Poémame ha tenido la oportunidad de disfrutar del recital de poesía Illanvers en la isla mediterránea de Menorca. Este año ha celebrado la decimotercera edición con una propuesta que ha querido fusionar la obra poética de diversos autores con música y pintura.
Josep Masanés
Los poetas que han participado este año han sido Josep Masanés (con el que Poémame inició la serie de entrevistas ‘13 preguntas y un poeta…‘), Iosune Arriarán, Jordi Roig, Xisca Morro, Joan F. López Casasnovas, Maria Antònia Massanet i Àngel Terrón, junto con el guitarrista Toni Camps, y la pintora Zulema Bagur.
El primer recital fue el viernes 3 de agosto en los jardines del Hort de Sant Patrici, en Ferreries, y el segundo el sábado 4 en el Fuerte Marlborough, en Es Castell, con entrada gratuita. La organización del recital siempre intenta combinar los espacios de manera que la gente se pueda desplazar fácilmente desde cualquier punto de la isla.
Pere Gomila foto:Ines Castagneto
El tema central de este recital es la ‘libertad’, porque tal y como comenta el poeta y organizador junto con Llucia Palliser, Pere Gomila, la poesía es ‘un muro contra el que se deshacen las manipulaciones, falsedades, los tópicos y estereotipos del discurso promovido por aquellos que intentan imponer su verdad, ejercer su dominio a través del uso interesado y perverso de la lengua‘.
Zulema Bagur foto:Ines Castagneto
De los poetas participantes, hay que destacar su variada procedencia, cuatro de Menorca, Masanés, Arriarán, Morro y López Casasnovas; dos vienen de Mallorca, Massanet (que disculpó su ausencia por enfermedad) y Terrón; y uno de Cataluña, Jordi Roig.
Clara del Ruste y Toni Camps foto:Ines Castagneto
Cada poeta recitó sus poemas con la música de fondo de Toni Camps, mientras que Zulema Bagur, autora del cartel de este año, pintó un cuadro en directo.
Como punto final, la actriz Clara del Ruste recitó poemas de Montserrat Abelló [Tarragona, 1918-Barcelona, 2014], con motivo del centenario de su nacimiento.
Hemos visitado la casa donde se cree que vivió Dante Alighieri, en la Via Santa Margherita de Florencia.
Dante Alighieri, (Florencia, 1265 – Rávena, 1321), fue un poeta italiano, conocido por escribir la Divina comedia, transición del pensamiento medieval al renacentista y una de las mejores obras de la literatura universal.
CC @jlregojo
Durante su vida, Dante participó en las luchas políticas de su tiempo y fue un activo defensor de la unidad italiana. Escribió varios tratados en latín sobre literatura, política y filosofía. A él se debe el tratado en latín De Monarchia, de 1311, que constituye una exposición de sus ideas políticas, entre las cuales se encuentran la necesidad de la existencia de un Sacro Imperio Romano y la separación de la Iglesia y el Estado. En 1289 participó en la batalla de Campaldino durante la guerra entre Florencia y Arezzo, y contribuyó a la victoria de los florentinos.
Acusado de malversación de fondos, Dante fue condenado a multa, expropiación y exilio, y más tarde a muerte en caso de que regresara a Florencia. A partir de entonces, Dante inició un largo exilio que duraría el resto de su vida: Verona, Padua, Rímini, Lucca y, finalmente, Ravena hasta su muerte.
Apodado «el Poeta Supremo», también se le considera el «padre del idioma italiano».
«La influencia de la poesía trovadoresca y estilnovista sobre Dante Alighieri queda reflejada en su Vida nueva, conjunto de poemas y prosas dirigidos a Beatriz, razón de la vida del poeta y también de sus tormentos, y en sus Rime Petrose, dirigidas a una amada supuesta, a la que escribe sólo para disimular ante los demás su verdadero amor.
Los poemas de Dante Alighieri y la búsqueda de un estilo propio culminarán finalmente en La Divina Comedia, una de las cumbres de la literatura universal. Dividida en tres cantos (el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso) y escrita en tercetos, se resume en ella toda la cosmología medieval mediante la presentación del recorrido del alma de Dante, guiada primero por Virgilio y más adelante por Beatriz, en la expiación de sus pecados. Con un lenguaje vívido y de gran riqueza expresiva, el poeta mezcla los elementos simbólicos con referencias a personajes históricos y mitológicos, hasta construir una equilibrada y grandiosa síntesis del saber acumulado por el hombre desde la Antigüedad clásica hasta la Edad Media. «
En concreto en la literatura argentina. A continuación os vamos a mostrar un itinerario por algunos autores que recurren a Dante como fuente de inspiración de sus obras. Es una investigación amplia de la que se destacan cuatro nombres que, a la variedad cronológica, agregan la de los géneros que eligen. Esteban Echeverría desde la poesía y el cuento, y Rodolfo Rabanal, desde su novela, enmarcan el trabajo en los comienzos de la literatura argentina y en el presente. También Borges con sus Nueve ensayos dantescos, y Ángel Battistessa investigador y traductor de La Divina Comedia. Aquí encontraréis toda la información.
L’automàtica, fundada en 1963 por José Fandos bajo el nombre de IFA talleres gráficos y más tarde dirigida por Ferrán Fandos, es una imprenta ubicada en el núm. 89 de la calle Grassot en Barcelona. Se convierte en la asociación cultural L’automàtica en 2011 y ahora es un espacio dedicado a la experimentación, la autoproducción, el diálogo y la autoedición.
Un colectivo de diseñadores gráficos, artistas e ilustradores que han recuperado una imprenta tipográfica en Barcelona y la han convertido en una asociación cultural autogestionada.
En este entorno se sitúa Sonhoras, un grupo que nace para reivindicar el retorno a ciertos formatos de propagación para la poesía. sin renunciar a la vocación experimental. Se quieren hacer cargo de la edición de voces radicales que se vienen escuchando desde hace tiempo en formatos de escritura alejados de la página y hacerlo precisamente en forma de libro: más allá de nociones y lenguajes, y siempre en su idioma original.
Sonhoras publica un mínimo de 3 libros por año, proponiendo un mecanismo compartido de edición, en el que cada poeta será editado por otro poeta de sus mismas coordenadas. Libros bicéfalos, escrituras de a dos.
Los números-libro serán un trabajo compartido entre escritura, plástica y materia. Su elaboración, así como su realización física, se hará con técnicas lentas. Rechazan las antologías, y apuestan por el libro como objeto artístico per se. Sus mecanismos de impresión no son masivos: combinan las técnicas artesanales con la mecánica pura. Se alejan todo lo posible del desierto de lo digital. Quieren abrir y reivindicar la pluralidad lingüística y de lenguajes. Por ello cuentan con el apoyo inestimable de papeleros, encuadernadores, serigrafistas, y sobretodo pivotan sobre el eje entintado de L’automàtica como centro neurálgico de construcción.
Sonhoras intenta dibujar una estrategia de distribución, adquisición y fabricación imaginativa y nada nueva a la vez, contra una realidad cada vez más homogénea. todos los libros-números de Sonhoras se imprimirán de la forma más artesanal posible, alimentando un saber-hacer que implica intensamente al cuerpo y sus capacidades, tanto propias como extendidas. Esto les permitirá un mayor control de los procesos afectivos de impresión, una actitud de complicidad con tecnologías marginales, y una ampliación de las variantes materiales. Producir con cuidado, con fuerza, con complicidad, a favor del trabajo bien hecho y con una misma importancia entre el autor y el productor material.
Sonhoras se estructura como un espacio de afinidades, de encuentro y de resistencia. Por ello entienden que debe funcionar de forma compartida y no se podrán comprar ejemplares sin convertirse en suscriptor. La suscripción, acompañada o no por la compra de números sueltos, será por un periodo anual renovable y solamente será posible obtenerla personalmente en las acciones eventos donde estén presentes, o a través de la página web de la revista. El precio por ejemplar es único y siempre el mismo, ya inicialmente fijado en 25€.
Sonhoras está integrada por Gerard Altaió y Eugenio Tisselli con la confabulación de muchos más.
El tiraje inicial de cada número se limitará a 30 ejemplares, y se imprimirán nuevos ejemplares a demanda. No hay almacén, como tampoco hay distribución al uso. Sonhoras no se encontrará en librerías, ni en otros espacios comerciales. Sonhoras no tiene ninguna voluntad de negocio. Los libros-número se reciben de mano en mano en las acciones Sonhoras de L’automàtica que sucederán cada mes; así como en eventos puntuales, encuentros fortuitos, espacios que den lugar a la poesía experimental, o por correo postal en el buzón de casa. Aquí podéis ver las acciones Sonhoras hechas hasta ahora.
En la madrugada del 28 de junio de 1969, el Escuadrón de Moral Pública de la Policía de Nueva York llevó a cabo una redada en el pub Stonewall, uno de los pocos lugares de la ciudad para personas transexuales, travestis y transgénero donde se permitía bailar.
Estas redadas eran comunes y contaban con el beneplácito de las autoridades. Sin embargo, la resistencia de las personas arrestadas aquella noche derivó en una serie de manifestaciones espontáneas de protesta que actualmente se consideran el catalizador del movimiento moderno pro-derechos LGBT en Estados Unidos y en todo el mundo. En el primer aniversario de los disturbios de Stonewall se celebró la primera marcha del orgullo gay de la historia, que recorrió 51 manzanas de Nueva York hasta Central Park.
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En Poémame hemos querido recordar y reivindicar los derechos de las personas LGTB con esta selección de textos que nos hablan de luchas y de sueños, de incertidumbres, de amor y de diversidad y, sobre todo, de libertad.
Contacto de pupilas y mi apocalipsis
se congela.
Las agujas del reloj se atrancan,
mi invierno se para
y me plantas primavera en la tierra de mis lunares.
Floreces de antemano en mis semillas
más estériles y muertas;
previenes mi sequía.
Pintas paisajes sobre mis hojas de otoño
apunto de resquebrajarse
y así das color a una estación que creía perpetua.
Mientras tanto nuestras raíces se entrelazan,
una arrebolada nos abraza
y me siento inefable.
Yo intento compensar tus chubascos
llevándote unos cuantos sobre mis hombros
—como tú con los míos—,
ya que el fuego compartido causa menos incendio.
Te escribo poesía desde los tallos
hasta los pétalos;
lluvia de ósculos,
poco a poco,
aún con ese reloj estático,
dejando que la tormenta truene lo que quiera
porque ahora mandan más nuestras fuerzas.
Amor, gracias por ser llovizna en plena ola de calor.
Juro que siempre seré rocío en cualquiera
de tus desiertos.
Vivo sencillamente porque el amor tiene formas y colores
Porque en silencio somos muchos
Y porque en la vida cabe más que un solo reino y un solo discurso
Yo soy la manifestación de algo especial
Y así de especial es mi orgullo y lo que siento
Un hilo de carne viva que por ser de carne, se arrastra con miedo en el suelo
La esencia de mis deseos formando algún tejido
Para envolver mi mente, para envolver mi cuerpo
Para cuidarme mientras miro al sol a través de la seda
Respiro poco y sueño
Que soy valiente y conquisto el cielo.
Quiero preparar un acto a través de lo que a veces quiero decir y no puedo
Porque me gusta vestirme extraño, simple
Desnudarme frente al espejo y saber qué quiero
Para cuando la crisálida o el clóset a mi alrededor se abran
Y me pose en la ventana viendo el reflejo de mis alas
Cuando encuentre el momento exacto en el viento
Para saber qué tan fuerte es mi pulso y el corazón que llevo dentro
Para cuando me precipite desde las alturas
Para cuando ya no tenga miedo
Para cuando pueda probarme, y probarles
Que no tenía una mejor opción que el vuelo
No somos distintos a las mariposas
No somos un misterio
La carne puede ser débil o bastante fuerte
Los cromosomas pueden ser como los de ellas o como los nuestros
Pero la magia, la metamorfosis
Lo que mueve tus alas y el sentimiento
No tienen genero
No tienes por qué saberlo y por qué entenderlo
Pero las mariposas nacieron para conquistar el cielo
Nacieron para conquistar el arte y nuestras paredes
El mismo tiempo si nos detenemos
A verlas
Desde el instante en que se atreven, hasta el instante en el que mueren
Después de tanta belleza
Buscando la luz, o de las flores el nectar
Llevando sus cuerpos quién sabe a dónde, y dejándonos el regalo de sus alas
Sus colores, y el recuerdo de su amor, que como cualquier otro amor, es perfecto.
Los convencionalismos más arraigados se hicieron inertes
Ante tu presencia, Luna, que te llenas de sueños
Y te borras como un milagro que no encuentra su lugar
Entre tantos desperdicios que se humillan para lograr lo imposible
Quise contar hasta dos momentos con ella, Luna
Pero solo pude reunir los tres octavos de un beso
Todo por permanecer ajenas al único reproche
Que miles de voces quisieron cargar a nuestras espaldas
Tan enamorada estaba que dejé que se exprimiese de gusto
Con las tres últimas gotas de mi saliva
Me envolvió con una manta hecha con las guerras ++++++++++++++++++++que acabamos ganando
Y juntas construimos otra realidad para vivirnos más libremente
Llevaba tanto tiempo sin dividirme en cuatro estrofas
Que me desangré por completo al verme tan hermosa, Luna
Pese a haber sido atravesada por quienes quisieron acallarnos
Es hora de volver a levantarnos y romper con los límites
Luna, tú sabes que la cruz grabada en mi espalda
Adquirió finalmente la forma de sus iniciales
Su nombre es mi único Testamento
Y nadie lloraría si yaciese entre espinas, profundamente dormida
Ante tu mirada compasiva, llena de azucenas que tratan de abrirse
Para nosotras, para seguir luchando, para desgastarnos entre ellas…
Ante tu luz superlativa, Luna
Ante tu figura, tan altiva como serena.
Sonríes y te humedeces el labio:
Mi estómago se revuelve y comienza a arder
porque formas la revolución en mi cuerpo
y prendes todas mis necesidades a la vez.
Y despierto con el verso
alimentándose de mis ganas de ti
entre mis labios.
Llevas toda la noche atormentándome
gritando que te escriba,
pero para ello debo desvelarme
sin ti.
Y no estoy dispuesta.
Vuelves a reír
como un destello entre mis párpados
cerrados
y el nudo en mi garganta crece
y mis manos sostienen el papel.
Otra noche más soñando contigo
y mi poemario pertenecerá a las estrellas
y a los deseos más incandescentes.
Tu suave piel,
tu tacto tan cálido,
y tu sonrisa
son todo a lo que abarca mi mente
y no soy capaz de respirar
sin recordarte.
Ahora te acercas a mi y me abrazas
y no sé si sueño
o vivo
pero sea lo que sea,
lo prefiero.
Los pequeños rizos de tu pelo
y el rocío que parece posarse sobre ellos
después de mojarlo,
te molestan.
Así decides ponerte mi gorra
impregnarla de tu olor
y cogerme de la mano,
para asegurarme que no sueño
cuando caen delicadas gotas
de tu pelo a mi piel.
Y produces otros cientos de noches más
desvelándome a las tres y media
de la mañana
recordando todo lo que hemos pasado
y lo que volvemos a pasar
porque los primeros amores no se olvidan,
y cuando vuelven,
joder cariño,
cuando vuelven son un sueño
del que no quiero despertar.
Un día, le dijeron que aquello era inconcebible y que nunca sería feliz. Luego la llamaron puta y se rieron de su interior desarmado y lleno de luces apagadas. Lloró hasta que no le quedaron lágrimas, hasta que se le despellejó la nariz de sonársela. Siempre a escondidas, para no preocuparlos a todos, porque todos la querían, pero nadie la entendía.
Ella sentía tanto, que sentía doble. Le gustaba experimentar y poner a prueba sus propios sentidos. Le encantaban las personas, conocerlas, observarlas, pero lo que realmente adoraba era dejarse llevar por los sentimientos. Se subía en el barco de las emociones y dejaba que las olas provocadas por el/la otrx la llevaran a cualquier puerto.
Llevaba cuatro años de relación con él. Se querían, se adoraban. Se hacían fotos a cada rato, riendo, comiendo, besándose en cada estación y en cada despedida. Su vida era un contínuo de despedidas agridulces. Y ponía de nuevo el reloj a contar hasta la próxima.
Un día lo conoció. Conoció a aquel huracán que provocó olas de hasta 10 metros de amor y la hizo encayar en la orilla de un sitio en el que nunca antes había estado, pero del que siempre había oído hablar. Y se enamoró. Como una niña pequeña, sin sentido ni percepción de su propia realidad.
En su vida, todo era doble. Se comía dos tostadas para desayunar, las plumas de su agapornis eran bicolor, se ponía dos pinzas en el pelo para arreglarse, miraba dos veces hacia atrás antes de subir al autobús y, cómo no, estaba enamorada de dos personas.
Todxs criticaban sus decisiones, pero nadie se preocupaba por su estado de ánimo. Y la flor que navegaba al son de la vida se marchitaba día tras día, sin freno, arrastrada por la corriente de la incomprensión.
Aquellas dos personas estaban en puertos diferentes, muy alejados entre sí, tanto que no podían ni verse. Ella intentó acercarlos, pero la obligaron a autoconvencerse de que tan solo se puede remar en una dirección.
Pero ella sabía que había desarrollado la capacidad de dividir su corazón, de entregar un pedazo a cada uno de ellos, para que comprendiesen su forma de entender el amor o, como ella lo llamaba, el poliamor.
Desde entonces, cada noche coge su barca y rema hasta llegar primero a una orilla y luego a otra. Y así termina ella, cansada de direcciones, de confusiones y de encontrar dificultades donde todas las personas le cortan las alas que la convierten en ángel.
De la generación de poetas descubiertos entre las publicaciones de Poémame, esta es la tercera entrevista que publicamos después de haber conocido mejor a Ze Pequeño, y a Santiago Arroyo. Hoy conoceremos a Hortensia Márquez.
Hortensia tiene un libro publicado, Derramando palabras, del que vamos a destacar algunos versos sueltos y le oiremos recitar un par de poemas que no son de este poemario:
Para ponernos en situación, vamos a escuchar cómo Hortensia nos recita su poema Pacto tácito.
¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?
Nací en El Barco de Ávila (Ávila) hace 51 años. La cuarta de 6 hermanos (5 chicas y un chico). Mi padre mecánico de maquinaria agrícola y mi madre ama de casa (empezó a trabajar con 8 años y ya no pudo estudiar). Escribo desde que tenía unos 13 o 14 años (aún conservo aquellos primeros poemas de adolescencia). Leer siempre ha sido para mí una necesidad (literatura y poesía), aunque con etapas de menos actividad debido al trabajo y otras ocupaciones. He trabajado en muchas cosas, aunque mi actividad más larga fue de Administrativa en una multinacional. Pero la que recuerdo con más cariño fue un año en una librería. Aprendí, descubrí y me enamoré por completo de la escritura en todos sus géneros. Mi primera colección de libros la hice con el dinero que me daba mi madre los domingos. Siempre hay un libro que estoy leyendo y una larga lista (cada vez más) de libros por leer.
¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
Mis primeras lecturas poéticas fueron las que incluía el libro de literatura en el cole. Ya entonces descubrí el placer al leer poesía. Sin lugar a dudas me gustaban muchos poetas (Lorca, Machado, Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Celaya, …), pero destacaba Miguel Hernández. Conecté con su poesía desde el primer momento, yo tenía entonces unos 13 o 14 años. Pero el libro que me marcó y por el que decidí que quería seguir escribiendo fue “Azul” de Rubén Darío. El autor que más me ha influido ha sido Joaquín Sabina. A día de hoy sigo pensando que es el poeta que más me emociona.
No siempre hay luz
Inseguridad fugaz, que llegas a veces,
desordenas mi mundo de palabras
y me haces nadar sin otros peces.
¿Cómo definiría a su poesía?
Difícil definirme…. sencilla, visceral, personal, muy de sentidos y sentimientos.
¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?
Sí, sin lugar a dudas. Madurar es evolucionar y la vida es posiblemente la maestra que más enseña. Mi poesía actual, aunque le quede poso, no es la misma de hace 20 años. Creo que ni la de hace 10. Mi lenguaje poético se ha enriquecido a lo largo de la vida de leer, de sentir, de absorber todo lo que me emociona o eriza la piel, y eso se transmite en mi poesía. Es una escritura más madura y más segura. Aunque mi peor enemigo sigo siendo yo. Supongo que nunca estaré del todo satisfecha con lo que escribo.
¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?
Cuando comienzo a escribir un poema es casi como un impulso. De pronto me surge una palabra o una frase y ahí empiezo. Escribo un pequeño párrafo y leo comprobando que transmito y se entiende lo que quiero decir. Y continúo hasta que siento que ya no quiero decir más. Después releo un par de veces o tres, buscando posibles errores ortográficos y modificando alguna palabra que no sea la que buscaba. Pero tengo que reconocer que los toco poco. Lo que escribo es lo que en ese momento siento que quiero contar y procuro no cambiar mucho. Escribo todos los días, igual que leo todos los días. Esto creo que también me ayuda para escribir.
Mariposa efímera
Reivindico mi derecho
a ser yo, para mí, por mí
y dejar que el mundo siga viviendo
como mariposa efímera.
¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
Nunca he buscado ningún fin. Escribo por necesidad y por satisfacción. Si me reporta algo más, bienvenido sea. Pero mi finalidad principal es sólo escribir.
¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?
Pues no demasiado importante, no más que la lectura intima. Reconozco que soy más de leer para mí y conmigo. No la descarto y me gusta escuchar cuando alguien sabe leer bien (o cantar bien, que no quiero decir tener buena voz, cantar con sentimiento). Pero lo considero una forma más de transmitir poesía.
¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?
Que son la voz de los pequeños escritores. De los que no llegamos a los grandes medios. Para mí ha sido la forma de poder publicar un libro, ya que fue a través de mi blog, como la editorial que me ha publicado me descubrió y por lo que contactó conmigo. Literatura y poesía al alcance de todos y a disposición de todos. Muy a favor.
¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?
El poema de un autor desconocido (hasta ahora). Se ha hecho famoso por ganar un programa televisivo de talentos. Lo cual ya dice mucho, que alguien recitando poesía propia gane un concurso de ese tipo, ya es meritorio. Se llama César Brandon, “La relación de amor entre 0 y 1”.
¿Qué libro está leyendo en la actualidad?
Tengo empezados dos de poesía y una novela. «Sin Coraza» de Javier Hortal, un viaje a través del amor y el dolor de un padre que perdió a su hijo adolescente de cáncer. Muy emotivo el libro y el autor. Al cual tengo el inmenso placer de conocer personalmente. Poeta muy recomendable. «La esencia está en el aire» de nuestra querida compañera de poémame Rebeca Tejedor Díaz. Una maravilla de persona y de libro.
Una novela que acabo de terminar es «Las montañas azules» de Begoña Ruiz Hernández. En una época como ésta tan reivindicativa por los derechos de la mujer, este libro habla del papel de la mujer en el medio rural, en torno al año 1932 más o menos. Libro muy recomendable, la dedicatoria es “A mi madre, que no pudo estudiar por ser mujer”. Nos damos cuenta a donde hemos llegado, de dónde venimos y todo lo que aún nos queda por hacer. Y el que empezaré hoy es “La chica de la niebla” de Donato Carrisi.
¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?
Ninguno. No me gusta nada dar consejos. La poesía es visceral. Hay que escribir si se siente y se quiere, sin esperar mucho más.
(Silencio)
Susurro
incesante que
lame despacio y
eternamente la
nuca fría,
curvada del
instante en que yo
olvidé vivir.
¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?
La verdad es que no sabría que decirte. Hay mucha gente escribiendo mucho, pero siempre oímos hablar de los mismos, y no siempre (para mi) son los mejores.
¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?
Ninguna en especial, creo que las preguntas hechas están bien. Gracias.
Siembra poeta
el terreno vacío
con versos frescos.
Gracias a usted. Pero antes de acabar vamos a escuchar a Hortensia recitando un nuevo poema, Rayito que ya no está.
Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
Uno de los lectores de Poémame solicitó ayuda para encontrar un poema de la escritora venezolana Ida Gramcko a partir de un par de versos. No ha sido fácil, pero aquí está el resultado.
Al mismo tiempo, en el mismo foro se generó un debate sobre la felicidad. Ambas cosas juntas nos llevaron al poema original que nos habla del deseo de morir, el vivir con fuerza y la plenitud de la tristeza mientras sueña… aristas diferentes de la felicidad.
Sólo por el gusano
la rosa es pura y bella.
Paradoja mortal. Quizá milagro
o miseria.
Alimento el deseo de morir
por alguien o por algo de la tierra,
para vivir
con fuerza.
Ola, sin mar, llevando el mar en sí.
Blanda llama espectral en mi existencia.
Si mis mejillas sangran
y mis pupilas siembran
lágrimas
de luz, en las tinieblas,
no digáis que mi alma
pierde la plenitud por su tristeza.
Mientras solloza, canta
la vida, y mientras sueña.
La semana pasada os mostramos en el artículo Fútbol y poesía I, una serie de poemas de poetas reconocidos que los habían escrito teniendo presente el llamado deporte rey, el fútbol. También hicimos una pequeña reflexión sobre los derechos humanos en Rusia.
Antes de pasar a la lectura de cinco poemas más dedicados al #EquipoValiente del que formas parte, vamos a repasar todas las violaciones de los derechos humanos que se siguen cometiendo en Rusia mientras los jugadores van marcando goles y el mundo se calla.
Si estáis interesados en este tema, aquí tenéis unas pinceladas para no aburriros con estos pequeños detalles:
Cambios legislativos que permiten a las autoridades privar de la nacionalidad rusa a quienes la hayan adquirido “con la intención de amenazar las bases del orden constitucional [ruso]”
Ley que despenaliza los actos de violencia intrafamiliar cometidos por “familiares cercanos” que causen dolor pero no heridas o pérdida de capacidad para trabajar.
Miles de personas que se manifiestan pacíficamente, así como transeúntes y periodistas, son detenidas; otras son sometidas a tratos crueles, inhumanos y degradantes, detención arbitraria prolongada y juicios injustos en los que se imponen cuantiosas multas y “detenciones administrativas” de varios días.
61 ONG rusas contra la ley de “agentes extranjeros”, que califica su trabajo como ‘actividad política’ hasta que dejan de recibir financiación del extranjero.
La mayoría de los medios de comunicación siguen sometidos en la práctica al control del Estado y las autoridades los utilizan para difamar a defensores y defensoras de los derechos humanos, opositores políticos y otras voces disidentes.
Los grupos religiosos minoritarios continúan sufriendo hostigamiento, que incluye su prohibición, el bloqueo de sus sitios web y la inclusión de sus publicaciones en la lista federal de material de contenido extremista.
Persiste la discriminación y la persecución promovidas por el Estado contra las personas LGBTI, y se aplica de forma activa la “ley de propaganda” de corte homofóbico.
Desapariciones forzadas, detenciones ilegítimas, tortura y otros malos tratos a personas detenidas, y ejecuciones extrajudiciales en el Cáucaso Septentrional.
Violaciones sistemáticas del derecho a un juicio justo en vistas penales y administrativas, incluidas las causas contra manifestantes pacíficos. La mayoría de los juicios administrativos se basan principalmente en informes de la policía, ampliamente cuestionados, como única prueba.
Persisten las noticias sobre tortura y otros malos tratos en prisiones y centros de detención de toda Rusia.
Rusia utilizó cinco veces su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para bloquear resoluciones con las que se habrían impuesto sanciones por la fabricación y el uso de armas químicas en Siria.
Rusia sigue devolviendo a personas solicitantes de asilo o refugiadas a países en los que corren peligro de sufrir tortura y otros malos tratos.
A continuación os podéis relajar con los cinco poemas que os prometí al principio del artículo, uno de ellos, el de Joan Company es un poema que acaba de obtener el noveno premio en un festival poético en Argentina:
Qué desmadre. Mundo; todo lo futbolero, pelotas
y patas, se jerarquiza hasta la cresta
del Aconcagua: ¿metáfora
de patear por patear, o exhibición
de cuero del Testículo
en el césped hinchado así: Mayúsculo: que eyacula y
hace eyacular
estadios enteros y salpica
retórica y grasa por
satélite en
los idiomas todos; el maya,
el etrusco incluso?
Pensar
que hubo toreros, gladiadores
en la apuesta, y ritmo. Píndaro
hubiera llorado.
Estadio de noche – Günter Grass (traducción de Miguel Sáenz)
Lentamente ascendió el balón en el cielo.
Entonces se vio que estaba lleno el graderío.
En la portería estaba el poeta solitario,
pero el árbitro pitó fuera de juego.
Por velar el arco
del verde campo del fútbol,
por aquel del universo
sumo ser animado,
como los aires, la piedra o las aguas semejante,
e inerte, fijo, sin vida, tres palos colocados
en los linderos del orbe por donde se entra o se sale
ya mañana, tarde, noche, de estación en estación,
tu desdeñas fríamente,
sin pensar jamás dos veces,
el peso del centroforward
que el cielo te reservaba p
or ser hijo primogénito de la familia terrestre
y elaborado en el seno de los gérmenes supremos,
con óptimo patrocinio y el mayor de los primores,
tal si fueras destinado a vivir eternamente.
y te olvidas por completo
de ti mismo y de tus deudos,
que están vivos y no son
este arco que tu vigilas,
que nunca ríe y no habla y no se mueve un centímetro,
para siempre indiferente a tus mil preocupaciones
en tomo al balón ferroso de los mal aviesos hados,
en tanto ayunan contigo tus deudos en las tribunas,
mirándote todos mustios
como velas noche a noche
tu arco más inanimado
que la piedra, el agua o el aire.
Soneto a Lionel – Joan Company i Arpa
Erase un hombre a un balón pegado
rápido y preciso como ninguno.
Se multiplica en la cancha, oportuno,
supera siempre al rival, desquiciado.
Trata al esférico con tal cuidado
que la hierba que pisa no ve al huno,
sino a un rey de los otros veintiuno,
capaz de hacer gritar al más callado.
Apenas habla y domina el lenguaje,
rompe algún récord siempre que respira:
Fútbol de antología, su equipaje.
Acumula goles que el mundo admira;
títulos y premios, del oficio, gaje.
Luce en la espalda el diez, con Dios conspira.
Antes de finalizar este artículo, os quiero recomendar el poemario con el que la colección Visor de poesía celebró su número 800 el año 2012:Un balón envenenado.Poesía y fútbol. Una recopilación de algunos de los mejores versos que el fútbol ha inspirado. La selección ha corrido a cargo del poeta Luis García Montero y del editor Chus Visor.
Ahora que el Mundial de fútbol de Rusia ha apagado las informaciones sobre el barco de los refugiados de Médicos Sin Fronteras y SOS Mediterranée, Aquarius, es un buen momento para recordar el poema Casa/Home de la poeta somalí Warsan Shire del que ya hablé en el blog de José Luis Regojo el 7 de septiembre de 2015.
casa
nadie se va de casa salvo
que la casa sea la boca de un tiburón
solo corres hacia la frontera
cuando ves a toda la ciudad corriendo también
tus vecinos corriendo más rápido que tú
aliento ensangrentado en sus gargantas
el niño con el que fuiste a la escuela
que te besó aturdido detrás de la vieja fábrica de hojalata
lleva una pistola más grande que su cuerpo
solo te vas de casa
cuando la casa no te deja quedarte.
nadie se va de casa salvo que la casa te persiga
fuego bajo los pies
sangre caliente en tu vientre
es algo que nunca pensaste que harías
hasta que el filo quemó amenazas en
tu cuello
e incluso entonces llevaste el himno
entre dientes
solo rompiste el pasaporte en el baño de un aeropuerto
sollozando mientras cada bocado de papel
dejaba claro que no ibas a regresar.
tienes que entender,
que nadie mete a sus hijos en un barco
salvo que el agua sea más segura que la tierra
nadie se quema las manos
bajo trenes
debajo de vagones
nadie pasa días y noches en el estómago de un camión
alimentándose de periódicos salvo que las millas recorridas
signifiquen algo más que viaje.
nadie se arrastra debajo de vallas
nadie quiere que le peguen
que sientan lástima de él
nadie elige campos de refugiados
o registros sin ropa donde te dejan
el cuerpo dolorido
o la prisión,
porque la prisión es más segura
que una ciudad de fuego
y un guardia de la prisión
en la noche
es mejor que un camión lleno
de hombres que se parecen a tu padre
nadie podría soportarlo
nadie podría aguantarlo
ninguna piel sería lo bastante dura
los
volveos a casa negros
refugiados
sucios inmigrantes
solicitantes de asilo
exprimiendo nuestro país
negratas con las manos fuera
huelen raro
salvaje
destrozaron su país y ahora quieren
destrozar el nuestro
cómo es que las palabras
las miradas sucias
caen rodando de vuestras espaldas
quizá porque el golpe es más blando
que un miembro arrancado
o las palabras son más tiernas
que catorce hombres entre
tus piernas
o los insultos son más fáciles
de tragar
que escombros
que huesos
que tu cuerpo infantil
en pedazos.
quiero ir a casa,
pero la casa es la boca de un tiburón
la casa es el cañón de la pistola
y nadie se iría de casa
salvo que la casa te persiga hasta la costa
salvo que la casa te diga
que muevas más deprisa las piernas
deja la ropa atrás
arrástrate por el desierto
vadea los océanos
ahógate
sálvate
sé hambre
mendiga
olvida el orgullo
tu supervivencia es más importante
nadie se va de casa hasta que la casa es una voz sudorosa en el oído
que dice:
vete,
huye de mí ahora
no sé en qué me he convertido
pero sé que cualquier lugar
es más seguro que aquí.
no one leaves home unless
home is the mouth of a shark
you only run for the border
when you see the whole city running as well
your neighbours running faster than you
breath bloody in their throats
the boy you went to school with
who kissed you dizzy behind the old tin factory
is holding a gun bigger than his body
you only leave home
when home won’t let you stay.
no one leaves home unless home chases you
fire under feet
hot blood in your belly
it’s not something you ever thought of doing
until the blade burnt threats into
your neck
and even then you carried the anthem under
your breath
only tearing up your passport in an airport toilets
sobbing as each mouthful of paper
made it clear that you wouldn’t be going back.
you have to understand,
that no one puts their children in a boat
unless the water is safer than the land
no one burns their palms
under trains
beneath carriages
no one spends days and nights in the stomach of a truck
feeding on newspaper unless the miles travelled
means something more than journey.
no one crawls under fences
no one wants to be beaten
pitied
no one chooses refugee camps
or strip searches where your
body is left aching
or prison,
because prison is safer
than a city of fire
and one prison guard
in the night
is better than a truckload
of men who look like your father
no one could take it
no one could stomach it
no one skin would be tough enough
the
go home blacks
refugees
dirty immigrants
asylum seekers
sucking our country dry
niggers with their hands out
they smell strange
savage
messed up their country and now they want
to mess ours up
how do the words
the dirty looks
roll off your backs
maybe because the blow is softer
than a limb torn off
or the words are more tender
than fourteen men between
your legs
or the insults are easier
to swallow
than rubble
than bone
than your child body
in pieces.
i want to go home,
but home is the mouth of a shark
home is the barrel of the gun
and no one would leave home
unless home chased you to the shore
unless home told you
to quicken your legs
leave your clothes behind
crawl through the desert
wade through the oceans
drown
save
be hunger
beg
forget pride
your survival is more important
no one leaves home until home is a sweaty voice in your ear
saying-
leave,
run away from me now
i dont know what i’ve become
but i know that anywhere
is safer than here.
No soy un futbolero, pero ahora que todo el mundo va a hablar del Mundial de fútbol que empieza en Rusia, he pensado que sería interesante ver cómo ligamos el fútbol y la poesía.
Este año, aparte de celebrarse el mundial de fútbol, también es el año del 20 aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre Defensores de Derechos Humanos. Han pasado dos décadas y, todavía, defender los derechos humanos en Rusia sigue siendo una actividad de alto riesgo. Las personas que a pesar de todo desempeñan esa valiosa labor en Rusia son enjuiciadas por cargos falsos, difamadas por las autoridades, atacadas e incluso asesinadas. ¿No os lo creéis? Leed lo que Amnistía Internacional dice al respecto.
Por otro lado, el fútbol ha estado presente en la literatura y en escritores ‘serios’ como Albert Camus («Lo que finalmente sé con mayor certeza respecto a la moral y a las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol«), Pasolini, Roberto Bolaño, Handke, Javier Marías, Anna Maria Moix, Eduardo Galeano, … y poetas como:
Ni el mar,
que frente a ti saltaba sin poder defenderte.
Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más rugía.
Ni el mar, ni el viento, Platko,
rubio Platko de sangre,
guardameta en el polvo,
pararrayos.
No nadie, nadie, nadie.
Camisetas azules y blancas, sobre el aire.
Camisetas reales,
contrarias, contra ti, volando y arrastrándote.
Platko, Platko lejano,
rubio Platko tronchado,
tigre ardiente en la yerba de otro país.
¡ Tú, llave, Platko, tu llave rota,
llave áurea caída ante el pórtico áureo !
No nadie, nadie, nadie,
nadie se olvida, Platko.
Volvió su espalda al cielo.
Camisetas azules y granas flamearon,
apagadas sin viento.
El mar, vueltos los ojos,
se tumbó y nada dijo.
Sangrando en los ojales,
sangrando por ti, Platko,
por ti, sangre de Hungría,
sin tu sangre, tu impulso, tu parada, tu salto
temieron las insignias.
No nadie, Platko, nadie,
nadie se olvida.
Fue la vuelta del mar.
Fueron diez rápidas banderas
incendiadas sin freno.
Fue la vuelta del viento.
La vuelta al corazón de la esperanza.
Fue tu vuelta.
Azul heróico y grana,
mando el aire en las venas.
Alas, alas celestes y blancas,
rotas alas, combatidas, sin plumas,
escalaron la yerba.
Y el aire tuvo piernas,
tronco, brazos, cabeza.
¡ Y todo por ti, Platko,
rubio Platko de Hungría !
Y en tu honor, por tu vuelta,
porque volviste el pulso perdido a la pelea,
en el arco contrario al viento abrió una brecha.
Nadie, nadie se olvida.
El cielo, el mar, la lluvia lo recuerdan.
Las insignias.
Las doradas insignias, flores de los ojales,
cerradas, por ti abiertas.
No nadie, nadie, nadie,
nadie se olvida, Platko.
Ni el final: tu salida,
oso rubio de sangre,
desmayada bandera en hombros por el campo.
¡ Oh, Platko, Platko, Platko
tú, tan lejos de Hungría !
¿ Qué mar hubiera sido capaz de no llorarte ?
Nadie, nadie se olvida,
no, nadie, nadie, nadie.
Tu grillo, por tus labios promotores,
de plata compostura,
árbitro, domador de jugadores,
director de bravura,
¿no silbará la muerte por ventura?
En el alpiste verde de sosiego,
de tiza galonado
para siempre quedó fuera del juego
sampedro, el apostado
en su puerta de cáñamo anudado.
Goles para enredar en sí, derrotas,
¿no la mundial moscarda?
que zumba por la punta de las botas,
ante su red aguarda
la portería aún, araña parda.
Entre las trabas que prendió la meta
de una esquina a otra esquina,
por su sexo al balón, a su bragueta
asomado, se arruina,
su redondez airosamente orina.
Delación de las faltas, mensajeras
de colores, plurales,
amparador del aire en vivos cueros,
en tu campo, imparciales,
agitaron de córner las señales.
Ante tu puerta se formó un tumulto
de breves pantalones
donde bailan los príapos su bulto
sin otros eslabones
que los de sus esclavas relaciones.
Combinada la brisa en su envoltura
bien, y mejor chutada,
la esfera terrenal de su figura
¡cómo! fue interceptada
por lo pez y fugaz de tu estirada.
Te sorprendió el fotógrafo el momento
más bello de tu historia
deportiva, tumbándote en el viento
para evitar victoria,
y un ventalle de palmas te aireó gloria.
Y te quedaste en la fotografía,
a un metro del alpiste,
con tu vida mejor en vilo, en vía
ya de tu muerte triste,
sin coger el balón que ya cogiste.
Fue un plongeón mortal. Con ¡cuánto tino!
y efecto, tu cabeza
dio al poste. Como un sexo femenino,
abrió la ligereza
del golpe una granada de tristeza.
Aplaudieron tu fin por tu jugada.
Tu gorra, sin visera,
de tu manida testa fue lanzada,
como oreja tercera,
al área que a tus pasos fue frontera.
Te arrancaron cogido por la punta,
el cabello del guante,
si inofensiva garra, ya difunta,
zarpa que a lo elegante
corroboraba tu actitud rampante.
¡Ay fiera! en tu jauleón medio de lino
se eliminó tu vida.
Nunca más, eficaz como un camino,
harás una salida
interrumpiendo el baile apolonida.
Inflamado en amor por los balones
sin mano que lo imante,
no implicarás su viento a tus riñones,
como un seno ambulante
escapado a los senos de tu amante.
Ya no pones obstáculos de mano
al ímpetu, a la bota
en los que el gol avanza. Pide en vano,
tu equipo en la derrota,
tus bien brincados saques de pelota.
A los penaltys que tan bien parabas
acechando tu acierto,
nadie más que la red le pone trabas,
porque nadie ha cubierto
el sitio, vivo, que has dejado, muerto.
El marcador, al número contrario,
le acumula en la frente
su sangre negra. Y ve el extraordinario,
el sampedro suplente,
vacío que dejó tu estilo ausente.
A veces las infancias escapan de sí mismas
y corren por la lluvia como en fuera de juego
sin oír las sirenas de los árbitros.
Es verdad que son mares en un vaso de agua,
pero hay olas que tienen esa espuma
de las alineaciones,
paraísos que aguardan los despachos
del último minuto
o días que amanecen
con la tranquilidad de un tres a cero,
de un cinco a cero en punto de la tarde.
Por lo demás también hay labios
en el extremo izquierda del domingo,
lesiones en las dudas del mañana,
pasados que regresan
igual que una llamada de teléfono.
– ¿Y lo de ayer? Sonríe la memoria,
cuando parece amiga del equipo contrario.
Las verdades del área
son rectas de dudosa geometría,
como ardientes amores de ficción
en manos de un penalti.
Por eso saben mucho
de la felicidad y la belleza.
No conviene que demos a estas cosas
un valor excesivo.
Son noventa minutos en un vaso de agua.
Pero a mí me han quitado muchas veces la sed.
Contraoda del poeta de la Real Sociedad – Gabriel Celaya
Y recuerdo también nuestra triple derrota
en aquellos partidos frente al Barcelona
que si nos ganó, no fue gracias a Platko
sino por diez penaltis claros que nos robaron.
Camisolas azules y blancas volaban
al aire, felices, como pájaros libres,
asaltaban la meta defendida con furia
y nada pudo entonces toda la inteligencia
y el despliegue de los donostiarras
que luchaban entonces contra la rabia ciega
y el barro, y las patadas, y un árbitro comprado.
Todos lo recordamos y quizá más que tú,
mi querido Alberti, lo recuerdo yo,
porque estaba allí, porque vi lo que vi,
lo que tú has olvidado, pero nosotros siempre
recordamos: ganamos. En buena ley, ganamos
y hay algo que no cambian los falsos resultados.