Martín Vázquez Grillé (Buenos Aires,1976) es docente y traductor. Ha publicado Pequeños Botes Cruzando lo Negro del Río (Viajero Insomne Editora) y Este año que se desvanece (Llantén). Ha traducido a Matthew Dickman, Mark Strand y Charles Simic, entre otros. Sus poemas y traducciones han aparecido en diversas antologías.
En Domino Dancing, se funden la poesía y la música pop de los 80 y 90 para hacer un homenaje poético a figuras imprescindibles de la música de aquel momento. Poemas que son un tributo a la memoria de David Gahan, Neil Tennant, Ian Curtis, David Sylvian, Elizabeth Fraser, Bernard Summer, Gwen Stefany, Tracey Thorn y Boy George.
Diego L. García (Berazategui, Buenos Aires, 1983) es Profesor en Letras por la UNLP. Escribe crítica y poesía. Entre sus libros figuran Fin del enigma (Ediber, Argentina, 2011), Esa trampa de ver (Añosluz, Argentina, 2016), Una voz hervida (Jámpster ebooks, Chile, 2017), Una cuestión de diseño (Barnacle, Argentina, 2018), (Fotografías) (Zindo & Gafuri, Argentina, 2018) y Las calles nevadas (Barnacle, Argentina, 2020). Forma parte de la antología de poesía latinoamericana País imaginario: escrituras y transtextos 1980-1992 (Ay del Seis, Madrid, 2018). Colabora en diversas revistas literarias con reseñas, traducciones y artículos críticos.
(Fotografías) es el cuarto libro del poeta Diego L. García. En él, el poeta reflexiona sobre el encuentro entre imagen y lectura. Es curioso ver cómo un mismo mensaje puede codificarse de diferentes formas dependiendo del lugar en el que te encuentres.
Fotografía de un café leamos los (puntos suspensivos) como lo que completa la fotografía de un café y sus circunstancias. en el agua ondularon palabras y más. no habría forma más perfecta de seguir ese curso que nadie ha limpiado ni limpiará. la cercanía es impensada para aquello que acontece sin memoria de un trayecto. de todos modos basta con el relámpago de saberse en un lugar seguro. un refugio que el cuerpo reconoce más allá de toda referencialidad. las ventanillas del día hicieron un salto imposible. el punto de descenso nos podría causar gracia dentro de unos años. ahora no es otra cosa: la luz sobre el café contornea universos cerrados para el mundo
(Fotografía #6) Una taza dentro de una película ya estamos del otro lado de las primeras imágenes. lo que se esperaba no era sino un plano enfocado con la delicadeza de un arte más o menos conocido. nada de esto. hace unos días vi una película en la cual la chica dejaba al descubierto ciertos espacios fuera del juego trillado de actuar según una educación sentimental glamorosa. ella anteponía a todo discurso algo que no consentía lo esperable. y entonces todo era corrido hacia un estado demasiado valioso: encontrarse en esos pormenores en los que nada hay que cumplir más que lo natural de pasar por lo humano sin exponerlo al óxido que dejan las ficciones cada vez que sacamos un crédito en ellas. ya estamos lejos. la taza nada especial y sus personajes no nos deben explicaciones. posiblemente el tiempo les dé la razón
En definitiva, (Fotografías) de Diego L. García es un poemario que te lo puedes tomar como un álbum de fotos donde la poética te permite ver aquello que no está en el visor. Una reflexión sobre la realidad desde el vacío, como una foto en la que el valor le viene dado por lo que no aparece.
Verónica Yattah nació en 1987 en Buenos Aires, donde reside actualmente. Ha publicado Ella salta la espuma de las olas (2009), Allá es mañana (2013) Los perros también se van (2014) y Piedra grande sin labrar (primera edición en 2018 por Zindo & Gafuri). Es licenciada y profesora en Letras (UBA). Es tallerista desde hace años en la Universidad Nacional de las Artes y en distintos espacios. Realiza entrevistas y escribe reseñas especializadas en poesía contemporánea argentina. Poemas suyos integran antologías en Centro América. Hizo varias colaboraciones para muestras de fotografía y artes plásticas. En 2020 participó en charlas y lecturas de Ecuador y Brasil.
Piedra grande sin labrar es un poemario en el que la palabra es un ritual: pienso en la piedra donde imprimieron las manos de las antiguas pinturas rupestres, no para ganarle al tiempo sino para entrar en él. Para eso, su estilo es suave, preciso y sugerente: Los poemas se parecen más a una puerta entornada y quiero seguir mirando eso que apenas muestran.
Cada poema de Verónica Yattah es como una piedra que se encuentra a sí misma y confirma lo que los lectores ya sabemos, que estamos en su propio río.
Elisa Díaz Castelo (Ciudad de México, 1986) ha ganado el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020 por El reino de lo no lineal, el Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2017 por Principia y el Premio Bellas Artes de Traducción Literaria 2019 por Cielo nocturno con heridas de fuego, de Ocean Vuong. Ha estudiado una maestría en Creative Writing en la Universidad de Nueva York y ha sido becaria del FONCA (Jóvenes Creadores), de la Fundación Para las Letras Mexicanas y de la Fulbright.
Principia es un poemario dividido en los apartados “Sobre el sistema del mundo” y “Sobre el movimiento de los cuerpos”. Elisa Díaz Castelo utiliza los lenguajes de la biología y de la física para construir un poemario íntimo y sensual, puesto que apela a lo sensitivo en el cuerpo y en la memoria. La terminología científica es la adecuada y se mezcla perfectamente con el lenguaje poético. Términos y referencias de diversas disciplinas, como la astrofísica, la biología y la medicina, se unen y abrazan en sus poemas.
Ahora, tocada por el diámetro del cañón imagino mi cuerpo encendido como una alberca en la noche. Sólo entonces, con la luz adentro, toma forma el agua, se sostiene a sí misma, es algo más que vidrio disuelto. Quizá solamente visto, desgranado en vericuetos y órganos, el cuerpo existe plenamente…
Radiografías
Exquisito poemario que encuentra lo sublime en la oscuridad. Poemas oscuros, cósmicos y deliciosos. que fluyen, aunque a ratos se entrecortan.
El universo es una alberca vacía, forma en descanso, cuatro esquinas falsamente azules que no contienen nada. En resumen, un despropósito, eso, y un querer estar ahí, pero en otro sitio, adentro, pero bajo otras reglas…
Alberca vacía
Vamos a finalizar con el poema “Acta de defunción”. En él, un documento burocrático se transforma en una exploración interior entre el yo poético y la muerte, en este caso la de su abuela:
Marcamos tu muerte con su momento dado referimos los datos de fallecida y fallecimiento hora y minuto como se escriben las coordenadas de una tierra fantástica una isla a la deriva
Elisa Díaz Castelo nos susurra al oído que ‘cada minuto ha sucedido sin sucederse’, como la lectura de este poemario que se lee sin haber sido leído. ‘El espacio es tiempo que no pasó en ningún sitio’ y este es un libro que está sin ocupar, llena sin desbordare interroga sin cuestionar.
Principia es un viaje arriesgado en el que el lector se estrella contra las palabras y se encuentra frente a una verdad revelada que de pronto se transforma en otra cosa y te lleva a cuestionarlo todo. Un poemario que se aprovecha de la belleza de los conceptos científicos para enmarcarlos en versos que abrazan ciencia y poesía, como ya hicieran en una foto para la historia, Einstein y Chaplin.
En la búsqueda de la forma se me distrajo el cuerpo. Es eso, nada más, asimetría. La errata vertebral, el calibraje óseo, la rotación espinada. Es el hueso mal conjugado. Es una forma de decir que a los doce años ya se ha cansado el cuerpo. Es la puntería errada de mis huesos, la desviada flecha. No es lo que debiera, mi esqueleto quiso escapar un poco de sí mismo. Se le dice escoliosis a esa migración de vértebras, a estos goznes mal nacidos, hueso ambiguo. A esa espina dorsal bien enterrada. A los doce años se me desdijo el cuerpo. Porque árbol que crece torcido, nunca. Porque mis huesos desconocen el alivio de la línea, su perfección geométrica.
Me creció adentro una curva, onda, giro de retorcido nombre: escoliosis. Como si a la mitad del crecimiento dijera de pronto el cuerpo mejor no, olvídalo, quiero crecer para abajo, hacia la tierra. Como si en mi esqueleto me dudara la vida, asimétrica, desfasada de anclas o caderas, mascarón desviado, recalante.
Mi columna esboza una pregunta blanca que no sé responder. Y en esta parábola de hueso. De esta pendiente equivocada. De lo que creció chueco, de lado, para adentro. Se me desfasan el alma y los rincones. Mi cuerpo: perfectamente alineado desde entonces con el deseo de morir y de seguir viviendo. Si las vértebras, si la osamenta quiere, se desvive, rota por no dejar el suelo. Si se quiere volver o se retorna, retoño de la tierra rancia, deseo aberrante de dejar de nacer pronto, de pronto, con la malnacida duda esbozada bajo la piel, reptante. Paralelamente. No es eso, no es eso no eso no, no es ahí, donde ahí acaba, donde empieza el dolor empieza el cuerpo. Si se duele, si tiembla, al acostarse un dolor con sordina, un daltónico dolor vago. Si el agua tibia y la natación, si la faja como hueso externo, cuerpo volteado. Si los factores de riesgo y el desuso, si el deslave de huesos. Es minúsculo el grado de equivocación, cuyo ángulo. A los doce años se me desdijo el cuerpo, lo que era tronco quiso ser raíz. Es eso, el cuarto menguante, la palabra espina, la otra que se curva al fondo: escoliosis. Es el cuerpo que me ha dicho que no.
He leído y releído varias veces el poemario de Carol, y con cada lectura he tenido la misma sensación: entrar en un universo de drogas, música y algún que otro delirio, en el que me cuesta situarme; el mundo parece ser el propio mundo de la escritora, y no hay nada más allá, porque todo fuera es podredumbre y oscuridad.
El libro, según se nos indica en la contraportada, versa sobre un período de la vida de una mujer con sus adicciones y pensamientos propios. Unos meses en su vida con sus amores, sus ideas, sus enfermedades y sus peculiaridades, comunes. En cierto modo, eso puede ser cierto: quién no ha coqueteado con las drogas alguna vez, quién no ha sentido que no encaja en este mundo. Y quizás por eso, se busca el falso paraíso de las pastillas, la cocaína, las drogas en general, para vivir en otro mundo alejado de la realidad.
tapada con una toalla
escuchando a Mason
solo la cocaína me ayuda
estoy tan mal
he dormido tanto
la cabeza me va a estallar
no sé cómo he aguantado tanto
El libro, en cierto modo, recuerda el estilo de Bukowski o Houellebecq, como artistas a la hora de retratar el dolor o el sufrimiento de los más desesperados, de los perdedores, de los marginados, hablando abiertamente de y desde sus adicciones, rozando la provocación, con un lenguaje directo y a veces quizás hasta soez, rompiendo ciertos moldes de la poesía. Así, Carol intenta llegar a ese punto provocativo, sin caer en adornos de «belleza»; con crudeza y sin eufemismos, desnuda un interior maltratado y narcotizado, que hace sentir casi en la piel el desengaño por el mundo, la maldad y la fealdad de las personas y de la humanidad en general.
Carol G. Jagger
No sé de este miedo a la locura
si los veis cerca
si os asomáis un poco
veréis tremenda locura vestida de traje de ideas y de paganismo
todo falso
todo mierda
todo personas contra personas
lobos que no saben aullar
Fragmento poema 20
Más allá de ciertas palabras que pueden llegar a desconcertar, hay un trasfondo triste en todo el poemario. Un trasfondo de soledad extrema, de desesperación y de no saber hallar la salida adecuada. Así, todo ese vestido de drogas, música y festivales no parece más que una cortina de humo para esconder la verdadera vulnerabilidad de la autora, si inmensa tristeza y desesperanza. Como el que busca en la una raya de cocaína, la sonrisa que no es capaz de dar por sí misma.
El desengaño me parece el denominador común en todos los poemas, un desengaño que se convierte en una herida perenne que nunca encuentra su cura. De ahí que la música y las adicciones se transformen en una tirita, un parche, para tapar ese dolor. Pero no nos engañemos: el dolor seguirá ahí cuando la noche termine, cuando el concierto se acabe. Es tal el descontento y la frustración, que ni en el amor puede ya creer.
A mí con las palabras me basta
con las frases de aquellos que no quieren decir
pero lo dicen
y bajo el siguiente escalón
y es más jodido
Llegará el punto que te enamores
y te mueras
Ciertamente, detrás de estos poemas que de entrada pueden parecer fríos, duros, soeces o vulgares, hay sentimiento, y eso es valorable. Se ve tras los versos un pequeño corazón quebrado que cree necesitar ayuda química para poder resistir la vida. Sólo con el uso de drogas y música parece estar bien, pero se sigue sintiendo el sufrimiento, si cabe aún más intenso, a pesar de recurrir a ayudas externas para poder seguir dando latidos.
En esa espiral de conciertos, enfermedades y adicción, hay algunos poemas que dejan entrever cierta sensatez, abatimiento y fragilidad.
en mi pelo cano no veo madurez
sólo años
no veo aliento ya de ninguna clase
me deprimo cada vez con menos fuerza
y nunca lloro
yo soy el cartón que hace la casa
soy aquel momento que tu salud se quebró
y no le puedes pedir a alguien como yo
que se cuide
es incapaz
en eso sé
que estoy enferma
Basándome en mis lecturas del poemario, me quedaría con la idea que hay madera para hacer un buen libro de poesía; pero a este poemario le falta cierto recorrido. Y es que a pesar de algunos poemas que parecen aportar más bien poco, hay otros que destacan por su profundidad, por su sentimiento puro; e incluso me atrevería a decir que es en esos poemas donde encontramos a la verdadera Carol, sin artificios, sin substancias que adulteran su visión de sus propios sentimientos.
Él ha sido la frontera entre tu [sic] y yo
y rezaré por todo el mundo
menos por ti
se acabó
y no es porque tu pelo ya este [sic] trenzado de blanco
y tos ojos discutan con el papel
es porque ya no te quiero
y tuvieron que pasar cientos y cientas
miles de días a solas
y el hundimiento
porque lo siento
En definitiva, el que se adentre en Jagger encontrará una serie de poemas envueltos en una neblina de drogas, descontrol, delirios y música que quizás pueden dejar un poco fríos, despertar cierto rechazo por el lenguaje tan crudo y directo que se usa, puede que porque no estamos del todo acostumbrados. Si bien algunos versos pueden llegar a emocionar, el sabor general que me queda en los labios después de leerlo y profundizar en él, es el de una soledad extrema, un desengaño cruel, y ganas de sobrevivir, pero sin saber muy bien cómo, cosa que puede llevar a la resignación, a aceptar las cosas como son y tomar el camino fácil de la evasión artificial para no ser consciente de los males reales del mundo y de la humanidad.
Hay que tener ganas de superar la indiferencia inicial que el poemario puede despertar, para llegar a ver que, escondidas entre esas líneas a priori carentes de sentido y que poco tienen que aportar, algo más que poemas depresivos e intoxicados; emociones que también puede doler y eso, en un poemario al que parece faltarle cierta madurez y camino, es de agradecer.
Jagguer se publicó en el año 2017, en versión Kindle. Multiversos se ha hecho cargo se la edición del poemario en papel, este mismo año 2020. Carol G. Jagger (Valencia, 1982) ha publicado recientemente su segundo poemario Catarsis.
El canto de la mujer iraquí es un género poético que pertenece a la canción folklórica, de autor anónimo, y siempre ligado a la mujer iraquí. Es un canto melodramático, emocionante, está más cerca de un canto triste y melancólico. Los temas que destacan son los cantos de amor y el sufrimiento por el abandono y la dura vida social.
La poesía popular es un hecho real e influyente en la sociedad iraquí, igual o más que las letras clásicas, dependiendo de la situación y del nivel cultural de la sociedad. Es la mejor portavoz de la gente y la lengua de expresión a todos los niveles. La poesía de la mujer es una parte importante en este campo, y su estudio es clave para entender muchos aspectos de la vida de la sociedad iraquí tanto de ayer como de hoy.
Una larga tradición, ya con más de siglo y medio, nos hace identificar cultura popular con eso que los sabios llaman folklore, lo que supone que sus documentos y monumentos se transmitan por vía oral. Son de autores anónimos e implícitamente iletrados, que actúan cuando la inspiración los habita, por mera imitación de formas precedentes que, a lo sumo, varían con ligeras variantes; formas breves, se entiende, pues les falta la técnica, el hábito e incluso las ideas para desarrollar una obra larga y de gran aliento sostenido.
Por ese motivo, el estudio en El canto y la herida del canto popular de la mujer en todo Irak es una necesidad, ya que a pesar de su importancia, no encontramos estudios pormenorizados sobre este género poético que es el sello de la identidad de la mujer iraquí por excelencia. Son escasos los ensayos tanto en el mundo árabe como en Occidente que se han acercado a la poesía popular iraquí en general y a la de la mujer iraquí en particular. Prácticamente, apenas encontramos estudios en árabe o lenguas occidentales, por lo tanto se puede considerar que este libro es pionero en su campo.
También hay que recordar que toda poesía popular es un canto colectivo, en el sentido de que su texto, aunque se remite a un individuo, siempre está expuesto a sufrir cambios, rectificaciones y añadidos. Muchas de estas canciones populares son más bien melodramas, y en algunas resuena la dureza y la amargura de la vida, incluso sus miserias. Y sobre todo es profundamente emotiva, si bien tal característica se evidencia desde la simplicidad, libre de complejidades, con un estilo igualmente sencillo.
La poesía de la mujer iraquí anónima y no anónima jugó en la poesía popular iraquí un papel muy conmovedor y los ejemplos estudiados durante el largo análisis de este trabajo, acercan al lector más y más a la sociedad donde crecieron y dibujan escenas completas de emociones y testimonios vitales de la sociedad iraquí y su gente. En este aspecto nos encontramos con una tradición arraigada en la tradición popular iraquí. Muchos cantos escogidos y analizados en este ensayo lo demuestran.
Abdul Hadi Sadoun se ha centrado en el poema breve popularmente conocido con el Darmi. Las muestras estudiadas y escogidas, traducidas y analizadas para este trabajo son de máxima importancia. En primer lugar, por su novedoso alcance en el canto popular y en segundo lugar, por ser el punto de reflexión para entender a la mujer árabe, sus hábitos y sus formas de expresión en una sociedad estricta y un mundo versátil. Este ensayo, propone construir un primer paso, en el ámbito del arabismo español, hacia unos estudios en el tema de la literatura popular y la mujer árabe actual.
* Abdul Hadi Sadoun: El canto y la herida; aproximación a la poesía popular de la mujer iraquí
Editorial Verbum, 134 p., 2020.
10 cantos de la mujer iraquí (escogidos del libro 116-117p.)
En contra de mi voluntad
me trajo el alma a verte,
tú dale más y más golpes
ojalá se convenza de olvidarte.
Como una escalera es tu vida,
un peldaño siempre más alto que otro
¿Quien esté bajo el sol,
tendrá tiempo de estar en la sombra?
No creas que la muerte
es solo pisar fuerte,
¿Viste alguna vez a alguien muriendo
antes de que llegase su hora?
¿Qué más quieres de mí,
oh cuervo que graznas?
Nos dejaste solamente el recuerdo
ya que no podemos ver al amado.
¿Qué más quieres de mí
oh cuervo que graznas?
Ya que el funerario y el burro
se llevaron a mi amado.
Ojalá te quedases ciego, ay ojo mío
para que parases de parpadear,
deja que pase la tarde,
luego llora cuanto quieras.
Está defraudado con ellos
mi desesperado corazón,
acércame la tinta negra
para que tiña mi ropa.
Dime, ¿cómo estás? ¿Y nuestra casa?
¿Cómo están sus gentes?
Tristes todos, ¡oh amado!
Porque dejaste de visitarlos.
Me preguntaron quién es aquel.
Es mi amado, les dije,
qué señal lleva para distinguirle;
mis riñones y mi corazón tiemblan al verle.
Abdul Hadi Sadoun, (Bagdad – Irak, 1968). Escritor e hispanista. Doctor en filosofía y letras por la universidad Autónoma de Madrid. Es autor de una larga lista de libros, tanto en árabe como en castellano, entre sus últimas publicaciones en castellano destacan: Siempre Todavía (Zaragoza, 2010) Campos del extraño (Granada, 2011), Memorias de un perro iraquí (Barcelona, 2016) y Todos escriben sobre el amor menos tú (Madrid, 2018). Es traductor de más de 30 libros del español al árabe de destacados autores hispanos, entre ellos; Machado, Lorca, Borges, Alberti, Bécquer, Vila-Matas y Javier Marías. Es editor de las siguientes antologías de poesía iraquí en lengua español: La Maldición de Gilgamesh, Antología de poesía iraquí contemporánea (Tempestad, Barcelona, 2004). A las orillas del Tigris, Antología de poesía iraquí contemporánea (Caracas, 2005). Otros mesopotámicos raros, Antología de poesía iraquí contemporánea (Córdoba, 2009) y No son versos lo que escribo: Breve antología del canto popular de la mujer iraquí, (Zaragoza, 2018). Su trabajo poético ha sido reconocido de diversas maneras: II Beca Antonio Machado (Fundación Antonio Machado, Soria, España, 2009), Huésped distinguido de ciudad de Salamanca (2016), y IX Distinción Poetas de otros mundos (Fondo Poético Internacional, 2016).
El Camino de Angi, el nuevo libro de Abel Santos, publicado por Poémame Editorial, nos abre la puerta a un registro distinto; si bien Abel es conocido por ser el creador del llamado «Realismo Bastardo», en este poemario nos muestra ese lado del corazón más personal, su lado más romántico y emocional; pues El Camino de Angi recoge en sus 51 poemas, una de las historias de amor más poéticas y preciosas:
[…]
Te digo: -Mira el mar, amor,
es casi tan hermoso como tus ojos, casi,
porque lleva poco tiempo en esto,
y está empezando a reflejarse en el infinito.
Con la mirada me respondes:
-Si abres así tu corazón
es posible que la luz dure para siempre.
-Hasta el miedo es hermoso desde que estamos juntos
Con ese estilo tan característico de la poesía de Abel, tan cotidiano, siempre con las palabras justas, tan cercano, se abre antes nuestros ojos la historia de amor del poeta con Angi, su compañera, su amiga, su musa. A través de los poemas se van sucediendo episodios de su vida y, como si fueran puntos, los vamos uniendo página a página, de manera que el dibujo final es un camino recorrido de la mano. Y cerramos el libro sin que quede ningún punto suelto.
El libro está tejido con momentos de esa relación. Instantes sencillos y cotidianos que devienen en poemas ordenados cronológicamente; 51 poemas que nos cuentan esa bonita historia a través de la percepción propia del poeta, la de su emoción y su amor.
A Angi y a mí nos gusta
ver películas de dibujos,
la casa iluminada por la Navidad,
sentirnos emperadores
ante un plato de sopa caliente y una tortilla,
o porque me emocioné
cuando ella me escribió una carta
el día que celebramos nuestro amor.
-Nada tan tierno como la auténtica feurza.
El Camino de Angi
Siempre he pensado que la poesía de Abel, si es algo, es sincera y, a su vez, sencilla. Dos adjetivos que en parte lo definen también a él como persona. Y aquí la transparencia es, una vez más, absoluta, de manera que el lector siente esa sinceridad, ve que el poeta abre la puertas de su casa, de su intimidad, para mostrar al mundo que, de puertas para adentro, se puede ser inmensamente feliz si es el amor el que nos acompaña.
La vida del poeta, su trabajo, su día a día, sus rutinas… todo aquí gira alrededor del amor y la devoción del poeta por su compañera, también por cierto, prologuista del libro.
Así, el poemario se convierte en una especie de diario en verso en el que, a través de los poemas, vivimos la primera visita a los padres de ella, el primer malentendido de la pareja y la primera reconciliación, el primer piso juntos, la convivencia, el matrimonio… e incluso algún episodio difícil que hace todavía más fuerte la unión de ambos:
Desde esa mañana
somos dos poetas que van a quemar
la esperanza, todas las opciones,
hasta el último aliento.
-Este sueño que somos
No alejándose del todo de su línea poética habitual, Abel da cuenta en los poemas de cómo Angi también ha sido parte, y una parte básica, de su salvación:
Si no fuera por ti
que me salvas literalmente la vida
manteniéndome sobrio,
quizás pensaría que le vendí mi alma
al nombre abstracto equivocado.
[…]
Y la historia, mi vieja historia,
ya sólo es una mancha en el asiento
del tren del futuro.
-Yo de ti mi sangre para que mi sangre sobreviva
Abel Santos
Igualmente, pasajes que nos abren la puerta a pequeños momentos de ternura que, siendo tremendamente sencillos, se convierten en momentos cómplices, eses momentos que nos hacen pensar que son dos personas en su propio mundo, que su amor es tan fuerte, que no importa lo que ocurra fuera, porque puede con todo:
[…]
preparo unos bocadillos y algo de fruta
y lo cargo todo en mi vulgar mochila de diario
y espero a mi futura mujer
a que salga de trabajar en la librería
y comemos, sencillamente, tirados en la hierba,
bajo la promesa del verano.
-Te dirán que no te vayas los juglares
Un detalle que me ha gustado mucho del libro, y creo que dice mucho sobre los sentimientos del poeta, es el círculo que configura con sus poemas, que acaba cerrado; una pregunta al principio del libro que el propio poemario nos contesta al final, demostrando que el amor está ahí, que empezó dudoso, pero que se ha ido haciendo más y más fuerte, disipando cualquier asomo de duda: es a ti a quien quiero, a ti.
En uno de los primeros poemas del libro, Lo que hace el amor, donde es cierto modo se nos presentan a los ‘personajes’, nos cuenta lo siguiente:
Tú
la dulce poeta que dudaba si su piel
era mi libro favorito,
y veía inalcanzable
el momento que yo saborearía
el perfume curativo de sus dedos.
Yo
el pobre poeta que sólo llevaba enicma
la palabra esperanza, la palabra
que no encontraba
cuando creyó caer
en el raro vacío de tu desamor.
Al final del libro se nos confirma que cuando el amor llega, no hay manera de evitarlo, y cala tan hondo, que se convierte en todas las respuestas y da sentido a todo. El poema El principio de todo nos lo dice. Y no sólo eso, este último poema cierra un episodio de sus vidas y, a su vez, se convierte en el principio de todo, en el inicio de un nuevo camino juntos:
Porque desde que aprendí
en esta espiral sin más fuerza que la del crecimiento
a leer y a escribir y a amar de verdad las palabras
la soledad ya nunca puede ser
el vacío
o
la nada.
Sobre todo ahora, que tu piel
se confirma para siempre como mi libro favorito
al despertar el día de nuestro aniversario,
cuando te acercas a mí y yo sé que sonríes,
mientras levanto la mirada,
dejo de revisar mis papeles,
y nerviosa y feliz y dulce, por fin, me dices:
-Amor.
Estoy
embarazada.
Quiero terminar este pequeño artículo con unos versos que, para mí, son la conclusión del poemario; lo que Angi ha significado, y significa, para Abel, lo que su camino juntos ha sido y es para su corazón y para su vida.
Si esto fuera un camino peligroso -te digo-
tendría peligro, y me iría a beber
(pese a que nunca me ha gustado el fútbol),
pero esto es El Camino de Angi,
y aquí los sueños se cumplen, estoy en París,
contigo, soy feliz en el mundo,
todo puede ser.
-París es una fiesta
El Camino de Angi es un libro perfecto para darse cuenta que el amor de verdad existe, que no hace falta mucho más que unos ojos enfrente que te miren, te amen y te comprendan, para que la vida se convierta en un viaje a París sin fecha de regreso.
Horacio Warpola (México,1982) vive en Querétaro desde hace más de veinte años. Realizó el diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores de Querétaro, SOGEM; al terminar, viajó a Madrid, donde vivió cuatro años para estudiar un máster en Creación Literaria. Ganó el VII Concurso de cuento de Villaviciosa, en España. En 2011 publicó el libro de poesía Lago Corea. Ha colaborado en revistas de España y México, así como en múltiples webs de cultura y literatura, y ha coordinado un par de talleres de creación literaria. Es cofundador del proyecto Ciudad Q / Inventario Territorial y creador del colectivo «Laboratorio Muriciélago».
300 versos para la construcción de un protocyborg orgánico es, literalmente, una serie de 300 versos sobre el verso que repiensan las diversas versiones con las que conversa la poesía.
Este verso es intuitivo y sabe que hoy no te sientes bien
1. Este verso es el primero de una serie de versos que con una marcada atemporalidad irá cobrando sentido como unidad independiente.
2. Este verso no tiene nada que ver con la tradición y la autoridad, es una ilustración simbólica del universo.
3. Este verso es la unidad manifestada en la dualidad, y así sucesivamente.
4. Este verso es la verdadera doctrina mágica, un absoluto misterio.
5. Este verso es como una asamblea de rabinos eruditos que calcularan todo tipo de combinaciones de letras y números.
6. Este verso es una idea individual independiente, una cosa en sí misma, una substancia espiritual, moral e intelectual.
7. Este verso tuvo un alto grado francmasón.
8. Este verso se divide en dogma y ritual.
9. Este verso centra su interés en las religio-nes antiguas y en sus tradiciones iniciáticas y taumatúrgicas.
10. Este verso da continuas muestras de que conoce las atribuciones correctas y es evi-dente que intentó utilizarlas.
11. Este verso es el guardián de una tradición de verdad.
12. Este verso debe emplear sus poderes mágicos para contactar con los creadores del cosmos (este es, casualmente, un modo de proceder completamente normal y tradicional).
Lorena Huitrón (Xalapa, Veracruz, 1982) es una poeta, traductora y editora mexicana. Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas. Ha sido beneficiaria del Programa de Estímulos a la Creación Artística en el Estado de Veracruz en las categorías de poesía (2009-2010) y novela (2013-2014). En 2008, obtuvo el tercer lugar del V Premio al Estudiante Universitario en la categoría Jorge Cuesta de poesía y en ese mismo año ganó el primer lugar del Premio de Poesía del Colegio Mayor Isabel de España, en Madrid. En 2015, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Experimental Raúl Renán. Ha participado en revistas impresas y electrónicas como Letras Libres, Latin American Literature Today, Círculo de Poesía, La Otra, Transtierros y Otro Páramo, entre otras. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés y al italiano.
Wintu es un libro que piensa, una historia que explora a la mujer y la diversidad del lenguaje, en los diferentes roles sociales.
Efémeride doméstica uno: la soledad de la casa es ropa sucia que sobresale del cesto.
(deer don’t want to die for me)
Madre, en el wintu no hay plural, ni singular. El mundo existe aparte de los hombres. No la afirma, la deja intacta a los sentidos. Mueles tu realidad, como la cal con el agua, la estrujas, te preguntas “por qué a mí”. Te afligen los no toques, no hagas, no grites, no patees, no destruyas, no, no toques, no hice caso. Al wintu no le inquieta lo deshecho, las palabras mal formadas. Es la naturaleza quien decide el curso de las cosas. Nada es suyo. Si un cazador pierde la suerte, no dice “soy incapaz de matar venados”, dice “el venado no quiere, no muere para mí”. Como tú, como ese cazador al que le falta suerte, miro al animal que escapa ileso del disparo. ¿Y si sólo nos prestamos ese rifle, esa lanza esperando la destreza y la suerte, si la frustración es el animal que ha decidido morir?
Desde las páginas de la Revista Abierta de Poesía, Poémame, siempre hemos denunciado aquellas violaciones de derechos humanos que han sufrido poetas a lo largo y ancho de este mundo.
Hoy nos hacemos eco del libro de prosa poética Sin más amigos que las montañas, del poeta kurdo Behrouz Boochani. Un testimonio descarnado de las torturas y malos tratos sufridos en una prisión australiana por el único delito de ser un ser humano sin papeles. Aparte del valor literario del libro, hay que destacar que el autor fue enviando los textos por WhatsApp y mensajes de móvil a sus contactos en el exterior.
El autor: Behrouz Boochani
Boochani es poeta, periodista y escritor y también ha creado y producido varios documentales. Tuvo que huir de Irán a causa de su trabajo como periodista y de su actividad cultural. El día que encarcelaron a once de sus compañeros en febrero de 2013, él no estaba en la oficina, consiguió huir sin saber lo que el futuro le iba a deparar.
Como defensor de los derechos humanos, ha sido ganador de un Media Award de Amnistía Internacional de Australia, y se le han otorgado también los premios del Diaspora Symposium Social Justice Award, del Liberty Victoria 2018 Empty Chair Award, del Anna Politkovskaya de periodismo y del premio Veu Lliure PEN Català 2020.
El año 2013 Behrouz Boochani fue ilegalmente detenido en la isla de Manus, un centro de detención de inmigrantes cerca de la costa de Australia. En la cárcel, donde ha pasado seis años, Boochani escribió este libro desde su móvil mediante WhatsApps y mensajes de texto.
Estamos ante un libro en el que el autor narra de forma dura, pero poética, la violencia y las injusticias que se cometen en nuestro nombre con la excusa de la ley, sobre las condiciones en que vivía en la cárcel de Manus como (no) refugiado, y también sobre cómo había llegado hasta allí.
Después de dar forma a la obra y traducirla al inglés, Boochani y su traductor, Omid Tofighian, ganaron los dos premios literarios más importantes de Australia, el Victorian Prize for Literature y el Victorian Premier’s Prize for Nonfiction, además del National Biography Award.
Su nombre, Behrouz, significa ‘buen/mejor’, próspero o afortunado. Un nombre sin connotaciones religiosas, a diferencia del nombre de sus hermanos. Es como si su madre hubiera intuido que él era diferente.
En las profundidades de la oscuridad,
a punto de perder toda esperanza,
uno todavía conserva un pequeño atisbo de esperanza,
muy adentro.
Una luz diminuta,
del tamaño de una mota,
como una estrella distante,
destaca en el horizonte en esta negra noche.
La editorial
La editorial Rayo Verdede Barcelona merece especial atención por lo atrevido de su catálogo tanto en catalán como en castellano. Empezó con una colección de narrativa, Rayos Globulares, para novelas, libros de relatos y biografías y otra de narrativa breve, Relámpagos. En 2016 iniciaron una colección de ensayo, Ciclogénesis, que responde a la necesidad de abrir al campo de la no ficción las vías formales de exploración de Rayo Verde. Finalmente, en la colección Singulares agrupa aquellas obras que, de algún modo, experimentan con el formato o que, por las características particulares de su diseño o su edición, no encajan en el resto de colecciones de la editorial.
Una editorial comprometida que ya en la página de créditos nos avisa: Una vez leído el libro, si no lo quieres conservar, lo puedes dejar al acceso de otros, pasárselo a un compañero de trabajo o a un amigo al que le pueda interesar. En el caso de querer tirarlo (algo impensable), hazlo siempre en el contenedor azul de reciclaje de papel.
Desde que Janet Galbraith y Arnold Zable informaran al PEN Internacional del encarcelamiento de Behrouz Boochani, su caso cruzó fronteras hasta llegar a Cataluña de la mano del PEN Català, que le ha otorgado el XI Premi Veu Lliure-PEN Català con motivo de la celebración del Día Internacional del Escritor Perseguido el 15 de novembre.
Hay una batalla.
Las olas lanzan mi cuerpo cansado,
agonizante bajo las olas.
La muerte reina sobre la vida,
una realidad demasiado dura de aceptar,
desconcertado.
Traducción
Las primeras conversaciones entre el traductor, Omid Tofighian, y el autor fueron vía Facebook, posteriormente por WhatsApp debido a la pobreza de la conexión en Manus. Los textos a veces, también le llegaban a través de otra traductora y defensora de los derechos humanos, Moones Mansoubi, que los pasaba a PDF.
La traducción empezó en diciembre de 2016 y contó con la ayuda de un grupo reducido de personas: Janet Galbraith (Writing Through Fences), Arnold Zable (escritor que informó al PEN Internacional del caso de Behrouz), Kirrily Jordan (académica y artista de la Universidad Nacional de Australia), Picador (la editorial que vio la necesidad de publicar la obra), Najem Weysi, Farhad Boochani y Toomas Askari (amigos de Irán), Moones Mansoubi y Sajad Kabgani (asesores en la traducción del farsi al inglés).
Al principio del libro, el traductor nos comenta las dificultades para poder transcribir al inglés las imágenes poéticas, la utilización de la puntuación de forma creativa, el paralelismo, aliteración y sinónimos que utiliza el autor; cómo hacer llegar al lector la paradoja y la yuxtaposición, rasgos definitorios del estilo de Behrouz; el uso de antónimos, del oximorón, el flashback (analepsis), el flashforward (prolepsis), …. Según el traductor, uno de los rasgos exclusivos del libro es que la planificación, la redacción y la traducción fueron simultáneas.
Omid Tofighian, el traductor, nos confirma que el libro sirve para instigar a los lectores a combatir la mentalidad colonial que rige el régimen de detenciones australiano e inspirar la autorreflexión, la investigación profunda y la acción directa. Este es un proyecto filosófico compartido que no ha concluido, es una llamada abierta a la acción.
La luna se esconde tras la piel oscura de la noche.
Atrapado en la desesperación, también experimento alegría.
Mira, con la desaparición de la luna me siento más seguro.
A veces, ignorar la verdad aporta sosiego.
El libro: Sin más amigos que las montañas
Sin más amigos que las montañas es un libro escrito en farsi, la lengua de sus opresores, por un poeta kurdo, Behrouz Boochani, bajo el miedo y la tortura. No se escribió en ordenador, sino con un teléfono móvil, y sacado de contrabando de la isla de Manus en forma de miles de mensajes de texto y Whatsapp. Finalmente, traducido al inglés, la lengua de sus carceleros y torturadores.
Es un libro en el que la prosa se convierte súbitamente en verso y luego vuelve a ser prosa. La decisión del traductor al traducir la prosa como poesía ha sido un acierto. El uso de símbolos de la naturaleza, del antropomorfismo y de la personificación da luz a las interpretaciones personales de Behrouz.
El texto afirma que si los refugiados no hubieran establecido una relación de respeto con el entorno y los animales, la fuerza opresiva de la prisión los habría matado; la naturaleza se alió con los prisioneros para combatir al sistema.
Sin más amigos que las montañas es un texto descolonial que representa una forma descolonial de pensar y de hacer debido, precisamente, a la educación colonial, entendida desde un punto de vista histórico, filosófico y visceral, bajo la que el autor fue instruido. El autor fusiona intencionadamente la literatura con los comentarios políticos y el lenguaje perteneciente a diferentes discursos eruditos para presentar la prisión como un experimento neocolonial.
Cada capítulo tiene al menos dos títulos que subrayan los aspectos diferentes que nos encontraremos en cada uno de ellos. Unas historias que transmiten desesperación, reflexión, rabia y revelación, con un refinado sentido del humor en ciertos momentos.
Como bien dice su amigo Sajad: Todo lo que necesitas saber sobre su vida en Irán se resume en su relato del primer viaje en barco. Todo lo que necesitas saber sobre opresión y discriminación en Irán está ahí, en el océano. Toda la convulsión política queda narrada cuando describe las olas. Toda la represión del estado se explica cuando describe un torbellino en el mar.
No me puedo creer lo que me está ocurriendo,
toda esta desgracia,
todo este deambular de un sitio a otro,
toda esa hambre que he tenido que soportar,
todo ello…,
para poder llegar a suelo australiano.
No puedo creer que ahora me destierren a Manus,
una isla diminuta en medio del océano.
Conclusión
La publicación de este libro ha sido posible gracias a los mecenas de Goteo.org, a los suscriptores de Aixeta y a las librerías La Memòria, Nollegiu y Casa Usher.
Es una obra que se ha convertido en una denuncia y ha visibilizado una vergüenza internacional. Es un grito de resistencia y un extraordinario testimonio de un refugiado. Con este libro, Behrouz Boochani denuncia y visibiliza una de las mayores vergüenzas del primer mundo: no acoger a las personas refugiadas necesitadas de asilo y encarcelarlas.
Un gemido que no expresa palabras ni sentido;
gemido, quizá lamento incluso,
y quizá también sollozo,
y quizá todo junto:
Grito. Gemido. Lamento. Lloro.
Para finalizar, queremos hacer nuestras las palabras que la editorial dirige a los lectores en la última página: Aunque parezca que has llegado al final del libro, solo es el principio. El principio de la lucha por los derechos de los refugiados, aquí y en todo el mundo. Este libro propone tres actos: investigación, reflexión y acción. No nos detendremos en la defensa de los derechos humanos. Para todos.
¿Quién era ese que llamaba a su madre desde esta prisión remota,
que la llamaba desde esta isla,
que la llamaba desde esta jungla,
que la llamaba en esta noche?
El 14 de noviembre de 2019 (hace poco más de un año) Behrouz Boochani fue liberado y acogido en Nueva Zelanda.