Categoría: Reseñas

  • Sombra con dos cuerpos, de Rafa mellado (Ed. Multiverso, 2020)

    Sombra con dos cuerpos, de Rafa mellado (Ed. Multiverso, 2020)

    Sombra con dos cuerpos es un poemario de desamor primero, de amor después. De desamor herido que parte en dos, y de amor a uno mismo después de ese desamor.

    De hecho, el primer poema, casi colocado a medida de introducción, nos proporciona una sutil pista: Léucade. Inevitablemente, viene a la mente el mito del Salto de Léucade. Afrodita, rota de dolor por la muerte de Adonis, su amado, fue a pedir consejo a la Pitia de Delfos. Esta le aconsejó que llevara a cabo el salto de Lécuade: lanzarse al mar desde uno de sus blancos acantilados. Así lo hizo Afrodita, saltó y poco después reapareció sobre el mar, curada del mal de amor. No fue Afrodita la única que curó su mal de amor en los acantilados de Léucade, pero muchos de los que lo intentaron, no sobrevivieron. Sobrevivir significaba olvidar a la persona cuya falta causa tanto dolor. Quizás también significaba empezar a aprender a amarse uno mismo.

    El poemario aparece dividido en cuatro secciones o partes: Serie B, Aquel juego, No quiero verte, y Los que fuimos.

    Para empezar, nos encontramos con Serie B; un conjunto de nueve poemas breves en los que se nos habla de un amor tóxico, de bajos deseos, de uso, de cierta perversión. En el amor no todo es bonito, hay esa parte oscura, esa parte de usar a la persona hasta, casi, llegar a absorberla y anularla

    De las cosas nimias que le oculto

    se ha formado la certeza

    de un amor voluble.

    Fragmento de Ha llegado.

    El amor no siempre es estable ni trae siempre cosas buenas. El autor nos muestra, en esos nueve poemas, de la parte más oscura del amor, su cara b, su lado oscuro.  Atracción, deseo sexual, decepción, dolor. Incluso podemos entrever cierta crueldad.

    que sus orgasmos son fingidos, y

    que le revienta el aire

    que respira.

    Fragmento de No la toco.

    Cobra protagonismo el físico, la piel, el cuerpo, el tacto. Esta segunda parte, igual que la anterior, conserva un tono como de reproche y herida hacia el amor. De hecho, se entrevé cierto halo de insatisfacción, de decepción. Esto hace pensar en alguna herida que no ha terminado de curar, y esos digamos recuerdos, esas experiencias primeras no dejan más que un mal sabor en la memoria; son el inicio de todo, el inicio del dolor y de la frustración. Es aquel juego en el que al final siempre suele haber un perdedor.

    Campamento de primeros besos

    Éramos jóvenes y etéreos. Dos semanas

    de campamento

    de primeros besos. Con la lima

    del cortaúñas acuñamos tus iniciales y las mías

    en su acorazonada corteza. La sombra del árbol

    no volverá a echar raíces. Los pájaros

    no tendrán casa.

    De algún modo, es como si el amor, las relaciones, fueran algo inestable que han aportado dosis de ira, de frustración y de desengaño. Hay que librarse de todo ello para sanarse. Hay que saltar por el acantilado para renacer siendo de nuevo uno mismo.

    Rafa Mellado

    Siguen diez poemas que, en cierto modo, siguen la línea de los anteriores con una sutil diferencia, que en cierto modo se desvela en el título de esta sección del libro No quiero verte. Aparece una voluntad del individuo; como si empezara a tomar conciencia que necesita estar consigo mismo, reencontrarse y empezar a cicatrizar de algún modo. Empezar a olvidar la otra persona para poder empezar a recordarse a sí mismo.

    Se acaricia

    El valor no es algo

    aleatorio,

    entrenable en el cuadrilátero de la esquina.

    El valor es algo

    que se acaricia como arma de filo

    que se acaricia.

    Cae luz sobre su imagen como una cacería:

    virgen negra tallada por un ciego, encarnado

    abismo.

    Las costillas de adán, la bilis

    vetean su piel. Surge

    su zarpazo.

    Es quizás la parte más humana del libro, la parte en la que el autor se desnuda y muestra lo que realmente siente y lleva por dentro, en cierto modo, como una penitencia.

    Finalmente llegamos al instante en que todo eso ya es pasado: Lo que fuimos. Cuarta y última parte del poemario. Doce poemas que aportan una sutil calma después de las batallas anteriores.

    Yacemos junto al mar. De fondo,

    lo oímos como un silencio

    en esta habitación amarga

    después de ti y de nosotros.

    -Fragmento de Compararnos con los que fuimos.

    Vemos en estos diez poemas que empieza a haber una cura, una despedida, un romper con lo anterior para volver a ser uno mismo, libre de ataduras y de cuerpos ajenos ensuciando nuestra propia sombra.

    Pienso en finales

    apocalípticos y en la tiranía de tu sujetador, que te

    cae del hombro. Te has puesto bocabajo: una

    plaga de langostas saliendo de tu nuca. Imagino

    como será sobrevivirte y caminar por los campos

    de cosechas arrasadas.

    -Fragmento de Sobrevivirte

    Al fin y al cabo, después de la intensidad de todo el poemario, de las luchas, de las heridas, el objetivo es sobrevivirte, salir vivo y continuar la vida siendo uno mismo, individual.

    En este sentido, quiero destacar uno de los poemas que corona todo el ciclo amoroso, de desamor, y de recuperación que nos narra el poemario:

    El beso

    Recordando el beso

    por una mujer aquí, antes

    de abrir los ojos.

    Abrir los ojos y verse, ver la realidad, ver lo que uno es. Último recuerdo, aparcar el dolor, dejarlo atrás, antes de revivir.

    Tomando un plano genérico del poemario, observamos que todo él es una herida que se hace, se le echa sal, se le clava el puñal hasta que sangra incluso la propia cordura y voluntad. Pero al final esa herida reconoce la cura: el olvido, el abrir los ojos. El abrazarse a uno mismo y recuperarse.

    Es un poemario intenso repleto de metáforas que nos muestran la parte más oscura del amor, las espinas que esconde bajo los pétalos rojos (rojo sangre). Un poemario que cura; cualquier persona que haya amado podría sentirse identificada con muchos de los poemas y, gracias a eso, al proseguir con la lectura, se podría llegar a la sanación de la herida.

    Una lectura que se clava en las entrañas, en parte quizás por el lenguaje visceral que se utiliza en muchos de los poemas, la fuerza de las palabras que parecen salir del fondo de la misma herida; un poemario que abre los ojos, y que puede incluso lograr arrancar la venda que a menudo nos cubre los ojos cuando se trata de amor.

    Rafa Mellado está vinculado al mundo audiovisual, trabajando como camarógrafo en diferentes programas, ocupándose de la fotografía en diversas producciones, e incluso ha impartido cursos de iniciación cinematográfica. Sombra con dos cuerpos es su primer poemario.

  • Disentimientos de la nación, Javier Raya ( Ed. Liliputienses, 2020)

    Disentimientos de la nación, Javier Raya ( Ed. Liliputienses, 2020)

    El título de esta entrada es el regalo que nos hace la Editorial Liliputienses a todas las personas seguidoras de la revista.

    Nos regala un largo poema de Javier Raya, Ciudad de México, 1985. Historiador de literatura ninja. Tiene publicados El libro de Pixie (2010),  Por los rasgos una bayoneta (2011), Ordalía (2011), La balada de Mr. P Mosh o 7 sonidos para peluquerías (2012), Los miembros fantasmas (2012, inédito).

    Es un alegato, tal como dice el crítico literario Javier Gallego desde su blog Profundamente superficial, contra las patrias y las influencias beat y de Bukowski en el estilo y la combatitividad de las letanías. Tenemos un espíritu rebelde, incómodo con las convenciones suicidas de una sociedad complaciente, que no se amedranta por la cercanía al panfleto, que dota a la denuncia de una cualidad poética y épica de quien se encara, a título individual pero con voz colectiva, a todas esas asunciones imaginarias que el poder aprovecha para cubrir los sueños con la patria.

    “y tú eres mi país, y tú eres mi país, y tú eres mi país,

    y de este metro cuadadro me hago cargo yo,

    este metro cuadrado será también mi tumba

    /…/

    no pasarán, no pasarán,

    no pasarán”

    El texto del poema hace hincapié en los sufrimientos del movimiento estudiantil de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, de fuerte componente campesino e indígena, situada en el Estado mexicano de Guerrero.  El 26 de setiembre de 2014, 43 alumnos de esa escuela fueron reprimidos y desaparecidos brutalmente, lo cual originó una ininterrumpida protesta civil de carácter nacional y con repercusiones internacionales.

    Este regalo de la editorial Liliputienses podéis leerlo gratuitamente en el blog del propio autor: Cuaderno de Raya. También podéis escucharlo en la voz del autor en este potentísimo vídeo que os adjuntamos en este enlace.

    Gracias a José María Cumbreño, director de Ediciones Liliputienses, una editorial independiente que aspira a difundir en España la mejor poesía latinoamericana actual. Su sede se encuentra en la Isla de San Borondón, un lugar que existe sólo a veces, aunque, como el nulo sentido del humor de las administraciones no admite las identidades intermitentes, cuentan con una humilde morada en Cáceres, ciudad fantasma que los mapas sitúan en ese atolón interior llamado Extremadura.

    Recordad, una buena forma de agradecerle este regalo es acceder a su página web para comprarte algún libro y regalar varios. Gracias por leer.

  • ‘Música para monstruos’ de Rafael García Godos Salazar (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Música para monstruos’ de Rafael García Godos Salazar (Ed. Liliputienses, 2020)

    Rafael García-Godos Salazar (Lima, 1979) es autor de viruspop/raggs (Divino Niño, 2004), ETO (2005), queridolucía (EstaNoEsUnaPutaEditorial, 2007), MVX0 música para monstruos (Paracaídas Editores, 2017 y en España 2020) y Reality Nuggets (Perverso Editorial, 2020).

    Obtuvo dos años consecutivos el premio Dorian Arts a la poesía transgenérica y de diversidad sexual (Lima 2006 y 2007). Por su experimentación con la visualidad, el diseño y la plástica, recibió el premio Poema-Objeto Oquendo de Amat (Lima, 2005), de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Ha escrito guiones y dirigido El sendero de Pedro, premiado como el mejor cortometraje en el concurso convocado por la agencia creativa de publicidad mundial DDB (Panamá, 2000).

    Ha sido incluido en las antologías: Generación del 2000? (Círculo Abierto Editores, 2006), Poesía Perú S. XXI 60 Poetas Peruanos Contemporáneos (Escuela de Lima de la Fundación Yacana Arte & Rock, 2007), 2+ No antología No contemporánea de los poetas amigos (EstaNoEsUnaPutaEditorial, 2008), 4M3R1C4 Novísima Poesía Latinoamericana (Ventana Abierta Editorial, 2010), Rito Verbal muestra de poesía peruana 2000 – 2010 (Elefante editores – Vagón azul editores, 2011),  Versos Diversos (Fundación Editorial El perro y la rana, 2012) y en el dossier poético Mil Novecientos Setenta y Nueva: Once poetas de Latinoamérica (Lapsus, 2009), entre otras revistas y publicaciones impresas y digitales nacionales e internacionales (México, Chile, Guatemala, Argentina, Estados Unidos y Ecuador).  

    En Música para monstruos, García-Godos nos muestra una obra singular de un poeta singular que aprovecha muchos recursos tipográficos que la palabra ofrece. Es un poemario valiente, transgresor y marginal que puede escandalizar a muchas personas, sobre todo en los poemas donde reivindica el mundo queer.

    El autor dice de su libro:

    los monstruos, dentro del tema literario, dan mucho para hablar. En lo personal son básicamente los miedos. En mi libro hablo también de los malos amigos, de las drogas o de las party monsters. Si bien este tema abarca demasiadas cosas, son básicamente el motor que, dentro del sujeto poético, impulsa su búsqueda.

    García Godos cree que cada lector encontrará en el libro su propia clave de acceso a un universo poético especial y único. Ya sabes, si quieres encontrar la tuya, puedes intentarlo aquí.

    metal & sabrosura

    La moderación es una cosa fatal,

    nada triunfa tanto como el exceso

    Óscar Wilde

    Esta no ha sido idea mía

    no me siento macho

    no me siento hembra soy un mixer

    no me siento el único que hace todo el ruido

    en la Noche Irreversible

    no me siento la luz de mi generación

    la luz de la patria zombi

    ni macho ni hembra soy un mixer

    quizá

    yo quiero un mundo mejor

    como la miss simpatía

    un mundo mejor sería

    un mundo vacío

    una palabra sin sonido único

    una luz tenue antes de dormirse

    uno escribe para despedirse

    es decir

    yo escribo para despedirme de

    este rincón donde se guarda la culpa

    un corazón avergonzado

    un corazón azul

    marciano que nadie necesita

    que se ha equivocado tantas veces

    yo quiero un mundo mejor

    que las drogas liberen más mentes

    y dejen ver su verdad interior vacía

    sin razón sin conciencia

    la conciencia limita la creación

    la meditación y las drogas la expanden

    yo quiero un mundo mejor

    me dijo una vez una rosa y yo también

    quiero un mundo mejor y que

    el olor a mal sexo se quite con un baño de esponja

    iluminarse

    digo

    ESTA NO HA SIDO IDEA MÍA.

    el sonido de los autos en retroceso

    a Diego Pacheco

    Mejor limpiemos este desorden

    paremos la búsqueda

    por lugares no revelados

    mejor limpiemos el desorden que hicimos

    con el pasado el futuro el descontrol

    junto al hombre corazón mandarina

    mejor escuchemos

    el sonido de los autos en retroceso

    como lenguas en una cinta magnetofónica en retroceso

    y detengámonos ahí

    cuando fuimos a buscar a las partymonsters

    ahí

    cuando las tomamos de la mano

    ahí donde dejamos de entender

    la energía de esta letra

    de la tinta que limpio

    para hacerle un favor al amigo lector

    al que le llegue este libro

    para que lo encuentre como suyo como nuevo

    mejor limpiemos

    antes

    el desorden

    antes

    del sonido de los autos en retroceso.

  • ‘La escuela, el castillo’ de Tamara Domenech (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘La escuela, el castillo’ de Tamara Domenech (Ed. Liliputienses, 2020)

    Tamara Domenech nació en La Plata, Provincia de Buenos Aires, en 1976. Vive y trabaja en la Ciudad de Buenos Aires. Es Licenciada en Comunicación Social (UNLP), Diplomada en Gestión Cultural (UNSAM), Profesora del Nivel Superior (UTN), escritora, editora y artista visual. Entre otros libros, ha publicado Una burbuja en el pico de una botella (Eloísa Cartonera, 2020), En tu día (Nebliplateada, 2019), Posibilidad (Editorial Maravilla, 2019), Ilusión (Biblioteca Popular Ambulante, 2016), Recolección (Zindo & Gafuri, 2015), Poemas en el jardín (Zorra Poesía, 2010), Las elegidas y Ropero (Ediciones Belleza y Felicidad, 2009), Familiares (Zorra Poesía, 2009) y ¡Yapa! Antología de pesadillas con finales felices (Capitán Minerva, 2008). Actualmente se desempeña como docente universitaria y dirige Ediciones Presente.

    La escuela, el castillo es un poemario escrito durante el año 2015 a partir de conversaciones que Tamara Domenech tuvo con otras madres desde la puerta del colegio donde van sus hijos. Visiones de un grupo de madres con experiencias duras, dolorosas, amorosas y con los pies en la tierra. Una charla compartida de confesiones de mujeres que crían, trabajan, tienen ilusiones y parejas que no las acompañan. Charlas, poemas que muestran la fuerza de una comunidad.

    En estos más de 200 poemas, Tamara Domenech consigue que las voces de otras madres se mezclen con la suya y cuestionen sus respectivas realidades desde diversas ópticas sin juicio moral alguno. Es un retrato objetivo, sin aditivos, que muestra la fuerza de las mujeres.

    Un libro de mujeres escrito por una mujer y que deberían leer muchos hombres para plantearse la relación que tienen con sus parejas.

    …Un hombre no es un comprobante…

    se parece más a una estampita

    yo no quiero pedirle

    que me quiera

    que me explique

    yo lo quiero sin quererlo más

    yo no lo quiero más queriéndolo.

    Tengo un hijo.

    lo voy a tener que ver toda la vida con otra.

    Si yo hice todo bien

    si él me dejó

    no quiero pagar con mi vida su error.

    Un libro que una vez lo hayas leído tú, mujer, deberías dejárselo a un hombre y después comentarlo entre los dos. Inténtalo, lo encontrarás aquí.

    MATERNAL
    Martes 14 de julio de 2015


    La tristeza se me va cuando veo el cuchillo.

    Corto la torta para mi hijo y reparto.

    Cortar es repartir y me toca un pedazo.

    No como nunca.

    Podría vivir sin comer.

    Pero hoy me sirvo una porción y la disfruto sentada.

    Con este cuchillo de filo plateado y mango azul defiendo.

    Mi paz.

    Mi paladar.

    La paz de mi paladar.

    El paladar de mi paz.

    No me lastima.

    Me protege.

    De mí.

    Voy a probar moverme con un cuchillo invisible en la mente.

    En mi corazón.

    En el bolsillo de la campera.

    No voy a dejarme sin comida.

    Una torta.

    Son doce porciones de amor.

    Mi hijo me regala la oportunidad de quererme.

    FÉRTIL

    Martes 8 de septiembre de 2015

    De los treinta años que tengo llevo veinte de fertilidad.

    Un total de doscientos cuarenta óvulos.

    Menos tres hijos.

    Vi doscientas treinta y siete veces una parte de mi cuerpo irse por un inodoro 

    o estancada en un algodón en un tacho de basura.

    A mí me llegó tarde.

    A los dieciocho recién cumplidos.

    No tuve susto ni nada.

    Mis amigas me lo habían anticipado desde la primaria.

    Mi mamá no.

    Ella nunca me dijo que un hijo era la unión de lo que yo veía caer 

    y una célula que el varón tenía o se sacaba.

    A mí eso me sigue llamando la atención.

    Los colores.

    Rojo y blanco.

    Cuando estoy con mis hijos los veo en rosa por definición fisiológica.

    No me entra en la cabeza que un charquito 

    y un poquito de espuma los haya formado.

    Esa unión es un paisaje en una cama.

    En la que mi marido ya no duerme.

    Si yo dibujo no me quiero separar.

    No hay desechos.

    Me siento una flor boreal.

  • Pánico a las esferas invisibles, David Jiménez

    Pánico a las esferas invisibles, David Jiménez

    Cuando una se halla ante este libro, no sabe muy bien qué se encontrará; poemas, relatos, cuentos. Y efectivamente, en este libro hay relatos, hay poemas… e historias. La idea que queda por encima de todo el libro, es que es un libro hecho de historias donde encontramos personajes más bien miserables, fracasados, algún triunfador asoma la cabeza, pero con un trasfondo translúcido y sospechoso.

    De hecho, lo primero que encontramos al abrir el libro es una cita de Moby Dick, de Hermann Melville: “Y si bien en muchos de sus aspectos este mundo visible parece hecho en el amor, las esferas invisibles fueron creadas en el terror.” Esta frase ya nos deja cierta inquietud y, a su vez, cierta tristeza. Así, nos adentramos en el libro con las emociones despiertas y los sentimientos atentos.

    Lo primero que llama la atención de este libro, una vez terminada su lectura, es la cantidad de referencias al mundo del cine y de la música. No en vano David es guionista de la Escuela de Cine Gonzalo Mejía, en Colombia, y un gran melómano. Personas como Leonard Cohen, Nick Drake, Bob Dylan, Nacho Vegas, Nick Cave, Davi Bowie, Nacho García, Joaquín Sabina, Jeanette, Christina Rosenvinge, Amy Winehouse, Jackson C. Frank y su Marlene o Gene Kelly, Jack Kevorkian, Jean Pierre Jeunet, películas como El Llanero Solitario, o El planeta de los Simios… todos se encuentran en algún momento del libro, ya sea a a través de sus canciones, sus discos, imágenes, frases… De hecho, muchos de estos personajes se dan cita en el relato Un Sueño. Donde muchos de ellos aparecen, desde el mismo Dios con un grupo de Jazz, hasta Sinatra o Cohen con su Lorca y su Suzanne.

    Aparte de estas referencias directas, encontramos guiños sutiles a autores y músicos: encontramos un claro recuerdo de los poemas de Raymond Carver en el poema titulado Miedo:

    Miedo al consumismo.

    Miedo a la revolución.

    Miedo al odio disfrazado de empoderamiento.

    Miedo a perder los sentidos.

    La vista:

    Cuando se contempla una injusticia.

    El oído:

    Negándose a oír una petición de ayuda ante un abuso.

    La voz:

    Si se deja morir en el silencio la verdad.

    Miedo a perder el miedo.

    David Jiménez

    Este podría ser quizás uno de los relatos más críticos de todo el libro, con una profundidad arrolladora que invita al lector a reflexionar casi de manera inconsciente; un poema de esos que quedan clavados por dentro, y van mordiendo poquito a poquito el corazón y la conciencia. Si perdemos el miedo, perdemos la consciencia, la realidad. Dejamos de ser sensibles a lo que nos aterra para pasar a ser indiferentes y, por ende, no darnos cuenta de lo que se debe cambiar.

    A lo largo de todo el libro, encontramos una mezcolanza de emociones intensas, desde el amor y la ternura,

    Y te quiero con una magnitud tan profunda

    como la del abismo del que me ayudaste a salir.

    -Fragmento de Marcela

    hasta el asco más profundo:

    Pienso en todo lo que escuché o vi durante el día y me invade un asco parecido al del hombre que limpiaba el vómito.

    Un alivio que el sueño venció al asco.»

    -Fragmento de Criaturas despreciables.

    Algo que llama la atención es que me ha parecido intuir un trasfondo crítico con la humanidad, con la manera de vivir. En el relato Sala X, por ejemplo, al autor nos viene a mostrar que los humanos, muy a menudo, no ponemos interés en las cosas que no nos afectan a nuestra vida o a nuestra persona de manera directa. Aunque sangre, no nos afecta. Simplemente lo tiramos, o miramos hacia otro lado, y seguimos con nuestra vida como si nada hubiera pasado.

    En general, son poemas y relatos que ponen de manifiesto la sordidez humana, la parte más oscura de las personas. Suelen aparecer personajes fracasados, con vidas duras y arrastradas, que intentan seguir con su vida casi sin ser conscientes del todo de la miseria que llevan consigo.

    Me llama mucho la atención en este sentido, el relato Anestésico. De entrada nos presenta una descripción magnífica de un parque, el Parque Berrio, con las personas que configuran el paisaje del parque y, entre ellos, un vagabundo que ha resultado herido. El hombre parece desangrarse en el centro de un grupo de curiosos, y lo que hace es sacar un bote de pegamento del bolsillo, esnifar, y ponerse a reír. Cuando uno pierde consciencia de lo que hay alrededor, es cuando sonríe; cuando se aleja de la realidad, es cuando sonríe.

    Esta visión, podríamos decir pesimista, de falta de esperanza, se extiende por muchos de los relatos y personajes que configuran el libro. En sentido amplio, desde la completa humanidad, hasta un sentido más concreto, su propia ciudad, Medellín, que casi nos sirve de escenario para los relatos del libro.

    De hecho, cobran mucha importancia las personas en toda la obra: las personas y sus vidas son la columna vertebral del libro, a partir de las que se nos muestran diferentes situaciones y emociones. En este sentido, es bastante fácil empatizar con ellos, y eso hace que el libro llegue a conmovernos realmente en varios fragmentos.

    Cada relato, cada poema, es una pequeña ventana desde donde podemos ver quizás la parte más oscura, más sórdida, más triste, de las personas y del mundo.

    El egoísmo se nos aparece en Gafas de sol, la decepción en 25, la demagogia toma forma en el poema Puedes decir, la fragilidad humana se asoma en el relato Espejo.  El asumir que muchas veces no nos damos cuenta de las cosas que realmente podrían hacernos felices, esa felicidad pequeña que a veces buscamos y no sabemos ver, aunque la tengamos delante, es una pequeña lección que aprendemos en el relato Una chica lleva un pastel.

    Pero no todo se queda ahí. En el libro, David encuentra la manera de mostrarnos que todavía hay amor, que todavía hay ternura, y que realmente, somos criaturas frágiles que necesitamos amar y ser amados, comprender y ser comprendidos y, por supuesto, no desfallecer en la lucha por la supervivencia, como podría ser el caso de Criaturas Apreciadas, poema que nos muestra la importancia cabal de superar los miedos, la incomprensión, el abandono, y ser capaz de reponerse y seguir luchando, con los recursos que nuestra propia persona nos proporciona.

    Poemas de una ternura infinita como es el caso del poema Kira:

    Kira descansa sobre mis muslos

    y respira de manera casi imperceptible,

    con el cabello negro disperso

    como una copa de oscuridad volcada sobre el cielo.

    Yo la contemplo desde mi palco.

    Le susurro un te quiero

    casi tan bajo como su respiración.

    O la declaración de amor en el poema que ya hemos mencionado con anterioridad, Marcela.

    El alma del autor se deja ver en varios de sus poemas y relatos. Hay fragmentos en los que su interior asoma de una manera clara, perlas de una intimidad e intensidad emocional que no dejan indiferente al lector. En este sentido, quiero destacar uno de los, poemas, El Desencanto, que podría ser de los más íntimos, de los más dolidos y desgarrados, donde el autor muestra su caída frente a los recuerdos, al son de las canciones de Nacho García. Y es que, como buen melómano que David es, no puede evitar que mostrar que las canciones a menudo sean puertas hacia uno mismo.

    En definitiva, se trata de un libro tremendamente variopinto por lo que respecta a los personajes que protagonizan la mayoría de sus relatos, pero a su vez, hay una unión entre todos los textos, un hilo conductor que nos lleva desde el pesimismo por el mundo, por la humanidad y por su propia ciudad, Medellín, hasta un pequeño asomo de esperanza como sería Renacer; un texto donde una mujer con un pasado no muy afortunado, ha logrado ser feliz. La lección es importantísima: el pasado no tiene que marcar el presente y mucho menos el futuro. Estamos todavía a tiempo de hacer un pequeño cambio. Quizás es que realmente existe un pequeño rayo de luz que pueda colarse entre las grietas de la vida.

    Un conjunto de relatos y poemas, editado por Fredy Chaverra y Raúl García (2018, con una segunda edición de 2019)). Escrito en un lenguaje coloquial y cercano, nos lleva a sentir, a abrir los ojos, a darnos cuenta, a despertar, a creer, a pesar del áurea de pesimismo que en cierto modo rodea sus textos. Un libro recomendable para, a través de la desesperación, darnos cuenta que quizás no hay que desesperar todavía…

    David Jiménez (Medellín, 1993) es guionista de la Escuela de Cine Gonzalo Mejía, de Colombia. A su vez, es comunicador en Macondito, una organización para ayudar a los niños campesino hijos de excombatientes. Pánico a las esferas invisibles es su primer libro, pero me consta que ya está trabajando en un segundo que bien pronto verá la luz.

  • ‘Botánica’ de Ashle Ozuljevic (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Botánica’ de Ashle Ozuljevic (Ed. Liliputienses, 2020)

    Ashle Ozuljevic, poeta, ensayista y narradora chilena. Estudió Literatura en Santiago de Chile y Yoga en Buenos Aires (Argentina). En la actualidad, trasplanta hiedras cerca de Barcelona (España). Ha publicado en narrativa Vidas robadas (2011) y la novela experimental Anteojos de sal (2013); en ensayo El silencio final: Representación y gesto en Diario de muerte, (2015); y en poesía Tres (2016) y Botánica (2020). Este año se publicarán Cartografía (narrativa) y una reedición ampliada de Tres con ilustraciones de la autora.

    Botánica fue concebido durante el verano en un jardín asolado por la sequía de La Serena, comenzó a escribirse en invierno de ese año en Porvenir, capital chilena de Tierra del Fuego, y fue desarrollado en una ciudad a las afueras de Barcelona, lugar donde la existencia de un balcón en el que quepan algunos maceteros es motivo de agradecimiento.

    Botánica es un libro curioso, bellamente editado, y acompañado de ilustraciones botánicas. El poemario se divide en dos partes, la primera, Taxonomía, en la que cada poema está dedicado a una planta. La segunda, Cuidados de un jardín, comienza con una cita de B. Brecht.

    Un libro que hay que leer, en el que sus largos poemas de verso libre van al ritmo del viento que mueve las plantas, van y vienen. Poemas que van fluyendo a medida que los vamos leyendo. Plantas como excusa para mostrar emociones.Termina el poemario con una confesión autobiográfica de su “primera relación con una planta”, para afirmar a continuación que nos está mintiendo y seguir con los recuerdos, y de nuevo “miento”, retrotrayéndose en el recuerdo, y el de sus padres, su abuela.

    Finaliza con una afirmación contundente:

    Entonces

    comencé

    a comer

    plantas.

    ¿Te intriga?, puedes comprarlo aquí y empezar a regarlo con tu lectura.

    Lathyrus odoratus

    En las paredes de esta casa

    cuelgan venenos tan hermosos

    coloridos y perfumados

    como las peores ponzoñas

    el amor

    y todos sus jugos

    neurolatirismo o seducción

    odoratismo o calentura

    agonías lentas de neurotoxinas

    por la boca muere el pez

    del lathyrus, latirismo

    del amor, enamoramiento

    de la vaina

    un incrustarse:

    la entrada perfecta

    es con fricción

    no saben mis clarines

    que

    no se toca nada de lo que se toca

    los colores son impresiones producidas por la luz

    toda percepción es una mentira

    penetrar

    no es una penetración.

    Dice Mati que Nancy dice

    que entrar es tocar por dentro:

    y es tan profundo el toque de la semilla

    del lathyrus en tu garganta

    que lo sigues sintiendo

    mientras agonizas.

    El agua que no se mueve

    se congela

    en Tierra del Fuego

    se llena de sales

    quienes pueden escucharla

    terminan por comprenderlo

    y se van

    la lenga

    tiene todas las ramas mortificadas

    también le obedecen

    algunas

    y no saben cómo salir del calambre

    que no hallan dónde empieza

    pudo

    papá

    caminar por la estepa patagónica

    reconociendo hierbitas empecinadas

    que su madre no usaba para sanar los dolores

    pudo su sangre

    crecer en la hostilidad

    caminar por la llanura

    recordar el lugar exacto del cerco de madera que el tiempo ha despintado

    recordar

    no a su madre ni a sus pomadas contra la quemazón

    única imagen que la vuelve humana

    no el verano ni los primaverales amores

    recordar

    fue recordar al guanaco

    que lo lanzó un par de metros

    recordar

    que lo pateó a una edad

    en que los números eran difusos

    y él ya era huérfano.

    El ser que no se mueve

    se desfigura

    en Tierra del Fuego

    acostumbrándose a los tormentos

    pregúntale al ñire

    pregúntale al michay

    el agua que no se mueve

    se congela

    jugamos en el cementerio con

    un bloque de hielo que alberga

    musguito de la tumba de mi abuela

    sphagnum magellanicum

    un nombre borrado sin siquiera

    plásticas rosas la flora

    común de esta ciudad blanca en miniatura

    el frío constriñe las moléculas

    una densidad en la que nunca

    existe siempre

    el congelamiento

    dificulta

    la podredumbre

    inhibiendo la descomposición

    fortalece la muerte.

  • ‘Dafen: dientes falsos’ de Pierre Herrera (Ed.Liliputienses, 2020)

    ‘Dafen: dientes falsos’ de Pierre Herrera (Ed.Liliputienses, 2020)

    Pierre Herrera (Morelia, Mexico,1988). Artista textual. Ha publicado  El Aleph para máquinas (2019), Pero quién es el soñador. Sueños (2028), Objetos no identificados (2017), Dafen: Dientes falsos (2017 y 2020 en España), Loop, una novela post cursi (2016) y El otro Ocaranza (2014). Es editor de Broken English.

    Dafen es una villa de china al sur de Hong Kong dedicada a la réplica y copias de obras pictóricas. “El 70 por ciento de los óleos que se venden en el mundo anualmente son de Dafen”, señala Herrera. A raíz de esta idea, el autor escribe un libro que trata del concepto de copia y autoría.

    Se podría decir que Dafen: dientes falsos es un ensayo versificado que nos hace reflexionar sobre las cuestiones de autenticidad y copia en el arte (y por consecuencia, en nuestras vidas como consumidores o público). Para el mundo occidental, la idea de autenticidad y originalidad como valor se han convertido en una obsesión. Herrera nos pone ante nosotros el espejo de Dafen, donde viven de crear reproducciones fieles de las obras más emblemáticas de los grandes maestros de la historia del arte, como Picasso, Da Vinci, Rembrandt o Van Gogh.

    Pierre Herrera arma un discurso a partir de apropiaciones, citas y ecos de obras leídas por el mismo con anterioridad. Este ensayo surgió, en palabras del mismo autor, con la intención de hacer algo parecido a la estructura en las novelas del escritor estadounidense David Markson, que consiste en escribir datos y líneas de información.

    En el ensayo Herrera relaciona el fenómeno de las réplicas de obras de arte que se venden en casi todas las ciudades del mundo con los seres humanos, particularmente con la dentadura y los dientes postizos.

    El texto está centrado para que visualmente parezca una sucesión de poemas, cuando lo que el autor ha buscado son una sucesión de imágenes.

    Podéis hacer dos cosas antes de leer este libro, intentar piratearlo y leer una copia del mismo o comprarlo directamente aquí.

    El autor más prolífico de la historia es anónimo.

    Al lado de centros comerciales, en Shanghái
    existen Fake Markets,
    donde se encuentran los mismos productos falsificados,
    a una pequeña fracción del precio del original.
    A estos productos se les llama Shanzhai.

    En una cultura en la que la reproducción constante
    se presenta como técnica de
    conservación y mantenimiento,
    las imitaciones no se consideran meras copias.

    El original es algo imaginario.
    (Byung-Chul Han)

    Fake (Art) is Business.

    La falsificación china, presente en todo el mundo,
    modificó los mercados locales;
    ahora se compite con los productos chinos.

    ¿Podría competir Van Gogh con los óleos chinos?

    ¿Duchamp, Warhol?

    En la conocida Villa de Pintura al Óleo de Dafen,
    hay miles de hombres y mujeres copistas,
    que pintan los cuadros de otros
    seis días de la semana.

    ¿Y el séptimo día?

    Se descubrió que Schuffenecker sí había restaurado el
    Jarrón con quince girasoles
    que compró Yasuo Goto.
    Restauró y realizó algunos pequeños retoques.

    Los trazos de Schuffenecker se confunden
    con los de Van Gogh.
    También los copistas en Dafen luchan
    por llegar a fin de mes.

    En esa cadena de producción,
    unos aplican colores mientras otros dibujaban formas.
    Nuestras vidas se reducen
    a pintar mucho,
    comer poco
    y dormir aún menos,
    comenta Chen Ming, quien trabajó en la fábrica
    de Huang Jiang y ahora posee su propio estudio.
    Estudió Bellas Artes y soñaba
    con alcanzar la fama de algunos genios pintores
    como Renoir o Toulouse-Lautrec,
    pero hoy sólo se puede dedicar a imitarlos.

    ¿El arte lucha por llegar a algún lado?

    En Pierre Menard, autor del Quijote,
    Borges narra cómo el artista francés se propone escribir
    el Quijote en el siglo XX.
    Y escribe tres capítulos de la obra de Cervantes.
    Copiando línea por línea
    escribe otro libro.

    Obra-copia.

    No quería componer
    otro Quijote (lo cual es fácil), sino el Quijote.
    Inútil agregar que no encaró nunca
    una transcripción mecánca
    del original; no se proponía copiarlo.
    Su admirable ambición era producir
    unas páginas que coincidieran
    palabra por palabra
    y
    línea por línea
    con las de Miguel de Cervantes,
    explicó Borges.

    Quien reescribe actualiza.
    El motor del reescritor no es la nostalgia
    por el pasado, sino la emergencia
    del presente. Esta cosa sin salida.
    (Cristina Rivera Garza)

    Trazo a trazo
    los cuadros de Van Gogh,
    que pinta Zhao Xiaoyong,
    coinciden con los originales de Van Gogh.

    Con pequeñas variaciones.
    Y por eso coinciden.

    En 2010, Victor Vekselberg demandó
    a la casa de subastas Christie’s por venderle un cuadro
    falso
    del pintor ruso Boris Kustódiev.
    El magnate ruso adquirió La odalisca
    por tres millones de USD.
    Otro cuadro idéntico con el nombre Desnuda en interiores,
    se vendió en 1989 en el mismo lugar.
    Después de un estudio por parte de expertos certificados,
    se confirmó:
    una de las obras
    era falsa.

    Tan próspera industria ha generado quejas de creadores
    y asociaciones que preservan los derechos de autor.
    Por lo que el gobierno chino prohibió a las galerías vender
    copias de artistas vivos y
    obras de pintores fallecidos hace menos de setenta años.
    Una norma que por unos dólares más se puede evitar
    sin tener que esconderse.

    La protección del derecho de autor existe para las obras
    creadas en una norma fija.

    La serie Los girasoles de Van Gogh reproduce
    la misma idea varias veces,
    sin llegar nunca a fijar lo que se quería representar.

    La repetición obsesiva de la misma idea.

    El girasol es propio de mí,
    le escribió Van Gogh a su hermano.

    ¿Qué quería representar?

  • ‘Ouija’ de Raciel Quirino (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Ouija’ de Raciel Quirino (Ed. Liliputienses, 2020)

    Raciel Quirino es un poeta y escritor mexicano (1985) licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de México. Ha publicado Western (Feta, 2012) y diversas participaciones en revistas como Tierra AdentroLa palabra y el hombre y Casa del tiempo entre otras Fue becario en el proyecto del FONCA llamado Programa Jóvenes Creadores en el periodo de 2013-2014 y en el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en el periodo de 2018-2019. También ha impartido talleres de creación literaria para adolescentes y adultos en distintas entidades mexicanas.

    La ouija, o güija según la Real Academia de la Lengua Española, es un método para conseguir que los espíritus del más allá puedan entablar un diálogo deletreado con nosotros. Este libro de ediciones Liliputienses está diseñado como si fuera una sesión de ouija en la que los lectores preguntan a los espíritus. Es una especie de diálogo con ese ayer que aún flota en nuestro interior.

    Hay dos secciones, Arte NegraArte Blanca que comienzan con una cita de Blanca Varela:

    Arte negra: mirar sin ser visto a quien nos mira mirar

    Arte blanca: cerrar los ojos y vernos

    Cada sección está integrada por composiciones que hacen preguntas a la ouija: ¿Eres realmente quien dices ser? ¿Por qué sigues en este plano de existencia? ¿Te hicieron algún daño? ¿Tuviste oportunidades de ser feliz? ¿Recuerdas el momento de morir? ¿Tienes algún mensaje para mí? ¿Quiénes son mis verdaderos amigos? ¿Estoy con la persona correcta? ¿Cuál es el sentido de mi vida?

    Acabamos la lectura y nos quedamos con dos interrogantes: ¿En qué se parecen el proceso de invocar a los espíritus y la escritura de un poema?, ¿en qué se parece la voz de los muertos a la voz del poema? La respuesta no sé si la puedes encontrar en el libro. Depende de ti. Lo puedes intentar y comprar aquí.


    ¿Cómo será el fin del mundo?

    Un niño pequeño,
    un fuerte golpe

    con una pala de plástico,

    exactamente en el párpado
    inferior
    del ojo derecho.

    La sangre
    no se detiene.

    ¿Tendré suerte en el juego?

    Queridos padres de familia:

    Copperfield está sujeto por dos pares de cuerdas
    hechas de múltiples hilos de kevlar
    que permanecen invisibles
    contra el fondo del escenario celeste.

    En esta ilusión
    Copperfield
    vuela en forma acrobática
    por todo el escenario.

    Al final del sorprendente vuelo,
    la audiencia sospecha que
    puede estar sujetado por alambres.

    No tenemos de qué preocuparnos.

  • Juan Romero Vinueza: ‘39 poemas de mierda para mi primera esposa’. Ediciones Liliputienses. 2020

    Juan Romero Vinueza: ‘39 poemas de mierda para mi primera esposa’. Ediciones Liliputienses. 2020

    JUAN ROMERO VINUEZA (Quito, 1994). Estudió Literatura en la PUCE. Editor de la revista de poesía Cráneo de Pangea (Ecuador). Editor de la sección de Poesía en español del Cigar City Poetry Journal (EE.UU.). Colabora con las revistas POESÍA de la Universidad de Carabobo (Venezuela), Jámpster (Chile), Transtierros (Perú) y Liberoamérica (España). Sus poemas han sido publicados en revistas físicas y digitales en Latinoamérica, Estados Unidos y España. Consta en varias antologías latinoamericanas de poesía. Ha publicado en poesía: Revólver Escorpión (La Caída, 2016) y 39 poemas de mierda para mi primera esposa (Turbina, 2018). Compiló, junto con Abril Altamirano, Despertar de la hydra: antología del nuevo cuento ecuatoriano (La Caída, 2017), obra ganadora del incentivo de los Fondos Concursables 2016-2017, organizados por el Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador. Compiló y tradujo, junto con Kimrey Anna Batts, el libro País Cassava / Casabe Lands (La Caída, 2017). 

    Juan Romero Vinueza juega con nosotros, pero sin engañarnos. Desde el título ya nos informa de lo que nos vamos a encontrar: 39 poemas de mierda …

    Una vez empezamos a leerlos, el autor ya nos advierte de que no nos tomemos en serio su propuesta. Advertencia que es de agradecer para evitar caer en una crisis psicótica intentando poner un ápice de lógica a sus escritos.

    En definitiva, el denominador común de sus poemas es jugar y buscar la polémica básicamente con los ilustres popes de la poesía.

    un poema traditore

    a kimrey anna, gringuita my love

    los estudiosos de la lengua
    creen que la traducción es imposible

    de hecho se equivocan
    todo se puede traducir
    (es decir, llevar cualquier cosa de un lugar a otro)

    pasar o cruzar a la otra orilla dirían los teutones
    traicionar o desvirtuar dirían los puristas
    (que también pueden ser teutones, obviously microbviously)
    trasladar o interpretar dirían los medianamente sensatos¹

    en cierto punto la discusión carecerá de sentido
    porque la misma lengua suele ser el impedimento

    pueden mostrarse dos ejemplos derivados de la experiencia:

    a) la hache es muda en español pero nuestro silencio puede venir del kichwa
    b) el hispano es desordenado porque no existe ninguna definición exacta en su lengua diseminada

    como si fuera un chiste saber
    …………………………………………que uno es su idioma
    ……………………………………………………………………………………pero no el hacedor de sí mismo

    ¹ se dice medianamente porque nadie es sensato / como habrá comprendido el lector atento que no recurre a los pies de página al considerar que son una burla a su inteligencia y a su vasto conocimiento

    un poema kamikaze

    un
    gue
    rre
    ro
    sa
    be
    que
    lo
    es
    cuan
    do
    su
    es
    pa
    da
    destruye al verdadero oponente
    que por lo
    general
    es él
    mismo

    un poema infinito

    un poema
    es una reinvención de sí mismo
    o de otros poemas

    ergo:
    el poeta que no crea
    su propio diccionario
    no tiene universo

    el niño que quiso ser poeta
    recapacitó cuando vio que
    podía romper cráneos
    sin decir una sola palabra
    (para eso existen las piedras)

    además entendió que
    la única forma de construir un poema
    es recogiendo las piedras que
    han roto los vitrales de las iglesias

    uniéndolas todas con amor y esmero
    (risas por parte del niño)
    hasta crear una bomba silente

    luego, obviamente,
    habría que arrojarla al vacío
    o a algo que se le parezca

    Si te intriga cómo puede ser el resto de los poemas, no lo dudes, cómpralo aquí.

  • ‘Poemas idiotas’ de Ismael Velázquez Juárez (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Poemas idiotas’ de Ismael Velázquez Juárez (Ed. Liliputienses, 2020)

    cuando le preguntan

    a un futuro padre

    cómo se siente respecto

    a traer al mundo un nuevo ser

    siempre dirá

    que ojalá sea normal

    que tenga ojos

    piernas riñones

    dientes pelo y cabeza

    como todos

    con los poemas no sucede así

    si son normales

    sus padres los tiran a la basura

    Imagen de Poetas Siglo XXI

    este es uno de los más de setenta poemas idiotas de ismael velázquez juárez

    poemas todos idiotas y carentes de signos de puntuación por lo que puede que el lector o lectora crea que ha leído dos poemas y en realidad es uno que no cabía en una página

    ismael velázquez juárez nació en el distrito federal en iztapalapa en 1960 es poeta y artista visual ha colaborado para revistas de méxico chile brasil estados unidos y españa

    una vez

    que caes

    en un frasco

    tienes miedo

    pero si es

    de mermelada

    tienes suerte

    en un frasco

    con miedo

    y mermelada

    ismael velázquez juárez  es un poeta visual que integra las artes plásticas en sus textos Salvo Arte de beber (Cal y Arena, 2010) y Where Do We Go From Here (bongobooks 2014) el resto de sus poemarios están disponibles en el Archivo de Poesía Mexa Producto Interno Bruto (Editorial Foc 2012), Lugares y no lugares para caer muerto en Richard Brautigan (Herring Publishers 2014) Bulldozer (Palacio de la fatalidad 2014) Sea un arma (Centro de Cultura Digital, 2014) y Esto no significa nada (Palacio de la fatalidad, 2015)

    ¿qué haces?

    cavo un túnel

    ¿por qué?

    quiero estar enclaustrado

    pero un túnel

    te llevará a una salida

    espero que no

    nos encontramos con idioteces fragmentadas escenas cortadas y versos breves que nos mantienen a la espera de cómo acabará cada una de ellas

    ¿quieres comprar el libro y deshacer el jeroglífico de poemas que allí encontrarás? cómpralo aquí.

    la respuesta a todas tus dudas antes y después de haber leído el poemario quizá la encuentres en su blog: http://ismaelvelazquezjuarez.blogspot.com