Ricardo Domeneck (4 de julio 1977, Bebedouro, Brasil) es poeta, intelectual y cosmopolita. Ha publicado los libros Carta aos anfíbios (2005), a cadela sem Logos (2007), Sons: Arranjo: Garganta (2009), Cigarros na cama (2011) y Ciclo do amante substituível (2012). Es editor de las revistas Hilda y Modo de Usar & Co. Ha traducido al portugués al mexicano Luis Felipe Fabre, al estadounidense Jack Spicer y al alemán Thomas Brasch, entre otros. Sus poemas han sido traducidos al alemán, sueco, inglés, castellano, francés, árabe, catalán y esloveno. Trabaja con vídeo, performance y poesía sonora, habiendo presentado estos trabajos en instituciones como el Museo Reina Sofía de Madrid, el Museo Experimental El Eco en la Ciudad de México y el Museu de Arte Moderna do Rio de Janeiro. Vive y trabaja desde 2002 en Berlín (Alemania), donde se publicó una antología bilingüe de sus poemas, con traducción de Odile Kennel, en 2013 bajo el título Körper: ein Handbuch.
Ciclo del amante sustituible (Kriller ediciones, Barcelona 2014) es un libro largo y excesivamente prolijo, publicado en Brasil en su versión original en 2012. Es un libro escrito por un brasileño pensando en el contexto poético de un brasileño.
En 2014, Kriller 71 publicó la traducción al castellano hecha por Aníbal Cristobo. Domeneck vacía cinco años de su vida en este libro. Algunos de los poemas iban a publicarse a comienzos de 2011, pero una separación dolorosa le inspiró una serie de poemas en ese nuevo contexto y el libro cambió. Es lo que podemos leer ahora.
X+Y: una oda
De haber
nacido hembra,
ya hubiera dado a luz once
cachorros de trece
machos diferentes…
Por lo tanto, poeta, pederasta y puta,
sigo con mis ojos por la calle
a cada portador
de esta combinación gloriosa
de cromosomas
X e Y…
Los poemas surgen de su vida, usa las imágenes del cuerpo y no tiene problema en traer fluidos corporales a la poesía, lo que muchos pensarían que es algo que no cabe en poesía, que no es poético. Según el autor, si uno habla del cuerpo y del amor, hay que hablar de fluidos.
Corona de laureles para un rubio
A falta
de la Olimpíada
de tu saliva,
mi lengua…
Lo que Ricardo Domeneck busca cada vez más es textos que funcionen tanto en la página como en la voz, y eso, claro, tiene consecuencias en la escritura, tanto que a los poetas literarios sus poemas les parecen demasiado orales, y para los poetas sonoros les parecen demasiado literarios, pero eso es lo que comporta vivir en la frontera.
El libro de poemas que os presentamos, The Essential W.S. Merwin, está publicado por Copper Canyon Press, Port Towsend, Washington, 2017.
Es una selección de la obra de W.S. Merwin tras 60 años en la primera línea de la poesía norteamericana y ganador de dos Premios Pulitzer de poesía. Esta selección hace un recorrido de la poesía de Merwin que va desde su inicio con «A Mask for Janus» (1952) hasta «Garden Time» (2016). Este libro también incluye algunas de sus traducciones al inglés y algunos artículos menos conocidos.
Merwin se dio a conocer como poeta pacifista durante los años 60. Más tarde, cambió hacia temas mitológicos con la utilización del relato indirecto y la ausencia de puntuación. En los años 80 y 90, el interés de Merwin se centró en la filosofía budista y profundizó en la ecología. Ambos temas influyeron sobre su escritura. Sigue escribiendo, aunque se dedica también a la recuperación de bosques tropicales en Hawai, donde vive.
Se le considera uno de los más destacados traductores de la poesía de lengua castellana al inglés, en especial de Pablo Neruday del mexicano Jaime Sabines.
Destacamos tres poemarios de los seleccionados en la antología. Empezaremos por «The Lice,» (1967) en el que el autor tiene la pasión de los movimientos anti-guerra de los años 60 y de la preocupación por el medio ambiente.
A continuación, en «Present Company» (2005), Merwin se consagra como una de las grandes voces norteamericanas. En él, el autor se dirige tanto a un bosque, a su cara o a un libro con detallada cercanía., volviendo transparente el objeto de su reflexión y nos permite observar al mismo tiempo su exterior y su interior. W. S. Merwin es de esos poetas que nos enseñan que la trascendencia no supone lejanía, como Gary Snyder, sino intimidad.
Finalmente, en «The moon before morning» (2014), Merwin aporta nuevos matices a sus últimos libros y también a su reescritura de los asuntos más queridos por los poetas chinos y japoneses.
Os recomendamos la lectura de esta antología que de buen seguro, os llevará a apreciar con más detenimiento la poesía completa de W.S. Merwin.
La Irlanda del siglo XXI está discutiendo sobre la libertad de decisión de las mujeres sobre su propio cuerpo. El 25 de mayo los irlandeses tendrán la primera oportunidad en 35 años de revisar una de las leyes más estrictas de Europa sobre la interrupción voluntaria del embarazo puesto que hoy solo se permite en caso de que la vida de la madre esté en riesgo.
A las personas con derecho a voto se les preguntará si desean derogar la octava enmienda de la Constitución, que se aprobó en 1983 y que consagra el derecho a la vida tanto de la madre como del no nacido. Si la población diera su aprobación, esta enmienda se substituiría por un texto que habilitaría al Parlamento a legislar sobre el aborto.
En este ambiente de debate y discusión en la sociedad irlandesa aparece Autonomy, publicado por New Binary Press, Cork, Irlanda, en 2018. Este libro, que se presenta en sociedad el 13 de abril, es un recopilatorio de poemas y ensayos reunidos por Kathy D’Arcy, poeta que se ha especializado en estudios sobre mujeres en la Universidad de Cork y con dos poemarios en su haber, Encounter (Lapwing 2010) y The Wild Pupil (Bradshaw 2012).
Estos textos hablan tienen un nexo en común: el respeto a la autonomía que ha de tener la mujer para decidir por sí misma, para elegir lo que ella crea conveniente, su libertad para tener control sobre su propio cuerpo. Decisiones que no siempre serán las correctas, pero que han de ser suyas, de nadie más.
Unwanted presence in my body
Cells the size of a sesame seed
In MY womb.
Not the womb of Irish politicians
Who will never know
Of the pain previous pregnancies ravaged on my body
The decade of sleepless nights
Of worrying about having money to pay for school trips and shoes
And wrapping kids in sleeping bags during freezing winters
When I had no money for oil.
Of the increased chances of something being very wrong
At my age.
14 years in jail I face
Because Ireland expects women to bear
The costs,
The responsibility,
The care,
The trauma
Of carrying an unwanted pregnancy to term.
I tell my teenage daughter
And she is scared.
Not of abortion pills
14 times safer than pregnancy
But of her mother going to jail.
Irish politicians
Making an already distressing
Situation worse.
«Pregnant in Ireland», Taryn de Vere
Estos textos recogidos por Kathy D’Arcy ayudan a reconocer y a luchar por algo que debería ser obvio: el derecho de la mujer a decidir por ella misma.
La lectura de estos poemas e historias me han transportado a finales de los años 70 en España, cuando una amiga que se había quedado embarazada me pidió que la ayudara. Como yo era el único del grupo que sabía inglés, me puse en contacto con una clínica en Londres y le solucioné todos los trámites para poder abortar allí. Cuando volvió, los hombres del grupo dejaron de hablarme, me consideraron un traidor porque la había ayudado a llevar a cabo la decisión que libremente ella había tomado (y que era contraria a la del padre). Esa fue una de las primeras veces en las que fui tachado como ‘traidor’ a la causa masculina (si es que esa causa existe).
I know a woman
Who made a choice
Whose reason is her own
Her country sent her across the sea
The State didn’t want to know.
‘I Know a Woman’, Yvonne Aherne
En la introducción del libro, D’Arcy nos cuenta como a raíz del descubrimiento de un trabajo escolar de su tía en el que entrevistó a su abuela, supo que ésta siempre quiso estudiar, pero como mujer no pudo hacerlo (solo pudieron estudiar sus hermanos) y ella acabó teniendo 16 hijos. D’Arcy nos comenta que ella será la primera mujer de su familia capaz de decidir si quiere o no quedarse embarazada (¡en 2018!). Dedica este libro a su abuela Alice y a todas aquellas mujeres que han tenido que abandonar su país avergonzadas, que se han arriesgado a acabar en prisión por haber abortado, a aquellas mujeres que en momentos delicados en los cuales necesitaban comprensión y cariño, solo recibieron crueldad e ignorancia.
Los diferentes ensayos, poemas y artículos ofrecen perspectivas diferentes sobre lo que la ‘autonomía sobre el propio cuerpo’ significa para las personas de a pie (personas LGBT, migrantes, madres, intelectuales, discapacitadas, …). Este libro quiere ser un empujón más para que el referéndum de mayo haga de Irlanda un país más libre y con ello conseguir una Europa más libre también.
He escogido solo algunos versos y poemas breves, puesto que nuestra revista es de poesía, para ilustrar el contenido del libro:
Each time we pass that hill
I see a pregnant woman
On her back,
The valley of her neck
Orbed belly to the sky
Green pelt, forest limbs
Howling the language of birth
‘Kindling’, Sinéad Gleeson
CC, William Murphy, flickr
Fógraím cogadh feasta
ar fhearaibh uile Éireann,
ar na leaids ag na cúinní sráide
is iad ina luí i lúib i gceas naíon,
a bpilibíní gan liúdar
is gan éileamh acu ar aon bhean
ach le teann fearaíochta is laochais
ag maíomh gur iníon rí Gréige
a bhí mar chéile leapan aréir acu,
is fógraím cogadh cruaidh feasta.
‘Labhrann Medb’, Nuala Ní Dhomhnaill
War I declare from now on all the men of Ireland on all the corner-boys lying curled in children’s cradles their willies worthless wanting no woman all macho boasting last night they bedded a Grecian princess – a terrible war I will declare.
‘Medb Speaks‘, Traducido por Michael Hartnet
the first time your boyfriend
thrusts
his burning penis in your hand;
when he waits until you are
drunk enough
to teach you the ways of men
pats you on the head, afterwards,
calls you a ‘good girl’
‘Matryoshka’, Nicola Moffat
Dear Frank,
I don’t like when Uncle Martin stands too close to me. I’m glad he lives in the basement. He’s wobbly and his breath smells like Chlorox. I’ll tell Dad when we’re driving to church on Sunday. (Frank de Sue Norton)
But you need to remember,you are not measured by the number on the scale because you can’t put a number on greatness you will always be greater than, not equal to or less.
‘> (Greater Than)’, Megan Cronin
Bruises and scars are so unladylike
But so was speaking out of turn.
It was unladylike to have rights
It was unladylike to fight
It was unladylike to go out at night.
Being ladylike has gained a new meaning
Being ladylike is being breakers of glass ceilings
Being ladylike is expressing my feelings
So how dare someone try to confine me
When I came out kicking and screaming
‘Ladylike’, Megan Cronin
We must stand together
Only then can we defeat them
Monsters and men who claimed our bodies
Each one taking a different piece of us and now it’s time for
them to stop
Never must we indulge the silence they left us in
Anyone who hears us will support our plea
Rest assured you are not alone, there are many more like you
& me
Equally broken but ready to reclaim what was stolen from us
Strength will scare them
Truth will eat them alive
Rights will be made at last
Oblivious eyes will be opened
Never will they stop our endless plea
Gone are the days when they owned us, now I own me
‘W.O.M.E.N A.R.E S.T.R.O.N.G’, Chloe Warmington
CC, William Murphy, flickr
Where are the women?
I ask the Strongman, the Acrobat, the Horses,
I ask the government, the comedians, the judiciary,
the scientists, the directors, the discussion panels,
Anna doubted that something as tiny as a lima bean could feel pain, even if
it did have a heartbeat.
She was positive that she could feel pain.
And she was certain that she could hide it, too.
‘Void’, Sue Norton
En un Poemareflexiona con… Aristóteles publicado hace unos días, comenté la existencia de un proverbio africano que dice: «Mientras que los leones no tengan sus propios historiadores, las historias de caza siempre glorificarán al cazador«. Lo mismo se podría decir de las mujeres, solo escribirán su propia historia si son capaces (y lo son) de decidir por ellas mismas.
Finalmente, solo nos queda desear mucha suerte a la sociedad irlandesa en su conjunto, no solo a sus mujeres, el próximo 25 de mayo. Su decisión tendrá repercusión en el resto de Europa en un momento de regresión de libertades que asuela el continente.
Los beneficios de la venta de este libro servirán para apoyar a aquellas personas o entidades que aseguren que todas las mujeres tengan acceso a todas las medidas sanitarias en el ámbito reproductivo, incluyendo la posibilidad de la interrupción legal y segura del embarazo.
The people of Ireland, today, in the twenty-first century, are engaged in a debate on the right of women to make decisions concerning their own bodies. On May 25, the Irish people will have the first opportunity in 35 years to modify one of the strictest laws in Europe on the voluntary interruption of pregnancy: abortion is currently permitted in Ireland only when the mother’s life is at risk.
Irish voters will be asked whether they wish to repeal the Eighth Amendment to the Irish Constitution, approved in 1983, a text that equates the right to life of a pregnant woman and that of her unborn foetus. If the voters approve the referendum, this amendment will be replaced by a provision enabling Parliament to pass legislation regulating the termination of pregnancies.
In this climate of debate and discussion in Irish society, New Binary Press has just published an anthology entitled Autonomy. Launched on 6 April in Cork, this book is a compilation of poems, stories and essays collected by Kathy D’Arcy, a poet who completed her academic work in women’s studies at Cork University. She has published two volumes of poetry, Encounter (Lapwing 2010) and The Wild Pupil (Bradshaw 2012).
The texts in this volume share a common element: respect for the autonomy women must have to decide for herself and freely make her own choices on the fundamental issue of the control of her own body. Such choices may not always prove to be the right ones, but every woman must be allowed to make her own decision.
Unwanted presence in my body
Cells the size of a sesame seed
In MY womb.
Not the womb of Irish politicians
Who will never know
Of the pain previous pregnancies ravaged on my body
The decade of sleepless nights
Of worrying about having money to pay for school trips and shoes
And wrapping kids in sleeping bags during freezing winters
When I had no money for oil.
Of the increased chances of something being very wrong
At my age.
14 years in jail I face
Because Ireland expects women to bear
The costs,
The responsibility,
The care,
The trauma
Of carrying an unwanted pregnancy to term.
I tell my teenage daughter
And she is scared.
Not of abortion pills
14 times safer than pregnancy
But of her mother going to jail.
Irish politicians
Making an already distressing
Situation worse.
—‘Pregnant in Ireland’ by Taryn de Vere
The publication of these texts helps women and men recognize and fight for a right whose existence should be self-evident: a woman’s right to choose.
Reading these poems and stories has taken me back to something that occurred in Spain in the 70s when a friend who was pregnant asked me for help. Since I was the only one in our social circle who knew English, I contacted a London clinic for her and negotiated the required procedures. When my friend returned, the men in the group stopped talking to me. They looked on me as a traitor because I had helped my friend to act on a decision that she had taken freely, but which was against the wishes of the father. That was one of the first times I was branded a «traitor» to the male cause (if such a thing exists).
I know a woman
Who made a choice
Whose reason is her own
Her country sent her across the sea
The State didn’t want to know.
—From ‘I Know a Woman’ by Yvonne Aherne
In her introduction, D’Arcy recounts how she came across a school assignment written by her aunt, who had interviewed her mother as part of a project. From this interview, D’Arcy learned that her grandmother had always wanted to study, but as a woman had been unable to do so—only her brothers were permitted this option. Instead, she had 16 children. D’Arcy goes on to say that she will be the first woman in her family truly able to decide whether or not she wants to be pregnant (in 2018!). She dedicates this book to her grandmother Alice and to all the women who have had to leave their country in shame, who have risked ending up in prison because of an abortion; all the women who, when facing a difficult situation, were in need of understanding and affection and were met only with cruelty and ignorance.
The essays, poems and articles in this anthology offer differing perspectives on what ‘autonomy over one’s own body’ means for ordinary people (LGBT+ people, migrants, mothers, intellectuals, people with disabilities, and others). Its publication is part of the effort to ensure that the May referendum will make Ireland a freer country and, in doing so, will achieve a freer Europe as well.
Since our magazine deals specifically with poetry, I have selected a few verses and short poems to illustrate the content of the book:
Each time we pass that hill
I see a pregnant woman
On her back,
The valley of her neck
Orbed belly to the sky
Green pelt, forest limbs
Howling the language of birth
—From ‘Kindling’ by Sinéad Gleeson
Fógraím cogadh feasta
ar fhearaibh uile Éireann,
ar na leaids ag na cúinní sráide
is iad ina luí i lúib i gceas naíon,
a bpilibíní gan liúdar
is gan éileamh acu ar aon bhean
ach le teann fearaíochta is laochais
ag maíomh gur iníon rí Gréige
a bhí mar chéile leapan aréir acu,
is fogran cogadh cruaidh feasta.
—From ‘Labhrann Medb’ by Nuala Ní Dhomhnaill
War I declare from now
on all the men of Ireland
on all the corner-boys
lying curled in children’s cradles
their willies worthless
wanting no woman
all male boasting
last night they bedded
a Grecian princess –
a terrible war I will declare.
—From ‘Medb Speaks’ by Nuala Ní Dhomhnaill (Translated by Michael Hartnett)
the first time your boyfriend
thrusts
his burning penis in your hand;
when he waits until you are
drunk enough
to teach you the ways of men
pats you on the head, afterwards,
calls you a ‘good girl’
—From ‘Matryoshka’ by Nicola Moffat
Dear Frank,
I don’t like when Uncle Martin stands too close to me. I’m glad I have lives in the basement. He’s wobbly and his breath smells like Chlorox. I’ll tell Dad when we’re driving to church on Sunday.
—From ‘Frank’ by Sue Norton)
But you need to remember,
You are not measured by the number on the scale
Because you can’t put a number on greatness
You will always be greater than,
Not equal to less.
—From ‘> (Greater Than)’ by Megan Cronin
Bruises and scars are so unladylike
But so was speaking out of turn.
It was unladylike to have rights
It was unladylike to fight
It was unladylike to go out at night.
Being ladylike has gained a new meaning
Being ladylike is being breakers of glass ceilings
Being ladylike is expressing my feelings
So how dare someone try to confine me
When I came out kicking and screaming
—‘Ladylike’ by Megan Cronin
We must stand together
Only then can we defeat them
Monsters and men who claimed our bodies
Each one taking a different piece of us and now it’s time for
them to stop
Never must we indulge the silence they left us in
Anyone who hears us will support our plea
Rest assured you are not alone, there are many more like you
& me
Equally broken but ready to reclaim what was stolen from us
Strength will scare them
Truth will eat them alive
Rights will be made at last
Oblivious eyes will be opened
Never will they stop our endless plea
Gone are the days when they owned us, now I own me
—‘W.O.M.E.N A.R.E S.T.R.O.N.G’ by Chloe Warmington
Where are the women?
I ask the Strongman, the Acrobat, the Horses,
I ask the government, the comedians, the judiciary,
the scientists, the directors, the discussion panels,
—‘Of Mice and #MeToo’s’ by Shaunna Lee Lynch (Age 17)
Anna doubted that something as tiny as a lima bean could feel pain, even if
it did have a heartbeat.
She was positive that she could feel pain.
And she was certain that she could hide it, too.
—‘Void’ by Sue Norton
In a recent blog entry entitled “Poema reflexiona con … Aristotle”, published a few days ago, I cited the following African proverb: “Until the lions have their own historians, hunting stories will always glorify the hunter”. The same could be said for women: they will write their own story only when they are capable of doing so—and they are—and able to decide for themselves.
Finally, we can only wish Irish society as a whole—not just the women—good luck on 25 May. Their decision will have repercussions on Europe at a time when a climate characterised by reductions in individual freedom is sweeping the continent.
Profits from the sale of this book will go to support those working to ensure that all women have access to the full range of reproductive healthcare, including the possibility of safe, legal abortion. Click here to order the book from New Binary Press, Cork Ireland.
Published 11 April in Poémame (Spanish digital poetry publishing platform and critical review)
El amor no hace girar el mundo, el amor es lo que le da sentido al giro.
No conozco un solo poeta al que no se le haya preguntado “¿Porqué escribe?”. En mi humilde opinión y por experiencia, gran parte de los escritores y poetas ―y es también mi caso― escribieron su primer verso o línea por amor, más bien por la ausencia o el exceso de él. Y en este primer libro de Angi Expósito, «Que el quererte no sea en vano» (Círculo Rojo), el amor y la ausencia están tan cerca como lejos, están fundidos en un horizonte que parece al alcance de la mano o de los labios, sin saber dónde empieza uno y termina el otro y que, como todo horizonte, cada vez que nos acercamos a él se aleja, retrocede varios pasos:
Tu sola presencia me deja sin aliento,
tu simple recuerdo me deja sin voz.
Apareces como un elemento espontáneo,
sutil e indeciso. Cuatro sonrisas –unas más tímidas que otras,
unas más alegres quizás- te siguen en una fila horizontal
poco equilibrada.
El primer libro de un autor siempre es imperfecto, y así debe ser, pero al tratar de un amor de juventud todo es perdonado, y si además es un libro de desamor, no correspondido, entonces resulta más atractivo, porque el desamor enamora, el desamor es algo que todos, en algún punto de nuestra existencia, hemos conocido o está por conocer en todo su desgarro y dolor, febril y breve como una gripe, y que aunque resulta efímero, es, por naturaleza, inolvidable:
Tengo una pequeña historia metida en el bolsillo
y el autobús guardado en la cartera.
Leer este libro ha sido para mí fue recuperar un lugar, un pequeño rincón romántico, sentir de nuevo ese hueco que todos dejamos a nuestros sueños por cumplir: ése sentimiento de juventud, ése primer relámpago de inspiración que nunca debemos perder los escritores, porque por muchos libros que se publiquen, cada libro hay que tomárselo como si fuera el primero, con la misma inquietud e ilusión:
Cuando hayamos bajado al infierno, recuérdame
que te recuerde todo lo que hemos escuchado.
Estás justo enfrente de los libros
que más me emocionaron,
aquellos que me llegan profundamente al alma
del mismo modo con que lo hiciste tú.
Que el quererte no sea en vano es, en su forma, un libro en apariencia sencillo que recupera en el tiempo ―y le rinde respetuoso homenaje―, las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer. Los textos, sin título, son estructurados mediante números, y puede leerse así el poemario siguiendo una línea cronológica y argumental de la historia. Pero dicha disposición de los fragmentos de prosa poética no impide leer al azar cualquier escrito y descubrir que tienen una historia individual, de la misma manera que los días que suceden nos aportarán algo distinto cada mañana. Son pequeños poemas que cuentan una emoción aislada, porque el libro rezuma soledad:
Cerré la puerta con llave y ésta la tiré al Río del Olvido:
no quería volver a abrirla nunca más.
Nada ni nadie se atrevió a acercarse a mi fortaleza
hasta que un buen día me llamaron.
Si bien los poemas siguen una línea expresiva clara y sencilla, un tono y vocabulario coloquial accesible a todo tipo de lectores, de repente, un giro inesperado en la frase, una palabra que no esperas aparece en el momento adecuado y le da un nuevo matiz al sentimiento expuesto y lo enriquece:
Quiero estar contigo eternamente porque, por nada,
ya formas parte de mí.
Amor, soy un huracán y un huracán lleva mi nombre.
Angi Expósito ha empezado con este libro de prosa poética, un camino, el difícil camino de la poesía, siempre desvalorada, la hermana pobre de la literatura. Pero tiene un arma poderosa a su favor: su juventud, intacta de locuras e iniciativas, de lucha y de esperanzas. Espero que siga escribiendo y pronto nos deleite con un nuevo poemario, que la escritura en su vida sea correspondida siempre, y que seas paciente cuando las palabras no lo sean. Porque la escritura es también una relación de amor, y a veces mira para otro lado, otras veces parece no abandonarnos nunca. Siempre aconsejo a los nuevos poetas que no abandonen, que pese a todo lo que pase a su alrededor, jamás dejen que nadie se interponga entre ellos y las palabras, y también sus silencios. Porque la escritura, como el amor, nunca es en vano.
La librería La impossible de Barcelona acogió el 23 de febrero la presentación del poemario, escrito en catalán de Menorca, De l’animal que s’imposa del poeta menorquín Ismael Pelegrí que sale por primera vez de su isla para presentar su gran poema de 43 estrofas de diez versos heptasílabos, sin puntuación ni mayúsculas que, tal y como nos explicó, se puede leer seguido o por separado.
Pelegrí hizo la presentación intercalando agradecimientos y lecturas de poemas.
tot acceptant la vergonya
de qui veu el seu reflex
al mirall d’uns altres ulls
hi ha el mal sabor de boca
d’un túnel sense sortida
d’un miracle inexistent
a les parets esfondrades
davant les quals només resta
reafirmar el curtcircuit
que t’esgarrapa la carn
Éste es un poemario que se gestó en dos años y que Pelegrí lo considera como «la victoria y el triunfo del ego y el narcisismo de cualquier poeta» y más si el poeta es de la ‘periferia de la periferia de la literatura catalana’: Menorca.
La primera sección nos lleva al inicio de la Divina comedia en una ruta desde los ‘vergers’ de Sant Joan hasta el paisaje montañoso de la Garrotxa, También hay más referentes literarios entre sus versos: Baudelaire, Proust, San Juan de la Cruz, Bartomeu Rosselló-Pòrcel, la Bíblia, etc.
Agradeció a su editor Pau Vadell, de l‘Editorial AdiA, la confianza que siempre tuvo en sus versos, incluso más que él mismo. Continuó la sesión de agradecimientos a sus lectores-críticos antes de que se publicara la obra: Pau Janer, presente en el acto, Pere Gomila, que le ha acompañado en las presentaciones de Menorca y a Jordi Florit.
Entre medio de la intervención de Alegrí, se ‘coló’ Jordi Florit, con su intermezzo. Confesó que no había vuelto a leer el libro desde que acabó de escribir el intermezzo. Tal y como explicó, no quiso escribir ni un prólogo ni un epílogo, por eso escribió un ‘interlogo’ que aparece en la parte central del poemario y es un buen momento para hacer una pausa en la lectura del poema. Siguió elucubrando tanto durante su intervención que perdí el hilo de lo que quería decir. Afortunadamente, poco después Pelegrí continuó leyendo sus poemas y también confesó que no lo había vuelto a leer entero desde que lo entregó a la editorial.
Ismael Pelegrí acabó su presentación agradeciendo a su mujer e hijos la paciencia que tuvieron durante el proceso de redacción de L’animal que s’imposa.
per açò és molt més pràctic
a la fita equidistant
reduir els maldecaps
al regust d’una glopada
i trepitjar ferm la terra
en emprendre el camí recte
quan glateix sense mesura
l’anhel roent de l’instint
endut pel gest primigeni
de l’animal que s’imposa
Finalmente, la presentación acabó con el recital de un poema inédito dedicado a las personas refugiadas, estructurado en cinco partes y que tiene el título de ‘El rapte d’Europa‘.
No olvidó unas palabras solidarias con el rapero Valtonyc condenado a tres años y medio de prisión, a quien ya nos referimos en el Poemareflexiona con … Matilde Campilho y pintó los versos de su narración de color amarillo recordando a los políticos presos y a la falta de libertad de expresión que se va extendiendo por toda España.
Lector, lectora, os recomiendo la lectura De l’animal que s’imposa más de una vez, la primera en el orden en que está publicado. La segunda, empezando por el Intermezzo y volviendo a leer los poemas, los apreciarás de forma diferente.
«De profundis. Relatos y poemas de un hijo pródigo» (Punto Rojo, 2016), de Juan Antonio Carrasco Lobo, psicólogo, poeta y escritor gaditano, es un libro que a primera vista puede engañarnos. La edición está demasiado cuidada para lo que es habitual en las primeras publicaciones de quienes quieren abrirse paso en el reconocimiento como poetas. Hay un prólogo muy bien escrito por otra escritora, de Sevilla, que se enfrasca en una reseña no menos elaborada que ésta. Sin embargo, en un vistazo rápido, se ven muchas fotos del mar, de Cádiz, mucha prosa o poesía sin métrica ni rima, hecha con frases largas, sin aparente dificultad interpretativa. Últimamente, parece que muchos poetas, cuando se esfuerzan en acompañar sus textos de imágenes llamativas, suele ser porque el texto no es lo suficientemente bueno para llamar la atención por sí mismo. Teniendo en cuenta la cantidad de miles y miles de libros de poesía de calidad dudosa que se publican, los prejuicios podrían llevarnos a error en la calificación de este libro.
«De profundis. Relatos y poemas de un hijo pródigo», de Juan Antonio Carrasco (Punto Rojo, 2016).
La realidad es que a través de las líneas que Carrasco escribe, sin necesidad de encriptamientos ni artificios retóricos (que los hay en su justa medida, como veremos a continuación), se vislumbra una profunda experiencia vital y literaria. No dejan de compararlo con Bécquer -con ciertas razones-, cuando en realidad puede decirse, en la línea de la crítica postromántica de Croce, que se trata de una obra única e incomparable, en el sentido de que pertenece a un estilo personal, sin que siga claramente ninguna estela marcada.
El libro De profundis hace honor a su título por la naturaleza profunda de lo que se cuenta en él, sin que por ello tenga que mostrar una apariencia oscura ni críptica. A Carrasco le interesa ser comprendido, como proponía Lope de Vega. Pero, además, en el intento (o logro) de comprenderse a sí mismo, expresa lo que retóricamente ha descubierto como “verdad” en el lenguaje plano y sencillo con que lo ha comprendido, es decir, deja caer sus pensamientos sobre el papel tal cual le salen. “Autenticidad”, que decía Salinas. No es escritura automática, pero sí que se otorga la licencia de priorizar el contenido frente a la forma. Por eso no hay ni una estrofa clásica, ni regularidad métrica en ningún poema. Lo cual no significa que no haya suficiente calidad retórica.
Por ejemplo, en el nivel fónico, aparecen rimas internas, prácticamente ocultas, pero que producen cierta eufonía mientras lo leemos sin que nos demos cuenta. En el poema que abre el libro, “Confesiones del hijo pródigo”, los finales de párrafo tienen todos rima oxítona, aunque mezclando consonancia y asonancia: amistad, sal, falsedad, honestidad, mar. Hay rimas internas, como en “Divina poesía”: grandeza y reza, en el segundo párrafo, o profano y mundano, en el tercero. Hay que fijarse; pero esas rimas sutiles salpican muchos de sus poemas. Incluso hay algún acierto métrico que sólo captan lectores experimentados, como los endecasílabos de longitud oracional en el mencionado poema: “A lo bello le dicen poesía”; “Bendita esta traición a lo prosaico”.
En el nivel morfológico, hay un gran dinamismo verbal y muy poca adjetivación, lo cual revela que su intención comunicativa tiene más que ver con acciones que con descripciones estáticas. Pero el género es lírico, en el que no cabe la narración, si no es para hechos breves, por lo cual estos verbos van a expresar más bien emociones, razonándolas (quizá por la faceta de psicólogo del autor), de ahí que se necesiten verbos. Llama la atención el uso en infinitivo, que hace que un verbo cobre la calidad de concepto: dormir, despertar. Pero más a menudo aparecen con un pronombre enclítico hacia un tú lírico, en una expresión autodiegética, que hace al lector partícipe ineludible de las emociones expuestas: …sentirte, olerte, escucharte… (“Inexplicable”); pensarte, soñarte, encontrarte, olvidarte… (“Tu recuerdo”); …no es lo mismo morir por amor que amar muriendo (“Prisas por amar”). Hay una larga tradición en el uso de pronombres en segunda persona, desde Garcilaso, pasando por los románticos y recuperada con vitalidad en el 27 con Salinas (La voz a ti debida). No hay yo lírico sin tú lírico, hecho que Carrasco ha sabido manejar al no ensimismarse demasiado en el “yo”.
Juan Antonio Carrasco Lobo
Otra forma verbal que llama la atención es el imperativo. Como decía Searle, hay una relación entre la forma lingüística de una expresión y la fuerza ilocutiva del acto de habla. El imperativo, junto con las interrogaciones o el futuro de hacer promesas, son actos puramente ilocutivos. Hay en el libro bastantes imperativos, como en “La fórmula de la felicidad”: apúntala, resta, multiplica… y precisamente hay un poema llamado “La promesa”, donde se emplea el futuro con toda la fuerza que implica en ese caso. El resto de los verbos está en presente, en muchos casos gnómico: Le dicen escalofríos cuando la piel se enerva (“Escalofríos”); A lo bello le dicen poesía (“Divina poesía”).
En el nivel sintáctico, no construye oraciones demasiado enrevesadas, en su ánimo por ser comprendido, muy lejos del gongorismo y muy cerca del lenguaje corriente. En muchos poemas hay mayor parataxis que hipotaxis, al yuxtaponerse oraciones o sintagmas en sucesiones o enumeraciones, o bien con nexos coordinados: Te veo y te siento (“Génesis”); El alma llora, palpita, grita (“Heridas”). Pero depende del estilo de cada poema, ya que algunos cuyos conceptos trata de explicar precisan subordinadas de relativo: El ser que alaba su grandeza, que la adora…
Los recursos estilísticos que más resueltamente utiliza son las anáforas, con sus inseparables paralelismos. Los comienzos anafóricos de cada secuencia de oraciones (más que de versos, porque sus poemas son prácticamente prosa poética) inciden en el concepto o idea que se quiere remarcar, que ha de entrar en el lector con insistencia: El amor es… (“El amor es…”); Le dicen escalofríos… (“Escalofríos”), Te voy a… (“Besar a versos”), “El encuentro”, etc. Los paralelismos sintácticos a comienzo de verso, oración o párrafo son muy abundantes, creando un patrón fijo en la lectura que conduce al lector por el caudal de ideas que se expresa. Este frecuente uso de paralelismos nos lleva a la intertexualidad: ¿Bécquer? Sí, Carrasco Lobo adquiere estructuras de Bécquer: Rima LIII, “Volverán las oscuras golondrinas”; Rima XIII, “Tu pupila es azul”, etc. Pero las anáforas se han utilizado en numerosas épocas: Y paso largas horas… (Dámaso Alonso, “Insomnio”); Escribo… (José Ángel Valente, “Sobre el tiempo presente”), etc. Las estructuras paralelísticas existían ya en la Edad Media, en la lírica popular, recurso de la función poética del lenguaje de gran musicalidad y eficacia en cuanto a la recepción de la idea que se repite, presentada bajo distintas formas insistentemente. Es un recurso que nunca pasará de moda.
Hay otro par de figuras retóricas muy presentes en todas las épocas que se echan en falta en Carrasco, debido a su declarado estilo libre, con sus pros y sus contras, que son el hipérbaton y el encabalgamiento. Como no escribe realmente en verso, sino en secuencias de oraciones a menudo largas, o en pequeños párrafos, no tiene sentido buscar sirremas ni pausas versales. En cuanto a hipérbatos, recurre a ellos con cautela para no caer en oscurantismos: de sentimientos es mi artillería (“Soldado de letras”). Carrasco decide apostar por un estilo de poesía moderno, una poesía que parezca lengua hablada.
Sabe mantener el equilibrio entre el lenguaje poético y el lenguaje coloquial, natural, sin artificios lingüísticos ni complicadas metáforas. Son recursos cuyos nombres pocos conocen, pero que usamos en el habla sin darnos cuenta. Por ejemplo, en “El pretérito de amar” encontramos una elegante derivación, al reunir en el mismo contexto toda una serie de palabras derivadas de un mismo lexema, “amar, amor, amaba…”, más poderosa que un ocasional políptoton, al que también recurre: “Vuelve el caminante al camino”. En “Génesis”, tenemos una perfecta anadiplosis con concatenación, la repetición de una palabra o corta secuencia al final de un verso y principio del siguiente: “Te siento y te quiero. / Te quiero y te deseo”. De las enumeraciones ya hemos hablado, también muy frecuentes en su obra (“Poema inacabado”, “Una lágrima”, etc.) y en la tradición literaria, llegando a la música, que también bebe de la tradición y nos la ofrece revivida: “Nos sobran los motivos” y otras muchas canciones de Joaquín Sabina basadas en enumeraciones.
Todo esto en cuanto a la forma, porque en cuanto a contenido el prólogo de Concha R. Worth nos describe un panorama bastante completo: reflexiones sobre el amor, sobre la poesía y sobre la nostalgia de Cádiz, básicamente. Dice el prólogo: “[…] es la manera, extremadamente personal, de entender la distancia, de abrazar lo nuevo, de comprender el amor, o el desamor, en un simple concepto […]”. Véase qué cantidad de isotopías relacionadas con el entendimiento: “entender”, “comprender”, “concepto”, lo que confirma esa actitud reflexiva del autor, que pretende comprender el mundo a través de la poesía, con una función más gnoseológica, incluso didáctica, que estética. Hay incluso algo de educación emocional en los poemas “imperativos”, como “La fórmula de la felicidad” o “Despierta”.
Su tendencia a la prosa prácticamente preanuncia lo que va a ser la segunda mitad del libro: relatos cortos, también de gran presencia lírica. Al ceñirse a la brevedad, como es inherente a la lírica, mantienen unidad temática, hay poca polifonía y suelen tener finales intensos. Para ser breves, hay considerable abundancia de la descripción, que le sirve para delimitar, ralentizar y ornamentar. Incluso la descripción toma una formidable función simbólica en el relato homodiegético “Hojas”, cuyo decorado revela el estado anímico del narrador.
De modo que, concluyendo, lo que podría decirse que determina al libro de Carrasco es la intención de comprenderse a sí mismo y, consecuentemente, hacer que los demás también lo intenten, que el lector participe en esas búsquedas, que las traslade a su experiencia. La poesía que por antonomasia surge de la posición más personal, si es realmente poesía, tiene que ser universal. La experiencia de Carrasco, con sus preguntas sin respuesta, al ser plasmada en forma de poesías o prosas poéticas nos lleva a preguntarnos qué pretende darnos este libro, qué nos dice realmente esa voz poética.
Cuando un autor entra a plantear y describir razonamientos, como en este caso, a veces se le cataloga como “conceptista”, con lo que se distancia de la experiencia real para enfrascarse en pensamientos, con el riesgo de hacernos ver una realidad que sólo existe en su mente. Viene al caso una cita de González Muela en el prólogo de La voz a ti debida de Pedro Salinas, ed. Castalia: “No creemos que, como dice Spitzer, el poeta escruta a la amada “para conocerse a sí mismo”. No; eso se dará por añadidura; lo que está buscando el poeta es el poema”. De ahí que abarque también la metapoesía, reflexionando sobre la creación poética. La experiencia vital, con todos sus vaivenes, dolores, presagios, desastres, melancolía, no deja de ser un pretexto para lo que realmente le importa a un escritor, ya sea poeta, prosista, narrador o ensayista, y es hacer lo que Aristóteles llamaba “el arte que imita con palabras”, es decir, literatura.
China es todavía un país desconocido por occidente más allá de sus tópicos. Desde las páginas de la revista de Poémame hemos intentando acercarnos a su cultura poética a través de la caligrafía con dos entrevistas a las poetas calígrafas españolas: Tere Vila Matas y Paloma Fadón; esta última saldrá próximamente. Hoy lo hacemos a través de la poesía escrita contemporánea gracias a la valentía de la editorial Kriller71 de Barcelona.
‘Solsticio de invierno’, Han Dong
Alguien quema fajos de papel en la calle:
es solsticio de invierno otra vez
Las llamas iluminan los árboles de las veredas
los vivos se transforman en sombras
para acercarse a los muertos
Al costado de la calle, al pie de un muro,
en el patio donde vivieron los seres queridos
la pérdida y la culpa nos dejan presentir otro mundo
tan oscuro como este mundo
tan flexible y cálido como las llamas
Un país mental reúne 108 poemas de 19 poetas chinos contemporáneos, entendiendo por contemporáneos a los autores nacidos al menos una década después de la fundación de la República China y cuya producción está marcada, en relación a la milenaria tradición anterior, por nuevas maneras de expresar lo poético. Si bien el tema del budismo continúa apareciendo, se manifiestan en sus obras características esencialmente nuevas como el hermetismo, el absurdo, un marcado surrealismo, los modos coloquiales, y las tradiciones extranjeras.
La magistral selección y traducción ha corrido a cargo del poeta y traductor Miguel Angel Petrecca (Buenos Aires, 1979), autor de los libros de poesía El gran furcio (Buenos Aires, Gog y Magog, 2004), El Maldonado (Gog y Magog, Buenos Aires, 2007), La voluntad (Bajo la luna, Buenos Aires, 20011) y El recuerdo de una pared (n direcciones, Buenos Aires, 2011). Es autor asimismo de un libro de ensayos y crónicas sobre Pekín (Pekín, Pre-textos, 2017). Como traductor de literatura china ha publicado, además de esta antología, Murciélagos al atardecer (Xi Chuan, Bajo la luna, 2017), El invisible (Ge Fei, Adriana Hidalgo, 2016) y Después de Mao. Narrativa china de hoy (AAVV, Adriana Hidalgo, 2015), entre otros. Un país mental se publicó primero en Gog y Magog (2011), y luego en Lom (Santiago de Chile, 2013). Actualmente vive en París, donde lleva adelante la librería Cien Fuegos, especializada en literatura hispanoamericana en castellano. Aquí os incluimos una entrevista con el traductor.
Fragmento del poema ‘Consecuencia’, Sun Wenbo
¿Es lícito escribir poesía insípida?
Podéis decir que no, pero yo digo: ¿por qué no?
Y declaro que el canto no es ninguna obligación.
Este poema es un método; su significado: el más superficial posible.
Esta colección nos muestra una serie de poemas que no apelan a ningún mundo interior, a ninguna escuela poética específica; simplemente son poemas tiernos, simples, urbanos, humanos y terrenales. Poemas con una pátina de poesía budista clásica y de realismo marxista sazonados con algo lejano de literatura occidental. De hecho lo maravilloso de estos poemas debe de estar en su lectura en el idioma original, teniendo en cuenta la sonoridad rítmica y tonal del chino: eso sí que debe de ser una experiencia poética.
De los veintitrés poetas, destaco a Luo Fu, Duo Duo, Han Dong, Bai Hua, Zhai Yongming, Xiaoo Kaiyu, Sun Wenbo, Yang Jian, Lan Lan, Meng Jiasheng y Xi Chuan.
La humildad es la única virtud incapaz de conquistar el amor. La paciencia termina por convertirse en un edificio deshabitado.
Fragmento de ‘K01704’, Xi Chuan.
Para finalizar, cabe destacar que esta antología consigue que podamos leer poesía china actual sin caer en el ‘chinerío’ del ‘Todo a 1€‘. Porque, tal y como dice Miguel Luis Álvarez, crítico de la revista literaria Oculta, ‘la poesía china no necesita nada de eso para deleitarnos‘.
Mudar de piel siempre es una tarea compleja para el poeta, pues a diferencia del hombre moderno, sienta unos pilares a veces inamovibles construidos a base de versos. La dificultad reside en abandonar un pasado atemporal, un oxímoron en toda regla que genera una deriva de incertidumbre destinada a desembocar en un mar de vacío. A veces no se puede ser otra cosa, solo entonces queda dejar de ser, y que sea la propia contradicción la que genere un nuevo ser.
Dejar de ser, poesía de Carlos Asensio (Chiado, 2017)
«Dejar de ser» (2017), de Carlos Asensio Alonso (Ed. Chiado)
Carlos Asensio (Mallorca, 1986) escribe entre los años 2012 y 2016 su primer poemario en un triángulo geográfico limitado por Londres, León y Madrid. Una obra llena de particularidades con la que el poeta saca a relucir un estilo propio, sólido y ameno. Sus largos versos en ocasiones pueden dar la sensación de estar ante un libro de prosa poética; de cualquier modo, Dejar de ser es un libro que guarda uno de los talismanes de la poesía: todo en él es armónico y nada entre sus páginas sobra.
De este libro emana una lucha constante entre un pasado que no cesa en su intención de ser presente, y un futuro sobre el que no se tiene control. Hasta que el tiempo nos dé caza/ y nuestra voz ya no sea audible. La desnudez de estas palabras son probablemente la fuente de riqueza de la obra. Unos versos narrados en primera persona facilitan la lectura y comprensión, aunque sean necesarias segundas y terceras lecturas para poder extraer más belleza del papel, de esos poemas, de esas confesiones.
Porque ahora, mientras rememoro escenas de una pasión al aire libre,
comprendo que,
en aquel mítico instante,
yo no era.
La estructura está compuesta por un prólogo a manos de Niño de Elche, una introducción del poeta (tal vez necesaria, dada la atmósfera ontológica en la que nos quiere introducir) y nueve poemas. Es justo destacar este aspecto por el orden y la pulcritud que transmite, no ya la edición, sino el trabajo del autor tras escribir la obra y decidir el lugar idóneo para dejar caer el punto y final.
…
Era, de nuevo, el momento de las despedidas. Pero, antes de irte, jugamos por última vez a recoger hechos y sembrar palabras.
…
Al tiempo, cuando regresábamos, encontrábamos que «miedo» había dado lugar a un arbusto magnífico, descomunal, atemorizante. Con forma de planta carnívora, nutriéndose del recuerdo y el olvido.
Otras palabras, como «deseo», se erguían en voluptuosas ramas, que se entrelazaban de forma infinita en pliegues de una obscenidad impensable y artificial.
En cambio, otras nunca llegaban a germinar.
…
Ahora, mientras aguardo tu vuelta, yazco sobre un mausoleo de hayas centenarias.
Matilde Campilho (Lisboa, 1982), poeta portuguesa desconocida para el público hispano, pertenece al grupo de la «nueva poesía portuguesa». Vivió en Rio de Janeiro desde el año 2010 hasta el 2013 cuando volvió a Portugal. Ha publicado diversos textos y poemas en diarios y revistas de Brasil, Portugal, Alemania y Estados Unidos de Norteamérica.
El libro que tratamos hoy, Jócquei, fue publicado por primera vez en 2014 (Edições Tinta da China) y en Brasil en 2015 (Editora 34). Se podía encontrar alguna traducción al castellano por internet, pero hasta hoy no podemos tener el gusto de leer el libro completamente traducido por Aníbal Cristobo y publicado por Kriller71.
Matilde Campilho, poeta medio portuguesa y medio carioca, huye en este poemario de las rigideces que imponen los signos de puntuación (los puntos, en muchos poemas, no aparecen hasta el final), no se ciñe a una sola lengua a la hora de escribir y las mezcla con naturalidad. Es una poesía valiente para lectores valientes, lectores que buscan nuevas formas de poesía, que no buscan clasicismo. Está en una línea similar a la de otro poeta que ya hemos conocido en Poémame como Luca Argel y de otro que conoceremos próximamente, Ricardo Domeneck.
La poesía de Campilho no es para leer deprisa, hay que saborearla. Mi experiencia con la lectura de este poemario ha sido doble y he descubierto una faceta que no había experimentado antes: leerla y escucharla por Youtube. La lectura me fue gustando poco a poco, pero cuando compaginé la lectura en castellano con sus poemas leídos en portugués, fue tremendo, un éxtasis. Sentado en el sofá, solo, con el libro, los auriculares y el ordenador conectado a las lecturas de Matilde Campilho de Youtube. Probadlo, ha sido un descubrimiento, al menos para mi. ¡Impresionante! Poesía que te hace levitar.
Os dejo como ejemplo el poema ‘Cocotal’ y Campilho recitándolo aquí: Coqueiral.
La nostalgia es un golpe que estalla así
veintiocho veces desde mi hombro tatuado
de desastre hasta la rosa colgada de tu boca
Y el amor, en este caso específico, es una zambullida
sin miedo que proviene casi siempre de una nota
climática sólo para convergir en el hueso frontal
del cráneo del rey de la ilusión – tierno es su rostro
Señor, los huesitos del mundo son de miel y oro.
Jócquei es muchas cosas a la vez: vida, música, melancolía, tragedia, belleza, trabajo, … como un poema de Whitman a quien se refiere en el poema ‘Paz, palabra útil’.
En algunos de sus poemas, suponemos que Campilho juega con los silencios. De ahí la importancia de oírlos, de autoleerlos para escucharnos a nosotros mismos y así escuchar esos silencios que sólo con la lectura no aparecen.
En otros poemas, la poeta mezcla dos niveles de ‘cultura’, la callejera y la burocrática, la popular y la oficial:
Algunas veces, durante el cómputo de estrellas, pienso en los santos que protegen a los pilotos. Amelia Earhart dijo que no se casaría a no ser que se firmara una lista de condiciones y esas condiciones implicaban la posible fuga en cualquier momento: «I cannot guarantee to endure at all times the confinements of even an attractive cage.»
‘Noticias garabateadas al borde de la carretera’
Es una poesía que no solo elimina los signos de puntuación, también elimina las fronteras:
Ya no sé lo que cree el brasileño porque hoy creo que brasileño o argelino son precisamente la misma cosa: todo lo que respira, brota. Creo que la ternura es importante. ‘Tiger balm’
Matilde Campilho
Como joven poeta de su generación, no siente nostalgia de ningún tiempo pasado y por eso vive en un mundo multilingüe, multicultural y multicontinental.
Aprenderé a amar las casas
cuando entienda que las casas
están hechas de gente
que fue hecha por gente
y que contienen en sí la posibilidad
de hacer gente.
‘Two-lane blacktop’
Finalmente, quiero destacar un comentario de Arancha Nogueira, quien firma el prólogo del libro que nos atañe: «Las voces de Jócquei son a veces perversas, malencaradas, superficiales; otras veces son únicas, generosas, estupendas. Son tan humanas que son a veces todo y otras veces nada, y se aburren… Nos incita a saber mirar todo lo que queda detrás de la sorpresa. También lo que hay detrás del tedio.»
El fin de año es un buen momento para repasar y pensar sobre las lecturas que hemos realizado y nos han marcado durante todo este periodo. Son cuantiosas y dispares las múltiples listas de obras que se ofrecen en medios y redes con motivo del final del 2017 y, en este caso, os ofrezco la mía. La mayor parte de los libros que expongo a continuación no han sido publicados durante este año, sino que responden a varias fechas y a estilos y temáticas diversos.
De igual manera, la elección de estas lecturas responde únicamente a mi gusto personal, con lo que pretendo decir que el único objetivo de la elaboración de este listado es dar a conocer estas obras para quien puedan resultar interesantes, lejos de verter una opinión absoluta y dogmática. Aquí las tenéis por orden de lectura:
Ombligo, mundo y raíz de Iris Almenara (Ediciones Babilonia, 2017)
El primer poemario de Iris Almenara es desgarrador y sencillo a la vez. A través de imágenes rutinarias la autora ofrece una voz tranquila y fuerte que nos habla de las imperfecciones, del dolor, de la ciudad… Es un proyecto muy personal y que, como opera prima de la poeta, bien representa el tono y los temas que aborda en su obra general.
Miro alrededor y todos los rostros son conocidos.
Hijos de la desesperanza.
No recuerdo cuando se nos hizo tarde
así viven las luciérnagas
en los ojos del que tengo enfrente.
Ellas me hablan del mundo
como un tarro vacío que se cierra después de guardar
amor, sal y aceitunas negras.
El arca de Wislawa de Lluïsa Lladó (Torremozas, 2017)
La obra de Wisława Szymborska resulta clave para comprender mejor la creación y trayectoria poética de Lluïsa Lladó. En el cuarto poemario de la mallorquina se produce un constante redescubrimiento. Como bien apunta una cita de Szymborska incluida en el libro, «mis señas personales son el entusiasmo y la desesperación». Bien podrían ser también las de la autora, señas que viven en los poemas junto a otras como el ritmo, la frescura y un lenguaje sencillo, rico y eficaz lleno de imágenes y símbolos.
Y el ser supremo
procedente de otro hemisferio de planetas
tomó la caja hembra y el cajón hombre,
y creó a su imagen y semejanza
el futuro: el mueble.
Armario, cómoda, mesita de noche,
consola, ménsula, escritorio,
archivador, librería, tocador,
secreter, plumier, joyero,
instrumento musical, cohete y mujer.
Ascendiendo a lo hondo de Javier Vayá (El Petit Editor, 2017)
Pensamientos íntimos que conviven en el poeta transcurren en la ciudad, gris e insignificante, pero que acoge modestamente esta amalgama de reflexiones. Javier Vayá ofrece en este poemario un baile entre el sueño y la resignación de las calles, entre el deseo y el mundo frío en el que este habita. Ascendiendo a lo hondo es un relato en cinco partes que pretende ser un espejo, una descripción, una intimidad.
Solo
cuando dejes de preocuparte
de si tendrás aliento para subir
o valor para dejarte caer,
eres capaz de admirar
la belleza intrínseca y demoledora
de tu posición en mitad del precipicio.
Altazor; Temblor de cielo (Cátedra, 2005), Vicente Huidobro. Antología (El País. Colección de poesía, 2008) y Poesía última (Renacimiento, 2015) de Vicente Huidobro
Mientras Vicente Huidobro. Antología ofrece una breve selección de algunos de los poemas que abarcan toda su trayectoria, los otros dos volúmenes mencionados recogen las cuatro obras del poeta chileno Altazor, Temblor de cielo, El ciudadano del olvido y Últimos poemas, cuyos originales nacieron, respectivamente, en 1931, 1932, 1941 y 1948. Vicente Huidobro es un autor apasionante, cuyos versos recurren, mientras se desarrollan, a nuevos símbolos pero también a algunos que permanecen constantes: el mar, el horizonte, las estrellas… Siendo Altazor considerada la obra más destacable del autor, esta ha suscitado diversas y conflictivas interpretaciones: para algunos lectores es una intensa obra metafísica; para otros, un ingenioso juego de palabras. Para todos, sin embargo, es un texto tan admirable como desconcertante. Tal es su encanto y el desafío que propone al lector. En mi opinión Huidobro es, si no el mejor, uno de los mejores poetas que he tenido el gusto de leer.
Los verdaderos poemas son incendios. La poesía se propaga por todas partes, iluminando sus consumaciones con estremecimientos de placer o de agonía.
Se debe escribir en una lengua que no sea materna.
Los cuatro puntos cardinales son tres: el Sur y el Norte.
Un poema es una cosa que será.
Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
Huye del sublime externo, si no quieres morir aplastado por el viento.
Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco.
La herida en la lengua de Chantal Maillard (Tusquets, 2015)
Los versos de este poemario de Chantal Maillard, el cual nació después de siete años sin la escritora publicar ningún otro, constan de múltiples referencias al dolor y a la fragilidad. Habla de la conciencia del alma a través del cuerpo y el uso de la escritura como herramienta liberadora. El dolor se desprende e impregna las páginas mientras la caída y la inercia son constantes.
Lo que del mí
hace al yo: el peso de su historia.
La inercia que conduce
siempre
al mismo punto.
La creencia en el punto.
Poemas del manicomio de Mondragón (Poesía Hiperión, 1992) y Agujero llamado Nevermore (Catedra, 2000) de Leopoldo María Panero
Leopoldo María Panero es, sin duda, uno de los poetas españoles más irreverentes y particulares. Sus obras están bañadas con esa condición de poeta maldito y de locura y sus versos hablan por sí solos mientras desnudan el horror de lo rutinario. Poemas del manicomio de Mondragón es un breve poemario que surgió de las vivencias psiquiátricas del autor. Por otra parte, Agujero llamado Nevermore es una antología que incluye poemas escritos entre 1968 y 1999.
Jamás me pudieron encontrar. Dije: estaré
siempre en el bosque, perdido,
en el bosque donde nací. Llueve,
llueve sobre el sexo de una mujer. Y bajo
el sol, rodeado de muchos, tengo frío. Y dije:
«Ese que va allí,
ese que corre, que
al volverme hace una mueca,
soy yo.
Ácido disuelto
en agua caída sobre el papel».
Paisaje con grano de arena de Wislawa Szymborska (Lumen, 2005)
Paisaje con grano de arena está formado por cien poemas y es el primer volumen publicado de la autora en español. Es una excelente muestra de la trayectoria de la poeta polaca, a quien se le otorgó el Premio Nobel de Literatura en 1996. En su obra se destapa la totalidad de la nada y la desolación del paso del tiempo, cómo la imposibilidad de algunos deseos tuerce el camino. Parece empeñarse en distinguir la cruda realidad del sueño y expone las posibilidades que están presentes, sencillamente, por su carácter de ausentes.
El bien y el mal.
Poco sabían de ambos y lo sabían todo:
cuando el mal triunfa, se esconde el bien;
cuando el bien se manifiesta, el mar aguarda al acecho.
Uno y otro son invencibles,
imposible desterrarlos más allá de donde hay retorno.
Por eso, no existe alegría sin una sombra de miedo,
y no hay desaliento sin un atisbo de esperanza.
La vida, por larga que sea, siempre será muy breve.
Demasiado breve para añadirle algo.
Últimos poemasde amor de Paul Éluard (Hiperión, 2010)
Paul Éluard fue uno de los protagonistas, en el ámbito literario, de las vanguardias del siglo XX. Su obra se relaciona con corrientes como la dadaísta y la surrealista, aunque Últimos poemas de amor fue su última obra y perteneció a la etapa comunista. Como bien indica su nombre, son versos que cantan a este sentimiento mas también al dolor que este le comportó en momentos como la muerte de su esposa Nusch.
Los sentimientos aparentes
Ligereza del acercarse
La cabellera de las caricias
Sin preocupación, sin sospechas
Tus ojos se entregan a lo que ven
Son vistos porque ellos miran
Confianza de cristal
entre dos espejos
Tus ojos se pierden en la noche
para añadir el insomnio al deseo.
Antología de Sylvia Plath (Visor, 2003)
Sylvia Plath es una de las poetas del siglo XX más admiradas y sobre las que más se habla. Pese a sus pocos años de actividad dejó un legado de obras de una gran sensibilidad y riqueza. En estos versos que representan la trayectoria de Plath se adivinan las preguntas que ella misma se realizaba y que la atormentaron durante toda su vida. Todo ello llevó al dramatismo y angustia que empapan su obra, el dolor que no pudo curar y que emanan sus versos.
No confío en el espíritu. Huye como vapor en mis sueños,
por la boca o por los ojos. No puedo impedírselo.
Un día se irá para no volver. Así no son las cosas.
Permanecen, sus luces idóneas se calientan
en mis manos frecuentes. Ronronean casi.
Cuando se enfrían las suelas de mis pies, los ojos azules,
mi turquesa, me darán solaz. Déjame
mis cacharros de cobre, déjame los cacharros de afeites,
que florezcan en torno a mí como flores nocturnas, aulentes.
Me envolverán en vendas, almacenarán mi corazón
bajo mis pies, bien envuelto.
Conoceréme a mí misma. Seré noche
y el relucir de tantas cosas será más dulce que el rostro de Istar.
Un disfraz equivocado de Fernando Pessoa (Nordica, 2015)
Un disfraz equivocado es una breve recopilación de algunos de los poemas de Fernando Pessoa que, si bien no es extensa, sí es ampliamente representativa sobre lo que significó la obra del autor. Pessoa, voz de múltiples personalidades que habitaban en él, creó multitud de heterónimos y de todos ellos escribió poemas. Pessoa es otro poeta que me apasiona y fascina por su figura enigmática, su búsqueda constante y su intento de mirar el mundo de forma múltiple.
Si recuerdo quién fui, a otro veo,
y el pasado es un presente en el recuerdo.
Quien fui es alguien que amo,
aunque sea tan sólo en ese sueño.
La nostalgia que aflige la mente
no es mía ni del pasado conocido,
sino de quien habito
tras los ojos ciegos.
Nada, salvo el instante, me conoce.
Mi mismo recuerdo es nada, y siento
que quien soy y quien fui
son sueños diferentes.
Desde los meses más al sur de Ana María Arroyo (Unaria, 2017)
A partir de una poesía sencilla Ana María Arroyo crea un universo propio en el que da vida a su misma fortaleza de mujer, a su redención a través del poema, salvador indiscutible. Inocula el amor y la esperanza en el día a día. Los versos, mientras nacen tímidamente, mientras se crean y mientras se expulsan a través del lenguaje, vibran en el núcleo de la poeta y liberan el alma y el cuerpo.
Si a pesar del papel, eres un ser algo insólito.
Algo extraño en plena transformación,
que se mece en los brazos, para quedar muy lejos.
Si a pesar de estar “de muda”, sigues (aún así) siendo.
Ni totalmente el mismo.
Ni desnudo diferente.
Ni margen que pueda alinearte sobre mí.
Si eres como mi inquietud:
somos lo mismo.
Entre paréntesis: Casi cien haikus (Ediciones La Baragaña, 2013) y Las sumas y los restos (Devenir, 2013) de Ana Pérez Cañamares
En Entre paréntesis Ana Pérez Cañamares utiliza la forma y la riqueza del haiku para acercar al lector a la naturaleza que la envuelve: al sol, a las montañas, al agua del riachuelo y de la lluvia. Es una buenísima opción para presentar a quien no lo conoce el haiku, poema japonés de tres versículos los cuales son de cinco, siete y cinco versos (en este orden) y que nace del asombro y la emoción que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza. Por otro lado, Las sumas y los restos es un poemario en el que la poeta se expone a través de los días: alcanza la salvación en medio de la rutina; a través del pensamiento y la relación de ella con el poema descifra el mundo que la rodea. Son versos que hablan del paso por la vida y de la evolución, recurriendo a elementos como la infancia, la familia o el hogar.
Recuerdo todo lo que olvidé.
Lo que olvidé palpita
leve en la memoria
como bajo el dedo la cicatriz
de lo que fue herida.
Cuanto olvide todo lo que he olvidado
mi memoria será pasto de la oscuridad.
Y seré libre, y ya no seré nadie.
Donde ayer sangraban heridas
y hoy florecen cicatrices
sólo habrá un agujero:
una ventana a la noche.
El libro de Gloria Fuertes (Blackie Books, 2017)
Poco queda por decir de la obra y figura de Gloria Fuertes después de este año, en el que hemos celebrado el centenario del nacimiento de la madrileña. Los eventos y trabajos publicados durante este tiempo han servido para ilustrar su papel en la poesía española más allá de la literatura infantil que también trabajó. El libro de Gloria Fuertes ha resultado ser un regalo para todo aquel interesado por Gloria: una edición maravillosa que, además de casi los trescientos poemas que recopila, contiene también biografía, imágenes y curiosidades de la vida de la autora.
Asusta que la flor se pase pronto.
Asusta querer mucho y que te quieran.
Asusta ver a un niño cara de hombre,
asusta que la noche…
que se tiemble por nada,
que se ría por nada asusta mucho.
Asusta que la paz por los jardines
asome sus orejas de colores,
asusta porque es mayo y es buen tiempo,
asusta por si pasas sobre todo,
asusta lo completo, lo posible,
la demasiada luz, la cobardía,
la gente que se casa, la tormenta,
los aires que se forman y la lluvia.
Los ruidos que en la noche nadie hace
–la silla vacía siempre cruje–,
asusta la maldad y la alegría,
el dolor, la serpiente, el mar, el libro,
asusta ser feliz, asusta el fuego,
sobrecoge la paz, se teme algo,
asusta todo trigo, todo pobre,
lo mejor, no sentarse en una silla.
Poesía y escucha. Voces del extremo / València 2017 de varios autores (Asamblea de Voces del Extremo de Valencia, 2017)
Voces del Extremo Valencia 2017 se planteó este año como un alto en el camino, un replanteamiento real de las responsibilidades del arte y la poesía. Más que como un festival, se llevó a cabo como una ocasión para convivir y escuchar, y con ello nació este tomo en el que conviven los movimientos sociales de base de la ciudad y un juicio oportuno sobre toda aquella poesía que se pretende política y revolucionaria. El volumen no está a la venta pero su difusión y reproducción es libre siempre que no sea con ánimo de lucro.
Hay
pieles de mujer
más viscosas que el olor a escamas
Hay
manos femeninas que van directas al estómago
sin saber cómo vaciar sus entrañas
Hay
sangre que se acumula en los delantales
Hay
peces que tienen la mirada del marido
Hay
branquias que se arrancan a jadeos
Hay
cuerpos con temblor de olas
Hay
quienes se acuestan con la mar
como si lo hicieran con un amante infiel
Hay
mujeres que arrancan la cabeza al pescado
como si fuera la propia
Y hasta aquí mis lecturas de poesía de 2017. Como propósito para 2018 establezco mi compromiso de continuar leyendo cada vez más para seguir aprendiendo de este gran don que maravillosas personas poseen y que es la capacidad de crear poesía de una manera mágica, veraz e inspiradora. Para estar al tanto de todos los libros que leo os invito a consultar mi hashtag en Instagram #loslibrosdeAitana, mediante el que voy creando mi propia lista, en imágenes y breves reseñas, de las obras que leo y disfruto. Además de poesía también encontraréis narrativa, ensayo y teatro. Dicho esto, solo me queda desearos una feliz entrada en el 2018 y, sobre todo, unas felices lecturas. ¡Que la poesía os acompañe!