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  • ‘¿Tienes quien te cuide la mula?’ de Thaís Espaillat (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘¿Tienes quien te cuide la mula?’ de Thaís Espaillat (Ed. Liliputienses, 2020)

    Una de las voces más recientes y rompedoras de la poesía dominicana. Utiliza el sarcasmo y la simplicidad de las cosas sencillas. Mujer nacida el año 1994 y, como ella dice, varada en Santo Domingo, República Dominicana, una isla que por suerte tiene internet. Estudió Comunicación Publicitaria para no dedicarse a ello. 

    Es poeta, editora y artista visual. Su trabajo poético tiende a centrarse en documentar el mundo (interior y exterior) para luego digerirlo y entenderlo. Edita y diseña zines desde su pequeñísima editorial, Hacemos Cosas. Es una experta catadora de mandarinas que cuando tenía siete años casi se ahoga en el Atlántico y, según ella misma dice, la gota de agua salada que le entró por la oreja todavía le regala poemas. Publica intermitentemente en su blog, https://saltedeaqui.wordpress.com/

    Su poesía muestra su única filosofía de vida: el surrealismo punk. Así, este libro de poemas, ¿Tienes quien te cuide la mula?, es otra de esas gratas sorpresas con la que José María Cumbreño y su editorial Liliputienses nos deleita, esta vez desde la colección Fundación Obra Pía de los Pizarro. Poesía de alto voltaje que abarca desde la violencia machista y la sexualidad disidente, hasta la sororidad y la rabia. Unos poemas que nos despiertan las normalizadas neuronas a lo políticamente correcto.

    Thaís Espaillat es energía pura que pasa de la palabra y las normas escritas en sus poemas. En este, su tercer libro, no se pierdan los poemas que, en palabras de la propia poeta, nacieron de una serie de eructos en su hipocampo.

    Escribí esto ayer

    Hola mundo cruel,
    te escribo para decirte
    que te hice un bizcocho
    que le da vueltas a la Tierra
    aproximadamente tres veces y un cuarto
    con su suspiro de plata
    y su relleno de sal azul.

    Lo partí en veinte pedazos desiguales
    en forma de bote gris.
    Todos se llaman Dolores
    y cuentan hasta el Infinito

    Que es una ciudad
    que dejé en el horno

    También te escribo para decirte
    que todo se siente tan vacío
    como muela de cangrejo desmembrada
    que baila
    y baila en sol
    como edificio suicida.

    Ojalá no hayas cambiado de dirección
    porque esto es un secreto
    y de llegar a las manos equivocadas
    el bizcocho se comería todas mis playas.
    Y no quiero.

    Telegrama

    Pequeña lista de imágenes en orden aleatorio:

    Una fuente que se desborda
    en un parque con luces naranjas,

    una funda roja huyendo de los carros
    en medio de la carretera
    (nota al margen: parece un ramo de rosas),

    un jardín que crece
    en un techo rojo, al lado de una pared casi blanca,

    una muralla morada y verde
    del lado derecho, siempre del derecho,
    que no deja salir al Sol,

    unos insectos intentando besarse
    en la luz de una lámpara,

    unas manos que buscan algo
    en una mesa,

    unas alas cayendo
    en el agua,

    una mano que agarra un papel que dice:
    “esto todavía me hace sentir sola.”

    Esta almohada no es lo suficientemente grande para taparme toda la cara

    La brisa no hace otra cosa
    que no sea
    traerme preguntas
    que no puedo responder.
    Como, por ejemplo,
    por qué sigo
    haciendo estas cosas.
    No sé,
    si te soy sincera.
    Me gusta mirar
    las luces doradas en las hojas
    y pretender
    que tengo esas mismas luces dentro,
    que esas son las cosas que suben
    bajan
    van a todos lados.
    No sólo reacciones químicas
    malpuestas
    por la evolución,
    la falta de cueva,
    de fuegomaderaceniza,
    de autocontrol.

    Te pregunto, brisa
    viento sereno,
    ¿quién inventó el control?
    ¿Dónde hemos firmado todos
    para saber que hay cosas
    que sólo se hacen
    para poder sentirnos culpables?
    La culpa como recordatorio
    de que me siguen importando las cosas.
    ¿De que estoy viva?
    De que la crianza católica
    no se va jamás.

    ¿Eres tú, Dios, el que me habla
    en la brisa?
    El Papa manda un fax
    en una nube
    desde tan lejos
    hasta aquí.
    Las luces doradas
    son reflejos de su trono.

    No vuelvo a mirar por la ventana.

  • 13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    José Luis Regojo, nacido en Caracas (Venezuela), vive en Barcelona (España) desde pequeño. Ha sido catedrático de inglés en un instituto público de Barcelona y profesor de inglés en la Universidad de informática Tomás Cerdá del grupo universitario Gimbernat.

    Aparte de la literatura, el voluntariado también ha influido mucho en su vida. Años de militancia en Amnistía Internacional, en sindicatos, en asociaciones de padres y madres de alumnos y otros colectivos han influido en su obra tanto poética como de relatos breves.

    Su obra literaria abarca desde la publicación de diversos libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro, hasta el álbum ilustrado Max y su sombra (Proteus, 2012), pasando por el poemario Fronteras (Autografía, 2018) y el libro Recetas y relatos de un año bisiesto (Autografía, 2019). En el campo de la traducción se ha especializado en la obra del ecopoeta beat e intelectual anarcobudista norteamericano Gary Snyder del cual ha publicado varios libros de ensayos y poesía tanto en catalán como en castellano.

    Desde principios del año 2018 organiza el recital poético bimensual #PoémameBcn y desde septiembre de 2019 es el Director de esta revista.

    Vamos a ver cómo nos responde al cuestionario que él mismo ha presentado a decenas de poetas con anterioridad.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    La literatura siempre ha estado presente en mi vida, pero nunca me había decidido a publicar. De hecho, lo primero que publiqué fue en una revista de poesía internacional, Prism, de la University of La Verne en California. Posteriormente publiqué libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro para que mi experiencia fuera útil a las generaciones que me seguían. El año 2012 me publicaron el álbum ilustrado Max y su sombra y a partir de entonces, se puede decir que entre traducciones y material propio he publicado prácticamente un libro por año.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Entré en la poesía de Cervantes, Góngora o Quevedo a través de la música, Paco Ibáñez. De ahí a la poesía de García Lorca, Alberti y los latinoamericanos Benedetti, Cardenal. La música de Lluís Llach me introdujo a Martí i Pol en catalán. En la universidad conocí la poesía de Gary Snyder y de ahí fui a parar a Walt Whitman, Emerson, Thoreau y la poesía china.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Creo que es básicamente poesía social, militante, de resistencia.

    Un gran poeta y amigo menorquín, Ponç Pons me dijo un día una frase de Camus que me quedó grabada: «escribir no es un pasatiempo solitario, sino un medio para conmover al mayor número posible de personas.» Eso es lo que intento.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, por supuesto. Cuánto más leo, más cambia mi lenguaje poético.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Primero lo escribo y lo dejo reposando en la ‘nube’. Vuelvo a él diversas veces y voy ajustando lo que creo que se puede afinar poco a poco. No lo considero definitivo hasta verlo publicado en papel y el lector o lectora lo hace suyo.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Reflexionar sobre lo que nos rodea para mejorarlo. Pensar qué sociedad queremos dejar a nuestros hijos e hijas.

    En definitiva, llevar a la práctica el mensaje de Confucio, para unos, o de Amnistía Internacional para otros que dice: ‘más vale encender una vela que maldecir la oscuridad’.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son interesantes y te ayudan a estar en contacto directo con tus lectores. Por eso he querido organizar las lecturas de #PoémameBcn, para que la gente pueda estar en contacto directo con poetas nuevos y, en mi caso, no encorsetados en un único idioma.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece fantástico. Es una forma de democratizar la poesía y hacerla más accesible fuera de los ‘guettos’ culturales.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    For the children (Turtle Island) de Gary Snyder

    The rising hills, the slopes,

    of statistics

    lie before us.

    the steep climb

    of everything, going up,

    up, as we all

    go down.

    In the next century

    or the one beyond that,

    they say,

    are valleys, pastures,

    we can meet there in peace

    if we make it.

    To climb these coming crests

    one word to you, to

    you and your children:

    stay together

    learn the flowers

    go light

    ‘Para los niños’ Las altas colinas, las cuestas, / de estadísticas/ están ante nosotros. / la subida escarpada / de todo, sube, / sube, mientras todos nosotros / bajamos. / / El siglo que viene / o el siguiente, / dicen, / habrá valles, pastos, / nos podemos encontrar allí en paz / si llegamos. // Para subir estas cumbres venideras / una palabra para ti, para / ti y para tus hijos; // estad juntos /aprended las flores / id ligeros. (La isla de la tortuga, Kriller71 ediciones)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios, de poesía en castellano estoy con diversos poemarios de jóvenes poetas latinoamericanos publicados por Ediciones Liliputienses; en inglés con Charles Wright y una antología de su poesía, ‘Oblivion Banjo’. También me he aficionado a leer relatos cortos y voy combinando relatos en castellano, catalán e inglés.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Leer a los clásicos, tener paciencia y que escriba lo que quiera y le guste. Sobre todo que huya de las modas.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo que hay una eclosión de pequeñas editoriales independientes que auguran un buen presente y futuro a la poesía y eso está muy bien, a diferencia de las editoriales multinacionales que publican según el número de seguidores que tienes en las redes sociales. No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué me metí en Poémame y le dedico tantas horas a la Revista? Exclusivamente por placer. No puedo dejar que acabe la entrevista sin agradecer a Óscar David Sánchez la creación de la plataforma Poémame y la oportunidad que me dio para dirigir esta revista.

    Muchas gracias José Luis por contestar a las preguntas y esperamos que sigas tan activo tanto social como literariamente.

  • 13 preguntas y una poeta, Marta Pérez i Sierra: «Fent i desfent aprèn l’aprenent, diu la dita»

    13 preguntas y una poeta, Marta Pérez i Sierra: «Fent i desfent aprèn l’aprenent, diu la dita»

    Estaba escribiendo la reseña del poemario de Albert Planelles, La fortalesa del gram, cuando topé con el nombre de Marta Pérez i Sierra por primera vez. Ella era la autora del prólogo. Semanas después presenté una novela maravillosa situada en la época de la Generación poética Beat, del escritor mallorquín Josep Manual Vidal Illanes, Hereus de la penombra. Ahí conocí a uno de los responsables de la Editorial Gregal cuyos libros de poesía son muy interesantes y pensé que teníamos que reseñarlos en la revista. Entre medio una amiga me recomendó a Marta Pérez i Sierra, como «una poeta con una fuerza vital que deberías invitar al recital de #PoémameBcn», dijo, incluso me dio su correo electrónico. Todo lo anterior me llevó contactarla. Pérez i Sierra me envió un par de poemarios suyos y el destino hizo que fueran de la editorial Gregal.

    Estaba claro que el destino se había confabulado para que conociese a esta poeta y por todo ello, decidimos entrevistarla y disfrutar de su vitalidad y de su poesía.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Aquest passat 2019 ha estat, literàriament parlant, un any ple de satisfaccions. He rebut dos premis literaris: el Premi Manuel Rodríguez Martínez – Ciutat d’Alcoi (2019) amb el recull Escorcoll (Ed. Del Buc) i el Premi de Poesia Agustí Bartra – Ciutat de Terrassa amb el recull Punta de plom que per Sant Jordi publicarà Pagès editors. En aquests moments em dedico a escriure i a organitzar activitats culturals. Tinc un blog 4lletres.cat en que recullo les meves activitats.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Quan era una nena llegia Federico Garcia Lorca. Després, amb 15 anys, em va fascinar la Generación del 27, sobretot Pedro Salinas. Amb 17 anys vaig
    començar a llegir poetes catalans, Vicenç Andrés Esteller crec que va ser el
    primer.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Vital. Vull que les paraules toquin al lector i que encomanin l’alegria de viure. Dir molt en poques paraules. Fugir de les obvietats.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí! I tant que sí! Escriure és un ofici i només pel fet d’escriure cada dia ja
    aprens i millores. Llegir, llegir molt. Dubtar i no tenir por a equivocar-te. Fent i desfent aprèn l’aprenent, diu la dita. En el meu cas, crec que he madurat, que ara la meva poesia és més sòlida. O almenys ho intento.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    En el meu cas un poema passa per moltes fases, el treballo molt. És l’instint qui em guia. És com polir i tornar a polir. Arriba un moment que sento que ja està, que ja he dit el que volia dir. El que faig és connectar amb una part de mi que només existeix quan escric.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    M’agradaria ser màgica.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son molt i molt importants. M’agrada escoltar i llegar poesia en viu. Em sento trobairitz. És comunicar al moment, crear art fungible.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en
    páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Tot el que sigui comunicar, difondre sentiments i opinions, establir vincles, em sembla perfecte. Una altra cosa és que el resultat es pugui dir literatura.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    Qualsevol poema del llibre I Déu en algun lloc de la poeta Sònia Moll. Recentment s’ha editat bilingüe per Godall edicions (Y Dios en algun lugar).

    Us en regalo un:

    La mare és petita

    I tu no saps com créixer

    per sostenir-la.

    Fer-se gran, Sònia Moll

    Mamá es pequeña

    Y tu no sabes cómo crecer

    para sostenerla

    Hacerse mayor, Sònia Moll

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    La novel·la Ciutat de Mal (Angle editorial) de Jaume Pons Alorda. La novel·la Els Dits dels arbres (Bromera edicions) d’Anna Maria Villalonga i rellegint el llibre de poemes Boscana (Lleonard Muntaner Editor) de Laia Llobera.
    En el meu blog 4lletres.cat tinc una secció “T’he llegit” on acostumo a escriure 4 ratlles sobre el que llegeixo.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que llegeixi molta poesia i que investigui. Que contacti amb les i els grans
    poetes vius i aprengui d’elles i ells.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Per sort hi ha gent que s’arrisca per amor a la cultura i s’atreveix a editar
    poesia. La poesia té pocs lectors, però les editorials no es rendeixen i
    segueixen impulsant-la.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he
    hecho?

    Si la poesia pot fer riure. El públic en general creu que un escriptor treu el millor que hi ha dins seu quan escriu des de la tristesa. I no és cert. Quan millor s’escriu és quan es té l’ànima en pau i s’està equilibrat, aleshores, l’escriptor utilitzarà el sentiment que li calgui en cada cas. I sí, la poesia també pot fer riure. Igual que pot provocar, escandalitzar, acaronar…

    Muchas gracias Marta por haber accedido a la entrevista y por este último regalo sorpresa que nos haces, ¿nos lo puedes explicar?

    Sí, Lizza i Vedettes són poemes del llibre «Gàngsters, ploma i vaudeville» i Àcid és el primer poema d’Escorcoll, un llibre que parla de dones a la presó.

    Lizza
    Vedettes
    Àcid

    A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado. Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»

    13 preguntas y un poeta, Juan Tomás Ávila Laurel: «Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin»

    El Pen Club Catalán me invitó a asistir al documental El escritor de un país sin librerías que retrata Guinea Ecuatorial, ex-colonia española, a través de la mirada y obra del autor Juan Tomás de Ávila Laurel. Cincuenta y un años después de su independencia, Guinea Ecuatorial vive bajo una de las dictaduras más férreas y longevas del mundo donde, pese a tener una de las rentas per capita más altas de África, Teodoro Obiang controla un país en el que más de la mitad de la población sigue sin acceso al agua potable.

    Al finalizar el pase del documental, nos dirigimos al escritor y poeta para realizarle la entrevista que vais a leer a continuación.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Malabo, Guinea Ecuatorial y empecé a escribir poemas antes de acabar el bachiller. Pero si no hubiera existido el Centro Cultural Hispano Guineano, y en menor medida la Escuela Normal de Magisterio, quizá no hubiera llegado a ser escritor. Y es que en estos centros, sobretodo el primero, se organizaba concursos literarios y cuando supe de su existencia participé y gané. Mi primer libro, titulado simplemente Poemas, se editó con el material galardonado de sendos certámenes literarios. Fue en 1994. Aquel año estaba en la segunda ciudad importante del país estudiando para hacerme enfermero.

    En los años siguientes, vuelta a Malabo, escribí artículos para una revista cultural llamada El Patio, y más tardé salió editada mi primera novela La Carga. Debo recordar que en aquellos concursos gané en todos los géneros en que se podía participar. Fueron ellos los que me hicieron tener obras literarias en todos ellos, y así seguí hasta hoy.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron desastrosas, porque tenía muchos nervios, incluso temblaba. Fueron en Malabo. Cuando empecé a hablar en público mejoré, pero no precisamente en recitales, sino sentado dando una charla. Creo que leer de pie no viene bien a un principiante, sobretodo si no va sobrado de arrojo. Desde aquellos principios hasta ahora he recitado en Madrid, en Barcelona, en Ibiza, en México DF y en Milán. En otros sitios he dado ponencias “aprosadas”. Ah, no sé si algún autor me influyó. No me acuerdo mucho de los poemas que he leído, pero sí retengo partes de uno de JRJ, gran maestro.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Diría que mi historia tiene vocación didáctica, o marcada intención de crónica sentimental, o sentimiento con intención de ser una crónica o un recorrido por nuestras desgracias colectivas. De hecho, uno de mis libros de poesía tiene el título de Historia Íntima de la Humanidad.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    No creo que haya cambiado mi lenguaje poético. Creo que al escribir mucha prosa hace que haga dejadez de la poesía, aunque en más de una novela haya mucha poesía. La dejadez es el mucho tiempo que exige la prosa para culminar un libro. Además, durante mucho tiempo escribía artículos sobre la situación de mi país, que no es nada poética.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El mismo poema te dice que está concluido. Hacer un esfuerzo para mejorar cualquier cosa fuera de la inspiración deja en evidencia el intento de forzar la creatividad, y se nota.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Escribir poesía es responder a un estado. No tiene ningún fin.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Depende. Leer en vivo, y poesía, es un acto íntimo y no puede ser considerado un acto rutinario. De hecho, es el único momento en que uno se expone a la vulnerabilidad de ser creador. Por eso, que alguien no pueda o no quiera recitar en público lo entendería.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Avanzaremos con los medios que tengamos. Y está claro que, por lo que dije antes, algunos pueden sentirse más cómodos que ante un público, aunque muchos deben tener el consuelo en creer que allá, agazapado, alguien que no lo ve lo leerá.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    En un recital que tuvo lugar en la ciudad escocesa de Edimburgo, una mujer leyó un poema en inglés que decía algo así como los dioses vienen. Sólo recordaría el poema o el nombre de la poeta si mirara los archivos, pero cuando me invitaban y me daban a elegir dije que quería escuchar a los autores africanos o a los de Asia y me dieron la entrada para escuchar a una mujer de la India. Debió ser que lo recuerdo porque lo recitó bien.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estos días estoy corrigiendo dos manuscritos distintos, así que no podría leer. Empecé a leer una crónica sobre Londres de un amigo mío llamado Gómez Pickering.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que no tenga miedo. En la poesía, y en la escritura, no se puede cometer ningún error. Es imposible cometerlos. O bien, el error es tener miedo de decirlo todo.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    No la conozco tanto. Si de cualquier cosa se puede llamar industria no puede ser tan bueno. Es una lástima que crear libros sea lo mismo que producir zapatos. Creo que no debería ser así.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Supongo que no preguntas por alguna razón.

    El poema este es del libro Historia Íntima de la Humanidad. Se puede leer más en guineanos.org

    xiv

    Teodomiro de Rávena

    casado y católico,

    cayó tres veces

    bajo el peso de la afrenta

    porque su mujer le ponía cuernos.

    Labró fincas

    y edificó casas,

    y al final pecó

    y fue excluido del manso rebaño

    por el obispo romano.

    Con la fuerza de sus bienes,

    fue sacado de los fuegos

    y murió con olor de santo.

    En los altares está entero:

    casado, católico,

    cornudo, hereje

    y santo.

    Muchas gracias Juan Tomás Ávila por haber accedido a la entrevista. A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado. Gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

    Sábado con una librera, Susana Quiñonero: Llibreria Sa Catòlica, Maó (Menorca)

    Hace años que visito y paso temporadas en Menorca y la librería de referencia cada vez que voy a Maó es Sa Catòlica. De hecho, ahí he hecho dos presentaciones de libros: la traducción al catalán del poemario de Gary Snyder, Les muntanyes són la teva ment y el poemario Fronteras. Así conocí a Susana, siempre dispuesta a ayudar y a facilitar la tarea del cliente y del lector.

    ¿Cómo decidiste hacerte librera?

    No lo decidí. Buscaba trabajo y me seleccionaron.

    ¿Acaso eres una romántica sin esperanza, como el protagonista de Farenheit 451?

    No, para nada. Te vas enamorando, como muestra …

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería. ¿Qué tiene de especial?

    Yo trabajaba en BCN, en una librería-papelería, en Plaza Molina. Y tenía un cliente. A raíz de él estoy aquí hace 28 años: 23 de asalariada y casi 5 de propietaria. La librería está en el centro de Maó y es del año 1943 y se la conoce por tener publicaciones menorquinas.

    ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    No lo sé, pero creo que son bastantes.
    De todo un poco, porque hay clientes mayores y niños, los adolescentes son menos… Menos clientes en invierno. En verano, al estar de vacaciones, hay más…

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    Tengo un poco de ambas. De comercial la visión de la compraventa, y de agente cultural tengo un club de cultura y en la librería se hacen presentaciones y talleres tanto de adultos como infantiles.

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librera.

    Te tiene que gustar trabajar de cara al público, la lectura y todo lo que conlleva el escaparate; saber comprar, cómo y cuánto y saber cuándo un cliente necesita tu ayuda.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Yo siempre he dicho lo mismo, todo depende del estado emocional de cada persona. El momento de un libro es como un perfume, depende de la piel.
    Mis gustos dependen de mi estado emocional, pero normalmente son de intriga, de amor, de historia y cuentos.
    No tiene nada que ver. Hay gente que viste deportiva o informal y saben lo que quieren y otras personas no, para mí eso no influye. En verano es cuando más gente tengo.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    Depende. Si son niños les pregunto qué tipo de libros desean: de aventuras, cómics… Yo tengo dos hijos y siempre les he dicho que eligieran ellos, pero mirando que fueran apropiados. Leer no es una obligación, es un hobby. Obligación es ir al colegio y aprender. En adultos les pregunto y les ofrezco alguna narrativa corta y ligera para que se entretengan y tengan ganas de leer otro.

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    Sí, pero no para todo el mundo. Hay de todo y lo que te transmite un libro de papel no lo hace el digital.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Yo estoy en una isla y aquí más o menos nos conocemos todos en invierno. Y sé por lo que me van a preguntar y el trato con el cliente es personal.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librera?

    Cada día, porque nunca sabes que pasará y quien entrará y lo que te van a preguntar… Abrir cajas de novedades, el escaparate, las presentaciones, los talleres, el club de lectura…

    ¿Qué es lo que más odias de un/una cliente y de tu profesión?

    De un cliente no me gusta cuando hace comentarios gratuitos que son ofensivos, y de mi profesión el contenerme y no contestar al cliente.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Recomendaría los siguientes:
    “La amaba” . Autora: Anna Gabaldá. Editorial Seix-Barral.
    “El señor Ibrahim y las flores del Corán”. Autor: Eric-Emmanuel Schmitt. Editorial Booket.
    “Travesuras de una niña mala”. Autor: Mario Vargas Llosa. Editorial De Bolsillo.
    “La uruguya”. Autor: Pedro Mairal. Editorial Libros del Asteroide.
    El que no acabé y no volvería a leer es: “Veronica decide morir”. Autor: Paulo Coelho Editorial Booket.

    Muchas gracias Susana por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, no olvidéis pasaros por la calle de Hannover 14, en Maó para saludar a Susana.

    Esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019)

    Camí de Cavalls, de Noemí Morral (Voliana Edicions, 2019)

    Camí de Cavalls, la poeta Noemí Morral i tres amigues més, amb motxilla i botes noves, recorren el camí antic que encercla l’illa de Menorca. Un Camí que es va aconseguir gràcies a una llarga lluita d’activistes mediambientals i a les reivindicacions que es van dur a terme durant anys.

    L’illa de Menorca és molt més que sol i platges, és un entorn ple de natura i de béns etnològics, arqueològics i paisatgístics on es pot observar la diversitat de la flora i la fauna menorquines. Noemí Morral, poeta de Vic, ens narra aquest viatge pels bells paisatges de l’illa, amb poemes curts i potents, plens de bellesa, d’emoció i d’humanitat, senzills i alhora amb una força brutal juntament amb uns dibuixos que desgranen la essència de la ruta emprada.

    La brisa 
    bressola la teva espera.
    El mar
    la fa més lleugera.

    Des de la sortida a Cala Mesquida, l’autora i les seves amigues fan un recorregut ple de sensacions, pensaments i emocions mentre gaudeixen del goig de les caminades, dels espais i els seus colors, de la llum i del vent. Cal destacar que gràcies al poemari de la Noemí Morral, nosaltres, lectors i lectores, podrem sentir i assaborir Menorca sense sortir de casa, tot gaudint pas a pas del seu paisatge, els seus ullastres, les seves cales, els seus pobles, la seva gent i el seu vent. Aquest llibre té l’afegitó de convidar-nos a reprendre el camí cap a la consciència del moment present i la connexió amb la natura.

    A la vida
    vull tenir
    mirada de talaia
    per no perdre’m
    la màgia
    ​de cap instant.

    Noemí Morral va captar la poesia del camí de cavalls i l’ha sabuda transmetre en aquest llibre.

    Noemí Morral va dedicar la seva activitat professional a l’economia, però l’any 2015, arran d’un procés de dol per la pèrdua del seu espòs, va sentir la necessitat d’escriure i de dibuixar. Es va retirar una temporada al Marroc i d’aquesta experiència va sorgir el llibre Finestra poètica a Essaouira, al qual seguiria Tornar (2018) quan la poeta s’instal·là a Barcelona. Si voleu tenir més informació, aneu al seu blog: Noemí Morral.

    Podeu aconseguir Camí de Cavalls a la web de Voliana Edicions.

  • Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

    Sábado con un librero, Eric del Arco: Llibreria Documenta, Barcelona

    En 1975, Documenta abrió sus puertas dispuesta a ser una librería diferente, especializada en literatura, arte y ciencias humanas. Era una ventana de aire fresco a la libertad para muchos que nos adentramos en la adolescencia en aquella época. Era de las pocas librerías donde se podían encontrar libros en catalán, castellano, inglés y francés. Además, la localización de la librería era inmejorable: junto a las Rambles. Con los años, la especulación inmobiliaria y la conversión de Barcelona en un parque temático turístico, librerías como Documenta y otros espacios emblemáticos tuvieron que huir del centro histórico de la ciudad para trasladarse a otras zonas de Barcelona, la calle Pau Claris 144.

    A finales del año 2013, la librería logró lo que parecía imposible, reunir en menos de dos meses más de 80.000 euros, 40.000 de ellos gracias a las donaciones de particulares que se volcaron con la causa, empujados tan solo por el amor hacia su librería.

    Desde 1980, convocan el Premi Documenta, actualmente en colaboración con L’Altra Editorial, destinado a autores y autoras jóvenes, menores de 35 años.

    En los últimos años decidí hacer mis reservas y compras de libros por correo electrónico y siempre me sorprendió que el librero de Documenta, Eric del Arco, firmase sus mails como ‘aprenent de llibreter’ o ‘aprendiz de librero’. Por ello, me animé a entrevistarle.

    ¿Cómo decidiste hacerte librero?, ¿acaso eres un romántico sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?

    Fue una reacción instantánea a un anuncio que vi en Facebook. Josep Cots anunciaba, via Albert Forns, que una librería histórica buscaba un librero joven. No se qué quería decir por joven, porque yo tenia en 2013… 38 años. Pero yo lo leí como una señal. Yo estaba trabajando como ingeniero y nunca había pensado en dedicarme a librero. Pero fui a la Documenta, de la que ya era cliente y le comenté a Cots que estaba interesado. Me explicó que no sólo buscaba un socio para continuar con la librería; era necesario trasladar la Documenta! El proyecto era en sí mismo una inconsciencia, porque si no funcionaba nos podía dejar a los dos en una situación difícil a nivel económico y personal. Pero nos lanzamos a ello y tanto en aquel momento como ahora, pasados cinco años, solo podemos decir que por suerte los clientes nos han acompañado y que no estábamos equivocados.

    Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial?

    La Documenta nace con la transición, en 1975. En su momento fue la librería más moderna de la ciudad y transgredió muchas tradiciones no escritas. La cantidad de mesas para novedades, la situación junto a la Rambla, la total accesibilidad a los libros no eran una cosa tan normal hace cuarenta y cinco años. Desde ese momento hasta 2013 la librería pasó de ser la más moderna a ser un pequeño clásico de la ciudad, sin dejar de ser la misma Documenta, con Josep Cots y Ramon Planas al frente. Otras librerias recogieron el testigo de ser las más modernas, como Laie o la Central. Pero la Documenta se mantuvo como la más pequeña de las grandes librerías de Barcelona o la mas grande de las pequeñas librerías.

    Este mismo espíritu se ha mantenido tras el traslado a l’Eixample. De la misma manera que la librería Jaimes se movió y se mantuvo igual, nosotros hemos conseguido que la Documenta sea la misma y a la vez nueva.

     ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    Depende del momento del año, entre 20.000 y 15.000 títulos, que no ejemplares.

    ¿Cómo es el/la cliente tipo de la librería?

    No creo que tengamos un cliente modelo. Hay muchos clientes en la Documenta y esa diversidad nos hace fuertes. Evidentemente, es un público lector. Y por la distribución de la librería, con una preferencia por el ensayo, aunque si miras los números de final de año, la narrativa es lo más vendido en volumen. Pero lo principal es que tenemos desde vecinos del barrio a visitantes puntuales que vienen a Barcelona a pasar el domingo y tienen la Documenta como su librería de cabecera.

    ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?

    Yo creo que lo principal en el trabajo de llevar la librería es el espíritu de comerciante. Elegir bien los libros, valorar lo que se queda en las mesas y de fondo, rotar los libros, cambiar los escaparates, buscar acciones que den visibilidad a la librería… Y luego viene la labor de dinamización cultural. Es cierto que el simple hecho de hacer de comerciante de libros, que es lo que significa ser librero, implica un trabajo de agente cultural, porque situar los libros de una manera u otra, y elegir los libros según un criterio propio, es lo que nos hace agentes culturales. 

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser librero.

    Paciencia, capacidad de trabajar en continua multitarea y la capacidad de disfrutar leyendo en cualquier lugar que no sea la libreria, donde casi nunca se puede leer.

    ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …

    Yo solo recomiendo los libros que he leído. Y comento las intuiciones o los comentarios recibidos de otros clientes o de reseñas, programas de radio, periódicos. Por suerte, mis gustos son variados y disfruto leyendo aquello que considero que está bien escrito, sin importar, inicialmente el tema.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?

    No. En realidad, yo lo comparo con el deporte. A mí me gusta leer y no me gusta hacer ningún deporte. Andar y pasear a lo sumo. Pero no se porqué soy así. Simplemente, los condicionantes iniciales y un cúmulo de circunstancias me hacen así. Pero conozco gente que es feliz haciendo deporte y que no lee. Y conozco otros que leen y hacen deporte y son felices con las dos actividades. Por tanto, no tengo una respuesta coherente. 

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    No. No realmente. Han conseguido una parte, por su parte práctica en el tema del peso. Pero hay que valorar cuantos libros digitales que se leen son comprados y cuantos son descargados. No dejan de ser bibliotecas. Y el hecho que tengamos bibliotecas no se ve como algo malo para la librería. El libro es un objeto mágico que nos acompaña en la vida. No es solo leerlo. Es poseerlo. Forma parte de una manera de ser.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?

    Que es de una medida humana sin dejar de ser una librería que aspira a tener todas las novedades de las secciones de ficción y de no-ficción. Y como medida humana entendemos que todos los que trabajamos en la librería sabemos donde encontrar cada libro y también sabemos lo que tenemos y lo que probablemente no tenemos. Esto nos permite ser muy dinámicos.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librero?

    Hay muchas pequeñas historias que soy incapaz de recordar. Pero sí que me quedo con muchas caras de felicidad cuando alguien encuentra el libro que busca. Hay libros que son tesoros para una persona y cuando los encuentra, la vida le da un momento de emoción máxima que nos llega a nosotros, que le vendemos ese tesoro.

    ¿Qué es lo que más odias de un/a cliente y de tu profesión?

    Mas que odiar, me sorprende que algunas veces aparezca alguien pidiendo un libro con una seguridad absoluta en el tono de voz que indica que el libro que pide es conocido en el mundo entero. Pero a mí no me suena de nada y eso me genera una sensación de inferioridad que no me quito de encima hasta comprobar que es un libro o bien jamás publicado aquí o bien que se publicó hace más de treinta años y que lleva 20 descatalogado. Antes de pedir un libro así y destruir mi amor propio, deberían advertir que ya saben, porque lo saben, que el libro es antiguo o no está traducido.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Dublineses, de Joyce; Vida y destino de Grosmann y El señor de los anillos de Tolkien.

    El libro que no volvería a leer lo he olvidado. No dejo espacio para recordar aquello que es malo.

    Muchas gracias Eric por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí, solo nos queda recomendaros que no dejéis de pasar por la calle Pau Claris 144 y visitar la librería Documenta y disfrutar con una breve charla con su aprendiz de librero.

  • ‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles (Témenos edicions)

    ‘La fortalesa del gram’ de l’Albert Planelles (Témenos edicions)

    Albert Planelles i Vellvé nasqué a Barcelona el 14 de desembre de 1955. Està jubilat des del desembre de 2015, però no ens el creiem perquè no ha parat d’escriure i publicar. Els professors i els poetes no es jubilen mai. És llicenciat en Història moderna i contemporània i Catedràtic de Llengua i Literatura Catalanes a l’Institut Montserrat de Barcelona. El mes de març de l’any 2018 ja el vam entrevistar a la nostra revista.

    «He escrit -confessa- des dels divuit anys, però desordenadament i amb interrupcions molt llargues. Quan tenia els fills petits no escrivia». Ara, no té aturador, afortunadament: el 2012, Parnass Edicions publicà Converses amagades, el 2013, Tèmenos Edicions El camí que desa les hores. La mateixa editorial el 2015 edita Els ulls de l’ombra, el 2017 Quadern de nit. El setembre de 2018, Tèmenos Edicions publicà Raig dins de la col·lecció Lai. Podem trobar poemes seus a la Terra sagna. L’u d’octubre dels poetes, publicat el 2018 per Edicions de l’Albí i a Versos de acogida/Versos d’acollida, sobre la crisi de les persones refugiades, editat també el 2018 per la Fundació BarcelonActua.

    La fortalesa del gram, publicat per Témenos edicions a les acaballes de l’any 2019, parla, en paraules de n’Albert Planelles, del revers humà, l’altra cara d’allò que es veu. El revers viu en l’ambivalència, no és unívoc, sinó un gresol de contradiccions. És el terriori de l’ombra, de les ombres que ens acompanyen, l’esquerpitud i les recances. En aquest magma bullent, també hi nia la memòria personal, la munió de records de la vida.

    El llibre està dividit en dues parts: El temps esquerp (el revers 1) amb 21 poemes i Cançons de gesta (el revers 2) amb 21 poemes més. Un pròleg de Marta Pérez i Sierra i una part final de Comentaris i endreces.

    Ja a l’inici, el poeta ens aclareix el significat de ‘gram’ en el context del seu poemari: Herba de la família de les gramínies, amb llargs estolons, beines foliars piloses i de dos a set espigues reunides al capdamunt de la tija fent una inflorescència digitada, molt comuna en camps i terrenys abandonats, preferentment humits, que forma part de les gespes dels jardins.

    Els seus poemes, en aquest llibre, són el revers de les monedes, són recerques d’allò amagat, allò que costa arrencar, com el gram: els dubtes, les incerteses, la memòria, els records.

    Arrapat al cos amb la fortalesa

    de l’arrel i els sentits

    viu el so

    dels recolzes del desig.

    La veu muda que s’alça

    en el revers constant.

    L’esperança immutable,

    les flames del càntic.

    Els braços del silenci

    abracen els límits de l’infinit.

    La fortalesa del gram gira, com tota la seva poesia, al voltant de la vida mateixa: la mort, la solitud, l’enyorança, l’incertesa; temes eterns des de l’inici dels temps.

    Plovisquejava

    pessigolleig d’agulles,

    sagetes blanes.

    Les gotes com paraules

    amb duresa de culpa.

    Malgrat que la natura és un element freqüent a la seva poesia, ell es considera un nen de pis del Guinardó, d’una època grisa en què les coses no es podien dir ni als pares, en què l’escola fou sempre un lloc de por i angúnia, de patiment. Va ser gràcies a les excursions amb la seva família als Pirineus que va descobrir la natura. Una natura no com a un espai ideal o mític, sinó com una porta d’entrada a la reflexió personal a través de la poesia. Una poesia que li serveix per repensar la vida i dir allò que no pot, ni vol, expressar en la llengua estàndard.

    El mar fa olor

    de cel tebi i gust de menta…

    La segona part, el segon envers, ens situa en els records tendres de la família i la natura barrejats amb els malsons de l’infantesa a l’escola de l’època franquista.

    De vegades, la vida era una por,

    una roda de sínia

    o un eco que rebotia

    per totes les parets de casa…

    Durant la seva lectura, em vaig sentir identificat amb un poema que em transportà a la meva època escolar i la imatge del capellà del col.legi.

    Escrius amb el pervers

    enginy de la plumilla

    en els pupitres blanc i negre.

    Cel soterrani amb esgarips

    gravats a la paret

    -camins de fred-

    i esglais de sutge.

    El bufó es fixava en tu

    i la llum era al carrer.

    Burot, ulleres fosques,

    el bigotet franquista

    juga al petit dictador estarrufat,

    al sublim sacrifici

    d’enfortir ànimes porugues.

    Llegir la poesia de l’Albert Planelles és sempre un valor segur, el seu ús del llenguatge és impecable i té una riquesa que et fa gaudir de les paraules més enllà del seu significat. Aprofiteu-lo, no és fàcil trobar escriptors d’aquesta categoria.

    Un darrer suggeriment, compreu i llegiu La fortalesa del gram, no us decebrà.

  • ‘Perro de aeropuerto’ de Claudio Burguez (Ediciones Liliputienses)

    ‘Perro de aeropuerto’ de Claudio Burguez (Ediciones Liliputienses)

    José María Cumbreño, editor de Ediciones Liliputienses, nos ha vuelto a ofrecer desde su isla de San Borondón, otra pequeña gran joya poética desde Uruguay, una vez más, y de la mano de Claudio Burguez.

    Burguez, nacido en Santa Lucía, Uruguay, es escritor, poeta, artista visual, diseñador gráfico y director de arte. Estudió Bellas Artes, guión cinematográfico y edición. Le gusta coleccionar las gafas que va cambiando: «voy por mi séptimo par de lentes. Los conservo todos». Desde 1992 ha fundado varias bandas o colectivos artísticos: Los Malditos, Los Negros, Transitiva y Mondorocko.

    Ha publicado: Finlandia, 2006. El gran Algo, 2010. Perro de Aeropuerto 2011 (Estuario Editora en Uruguay) y en 2019 en (Ediciones Liliputienses)Las cosas que quiero no se quieren entre sí, narrativa 2019 (Pez en el hielo). La sangre, narrativa 2019 (Pez en el hielo).

    Organizó el FILBA (Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires) edición Montevideo en 2014 y 2015. Participó en el Mundial de Poesía Montevideo en el 2013, 2015 y 2017. Coordina el laboratorio de escritura: campomagnetico.net.

    Claudio Burguez en su libro Perro de aeropuerto, empieza mostrándonos a nosotros mismos en la piel de Kiro, un pastor alemán. No es un perro cualquiera: un perro maltratado. Alguien lo envía por avión hacia la familia que ha decidido adoptarlo, pero el perro se pierde. Alguien lo pierde en el aeropuerto de Málaga. Así nos muestra de inicio Burguez, torturados y desorientados.

    Así comienza el poemario. A continuación, paseamos por habitaciones de hotel, escuchamos palabras junto a una botella de vino, que la soledad nos invita a consumir, llegamos a edificios de apartamentos donde la gente se ama o discute a gritos, oímos llantos nocturnos en Londres, nos sentamos en la playa a observar a las personas a nuestro alrededor o acabamos enviando por mensajería Fedex una hebra de pelo.

    Os animo a comprar para leer Perro de aeropuerto porque sus textos os sorprenderán gratamente por su misterio,

    Hoy la gente no es fruta, es insecto

    por su dureza ante el fin de una vida,

    La cosa más frágil es ver a tu padre que se va

    peleando con todo su esfínter para no perder ese taxi.

    por su ternura

    Mi padre (85) le propone a mi madre (75)

    deshojar una margarita

    luego de una comida familiar

    en el jardín de mi casa.

    (la quiere mucho, poquito y nada)

    Mi madre oculta su emoción y yo de lejos

    testigo único, también…

    Es un libro cuya interpretación dependerá de dónde pongas tu cámara, tu lectura, tal y como dice uno de sus versos:

    Abuelo, o me fui o llegué

    depende dónde pongas la cámara.

    En palabras de Claudio Burguez, «Para qué flotar si podés volar», yo os digo que con la lectura de Perro de aeropuerto vais a volar flotando si seguís la última recomendación del poeta

    Yo no caigo en la tentación,

    me tiro.

  • ‘Jardín interior’ de Claudia Campos (Ediciones Liliputienses)

    ‘Jardín interior’ de Claudia Campos (Ediciones Liliputienses)

    Claudia Campos nació en Montevideo en 1971. Es escritora y actriz formada en la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático Margarita Xirgu y en el taller independiente de teatro-danza Katakymbée. Es profesora de francés.

    Desde 2011 pertenece al colectivo de artistas multidisciplinarios Los Negros con quienes realizó las intervenciones El negro va con todo (2011) y Lo peor de nosotros mismos,(2012) en Casa Tatú.

    Obtuvo una mención en el concurso Poesía Viva, organizado por la Comisión de Juventud (IMM) por el espectáculo Amande (basado en textos de Amanda Berenguer). Ha participado en varios festivales (letra Ñ, Gusto tuyo) así como en diferentes eventos literarios (Ronda de poetas, Kalima, El Farolito, etc).

    En 2013 publicó su primer libro La carne es Devil (Editorial Yaugurú) que obtuvo una Mención Especial en el concurso literario Juan Carlos Onetti, en la categoría Poesía, y que fue distinguido con el segundo premio en la categoría Poesía Inédita en el Premio Nacional de Literatura (MEC).
    Participó también del proyecto colectivo Pôético: Espacios Públicos/Poéticos/Políticos en correspondencia e intercambio con artistas brasileños de San Pablo, Río de Janeiro y Brasilia.

    Jardín interior es su segundo libro, publicado por primera vez en Uruguay en 2017 y ahora en España por Ediciones Liliputienses en diciembre de 2019.

    Este poemario es un conjunto de doce impresiones en prosa claras, directas y duras, sin metáforas, con fotos entremezcladas entre ellas. Todas ellas comienzan con la misma palabra: infancia.

    Temas crueles, tristes y alegres que tienen como común denominador la huida del lenguaje políticamente correcto, y eso es de agradecer en los tiempos que corren.

    A continuación os ofrecemos los tres primeros textos del libro:

    I

    Infancia, el violador que llegaba a la hora de la siesta y entraba al galpón del fondo cuando Daniela y yo jugábamos a ver vidrieras. Podría haber sido el enano de la estación de servicio, o Julio, el almacenero solitario. Pero éramos nosotras. No puedo decir en qué momento dejábamos de ser amigas para agarrarnos por la espalda y besarnos. La falsa sorpresa. Empezar a ver las bicicletas borrosas. Trancar con llave. Perder de vista la ventana. Excitarse. Un montón de revistas para canjear en el kiosco. Tener miedo de lo que podría llegar a pasar. La sombrilla reseca con sus flecos. Acorralarse y dejarse tocar. Volver a ver vidrieras.

    II

    Infancia, mostrar mi ano fisurado al doctor Artagaveytia y tener que vestirme para la ocasión. Bombacha y camiseta blancas marca Petit Bateau. Pura tela piqué y la soledad de la educación francesa. Después de ese accidente, me obligaron a cambiar la dieta. Conocer verduras. Justo se me aparece su consultorio, pintado de verde zucchini. El papel rasgado de la camilla, los caños de la calefacción, la asfixia del pozo de aire. También ese pedazo de chatarra donde pesaban a los bebés. Y la maldita enfermera cómplice, capaz de todo.

    III

    Infancia, un panqueque hecho de trapo para engañar en medio de la fuente. La mesa servida y el disimulo. Qué impresión saber de la trampa y esperar. De una sábana blanca cortamos un círculo, lo pasamos por la sartén para tostarlo y hasta dulce de leche le pusimos. Era Carnaval. Brillaba el implante del parque de diversiones en el balneario. La cresta roja de los claveles y la idea de la víbora abajo de los caballos en la calesita. Rondaban viejas amigas de mi abuela con nombres como Leontina, madre del karateca que se fue a Japón, o Manola, con su hija retrasada, a su vez madre de gemelos. Decorados con incrustaciones de ramas alrededor de los juegos. La palabra laberinto mal escrita. Ver los hilos de las cosas. Predecir la tragedia, estar entrenada para eso.

    Ediciones Liliputienses es una asociación cultural sin ánimo de lucro que pretende difundir en España la obra de los y las poetas latinoamericanos más interesantes de la actualidad. Su sede está en Cáceres, una ciudad en la periferia de la periferia, lejos de todo, pequeña. Y, sin embargo, quizá en un lugar como ese el proyecto liliputiense (tiradas diminutas de poetas enormes) adquiere verdadero sentido y permite que los que no residimos cerca de esa ‘isla de San Borondón’, podamos respirar un aire puro poético alejado del páramo cultural al que nos someten las multinacionales de la edición.