Categoría: Entrevistas

  • 13 preguntas y un poeta, Francisco Javier Sánchez Durán: “La poesía es mi visión del cosmos”

    13 preguntas y un poeta, Francisco Javier Sánchez Durán: “La poesía es mi visión del cosmos”

    Conocí a Francisco Javier a través de las redes sociales, en una página que compartíamos de Amigos de la Sierra de Aracena. Este poeta nació en un pueblo pequeñito, Cortelazor, en pleno corazón de esa maravillosa sierra onubense, aunque vive actualmente en Huelva, la capital. En esa página descubrí su poesía hermosa, que me hechizó desde el primer momento, puesto que teníamos en común (en nuestros escritos y en el día a día) el amor por la naturaleza y la defensa de la misma. Posteriormente nos pusimos en contacto y surgió esta entrevista.

    Es autor de tres poemarios, todos ellos publicados por la Editorial Niebla, de Huelva. “Mar de ausencias” (2016) y “Versos de un viajero, confuso” (2018) sonlos dos primeros. 

    Sacó a la luz su tercer poemario en el mes de diciembre de 2019, “…De la percepción de la lluvia y otros poemas”, una obra donde su poesía evoluciona ya hacia un compromiso social y se integra en lo que ahora se conoce como la “poesía de la conciencia”. Fco Javier Sánchez trata con su tercera obra, de “hacer consciente al lector de los problemas sociales, ecológicos y políticos del mundo.”

    En estos días se encuentra preparando la próxima edición de su cuarto poemario.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Soy maestro, licenciado en Psicopedagogía y profesor de Lengua Castellana y Literatura en varios institutos de Secundaria; miembro del MCEP (Movimiento Cooperativo de Escuela Popular). Suelo frecuentar los ambientes literarios de Huelva, participando en múltiples recitales y encuentros como participante y colaborador, “Voces del extremo” Valle del Jerte 2018 y 2019 o “Poetas del Guadiana” son dos ejemplos. Y formo parte del grupo “Poetas de Huelva por la Paz”, del cual soy secretario. 

    También he colaborado como autor en diversas antologías, como Combinados Poéticos de Punta Umbría, Poetas de Huelva por la Paz, Versos para la vergüenza, Huelva en verso, Homenaje a Miguel Hernández, Conciencia en llamas, Las mil y una noches del 1900 o La noche de San Luis, entre otras.


    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Ya de jovencito me interesó la poesía. Mis primeras lecturas se centraron en Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Walt Whitman, Neruda, Cesar Vallejo, Vicente Huidobro, José Martí, Miguel Hernández, Constantin Cavafis, León Felipe, Gabriel Celaya….todos estos poetas me han marcado e influenciado mucho.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Aunque en mi primer poemario cultivé mucho el verso octosílabo y alguna composición clásica como sonetos, me he inclinado hacia el verso libre y mi poesía además de los temas clásicos como el amor, la nostalgia… es una poesía muy identificada con el paisaje y la defensa de la naturaleza (ecopoesía) y con los problemas sociales y políticos de nuestra sociedad (poesía de la conciencia).

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Creo que evoluciona de forma natural. Desde mi primer poemario, que es una poesía que miraba mucho mis adentros, a una poesía implicada en los problemas de la sociedad que tenemos (“la poesía no puede ser, sin pecado, un adorno” Celaya). En cuanto a mi lenguaje poético se ha producido una simplificación, una búsqueda de lo sencillo, suprimiendo muchos adjetivos, evitando términos demasiado cultos para acercar el poema al gran público, hacerlo cercano al fin a la gente.


    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    En principio hay poemas que son pura inspiración; otros, sin embargo, son poemas trabajados alrededor de una idea, o de una noticia que surge. De todas formas y en ambos casos, suelo corregir mucho mis poemas y, a veces, en más de una ocasión. Últimamente esta corrección se está concretando en un proceso de desnudar y simplificar el poema originario suprimiendo adjetivos innecesarios y cultismos.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    En realidad escribo porque creo que tengo algo que decir y aportar a este mundo, y lo hago desde la poesía porque ha sido mi inclinación desde pequeño. La poesía es mi visión del cosmos.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo? ¿Las practica?

    Mucho, amo los recitales con el grupo “Poetas de Huelva por la Paz”, colaboramos también con “Poetas del Guadiana” con los compañeros portugueses; asisto a encuentros, como ya cité, y doy recitales a nivel personal en ámbitos culturales (ferias del libro, bares, bibliotecas…) En realidad es una actividad frenética que últimamente se ha visto frenada por el confinamiento.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs…?

    Es necesario utilizar las nuevas reglas del juego, pero hay que hacerlo con mesura. Participo en foros virtuales, tengo un muro en Facebook (poesía fresca), mis poemas han sido publicados en muchos blogs personales de compañeros poetas, en revistas virtuales… estamos en ello, aunque tengo mucho que mejorar en mis actividades en las redes.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    Cito dos: “Espergesia” de Cesar Vallejo (Yo nací un día que Dios estaba enfermo…)  e                 

    “Ítaca” de Cavafis.


    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Son varios:

    “Las personas del verbo” de Jaime Gil de Biedma.

    “Poesia completa” de Cesar Vallejo.

    “Salirse de la fila” de Antonio Orihuela.

    “Tienes que irte” de José Luis Piquero.


    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que dedique un horario fijo a escribir o corregir todos los días y que escriba, aunque la mejor respuesta está en un poema de Charles Bukowski:

    Así que quieres ser escritor
    Si no te sale ardiendo de dentro,
    a pesar de todo,
    no lo hagas.

    A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
    y de tu mente y de tu boca
    y de tus tripas,
    no lo hagas.

    Si tienes que sentarte durante horas
    con la mirada fija en la pantalla del ordenador
    ó clavado en tu máquina de escribir
    buscando las palabras,
    no lo hagas.

    Si lo haces por dinero o fama,
    no lo hagas.

    Si lo haces porque quieres mujeres en tu cama,
    no lo hagas.

    Si tienes que sentarte
    y reescribirlo una y otra vez,
    no lo hagas.

    Si te cansa sólo pensar en hacerlo,
    no lo hagas.

    Si estás intentando escribir
    como cualquier otro, olvídalo.

    Si tienes que esperar
    a que salga rugiendo de ti,
    espera pacientemente.
    Si nunca sale rugiendo de ti,
    haz otra cosa.

    Si primero tienes que leerlo a tu esposa
    o a tu novia o a tu novio
    o a tus padres o a cualquiera,
    no estás preparado.

    No seas como tantos escritores,
    no seas como tantos miles de
    personas que se llaman a sí mismos escritores,
    no seas soso y aburrido y pretencioso,
    no te consumas en tu amor propio.

    Las bibliotecas del mundo
    bostezan hasta dormirse
    con esa gente.
    No seas uno de ellos.
    No lo hagas.

    A no ser que salga de tu alma
    como un cohete,
    a no ser que quedarte quieto
    pudiera llevarte a la locura,
    al suicidio o al asesinato,
    no lo hagas.

    A no ser que el sol dentro de ti
    esté quemando tus tripas, no lo hagas.

    Cuando sea verdaderamente el momento,
    y si has sido elegido,
    sucederá por sí solo y
    seguirá sucediendo hasta que mueras
    o hasta que muera en ti.

    No hay otro camino.

    Y nunca lo hubo.


    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial en general o en concreto en Andalucía?

    Se están generando editoriales locales y están surgiendo muchos escritores. Es una gran eclosión. El tiempo separará al grano de la paja, pero creo que estamos en un momento de extraordinaria creatividad.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Qué autor consideras que ha influido más en tu poesía?

    Te daré dos nombres, Antonio Machado y Walt Whitman.

    Muchas gracias, Francisco Javier por tu buena disposición y amabilidad para hacer esta entrevista. Y mucha suerte con la edición del nuevo poemario que estás preparando.

  • Luna Miguel: «Pienso que la buena poesía lo es todo/lo puede ser todo.»

    Luna Miguel: «Pienso que la buena poesía lo es todo/lo puede ser todo.»

    Luna Miguel es editora, poeta y traductora. Vinculada desde muy joven al mundo literario, empezó publicando poemas en revistas y antologías, y en el año 2010 vio la luz su primer poemario Estar enfermo. Actualmente tiene en su haber diversos poemarios publicados, antologías, un ensayo, un libro de relatos y una novela.

    ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?

    Mi primera infancia está llena de cuentos. Recuerdo con especial cariño un libro titulado Lobito aprende a ser malo, en el que un lobo, al contrario que el resto de lobos, no quería morder ni asustar, y se saltaba las clases de la escuela de lobos. Cada vez lo recuerdo con más cariño. Luego intenté leer algunas novelas fantásticas, me gustaba mucho El Hobbit, pero no tanto como Harry Potter. A los once años, mi padre me regaló La senda del perdedor, de Bukowski, y El guardián entre el centeno, de Salinger. Desde entonces no pude parar: los compactos de Anagrama se convirtieron en mi obsesión. Leía sobre todo a hombres por cierto, y aunque por ahí se colaban los nombres de Elena Medel, Amélie Nothom, Soledad Puértolas… a las mujeres no empecé a leerlas -conscientemente, me refiero, sabiendo que el gesto de leerlas era justicia- hasta prácticamente los dieciocho años.

    ¿Qué temática abordas en tu poesía?

    Depende. Yo creo que siempre hay un hilo común: el de la biografía y el del cuerpo. El de la experiencia íntima. Pero los poemas y las motivaciones van cambiando. Mi primera poesía (la que escribí hasta los veinte años, más o menos) era una poesía de búsqueda, la búsqueda de una voz y de un cuerpo propio. A los veintitrés publiqué La tumba del marinero, que es un texto sobre el duelo y la enfermedad, así como la precariedad en la veintena. A los veintiséis publiqué El arrecife de las sirenas, que es un texto sobre la experiencia del aborto y de la maternidad. Y ahora estoy terminando Poesía masculina, que publicaré con treinta años, y donde el tema principal es el cuestionamiento de la institución del del matrimonio, a través de un narrador masculino obligado a escribir sobre temas que aparentemente asociamos a la «poesía femenina».

    Luna Miguel

    ¿Qué piensas del futuro de la poesía?

    Confío mucho en lxs poetas que están escribiendo hoy. Por centrarme en escritorxs más jóvenes que yo, en España hay algunos nombres especialmente potentes: Rosa Berbel, Rodrigo G. Marina, Enrique Fuenteblanca, Elizabeth Duval. Confío en eses nombres, pero también confío en las nuevas formas de investigación de la poesía que encontramos en el meme, o en proyectos como el de Poesía es Bot, tal vez el mayor y mejor poema de nuestro tiempo.

    ¿Piensa que la poesía es disruptiva?

    Pienso que la buena poesía lo es todo/lo puede ser todo.

    ¿Qué les recomendarías a los nuevos poetas a la hora de escribir?

    Leer mucho. Ahora, en Internet, podemos acceder a una cantidad de información que antes resultaba impensable. Puedes leer a un poeta nacido en el 2000 en México, y al mismo tiempo a un poeta griego contemporáneo a Platón, y al mismo tiempo a una poeta francesa del siglo XIX, y al mismo tiempo una antología de poesía clásica japonesa… La poesía es sensibilidad y experiencia, claro, pero también conocimiento, curiosidad y juego. Juguemos, pues.

    ¿Tienes algún ritual a la hora de escribir?

    Escribo por las noches. Mi horario era de 23.00 a 3.00, pero desde que escuché a Françoise Sagan explicar que ella escribía de 00.00 a 4.00 adapté mi horario al suyo. Ahora me imagino que su fantasma viene a visitarme cuando ya tengo sueño y me da una bofetada en la cara para que no desista, y para que lo siga intentando. Lo comentaba el otro día en mis redes sociales; tener libros a mi alrededor me ayuda a perder la mirada en las palabras de otros cuando he perdido el hilo de las mías. También hay veces en las que escribo tomando un vino, pero sólo los fines de semana. Y tengo un cuaderno en el que anoto cosas incomprensibles, esquemas de versos que me lleva mucho tiempo construir.. y que luego no eran para tanto.

  • 13 preguntas y una escritora: Begoña Ruiz  “Las montañas azules”

    13 preguntas y una escritora: Begoña Ruiz “Las montañas azules”

    Hoy quiero presentaros a una amiga y paisana que se llama Begoña Ruiz Hernández. Su primer libro, “Las montañas azules(Ed. Cuadernos del Laberinto), es un viaje por esa España de preguerra civil. Se ha convertido en uno de mis libros preferidos y os recomiendo su lectura. Es absolutamente precioso.

    No os hablaré  más de ella, prefiero que lo haga ella misma con este cuestionario.

    1 – ¿Podrías contarnos un poco de tu vida y actividad literaria?

    Nací en El Losar del Barco, un pueblo muy pequeño en la provincia de Ávila. En mi casa no había libros y en mi pueblo no había biblioteca, solo una escuela donde los alumnos estábamos mezclados desde párvulos a quinto de EGB. La maestra nos tenía copiando todo el día entero como si fuéramos amanuenses y al mínimo ruido nos castigaba sin comer. Nos dejaba encerrados, solos, en la escuela desde la una hasta las tres, que empezaban las clases vespertinas. En esos castigos descubrí unos cuentos intocables en el armario y empecé a leerlos clandestinamente. Nunca olvidaré ese placer prohibido.

    Poco tiempo después, me regalaron un libro de cuentos donde leí “la princesa triste” y pensé: “ojalá yo fuera capaz de hacer sentir lo mismo que yo he sentido”, entonces empecé a escribir historias que más tarde tiré a la basura.

    Durante la adolescencia y mis años de facultad leí mucho, pero me olvidé de escribir. Lo retomé cuando murió mi hermano, Ciri. Entonces, me di cuenta que la vida se acaba y es mejor dedicarla a hacer lo que realmente deseas.

    En 2013 gané un concurso de relatos y a partir de ahí ya no solo escribía para mí, sino también para el público. Gané otros concursos de relatos, empecé a escribir la columna “El reloj de arena” en El Diario de Ávila y en 2016 publiqué mi primera novela “Las montañas azules”.

    2 – ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas y qué autores te influyeron?

    Como ya he dicho anteriormente, los cuentos clásicos fueron mis primeras lecturas. En la adolescencia devoré las novelitas de Corín Tellado y luego, gracias a los profesores del instituto, conocí a los clásicos. Posteriormente, estudié filología inglesa y entonces empecé a leer autores que no olvidaré y a los que recurro con frecuencia: Las hermanas Brönte, Jane Austen, Orwell, Huxley… también me gusta la literatura Hispano-Americana: García Márquez, Juan Rulfo, Cortazar, Vargas Llosa, Isabel Allende…

    3.- ¿Cómo definirías a tu escritura? Háblanos un poco de tu último libro.

    Es difícil definirse a uno mismo, pero por si alguien quiere acercarse a mis libros, tratan de personajes que les ha tocado vivir en tiempos difíciles, atrapados en costumbres incomprensibles contra las que tienen que luchar. Los escenarios suelen ser pueblos pequeños, porque allí han ocurrido grandes historias que merecen ser contadas. También intento rescatar un vocabulario autentico que se está perdiendo.

    El último libro, publicado ha sido “Las montañas azules”. Ocurre en 1933, Dioni la  protagonista quiere estudiar, algo bastante difícil para una mujer en esa época. Al pueblo llegan unos alemanes que están haciendo un trabajo filológico y Dioni los ayuda a cambio de que ellos la lleven a hacer los exámenes de bachillerato. La novela tiene una parte histórica: a través de las cartas y conversaciones de los alemanes, el lector asiste a la llegada de Hitler al poder; al mismo tiempo, en España, están ocurriendo grandes cambios durante la 2ª República: reparto de tierras, derecho a voto para la mujer…

     El último libro escrito es otra novela que saldrá el año que viene.

    4 -¿Crees que el escritor “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado tu lenguaje a lo largo de los años?

    Sí, creo que evolucionamos en todos los aspectos de la vida, si no la existencia sería un “déjà-vu” absurdo. En la escritura crecemos. Espero que mi lenguaje sea más rico y creo que mis personajes van siendo más osados y complejos.

    5 – ¿Te gusta la poesía? ¿Has pensado en escribir poesía alguna vez? ¿Algún poeta preferido?

    Sí, me gusta mucho la poesía. En Las Montañas Azules, hay un romance que escribí sobre unos enamorados que fueron devorados por los lobos.

    Me gusta Lorca y su romancero gitano, también Benedetti ahora que se han oído tanto sus poemas como “no te rindas” y Hortensia Márquez con su libro “Derramando palabras” que es muy variado en el que expresa diferentes sentimientos con los que coincido.

    6 – ¿Cuál es el fin que te gustaría lograr con tus novelas?

    Me gustaría que las leyera mucha gente y que les ayudara, de alguna manera, en su vida, como a mí me han ayudado otros libros. Los libros son muy buenos amigos. Al mismo tiempo los personajes resucitan cada vez que alguien los lee y me los imagino andando por otros mundos, entrando en las vidas de otras personas.

    7- ¿Qué lugar ocupa, para una escritora como tú, las presentaciones de libros y la firma de ejemplares?

    Cuando empecé con las presentaciones lo pasaba fatal, porque me sentía abrumada  delante del público, pero yo creo que ya lo he superado. El cara a cara tiene su parte buena, los lectores me comentan lo que han sentido al leer mi novela o incluso algunos me preguntan por personajes como si fueran de mi familia “¿Qué fue de Andresito?” “¿y de Flora?” y me cuentan historias similares que les han ocurrido a ellos. Por lo tanto, es una comunicación muy activa.

    8 – ¿Qué opinas de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc…?

    Me parece muy bien, los tiempos cambian y hay que adaptarse. La tecnología nos permite acercarnos a muchos autores que de otra forma no leeríamos, por ejemplo yo conocí a “poémame” a través de las redes; Julio Collado publica artículos y poemas en Facebook que leo con mucho gusto. Las redes sociales ofrecen una gran variedad y amplían nuestros círculos.

    9 – ¿Podrías recomendarnos un libro de otro/a autor/a que te haya gustado mucho?

    Poesía: Derramando palabras de Hortensia Márquez.

    Relatos: Mala baba de Pablo Garcinuño.

    Ensayo: Heterodoxos y olvidados de Adolfo Yáñez.

    Novela: Patria de Aramburu.

    10 – ¿Qué libro estás leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo “La madre de Frankenstein” de Almudena Grandes y al mismo tiempo releo a viejos amigos como El Gran Gatsby de Fitzgerald.

    11.-¿Qué consejos le darías a un/a joven escritor/a que se inicia en este camino?

    El único consejo que puedo darle es que escriba y no deje de hacerlo. A veces no sale el relato o el poema como lo hemos imaginado, pero la creación lleva un tiempo y hay que ser paciente.

    12.-¿Cómo ves tú actualmente la industria editorial?

    La industria editorial está como cualquier otra industria actualmente. Las grandes empresas o marcas, ya sean de comida, coches o libros, acaparan todos los negocios.

    Una pequeña empresa no puede alcanzar las mismas vías de distribución que una grande. Conseguir que una gran editorial publique un libro de autor desconocido es casi imposible, dado que su objetivo es mercantilista e invierten en algo seguro. Sin embargo, la calidad de un libro no depende de la editorial que lo publique, solo el tiempo es honesto con el arte.

    13.-¿Cuál es la pregunta que te gustaría que te hubiera hecho y no te la he hecho?

    Me has hecho muchas preguntas y muy interesantes todas. Muchas gracias, ha sido hermoso para mí rememorar mi amor por los libros en esta entrevista.

    ¡Muchas gracias Begoña!

  • 13 preguntas y una poeta, Mariela Cordero: «Creo que la publicación a cargo del editor está en vías de extinción y es una pena»

    13 preguntas y una poeta, Mariela Cordero: «Creo que la publicación a cargo del editor está en vías de extinción y es una pena»

    Mariela Cordero (Valencia -Venezuela-, 1985) es abogada, poeta, escritora, traductora y artista visual. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías internacionales. Ha recibido algunas distinciones entre ellas: Tercer Premio de Poesía Alejandra Pizarnik Argentina (2014). Primer Premio en el II Concurso Iberoamericano de Poesía Euler Granda, Ecuador (2015).
    Segundo Premio de Poesía Concorso Letterario Internazionale Bilingüe Tracceperlameta Edizioni, Italia (2015) Premio Micropoemas en castellano del III concurso TRANSPalabr@RTE 2015.Primer Lugar en Concurso Internacional de Poesía Aniversario Poetas Hispanos mención calidad literaria, España (2016). Es autora del poemario «El cuerpo de la duda» Ediciones Publicarte Caracas, Venezuela (2013). Sus poemas se han traducido al hindi, checo, serbio, shona, uzbeko rumano, macedonio,
    bengalí, inglés, árabe, chino, ruso, polaco. Actualmente coordina las secciones #PoesíaVenezolana y #PoetasdelMundo en la Revista Abierta de Poesía Poémame (España).

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi padre me enseñó a leer desde muy niña. Recuerdo que comencé a leer todo lo que tenía a mi alcance con curiosa voracidad. Empecé a asistir a la biblioteca y pronto tuve mi primer carnet, que me autorizaba el préstamo de  algunos libros. En la adolescencia comencé a escribir algunas frases sueltas, aforismos o versos dispersos que poco a poco fueron tomando una forma parecida a la poesía. No era un secreto que era una amante de la lectura pero escribir poesía era para mí una actividad clandestina. Estudiando Derecho, decidí comenzar a publicar algún que otro poema en blogs y ya tenía una cantidad considerable de material escrito. Uno de los primeros blogs que me publicó fue el blog de Legados Ediciones (España) donde más tarde mis poemas fueron seleccionados para una antología Cuaderno de Legados. Ya con esta participación, me decidí a seguir escribiendo y en 2006-2007 participé en el Taller de Poesía de Monte Ávila Editores, impartido por el poeta venezolano Alfredo Chacón, dicho taller fue una gran experiencia para mí. Luego de esto fui un poco más audaz y comencé a participar en concursos, enviar poemas a revistas, y a participar en diversas convocatorias.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Estaba muy niña y no recuerdo exactamente la edad. Pero recuerdo claramente que lo primero que leí (poesía) fue un madrigal de Gutierre de Cetina, que era un ejemplo en un libro de gramática que pertenecía a mi padre.

    Ojos claros, serenos,

    si de un dulce mirar sois alabados,

    ¿por qué si me miráis, miráis airados?

    Luego de leerlo, tuve mucha curiosidad y leí algunos otros poemas del llamado Siglo de Oro. Por supuesto leí  a Andrés Eloy Blanco, un poeta venezolano muy popular. Más adelante fueron llegando otras lecturas poéticas. Tuve una época de lectora compulsiva de poesía y allí llegó todo de golpe, Dickinson, Hölderlin, Novalis, Keats, Rimbaud, Baudelaire, Verlaine, Pizarnik, Celan, Kavafis… Y  creé un blog donde voy dejando todos los poemas que amo por alguna u otra razón. En este blog hay muchos de los poetas que me influyeron. El blog se llama como mi primer libro El cuerpo de la duda https://elcuerpodeladuda.blogspot.com/

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Es difícil para un poeta definir su propia poesía, o al menos lo es para mí. Algunos han definido mi poesía como posmodernista, metapoesía, experimental. Creo que puedo decir que hay algo de metapoesía en ella pero hay más y es indefinible. Esa definición creo que es mejor dejársela a la crítica literaria.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin duda. Las lecturas, las vivencias, las catástrofes y las glorias. Todo va infiltrándose en la poeta y esto termina por transformar lo que escribe. A veces con los años he sentido cierta depuración, es como una especie de despojamiento de artificios y accesorios. Es como pasar de un estilo rococó a un minimalismo. Por ejemplo es como pasar de una obra de Boucher, por ejemplo el Triunfo de Venus (donde hay belleza, pero demasiado que ver) a una obra de Pierre Soulages donde nos podemos encontrar frente  la simplicidad de un cuadro negro y abstracto. Pero creo que lo esencial, y el estilo o sello personal por decirlo así, permanecen en la escritura, pese a todas las mutaciones que puedan ocurrir.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando escribo un poema, lo escribo con lápiz de grafito y papel. Luego lo escribo en la computadora, allí releo y también leo en voz alta. Todo aquello que sea discordante, que me incomode, lo borro. Y finalmente cuando siento que está limpio y podado como un bonsái, pues lo doy por terminado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Creo que la poesía como todo arte busca expresión. Solo con expresarme mediante la escritura de poesía siento la satisfacción de comunicar algo que evidentemente no tendrá el mismo valor o sentido para todo el mundo. Pero quizás para alguien sí lo tenga, quizás lo que escribí le puede resonar a una persona.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Creo que son importantes. Es impresionante sentir la fuerza y la cadencia de la poesía al leerla en público y como la audiencia se conecta con lo que uno está recitando. He tenido la oportunidad de leer mis poemas en público y es algo que me cuesta muchísimo debido a mi personalidad bastante introvertida. Pero una vez superado el miedo escénico, se crea una energía muy especial y sinceramente he salido eufórica y radiante de esos recitales, como si hubiese liberado algo de mí. Pero creo que pese a todo sigo prefiriendo escribir, y no saber quién me lee y cuándo me lee. Este acto entraña un misterio maravilloso.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece formidable. A mí en lo particular me ha ayudado mucho participar en este tipo de medios. Se puede difundir la obra propia, pero también descubrir la obra de otros poetas increíbles que están al otro lado del mundo. Y en esto cobra mucha importancia, la traducción que es algo que hago con devoción. Difundir la poesía de otros poetas también es algo que me apasiona mucho y para esto los medios electrónicos son los canales perfectos

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Pues amo a muchos poemas. Pero se me viene a la mente el poema de Leopoldo María Panero.

    Suave como el peligro atravesaste un día

    con tu mano imposible la frágil medianoche

    y tu mano valía mi vida, y muchas vidas

    y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.

    Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida

    porque eras suave como el peligro,

    como el peligro de vivir de nuevo.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo Más allá del equinoccio de primavera  de Natsume Sōseki y Rimas de Guido Cavalcanti en traducción de Jorge Aulicino.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea de todo, prosa y poesía. Que lea todo lo que pueda y que tenga paciencia. Que no quiera publicar todo lo que escriba con prisa, sino que permita que su voz poética madure con los años, con las calamidades y también con las alegrías.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En Venezuela casi no existe industria editorial. Aunque existen algunas casas editoriales que siguen luchando en medio de la tormenta y se merecen toda mi admiración y respeto. A modo general veo que publicar poesía  en cualquier lugar del mundo es muy difícil, pues el género no es considerado rentable. Actualmente abundan editoriales que ofrecen opciones de coedición que son verdaderamente impagables para un poeta. Creo que la publicación a cargo del editor está en vías de extinción y es una pena.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Me gustaría que me hubiese preguntado ¿Qué es la poesía? Es una pregunta que considero interesante y que he tenido la oportunidad de realizar cuando he entrevistado a poetas. Creo que las respuestas son tan ricas y variadas, que pueden surgir mil y un debates.

    Muchas gracias Mariela por haber accedido a la entrevista. A vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y os agradecemos que hayáis llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Dani Orviz: «Hay que tener autocrítica sobre lo que se escribe»

    13 preguntas y un poeta, Dani Orviz: «Hay que tener autocrítica sobre lo que se escribe»

    Dani Orviz. Foto: Ramón Raluy

    Felicitamos a Dani Orviz por haber sido declarado Campeón del Mundo 2020 de #PoetrySlam. Por este motivo volvemos a publicar la entrevista que nos concedió el año 2018.

    Conocí a Dani Orviz por casualidad cuando fui a un slam poético en Barcelona. Me pareció genial su actuación y al acabar me dirigí a él, le compré un libro y le pedí una entrevista. Aceptó, pero no llegaba. Pasaron los meses y fui a la final del Slam de escritura y él era el presentador/conductor del acto. Allí que fui, ¿te acuerdas de la entrevista? Sí, sí, no te preocupes, pronto te llegará. Y así fue. Aquí la tenéis.

    Antes de empezar, veamos una biografía rápida:

    Poeta, video-artista, slamer, performer y juglar 2.0. En el año 2102 se proclamó campeón Europeo de Poetry Slam tras haber logrado también la victoria en el Campeonato Nacional. Posteriormente, en el año 2013, obtuvo la medalla de bronce en el Campeonato mundial de Poetry Slam celebrado en París. Ha publicado los poemarios «La del medio de las Ketchup» (2014), “Muere sonriendo” (2012) y “Mecánica Planetaria” (2010), en el que ha basado el espectáculo multimedia que actualmente representa en escenarios nacionales e internacionales. Internacionalmente, ha recitado su poesía en festivales tan prestigiosos como los de Voix Vives (Francia), Ruunoviikko (Finlandia), Crazy Tartu (Estonia), Weiter Sagen (Alemania), Sziget (Hungría) o Notturni di Versi (Italia), entre muchos otros.

    Una pregunta a los lectores de esta entrevista, ¿bailas bien o mal? La respuesta la tiene Dani Orviz aquí.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Asturias hace 42 años, y desde entonces he vivido en Madrid y en Barcelona. Fue en Madrid en donde empecé a recitar poesía en el mítico Bukowski Club, tras haber estado escribiendo en semi-secreto casi toda la vida. También, poco después, empecé a participar en los Poetry Slams que empezaban a celebrarse en el Libertad 8. A partir de ahí comenzó una vertiginosa carrera hacia adelante que me ha acabado llevando a vivir de la poesía y a recitar por toda Europa y parte del extranjero.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Pues creo que mi primer contacto con la poesía, así de niño, fue mediante los poemas de Gloria Fuertes. Más tarde conocí los clásicos: Quevedo, Bécquer, Lope… Y ya casi en la adolescencia descubrí “Aullido”, de Allen Ginsberg, que me añadió una nueva dimensión y me abrió una puerta hacia una poesía más abstracta y deconstructiva: Gimferrer, Pizarnik, Vallejo, Panero…

    También, y también como a mucha gente de mi generación, me viene una fuerte influencia de letristas de canciones: Primero Sabina, Serrat, Auserón… y más tarde Robe de “Extremoduro”, Evaristo de “La Polla Records” , Juan Abarca de “Mamá Ladilla”… Una mezcla explosiva.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Portada de Massaslam

    Un difícil pero divertido equilibrio entre la estructura clásica y la irreverencia postmoderna. Ahí queda eso.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, indudablemente el poeta evoluciona del mismo modo que lo hace personalmente a lo largo de su vida. Yo cuando empecé escribía de una manera muy “escultórica”, es decir, golpeando con el cincel hasta que todo en el poema quedaba lo más cercano posible a mi idea inicial. Con el tiempo fui aprendiendo a ser más “impresionista” cuando era necesario, a ser más espontáneo y no tener miedo a dejar que el propio poema me guiase en vez de al revés.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Muchas veces he leído que un poema nunca está terminado del todo, y creo que eso es verdad. Siempre, por tiempo que pase, le sigues viendo cosas que le cambiarías o arreglarías. Pero bueno, hay un punto en el que por no volverte loco del todo, hay que decir: “ya está” y dejarlo ahí. Correcciones hago bastantes, e incluso cuando luego lo pongo en escena, el propio recitado va puliendo y cambiando cosas.

    Portada de Viejo Caos Universal

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Comunicarme con el público y crear junto con ellos un momento que trascienda mínimamente lo rutinario. También, si fuese posible, ayudarles a ordenar ideas y ofrecerles nuevos puntos de vista sobre la existencia. Lo mismo que otros poetas han hecho por mí.

    Escuchemos su poema sobre la guerra y las madres antes de continuar.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    En mi caso son básicas. La mayor parte de mi producción poética está enfocada a ser transmitida en directo, a viva voz, y sin su lectura en vivo no encuentra su dimensión total. Eso sí, también me parece muy bien que haya poetas que decidan dejar sus versos en papel y no recitarlos. La lectura en vivo no creo que deba ser nunca una obligación sino otra opción creativa más.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parecen muy bien. A pesar de que todo el tema de las redes se ha acabado convirtiendo en un Leviatán que muchas veces nos supera, en casos como éste le sigo viendo más ventajas que inconvenientes. Para cualquiera, escriba lo que escriba, todos los canales están abiertos y su audiencia puede ser mundial con poquísimo esfuerzo de difusión. Yo, por ejemplo, le debo gran parte de mi carrera a la difusión en redes.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Os recomiendo tres poemarios: “Kaddish”, de Allen Ginsberg, que es mi poemario favorito de todos los tiempos. “Nuevo documento de texto”, de Rafael Sarmentero, que también anda por ahí cerca. Y de lo último que ha salido, recomiendo “Apenas”, de David Trashumante.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Acabo de terminar una biografía del modista Yves Saint Laurent y ahora mismo estoy con “Compañía de sueños ilimitada”, de J.G. Ballard

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Le daría 3: El primero, que escriba sin parar. El segundo, que tenga autocrítica sobre lo que escribe. Y el tercero, que gaste la menor energía posible en discutir/quejarse/chafardear en redes sociales y que gaste toda esa energía en escribir. Y con esto volvemos al primer punto.

    Portada de La del medio de las Ketchup

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Pues no muy bien: Con unas (muy) pocas editoriales grandes que sólo van a lo seguro y unas muchísimas editoriales pequeñas que sí que arriesgan pero viven continuamente al borde de la quiebra. Afortunadamente, como decía en la pregunta 8, las nuevas tecnologías han permitido que se abra un cierto nicho de autoedición y autodifusión que bien empleado puede permitir sobrevivir a los artistas, como es mi caso.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Cuando Jesucristo caminó sobre las aguas…¿se mojó los pies?. Y como solo me has preguntado por la pregunta, la respuesta (que la sé) la dejaré en el aire…

    Quizás si entráis en su blog, encontraréis la respuesta.

    Antes de irnos vamos a escuchar cómo es ‘un día en la vida‘ de Dani Orviz.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Juan F. Rivero: «Los lectores contemporáneos de poesía son más numerosos y menos conservadores que los precedentes, y eso está propiciando una transformación que no ha hecho más que empezar.»

    Juan F. Rivero: «Los lectores contemporáneos de poesía son más numerosos y menos conservadores que los precedentes, y eso está propiciando una transformación que no ha hecho más que empezar.»

    Hoy os traemos una entrevista con Juan F. Rivero, poeta traductor y editor sevillano, especializado en Humanidades y Clásicos literarios. Su obra poética ha sido recogida en diversas revistas y publicaciones, entre la que destaca Piel Fina. Poesía joven española (Maremágnum, 2019). Como traductor, se ha ocupado de la poesía de John Ashbery (Antología de la escuela poética de Nueva York, 2020). Es autor de dos poemarios, Canícula, 2019, y Las hogueras azules (Candanya, 2020).

    ¿A qué edad comenzaste a escribir?

    Tuve la suerte de criarme en una familia muy lectora, por lo que desde niño me interesaron los libros, sobre todo las novelas. Fue durante la adolescencia cuando empecé a escribir poemas, aunque ninguno con demasiada seriedad. Lo primero que recuerdo haber escrito con conciencia literaria, es decir, con voluntad de expresar algo propio en lugar de copiar a otros autores, llegó a los diecisiete años, poco antes de empezar la Universidad.

    ¿Cuáles son tus autores favoritos?

    Creo que han ido variando a lo largo de tiempo, pero siempre me han apasionado las obras de César Vallejo, Federico García Lorca, Luis Cernuda y José Lezama Lima; eso en el ámbito español. Entre los escritores de otras lenguas me cuesta muchísimo elegir, pero supongo que, por citar a algunos cuantos, podría mencionar a Arthur Rimbaud, Anna Ajmátova y Vladimir Maiakowski, Matsuo Basho y Yasunari Kawabata, Wallace Stevens y John Asbery, Giuseppe Ungaretti, Li Quingzhao, Georg Trakl… Me temo que son demasiados. Últimamente me interesan las obras de narradores «líricos» como Ana María Matute o Marguerite Yourcenar, y también de poetas «narrativos» como Anne Carson o Raúl Zurita.

    ¿Qué opinión tienes de la poesía del siglo XXI?

    Me parece que tiene muy buena salud, aunque no me cabe duda de que la desconozco en gran medida. Soy editor de clásicos, así que dedico la mayor parte de mi tiempo a leer la obra de autoras y autores que hace mucho que dejaron de escribir. Aun así, no vivo en una burbuja: sigo de cerca la trayectoria de autores que admiro y, además, tengo la enorme suerte de contar entre mis amigos -e incluso mi familia- a escritores y lectores excelentes, gracias a los que siempre me llegan novedades que merece la pena leer.

    Entre mis contemporáneos me interesan, sobre todo, los poetas que escapan a sus influencias inmediatas. (Tengo muy poca fe en los hijos que, pasada la veintena, siguen leyendo únicamente a sus padres.) Me interesan los que investigan otras tradiciones; los que releen la suya con originalidad; los que encuentran sus referentes, además de en estas, fuera de la poesía y de la literatura; los que miran la realidad y se interesan por el modo en el que la experimentamos a través de las tecnologías, los relatos y los sesgos. Creo que, como por otro lado es natural, las mejores obras de la poesía de este siglo están por llegar todavía, pero no me cabe duda de que algunos de sus autores están ya en activo y demostrando que nos esperan años muy interesantes.

    Foto: Enrique Fuenteblanca

    ¿Crees que todo arte tiene una responsabilidad política?

    Me parece que todo -no sólo el arte- tiene una dimensión política, y que de todas nuestras decisiones se deriva una responsabilidad. El arte, por supuesto, no es una excepción: somos políticamente responsables de nuestras decisiones artísticas.

    ¿Cómo es la temática de la poesía dentro de dos décadas?

    Antes de contestar, he de decir que no me interesan demasiado las predicciones del futuro, así que me mantendré tan apegado como pueda a las pocas certezas que tengo en torno a la poesía del presente.

    Creo que un rasgo esencial de lo que estamos escribiendo ahora es su diversidad, una diversidad que refleja la ‘complejificación’ de nuestro mundo y nuestras experiencias de él. Internet, así como las nuevas tecnologías de transporte y comunicación, han permitido a mi generación y a las siguientes, ampliar enormemente los límites de nuestra referencialidad, y todo lo que sabemos del futuro indica que estamos solo al principio de su desarrollo.

    Estas mismas tecnologías, aplicadas a la lectura y a la difusión de textos, nos permiten también llegar a diferentes tipos de lectores, agrupados a su vez en comunidades más o menos amplias y extremadamente susceptibles de segmentación. El auge de la poesía en Internet, así como la revitalización de la poesía como género literario, tiene mucho que ver con estas circunstancias, y nos permite pensar en un futuro en el que un gran número de poetas y subgéneros poéticos sean leídos por comunidades lectores muy distintas entre sí. Se trata de un fenómeno que llevamos ya observando muchos años en la narrativa de ficción, y que se encuentra especialmente maduro en las artes audiovisuales. La poesía, hasta hace ahora algo más de una década, no se había visto radicalmente afectada por él, en mi opinión porque sus antiguos lectores eran pocos y muy conservadores. Los lectores contemporáneos de poesía son más numerosos y menos conservadores que los precedentes, y eso está propiciando una transformación que no ha hecho más que empezar.

    ¿Qué recomendaciones de lectura das en cuarentena?

    Un clásico bien gordo, de esos que nunca encontramos el momento de leer. Mi pareja y yo estamos leyendo en voz alta David Copperfield, de Dickens, y lo estamos pasando como niños.

    ¿Cuál es el consejo que les das a los nuevos escritores?

    Les daría tres:

    Primero, que busquen el placer en la escritura y se aparten del sufrimiento.

    Segundo, que no tengan miedo a enseñar sus poemas, pues cuando se empieza a escribir no hay manera más rápida de averiguar si algo vale la pena que ponérselo delante a un buen lector (o, si se puede, a varios).

    Y Tercero, que no se desanimen si no encuentran un hueco prontamente en el mercado editorial. Habitualmente pensamos que la única manera de llegar a los lectores es publicar un libro, y no es así. Como ya he dicho, hoy Internet nos permite llegar a los lectores de otro modo, y el libro impreso, en un mercado pequeño y totalmente saturado por la necesidad de ingresos del sector editorial, empieza a convertirse en un hito de difícil alcance y, a veces, incluso en un lugar de mera constatación del estatus poético. El signo de los tiempos pasa -y mucho más, me temo, ahora que se nos presenta una nueva crisis económica- por aprender a llegar al lector por vías distintas. Tenemos que deshacernos de la idea de que solo lo que gana un premio o sale impreso, vale. El hecho de que una obra trabajada y rigurosa puede darse en los márgenes de la industria y el canon es algo que la historia debería de habernos enseñado ya.

  • 13 preguntas a una bibliotecaria, María José Viz Blanco: “Cuando era muy  pequeña soñaba con trabajar en una librería.”(Biblioteca Miguel González  Garcés da Coruña)

    13 preguntas a una bibliotecaria, María José Viz Blanco: “Cuando era muy pequeña soñaba con trabajar en una librería.”(Biblioteca Miguel González Garcés da Coruña)

    Hoy entrevisto a María José Viz Blanco, licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Santiago de Compostela, bibliotecaria de profesión y poeta. Desarrolla su labor en la sección de Literatura Infantil y Juvenil de la citada biblioteca, la más grande de A Coruña. María José forma parte también de nuestra comunidad poética, Poémame, donde la conocí.

    ¿Cómo decidiste hacerte bibliotecaria? ¿acaso eres una romántica sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451? Háblanos un poco de ti.

    Que yo sea bibliotecaria ha sido fruto de la casualidad y, pienso ahora, también del destino. Entré a trabajar en la Biblioteca Pública de Ourense, hace casi veinticinco años, como auxiliar administrativa en funciones de auxiliar bibliotecaria. Era un tiempo en el que no existía, todavía, la categoría de auxiliar de archivos y bibliotecas en Galicia. Pasados siete años, se crearon plazas por oposición, me presenté y me convertí, de ese modo, en bibliotecaria por derecho. Cuando era muy pequeña soñaba con trabajar en una librería. Y, en esencia, somos muy parecidos los bibliotecarios y los libreros. Con lo cual, se puede decir que he cumplido mi sueño.

    Cuéntanos brevemente la historia de la biblioteca donde trabajas, ¿qué tiene de especial?

    Cuando aprobé las oposiciones, elegí como destino A Coruña. En concreto, la Biblioteca da Coruña Miguel González Garcés. Es la más grande de la ciudad (existe, también, una buena red de bibliotecas municipales, por un lado, y, por otro, una biblioteca dependiente de la Diputación de A Coruña. Además hay que tener en cuenta a las bibliotecas especializadas, de la Universidad, escolares, etc.). Mi biblioteca corresponde a las llamadas antiguamente, “Públicas del Estado”. Desde hace unos años, dependemos totalmente de la Xunta de Galicia. Somos depositarios de todo lo publicado por el Depósito Legal de la provincia. Y pertenecemos a la Rede de Bibliotecas Públicas de Galicia.

    ¿En qué sección de la misma trabajas?

    He pasado por todas las secciones de la Biblioteca, en todos estos años de servicio, pero llevo ya unos cuantos dedicándome a la Sala Infantil-Juvenil, principalmente. Lo cual no significa que, en momentos de escasez de personal, no tenga que suplir a compañeros en otras Salas.

    ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    De los más de 250.000 documentos (entre libros, material audiovisual,
    revistas…) que contiene toda la Biblioteca, el fondo de la Sala Infantil-Juvenil supera los 42000, localizados tanto en la propia Sala como en su Depósito.

    ¿Cómo es el cliente tipo de la biblioteca? ¿Cuál es el género que más se lee?

    En mi Sala, como es lógico, los usuarios suelen ser niños y niñas, sus padres y abuelos y los docentes especialistas. En la biblioteca, en general, los usuarios son muy variados. Al tratarse de una biblioteca pública, las personas que se acercan son de edades y profesiones muy diversas. En cuanto al género más leído en la Infantil son más solicitados los cuentos y cómics, por encima de la poesía y el teatro. Si nos referimos a los adultos, basándome en mi experiencia con el préstamo y devolución de fondos generales, el interés sigue estando centrado en la novela y en los ensayos que, muchas veces, necesitan nuestros usuarios para su formación o intereses concretos. Dicho sea de paso, el préstamo de audiovisuales (en especial, las series más populares) es cada vez más frecuente, incluso entre el público infantil que muchas veces prefiere, por ejemplo, ver las películas de Harry Potter a leer sus libros… (Lo cual me parece, cuando menos, preocupante).

    ¿Escribes? ¿Qué género literario? ¿Tienes algún libro publicado?

    En 2015 se me despertó un interés creciente por la escritura. Tanto es así que, en menos de cuatro años, he publicado cuatro obras: dos son del género de la Microliteratura (Creaciones mínimas e Instantes hallados) y las dos últimas, dos poemarios completos (Los abrazos líquidos y Mar de chuvia seca, que es mi primer libro en edición bilingüe gallego-castellano y que estoy presentando, actualmente, en mi tierra).

    Dime tres requisitos imprescindibles para ser bibliotecario/a.

    Lo primero es ser empático, lo cual debe ir asociado, a mi modo de ver, a una formación continua y a que siempre exista motivación, pues esta es el motor que permite ser más eficaces y disfrutar, a un tiempo, de nuestro trabajo.

    ¿Cómo haces para recomendar libros? ¿tus gustos? ¿la vestimenta de quien te pregunta?…

    No me gusta nada recomendar lecturas, ni a los usuarios adultos ni a los niños. Pero cuando me “presionan” algunos padres para que ayude a su hijo o hija a enamorarse de la lectura, suelo dirigirlos a las colecciones más populares, del tipo “El diario de Greg” o la serie de “Tom Gates”, si son mayorcitos. A los más pequeños les busco esos maravillosos álbumes, con mucha ilustración, que invitan a ser admirados. Luego ya irán, poco a poco, leyendo libros con más texto que imagen. Por destacar una editorial de cuentos infantiles, para los más pequeños, en la que la ilustración es la protagonista, señalaría a Kalandraka, que es de Pontevedra, pero que se distribuye por toda España, tanto con oferta en gallego como en castellano.

    ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura entre los niños y jóvenes que os visitan? ¿realizáis algún evento o actividad de animación lectora?

    En nuestra Sala Infantil-Juvenil se realizan actividades de animación lectora, a través de dos vías principales: por un lado, se reciben visitas frecuentes de alumnos de colegios de la ciudad, a los que se les guía por la biblioteca y por sus fondos. Por otra parte, todos los sábados por la mañana, excepto el mes de agosto, tenemos cuentacuentos, talleres y similares, que convocan a numerosos usuarios.

    ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

    Cada vez tienen más adeptos, es algo incuestionable, pero yo pienso que no van a desbancar al libro impreso. Aquí, en Galicia, tenemos una plataforma de préstamo del libro electrónico, llamada GALICIALE, que está funcionando muy bien. El único requisito imprescindible es pertenecer a alguna de las bibliotecas de nuestra Red. Muchas de las últimas novedades editoriales se pueden descargar de dicha página, de una manera muy fácil y cómoda.

    ¿Cuál es el rasgo diferencial de una biblioteca pequeña o de pueblo con respecto a la de una ciudad?

    Las bibliotecas de pueblo concentran todas las secciones en un único espacio, con todos los inconvenientes y ventajas que eso conlleva. Desde luego, uno de sus valores es el trato humano cercano que, en una biblioteca grande como la mía se pierde, en cierto modo. El saber qué le gusta a un usuario, el recomendarle las lecturas que más le puedan gustar, es habitual en las bibliotecas de los pueblos. No quiero decir con esto que en las bibliotecas de la ciudad no haya usuarios fieles, que conocemos de siempre, pero la gran cantidad de usuarios que debemos atender, en poco tiempo, nos fuerza a los bibliotecarios a tratar de agilizar nuestra gestión, sin detenernos mucho con cada persona, lamentablemente.

    ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como bibliotecario/a?

    Yo he tenido muchos momentos muy agradables, casi siempre basados en el agradecimiento de mis usuarios. Alguna mamá me ha dicho que yo nunca la dejo marchar sin intentar encontrarle, por todos los medios que se me ocurren, lo que me pide y, para mí, es muy satisfactorio que se reconozca mi esfuerzo. Una de las últimas anécdotas: una niña se disgustó porque yo no iba a estar por la mañana para cuando ella viniese con su colegio a visitarnos. Decía que, si yo no estaba, no venía, jajaja. Hace unos años escribí una Carta al Director, publicada en periódicos como El País, a la que titulé “Labor bibliotecaria”. Por cierto, fue también “Carta de la
    Semana” en XLSEMANAL. En ella decía, entre otras cosas, que recibir un simple “gracias”, por parte del usuario satisfecho, da valor a mi trabajo y al del resto del personal de la biblioteca. Y sigo pensando lo mismo.

    ¿Qué es lo que menos te gusta de un/a cliente y de tu profesión?

    No me gustan las personas que, aprovechándose de mi buena predisposición para el trabajo, “abusan” y exigen lo que no deben. Y no soporto la falta de motivación de algunos compañeros, pues generan descontento en los usuarios y en el resto del personal.

    Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

    Ya he dicho que no me gusta recomendar, pues cada persona debe descubrir sus propias lecturas favoritas. Yo siempre he sido una gran lectora de literatura española, influida por mis estudios, con preferencia por la literatura breve y la poesía. De las tres propuestas que me han venido a la mente, dos son de autores españoles. La excepción es un libro hermoso de un autor japonés.
    “Lo bello y lo triste” de Yasunari Kawabata.
    “Poeta en Nueva York” de Federico García Lorca.
    “Réquiem por un campesino español” de Ramón J. Sender.
    Con respecto a libros que no volvería a leer, tengo que decir que, salvo de El Quijote, que lo he leído cinco veces, no suelo repetir la lectura de libros. Pienso que hay tanta producción literaria que es mejor ampliar el abanico, descubrir a nuevos autores y obras. Además, yo tengo una norma propia: si un libro no me atrae desde las primeras páginas, no sigo leyendo, pues creo que, si lo hiciese, perdería la oportunidad de descubrir otras obras interesantes que me están aguardando. Quisiera terminar agradeciendo a María Prieto y a Poémame el haberme invitado a responder a este cuestionario. Las bibliotecas son un derecho y un privilegio. Se deberían potenciar y apoyar más, pues la cultura nos hace ser mejores personas. Gracias.

    Muchas gracias a ti, María José, por acceder a esta interesante entrevista.

  • Entrevista al poeta Iván González: “El mundo actual es un hortera de playa”

    Entrevista al poeta Iván González: “El mundo actual es un hortera de playa”

    ENTREVISTA AL POETA IVÁN GONZÁLEZ, RECIENTE GANADOR DEL I PREMIO INTERNACIONAL ETC EL TORO CELESTE DE POESÍA 2019 con el poemario Algas de un mar aéreo, que saldrá en primavera en edición de 3000 ejemplares y será traducido al inglés y al chino (www.ivangonzalezescritor.com).

    ¿Qué se siente al ganar un premio de poesía con el que le van a publicar 3000 ejemplares y traducir al chino?

    Es una rara avis, ¿verdad? Mucho agradecimiento porque un jurado de personas tan solventes me haya concedido este premio sin conocerme personalmente de nada. Me emocionó que todo un premio Loewe, como Álvaro García, me llamase al móvil para darme la buena nueva. La poesía no necesita de interlocutor, el poeta sí.

    ¿Cree que el mundo actual necesita la poesía?

    Mire a su alrededor y obtendrá rápida respuesta.

    No va a contestarme…

    Lo estoy deseando: un mundo donde todo es profiláctico, políticamente correcto, hipervulnerable a la verdadera diversidad de pensamiento, maniqueo hasta la náusea para agilizar el consumo, necesita internarse en la UCI de la poesía a diario.

    Sí, he leído por ahí que no le gusta demasiado el mundo moderno…

    Y no por la gente, que en sus sentimientos suele ser la misma que en otras latitudes y épocas. El ser humano apenas ha evolucionado. Eso es cansino y tranquilizador. Lo que más me gusta del mundo moderno son los avances médicos. Muy fan de ellos (Risas).

    Ya sabe que quiero que me diga lo que no le gusta…

    Lo resumiré en una frase muy española: el mundo moderno es un hortera de playa.

    ¿Por eso se refugia en la poesía..?

    Es que la poesía la busca el ácrata, el niño y el esteta.

    ¿Qué tipo de poesía lee?

    Leo de todo, para formarme ––que es un proceso inacabable––, pero si me pregunta cuál es la poesía que más me gusta, le diré que una similar a la que trato de escribir. Lejos de las interjecciones, de las abstracciones filosóficas, de las grandilocuencias morales o grandes causas; una cercana al corazón pequeño de uno mismo, empapada de nostalgia y autobiografía.

    ¿El poeta es un ser más imaginativo que el novelista?

    Depende de qué poeta y de qué novelista. Yo, por ejemplo, no me considero un constructor de mundos sino más bien ese pescador de la novela de Hemingway que va cada alba a atrapar el marlín de lo cotidiano para transformarlo en algo más pulido y estético. Cuanto más envejezco me cuesta más tomarme en serio la ficción y me acerco con más avidez a lo autobiográfico. Todos mis caminos me conducen, como ve, irremediablemente, a la poesía.

    Tendrá una vida plagada de aventuras para poder escribir sobre lo propio no inventando otros mundos…

    En absoluto. Llevo una vida austera, sencilla y disciplinada. Una vida de poeta nada bohemio. Cualquier existencia, por convencional que sea, si se observa con cierta sensibilidad, puede ofrecer perlas en el fondo de un mar de rutina.

    También he leído por ahí que no cree en el compromiso de la poesía. Supongo que poetas como Gelman o Celaya le hubieran retirado la palabra…

    No hago vida social de poeta. Ya sabe: leer versos con las manos sudadas por recitales, charlas sobre la creación literaria con colegas… aunque algunas fuentes me han dicho que en muchas ocasiones en esos conciliábulos caen auténticos puñales… Mi vida de poeta se basa en mirar a mi hijo, mi pareja, y un montón más de personas que no amo pero que en numerosas ocasiones me suscitan emociones que luego traduzco en palabras. Pero respondiendo a su pregunta ––la poesía es digresión, siento no andar muy periodístico para usted––, me hubiera gustado charlar con esos poetas que menciona, y en general con todos los grandes, independientemente de su manera de pensar o de escribir, porque seguro que tendrían cosas interesantes que enseñarme. Yo creo que la poesía es el terreno ideal para la flexibilidad de pensamiento, la libertad de conciencia y la búsqueda artística de una palabra más esmerilada que la cotidiana. Yo, en la poesía, me olvido de las ideologías. Para mí la poesía, el arte en general, es el territorio perfecto para que las personas convivamos sin etiquetas. A mí no me gusta escribir sobre lo que creo sino sobre lo que siento.

    ¿En qué cree usted?

    En las anchas y silenciosas bibliotecas que no juzgan y que enseñan cada día la riqueza de un instante de verdad y belleza. En esos amplios relicarios de tinta y papel puedes ver todas las luces, sombras y fosfenos que vislumbras, pierdes, olvidas o recuerdas cuando vives.

    La poesía por encima de la vida…

    Ambas son indisolubles, pero si quiere que puntualice: creo que la poesía perfecciona la vida, la mejora, la sutura, la redime de algún modo, aunque solo sea un instante, ese instante que no es el de la perpetuidad ––patética aspiración–– sino el del trabajo creativo.

    Muchas gracias por su tiempo y sus respuestas y felicidades por el premio.

  • 13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    13 preguntas y un poeta, José Luis Regojo: «No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar»

    José Luis Regojo, nacido en Caracas (Venezuela), vive en Barcelona (España) desde pequeño. Ha sido catedrático de inglés en un instituto público de Barcelona y profesor de inglés en la Universidad de informática Tomás Cerdá del grupo universitario Gimbernat.

    Aparte de la literatura, el voluntariado también ha influido mucho en su vida. Años de militancia en Amnistía Internacional, en sindicatos, en asociaciones de padres y madres de alumnos y otros colectivos han influido en su obra tanto poética como de relatos breves.

    Su obra literaria abarca desde la publicación de diversos libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro, hasta el álbum ilustrado Max y su sombra (Proteus, 2012), pasando por el poemario Fronteras (Autografía, 2018) y el libro Recetas y relatos de un año bisiesto (Autografía, 2019). En el campo de la traducción se ha especializado en la obra del ecopoeta beat e intelectual anarcobudista norteamericano Gary Snyder del cual ha publicado varios libros de ensayos y poesía tanto en catalán como en castellano.

    Desde principios del año 2018 organiza el recital poético bimensual #PoémameBcn y desde septiembre de 2019 es el Director de esta revista.

    Vamos a ver cómo nos responde al cuestionario que él mismo ha presentado a decenas de poetas con anterioridad.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    La literatura siempre ha estado presente en mi vida, pero nunca me había decidido a publicar. De hecho, lo primero que publiqué fue en una revista de poesía internacional, Prism, de la University of La Verne en California. Posteriormente publiqué libros sobre gestión de entidades sin ánimo de lucro para que mi experiencia fuera útil a las generaciones que me seguían. El año 2012 me publicaron el álbum ilustrado Max y su sombra y a partir de entonces, se puede decir que entre traducciones y material propio he publicado prácticamente un libro por año.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Entré en la poesía de Cervantes, Góngora o Quevedo a través de la música, Paco Ibáñez. De ahí a la poesía de García Lorca, Alberti y los latinoamericanos Benedetti, Cardenal. La música de Lluís Llach me introdujo a Martí i Pol en catalán. En la universidad conocí la poesía de Gary Snyder y de ahí fui a parar a Walt Whitman, Emerson, Thoreau y la poesía china.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Creo que es básicamente poesía social, militante, de resistencia.

    Un gran poeta y amigo menorquín, Ponç Pons me dijo un día una frase de Camus que me quedó grabada: «escribir no es un pasatiempo solitario, sino un medio para conmover al mayor número posible de personas.» Eso es lo que intento.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Sí, por supuesto. Cuánto más leo, más cambia mi lenguaje poético.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Primero lo escribo y lo dejo reposando en la ‘nube’. Vuelvo a él diversas veces y voy ajustando lo que creo que se puede afinar poco a poco. No lo considero definitivo hasta verlo publicado en papel y el lector o lectora lo hace suyo.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Reflexionar sobre lo que nos rodea para mejorarlo. Pensar qué sociedad queremos dejar a nuestros hijos e hijas.

    En definitiva, llevar a la práctica el mensaje de Confucio, para unos, o de Amnistía Internacional para otros que dice: ‘más vale encender una vela que maldecir la oscuridad’.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Son interesantes y te ayudan a estar en contacto directo con tus lectores. Por eso he querido organizar las lecturas de #PoémameBcn, para que la gente pueda estar en contacto directo con poetas nuevos y, en mi caso, no encorsetados en un único idioma.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece fantástico. Es una forma de democratizar la poesía y hacerla más accesible fuera de los ‘guettos’ culturales.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho? 

    For the children (Turtle Island) de Gary Snyder

    The rising hills, the slopes,

    of statistics

    lie before us.

    the steep climb

    of everything, going up,

    up, as we all

    go down.

    In the next century

    or the one beyond that,

    they say,

    are valleys, pastures,

    we can meet there in peace

    if we make it.

    To climb these coming crests

    one word to you, to

    you and your children:

    stay together

    learn the flowers

    go light

    ‘Para los niños’ Las altas colinas, las cuestas, / de estadísticas/ están ante nosotros. / la subida escarpada / de todo, sube, / sube, mientras todos nosotros / bajamos. / / El siglo que viene / o el siguiente, / dicen, / habrá valles, pastos, / nos podemos encontrar allí en paz / si llegamos. // Para subir estas cumbres venideras / una palabra para ti, para / ti y para tus hijos; // estad juntos /aprended las flores / id ligeros. (La isla de la tortuga, Kriller71 ediciones)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Leo varios, de poesía en castellano estoy con diversos poemarios de jóvenes poetas latinoamericanos publicados por Ediciones Liliputienses; en inglés con Charles Wright y una antología de su poesía, ‘Oblivion Banjo’. También me he aficionado a leer relatos cortos y voy combinando relatos en castellano, catalán e inglés.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Leer a los clásicos, tener paciencia y que escriba lo que quiera y le guste. Sobre todo que huya de las modas.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo que hay una eclosión de pequeñas editoriales independientes que auguran un buen presente y futuro a la poesía y eso está muy bien, a diferencia de las editoriales multinacionales que publican según el número de seguidores que tienes en las redes sociales. No me gusta el negocio engañoso de algunas editoriales de autoedición con gente ansiosa por publicar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué me metí en Poémame y le dedico tantas horas a la Revista? Exclusivamente por placer. No puedo dejar que acabe la entrevista sin agradecer a Óscar David Sánchez la creación de la plataforma Poémame y la oportunidad que me dio para dirigir esta revista.

    Muchas gracias José Luis por contestar a las preguntas y esperamos que sigas tan activo tanto social como literariamente.