Categoría: Poetas mujeres

  • 3 Poemas inéditos de Yhonais Lemus #PoesíaVenezolana

    3 Poemas inéditos de Yhonais Lemus #PoesíaVenezolana

    Yhonais Lemus, escritora venezolana (1988), profesora universitaria. Ha publicado La trascendencia de los insectos (2008) El Perro y la Rana; Caracas, Hilos Celestes (2013) Editorial Torino; Caracas, Entre el rostro/rastro de Clarice Lispector (2018) Editorial Académica Española; Madrid, Destellos Acuosos (2019) Halley Ediciones; Buenos Aires, Memorias de la piel (2020) Halley Ediciones; Buenos Aires. Ha sido merecedora del Primer Premio “Metafórica Revista” (2022) con el libro Nagapushpa  que será publicado por la editorial Vuelo de Quimera.Su poesía ha sido traducida al inglés, francés y alemán. Cursó una Maestría en Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar, institución de la que ha sido parte del equipo docente. Facilita talleres de escritura creativa y colabora en múltiples proyectos editoriales.

    *

    te siento como un mecanismo polisémico que me libera. Se me escapa la lengua, me atraviesa como un río. En este momento entiendo que la verdad se centra en el abismo y que la carne que soy oscila entre el vacío y el éxtasis. En “el aquí”; en este pobre espacio, pasa la palabra conjurando el pasado y el futuro. Entiendo que este rompecabezas es el ensamble de lo que aún no veo y excede mis sentidos. La lengua, incierta, escurridiza, me está envolviendo ahora, como una serpiente que lleva días sin engullir a alguna presa, se apropia de lo negado, del significante. Mi ser está llegando a la palabra y voy descifrando el enigma: lo bello de cada cosa esta detrás del asombro,

                                  la mirada fulgurante –esa misma,  la de la infancia- ante lo habitual re/significa, da vida.

    *

    , ella intenta escribir para saborear la pregunta sobre ¿qué hay entre el mundo y su horizonte? se encuentra en busca de algún develamiento, de alguna nueva articulación, pero siente cómo se va cerrando en cada paso toda posibilidad. Debe darse prisa, confiar en el instinto; creer y crear. Confiesa aquí, en el instante previo a estas palabras, que ya había decidido no tomárselo tan en serio, en ser vaga e imprecisa, en volver al origen de cada palabra porque las respuestas sobre lo real y lo poderoso vienen a cuentagota. Tiene que estar atenta, lo sabe, dejar que la mirada salga y flote, como un ojo centinela sobre todas las cosas para entender lo que limita y excede a cada pieza; eso que se muestra y oculta entre el plano claro y el abismo.

    *

    ahora te percibo pálida, distante, con todas esas palabras siendo simple palabras y con todas esas palabras siendo más que simples palabras, dándote un hogar;  viviendo en el eterno poema encarnado. La frustración ante el silencio se aproxima con tu pérdida,

                                                                   , me paralizo, padre, cuando tu ser elige arrancarse de lo que sí. 

  • 3 poemas de Lindsey Royce, poeta estadounidense

    3 poemas de Lindsey Royce, poeta estadounidense

    Lindsey Royce (Estados Unidos). Sus poemas han aparecido en publicaciones periódicas y antologías, como las antologías Aeolian Harp #8, #7 y #5; Cutthroat: A Journal of the Arts (publicaciones periódicas y antologías); The Hampton-Sydney Review; The New York Quarterly, Poet Lore, The Washington Square Review y Altazor. Sus poemas han sido nominados a los premios Pushcart de 2019, 2020 y 2021. La primera colección de poesía de Royce, Bare Hands, fue publicada por Turning Point en septiembre de 2016, y su segunda colección, Play Me a Revolution, publicada por Press 53 en septiembre de 2019, ganó el segundo lugar de poesía en los premios Independent Publishers Book Awards de 2020. Su tercera colección, The Book of John, está bajo contrato en Press 53. Royce vive y enseña en la universidad en Steamboat Springs, Colorado.

    Nuestros delicados huesos

                       en memoria de mi madre

    Viendo cómo el cielo se inclina para besar la cresta de la montaña,

    respiro el incienso de anís que quemo para los muertos.

    Su humo se enrosca en la ventana polvorienta, y el helecho de mi escritorio

    que lo ha oído todo, pregona mis faltas, descarado.

    Sin embargo, la planta se despliega, aliso una fronda contra mi mejilla,

    más suave que nuestro amor, que me hizo sangrar.

    ¿Cuántas veces me hiciste daño? ¿Cuántas veces te

    te hice daño? ¿Cuántas veces la incomprensión de doble filo,

    esa hoja de separación, cortó el amor de sí mismo y la pena del amor?

    Espero soñar con la paz que encontramos antes de tu muerte

    sostener una vez más, incluso en el sueño, los delicados huesos de tu mano,

    para respirar tu jabón de manos de lavanda

    tus cebollas y tu salsa de carne, tu cera naranja para el suelo.

    Mamá, lavaría esas horas perdidas, años de ira si pudiera.

    Mi camioneta estacionada fuera, el azul era tu color favorito, el blues

    mi música favorita, azul la sombra que proyectaba bajo su rueda el atardecer.

    Fiebre en mí

                en memoria de mi esposo

    No te quería íntegro, socialmente

    aceptado, un apropiado

    acompañante que me tomara del brazo,

    un tipo correcto con frac encima de

    un pastel de bodas. Quería que me consumieras

    que me tomaras entera en tus manos desnudas, 

    afiebrándome como el agua que purifica…

    y luego se evapora. Pero las manos de la muerte

    pulieron nuestro lamento, lo dejaron                  

    brillante como un coro de sombreros de copa

    y ningún número de vodka martinis

    puede convencerme de que tal engaño perdona al conejo.

    Hoy, la niebla es espesa, y yo deambulo por el interior,

    encuentro consuelo en la quietud del camuflaje.

    Allí, puedo imaginar que estoy en la muerte contigo,

    sellada en ese sobre a ninguna parte,

    vacía de espíritu, sin dirección legible.

    El hambre

    A los diecisiete años, creía que viajar era algo interno,

    que la riqueza de la mente y las emociones

    podía tocarse como los instrumentos tradicionales de cualquier país

    Desde entonces, he cenado yak tibetano

     y té con mantequilla y he visto la Torre Eiffel encendida 

    al anochecer. Ansiosos por asimilarlo todo, mis amigos y yo caminamos

    por los campos de lavanda franceses, por los campos de nieve de los Alpes,

    todo bajo el mismo cielo movedizo del mundo.

    Un museo, no recuerdo cuál, ofrecía austeras paredes blancas

    y un techo abovedado con pequeñas ventanas

    que dejaban entrar un mosaico azul: uno de los buenos humores del cielo.

    En casa, mi marido, en nuestra cabaña de madera astillada

     y techo de metal, miraba el amplio 

    cielo azul de Colorado, la naturaleza es su museo,

    no le impresionaba el Louvre. Cuando volvía

    de los viajes, él y yo nos sentábamos al aire libre en sillas de lona,

    esperando la puesta de sol, con cervezas frías en las manos,

    nuestros perros corrían y ladraban en campos de lentejuelas verdes

    cuyas colinas se arqueaban para besar el cielo que se oscurecía.

    El sol empezaba a dejar caer su abrigo de muchos colores:

    Yo llamaba a su barba el abrigo de Jacob por

    la mezcla de rojo, marrón, rubio y blanco-

    hermosa y exótica, no existe barba igual.

    El forense me dio los recortes en un Ziploc,

    así que, aún puedo pasar mis dedos por

    el pelo áspero en el recuerdo. Ahora, miro el cielo,

    una canción de blues, y veo, a lo lejos, camiones

    que van a toda velocidad por la autopista, quizás

    tan rápido como se lo llevó el cáncer. Haría autostop

    si pudiera viajar lejos de mí misma. En cambio, cuento

    sólo los camiones mientras van a toda marcha hacia el vívido atardecer.

    Los cuento con los dedos: sola, sola, sola.

    Pero-

    ¿Hay alguien solo? Cuando nuestros perros galopan

    a través de las altas hierbas de verano y los cardos se enganchan

    en sus pelajes, cuando la memoria recuerda el olor exacto

    en nuestros cuerpos cuando él y yo hacíamos el amor,

    cuando puedo cocinar y servir sus favoritos…

    filete a la pimienta, macarrones con bechamel…

    Y ustedes, amigos, sí, ustedes, guisos dados, condolencias de cordero degollado,

    ustedes, viajeros que se aventuran en nuestra historia todo el tiempo.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Melissa Nungaray, poeta mexicana

    3 Poemas de Melissa Nungaray, poeta mexicana

    Melissa Nungaray (Guadalajara, Jalisco, 29 de septiembre de 1998) es escritora, poeta y periodista. Estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Autónoma del Estado de México. Es autora de los libros de poesía Raíz del cielo (Secretaría de Cultura de Jalisco/Literalia, 2005), Alba-vigía (La Zonámbula, 2008), Sentencia del fuego (La Cartonera, Cuernavaca, 2011) y Travesía: Entidad del cuerpo (La Zonámbula, 2014). En 2014 ganó el segundo lugar del IV Premio Nacional de Poesía Joven Jorge Lara. Fue becaria del Festival Interfaz ISSSTE-Cultura Los Signos en Rotación San Luis Potosí 2017. Ha colaborado como reportera y locutora en los programas de radio Dimensión colorida, Teleférico, De pico picorendo y Jalisco en la hora nacional.

    I

    Sólo el nombre, quemándose,

    adentro del tren que ya ha partido,

    bosque abierto a la deriva

    que resuena entre los muros.

    El temblor de la revelación crece

    en réplicas opiáceas y cumbres lejanas.

    En la noche jaguar palabras invisibles

    tocan la superficie alcalina del deseo,

    insomnio precoz de transparencia

    que se abandona en los silencios.

    II

    Vuelvo al principio de una mirada que desdice

    un infinito desierto, sed que recomienza

    en la palma del mundo, en los astros

    de un mapa aún desconocido

    y no hay fuego que calme

    el canto mismo de los cielos.

    Todo vuelve a presentirse

    muy por debajo del crepúsculo:

    flor que refleja los encantos de la nada,

    herida que gobierna

    desde siempre y antes de nacer.

    III

    Levántate y anda hacia ti que ya es tarde,

    sumérgete en esta agua silente que te mira.

    Déjate fluir hasta que goces y sientas

    su alumbramiento, ascua de aerolito,

    resiliente raíz lanzada por el aire.

    Ven a mí y dime quién soy, conjúrame.

  • 3 Poemas de Alicia Minjares Ramírez, poeta mexicana

    3 Poemas de Alicia Minjares Ramírez, poeta mexicana

    Alicia Minjares Ramírez. Poetisa, traductora, cantante, profesora universitaria, locutora de radio y televisión. Nació en Tijuana, México. Es una escritora de renombre Internacional, que ha recibido numerosos premios, entre ellos: Doctorado Honoris Causa otorgado por el Foro Internacional de la Creatividad y la Humanidad en Marruecos y la Asociación Mil Mentes por México, noviembre 2020.  La Medalla EASAL de la Academia Europea de Ciencias y Letras 2018 en París, Francia. Premio «Orgullo del globo» WNWU, Kazajistán 2018. Embajadora Cultural en Inner Child Press International, Estados Unidos, 2019. Premio «Poeta Universal Inspirador», Pentasi B. World, India 2017. Mención Especial y una Medalla en el Premio Internacional de Poesía NOSSIDE Italia 2016 y 2015, reconocido por UNESCO, entre otros. Es autora, coautora y traductora de 19 libros de poesía. Sus poemas han sido traducidos en 20  idiomas y publicados en más de 300 antologías, revistas y diarios Internacionales.

    Siluetas Plateadas

     

    Efímera quietud

     medra abstracciones

     nocturnas.

     Arenas hialinas

     susurran quebrantos,

     deslizan silencios

     perpetuados.

    Veredas infringen umbrales,

    boscajes del viento

    portan el azul peaje

    de tu mirada.

    Agua redentora, vítrea,

    mar de follajes;

    instante que danza

    oquedades de luna.

    Siluetas plateadas

    desnudan ondinas,

    en bruma de tus pupilas.

    Diáfanas notas

    dimiten suspiros

    vuelcan espumas,

    impregnan efluvios, lindes

    distantes – cercanos

    en el delta nácar

    de tus raíces.

    Escucho tu cuerpo

    en la humedad de mis manos,

    consonancias adyacentes

    rezuman tersas comisuras

    de tus labios.

    Marruecos

    Bullicioso hierve

    el aroma de té a la menta

    al azul embrujo

    de tu mirada.

    El rumor de la brisa

    cubre  aperlados   

    rostros de sudor;

    polifónicas fragancias

    sales y rosas

    inundan – emergen

    antiguas melodías,

    plegarias  iluminan

    la mezquita

    de la Tour Hassan.

    Cual horizonte colmado

    de gaviotas

    bajo el sol de verano.

    ¿Podrá leer  pensamientos al vuelo?

    El tiempo parece detenerse

    buscando el camino del verso

    entre tus brazos,

    el mismo que transporta

    ráfagas del céfiro y veleros

    en la marina de Rabat,

    mientras invoco a la lluvia

    bajo el dulce cauce de tus labios.

    Bajo el cielo de París

    Tu cielo se aproxima

    a los contornos del mío,

    eclipsa mis sentidos,

    despliega verdes matices.

    Arias del bosque

    portan – reminiscencias

    albahaca, bergamota, menta y lima.

    Sendas veredas estremecen

    al roce de tus manos.

    Contemplación desnuda,

    gotas bañan

    fragmentadas noches

    de silencios.

    Esta noche  me cobijo

    con tus estrellas,

    esperando que pronto

    aparezcas en ellas,

    bajo el cielo de Paris.

                            Paris, Francia, Julio de 2017

  • 3 Poemas de María Fernanda Portés Valencia, poeta ecuatoriana

    3 Poemas de María Fernanda Portés Valencia, poeta ecuatoriana

    María Fernanda Portés Valencia, (seudónimo Nefer PorVa), nació en Guayaquil – Ecuador 1987, actualmente tiene 35 años de edad, es Primer Oficial de Cubierta de la Marina Mercante del Ecuador, Ingeniera en Administración de Transportes y Puertos Marítimos, egresada (realizando tesis) de la maestría en Políticas Culturales y Gestión de las Artes, escritora, promotora, gestora cultural y activista social.  Los cargos que se le han otorgado a nivel internacional son: Embajadora de la Paz por Ecuador – CÍRCULO UNIVERSAL DE EMBAJADORES POR LA PAZ, a nivel nacional, Fundadora y Presidenta de la Fundación de Integración Social y Desarrollo Humano Sostenible – FISDACE, Directora del Centro Artístico Cultural Brújula; Galardones y premios nacionales e internacionales que ha obtenido son: Premio “Ana de Peralta° por el arduo trabajo por los derechos a las mujeres, Guayaquil – Ecuador, marzo 2022, Galardón “ANA DEL VALLE”  Mujeres y Hombres Hacedores, Rosario – Santa Fe – Argentina, septiembre 2017, ÁNTON AWARDS, Escritora Revelación, Guayaquil – Guayas – Ecuador, julio 2017, “SANTA CECILIA” Escritora revelación, Altamira – Caracas –  Venezuela, abril 2017.

    Fango

    Me he vuelto a hundir en ese fango
    inhóspito, perdido, oscuro,
    por la densidad de su letanía
    en los caminos fríos que sucumben de día.

    He caído bajo
    en las profundidades del hemisferio
    donde la luz no llega
    y el camino desolado anda sin estrellas.

    Turbio, turbio, perdido, angustiado,
    pesimista, atontado,
    sí, peleando con mi propia vida
    luchando con mi propia muerte
    muriendo en vida,
    muriendo en libertad.

    Zombis

    Nubes desoladas, marchitas,
    perdidas en el viento,
    adornando los aires,
    aires invadidos y asfixiados
    condenados a ser libres

    en un espacio cerrado.

    Mares intranquilos,

    agotadores, deslumbrantes,
    espumas de nieves, de aguas y sales,
    agua infinita y abrumadora;
    agua, agua, agua,
    en lagos, lagunas, ríos, rías, 
    mares, océanos y playas,
    agua, agua soy yo.

    Cuerpos marchitos, enfermos, muertos
    envejecidos, envenenados y sangrientos
    cuerpos zombis que destilan fermento
    muertos vivos, vivos muertos.

    Vivo

    Sobrevivo:

    en la lucidez de las golondrinas

    que vuelan sobre amapolas,

    de alas cortas,

    patas firmes,

    ojos dominantes.

    Sobrevivo:

    en las llanuras de las montañas

    donde el viento gime,

    el hielo abriga,

    el sol se oculta,

    bajo las faldas del velo que te inunda.

    Sobrevivo:

    cual águila que predomina el viento

    me adentro en los bosques y los ríos tienen ecos

    mojo mi desnudo cuerpo

    lleno de lodo,

    barro fundido en formas de árbol, enraizado en tierra y en mar hecho polvo


  • 3 Poemas de Marlene Pasini, poeta mexicana

    3 Poemas de Marlene Pasini, poeta mexicana

    Marlene Pasini. México. Comunicóloga, escritora, editora, y pintora. Psicóloga transpersonal. Máster en literatura, diplomada en historia y Egiptología. Autora de 15 libros (poesía, novela, ensayo, desarrollo personal) y 8 Antologías.  200 reconocimientos a nivel internacional y nombramientos:  Directora cultural del IFCH, Marruecos,  Consejera del Foro cultural Fayad Egipto Presidenta de la Academia Mexicana de Literatura Moderna, ciudad de México. Embajadora Mundial de la Paz y la cultura, diferentes organizaciones. Master Honoris Causa, AHCASA, México Premios: Premio Iberoamericano de Literatura por la Fundación Liderazgo Hoy A.C., México Primer lugar con Certificado y medalla como: Figura Pública Literaria Internacional en el undécimo Festival Literario de Crimea. Participación en 150 Exhibiciones Internacionales de Arte virtuales y presenciales en 34 países avaladas con Certificados. Publicada en más de 50 Revistas y Antologías culturales.

    Mutismo

    La boca silenciada

    mutila palabras que agonizan

    en la punta de la lengua.

    Látigo de relámpagos:

    el oculto dolor.

    El cuerpo gotea su desmesura

    en su fondo de pozo,

    por debajo de sí

    capa tras capa se desflora

    hasta su centro ínfimo.

     El grito desolado irrumpe

    en los muelles de la calma.

    Vorágine de lunas afiladas,

    máscara ante una puerta de sombras,

    desde el limbo

    rostros de arcángeles

    se desploman como guijarros de cristal.

    Sortilegio

    Ondulación perdida  

    en la mirada,

    inscripciones de lo invisible

    caen al fondo del sueño,

    insignias de otro tiempo.

    Alas fugaces danzan

    entre las ramas,

    cada movimiento

    se evapora en la hoguera del instante.

    Desde lejos el rumor de nuestros pasos

    asedia el estanque y su quietud de jade.

    Intacta negrura de sombras.

    Un último andar en sigilo sepulta la oscuridad

    Cuarzos de luz

    cruzan un esplendor de nubes,

    reverberan en las aguas mudas.

    El profundo cielo

    es un canto impasible de cuervos.

    Soñar,

    luz que se disuelve: 

            sortilegio.

    Revelación

    Túmulo de noches sobre mí.

    Ráfaga de sueños

            atraviesan como augurios.

    Oh frágil puente,

    voz que se quiebra en la neblina,

    las ruinas del tiempo

    en la cera fundida de una vela,

    mi cuerpo sólo sombra proyectada.

    Las ánimas aguardan en secreto.

    En su hueco silente    

    la intocada conciencia.

  • 3 Poemas de Barbara Novakovic, poeta serbia

    3 Poemas de Barbara Novakovic, poeta serbia

    Barbara Novakovic, nacida en 1986. Estudió lengua y literatura alemanas en el Departamento de Estudios Alemanes de la Universidad de Novi Sad. Escribe poesía, prosa corta, ensayos y traduce del alemán. Su poesía se ha publicado en muchas revistas literarias impresas y electrónicas y ha sido premiada en varias ocasiones. Su libro de prosa corta titulado La llamada del océano fue publicado en 2014 como el mejor manuscrito de escritores jóvenes en la serie de primeros libros de Matica Srpska.

    Necesidad

    Si tienes sed,

    no necesito

    agua.

    Si tienes hambre

    no necesito

    comida.

    Si eres hielo

    no necesito

    fuego.

    Si eres noche

    no necesito

    un día.

    Si eres lágrima

    no necesito

    una sonrisa.

    Si eres una herida

    no necesito

    curación.

    Si eres un deseo

    por favor, hazlo realidad.

    Si eres amor,

    ¡sigue siendo tú!

    Sin

    Sin ninguna carga,

    ninguna memoria,

    ningún recuerdo,

    ningún arrepentimiento,

    ninguna pregunta,

    sin ninguna objeción,

    gritando,

    tristeza,

    peleas,

    lágrimas,

    súplicas,

    remordimientos,

    me iré

    sin nada,

    sin nada

    te quedarás.

    Vacío

    Dos tazas de café

    cada mañana

    y lo bebo sola.

    Dos platos en la mesa

    cada día

    y almuerzo

    sola.

    Dos almohadas en la cama

    cada noche

    y duermo sola.

    Estamos llenos de nosotros mismos,

    tú y yo,

    Así es el vacío

    parece.

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • 3 Poemas de Natalie Bisso, poeta rusa

    3 Poemas de Natalie Bisso, poeta rusa

    Natalie Bisso (Rusia-Alemania) es poeta, novelista, ensayista, académica, autora de 120 canciones, 9 colecciones de autor. Sus poemas han sido traducidos a 33 idiomas del mundo. Su obra ha sido publicada en 104 colecciones de diferentes países. Miembro honorario de varias uniones internacionales de escritores, jefa de la rama alemana de la SPSA, poseedora del título de Maestro y Pluma de Oro. Laureada y ganadora de premios especiales, Consultora Internacional – Jardín de Poesía Zhonghua y miembro del Jurado preliminar – Jardín de Poetas Chinos Internacional. Agregada Cultural Mundial de la Junta Directiva Mundial de la Cámara Internacional de Escritores y Artistas de España (Europa) en Alemania; Presidenta de Honor de la Organización Internacional Mil Mentes para México Internacional.

    Naturaleza

    Imágenes majestuosas de belleza natural,

    el reloj del universo se detiene en éxtasis,

    ¡Qué hermosa es siempre la naturaleza!

    la admiramos. Hace que nuestras almas descansen

    Estamos encantados con la lejana puesta de sol azul,

    las nubes que vuelan en algún lugar del cielo,

    y el capricho de las formas, y la extensión sin límites,

    y el aliento del viento nocturno, como un acorde silencioso.

    La naturaleza descansa en el silencio de la noche,

    me gustaría estar a solas con la naturaleza,

    pero no me atrevo a molestar, guardo silencio,

    aquí la naturaleza con amor me abraza.

    La estepa

    ¡Qué hermosa es la estepa!

    La amapola, el saltamontes y el ajenjo,

    tiene toda la belleza y la fuerza

    en mi estepa viva.

    Donde el viento eterno camina,

    doblega a los saltamontes,

    pero avanzan primero obstinados, y luego amistosos,

    acariciando la hierba.

    Las cuentas rojas

    del paraíso de las amapolas están dispersas,

    el aire está saturado con su olor,

    esta es mi región favorita.

    Sales al campo al amanecer,

    el silencio de la madrugada te cautiva,

    con un suspiro tranquilo, el viento somnoliento

    refresca suavemente tu piel.

    Un enjambre de abejas dormita en las colmenas,

    se oye el murmullo de los pájaros en la distancia,

    el primer rayo besa la hierba,

    una gota de rocío duerme en un aciano.

    Y brota un sentimiento de felicidad,

    de amor no gastado,

    como si los caballos corrieran en mi mente,

    ¡Como si la vida fuera por delante!

    *El beso de los mares

    Dos mares se encuentran,

    y el viento respira con pasión,

    en la confluencia del oleaje,

    los mares son de diferentes colores.

    Y diferentes profundidades,

    tienen distintos colores de ondas,

    todas las aguas no son iguales,

    ¡Y los vientos son tan libres!

    El agua es más azul que el cielo,

    la ola es más fuerte que el destino,

    la diosa Febe* desde el frescor de la luna

    observó el bullicio de las olas y la vida.

    Se encontró el mar con el mar,

    ola contra ola se precipitaron,

    compartieron alegrías y penas,

    después de todo, su vínculo es indisoluble.

    Y luego hubo abrazos,

    y el beso de los mares.

    allí se encontraron como hermanos

    sin el alboroto de la gente.

    * «El beso de los mares» -los mares del Norte y del Báltico- se encuentran, pero nunca se fusionan. Este fenómeno se denomina «El beso de los mares».

    *Según una leyenda griega de origen temprano, Febe era la hija de Urano y Gea (Cielo y Tierra) y la madre de Leto. Más tarde, Febe se identificó con Artemisa o Diana, y en la poesía el nombre de Febe comenzó a simbolizar la Luna.

    Traducción al español por Mariela Cordero.

  • Safo

    Safo

    Safo de Mitilene, también conocida como Safo de Lesbos o simplemente Safo, (en griego, Σαπφώ) ) (Mitilene, Lesbos ca. 650/610 -Léucade, 580 a. C.) Fue una poetisa griega de la época arcaica, más tarde los comentaristas griegos la incluyeron en la lista de los «nueve poetas líricos ». Platón la catalogó como «la décima Musa».

      Hay una leyenda, surgida a partir de algún fragmento de la propia poetisa, en donde narra la historia Faón un hombre bello del que se enamoró la propia Afrodita. Según esa leyenda, Safo, inducida por la diosa, se suicidó lanzándose al mar desde la roca  Léucade cuando su amor por Faón no se vio correspondido. Esta roca de la isla de Léucade era, al parecer, desde donde se lanzaban con frecuencia los enamorados para suicidarse. Otra versión afirma que Safo lo escribió como metáfora de una decepción amorosa, ya que en uno de sus fragmentos se describe como alguien que ya ha llegado a la vejez, y es «incapaz de amar». El tema fue popularizado por el poeta Ovidio. Así convirtió a Safo en una de heroínas  como autora de una carta de amor dirigida a Faón. De todas las heroínas de Ovidio, Safo es la única mujer cuya existencia se ha comprobado. Esta imagen de Safo atormentada por un amor no correspondido fue representada a menudo por los grandes pintores europeos del siglo XIX, que reflejan una visión romántica de Safo con el cabello suelto apoyada en la roca.

     “Me parece que igual a los dioses

    aquel hombre es, el que sentado

    frente a ti, a tu lado, tu dulce

    voz escucha

    y tu amorosa risa. En cambio,

    en mi pecho el corazón se estremece.

    Apenas te miro,

    la voz no viene más a mí,

    la lengua se me inmoviliza, un delicado

     incendio corre bajo mi piel,

    no ven ya mis ojos

    y zumban mis oídos,

    el sudor me cubre, un temblor

    se apodera de todo mi cuerpo y tan pálida

     como la hierba no muy lejana de la muerte

    me parece estar. . .

    Pero todo debe soportarse si así es”

    “. . .si viniere a mí

     iluminada

     al bello rostro

     ………………

     . . .penetrada”

    “Un gran viento huracanado

    y violento aterrorizó a los marinos

    que arrojaban la carga para acercar

    la nave a las playas.

    Y yo, que no prefiero el lugar donde estén los más

    asustados, ni el de los que, arrojada la carga,

    sin honra alguna se lancen a sí mismos

    al profundo mar”

    (Reconstrucción de EDMONDS)

    “44

    Como el viento desenfrenado que en las montañas

    cae sobre los bosques, el amor estremece mi ser.

    45

    No puedo decidir: hay en mí dos almas.

    46

    Hiciste bien en venir, pues te anhelaba

    y desfallecía por este deseo que incendia mi alma.”

    “Más blanca que la leche,

    más blanda que el agua,

    más melodiosa que las liras,

    más majestuosa que un potro,

    más florida que las rosas,

    más suave que una hermosa túnica,

    de más precio que el oro. . .”

    “Aunque vive Arígnota en la lejana Sardis,

    muchas veces vuelve acá en sus pensamientos.

    Cuando vivimos juntas siempre te consideró

     semejante a una diosa,

    y cuánto con tu canto gozaba.

    Ahora deslumhra entre las mujeres

    Lidias como a veces, ya puesto

    el sol, la luna de manos de rosas

    supera a todas las estrellas,

    cubre con su luz las saladas aguas del mar

    y los campos de abundantes flores,

    donde el bello rocío desciende, donde florecen

    rosas y tiernos botones

    silvestres

    y los tréboles se abren.

    Pero muchas veces, errabunda por el recuerdo

    de la dulce Athis, el anhelo en su alma delicada y la ansiedad en el corazón la devoran.

    Y con fuerza nos grita que vayamos con ella, y su grito,

    no inadvertido a nosotras, la noche populosa

    lo hace resonar a través de los mares.”

  • DONES CATALANES I LITERATURA: Rosa Leveroni

    DONES CATALANES I LITERATURA: Rosa Leveroni

    Rosa Leveroni (Barcelona, 1810-Cadaqués, 1985)

    La Rosa va ser una poeta lligada a la resistència cultural catalanista del període franquista.Es va titular com a bibliotecària a l’Escola de Bibliotecàries de Barcelona i es va llicenciar en Filosofia i Lletres a la Universitat de Barcelona. Va ser deixeble de Carles Riba i de Ferran Soldevila.

    L’alegria i la desolació trenen el món poètic de Rosa Leveroni, contempla el pas del temps i el registra en el ritme bla dels seus versos. I és precisament, gràcies a la facultat intel.lectiva dels seus sentits que una mena de pietat oriental, com diria Maragall, l’allibera de tot patetisme, de tota recança, i també, és clar, d’una retòrica de l’amor.

    «Penso que el temps és un gran riu, que s’escola dibuixant amples meandres; nosaltres vivim en qualsevol de les recolzades del gran riu i només podem percebre la seva qualitat de trànsit. Però podem imaginar-nos que ens alcem per damunt del lliscar incessant de la poderosa deu, i des de l’última volada de la nostra ment».

    Leveroni s’ha llançat, en algun moment, portes enllà dels límits assignats a l’experiència femenina per les convencions i la bona educació. El seu món és un viatge interior sobretot, lligat al món dels sentiments on l’amor és el viatge. Un amor, però, fora seny, com el d’Ausiàs March -poeta que va ésser objecte d’un breu estudi per part de Rosa Leveroni.

    El contacte amb el subjecte estimat és sempre insatisfactori i irreal «perquè ell s’esborra davant l’empenta passional d’ella, i ella queda refermada a través de la passió que transcendeix l’home».

    És a dir, la passió sempre va més enllà de l’individu concret que n’és el destinatari, té un sentit en ella mateixa perquè és ella que reforça el jo de la poeta, fent-la viure i sentir-se viure, i, de retruc, referma també la seva solitud, que se li converteix en allò que de personal i individualitzador té l’amor. De fet, Leveroni s’identifica ella mateixa amb l’illa a la qual torna -terra ferma però circumdada per aigua en perpetu moviment, sol.licitada permanentment pel mar, i, sobretot, imatge de la solitud. Potser perquè ella mateixa és alhora Ulisses i Penèlope i no és del tot ni l’un ni l’altra. I d’aquí li ve la seva feblesa, però també la seva força. Penèlope no serà la de l’Odissea: el vel que teixeix i desteixeix és, en aquest cas, el dels somnis -aquest espai on cap destí no frena el propi desig.Clementina Arderiu es trobaria molt més a prop de la Penèlope homèrica. Arderiu, per exemple, serà esposa i mare, i la casa representarà una imatge central en el seu món poètic, significativament. No menys significativament, en Leveroni, aquest lloc privilegiat l’ocuparà la imatge del port. El port és el llindar entre el mar i la terra, participa de tots dos, és el lloc del retorn, però també de la possible -o impossible- nova partença,hi ocupa un lloc central la tensió entre l’amor-passió i la solitud. El primer troba la seva expressió metafòrica sobretot en el mar obert. La segona en l’illa. Un i altra aboquen, en els seus extrems, a la mort: o a través de la fusió en la immobilitat i el silenci terrestres, en un cas; o pel xuclament per part de la voràgine marina, en l’altre. I, així, la poeta sembla voler resoldre aquesta doble sol.licitud i, en darrer terme, afirmar el seu jo i la seva vida, instal.lant-se permanentment en el llindar que representa el port: indret, com deia, del record i del desig, del dolor i del cant, on el somni de braços oberts sap contrarestar l’obscur destí que tanca.

    Rosa Leveroni és, d’entrada, una dona que té una professió que sempre va treballar fora de casa. Que no es va casar, i que aquest fet no va implicar per a ella renunciar a l’amor. En definitiva, ens trobem davant d’algú que ha hagut de buscar i trobar un camí en solitari, quan el rebuig del rol socialment assignat a la dona no comptava amb gaires alternatives validades ni des del poder ni des dels costums ni des de propostes o moviments contestataris. Potser per aquí podríem trobar la raó de moltes solteries de dona -o en concret de moltes escriptores- al llarg de la història, i encetar la reivindicació d’un dels arquetipus més caricaturitzats dins del marc social i cultural en què ens movem.

    Dos Poemes

    PÒRTIC

    Jo porto dintre meu

    per fer-me companyia

    la solitud només.

    La solitud immensa

    de l’estimar infinit

    que voldria ésser terra,

    aire i sol, mar i estrella,

    perquè fossis més meu,

    perquè jo fos més teva.

    NEGUIT

    Esgranat el corall de les besades,

    he dit adéu a les platges en calma,

    navegant amb les veles remoroses

    pel mar obert d’infinites recances.

    Per saber-més de la seva vida i obra:

    • «Rosa Leveroni i Valls». Gran Enciclopèdia Catalana. Barcelona: Grup Enciclopèdia Catalana.

    • «Dones-Poetes»Generalitat de Catalunya

    • Viquipèdia