Categoría: Entrevistas

  • 13 preguntas y un poeta, Craig Martin Getz: «Escribe desde la tripa y desde el corazón. Escribe desde tu vida. Escribe para ti, íntimamente para ti, tu primera y última audiencia más importante»

    13 preguntas y un poeta, Craig Martin Getz: «Escribe desde la tripa y desde el corazón. Escribe desde tu vida. Escribe para ti, íntimamente para ti, tu primera y última audiencia más importante»

    Hace unos meses conocí a Martin Getz cuando participó en el micro abierto de nuestras sesiones de #PoémameBcn (antes #PoémameEnElRaval). Posteriormente le invitamos a ser el poeta de habla inglesa que participó en la sesión de abril de #PoémameBcn. Su interpretación no pasó desapercibida y le propusimos una entrevista. Aquí la tenéis.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Escribir poesía en inglés y tener prácticamente todo mi círculo social e íntimo de vida en castellano me ha significado cierto dilema, la verdad. Lo llamo mi “síndrome de isla”. Aquí en Barcelona, donde resido desde 1989, muy pocas veces he tenido aquellos oyentes dispuestos, esos amigos, esa gente (con bastante dominio de inglés) dispuesta/interesada en escuchar/leer mi poesía. Estoy convencido, sin embargo, que este síndrome tiene su lado positivo, eso sí, después de haber sufrido esta falta de audiencia y la correspondiente falta de feedback. Yo, al fin y al cabo, soy la audiencia principal de mi propia poesía; si en este bucle cerrado no encuentro satisfacción íntima real, si dependo de la confirmación desde fuera del valor de mis poemas, pues pienso que no voy por buen camino. No obstante, vaya, allí está la voz de la duda que dice, ¿Alguien me entiende? ¿Gusta lo que hago? ¿Comunico algo más allá de la mera contemplación de mi propio ombligo, mis pajas personales? Durante varios años, estas preguntas me han llevado a buscar cierta aprobación en lectores ajenos responsables de publicaciones, revistas, antologías sobre todo en mi país (EE.UU) y sí he tenido la gratificación de que varios me hayan publicado. También, hace unos 5-6 años, decidí “salir del armario poético” y busqué un grupo de escritores angloparlantes que se reunían una vez al mes en un local, Collage, en el barrio de Gràcia. Por fin, poco a poco, encontré oyentes dispuestos y además escritores geniales como Emelie Delcourt (fundadora de Collage), Edward Smallfield, Valerie Coulton, y Harriet Sandilands que me han brindado ya dos participaciones en su antología maravillosa internacional “Parenthesis” y, por supuesto, su amistad.

    También gracias a mi síndrome de isla, desde hace años compro una antología anual, The Best American Poetry (Scribner Poetry) para mantener una especie de puente con lo que está pasando en mi país. Conforme voy leyendo, pongo uno o dos asteriscos al lado de los que conectan conmigo y pido un libro por Amazon. A veces pienso si viviera allí, tendría mi ojo más echado hacia la literatura que pasa afuera, pero con llevar ya 30 años en España, necesito mantener una conexión con mi lengua —específico y idiosincráticamente estadounidense— que, reconozco, forma una enorme parte de mi forma de abordar la poesía, de mi equipaje cultural, que no lo niego nunca.  

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Las primeras lecturas “serias/que me marcaron” de poesía fueron gracias a una profesora lesbiana en la universidad (Cal State University, Northridge). Aparte de unas novelas que nos hizo leer (me acuerdo de “Surfacing” de Margaret Atwood), también la poesía de Audre Lourde, Adrienne Rich (he vuelto a leer su “Diving Into the Wreck” varias veces) y Frank O’Hara. El libro “Lunch Poems” de O’Hara fue como una especie de plato enigmático que no estaba preparado para digerir —ojalá pudiera decir que lo entendí del todo o que flipé realmente o que me identifiqué totalmente con su estilo en aquel entonces, pero no. La profesora me plantó una semilla y, solo últimamente, me he puesto a revisitarlo y ¡ahora me entra mejor! Más de una persona me ha dicho que mi poesía tiene algo de la suya. Hace poco compré su obra completa y está actualmente en mi mesilla de noche… ¡unos deberes un poco tardíos! Luego, por nombrar uno, me enganché a la poesía del estadounidense Mark Doty, que amo. Tengo todos sus libros.

    Reconozco que hubo una especie de antes y después de leer al poeta y novelista estadounidense Dennis Cooper. Cooper es una voz ferozmente franca y directa tratando temas de sexo y relaciones gay con cierta agresividad, ¡hasta un punto gore! Consigue un extraño lirismo, en mi opinión, siendo tan directo sin tapujos. Mi primer poema publicado en los EE.UU, “The New Models” empieza con la primera frase de una novela suya: “We’re parked in the hills overlooking the town.”

    Todas las novelas de Michael Cunningham y Tom Spanbauer me han gustado mucho, por nombrar un par de novelistas más. ¡Casi todos lesbianas y gays y estadounidenses! Prometo que he leído muchos heterosexuales también, jeje. Pero oye, ya que tengo el micrófono, una cosa que los heterosexuales no se plantean nunca: ¿cuántos libros o cuántas pelis han visto de temática homosexual? Una sorprendente mayoría dice que nunca. Imagina entonces el mundo al revés, o sea, la cantidad de libros y pelis de temática heterosexual que los homosexuales hemos consumido, historias que no tienen nada directamente que ver con nuestra historia. Vale, vale, las cosas están cambiando pero el status quo de las artes mainstream sigue siendo abrumadoramente heterosexual. Bueno, dicho lo dicho, paradójicamente, diría que la mayoría de mi poesía no es “gay” en absoluto.   

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Uff. Confesional, terapéutica, amiga. Para mí es muy importante que mi poesía sea muy amiga íntima, como un consuelo, como un abrazo. “Yuxtaposicional”, si se puede decir, también. Muchas veces soy consciente de que tengo un concepto en la cabeza, en espera digamos. Luego tengo otro, que no tiene nada que ver, que sencillamente aparece por circunstancias aleatorias, en espera digamos. Y entonces, un tercer concepto aparece y sirve como puente o catalizador de una especie de unísono de los tres. Y entonces me pongo a buscar la relación entre los tres como un desafío personal, en forma de poema. OK, a veces mi marido (el poeta y novelista José Ramón Ayllón Guerrero) dice que soy muy barroco. Murakami una vez dijo que tiene dos tipos de novelas: bosques y árboles. De mis poemas podría decir lo mismo. Los poemas “yuxtaposicionales” son mis bosques. Pero tengo también muchos árboles singulares.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Tal y como decía sobre los poemas bosques y poemas árboles, creo que me planteo cada vez más escribir más de tipo árbol. Quiero decir, procuro enfocar mis meditaciones, desarrollar una idea hasta el fondo y no distraerme entre las ramas, tanta yuxtaposición. Aparte de esa evolución en mis poemas, ya no quiero escribir nada que quede en la pura abstracción, que a veces lo hacía. Tiene que haber un componente de historia emocional e íntima o incómoda, fuera de mi zona de confort. En general, siempre he contado historias; al final reconozco que vengo de la escuela anglosajona, que es muy narrativa, descriptiva; que sean historias que conmuevan, que toquen el tuétano, primero a mí (que al final soy mi principal audiencia, jeje) y luego, ojalá, a otros.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Hay poemas que me salen muy rápidos, en una sentada; otros, en varios días. Rápidos o no, tengo una primera intuición de que ya están, que hacen una especie de click. Con eso y todo, por experiencia, los dejo un tiempo, los revisito después, ya pasado ese subidón (siempre hay) por sentir ese click que digo y, con un poco de distancia, procuro mirarlos con más frialdad para asegurarme de que no haya cosas superfluas. Y si me siguen conmoviendo, siento satisfacción de verlo allí, escrito fuera de mí, con cuerpo, en un documento, y lo coloco en su sitio, normalmente cronológico, en la serie/concepto que esté escribiendo.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Quiero poder mirar atrás cuando sea mayor (ok, más mayor) y reconocer los pequeños testimonios que he ido dejando por el camino. No soy padre. A lo mejor mis colecciones son una especie de hijos. Por más que pueda cambiar en mi vida hacia ese hipotético futuro, sabré que cada hijo que he dejado fue un proyecto sincero en su momento de creación.  

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Tengo mis conflictos con este tema. Me sabe mal pero, cuando me toca leer o recitar en un micro abierto, tanto en Collage como en lo que era Cronopios, me cuesta disfrutar de los demás mientras espero que me toque, ya que los nervios me quitan concentración. Supongo que los demás funcionan de forma parecida, así que hasta cierto punto me pregunto si alguien realmente escucha. Bueno, quizá no es para tanto, porque siempre queda el después de recitar, que es cuando ya te puedes relajar.

    Aparte de eso, también reconozco que tengo mis conflictos con eventos trilingües. A ver, me siento muy cómodo hablando en castellano, pero no me considero la audiencia más adecuada para escuchar poesía en castellano, y en catalán aún menos. Hombre, me ha tocado escuchar tantísimos recitales en castellano que, básicamente, puedo distinguir entre poesía que me gusta y que no me gusta, pero realmente apreciar todo lo que me gustaría que otros apreciaran cuando recito yo, pues no. Lo que consigo muchas veces es aquello de “Oye, muy bien, pero lo siento, mi inglés…” Pienso que soy bastante segregacionista en este sentido, ¡qué cada esté uno con su grupito, por favor! Eso sí, qué envidia a los realmente políglotas.  

    No obstante, viva la gente con el afán de organizar los encuentros de poetas, de músicos, de artistas del palo y del idioma que sea. Que no nos entendemos al 100%, pues nos entendemos en muchos otros sentidos. Se puede aprender y disfrutar mucho del cómo, no necesariamente del qué.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Gracias a los tiempos del Internet, he podido conectar con lectores y editores que, como comenté, me han brindado publicaciones. Gracias a Amazon, me he autopublicado mis libros. Tienen todo el software necesario y no requiere ninguna inversión; de hecho, se publica un ejemplar en el momento de pedirlo y, como todo el mundo sabe, llega donde sea en cuestión de días. Gracias a YouTube, tengo subido el video de la presentación de mi primer libro, “Suicide, 1964” que filmó Rubén Ramal y en el cual pude contar con la colaboración del cantante Alex Serra. Gracias a esta misma revista virtual, puedo copiar y pegar un https://www.youtube.com/watch?v=Rygh936ynqQ e invitarte a ver el video en cuestión. O sea, estoy encantado.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    A Display of Mackeral” de Mark Doty.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Como comenté, actualmente en mi mesilla está The Collected Poems of Frank O’Hara. Pesa mucho así que allí es donde se queda. La novela que actualmente llevo encima es Another Country de James Baldwin.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Escribe desde la tripa y desde el corazón. Escribe desde tu vida. Escribe para ti, íntimamente para ti, tu primera y última audiencia más importante. Hace años, y durante mucho tiempo, pensaba que yo no tenía nada que decir, que las vidas ajenas eran más interesantes, más “poéticas”.  

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    De cara a la poesía, pienso que está haciendo un gran favor sobre todo de cara a la difusión y las oportunidades de publicaciones. Y como hay tantos sitios, tantas revistas y antologías, se ve que muchos están cuidando mucho el cómo lo hacen, dada la competencia que hay, lo cual crea un “win-win”, una publicación bien cuidada tanto para ellos como para los escritores (y fotógrafos, dibujantes, pintores…).   

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Qué otros géneros artísticos han influido en tu vida y qué papel han tenido en el proceso de escribir poesía? 

    Por último y fuera del cuestionario vamos a escuchar a Craig Martin Getz recitando un poema suyo para nuestro canal de Youtube. Gracias

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Marta Garrós: «Si no hubiera sido por Poémame, yo no estaría aquí»

    13 preguntas y una poeta, Marta Garrós: «Si no hubiera sido por Poémame, yo no estaría aquí»

    Conocí a Marta Garrós personalmente asistiendo a una sesión de haikus en Barcelona. Poco tiempo después consiguió publicar su poemario Versos al margen, del cual acabamos de hacer una reseña.

    Marta Garrós es el ejemplo típico de persona que hasta que no conoció a Poémame no creyó en sí misma como poeta. Por ello hemos querido entrevistarla para que su ejemplo anime a muchas otras personas que aún no se han decidido a hacer de la poesía una parte importante de sus vidas, uno de los objetivos de Poémame.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Acerca mi vida, podría decir que, dentro de lo cotidiano, procuro hacer cosas que me llenen y me hagan crecer como persona. Como colaborar en causas solidarias o conocer otros países y culturas. Por lo que se refiere a mi actividad literaria, es algo intermitente, aunque se ha intensificado en los dos últimos años, cuando he sido consciente  de que la poesía ha llenado una parte de mi y que necesito compartir.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    La que más recuerdo es «20 poemas de amor y una canción desesperada» de Neruda, sin duda el autor que me despertó de muy joven a la poesía. Benedetti y Lorca, son otros grandes referentes que han influido en esta afición por escribir. 

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Aquí, haré referencia a una frase de mi hermano, Jaume, que la ha descrito muy acertadamente a mi parecer, de esta manera; «Poesía sin azúcar(…)» Intento, en pocos versos, dejar un regusto de intensidad simbólica. Que el lector interprete y haga suyo el poema.  

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, desde luego que hay una evolución, porque se va puliendo a medida que escribimos y vivimos. Yo misma me he dado cuenta desde los primeros poemas hasta ahora. Es lo que decía en la respuesta anterior. Es lógico que el lenguaje cambie, porque buscamos nuestro estilo. Yo misma he evolucionado  diciendo mucho con pocas palabras. Y ha venido sólo. 

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando a medida que lo voy escribiendo, me emociona y el corazón me dice que voy bien … y no suelo corregir mucho, quizás cuando lo releo o necesita un final más  vibrante. Si empiezo y no puedo seguir, lo dejo hasta que el torrente vuelve …

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Realmente, lo que he logrado hasta ahora ha sido más de lo que esperaba y me gustaría que siguiera  así, llegar al interior de quien me lea y «despeinar» un poco su vida. Y lograr que la poesía, en general, sea libro de cabecera. ¡La poesía es una terapia maravillosa!

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    La verdad es que poco a poco va ocupando un lugar muy interesante y es una buena manera de conectar con los amantes de la poesía y conocer a otros poetas.  Mis experiencias han sido muy enriquecedoras.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parecen todas ellas muy buenas plataformas para difundir la cultura y facilita mucho la conexión y acercamiento. Si no hubiera sido por Poémame, yo no estaría aquí. He conocido poetas maravillosos y muy buenos compañeros. 

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Hay muchos y de varios compañeros poetas. Por nombrar uno y en homenaje a todos ellos, os diría «Poetas» de Constanza Everdeen. 

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Un poemario de una compañera, Ángeles Torres, «Destapando silencios».

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que haga suyo el camino, que escriba desde «las tripas» . Que se emocione cuando escriba y esa emoción la transmitirá en los versos. Que fluya sólo, sin forzar. Primero será río y después torrente. 

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Veo una evolución,  a mi parecer. Más oportunidades para publicar una obra y más libertad. Con las autoediciones y las plataformas. Todos los escritores soñamos con ver nuestra obra publicada. Sólo hay que saber elegir que nos interesa más, según las posibilidades.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Si pudiera elegir una pregunta, sería, ¿qué me ha llevado a publicar mi poemario? 

    Muchas gracias Marta por la entrevista. Antes de despedirnos vamos a escucharte recitar un poema en directo.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Sábado con un librero, Jordi Cubiró: Llibreria Alibri, Barcelona

    Sábado con un librero, Jordi Cubiró: Llibreria Alibri, Barcelona

    Conocí a Jordi Cubiró en la librería Alibri de Barcelona cuando participé en un recital poético y posteriormente intenté organizar una presentación de un libro. De entrada me sorprendió su trato afable y cómo intentaba encontrar soluciones simples y acertadas a las dudas que le planteaba. Eso es muy de agradecer.

    Jordi Cubiró, es Diplomado en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Barcelona. Graduado en la primera promoción de la Escuela de Librería de la UB (2012-2013). Ha trabajado como bibliotecario en varios museos (MNAC, Museo Etnológico, etc.), en empresas de gestión documental (DOC6, etc.), en la Biblioteca Episcopal del Seminario de Barcelona (BPEB) y en la librería Díaz de Santos (Barcelona) . Actualmente es librero en Alibri desde 2008 y desde 2012 ejerce, entre otros, de responsable de eventos y difusión. Actualmente ocupa el cargo de vocal en el Gremio de Libreros de Cataluña.

    Le propusimos iniciar un nuevo apartado, Sábado con un librero, en la sección de entrevistas de la revista y aceptó. Aquí tenéis sus respuestas.

    – ¿Cómo decidiste hacerte librero?, ¿acaso eres un romántico sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451?
    Siempre he sentido cierta devoción por los libros y la lectura y por ello estudié Biblioteconomía y Documentación. Afortunadamente acabé ejerciendo de librero , lo que me ha permitido estar rodeado de libros.

    – Cuéntanos brevemente la historia de tu librería, ¿qué tiene de especial? 
    Alibri fue fundada el 1925 bajo el nombre de Herder. Por diferentes motivos en 1999 se cambió el nombre a Alibri pero se mantiene bajo la misma propiedad fundadora de la librería.

    La librería fue fundada el año 1925 por una iniciativa de la editorial Herder de Freiburg (Brisgovia, Alemania). La librería fue desarrollando su actividad a lo largo de los años con total normalidad, hasta que estalló la Guerra Civil Española(1936). En aquella época, la librería tuvo que interrumpir su actividad cuando una organización republicana la expropió. Superada esta etapa, empezaron de nuevo los problemas dado que la librería era de propiedad alemana, los conflictos con la Comisión Interaliada eran constantes, sufriendo además las dificultades propias de la posguerra de la Guerra Civil, y de la Segunda Guerra Mundial.

    Una vez acabada la Segunda Guerra Mundial la librería recuperó su estabilidad lo que permitió ir creciendo y evolucionando constantemente. Así en el 1941 la Universidad de Barcelona da a la librería el título de Librería Universitaria como reconocimiento a la calidad de su fondo editorial y al servicio que ofrecía al mundo de la docencia y la cultura. 

    1999 fue un año importante pues fue entonces cuando la librería cambió su nombre pasando a llamarse Alibri Llibreria en vez de Herder, y desde entonces hasta ahora.

    – ¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

    Aproxímadamente 100.000 ejemplares, unos 80.000 títulos diferentes.

    – ¿Cómo es el cliente tipo de la librería?

    La mayoría de nuestros clientes son universitarios (docentes o alumnos) y clientes asiduos con un alto nivel cultural y adquisitivo.

    – ¿Cuánto tienes de comerciante y cuánto de agente cultural?
    Me gusta pensar que tengo las dos almas a partes iguales. 

    No se puede olvidar que la librería es un negocio al mismo tiempo que vendemos y difundimos cultura. 

    Sin leer y sin cultura no se puede ser un buen librero y sin vender tampoco se es buen librero.

    – Dime tres requisitos imprescindibles para ser librero.
    Leer, tener varios intereses culturales y saber gestionar, económica y administrativamente, un negocio (estoc, novedades, selección, etc.)

    – ¿Cómo haces para recomendar libros?, ¿tus gustos?, ¿la vestimenta de quien te pregunta?, …
    Pregunto cuáles han sido las lecturas que más les han gustado y marcado. También que libro desearían o les apetece leer y cual es el último que han leído y disfrutado, Una mezcla de todas estas preguntas.

    – ¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura?
    Dependiendo del libro si la sinopsis no les atrae seguro que no leerán el libro,  que no tengan prisa y se dejen seducir por un argumento o sinopsis. Cada libro tiene su lector y viceversa, el secreto y dificultad está en encontrarse y descubrirse mutuamente.

    – ¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?
    No mucho, tanto es así que nosotros no vendemos libro digital.

    Lo que creemos que cambia el mercado son las nuevas formas de ocio (TV, Internet, telefonia móvil, plataformas multimedia (Netflix, etc..) y de compra (Amazon, etc.)

    – ¿Cuál es el rasgo diferencial de tu librería respecto a otras de la ciudad?
    La calidad de nuestro fondo y el trato y atención de las compañeras. Sin olvidar nuestra situación privilegiada en el centro de la ciudad y frente a la Universidad durante más de 95 años.

    – ¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como librero?
    El día de Sant Jordi (23 de abril). Mi trabajo de coordinación en la firma de autores de este día me permite el contacto directo con autores, editores y público en un ambiente festivo y de felicidad.

    Quizás como anécdota recuerdo con especial cariño el día que un cliente me confundió con un escritor y me pidió que le firmara su libro. Intenté hacerle entrar en razón pero creyó que estaba bromeando y no cesó en su empeño por lo que

    finalmente tuve que firmarle el libro como si yo fuera el escritor. A veces todavía viene a la tienda y me comenta cada novedad que saca el «auténtico» escritor sin yo poder llevarle la contraria.

    – ¿Qué es lo que más odias de un cliente y de tu profesión?

    Qué digan, con mala cara, que un libro es carísimo (la mayoría son de menos de 20 euros) sin dar valor a su producción (editor, impresor, etc..) y al tiempo de uso y disfrute. 

    Muchas gracias Jordi por habernos dedicado un rato a contestar las preguntas y te deseamos mucha suerte en el futuro. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Roberto Gallego: »Aspirantes a escritores / no malgastéis tinta / escribid con sangre»

    13 preguntas y un poeta, Roberto Gallego: »Aspirantes a escritores / no malgastéis tinta / escribid con sangre»

    Definir a Roberto Gallego (Madrid, 1984) es intentar definir una obra de Picasso o una pieza de Debussy: plural, multicolor, simplificación de lo complejo… que hace de la tinta su punta de lanza y de su voz un puente mágico que le conecta con la gente: con los barrios, con las sombras.

    Escritor compulsivo de poemas, relatos, artículos periodísticos, guiones, novelas y canciones, es normal encontrarse con sus textos por España, Argentina, México, EEUU y Chile, donde es colaborador en diversos medios. 

    • 1984, homenaje a Julio Cortázar, México (Paréntesis)
    • No tengo fuerzas para rendirme, Chile (Urbe Salvaje)
    • Antología Dutty-Free, revista Argentina (Literatta)
    • Antología poética De Madrid al cielo (Ed. Verbum 2016)
    • II Festival Internacional de Poesía de Madrid
    • CD y Obra de Teatro: Viral (La Cupula Music 2017)
    • Art3SinDueñoLive Poetry & Rock

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Escorpio de nacimiento soy amante del fuego, poeta, novelista, actor, director de teatro, compositor de canciones y, sobre todo, una persona con suerte a quien se le brinda la oportunidad de presentar sus creaciones en ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Málaga, y en países como Argentina, Mexico o EEUU. Un regalo que no me cansaré de abrir una, y un millón de veces, en cada acto nuevo que se me ofrezca.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Los primeros autores que clavaron su hechizo en mi piel fueron dos: Julio Cortázar y Federico García Lorca. Por un lado Rayuela y su París bohemio con ese lenguaje nuevo de universo roto que como un puzzle perfecto me conquistó, transformó mis ojos. Y de Lorca me quedo todo. Él me enseñó a mirar detrás de las palabras, el símbolo y la esencia circular de la mujer, el folclore y lo que está aún por inventar. Mi mundo nació con ese duelo tan suyo, y tan de todos, de mordiscos y azucenas. 

    ¿Cómo definiría a su poesía? 

    Opino que esa valoración deberían de hacerla los críticos. No obstante considero que mi poesía parte de lo cotidiano, de la experiencia, de la calle, para colarse y revolotear por los rincones llenos de polvo de las bibliotecas, para nutrir las aulas con olor a futuro de los institutos. ¿Mi literatura? Adictiva y necesaria; un anzuelo amable.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?  

    La evolución, la anexión de nuevos puntos de vista, corrientes literarias diversas, el sabor y las soledades de lugares lejanos son una obligación para cualquier artista. Sin salir de la zona de confort no se alcanza a ver la otra cara de la luna. Mi lenguaje poético ha mutado conforme se han ido modificando mis límites. Desde mi primer libro de poemas y mis primeras giras, con una lírica impetuosa y  joven, he pasado por fases de narrativa, artículos periodísticos, teatro, viajes, escenarios… Ello provoca que ahora perfile mis versos desde una introspección más contemplativa; como quien provoca un incendio frotando dos icebergs. 

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige? 

    Cuando una idea me cruza la cabeza en plan descarga, intuitiva y sin forma, sólo una cosa tengo clara: si ese flechazo va dirigido a un poema, a una canción o a una novela. De manera inconsciente y automática separo y divido las gotas del veneno, cada cual en su frasco, hasta que espero el momento inevitable de convertirme en suyo. A veces es al día siguiente, otras no dan la cara hasta pasados varios años. Y avanzo y profundizo y me dejo llevar; entremezclo teoría con impulsos, divago entre recuerdos y fantasía. Y cuando siento que me he vaciado, que la pantalla del ordenador con sus letras y sus márgenes repite lo mismo que retumba en mis sueños, ahí es cuando mi trabajo finaliza. La obra está dispuesta a cobrar vida en los labios de alguien.

     ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Encender una mente, generar una duda, provocar una sonrisa, brotar una lágrima. Si uno de mis libros, una de mis representaciones, sirve para cambiar aunque sea mínimamente la vida de una persona, de una sola persona, yo ya sería feliz porque afirmaría que mi lucha y mi insomnio han servido para algo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Todo. Mi literatura está viva, como la lengua, y sin el sentimiento de compartir la magia en directo, sentir el silencio y la respiración de la gente, multiplicar los latidos, nada tendría sentido. Al fin y al cabo mis lectores son los que ponen el punto y final a mi historia, y mis shows más que una charla unilateral son una orgía de emociones.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc?  

    La utilización tecnológica para la divulgación del arte, para la contribución a la expansión de conocimiento y nuevos escritores, músicos, actores, pintores… me parece maravilloso. Un avance espectacular. El problema surge cuando en esa vorágine de altavoz anónimo cualquier ignorante se considera un genio y la calidad artística se mide en likes. 

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?  

    La poeta rusa Vera Pavlova. Bella. Me rompieron sus versos: »Me he cepillado los dientes / Hoy y yo estamos ahora empatados».

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad? 

    Saber perder, de David Trueba. Un lujo sus descripciones, su manejo de la escena y el ritmo. Y también Con un cassete y un boli BIC de Defreds, pero no he podido pasar de la tercera página. La gente debe de saber que lo simple no es sencillo, y que con el afán de acercar la lectura a los jóvenes con ciertos  autores de moda lo que se consigue es una involución a lo vulgar.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Le diría lo que ya dije en mi poema La vita è belle: »Aspirantes a escritores / no malgastéis tinta / escribid con sangre». En este oficio todo es abismo, ruleta rusa, saltar sin red… y si no se está vacunado contra el vértigo lo mejor es dejarlo y dedicarse a repartir pizzas o arreglar tostadoras.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial? 

    Las editoriales son en realidad empresas que se dedican a las letras siendo profesionales de los números. Es decir, en la actualidad una buena obra pasa por la rentabilidad que ofrece, y eso me parece muy peligroso. Que un premio tan prestigioso como el Biblioteca Breve de Seix Barral conceda su galardón a la ‘influencer’ literaria Elvira Sastre, aludiendo a su repercusión mediática en redes sociales con cientos de miles de seguidores, me da asco. 

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?  

    Sobre mi última ilusión. Hay una novela espléndida con muchas ganas de salir y meterse pronto en vuestras casas. Se titula Cierra los ojos y mira y la realizo en colaboración con la fundación ONCE. Si mi público pensaba que después de estos años era imposible sorprenderles de nuevo, lo siento, pero este proyecto es una innovación mundial multisensorial. Atentos.

    Atardecer: Empezar a caer la tarde.
    Verbo irregular, se conjuga como ‘agradecer’.
                                   Real Academia Española
    Porque a veces
    el mejor de los poemas es una página en blanco,
    la arena a estrenar de una ciudad perdida,
    las huellas dactilares de un recién nacido.
    Porque a veces
    si no me dices nada me lo confiesas todo,
    como Marcel Marceau en un auditorio sin nadie,
    como tu teléfono móvil cuando atraviesas un túnel.
    Al igual
    que una lágrima
    es un diluvio en miniatura
    la palabra
    –  r e c o n o c e r  –
    es un símil de tu cuerpo.
    No importa el sentido de la lectura,
    de izquierda a derecha,
    de nuca a pies,
    que siempre
    significas
    lo mismo.
    Porque a veces
    la mejor de las lecciones es no dar consejos,
    las gaviotas que acompañan al velero de la huida,
    los cometas que nos recuerdan
    que los fugaces somos nosotros.
    Porque a veces
    quisiera divorciarme de ti para estar conmigo,
    sacar a tu sombra de mi perfil de Facebook,
    ser el lenguaje oculto de la lluvia y tus zapatos.
    Pero nada, es inútil, me rindo,
    dejo pasar los trenes y las olas
    y termino colgando mis guantes
    sobre tus delicados hombros.
    Porque a veces,
    sólo a veces,
    tú eres yo.

    Dejad que vuestro espíritu aventurero os empuje hacia adelante
    y descubrid el mundo que os rodea con sus rarezas y maravillas.
                                                                                       Kahlil Gibran
    Para el niño amante de mapas que fui
    el universo era igual de inmenso que un juguete.
    Grande es el mundo visto con chupete,
    en cada hogar se hospeda un desierto y un jardín.
    Unía en un cuaderno Lima, Tokio con Berlín
    mientras pintaba soles en lo ancho de mis paredes.
    Con los años los adultos nos lanzan sus redes
    y frenan nuestras ansias de volar y de vivir.
    El viaje, amigo Sancho, el eterno viaje,
    Jimmy Hendrix, Chavela y las voces rosas,
    José Cadalso, De Niro, García Márquez y Dalí.
    Y ahora este loco, ligero de equipaje,
    se va con su maleta llena de mariposas
    al paraíso que esconde la palabra porvenir.

    Antes de despedirnos, vamos a escuchar recitar un poema al mismo Roberto Gallego.

    Muchas gracias Roberto por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Carla Fajardo: «No busco ningún fin, es un proceso en sí mismo»

    13 preguntas y una poeta, Carla Fajardo: «No busco ningún fin, es un proceso en sí mismo»

    Conocí a la poeta Carla Fajardo en el primer recital #PoémameBcn de esta temporada. Allí nos leyó versos de su segundo poemario, Limítrofes (premio de poesía Martí Dot de Sant Feliu de Llobregat, Viena edicions 2019) y enamoró a la audiencia.

    No pude resistirme y le pedí esta entrevista para que todos la podáis conocer un poco más en la intimidad poética.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Crecí en una casa-taller que compartían diversos estudiantes de la Escuela Massana, entre ellos mis padres. Hacían esculturas, pintaban, modelaban, diseñaban… Aunque lo intenté, pronto supimos que no era lo mío y que me encontraba más cómoda entre libros y escribiendo algo que se acercaba entonces muy remotamente a la poesía. Me acerqué a la escritura estudiando filología hispánica y periodismo, pero no fue hasta pasados los 25 años que me apunté a un taller de poesía para sacarme la espina. Hasta entonces escribía para mi desordenadamente, dejando poemas escritos en libretas y folios olvidados en cajones y no me atrevía a compartirlo. A partir de ese taller con Maria Antònia Massanet nació mi primer poemario Forats (Ed. Fonoll), con el que obtuve el premio Alella a Maria Oleart, y más tardé llegó Limítrofes (premió Martí Dot), publicado por Viena. También escribo textos dramáticos y he hecho incursiones en el mundo del teatro como ayudante de dramaturgia.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron inconscientes: en casa se leía a Joan Margarit, Jaime Gil de Biedma, Miguel Hernández… Luego estudié filología hispánica en la Universidad de Barcelona. Allí leí a Juan Ramón Jiménez y Victor Aleixandre. El último año descubrí a María Zambrano. Y más tarde, indignada por haber leído solo a hombres muertos, descubrí a Chantal Maillard, Mercè Rodoreda, Maria Mercè Marçal y Sylvia Plath. Pero no fue hasta que me apunté al taller de poesía que me interesé por la poesía actual y entonces me enganché a Maria Cabrera, Blanca Llum Vidal, Maria Sevilla, Mireia Calafell, y también a Luna Miguel y a Elena Medel.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Cercana, frágil pero punzante. Es difícil describirse a uno mismo.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Las personas cambiamos de un año para otro y también lo que escribimos. Por eso lo que escribimos ayer, a menudo, ya no nos gusta. Yo creo que mi primer poemario es más sencillo, más cercano y tiene más ritmo. El segundo tiene más lecturas, es más político, más narrativo y más descarnado. Y ahora escribiría una cosa totalmente distinta. 

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    La mayoría de veces no los siento terminados. Creo que siempre están modificándose incluso después de ser publicados. Pero sí que a veces tengo la sensación de que está cerrado. Es como cuando acabas de comer. Lo sabes.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No busco ningún fin, es un proceso en sí mismo, una forma de expresión.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un lugar complicado y un reto que me ha enriquecido muchísimo. Me cuesta hablar en público pero es un esfuerzo que se ve sobradamente recompensado, para mi es casi terapéutico ponerme delante de los demás y compartir lo que escribo. También ver las conexiones emocionales que las palabras pueden despertar entre el público.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece perfecto que existan todas las herramientas y plataformas participativas posibles para que la expresión poética pueda compartirse y tenga un retorno.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Taronja borda, de Maria Cabrera.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    El Calibán y la Bruja, de Silvia Federici.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que crea en lo que hace y que se atreva a compartirlo con su entorno, en las redes, en concursos, donde sea. Siempre es una experiencia de aprendizaje.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que cada vez está más diversificada y celebro que haya editoriales pequeñas de poesía y certámenes que den la posibilidad de publicar a autores inéditos, pero creo que también se han ampliado ciertas formas de explotación ya que a menudo no ofrecen contratos y los derechos de autor no son claros o no existen. 

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Es una entrevista muy exhaustiva. No echo nada de menos. 

    Antes de marcharnos, queremos que disfrutéis de la voz de Carla a través de esta grabación del poema ‘Estimaràs així‘.

    Estimaràs així, en masculí singular, amb el bronze d’origen —la moneda de canvi— en un pis unifamiliar. Estimaràs a la força, a les fosques, bullint grumolls en paper de plata. Embrions amb llistes d’encàrrecs als sacsons perquè els vincles fan vinclar. Lligaràs els nens perduts en centres comercials, els pares absents. I et faràs gran i t’estimaran així, rentant-te amb aigua freda les aixelles a la pica. S’ha despistat la llengua i la ciència se solidifica, però l’oració rebenta els altaveus. Estimaràs així com un pregó de camp de concentració. Si et pregunten digues que no en tens, que dels petons en fan propaganda.

    Muchas gracias Carla por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Sonia Lerones: «Escribir es lo que me mantiene viva y feliz»

    Sonia Lerones: «Escribir es lo que me mantiene viva y feliz»

    Sonia es escritora y librera. Empezó publicando relatos cortos Leyends of Puppets, un blog que inauguró en el año 2009, donde plasma sentimientos, pensamientos y pequeñas historias, dejando libre todo su lado más creativo y literario.

    Posteriormente creó La Eminente Thropp, un blog donde junta sus otras dos pasiones, el cine y los libros, y donde comparte reseñas de libros y comenta películas e incluso series, o presentaciones de libros.

    Nacida en Madrid, en el año 1992, tiene tres novelas publicadas: Fugitivo (Círculo Rojo, 2015), La posada Shima (Onux, 2018) y La chica del corazón de agua (Onyx, 2019). Así mismo, aparece en diversas antologías poéticas como Versos en el Aire (Diversidad Literaria, 2016), Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer (ArtGerust, 205) con el poema Amor viejo y amores nuevos.

    ¿A qué edad comenzaste a leer? ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?

    La verdad es que tardé bastante en aficionarme a los libros. Nos ponían lecturas obligatorias en el colegio y eso era lo único que leía. En el instituto recuerdo que me enganché a la saga de Crepúsculo porque era la moda entonces y me gustaron. Ese imagino que fue el comienzo, junto con El círculo de fuego y El maleficio. Sin embargo, la novela que más me fascinó entonces y que aun hoy es de mis favoritas, es Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley.

    ¿Cuánto tiempo te tomó escribir La chica del corazón de agua?

    Tardé alrededor de un año. Creo que es mi media en todas las novelas que escribo.

    La Chica del Corazón de Agua, Onyx 2019

    ¿Cómo ha sido tu experiencia con la editorial Onyx?

    Ya llevo un año publicando con la editorial y la verdad es que, si no me hubiese parecido maravillosa la experiencia con el primer libro (La posada Shima), no habría vuelto a publicar con ellos este segundo. Para mí todo ha sido increíble: el trato, la cercanía, la dedicación, el poder opinar y ser partícipe de todo el proceso de creación… Sin duda, una de las mejores vivencias de mi vida.

    ¿Qué géneros te gustaría tratar en el futuro?

    Me siento cómoda con los géneros que ya he tocado: la ciencia ficción con Fugitivo (mi primera novela), la fantasía con La posada Shima y la contemporánea con La chica del corazón de agua. Es cierto que ahora mismo solo me apetece escribir contemporánea o realismo mágico (mis dos proyectos a medio acabar se incluyen en estos géneros), pero me gustaría ahondar en la fantasía más adelante.

    ¿Cuál crees que es el estado de la literatura juvenil en tu país?

    Creo que en España tenemos muy buenos autores en literatura juvenil. Esta generación debería de estar muy agradecida y orgullosa por toda la diversidad que tenemos actualmente en novelas. Las editoriales, además, apuestan cada vez más por voces nuevas y temas menos populares, lo que genera un abanico aún más amplio para elegir qué leer.

    ¿Conoces la literatura venezolana?

    Por desgracia, no, aunque me gustaría comenzar a leer mucho más de otros países.

    ¿Qué consejos le das a los nuevos escritores?

    Que escriban mucho y lean mucho. Esa es la única manera de mejorar y de conseguir cumplir su sueño. Que no tiren la toalla. Escribir es una carrera de fondo que tiene una meta que parece muy lejana, pero con constancia se alcanza.

  • Zoë Hitzig: «La gente acude a la poesía cuando las cosas se ponen difíciles o cuando la realidad se tuerce»

    Zoë Hitzig: «La gente acude a la poesía cuando las cosas se ponen difíciles o cuando la realidad se tuerce»

    Zoë Hitzig es poeta y candidata a doctora por la universidad de Harvard. Su primera colección de poemas Mezzanine será publicado en el 2020 por Ecco. Sus poemas han aparecido recientemente en New Yorker, New York Review of Books, London Review of Books, New Statesman, Boston Review .

    ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas en poesía? ¿Cuáles eran tus autores favoritos en tu niñez?

    El primer poeta del cual me enamoré fue Gerard Manley Hopkins. La primera vez que lo leí fue en mi adolescencia.

    ¿Cuál es tu opinión acerca del futuro de la poesía en Estados Unidos?

    Es difícil decir cómo será el futuro de la poesía en Estados Unidos porque no sé cómo será el futuro del país. Yo puedo decir que mucha poesía se está escribiendo ahora directa e indirectamente de la situación política, económica y social de la nación. Y más y más poesía, en Estados Unidos, está tratando de conectar con la era de los desastres ambientales, los cuales nos están haciendo daño. Algunas estadísticas demuestran que el número de lectores de poesía se ha incrementado en los últimos anos. Esto es probable debido al acceso de la poesía online y posiblemente porque la gente acude a la poesía cuando las cosas se ponen difíciles o cuando la realidad se tuerce.

    ¿Actualmente el movimiento Beat tiene una herencia?

    Claro. El movimiento Beat tiene una larga influencia en la poesía americana. Tú puedes específicamente escuchar la influencia de los Beats en la poesía slam. Hay un fantástico grupo de poetas importantes en la poesía americana llamado Dark Noise Collective (Danez Smith, Franny Choi, Jamila Woods y otros) los cuales evocan el estilo de los Beats.

    Para mí, el más importante extracto de toda la poesía Beat es el extracto de Howl describiendo al monstruo Moloch, que representa al capitalismo. Yo pienso en esa descripción todo el tiempo.

    ¿Tu poema “Trial for the New Aubade” habla sobre una nueva definición de amanecer, puedes explicarte un poco mejor sobre eso?

    Un aubade es una forma de poesía clásica que habla usualmente sobre amantes que se separan. El hablante del poema esta presenciando varios tipos de pérdida en un futuro cercano. Una cosa que le preocupa es como su perdida personal pudiera corresponder con varias formas de pérdida cultural y social. El hablante está profundamente desorientado y sugiere que el amanecer pudiera no ser un momento largo para unir extraños en el tiempo y espacio. Nuestras computadoras y celulares, y otros equipos digitales tienen sus propios amaneceres, los cuales afectan la forma como las personas se conocen o no se conocen y también cómo las personas aman y pierden.

    ¿Prefieres escribir poemas largos o cortos?

    He escrito los dos; largos y cortos. De hecho, he pasado la mayor parte del 2018 trabajando en un poema muy largo (el primer capítulo será publicado en el próximo número de Lana Turner journal, que saldrá en octubre) pero la mayoría de los poemas que escrito en el 2019 son cortos y con la forma de soneto. Nunca empiezo con una forma definida—siempre es el poema que decide como debe ser escrito.

    ¿Conoces autores Latinoamericanos?

    Cuando viví en Chile (cerca de seis meses en el 2014) traté de leer algunos de los grandes escritores latinoamericanos en Español (especialmente Vallejo, Bolaño, Zurita, Borges, Mistral, Paz). El proyecto fue moderadamente exitoso, pero tuve que leer mucho de esas obras nuevamente traducido al inglés, porque mi español no es muy bueno. Amo especialmente la traducción de WS Merwin sobre Pablo Neruda y Roberto Juarroz, y la traducción de Mark Strand sobre Carlos Drummond de Andrade es fantástica. Tengo una maravillosa antología llamada Pinholes in the Night: Essential Poems from Latin America, editado por Ramon Zurita y Forrest Gander.

    ¿Podrías darme algunas recomendaciones de poesía norteamericana? ¿Que autores recomiendas para mí?

    Hay muchos fantásticos poetas escribiendo ahora y es muy difícil escoger unos pocos. El último libro que leí y amé —justo esta semana— es Problem of the Many por Timothy Donnelly, que salió hace poco. Algunos de mi colección debut favorita fueron escritos por Phillip B. Williams, Wendy Xu, Emily Jungmin Yoon, Ricky Laurentiis, y Eduardo Corral. Algunos otros poetas que estoy obsesionada con incluir son: Monica Youn, Josh Bell, Terrance Hayes, Tracy K. Smith, Jana Prikryl, Srikanth Reddy, Ben Lerner, Cathy Park Hong, Shane McCrae. Esta no es una lista exhaustiva de ellos; ¡podría seguir!

    ¿Puedes facilitarnos algún link de tus publicaciones online? Para leer algo más de tu poesía y poder hacer una selección.

    Hay algunos poemas míos listados en mi pagina web : www.zoehitzig.com.

  • 13 preguntas y una poeta, Silvia Serra: «Déjate llevar con tal de seguir tus instintos»

    13 preguntas y una poeta, Silvia Serra: «Déjate llevar con tal de seguir tus instintos»

    La poesía es un arte que se mezcla con muchas más artes, por eso desde estas páginas hemos entrevistado a poetas de las letras, de las artes y hoy vamos a entrevistar a una poeta de la artesanía, de la joyería más concretamente: Silvia Serra Albaladejo.

    Silvia Serra nació en Barcelona en 1973. Estudió joyería en la “Escola Massana” de Barcelona, graduándose en 1997.  Amplió sus estudios en Pfortzheim, Alemania en 1998. A su vuelta formó parte del colectivo joyero ALKIMIA. Desde entonces ha seguido con su formación y trabaja en diferentes empresas del sector. Con su propio taller se une con otros compañeros para formar el grupo y espacio RING RING ARTS&CRAFTS BCN, 2012.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad joyera y literaria?

    Mi vida comienza alrededor de la década de los años setenta en la ciudad de Barcelona y cómo cualquier niña vive con sus aficiones y, entre ellas, el arte. Al pasar de los años y tras terminar los estudios  de Primaria y secundaria decido estudiar aquello que me llena. Y así es cómo comienza mi actividad como joyera. Inicio los estudios de arte en la Escola Massana de Barcelona en 1991 y hasta 1996. Allí entré sin saber muy bien cuál sería mi elección en cuánto a especialidad; la verdad es que siempre me gustó la idea de estudiar y tal vez vivir de la restauración artística, pero finalmente y tras valorarlo decidí estudiar joyería. Y así hasta día de hoy, que finalmente es mi oficio.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    En mi caso, mis influencias en cuestión de oficio fueron mis maestros y también aquellos pocos profesionales de los cuales me llegaba información a través de libros y revistas del sector, sobretodo en cuestión de joyería contemporánea, también llamada Arte Portable. Mis influencias creativas fueron profesionales cómo Ramón Puig (España), Otto Künzli (Alemania), Jaime Benet (EUA), Hans Leight (Alemania), Ruudt Peters (Holanda), Bettina Speckner (Alemania), Xavier Domènech (España)….

    ¿Cómo definiría a su poesía y su estilo de joyas?

    Mi trabajo lo siento y percibo como una forma de expresión y comunicación con la que transmitir ideas, emociones, percepciones y sensaciones. Una forma de crear arte portable donde creador y portador hablan el mismo lenguaje simbólico a partir de su sensibilidad y empatía. Mi estilo de joya no está totalmente definido, pues me gusta hablar de distintas cosas, de distintas maneras y con distinto lenguaje, material y forma. Así que desde mis inicios hasta el día de hoy, he trabajado en distintos temas, siempre a partir de la joya de autor.

    ¿Cree que la joyera es también poeta y si lo es, “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético/joyero a lo largo de los años? 

    Claro, sin duda. Ha quedado bastante claro en la pregunta anterior. Creación es evolución.

    ¿Cómo siente que una joya/poema está terminada y cómo la corrige?

    Una pieza puede permanecer a medio terminar durante años, hasta el momento en que encuentras no se sabe cómo la necesidad vital de terminarla. También hay piezas que requieren cambios «constantes» pues, las piezas, a pesar de tenerlas pensadas y/o dibujadas…..te hablan solas. La propia pieza sabe cuándo y cómo está terminada pues, parece que ante eso se produce una especie de magia, de pálpito, de «iluminación», tal vez una sensación.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Ahora mismo, dar que pensar y reflexionar a través de esta última serie de piezas llamada REFUGIADOS DESAMPARADOS. Ante eso no puedo quedar indiferente, y ése es mi modo de expresarlo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una joyera poeta como usted, las presentaciones en directo?

    Una presentación en directo como las que solemos hacer a menudo significa encontrar el modo de contextualizar y situar al espectador en ése punto dónde encontrar su reflexión. Acomodarlo en una historia que también es la mía pero, intentando que él mismo forme su propia opinión. Creando un debate simbólico entre una y otra mente. 

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc? ¿Se podría hacer lo mismo con las joyas?

    Ya las hay y actualmente forman un tándem perfecto con el resto de difusión más convencional. Yo misma uso las redes sociales como Instagram y Facebook como plataforma de difusión de mi propio trabajo así como también el colectivo. 

    ¿Podría recomendarnos un poema o joya de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Poemas recomiendo los aforismos de ACCIDENTS POLIPOÈTICS y también los de AJO. En cuanto a joyas de autor, cualquiera de los citados anteriormente así como también joyeros más actuales como Gigi Mariani (Italia), Lluís Comín (España), Christian Kiseno (Colombia) o Rita Soto (Chile), entre tantos otros…

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Actualmente mi lectura es bien distinta, para el divertimento y la distracción estoy leyendo ME OLVIDÉ DE MI, de Alma Hendriks, y para momentos más reflexivos CEREBRO Y LIBERTAD, de Joaquín M. Fuster.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven joyero/a que se inicia en este camino de la poesía?

    Al joven que se inicia en el mundo de la Joya de autor….le recomendaría seguir sus propios impulsos, no dejarse manipular por nadie, ni tan siquiera por el propio oficio. Le aconsejaría dejarse llevar con tal de seguir sus instintos. Jugar con materiales y no caer en preconceptos de oficio o de alguien que le haga ir por un camino que no sienta como suyo, como propio. Y sobretodo, trabajo, trabajo y más trabajo.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria de las joyas?

    El mundo de la joyería actualmente está muy dividido, muy fracturado por intereses varios. Ya sea por el tema económico así como por el tema más poético del sector. Pero, es lícito que cada uno tome el camino que crea más adecuado. ¿Y por qué no? Uno y otro lo que hacen es enriquecer el sector con profesionalidad y rigor.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho? 

    ¿Estás participando actualmente en algún proyecto, colaboración u exposición? De ser así, cuéntanoslo por favor. Así pues, paso a contestar mi propia pregunta. En el próximo mes de octubre se celebra en Barcelona JOYA Barcelona Art Jewellery & Objects, los días 10, 11 y 12. Bajo el marco de esta importante cita anual, personalmente tengo tres proyectos en marcha, concretamente dos exposiciones y un stand en el Museu HUB de Barcelona. La primera de ellas es la exposición colectiva LIÉ.E.S  que tendrá lugar en el Institut Français de Barcelona del 8 al 11 de Octubre, la siguiente es la exposición en pequeño formato llamada INDIFERENCIA, que se exhibirá del 8 y hasta el 30 de Octubre en la Galeria BAAL del Poblenou. También participo, organizo y comisario un stand llamado TRESORS  Contemporary Catalan Jewellwery & Objects en el Museu HUB durante los días 10, 11 y 12 de octubre donde podemos encontrar piezas de veinte artistas del territorio catalán. Y para finalizar, durante el final del mes de octubre participo de una exposición colectiva titulada Wechselspiel  en el Museo de la ciudad de Pforzheim, Alemania, así como una última exposición personal en la galería CONTEXT de Sant Cugat del Vallés durante el próximo diciembre y que aún hay que terminar de organizar… Así termino el 2019.

    Muchas gracias Silvia por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Felipe Sérvulo: «Todo poema tiene que ser una pequeña historia con la estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace»

    13 preguntas y un poeta, Felipe Sérvulo: «Todo poema tiene que ser una pequeña historia con la estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace»

    Felipe Sérvulo, (nacido en Jaén), residente en Castelldefels (Barcelona). Licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona. Vocal de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. Vocal del colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna y editor del pliego de poesía del mismo nombre. Cofundador de los grupos y revistas de literatura Alcudia, Gavina y Alga. Colabora en medios radiofónicos y escritos como comentarista cultural y ha publicado en revistas especializadas de literatura de América y España.

    Mantiene en la blogosfera varias publicaciones de historia, arte y literatura. Ha obtenido y ha sido finalista de varios premios de ámbito nacional. Recientemente ha sido incluido en «ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA. La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura». Fulgencio Martínez y Luis Alberto de Cuenca. ARS POETICA, Oviedo 2019.


    Bibliografía
    Hasta el límite de las violetas. La Mano en el Cajón. Barcelona, 1995. 
    Las noches del sur. Colección Poetas. Jaén, 1996. 
    Casi la misma luz. Tágilis Ediciones. Almería, 1999. 
    Cartografía de la materia. Diputación Provincial de Jaén, 2005. 
    La niña de la colina. in-VERSO, Ediciones de poesía. Barcelona, 2012. 
    Ahora que amaneces. Playa de Ákaba. Getafe, 2013. 
    Las dunas de Tottori. Poetikas. Barcelona, 2015
    El último vagón. Playa de Ákaba, 2016
    Sit tibi terra levis. El Bardo (Los Libros de la Frontera). Alhaurín El Grande (Málaga), 2017 Pronto el viento de bolina o crónica de un amor a destiempo. Independently published. USA, 2019 INVENTARIO de poesía. Independently published. USA, 2019

    Antes de empezar con la entrevista vamos a escuchar el poema «Sit tibi terra levis» recitado por el propio Felipe Sérvulo.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Intento escribir poesía, al intentarlo siempre me queda la duda de si lo he conseguido, ya que “la poesía, como el amor, sucede. Lo que si es evidente que ella te busca y que es inútil que salgas a buscarla.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Como muchos niños de mi generación, descubrí a Rabindranath Tagore. Más tarde vendría Juan Ramón Jiménez y los poetas de la Generación del 27 que, paradójicamente, me introdujeron en los clásicos. ¿Influencias de uno solo? Desde luego que no. Tal vez tengo ecos de tantos que no sabría decir.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Hacer yo mismo una definición de mi poesía me parece un trabajo ingente del que soy  incapaz de hacer. Intento usar palabras sencillas y procuro usar imágenes que sorprendan. Tienes que jugar con la complicidad del lector y procurar emplear bien los silencios. Sugerir, más que explicar. A mi entender, todo poema tiene que ser una pequeña historia con la estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace. Sin importar la extensión del mismo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    En mi caso sí que he evolucionado en el tiempo. Recuerdo que de joven me gustaba más las palabras raras, poco usadas. Esas palabras se pueden usar si lo requiere la composición pero nunca puede pivotar el poema en ellas.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Eso es algo mágico. Pones una palabra y ella te dice “fin”. Si intentas seguir igual estropeas todo el poema. Yo corrijo mucho, miro, sobre todo, las asonancias. Que tenga ritmo es esencial y una vez corregido varias veces, hay que guardarlo meses. Se vuelve a mirar y se vuelve a corregir.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Me gustaría que al menos dijeran que soy un poeta honrado, o sea: que lo que he escrito lo he sentido.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    En general me suelen decepcionar, aunque hay lugares, algunos, en los que la emoción se desborda.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Bienvenidos sean todos si sirven para aumentar el interés por la poesía.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Quisiera estar solo en el sur, de Luis Cernuda.

    “Quizá mis lentos ojos no verán más el sur / de ligeros paisajes dormidos en el aire / con cuerpos a la sombra de ramas como flores / o huyendo en un galope de caballos / furiosos”. (Fragmento)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    “Mil grullas”, de Yasunari Kawabata.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho y que no tenga prisa en publicar.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En una encrucijada donde le acecha en cada esquina muchos y poderosos enemigos: Internet, Amazon, el poco interés que tiene la sociedad por la lectura…

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Tal vez mis proyectos futuros. Me contesto a mi mismo: tengo ultimado un poemario con reminiscencias de Japón, donde tengo parte de mi familia y un libro de microrrelatos. Están en la época del “reposo” y mi idea es editarlos para Sant Jordi de 2020. Para ambos ya tengo editorial apalabrada.

    Antes de acabar, vamos a escuchar a Felipe Sérvulo recitar su poema «El último vagón«.

    Muchas gracias Felipe por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Mónica Caldeiro: «Sigue leyendo y escribiendo hasta que no hacerlo sea dificilísimo o insoportable»

    13 preguntas y una poeta, Mónica Caldeiro: «Sigue leyendo y escribiendo hasta que no hacerlo sea dificilísimo o insoportable»

    Hace unos meses, mencionamos a Mónica Caldeiro (Barcelona, 1984) en la segunda reseña dedicada al libro Decir mi nombre: mujeres poetas nativas digitales. Previamente también habíamos hablado de ella en el artículo Mujeres y generación Beat. Pero no ha sido hasta ahora que hemos conseguido hacerle una entrevista con la que iniciar esta nueva temporada.

    Ya comentamos en su momento que Mónica Caldeiro escribe una poesía pensada para ser recitada en voz alta y eso dificulta a veces su lectura, opinión con la que la poeta disiente. A pesar de ello, Caldeiro avanza hacia la experimentación con gran influencia norteamericana de la generación Beat y la escuela de Nueva York.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Existo en el cambio constante, como en un río, o como una balsa de papel sobre un río. Creo en la resistencia de las cosas diminutas, frágiles y vulnerables que viven en la épica, el ritual y el canto. Mi actividad literaria, en estos momentos, se desarrolla en una intimidad que aborda el texto y se desborda en él desde un amor febril por la escritura que nace de la unión de corazón e intelecto.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Si debo dibujar un punto sobre la línea del tiempo y describir un hito, creo que el mundo se me abrió cuando leí por primera vez a la poeta beat Diane di Prima a los trece años, aunque en aquel caso se trataba de una autobiografía, no de un libro de poesía. Hasta entonces sólo había leído autores masculinos del canon poético español, y sentir que más allá de ese mundo (ajeno a mi experiencia) existía algo más cercano a la reivindicación de una forma de vida libre y radical me abrió un mundo que desde entonces no he abandonado. A partir de aquel momento mis influencias pasaron a ser principalmente anglosajonas: Walt Whitman, Emily Dickinson, Anne Waldman, Allen Ginsberg, John Giorno, Joanne Kyger, Ted Berrigan, Mary Oliver, Bob Kaufman, Adrienne Rich, Audre Lorde. Pero se trata de una lista abierta que nunca se detiene, que muta con el tiempo y mis intereses. En este momento estoy centrándome mucho más en leer poesía europea en diferentes lenguas.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Hace algunos años solía definirme como poeta Spoken Word y mis textos sólo cobraban un sentido total al ser llevados al ámbito escénico. Por diversas circunstancias vitales mi presencia escénica se ha visto cortada y eso también ha permitido que mi poesía esté evolucionando hacia otros derroteros que me parecen menos definidos y más interesantes. Ahora me muevo, poéticamente hablando, en texturas mucho más borrosas y en cierto modo violentas.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    La ausencia de evolución indica una ausencia de crecimiento. Si un poeta no evoluciona es porque no se está ajustando a los ritmos mutables de la vida y de su propia creatividad. Lo fácil es aferrarse a un registro que funciona y repetirlo incluso cuando ya está agotado, tanto en la práctica escrita como en la escénica. Pero eso no tiene nada de creativo, interesante u orgánico.

    Entiendo el proceso creativo y de escritura como un acto constante de creación y destrucción. Por eso me sucede que cuando termino un libro suelo necesitar un tiempo para reajustar mi voz, permitir que el poema se abra desde el desierto y manifieste cómo quiere poblar sus nuevos paisajes. A veces ese proceso requiere de meses o años, pues implica romper con los patrones mentales habituales que se reproducen en la escritura, pero finalmente me aporta el resultado satisfactorio de ver cada libro como único, con un lenguaje y registro propios.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    No entiendo al poeta como un hacedor de poesía. El poema se hace a sí mismo a través del poeta, que actúa como vehículo y pone a disposición del poema sus herramientas y su cuerpo. El trabajo del poeta consiste en no interponerse demasiado, aunque es dificilísimo no hacerlo.

    Mi proceso de escritura se basa, en todas sus etapas, en mantener una mente fresca y abierta tanto en el proceso inicial de escritura como en el de corrección. El poema se termina a sí mismo. Una sabe cuándo un poema está terminado, sin buscar voluntariamente finales con golpes de efecto.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Igual que yo misma, mi poética se halla en constante cambio y evolución. No persigo un fin o un objetivo concreto. Sólo busco no aferrarme a una fórmula y seguir investigando y escribiendo con curiosidad.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Hace algunos años el recital era la pieza central que daba sentido a mi escritura desde el momento mismo de la creación del poema. Escribía deliberadamente poemas pensados para ser recitados, y eso por supuesto influía en su forma desde la idea inicial, desde la concepción misma del texto. Estar alejada de los escenarios ha sido en realidad muy interesante, al observar yo misma cómo esa distancia obligada ha abierto nuevas ventanas para que mi escritura evolucione por otros caminos. Del mismo modo, me ha permitido tomar distancia del acto escénico y preguntarme sobre su sentido.

    Soy una investigadora nata, y detrás de todos mis libros hay una experimentación con las materias primas con las que trabajo: el lenguaje, la mente y el cuerpo. Solemos pensar que la escritura es un proceso intelectual, pero a menudo no somos conscientes de hasta qué punto se trata de un procedimiento físico en sí mismo, de lo mucho que el cuerpo interviene en la propia escritura y de cómo eso se traduce a nivel formal. Antes entendía ese poner el cuerpo como un acto escénico; ahora vivo la escritura misma como una acción de carne.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parecen opciones fantásticas, con soportes que permiten nuevas vías de exploración y de unión de comunidades artísticas. Todo lo que implique abrir diálogo y encontrarse es positivo, haciendo uso de todos los medios de los que disponemos en nuestro tiempo. Un punto y aparte son las redes sociales, que cumplen otra función que sí cuenta con múltiples filos.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Más que la inmediatez del poema, prefiero proponer la reflexión abierta del libro. Carne de leviatán de Chus Pato.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy inmersa simultáneamente en la poesía completa de Maria Mercè Marçal, la de Constantino Cavafis. y Última ciencia, de Herberto Helder.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea y escriba cada día. Y que después vuelva a leer y a escribir. Que escoja bien sus lecturas porque serán sus influencias. Que mantenga la mente lo más limpia y abierta posible. Que no piense nunca que no puede hacerlo, y que siga leyendo y escribiendo hasta que no hacerlo sea dificilísimo o insoportable.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Por suerte en la actualidad existen numerosas editoriales independientes de poesía con catálogos muy definidos que permiten a los autores situarse en un abanico de posibilidades muy amplio. Es algo maravilloso, y admiro a los editores que se embarcan en proyectos de este calibre y se comprometen con ellos y con sus autores. No obstante, el problema que veo en general, en este país, es que la industria del libro que existe fuera de los grandes grupos editoriales está muy precarizada. Nos afecta prácticamente a todos: a editores, escritores, traductores y libreros. Los mejores traductores literarios de la península ibérica (al menos, los de poesía) no pueden vivir de su oficio. En última instancia es algo que acaba produciendo rabia, frustración y agotamiento. He visto muy quemados a algunos de los mejores traductores de poesía de este país. Falta mucho recorrido para hacer posible una profesionalización real, pero no depende sólo de los implicados en el sector; para ello es necesario un compromiso firme del lector con la cultura. 

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Toda entrevista es una propuesta en sí misma que se define también por lo que no se pregunta y lo que se excluye de la conversación. Dejémoslo así, junto con los silencios que suceden entre los poemas.

    Disfrutemos ahora de dos poemas de Avispero:

    +++

    no salves la distancia

               entre un espíritu                                           y otro espíritu

                                                  —pero

               los cuerpos             tienen                       otro lenguaje

                          los cuerpos             guardan                su herida

                                      abierta          cálida

                                                  hexagonal                roja               

                                                             supura                      carne                                                            tierna                        supura

                                      la blasfemia            del amor que no dijo

                          negar a dios es afirmar la voluntad

               del hombre negar a dios es                   afirmar

                          la voluntad              del hombre             negar

    a dios es afirmar               la voluntad del hombre              

               cuando un latido ya no cubre

                                      la esperanza de nada

                                                  sino que erige la Verdad

                                                             de lo que es y lo que vive

                                                      sólo la herida perdura

                                         sólo el ruido ensordecedor y acongojado

                                      la danza de los insectos

                             en vaivenes de ventisca

                                      entre brotes de arena    

                                                  buscando en algún sitio tierra

                                                             anhelando en algún lugar cielo

                                                      haciendo de su herida casas

                                         donde habitan quienes

                                                                         hacen y aman

                                                                                     al margen

                                                             hacen y aman

                                                  ))   los márgenes   ((

    +++

    si acarician (por siempre, como un quejido

               hallarás el placer

                          tras la esquina / orquídea

                                      tras el corazón que zumba

                                                  vibración que

    no atrapa no atrapa no atrapa la respuesta que no hay

    sino abierta            pero dime

                          mi voz es un útero sin extirpar

               una agonía que recuerda y habla y escupe

                          víscera de lo que lleva tiempo

                                      anidando dentro

    lo toco y extraña siento la protuberancia ahí

               del tumor de lo antiguo

                          y cuando cae se desenquista coágulo

                                      no nacido / enmudece

                                                  al grito de

                                                   DAME / MÁS / DURO

                          pero

                                                  (como lo dices

                                                   como lo sientes

                                                   es otro significado—

    Muchas gracias Mónica por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.