este mar
La crudeza de estos versos es tremendamente dolorosa y, a su vez, es un reflejo de lo que ocurre.
Las dos realidades se dan cita y se contrastan, especialmente en la tercera parte del poemario:
¿por qué vinieron a morir a estas cosas,
a enrojecer con su sangre la arena más beige del mundo?
Es un libro cruel, porque la realidad de la isla es cruel, es un libro transparente que muestra el agua turquesa manchada de sangre, la inocencia de las muchachas truncadas, el hambre de los niños, la pena.
La barrera más bonita del mundo es un libro que recomendaría abiertamente. No en vano resultó galardonado con el I Premio de Poesía Joven de la Fundación Caja Navarra. Deja en los labios un sabor a sal y una pequeña lágrima de conciencia en la mirada y, quizás, habría que darle las gracias a Blanca por mostrar y/o descubrir algo de lo que muchos no somos y/o no queremos ser consientes. Para un total entendimiento del poemario, al final, se nos ofrece un pequeño glosario de palabras en Shimaore, que se habla en la mayoría de la isla de Mayotte.
Blanca Berjano es filóloga clásica, con master en Enseñanza del Español como lengua extranjera en la Universidad de Sevilla. Es autora del poemario Ratas en el alféizar (Ménades, 2019). Ha colaborado como editora y coautora en la antología Relatos nada sexis (Ménades, 2020) y realiza artículos para diversas revistas culturares.
Consuelo Iturraspe nació en 1987 en Santa Fe (Argentina). Licenciada en “Dramaturgia” en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático de la Ciudad de Buenos Aires (EMAD). Se formó también con Romina Paula, Mauricio Kartun y Jorge Boccanera. Es dramaturga, directora y poeta. Obtuvo la Beca Bicentenario a la Creación 2016 del Fondo Nacional de las Artes por su proyecto de escritura dramática colectiva “Un tiro cada uno”, obra escrita junto a sus compañeras del grupo de escritura feminista: CABEZA.
La muerte de su padre, entendida como una huida, es el impulso que lleva a Consuelo Iturraspe a escribir Acaricio perros.
Houston, Texas
Mi padre se muere
en la ciudad de los documentales
sobre niños introvertidos
que antes de ir a la escuela
compran armas y hacen agujeros
en los uniformes de los demás.
Todos se esconden
debajo de sus mesas.
Yo,
en el huracán.
Es su primer libro de poemas en el que Iturraspe nos presenta una reflexión sobre los modos de escribir y de celebrar la amistad, así como descubre, según sus propias palabras, tomadas de la excelente entrevista publicada en la revista argentina El Litoral: los dos grandes poderes de la enunciación: volver algo real y dejarlo partir.Luego están los poemas que manifiestan todo lo otro, aquello que rodea a la muerte y que la mayoría de las veces tiene que ver con la ternura, con lo no dicho, con las marcas personales de la mirada en lo extraordinario y lo intrascendente de la supervivencia.
Este poemario fue publicado en Argentina por la editorial Locos Poesía el año 2020 y en España por la editorial Liliputienses en el año 2021.
Hospital
¿Cuánto tiempo hay que pisar un suelo para que se convierta en un hogar?
Es interesante destacar la profundidad de las preguntas que se hace la autora a lo largo de este poemario que nos muestran la enorme sensación de pérdida que produce la muerte. El dolor, la tristeza y el recuerdo se hacen presentes en todos los poemas de este libro en el que vivimos, como si fuera nuestro, su propio vacío y desconsuelo. Acaricio perros es un poemario corto pero muy lleno de sentimiento que se lee, en ciertos momentos, con un nudo en la garganta.
Mi madre nos asustaba con su muerte
decía que moriría en un avión
que el motor dejaría de funcionar
y caería al mar.
Nos suplicaba
que no perdiéramos el tiempo buscando sus restos
que seguramente nos darían pedazos de cuerpo
equivocados
y lloraríamos la muerte de otra madre.
Después nos pedía
que le hiciéramos juicio a la empresa
por la incompetencia.
Crecí convencida:
detrás de toda muerte
se esconde siempre un responsable.
En el blog Dos Gardenias, Eduardo Aliverti pone voz a la poesía seleccionada de Acaricio perros.
Iniciamos nueva temporada reseñando una pequeña gran joya poética que merece especial atención. Se trata de Revivir, un poemario del poeta, novelista e investigador literario Kjell Espmark, nacido en Strömsund (Suecia). Autor de una importante obra ensayística en la que destacan sus trabajos sobre poesía moderna. Desde que empezó a escribir poesía, 1956, ha publicado diecisiete poemarios en los que pasea su mirada crítica por Suecia y la historia de Europa. Es miembro de la Academia Sueca desde 1981 y fue presidente de su comité Nobel.
Francisco J. Uriz
La edición y la traducción de este volumen la ha realizado Francisco J. Uriz (Zaragoza, 1932) poeta, dramaturgo y traductor galardonado en dos ocasiones con el Premio Nacional de Traducción (en 1996 por Poesía nórdica, en el 2012 por el conjunto de su obra). En 1975 la Academia Sueca le otorgó el Premio de Traducción y en 2008 el Premio por la Difusión de la Literatura Sueca en el Extranjero. En 2008 el Gobierno Español le concedió la Encomienda de la Orden del Mérito Civil. Fundador de la Casa del Traductor de Tarazona.
La calidad y cuidado de la edición por parte de Libros del Innombrable ya son un adelanto de la joya que tenemos entre manos. Esta pequeña gran editorial, a la que le dedicamosun artículo el pasado mes de mayo, no solo ha publicado Revivir de Espmark, anteriormente publicó varios de sus libros que el que suscribe va a adquirir sin demora.
En sus poemas, el autor resucita a personajes que toman cuerpo, o en este caso voz, a través de los versos: desde el lejano héroe Gilgamesh hasta la periodista Marie Colvin, muerta en Siria en 2012. Kjell Espmark homenajea a cada uno de ellos y ellas reviviéndolos. Veinte voces muertas que, tal como ha dicho el periodista Miguel A. Ordovás, «se enfrentan desde el otro lado a su propio destino, la mayoría de las veces más sufrido que gozado, para evocar una serie de semblanzas morales en las que a un tono de abatimiento se suele sobreponer una grandeza de ánimo y espíritu».
Somos conscientes de que con la traducción del sueco al castellano perdemos una parte importante del sentimiento de los poemas, pero aún así, las traducciones consiguen que los versos se conviertan en algo más que palabras, son mensajes y sensaciones que llegan al lector.
Para facilitar la comprensión de cada uno de los personajes, en la parte final del poemario, nos encontramos los comentarios del autor y del traductor, donde se aclara quiénes son los protagonistas de los poemas.
Os recomiendo encarecidamente que le deis una oportunidad a este poeta venido del norte y compréis su libro. No os arrepentiréis.
Hay una resurrección
incluso del más profundo olvido.
Miles de años
estuve enterrado en arena e indiferencia
hasta que me sacaron a la luz,
me quitaron la arena de los ojos
y trataron de ponerme de pie.
Me proporcionaron un pasado con ayuda de unos signos
que habían estado largo tiempo en desuso
y recuperé el nombre de Gilgamesh.
Mientras acabo de redactar esta reseña me entero que dentro de pocas semanas, Libros del Innombrable va a dar a luz una antología poética titulada Algunos de los nuestros (nórdicos), que seguro que será una delicia.
Federico Mehrbald (Buenos Aires, 1983). Reside en Puerto Madryn. Sus libros: “Vacío estupor” (Vela al viento), “Los acorazados ríos de la muerte” (Milena Caserola), “Última oferta de la eternidad” (Buenos Aires Poetry), “Cover” (Espacio Hudson) junto a Jinete 4, participó en las antologías “Breve tratado Viento Sur” y “Rumiar Volumen I”.
El poeta argentino Federico Mehrbald publicó su última obra, Périphérie / Periferia, con la Pequeña Librería Doméstica el año 2020 en Puerto Madryn, Argentina. Su cuarto poemario atraviesa el desierto en castellano y francés, gracias a la colaboración y traducción de Laura Gunst y Elina Cohen. El libro posee tapa de cartón reciclado y fue confeccionado artesanalmente. Se distribuyó principalmente en la Patagonia, llegando a distintas provincias como Chubut, Santa Cruz y Río Negro.
Nos pareció interesante publicar una reseña de esta pequeña obra de artesanía y, ante la dificultad de poder tener un ejemplar, le pedimos al mismo autor que nos hiciera una breve reseña de su obra. Aquí os la presentamos:
En Periferia el autor abandona cualquier centro, legitimación o corriente que lo acerque a alguna costa amable del campo literario argentino. Desde ahí cuenta, como un “voyeur lúcido que prescinde de todo ornamento innecesario valiéndose de la potencia de lo mínimo” describe el poeta Sebastián González desde su prólogo.
Mehrbald está solo y a los gritos, de ahí sale su poesía. ¿Qué tal el libro? Periferia – Périphérie es una patada ninja, como esas de las películas, directa al pecho. O mejor, como dice en su epílogo Jorge Curinao, “hace que la lluvia nunca nos termine de borrar”.
Hace unas semanas, desde estas mismas páginas, en la reseña del poemario The silent letter / La hacpedía a las diosas la posibilidad de compartir con vosotros y vosotras la poesía del poeta catalán Jaume Subirana en castellano. Pues bien, mi petición ha sido concedida y la editorial Árdora ha publicado una antología bilingüe catalano-castellano de poemas elegidos entre sus siete poemarios: Rama de agua.
Jaume Subirana (Barcelona, 1963) es escritor y traductor, y profesor universitario. Ha publicado siete libros de poemas. Con Final de festa obtuvo el premio Carles Riba en 1988 y con Una pedra sura el Gabriel Ferrater en 2011. Ha publicado también ensayo y tres volúmenes de dietario (el último, Cafarnaüm, también premiado). Además, ha preparado diversas antologías temáticas de poesía y ha traducido al catalán a Billy Collins, Seamus Heaney (con Pauline Ernest), Ted Kooser (con Miquel Àngel Llauger), Berta Piñán, Gary Snyder (con José Luis Regojo) y la poesía infantil de Robert Louis Stevenson. Fue director de la Institució de les Lletres Catalanes y hoy es vicepresidente del PEN Català.
La editorial nos explica del poemario que la poesía está hecha de asombro y de emoción. El asombro a veces conduce a la emoción; la atención, a la necesidad de expresarse de la forma más precisa posible. La poesía de Jaume Subirana apenas utiliza metáforas, porque nada necesita parecer otra cosa para resultar memorable. En este sentido, entronca con cierta poesía anglosajona que cultiva la objetividad, así como guarda un destello de la serenidad del haiku. Hay sin embargo una muy personal indagación en la propia biografía, porque, tal vez: “escribimos para recordar / lo que aún no sabíamos…”
Un acierto de esta edición bilingüe es la de permitir a aquellas personas que desconozcan la lengua catalana, descubrir la sonoridad y musicalidad suave del original. No extraña que la editorial obtuviera el Premio Nacional a la mejor labor editorial-cultural del año 2020.
Los poemas de esta antología, seleccionados por el propio Subirana y ordenados alfabéticamente, tienen un nexo común: la naturaleza. Es innegable la influencia del poeta norteamericano Gary Snyder en algunos de sus poemas. El poeta observa la naturaleza que le rodea emocionado y consigue captar su esencia a través de los sentidos y nos la trasmite con palabras: la pesca, las aproximaciones a los haiku, el silencio, la cotidianidad, …
Remanso
La noche se sumerge.
Respiran las estrellas
en el agua.
Según la escritora catalana Núria Perpinyà, en la poética que figura al final del libro, el escritor nos brinda la siguiente imagen: para que no se rompa una tostada al untarla, es conveniente poner otra debajo. Se crea sumando y, a la vez, restando lo que sobra para que aflore solo lo esencial. Bajo un poeta hay cientos de leídos y, bajo unos versos de Subirana tan bien escogidos, mucho sentido.
No podemos acabar esta reseña sin antes recomendar la lectura de la poesía de Subirana y del blog del autor: Flux Lecturas, todas ellas, para disfrutar de forma lenta y meditada.
A primera vista, el arte y, por ende, el proceso creativo, parece el absoluto protagonista de este nuevo libro de David González Lago, sin embargo, a medida que vamos adentrándonos en los textos que lo configuran, nos encontramos un trasfondo inmenso: desde un paseo por la historia del arte, un museo de pintores, la creación artística, el exterior y el interior del artista/autor que narra la historia, la soledad del artista, la incomprensión, la introspección, la visión general del mundo del arte, incluso a veces, su poca o nula comprensión, desde la explosión de la creación hasta la exposición.
El libro nos viene dividido en cinco partes que exponen escenas que el lector contempla a través de los textos o monólogos del artista autor; escenas que configuran el proceso creativo, con una alta dosis de reflexión interior, un punto crítico, la intensidad del arte frente al terror del artista. De hecho, el libro en sí es una muestra de ese proceso creativo, visceral, intenso, y da la sensación de que, al terminarlo, es palpable el agotamiento y el instante pequeño de agotamiento y, aunque suene paradójico, de vacío y plenitud, que el autor percibe después de haber plasmado todo lo que lleva dentro.
I
La primera parte toma como entorno el proceso creativo; un proceso visceral que supone un esfuerzo casi titánico por parte del artista/autor (técnica mixta: acrílico y sudor, óleo y sudor, desazón y sudor). A menudo, una batalla contra uno mismo.
Por un lado, nos llega la percepción de que el arte es intenso y libre, no debe tener barreras, no debe frenarse, igual que la pasión es intensa, debería ser libre o no tener barreras. Pues el arte es, antes que nada, pasión. Quizás en cierto modo, en esta idea radica una parte de la batalla contra uno mismo que supone hacer arte, uno no tiene el control absoluto de su creación, de la realidad, de lo que le rodea. Y es muy posible que en esta batalla, el artista/autor siempre salga herido: trabajar a pecho descubierto implica dar todo lo que uno tiene, su máxima esencia, sin artificios ni decoraciones innecesarias: de la naturaleza del ser, a la máxima pureza.
Unas veces me entrego con delirio y otras muestro la frialdad de un apático reptil, pero siempre al terminar me siento vivo y renacido. Digamos que es motivo suficiente para seguir amando el arte, aunque me mate.
Llama la atención la referencia al tiempo de Planck: lo vital, que dura menos que un tiempo de Planck; la importancia del instante pequeño en que la inspiración, que es lo vital en el arte, brilla y nos deslumbra. Ahí es donde se produce el milagro, y uno ha de ser capaz de detectar ese mínimo instante en que todo florece, y captarlo, y hacerlo suyo para después plasmarlo.
De esta primera parte, me gusta la idea de la batalla interior que supone enfrentarse al arte, que a veces uno puede llegar a ser esclavo de una pasión y, aunque hiera, es imposible huir de ella. Extraigo esta idea de la fuerza del artista/autor, el ser capaz de enfrentarse a un lienzo/página en blanco, sabiendo que probablemente, ese proceso va a doler.
El artista/autor, su proceso de creación con su interior reflexivo, junto con el propio arte, aparecen como protagonistas de esta primera parte; la realidad se filtra por sus ojos y sale de sus manos, dando como resultado el artefacto que debe mover y conmover al espectador/lector.
II
En esta segunda parte, nos encontramos con diferentes ‘fases’ que configuran el arte y el proceso creativo: el trabajo, la crisis creativa… el proceso de creación.
El autor relaciona el proceso creativo con la propia vida, como si en él crear arte fuera algo inherente a su vida, yo nací artista, y no puede librarse:
Mano en la que siempre veré, aun lavándola a conciencia, ese mapa emborronado y colorido inherente al proceso de vivir.
Así como los colores y los lienzos toman protagonismo en esta segunda parte, cabe destacar también la inspiración, que aparece como una explosión, que llega y es imposible salir bien librado de ella. Relacionado con el pequeño instante que aparece en la primera parte (lo vital, que dura menos que un tiempo de Planck): el pequeño instante en que el artista/autor tiene la oportunidad de agarrar los restos de metralla que quedan suspendidos en el aire después de la explosión inspiradora.
Me gusta especialmente el asomo de críticas a las etiquetas: partiendo de la base que el arte es algo libre y abstracto, las etiquetas limitan y acotan la creación:
No producen alimento ni riqueza porque carecen de imaginación. Porque no tienen alma. Porque no odian a muerte cualquier tipo de etiqueta.
Del mismo modo, nos aparece la importancia de la pasión en el juego del arte, algo que ya se deja ver en la primera parte:
Quizá la posteridad no diga de mí que fui un genio, pero nadie pondrá en duda mi pasión.
El arte va más allá de lo que tenemos ante nuestros ojos: se ha de ser capaz de dejar caer la venda, abrir el alma y sentir por dentro aquello sublime que destila el arte.
Ilustración de la portada por Marlem Cantón.
III
Avanzamos en todo el proceso artístico y llegamos a la fase en que se dan las exposiciones, el éxito, el fracaso, las preguntas…
Si el arte va dentro del artista/autor, lo que hace es perfeccionarlo, pero cabe tener en cuenta que el arte es algo abstracto que va mucho más allá del lienzo y, como nos recuerda el autor con la cita de da Vinci, el arte está siempre inacabado. En Horizonte a perseguir se ve muy claro que el artista puede sentir que su arte es el camino hacia ese horizonte, para jamás alcanzarlo y, quizás, ahí está lo sublime del arte, siempre avanzando, jamás llegando a una conclusión y dándose por terminado.
Hay una vez más cierta crítica hacia el mundo del arte como negocio: pintar los sueños de otro resta libertad a la creación, y al arte ha de ser libre. Las subastas tienen también su dosis de crítica, puesto que en estos eventos se pone una medida al arte, y el arte es invalorable; el arte es algo subjetivo cuyo valor es imposible de medir. No es viable medir la inspiración, las cosas abstractas. El arte debe estar por encima de todo eso.
IV
En esta parte, casi final del libro, llega el turno de las Ferias de Arte: el mercadeo del arte, de los artistas y de las obras como meros productos.
Es muy interesante el punto irónico que David pone en algunos textos de esta cuarta parte, los monólogos interiores del comprador de una galería, del soñador… que enlaza con la idea del valor que se le da al arte: justamente los que adquieren ese arte en cierto modo son los que menos capaces son de darle al arte la verdadera importancia y el verdadero valor (intangible) que tiene).
V
Un futuro epitafio: la búsqueda a través del arte no tiene final, pero por el camino se pueden llegar a encontrar algunas cosas…
Terminado el libro, una se da cuenta del paralelismo de las artes plásticas con la literatura:
El artista siempre crea usando sus órganos vitales.
En estas distintas disciplinas, el artista/autor toma la forma, como David nos indica al principio del poemario, de una alambique mediante el cual la realidad se transforma, pasando por sus ojos y su filtro, y deja la visión interior de aquello exterior reflejado en las obras.
Es un libro tremendamente interesante de leer, donde análisis, crítica, exposición, trabajo y pasión se ven plasmados, conjurando en un mismo proceso creativo la pintura, las artes plásticas, y la literatura, puesto que el proceso de hacer arte es el mismo.
Artefactum es el quinto libro de David González Lago, y su lectura es altamente recomendable para cualquier persona, y casi obligatoria para cualquier artista.
El nou poemari de Carles Moya, una plaquette anomenada Riberenques, ja des del títol ens situa de manera magnífica en la seva zona: Riberenca és un Cant d’Estil valencià sense mètrica. Alhora, la Riberenca ens situa a la zona de la Ribera del Xúquer.
Així doncs, Riberenques bé podria ser un recull de poemes escrits en prosa, vestits de cants nascuts en els paisatges de la Ribera del Xúquer, però en el cos trobem vivències personals de l’autor, descobriments, desitjos, anhels, amor.
Elements quotidians es donen cita en aquests poemes per a crear una atmosfera de vida i records. La descoberta de la vida se’ns dibuixa amb pinzellades nostàlgiques. Cada text una petita imatge descrita a través de diferents elements, records i sensacions vitals que, poc a poc, han anat configurant una memòria nítida i nostàlgica.
En certa manera, aquestes escenes o imatges han marcat les emociones i la personalitat de l’autor en la mesura que són les experiències més primerenques, en molts aspectes, que acostumem a marcar la manera de sentir i veure la vida.
No falten elements tant habituals com l’amor o l’enyorança, el buit, la pèrdua… que apareixen de manera magistral a través de petites instantànies:
Els xiquets no hi són, el xativí subtil. Engegàrem la ràdio, pujàrem la veu. El rati dels teus besos, els estampats a mida. Esmicolàvem la nit, una tendra matança, gesmil i candor. Cada teula, cada xiuxiueig. La vedriola a punt, les sabates netes. El bollit que no faltava, els afalacs edulcorats. El carrer Sant Roc, el carrer de les Portelles. Tenia fam la nit, s’engolia cada singlot, cada esclat d’auteritat. Les llambordes, aquella pissarra vella.
L’autor recorda lentament, imatge rere imatge, poema rere poema, la descoberta que la vida, les experiències, els sentiments inicials, juntament amb la innocència i la puresa de qui comença a obrir els braços a la vida, amb ànsia, amb ganes. Aquesta seria potser la part més intensa del poemari:
T’acostares a mi, la fusta ardent, les ditades. Se’t veia el melic, se’t veien el melic, se’t veien les cuixes. Aquell home que no cabia en mi, la intermitència del teu tacte. La joia que floria a la boca, els botons perduts, l’embriagues. Com ho guadírem, com fruïm tot allò que deixem enrere.
M’agrada, però, el vel de nostàlgia amable que acompanya els poemes, aquell somriure trist que es dibuixa, pel gaudi de tot el viscut, i la pena d’haver-ho deixat enrere.
Alguns dels poemes, seguint l’estil de tots els textos, engloben una enumeració d’elements, sensacions o coses que dibuixen una època, un instant, un moment, acaben amb una reflexió intensa que aporta el toc de nostàlgia trista que fa que el lector se senti identificat. Si bé els elements citats en el poema són externs al lector, la reflexió final és comú a la majoria de les persones. Això fa que el text commogui realment l’ànim del lector:
Tot allò que vàrem estimar, tot allò que fou nostre.
Tot allò que retrobàrem, allò que pertangué.
No hi ha hores que no us trobe a faltar, que no gronxen el vostre nom, que no us anomene.
Uns records i un passat que s’enyora, deixant espai als somnis del que va ser, del que podria ser, del que és.
En definitiva, és Riberenques és un llibre nostàlgic, un passeig per una memòria mostrada a través d’imatges, escenes i elements que omplen els ulls de records i nostàlgies.
Carles Moya, professor, poeta i traductor, ja és autor d’un poemari, Bacs de vidre. En podeu trobar la ressenya aquí: Bacs de Vidre.