Autor: Verónica Teja

  • Pólvora en los versos de David R.

    Pólvora en los versos de David R.

    Febrero abandona con prisas el calendario, igual que siempre, pero esta vez nos deja con los versos de @David_R en nuestras manos, como un regalo de despedida.

    Recién llegado a Poémame, David, nos muestra un estilo propio con versos cortos que juegan con las palabras dotándolas de ritmo, de mensajes con cierta desesperanza; reivindicando la lucha, el cambio y un futuro de igualdad. Una poesía social fresca y enérgica que despierta los ojos dormidos llenándolos de pólvora.

    El mundo precisa sin falta
    recobrar la normalidad,
    montañas de cimas más altas:
    al mundo le falta igualdad.

    David tiene cierto aire de cantautor rebelde y parece que entona una melodía muy particular con poemas dedicados al amor, mostrando su lado más profundo o afilando sus letras con el fin de identificar al lector con su dolor, de sangrar junto a él y, de esa forma, reparar sus heridas y sentirse comprendido. Así lo transmite en su poema «Al fondo del pecho» o en su prosa poética «Frutos secos«.

    … Me pregunto si antes de la cena habrán servido frutos secos. Con un poco de suerte, a lo mejor te muerdes la lengua y el dolor te recuerda a mí. A mi ausencia.

    La poesía de David es una sorpresa cargada de creatividad, contenido, de anuncio del cambio y con significado, que llega directa a las venas, remueve la sangre y altera los latidos.

     

    Instinto

    Ese animal que revienta los burkas mentales
    y esquiva las verjas de acero más altas,
    ese animal que quebranta las leyes, las normas
    y deja que el miedo se aburra a sí mismo…

    Ese animal que se lanza del barco en la noche
    y grita aun sabiendo que nadie lo escucha,
    ese animal que resiste a la lluvia más densa
    y aprieta los puños de rabia y coraje…

    Ese animal ancestral al que no hay escopeta
    ni dardo moral que lo pueda frenar,
    ese animal imponente que lucha sin tregua
    en mitad de decoros, recato y pudores…

    Bestia ambiciosa que ignora confines y formas,
    que ruge en la aurora primera del tiempo;
    bestia que acecha los prados más verdes y libres,
    que escarba en el pecho el camino a la acción…

    Fiera indomable y certera que habita lo mismo
    las tripas del hombre vulgar y erudito,
    que el vientre del necio, el poeta o el monarca;
    fiera indomable y certera que habita lo mismo…

    Eres el lazo al origen del cielo y la tierra,
    la voz que recuerda que somos salvajes,
    eres la lengua que quiso cortar el poder
    para hacer de nosotros a un perro sumiso.

     

    El éxtasis del ridículo (o la crítica esdrújula)

    Soy contemporáneo de una época
    rica en célebres déficits,
    insípidos ídolos,
    cólera poética
    e hígados cirróticos.

    Cálculo en las vísceras
    este diabólico período
    próspero en cárceles,
    teléfonos móviles
    y héroes erráticos.

    Cráneos del jurásico
    como género modélico
    y bárbaros histéricos
    como bálanos eléctricos;
    es el éxtasis del ridículo.

    Ganaron las fábricas inhóspitas,
    los códigos fácticos,
    los antipáticos cómicos
    y la genética misógina.

    Vencieron los cánceres de esófago,
    los estériles atléticos,
    las diabéticas metáforas
    y los alérgicos a lo auténtico.

    Triunfaron las cópulas inalámbricas,
    la física sin química,
    los clásicos sin micrófono
    y los caóticos crónicos.

    Es el éxtasis del ridículo.

    Soy contemporáneo de una época
    rica en mórbidas imágenes,
    pacíficos bélicos,
    lágrimas sintéticas
    y brújulas sin ártico.

    Ángulo cóncavo
    este gráfico de la década
    próspero en crítica,
    cómodos líderes
    y cínica política.

    Lo extrínseco a la cáscara
    como límite, cúspide
    y los típicos tópicos
    como sólidas máximas;
    es el éxtasis del ridículo.

    Ganaron los médicos hipocondríacos,
    las búsquedas frívolas,
    el vértigo ortográfico
    y los dentífricos sin éxito.

    Vencieron las soporíferas dialécticas,
    los autócratas de fábula,
    los ávaros filántropos
    y los vehículos fantásticos.

    Triunfaron las clínicas estéticas,
    la ética anoréxica,
    los catedráticos neófitos
    y la música diarréica.

    Es el éxtasis del ridículo.

    Soy contemporáneo de una época
    rica en póstumos panegíricos,
    periódicos hipócritas,
    tentáculos económicos
    y pólvora informática.

    Película tragicómica
    esta crónica patética
    próspera en estadísticas,
    tétricos retóricos
    y monótonos sábados.

    Oráculos catódicos
    como simpáticos psicópatas,
    y decrépitos prostáticos
    como esperpénticos playboys;
    es el éxtasis del rídiculo.

    Ganaron los estúpidos estrépitos,
    los lúgubres propósitos,
    los demócratas de plástico
    y los discípulos del desánimo.

    Vencieron los créditos escuálidos,
    la gramática equívoca,
    los católicos heréticos
    y la mísera lírica.

    Triunfaron las matemáticas erróneas,
    los alcohólicos anónimos,
    los cónyuges apáticos
    y el pánico a lo artístico.

    Es el éxtasis del ridículo.

    Es el éxtasis del ridículo.

    Es el éxtasis del ridículo.

    O la crítica esdrújula.

     

    Te amo, te quiero; deseo

    Las huellas del tiempo vivido
    rebosan de lluvia agridulce,
    los ecos lejanos resuenan:
    te amo, te quiero; deseo.

    El hondo pesar de tu ausencia
    corroe mi alma constante
    y vivo sumido en un sueño
    que intenta arrastrarme al vacío.

    Camino por néctar ardiente
    descalzo, perdido y sin rumbo,
    bebiendo los soles que nunca
    jamás volverán a dorarme.

    Divinos amores malditos
    cargados de sombras inertes
    que surcan mi cuerpo de llagas;
    anhelo el marfil en los labios.

    Aquellos manteles ajados
    manchados con vinos añejos
    aún se retuercen aullantes:
    te amo, te quiero; deseo.

    Varaste mi carne en el aire,
    golpeas mi mente suicida,
    serás un tañir, unas flores
    y el mármol guardando mis huesos.

    Tus ojos nocturnos, tu verbo
    candente, afilado y rosado;
    tus hondas caricias, tu denso
    sentir en mi cama empapada.

    Te llevo cosida a las tripas
    igual que el sudor en la frente
    del pobre labriego que bate
    sus manos en tierra quemada.

    Habitas en mí para siempre,
    habitas en mí para nunca,
    habitas en mí y te repito:
    te amo, te quiero; deseo.

  • Redry (David Galán): «Escribir me libera, me deja hacer lo que yo quiero con mi realidad»

    Redry (David Galán): «Escribir me libera, me deja hacer lo que yo quiero con mi realidad»

    David Galán (Redry), es maestro en Educación Infantil y escritor de Valladolid, ciudad a la que adora y donde empezó a escribir casi por instinto. Ha llegado a los corazones de mucha gente con su poesía, participando en recitales con grupos como PerVersos y Susurros a Pleno Pulmón, con su blog Aviones de papel para sobrevolar clases de poesía,y en redes sociales como FacebookTwitter o Instagram

    El pasado mes de abril presentó su primer libro «Abrázame los monstruos» de la mano de Editorial Espasa, en el que nos enseña su manera de ver y de sentir la vida con pequeñas historias que te dejan un dulce sabor en la boca, como el mejor de los abrazos.

    Vamos a empezar con la pregunta obligada, ¿qué es para ti la poesía?

    Creo que la poesía cada uno la puede definir desde sus sentimientos, poesía puede ser un cruce de miradas, un nudo en el estómago, un paseo por la playa o poesía eres tú, que diría aquel…

    ¿Por qué escribes? ¿Qué supone para ti?

    Empecé a escribir ya hace mucho, frases cortas en las mesas de clase, pequeñas notas que se perdían en los bolsillos de los pantalones, post-it que iba dejando en los autobuses, etc. Después llegó Internet a mi vida y aparecieron los primeros blogs, pasé por unos cuantos y ahora mismo todo ha derivado hacía las redes sociales que es donde me he dado a conocer de verdad. Escribir me libera, me deja hacer lo que yo quiero con mi realidad, las palabras transforman realidades y a veces me hace evadirme a la mía propia, otras muchas sirve de descarga, de desahogo de expresar cada uno de mis sentimientos.

    De la poesía clásica y contemporánea, ¿cuáles son tus favoritos?

    Si te soy sincero creo que poesía no leo mucho, me gusta más la novela, suele inspirarme mucho más. Puede que suene o tire de tópicos pero entre mis favoritos está, como no, Neruda, es de los pocos que con pocas palabras ha conseguido estremecerme.

    Dime, ¿crees que se nace poeta, o puedes aprender a serlo?

    No lo sé, yo desde luego no me lo considero, ni que sea poeta ni que escriba poesía, simplemente me dedico a hacer lo que me gusta, espero que a quien me lea le guste lo que hago.

    Eres maestro en educación infantil, ¿crees que es necesario inculcar el valor de la poesía desde pequeños?

    Por supuesto, pero en poesía o en cualquiera de los valores fundamentales para formarnos como personas. La poesía es una herramienta más con la que poder expresar nuestros sentimientos y aprovecharla a nuestro favor puede ser de gran valor en las edades más tempranas.

    La poesía actual está en pleno auge en estos momentos, ¿qué opinas sobre las plataformas, como Poémame, donde todo el mundo puede publicar sus poemas libremente?

    Un acierto, todo lo que sirva para difundir la poesía de una forma bonita y sana creo que siempre tiene que ser bien recibida. Todas las puertas que se abran para dar alas a la poesía y a nuevos autores es algo para agradecer, respetar y dar valor por ello.

    ¿Crees que es beneficioso o, por el contrario, piensas que resta valor a la poesía?

    Para nada le resta valor, al menos en mi opinión, como decía antes es una puerta a nuevos poetas o escritores con ganas de mostrar al mundo lo que llevan dentro.

    El 4 de abril ha salido publicado tu primer libro de poemas, «Abrázame los monstruos». Cuéntame cómo te sientes.

    Imagínate, es algo indescriptible, siempre había soñado con publicar un libro con todo aquello que había escrito, la idea ya rondaba en mi cabeza hace mucho tiempo, y fíjate, ha llegado. Respecto a ello me siento muy feliz, es una experiencia increíble y estoy intentando vivir cada detalle y cada momento al máximo. Está siendo muy emocionante.

    Y para terminar, ¿qué consejos darías a un escritor novel que quiere hacerse un hueco en la poesía y ver su trabajo publicado?

    Lo primero y fundamental, que disfrute con lo que hace, que sienta y escriba sin miedo a nada y que sea constante. Después de ese consejo solo puedo hablar desde mi experiencia, publicar en blogs y en cualquier red social y que llegue el momento de publicar, suena imposible, pero a mí me ha pasado…

    (Crédito de imagen de cabecera: Redry/Instagram)