Reseñas

  • Périphérie / Periferia de Federico Mehrbald (Pequeña Librería Doméstica, 2020)

    Périphérie / Periferia de Federico Mehrbald (Pequeña Librería Doméstica, 2020)

    Federico Mehrbald (Buenos Aires, 1983). Reside en Puerto Madryn. Sus libros: “Vacío estupor” (Vela al viento), “Los acorazados ríos de la muerte” (Milena Caserola), “Última oferta de la eternidad” (Buenos Aires Poetry), “Cover” (Espacio Hudson) junto a Jinete 4, participó en las antologías “Breve tratado Viento Sur” y “Rumiar Volumen I”. 

    El poeta argentino Federico Mehrbald publicó su última obra, Périphérie / Periferia, con la Pequeña Librería Doméstica el año 2020 en Puerto Madryn, Argentina. Su cuarto poemario atraviesa el desierto en castellano y francés, gracias a la colaboración y traducción de Laura Gunst y Elina Cohen. El libro posee tapa de cartón reciclado y fue confeccionado artesanalmente. Se distribuyó principalmente en la Patagonia, llegando a distintas provincias como Chubut, Santa Cruz y Río Negro. 

    Nos pareció interesante publicar una reseña de esta pequeña obra de artesanía y, ante la dificultad de poder tener un ejemplar, le pedimos al mismo autor que nos hiciera una breve reseña de su obra. Aquí os la presentamos:

    En Periferia el autor abandona cualquier centro, legitimación o corriente que lo acerque a alguna costa amable del campo literario argentino. Desde ahí cuenta, como un “voyeur lúcido que prescinde de todo ornamento innecesario valiéndose de la potencia de lo mínimo” describe el poeta Sebastián González desde su prólogo. 

    Mehrbald está solo y a los gritos, de ahí sale su poesía.  ¿Qué tal el libro? Periferia – Périphérie es una patada ninja, como esas de las películas, directa al pecho. O mejor, como dice en su epílogo Jorge Curinao, “hace que la lluvia nunca nos termine de borrar”. 

  • Rama de agua: poemas escogidos de Jaume Subirana (Árdora ed. 2021)

    Rama de agua: poemas escogidos de Jaume Subirana (Árdora ed. 2021)

    Hace unas semanas, desde estas mismas páginas, en la reseña del poemario The silent letter / La hac pedía a las diosas la posibilidad de compartir con vosotros y vosotras la poesía del poeta catalán Jaume Subirana en castellano. Pues bien, mi petición ha sido concedida y la editorial Árdora ha publicado una antología bilingüe catalano-castellano de poemas elegidos entre sus siete poemarios: Rama de agua.

    Jaume Subirana (Barcelona, 1963) es escritor y traductor, y profesor universitario. Ha publicado siete libros de poemas. Con Final de festa obtuvo el premio Carles Riba en 1988 y con Una pedra sura el Gabriel Ferrater en 2011. Ha publicado también ensayo y tres volúmenes de dietario (el último, Cafarnaüm, también premiado). Además, ha preparado diversas antologías temáticas de poesía y ha traducido al catalán a Billy Collins, Seamus Heaney (con Pauline Ernest), Ted Kooser (con Miquel Àngel Llauger), Berta Piñán, Gary Snyder (con José Luis Regojo) y la poesía infantil de Robert Louis Stevenson. Fue director de la Institució de les Lletres Catalanes y hoy es vicepresidente del PEN Català.

    La editorial nos explica del poemario que la poesía está hecha de asombro y de emoción. El asombro a veces conduce a la emoción; la atención, a la necesidad de expresarse de la forma más precisa posible. La poesía de Jaume Subirana apenas utiliza metáforas, porque nada necesita parecer otra cosa para resultar memorable. En este sentido, entronca con cierta poesía anglosajona que cultiva la objetividad, así como guarda un destello de la serenidad del haiku. Hay sin embargo una muy personal indagación en la propia biografía, porque, tal vez: “escribimos para recordar / lo que aún no sabíamos…”

    Un acierto de esta edición bilingüe es la de permitir a aquellas personas que desconozcan la lengua catalana, descubrir la sonoridad y musicalidad suave del original. No extraña que la editorial obtuviera el Premio Nacional a la mejor labor editorial-cultural del año 2020.

    Los poemas de esta antología, seleccionados por el propio Subirana y ordenados alfabéticamente, tienen un nexo común: la naturaleza. Es innegable la influencia del poeta norteamericano Gary Snyder en algunos de sus poemas. El poeta observa la naturaleza que le rodea emocionado y consigue captar su esencia a través de los sentidos y nos la trasmite con palabras: la pesca, las aproximaciones a los haiku, el silencio, la cotidianidad, …

    Remanso

    La noche se sumerge.

    Respiran las estrellas

    en el agua.

    Según la escritora catalana Núria Perpinyà, en la poética que figura al final del libro, el escritor nos brinda la siguiente imagen: para que no se rompa una tostada al untarla, es conveniente poner otra debajo. Se crea sumando y, a la vez, restando lo que sobra para que aflore solo lo esencial. Bajo un poeta hay cientos de leídos y, bajo unos versos de Subirana tan bien escogidos, mucho sentido.

    No podemos acabar esta reseña sin antes recomendar la lectura de la poesía de Subirana y del blog del autor: Flux Lecturas, todas ellas, para disfrutar de forma lenta y meditada.

  • Artefactum, de David González Lago (Bajamar Editores)

    Artefactum, de David González Lago (Bajamar Editores)

    A primera vista, el arte y, por ende, el proceso creativo, parece el absoluto protagonista de este nuevo libro de David González Lago, sin embargo, a medida que vamos adentrándonos en los textos que lo configuran, nos encontramos un trasfondo inmenso: desde un paseo por la historia del arte, un museo de pintores, la creación artística, el exterior y el interior del artista/autor que narra la historia, la soledad del artista, la incomprensión, la introspección, la visión general del mundo del arte, incluso a veces, su poca o nula comprensión, desde la explosión de la creación hasta la exposición.

    El libro nos viene dividido en cinco partes que exponen escenas que el lector contempla a través de los textos o monólogos del artista autor; escenas que configuran el proceso creativo, con una alta dosis de reflexión interior, un punto crítico, la intensidad del arte frente al terror del artista. De hecho, el libro en sí es una muestra de ese proceso creativo, visceral, intenso, y da la sensación de que, al terminarlo, es palpable el agotamiento y el instante pequeño de agotamiento y, aunque suene paradójico, de vacío y plenitud, que el autor percibe después de haber plasmado todo lo que lleva dentro.

    I

    La primera parte toma como entorno el proceso creativo; un proceso visceral que supone un esfuerzo casi titánico por parte del artista/autor (técnica mixta: acrílico y sudor, óleo y sudor, desazón y sudor). A menudo, una batalla contra uno mismo.

    Por un lado, nos llega la percepción de que el arte es intenso y libre, no debe tener barreras, no debe frenarse, igual que la pasión es intensa, debería ser libre o no tener barreras. Pues el arte es, antes que nada, pasión. Quizás en cierto modo, en esta idea radica una parte de la batalla contra uno mismo que supone hacer arte, uno no tiene el control absoluto de su creación, de la realidad, de lo que le rodea. Y es muy posible que en esta batalla, el artista/autor siempre salga herido: trabajar a pecho descubierto implica dar todo lo que uno tiene, su máxima esencia, sin artificios ni decoraciones innecesarias: de la naturaleza del ser, a la máxima pureza.

    Unas veces me entrego con delirio y otras muestro la frialdad de un apático reptil, pero siempre al terminar me siento vivo y renacido. Digamos que es motivo suficiente para seguir amando el arte, aunque me mate.

    Llama la atención la referencia al tiempo de Planck: lo vital, que dura menos que un tiempo de Planck; la importancia del instante pequeño en que la inspiración, que es lo vital en el arte, brilla y nos deslumbra. Ahí es donde se produce el milagro, y uno ha de ser capaz de detectar ese mínimo instante en que todo florece, y captarlo, y hacerlo suyo para después plasmarlo.


    De esta primera parte, me gusta la idea de la batalla interior que supone enfrentarse al arte, que a veces uno puede llegar a ser esclavo de una pasión y, aunque hiera, es imposible huir de ella. Extraigo esta idea de la fuerza del artista/autor, el ser capaz de enfrentarse a un lienzo/página en blanco, sabiendo que probablemente, ese proceso va a doler.

    El artista/autor, su proceso de creación con su interior reflexivo, junto con el propio arte, aparecen como protagonistas de esta primera parte; la realidad se filtra por sus ojos y sale de sus manos, dando como resultado el artefacto que debe mover y conmover al espectador/lector.

    II

    En esta segunda parte, nos encontramos con diferentes ‘fases’ que configuran el arte y el proceso creativo: el trabajo, la crisis creativa… el proceso de creación.

    El autor relaciona el proceso creativo con la propia vida, como si en él crear arte fuera algo inherente a su vida, yo nací artista, y no puede librarse:

    Mano en la que siempre veré, aun lavándola a conciencia, ese mapa emborronado y colorido inherente al proceso de vivir.

    Así como los colores y los lienzos toman protagonismo en esta segunda parte, cabe destacar también la inspiración, que aparece como una explosión, que llega y es imposible salir bien librado de ella. Relacionado con el pequeño instante que aparece en la primera parte (lo vital, que dura menos que un tiempo de Planck): el pequeño instante en que el artista/autor tiene la oportunidad de agarrar los restos de metralla que quedan suspendidos en el aire después de la explosión inspiradora.

    Me gusta especialmente el asomo de críticas a las etiquetas: partiendo de la base que el arte es algo libre y abstracto, las etiquetas limitan y acotan la creación:

    No producen alimento ni riqueza porque carecen de imaginación. Porque no tienen alma. Porque no odian a muerte cualquier tipo de etiqueta.

    Del mismo modo, nos aparece la importancia de la pasión en el juego del arte, algo que ya se deja ver en la primera parte:

    Quizá la posteridad no diga de mí que fui un genio, pero nadie pondrá en duda mi pasión.

    El arte va más allá de lo que tenemos ante nuestros ojos: se ha de ser capaz de dejar caer la venda, abrir el alma y sentir por dentro aquello sublime que destila el arte.

    Ilustración de la portada por Marlem Cantón.

    III

    Avanzamos en todo el proceso artístico y llegamos a la fase en que se dan las exposiciones, el éxito, el fracaso, las preguntas…

    Si el arte va dentro del artista/autor, lo que hace es perfeccionarlo, pero cabe tener en cuenta que el arte es algo abstracto que va mucho más allá del lienzo y, como nos recuerda el autor con la cita de da Vinci, el arte está siempre inacabado. En Horizonte a perseguir se ve muy claro que el artista puede sentir que su arte es el camino hacia ese horizonte, para jamás alcanzarlo y, quizás, ahí está lo sublime del arte, siempre avanzando, jamás llegando a una conclusión y dándose por terminado.

    Hay una vez más cierta crítica hacia el mundo del arte como negocio: pintar los sueños de otro resta libertad a la creación, y al arte ha de ser libre. Las subastas tienen también su dosis de crítica, puesto que en estos eventos se pone una medida al arte, y el arte es invalorable; el arte es algo subjetivo cuyo valor es imposible de medir. No es viable medir la inspiración, las cosas abstractas. El arte debe estar por encima de todo eso.

    IV

    En esta parte, casi final del libro, llega el turno de las Ferias de Arte: el mercadeo del arte, de los artistas y de las obras como meros productos.

    Es muy interesante el punto irónico que David pone en algunos textos de esta cuarta parte, los monólogos interiores del comprador de una galería, del soñador… que enlaza con la idea del valor que se le da al arte: justamente los que adquieren ese arte en cierto modo son los que menos capaces son de darle al arte la verdadera importancia y el verdadero valor (intangible) que tiene).

    V

    Un futuro epitafio: la búsqueda a través del arte no tiene final, pero por el camino se pueden llegar a encontrar algunas cosas…

    Terminado el libro, una se da cuenta del paralelismo de las artes plásticas con la literatura:

    El artista siempre crea usando sus órganos vitales.

    En estas distintas disciplinas, el artista/autor toma la forma, como David nos indica al principio del poemario, de una alambique mediante el cual la realidad se transforma, pasando por sus ojos y su filtro, y deja la visión interior de aquello exterior reflejado en las obras.

    Es un libro tremendamente interesante de leer, donde análisis, crítica, exposición, trabajo y pasión se ven plasmados, conjurando en un mismo proceso creativo la pintura, las artes plásticas, y la literatura, puesto que el proceso de hacer arte es el mismo.

    Artefactum es el quinto libro de David González Lago, y su lectura es altamente recomendable para cualquier persona, y casi obligatoria para cualquier artista.

  • Riberenques, de Carles Moya

    Riberenques, de Carles Moya

    El nou poemari de Carles Moya, una plaquette anomenada Riberenques, ja des del títol ens situa de manera magnífica en la seva zona: Riberenca és un Cant d’Estil valencià sense mètrica. Alhora, la Riberenca ens situa a la zona de la Ribera del Xúquer.

    Així doncs, Riberenques bé podria ser un recull de poemes escrits en prosa, vestits de cants nascuts en els paisatges de la Ribera del Xúquer, però en el cos trobem vivències personals de l’autor, descobriments, desitjos, anhels, amor.

    Elements quotidians es donen cita en aquests poemes per a crear una atmosfera de vida i records. La descoberta de la vida se’ns dibuixa amb pinzellades nostàlgiques. Cada text una petita imatge descrita a través de diferents elements, records i sensacions vitals que, poc a poc, han anat configurant una memòria nítida i nostàlgica.

    En certa manera, aquestes escenes o imatges han marcat les emociones i la personalitat de l’autor en la mesura que són les experiències més primerenques, en molts aspectes, que acostumem a marcar la manera de sentir i veure la vida.

    No falten elements tant habituals com l’amor o l’enyorança, el buit, la pèrdua… que apareixen de manera magistral a través de petites instantànies:

    Els xiquets no hi són, el xativí subtil. Engegàrem la ràdio, pujàrem la veu. El rati dels teus besos, els estampats a mida. Esmicolàvem la nit, una tendra matança, gesmil i candor. Cada teula, cada xiuxiueig. La vedriola a punt, les sabates netes. El bollit que no faltava, els afalacs edulcorats. El carrer Sant Roc, el carrer de les Portelles. Tenia fam la nit, s’engolia cada singlot, cada esclat d’auteritat. Les llambordes, aquella pissarra vella.

    L’autor recorda lentament, imatge rere imatge, poema rere poema, la descoberta que la vida, les experiències, els sentiments inicials, juntament amb la innocència i la puresa de qui comença a obrir els braços a la vida, amb ànsia, amb ganes. Aquesta seria potser la part més intensa del poemari:

    T’acostares a mi, la fusta ardent, les ditades. Se’t veia el melic, se’t veien el melic, se’t veien les cuixes. Aquell home que no cabia en mi, la intermitència del teu tacte. La joia que floria a la boca, els botons perduts, l’embriagues. Com ho guadírem, com fruïm tot allò que deixem enrere.

    M’agrada, però, el vel de nostàlgia amable  que acompanya els poemes, aquell somriure trist que es dibuixa, pel gaudi de tot el viscut, i la pena d’haver-ho deixat enrere.

    Alguns dels poemes, seguint l’estil de tots els textos, engloben una enumeració d’elements, sensacions o coses que dibuixen una època, un instant, un moment, acaben amb una reflexió intensa que aporta el toc de nostàlgia trista que fa que el lector se senti identificat. Si bé els elements citats en el poema són externs al lector, la reflexió final és comú a la majoria de les persones. Això fa que el text commogui realment l’ànim del lector:

    Tot allò que vàrem estimar, tot allò que fou nostre.

    Tot allò que retrobàrem, allò que pertangué.

    No hi ha hores que no us trobe a faltar, que no gronxen el vostre nom, que no us anomene.

    Uns records i un passat que s’enyora, deixant espai als somnis del que va ser, del que podria ser, del que és.

    En definitiva, és Riberenques és un llibre nostàlgic, un passeig per una memòria mostrada a través d’imatges, escenes i elements que omplen els ulls de records i nostàlgies.

    Carles Moya, professor, poeta i traductor, ja és autor d’un poemari, Bacs de vidre. En podeu trobar la ressenya aquí: Bacs de Vidre.

  • The silent letter / La hac

    The silent letter / La hac

    La hac – The silent letter (trad. Christopher Whyte) es un poemario escrito originalmente en catalán, y traducido recientemente al inglés que, desgraciadamente, no puede ser leído (todavía) en castellano.

    El autor, Jaume Subirana, del que ya nos hemos hecho eco en la revista con anterioridad, es un poeta de Barcelona que ha visto reconocida su trayectoria con premios como el Carles Riba o el Gabriel Ferrater.

    Artículos en la revista

    L’ocell matiner i altres poemes, de Ted Kooser (El Gall Editor)

    La ferida – La mancadura, de Berta Piñán Suárez (El Gall Editor)

    Heaney y el terrorismo, por Jaume Subirana

    En este caso, nos encontramos ante una colección de poemas escritos a lo largo de varios años y en diversos países. Es un libro con influencia oriental en alguno de sus poemas, que se sustenta sobre tres pilares: los maestros (Josep Carner y Emily Dickinson), la naturaleza y los amigos (Màrius Sampere, Narcís Comadira y Berta Piñán).

    Jaume Subirana. | Foto: Ester Roig – Núvol

    Creo que no es arriesgado afirmar que Subirana llega a un punto de plenitud poética que será difícil de superar en sus próximos escritos. El poemario está dividido en dos partes y tiene un título curioso y poético: ‘La hac’ – ‘La hache’; una letra poética por el silencio que la acompaña (genial la traducción ‘The silent letter’). Una letra, supuestamente inútil, como la poesía y las humanidades que existen sin existir. Una inutilidad sin la cual no podríamos vivir. Y así nos va.

    De entre todos los poemas, hay uno que es diferente al resto, Amb Jonàs a la Garona / Jonah by the Garonne. En él, Subirana explica una historia ambientada en la Provenza de 1931, dividida en cinco partes. Es el momento Carner, poeta que conoce en profundidad. Se nota que Subirana y Carner se sienten cerca de Cataluña.

    “És aigua catalana” / «Catalan water» le dice el amigo imaginario. “Com l’aigua, ha anat passant, estrany en terra estranya, / com les pedres i el marbre.” // «Like the water, on its way, a stranger in strange lands, / like the stone and the marble.»

    El poema que da título al poemario, Hac / The silent letter, tiene un verso final muy potente y una traducción sublime:

    «i hi ha una pausa muda com la hac de l’hivern! / «A silent pause next. Winter’s silent letter.»

    La pausa del verso nos transporta con lentitud y el traductor consigue transmitirla con ‘next’ y, a continuación, el difícil juego de la letra hache catalana con la hache del invierno (hivern) está preciosamente traducido por ‘la letra silenciosa – the silent letter’. Aquí, poeta y traductor consiguen una aleación perfecta que hace que los lectores que dominen las dos lenguas, el catalán y el inglés, disfruten por igual de las dos versiones de este poema y de muchos otros que nutren el poemario. Poemas que muestran con minuciosidad detalles y observaciones del día a día, momentos de la belleza de la naturaleza. Un poemario íntimo y minimalista, a veces, que te aísla del ruido y el estrés de la ciudad. Su lectura es un bálsamo de quietud.

    The silent letter – La hac acaba con una descripción del trabajo de Jaume Subirana escrita por Jordi Galves en ‘Vita Nova‘.

    Ahora, es vuestro momento de adquirir la versión bilingüe The silent letter, publicada por Fum d’estampa press AQUÍ, o la versión exclusivamente catalana, La hac, publicada por Edicions 62, AQUÍ.

  • Senryuu, La modesta voz de las palabras, de Pablo F. Mata

    Senryuu, La modesta voz de las palabras, de Pablo F. Mata

    El Senryu es un tipo de poema japonés con una métrica 5-7-5, igual que el Haiku, pero con una temática distinta. Si bien el Haiku cuenta con la naturaleza como elemento principal, en este caso, se refiere a las relaciones humanas, la mayoría de las veces con humor negro y mucho juego de palabras. se centra en la existencia humana, sus miserias y su decadencia. Aunque la mayoría de los Senryu tienen un toque de cinismo, también se presentan serios y reflexivos, analizando las emociones humanas hacia la vida.

    La modesta voz de las palabras es un poemario escrito únicamente con Senryu, pero con algunas variaciones de métrica: no todos los poemas tienen la forma métrica 5-7-5, como corresponde al Senryu puro, sino que algunos varían en el número de sílabas, cambiando la estructura, con combinaciones 5-8-5, 6-7-5 ó 4-7-5. Esto puede ser debido a que, al escribirse las palabras en japonés de manera distinta, el conteo de sílabas no siempre se corresponde. Sin embargo, por otro lado, también es posible que el autor haya optado por una métrica más algo más libre pero, en este caso, los poemas estarían alejados de la métrica tradicional.

    Gestos fingidos

    se mercadea con la piel

    de seres vivos.

    Si bien la temática podría encajar, encontramos variación métrica en el verso central.

    Por lo general, el poemario, más que centrarse en un cinismo o humor sátiro, recurre más al desánimo; así, nos encontramos poemas que describen la percepción humana de la vida, del trabajo, del día a día, tintado de cierto desencanto. Esto nos lleva a la reflexión de la precaria situación del ser humano en muchos lugares, y las condiciones de vida.

    Pablo Mata

    Turno de noche

    una ventana ilumina

    negra fachada.

    Este tipo de poesía japonesa se solía usar mucho para el tema laboral; las condiciones precarias y a veces abusivas del trabajo, especialmente en un lugar como Japón, se ven reflejadas en los poemas, transmitiendo soledad, infelicidad, tristeza y oscuridad.

    Muchos de estos poemas llevan implícita una crítica hacia la sociedad y, en cierto modo, el progreso.

    Llegan los robots

    ¿Qué será de los humanos

    robotizados?

    El poemario, en su mayoría, se convierte en una reflexión de la condición humana, pasando por el ámbito laboral, vital, emocional. Muestra la parte más fría del mundo y la vida, que contraste con la parte, podríamos decir, más cálida y humana de las personas.

    También cabe destacar que hay algunos que difieren ligeramente de la temática tradicional del senryu pero, sin embargo, son poemas de gran belleza.

    En el poeta

    florece la palabra

    en soledad.

    Asomado a ti

    el horizonte se volcó

    en precipicio.

    Pablo Mata nos muestra las miserias humanas, critica la situación actual en muchos ámbitos, injusticias, soledad… y nos hace ver que la reflexión es muy necesaria para poder cambiar las condiciones del juego.

    Qué mala vida

    con brasa incandescente

    nos va forjando.

    Me gustaría acabar esta reseña dando las gracias a la compañera y editora de esta revista, Hortensia Márquez, por su asesoramiento.

  • Nihiloma de Rubén Martín (Liliputienses, 2020)

    Nihiloma de Rubén Martín (Liliputienses, 2020)

    RUBÉN MARTÍN nació en Granada en 1980. Es autor de los poemarios Sistemas inestables (Bartleby, 2015) y Radiografía del temblor (Premio Andalucía Joven, Renacimiento, 2007). Ha publicado textos en revistas como Quimera, Shangrila y Kokoro, y participado en diversas obras colectivas, entre las cuales destacan Voz vértebra: antología de poesía futura (Kokoro Libros, 2017), Poeta en Nueva York. Poetas de tierra y luna (Karima, 2018) y Locos de altar (Alea Blanca, 2011), esta última en colaboración con Begoña Callejón y Leopoldo María Panero. Una selección de sus poemas ha sido traducida al inglés y al rumano con motivo de su participación en el International Poetry Festival de Sibiu de 2017. 

    Como traductor es responsable de las versiones en castellano de Poemas a la muerte (2010) de Emily Dickinson, así como Rompiente (2014) y Deprisa (2020) de Jorie Graham, publicadas en Bartleby Editores. Su interés en el diálogo entre disciplinas artísticas se plasma en proyectos como el spoken word electrónico-poético de Máquina Líquida y el trío Estufa de Leña Contemporánea (junto al multiinstrumentista y compositor A.L.Guillén y la artista visual Rocío Lara), así como en sus actuaciones en directo con los músicos Dal Verme, Alejandro Morales y Primo Gabbiano.

    Abrimos las páginas de “Nihiloma”  y nos encontramos ante una cita de William Blake que nos vaticina lo que vamos a encontrar: “Nada podía romper la Red, ni con alas de / fuego; tan trabadas estaban las fibras, y tejidas / las mallas, como a medida del cerebro humano”.

    Nihiloma es un poemario que nos echa en cara la dependencia que tenemos de la tecnología y cómo no podemos soportarla porque nos aísla y evita que nos relacionemos unos con otros de manera ‘natural’. Tampoco pedimos un enfoque ‘natural’ rousseauniano, pero al menos uno que no esté mediatizado por la tecnología.

    Como no podía ser de otra manera, Liliputienses nos muestra, una vez más, una poesía alejada de los estándares poéticos a los que nos someten las multinacionales de la poesía. En este caso, Rubén Martín intenta estimularnos a través de una lectura que combina pantalla de ordenador y hoja de papel, signos y letras con palabras, problemas informáticos y la angustia existencial de ser conscientes de que somos lo que la tecnología dice que somos. Nos encontramos ante un fallo del sistema, de nuestro sistema lingüístico de existencia en el que el lenguaje se encuentra amalgamado entre ceros y unos, en código binario.

    Es un libro para un lector valiente y sin prejuicios literarios, dispuesto a abrir la mente ante lo que podría ser el nacimiento de un nuevo estilo poético. Aunque solo sea por eso, vale la pena leerlo. Lo puedes encontrar aquí.

  • CÁNTAME ALGO NUEVO,  de José María Salazar Núñez (Liliputienses, 2021)

    CÁNTAME ALGO NUEVO, de José María Salazar Núñez (Liliputienses, 2021)

    José María Salazar Núñez (Lima, 1994) ha publicado los libros:

    • Tartamudo (Paracaídas, 2018),
    • El fútbol no es una metáfora (Colecciones Underwood, PUCP, 2019).
    • San Francisco (Personaje Secundario, 2020).

    Forma parte de la editorial independiente peruana Personaje Secundario y ha ganado el III Premio Centrifugados de la Editorial Liliputienses en Cáceres, España. Además, ha conducido el programa de entrevistas online Somos Libros, Seámoslo Siempre y ha sido colaborador del suplemento El Dominical del diario El Comercio.

    Los poemas del libro se presentan como versiones o “covers” de diversas canciones contemporáneas. Son textos irónicos, por momentos narrativos, que presentan un mundo discontinuo, fragmentado, postapocalíptico.

    Aún no ha cumplido veintisiete años y ya es uno de los nombres más importantes de la joven poesía latinoamericana. Este libro es la prueba de ello.

    Los poemas de este poemario se inspiran en diversas canciones que figuran en los títulos de cada poema. Hay pop, hay rock, desde Lou Reed, Oasis, Blur, XX, Artic Monkeys, Pearl Jam, Cohen a El último de la fila….

    Empezamos a leer Ennui, el primer poema, en una carrera poética de la mano de Usain Bolt y Lou Reed.

    Usain Bolt es un psicólogo en Wall Street.

    Todas las mañanas atiende a gerentes de

    bancos, fondos de inversiones y megacorporaciones.

    Escucha sus problemas y les da, ilegalmente,

    unas cuantas pastillas si es que se quejan demasiado.

    La mayoría de sus pacientes dura muy poco

    tiempo. Al parecer, se recuperan con facilidad.

    De vez en cuando, Usain Bolt se abuerre de la

    rutina. Pero nunca se le ocurriría renunciar.

    El buen gusto musical se nota en la elección de los artistas, por ejemplo, El Último de la Fila.

    Hace algunos años, el gobierno empezó a imprimir

    billetes completamente azules que no decían

    su valor. Fue una confusión. Las personas los

    usaban indistintamente. Y los bancos y las tiendas

    no sabían si aceptarlos o no.

    Eventualmente, fueron descontinuados. A mí me

    quedan unos cuantos. Ya a nadie les interesa.

    Te los puedo regalar si vienes a mi casa.

    Te los llevarás y no los entenderás. Me gusta esa

    imagen. El extrañamiento azul en tus manos.

     Cánteme algo nuevo es una propuesta valiente y novedosa. Rompe estereotipos de lo que se puede esperar de un poemario y eso es bueno, si no queremos quedarnos encasillados en lo habitual. ¡Atrévete a leerlo aquí!

    Aquí le podéis ver y escuchar.

    Por último, os queremos informar que este poemario obtuvo el III PREMIO CENTRIFUGADOS DE POESÍA JOVEN  el 7 de septiembre de 2020 en el Consulado que la República Intermitente de San Borondón (Cáceres), ex aequo con La única cosa que es probable que rompas es todo, de Cristhian Briceño (Lima, Perú, 1984). A esta tercera edición del premio se presentaron150 libros de quince países distintos.

  • AISHA, de  David Trashumante

    AISHA, de David Trashumante

    David Trashumante, heterónimo de David Moreno (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer y activista cultural. Actualmente vive en Valencia. Ha publicado los poemarios Aisha (2021), Apenas (2018, Ya lo dijo Casimiro Parker), Tócame (2017), No fear // No fiera (2017), Tópo (2016), A viva muerte (2015), Tacto de texto (2014), El amor de los peces (2014), Parole, parole y otras palabras (2006), los poemas expandidos Este poema
    no (2018) y Gatopardo al cubo (2018), el libro-acción Hikikomori (2020, Ya lo dijo Casimiro Parker) y su antología Amor. Antología 2006-2019 (2019). Coordina el Laboratorio de Creación Poética de la Escuela de Escritura Bibliocafé y es el codirector de Vociferio [Festival de Poesía de Valencia].

    David Trashumante publica su nueva obra, Aisha, con la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker. Es una recopilación de ecopoemas, composiciones que se centran en la denuncia del ecocidio mediante un canto a
    la madre naturaleza. (Ecopoesía es un concepto que acuñó el escritor chileno Nicanor Parra a partir de su poemario Ecopoemas, que tiene que ver con la ecología).
    Aisha, que en dariya, un dialecto marroquí, significa vivaz, es un libro de amor, de amor al aire, a la naturaleza, a la palabra, al olvido, al libro, al experimento, al presente…, de amor al poema y sus silencios. Es un libro de amor a todo lo vivo y contra la destrucción de los ecosistemas. En un momento como el actual, en el que el daño a la naturaleza es generalizado, grave y sistemático, es muy conveniente que un poemario como
    Aisha denuncie, con la voz singular del poeta de larga trayectoria, David Trashumante, el ecocidio imperante.

    Podéis ver en el canal de YouTube de Trashumante un videorrecital homónimo:

    Es un buen momento para conocer algunos de los poemas que integran Aisha y poder adquirirlo por la página web de la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker: www.yalodijocasimiroparker.com/es/catalogo/libros-de-
    poemas/aisha.html

    Para más información sobre el autor: http://www.davidtrashumante.es/contacto.

  • Medidos Desvaríos, Etienne Demerson Ramos (Ed. Opera Prima)

    Medidos Desvaríos, Etienne Demerson Ramos (Ed. Opera Prima)

    Medidos desvaríos, a pesar de la juventud del autor, es un poemario bastante maduro e intenso. Está distribuido en cinco partes, que parece estar organizadas de manera cronológica y, a su vez, en función de su estructura.

    Son poemas con una rima y una métrica cuidados, que se abren ante nuestros ojos como mensajes directos y claros.

    Primeros Poemas, 2015-2017, recogen básicamente poemas de adolescencia; reflexiones de juventud acerca de diversos temas como son la poesía, el entorno, la familia, la juventud.

    Es errar en intento,

    es proseguir con la acción,

    es constancia.

    -Fragmento del poema La hermosa mocedad

    La segunda parte, Chupitos de poesía, son poemas breves numerados. El autor sigue la tónica reflexiva ya marcada en la primera parte. El amor, la juventud, la soledad,… se dan cita en estos poemas breves, como cápsulas de pensamientos que invitan al lector, una vez más, a reflexionar ante el mundo y la vida.

    A su vez, los poemas van atados a su experiencia y sus vivencias personales, dejando ver pinceladas de su personalidad, su mente y su alma. En cierto modo, el autor nos muestra su manera de ver la vida, su manera de vivirla y de sentirla.

    Esa intensidad furtiva

    a la soledad responde.

    Un anciano es narrativa.

    -Fragmento del Poema XII

    Cual vinimos, marcharemos

    de este mundo de beldad.

    En sagrada soledad,

    descubriendo cuanto vemos.

    -Fragmento del Poema XX

    Flora fauna es la tercera parte del poemario. Engloba solamente cuatro poemas, y se abre con unos versos realmente potentes, con una crítica directa y concisa al ser humano; como si este fuera el que rompe el equilibrio natural de los elementos

    Todos son equilibrio natural:

    agua y luz, la tierra, el aire y el fuego.

    Más la función de los seres humanos

    debiera ser, ser pasto para los gusanos.

    -Elementos naturales

    Me han parecido casi los poemas más intensos de todo el libro; en ellos se intuye cierta madurez, pero a su vez, ciertos miedos y cierto desencanto.

    La cuarta parte del libro, Sonetos, está configurada por ocho sonetos que siguen un poco la línea del soneto inglés, en el que los dos tercetos están formados por un serventesio, acabando con un pareado, con rima distinta en ambas estrofas (ABBA ABBA CDCDEE). Son sonetos endecasílabos, aunque de manera puntual nos encontramos con algún verso decasílabo.

    La idea genérica que se desprende estos poemas es de desencanto con el mundo, insatisfacción resultado de la observación y el análisis del entorno.

    Por último nos encontramos con Demás poemas, donde encontramos poemas con un cariz ligeramente distinto y más variedad temática; historias, un toque de fábula que guardan detrás cierta enseñanza o moraleja.

    Etienne Emeris, nacido en Madrid en 2003, nos sorprende con un poemario variado, maduro, reflexivo, que no deja indiferente al lector en el sentido que remueve la conciencia.