Categoría: Poetas mujeres

  • 3 Poemas de Isilda Nunes, poeta portuguesa

    3 Poemas de Isilda Nunes, poeta portuguesa

    Isilda Nunes es una artista y escritora portuguesa premiada en todo el mundo. Recientemente ha sido galardonada con los siguientes premios: «Kairat Dusseinov Parman 2020», «César Vallejo 2020», «Grito de Mujer Lisboa 2021», «Águila de Oro 2021», «Escudo de Plata 2021», «Especial Lusofonia», «Premio Latinoamericano a la Difusión Educativa, Literaria y Cultural 2021», «Mihai Eminescu 2022» y «Huang Yazhou». Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y publicados en varios países de todos los continentes. Es coautora de unas sesenta antologías nacionales e internacionales y autora en solitario de poesía y prosa. Ha participado en programas de radio y televisión, ferias del libro y festivales literarios en Portugal y en el extranjero. Fue coorganizadora de eventos literarios nacionales e internacionales. Se desempeña como presidenta ejecutiva de la Unión Hispanomundial de Escritores (UHE), presidenta de la UHE-Portugal, miembro de la «World Nations Writers Union» y editora asociada de la «Chinese Poetry Circle Magazine».

    Ojalá me atreviera a hacerlo

    en el enigma de tu cuerpo

    me he rediseñado.

    en el pulso de tus venas

    he bebido un sorbo de tu elixir.

     hasta la extenuación te amé.

    ¡Ah!

    ojalá me atreviera a hacerlo

    en la inexorable placidez de tu piel,

    en el misterio de tu mirada

    y en el abismo de tus labios.

    El último tren

    De nosotros sólo queda el dolor

    que fustiga mi alma.

    ¿Dónde está el aroma del jazmín?

    ¿Dónde está la anunciada primavera?

    Hoy, mi cadaver

    sobrevive en el caos de las emociones.

    Polvo translúcido

    volutas en las grietas excavadas,

    en el rostro lacerado,

    en el cuerpo torturado.

    A manos del pseudo-amor,

    el sagrado femenino ultrajado.

    La carne flagelada.

    El alma inerte, en el atajo inducido.

    En la curva del camino,

    el último tren

    pide el desprendimiento.

    ¿Y tú?

    fríamente aplastas el cigarrillo.

    ¿Dónde está la primavera anunciada?

    Sin futuro,

    las quimeras deambulan

    En la tierra moribunda.

    La locura dicta la dirección.

    No hay tren que cruce la oscuridad

    ni las sombras de la ignorancia.

    Sólo el dolor

    lamento y oración.

    En la sala de rescate,

    donde residen los espectros

    La esperanza agoniza.

    El sueño ingenuo de la infancia amenazado.

    Cronos marca el rumbo.

    Los ancianos, desde el abrazo deshabitado

    rezan para escapar

    al flujo del crematorio.

    En la tierra moribunda,

    algunos no son más que cementerios.

    ¿Y yo qué?

    ¿Y tú?

    ¿Y la primavera anunciada?

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Cinco Poemas de María Ángeles Lonardi, poeta argentina.

    Cinco Poemas de María Ángeles Lonardi, poeta argentina.

    Es Profesora de Ciencias Económicas, Docente para la Formación Profesional, poeta y narradora. Nació en Larroque, Entre Ríos, Argentina y desde 2002 reside en Almería, Andalucía, España.

    De su obra se han publicado seis Libros de Poesía: “Amores”, Entre Ríos, Argentina, 1997/ “Entre calamidades y milagros” La luna que, Buenos Aires, Argentina, 2005./ “Cuatro poetas” que incluye su libro “El jardín azul” junto a otros tres autores almerienses, publicado por el Instituto de Estudios  Almerienses, 2014./ “Poemas para leer a deshoras” Letra Impar, Almería, 2017./ “Soles de nostalgia”, Círculo Rojo, Almería, marzo 2019./ “En el vértigo azul de una mirada”, Círculo Rojo, 2021. Aparece en más de sesenta Antologías en varios países.

    Posee numerosos Premios literarios en Argentina, Italia y España y Premios Internacionales. Es Jurado de Concursos literarios. Ha sido traducida al italiano, inglés y al portugués. Participa activamente en Recitales Poéticos, Encuentros de Escritores, Festivales, Jornadas Literarias, Presentaciones de otros autores, escribe Prólogos, Ensayos, coordina Antologías, realiza Talleres literarios y Reseñas literarias  que publica habitualmente en  Revistas Digitales. Integra Equipo Editorial en Revista Luz cultural, Todoliteratura y Revista literaria De sur a Sur. En 2021 apareció entre los Narradores Almerienses publicada por Arráez Editores.

    Es miembro de prestigiosas Instituciones culturales: IEA Instituto de Estudios Almerienses, CAL Centro Andaluz de las Letras, AIHS Asociación Internacional Humanismo Solidario, ACE Asociación Colegial de Escritores y aparece en BECA Biblioteca de Escritores Andaluces. Embajadora de la Paz para  WWPO. Socia colaboradora del Club de Pechina para la UNESCO.

    Su trayectoria literaria, en su propio blog: https://letras-sobre-papel.blogspot.com.es/

    El vértigo azul de tu mirada   

    Detenida, la vida permanece

    en el vértigo azul de tu mirada.

    Se me escapan las fuerzas,

    las palabras me faltan.

    Creo que, no he conocido

    más dolorosa y salvaje intemperie,

    como aquella que suele visitarme

    cuando cierras los ojos

    en frugal parpadeo.

    Los versos nuevos son como los pájaros

    que vuelan libres, luego,

    cruzan todos los puentes

    derrotando misterios

    y dibujan el mapa del derroche.

    Lo sé, miedo me da

    esta avaricia con que ahora mido

    procaz, cada rizada hora sin ti.

    Puede mi cuerpo torpe, ensimismado,

    marchito, ya de vuelta

    de locas travesías,

    subyugarse con tu esencia y caer

    en este y a cada instante. Confieso,

    me faltan las palabras

    para decir qué siento piel adentro.

    El silencio de la noche es testigo

    de este fiero tormento.

    Dentro, cada latido es demasía,

    es algarabía este parpadeo,

    es ternura la luz y es este beso,

    nuevo perfil del sueño

    del que no quiero despertar jamás.

    Un remolino desconsiderado

    me absorbe, me desviste

    y se hace el epicentro,

    el ojo oscuro, insolente huracán

    por donde raudas huyen,

    acotadas mis pobres esperanzas.

    Aun mermadas mis posibilidades

    me atrevo, trato de encontrar la clave

    que descubra el misterio

    del que tus ojos supieron hablarme.

    Luego, me domina la incertidumbre,

    cuando torpemente voy a buscarte.

    Entonces,  me descubro vulnerable.

    A pesar de saber de tu existencia,

    es apenas un parpadeo tuyo

    el que me hace caer

    por el precipicio definitivo y me sobra, el universo todo.

    Balance

    Qué ha sido hasta aquí

    si no, una suma de intentos vanos

    sobre papeles blancos,

    manotazos inciertos

                          y espigas de miradas cautivas.

    Qué ha sido hasta ahora

    sino una montaña de ropa azolada de inviernos.

    Un montón de recuerdos

    sobre el sillón, la cama

                                           y los huérfanos libros.

    Una mancha en la pared que no me abandona.

    Una opresión en el estómago

                                                ceñido por el grito.

    Y qué ha sido hasta ahora

    sino una suma de intentos

                                          en perfecto equilibrio…

    Un sueño sujeto al cielorraso

             y la ilusión aprisionando el mejor destino.

    Un puñado de nostalgia

    y la pimienta derramada en la mesa de cada día.

    Mañanas ataviadas de luces,

    tardes vestidas de durazno romántico

    y noches dispuestas en círculo por la memoria.

    Un apartar de los hombros

    la pesada cruz para seguirte

    en busca del sitio donde ocultar

                                  esta llama que se extingue…

    Muecas clandestinas,

    palabras dichas y las no dichas también

       …esa aquilatada inseguridad que nos domina.

    Y qué ha sido hasta ahora,

    puertas adentro,

    sino el sacrificio de las horas

                               en el umbral de una sonrisa.

    Del libro “Letras sobre papel” Inédito

     

    Eros está aquí

    He visto caer angelical una pluma

             que incendió mi silencio

                    y pude comprender

                           es cierto: el duende existe.

    Eros acaricia mi espera

    y yo, que he buscado por tanto tiempo:

    unos ojos espejos del alma,

    una boca ebria de rocío,

    manos creando lo que tocan

    esa piel que invita al desenfado,

    un cuerpo que levante admiraciones

    siento, al fin

                          y la tentación me golpea…

    Un monólogo de protesta mueve mis muros

                                   y me remite a mí misma.

    Sigilosa, recojo el rastro del amor

    y súbitamente

                          sé, que la espera ha terminado.

    Los dioses se devanean entre risas a lo lejos

       y yo sólo tengo un signo entre mis manos.

    Del libro “Cuatro poetas” que incluye “El jardín azul”, IEA 2104

     

    Ilusiones

    Escondo antinomias recurrentes

                    bajo una corteza vulnerable.

         No me arrepiento…

                            pero me siento mísera.

    Yo, huérfana de virtudes,

    anhelo la paz de aquellos días

               en que era cotidiano

                   mecer la vida delineando

                                   ilusiones amarillas.

    Tú, como yo,

    no sabes mejorar los cristales

              de las auroras perdidas,

                         pero quieres recuperarlas.

    Quieres la luna

                           del mismo color que yo.

    Mientras deambulan por la piel

                  células vacías

                      emerge sobre las ruinas

                                 la poesía de la vida.

    Yo, criatura caminante

    hecha de plegarias

               y luces adormecidas

                   te escribo a solas

                           en el jardín de la osadía.

    Juguemos este juego:

                   el de soñar y andar viviendo

    y pulsemos, como los ángeles,

      la lira de los días

                                 sin hacernos cenizas.

    Del Libro “El jardín azul” de “Cuatro poetas”

    publicado por el IEA Instituto de Estudios Almerienses” , 2014.

     1º premio Concurso Internacional de poesía y cuento breve Homenaje a Camila Nievas del Centro cultural Rosalía de Castro, Buenos Aires, Argentina. Enero 2018.

    RECUERDOS BLANCOS 

    Y venía del campo

    ágil, como el aroma

    a manzanilla verde,

    a azahar, a romero…

    Venía como hoy viene

    el recuerdo temprano,

    cual perfume a jazmines

    y vestido de blanco.

    Supiste dejar huella

    sin pedir nada a cambio.

    Y sin más que simpleza,

    sembraste en el aula

    verdades, ilusiones

    y ramos de palabras.

    La entrega sin recelo

    y las manos dispuestas

    así, en ayuda al vuelo.

    Tu mirada decía,

    tan sabia consejera,

    pintando en blanco tiza,

    dejando mil caricias

    en el alma esparcidas.

    Hoy cerrando los ojos

    me alcanza tu recuerdo,

    aquel blanco perfume

    a maestra de pueblo,

    trayendo a mí de nuevo

    la nostalgia y estos versos.

  • Poesía entre muros*

    Poesía entre muros*

    Aunque primero fue el verso y luego el poema, y la mujer desde el inicio como fuente de inspiración, ha costado siglos de estudio… y cuesta, que las obras literaria escrita por mujeres tenga el lugar que merece.

    Para hablar de literatura cubana escrita por mujeres siempre habrá que comenzar por dos nombres de mujeres que marcaron el inicio María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, más conocida con el nombre de Condesa de Merlín (La Habana 1789 – París 1852) y Gertrudis Gómez de Avellaneda (Puerto Príncipe 1814 – Madrid 1873).

    Si con Viaje a La Habana (1844), versión censurada de la primera edición francesa de La Havane (1844), a la Condesa de Merlin se le atribuye el mérito de haber fundado la literatura cubana en femenino, la novela Sab (1841) le asigna a Gertrudis Gómez de Avellaneda2 la primacía de haber introducido la narrativa social en Latinoamérica, poniendo el acento en la situación de la mujer y el esclavo.[1]

    Luego de más de 170 años (177 exactamente) del inicio de la literatura cubana femenina se ha forjado una tradición y nombres de mujeres necesarios para las letras cubanas y universales. Luisa Pérez de Zambrana, Ofelia Rodríguez Acosta, Dulce María Loynaz, Fina García Marruz, María Villar Buceta, Lydia Cabrera. A los que se suman  Ana Luz García Calzada, Mirta Yáñez, Nancy Alonso, Marilyn Bobes, Aida Bahr, Reina María Rodríguez, Soleída Ríos, Teresa Melo, Sonia Díaz Corrales, Laura Ruiz Montes, María Elena Hernández Cordero, Odette Alonso Yodú, Lourdes González, Ena Lucía Portela, Kenia Leyva Hidalgo, Damaris Calderón, Liudmila Quincoses, Aymara Aymerich Wendy Guerra…

     
    Abriendo un paréntesis llegamos al territorio de la antigua provincia La Habana, que desde el año 2011 dio lugar a las provincias de Artemisa y Mayabeque; provincias que luego de diez años de creadas aun no muestran -en mi opinión- desde la sociología cultural una identidad propia que las caracterice. Sus municipios en vez de consolidar su identidad y salvaguardar la memoria histórica se han disgregado y con ellos su cultura y creadores.

    En el caso de la poesía existen topos comunes por lo que no me atrevería a separar un territorio del otro. Veamos este pequeño análisis sobre la poesía escrita por mujeres nacidas, y que viven “Sembrando Versos”[2] en estas fértiles tierras.

    Desde el “yo sujeto femenino” es una poesía individual pero comprometida con el “nosotros” a través de expresiones abiertas, coloquiales, de diferentes tonos; donde la voz femenina irrumpe con el desasosiego y valentía del sujeto mujer en reflexiones éticas e identitarias.

    Las poetas nacidas en este terruño al que me niego a llamar nuevas provincias eternizan la tradición poética cubana fundamentalmente desde el verso libre y la décima, pues esta última composición es de gran arraigo en la zona. Mujeres que continúan el sendero de las inspiraciones clásicas de la poesía como el amor y el desamor, la muerte, la familia, los amigos, el tiempo… pero ahora se une el desarraigo familiar, los dolores de la isla donde han nacido y a la que ven como parte implícita de los objetos familiares que conforman el hogar,  la soledad, las dudas, la incertidumbre del mañana, las referencias culturales, el dolor social mezclado con efectos narrativos, entre otros, conforman la libertad poética de estas féminas que a pesar de la pluralidad de voces mantienen un lenguaje sencillo mezclado con un lenguaje poético donde la metáfora, las alegorías, el símbolo, el juego intertextual, las citas, los préstamos … son corpus presente. 

    En la heterogeneidad del discurso lírico de estas voces se combina la vida cotidiana con la diversidad de estilos y temas, el mestizaje lingüístico, la recurrencia al mar, el desasosiego y sensación de abandono. Ana Nuñez Machín , Encarnación de Armas, Mercedes Valdés Martínez, Esther Trujilo, Julia Cabalé, Gisella Rizo, Carmen Suárez León, Ivett González Pérez, Yazmín Sierra Montes, Felicia Hernández Lorenzo, Gilda Guimeras Pareja, Marilú Rodríguez Castañeda, Teresa Regla Medina Rodríguez,  Maritza Vega Ortiz, Nuris Quintero Cuéllar, Andrea García Molina, Mireysi García Rojas, Selene Margarita Perera de Armas, Dimarys Aguila García, Yanara de la Caridad Díaz Martínez, Elizabeth Álvarez Hernández, Shatila Valdés Abi- Rashed, Domimga Pérez Llanes (Mina Pérez), Polina Martínez Shvietsova, Yanelis Encinosa, Maritza Garro,  Zurelis Lopéz, Nora Lloró Gelabert, María Esther Valiente Pérez, Ana Margarita Valdez Castillo, Esperanza Iglesias San Román, Tania Pérez Collado, Oneidys Torres Santos, Sucet Vázquez Ortega, Yohanna Talancón Puentes, Mónika González Ortega, Zurisady Gómez Torres, Suleydis Hernández Milán y Yuray Tolentino Hevia; son solo algunas de las voces femeninas de este territorio que a pesar una obra solida dentro y fuera de Cuba no son tan (re)conocidas debido a la misma dispersión geográfica y a la casi nula crítica literaria.                                          

    Dimarys y Shatila (residente en España) tienen puntos en común en su poesía al tocar la sexualidad desde el erotismo descarnado y sensible. Mujeres sin tabúes que a través de un lenguaje femenino son capaces de poner al descubierto su propia sexualidad que sin lugar a dudas es la sexualidad de otras muchas mujeres que por pudor, educación o tradición suelen callar.

    Desde la cotidianidad, el peso de los días, desde el existencialismo y la habilidad para conjugar las palabras de formas reflexivas que al oído del lector suenan como frases conocidas tejen Andrea, Gilda, Yasmín, Teresa, Maritza, Wayna y Marilú sus versos.

    Dueñas de la palabra desde un pensamiento racional, identitario, marcado con el seguimiento a la tradición de la décima pero con un alto concepto del valor del significado y significante poético se encuentra la familia de Armas, cuya raíz es  Encarnación y luego le sigue su hija Selene y las nietas  Arianne y Arlene.

    Elizabeth, Nuris y Felicia; tres escritoras que además de la décima incursionan y con la misma calidad en otras composiciones poéticas como el haiku, el soneto, el verso libre y la narrativa.   

    El dinamismo y multiplicidad de versos nos muestran el amplio abanico poético de la región, debemos tener en cuenta que existen un vasto número de escritoras jóvenes de menos de 30 años de las cuales no hago referencias pues no domino sus nombres pero si se del trabajo de los asesores literarios en las Casas de Cultura de los municipios.

    La visión femenina en una Cuba que se transforma día a día está presente en la obra de estas poetas que para nada se diferencia de la obra escrita por hombres, más allá del “toque sensual” con mano de mujer. Estas escritoras que viven en pueblos de campo viven la misma cotidianidad, sobresalto, carencias y sueños que todas las mujeres que las rodean, con las que comparten ya sea una taza de café o una cola, pero escribiendo una poesía entre muro que grita ser (re)descubierta.

    Güira de Melena, agosto 13 del 2021

    * El título de este trabajo surgió en una conversación con el poeta y realizador audiovisual Ulises Hernández Expósito, fue él quien se refirió a estas mujeres como que escribían Poesía entre muros.

    [1] Escritoras en la Cuba del siglo XX. Silvana Serafin (Università degli Studi di Udine).

    [2] “Sembrando Versos” es un proyecto en colaboración con la realizadora audiovisual y productora colombiana Karen Kaissal Salazar. Desde la Fundación Arte – Cultura, proyecto apoyado por el Programa Nacional de Concertación del Ministerio de Cultura de Colombia.

  • Thèrése Wilms Montt

    Thèrése Wilms Montt

    María Teresa de las Mercedes Wilms Montt, también conocida como Thèrése Wilms Montt (Viña del Mar, 8 de septiembre de 1893 – París, 24 de diciembre de 1921), fue una escritora chilena de principios del siglo XX. Considerada una precursora feminista. Rebelde a los valores burgueses de su sociedad, fue internada a la fuerza en un convento; sin embargo, con la ayuda de su amigo Vicente Huidobro, huyó a Buenos Aires. Amiga también de los escritores Gómez de la Serna, Enrique Gómez Carrillo, Joaquín Edwards Bello, Víctor Domingo Silva y Ramón María del Valle-Inclán. Y siendo este último, autor del prólogo del poemario editado en 1928 «Anuarí», dedicado a un muchacho de diecinueve años, enamorado de Teresa, que se suicidó delante de ella.

    «Se ahogó mi risa en el espejo.

    Largo crujido siniestro lanzó a la noche el cristal de plata.

    Una, dos… calló la hora, metal frío de planeta en la rigidez del páramo.

    Epiléptica de calentura la luna se dio a los balcones.

    Y el cadáver de mi risa es una esmeralda blanda que al deshacerse vuelve en la superficie argollas y cruces brillantes.»

    «Reposa tranquilo, Anuari. Seré siempre tuya. He hecho de rni cuerpo un templo, donde venero tus besos y tus caricias, con la más honda adoración.

    Llevo clavada, como un puñal, tu sonrisa en el punto donde se posan mis ojos; esa sonrisa con los dientes apretados, que hacian de tu boca un capullo sangriento, repleto de blancas, relucientes semillas.

    Anuari. Tu sonrisa es una obsesión destructora que mata todas mis risas, tu sonrisa provoca en mi mente la inquietud del relámpago en medio de la noche. Es veneno de nácar que destila en mi corazón hasta paralizarlo.»

    «(…) Cuando comprendo que no te veré jamás, una onda de angustia me sale del corazón, envolviendo mi cerebro en un vértigo de catástrofe, en un ansia de masacrar la belleza de la vida»

    «Cuántas veces he estrujado sobre estas páginas hasta la esencia de mi espíritu,  y después en el lánguido agotamiento, he esperado, la cabeza  entre las manos, el llamado alontanado de tu voz adorada, viniendo de un más allá brumoso, vedado para las almas que habitan todavía cuerpos mortales… «

  • 3 Poemas de Anna Maria Mickiewicz, poeta polaca

    3 Poemas de Anna Maria Mickiewicz, poeta polaca

    Anna Maria Mickiewicz  es una poeta, escritora, traductora y editora de origen polaco. Fundadora de la editorial Literary Waves, escribe tanto en polaco como en inglés. Se trasladó a California y luego a Londres, donde vive desde hace muchos años. Dirige la revista The Literary Memoir, de Londres, y Contemporary Writers of Poland (Estados Unidos). Es miembro de la English Pen. Sus obras poéticas han sido difundidas en Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Canadá, Polonia, México, Italia, Bulgaria, Hungría, Salvador, India. Ha sido galardonada con la medalla Gloria Artis al Mérito de la Cultura por el Ministerio de Cultura polaco, la Cruz de la Libertad y la Solidaridad y el Premio Literario Joseph Conrad (Estados Unidos). Fue designada como Artista polaca del año  2021 por la revista literaria y artística trimestral «YPSILON» de la Fundación Benjamin Franklin.

    Ellos no fueron los que…

    No fueron ellos

    los que ordenaron a los árboles callar

    los que amordazaron a los pájaros primaverales

    se erigen en el resplandor del sol naciente

    preocupándose por lo que sucederá.

    Parque del Regente

    Le propuso

    nubes invisibles

    en el Parque del Regente

    y ella

    envuelta en una muselina rosa

    rodeada por el sol

    con sus pies dorados

    cruzó la puerta de cristal

    bajo el cielo suspendido

    en un reloj de acero

    en lo alto de las torres victorianas

    en una tarde brumosa.

    Londres 2013

    El misterio del tiempo

    En la soledad de un jardín silencioso

    las campanillas de primavera

    despiertan a Sócrates

    de su sueño de un diálogo

    Hace un pacto

    con el cierre evanescente de la eternidad

    forjado con

    frágiles telarañas

    Guardará los secretos

    encantados

    en el canto del mirlo

    Sócrates me llama en medio de la noche

    está llorando

    Londres 2013

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Louise Elisabeth Glück: poeta estadounidense

    Louise Elisabeth Glück: poeta estadounidense

    Louise Elisabeth Glück (Nueva York, 22 de abril de 1943) es una poeta estadounidense en lengua inglesa. Fue la duodécima poeta laureada (2003-2004) por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. El 8 de octubre del 2020 se anunció que ganó el Premio Nobel de Literatura.

    «Por su característica voz poética, que con su austera belleza hace universal la existencia individual».

    Su primer libro de poemas, Primogénito, tuvo una recepción favorable. Su creciente prestigio hizo que en 1984, se incorporara a la facultad de Williams College en Massachusetts como profesora. Al año siguiente, la muerte de su progenitor la impulsó a la escritura de una de sus obras cumbre, Ararat. A este le siguió otro de sus libros más importantes, El iris salvaje, por el que ganó el Premio Pulitzer.

    MENSAJEROS

    «Sólo la espera es necesaria, te hallarán.

    Los gansos que vuelan bajo sobre la ciénaga,

    brillantes en el agua negra.

    Te hallarán. 

    Y los venados:

    qué bellos son,

    como si no les estorbaran sus cuerpos.

    Despaciosamente llegan al claro

    a través de lienzos de sol.

    ¿Por qué estarían así, tan callados,

    si no estuvieran esperando?

    Casi inmóviles, hasta que sus tiestos

    enmohecen, los arbustos tiemblan al viento,

    rechonchos y sin hojas.

    Sólo es preciso dejar que suceda:

    aquel grito —desátate, desátate—

    como luna que se arranca de la tierra

    y se alza llena en su círculo de dardos,

    hasta que ellos aparecen delante

    como cosas muertas que la carne agrava,

    y tú sobre ellas, herida y dominante.»

    LAGO EN EL CRÁTER

    «Entre el bien y el mal hubo una guerra.

    Decidimos que el cuerpo fuese el bien.

    Eso hizo que el mal fuese la muerte,

    que el alma se volviera

    completamente en contra de la muerte.

    Como un soldado que desea

    servir a un gran señor, el alma

    desea cerrar filas con el cuerpo.

    Se puso en contra de la oscuridad,

    en contra de las formas de la muerte

    que reconocía.

    De dónde viene la voz

    que dice: y si la guerra

    fuese el mal, que dice

    y si fue el cuerpo el que nos hizo esto,

    nos hizo tener miedo del amor.»

    EL LÍMITE

    Una y otra vez, una y otra vez, ato

    mi corazón a la cabecera de la cama

    mientras mis acolchonados lamentos

    se endurecen contra su mano.

    Está aburrido,

    me doy cuenta. ¿Acaso no me trago sus engaños,

    no pongo sus flores en agua? Lo miro cortar los trozos de carne

    sobre el encaje de mamá,

    distribuir magras porciones piadosamente… Puedo sentir sus muslos

    contra mí por amor a los niños.

    ¿La recompensa? Por las mañanas, destrozada

    por esta casa, lo miro tostar su pan

    y probar su café, evadiéndose.

    Las sobras son mi desayuno.

  • Marina Ivánovna Tsvetáyeva: poeta rusa

    Marina Ivánovna Tsvetáyeva: poeta rusa

    Marina Ivánovna Tsvetáyeva 1892,  Moscú, fue una escritora rusa, que destacó como poeta y prosista. Es una de las poetas más originales del siglo XX. Su poesía proviene de lo más profundo de su personalidad, de su excentricidad y de su uso muy preciso del idioma.

    Dejó unas obras muy vivas, de impresionante calor, intransigente y llenas de valentía, donde está el recuerdo de toda una serie de escritores y artistas de su época, así como el retrato de sus propias obsesiones, con una lengua entrecortada y agudísima. Su correspondencia cruzada con Pasternak y Rilke (sólo publicables desde 1979) nos da la media de su personalidad, su fuerza especial y la atracción de todo tipo que ella ejerció.

    «Abiertas las venas: imparable,

    irrecuperable, brota la vida.

    ¡Trae vasijas y cuencos!

    Cada cuenco será superficial

    la vasija -plana,

    sobre su borde -y más allá-

    fluirá hacia la negra tierra para alimentar la hierba.

    Irreversible, imparable

    irrecuperable, el verso brota.»

    «Rainer, quiero encontrarme contigo,

    quiero dormir junto a ti, adormecerme y dormir.

    Simplemente dormir. Y nada más.

    No, algo más: hundir la cabeza en tu hombro izquierdo

    y abandonar mi mano sobre tu hombro izquierdo, y nada más.

    No, algo más: aún en el sueño más profundo, saber que eres tú.

    Y más aún: oír el sonido de tu corazón. Y besarlo.»

    «Así como me gusta

    besar las manos

    y ofrendar nombres,

    también me gusta

    abrir las puertas

    -¡de par en par!- a la oscura noche.

    Apoyando la cabeza,

    oír los recios pasos

    hacerse más ligeros,

    y cómo el viento mece

    el bosque somnoliento

    y desvelado.

    ¡Oh noche!

    Van creciendo los arroyos

    que en el sueño desembocan.

    Ya se me cierran los ojos.

    en medio de la noche

    alguien se ahoga.»

    «El poeta trae de lejos la palabra.

    Al poeta lo lleva lejos la palabra.

    Entre sí y no, por baches indirectos

    de parábolas, signos, planetas,

    hasta lanzándose desde el campanario

    agarra un garfio, pues el camino del cometa

    es el camino del poeta. Casuales eslabones

    ese es su enlace. Mirar las estrellas

    de nada sirve! en el calendario

    no se pronostican los eclipses del poeta

    él es el que desordena los naipes,

    falsea el peso y las cuentas,

    el preguntón en el pupitre,

    el que a Kant para el arrastre deja.

    El que en el pétreo foso de la bastilla

    es como un árbol que crece en su belleza…

    aquél de huellas siempre desaparecidas,

    él que es el tren al que cualquiera

    llega tarde,

    su camino es el de los cometas.

    El camino del poeta arde pero no calienta,

    arranca pero no cría, estalla y se quiebra.

    Tu camino es el de enredadas cabelleras,

    no pronosticado en el calendario del poeta.»

  • 3 Poemas de Valentina Novković, poeta serbia

    3 Poemas de Valentina Novković, poeta serbia

    Valentina Novković, se graduó en el Departamento de Lengua y Literatura Rusas. Escribe poesía, relatos cortos, traduce del ruso al serbio, escribe reseñas. Sus poemas han sido traducidos al ruso, inglés, macedonio, rumano, uzbeko, azerí, coreano y bangla. Ha recibido numerosos premios de poesía y prosa. Ha publicado tres libros de poesía Timeless (Draslar, 2014) Drop on Drought (Parthenon, 2018) y Puzzles of Tenderness (Liberland, 2021), así como el libro de relatos Two Hours from Reality (AWS, 2020)

    Trabaja como editora en Liberland, donde edita obras de artistas de Serbia y alrededores y traduce obras de autores de la zona de habla rusa. Periodista del portal Focus News, donde sus interlocutores eran numerosos creadores de Rusia y la antigua Unión Soviética. Responsable del programa regular de la biblioteca «Milutin Bojić», «Conversación con un poeta». Miembro de la Asociación de Escritores de Serbia, de la Asociación Literaria Serbia y asociada al Instituto de Literatura Infantil. Vive en Belgrado.

    Balanceo de la cuerda

    La vida tiene ojos grises

    que han olvidado

    lo que es la felicidad

    y pompas de jabón

    que una niña en silla de ruedas

    intenta alcanzar.

    Una sonrisa es a veces

    un hueso roto de ilusión

    y una piel que es crucificada

    por un objetivo superior.

    Y sobre todo

    es un ligero balanceo de la cuerda

    que nos mantiene en pie

    mientras caminamos sobre el hielo.

    Mientras Dios escucha

    Hay algo devastador en

    la sonrisa de un día

    que carga con el hambre

    y la oración en un mismo hombro.

    En él, una anciana con margaritas

    y una prímula reza por

    un trozo de supervivencia,

    pliegues de gracia en la palma

    de su mano.

    El mundo tiene las garras

    de un cisne herido

     y el olor de la alegría

    en los ojos de los niños

    que nadie supo mimar.

    Con tinta invisible

    deletreamos nuevos caminos

    acuerdos entre

    sauces y nenúfares.

    Mientras el Señor escucha.

    Paloma

    Esta es, quizás

    mi madre que,

    como una paloma,

    se posa libremente en

    mi palma.

    Guardando bálsamos

    en su pico herido

    para mis

    dolores celestiales

    Traducción al español por Mariela Cordero

  • Chantal Maillard: poeta española nacida en Bélgica

    Chantal Maillard: poeta española nacida en Bélgica

    Chantal Maillard (Bruselas, 1951) es una poeta y filósofa española nacida en Bélgica, Premio Nacional de Poesía (2004) y Premio de la Crítica (2007). Reside en Málaga desde 1963. En 1969 renuncia a la nacionalidad belga y adopta la española.

    Es autora de numerosos libros de poemas, ensayos y obra en prosa. Le fue concedido el Premio Nacional de Poesía (España) en 2004 por su obra Matar a Platón y, en 2007, el Premio de la Crítica de poesía castellana, así como el Premio Andalucía de la Crítica, por Hilos.

    Los trasvases entre su obra ensayística y poética son múltiples. Uno de sus temas principales, la observación de los procesos mentales, apuntado ya desde muy temprano en su producción ensayística y en la prosa de sus primeros diarios, Filosofía en los días críticos, se consolida en los sucesivos cuadernos —Diarios indios, Husos. Notas al margen, Bélgica y La mujer de pie— hasta indagar los límites del lenguaje en los poemas de Hilos.

    En [Daniel. Voces en duelo. Chantal Maillard y Piedad Bonnett. Barcelona: Vaso Roto, 2020.]

    Piedad Bonnet: Dice el psicoanalista que el salto hacia el vacío / es, en forma simbólica, / un regresar al vientre de la madre. / De otro modo me hubieras buscado. / De otro modo habría yo querido recibirte.

    Chantal Maillard: Tarde. Llegar / Tarde. / Cuando han entornado los párpados. / No saber interpretar el eco / Ángel aún sin hacer/.

    […] En el escenario a oscuras, dos sillas frente a frente. En medio, el abismo. Dos voces trazando puente sobre la nada. Proyectados, la pena es menos pena, el dolor menos propio. Al fin y al cabo ¿no habitamos todas el mismo cuerpo? Y allí donde la mente se resiste, el poema encuentra”.

    [En Husos. Notas al margen.]

    «El mí: husos. Un haz de husos tensos».

    «[…] Se deslizan tus ojos por los caracteres impresos. Hay cierto placer en esa redundancia de lo escrito. Paradójico placer, cuando lo escrito, en vez de consolidar la superficie, la horada»

    En  [Hainuwele]

    «Anduve por el dorso de tu mano, confiada,

    como quien anda en las colinas

    seguro de que el viento existe,

    de que la tierra es firme,

    de la repetición eterna de las cosas.

    Mas de repente tembló el universo:

    llevaste la mano a tus labios

    y bostezando abriste la noche

    como una gruta cálida.

    Llevabas diez mil siglos despertando

    y el fuego ardía impaciente en tu boca.»

    En [La mujer de pie]

    «La palabra con la que definimos a una persona no es sólo una palabra, sino a la vez el centro y el punto de fuga de un haz de relaciones»

    «[…] —¡Están rompiendo puertas! ¡Me están rompiendo puertas !

    —¿Dónde, abuela?

    —Dentro… Sí, dentro de mí.

    —¿Quienes?

    —No sé

    Pocas horas más tarde, las puertas habían estallado.»

  • 3 Poemas de Beatriz Saavedra Gastélum, poeta mexicana

    3 Poemas de Beatriz Saavedra Gastélum, poeta mexicana

    Beatriz Saavedra Gastélum.   Maestra en letras por la Universitat de Barcelona, España. Es escritora, investigadora, poeta, ensayista y académica. Doctorada por el Instituto Mexicano de Líderes de Excelencia (2018). Directora del Centro de Estudios sobre la Mujer en la Academia Nacional de Historia y Geografía (ANHG) y  directora del Festival Internacional La mujer en las letras de la ANHG UNAM. Codirectora de la Editorial Floricanto, A.C. Ha publicado 13 libros de poesía, en México, Argentina y España, y un libro de ensayo, Anatomía del Erotismo en Griselda Álvarez.  Dirige el Taller de Creación Literaria “Alicia Reyes” en la Capilla Alfonsina (INBAL), y es directora del ciclo de conferencias “La poética de la inteligencia” en el Museo de la Mujer (UNAM). Coordina el programa  poéticas de la inteligencia en “Mujeres a la tribuna” IMER.

    Naufragio

    Todo el que muere tiene la razón,

    asalta el hierro

    las dimensiones posibles.

    Tregua angustiosa

    en el rincón de la memoria.

    La realidad se atasca,

    habita

    cosas cotidianas gastadas.

    El temor de las noches era cierto,

    un rumor,

    piedad terrible

    espacio que me niega.

    Yo hubiera pensado

    en mi cuerpo cubierto por cristales.

    Ahora en la ventana

    un olor a bestia

                            húmeda,

    a punto de morir

    devora el cielo con su cráneo,

    como si conociera el fondo

    de la intemperie

    su tristeza.

    Antes de irte

    Puede ser que esté cansada

    y los hilos del viento

    me desnuden

    susurrando la llovizna de espectros.

    Acostumbrada al silencio,

    intimido al azar bajo la mesa

    y me tumbo sobre tu sombra

    para amortiguar mis golpes de incertidumbre

    sobre la almohada quieta

    de los años.

    Palabra inerte

    Afuera está

    la espera interminable,

    la indiferencia y el polvo,

    el instante de haber muerto,

    la música delgada

    y la calle endurecida.

    Apenas mueve el horizonte

    esta oscuridad para volver al relámpago

    mudo de la angustia

    donde habitamos.

    Enemiga de la luz

    y del sonido

    aprisiono tu mensaje en mi garganta.