Etiqueta: poesía

  • Poemareflexiona con… Gaspar M. de Jovellanos

    Poemareflexiona con… Gaspar M. de Jovellanos

    Gaspar Melchor de Jovellanos, ​ (Gijón, 5 de enero de 1744-Puerto de Vega, Navia, 27 de noviembre de 1811), fue un escritor, jurista y político ilustrado español. A pesar de ser poco conocido por su obra poética, también nos dejó algunos poemas para el recuerdo.

    Hoy destacamos uno de sus pensamientos escrito entre poema y poema.

    A pesar de los dos siglos que hace que lo escribió, sigue siendo de candente actualidad en la España del 2018:

    La opresión de mi inocencia amenaza la suya, y el atropellamiento de mi libertad pone en peligro y hace vacilante la de todos mis conciudadanos.

    8 de octubre de 1801, al rey Carlos IV desde su arresto en el Castillo de Bellver (Palma de Mallorca).

  • 13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    Hoy entrevistamos a Santiago Arroyo Dorado que acaba de publicar el poemario El Donante de Sentidos en ediciones Mouse. Poeta malagueño que trabaja de vigilante de seguridad en hospitales de Málaga y padre de dos hijos. Él mismo se define así:

    Solo necesito una ajada mochila, un lápiz roído por la constancia y un cuaderno con los renglones torcidos, porque hay demasiado mundo y poco cielo.

    Antes de entrar de lleno en la entrevista, le tengo que comentar que me ha sorprendido mucho que todos sus poemas acaben con ‘Amén’, ¿por qué?

    Es muy sencillo, mis poemas nacen de mis vísceras, como si fueran oraciones, una vez terminé uno de esa forma con un amén al final, lo he guardado como seña de identidad.

    Perfecto, pues hablando de señas de identidad, vamos a comenzar la entrevista. ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Pues verás, tengo 56 años, hijo de emigrantes andaluces, en la actualidad vivo en Málaga desde el año 1974. Aunque nacido en Vitoria, Álava, el 30 de noviembre de 1961, soy malagueño, porque los malagueños nacemos donde queremos. Hijo de emigrantes de una pedanía de la provincia de Córdoba, Albendín, llevo residiendo en Málaga desde 1974 tras vivir en diferentes ciudades en mi infancia: Vitoria, Reims (Francia) y Pamplona.

    Mi actividad literaria empezó muy tarde, en el año 2003. A raíz de la muerte inesperada de una amiga en accidente de moto escribí mi primer poema, muy básico. Después de aquel suceso, no podía dejar de escribir, de hecho llegué a pensar que todo era como resultado de algún tumor cerebral que me oprimía alguna parte del cerebro… ja ja ja es broma. Pero es cierto que estaba enormemente sorprendido, ya no decir mi entorno más próximo. Mi mujer me conoce desde 1986 y sabía que no había escrito nunca, hasta el punto que al principio pensó que hacía copio-pego de diferentes cosas navegando por Internet. Hasta que, en el aniversario de boda del 2004, estábamos cenando en un Mesón, llovía, frente a mi había una ventana de medio punto y empecé a mascullar letras. Al llegar a casa escribí todas aquellas sensaciones que me produjeron los elementos y ahí se convenció. He seguido escribiendo, muy espaciadamente, hasta que en noviembre del año pasado encontré Poémame y desde entonces es una eclosión de letras y evolución en mi forma de escribir que me han llevado a publicar mi primer libro “El Donante de Sentidos”

    Poeta vagabundo de versos,
    títere de silencios,
    en su soledad de musa
    anheló sanar su inspiración
    renegada de palabras y letras.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron Federico García Lorca, Miguel Hernández y sobre todo Gustavo Adolfo Bécquer.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Bufff quizás eso lo debería definir los lectores, pero si hay una palabra es intimista, una gran amiga me dijo una ocasión que escribo como si yo fuera la única persona que fuera a leerlo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí claro que evoluciona y debe hacerlo si no quiere desaparecer como poeta. He evolucionado en mis figuras poéticas, básicamente, en transgredir ésas figuras con escritura un tanto abstracta en ocasiones.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Depende, en ocasiones liberado, otras agotado…. no sé depende de cómo o por qué haya escrito. No soy de corregir mucho, cuido que no se repitan palabras, expresiones, repaso las comas hecho que para mí son muy importantes porque creo que le dan fuerza a los poemas.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
    Un único fin, transmitir, no dejar indiferente, erizar los sentidos.

    Vida que transita por una vía
    con estación en el olvido,
    vida escrita, sangrada,
    con renglones arrugados.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No siempre el poeta es buen trovador de sus propias letras, pero sí es cierto que un buen poema bien expresado en voz alta es una pequeña obra de arte.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Pues que son una maravilla, poder hacer llegar a lugares y personas, que de otra forma sería impensable no solo hacerles llegar mis poemas, sino incluso conocerlos, hablar con personas de cualquier parte del mundo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Como no podría ser de otra forma, de Poémame, tengo un elenco de poetas a los que soy afín, pero mi debilidad, mi espejo es Ze Pequeño, conocida en las redes como @pequenho_ze y el primer poema de mi admirada amiga que hizo que deseara quedarme a vivir entre sus versos es “En crujidos

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Releyendo “Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se olvide de encorsetar sus poemas, que los sangre, que crezcan manteniendo sus sentidos receptivos a toda forma de escritura.

    El amor perdurable
    es el no paladeado,
    sobrevive anudado al deseo,
    a la ausencia de recuerdos.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Un desastre y la poesía totalmente abandonada por parte de la industria.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por qué escribo….

    Buscar el silencio
    en el ruido de tu ausencia,
    cerrar los ojos
    para mirarte en cada verso.

    Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el motivo para nuestro canal de Youtube.

    Voy a recitar Bandera blanca, un poema escrito a tres manos en Poémame con @pequenho_ze y @hotel_k:

    Bandera blanca

    Las riendas aprietan
    el polvo de los zapatos,
    el corazón emparedado
    en la última despedida,
    ha amordazado todos los ünguentos
    que tenía preparado,
    para la posible caída sin red
    desde este extraño trapecio.

    La importancia del camino
    ha cedido a las paredes,
    y todo son muros pesados que se ciernen
    a ambos lados
    de mi complementariedad.

    De latidos absortos,
    paralizados en laberintos,
    ladrillos de silencios con los que
    se alimentaron nuestros diques,
    sima de nuestro perdón bastardo,
    hoquedad de cielos y promesas.

    ¿Y ahora qué?,
    no se pueden levantar imperios
    cuando la fractura se ha extrapolado
    en un no volver.

    Me cosí ambas manos a la espalda
    para no desgarrar las distancias
    -cada vez más largas-
    con besos de aire,
    con una ineludible culpabilidad
    que se esconde tras una dignidad
    demasiado canalla para ser certera.

    Levantando estaciones
    donde esperarnos,
    sin renunciar al billete de vuelta
    a la casilla de salida.

    Será mejor hacer ovillos de silencio
    y tomar carreteras secundarias
    con los ojos vendados.

    Muerdo las penas para conservar
    el sabor de la última palabra,
    y me quedo a observar cómo arden
    las últimas fuerzas.

    Quemando mis naves
    como acto desesperado
    de habitar en tu isla,
    clavar mi bandera blanca,
    derribar despedidas,
    recolectando esperanza
    para plantarla en tu orilla.

    Amén

    Muchas gracias, Santiago. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • III Premio de Poesía en línea «Realismo Bastardo» – Poémame

    III Premio de Poesía en línea «Realismo Bastardo» – Poémame

    El poeta Abel Santos.

    Con motivo de la crisis económica que sufre el mundo, y en particular España desde el año 2008, y dado que muchas personas no pueden permitirse ni siquiera el lujo de comprarse un libro, el poeta Abel Santos en colaboración con Poémame, convoca el III Premio de Poesía «Realismo Bastardo» de acuerdo con las siguientes BASES:

    1. Podrán concursar en este premio autores sin limitación de edad, nacionalidad o residencia.
    2. Los originales deberán estar escritos en lengua castellana.
    3. Los originales podrán estar escritos en verso libre o prosa poética, la temática deberá tratar sobre la “existencia”, y la extensión del poema deberá estar comprendida entre 4 y 20 versos (o líneas en el caso de trabajos en prosa poética).
    4. Los originales se presentarán a través del sitio web de Poémame, hasta el domingo 24 de junio de 2018, mediante el formulario empleado habitualmente para publicar poemas (opción “Publicar”) y deberán especificar la etiqueta “concursorealismo” en el campo etiquetas del formulario, para ser incluido en el concurso.
    5. El jurado estará compuesto por los poetas Abel Santos y Ze Pequeño.  El fallo del premio tendrá lugar a lo largo del mes de julio de 2018 y se dará a conocer en los sitios web de Poémame y en sus redes sociales.
    6. El premio consiste en un lote de libros publicados por el poeta Abel Santos que se remitirá por correo ordinario a la dirección postal que indique el ganador o ganadora del concurso. En el caso de que este/a no facilite una dirección postal en el plazo de 15 días desde la publicación del fallo, el jurado podrá optar entre declarar un nuevo ganador o dejar desierto el premio.
    7. La presentación a este concurso supone la plena aceptación de sus bases.

    Cualquier consulta sobre el concurso, sus bases o la forma de participación podrá formularse por correo electrónico o a través del perfil de Poémame en FacebookTwitter e Instagram.

  • Eunice Odio, la apátrida celeste

    Eunice Odio, la apátrida celeste

    «Y de pronto llegaste,
    huésped de mi alegría,
    y me poblé de islas
    con tu brillante dádiva».

    Eunice Odio fue una poeta costarricense –luego nacionalizada guatemalteca y, más tarde, mexicana– prácticamente desconocida en el canon literario actual. Nacida en 1922 y con una obra a caballo entre el romanticismo apasionado, el vanguardismo y un complejo simbolismo, Eunice cultivó una poética muy propia salpicada por una dosis de misticismo inigualable.

    Los elementos terrestres y otros poemas, Eunice Odio (Ediciones Torremozas, 2018)

    Este triple cambio de nacionalidad –nació en Costa Rica, vivió en Guatemala y falleció en México– hizo que fuera bautizada como «la apátrida celeste» por Alicia Miranda de Hevia, una de las investigadoras de su obra. Un apodo muy bien pensado para una mujer que, como una vagabunda de la literatura, fue transitando por todo el continente americano buscando su lugar en el mundo.

    Ediciones Torremozas, en un nuevo ejercicio de recuperación de la genealogía literaria femenina, ha reeditado este mismo año uno de sus libros capitales, Los elementos terrestres, obra reconocida en el año 1947 con el Premio Centroamericano de Poesía «15 de septiembre».

    El libro, un canto pasional al cuerpo, a la mística y al amor, nos descubre a una poeta de una exuberancia y una capacidad dramática muy relevantes. A lo largo de los ocho poemas de la obra, Eunice traza un intenso viaje a través de una riqueza verbal y lírica apabullante, plena de sensibilidad.

    Los elementos terrestres, publicado inicialmente en Guatemala ante la total indiferencia en su país natal por su obra, supone un primer acercamiento de Eunice Odio al erotismo más descarnado, una oda casi anatómica a la entrega física entre los enamorados.

    Yo haré que de tus muslos
    bajen manojos de agua,
    y entrecortada espuma,
    y rebaños secretos.

    En palabras de Rima de Vallbona, Catedrática de Español, miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y una de las mayores expertas mundiales en la obra de Odio:

    «La riqueza polivalente de sus poemas, dominio de los recursos líricos, universalidad temática y cosmovisión mítica que ensancha los contornos espacio-temporales de sus textos, obligan al estudioso de la poesía de Eunice Odio a darle un lugar prevalente en las letras hispanas».

    Eunice Odio es dueña de una poesía anclada en el cuerpo, en la exploración del eros, en el goce y el deseo. A través de un precioso simbolismo, Odio mezcla sin ningún rubor naturaleza, pasión y sexo:

    Tú me conduces a mi cuerpo,
    y llego,
    extiendo el vientre
    y su humedad vastísima,
    donde crecen benignos pesebres y azucenas
    y un animal pequeño,
    doliente y transitivo.

    Así, la poética de Eunice en torno al cuerpo supone una suerte de autoafirmación, de reivindicación de la sexualidad, donde la mujer –ella misma– aparece como el sujeto de la acción, y no como mero objeto. Como una fuente de pasión desatada, como la búsqueda de amor físico y espiritual definitiva.

    Ven
    Amado
    Te probaré con alegría.
    Tú soñarás conmigo esta noche.
    Tu cuerpo acabará
    donde comience para mí
    la hora de tu fertilidad y tu agonía.

    El libro, al final, no es sino un fiel reflejo de la propia vida de la autora, una mujer que basculó entre la luz y la oscuridad, el absoluto y la nada, la vida y la muerte. Una mujer que pasó sus últimos días viviendo en México D.F., entre fiestas en casa, alcohol y una profunda soledad.

    Fue tanta la soledad que la acompañaba que, cuando falleció en 1974, su cadáver tardó varios días en ser hallado, en parte gracias al fuerte olor a putrefacción y, sobre todo, gracias al aviso de una de las pocas amigas que aún mantenía, Asunción Lazcorreta. En sus palabras:

    «Alguien publicó que se había suicidado. Me indigné. Eunice amaba locamente la vida. Desbordaba vida, aunque se iba consumiendo cada hora. ¡Pobre Eunice, entre todos la empujaron a su destrucción!».

    ¿Pudo Eunice disfrutar finalmente de esa vida que tan locamente amaba? ¿Murió frustrada por el poco reconocimiento de su obra? ¿Fue feliz durante su última época? ¿Se sintió querida en México? Son cuestiones sobre las que solo podemos conjeturar algunas respuestas. Quizás estos versos de Los elementos terrestres fueran como un triste anticipo de su aciago final:

    Al borde estoy de herirme y escucharme
    ahora que me lleno de retoños y párpados tranquilos (…)
    Sollozante y sangrando a media altura,
    sobre lo detenido
    descubierto
    y recobrado.

    Gracias, Torremozas, por ayudarnos a descubrir, una vez más, a una poeta olvidada –aunque de calidad extraordinaria– en nuestra increíble tradición poética castellana.

  • Los versos rotos de Constanza Everdeen

    Los versos rotos de Constanza Everdeen

    “Los poemas bonitos son la voz del viento y se pasean por tu vida como un gato», así es como nos los define la poeta Constanza Everdeen y se me ha antojado comenzar esta reseña con esta cita, porque creo que es la mejor definición y presentación a su poesía.

    Cuando leí por primera vez a Constanza  me llamó la atención la elegancia con la que acarician sus versos y la sutileza que tiene su pluma para girar la tinta y lanzarnos un zarpazo.

    Siempre elegante

    Como Hades emergiendo desde la profundidad de mis entrañas,
    el otro día casi te deseo el mal.
    Pero lo hice bien,
    deseé tu caída amortiguada sobre ese lecho neumático,
    del color del que nunca tintaría mi cabello.Lo hice bien, sí.
    Porque estando a finales de verano,
    una sabe que no puede pedir primaveras tardías,
    y hay un estatus de madurez y maestría que mantener.Para que no corra la sangre, corre la tinta,
    y te escribo sobre fases lunares,
    con la esperanza de que entiendas mis cíclicos demonios.No hallarás nada más puro y veraz,
    contenido entre curvas y sensuales aromas.

    Porque en ese lugar en el que temo tu orden,
    yo desordeno la ropa y silencio los insomnios.

    Sus versos son una lluvia de pétalos en noviembre que dejan la fragancia de mayo:

    Otro punto de sutura

    Le dije al mar que según para qué mensajes, es mejor que la botella que arroje esté llena.

    Me quedé mirando un reloj con agujas sin sentido,
    rodeada de un cementerio de elefantes sin memoria,
    pasando la hoja a un calendario de días inciertos.

    La cara oculta del amor es liberar el sufrimiento en defensa propia,
    masticar los cristales rotos y descubrir su dulce sabor.

    Le puse voz al amor para no acallar la herida,
    y me quedé con las letras en las manos.

    Te escribí el mar y el cielo con la esperanza de ver una revelación en tus ojos,
    pero sólo me vi a la deriva flotando en tu iris airado.
    No sé en que marea te perdiste,
    ni cuándo se hizo Noviembre y abandonaste mi silencio.

    Solo sé que tu inclinación al derribo,
    no pudo con mi revolución.

    “A veces no encuentro las palabras pero te veo escrito en todas partes». Y es que sus letras son el silencio de un suspiro que se hace verso.

    Los hados reclaman

    Te paseas ante mis ojos inconsciente del fuego,
    te persigo ávida sin mirarte,
    en vehemente consecución de mi cánido designio.
    Reclamo y me das aguaceros intermitentes,
    donde bailo al ritmo de los tambores de tu pecho.
    Pienso y camino inane,
    codiciando entregas,
    resistiendo sequías en las manos.
    Se graban en ellas líneas de ausencias y lacónicas supernovas.
    Me rindo a la estela fugaz del astro que me reina,
    cedo a su gobierno para no perderme entre rebelión de vendavales.
    Anhelo que se te haga incontable el número que destinas a los hados,
    que sientas la revelación
    y te arrojes a mi esfera en llamas.

    Su poesía nos vuelca en una historia de amor que aún en la sombra se sostiene entre las luces intermitentes del recuerdo.

    Más de mil

    Tengo más de mil leyendas para desvelarte las noches.
    Para aplacar voluntariamente tu tormento.
    Erosionando el cantil, fundiendo el hielo,
    abriendo sendas de letras floridas donde te reconcilias con todo.Guardo más de mil mitos dentro de una cajita para que nada se te desarme.
    Versando tu sangre,
    te devuelvo a la esperanza.
    Besando tu carne,
    te hago justicia en el averno.Escondo más de mil cuentos en cadena,
    para anclarte a la cara oculta del rebalaje.
    Soy lo que aparece en tus sueños después de frotar la lámpara,
    el santuario de tu condena.

    El lugar donde cada vez que mueres, más te agarra la vida.

    Sus versos se deslizan como pasos de baile en la coreografía de un amor aún latente en su música, pero que va perdiendo el compás de sus pasos tras las agujas inexorables del tiempo.

    58 minutos

    Hablabas de ser agua,
    yo esperaba una ilusoria previsión de lluvia,
    con el paraguas roto,
    en un andén fantasma.
    Ahogamos los gritos por temor a que toda réplica,
    fuera el eco de lo que fuimos.
    Evité las transparencias,
    con una combinación de decepciones
    y algún depósito de sangre.
    Falsamente nos sorprendió la rutina en la retina,
    tú detonaste la caja,
    yo apreté el gatillo,
    nadie recogió el escombro.
    Una demora de una hora,
    o de incluso 58 minutos menos,
    dejan los versos fríos en el plato.
    El tiempo no significa nada,
    pero siempre resulta mortal.
  • Slam Poetry y la memoria histórica de España

    Slam Poetry y la memoria histórica de España

    Ahora hace casi un año, el mes de junio de 2017, se celebró la final del Slam Poetry España en Ciudad Real. Allí un chaval de Jaén, el poeta José Flores, consiguió alzarse con el primer premio con un poema, en el minuto 22:40 sobre su abuelo enterrado en una cuneta, la tan reivindicada memoria histórica.

    Flores nos habló de “los huesos que quedan por desenterrar de las cunetas de nuestra memoria” y acabó su lectura con un alegato que puso la piel de gallina a buena parte del público.

    Abrid una fosa y abrid otra puta fosa, cerrad esta herida y devolvedme su honra porque no podéis devolverme su vida.

    Un Slam Poetry es un torneo de poesía en el que los participantes se enfrentan a micrófono abierto implicando al público que es el que vota. Se hace por rondas donde cada poeta tiene tres minutos para leer su poema y aquellos que reciben las mejores notas pasan a la siguiente ronda.

    Otra característica de los slams, al ser poesía oral interpretada, es que muchos poetas no publican sus trabajos porque no son completos sin la interpretación.

    Para saber más de este evento, leed este artículo del Diario digital Ciudad Real.

    Además, si queréis saber si alguien de vuestra familia está entre las víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, podéis consultar esta base de datos con referencias a documentación y archivos que ha elaborado la asociación Innovation and Human Rights. La tenéis aquí.

  • Pedro Soto de Rojas, poeta granadino

    Pedro Soto de Rojas, poeta granadino

    Pedro Soto de Rojas (Granada, bautizado el 10 de enero de 1584 – 4 de febrero de 1658), fue  un poeta español del culteranismo, corriente literaria del barroco español que aboga por la perífrasis embellecedora y evitar el vocabulario común, utilizando para ello la latinización de la sintaxis y el léxico mediante el hipérbaton y los cultismos; recurre además a las metáforas puras, a menudo con referentes de la mitología clásica. Algunos lo llaman también gongorismo porque su mayor exponente español, el poeta cordobés Luis de Góngora, contribuyó a formarla y a darle su forma definitiva.

    Otros países también tuvieron una estética parecida bajo nombres diferentes: en Italia el marinismo (por el poeta Gianbattista Marino, 1569-1625); el preciosismo en Francia (Vincent Voiture, 1598-1648) y el eufuismo en Gran Bretaña (John Lyly, 1553-1606).

    Pedro Soto de Rojas fue un poeta importante en la Granada de finales del XVl . Estudió Teología, Humanidades y Leyes y se fue a la Corte madrileña. Allí pasó casi dos décadas como funcionario de rango y en las inmediaciones del valido Conde Duque de Olivares. En Madrid conoce a Góngora y Lope y participa en las tertulias y justas poéticas de la época donde obtiene un cierto reconocimiento que quedará descrito elogiosamente en las plumas de Cervantes y el mismo Lope de Vega.

    Para saber más de Pedro Soto de Rojas os recomiendo el artículo publicado en el blog Secretos de Granada.

    La obra más destacable de Soto de Rojas es Paraíso cerrado para muchos. Jardines abiertos para pocos, un poema dividido en siete mansiones, que representan secciones de los jardines del Carmen de los Mascarones y concluye describiendo el verdadero paraíso, en el que se encontrará con Dios.

    Verdes las calles, cándidos arqueros

    bravos soldados de jazmín florido

    Cupidillos de amor llenos de antojos

    dulces rayos apuntan a los ojos

    del olfato, y disparan al sentido.

    Me sorprendió el el nombre de su casa, Carmen de los Mascarones. Primero porque ‘Carmen’ no se refiere a un nombre de mujer, un carmen es una casa de recreo tradicional de Granada, España, con huerto o jardín. Además, la que nos ocupa, donde vivió Pedro Soto de Rojas, está enclavada en el típico barrio granadino del Albaycín en la calle Pagés. Los Mascarones es un carmen del siglo XVI-XVII. La fachada de la casa está adornada con dos grandes mascarones que dan nombre a la casa y al bar que se encuentra en la planta baja, frecuentemente visitado por artistas y cantaores del barrio.

    Ya sabéis, la próxima vez que vayáis a Granada no os olvidéis de visitar el Carmen de los Mascarones y leer un poema de Pedro Soto de Rojas frente a ella.

  • 13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    Ze Pequeño, también conocida como Gemma Rabaneda Sureda, nacida una fría Nochebuena de hace algunos años en Barcelona, se considera aprendiz de poeta y confiesa no poder vivir sin literatura, aunque no se dedique profesionalmente a ello. Autora del poemario escrito en catalán ‘Poetitzant-te’ (Ed. Neopàtria).

    Este libro es una pequeña gran historia de amor. Una alma cautivada por unos ojos que un día pasaron frente a una puerta. En ese momento y a través de palabras y sonrisas todo se fue ligando hasta que los ojos se encontraron… y se desencontraron. Como la vida misma.

    La autora ha colaborado en dos antologías de poemas promovidas por la Associació de Relataires en Català y también en la exposición de poemas ilustrados para la Marató de TV3, la radiotelevisión catalana.

    Aquí podemos ver unas páginas de su poemario antes de entrar de lleno en la entrevista.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No he estudiado nada relacionado con la literatura. No soy ninguna experta en eso. Mi actividad literaria es muy casera y simple. Me dedico básicamente a escribir por el puro placer de hacerlo desde muy joven. Alguna vez he participado en algún recital, y me muevo mucho por las redes y mi blog, donde comparto poemas, ya en castellano como en catalán.

    Hace cuatro años publiqué mi primer poemario Poetitzant-te (Neopàtria, 2014) y el segundo, esta vez en castellano, está en proceso ahora mismo.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Me introduje en el mundo de la Poesía de la mano de Gustavo Adolfo Bécquer y Miquel Martí i Pol. A esos dos poetas les debo mi primer amor por los versos. Con ellos aprendí que hay una manera de sacar lo que me sobra y llenarme de lo que falta. Posteriormente, llegaron otras lecturas como Pedro Salinas, Ricard Creus, Jaime Sabines, Gil de Biedma, Ángel González o Adam Zagajewski, por nombrar a unos pocos.

    Creo que mis influencias más notables, salvando las distancias por supuesto, serían precisamente Bécquer y Martí i Pol (puesto que me calaron muy hondo) y creo que le debo mucho también a Sabines y Alejandra Pizarnik, una de mis autoras de cabecera.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Soy incapaz de definir mi propia poesía. Para mí es como un pequeño espejo en el que me veo por dentro a lo largo de los días vividos. Creo que siento en voz escrita. Y de ahí me sale la poesía.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Lo creo. De hecho, creo que todo, poco a poco, evoluciona y cambia. Leer a diferentes autores me ha ayudado mucho a ir aprendiendo y definiendo poco a poco un asomo de estilo poético; creo que leer ayuda mucho y enseña.

    M’adono de l’errada:
    he tornat a parar taula per dos.

    Por supuesto, el ir escribiendo constantemente hace que una cada vez se sienta más ligada a sus letras, y por ende, más exigente con las mismas. Creo que así como la vida avanza y cambia, la poesía (para mí estrechamente relacionada con las emociones y los sentimientos) cambia a su vez.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando escribo algo y siento cierta sensación de liberación, entonces me digo que el poema ya ha dicho todo lo que tenía que decir, o ya he sacado lo que tenía que sacar. La verdad es que no suelo corregir mucho mis escritos. A lo sumo cambiar alguna palabra por otra por temas de cadencia o sonoridad, pero no suelo modificar.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Si sirve para que las personas ahonden en sí mismas, se sientan identificadas, vean en palabras emociones que sienten y no sabían cómo explicar, ya es mucho para mí. No persigo grandes fines poéticos, básicamente, con conseguir que las almas se emocionen y sientan algo con lo que escribo me siento contenta.

    Se m’enganxa a la pell
    l’aire amarg d’aquest diumenge
    i no aconsegueixo asserenar
    aquesta eterna deferència.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Si te soy sincera, he participado en un par de recitales, como decía al principio, pero he de admitir que me aterran. No me veo leyendo mis poemas ante la gente. Quizás con el tiempo me anime un poco más, pero así de entrada la verdad es que no me motivan mucho las lecturas en vivo, disfruto mucho más asistiendo a lecturas poéticas que no haciéndolas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que las redes e internet en general han ayudado mucho a difundir la poesía. A su vez, creo también que son un arma de doble filo. Es muy difícil definir qué es poesía y qué no, pero en Internet cualquier cosa se puede catalogar como ‘poesía’, quizás por desconocimiento del género.

    De todas formas, como he dicho, mi valoración es positiva en general. Ayuda a la difusión, a darse a conocer, a conocer autores nuevos e incluso a saber también si lo que una escribe vale la pena.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Ufff… qué difícil escoger uno… Me decanto por “Con ganas de llorar”, de Jaime Sabines, básicamente porque me siento muy identificada; especialmente con los últimos versos del poema, y lo hice un poco mío….

    Con ganas de llorar, casi llorando,
    traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
    el paño de mi sangre en que reposa
    mi corazón esperanzado.

    Débil aquí, convaleciente, extraño,
    sordo a mi voz, marcado
    con un signo de espanto,
    llego a mi juventud como las hojas
    que el viento hace girar alrededor del árbol.

    Pocas palabras aprendí
    para decir el raro
    suceso de mi estrago:
    sombra y herida,
    lujuria, sed y llanto.

    Llego a mi juventud y me derramo
    de ella como un licor airado,
    como la sangre de un hermoso caballo
    como el agua en los muslos
    de una mujer de muslos apretados.

    Mi juventud no me sostiene, ni sé yo
    lo que digo y lo que callo.
    Estoy en mi ternura
    lo mismo que en el sueño están los párpados,
    y si camino voy como los ciegos
    aprendiéndole todo por sus pasos.

    Dejadme aquí. Me alegro. Espero algo.
    No necesito más que un alto
    sueño, y un incesante fracaso.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo los Diarios, de Alejandra Pizarnik, que creo que es un libro que siempre iré leyendo, junto con su poesía completa. Paralelamente estoy releyendo Narcissus and Golmund, de Hermann Hesse. Me gusta repetir los libros que me han dejado huella de algún modo, y hacía tiempo que este no lo cogía de nuevo. Normalmente suelo tener entre manos algún libro de poesía y alguna novela.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que leyera. Creo que leer poesía, desde los más clásicos hasta poesía contemporánea, es básico y muy bueno.

    Necessito tastar-te i descobrir
    que aquest miratge que amagues rere els llavis
    té un gust salat.

    Regust de mi que et vull regalar.

    Si obres els llavis
    i estens la mà,
    m’acabaràs trobant…

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad, con cierta desconfianza y con algo de miedo. La veo muy lejos y como algo que no domino. De todas formas, el tema editorial es algo que no me preocupa en exceso. Mi meta cuando escribo no es publicar. Si sale la opción y me gusta, lo haré (como fue el caso hace cuatro años, o lo es ahora con este segundo poemario), pero no es algo que me preocupe en exceso, por lo que he de admitir que no conozco tanto el sector como para poder opinar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Todavía estoy sorprendida que me hayáis tenido en cuenta para responder estas preguntas…. ¡cómo para pensar en que quizás falta alguna! Por decir algo, quizás una pregunta podría ser si creo que con la poesía se puede cambiar el mundo. Y creo que no exactamente, pero sí se pueden agitar conciencias y corazones, y eso sí puede llegar a cambiar el mundo. Ya lo decía Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro.

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se grabase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el por qué para nuestro canal de Youtube. Gracias

    Como he comentado, las lecturas en vivo no son mi fuerte… por eso, con vuestro permiso, por ahora no veo grabándome recitando un poema. Mira, incluso dejo la puerta abierta, por si algún rapsoda se anima a recitar alguno. Para mí sería un placer.

    I al final…

    Fidels desitjos
    busquen perviure
    en una memòria aterrida.

    Que gran la nit, que fosca,
    que callada.

    Shhhhhhhhhh…
    en el mar de les imatges,
    per sempre més,
    un somni descansa.

    De todas maneras, hemos conseguido una grabación de un poema de Ze Pequeño hecha por Joan Femenia y que podemos oír aquí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    Ferran Fernández (Barcelona, 1956) se gana la vida como profesor de Periodismo en la Universidad de Málaga y como corrector y diseñador gráfico para varias editoriales. Desde 2009 lo hace con la suya, Luces de Gálibo.

    Ha publicado diversos libros de poesía: Lógica sentimental (Barcelona, 1997), Sufrir en público (Barcelona, 2007), Xeografía nocturna (Ribeira, A Coruña, 2007), Peligro de vida, 99 haikus (Málaga, 2008) y Guía del odio (La Isla de Siltolá, Sevilla, 2011 / Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2017). Asimismo, ha ejercido de editor literario en Puta poesía (Girona, 2010), aparecido en Luces de Gálibo, Bolero mix (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2013) y Manual del taxidermista (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2015). Paralelamente a la poesía textual, cultiva la poesía visual y la ciberpoesía, de las que ha realizado un buen número de exposiciones y proyecciones.

    Antes de pasar a la entrevista vamos a ver algunos de sus poemas visuales.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Barcelona, hace 61 años, de padres inmigrantes murcianos, que regresaron al sur cuando yo aún no había cumplido cuatro años. Al cabo de una década, la familia volvió a Barcelona. Desde hace casi 20 años, vivo en Málaga. En los últimos 25 años he trabajado como profesor universitario  (Periodismo) y llevo casi el mismo tiempo inmerso en distintos ámbitos del mundo del libro: diseño, corrección, edición… En 2009, fundé mi propia editorial, Luces de Gálibo. Empecé a escribir poemas a los 14 años y desde entonces, con algunos paréntesis, no he dejado de escribir. Publiqué mi primer libro bastante tarde (Lógica sentimental, 1997, El Bardo). Desde entonces, han visto la luz seis más. No quiero olvidarme de un factor importante en mi vida, el compromiso político y social. Aunque en los últimos tiempos mi militancia es bastante más tranquila, durante mucho tiempo fui lo que Lenin llamaba un «revolucionario profesional».

    contra el amor
    lucho desalmado

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    El primer libro de poesía que compré fue Los versos del capitán, de Pablo Neruda, de la mítica colección Losada, editada en Argentina. De esa misma colección compré otros libros de Neruda y de los autores del 27, también los novísimos que publicada El Bardo y los libros de Visor, editados entonces por Alberto Corazón… Quien más me gustaba entonces era Gil de Biedma. Mucho más tarde, cuando leí al argentino Roberto Juarroz, me quedé enganchado. Lo releo constantemente. Con el austriaco Erich Fried me pasa algo parecido. César Vallejo completa el podio.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía es bastante conceptual, irónica, concisa, epigramática muchas veces.

    en la pared blanca
    pinto consignas contra el amor
    pero solo tengo pintura blanca

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cree que el poeta evoluciona en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Es  evidente que todo creador o creadora evoluciona, aunque no siempre a mejor… Yo, en lo formal, he ido acentuando las características que señalaba antes, y los asuntos de los poemas los abordo de una manera menos egocéntrica (aunque el yo parezca el protagonista) y más filosófica.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Los poemas, salvo muy raras excepciones, quedan listos en un solo acto. Y es un acto de liberación.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No me planteo ningún fin. Escribo por necesidad.

    estas manos
    que han de ser ceniza
    ahora solo están
    para encender tu piel

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta leer en público y suelo hacerlo con cierta asiduidad. No suelo negarme cuando me invitan. Asisto también a muchas lecturas poéticas y disfruto mucho cuando descubro a algún/a poeta bueno/a. Ocurre de vez en cuando.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parece estupendo que se multipliquen las formas de difusión de la poesía, aunque yo tengo un compromiso personal con el papel.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Aparte de los poetas ya citados, os recomiendo fervientemente que leáis a Isabel Bono y a José María Cumbreño, que tienen la ventaja de que están muy vivos y creativos…

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Aparte de las relecturas constantes de las que hablaba antes, estoy con el Cuaderno de la cárcel de Ho Chi Minh (el líder revolucionario vietnamita), un libro que quiero publicar en Luces de Gálibo, y una antología del ruso Aleksandr Blok que compré recientemente en una librería de viejo de Barcelona, y de quien no había leído más que algún que otro poema en antologías de la poesía rusa…

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Quien quiera escribir poesía debe sentir la necesidad vital de hacerlo. Esa es la primera condición. Y leer mucho, no solo poesía. Y ser muy exigente y sincero/a consigo mismo/a.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Yo no llamaría industria editorial a la edición de poesía. Hay muchas pequeñas editoriales que hacen pequeñas tiradas… Salvo raras excepciones, la vida de estas editoriales es efímera. Pero mi visión es muy parcial y limitada. Yo edito con desánimo de lucro.

     ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me ha preguntado qué espero de la poesía. La respuesta sería…

    Gracias por la entrevista, pero antes de acabar vamos a leer un último poema del libro que hemos estado leyendo mientras le entrevistábamos y a escuchar de su propia voz un poema que nos ha recitado.

    como un exorcismo
    para sacarte de mí
    escribí un poema

    cada noche lo leo
    y lo releo
    antes de dormirme

    algo es algo

    he conseguido reducirte
    a un puñado de versos

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    Amigos, amigas, esperamos que, una vez más,  hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

    Poemareflexiona con… Marina Tsvetáieva

    La poemareflexión de esta semana va dedicada a tod@s l@s lector@s de la revista, a tod@s sus poetas, transgresor@s de la vida. Va por vosotr@s/nosotr@s.

    En el libro Locuciones de la Sibila, de Marina Tsvietáieva podéis encontrar los aforismos y pensamientos de la poeta.

    Marina Ivánovna Tsvetáieva (en cirílico Марина Ивaновна Цветaева) (26 de septiembre de 1892 – 31 de agosto de 1941), fue una escritora rusa, que destacó como poeta y prosista.