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  • «La muerte de la televisión no será televisada» de Emersson Pérez (Ed. Liliputienses, 2020)

    «La muerte de la televisión no será televisada» de Emersson Pérez (Ed. Liliputienses, 2020)

    Emersson Pérez, (Santiago, 1982). Poeta y gestor cultural. Director y columnista de Revista Absenta y coordinador del colectivo poético y de acción social Mal de Ojo y la editorial Ajiaco Ediciones. Ha publicado en el anuario poético “Márgenes” del colectivo Mal de ojo (Ajiaco ediciones 2011) y fue seleccionado para la Antología Iberoamericana “Poesía Molotov”, por la Editorial Cascada de palabras (Cartonera), México 2011, así como la antología “Poemario Indestructible” por Ediciones Gatopajaro Chile 2010. Actualmente es el director de la editorial Los Perros Románticos y encargado del Biblioparque Pablo Neruda-Parque de la infancia.

    La poesía de Pérez no puede negar la influencia de escritores fantásticos como Edgar Allan Poe, Howard Philip Lovecraft, Ray Bradbury y Philip K. Dick así como a una gran cantidad de cómics norteamericanos, europeos y chilenos. De hecho, ‘La muerte de la televisión no será televisada‘ comienza con una cita de Dick que ya nos muestra las intenciones de Emersson Pérez,

    En un edificio gigantesco, vacío y abandonado que en tiempos albergó a miles de personas, un solitario televisor anunciaba ofertas a viva voz en una habitación vacía.

    La muerte de la televisión no será televisada‘ tiene diversas influencias de los poetas más próximos al autor, Jorge Teillier, Vicente Huidobro y, en general, la poesía posterior a los años 70; Elvira Hernández, Gonzalo Millán, Juan Luis Martínez, Rodrigo Lira, Carlos Cociña.

    Este poemario surge de la necesidad de dar cuenta de un espíritu generacional, de los chilenos de clase media nacidos en los 80 que tenían la televisión encendida todo el tiempo. Tiempos de dictadura y post dictadura en los que se creía que lo que decía la televisión era la realidad.

    Algunas personas creerán que este poemario es un libro social. Es una interpretación. Es cierto que algunos poemas, cargados de ironía y crítica, transmiten la idea de que somos nosotros mismos los que formamos parte de las instituciones que no funcionan y en nosotros está la capacidad de cambiarlas. La televisión, los diarios, las redes sociales, los anuncios señalan al individuo como consumidor, y es necesario darse cuenta.

    Stanley Kubrick

    El viaje a la luna, ese acontecimiento que esperaron los niños
    así como al cometa Halley todos mirando al cielo
    ¡Arre! Halley ¡Arre!  mueve la cola y espanta la mosca funeraria de mi visión
    El viaje a la luna nunca fue una carrera espacial,
    tampoco una odisea al espacio
    no fue el sueño hacia las estrellas
    Fue una persecución de andrógenos.
    Desde el norte al sur del mundo
    peleas por encontrar al mayor semental
    al más grande lechero de la vía láctea.
    una guerra de leñadores y arqueros,
    Pero sobre todo de la mejor escena.
    El primer docureality.
    El bellísimo viaje a la luna,
    no existiría sin tu televisor.

    La gran capital

    Jugando a la Gran Capital
    el presidente dirige al país,
    con un ojo en la pantalla
    con otro en la billetera.
    Compra y vende;
    Parques nacionales,
    equipos de fútbol,
    compañías de gas,
    canales de televisión.
    Desde las alturas en su avión privado
    desde un país, sin escrutinio
    evadiendo impuestos,
    robándolos a la supuesta microempresa.
    Abajo figuritas de plástico verde
    figuritas de petróleo y descomposición
    tremendos reptiles
    que hoy vuelan junto a su ventana.
    Pequeñas casas y grandes edificios
    carros de vendedores callejeros
    arrojados al río por la policía estatal.
    Perdiendo nuestro turno,
    encarcelando la pobreza,
    nos dicen, esfuérzate y sé honesto
    saldrás en el próximo turno.
    Entre más propiedades tengas
    restas turnos para salir de la cárcel.
    Haciendo tratos
    va el presidente de mejores tiempos
    junto a su respetable familia,
    junto a sus amigos,
    orinando desde las alturas
    jugando a la Gran Capital.

    Cliché

    Todo el mundo sabe
    que la escena está pasada de moda
    pero seguimos pegados a la pantalla
    algún día la chica de vestido rojo
    dejará de correr por el callejón oscuro
    se dará la vuelta y te abrazará
    dirá que todo el mundo lo sabe
    que los finales felices sí existen
    el sonido de la lluvia y los zapatos,
    un gato negro maúlla
    la nena se olvidará por un momento
    de que mañana trabaja como nana
    para abrazarte en la oscuridad
    la gota roja caerá al suelo y se irá silbando
    con tu sombrero de ala negra
    el brillo del cuchillo donde se refleja la luna
    la boca abierta pensando en el futuro
    la imagen alcanza su fulgor y la escena muere.

    Antes de acabar con unas palabras de Emersson Pérez, os quiero recomendar la lectura de ‘La muerte de la televisión no será televisada‘ que lo podréis encontrar en el este enlace.

    El futuro no lo conozco, pero conozco el pasado y el presente no es el que imaginamos hace 20 años atrás. El futuro del ayer, es decir hoy, es terrorífico y alegre al mismo tiempo. Vivimos en una mezcla de «1984» y «El mundo feliz», es cosa de ver las tasas de suicidios en Chile. Pero cada día podemos ver lo bien que nos encontramos, lo rico que comemos, lo bien que nos vemos, en nuestras redes sociales.

  • «Novedades: ayer» de Elena Román (Ed. Liliputienses 2020)

    «Novedades: ayer» de Elena Román (Ed. Liliputienses 2020)

    Elena Román, nacida en Córdoba en 1970 y con domicilio habitual en Toledo desde 2006 es la poeta elegida por la editorial Liliputienses para publicar una antología de su poesía editada desde 2008 hasta 2019.

    Es una oportunidad inmejorable para conocer la obra de esta poeta. La antología de Elena Román empieza con Veintiún bisontes (2008), poemas en prosa seguidos por los textos del segundo poemario que publicó ese mismo año,  A propósito de los cuerpos, que se centra en el cuerpo de forma monográfica. A continuación, podemos leer un conjunto de poemas en verso libre reconocidos con el XXV Certamen Andaluz de poesía Villa de Peligros, Diario de un ascensor en un bloque de dos plantas con azotea. (2010). Le sigue un conjunto de poemas publicado un año más tarde, 2011, bajo el título Esta dichosa ansiedad doméstica, con el que gana el III Premio Internacional de Poesía Blas de Otero. Poemas que son un repaso de su entorno más cotidiano.

    La mirilla

    Hay gente que se dice grande

    (y, por supuesto, no me refiero

    a la altura ni a la intensidad),

    pero nadie lo es tanto:

    todos caben en la mirilla,

    todos son el eje de un anillo,

    todos miden un vistazo,

    todos pesan un parpadeo,

    todos desaparecen

    detrás de un gen de gong,

    pequeño vaivén de latón,

    espía de lo que ya se sabe.

    A continuación, Elena Román se dedica en Destrucción de algunos tópicos sobre lo incierto (2011) a destrozar diversos tópicos:

    Destrucción de algunos tópicos sobre el espacio

    Donde come uno, comen dos.

    Frente a un cartel de aforo lleno

    es factible levantar las manos

    y simular pájaros en vuelo.

    El pez no entiende

    de peceras ni de límites.

    Las constelaciones son útiles

    para orientar a los demás, pero

    ellas tampoco saben dónde están.

    Pasamos de la destrucción absoluta de tópicos a la introspección en el año 2012 con la publicación de Autosuficiencia en la 

    Cerillas

    Esta mañana todo el mundo estaba en la calle,

    todo el mundo, y yo pensaba que, al hacer frío,

    si salía un poco el sol solo yo lo vería, y si surgía

    un rayo yo lo atraparía para pintar las paredes de

    mi caja o para encenderme con él hasta agotarme,

    pero todo el mundo estaba en la calle, todo el mundo,

    y yo me iba chocando con unos y con otros, con todos,

    y ni salió el sol ni dejó de hacer frío y llovía, llovía mucho

    y yo ya no valía nada, y me imaginaba con otras dimensiones,

    de forma que en una escala bastante mayor, yo sería un bosque

    empantanado y en una menor, un embrión de destello ahogándose,

    ahogándose, y mis recuerdos se reducen a mi caja, reducida y tan bonita…

    Llegamos al ecuador de la lectura de esta antología con la sección dedicada al poemario Será genealogía (2012), poemas en los que retorna al ámbito familiar y Hombre desatornillando caminos con el que ganó el Premio Iparragirre Saria 2011. Aquí podemos leer una serie de poemas dedicados a los oficios que nos acompañan por rutas desconocidas.

    Tras un paréntesis sin publicar, Elena Román nos regala en 2015 una serie de textos de microficción (terminología utilizada por José Luis Morante) en Hay menú económico.

    Atún además encebollado

    No puedo hacerlo todo yo:

    pelar y pelar cebollas y pelar y pelar cebollas,

    llorar y llorar y llorar hasta reinventar el mar,

    poblarlo con algas, larvas y naufragios,

    difundir leyendas de héroes vegetarianos,

    fomentar las raspas,

    echar el sedal o, en su defecto, un tendón,

    sestear bajo un sombrero,

    esperar a que pique algún atún miope,

    tener fuerzas para alzar sus mojados quilos,

    llevarlo a casa a rastras, con cadena y bozal,

    presentárselo a las cebollas para que congenien,

    explicarle con delicadeza que está muerto

    y una vez lo asuma, actúe en consecuencia

    y se quede quieto, trocearlo, salpimentarlo

    y rehogarlo en la cazuela durante un quinquenio

    mientras vacuno los cuchillos y el hambre,

    repartirlo en dos platos, llevarlos a la mesa,

    y además, y encima, y lo que me faltaba,

    tener que comérmelos los dos. 

    Ese mismo año publica Ciudad girándose. Poemas que reflejan la rutina y cotidianidad que la rodea: la peluquería, la relojería, la cárcel, …

    La peluquería

    En la peluquería se puede esperar escuchando música popular siamesa. Porque es muy importante mantener un ambiente relajante, las peluqueras visten camisón y alpargatas. Está científicamente comprobado que si las personas no tienen el corte de pelo adecuado, pueden comportarse como si fueran otras personas, y es que a veces el carácter merma con unas tijeras o se revoluciona con el difusor. En la peluquería se puede uno injertar pelo de león o pelo de sardina. Mujeres con rulos se quedan dormidas en los espejos.

    Llegamos al año 2016 cuando publica su poemario Pan con pan, poemas de la normalidad del día a día. Seguido por el poemario publicado por Liliputienses en 2017, ¿Qué hacer con Freud además de matar a Freud?, libro compuesto por los sueños que tuvo el año 2016 y que se dedicó a transcribir por las mañanas.

    Esta antología finaliza con un bonus track de poemas sueltos publicados en revistas literarias y/o Internet, y que no pertenecen a ningún libro en concreto.

    NOVEDADES: AYER (Posible antología 2008-2019), última entrega de la cordobesa Elena Román, muestra a una poeta versátil e inconformista ante la sociedad que la rodea, con retazos de poesía beat. Una poeta que escribe sobre sus preocupaciones domésticas, pequeñas anécdotas e historias que mutan a los ojos de Román.

    En definitiva, una antología que permite al lector o lectora que no la conocía previamente tener una amplia visión de su obra literaria y nos hace sospechar que este libro pueda representar un cierre de etapa, necesario para comenzar otra.

    Es interesante seguir su blog ‘El blog tardío de Elena Román‘ y comprar su antología aquí.

  • Expoesía 2020, 1-8 de agosto en soria

    Expoesía 2020, 1-8 de agosto en soria

    Tal y como nos informa la oficina de turismo de Soria, «la Feria del Libro Expoesía de la ciudad de Soria tiene cada año como punto de encuentro La Dehesa; un céntrico escenario de gran atractivo cultural y paisajístico, además de ser el parque y jardín por excelencia de la ciudad con un inmenso valor por sus especies vegetales, que hacen de él un auténtico jardín botánico y sus variedades de animales que en él habitan.

    Esta cita sigue ganando protagonismo en el mapa literario nacional y se configura como una propuesta inédita, inspiradora y única apuesta por el verso.

    Soria, ciudad de las letras, reúne cada año a los principales protagonistas de la poesía nacional teniendo cada edición una temática distinta como hilo conductor de las ponencias y presentaciones; recuerda también a grandes literatos compartiendo los homenajes a las plumas más desconocidas con los guiños a los grandes que cantaron nuestra ciudad y provincia como Machado, Bécquer y Gerardo Diego.

    No se trata de sólo de una feria del libro, sino que en cada edición en torno a la campa principal de las casetas de libros y en otros puntos de la ciudad giran numerosos actos en forma de recitales, exposiciones, charlas, talleres, homenajes, etc.»

    La Expoesía comenzará el 1 agosto a las 12:00 hasta el 8 agosto a las 20:45 en el Parque de la Dehesa de Soria. Todos los eventos son gratuitos.

    Aprovechando que se celebra la Feria del libro, la ciudad ofrecerá una serie de exposiciones que aún no se han concretado.

  • «La llama de la poesía quemarse» de Francisco Garamona (Ed. Liliputienses)

    «La llama de la poesía quemarse» de Francisco Garamona (Ed. Liliputienses)

    Francisco Garamona nació en Buenos Aires, Argentina (1976). Es músico, poeta, editor y artista plástico. Con más de 30 libros y 6 discos publicados, forma parte del Instituto de Altos Estudios Patafísicos de Buenos Aires. Dirige la editorial Mansalva desde el año 2005 y la galería de arte Papel Moneda.

    Sus libros publicados son: Parafern (2000), El verano (2001), Cuaderno de vacaciones (2003), Pequeñas urnas (2003), Una escuela de la mente (2004), La momificación de Bárbara 2004), Aceite invierno (2005), La leche vaporosa (2006), Cosas encontradas en un pupitre (2008), Mi primera banda punk (2014), Neón sobre las nubes (2012), Nuestra difícil juventud (2012), La cobra rubia (2014) y Un tesoro local (2015).
    Editó los discos solistas Yo nací (2003), El pony infinito (2008), Mi disco sin tapas (2006), Sueños raros y cuentos extraños (2010), Las armas dulces (2012) y Los sentimientos (2014).
    Con la banda Super Siempre editó Juicio al perro (2009) y Los hielos eternos de América Latina (2013).

    La llama de la poesía quemarse, Ediciones Liliputienses, febrero 2019, es un conjunto de poemas seleccionados por Gerardo Jorge, el prologuista. Jorge es un escritor, editor, traductor y artista plástico argentino que nos avisa en el prólogo que los poemas de Garamona son una charla sobre la vida en sus aspectos sociales, sexuales, políticos y personales.

    A lo largo de su lectura quiero destacar versos que realmente me han gustado y han hecho que parase mi lectura para reflexionar sobre ellos.

    ¿Un tren lleno de obreros y niños hoy descarriló?

    Los muertos se cuentan por docenas,

    en algún país lejano,

    cubierto por la niebla de la fábula…

    Decirlo todo de la forma más simple

    La añoranza de un tiempo pasado, de una juventud pasada.

    Cuando era chico en mi pueblo

    las calles eran de tierra,

    y si caminábamos bajo la lluvia

    nuestros pasos imprimían

    las suelas de los zapatos.

    El estado

    La simple y sencilla hermosura de un instante.

    …silba una melodía pegajosa

    que se queda en el aire

    flotando, unos segundos.

    Una visión

    ¿Qué perdiste amigo,

    tu reflejo en el espejo biselado,

    aquel que rige las conductas

    de la preservación y la salvaguardia?

    Él me contestó:

    «Simplemente las ganas de ser simple.

    Buscaba la dirección perdida de mi casa…

    Sólo dormir

    Los colores juegan un papel importante en su poesía, ‘El verde’ o ‘Prado’, por poner unos ejemplos, y cómo los utiliza. Así como la influencia Beat estadounidense en ‘Poema que leí en sueños en un libro de Allen Ginsberg’

    En definitiva un libro para comprarlo si lo van a leer. No es un libro para que quede sepultado en una estantería olvidado. Un largo poemario con la fiabilidad que da la Editorial Liliputiense: intenso y vital. Una colección de poemas que prácticamente finaliza con unos versos que nos dicen ‘Porque pensamos que todavía algo nos espera. Tenemos sed, pero ya no del infinito y tampoco de cerveza‘ …. sed de más poesía liliputiense.

    China

    Dicen que en China
    si te agarran con drogas
    la policía o el ejército te mata.
    Pienso que eso es mejor
    que morir de amor.
    En los cementerios orientales
    donde los fusilados
    van a perder sus huesos
    crecen flores de todos los colores,
    tan hermosas que son ideales
    para regalárselas a una enamorada.
    A veces entre los monumentos irregulares
    que celebran victorias acontecidas hace años
    se ve correr a unos niños
    que se ocultan tras las lápidas.
    Seguramente así fuimos nosotros,
    pero en vez de ojos rasgados
    tuvimos ojos redondos
    que miraban al futuro
    iguales a dos piedras
    que caen entre otras piedras
    y se confunden
    para luego desaparecer.

    LA LLAMA DE LA POESÍA QUEMARSE

    Golvent lo mirará todo por la pantalla del Nintendo

    Susan amasará una pasta que empobrece

    Remedios cubrirá a sus plantas invernales

    Y los amigos horizontales seguirán surgiendo del lecho,

    Entre una rama rota y otra sana

    Crece una alegría devoradora.

    Un chico loco y una chica loca

    Cuando crecen se enamoran

    Una planta se desenrolla

    Desde sus pies a sus cabellos.

    Giordano, no lo leas

    Paolo píntalo sobre las prendas de un santo

    Paulo písalo

    Teodoro plácelo.

    Un chico loco y una chica loca

    Cuando están más locos aún se casan

    Y tienen muchos chicos locos

    Que al final se olvidan

    La vida dijo el Dr. Alposta

    Es un poco de alpiste y bosta.

    –¿Te acordás de cuando nos pegaba el porro?

    –¿Y cuando las drogas nos daban hambre?

    Vomité en un pescado disecado.

    Mi madre lo vio, era verano,

    Ella usaba unas chinelas inaudibles

    No la oí llegar, pero era ella.

    La poesía Golvent se entrena

    Y lo único que debe es ser buena,

    No porque se deje acariciar,

    No porque persiga un sueldo digno,

    No porque quiera agradecerle

    Al arma desenfundada que no mate,

    ¿Nos entendemos?

    Uccello pintó unos caballos

    Y los dejó morir de hambre de pintura.

    Muchacha y muchacho,

    Locos ambos,

    Cuando grandes se destruyen

    Y para peor tienen nietos

    Y los nietos tienen hijos,

    Los hijos también se mueren:

    La muerte los acompaña.

    Golvent hay hartazgos,

    Un panal que no da miel,

    Y leche de vaca agria,

    Una cabra robada por un peón llamado Villaroel,

    Una camisa de fuerza.

    Los chicos, si están muy locos,

    Se enamoran, se casan, se olvidan, se hacen daño,

    Aunque siendo locos saben

    También disimular.

    Los amigos horizontales hablan por teléfono

    Se cuentan secuencias de maullidos.

    Cuando crecen se enamoran, se desdicen, se niegan

    Buscan esa piel de gato que perdieron.

    Vi una película en enero

    No la puedo recordar,

    El calor era un brasero.

    Amantes occidentales,

    Lluvias ácidas, capelinas que el viento ordena,

    Bombachas de tajamar.

    Golvent, ¿viste al gladiolo brotar?

    ¿Viste a la alpaca llorar?

    ¿Viste a la perra perrear?

    ¿Miraste a un ñandú en el campo

    Cómo se atoraba el pescuezo

    Tragándose una arandela

    De un indio policcinela?

    (¿Viste algo de todo esto?)

    Cuando los chicos son grandes

    Se enamoran

    Y si lo hacen de chicos,

    No se olvidan.

    Pensá una puta vez en lo que nunca pensaste

    Y decime entonces qué se siente.

    Los soldados del imperio

    Se hablan por largas horas

    En teléfonos maltrechos

    Con baterías deshechas.

    No pueden olvidarse,

    Se enamoran.

    Mi madre cría un helecho,

    Occidente y sus desechos,

    La posición de este planeta

    Es injusta y bajo sus techos

    Muchos mueren de hambre

    Y otros tantos de vergüenza.

    –Golvent dijo que no se le ocurría nada

    y empezó a nombrar mujeres–:

    Estefanía Marita La brujita Verón

    Kadhafi La príncipe Charles

    La novia de Baudalaire,

    (La novia y el novio)

    Cuando son grandes y locos

    Muchas veces se enamoran

    Y dejan a sus novios y novias

    Y se casan. Y también, a veces,

    Tienen hijos y esos hijos tienen hijos

    Y ellos, así, son abuelos.

    Clementina Medicis,

    Jennifer Gianina Yenkins,

    ¿Te acordás de ella,

    La hija de mi psiquiatra?

    Me dio drogas para que no tome drogas,

    Me dio cañas para que deje la marcha,

    Me dio un submarino para que abandone mi barco helado,

    Entablilló mis manos y mis muñecas rotas.

    Marta Argerich hoy toca el piano

    En las arenas de un circo

    Fantasmas que la hicieron reír de noche

    bajo un sol eterno, lleno de estrellas de invierno

    Vírgenes estrellas que la vieron desde abajo.

    Los chicos que están solos se buscan entre la nieve desnudos,

    al final del arcoíris, Golvent, aprendelo.

  • «Escardillo» de Salo Mochon (Ed. Liliputienses)

    «Escardillo» de Salo Mochon (Ed. Liliputienses)

    Salo Mochon, México 1985, es, según su propia definición un ‘aborto de rabino, coautor de Escardillo, psicoanalista’ cuya ‘incapacidad lo ha forzado al frugal lirismo de la cita (My previous incarnations: a melón, a lobster, a lémur, a bottle of wine, Epicurus).

    En otras palabras, y siguiendo con el plagio poemático, nos encontramos ante un poemario que intenta ‘fortalecer el intelecto a través de nunca llegar a una conclusión’. ‘El lector se ve obligado a hacer un ejercicio de combinatoria; las diferentes tipografías lo guían y lo confunden al mismo tiempo’.

    EL EMISOR Y EL RECEPTOR hablan
    sobre algo importante.
    Jack dice A
    y Jill escucha X.
    Jill responde Y
    y Jack escucha B.
    Es decir, se entienden.
    Jack y Jill se intercambian, por turnos,
    los lugares de emisor y receptor:
    el ciclo se repite hasta que deciden
    reconocer algo terrible
    o salir a comer atún.



    ———————————
    A = mensaje del emisor.
    X = mensaje del emisor de acuerdo al receptor.
    Y = respuesta del receptor consecuente con aquello que creyó escuchar.
    B = respuesta del receptor de acuerdo al emisor y consecuente con lo que creyó decir en un principio.

    Escardillo es un viaje alucinógeno/lisérgico en el que las palabras no saben qué hacer entre ellas. Escardillo es el primer libro de este joven poeta que con un poco de tiempo, puede acabar convirtiéndose en el Fernando Arrabal mexicano: autor inclasificable que se mueve como pez en el agua entre los avatares del surrealismo no surrealista, o sí.

    ¿Quién debe comprar este libro?

    Todo aquel que no sepa responder a la pregunta que Salo Mochon nos hace:

    ¿Cuántos pelos blancos puede tener una vaca roja sin dejar de ser una vaca roja?

    ¿Por qué hay que comprar este libro?

    Sencillamente por el valor demostrado por el poeta/escritor Salo Mochon y el editor/provocador cultural José María Cumbreño al editar un libro de estas características. Un poemario que ha conseguido obtener la mención honorífica en el VII Certamen Internacional de Literatura Sor Juana Inés de la Cruz. Escardillo, Salo Mochon, Liliputienses.

    Acabaremos esta reseña con un poema que sirve tanto para la reseña como para el poemario.

    Si alguien se ha tomado el trabajo de leer con alguna atención lo precedente, tal vez le haya sobrevenido involuntariamente el pensamiento de que algo debía de andar mal en el propio Dios.

  • 13 preguntas y un poeta, Dani Orviz: «Hay que tener autocrítica sobre lo que se escribe»

    13 preguntas y un poeta, Dani Orviz: «Hay que tener autocrítica sobre lo que se escribe»

    Dani Orviz. Foto: Ramón Raluy

    Felicitamos a Dani Orviz por haber sido declarado Campeón del Mundo 2020 de #PoetrySlam. Por este motivo volvemos a publicar la entrevista que nos concedió el año 2018.

    Conocí a Dani Orviz por casualidad cuando fui a un slam poético en Barcelona. Me pareció genial su actuación y al acabar me dirigí a él, le compré un libro y le pedí una entrevista. Aceptó, pero no llegaba. Pasaron los meses y fui a la final del Slam de escritura y él era el presentador/conductor del acto. Allí que fui, ¿te acuerdas de la entrevista? Sí, sí, no te preocupes, pronto te llegará. Y así fue. Aquí la tenéis.

    Antes de empezar, veamos una biografía rápida:

    Poeta, video-artista, slamer, performer y juglar 2.0. En el año 2102 se proclamó campeón Europeo de Poetry Slam tras haber logrado también la victoria en el Campeonato Nacional. Posteriormente, en el año 2013, obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato mundial de Poetry Slam celebrado en París. Ha publicado los poemarios «La del medio de las Ketchup» (2014), “Muere sonriendo” (2012) y “Mecánica Planetaria” (2010), en el que ha basado el espectáculo multimedia que actualmente representa en escenarios nacionales e internacionales. Internacionalmente, ha recitado su poesía en festivales tan prestigiosos como los de Voix Vives (Francia), Ruunoviikko (Finlandia), Crazy Tartu (Estonia), Weiter Sagen (Alemania), Sziget (Hungría) o Notturni di Versi (Italia), entre muchos otros.

    Una pregunta a los lectores de esta entrevista, ¿bailas bien o mal? La respuesta la tiene Dani Orviz aquí.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Asturias hace 42 años, y desde entonces he vivido en Madrid y en Barcelona. Fue en Madrid en donde empecé a recitar poesía en el mítico Bukowski Club, tras haber estado escribiendo en semi-secreto casi toda la vida. También, poco después, empecé a participar en los Poetry Slams que empezaban a celebrarse en el Libertad 8. A partir de ahí comenzó una vertiginosa carrera hacia adelante que me ha acabado llevando a vivir de la poesía y a recitar por toda Europa y parte del extranjero.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Pues creo que mi primer contacto con la poesía, así de niño, fue mediante los poemas de Gloria Fuertes. Más tarde conocí los clásicos: Quevedo, Bécquer, Lope… Y ya casi en la adolescencia descubrí “Aullido”, de Allen Ginsberg, que me añadió una nueva dimensión y me abrió una puerta hacia una poesía más abstracta y deconstructiva: Gimferrer, Pizarnik, Vallejo, Panero…

    También, y también como a mucha gente de mi generación, me viene una fuerte influencia de letristas de canciones: Primero Sabina, Serrat, Auserón… y más tarde Robe de “Extremoduro”, Evaristo de “La Polla Records” , Juan Abarca de “Mamá Ladilla”… Una mezcla explosiva.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Portada de Massaslam

    Un difícil pero divertido equilibrio entre la estructura clásica y la irreverencia postmoderna. Ahí queda eso.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, indudablemente el poeta evoluciona del mismo modo que lo hace personalmente a lo largo de su vida. Yo cuando empecé escribía de una manera muy “escultórica”, es decir, golpeando con el cincel hasta que todo en el poema quedaba lo más cercano posible a mi idea inicial. Con el tiempo fui aprendiendo a ser más “impresionista” cuando era necesario, a ser más espontáneo y no tener miedo a dejar que el propio poema me guiase en vez de al revés.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Muchas veces he leído que un poema nunca está terminado del todo, y creo que eso es verdad. Siempre, por tiempo que pase, le sigues viendo cosas que le cambiarías o arreglarías. Pero bueno, hay un punto en el que por no volverte loco del todo, hay que decir: “ya está” y dejarlo ahí. Correcciones hago bastantes, e incluso cuando luego lo pongo en escena, el propio recitado va puliendo y cambiando cosas.

    Portada de Viejo Caos Universal

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Comunicarme con el público y crear junto con ellos un momento que trascienda mínimamente lo rutinario. También, si fuese posible, ayudarles a ordenar ideas y ofrecerles nuevos puntos de vista sobre la existencia. Lo mismo que otros poetas han hecho por mí.

    Escuchemos su poema sobre la guerra y las madres antes de continuar.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    En mi caso son básicas. La mayor parte de mi producción poética está enfocada a ser transmitida en directo, a viva voz, y sin su lectura en vivo no encuentra su dimensión total. Eso sí, también me parece muy bien que haya poetas que decidan dejar sus versos en papel y no recitarlos. La lectura en vivo no creo que deba ser nunca una obligación sino otra opción creativa más.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parecen muy bien. A pesar de que todo el tema de las redes se ha acabado convirtiendo en un Leviatán que muchas veces nos supera, en casos como éste le sigo viendo más ventajas que inconvenientes. Para cualquiera, escriba lo que escriba, todos los canales están abiertos y su audiencia puede ser mundial con poquísimo esfuerzo de difusión. Yo, por ejemplo, le debo gran parte de mi carrera a la difusión en redes.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Os recomiendo tres poemarios: “Kaddish”, de Allen Ginsberg, que es mi poemario favorito de todos los tiempos. “Nuevo documento de texto”, de Rafael Sarmentero, que también anda por ahí cerca. Y de lo último que ha salido, recomiendo “Apenas”, de David Trashumante.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Acabo de terminar una biografía del modista Yves Saint Laurent y ahora mismo estoy con “Compañía de sueños ilimitada”, de J.G. Ballard

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Le daría 3: El primero, que escriba sin parar. El segundo, que tenga autocrítica sobre lo que escribe. Y el tercero, que gaste la menor energía posible en discutir/quejarse/chafardear en redes sociales y que gaste toda esa energía en escribir. Y con esto volvemos al primer punto.

    Portada de La del medio de las Ketchup

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Pues no muy bien: Con unas (muy) pocas editoriales grandes que sólo van a lo seguro y unas muchísimas editoriales pequeñas que sí que arriesgan pero viven continuamente al borde de la quiebra. Afortunadamente, como decía en la pregunta 8, las nuevas tecnologías han permitido que se abra un cierto nicho de autoedición y autodifusión que bien empleado puede permitir sobrevivir a los artistas, como es mi caso.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Cuando Jesucristo caminó sobre las aguas…¿se mojó los pies?. Y como solo me has preguntado por la pregunta, la respuesta (que la sé) la dejaré en el aire…

    Quizás si entráis en su blog, encontraréis la respuesta.

    Antes de irnos vamos a escuchar cómo es ‘un día en la vida‘ de Dani Orviz.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • ‘El vaquero sin agua en la cantimplora’ de Rafael Espinosa (Ed. Liliputienses, 2018)

    ‘El vaquero sin agua en la cantimplora’ de Rafael Espinosa (Ed. Liliputienses, 2018)

    Rafael Espinosa (Lima, Perú, 1962) ha publicado once colecciones de poesía con la que reseñamos hoy, El vaquero sin agua en la cantimplora, publicada en España por Ediciones Liliputienses en abril de 2018.

    Gracias a esta editorial estamos conociendo la poesía peruana de estos últimos años. Una poesía que nos ha sorprendido  no solamente por su juventud y vitalidad sino también por sus poetas Rafael Espinosa o Kevin Castro.

    Un poemario con un titulo singular, poco habitual que sorprende y descoloca al lector.

    Afuera ocurre literalmente todo.
    Lo menos ruidoso es el agujero 
    de ozono recibiendo el alma
    de David Bowie. Quien decide
    respirar debe atenerse al destino
    de un bombardero, ver gente muerta
    convirtiéndose en hongos alucinógenos
    y agradecer con un altar de escombros
    descubrir juntos la náusea y la piedad.
    Adentro hay una mezcladora de cemento
    y adentro habito yo. Pero llegó
    borracho mi hijo, que anda sin trabajo
    y pasa las noches en discotecas de ambiente,
    y me pidió guardar silencio, ser un amante
    en su sueño. Pensando que la vida
    es real, me puse a dibujar ciruelas
    en este cuaderno. Sería hermoso
    comerlas o acomodarlas con cuidado
    en una canasta. No tengo a quién
    regalársela, si la compasión es irreal.

    Gorros de mapache

    Un poema que nos ha recordado poemas de Turtle Island, poemario mítico del poeta beat norteamericano Gary Snyder, del cual ya nos hemos referido en estas mismas páginas.

    Espinosa, ya en su primer poema ‘Un caballo árabe‘ nos indica el origen de su escritura: hago poemas de la descomposición.

    Un vaquero sin agua en su cantimplora es como un gran paraguas poético del que cuelgan poemas que plantean preguntas de sus varillas:

    ¿En realidad distingues entre

    un pensamiento y segregar cera?

    ¿En serio crees que los viejos aman

    y el perdón no nace

    de ser insaciables en el sexo?

    Las importaciones

    ¿Por qué no te conviertes en el traductor de las flores?

    Agricultura de terraza

    ¿Por qué los árboles no proyectan una arrogancia vertical

    cuando a las claras no son seres horizontales?

    Transpuesto (Homenaje a Robert Hass)

    En este último poema que hemos citado, “Transpuesto (Homenaje a Robert Hass)”, Espinosa confiesa:

    Yo miraba los árboles como se mira a las personas,

    con reproche, creyéndose en secreto mejor, con ternura

    y ganas de tocarlos; yo miraba su presente,

    lleno de estrategias de flores y comunidades que quieren vivir,

    como un hombre con mala fortuna …

    ¿Quién es Robert Hass?

    Robert Hass es un poeta estadounidense nacido en San Francisco, California que en los años 50 estuvo en la órbita de los poetas beat Gary Snyder y Allen Ginsberg.

    Un vaquero sin agua en su cantimplora es un poemario que no te deja escapar. Entre sus páginas, el poeta observa, retrata su realidad y toca todo lo que tiene a su alrededor.

    … Es

    como si me echaran de mi vida

    pero no de mi mirada. Puedo discernir, puedo

    sentir cómo la soledad toca unas facciones

    mejor que un ciego y ver que las quemas de basura

    peregrinan en dirección a la costa.

    Felicidad del notario

    Antes de finalizar, no podemos dejar de destacar que la mayoría de los poemas guarda una fuerte influencia estadounidense en contenido y estilo.

    Compradlo y leedlo. Este poemario es una muestra más de esa lucha de David contra Goliat que lleva a cabo José M. Cumbreño a favor de la poesía desde su editorial Liliputienses.

    No tengo que cubrirme de sangre 
    para seducir al oráculo.
    Conozco los secretos. 
    En el pasado demoler,
    en el presente dispersar,
    en el futuro morir
    junto a otro hombre que agoniza
    bajo un arte de tubos.
    Es fácil. Solo necesitas 
    contar hasta tres. Y
    ciertos días de pestañas terráqueas 
    también conozco una ruta
    de la piedad extendida 
    entre Jr. Lampa y Jr. Torrico.
    Está llena de piojos sacros y pordioseros:
    toxicómanos, quemados, cojos
    e invidentes que nunca aprendieron 
    la virtud de contemplar.
    Aun así hay veces que como un hurón, 
    un pez-cueva o un ácaro que sueña, 
    quisiera tener mala vista.
    Pese a todo, los hombres trabajan
    por la visibilidad. Se iluminan 
    las playas 400 m aguas adentro,
    se fotografían las estrellas
    que colapsaron hace más tiempo
    y los sentimientos toman en los monitores 
    figuras de rosa o copa.
    No importa la piedad, 
    se trata de desaparecer la penumbra
    para que pasee un miembro fantasma.
    Es difícil tomar aire de esa manera.
    Es difícil contar hasta tres 
    y más difícil que dos se amen. Miro perplejo.
    Como un rencor, la primavera
    se va y reaparece, algunas parejas 
    derrotan al cáncer y la dulzura
    de la hierba deja el pie tumefacto.

    ESTILOS DE LAS CATEDRALES

    Es enternecedor por las abejas
    y su música evangélica
    pero al cabo resulta tonto
    alegrarse porque se incrementaron
    las ventas de miel al extranjero.

    ¿En verdad crees que valga la pena
    otra hiperproductividad que la del sexo?

    Yo lo veo así. La vida es como una interminable helada y un deshielo breve,
    donde se pasa del bloqueo creativo a los pensamientos y la idea voladora
    siempre se dirige a acariciar otra anatomía.

    Entonces nacen los sentimientos, 
    semejantes a escuchas telefónicas 
    donde espiamos al mundo:
    sentimos a los árboles ser derribados,
    los sentimos caer sobre las poblaciones
    como bombas de racimo 
    y al viento guardar esos infantes.

    Puede ser terrible esperar al cuerpo
    a tocar sin descanso. Hace frío
    y podemos refugiarnos en cualquier vertedero,
    hasta confundirnos con papelería.
    El juego de la orquídea y la abeja
    por multiplicar las plantas epífitas 
    no nos despertará.

    A mí me ocurrió que aguardando
    arrojé tantos guijarros por los farallones
    que terminé por hacer una vida.
    Mientras, Pietro se camuflaba 
    tras la oferta respiratoria 
    soñando con los muslos de los corredores
    sudorosos en los parques.

    ¿En realidad distingues entre
    un pensamiento y segregar cera?

    ¿En serio crees que los viejos aman
    y el perdón no nace 
    de ser insaciables en el sexo?

    Un poema y su lector son insaciables.

    LAS IMPORTACIONES

    Una idea es opcional. Crecen
    en nuestro interior estupores de un viaje relámpago
    solo rara vez capaces de producir forma.
    Lo que sí generan es a la vez melancolía y lujuria,
    porque les gustan los chistes, las sombras,
    además de ira y odio.
    Ni las plantas carnívoras, con sus miles de receptores 
    para capturar moscas, atrapan entonces en el aire mejor un humano.
    Y cuando sufrimos, sin saber qué virtud aplastamos, nuestro cuerpo
    pesa más que un contenedor de celos llorosos.

    Una idea es opcional. Por ejemplo
    la idea de ser peruano
    o de que los peruanos somos lo que comemos y excretamos
    luego de haber practicado en las mesas la integración social (¡?)
    con cerveza producida en casa. 
    Cuando murió Fedra, mi perra de origen suizo,
    me recluí y no hablé con un peruano en seis meses.
    Cuando los lagos de altura sean aeropuertos
    y el ganado no pueda llamarle pan a la tierra
    y los telares dejen de ser hilados mientras pace
    sin sentido del tiempo, y gustándolo,
    Cielo, muestra generosidad, perdónanos.
    Nazcan de tu crucifixión restituciones.
    Contesta con bondad, no destruyas a los peruanos abyectos.
    No crearon ellos las praderas.

    LOS NENÚFARES DE MONET
  • Entrevista al poeta Iván González: “El mundo actual es un hortera de playa”

    Entrevista al poeta Iván González: “El mundo actual es un hortera de playa”

    ENTREVISTA AL POETA IVÁN GONZÁLEZ, RECIENTE GANADOR DEL I PREMIO INTERNACIONAL ETC EL TORO CELESTE DE POESÍA 2019 con el poemario Algas de un mar aéreo, que saldrá en primavera en edición de 3000 ejemplares y será traducido al inglés y al chino (www.ivangonzalezescritor.com).

    ¿Qué se siente al ganar un premio de poesía con el que le van a publicar 3000 ejemplares y traducir al chino?

    Es una rara avis, ¿verdad? Mucho agradecimiento porque un jurado de personas tan solventes me haya concedido este premio sin conocerme personalmente de nada. Me emocionó que todo un premio Loewe, como Álvaro García, me llamase al móvil para darme la buena nueva. La poesía no necesita de interlocutor, el poeta sí.

    ¿Cree que el mundo actual necesita la poesía?

    Mire a su alrededor y obtendrá rápida respuesta.

    No va a contestarme…

    Lo estoy deseando: un mundo donde todo es profiláctico, políticamente correcto, hipervulnerable a la verdadera diversidad de pensamiento, maniqueo hasta la náusea para agilizar el consumo, necesita internarse en la UCI de la poesía a diario.

    Sí, he leído por ahí que no le gusta demasiado el mundo moderno…

    Y no por la gente, que en sus sentimientos suele ser la misma que en otras latitudes y épocas. El ser humano apenas ha evolucionado. Eso es cansino y tranquilizador. Lo que más me gusta del mundo moderno son los avances médicos. Muy fan de ellos (Risas).

    Ya sabe que quiero que me diga lo que no le gusta…

    Lo resumiré en una frase muy española: el mundo moderno es un hortera de playa.

    ¿Por eso se refugia en la poesía..?

    Es que la poesía la busca el ácrata, el niño y el esteta.

    ¿Qué tipo de poesía lee?

    Leo de todo, para formarme ––que es un proceso inacabable––, pero si me pregunta cuál es la poesía que más me gusta, le diré que una similar a la que trato de escribir. Lejos de las interjecciones, de las abstracciones filosóficas, de las grandilocuencias morales o grandes causas; una cercana al corazón pequeño de uno mismo, empapada de nostalgia y autobiografía.

    ¿El poeta es un ser más imaginativo que el novelista?

    Depende de qué poeta y de qué novelista. Yo, por ejemplo, no me considero un constructor de mundos sino más bien ese pescador de la novela de Hemingway que va cada alba a atrapar el marlín de lo cotidiano para transformarlo en algo más pulido y estético. Cuanto más envejezco me cuesta más tomarme en serio la ficción y me acerco con más avidez a lo autobiográfico. Todos mis caminos me conducen, como ve, irremediablemente, a la poesía.

    Tendrá una vida plagada de aventuras para poder escribir sobre lo propio no inventando otros mundos…

    En absoluto. Llevo una vida austera, sencilla y disciplinada. Una vida de poeta nada bohemio. Cualquier existencia, por convencional que sea, si se observa con cierta sensibilidad, puede ofrecer perlas en el fondo de un mar de rutina.

    También he leído por ahí que no cree en el compromiso de la poesía. Supongo que poetas como Gelman o Celaya le hubieran retirado la palabra…

    No hago vida social de poeta. Ya sabe: leer versos con las manos sudadas por recitales, charlas sobre la creación literaria con colegas… aunque algunas fuentes me han dicho que en muchas ocasiones en esos conciliábulos caen auténticos puñales… Mi vida de poeta se basa en mirar a mi hijo, mi pareja, y un montón más de personas que no amo pero que en numerosas ocasiones me suscitan emociones que luego traduzco en palabras. Pero respondiendo a su pregunta ––la poesía es digresión, siento no andar muy periodístico para usted––, me hubiera gustado charlar con esos poetas que menciona, y en general con todos los grandes, independientemente de su manera de pensar o de escribir, porque seguro que tendrían cosas interesantes que enseñarme. Yo creo que la poesía es el terreno ideal para la flexibilidad de pensamiento, la libertad de conciencia y la búsqueda artística de una palabra más esmerilada que la cotidiana. Yo, en la poesía, me olvido de las ideologías. Para mí la poesía, el arte en general, es el territorio perfecto para que las personas convivamos sin etiquetas. A mí no me gusta escribir sobre lo que creo sino sobre lo que siento.

    ¿En qué cree usted?

    En las anchas y silenciosas bibliotecas que no juzgan y que enseñan cada día la riqueza de un instante de verdad y belleza. En esos amplios relicarios de tinta y papel puedes ver todas las luces, sombras y fosfenos que vislumbras, pierdes, olvidas o recuerdas cuando vives.

    La poesía por encima de la vida…

    Ambas son indisolubles, pero si quiere que puntualice: creo que la poesía perfecciona la vida, la mejora, la sutura, la redime de algún modo, aunque solo sea un instante, ese instante que no es el de la perpetuidad ––patética aspiración–– sino el del trabajo creativo.

    Muchas gracias por su tiempo y sus respuestas y felicidades por el premio.

  • ‘Cosas comunes’ de Zel Cabrera (Ed. Liliputienses, 2020)

    ‘Cosas comunes’ de Zel Cabrera (Ed. Liliputienses, 2020)

    Zel Cabrera es una joven poeta mexicana nacida el seis de febrero de 1988 en Iguala de la Independencia, Guerrero.

    Licenciada como periodista por la Escuela Carlos Septién, obtuvo el Premio Estatal de Poesía Joven en el 2013, convocado por la Secretaría de Cultura del Estado de Guerrero. Fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas, en el área de poesía, durante el periodo 2014-2015 y becaria del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico de Guerrero, durante el 2012-2013. En 2019, obtuvo el Premio Nacional de Poesía Tijuana.

    Cuando abrí su poemario Cosas Comunes, publicado por Ediciones Liliputienses en su colección Centrifugados en enero de 2020, la cita de Sharon Olds, poeta californiana, me dio muy buena impresión. De Olds conservo un grato recuerdo que proviene del año 2005: la Primera Dama Laura Bush la invitó al Festival Nacional del Libro en Washington, D.C. Olds le contestó en una carta abierta publicada el 10 de octubre de 2005, donde le dijo a Bush: Muchísimos estadounidenses que sintieron orgullo por nuestro país, ahora sienten angustia y vergüenza por este régimen vigente de sangre, heridas y fuego. Pienso en el lino limpio de tu mesa, los cuchillos brillantes y las llamas de las velas, y no podría digerirlo.

    Cosas comunes es el tercer poemario de Zel Cabrera tras Una jacaranda en medio del patioLa arista que no se toca. Empieza a ser una poeta relevante entre la nueva generación de jóvenes poetas mexicanas que reivindican y defienden su presencia en un mundo eminentemente masculino.

    En este poemario, Cabrera destaca lo doméstico, la memoria familiar y las pequeñas tragedias de lo cotidiano a pesar de estar lleno de soledades, silencios, miradas hacia atrás…

    Cabrera tiene un estilo sencillo que hace que su poesía sea atractiva. Entre más sencilla, mejor. Para muestra, aquí tenéis el poema con el que comienza:

    Mi madre dice que mujeres como yo

    sin traza para labores hogareñas

    nunca encontrarán marido

    con corbata y mancuernillas.

    Varias veces me ha dictado

    instrucciones de cómo preparar atún a la vizcaína,

    cómo quitarle el sarro al inodoro,

    también me recuerda

    que levante mi cabello después de la ducha.

    Una y otra vez, insiste en hacerme a su forma;

    soy el molde en el que amasa sus virtudes.

    Pero yo demoro el proceso,

    dejo secar las pequeñas plantas

    que compro para adornar mi departamento,

    recojo un mes después los abrigos que dejo en la tintorería,

    pago el gas en días extemporáneos

    y pocas veces como ensalada.

    Porque es muy probable que no tenga un marido

    que acuda con puntualidad

    a las liturgias del domingo.

    Porque las mujeres como yo se casan con sombras

    y polvo que se consuela entre los libros,

    porque no sé tejer bufandas,

    ni rebanar pimientos

    y hasta hace un día, aprendí a usar la lavadora. (Instrucciones maternas)

    Aunque escritos cronológicamente antes que Una jacaranda en medio del patio o La arista que no se toca, la voz de Zel muestra una prosa poética que revela lo obvio “porque no es bueno pronunciar amor / cuando el silencio es la palabra” (Garabato).

    Escribo que tengo 27 años y todavía le temo

    a las escaleras sin barandal, todavía

    dejo prendida la luz de la sala,

    por las noches, todavía

    me aferro a las costumbres

    de las palabras sobre el papel. (Bitácora de nada)

    Y es que la poeta sabe que, a fin de cuentas, «Somos pasajeros / que lloramos en el autobús / porque el autobús / no para, no transpira preocupaciones /…/ Volvemos a casa / con el olor del aire acondicionado / en el abrigo / … / Mintieron al decir / que los viajes enriquecen: / nadie se vuelve millonario / viajando en tercera clase/ … / A veces la luz se apaga / y todos los pasajeros somos accidentes.» (El camino)

    Cosas comunes de Zel Cabrera, otra pequeña gran joya extraída de la mina extremeña Ediciones Liliputienses el 16 de enero de 2020.

  • ‘Gàngsters, ploma i vaudeville’ de Marta Pérez i Sierra (Ed.Gregal 2018)

    ‘Gàngsters, ploma i vaudeville’ de Marta Pérez i Sierra (Ed.Gregal 2018)

    La solapa del poemari, té un text biogràfic escrit per en Gabriel Sicilia que diu així: «En Pere i la Marta són els Bonnie i Clyde de la literatura del Raval i el Gòtic. Ella, llicenciada en filologia catalana, es va fer amb el Premi Jordi Pàmias 2010 de poesia i no para d’editar poemaris si l’un bo, l’altre millor. Els últims han estat Un segon fora del dubte, Ostatge i Llavors, els peixos. Ell, amb estudis teatrals i musicals, presenta el seu espectacle Hoy tu pluma brillará el 2010 a l’Artèria Paral·lel, que passa després pel Llantiol i la Sala Fènix. És molt esmunyedís, ja que tant el pots trobar en un teatre, en una editorial (il·lustra llibres infantils i juvenils encara que a les nits dibuixa vedets, pits i cuixes), en una sala d’exposicions, fent classe o produint un festival. La seva vida és un veritable vodevil. 

    La Marta i en Pere van començar les seves trifulgues junts de ben joves amb l’autoedició del conte infantil El senyor de la clenxa i en l’àmbit editorial aquesta és la segona col·laboració, essent la primera Sexe Mòbil singular, SMS il·lustrat. També són els artífexs del Contrapunt Poètic, unes trobades líriques de petit format tan eclèctiques com ells.» 

    Pere Cabaret és l’il.lustrador del llibre de la poeta Marta Pérez i Sierra que ressenyem avui, Gàngsters, ploma i vaudeville, editat per l’editorial de Maçanet de la Seva, Gregal l’any 2018.

    De la Marta Pérez i Sierra ja n’hem parlat a la revista. El poeta Albert Planelles va ressenyar el seu poemari Un segon fora del dubte, també de l’editorial Gregal.

    Gàngsters,… està dividit en tres parts: Gàngsters, Ploma i Vaudeville. A la primera, la noia té el poder, il.lustrat amb una pistola (amb la seva simboligia fàlica incorporada), i decideix sobre la seva vida privada. Ella és la gàngster del Bronx novaiorquès.

    A Ploma, la segona part, la gàngster és la vedet amb les seves plomes i la seva intimitat sexual. La vedet de la postguerra espanyola que havia de suportar una lluita clandestina i anònima fora del glamour ‘polític’ i de saber que si eres artista, homosexual o trans, segur que acabaries a la presó en qualsevol moment.

    Finalment, les vedets del Paral·lel barceloní ens mostren la seva soledat a Vaudeville. Són persones que se situen fora dels tòpics i ens mostren la vedet que tots portem dins.

    És un poemari poc convencional i això és el que li dona valor i gràcia. Amb unes atrevides i provocadores il.lustracions que combinen tres colors, blanc, negre i vermell, i que el fan més atractiu. És un poemari vodevil, “aquest subgènere dramàtic que consisteix en una comèdia frívola, lleugera i picant que dóna lloc a situacions còmiques, en les quals s’alternen parts cantades amb números musicals”, tal i com ens indiquen a l’inici del llibre.

    Quan arribem al final del llibre, en un epíleg la Marta Pérez i Sierra ens informa de la història, real, sembla ser, de la Lizza (1903-1982) que ha inspirat el tríptic Gàngsters, ploma i vaudeville.

    Sigui veritat o no, el cert és que la Marta i en Pere ens mostren un treball literari molt imaginatiu, inèdit i arriscat que és un cant a viure i estimar-se amb tolerància malgrat la combinació de solituds, dols i sentiments de pèrdua amb alegries, goig i imaginació que això comporta.

    Recordeu, és un llibre únic que s’ha de comprar, llegir i gaudir.

    Totes les flors eren altes, Lizza.
    Acaronaven els núvols
    perquè volien ser blanques.
    I amb el seu pol·len maquillar-te.
    Ets una d’elles,
    tija espigada,
    corol·la d’aigua vermella.
    Mans i rostre talment de pètals.

    No sap amb qui se les heu,
    el tafur de mots enrogallats
    de qui t’has enamorat.

    M’he vestit amb guants

    de pell, fins a mig braç,

    per llevar-te la vida.

    La que volies tenir

    amb bocins de mi.

    Encaix. La pell s’obre

    sense dolor.

    Que n’hem fet, de bestieses!

    Fes-me un altre petó!

    Empassa’t tot el mar violeta

    colgat en el meu melic,

    que jo desfaig els nusos

    de les algues del teu estómac

    i allibero els crustacis

    de les roques dels fons del teu cos.

    Encaix de sorra i sal,

    de mar i amor, encaix.

    T’he besat la memòria.