Etiqueta: poesía

  • Seis poemas de invierno y nieve

    Seis poemas de invierno y nieve

    Con media España bajo la nieve y prácticamente toda Europa congelada en este invernal mes de febrero, hemos escogido seis poemas de autores de Poémame a los que el invierno y la nieve han servido de inspiración. ¡Esperamos que disfrutéis de su lectura!

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    ¡Nieva! (Raúl Carreras)

    ¡Nieva!
    A través de la ventana,
    de forma grácil, serena,
    miro la nieve cuajada,
    desquiciada primavera.

    ¡Nieva!
    Va cayendo, tan callada,
    copos de nieve ligera,
    la ventisca susurrada
    que da paso a la tristeza.

    ¡Nieva!
    Y se extingue nuestra llama,
    tu mirada se congela,
    y ya no nos queda nada,
    y en las venas…,
    mi sangre también se hiela.

    ¡Nieva!
    El cielo en copos se desgrana
    y se funde con la tierra,
    nuestras vidas se separan
    al terminar la tormenta.

    ¡Nieva!
    Como si una manta blanca
    esté borrando tus huellas,
    y se me derrite el alma
    al marcharte de mi vera.

    ¡Nieva!
    Solo una fugaz nevada
    que se ha quedado deshecha
    entre el barro de una lágrima.
    Y en el invierno
    del corazón… ¡también nieva!

    Hacía color a tu lado (Esteban Pérez Sánchez)

    Hacía color a tu lado
    y el invierno era menos frío,
    la niebla abrazaba los pinceles de hielo,
    como un cristal cortante de piel y vida
    y el té humeaba
    como una chimenea de leña de sentidos,
    dibujaba en tu lienzo de piel un cuadro de nieve,
    con fondo de una noche con halo de luna en tu sexo,
    reposaban mis manos en tus pechos de acuarela,
    como una boca con uñas ardiendo en tus heridas
    y hablabas de una incipiente primavera
    mientras apoyaba mi cara en la hojarasca de tu vientre.
    Fue así ese cuadro inacabado,
    pero hacía color y el invierno era menos frío.

    Descalza sobre la nieve (Verín)

    Elegí la manera de mostrar
    lo que soy ante el mundo;
    con la piel erizada
    y un suspiro en cada mano
    ─mi tisana contra el frío─.

    Me hago añicos en el aire
    con la firme intención
    de caer sobre unas manos
    que deshojen con viveza
    la cellisca del invierno,
    de este invierno perpetuo
    cayendo sobre las huellas,
    sobre la linde que separa
    el desaliento de la entereza.

    Me entrego con vehemencia
    al abrazo, al calor duradero
    que provoque
    el deshielo o la avalancha,
    sin aterir mis pasos
    mientras camino descalza
    sobre la nieve.

    La nieve cayendo de tu voz (Alex Richter-Boix)

    La nieve cayendo sobre tu voz,
    es domingo,
    la noche de un invierno
    lento,
    de conversaciones al borde.

    Caída
    que no ofrece nada,
    descenso arrastrado
    sin horizonte.

    Una manzana que nunca llega al suelo,
    tampoco a la boca.

    Suspendida.

    El sol sube,
    nosotros bajamos,
    el mundo se inclina
    en el vacuo espacio.

    No hay principio,
    retrocedo, rebobino,
    no lo diviso,
    el tiempo está roto.

    La alegría fue,
    hoy es demencia.

    Escucho tus frases
    la nieve cayendo de tu voz:
    Adiós.
    Adiós, adiós.

    Helada (Dee Dee Acosta)

    Estoy aquí, fingiendo que miro tus paisajes
    y que te bebo en un café,
    porque en la distancia hace frío, y aquí,
    donde dejaste mis huesos sepultados
    a veces te respiro.

    Tu olor se derrite y entibia mi alma,
    le ayuda a deslizarse sobre riscos,
    a escapar de la niebla.
    Por más alto que llegue
    tratando de quemarme en el sol,
    cuando se acaba tu esencia, me congelo.

    Sigo aquí, como me dejaste
    gélida al tacto, de semblante entumecido
    con la piel hecha nieve, los labios quebrados
    y todo el cuerpo estremecido.

    No estás, ni siquiera
    para contarme cómo lo has hecho
    cómo he de romper este hechizo
    o si será mi destino perecer en el hielo.

    Hay esperanza (Edu Gallego)

    En la yema que despunta
    bajo la nieve,
    intacta.
    En el seno que es abrigo
    de la noche
    y amamanta.
    En el ocaso que guarda,
    la semilla de un mañana
    En tu sonrisa de niña,
    feliz y despreocupada,
    hay esperanza.

  • Roque Dalton: poesía y revolución

    Roque Dalton: poesía y revolución

    Roque Dalton (San Salvador, 1935-1975) es considerado como uno de los escritores más importantes de la Generación Comprometida. Este calificativo de “Generación Comprometida” se le asigna a un movimiento social y literario que surgió en El Salvador durante la década de 1950, en el cual participaron escritores nacionales y escritores de varios países latinoamericanos residentes en El Salvador, exiliados de sus países de origen a efecto de los acosos y persecuciones políticas que resistían en los mismos. Esta Generación Comprometida surge con una evidente fuerza cultural e intelectual, que intentaba crear una revolución a la conciencia de una sociedad intrínsecamente rural de costumbres adormecidas, como era la salvadoreña de mediados del siglo pasado.

    El poeta salvadoreño Roque Dalton

    Este movimiento liberal, buscaba un cambio social y político para la época. Al frente estaba el poeta Ítalo López Vallecillos al núcleo inicial de escritores conformado por personajes que pasaron a la Historia Nacional como sensibles autores con una notoria profundidad social que recogía y denunciaba los problemas de la época que aún siguen vigentes en la sociedad latina, tales como: exclusión, pobreza, corrupción, autoritarismo, etc.

    Demás autores partícipes de este movimiento eran: Irma Lanzas, Álvaro Menéndez Leal, Waldo Chávez Velasco, entre otros. En la “segunda fase” de la Generación Comprometida ocurrió a finales de la Década de los Cincuenta con la creación del Círculo Literario Universitario de la Facultad de Derecho de la Universidad de El Salvador, integrado a su vez por connotados pensadores y escritores como Roberto Armijo, José Roberto Cea, Manlio Argueta y Tirso Canales, siendo el más destacado y conocido miembro, el poeta Roque Dalton.

    Este poeta, periodista, novelista, ensayista salvadoreño sembró el interés por la historia de su país y un cambio en la estética de su literatura. Conocido como el poeta guerrillero, fue asesinado el 10 de mayo de 1975. Desde muy joven demostró una insondable conciencia social, militó en los movimientos revolucionarios y luchó por conseguir las reivindicaciones sociales en Centroamérica.

    Roque Dalton se definía así:

    Yo como tú amo el amor, la vida, el dulce encanto de las cosas, el paisaje celeste de los días de enero. También mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas. Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos. Y que mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poseía de todos.

    Poeta y revolucionario son dos conceptos que en Roque Dalton se relacionaron para demostrar, mediante su temática como escritor y en la vida práctica como intelectual comprometido con las causas justas de su pueblo, que la verdad sí podía ser encerrada en palabras. Dalton manifestaba que mediante la poesía, era posible decirlo todo.

    … Poesía, perdóname por haberte ayudado a comprender que no estás hecha sólo de palabras … agradecido te saludo poesía porque hoy al encontrarte (en la vida y en los libros) ya no eres sólo para el deslumbramiento, gran aderezo de la melancolía. Hoy también puedes mejorarme, ayudarme a servir, en esta larga y dura lucha del pueblo …

    El trabajo poético de este autor, le permitía pronunciar su propia vida, de la que se enunciaba como autor y testigo de su tiempo y de su patria. Sus letras se basaban en la riqueza del uso del lenguaje, y el compromiso político. Con su escritura, en la poesía, rompe con los moldes y usanzas de la época, en donde sus poemas eran elaborados entre elementos disímiles de una lucha lógica de unión y lucha de contrarios. Su visión de la poesía era firme:

    El poeta debe ser, fundamentalmente fiel con la poesía, con la belleza. Dentro del caudal de lo bello debe sumergir el contenido que su actitud ante la vida y los hombres le imponga como gran responsabilidad de convivencia, Y aquí no caben los subterfugios ni la inversión de los términos. El poeta es tal porque hace poesía, es decir, porque crea una obra bella. Mientras haga otra cosa será todo lo que quiera menos un poeta. Lo cual, por supuesto, no implica con respecto al poeta una privilegiada situación entre los hombres, sino tan sólo una exacta ubicación entre los mismos y una rigurosa limitación de sus actividades, que también sería eficaz en el caso de particularizar la calidad de los médicos, los carpinteros, los soldados o los criminales.

    En Dalton lo específico del lenguaje poético se basa en la analogía que existe entre: los discursos oficiales políticos, hasta los discursos situados en el límite de lo permitido, donde no solamente existen sujetos lingüísticos, sino seres que sufren y reflexionan a través de la escritura entre la sociedad y la poesía. Este poeta nos presenta una poesía vuelta contra sí misma, pero al mismo tiempo deconstructiva. Aparece el sujeto en medio de las palabras como un rótulo agudo en la cultura, y la manipulación del lenguaje se vuelve contra el poema para inquietarlo.

    El lenguaje en la poesía de Roque Dalton se sitúa más allá de su uso social y de las limitantes poéticas. Este poeta tiene conciencia de la separación que funciona entre el lenguaje y el mundo. Foucault explica ese acontecimiento para el siglo XVII, pero su aspiración es a retener la función simbólica del lenguaje, el lugar de las revelaciones, donde “la verdad se manifiesta y se enuncia a la vez.” Creo que casi toda la poesía del siglo XX se pregunta por su propia significación, la inquietud por lo metapoético, la autoreferencialidad, que es la prueba de que ningún lenguaje es inocente y que la labor crítica de la literatura consiste no sólo en mirar lo que nos rodea, sino en demostrar las huellas de las palabras.

    En el poema “Taberna” la música es la realidad de los otros, sus pasos, “un sonido” irreproducible por la voz poética, inalcanzable para la palabra:

    Por las calles que aprendo de memoria cuerpos innumerables hacen la eterna música de los pasos -un sonido, he aquí, que jamás podrá reproducir la poesía.

    La poesía de Dalton subsiste unida a las palabras, a los cuerpos. El poeta no hace más que “reproducir” la realidad en palabras a través del lenguaje poético. El autor , dice Dalton en la introducción al poema “Taberna”, solamente ordenó el material y le dio el mínimo trato formal para construir con él una especie de poema-objeto basado a su vez en una especie de encuesta sociológica furtiva.

    La relación entre el poeta y la revolución, el intelectual y la sociedad, se ubicaron como principales temas en Latinoamérica. En la época de Dalton, la cultura se batallaba al borde de las luchas de liberación, a esto se le agrega el hecho de que este poeta salvadoreño tenía un sentido revolucionario y de compromiso social, en donde una guerrilla está más cerca de todo lo que significa la lucha por el futuro. De esta forma, Roque Dalton basaba su poética en la jerarquización de los compromisos y las tareas históricas del escritor dentro de la cultura revolucionaria.

    Para Dalton lo fundamental eran los actos que despertaban la conciencia, todo esto sin dejar de respetar la especificidad literaria, desestimaba las ideas formalistas y elitistas del arte y la cultura, que con el tiempo se transformaban en la cultura de la clase dominante. Su norma estilística se oponía a todas las resistencias ante lo innovador, ya fuera del texto o del tema, mientras ratificaba el compromiso transformado en pantalla de lucha.

    En este sentido la poesía de Roque Dalton no solamente está escrita con palabras o representa a la sociedad, sino que está llena de ideas, de proyectos que muestran que el lenguaje se puede entender con el pensamiento y que las palabras son capaces de articular la verdad. Este poeta revolucionario escribía desde las arduas situaciones de la ocultación en su diálogo con la poesía: “Poesía/ Perdóname por haberte ayudado a comprender/ que no estás hecha solo de palabras”.

    Roque Dalton, con su poesía y su riqueza de ideas en el lenguaje, se enfocó en lo social, lo político y lo ideológico, su poesía llena de zozobra y dolor existencial. Dolor por su pueblo, y de sus relaciones amorosas. Impresionado por la poesía de Vallejo, contiene su expresión de patetismo humano de este poeta peruano del que tanto se siente deudor Dalton, que a su parecer es “la expresión autentica del hombre roto y aniquilado por el capitalismo.”

    El poeta salvadoreño fue quien profundizó la idea de la forma poética que aprehende de la realidad, cuyo principal tema es la modalidad expresiva y estilística llegando a ser poesía conversacional o coloquial. Roque Dalton ubicaba su obra al servicio revolucionario y le impregnaba una fuerte ideologización.

    El tono conversacional en la poesía de Dalton se entiende como diálogo común, pero elaborado con fines literarios y estilísticos. “Un diálogo en el cual el poeta acusa y protesta contra la sociedad de su país.” :

    Ahora me corroen los deberes del acecho que hacen del hijo bueno un desertor, del pavito coqueto un pobre desvelado, del pan de Dios un asaltante hambriento.

    Es por esto, y respondiendo a su poética revolucionaria, que la poesía de Dalton, cuyo principal rasgo va a ser el vigor de su tono conversacional, es multitemática. Su poesía es reflejo, crítica e interpretación de la injusticia social, la acción revolucionaria, el compromiso de la literatura con la sociedad, y de todas las circunstancias sociales de las que nace y en las que vive su poesía.

    La obra de Roque Dalton, toca a muchos con la experiencia humana, a través de su propia experiencia, aunque siempre enfrascado en el tema de su patria que “cae como una pastillita de veneno en sus horas.” Lo político de su lenguaje, nos proporciona instrumentos para la interpretación y a su vez nos ayuda a entender la realidad y transfigurarla por medio de las líneas que construyen la historia de un pueblo a través de la poesía.

    Bibliografía

    • Dalton, Roque. Poemas clandestinos. Lima, Comité Peruano de Solidaridad con el Pueblo   Salvadoreño, 1981.
    • Recopilación de textos sobre Roque Dalton, Casa de las Américas, La Habana, 1986.
    • Dalton, Roque. (En colaboración con R. Depestre, E. Desnoes, R. Fernández Retamar, A. Fornet y C. M. Gutiérrez): El intelectual y la sociedad. (México, Siglo XXI Editores, 1969
    • Retamar Fernández, Roberto. Para una teoría de la literatura hispanoamericana. Santa fe: Letras, 1995
    • Dalton, Roque: Poemas clandestinos, Lima, Comité Peruano de Solidaridad con el Pueblo Salvadoreño, 1981.
    • La musiquilla de las pobres esferas. Poema «Silbido casi tango»
    • Lihn, Enrique. La musiquilla de las pobres esferas. Santiago de Chile. Editorial Universitaria, 1969.
    • Foucault, Michel. Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas. Madrid: Siglo XXI Editores, 1993; 1° edición en francés de 1966.
    • Dalton, Roque. Taberna y otros lugares. La Habana, Cuba. Casa de las Américas, 1969.
    • Berrio, Juan Carlos. Roque Dalton: Antología. México: Lizarra, 1995
    • Rojas, Víctor. Roque Dalton, el poeta asesinado. Revista Cultura, 03 de junio del 2015. http://www.magazinlatino.com/index.php/cultura/item/36-roque-dalton-el-poeta-asesinado
  • Poemareflexiona con… Federico García Lorca

    Poemareflexiona con… Federico García Lorca

    Vuelve la España negra. Para aquellos lectores y lectoras que no vivan en España les parecerá difícil de creer el retroceso en materia de libertad de expresión que estamos sufriendo: libros censurados, obras de arte censuradas en la Feria Arco 2018, cantantes, tuiteros, poetas procesados, multados, expedientados.

    El miedo se extiende por la red, por toda la sociedad, y eso lleva a la autocensura.

    De hecho, ya hablamos de ello en el Poemareflexiona con…  Matilde Campilho. Por eso, hoy la reflexión va antes del poema, no vaya a ser que lo prohíban en cuanto se publique, a pesar de haber sido publicado por primera vez en 1928 : Romance de la Guardia Civil Española.

    Los caballos negros son.
    Las herraduras son negras.
    Sobre las capas relucen
    manchas de tinta y de cera.
    Tienen, por eso no lloran,
    de plomo las calaveras.
    Con el alma de charol
    vienen por la carretera.
    Jorobados y nocturnos,
    por donde animan ordenan
    silencios de goma oscura
    y miedos de fina arena.
    Pasan, si quieren pasar,
    y ocultan en la cabeza
    una vaga astronomía
    de pistolas inconcretas.

    *
    ¡Oh ciudad de los gitanos!
    En las esquinas banderas.
    La luna y la calabaza
    con las guindas en conserva.
    ¡Oh ciudad de los gitanos!
    ¿Quién te vió y no te recuerda?
    Ciudad de dolor y almizcle,
    con las torres de canela.
    *
    Cuando llegaba la noche,
    noche que noche nochera,
    los gitanos en sus fraguas
    forjaban soles y flechas.
    Un caballo malherido,
    llamaba a todas las puertas.
    Gallos de vidrio cantaban
    por Jerez de la Frontera.
    El viento, vuelve desnudo
    la esquina de la sorpresa,
    en la noche platinoche
    noche, que noche nochera.
    *
    La Virgen y San José
    perdieron sus castañuelas,
    y buscan a los gitanos
    para ver si las encuentran.
    La Virgen viene vestida
    con un traje de alcaldesa,
    de papel de chocolate
    con los collares de almendras.
    San José mueve los brazos
    bajo una capa de seda.
    Detrás va Pedro Domecq
    con tres sultanes de Persia.
    La media luna, soñaba
    un éxtasis de cigüeña.
    Estandartes y faroles
    invaden las azoteas.
    Por los espejos sollozan
    bailarinas sin caderas.
    Agua y sombra, sombra y agua
    por Jerez de la Frontera.
    *
    ¡Oh ciudad de los gitanos!
    En las esquinas banderas.
    Apaga tus verdes luces
    que viene la benemérita.
    ¡Oh ciudad de los gitanos!
    ¿Quién te vio y no te recuerda?
    Dejadla lejos del mar,
    sin peines para sus crenchas.
    *
    Avanzan de dos en fondo
    a la ciudad de la fiesta.
    Un rumor de siemprevivas
    invade las cartucheras.
    Avanzan de dos en fondo.
    Doble nocturno de tela.
    El cielo, se les antoja,
    una vitrina de espuelas.
    *
    La ciudad libre de miedo,
    multiplicaba sus puertas.
    Cuarenta guardias civiles
    entran a saco por ellas.
    Los relojes se pararon,
    y el coñac de las botellas
    se disfrazó de noviembre
    para no infundir sospechas.
    Un vuelo de gritos largos
    se levantó en las veletas.
    Los sables cortan las brisas
    que los cascos atropellan.
    Por las calles de penumbra
    huyen las gitanas viejas
    con los caballos dormidos
    y las orzas de monedas.
    Por las calles empinadas
    suben las capas siniestras,
    dejando detrás fugaces
    remolinos de tijeras.
    En el portal de Belén
    los gitanos se congregan.
    San José, lleno de heridas,
    amortaja a una doncella.
    Tercos fusiles agudos
    por toda la noche suenan.
    La Virgen cura a los niños
    con salivilla de estrella.
    Pero la Guardia Civil
    avanza sembrando hogueras,
    donde joven y desnuda
    la imaginación se quema.
    Rosa la de los Camborios,
    gime sentada en su puerta
    con sus dos pechos cortados
    puestos en una bandeja.
    Y otras muchachas corrían
    perseguidas por sus trenzas,
    en un aire donde estallan
    rosas de pólvora negra.
    Cuando todos los tejados
    eran surcos en la tierra,
    el alba meció sus hombros
    en largo perfil de piedra.
    *
    ¡Oh, ciudad de los gitanos!
    La Guardia Civil se aleja
    por un túnel de silencio
    mientras las llamas te cercan.
    ¡Oh, ciudad de los gitanos!
    ¿Quién te vio y no te recuerda?
    Que te busquen en mi frente.
    juego de luna y arena.

  • Pablo Neruda, el poeta o el hombre

    UNA COSA ES EL POETA; OTRA, EL HOMBRE… Ya basta, de identificarlos, por favor. El «yo poético» no es el «yo real»…

    Esta es la afirmación que me encontré en el muro de Facebook ante la noticia que nos cuenta el periódico El Mundo el 20 de febrero:

    Sorprende que el autor de 100 sonetos de amor fuese capaz de no aceptar el nacimiento de una hija enferma. Primero la ocultó -«es un ser perfectamente ridículo«, dijo, «una especie de punto y coma«- y después borró a la «vampiresa de tres kilos» de su vida, abandonándola para siempre.

    Cuando acabé de leer esta noticia, recordé que hace unas pocas semanas publiqué Mujeres poetas irlandesas: Crónica de la lectura poética organizada por Poémame en Barcelona (18/enero/2018). En ese artículo comenté que Pablo Neruda relató en ‘Confieso que he vivido’ cómo violó a una chica limpiadora, tratándola como si fuese de su propiedad solo por ser mujer y pertenecer a la clase trabajadora.

    A pesar de lo que mi seguidor de Facebook asegura,  yo asumo mi incapacidad de diferenciar entre el Neruda poeta y el Neruda hombre. Lo reconozco ante todos vosotros y vosotras, no puedo separar al uno del otro y a partir de ahora no estará entre mis prioridades volver a  leer los poemas de Neruda.

    Ahora, solo quiero pedirte un favor, lector/lectora, ¿qué opinas?, ¿hemos de separar al artista de la persona?, ¿al pintor, al poeta, al cantante del ‘yo real’? Gracias por compartir tu punto de vista.

  • 13 preguntas y una poeta, Victoria Ash: «La poesía es instinto de supervivencia»

    13 preguntas y una poeta, Victoria Ash: «La poesía es instinto de supervivencia»

    Victoria Ash, granadina de 1985. Cuando entras en su blog, Detrás de la piel,  lo primero que encuentras es su propia definición: «Me encanta bailar, escribir y soñar despierta. Soy adicta a las sonrisas y a las personas que guardan lo más bonito de sí mismas «detrás de la piel». Muy fan de quienes van con el corazón por delante. Sin miedo. Si yo estoy aquí, puede que TU también

    Los que la conocen, dicen de ella que «lleva a su Granada en el corazón y en los labios. Siempre mira a los ojos como queriendo verte por dentro. Baila hasta con el alma incluso cuando llueve. Sería capaz de cualquier cosa por hacerte reír. Su canción favorita es la voz de su madre. A veces, le salen sueños por la boca porque no sabe contener la ilusión. Sonríe como si nunca la hubiesen herido y abraza dejando parte de sí. Y por eso escribe. Porque enseñarte lo que tiene detrás de la piel le acerca a ti

    Ha publicado los poemarios La culpa es de las musas y Besos de nadie, además  del libro de relatos Detrás de la piel.

    Para Victoria Ash, la poesía es instinto de supervivencia. Crea un vínculo especial con sus lectores a través de sentimientos comunes que encuentran en sus poemas.

    Mis miedos al aire

    Pero es que yo,

    la ropa interior no me la quito

    si no es para hacer el amor,

    que eso sí es poesía.

    He de reconocer que después de haber leído su poemario, veo en él a dos poetas, la poeta que escribe para adolescentes con el corazón roto, para adolescentes en busca de un amor romántico.  Por otro lado, me ha sorprendido encontrar a una poeta social. En el poema ‘Sigue dormida’, Ash es  una poeta que exige cambios y que se pone del lado de los jóvenes sin futuro, de los inmigrantes y del rechazo a la ley mordaza. El poema ‘La quiero a ella‘ es un poema que me ha transportado a Galeano, Gabriela Mistral, Cernuda e incluso al poeta beat norteamericano Gary Snyder.

    Hoy, de todas maneras, vamos a conocer un poco mejor a Victoria Ash la poeta y nos olvidaremos de la mujer, si es que se pueden separar.

    Los poemas que ilustran la entrevista son de su poemario Besos de Nadie, publicado por Espasa en 2016.

    Llorar es otra forma de sonreír’

    Imagino

    que echarte de menos,

    debe ser el privilegio

    que tengo

    frente a los que

    no te han conocido.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Hasta la fecha tengo tres libros publicados: dos de ellos de poesía, Besos de nadie (Espasa, 2016) y La culpa es de las musas (Lapsus Calami, 2015);  y uno de relatos, Detrás de la piel (Ediciones Torremozas, 2015). Asimismo, realizo recitales poéticos con toques de humor.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Si no fueron las primeras, sí las que me llegaron dentro, porque recuerdo especialmente a Neruda y a Benedetti.

    Sin ti

    Que no es lo mismo respirar

    que coger aire

    o no haberte conocido

    que aprender a vivir sin ti.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Auténtica, pasional e íntima.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Creo y espero que sí, que esta evoluciona con uno. En mi caso, noto una evolución en el ritmo y musicalidad del poema.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Para mí está terminado cuando siento que eso era lo que tenía que decir. Para corregirlo lo dejo reposar para tomar perspectiva.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Mejorar, en la medida que pueda, mi pequeño mundo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un lugar muy importante. Amo el directo porque no creo que haya mejor forma de transmitir un mensaje que mirando a los ojos. Además, tener la oportunidad de hablar con el lector, de sentir sus impresiones en primera persona me parece un privilegio.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Suponen una gran oportunidad, tanto para el autor como para el lector, de hacerse oír. Creo que, bien usadas, nos acercan.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    Abril, por ejemplo de Ernesto Pérez Vallejo.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy con dos: Mujeres que compran flores de Vanessa Montfort y Dios hizo el mundo en siete días… y se nota de Luis Piedrahita.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Sé auténtico. Es la única forma de sentir, de emocionar y de ser feliz. Lo demás es traicionar(se).

    Me atrevo a vivir

    Prometo seguir mi instinto y

    creer en lo que siento.

    Y aunque a veces duela,

    prometo atreverme a vivir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Abierta a la poesía pero demasiado pendiente del número de seguidores en las redes sociales del autor. Este número no siempre se corresponde con calidad y talento.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Aquella que me hubiese sorprendido y no imaginase. Así que, ¡tampoco yo sé cuál es!

    Una vez acabada la entrevista,  queridos y queridas lectores, vamos a escuchar a Victoria Ash.

    Amigos, amigas, creo que deberíais darle una oportunidad a Victoria Ash, una mujer, una poeta que a medida que vaya evolucionando solo nos puede traer poesía de la buena.

    Esperamos que, una vez más,  hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Poemareflexiona con… Octavio Paz

    Poemareflexiona con… Octavio Paz

    La imagen que se tiene del acto de escribir poesía es una imagen que nos sitúa en un café en París y que nos saca de la cocina de casa, de la cama o de estar con los hijos. Las consecuencias para la vida práctica son tremendas, pues de esa imagen se deriva que no se puede escribir poesía en cualquier lugar.

    Afortunadamente no funciona así. Algunos escribimos en el metro, en la cama antes de levantarnos, en el trabajo, escuchando alguna frase en el supermercado, leyendo cualquier tontería, a través de los recuerdos, limpiando los mocos de un niño, en brazos del amor. El problema está en que no le damos importancia a esos poemas porque creemos que son poemas de segunda, porque no cuentan con el escenario de rigor.

    Tenemos que reivindicar el lugar de la poesía en la vida cotidiana para ser capaces de generar nuevas dinámicas poéticas. Una sociedad abierta a la poesía es una sociedad que se enriquece con cada uno de los poemas de sus individuos.

    Los poemas están ahí para escucharlos, mimarlos y darles voz,  es así cómo se olvida uno de las penurias de la rutina diaria.

  • 13 preguntas y un poeta, David Trashumante: «Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort»

    13 preguntas y un poeta, David Trashumante: «Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort»

    David Trashumante, heterónimo de David Moreno Hernández (Logroño, 1978). Es persona, poeta, performer, agitador cultural y copy de la agencia Nociones Unidas. Actualmente vive en Valencia.

    David Trashumante

    Ha publicado Parole, parole y otras palabras (Ed.Trashumantes, 2006), El Amor de los Peces (Unaria Ediciones, 2014), Tacto de Texto (Ediciones del 4 de Agosto, 2014), A Viva Muerte (Baile del Sol, 2015), Tópo (Amargord. Col. Transatlántica/Port Bou, 2016), No fear // No fiera (Pliegos de la Visión, Ediciones Babilonia, 2017) y Tócame (Col. Línea Inclinada, Crecida 2017).

    Lleva más de diez años recitando en todo tipo de superficies. Ha tenido diversas experiencias escénicas reseñables: “No Recital”, ”Adverso”, “War in progress” y ”Tuttipoeti” (esta   última compartida con el grupo efímero -compuesto para un único recital- Piña, Coñote y Guinda) y los espectáculos de polipoesía y performance “I’m a fucking poet”, “Mixer poetry” y “I’m a fucking poet 2.0.” con el grupo POETIKS: junto a los poetas Eddie (J. Bermúdez) y Pedro Verdejo. Junto al músico Álex de Sousa realizó el recital escénico “A viva muerte”, y fue el rapsoda del concierto de divulgación poética “La voz del viento” del coro Divisi. En solitario, está girando el recital de spoken word “Trashumanando”.

    Ha participado como poeta en numerosos festivales y encuentros poéticos nacionales.
    Facilita el Laboratorio de creación Poética Bibliocafé (Valencia); coordina junto a Pedro Verdejo el SLAM VLC y junto a Begonya Pozo el seminario: ¿Nuevas Prácticas Poéticas? de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación de la Universidad de Valencia. También fue el coordinador del área de poesía de Festival Internacional de Arte Intramurs y es el codirector del Festival de Poesía Oral y Escénica de Valencia, Vociferio.

    Con él hemos querido hablar un rato, pero antes vamos a escucharle en Spoken Orality en Barcelona 2014, para ponernos en situación y después leemos su entrevista.


    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi vida va cosida a la poesía en todas sus variantes. Desde intentar vivir en poesía, una vida plena de abundancia emocional y solidaridad con todo lo humano, hasta trabajar por y para la poesía: leyendo, escribiendo, recitando, generando eventos poéticos, enseñando, militando… Para todo lo demás, ver mi currículum.

    ¿Cúales fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Pues empecé con clásicos como Walt Withman, Neruda, Lorca, Machado, Salinas… luego descubrí a los poetas de los 50, Gil de Biedma, Goytisolo, Claudio Rodríguez, Gloria Fuertes… pasé por los novísimos Pere Gimferrer, Leopoldo Panero… flipé con Brossa o Paco Pino y me desmelené con Bukovsky o Roger Wolfe. Mis primeras lecturas me llevaron al coloquialismo y la línea clara y leí a los poetas de la experiencia y también me cansé de los poetas de la experiencia. Gracias a manifiestos como el del grupo “Delta Nueve” (Benito del Pliego, Andrés Fisher, Rodolfo Franco…) descubrí otras poéticas más experimentales. También poetas de la diferencia como Ada Salas, Chantald Maiar, Ana Rosetti o Clara Janés y posteriormente gracias a los encuentros de Edita (Uberto Stabile) y Voces del Extremo (Antonio Orihuela) descubrí todo un mundo ninguneado por el canon poético de los 90, donde la performance, los fanzines y las ediciones independientes y la corriente poética de la Poesía de la Conciencia Crítica (Alberto García-Teresa) se acercaba más a mi forma de entender el hecho poético.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Trashumante.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 
    Creo que evolucionar es una obligación. Cada libro debe indagar, investigar, mutar, negar cualquier espacio de confort… En mi caso, desde mi primer libro «Parole, parole y otras palabras» que publiqué en 2006 y tras un parón de casi 8 años, son muchas las lecturas y los recursos aprendidos y por tanto, aunque a veces me sorprendo usando alguna metáfora de entonces, ha cambiado mucho.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?Normalmente, lo dejo enfriar un tiempo (a veces meses) y suelo retomarlo de vez en cuando y voy corrigiendo. Creo que es necesario esa distancia emocional para que tu lector crítico pueda mejorar lo escrito. Luego para armar el libro la cosa se intensifica y puedo estar totalmente obsesionado durante semanas hasta que lo doy por terminado. Incluso, cuando ya tengo el si del editor y la fecha de publicación, suelo seguir cambiando cosas y corregirlo hasta que entramos en maqueta (aquí ya no hago cambios, porque respeto mucho el esfuerzo del maquetador y no quiero darle más trabajo). Ahí pienso que el poema está terminado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Afectar a los demás desde mi propia afectación, concienciar desde el compromiso de mi cuerpo con mis textos, contactar con los otros, sentir, dar voz, posicionarme políticamente, denunciar, evidenciar, explicar, resensibilizar hasta que podamos disfrutar del silencio, el amor y la paz.

    • Tócame (actuación en Es Baluard, Palma de Mallorca, 2015)

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Las lecturas públicas son un componente diferenciador del arte poético respecto a otras disciplinas escriturales. Al fin y al cabo, la poesía nació de la oralidad, la musicalidad de la rima ayudaba a memorizar los textos y, ante un mundo iletrado, comunicar su contenido. La poesía, más allá del placer de la lectura privada, es energía, ya lo sabía Kerouac que aplicaba técnicas de declamación poética a la lectura de su novela “On de road”, y también aire. Por algo decimos “voz poética”. Así que para mi es esencial, lo que se dice, cómo se dice y quién lo dice, eso configura al poeta. Siento pena de que muchos compañeros y compañeras poetas den por finalizado el trabajo poético en lo escritural y descuiden tanto sus lecturas públicas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?

    Vivimos en la sociedad de la información y eso tiene pros y contras. Pros, porque todo el mundo tiene mayor facilidad para dar a conocer su trabajo.Porque se desmercantiliza el asunto y se entra en contacto directo, sin intermediarios, entre poetas y lectorxs. Contra, porque hoy día, tras décadas de aculturación, somos un público acrítico que enseguida se lanza a replicar y emitir sus propios contenidos haciendo que la red sea una jungla de mediocridad a veces insondable. Es decir, nunca se ha producido más literatura que ahora ni nunca se ha leído más que ahora, pero nunca se ha producido más literatura banal que ahora y nunca se ha leído con menos profundidad y tiempo que ahora. El esfuerzo no está de moda y la humildad tampoco. Cuando haces click ya no hay stop.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Recomiendo encarecidamente este trabajo ciberpoético de Francisco José García Prados.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    «La lengua radical: Antología de la poesía norteamericana» de Esteban Pujals

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que escriba por amor a la poesía, no por fama ni reconocimiento, y con la ambición de ser leído por todo el mundo pero manteniendo a raya al ego.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    50.000 títulos al año. Mucho árbol muerto y pocas hojas con savia.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Eres feliz?

    Por si a alguien no le ha quedado claro, David Trashumante es un poeta por los cuatro costados, o tal como dice él, ‘a fucking poet’.

    Acabamos escuchando a Trashumante recitar un poema inédito que es el prólogo de “APENAS”, poemario que aparecerá a lo largo de 2018 publicado por la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Poemareflexiona con… Lao Tse

    Poemareflexiona con… Lao Tse

     

    Leyendo La España vacía. Viaje por un país que nunca fue de Sergio del Molino, Turner publicaciones, 2016, encuentro esta cita y unos comentarios suyos que me hacen reflexionar.

    ¿Os acordáis de la película Perros de paja de Sam Peckinpah? A mí me impresionó cuando la vi y nunca la he olvidado. Una historia de violencia rural contra el de fuera, el de la ciudad que se queda con la chica guapa del pueblo.

    Una violencia como la que se puede encontrar en toda pequeña comunidad, lejos del romanticismo que le damos desde la capital. Una violencia nacida del aburrimiento, de la moral de vía estrecha, de la envidia, de la falta de futuro y expectativas; técnicamente se llama heterofobia o miedo al otro. El nosotros versus el ellos como amenaza: el pueblo vs la ciudad, el blanco vs el negro, el hombre vs la mujer, la región vs el estado, el hetero vs el homo, …

    ¿Sabemos vivir fuera de nuestra tribu, del nosotros?, ¿quién es nuestra tribu?, ¿sabemos aceptar al diferente, al ellos?

    La ironía es que todos nosotros en algún momento de nuestra vida somos el nosotros amenazado; y también el ellos, la amenaza.

  • Jócquei, de Matilde Campilho: Todo lo que respira, brota.

    Jócquei, de Matilde Campilho: Todo lo que respira, brota.

    Matilde Campilho (Lisboa, 1982), poeta portuguesa desconocida para el público hispano, pertenece al grupo de la «nueva poesía portuguesa». Vivió  en Rio de Janeiro desde el año 2010 hasta el 2013 cuando volvió a Portugal. Ha publicado diversos textos y poemas en diarios y revistas de Brasil, Portugal, Alemania y Estados Unidos de Norteamérica.

    El libro que tratamos hoy, Jócquei, fue publicado por primera vez en 2014 (Edições Tinta da China) y en Brasil en 2015 (Editora 34). Se podía encontrar alguna traducción al castellano por internet, pero hasta hoy no podemos tener el gusto de leer el libro completamente traducido por Aníbal Cristobo y publicado por Kriller71.

    Matilde Campilho, poeta medio portuguesa y medio carioca, huye en este poemario de las rigideces que imponen los signos de puntuación (los puntos, en muchos poemas, no aparecen hasta el final), no se ciñe a una sola lengua a la hora de escribir y las mezcla con naturalidad. Es una poesía valiente para lectores valientes, lectores que buscan nuevas formas de poesía, que no buscan clasicismo. Está en una línea similar a la de otro poeta que ya hemos conocido en Poémame como Luca Argel y de otro que conoceremos próximamente, Ricardo Domeneck.

    La poesía de Campilho no es para leer deprisa, hay que saborearla. Mi experiencia con la lectura de este poemario ha sido doble y he descubierto una faceta que no había experimentado antes: leerla y escucharla por Youtube. La lectura me fue gustando poco a poco, pero cuando compaginé la lectura en castellano con sus poemas leídos en portugués, fue tremendo, un éxtasis. Sentado en el sofá, solo, con el libro, los auriculares y el ordenador conectado a las lecturas de Matilde Campilho de Youtube. Probadlo, ha sido un descubrimiento, al menos para mi. ¡Impresionante! Poesía que te hace levitar.

    Os dejo como ejemplo el poema ‘Cocotal’ y Campilho recitándolo aquí: Coqueiral.

    La nostalgia es un golpe que estalla así

    veintiocho veces desde mi hombro tatuado

    de desastre hasta la rosa colgada de tu boca

     

    Y el amor, en este caso específico, es una zambullida

    sin miedo que proviene casi siempre de una nota

    climática sólo para convergir en el hueso frontal

    del cráneo del rey de la ilusión – tierno es su rostro

     

    Señor, los huesitos del mundo son de miel y oro.

    Jócquei es muchas cosas a la vez: vida, música, melancolía, tragedia, belleza, trabajo, … como un poema de Whitman a quien se refiere en el poema ‘Paz, palabra útil’.

    En algunos de sus poemas, suponemos que Campilho juega con los silencios. De ahí la importancia de oírlos, de autoleerlos para escucharnos a nosotros mismos y así escuchar esos silencios que sólo con la lectura no aparecen.

    En otros poemas, la poeta mezcla dos niveles de ‘cultura’, la callejera y la burocrática, la popular y la oficial:

    Algunas veces, durante el cómputo de estrellas, pienso en los santos que protegen a los pilotos. Amelia Earhart dijo que no se casaría a no ser que se firmara una lista de condiciones y esas condiciones implicaban la posible fuga en cualquier momento: «I cannot guarantee to endure at all times the confinements of even an attractive cage.»

    ‘Noticias garabateadas al borde de la carretera’

    Es una poesía que no solo elimina los signos de puntuación, también elimina las fronteras:

    Ya no sé lo que cree el brasileño porque hoy creo que brasileño o argelino son precisamente la misma cosa: todo lo que respira, brota. Creo que la ternura es importante.
    ‘Tiger balm’

    Matilde Campilho

    Como joven poeta de su generación, no siente nostalgia de ningún tiempo pasado y por eso vive en un mundo multilingüe, multicultural y multicontinental.

    Aprenderé a amar las casas

    cuando entienda que las casas

    están hechas de gente

    que fue hecha por gente

    y que contienen en sí la posibilidad

    de hacer gente.

    ‘Two-lane blacktop’

    Finalmente, quiero destacar un comentario de Arancha Nogueira, quien firma el prólogo del libro que nos atañe: «Las voces de Jócquei son a veces perversas, malencaradas, superficiales; otras veces son únicas, generosas, estupendas. Son tan humanas que son a veces todo y otras veces nada, y se aburren… Nos incita a saber mirar todo lo que queda detrás de la sorpresa. También lo que hay detrás del tedio.»

  • Ferran Garrido: «Nunca tuve vocación de publicar, tuve vocación de escribir, para mí, en un acto íntimo»

    Ferran Garrido: «Nunca tuve vocación de publicar, tuve vocación de escribir, para mí, en un acto íntimo»

    «Reflejos» Ferran Garrido (oléLibros, 2017).

    Ferran Garrido ha consagrado su vida al periodismo desde hace más de 30 años. Como periodista de prensa escrita ha colaborado en periódicos como Las Provincias, Diario de Valencia o Superdeporte y su carrera radiofónica ha pasado por Radio Juventud, Radiocadena Española y Radio Nacional de España. Desde principios de los años 90, como redactor de Televisión Española, ha desempeñado diversas tareas en TVE, donde ha sido Jefe de Informativos de RTVE en la Comunitat Valenciana, Coordinador de Programas, Editor de Informativos y Coordinador de Deportes.

    Su tarea profesional ha sido distinguida en numerosas ocasiones. Premio Nacional de Periodismo para jóvenes profesionales (INJUVE 1990), Premio de Periodismo del Ateneo Mercantil de Valencia 2015, la Distinción Especial del Colegio de Psicólogos 1993, Premio de Periodismo del Instituto Valenciano del Corazón 1992…

    Conocido como “el poeta de la imagen” comenzó a escribir poesía muy joven, en la década de los 70, y siempre bajo la influencia y el contenido social de su trabajo. Su obra se populariza en redes sociales, donde combina siempre los versos con la fotografía, con la obra del fotógrafo Pedro Ignacio Fernández.

    Reflejos” es el segundo libro de poemas de Ferran Garrido, en esta ocasión editado por la editorial valenciana oléLibros. Llega tras la publicación de “La ausencia habitada” (Editorial Carena, 2014), y su contenido nos acerca de nuevo al poeta, a la persona, a sus estados de ánimo y a su experiencia vital, sin renunciar al contenido social de gran parte de su obra.


    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Es imposible renunciar a nuestro pasado literario y cultural. Nuestra literatura es tan rica que no podemos renunciar a la influencia de muchísimos autores. Aquí, por poner una primera raíz, evidentemente los poetas de la generación del 98. Reivindico su obra como el inicio de la literatura española moderna. La obra de Antonio Machado es absoluta. Pero mis grandes referentes nacen en la generación del 27. Para mí, la obra y la lectura de los poemas de Luis Cernuda ha sido fundamental. La influencia de Vicente Aleixandre es irrenunciable. Mi relación con la obra de Lorca llegó como un acto de justicia para leer y poner en valor sus versos y, en lo más personal, la obra y la figura de Federico me llegaron a través del poeta Luis Rosales, su gran amigo, a quien tuve el honor de conocer. Cada vez que leo los versos de Miguel Hernández me enamoro de la vida y de su fuerza. Después llegaron los poetas de postguerra que son capitales para la literatura española. Y, en cuanto puedo, en poetas de una generación posterior a esa, reivindico a Jaime Gil de Biedma, el hombre, el poeta que supo hacer de la sencillez del lenguaje una obra de arte. Seguramente el poeta español más importante de la segunda mitad del siglo XX. Y, en lo más íntimo de mi cabeza, como valenciano orgulloso de nuestra cultura, siempre tengo presente la obra y la personalidad de Vicent Andrés Estellés.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Como decía Celaya, «la poesía es un arma cargada de futuro». Yo, a veces pienso, que también es un arma cargada de pasado… y de memoria. Creo que la poesía ha de despertar sentimientos y de remover conciencias. Concibo la poesía como un acto de comunicación íntima entre el autor y el lector. Para mi es una necesidad. Escribo por necesidad vital. Seguramente, tal vez, para mí es un antídoto a la realidad que vivo cada día como periodista, desde hace 35 años. Empecé a escribir muy joven, a finales de los años 70. Pero nunca tuve vocación de publicar. Tuve vocación de escribir. Para mí. En un acto íntimo. Lo de publicar mi obra vino, con mucha humildad, mucho después.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Reflejos es un paso más en mi evolución como autor. A ver, mis poemarios, lejos de ser recopilaciones temáticas, son como un diario. Escribo a medida que vivo. Los hecho, el entorno, un suceso, una cuestión persona, vital, hace surgir un poema, y así es como va naciendo mi obra. Es cierto, como dice Carmen Amoraga en el prólogo, que desnudo mi interior en un «acto de valentía». No se, a lo mejor es mas un acto de necesidad que de valentía. «La ausencia habitada» fue una primera publicación, una obra con mucho significado para mí… pero «Reflejos» creo que recoge poemas de un perfil más maduro. En algunos casos, más duro, más crudo. Con un significado más explícito. Se lo que quiero comunicar y lo hago. Aunque, a menudo, son los versos los que me llevan de la mano a la construcción de un poema. Como si tuvieran vida propia dentro de mi cabeza. Por eso escribo en cualquier sitio, a cualquier hora, donde surja la inspiración y esté donde esté. Tengo muchos versos escritos en la servilleta de una cafetería… Mis bolsillos van llenos de papeles con dos versos sueltos, o con uno, y después ellos mismos, en la calma del despacho, me llevan hasta escribir un poema completo. La madurez del lenguaje evoluciona con la madurez de la vida. Pero, siguiendo la impronta de Gil de Biedma, creo que la sencillez de las palabras cotidiananas es la tónica que marca mi obra.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    ¿Sinceramente? Pues no lo se. Un poema, un texto, es un ser vivo. En realidad nunca me parece que esté bien acabado. Podría estar corrigiendo eternamente.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Creo que la poesía ha de remover conciencias y despertar sentimientos.

    ¿Cómo ha influido su faceta como poeta en su labor periodística, y viceversa?

    Sin duda ha influido el ejercicio del periodismo en mi obra poética. Algún crítico ha escrito que mis poemas son como la crónica de un instante, de un momento determinado. Y puede que tenga mucho de eso. Esa es la razón de unir poesía y fotografía. Tal vez por la necesidad periodística de apoyar el mensaje con una imagen. Los periodistas tenemos el privilegio de vivir muchas cosas en primera persona. Y toda experiencia vital se refleja, sin lugar a ninguna duda, en mis versos.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios y revistas virtuales, blogs, etc.?

    Yo también nací al público como poeta en redes, en Internet. Los tiempos cambian y también el canal de comunicación. Pero nunca renunciaré a la edición en papel. Soy un bibliófilo. Casi un fetichista de los libros. Pero no se puede negar que las publicaciones en Internet, hoy en día, son fundamentales y tienen un valor incalculable. Han democratizado aún más el mensaje y la obra literaria. Sin ellas, el trabajo de grandes autores seguiría perdido en el anonimato ante la dificultad de publicar. Y han conseguido algo esencial. Han puesto en contacto directo a unos autores con otros. Y de ese intercambio de ideas y conversaciones hoy, yo por ejemplo, comparte amistad y conversaciones con autores de muchos países, con la cercanía de la inmediatez de la comunicación por Internet. Sin duda, es muy enriquecedor.

    En la actualidad leo mucha poesía contemporánea. Decía Lorca que «la poesía no requiere seguidores, necesita amantes», y yo estoy enamorado de poetas actuales como Elvira Sastre, Irene X, Loreto Sesma, Sara Búho, Nerea Delgado o Erika Münchausen. Son mujeres que plasman toda la sensibilidad y la calidad de la poesía española de nuestros días. Son jóvenes y han sabido hacer de las redes sociales una plataforma para la difusión de su obra. Por fin, la poesía española se escribe en femenino. Y me encanta que sea así.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    No volveré a ser joven

    Que la vida iba en serio
    uno lo empieza a comprender más tarde
    -como todos los jóvenes, yo vine
    a llevarme la vida por delante.

    Dejar huella quería
    y marcharme entre aplausos
    -envejecer, morir, eran tan sólo
    las dimensiones del teatro.

    Pero ha pasado el tiempo
    y la verdad desagradable asoma:
    envejecer, morir,
    es el único argumento de la obra.

    Jaime Gil de Biedma.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    En realidad estoy leyendo dos. Casi nunca leo un solo libro a la vez. Ahora, mientras leo un poema al día de Luis Cernuda, justo antes de ir a dormir, estoy leyendo dos libros. La ultina novela de Carmen Amoraga, «Basta con vivir», una obra excepcional, y el último libro de María García-Lliberós, «La función perdida» que es de esos que me van a dejar huella sin lugar a ninguna duda.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en la poesía?

    Que lea mucho. Mucho. Que escriba. Que no tenga miedo a enfrentarse a un folio en blanco. Y que viva. La experiencia vital es fundamental para escribir. Y que use internet para difundir su obra y para darse a conocer.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Sé que es un mundo complicado y que atraviesa por problemas económicos. Yo, la verdad he tenido mucha suerte en mi relación con las editoriales. Me han tratado muy bien. Primero Ediciones Carena, de Barcelona, y ahora oléLibros, dirigida por Toni Alcolea, una editorial que ama lo que hace.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y que no le he hecho?

    No me has preguntado por el contenido social de mi poesía… y lo tiene. Y mucho. Y muy intenso.


    Nota: Ferran Garrido presenta su libro «Reflejos«, el miércoles 7 de febrero a las 19h, en el Ateneo de Valencia .