Categoría: Reseñas

  • CÁNTAME ALGO NUEVO,  de José María Salazar Núñez (Liliputienses, 2021)

    CÁNTAME ALGO NUEVO, de José María Salazar Núñez (Liliputienses, 2021)

    José María Salazar Núñez (Lima, 1994) ha publicado los libros:

    • Tartamudo (Paracaídas, 2018),
    • El fútbol no es una metáfora (Colecciones Underwood, PUCP, 2019).
    • San Francisco (Personaje Secundario, 2020).

    Forma parte de la editorial independiente peruana Personaje Secundario y ha ganado el III Premio Centrifugados de la Editorial Liliputienses en Cáceres, España. Además, ha conducido el programa de entrevistas online Somos Libros, Seámoslo Siempre y ha sido colaborador del suplemento El Dominical del diario El Comercio.

    Los poemas del libro se presentan como versiones o “covers” de diversas canciones contemporáneas. Son textos irónicos, por momentos narrativos, que presentan un mundo discontinuo, fragmentado, postapocalíptico.

    Aún no ha cumplido veintisiete años y ya es uno de los nombres más importantes de la joven poesía latinoamericana. Este libro es la prueba de ello.

    Los poemas de este poemario se inspiran en diversas canciones que figuran en los títulos de cada poema. Hay pop, hay rock, desde Lou Reed, Oasis, Blur, XX, Artic Monkeys, Pearl Jam, Cohen a El último de la fila….

    Empezamos a leer Ennui, el primer poema, en una carrera poética de la mano de Usain Bolt y Lou Reed.

    Usain Bolt es un psicólogo en Wall Street.

    Todas las mañanas atiende a gerentes de

    bancos, fondos de inversiones y megacorporaciones.

    Escucha sus problemas y les da, ilegalmente,

    unas cuantas pastillas si es que se quejan demasiado.

    La mayoría de sus pacientes dura muy poco

    tiempo. Al parecer, se recuperan con facilidad.

    De vez en cuando, Usain Bolt se abuerre de la

    rutina. Pero nunca se le ocurriría renunciar.

    El buen gusto musical se nota en la elección de los artistas, por ejemplo, El Último de la Fila.

    Hace algunos años, el gobierno empezó a imprimir

    billetes completamente azules que no decían

    su valor. Fue una confusión. Las personas los

    usaban indistintamente. Y los bancos y las tiendas

    no sabían si aceptarlos o no.

    Eventualmente, fueron descontinuados. A mí me

    quedan unos cuantos. Ya a nadie les interesa.

    Te los puedo regalar si vienes a mi casa.

    Te los llevarás y no los entenderás. Me gusta esa

    imagen. El extrañamiento azul en tus manos.

     Cánteme algo nuevo es una propuesta valiente y novedosa. Rompe estereotipos de lo que se puede esperar de un poemario y eso es bueno, si no queremos quedarnos encasillados en lo habitual. ¡Atrévete a leerlo aquí!

    Aquí le podéis ver y escuchar.

    Por último, os queremos informar que este poemario obtuvo el III PREMIO CENTRIFUGADOS DE POESÍA JOVEN  el 7 de septiembre de 2020 en el Consulado que la República Intermitente de San Borondón (Cáceres), ex aequo con La única cosa que es probable que rompas es todo, de Cristhian Briceño (Lima, Perú, 1984). A esta tercera edición del premio se presentaron150 libros de quince países distintos.

  • AISHA, de  David Trashumante

    AISHA, de David Trashumante

    David Trashumante, heterónimo de David Moreno (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer y activista cultural. Actualmente vive en Valencia. Ha publicado los poemarios Aisha (2021), Apenas (2018, Ya lo dijo Casimiro Parker), Tócame (2017), No fear // No fiera (2017), Tópo (2016), A viva muerte (2015), Tacto de texto (2014), El amor de los peces (2014), Parole, parole y otras palabras (2006), los poemas expandidos Este poema
    no (2018) y Gatopardo al cubo (2018), el libro-acción Hikikomori (2020, Ya lo dijo Casimiro Parker) y su antología Amor. Antología 2006-2019 (2019). Coordina el Laboratorio de Creación Poética de la Escuela de Escritura Bibliocafé y es el codirector de Vociferio [Festival de Poesía de Valencia].

    David Trashumante publica su nueva obra, Aisha, con la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker. Es una recopilación de ecopoemas, composiciones que se centran en la denuncia del ecocidio mediante un canto a
    la madre naturaleza. (Ecopoesía es un concepto que acuñó el escritor chileno Nicanor Parra a partir de su poemario Ecopoemas, que tiene que ver con la ecología).
    Aisha, que en dariya, un dialecto marroquí, significa vivaz, es un libro de amor, de amor al aire, a la naturaleza, a la palabra, al olvido, al libro, al experimento, al presente…, de amor al poema y sus silencios. Es un libro de amor a todo lo vivo y contra la destrucción de los ecosistemas. En un momento como el actual, en el que el daño a la naturaleza es generalizado, grave y sistemático, es muy conveniente que un poemario como
    Aisha denuncie, con la voz singular del poeta de larga trayectoria, David Trashumante, el ecocidio imperante.

    Podéis ver en el canal de YouTube de Trashumante un videorrecital homónimo:

    Es un buen momento para conocer algunos de los poemas que integran Aisha y poder adquirirlo por la página web de la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker: www.yalodijocasimiroparker.com/es/catalogo/libros-de-
    poemas/aisha.html

    Para más información sobre el autor: http://www.davidtrashumante.es/contacto.

  • Medidos Desvaríos, Etienne Demerson Ramos (Ed. Opera Prima)

    Medidos Desvaríos, Etienne Demerson Ramos (Ed. Opera Prima)

    Medidos desvaríos, a pesar de la juventud del autor, es un poemario bastante maduro e intenso. Está distribuido en cinco partes, que parece estar organizadas de manera cronológica y, a su vez, en función de su estructura.

    Son poemas con una rima y una métrica cuidados, que se abren ante nuestros ojos como mensajes directos y claros.

    Primeros Poemas, 2015-2017, recogen básicamente poemas de adolescencia; reflexiones de juventud acerca de diversos temas como son la poesía, el entorno, la familia, la juventud.

    Es errar en intento,

    es proseguir con la acción,

    es constancia.

    -Fragmento del poema La hermosa mocedad

    La segunda parte, Chupitos de poesía, son poemas breves numerados. El autor sigue la tónica reflexiva ya marcada en la primera parte. El amor, la juventud, la soledad,… se dan cita en estos poemas breves, como cápsulas de pensamientos que invitan al lector, una vez más, a reflexionar ante el mundo y la vida.

    A su vez, los poemas van atados a su experiencia y sus vivencias personales, dejando ver pinceladas de su personalidad, su mente y su alma. En cierto modo, el autor nos muestra su manera de ver la vida, su manera de vivirla y de sentirla.

    Esa intensidad furtiva

    a la soledad responde.

    Un anciano es narrativa.

    -Fragmento del Poema XII

    Cual vinimos, marcharemos

    de este mundo de beldad.

    En sagrada soledad,

    descubriendo cuanto vemos.

    -Fragmento del Poema XX

    Flora fauna es la tercera parte del poemario. Engloba solamente cuatro poemas, y se abre con unos versos realmente potentes, con una crítica directa y concisa al ser humano; como si este fuera el que rompe el equilibrio natural de los elementos

    Todos son equilibrio natural:

    agua y luz, la tierra, el aire y el fuego.

    Más la función de los seres humanos

    debiera ser, ser pasto para los gusanos.

    -Elementos naturales

    Me han parecido casi los poemas más intensos de todo el libro; en ellos se intuye cierta madurez, pero a su vez, ciertos miedos y cierto desencanto.

    La cuarta parte del libro, Sonetos, está configurada por ocho sonetos que siguen un poco la línea del soneto inglés, en el que los dos tercetos están formados por un serventesio, acabando con un pareado, con rima distinta en ambas estrofas (ABBA ABBA CDCDEE). Son sonetos endecasílabos, aunque de manera puntual nos encontramos con algún verso decasílabo.

    La idea genérica que se desprende estos poemas es de desencanto con el mundo, insatisfacción resultado de la observación y el análisis del entorno.

    Por último nos encontramos con Demás poemas, donde encontramos poemas con un cariz ligeramente distinto y más variedad temática; historias, un toque de fábula que guardan detrás cierta enseñanza o moraleja.

    Etienne Emeris, nacido en Madrid en 2003, nos sorprende con un poemario variado, maduro, reflexivo, que no deja indiferente al lector en el sentido que remueve la conciencia.

  • Erizo púrpura de Iris Almenara

    Erizo púrpura de Iris Almenara

    Castellón de la Plana, 1989. Es titulada en estudios de Canto lírico por el Conservatorio Superior de Valencia Joaquín Rodrigo donde estudió con Gloria Fabuel y Charo Valles. También tiene formación en musicoterapia. Ha participado en numerosos festivales y encuentros poéticos. Compagina su dedicación a la poesía con la docencia como profesora de canto. En 2017 publicó su poemario Ombligo, mundo y raíz (Ed. Babilonia) con prólogo de Javier Gm. Recibió clases de poesía y oratoria por David Trashumante. Forma parte del coro sonoro Cantataticó. Además tiene el espectáculo de polipoesía «Sin anestesia» junto al músico Dani Odisseu. También es miembro del colectivo «Militancia poética».

    En Erizo Púrpura, Iris Almenara personifica, literalmente, esa extrema y radical delicadeza del lenguaje poético, el que se inmiscuye en la reyerta relampagueante de las nubes, en la asamblea de truenos y de ecos de la historia, hasta hacerse vislumbre, reflejo y conjetura de otra mas alta e inaccesible semejanza, ante la intemperie y soledad de la persona, revelación de un secreto aún sin nombre que cobija su significante entre las mudas estratificaciones de lo yerto, la ceniza, la humareda de los viejos libros de la que algún día volverá a llover un juramento de palabras…

    Erizo Púrpura de Iris Almenara cuenta con un prólogo de Juan Carlos Mestre y fotografías de Sisimiau. Forma parte de la colección dirigida por David Trashumante. El libro contiene un disco en código QR, Sin anestesia, de Iris Almenara y Dani Odisseu. Editado por El Petit Editor.

    Compra el libro aquí.

    Antes de marcharnos, mira y disfruta del poema «Titulares» dentro del recital Sin Anestesia de Iris Almenara (poeta y soprano) y Dani Odisseu (músico). Recital de Polipoesía. Grabación y edición por Jorge García Guerrero. Peluquera:Ysa Cruz. Director de Escena y Manager : David Trashumante

  • Paisajes con agua en movimiento, de Melisa Papillo (Liliputienses ed. 2020)

    Paisajes con agua en movimiento, de Melisa Papillo (Liliputienses ed. 2020)

    Melisa Papillo nació en Buenos Aires en 1984. Es docente y librera en Mochila de libros, un proyecto enfocado a la difusión y distribución de literatura infantil; también colabora en El Tresdé, revista alternativa y feminista. Ha publicado los libros de poesía La mecánica de los días (Editorial Simulcoop, Argentina, 2012) y Paisajes con agua en movimiento (La Carretilla Roja, Argentina y Liliputienses editorial, España, 2020).

    La cita de Werner Herzog del principio ya es una declaración de principios de lo que tenemos ante nosotros:

    Tal vez yo quiero ser ese hombre que mira

    al horizonte y decide salir a descubrir

    por sí mismo la forma de la Tierra.

    Un libro para viajeros inmóviles que viven la naturaleza desde los documentales de la televisión. Un libro escrito mientras Melisa criaba a su hija y desconectaba del agobio que la rodeaba mirando un documental tras otro. Sus sentimientos se conectaban con lo que iba pasando en la pantalla: ella, las plantas, la naturaleza, los animales eran una sola especie, la identidad desaparece para dar paso a lo animal, la poeta es una con el entorno. Así nació este poemario de Melisa Papillo.

    Poemas que destacan el tornado que arrasó su ciudad o la ilusión y dolor de la inmigración. Algunos de los poemas que están en las citas son transcripciones literales, mayoritariamente. Según la autora, no hay un orden prefigurado de lectura, se puede leer antes el poema al pie o el del cuerpo.

    Al final del libro nos encontramos un código QR con el que la poeta nos hace un regalo que no voy a desvelar. Si quieres saber qué nos dice, ya sabes lo que tienes que hacer. Melisa Papillo es una de las autoras más interesantes de la nueva poesía latinoamericana.

    Aquí podéis escucharla y después leer un par de poemas.

    Como no puedo viajar

    miro documentales. Deseo

    ver con mis ojos y lo hago

    bendigo esa señal en la pantalla

    y soy una surfista en Punta Hermosa

    soy la leona que tiene encima a sus cachorros

    veo al cóndor andino desplegar sus alas de piano

    vivir en tres escenas setenta y cinco años.

    Los puntos de vista se reflejan en los tonos de voz:

    el locutor miente “en Latinoamérica

    el mar permitió una fusión de culturas”.

    Esta noche miro Tesoro escondido,*

    lo que busco en todas las cosas.

    * Perú: tesoro escondido (Luis Ara / 2017)

    Reposar en la jungla*

    De un color durazno claro

    se asoma la flor del árbol de ceiba

    en el páramo colombiano.

    Cuando no está colgado

    el perezoso es una manta arrastrándose por el verde,

    encontrarlo fuera del árbol

    nos hace dudar sobre su fama.

    Tiene todo para escaparse o atacar

    pero sigue trepado al árbol.

    Crecen sus uñas en el ocaso del día.

    ¿Qué poema mira el perezoso

    desde la rama inclinada?

    Se sonríe desde lo alto, ya vio hace tiempo

    lo que tenía que ver.

    * Los perezosos se mueven muy lentamente, / sus movimientos

    pausados son una forma única / de enfrentar la vida en la jungla. /

    Pasan toda su vida en apenas un puñado de árboles, / con las garras

    se abrazan a las ramas/ y su abrazo es tan fuerte / que no se caen. /

    El secreto de la supervivencia del perezoso / es que pocas veces necesita

    / bajar a la tierra.

    Wildest Latin America. Episodio: “Amazonia” (Richard Kirby-Bill Markham / 2012).

    © de la foto [VIDEOTECA DE POESÍA] MELISA PAPILLO

  • «Arpa Invisible» de Luis Gilberto Caraballo: pintor y poeta venezolano

    «Arpa Invisible» de Luis Gilberto Caraballo: pintor y poeta venezolano

    “No la toques ya más que asi es la rosa”, dijo Juan Ramón Jiménez en uno de los aforismos que definen su poética. Para Juan Ramón, el poema por sí mismo llega a un momento de perfección o como Luis Gilberto Caraballo diría a un momento de “cocción” cuando el poeta intuye que no se debe trabajar más sobre él. Pues bien, comencé a leer a través de las páginas de FaceBook poemas breves, aforísticos o epigramáticos de Luis Gilberto Caraballo. Y vi allí poemas tan perfectos, que “no había que tocarlos más” o tan “cocidos”, que le dije ahí tienes todo un libro de poesía breve o aforística. Publica ese libro.

    Luis Gilberto fue afortunado al conseguir un editor en Letras Salvajes, Alberto Martínez Márquez, que apostó a publicar este libro, Arpa Invisible, que ahora reseño. Arpa Invisible tiene un título tan sugerente y paradójico como la bella canción de Paul Simón y Art Garfunkel, “The Sound of Silence”. Arpa Invisible me parece también un título afortunado porque el arpa es un instrumento musical y la poesía no es otra cosa que música. La poesía tiene ritmo interno, cadencia, sonidos como esta. Cuando me fijo en un libro puedo ser tan obsesiva como Juan Ramón, y me fijo en la forma y el fondo de dicho libro como haría el maestro español. Arpa Invisible no solo tiene un título afortunado, sugerente, irónico, al cual volveremos, pero cuenta con un diseño de portada exquisito que reproduce el grabado de Robert Fludd, “The Harmony of the Spheres”, de 1617 que apunta a la idea pitagórica de la música de las esferas. Esto es, el creer que las esferas del universo al moverse producen sonido. Esta idea, dicho sea de paso, ha sido comprobada recientemente por los físicos que han descubierto que los planetas, estrellas, universos al moverse, por su fuerza de gravedad, producen sonidos.

    Qué afortunado el grabado que capta lo que este escritor venezolano nos comunica en su libro. Hay que escuchar y ver esa “Arpa Invisible” para ver qué sonidos emite, y poder trasladar esos sonidos, esa música en palabras que a pesar de ser diferentes, contradictorias, como las esferas, están en armonía.

    En estos poemas breves, epigramas o aforismos el poeta presenta un Ars Poética a través de
    un temario amplio: visión de la vida, del vivir , el dolor, la muerte, la visión de la mujer, el papel
    del lector.
    Voy a citar ciertos poemas de Arpa Invisible que captaron mi atención pero no muchos porque quiero dejar al lector con un buen sabor de boca, quiero tentarlos para que vayan a comprar este libro.

    Unos de los poemas que inicia el libro es toda una definición existencial: “Moverme en lo incierto/me da certeza de que sigo vivo”.
    En otro, la imagen de la vida y el recuerdo que dejamos en otros parecen ser signos positivos:

    Abandonada estación de Paris
    Por donde pasaron sueños
    Por donde pasamos en silencio
    Aún florecen fucsias
    Aún sueña por nosotros
    Aún se oyen tus voces.

    El siguiente aforismo es amoroso o quizás, no: “En la estrofa de tu risa/yace el poema de tu vida”. Este aforismo hace la conexión que hacían los románticos entre poesía, amor, mujer y creación. Sin embargo, no veo en él la imagen mistificada de la mujer que se puede ver en esos autores.

    El próximo texto que quiero citar ubica al poeta como lector y el poema como una entidad, que se modifica con cada lectura. Luis Gilberto es como un Pier Menard, autor del Quijote. Poema, poeta y lector son partes dinámicas de una misma experiencia artística.

    Acostumbro a leer
    El mismo poema
    Todos los días,
    Lo encuentro diferente
    Y no sé si soy yo
    O el poema
    El que está vivo.

    Pero la palabra no sólo basta para la comunicación: el lenguaje escrito que siempre es polivalente, equívoco, no basta para entender la realidad. Luis Gilberto Caraballo lo expresa de manera irónica en los siguientes versos:

    Lo que decimos
    Con las palabras no siempre
    Es lo que decimos con el rostro
    El alma tiene rostros
    Voces que nos sonríen.


    Es tarea del poeta indagar en el signo lingüístico y el lenguaje corporal para captar o entrever la realidad.

    Sobre sí este libro está constituido por poemas cortos, o son aforismos, o son epigramas, esto no importa. Los géneros literarios son textos fluidos y se confunden desde la antigüedad. Hay quien ha dicho que son haikus como me ha comentado Luis Gilberto. Lo importante para mí es en la brevedad de estos poemas este gran autor y pintor venezolano expone una visión de mundo y una poética con un amplio temario como he dicho antes. Y Luis Gilberto Caraballo une su nombre al de escritores de la talla de Juan Ramón, que se piensa escribió más de mil aforismos, a Maria Zambrano, a Miguel Catalán, a Clarise Lispector, Antonio Ramírez Cordoba, Daniel Torres Rodriguez, Carmen Caner, a Mario Pérez Antolín y a poetas clásicos, griegos y romanos que cultivaron estas modalidades poéticas.

    Otra cosa, estos poemas se cuajaron en medio de una de las pandemias más graves de la humanidad. En vez, de comprar libros de autoayuda, invirtamos en el arte y la poesía. Quiero parafrasear un pensamiento de Karl Marx contenido en su libro La Ideología alemana: lograr la justicia social no es un fin en sí mismo, es un principio para que los hombres y mujeres empiecen a crear según las leyes del arte y la belleza. Felicidades a Luis Gilberto Caraballo que ha dedicado su vida a crear según estas leyes. Arpa Invisible es un ejemplo de ello. Arpa Invisible se publicó en septiembre de 2020 en Letras Salvajes, que dirige el intelectual, poeta y editor puertorriqueño, Alberto Martínez Márquez. Se puede conseguir a través de Amazon.com.

  • Tierra de esparto y fuego, antología poética de Águeda Molina y Francisco Javier Alonso (Ed. Dulce Lectura)

    Tierra de esparto y fuego, antología poética de Águeda Molina y Francisco Javier Alonso (Ed. Dulce Lectura)

    Tierra de esparto y fuego es una antología poética que recoge poemas de entre los años 1998 y 2019, y está estructurado en cinco partes: las dos primeras recogen poemas de los dos libros escritos conjuntamente por Águeda Molina y Francisco Javier Alonso, En la vera de un desierto y Vera del mar. La tercera parte recoge poemas de Tierra de Esparto, poemario ya escrito por Águeda en solitario. La cuarta parte nos acerca Tierra de fuego, escrito también en solitario por Águeda, y, finalmente, nos encontramos con una curiosa quinta parte llamada Clásica, donde se recogen poemas que se corresponden con las estructuras clásicas tales como sonetos, coplas, versos leoninos, zéjel…

    EN LA VERA DE UN DESIERTO

    En esta primera parte nos encontramos una selección de poemas pertenecientes al primer poemario escrito a dos manos entre Águeda Molina y Francisco Javier Alonso, en el año 1998. Poemas en su mayoría en verso libre, aunque se intercala alguna estructura clásica como podría ser la copla castellana.

    Se trata de dieciséis poemas, con un estilo y ligero, agradable de leer, y que parten de la parte más emocional e íntima de los autores.

    Tierra que naces a la vida

    yerta triste y solitaria

    tierra de fuego y pasión, ¡de sangre y dolor

    -A mi tierra

    El amor a la tierra de los autores, Vera, en la provincia andaluza de Almería y, por extensión, a Andalucía, se hace patente en algunos de los poemas de esta selección. Versos luminosos y de dolor, casi como cantos populares, hablan de una tierra herida pero, a su vez, rica y preciosa. Para acercarnos más, aparecen personajes propios de la zona, pescadores… dando el toque costumbrista a estos poemas.

    El amor, como no, tiene cabida también en esta sección, destacando en este sentido el poema Gitano (Francisco), donde la autora estalla dando rienda suelta al profundo amor que siente:

    Tu cara morena, tus ojos profundos.

    De noche y de día,

    tu porte arrogante enciende mi sangre.

    Por ti mi vida daría

    por ti mi alma vendería.

    -Gitano (Francisco)

    Podríamos decir que en esta parte encontramos sentimientos profundos y puros hacia la tierra, cierta añoranza, el dolor de la ausencia y el esplendor del amor.

    VERA DEL MAR

    Esta segunda parte parte la encontramos, en cierto modo, ligada a la anterior: nos presentan lugares de su tierra, el Cerro del Espíritu Santo, la playa de Vera, el Mercado del pueblo, Garrucha… nos aparece la vida rutinaria, las costumbres, todo ello con un todo de cercanía y nostalgia que muestran el amor de los autores por su tierra natal.

    Vera del Mar,

    arena fina, turquesa

    y pulidas piedras incrustadas de plata,

    ¡las moja y remoja!,

    el paulatino

    y sosegado movimiento de las olas.

    Un pescador

    cruza el hermoso e inmenso playazo,

    ¡en busca de su mar!

    y de su barca, varada en la laguna.

    – A la playa de Vera

    La nostalgia más intensa nos aparece en el poema La casa de mi niñez, donde los versos destilan aromas que la memoria guarda en su parte más amable.

    De hecho, en esta segunda parte de la antología, los recuerdos cobran importancia, la nostalgia por personas, por la tierra, el sentimiento desborda casi los poemas. Aun así, no deja de tener un tinte triste y doloroso, que se deja sentir especialmente en el poema Que el cielo me mire, donde se puede casi palar la cercanía de la muerte, y se enlazaría con el poema Un día:

    ¡Cuando la oscuridad eterna llegue a mis ojos!

    quiero estar tumbado, en una lastra del desierto

    mirando al cielo, ¡y que no me entierren!

    -Que el cielo me mire

    Llegará un momento

    en que todo será nada

    y dormiré y, en mis sueños

    seré polvo y seré mar.

    ¡Llegará un momento!, no querré despertar

    y abrazada a mi tierra solo querré soñar.

    -Un día

    En estos dos poemas la intensidad crece y se clava con tristeza y dolor, rompiendo un poco la serie de poemas más sosegados donde nos describen lugares y vidas cercanos de toda la zona de Vera del Mar.

    TIERRA DE ESPARTO

    Nos adentramos en la tercera parte del poemario, esta vez escrito en solitario por Águeda Molina. De entrada, las emociones que despierta esta tercera parte son algo distintas de las anteriores; siguen apareciendo pinceladas de su tierra, pero a nivel general, nos encontramos poemas más profundos, más íntimos, más del interior de la autora que del entorno.

    En tus ojos yo vi, la pureza sin mácula

    de tus labios oí, la franqueza sin fin;

    en tu mente intuí, la niñez sin renuncia.

    Contigo, mi amor, los momentos más tiernos apuré.

    Sin ti, mi amor, los días más aciagos, penado he de vivir.

    -Contigo, mi amor

    Sigue habiendo homenajes a su tierra y a su gente, pero los versos esta vez llevan un velo algo más oscuro, algo más triste. Deseos de renacer, de reencontrar, de algo mejor.

    si en el espacio, remontando,

    a las almas destrozadas

    con mi risa yo sanara…

    si en una estrella,

    convertirme yo pudira;

    desintegrarme en ella

    y volver a renacer.

    ¡Si yo pudiera!

    -Renacer

    En esta tercera parte del libro, encontramos cierto cambio en el vocabulario. Palabras que hablan de frío, erosiones, grietas, venganza, desierto, oscuridad e incluso ira… son las emociones quizás más frágiles de la autora, su tristeza, su añoranza, su dolor.

    No más dulces ademanes

    ni palabras delicadas,

    no más meras ilusiones

    es la flecha atravesada,

    en el desgarro incesante.

    ¿Qué vida?… si ya solo queda la nada.

    -Gemido del alma

    Águeda Molina

    TIERRA DE FUEGO

    Llegamos la cuarta parte de esta antología, Tierra de fuego, que recoge poemas de Águeda de entre los años 2012 y 2019. Después del dolor y el grito de la tercera parte, empezamos a ver un asomo de luz. Los recuerdos, antes dolorosos, se tornan poco a poco en una memoria amable. Sigue presente la añoranza y la pena por la ausencia, pero el tono es más calmado, la ternura gana terreno a la rabia.

    Ya no tengo a mi poeta

    desgarbado, desarraigado,

    desvergonzado, desganado.

    Ya no está mi poeta

    elocuente, enrevesado,

    educado, enamorado.

    Simplemente, ya no tengo poeta,

    pero yo… ¡sigo siendo su poetisa!

    -Mi poeta

    La autora, a pesar de la ausencia, lanza poemas de amor a nuevos personajes que aparecen, Clara, la niña de sus ojos, a sus gemelos, e incluso a Turca, su perrita. Se entrevé más madurez en los poemas, cierto acercamiento a las formas clásicas y una rima más cuidada. Y este paso nos acerca la última parte de la antología.

    CLÁSICA

    De entrada, cabe destacar las estructuras de los poemas; en esta parte encontramos sonetos, Zéjel, coplas, ovillejos e incluso poemas con rima Jotabé. Sin duda, Águeda trabaja con considerable dominio las formas clásicas.

    Los versos de esta quinta parte siguen la esencia de las anteriores, añoranza, sentimiento y emociones para con las personas y con la tierra natal de la autora se entremezclan en todos los poemas, con una intensidad quizás más remarcada, podríamos decir que hay poemas muy viscerales

    Las voces del tiempo provocan cortejos

    de luces, que al alba, producen reflejos

    y en cálidas noches me ofrecen consejos.

    Despacio, con calma, levanto mi vuelo

    ya siento tus ansias, tu miedo, tu anhelo.

    Te noto, te siento, te escucho, te huelo.

    -Te noto (Zéjel)

    En definitiva, esta antología contiene una amplia gama temática que llevará al lector a viajar por tierras andaluzas y conocer a su gente, en el corazón de la autora, sentirá el dolor de la ausencia, la añoranza y también su esplendor. Es un poemario cercano, sencillo, con toques costumbristas. Todo ello pasado por el filtro de las vivencias y las emociones de la autora.

  • Pony – Yoghurt con cenizas de Jorge Sosa (Liliputienses ed.)

    Pony – Yoghurt con cenizas de Jorge Sosa (Liliputienses ed.)

    Jorge Sosa (Ciudad de México, 1981). Fundador del colectivo de arte multimedia y banda de spoken word Los KFGC. Cocreador de la serie web de poesía Los Fotocopiadores.

    Nos encontramos ante un poeta que no se complica la vida buscando en el más allá algo sobre lo que escribir. Jorge Sosa consigue hacer poesía de lo cotidiano que le rodea. Es un poeta de la calle que acompaña aquello considerado normal y vulgar mucho más allá. Una poesía que deja constancia de quienes somos y dónde estamos; el poeta mexicano consigue dar una mirada diferente al caótico y, a veces decepcionante, mundo que nos rodea.

    Aquí una muestra de su poesía.

    Los viejos en el casino

    me piden ron con coca

    y margaritas

    dan buenas propinas

    cuando la suerte les devuelve

    un porcentaje mínimo

    de lo que han perdido aquí

    en sus casas

    o en la calle

    el neón de las máquinas

    ilumina sus rostros

    hace ver las arrugas

    profundas como heridas abiertas

    (cuando era niño

    pensaba que tragaperras

    era un insulto

    para los apostadores)

    entre un juego

    y el siguiente

    imaginan lo que harán

    con el dinero que vomite el aparato

    cocaína

    cirugías

    extraños animales dentro de jaulas

    se parece mucho a una biblioteca

    un lugar oscuro

    donde nadie nos ve

    ser lo que realmente somos.

    La edición de la colección proscrita de Pony / Yoghurt con cenizas, de Jorge Sosa, se puede obtener aquí.

    © Foto autor https://poetassigloveintiuno.blogspot.com/

    © Foto portada Editorial Liliputienses

  • Profundidad (de Michel Orban)

    Profundidad (de Michel Orban)

    Tocarnos en nuestra profundidad es un acto heroico y revolucionario hoy en día. Nos sana, nos cura, nos libera de la falsedad, la superficialidad y el absurdo. Nos revela lo cierto, lo auténtico, devolviéndonos al sentido profundo de la vida y de nuestra existencia. Recordando lo esencial, Michel Orban nos ofrece en el recorrido por su exquisita obra “Profundidad”, una brújula de gran valor para orientarnos en tiempos de cambios e incertidumbre.
    De una manera cálida a la vez que contundente el autor va penetrando capa a capa en lo más profundo del Ser. Cada poesía es como una gota de agua que cae en el océano y se reconoce en él, disolviéndose en la unidad que es.


    “La luz del verbo se esconde
    en la profundidad del silencio”

    Con la cualidad única de su estilo, profundamente honesto y directo, al tiempo que discreto y sutil, el autor nos lleva en cada uno de sus poemas, dulcemente y con firmeza a explorar un lugar hondo e inalterable de nuestra interioridad. Conduciéndonos a la puerta hacia nosotros mismos.


    “Cultiva el perdón para que el amor florezca.
    Moja tus labios al cáliz de su belleza,
    Y perfuma tu aire con las palabras de tu alivio.
    Estréchate contra tu corazón.
    Nútrete de tu calor.
    la luz de tu conciencia te cuida.
    Entonces, crece!
    Tu vida es un jardín, tu jardín
    Extraordinario, no?”

    El lector se sumerge inevitablemente en su propia profundidad. Adentrándose casi alquímicamente en un silencio imperturbable, en una sensación de hogar entrañable, una especie de santuario que recuerda a Hridayam; como refieren en sánscrito a “la morada del corazón y la conciencia pura”.
    Michel nos permite descansar allí gracias a su sentido ético y estético de la belleza y la armonía en su escritura, y experimentar en cada fragmento la eternidad de lo que somos y la infinitud de nuestra presencia. «Profundidad» contiene algunos poemas cortos que son como flechas:


    “Deja a la angustia mojar tus ojos.
    la lluvia no permite a las flores crecer?”


    Mensajes directos al centro del corazón que unen el mundo personal e íntimo del lector con el universo mismo y la perfección de la creación.


    “Antes de estar sembrada,
    La tierra se remueve.”

    A través de la poesía como puente el autor conecta a todos los seres en el amor y el espíritu, en un fuerte abrazo existencial. Mostrándonos un camino simple y posible para volver a sentir la profundidad que soy, que somos y celebrar la paz, el encuentro y el goce verdadero.


    “Poco a poco, tu calor me invade.
    Mi cuerpo retira su guardia.
    Se acerca a ti
    Con el seguro de la entrega.
    Las barreras se caen.
    Y el amor se revela.”

    «Profundidad» es un viaje comprometido con el amor, que nos ayuda a vivenciar nuestro centro y fortaleza, al tiempo que reconocer nuestra relación sagrada con el cosmos. Una propuesta vital para la época que vivimos como Humanidad.


    “Olvida los ruidos del afuera
    Que nutren tus miedos.
    Escucha el silencio de tu profundidad,
    Eco de una inagotable felicidad.”


    Esta es la segunda obra literaria de Michel Orban, poeta belga residente en España desde el año 2018, dentro de la trilogía de la que hacen parte sus obras «Renacimiento» y «Miradas».

  • Transfigurar es un país que amas, Mariela Cordero. (Ed. Dos Islas)

    Transfigurar es un país que amas, Mariela Cordero. (Ed. Dos Islas)

    Herida, belleza, derrumbe, resurgimiento, pureza, agua, fuego y/o luz. Si tuviera que definir en unas pocas palabras el poemario de Mariela, estas serían, sin duda, las elegidas. El poemario navega de la oscuridad a la luz, del frío al fuego, del derrumbe al resurgimiento.

    Después de leído, me quedo con la sensación que a veces, se debe aceptar el dolor y la herida, y debemos ser conscientes, además, que son necesarios para curar y ser cicatriz; para poder llegar a ese lugar luminoso, tan nuestro y tan puro (a nosotros mismos). Esta idea hace que, tras la lectura, me quede un sabor esperanzador.

    Se puede llegar incluso a amar la herida; la lanza vuela hasta partirnos en dos amados tajos. Sin posibilidad de huida, sin posibilidad de piedad. Aceptar la herida, transfigurarla, y acabar amando los restos. Como vemos en el poema Primera Pureza, por ejemplo, nos damos cuenta que el dolor, en cierto modo, nos puede llevar a renacer. Vaciarse, despojarse de todo lo anterior, y regresar de nuevo con la piel limpia, con absoluta pureza.

    Como si de un diálogo interior se tratara, con un lenguaje nítido y conciso, la autora nos muestra que la vida son cambios constantes; que la vida pesa, nos hace arrastrar los pasos, pero el tiempo tiene el poder de renovar y restaurar las cosas; hacer que muten.

    […]

    pese a los días que se repiten como ecos

    todo va mudando impasible

    el tiempo nos intercambia

    nos vuelve agua

    nos vuelve sed.

    -A veces soy agua, a veces soy sed

    Es un poemario altamente humano; las emociones más primarias y esenciales se dan cita en los versos, el amor, la vida, la pesadez, el dolor, la fuerza… para mostrarnos que, de algún modo, están conectados en un ciclo que se repite. Y entre ciclo y ciclo, persiste la búsqueda de la palabra definitiva, la palabra certera que precipita las mutaciones. La que nos lleva a poder amar/amarnos, para sentirnos en paz.

    La importancia del fuego y la luz se puede ver muy remarcada en el poema Reconquista. Las penas se llenan de luz y de sol, y esplenden tan puras que casi vuelven a ser las mismas henchidas dichas antiguas. Es como si la luz fuera el nexo para retornar a la vida. Y en este sentido, su importancia es básica; como dice Odalys Interián en el prólogo del pomario, la luz, como símbolo transfigurable por excelencia, aparece como lo único que posee el poeta en su indefensión.

    Mariela Cordero

    Es un poemario que se centra en las esencias básicas, las más puras. La naturaleza, el agua, la humedad de la tierra, me trae una vez más a la mente la esencia primitiva, la comunión de la persona con la tierra, el contacto con la pureza. Así, en el poemario encontramos alta presencia de fuentes, accidentes hídricos, el llegar a la humedad de la tierra, a la esencia. Y renacer hasta volver al fuego, a la vida.

    Nuestra única pulsión será hurgar en las faldas de la tierra

    y la besaremos hasta la coyuntura de la humedad.

    Esta estación florecerá como preludio del fuego.

    -Un sueño para el verano.

    Ligado a esto, me parece muy significativo el poema Cárcel. Aparece una vez más la mano en la sombra, que ya nos aparece en otro poema desprovista de clemencia. La misma mano que intenta insistente arrebatarnos justamente aquello que no puede, lo que más nos pertenece: nuestra resistencia, nuestro amor, nuestro fuego. El fuego deviene la esencia, la vida. Así lo vemos en Todas las miradas:

    Todos los cuerpos se vacían

    cenizas que giran con el viento.

    Sólo un cuerpo arde

    sin extinguirse.

    Igualmente significativo aparece el poema Nacimiento. Cuando una logra cambiar, superar el miedo, ser puro y esencial, es cuando una vuelve a nacer.

    Podríamos decir que Mariela nos revela que lo esencial es aquello que no te pueden arrebatar. Que el ciclo es duro, es herida, es dolor, pero poseemos esa fuerza inequívoca que es capaz de asumir ese dolor, acariciar esa herida, y hacer de la cicatriz, liberación y resurgimiento.

    Es un poemario intenso, maduro y transparente que invita a la reflexión. Muestra, en cierto modo, que la esencia más básica, el amor, la luz, la naturaleza, son parte de un ciclo cambiante, y que en cierto modo, podemos manejar en nuestro interior, para renacer siempre.

    Mariela Cordero, nacida en Venezuela, es abogada, poeta, traductora y artista visual. Ha recibido diversas distinciones en certámenes literarios. Su poesía ha aparecido publicada en diferentes revistas literarias y antologías. Es autora del poemario El cuerpo de la duda, Ediciones PublicArte, 2013, y en breve publicará otro poemario de la mano de la editorial de Poémame Poesía.