Etiqueta: josé luis regojo

  • ‘La escuela, el castillo’ de Tamara Domenech (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘La escuela, el castillo’ de Tamara Domenech (Ed. Liliputienses, 2020)

    Tamara Domenech nació en La Plata, Provincia de Buenos Aires, en 1976. Vive y trabaja en la Ciudad de Buenos Aires. Es Licenciada en Comunicación Social (UNLP), Diplomada en Gestión Cultural (UNSAM), Profesora del Nivel Superior (UTN), escritora, editora y artista visual. Entre otros libros, ha publicado Una burbuja en el pico de una botella (Eloísa Cartonera, 2020), En tu día (Nebliplateada, 2019), Posibilidad (Editorial Maravilla, 2019), Ilusión (Biblioteca Popular Ambulante, 2016), Recolección (Zindo & Gafuri, 2015), Poemas en el jardín (Zorra Poesía, 2010), Las elegidas y Ropero (Ediciones Belleza y Felicidad, 2009), Familiares (Zorra Poesía, 2009) y ¡Yapa! Antología de pesadillas con finales felices (Capitán Minerva, 2008). Actualmente se desempeña como docente universitaria y dirige Ediciones Presente.

    La escuela, el castillo es un poemario escrito durante el año 2015 a partir de conversaciones que Tamara Domenech tuvo con otras madres desde la puerta del colegio donde van sus hijos. Visiones de un grupo de madres con experiencias duras, dolorosas, amorosas y con los pies en la tierra. Una charla compartida de confesiones de mujeres que crían, trabajan, tienen ilusiones y parejas que no las acompañan. Charlas, poemas que muestran la fuerza de una comunidad.

    En estos más de 200 poemas, Tamara Domenech consigue que las voces de otras madres se mezclen con la suya y cuestionen sus respectivas realidades desde diversas ópticas sin juicio moral alguno. Es un retrato objetivo, sin aditivos, que muestra la fuerza de las mujeres.

    Un libro de mujeres escrito por una mujer y que deberían leer muchos hombres para plantearse la relación que tienen con sus parejas.

    …Un hombre no es un comprobante…

    se parece más a una estampita

    yo no quiero pedirle

    que me quiera

    que me explique

    yo lo quiero sin quererlo más

    yo no lo quiero más queriéndolo.

    Tengo un hijo.

    lo voy a tener que ver toda la vida con otra.

    Si yo hice todo bien

    si él me dejó

    no quiero pagar con mi vida su error.

    Un libro que una vez lo hayas leído tú, mujer, deberías dejárselo a un hombre y después comentarlo entre los dos. Inténtalo, lo encontrarás aquí.

    MATERNAL
    Martes 14 de julio de 2015


    La tristeza se me va cuando veo el cuchillo.

    Corto la torta para mi hijo y reparto.

    Cortar es repartir y me toca un pedazo.

    No como nunca.

    Podría vivir sin comer.

    Pero hoy me sirvo una porción y la disfruto sentada.

    Con este cuchillo de filo plateado y mango azul defiendo.

    Mi paz.

    Mi paladar.

    La paz de mi paladar.

    El paladar de mi paz.

    No me lastima.

    Me protege.

    De mí.

    Voy a probar moverme con un cuchillo invisible en la mente.

    En mi corazón.

    En el bolsillo de la campera.

    No voy a dejarme sin comida.

    Una torta.

    Son doce porciones de amor.

    Mi hijo me regala la oportunidad de quererme.

    FÉRTIL

    Martes 8 de septiembre de 2015

    De los treinta años que tengo llevo veinte de fertilidad.

    Un total de doscientos cuarenta óvulos.

    Menos tres hijos.

    Vi doscientas treinta y siete veces una parte de mi cuerpo irse por un inodoro 

    o estancada en un algodón en un tacho de basura.

    A mí me llegó tarde.

    A los dieciocho recién cumplidos.

    No tuve susto ni nada.

    Mis amigas me lo habían anticipado desde la primaria.

    Mi mamá no.

    Ella nunca me dijo que un hijo era la unión de lo que yo veía caer 

    y una célula que el varón tenía o se sacaba.

    A mí eso me sigue llamando la atención.

    Los colores.

    Rojo y blanco.

    Cuando estoy con mis hijos los veo en rosa por definición fisiológica.

    No me entra en la cabeza que un charquito 

    y un poquito de espuma los haya formado.

    Esa unión es un paisaje en una cama.

    En la que mi marido ya no duerme.

    Si yo dibujo no me quiero separar.

    No hay desechos.

    Me siento una flor boreal.

  • ‘Botánica’ de Ashle Ozuljevic (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Botánica’ de Ashle Ozuljevic (Ed. Liliputienses, 2020)

    Ashle Ozuljevic, poeta, ensayista y narradora chilena. Estudió Literatura en Santiago de Chile y Yoga en Buenos Aires (Argentina). En la actualidad, trasplanta hiedras cerca de Barcelona (España). Ha publicado en narrativa Vidas robadas (2011) y la novela experimental Anteojos de sal (2013); en ensayo El silencio final: Representación y gesto en Diario de muerte, (2015); y en poesía Tres (2016) y Botánica (2020). Este año se publicarán Cartografía (narrativa) y una reedición ampliada de Tres con ilustraciones de la autora.

    Botánica fue concebido durante el verano en un jardín asolado por la sequía de La Serena, comenzó a escribirse en invierno de ese año en Porvenir, capital chilena de Tierra del Fuego, y fue desarrollado en una ciudad a las afueras de Barcelona, lugar donde la existencia de un balcón en el que quepan algunos maceteros es motivo de agradecimiento.

    Botánica es un libro curioso, bellamente editado, y acompañado de ilustraciones botánicas. El poemario se divide en dos partes, la primera, Taxonomía, en la que cada poema está dedicado a una planta. La segunda, Cuidados de un jardín, comienza con una cita de B. Brecht.

    Un libro que hay que leer, en el que sus largos poemas de verso libre van al ritmo del viento que mueve las plantas, van y vienen. Poemas que van fluyendo a medida que los vamos leyendo. Plantas como excusa para mostrar emociones.Termina el poemario con una confesión autobiográfica de su “primera relación con una planta”, para afirmar a continuación que nos está mintiendo y seguir con los recuerdos, y de nuevo “miento”, retrotrayéndose en el recuerdo, y el de sus padres, su abuela.

    Finaliza con una afirmación contundente:

    Entonces

    comencé

    a comer

    plantas.

    ¿Te intriga?, puedes comprarlo aquí y empezar a regarlo con tu lectura.

    Lathyrus odoratus

    En las paredes de esta casa

    cuelgan venenos tan hermosos

    coloridos y perfumados

    como las peores ponzoñas

    el amor

    y todos sus jugos

    neurolatirismo o seducción

    odoratismo o calentura

    agonías lentas de neurotoxinas

    por la boca muere el pez

    del lathyrus, latirismo

    del amor, enamoramiento

    de la vaina

    un incrustarse:

    la entrada perfecta

    es con fricción

    no saben mis clarines

    que

    no se toca nada de lo que se toca

    los colores son impresiones producidas por la luz

    toda percepción es una mentira

    penetrar

    no es una penetración.

    Dice Mati que Nancy dice

    que entrar es tocar por dentro:

    y es tan profundo el toque de la semilla

    del lathyrus en tu garganta

    que lo sigues sintiendo

    mientras agonizas.

    El agua que no se mueve

    se congela

    en Tierra del Fuego

    se llena de sales

    quienes pueden escucharla

    terminan por comprenderlo

    y se van

    la lenga

    tiene todas las ramas mortificadas

    también le obedecen

    algunas

    y no saben cómo salir del calambre

    que no hallan dónde empieza

    pudo

    papá

    caminar por la estepa patagónica

    reconociendo hierbitas empecinadas

    que su madre no usaba para sanar los dolores

    pudo su sangre

    crecer en la hostilidad

    caminar por la llanura

    recordar el lugar exacto del cerco de madera que el tiempo ha despintado

    recordar

    no a su madre ni a sus pomadas contra la quemazón

    única imagen que la vuelve humana

    no el verano ni los primaverales amores

    recordar

    fue recordar al guanaco

    que lo lanzó un par de metros

    recordar

    que lo pateó a una edad

    en que los números eran difusos

    y él ya era huérfano.

    El ser que no se mueve

    se desfigura

    en Tierra del Fuego

    acostumbrándose a los tormentos

    pregúntale al ñire

    pregúntale al michay

    el agua que no se mueve

    se congela

    jugamos en el cementerio con

    un bloque de hielo que alberga

    musguito de la tumba de mi abuela

    sphagnum magellanicum

    un nombre borrado sin siquiera

    plásticas rosas la flora

    común de esta ciudad blanca en miniatura

    el frío constriñe las moléculas

    una densidad en la que nunca

    existe siempre

    el congelamiento

    dificulta

    la podredumbre

    inhibiendo la descomposición

    fortalece la muerte.

  • ‘Dafen: dientes falsos’ de Pierre Herrera (Ed.Liliputienses, 2020)

    ‘Dafen: dientes falsos’ de Pierre Herrera (Ed.Liliputienses, 2020)

    Pierre Herrera (Morelia, Mexico,1988). Artista textual. Ha publicado  El Aleph para máquinas (2019), Pero quién es el soñador. Sueños (2028), Objetos no identificados (2017), Dafen: Dientes falsos (2017 y 2020 en España), Loop, una novela post cursi (2016) y El otro Ocaranza (2014). Es editor de Broken English.

    Dafen es una villa de china al sur de Hong Kong dedicada a la réplica y copias de obras pictóricas. “El 70 por ciento de los óleos que se venden en el mundo anualmente son de Dafen”, señala Herrera. A raíz de esta idea, el autor escribe un libro que trata del concepto de copia y autoría.

    Se podría decir que Dafen: dientes falsos es un ensayo versificado que nos hace reflexionar sobre las cuestiones de autenticidad y copia en el arte (y por consecuencia, en nuestras vidas como consumidores o público). Para el mundo occidental, la idea de autenticidad y originalidad como valor se han convertido en una obsesión. Herrera nos pone ante nosotros el espejo de Dafen, donde viven de crear reproducciones fieles de las obras más emblemáticas de los grandes maestros de la historia del arte, como Picasso, Da Vinci, Rembrandt o Van Gogh.

    Pierre Herrera arma un discurso a partir de apropiaciones, citas y ecos de obras leídas por el mismo con anterioridad. Este ensayo surgió, en palabras del mismo autor, con la intención de hacer algo parecido a la estructura en las novelas del escritor estadounidense David Markson, que consiste en escribir datos y líneas de información.

    En el ensayo Herrera relaciona el fenómeno de las réplicas de obras de arte que se venden en casi todas las ciudades del mundo con los seres humanos, particularmente con la dentadura y los dientes postizos.

    El texto está centrado para que visualmente parezca una sucesión de poemas, cuando lo que el autor ha buscado son una sucesión de imágenes.

    Podéis hacer dos cosas antes de leer este libro, intentar piratearlo y leer una copia del mismo o comprarlo directamente aquí.

    El autor más prolífico de la historia es anónimo.

    Al lado de centros comerciales, en Shanghái
    existen Fake Markets,
    donde se encuentran los mismos productos falsificados,
    a una pequeña fracción del precio del original.
    A estos productos se les llama Shanzhai.

    En una cultura en la que la reproducción constante
    se presenta como técnica de
    conservación y mantenimiento,
    las imitaciones no se consideran meras copias.

    El original es algo imaginario.
    (Byung-Chul Han)

    Fake (Art) is Business.

    La falsificación china, presente en todo el mundo,
    modificó los mercados locales;
    ahora se compite con los productos chinos.

    ¿Podría competir Van Gogh con los óleos chinos?

    ¿Duchamp, Warhol?

    En la conocida Villa de Pintura al Óleo de Dafen,
    hay miles de hombres y mujeres copistas,
    que pintan los cuadros de otros
    seis días de la semana.

    ¿Y el séptimo día?

    Se descubrió que Schuffenecker sí había restaurado el
    Jarrón con quince girasoles
    que compró Yasuo Goto.
    Restauró y realizó algunos pequeños retoques.

    Los trazos de Schuffenecker se confunden
    con los de Van Gogh.
    También los copistas en Dafen luchan
    por llegar a fin de mes.

    En esa cadena de producción,
    unos aplican colores mientras otros dibujaban formas.
    Nuestras vidas se reducen
    a pintar mucho,
    comer poco
    y dormir aún menos,
    comenta Chen Ming, quien trabajó en la fábrica
    de Huang Jiang y ahora posee su propio estudio.
    Estudió Bellas Artes y soñaba
    con alcanzar la fama de algunos genios pintores
    como Renoir o Toulouse-Lautrec,
    pero hoy sólo se puede dedicar a imitarlos.

    ¿El arte lucha por llegar a algún lado?

    En Pierre Menard, autor del Quijote,
    Borges narra cómo el artista francés se propone escribir
    el Quijote en el siglo XX.
    Y escribe tres capítulos de la obra de Cervantes.
    Copiando línea por línea
    escribe otro libro.

    Obra-copia.

    No quería componer
    otro Quijote (lo cual es fácil), sino el Quijote.
    Inútil agregar que no encaró nunca
    una transcripción mecánca
    del original; no se proponía copiarlo.
    Su admirable ambición era producir
    unas páginas que coincidieran
    palabra por palabra
    y
    línea por línea
    con las de Miguel de Cervantes,
    explicó Borges.

    Quien reescribe actualiza.
    El motor del reescritor no es la nostalgia
    por el pasado, sino la emergencia
    del presente. Esta cosa sin salida.
    (Cristina Rivera Garza)

    Trazo a trazo
    los cuadros de Van Gogh,
    que pinta Zhao Xiaoyong,
    coinciden con los originales de Van Gogh.

    Con pequeñas variaciones.
    Y por eso coinciden.

    En 2010, Victor Vekselberg demandó
    a la casa de subastas Christie’s por venderle un cuadro
    falso
    del pintor ruso Boris Kustódiev.
    El magnate ruso adquirió La odalisca
    por tres millones de USD.
    Otro cuadro idéntico con el nombre Desnuda en interiores,
    se vendió en 1989 en el mismo lugar.
    Después de un estudio por parte de expertos certificados,
    se confirmó:
    una de las obras
    era falsa.

    Tan próspera industria ha generado quejas de creadores
    y asociaciones que preservan los derechos de autor.
    Por lo que el gobierno chino prohibió a las galerías vender
    copias de artistas vivos y
    obras de pintores fallecidos hace menos de setenta años.
    Una norma que por unos dólares más se puede evitar
    sin tener que esconderse.

    La protección del derecho de autor existe para las obras
    creadas en una norma fija.

    La serie Los girasoles de Van Gogh reproduce
    la misma idea varias veces,
    sin llegar nunca a fijar lo que se quería representar.

    La repetición obsesiva de la misma idea.

    El girasol es propio de mí,
    le escribió Van Gogh a su hermano.

    ¿Qué quería representar?

  • ‘Ouija’ de Raciel Quirino (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Ouija’ de Raciel Quirino (Ed. Liliputienses, 2020)

    Raciel Quirino es un poeta y escritor mexicano (1985) licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de México. Ha publicado Western (Feta, 2012) y diversas participaciones en revistas como Tierra AdentroLa palabra y el hombre y Casa del tiempo entre otras Fue becario en el proyecto del FONCA llamado Programa Jóvenes Creadores en el periodo de 2013-2014 y en el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico en el periodo de 2018-2019. También ha impartido talleres de creación literaria para adolescentes y adultos en distintas entidades mexicanas.

    La ouija, o güija según la Real Academia de la Lengua Española, es un método para conseguir que los espíritus del más allá puedan entablar un diálogo deletreado con nosotros. Este libro de ediciones Liliputienses está diseñado como si fuera una sesión de ouija en la que los lectores preguntan a los espíritus. Es una especie de diálogo con ese ayer que aún flota en nuestro interior.

    Hay dos secciones, Arte NegraArte Blanca que comienzan con una cita de Blanca Varela:

    Arte negra: mirar sin ser visto a quien nos mira mirar

    Arte blanca: cerrar los ojos y vernos

    Cada sección está integrada por composiciones que hacen preguntas a la ouija: ¿Eres realmente quien dices ser? ¿Por qué sigues en este plano de existencia? ¿Te hicieron algún daño? ¿Tuviste oportunidades de ser feliz? ¿Recuerdas el momento de morir? ¿Tienes algún mensaje para mí? ¿Quiénes son mis verdaderos amigos? ¿Estoy con la persona correcta? ¿Cuál es el sentido de mi vida?

    Acabamos la lectura y nos quedamos con dos interrogantes: ¿En qué se parecen el proceso de invocar a los espíritus y la escritura de un poema?, ¿en qué se parece la voz de los muertos a la voz del poema? La respuesta no sé si la puedes encontrar en el libro. Depende de ti. Lo puedes intentar y comprar aquí.


    ¿Cómo será el fin del mundo?

    Un niño pequeño,
    un fuerte golpe

    con una pala de plástico,

    exactamente en el párpado
    inferior
    del ojo derecho.

    La sangre
    no se detiene.

    ¿Tendré suerte en el juego?

    Queridos padres de familia:

    Copperfield está sujeto por dos pares de cuerdas
    hechas de múltiples hilos de kevlar
    que permanecen invisibles
    contra el fondo del escenario celeste.

    En esta ilusión
    Copperfield
    vuela en forma acrobática
    por todo el escenario.

    Al final del sorprendente vuelo,
    la audiencia sospecha que
    puede estar sujetado por alambres.

    No tenemos de qué preocuparnos.

  • ‘Poemas idiotas’ de Ismael Velázquez Juárez (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Poemas idiotas’ de Ismael Velázquez Juárez (Ed. Liliputienses, 2020)

    cuando le preguntan

    a un futuro padre

    cómo se siente respecto

    a traer al mundo un nuevo ser

    siempre dirá

    que ojalá sea normal

    que tenga ojos

    piernas riñones

    dientes pelo y cabeza

    como todos

    con los poemas no sucede así

    si son normales

    sus padres los tiran a la basura

    Imagen de Poetas Siglo XXI

    este es uno de los más de setenta poemas idiotas de ismael velázquez juárez

    poemas todos idiotas y carentes de signos de puntuación por lo que puede que el lector o lectora crea que ha leído dos poemas y en realidad es uno que no cabía en una página

    ismael velázquez juárez nació en el distrito federal en iztapalapa en 1960 es poeta y artista visual ha colaborado para revistas de méxico chile brasil estados unidos y españa

    una vez

    que caes

    en un frasco

    tienes miedo

    pero si es

    de mermelada

    tienes suerte

    en un frasco

    con miedo

    y mermelada

    ismael velázquez juárez  es un poeta visual que integra las artes plásticas en sus textos Salvo Arte de beber (Cal y Arena, 2010) y Where Do We Go From Here (bongobooks 2014) el resto de sus poemarios están disponibles en el Archivo de Poesía Mexa Producto Interno Bruto (Editorial Foc 2012), Lugares y no lugares para caer muerto en Richard Brautigan (Herring Publishers 2014) Bulldozer (Palacio de la fatalidad 2014) Sea un arma (Centro de Cultura Digital, 2014) y Esto no significa nada (Palacio de la fatalidad, 2015)

    ¿qué haces?

    cavo un túnel

    ¿por qué?

    quiero estar enclaustrado

    pero un túnel

    te llevará a una salida

    espero que no

    nos encontramos con idioteces fragmentadas escenas cortadas y versos breves que nos mantienen a la espera de cómo acabará cada una de ellas

    ¿quieres comprar el libro y deshacer el jeroglífico de poemas que allí encontrarás? cómpralo aquí.

    la respuesta a todas tus dudas antes y después de haber leído el poemario quizá la encuentres en su blog: http://ismaelvelazquezjuarez.blogspot.com

  • Los poetas no son gente de fiar

    Los poetas no son gente de fiar

    ¿Qué es un cuadríptico?

    Es un  folleto doblado tres veces, con tres pliegues, y tiene por tanto 8 caras. Un cuadríptico ofrece información muy estructurada y los pliegues múltiples permiten que un folleto con mucha información quede contenido en un tamaño plegado que sea manejable. 

    Ese el modelo que ha decidido impulsar Ediciones Liliputienses desde hace un tiempo. Una sorpresa más que se añade a sus diversas colecciones de poesía.

    LOS POETAS NO SON GENTE DE FIAR, revista microscópica de poesía, es la nueva colección de cuadrípticos. Hoy analizamos el número cinco.

    En él podemos leer un poema de varios de los y las poetas que hemos reseñado en nuestra revista: Thaís Espaillat, Zel Cabrera, Claudia Campos, Claudio Burguez, Emersson Pérez y Guillermo Rebollo-Gil.

    Algunos que saldrán próximamente: Rafael García Godos Salazar, Raciel Quirino, Tamara Domenech, Ashle Ozuljevic y Pierre Herrera.

    Además de Legna Rodríguez Iglesias y Florencia Madeo Facente.

  • Informe de logros (poemas 2000-2019), Guillermo Rebollo-Gil (Ed. Liliputienses 2020)

    Informe de logros (poemas 2000-2019), Guillermo Rebollo-Gil (Ed. Liliputienses 2020)

    Guillermo Rebollo-Gil (San Juan, Puerto Rico,1979) es autor de varios libros de poesía y prosa entre los que destacan Teoría de la conspiración (2005), Sobre la destrucción (2011), Todo lo que no acontece igual (2015), última llamada (2016), Writing Puerto Rico: Our Decolonial Movement (2018) y Volador y Niñoselva/El Feminismo de mi amigo (2020). Ofrece cursos de ciencias sociales, escritura creativa y literatura. Tiene un doctorado en sociología de la Universidad de Florida en Gainesville y un JD de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

    La editorial Liliputienses ha decidido arriesgar una vez más y editar en medio de la pandemia. Este generoso poemario-antología del puertorriqueño Guillermo Rebollo-Gil destila frescura por todas partes. Abarca poemas que van desde el año 2000 hasta los más recientes de 2019.

    Es un poeta con voz propia que escribe desde lo urbano y la lucha de clases, a lo doméstico y existencial, e incluso, sobre la propia poesía.

    La prologuista, Vanesa Contreras Capó, nos comenta que “en la poesía de Rebollo-Gil encontramos afecto y hastío. Nos muestra su capacidad para enamorarse de la cotidianeidad, mientras condena y señala lo absurdo de la violencia capitalista que vivimos a diario. Su lírica pasa de lo tierno a lo desgarrador, de lo gracioso a lo trágico o de lo íntimo a lo público en un solo verso…”

    Los títulos de los poemas son versos, líneas o canciones de la gente que más le gusta leer y escuchar a Rebollo-Gil y podréis ver la relación detallada en su poemario que podéis adquirir en la web de la editorial.

    Kenny Omega
    El año que cumpliste un año se me murieron dos trinitarias, cumplí 40,

    leí el Outline trilogy de Rachel Cusk,

    una estudiante dijo que la agredí sexualmente, mucha gente

    me dejó de saludar, di el todo por el todo por afeitarme todos los días y

           salir de la casa,

    pasé la mayoría del tiempo contigo en la casa,

    pensé mucho en mi papá, volví a hablar con mi hermano,

    leí Spring de Ali Smith, tu mamá y yo lloramos mucho

    y discutimos mucho

    y nos dejamos de hablar mucho,

    y dimos el todo por el todo por no soltarnos,


    te cantamos feliz cumple, contamos nuestros amigos con una mano,

    intenté dar clase,

    pensé mucho en los estudiantes que le creyeron a la estudiante que dijo

        que yo la agredí,

    me afeité un día sí cuatro no,

    leí Tercer Mundo de Pedro Cabiya, volví a escribir poesía,

    volví a pensar la poesía me cambiará la vida, descubrí

    que no importa cuánto cambien mis condiciones de vida escribo más o

        menos igual,


    se me murieron otras plantas, leí otros libros,

    te puse crema, te lavé los dientes, te cambié el pañal,

    salimos juntos de la casa a hacer compra,

    a dar clase, a buscar café,

    quise sobre todas las cosas cambiar el curso de las cosas durante tu

           primer año de vida,

    le di cinco estrellas a Outline,

    cinco a Spring

    y cinco a Tercer Mundo,


    usé nombres de luchadores como títulos para mis poemas, escogí

    un nombre de luchador para mí, y otro -provisional- para ti,

    pensé esto no es ser papá pero es lo que supe hacer durante nuestro

        primer año juntos,

    tomé mucho café, dormí muy poco, olvidé

    hacer o decir cosas que hacía o decía de manera automática desde siempre,

    volví a hablar solo, pensé la poesía tiene en común con la lucha libre

    la mentira, la materia, el mataría,

    algo así decía en mis clases, quise mucho no volver a dar clase,


    escuché tu llanto cambiar, me dio mucho susto que me pasara como

        al protagonista

    de otra novela de Cabiya que mata a su bebé por accidente

    debajo de unos paquetes de cocaína en el carro,


    te agarré primero como un cachorrito,

    luego como un bollo de pan,

    a veces como un escudo, ahora te agarro como si te salvara del salto mortal,


    tuve que recordarme con regularidad que yo no agredí a nadie,

    para mi sorpresa otras plantas sobrevivieron,

    casi todo lo que leí fue cinco estrellas.

  • Versos a voces

    Versos a voces

    Hoy os presentamos algo diferente, Versos a voces. Un podcast de poesía que dirige JosEscolar desde el año 2015: https://podcasts.apple.com/es/podcast/versos-a-voces/id980367135

    Según nos comenta su director, «el proceso de creación empieza siempre por el texto, da igual de dónde proceda o de quién sea, siempre tiene que hacer “boom” ahí dentro, porque aunque no sea mío lo tengo que interpretar y defender en el micrófono como si lo fuera, entonces tengo que creer y sentir lo que estoy contando».

    Cuando JosEscolar ha elegido un poema, pasa a grabar la voz principal. Una vez con esa base vocal grabada procede a buscar la música adecuada que acompañe el texto y la voz a la perfección. La música es igual de importante que el resto de “ingredientes” para el podcast. Tiene que expresar exactamente lo que dice el poema y la voz . Por ese motivo, la selección de música es el proceso que posiblemente lleve más tiempo, incluso más que la producción.

    Una vez elegida la canción, según JosEscolar, normalmente vuelve a grabar de nuevo la voz sobre ese tema ya sonando de fondo para que, ahora sí, el tono y la declamación sea lo más perfecta posible a la idea que se va formando. Es muy bonito todo esto porque el proyecto va creciendo de forma completamente natural y aunque sea él mismo quien le esté dando forma, disfruta igualmente como un mero espectador.

    Una vez grabada la voz de nuevo, pasa directamente a mezclarlo todo. Normalmente producir un audio de estas características de 2-3 minutos, le suele llevar unas 2 horas de trabajo. Es un proceso muy laborioso pero del que JosEscolar disfruta tremendamente.

    De vez en cuando, nos comenta, «alguien que ha escuchado el podcast y coincide que está pasando por alguna situación relatada en el mismo, no solo se permite dejarse llevar de la mano, sino que además de vez en cuando, se desnuda por dentro y me transmite lo que ha sentido escuchándome. Eso me parece de un acto de valentía tremenda en estos momentos que vivimos que parece que si abres el corazón, muestras debilidad y alguien podría meter la mano. Por eso mismo digo que me siento muy afortunado con este podcast, porque me devuelve mucho más de lo que yo ofrezco».

    En cuanto le preguntamos por el tema de los derechos de los poetas, nos comenta: «Respecto a la respuesta que tengo de los autores de los textos a quienes pido permiso antes de interpretarlos. La respuesta siempre ha sido positiva al 98% y solo en un par de ocasiones obtuve una negativa por no entender el proyecto y otra por problemas de copyright.»

    Según JosEscolar, «la comunidad de poetas y sobretodo la de Poémame siempre ha estado receptiva a mis solicitudes y se lo quiero agradecer aprovechando el altavoz que me da la Revista».

  • ‘Puntos para una rosa de los vientos’ (ed. bilingüe) de Evan S. Connell (Godall Ed. 2020)

    ‘Puntos para una rosa de los vientos’ (ed. bilingüe) de Evan S. Connell (Godall Ed. 2020)

    Evan S. Connell (Kansas City, 1924 – San Francisco, 2013). Nació en el seno de una familia acomodada. Estudió en el Darmouth College, donde empezó a escribir relatos, y posteriormente en las universidades de Kansas, Stanford, Columbia y San Francisco. En 1943 se alistó en la Armada y combatió como piloto en la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, viajó por Europa y residió un año y medio en París, donde colaboró con The Paris Review, en la que también publicaban Philip Roth y Samuel Beckett, entre otros. En 1955, volvió a los Estados Unidos y se estableció en San Francisco, lejos de la dominante sociedad literaria neoyorquina. Trabajó en varios oficios —empleado de un astillero; entrevistador en las oficinas de empleo de San Francisco; profesor— y publicó su primer libro, La lección de anatomía, en 1957. En 1959, dio a conocer su primera y, probablemente, mejor novela, Mrs. Bridge, a la que seguiría, una década después, Mr. Bridge, ambas llevadas al cine. Como poeta, publicó dos libros: Notas de una botella encontrada en la playa de Carmel, en 1962, y Puntos para una rosa de los vientos, en 1973. En 1985 publicó Custer. La masacre del 7º de caballería, que le dio la fama que lo había rehuido hasta aquel momento. En sus últimos años, se dedicó sobre todo al ensayo, con estudios sobre las cruzadas, la cultura azteca o Goya, al que dedicó una biografía en 2004. Recibió varios premios y distinciones, y fue candidato al Man Booker International Prize por el conjunto de su obra y dos veces al National Book Award, tanto en la categoría de novela como en la de poesía.

    Tal y como destaca Eduardo Moga en el prólogo,

    Esta obra constituye, desde su título, un viaje por la historia y el conocimiento humanos; sobre todo, por la estupidez y la crueldad del hombre. Pero este viaje —señalado a lo largo del libro por diferentes coordenadas geográficas— no es lineal, sino circular; ni individual, sino plural, más aún, multitudinario; ni exterior solamente, sino también interior.
    Puntos para una rosa de los vientos no es un poemario convencional. Su lirismo no emana de la dicción exaltada ni de la síntesis introspectiva, sino de la desnudez de los hechos. Connell se sitúa, pues, en la estela objetivista de Charles Reznikoff y George Oppen. Los datos que aporta, así como las crueldades y sevicias de la historia con las que ilustra su irónica y desquiciada meditación, destilan, en ascética sucesión, una pureza metálica y una perturbadora capacidad de suscitar asociaciones y ecos que multiplican su sentido, como incumbe a la mejor poesía.

    Hay que reconocer que este libro es desconcertante, arriesgado y muy especial. Es la primera vez que se traduce en España y Godall edicions merece nuestro más sincero elogio y agradecimiento por su acertada edición bilingüe. En cierta ocasión, Connell dijo que Puntos para una rosa de los vientos era el libro del que se sentía más satisfecho y por el que le gustaría ser recordado.

    Evan S. Connell parece que decide despedirse haciendo un resumen de las más de 300 páginas de texto de la siguiente manera:

    En un esfuerzo por adivinar el significado del universo, he viajado, analizado fábulas, amado una o dos veces y leído 64.138 libros. Pero esto quiere decir que he tenido muy poco tiempo para pensar. Confundo, pues, lo verdadero y lo falso, equiparo curiosidad e importancia y tomo el conocimiento por sabiduría. Tanto peor.

    Si te molestan o exasperan mis seudónimos, actitudes y elaborados disfraces, recuerda que esto ha sido un testimonio privado, hecho con pormenores anómalos y un toque de vulgaridad. Y como somos humanos, nacidos, en mayor o menor grado, de experiencias similares, me encuentro tan parecido a ti que me paro a maravillarme de esa coincidencia. ¿Sientes tú lo mismo?

    Bien, amigo mío, tanto si contestas como si no, hemos acumulado una gran cantidad de pensamientos y sucesos dignos de clasificación. Imagínate que hacemos constar primero –porque esta ha sido la peor noche de un año muy malo— a esos soldados de los Estados Unidos en Vietnam cuyos rasgos definió El Bosco hace cinco siglos. Pongámoslos debajo del os gobernantes responsable, cuyos nombres no deberían ser olvidados: Johnson, Rush, McNamara, Bundy, Rostow, Nixon, Laird, etc.

    ….

    Por favor, no dejes de consignar cómo se ve la vida humana por un teleidoscopio, la magnitud de Sirio, el irresoluble problema que los areopagitas soslayaron, los juegos de los monarcas y sus sueño monacales, la latit…, ah, pero tu buen criterio debería bastar. Estas solo eran alguna cosas que yo anotaría. Lo demás lo dejo a tu favorable juicio y me someto a ello con toda consider…

    Cetera desunt.

    El resto de ha perdido.

    Nota sobre el traductor: Eduardo Moga (Barcelona, 1962). Poeta y escritor. Ha publicado 18 libros de poesía, el último de los cuales es Mi padre (2019). También ha escrito diarios, libros de ensayo y literatura de viajes. Practica la crítica literaria en Letras Libres y Cuadernos Hispanoamericanos, entre otros medios. Ha traducido a numerosos autores, como Ramon Llull, Jaume Roig, Arthur Rimbaud, Charles Bukowski, William Faulkner y Walt Whitman. Ha sido director de la Editora Regional de Extremadura y coordinador del Plan de Fomento de la Lectura de la región. Mantiene el blog Corónicas de Españia.


    Lo podéis comprar aquí.

  • ‘Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 2000-2020)’ de José María Cumbreño (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Curso práctico de invisibilidad (Casi poesía 2000-2020)’ de José María Cumbreño (Ed. Liliputienses, 2020)

    José María Cumbreño (Cáceres, 1972) es un militante de base de la poesía. Como editor es modelo de perseverancia y tenacidad especializado en Hispanoamérica. Un superviviente a la administración educativa desde la trinchera de las aulas de un instituto de secundaria y padre de Irene. Cumbreño, con sus Ediciones Liliputienses, está importando a España decenas de buenos libros de la poesía joven latinoamericana. A todas estas facetas hay que añadirle la de poeta experimental.

    Cada vez escribo menos.    

    Cada vez me da más vergüenza escribir.    

    Por lo general, se piensa que la inseguridad suele ser el lastre de quien empieza, aunque quizá el momento en que se duda de verdad llega después.    

    Al principio las cosas sencillamente se hacen.    

    Luego uno empieza a preguntarse no tanto por qué las hace (cualquier palabra, convenientemente golpeada, se convierte en una excusa), sino a quién cree que va a engañar con todo esto.

    El último libro de José María Cumbreño hasta la fecha es Hablar solo (Calambur, 2018). También ha escrito Contar (Papeles mínimos, 2016), Las ciudades de la llanura (ERE, 2000), Árbol sin sombra (Algaida, 2003, Premio de poesía Ciudad de Badajoz), Estrategias y métodos para la composición de rompecabezas (El Bardo, 2008), Diccionario de dudas (Calambur, 2008), De los espacios cerrados (Fundación José Manuel Lara, 2006, Premio de narrativa breve Generación del 27), Límites y progresiones (Baile del Sol, 2010), Genealogías (Luces de Gálibo, 2011) o La parte por el todo (La Isla de Siltolá, 2011).

    Difícilmente se pueden catalogar sus escritos como poemas en el sentido clásico y estricto de la palabra (y él mismo lo reconoce en más de una ocasión), pero el conjunto de la obra tiene un aura poética que permite leer su ‘casi-poemario’ bajo este prisma. La lectura de este volumen de “casi poesía”, Curso práctico de invisibilidad, nos lleva a conocer a un Cumbreño amalgama de todas sus facetas: militante, editor, padre, profesor y poeta. Un poeta que reivindica su ‘invisibilidad’ mediante un estilo único y minoritario que combina poesía, narración y aforismos: el mestizaje de la poesía.

    Al final de la primera sección, en «Breve biografía apócrifa de Walt Disney» nos muestra su filosofía de vida de manera condensada, en únicamente ocho palabras:

    Viajar

    en el sentido contrario a la marcha

    Ya es sintomático el hecho de que José María Cumbreño haya dividido el libro en dos secciones ‘Mirar’ y ‘Ver’. Dos verbos, aparentemente sinónimos, que dejan de serlo en el Curso práctico de invisibilidad. La sección “Mirar” es más doméstica: las sábanas, las tazas, el contestador, purgar los radiadores, las escaleras, los juguetes y hábitos como la conducción nocturna o poner la lavadora. Mientras que la sección ‘Ver’ nos muestra una forma de ver la vida, de estar en ella.

    El ojo no ve:

    produce lo que mira

    Al principio del ‘casi-poemario’ nos avisa sobre su percepción de mirar en “Las sábanas y los sueños” donde mira de forma sutil aquello que ha quedado y no hemos visto.

    Planchaba las sábanas porque quería quemar lo sueños

    que habían quedado enredados en ellas.

    En el ecuador del libro, Cumbreño nos muestra que somos nosotros los que negamos visibilidad a los objetos.

    La invisibilidad no constituye un estado objetivo. Depende más de quien observa que de lo observado.

    Mientras nos vamos acercando al final, el autor profundiza de manera condensada entre las diferencias de mirar y ver en pocas palabras, pero certeras. Aquí en “Lo que tú miras”:

    Me gusta mirarte cuando no sabes que te estoy mirando.

    Entonces, para verte, miro lo que tú miras.

    No vamos a acabar la reseña sin destacar de manera sucinta su faceta militante, de ciudadano sufridor y víctima de la clase política que nos rodea. Brevemente lo demuestra en “Los bolsillos”:

    Primera medida contra la injusticia: quitarle a la ropa todos los bolsillos.

    Acabo la lectura y miro lo que me rodea. ¿Cuánto sé de la mesa sobre la que reposa mi ordenador?, ¿y de la silla en la que estoy sentado? ¿Qué sé de la taza de té que me acabo de tomar? Todo esto que me rodea se ha hecho visible de golpe gracias a la lectura del Curso práctico de invisibilidad. Y si profundizo un poco más, me pregunto ¿cuán visible soy yo para mí mismo o soy invisible?

    Respóndete a estas y otras muchas preguntas leyendo el Curso práctico de invisibilidad de José María Cumbreño. Puedes comprarlo aquí.