Categoría: Entrevistas

  • 13 preguntas y una poeta, Lola Nieto: «Compartir los afectos va a ser, quizá, la única tabla de salvación en las eras por venir»

    13 preguntas y una poeta, Lola Nieto: «Compartir los afectos va a ser, quizá, la única tabla de salvación en las eras por venir»

    Lola Nieto es una de las poetas que forman parte de la antología que reseñamos en estas mismas páginas de mujeres poetas del ámbito digital, Decir mi nombre, editado por la Editorial Milenio. En la segunda de las tres entregas comentamos de ella:

    Lola Nieto (Barcelona, 1985) es una poeta de difícil adscripción. Creo que lo mejor es que ella misma se defina: “intento acercarme a un animal cuando escribo. Vivir un atravesamiento de todos los sonidos y seres que me hacen y deshacen. Palpo acaso un agujero de voces y cuerpos cuando escribo. Pequeño monstruo.

    Alambres, de Lola Nieto (Kriller71)

    A Lola Nieto la conocí hace unos años, aunque ella no lo sabe, cuando presentó su primer poemario, alambres, con el que inauguró la colección Púlsar de la editorial Kriller71. Un texto, tal y como indica la editorial, que explora una geografía existencial en dos lenguajes complementarios y atentos a las fisuras que se abren en el lenguaje y en el pensamiento cuando éstos son removidos por la atención indagadora.

    Antes de pasar a leer la entrevista a Lola, os invito a que escuchéis su interpretación en Back into the mouth en el European Poetry Festival celebrado el pasado mes de abril de 2019.

    Ahora que ya estáis en situación, os comento que en esta entrevista no he intercalado poemas de Lola por su peculiar estilo. Los he incluido al final para que los podáis disfrutar en su integridad y no correr el riesgo de romper su estructura.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No sabría definir mi vida y menos aún mi actividad literaria. Quizá la vida sea una sucesión de procesos o migración de hormigas o río solar que acontecen sin que seamos plenamente conscientes; puede rebajarse a pulsión biográfica o mutar en hagiografía o relato idealizado, es igual. Una vida puede tramarse: pero lo importante son los huecos, los poros no habitados, el filo del viento esculpiendo el risco. Vista de cerca, toda vida palpita en su insignificancia apasionante. Digamos que doy clase de lengua y literatura y que a veces las palabras me recorren, que soy el palito por el que suben las termitas hasta la lengua del chimpancé que espera para saciar su hambre.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Han sido tantos los afluentes que no podría nombrarlos a todos. Diría Chantal Maillard, Emily Dickinson, Clarice Lispector o Chus Pato y apenas estaría entonando un gemido rupestre. Diría Naomi Kawase y Apichatpong Weerasethakul y la tortuga que sostiene el universo se quejaría de mi pobreza. Diría Junji Ito, Yuki Urushibara y los suricatas me coserían con hilo fantasma a la corteza de un fresno musical.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Caja de ronroneos, haz de meandros circenses, arrullo desligado, un sabor que se multiplica y apenas roza, una voz mujer, una mente niña.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Son procesos caracoles e inadvertidos. Si consiguiera alejarme telescópicamente, a años luz de la oblicuidad que es escribir, quizá diría que hay una tendencia a la multiplicidad, a desdoblar constantemente las certezas, como si no hubiera tuétano o hueso último de la materia, como si todo temblor remitiera a una regresión infinita de pálpitos mudos, de acrobacias a medio hacer y cartílagos que son porosos como canciones gravitatorias que anudan universos siameses. Ligadura que prolonga un vértigo cosmográfico y epitelial, lentísimo, no pautado, piojo en equilibrio en la nariz de un gato. La ética de ese piojo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    El poema se hace bicho bola y dice: solo tienes que acariciarme y despertaré como volcán, dentro de ti.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Me bastaría con acariciar la superficie de lo vivo y decirle a un cachorro: estamos aquí, en la temperatura de nuestro ladrido a medio hacer, de nuestra voz a medio sanar, en esta manta de calor hermana, somos una y dos y diferencia y prolongación y…. Y cuidarnos, pequeñas, así.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    La performance es la encrucijada mental y física donde me permito disgregarme a pedacitos, contornear arrecifes de mi yo matriushka, explorar la sintaxis enferma (in-firmus, no firme) del lenguaje que nos niega la lógica del poder (que es una lógica de la clarividencia y la verdad, teológica por tanto). La lectura en vivo es concederse la posibilidad de ser una miniatura volcánica y urdir un mosaico ateleológico de mudas de voz y cuerpos entreverados. A veces me permito ser un pterodáctilo, un órgano de monstruosidad floral y permutación lúdica. Vasija para otros. A lo sumo, comisura.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que abren espacios en géiser y corresponden al mundo híbrido, desligado y extraño que nos ha tocado vivir. También generan contraproductividad y espectro: obsolescencia de las ideas y los debates, cortocircuitos, discontinuidades, espasmos. Hay que esforzarse por construir un nido en el filo mismo del vértigo, un vacío amable para la impermanencia que nos es consustancial. Y ni aun así.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    Son tantos que no sería justo citar solo uno o varios. Cualquiera de Emily Dickinson o de Santoka Taneda.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Ausencia. Acerca de la cultura y la filosofía del Lejano Oriente, de Byung-Chul Han.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    No me siento capaz de dar consejos porque yo misma aprendo cada día y no puedo alzarme en voz autorizada respecto a ningún recoveco de la vida. Creo que es una cuestión de ponerle cuerpo y voz al mundo, y avanzar mediante roces, torsiones y tanteos, encontrando algunas fisuras donde deslizarnos y abrir espacios de hospitalidad. Compartir los afectos va a ser, quizá, la única tabla de salvación en las eras por venir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Desde la pequeña editorial que co-dirijo, Kokoro Libros, no puedo ver el panorama sino como un remolino contradictorio y en eterna mutación. Por un lado, hay una saturación de títulos; por otro, hay zonas muertas o puntos ciegos, espacios que aún no se han ocupado. Se traduce mucha poesía anglosajona, por ejemplo, pero muy poca poesía francesa. ¿Qué poetas kazajos o kirguises hay en la actualidad? ¿Cuáles son las figuras emergentes en la nueva poesía china? ¿Qué pasa en el vasto continente siempre silenciado de África? Para acceder a esas realidades primero hay que operar una descolonización mental, desterrar el sesgo etnocéntrico y abrirse a esas otras realidades que solo esperan a que las descubramos.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por ejemplo: ¿cuántos átomos de empatía bastan para contrarrestar el horror que cada día vive la ficción consensuada que llamamos mundo? ¿Dónde encontrar esa inter-afección, esa atención al otro, que nos es tan necesaria? ¿Realmente hay esperanza para el animal humano y el resto de seres que pueblan este mundo frágil y que se rompe, se rompe…?

    Como habréis comprobado, el universo de la poeta Lola Nieto está más allá de la galaxia más comúnmente habitada, una galaxia a la que pocas voces llegan, por ese motivo el diseño y estructura especial de su poesía no puede ser troceado. Tal y como hemos comentado antes de la entrevista, ahora podréis leer tres poemas que pertenecen a Vozánica (Harpo libros, 2018).

    ÓPERA SEGUNDA: DRÁSTICA CARRERA ACUÁTICA DE LA SINUOSA

    sabíamos subir hasta la corola de brumas de ahí los nenúr crecieron estrepitosamente en forma de clave musical y desarrollar las escafandras lumínicas      los dientes triple boca
    vertía cada molar un vaso instrumental fundiendo melodías en fractales de         descom-posición sonal   /grugrugrugrrrgruuugrurgrugrgrgrrrgrrrrrrrrrrrgggggrrggrggrgrrgrugrugruggrr /  los olores de un cactus tocadiscos al que saltaron varios de ellos huyendo de la realidad básica 
     
                                                                        lanzamos entonces el hilo y prendió en la cús-
    pide superior entre los restos de humedales la pirueta arriesgada pasamos de nivel el mundo abajo yacía precioso las tres bocas se filtraron por la lengua exlogo no hay que hacer nada hasta que lleguemos al área de conductos troncales pero el pie ascendía por la exageración de peldaños la operación o finalizaba en vísperas del inicio seguido y exuberante de una cadencia de habla de longitud de onda en la retícula de tubos la ciudad está creciendo a ritmo irracional /corta corta emisión subgénero centelleo spuspuspsuchupchupchupchupcchuhshshsh/ veo millones de túneles flotantes cosidos esqueletos como ballenas una cremallera de esqueletos en red /kukukukukukukukukukuuuukkuukkuuuuggggrr  :  silbido como emulando el viento mucho el viento labios juntos como si besara/             cuando perecí siete agujas inoculadas en el rostro retransmitieron la memoria física de años luz en colisión:                                   a                                a                               a           aaaa
     aaaa distancia no entendí        cuerpos microscópicos lanzados habían desaparecido a escribir recibimos así el código en bolsas de plástico que contenían órganos de terciopelo fluorescente embalsamado viví cientos de instantes a la espera de la respuesta y aquella niña del receptáculo gimió la coleta larga se escurría por detrás de la capucha   
     
    /multinivel de clase dos
    aún cuelgan bolsas con órganos fluorescentes
    come azúcar con purpurina en un brebaje que me tiende/                                                                     salva la piel y su con-
    torno podríamos estar viviendo en los recovecos sucios de una gran tripa lanzada al cosmos seríamos las heces de un intestino           cuando llegue el instante de la expulsión qué
    sentiré?
     
    el mapamundi está pegado al cielo la tierra será será las larvas de abeja en la guarida es un desván de vigas y cableado con farolillos colgantes la vida está a punto de estallarnos de
      nuevo
     
    en la cara prieta y tensa yo/nosotros heredar la base lingüística con una conexión intrasensorial cerebro-cerebro la sangre en la boca quién eres? respuesta
    toctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoc
    toctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoc
    toctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoctoc
       

    tocarnos
     
    en la esfera
     
           el líquido
    del que desciende la baba excretoria expulsa cinco piernas y dos brazos las cabezas son
             tres
                          tres
                                  tres
                                             tres






    trestrestrestrestrestrestrestres  

    tres mandíbulas vociferando                           acentos de realidad básica superpuesta la voz hiper-cambiante
                    hiper-inestable
                    hiper-inútil
                                       hiper-mágica         hiper-ventrílocua                           hiper-sonante
    hiper-cinco cuatro tres trestrestrestres dos siete cinco cuatro tres tres  dos uno doscientas once
    en total:                                                                             tres
                                                                                              tres
    (1) el búfer alterará el tiempo subjetivo y en un segundo tuyo viviremos diez años de amor sincronizado no sé si sabías que adoro la romántica sin neuronas ni virales
    (2) el búfer toca la distancia mancha voraz ausencia de gravedad en algunas zonas cambiamos de tamaño de brazos a alas te sujeto no caerás del dedo supuran cinco nervios retráctiles para la conexión con las fosas sépticas de la estrella o del cosmos de la octava caverna trece se volvió a ella misma una bifurcación confusa la materia empieza a distorsionarse saltamos en el tiempo blupbluplupblupblupblupblupblup………..…trestrestres/blup/tres/blup/tres/blu-
     
    la otra realidad
    no ofrece más
    ni respuestas cada
    caverna de tiempo es
      un buche o una copa intestinal quién diría
    el vientre se yergue y se deforma una esfera
    de cristal redonda y pulida con una grieta que
    se abre desde dentro
    las palabras me salen solas
    soy una inteligencia
    artificial de tipo lúdico no entiendo si estás llorando quizá
     
     
    ahora?

    SEXTA ÓPERA: AKHOLLPACHADA EN LA TIERRA
    .  ..              ARREBUJADA EN SU SENO
                                     .       . .
                                                                                .              .   .
    se levantó y era un árbol fantasma la venav.olando alrede.dor.de todas las ramas visibles del bosque y ella ahí danza arremolinan.do los saltos de ju.go i.nterior espeso masticante la pasta y las burbujas tan lentas caen.                               .   .
                                                                  ..                                 .     .
    canta cayendo de dentro a dentro     a  .  .dentro                 a     .    .                        dentro
                                                                   .    .                                .     .
    es un cuadrado retorcido al cuadrante de  .     .                              .      .
                                                                         .      .                              .       .   
                 .     .                        sus. enser.es de mascar
                                                                               .     .                              .            .
    .   .                                   .        d.e savia
                                                                                        .    .                                   .       .
    danzamiento y pérdida de propulsión  ..   un árbol fa.nt.asma de bosq:.ue espiral. en. los meteoritös que tapamos con bolsas de basura para no o.le.r mucho plásticotriturado p.o.r mis dientes fuertes  : : : :    un ojor.oto equivale a dos capa.s. regenerativas de treinta dos. molares [cada una] soy un                                                .  .                                         .  
                                                                                                   .  .                                        .   
                                        tib.urón árbolfa.ntas.ma tiburón de bos.q.ue                                 .    
                                                                                                        .   .                              .
    en la escuela me dijeron que er.ai.diota      para sie.mpre
                                                                                                            .    .                  .         
    [tiburón de bosque     [https://vimeo.com/164877223]      tiburón d.e .bosqu.e]
                                                                                                                   .   .   .
    en casa nadie la vė               se levanta y dice árbol fantasma soy yo.y.o.qué cosa canta para percatarse de que el cuerpo es una ensaimada comida por lashor.mi.ga.s que vienen a la tarde                                                                                        .        .    .
                                                                                                          .                .    .   
                            mi pie es el azuq.:uítar de la digestión   .                       .    .              
                                                                                                    .                              .      .
    en las negras                                                                       .                                      .    . 
    tripas cosidas por la reina que nut.rey succiona que nut.re                                          .    .                    
    .                                          y succion.a
    come antenas o pies el azúcar para regenerar y.entonces                                                .  .
    pronůncia el salto en paracaídas de diente.tentacular de hueso como picos en la corteza .
    .            la hormiga se adhiere al árbol fantasma   .
                                                            .                                                                                  .
    y entonces desaparece des.usto ¡qué fácil!                                                       .   
                                                  .                                                                                        .   
    necesito quedarme        e.scu.cha el sonid.o de su piel    . .    me quedo quieta  .     pa.ro el cor.azón.dig.oquieto . quieto  v.amos  deja..de sona.rcorazón  digo  ven.asd.eteneos  sangr.e…..cuájate po.r un momentito  .d.igo  híg.a.dodet.én lasbab.as que.cocinas. .di.go  pulmonesa.brío.s como las alas dem.osca roj.aene.l mus. eo conlo.s alfil….eres puestos        está diciendo. para a.dentroaden..troa.dentr.oaden..tro cuadrado interior. al interior      dice estómago.di.g..o.estruj.atu boca zampad.ora digoriñ.ones de loslad.os. nomás líqu..idos porvues.tros..tu..bit..os dice u:ñas parad la pr:ogresión deta.pa.transpärent.e dice pelo :  pėlo este p.elo que crezc.aal revés :es decir no es decïr: que se que.de durante mil estrellas hipn.otizado d.ïgö entonces escuc.ho lapi.el de la tierra d.ice está escuchando su piel primer.o              .                                                        .
                 .                    .                                                   .
    .                      .                                           .la de la tierra después   no   aŀ revés
    .                     .                       la piel .es un dos    esto que diġo esrevers.ible
                             .                     .                             .
    esc.ucho de la pie.lla piel y.oigo. no sé no sé nad.aoig:o canicas rodäntes hues.osel
    ch.asquido prime.ro el cha.squido después     ­esto.qu.e.oigo esre.versible
                                     .                         .     .
    oigo la grieta abriendo.se morada de la. tierra cantando arranca la costra quizá hilitos de sangre que hemos hecho. ent.re todos. o.igo mira que oigo muy muda y sin ojos
    casi estamos muertas mi .piely. su piel.el dos rever:sible escuch::o el sonajero la piel sonante vibratorial pequeña.sd.e carne de tier:ra      escucho escucho la piel
                                                 .    .                             .
    eres idiota para siempre     .          .                               .
                                              .               .                                 .     
    .                 esto.y escuchando su daño. de carne marrón que todos
                                        .                              .                                   .                                
    necesito quedarme m.uy quietaycuidar el es.tallido de adent.roade.ntro aquí adentro en la piel que somos .de esta tierra mor.aditade : muerta .                           .                       .
                              .                                                              .                          .                       .
                           .                                                                          .                     .                  . 
    .                 .                                                                                        .                .            .
        .        .                                                                                                   .              .     .
              .                                                                                                             .          .        .
         .        .                                                                                                               .      .     .
     .                 .                                                                                                      .     .     .
    .                           .                                                                                      .               .   .   .
     .  .                             .                                                                           .               .             .
       .  .                                 .                                                                .             .                    .
         .   .                                      .                                                    .            .                    .
          .    .                                           .                                         .           .                   .
            .    .                                               .                               .            .                .
              .    .                                                    .                     .            .              .
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                      .      .                                                      .            .          .          .                        .    
                         .      .                                                .          .          .                         .          .
                           .        .                                          .         .         .            .                       .
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                                  .                 .                    .        .        .                                     .          .   .
                                    .                     .            .    .          .                                               .        .
                                      .                          .    .             .                                               .         .
                                         .                           .           .                                               .           .      
                                            .                      .          .                                                .           .
                                                .                 .       .             .                                      .         .
                                                   .            .      .                       .                              .       .
                                                     .        .    .                                  .                  .    .

    FÓRMULA PARA EL VIAJE A LA VOZ-LEJANÍA
     
    El mundo se está acabando. La presencia es la putrefacta escenificación de la vida. No hay sustantivo de ser. No hay sustantivo de no ser. La voz nunca es una. La singularidad sucede excesiva. La voz acude volcánica y miniatura. La joya más mísera es una cáscara de maleabilización de los mundos a través de las voces. El mundo es la joya más mísera. Se trata de encontrar medios de investigación de la voz en el seno de las repulsiones arcaicas para trazar un pensamiento sonoro, fulgurante y ágrafo. La lexía es la putrefacta escenificación de la vida. La voz-bestia descabalga en cánticos de manta de sonoridad. Las voces crearon el tejido de la vida. Sostener lo salvaje. En la ensenada de la voz-calor, sostiene la voz péndulo-condición una irrigación

    constante de algoritmos y mutaciones de las voces-bestia. Varias acumulaciones de ellas destilan la voz-lejanía en una purpuración de la agudescencia y la prueba de algo elemental. No procede. En la selva densa es difícil ver a lo lejos. La voz es la cartografía en la ensenada de nuestro tiempo. Las voces tienen un significado por debajo, en el otro lado. Una voz-atravesamiento constituye la furia más estricta. Esta ambición contornea una rama en la arborescencia de la abertura-irracional. Nada prevalece. Un sistema de fallo promovido. Dentro de la voz-atravesamiento revolotean desdentadas las voces-bestia a punto de proceder en lejanía. La ritmificación se parece a un pez y sus escamas. Las voces no pueden morir ni vivir para sólo sanar.

    Muchas gracias, Lola, por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que la hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Emily Roberts: «Creo que es importante reivindicar el papel transformador de la poesía»

    13 preguntas y una poeta, Emily Roberts: «Creo que es importante reivindicar el papel transformador de la poesía»

    Conocí la poesía de Emily Roberts gracias a la reseña que preparé de la selección de poetas contemporáneas desde el entorno digital Decir mi nombre publicada por la editorial Milenio.

    Nació en Ávila en 1991 y es investigadora en el Departamento de Estudios Ingleses de la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado la novela breve Lila (Ediciones Oblicuas, 2011), los poemarios Animal de huida (Ediciones Oblicuas, 2013) y Regalar el exilio (Harpo Libros, 2016), y la novela La Tramontana (La isla de Sitolá, 2016). Ahora está preparando su nuevo poemario para el año 2020.

    Sus poemas han sido traducidos al portugués y ha publicado poesía y narrativa en distintas revistas impresas y digitales. Ex-columnista del diario Tribuna Ávila, mantiene el blog:
    http://emilyrobertswrites.blogspot.com

    Antes de empezar con la entrevista vamos a ver un breve vídeo.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Empecé a escribir al poco de aprender a leer en casa, con cuatro años. Las palabras siempre han sido mágicas para mí, una especie de entrada a otra parte de la realidad inaccesible a primera vista. En la adolescencia escribí bastante ficción y a partir de los 18 (cuando me mudé a Madrid a estudiar Filología Inglesa) la compaginé con la poesía, que, de algún modo me proporciona mayor libertad en algunos aspectos. Algunos libros, años y viajes después, aquí estoy. Sigo aprendiendo, trabajando, leyendo e investigando. Trabajo como investigadora y profesora de literatura, así que podría decir que esta tiene un papel central en mi vida, y aspiro a compartir esta pasión con los demás.

    i
    Aquella huida no estaba planeada. Ocurrió. Me encontró en el desierto. Yo hacía autostop. Vino a buscarme. Me encontró en la selva. Quería trazar un mapa. Quería domar una fiera. Llevármela a casa. Me encontró aprendiendo cómo acariciar.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas, las importantes: José Ángel Valente, Alejandra Pizarnik, Anne Michaels, Richard Siken. No empecé a leer poesía con asiduidad (ni a escribirla) hasta que llegué a la universidad. En prosa, pero que creo que han tenido un impacto importante en mi poesía, destacaría a Amy Hempel, a Marguerite Duras, y a Clarice Lispector.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Como una búsqueda. La escritura es mi forma de estar en el mundo, de comprenderlo, y de descubrirlo.

    iii
    Una vez tuve una amiga que robaba. Anillos de las tiendas de chinos y baratijas en los mercadillos, gomas de borrar y lápices y llaveros. Yo pensaba: esto está mal. Esto es robar. Pero era mi amiga, y la quería.
    Un día robó un anillo para mí. Eso era el amor: aprender el valor de los objetos robados. Así que me lo puse y juré que nunca me lo quitaría.
    Mi anillo perdió el color y el anillo perdió a mi amiga.
    Cómo denunciar entonces / la pérdida que nunca / ha sido tuya.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, evoluciona como evoluciona el cuerpo, el mundo, la identidad. Nada permanece igual en la vida, creo. Y me alegro de que así sea.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    No tengo un método fijo de trabajo. A menudo comienzo con una imagen, un verso, y sigo explorando, desentrañando. Luego pulo y corrijo mucho, una vez ha reposado el poema. Otras veces, el poema existe en forma de idea pero las palabras tardan mucho en llegar. Para corregir, me gusta leer el poema en voz alta, darle vueltas. A veces los llevo a recitales y los cambio a posteriori. Un poema está terminado… nunca está terminado.

    xv
    Querer yacer allí,
    deplorada de significado,
     
    querer yacer
     
    siendo sólo
    tu significado.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Creo que si un poema mío le descubre algo de sí mismo a alguien, le revela algo, le consuela, o le acompaña, aunque sea a un solo lector, ya he logrado muchísimo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Creo que son importantes para vivir el poema; tanto como espectadora como autora, el poema recitado cobra un valor especial y hasta cambia de la lectura en solitario. Como autora, además, creo que el momento, el lugar, y el estado de ánimo modifican el poema in situ.

    xvii
    Nunca llegaré a amar este hueco
    como nunca amaré
    la muerte de la luz
    o las ciudades donde supiera
    cómo vivir.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parecen una manera de crear comunidad sin tener en cuenta fronteras geográficas. Una forma de encontrar almas similares a las que, quizá de otro modo, tardaría mucho más en llegar.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Este precioso de Olga Novo: a poldra do apocalipse


    Meu doce amor dos três anos

    vamos brincar aos índios sobre a erva da eira
    a falar de Plutão que ainda era um planeta
    as minhas pupilas são dois tambores na neve

    a tua bola gira no espaço melhor que os meteoritos
    passam os teus berlindes rugindo por veias coronárias
    passam lágrimas rodando como berlindes azuis
    quero ir dormir à toca dos grilos
    quero ir contigo

    meu amor dos dez anos

    sou a menina que assistia ao enterro duma flor na tarde
    a que dava o biberão aos cordeirinhos
    em garrafas de estrela de Galicia
    e aguardava que chegasses
    como o melro pousado no último galho do dia

    meu doce amor dos quinze anos

    viste-me travestida de corvo descalça sobre montes de gelo
    viste-me ceder como a madeira de buxo entre as lições de latim
    entre equações de resultado incerto
    entre raízes quadradas que davam flor no inverno
    ainda me parece dormir enlaçada à tua apendicite
    como uma magnólia da noite

    meu doce amor dos vinte anos

    vou pelo teu braço como pela clareira dum bosque
    a campânula do tempo explode-me na cara
    dou um salto mortal para me agarrar à vida
    roubo lume nas hortas no canto de uvas negras
    perdão se fiz mal perdão
    de baixo das árvores que vão rumo ao subsolo
    estou apreendida de memória pela mente de Dioscórides
    classificada entre a lavanda e as plantas venenosas
    se me vês fico cega
    se me falas faz-se-me um eco na garganta
    deito-me na tua cicatriz como uma gaze
    tudo passa

    meu doce amor dos trinta anos

    vou pelo teu braço como por um braço de mar
    à aventura
    a minha vida é fruto do acaso
    entre ruas de limoeiros e canelhas de chuva
    entre megálitos absortos e lendas milenárias
    sinto que me cantam em babilónia e bretanha
    que a poldra do apocalipse me está esperando à porta

    meu doce amor da idade do ferro

    entre lanças e sentimentos campaniformes

    o meu eu vai pelo teu braço como por um traço
    inscrito numa tégula de bons augúrios

    o meu amor vai pela tua mão
    como o cão que é

    meu doce amor dos trinta mil anos
    o ar arranha
    ulula nesta fissura
    sinto que me cantam em babilónia e bretanha
    que a poldra do apocalipse me está esperando à porta…

    enquanto
    o meu eu atónito
    sobre um banco de peixes sentado
    sente ainda talvez a candura
    do doce amor dos três anos.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo Primera persona, de Margarita García Robayo (Tránsito, 2019). Lo recomiendo mucho.

    xviii
    El deseo de estar siempre lejos
    como un animal enfermo
     
    el deseo de crecer lejos
    como un animal sin piel
     
    el deseo de ser extranjera
    para poder invadir la piel
     
    cuando era niña no tuve un árbol
    cuando fui joven no tuve casa
    y ahora que no he crecido
    no tengo lengua
    ni corazón.
     
    Tendrás un lugar en mi casa, digo
    (y ahí está la trampa)
    tendrás un lugar en este río viejo
    grabado viejo
    horadando la piel.
     
    Los ríos, a diferencia de los pueblos, no cambian de sitio.
    Sólo desaparecen.  

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea y escriba mucho, que escriba y borre, y tire, que no se frustre en seguida sino que aprenda de los autores que le conmueven. Que viva plenamente, también.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que la industria actual está muy viva y es muy variada. Especialmente en el campo de la poesía, pero también en la narrativa, se han creado en los últimos años muchas editoriales pequeñas que están dispuestas a apostar por el riesgo, lo cual, creo, ha devuelto frescura al panorama literario.

    xx
    Mis padres beben vino
    en sendas copas;
    sorbos callados, piden perdón.
     
    Mi amante bebe vino
    de una botella:
    tragos rápidos,
    labios morados,
    a orillas de
    la diligencia.
     
    Y yo
    bebo vino con las
    manos,
    bebo vino de otras bocas:
     
    el recuerdo es todo ese amor no profesado;
    una religión.
     
    Yo no escribo:
    yo camino
    alejándome de todo
    mientras me trenzo el pelo.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Cuál es el espacio para la poesía en la sociedad actual? Creo que es importante reivindicar el papel transformador de la poesía, dentro y fuera de las aulas.

    Todos los versos destacados son del poema ‘Holanda’ publicado en el poemario Animal de huida (Ediciones Oblicuas, 2013).

    Acabaremos con los versos finales del poema. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí. 

    xxiv
    Nunca abriría la puerta a los desconocidos
    pero escapé
    yo sola
    a las fiestas en barco
    o por el camino
    de la autopista.
     
    No me dijeron: no te marches.
    Tampoco: no te quedes.
     
    xxv
    No saber cómo volver,
    no saber cómo,
    pero volver.
     
    Sólo regreso a lo que aún
    no es conocido.

    xxvii
    Mientras siga lloviendo, seguiré buscando un camino, cualquier camino, para cruzar la alambrada y llegar al refugio. Aunque no hay refugio. Aunque dijiste nunca hay refugio. Aunque tenga que arañarme la piel, olvidar las uñas, inventar el fuego. Bajo la lluvia parecíamos más fuertes. Bebíamos agua dentro de agua. Construir un refugio aunque no lo haya. Aunque el suelo tiemble. Aunque dijeras un refugio es un lugar para morir.
     
     
    xxxii
    Teníamos:
    caballos blancos para destruir
    caballos rojos para el miedo
    azules para el frío
    verdes para el arrepentimiento
     
    y tan sólo un par de horas
    hasta amanecer.
     
    xxxiv
    Una amiga me leyó las líneas de la mano y me dijo: vas a morir pronto. También dijo: dos, veo dos. ¿Dos qué? Dos cosas. Dos accidentes. Dos vidas.
     
    No me cobró nada, porque dijo que lo que estaba haciendo era ilegal en su país.
     
    Me arranqué las líneas de la mano y dije: Aquí está el accidente, está aquí. El accidente soy yo. Y levanté mi mano lisa; así era cómo iba a luchar.
     
    Cuando volví a encontrarme con él, me cogió la mano y dijo: ¿Dónde están tus líneas de la mano? Era lo que más me gustaba de ti. Toda esta suavidad no conduce a nada.



  • 13 preguntas y una poeta, Patricia Arenillas/Cherie Soleil:»Leer a otros es el primer paso para comenzar a acercarnos a nosotros mismos»

    13 preguntas y una poeta, Patricia Arenillas/Cherie Soleil:»Leer a otros es el primer paso para comenzar a acercarnos a nosotros mismos»

    Por primera vez en la poesía contemporánea, las mujeres han asumido un liderazgo generacional, hasta convertirse en la manifestación literaria más importante de inicios del siglo XXI. Patricia Arenillas (Cherie Soleil), nacida en Madrid en 1977, es la primera poeta que aparece en la muestra de mujeres poetas digitales, Decir mi nombre, que reseñamos en las páginas de esta revista.
    Patricia o Cherie es una poeta que arriesga y por eso nos apeteció entrevistarla. Vamos a escuchar uno de sus poemas primero.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Madrid, y ya desde muy pequeña sentí la necesidad de escribir. Llenaba cuadernos y cuadernos con diarios, poemas y dibujos.  Durante la época de Universidad tuve un grupo de rapsodia en el que poníamos música a mis textos. Fue entonces cuando tuve mi primer contacto con el mundo editorial, y no me gustó nada, así que, desde entonces, he seguido escribiendo diariamente pero siempre sin pretensión de publicar.

    Otra parte fundamental en mí es la música. No soy músico, pero escribo como si hubiera música de fondo. En mis poemas, la música es importante, aunque no aparezca de manera explícita.

    Actualmente trabajo gestionando grupos musicales, y estoy con el montaje de “El Bultuntún “, una obra de teatro de mi autoría que esperamos estrenar este año. A raíz de un accidente, comencé a plantearme de nuevo la posibilidad de reunir y organizar todo el trabajo de estos años y publicar un libro de poesía, y en mitad de todo eso, Martín Rodríguez Gaona me escribió para que formara parte de “Decir mi nombre. Muestra de poetas contemporáneas en el entorno digital” que acaba de publicar la Editorial Milenio. Por otra parte, estoy completamente absorbida escribiendo una novela, que espero terminar en breve.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Machado, Borges, Lorca, Aleixandre, Miguel Hernández, Rimbaud, Idea Vilariño, Bukowsky, Ginsberg, Maya Angelou, Peri Rossi, Luisa Futoransky, Whitman.

    Curiosamente, han dicho de mí que soy una mujer whitmaniana. Me da la risa, porque durante toda mi adolescencia andaba con Hojas de Hierba en el bolso fuera donde fuera. Así que supongo que me ha influenciado más de lo que yo había llegado a vislumbrar.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    No me gusta encasillarme, pero supongo que mi poesía es un compendio de lo que soy. Es sincera. Nunca me ha interesado la parte formal de la poesía. Y aunque es impulsiva, creo que la impulsividad que hay en ella nace de la lucidez, de la reflexión previa y de la crítica. Es como si una vez hubiera meditado algo necesitara expresar la emoción que me produce.


    AMORES IMPOSIBLES
    No hay remedio.
    Me embarga una tristeza anárquica,
    se me pega a las costillas
    y al respirar molesta.
    No hay remedio,
    No tengo remedio.
    Soy adicta a las incompatibilidades:
    Me siguen gustando el chocolate,
    los coches caros,
    y los amores imposibles.

     
    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Mis poemas han ido cambiando conmigo, conforme aprendía cosas, y cambiaba mi percepción del mundo, según mis intereses y mis circunstancias.  Pero creo que hay una esencia en ellos que nunca se ha alterado, algunos temas siempre han sido trascendentales: lo que significa para mi ser mujer, la verdad, la injusticia, la sexualidad, el amor, la muerte. Hay algunas ideas de fondo que se han mantenido a lo largo de todo este tiempo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    He escuchado a muchos autores decir que un poema no se termina de completar nunca. En mi caso, el poema suele responder a una necesidad concreta, y generalmente siento que está terminado cuando escribo la última palabra. Como he comentado no me interesa tanto lo formal. Por eso, tampoco suelo editar. Para mí, la poesía es una herramienta de expresión desde la pureza, y vestirla o adornarla, solo hace que pierda sentido.


    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Hasta que me he decidido a publicar lo que escribía, mi único fin era el de reconfortarme a mí misma. Pero si tuviera alguna pretensión más allá de eso, sería la de, en primera instancia, provocar emoción en el lector. Creo que el poder de cualquier disciplina artística reside en eso, primero en emocionar, y después en hacer empatizar y en remover por dentro, en generar una reflexión, y creo que eso es muy positivo en un mundo que tiende a la indiferencia.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No me gusta exponerme. Me gusta quedarme detrás de mis palabras, y que sean mis palabras las que importen. Pero entiendo que, las lecturas en vivo ayudan a que lo que haces se conozca. En realidad, es un tema que me provoca cierto conflicto, entiendo la necesidad y, por otra parte, lo detesto.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Me parece que el mundo es ya inconcebible sin tener en cuenta Internet. Y creo que el poder de Internet como medio de difusión es casi infinito. Por eso, hay que concienciar a la gente de que las palabras son importantes, y que deben usarse con cierto rigor, o de lo contrario corremos el riesgo de que dejen de tener sentido. Creo que esto es especialmente llamativo en el periodismo, donde las noticias falsas y los bulos proliferan como setas, pero creo que también es aplicable a cualquier terreno en el que la palabra sea la protagonista.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Hay cientos, pero voy a aprovechar la oportunidad para reivindicar al poeta palmero Félix Francisco Casanova y su poema: Eres un buen momento para morirme. De entrada, porque es un autor español de gran talento, aunque no demasiado conocido. Murió con solo 19 años y a pesar de ello, dejo un legado que, para mí, es especialmente cercano e interesante, ya que está estrechamente relacionado con su amor por la música, y por su amor por la vida, por aprovechar de forma consciente y plena cada instante y además, porque cuando lo leí por primera vez, me evocó otros versos bellísimos de Luis Rosales, que en su momento calaron en mi profundamente: «Porque la plenitud es un viaje sin estaciones de regreso, / y en el momento en que se logra comienza a decaer: / la termina su propia intensidad…, / esto es tan inevitable y tan humano / que quisiera morir en este instante de alegría…». LUIS ROSALES.

    Amaneciendo y anocheciendo
    a un mismo tiempo,
    cariño, ¿no es ésta la forma
    en que te gustaría vivir?
    En mi cabeza hay un álbum
    de fotos amarillentas
    y lo voy completando con mis ojos,
    con los más leves ruidos,
    atrapando olores en el aire
    y en cada sueño que sueño.
    ¿Sabes una cosa, pequeña?
    La última página de mi álbum
    tiene tu boca lluviosa mordiéndome un labio,
    un disco de rock´n´roll
    y calcetines de colores.
    Mis ojos han sido rápidos,
    te he hecho el amor con la ropa puesta
    a través de una
    larga pajita dorada
    mientras cruzabas la calle
    con el cabello ardiendo.
    Pero ahora son tus pies
    quienes dan mis pasos,
    ¡así que no te equivoques
    pues me caería!
    Te bebo en cada vaso de agua
    que sacia mi sed,
    mis palabras son claras como niños pequeños
    o espesas como semen empapando cortinas,
    pero hoy tengo que inventar
    un nuevo idioma
    para conversar con tus tiernos maullidos eléctricos
    y los gritos de euforia
    de la gente que vive en tu cabeza.
    Debes saber que a veces
    soy como un entierro interminable,
    siempre triste y azul
    subiendo y bajando
    por la misma calle.
    Pero otras veces soy un río de risa
    corriéndome por toda la ribera,
    haciendo el amor a la mar,
    una felicidad contagiosa,
    un revólver de amor, nena,
    y voy a disparar justo a tu corazón
    ¡bang bang!
    ¿te di?
    Quiero arrollarte, enrollarte y arrullarte,
    montaña de aguardiente
    y tarde rojiza.
    Eres un buen momento para morirme.

    (Félix Francisco Casanova)

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy releyendo Una habitación propia. (Virginia Woolf)

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Primero que lea. Leer a otros es el primer paso para comenzar a acercarnos a nosotros mismos. Para identificarnos o para diferenciarnos. Y lo segundo es que traten de vivir en la lucidez, de manera consciente, teniendo presente que la vida es de paso. Creo que cuando uno hace eso patente siente de una forma más verdadera y eso se traduce en expresarse mejor. Y nuevamente, no desde el sentido meramente formal, que también, sino desde las propias emociones y su significado.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Creo que como en casi todos los ámbitos, el consumismo marca el ritmo del sector editorial. Creo que se arriesga más bien poco, que mayoritariamente se va a lo fácil, a lo que es sabido que se traducirá en ventas. Creo que hacen mucha fuerza en lo que ya tiene un lugar en el mercado y se preocupan poco de descubrir autores nuevos. Aunque como en todo, también hay excepciones.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Creo que la entrevista está muy bien planteada, y no le faltan preguntas, pero si tuviera que añadir una que, creo que puede ser bastante representativa para definir a una persona, sería la siguiente: ¿Venderías tu alma al diablo?

    En mi caso es NO. Bajo ningún concepto.

    Muchas gracias por la entrevista. Pero antes de despedirnos vamos a escuchar a Patricia Arenillas/Cherie Soleil recitar otro de sus poemas.

  • 13 preguntas y un poeta, Ismael Pelegrí: «No hay literatura sin lectores. Cualquier medio que permita el contacto entre autor y lector es siempre positivo»

    13 preguntas y un poeta, Ismael Pelegrí: «No hay literatura sin lectores. Cualquier medio que permita el contacto entre autor y lector es siempre positivo»

    Ismael Pelegrí, poeta menorquín, nacido en Maó en 1975. Profesor de instituto. La casualidad hizo que presentara un libro de poesía en Barcelona y el hecho de ser menorquín me atrajo, fui a la librería y allí le conocí, presentaba el poemario De l’animal que s’imposa.

    El poeta Ismael Pelegrí

    Aquí podéis leer la reseña de «De l’animal que s’imposa» que publicamos el mes de marzo de 2018.

    «De l’animal que s’imposa», Ismael Pelegrí i Pons

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Desde siempre vida y literatura han estado unidas. Desde pequeño he estado rodeado de libros. Me considero, por encima de todo, un lector voraz. Esto puede explicar que, a nivel académico, acabara cursando la licenciatura en filología catalana y que me dedique, profesionalmente, a la docencia en un instituto de secundaria, donde entre otros contenidos, intento transmitir a mis alumnos la pasión por los libros. Además de leer, y como consecuencia de esta actividad, supongo que he terminado escribiendo. Y, ahora mismo, lectura y escritura estan casi al mismo nivel, aunque sigue ganando la primera.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Comencé, me imagino que como mucha gente, leyendo cómics (Tintín y Astérix eran de la familia) y clásicos de la literatura infantil y juvenil (MomoEl mago de OzLa historia interminable). Los autores que empezaron a influirme llegaron más tarde, al final del instituto y al iniciar los estudios universitarios. Posiblemente, el primero fue un narrador, Pere Calders. Aún lo considero una presencia fundamental y algo de él se acaba incorporando de alguna manera a lo que escribo. Tambien, Víctor Català, Josep Pla, en la narrativa, o Joan Salvat-Papasseit, Joan Alcover o Josep Maria Llompart, en la poesia fueron algunos de los primeros autores que me influyeron. En este caso, pero, más como lector que no como autor. Aunque siempre, me imagino, en mi obra hay posos de todas las lecturas que he ido acumulando. 

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    La poesía, para mi, es la suma de dos factores. Por la que respecta al contenido, me gustaría pensar que es una herramienta al servicio de un mayor autoconocimiento. En este sentido, la considero una disciplina cercana a la filosofía. Por otro lado, está la forma, aquello de explotar la función poética del lenguaje: decir las cosas buscando la belleza que se esconde tras las palabras. Por aquí, la veo muy próxima a la música. Esta es, teóricamente, mi poética. Mi poesía es el intento (que siempre tiende al fracaso) de llevarla a la práctica.

    tot acceptant la vergonya
    de qui veu el seu reflex
    al mirall d’uns altres ulls
    hi ha el mal sabor de boca
    d’un túnel sense sortida
    d’un miracle inexistent
    a les parets esfondrades
    davant les quals només resta
    reafirmar el curtcircuit
    que t’esgarrapa la carn

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    La evolución es evidente. A medida que acumulas nuevas lecturas y una mayor experiencia escribiendo, la  propuesta va cambiando. En mi caso, creo que he pasado de unas primeras tentativas demasiado influenciadas por una poesia poco lírica y que tenía como centro de interés aquello que me rodeaba a una interiorización y un intento de esencializar el lenguage.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Para mi, no existe un poema terminado. No he acabado nunca ninguno. Los abandono. Debo hacerlo. Cada vez que reviso un texto, tiendo a intentar mejorarlo. Siempre detecto cosas que no terminan de convencerme. Esto puede convertirse, de hecho acaba convirtiéndose, en un ejercicio obsesivo. Llega un momento en que, por higiene mental, debo alejarlos de mi. Por ejemplo, dejándolos reposar cuando veo que en vez de mejorarlos siento que estoy bloqueado y los cambios no son en positivo; también, enviándolos a algunos lectores de confianza (abusando de su paciencia y generosidad); alguna vez, presentándolos a un premio. Esto me permite, durante un tiempo, no tener que pensar en ellos. Es una especie de liberación.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Conseguir que forma y contenido coexistan en perfecto equilibrio en el texto. Y estar contento conmigo mismo, aunque veo muy difícil poder conseguirlo algun dia. Es un enunciado un poco egoista, pero lógico si partimos del hecho de que escribo para conocerme mejor. 

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Un papel secundario. Puede parecer paradójico, porque para mi, la poesia es un género esencialmente oral. Es allí dónde luce la música que la caracteriza. Pero esa música, sin el contenido, no es nada. Disfruto mucho participando en lecturas en vivo, como recitador o como oyente, pero donde realmente aprecio la poesia es en la lectura (y relectura) solitaria y silenciosa. 

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    No hay literatura sin lectores. Cualquier medio que permita el contacto entre autor y lector es siempre positivo. 

    per açò és molt més pràctic
    a la fita equidistant
    reduir els maldecaps
    al regust d’una glopada
    i trepitjar ferm la terra
    en emprendre el camí recte
    quan glateix sense mesura
    l’anhel roent de l’instint
    endut pel gest primigeni
    de l’animal que s’imposa

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro/a autor/a que le haya gustado mucho?

    Esta pregunta es más difícil de lo que aparenta. Me obliga a establecer una jerarquia. Cito el primero que me viene a la cabeza, aunque posiblemente, en un minuto, la opción sería otra: Charles Baudelaire, «Una carroña». Pero, no he terminado de decirlo y pienso: ¿y porqué no «En la meva mort», de Bartomeu Rosselló-Pòrcel? ¿O, «Què en queda», de Margarita Ballester? Y no pararíamos…

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    En poesía, exactamente en este momento estoy releyendo I Déu en algun lloc, de Sònia Moll, que ha acompañado, en los últimos días, a Mos de gat, de Dolors Miquel y Mort d’un aviador tartamut, de Lucia Pietrelli. Cuando lo termine, tengo sobre la mesa el último de Carles Rebassa (Sons bruts) y Wislawa Szymborska (Instant). 

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho. Le ayudará. Es obvio. Y que se deje guiar por el instinto. Por otra parte, no creo que esté en una posición que me permita dar consejos a nadie. 

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En el caso concreto de la literatura catalana, que es el que conozco, creo que hay una cantidad interesante de pequeñas editoriales que permiten que se siga dando a conocer buena poesía en ediciones muy dignas (y la que no tanto, por cierto: hasta la mía han publicado). Después, nos encontramos con las grandes empresas, que tratan a los autores y a las obras de una manera muy diferente, pero que juegan su papel y que también son necesarias. Me preocupa, pero, que no haya nadie ocupando el espacio central.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por ejemplo, alguna pregunta sobre qué opino de las entrevistas a los escritores. Tengo sentimientos contradictorios al respeto. Entiendo que pueden ser de utilidad a la hora de dar a conocer nuevas propuestas literarias, pero muchas veces saber según qué cosas del autor —algunas de ellas totalmente superfluas— no ayudan en nada en aquello que es esencial: el texto. És más, pueden acabar interfiriendo de manera negativa en la relación entre el lector y la obra.

    Muchas gracias Ismael por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • Dira Martínez, poeta: «No hay que tener miedo a deshacer todo lo escrito para empezar de nuevo»

    Dira Martínez, poeta: «No hay que tener miedo a deshacer todo lo escrito para empezar de nuevo»

    La poeta venezolana Dira Martínez Mendoza es Licenciada en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela y Especialista en Estudios Avanzados en América Latina por la Universidad Complutense de Madrid.

    La artista y poeta, Dira Martínez Mendoza.

    Autora del libro (N)aves (Pirata Cartonera), ha participado en múltiples antologías como «Mi país es un Zombie – Antología postmortem» (Editorial Casamanita, México), «Prometeo 97 – La paz se escribe sobre lava» (Revista Prometeo, Colombia), Antología Literaria Internacional «Poesía Hembra» (Perú, 2014), «102 poetas Jamming» (Oscar Todtmann Editores, Venezuela) o la Antología del Festival de Poesía «A voz limpia» (Australia, 2016), así como colaborado en diferentes revistas culturales y fanzines.

    Su propuesta poética destaca por la incorporación de intervenciones de cuerpos con poemas, propuesta con la que participó en White Street Project en Melbourne (Australia) en el 2014.

    Charlamos con ella sobre su visión de la poesía y descubrimos algunos de sus trabajos.


    ¿Cómo nació tu afición por la escritura? ¿Cuándo comenzaste a escribir?

    Comencé a escribir cuando estaba en edad escolar; en mi casa me regalaron un libro de rondas infantiles que todavía conservo. Quizá en aquel momento quería un juguete y llegó en forma de libro; rondas, canciones infantiles, palabras rimando lúdicamente: en medio de esa sonoridad apareció la escritura.

    Te gusta combinar tus poemas con imágenes creadas por ti misma. ¿Tiene algún significado especial para ti?

    Algunas imágenes que realizo representan una lectura transversal del mundo y de los poemas. Voy experimentando y mezclando; es un proceso alquímico entre la palabra escrita y todo lo que se puede transmitir a través de una composición visual: collages, fotografías, abstracciones geométricas, etc. En algunas ocasiones las imágenes sin el acompañamiento de la palabra; no todo es pronunciable y va de la mano con un proceso de transformación interno, un fuego transformando en mi todo lo que toca. Algunas expresiones visuales sin la presencia de la palabra hablan por si mismas. En el lenguaje visual, símbolos para ser sentidos sin necesidad de racionalizar; muchas veces la palabra escrita sugiere límites, un margen, es en la expresión visual donde es posible encontrar un espacio de comprensión no definido e ilimitado, libre interpretación.

    ¿Cómo definirías tu poesía?

    Considero que en este momento no puedo ni quiero definir mi poesía, tampoco quisiera hablar de mi poesía como tal; lo que yo pensaba que era la poesía se desintegró y ahora está en un proceso de comprensión y también de asimilación de otra realidad completamente distinta. La raíz del verbo no la percibo en este momento como antes lo hice, ha sido entender que no comprendemos todo y una de esas cosas es precisamente el origen de la palabra mucho más allá de una definición formal. 

    No me encuentro en este momento en un esquema formal de la escritura, todo lo que estoy haciendo, lo visual y lo escrito está siendo atravesado por una espada que desvanece cualquier idea fija o preconcebida, me estoy dando esa oportunidad de entregarme a todos los asombros, al servicio de otro propósito menos individual, en pro del trascender colectivo. 

    Es un tránsito en medio de esta transformación que estamos viviendo todos, estamos viviendo una transición hacia otro nivel de conciencia; una visión y ampliada de nosotros mismos y de todo aquello que nos rodea.

    Con esto te quiero decir que no se puede limitar algo que todavía no ha concluido.

    La noche es un diluvio columpiándose en las entrañas 
    La noche es en el soñante una esfera deshaciéndose vociferando en el silencio su canto.
    Fallecimos como astros,
    violentísima radiación sideral.


    Hay una prolongación de madrugada
    de atmósfera, de cuarto
    de jardín nocturno 
    de estrellas dando vueltas en su mano
    como si yo fuese su bosque, su luz y su isla
    cómo si yo fuese este campanario líquido en sus ojos 

    Como si yo fuese Tokio en su mapa
    como si una mano ambigua y antigua
    como si una mano turbulenta y serena
    late al unísono conmigo
    al otro lado del mundo
    y me despeina con la voracidad de su viento

    Él arde, yo lo sé. Él arde.
    Y me toca desde sus edificios con isla
    en la orfandad de su canto.

    ¿Qué es el cosmos? ¿Qué representa para tu poesía?

    El cosmos es todo lo que somos, un sistema totalmente integrado. El hombre es un ser universal con capacidades inmensas, degradado a ser esclavo de sus propios límites: raza, género, dogmas. Somos micro y macro cosmos, el universo lo llevamos dentro, somos fractalidad en movimiento. Me preguntas por el cosmos en mi poesía y te puedo decir que abarca todo lo que puede ser una palabra, un campo sonoro de acción creando realidades hasta lo invisible que ha sido, es y permanecerá como inexplicable e inexpresable. 

    I can say reef and it transforms itself into a song
    I look for you in this accumulation of heavenly bodies
    in all of their raggedness surrounded by their own auroras
    We are drawing a new old-sky in our veins
    a heart beat of indecipherable geometry
    a striking display of colours in the eyes.

    ¿Qué valoración tiene para ti actualmente la poesía escrita en Venezuela?

    Siento respeto por la poesía escrita en Venezuela y en cualquier otro lugar; son muchas voces intentando comunicar su propia visión del mundo, esté de acuerdo o no con esa visión. En algún momento sentí inconformidad en Venezuela por considerar que la poesía tenía necesariamente que abarcar otros espacios en medio de un contexto hostil de adoctrinamiento político; un acercamiento más humano y menos contemplativo y encapsulado. Como todo ha sido movimiento, bastante aleccionador, además, todo fue surgiendo de manera natural y ese acercamiento de los autores con el resto de la población ya está ocurriendo, fue un proceso tardío pero inevitable. Me parece hermoso lo que está ocurriendo en ese sentido.

    La escritura actual en Venezuela, en cualquiera de sus géneros, la voz de tantos autores también se ha ido transformando después de haber sido atravesada por este rayo repentino que nos despertó a todos.

    Es un coro de voces afinándose, diferentes propuestas recreando un antes y un después de todo lo que hemos tenido que atravesar para poder encontrarnos, mirarnos a los ojos inevitablemente y poder convertirnos a pesar de nuestras aparentes diferencias semánticas y humanas en una sola voz y un solo canto en Venezuela.

    ¿Te gustaría escribir sobre el éxodo y la miseria en el futuro?

    Son etapas transitadas. Durante un tiempo escribí sobre el éxodo percibida como una memoria que me habitaba, antes de la  reciente «Diáspora Venezolana», también escribí poemas a los desaparecidos latinoamericanos, antes de las más recientes desapariciones forzadas en Venezuela, escribí sobre la brecha social ignorada tanto tiempo en el país, y por supuesto poemas feministas con una postura rígida e intransigente. Escribí sobre muchas cosas que en algún momento representaron una causa en mi vida y una guerra. Posteriormente saqué el poema de la hoja, lo llevé a los cuerpos,  y otros espacios, una experiencia determinante que fue cambiando la percepción que tenía del mundo, fui entrando paralelamente a todo lo que estaba ocurriendo en el país, en una transformación tan aleccionadora y demoledora, un despertar a otra realidad que  todas las durezas se han ido erosionando como una piedra que recibe la constancia del agua. Encontré de esta manera otra fortaleza que ya no necesitaba que me enfrentara contra el mundo, sino sentirme cada día más parte de él, porque ese mundo que yo veía afuera hostigándome sin cesar estaba en muchas de mis fisuras. Ir reconociendo esas fisuras, patrones y repeticiones me ha permitido abrirme a la grandeza de todo aquello de lo que formamos parte. Ha sido revelador, ha sido morir estando en vida para seguir viviendo y avanzando en un camino que ahora siento sin principio ni fin, el camino hacia el despertar del corazón. 

    ¿Qué autores jóvenes recomiendas leer actualmente?

    Recomendar autores es un tema para los expertos literarios, no es mi caso. No soy experta en literatura. Cada autor es un vaso comunicante con su propia comprensión de la realidad, y los lectores deciden a cual expresión de la  «realidad» prefieren acercarse.

    Si pudiera recomendar una lectura, podría decir que la lectura de nuestra propia sonoridad como punto de partida hacia el reconocimiento de otras voces.

    Existe también un lenguaje  imperceptible, un hilo conductor entre cielo y tierra que sacude por completo; son alfabetos libres y abiertos a todo aquel dispuesto a escucharlos.

    También hay un libro amplio y sin folios registrados formalmente dentro del corazón humano. 

    ¿Qué consejos darías a los nuevos poetas?

    El consejo para los nuevos poetas es no tener miedo a deshacer todo lo escrito para empezar de nuevo. Que después de encontrar su propia voz, puedan reconocerse en todas las voces que los precedieron. Que puedan abrirse lo suficiente, para reconocer algún día en su palabra, la raíz del verbo que da origen a todo lo que existe.

  • 13 preguntas y una poeta, Eva718: «Se tú, solo tú, ¡ámate!»

    13 preguntas y una poeta, Eva718: «Se tú, solo tú, ¡ámate!»

    Hace algunos años cuando conocí a Eva, me sorprendió la vitalidad de esta mujer y la interdisciplinariedad de los diferentes artes en los que intervenía: música, pintura, poesía, canto, …

    La perdí de vista por sus continuas idas y venidas Barcelona-Nueva York hasta que la casualidad hizo que nuestros caminos se volvieran a cruzar. Aproveché para pedirle esta entrevista, porque como ya he hecho en otras entrevistas, la poesía no es exclusivamente letras, hay poesía en la pintura, la música, la fotografía… Por eso hoy os presento a Eva, cuyo nombre artístico es Eva718.

    QRt (QR/Art) es la forma artística que Eva utiliza para describir cómo conecta el arte visual con palabras y sonidos vía códigos QR. Es un medio a través del cual Eva comparte percepciones, experiencias, sentimientos y emociones con otras personas. Cuando se escanea un código introducido en una obra artística y utilizando unos auriculares, la artista quiere guiarnos a un mundo de experiencias estéticas y sensoriales.

    Antes de empezar con el cuestionario, os animo a que veáis y escuchéis una muestra de su poesía.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Empecé a escribir antes de leer por placer. Durante mi infancia, jamás me interesó la literatura que caía en mis manos y en pocas ocasiones finalizaba la lectura de un libro. Pero, para mi, sí fue necesario escribir, vaciar mi mente sobre el papel, una mente saturada de información, preguntas, sensaciones, para mi, escribir era una necesidad. Esas líneas escritas desaparecían en el olvido, pues nunca volvían a ser leídas. En ellas hablaba mi corazón, mis sueños, una parte de mi que se sentía encorsetada, sin saber por qué. A fecha de hoy, sigo escribiendo para vaciar mi mente inquieta, y sigo sin leer mis palabras, palabras que terminan en cubos de reciclaje, a veces pienso qué pensara aquella persona que las encuentre y lea… palabras que fluyen, de un lado a otro. 

    Mis inicios literarios empiezan cuando descubrí compañeros de viajes con quienes pensar, reflexionar y sentir. Con Gustavo Adolfo Bécquer abracé la sensualidad, y el deseo en mi, y con Oliver Sacks entré en el mundo de la mente, las personas y el comportamiento humano. Hoy en día, sigo siendo fiel a lo que siento y es real en mi. Las palabras que cuentan, los sonidos e imágenes que cuentan, intento hablar por distintos canales, expresar, sentir y, sobretodo, compartir, continúo buscando compañeras y compañeros de viaje.
    Mis primeros 2 poemas, en la libreta de Snoopy. Eva, 13 años.

    A lonely child in a lonely world
    Someone alone, in the street, wants to cry
    Love, what does it mean?

    Penso, conec i observo
    l’home, la natura
    però no ho entenc, què està passant?

    Fora pensaments,
    fora coneixements,
    la destrucció, però, i desprès?

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron letras de canciones románticas, llenas de amor, pena, dolor, pues era el sentimiento y la sensación lo que guiaba mi deseo de leer, recitar, repetir, resentir. Las letras de Queen fueron de gran inspiración durante mi juventud, y en la poesía de Safo de Mitilene me identifiqué, por pasión, sensualidad, y sutil despertar. Maya Angelou, Emily Dickinson y muchas más, aparecidas sobretodo durante mis años universitarios, fueron grandes compañeras de viaje. Me gustan las lecturas que me despiertan y me hacen vibrar, sentir, pensar, despertar, palabras, en papel, en voz, y con el jazz, en forma de notas, me gusta… compartir.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Esencia, íntima. Es libre, puede tener forma, puede no tenerla, es lo que tiene que ser, lo que siento que tiene que ser. Escribo una soleá (Arctic Cry, el Llanto del Ártico) con medida concreta, o creo pinceladas de palabras, que representan sentidos (como en Floating). Mi poesía soy yo en esencia, sabiéndome que el yo es nosotros, el Universo.

    Arctic Cry (Soleá)

    Si tu me pudieras oír
    Si tu sintieras mi llanto
    No me dejarías morir

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Es el camino hacia el pasado, es «desevolucionar», para encontrar la esencia, para confiar en los sentidos, en lo que nos rodea, en el Universo, en el misterio, magia y placer de sentir. Cada día que pasa, más me acerco a la esencia, y espero que este camino, se refleje en mi obra.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige? 

    El poema está terminado cuando me siento entera y lo siento en esencia. Si veo que se ha «colado» polvo que no es mío, trabajo el poema hasta que es honesto, tan honesto como puedo, cada día. A veces he dejado obras finalizadas con errores técnicos, porque la esencia está ahí de pleno, como es el caso de Splash. El respirar de fondo de esta pieza está tan conectado que es el mensaje que comparto con quienes lo escuchan, mirando la imagen. No se merece corregir algo técnico si eso afecta la esencia. Me preocupa más la esencia que la calidad.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Conectar con otros, en esa dimensión tan íntima, que es esencia, que es Universo.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Personalmente, no sé disfrutar mucho las lecturas en vivo, porque prefiero la intimidad. El entorno de una lectura en vivo «ensucia» mis sensaciones, me limita, me bloquea. Prefiero el petit comité.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Distintas personas, distintas preferencias, así que estoy de acuerdo en que se utilicen diferentes canales. Personalmente, lo que no me gusta es dedicar tiempo al mantenimiento de esos canales, por lo que creo que gestores de comunidades, de identidades, son necesarios, de esta manera sirven de facilitadores entre creadores y consumidores.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Sobre la falda tenía… (Rima XXIX)

    Sobre la falda tenía 
             el libro abierto; 
    en mi mejilla tocaban 
             sus rizos negros; 
    no veíamos las letras 
             ninguno, creo; 
    mas guardábamos entrambos 
             hondo silencio. 
    ¿Cuánto duró? Ni aun entonces 
             pude saberlo; 
    sólo sé que no se oía 
             más que el aliento, 
    que apresurado escapaba 
             del labio seco. 
    Sólo sé que nos volvimos 
             los dos a un tiempo. 
    Y nuestros ojos se hallaron, 
             y sonó un beso. 

    Creación de Dante era el libro, 
             era su Infierno.
    Cuando a él bajamos los ojos,
              yo dije, trémulo: 
    “¿Comprendes ya que un poema 
             cabe en un verso?” 
    Y ella respondió, encendida: 
              “¡Ya lo comprendo!”


    – Rimas, leyendas y narraciones, Gustavo Adolfo Bécquer

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    ¡Buen Camino! de Josepe García Miguel, recomendado por mi gran amiga María

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Se tú, solo tú, ¡ámate!

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

     La desconozco.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Tu mayor placer visual? ¿Olfativo? ¿Táctil? ¿Auditivo/Sonoro? ¿Gustativo? ¿Tu entorno ideal para reflexionar, escribir, estar durante horas y horas…?

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Alejandro P. Morales: ‘La poesía está en cualquier lado, más cerca de lo que uno imagina’

    13 preguntas y un poeta, Alejandro P. Morales: ‘La poesía está en cualquier lado, más cerca de lo que uno imagina’

    Ya sabéis que uno de los objetivos de Poémame es ser canal de difusión de nuevas voces poéticas. En nuestra búsqueda entre aquellas personas que publican en Poémame encontramos al poeta canario Alejandro P. Morales, autor de ‘A Contracorriente’ y decidimos entrevistarle. Aquí tenéis el resultado.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Las Palmas de Gran Canaria, muy a finales de la década de los 70. Cursé estudios de Audiovisuales, Cine y Fotografía. Mi actividad literaria despertó por inquietud y curiosidad. Siempre me sentí especialmente atraído por el arte y la cultura. El año pasado publiqué mi primer poemario, “A Contracorriente”, (Ediciones Mouse, 2018), y espero seguir colaborando a la difusión de la cultura literaria.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Realmente, el camino que escogió la poesía para llegar a mí fue la música. Los autores que nos enseñaban en el colegio, los grandes clásicos como Góngora, Garcilaso…, eran menos cercanos y no me transmitían demasiado a mis trece o catorce años. Y de repente, descubrí a Pedro Guerra, a Joaquín Sabina… que hablaban del deseo, el desengaño y el desencanto. Fue un punto de inflexión. A partir de ahí, empezó a interesarme Neruda, Miguel Hernández, Pedro Salinas, Jaime Sabines, Alejandra Pizarnik… y contemporáneos Benjamín Prado, Luis García Montero o Elvira Sastre.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Soy incapaz de definir mi poesía. Definirse es limitarse y encasillarse un poco. Procuro alejarme de eso. Nadie tira de un único manual. Intento escribir una poesía honesta,
    intensa y realista. El lector de poesía es muy agradecido ante un poema en el que se está identificando o le está ayudando.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, lo creo. No se escribe igual con veinte que con treinta años. La literatura, como cualquier tipo de expresión artística, es una evolución constante. Intento que mi lenguaje poético sea claro, comprensible y accesible. Hablar de cosas que lleguen al lector, principalmente.

    Y antes de que los rescoldos
    de este torpe amor
    en mi memoria queden retenidos
    a la sombra del recuerdo,
    te invito a dilu(irte)
    por la puerta del olvido.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    En mi opinión, un poema nunca acaba. Siempre es susceptible de modificación a través del tiempo. No acostumbro a corregir demasiado mis textos. Tal vez, una palabra o un verso por razones de rima o sonoridad. Cuando tengo la sensación de desahogo, cuando me he librado de algo que necesitaba o quería decir, doy por terminado el poema.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Mi objetivo no es otro que el de disfrutar escribiendo, sin pretensión alguna. Si mis textos sirven para que la gente profundice, se sienta identificada y se enganche a la lectura, estaré enormemente agradecido.

    “Cuando ya no funcione
    el motor de la ilusión,
    el deseo y la pasión…
    Cuando se apague la luna,
    cuando este yo muera
    como murieron los otros,
    entonces me habré hecho mayor.”

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Obviamente, cuando tienes un público todo es más fácil. Pero, hasta que llegue ese momento, subirte a un escenario sin saber cómo van a reaccionar es muy complicado. Las lecturas en vivo me aterran, pero reconozco que es algo importante a la hora de acercar tu obra a los demás.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Las redes sociales son una herramienta que, bien utilizadas, son magníficas porque te permiten difundir tu obra, llegar a muchos países y a muchas personas con un solo click. No obstante, también son un arma de doble filo porque existe mucho intrusismo y demasiada poesía que no cumple unos requisitos mínimos de calidad. Pero si eso sirve para que las librerías no cierren, la gente se interese por la poesía y sea un impulso o un puente para que la gente descubra a Ángel González, Karmelo C. Iribarren, Idea Vilariño o Piedad Bonnett… pues está estupendamente bien.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Es verdaderamente complicado elegir uno. Tal vez, me decante por “Puntos Suspensivos”, de Joaquín Sabina, incluido en su libro de sonetos clásicos “Ciento Volando De Catorce”. El magistral manejo de los símbolos de este soneto evoca imágenes de lo más certeras en lo que al desamor se refiere:

    Lo peor del amor, cuando termina,
    son las habitaciones ventiladas,
    el solo de pijamas con sordina,
    la adrenalina en camas separadas.
    Lo malo del después son los despojos
    que embalsaman los pájaros del sueño,
    los teléfonos que hablan con los ojos,
    el sístole sin diástole ni dueño.
    Lo más ingrato es encalar la casa,
    remendar las virtudes veniales,
    condenar a galeras los archivos.
    Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
    cuando, al punto final de los finales,
    no le siguen dos puntos suspensivos…

    Joaquín Sabina


    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Me incomoda y me aburre leer solamente un libro. Generalmente, suelo tener varios frentes literarios y culturales abiertos. Actualmente, estoy leyendo “Acuerdo Verbal”, de Benjamín Prado y, paralelamente, “Cosas Que Los Nietos Deberían Saber” de Mark Oliver Everett.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Principalmente que lea, que investigue, que tenga curiosidad, que sea inquieto/a, que busque su propio estilo sin imitar a nadie, que mire con introspección y a su alrededor. La poesía está en cualquier lado, más cerca de lo que uno imagina.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La veo con distancia, escepticismo y desconocimiento. No conozco demasiado la industria para sostener un argumento sólido y bien fundamentado. Pero supongo que una editorial no deja de ser una empresa y mirará por sus intereses, muchas veces en detrimento del talento.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Después de haberme tenido en cuenta, me parece una osadía pensar en qué pregunta se ha quedado por el camino o qué pregunta me hubiese gustado responder. Por decir algo, ¿Qué es el arte para mí? Sin duda, para mí el arte es un bálsamo que se inventó para corregir o sobrellevar la existencia. El arte, en cualquiera de sus manifestaciones, construye palacios sobre los escombros de la realidad.

    Ojalá tu ausencia
    sólo existiera
    en mi cabeza,
    y la angustia fuera
    tan falsa
    como real
    es mi tristeza.

    Muchas gracias Alejandro por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí. 

  • 13 preguntas y un poeta, Miquel Osset: «Aspiro a aportar belleza al mundo»

    13 preguntas y un poeta, Miquel Osset: «Aspiro a aportar belleza al mundo»

    Miquel Osset es una persona multidisciplinar: químico, escritor, editor, padre, poeta, … Acaba de publicar su séptimo poemario El llanto de los peces (Colección Prima Materia, Editorial Emboscall 2018). Un poemario que no pude dejar de leer hasta que lo acabé y me motivó para ponerme en contacto con él y hacerle esta entrevista.

    El llanto de los peces es un poemario que ha seguido el modelo de Sharon Olds, escritora y poeta estadounidense premio Pulitzer de poesía en 2012 por su volumen de poesía Stag’s leap. Una crónica de un proceso de separación matrimonial por etapas llegando finalmente a una cierta redención facilitada en el caso de Miquel Osset por el contacto con la naturaleza.

    Es un poemario dividido en cuatro secciones: La llegada del invierno, Dolor, Redención y finalmente, La página en blanco.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    El llanto de los peces, de Miquel Osset.

    Nací en Barcelona en 1963, de una familia de «inmigrantes del interior» (Castellón y Zamora). Cursé estudios de Química y Filología hispánica y he dedicado buena parte de mi dedicación profesional al mundo de la empresa privada química, mayoritariamente en España pero también en Alemania, China, México, Croacia, etc…..    Mi actividad literaria ha transcurrido siempre paralelamente a mi dedicación profesional y se ha centrado en el mundo de la poesía (siete libros hasta la fecha), del libro infantil (tres) y en el ámbito de la divulgación de los Derechos Humanos (cinco). Tras muchos años de dedicación intensa en el terreno del voluntariado para la defensa de los Derechos Humanos, en 2008 puse en marcha la editorial Proteus, especializada en la divulgación de la ética entre adultos y niños, y los Premios Proteus de Ética.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas, aunque muy amplias y heterogéneas, pronto se centraron en un interés predominante por buena parte de los poetas de la Generación de la República (mal llamada «Generación del 27»), muy especialmente, por la poética de Pedro Salinas, Rafael Alberti, Luis Cernuda y Vicente Aleixandre.  Y también, como contraste, por ciertos poetas de posguerra: Angel González, Blas de Otero, Gabriel Celaya, Gil de Biedma, etc…

    Escribí algo al respecto

    Era una premonición tal vez

    pero el gesto era claro:

    todas las caricias

    se llenaron

    repentinamente de silencio

    Agonizaba septiembre, sección La llegada del invierno.

     ¿Cómo definiría a su poesía?

    No la definiría, aunque sí pretendo lograr una cierta síntesis entre la poética de la experiencia y la poética del conocimiento. Aspiro a sugerir al lector la existencia de verdades revelables a partir de la práctica cotidiana, especialmente amorosa.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Hay elementos que se mantienen a lo largo de los años, como es la experiencia amorosa como tema frecuente, pero con una progresiva condensación y sintetización. He practicado también la poesía experimental, combinando el lenguaje ideogramático con el poético, la poligénesis poética o el monólogo poético en clave de escritura automática. No he abandonado la intención de seguir explorando ciertos límites de la expresividad poética.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Dejo que transcurra un tiempo razonable entre la escritura y la corrección. El tiempo hace que se modifique mi papel como autor y me transforme en lector, y ese tránsito me proporciona una subjetividad diferente que me facilita la tarea de corrección.

    Te veo y no estás

    aquí y ahora

    pero en realidad

    siempre estás

    y esa es la cuestión

    Te veo pero no estás, sección Dolor.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Aspiro a aportar belleza al mundo, que es tal vez la tarea más noble que el ser humano puede concebir.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Remiten al origen de la poesía. En un inicio, la poesía fue oral, no escrita. Y, a mi juicio, la poesía ha de conservar siempre un cierto tono de oralidad para ser fiel a sí misma. Ha de ser escuchada además de leída para poder ser juzgada plenamente.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Todos los nuevos canales son bienvenidos, siempre y cuando se mantenga la finalidad básica, a mi juicio, de la poesía: desvelar conocimiento aportando belleza.

    y observo cuidadosamente

    la silueta precisa de los pétalos

    como manos extendidas

    pidiéndome un abrazo

    y observo cuidadosamente, sección Redención.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    Muchos. Tal vez por una cuestión biográfica o sentimental, «La voz a ti debida» de Pedro Salinas

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Siempre combino varios libros de poesía simultáneamente. En la actualidad, los últimos poemas de Leonard Cohen; «Ensayo general», de Francisca Aguirre; y una recopilación de poesía de Ida Vitale.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que lea mucho primero, que aprenda de los buenos poetas, y luego que indague en sí mism@ las verdades que desea revelarnos.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Como siempre: saludablemente mal. Mueren editoriales y librerías y surgen otras. Es un mundo proteico, imprevisible, y que desmiente tozudamente todos los malos presagios que, racionalmente, se abaten sobre ella desde hace años.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Me gustaría contestar a la pregunta «¿por qué escribe poesía?» con la respuesta que proporcionó a esa pregunta Patti Smith: porque no basta con vivir.

    Acabaremos con unos versos del único poema que conforma la última sección, La página en blanco:

    Gracias por las certezas

    Gracias por las dudas

    Gracias por el espacio iluminado

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí. 

  • 13 preguntas y un poeta, Javier Gil: «No creo en los versos metódicos y ceñidos a un patrón»

    13 preguntas y un poeta, Javier Gil: «No creo en los versos metódicos y ceñidos a un patrón»

    Javier Gil debe ser de las personas que no espera que la suerte le vaya a buscar a casa, en cuanto pasa cerca le echa el lazo y se la arrima. Así fue con esta entrevista. Aquí la tenéis. No os defraudará.

    El poeta Javier Gil es un apasionado de la escritura al que le gusta contar historias, perfilar personajes con sus contradicciones pero también, en ocasiones ser directo y ahí es donde llega el verso.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Mi nombre es Javier Gil, barcelonés de nacimiento y republicano de corazón. Nací el mismo año que Franco murió. Soy profesor de primaria y autor de las novelas Aunque sea un rato, Esta ausencia a la que te pareces y el poemario (Siempre) Serás casa en mis bolsillos. Colaboro en la sección de cultura del diario El Cotidiano, escribiendo reseñas de libros, crónicas de conciertos y obras teatrales.
    Desde hace cuatro años, presento por salas y teatros dos proyectos paralelos músico poéticos junto a Pemi Rovirosa e Irene Sansalvadó y otro con el músico Sergio Marín llamado Los tiempos no están cambiando

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?
    Mi adolescencia la pasé en Sevilla. En el instituto teníamos un profesor de Literatura que nos dio a conocer a Machado y Gil de Biedma. Me fascinó ese mundo, esa manera de expresar los sentimientos. Por otro lado, recuerdo utilizar poemas de Luis García Montero y Rafael Alberti para conquistar a las chicas de clase diciendo que eran míos. La mentira de vez en cuando es necesaria si la causa es buena.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Intento no estructurarla mucho. No creo en los versos metódicos y ceñidos a un patrón. Eso sí, el poeta ha de jugar con las palabras. Añadir los vocablos exactos en el renglón exacto. En definitiva, el poema es un encuentro entre el lector y su lectura.
    Mi poesía gira en torno al que yo creo es el sentimiento universal: el amor. Alrededor de él, se construye la humanidad y las relaciones entre las personas. En ocasiones, cura y en otras te asesina.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Lo que es cierto es que revisando los textos de hace años, el léxico y las ideas no son las mismas que ahora. Cuando te enfrentas al folio o a la pantalla del ordenador has de escribir de las cosas que pasan a tu alrededor, has de hacerlo tuyo. A mi entender, el poeta ha de crecer con la edad que tiene. Yo no puedo ni debo hablar de mozas con coletas sino que intento narrar historias de amor adulto. Más adelante, tengo pensado crear un poemario de temas sociales.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Un poema nunca acaba, es infinito. Cada día intento observar cuando paseo, cuando voy al médico, en mi trabajo. El oficio de poeta es observar y escuchar y al llegar a casa envolver eso como un regalo y adornarlo. Según el poema, corrijo poco. Soy un ser inmediato. No concibo la vida ni la escritura de otro modo. ¿Por qué corregir la tormenta?

    GIGANTE

    Mi gigante. Lo imprevisible eres tú. Lo imposible no lo esperaba.
    Quemaste esta ciudad y mi habitación.
    Te hallé en la lucha inevitable de mis letras, de mis fantasmas.
    Fuiste durante horas esa parte del día y la herida de mi botiquín particular.
    Un día como hoy regresaremos a este aeropuerto,
    dentro de un tiempo ganaremos el combate de vernos, de recordarnos.
    Me llamarás, te llamaré, cuídate, cómo estás, nene y aquí te mentiré.
    Me callaré. Tragaré saliva y contestaré que los planes siguen en pie.


    Y continuaré engañándote. No te contaré mi hambre de encontrarte,
    la rabia del perdedor, la ternura de tu maquillaje,
    el poso de la taza que dejaste cada vez que amaneciste conmigo,
    mi temor a ser más valiente o que, quizá, tus besos cuelgan de aquellas fotos
    que nos hicimos en el salón.
    Mientras espero tu vuelta,
    ordenaré los champús del cuarto de baño, del más grande al más pequeño,
    pondré solución a mis ojeras, sobreviviré al sarcasmo del capitán Haddock
    y recitaré para otras sabiendo que en sus alientos estás tú.


    La lucha armada, lo inasequible, lo que mayor quiero ser,
    el cogerte de la mano, el anillo que olvidaste en algún rincón,
    la metralla de cada metro cuadrado, el suspiro al otro lado del teléfono,
    el huracán coherente, pasión que nadie entiende,
    mis ganas de matar, las canciones que cantamos,
    tu cintura en forma de soneto, el próximo poema que pierda…


    Es imposible vivir sin creer en ello, sin el presente que me ofreces.
    Imposible vivir sin creer en ti,
    imposible no apostar por este gigante.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Lo que no quiero que me pase es como a muchos escritores: que reconozcan mi obra una vez muerto. Me parece injusto y denigrante. El objetivo de mis libros y recitales es sencillo: remover conciencias, contar historias y que el lector o el público se emocione, bastantes cosas tenemos en el día a día que nos hielan el corazón. La vida es una y hay que sentirla a borbotones.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Mi compañera me dice siempre que yo escribo para recitar en público y creo que no le falta razón. Mi sueño frustrado es ser cantante de una banda de rock and roll, quizá la monté junto a Pemi Rovirosa e Irene Sansalvadó y Sergio Marín con los dos proyectos poéticos. Encima de los escenarios soy yo, fuera de ellos soy un personaje. Las lecturas en vivo son necesarias aunque peligrosas: te expones demasiado. Es una manera de llegar a un público que no es lector de poesía. Personalmente, es un orgasmo cada vez que leo e interpreto un poema.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Hay medios de comunicación y medios de comunicación. En algunos se palpa el amor hacia la cultura, hacia la palabra. En otros, se huele la moda, el dinero y los mercenarios de la escritura. Está claro, que en la época que vivimos el mundo digital ha arrasado y uno ha de saber convivir con ellos. Es el medio más importante para promocionar tu obra aunque echo de menos las cartas, los carteles en las paredes de las ciudades…

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho? 

    Hay tantos… Me quedo con dos: “No volveré a ser joven” de Jaime Gil de
    Biedma y “Aunque tú no lo sepas” de Luis García Montero. Creo que deberían ser obligatorios en nuestro sistema educativo.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Álex de Pierre Lemaitre y La familia del Prado de Juan Eslava Galán. Me
    parecen una delicia.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Escribe, escribe, escribe y sé valiente sin avergonzarse. Observa mucho y sé
    libre.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    En el día de Sant Jordi ¿qué libros son los más vendidos? En las librerías,
    ¿qué espacio se le ofrece a los poetas? La respuesta es clara ¿no? Intento ser crítico y realista con los tiempos que corren. El capitalismo no quiere un pueblo formado ni leído; eso asusta y la poesía tiene el efecto contraria: abrirnos los ojos.

    Por otro lado, grandes editoriales están publicando poesía de personas que vienen de la música, no por creer en ellos, ni por su calidad sino porque en las redes sociales les sigue mucha gente y son una fuente de dinero. Ya veremos qué pasa con todo ello, pasado el tiempo… ¿papel mojado?

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    ¿Por qué la poesía es un arma cargada de futuro?

    Siempre necesitamos oír la voz del poeta antes de despedirnos, por eso hoy vamos a ver y a oír a Javier Gil leyendo en el poema que os copio a continuación:

    EL TABACO PERJUDICA SERIAMENTE TU PRESENCIA

    Me acabas de decir un ahora vengo.
    Haría falta una lluvia violenta para detenerte,
    casi nunca te gustó ir a comprar tabaco sola.
    Debería nevar sobre ti
    que vas sin jersey, sin el manto de mis manos.
    Desplomarse los semáforos aún tintados
    de las manifestaciones de ayer,
    los comerciantes, las niñas que sonríen a tu paso,
    aquellas mariposas y ese frío que detestas,
    eso haría falta.

    Afrodita, por momentos, se vuelve ridícula después de irte
    y aprovecho para hacer la colada. 
    Deseando saber la respuesta
    cuando te pregunte: ¿Ya estás aquí?
    Mientras ordeno los cojines del sofá,
    las zapatillas errantes que circulan por el salón,
    celebraré conocerte y no pretender escaparme.

    Me asomo al balcón buscando tu complicidad,
    aquella que extraño en las tardes de colegio.
    No quiero imaginar que lo nuestro fue una quimera,
    ni un amor de verano a golpes de caricias,
    para luego ser la canción del olvido.
    El teléfono hace presencia en esta soledad breve.
    ¿Queda pan para los desayunos? 
    Compra también todos los contigo, los presente
    y una pizca de todavía. ¿Vienes ya? Sonríes.
    El perfume de tu pijama perdura,
    adolescencia empañada en mi escritorio,
    la vecina del quinto discute con otra mujer,
    los libros viejos que decoran la mesita de noche
    y el pupitre de tu mirada
    se dejan convencer durante esta ausencia
    de que lo coherente es imaginar
    los te quiero que nos decimos.

    Los minutos van pasando, finalmente llegas.
    ¿Todo bien por aquí? 
    Compartimos manta y cubro tu cuerpo con ella.
    Hubiera hecho falta un ejército de besos
    para no decirte la verdad.
    Y es que el tiempo, a veces, debería detenerse
    y proponernos dejar de fumar.

    Antes de marcharnos, podéis echar un vistazo al blog de Javier Gil y ver qué escribe y publica por ahí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Antonio Cruz: «Sólo escribo cuando hay muerte y dolor a mi alrededor, y cuanto mayor es, más y mejor escribo»

    13 preguntas y un poeta, Antonio Cruz: «Sólo escribo cuando hay muerte y dolor a mi alrededor, y cuanto mayor es, más y mejor escribo»

    Conocí la poesía de Antonio Cruz a través del poeta Hilario Barrero al que entrevisté hace unas semanas. Fue un descubrimiento y lo he querido compartir con todos vosotros y vosotras.

     Narrador, traductor y neerlandista, aunque esencialmente poeta, Antonio Cruz Romero (Almería, 1978) es autor del libro de relatos Cuentos macabros ilustrados (2014) y de la novela El banquete: crónica de un ajusticiamiento (2017), y sus poemarios más recientes han sido Grecia: guía de viaje para poetas y antipoetas (2016), En el abismo del olvido (2017) y Una habitación de hospital con vistas al mar (2018).

    Ha traducido entre otros al norteamericano Robinson Jeffers, a los poetas neerlandeses J. J.Slauerhoff, Menno Wigman, Arie Visser e Ilse Starkenburg, así como a los flamencos Hugo Claus y Paul Snoek, terreno este de la traducción en el que cabe destacar su ensayo y antología poética Poesía
    experimental de los cincuenta en lengua neerlandesa
    (2016). Sus poemas han aparecido en diversas publicaciones españolas e internacionales.

    Ha sido becado en dos ocasiones como «Translator in Residence» en la Casa del traductor de Ámsterdam (Het Vertalershuis Amsterdam), y es el fundador y editor de la revista Ravenswood Magazine (2014–2018) y Atonaal, revista de poesía (2018–presente). Su blog lleva por título Sobre filias y fobias literarias.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en la comarca de Los Vélez (Almería), y concretamente en María, un pueblo pequeñito de montaña que descansa a los pies de su sierra. Con 18 años me trasladé a Almería para iniciar estudios universitarios, que es donde actualmente vivo. Por motivos sentimentales Ámsterdam es como mi
    segundo hogar; en los últimos tiempos una ciudad amarga y dolorosa, antaño radiante, pero siempre apasionante.

    En cuanto a mi actividad literaria, mi forma de expresarme ha sido desde siempre mediante la escritura, especialmente en situaciones dolorosas, pero no es hasta hace unos cinco años, tras una «filosofía» que ahora entiendo desacertada, cuando decido que quizá alguien podría estar interesado en
    leer aquello que escribo. Aunque aún sigo meditando si fue buena idea.

    EL CAOS Y EL MIEDO

    Me asomo a la ventana:
    soy siempre el último que me acuesto,
    el último de la calle, el de mi casa.
    El caos es visible: los papeles
    sobre la mesa como un enfermo anestesiado,
    rayajeados, escritos con diferentes colores;
    montones de libros en el suelo.
    Todo está oscuro y miro la vida
    con los ojos de la noche.
    Y siento el miedo de no saber
    si con la luz del día siguiente
    yo mismo seré capaz de amanecer.


    – Una habitación de hospital con vistas al mar, Editorial Letras Cascabeleras. Cáceres, 2018.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Las primeras, con 10 o 12 años, fueron esencialmente Poe y Bécquer en cuanto a poetas, pues en casa de mis padres eran dos autores digamos que «famosos». Y en los primeros años de Universidad Bukowski, Baudelaire, Valente y Panero, Ezra Pound y Eliot, Rimbaud y Pessoa, y también en esa época el neerlandés Cees Nooteboom y el flamenco Hugo Claus, fundamental en mi poética, como lo ha sido la poesía en lengua neerlandesa en general. Al fin y al cabo cada uno de ellos me influyó en mayor o menor medida, incluso me siguen influyendo; otros en cambio ya no, como por ejemplo Bukowski.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Como he dicho en más de una ocasión, en la poesía (y en la mía se corrobora en cualquier poema) sólo existen dos verdaderos temas: la muerte y el amor, que puede reducirse a uno solo: la muerte, pues
    entiendo que el amor es en realidad un sucedáneo de la muerte. Así que sólo escribo cuando hay muerte y dolor a mi alrededor, y cuanto mayor es, más y mejor escribo. Envidio a los que hacen poesía alegre, pero
    mi poesía es radicalmente autobiográfica, y yo soy un pesimista profesional.

    MAR DE EGEO III

    la playa de erizos
    ha dibujado tu cadavérica
    silueta… un golpe de estado
    del mar… te ha borrado
    la arena

    – Grecia: guía de viaje para antipoetas y soñadores. Manual para un naufragio ya pasado.
    Editorial Letras Cascabeleras. Cáceres, 2016.

    ¿Cree que el poeta «evoluciona» en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, es evidente, de lo contrario creo que sería un problema. El poeta evoluciona a la par que aquello que lo rodea, y se sirve de experiencias (en mi caso como he dicho sólo me sirven las más amargas). Si no evolucionase sería algo inanimado, una piedra. Mi poesía ha cambiado radicalmente, aunque en esencia siga siendo casi similar, y además me han influido la lectura constante y variada de poetas que voy leyendo y cuyos matices voy incorporando a mi estilo.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Siempre escribo sobre papel, al principio aporto demasiados «datos», y tras una docena de versiones hay un momento en el que intuyo que puede estar terminado, lo paso a ordenador y lo dejo reposar. Hay poemas que tras terminarlos determino que son perfectos («uno de mis mejores poemas», me digo a veces), pero pasado un tiempo compruebo que no es así. En alguna ocasión también se produce alguna sorpresa, cuando un poema totalmente descartado lo reviso y al cambiar algunas palabras o versos pasa a ser candidato para un futuro poemario. En realidad sólo el 20% de lo que escribo le doy el visto bueno para que se publique, y aun así nunca acabo satisfecho; destruiría cada uno de los poemas que he escrito, incluso los que ya están publicados; incluso los más recientes.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Lo que más preocupaba era tener una voz propia, que no fuese imitación de otra. Sí entiendo que cada poeta que leo y me gusta, cada poeta que admiro me aporta algo importante y diferente a mi forma de escribir, pero no busco imitarlo. Y eso es lo que busco en cada poema: perfeccionar mi propia voz poética y ser reconocible, en primera instancia por mí mismo.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta acudir a los recitales de poesía, incluso aunque no tenga mucha predilección por el poeta, pero detesto ser yo el protagonista de una lectura en vivo, como tampoco me gustan mis propias presentaciones, y me limito a hacer las puramente «obligatorias».

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Aunque valoro el papel por encima de cualquier forma de publicación, entiendo que los blogs y las revistas digitales resultan fundamentales y son de una importancia capital, tanto en la faceta de poeta como en la de lector, y que cualquier poeta pueda ser leído de manera fácil e inmediata en cualquier parte del mundo gracias a estas publicaciones virtuales.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Podría recomendar infinidad de poemas, por lo que me resultaría muy doloroso citar uno solo: «Plática» de Baudelaire, ¡y otros tantos más!; innumerables de Georg Trakl, como «Crepúsculo espiritual» o «Noche de invierno»; el largo poema de Eliot La tierra baldía; de Slauerhoff «En memoria de mí mismo» o «Saudade»; «Lisbon Revisited» o «Tabacaria» de Pessoa; una docena de Paul Snoek, como «La pena del pintor»; de Hugo Claus recomendaría «Ensayo», un poema demoledor; de Rosillo Melancolía» o «Supón que aún es agosto»; cualquier poema del magnífico poemario de Hilario Barrero «In tempore belli», del que no me canso de releer, como por ejemplo «Muerte» o «Easter Sunday en Green Wood», que además tiene un verso que lo uso como lema personal y dice «Saber que eres mi tierra y mi mortaja». Y como hace poco que se ha publicado mi traducción del último poemario del poeta neerlandés Menno Wigman (del que recomendaría también el poema «Para terminar»), aconsejo el poema «Infinitamente
    despierto». Y por último, cada uno de los poemas que integran el último poemario de Antonio Praena. Perdón por no haber podido reprimirme y citar uno solo.

    Marchita su belleza en esquinas oscuras,
    su cuerpo corrompido de gusanos de noche,
    asediado de heridas, temblores y tumores
    ya no quiere vivir, desnudo y desterrado
    se aleja de los suyos. Agobiado de grietas
    es difícil mirarse en el espejo
    y ver una carroña sin forma ni esplendor,
    pergamino sonoro su piel en de profundis,
    la cicatriz de la barbarie iluminada.
    Imposible salvarse de esta guerra
    nivelando sus dedos de ungüentos y pomadas,
    poniendo contrafuertes a su cuello,
    sus vidrieras borrosas de luz ronca,
    un nido de serpientes reptando por su nuca.
    ¿Cómo vivir de ser el contemplado a contemplar,
    de vender su hermosura a tener que comprarla,
    de ser incendio a estar petrificado,
    rebosante de vida a sentirse cadáver?
    Se sienta en la muralla del recinto,
    antes fortificado y defendido,
    esconde los juguetes venenosos,
    acaricia la miel de las ventanas
    y mirando la torre enmudecida,
    la gran plaza vacía, espera al enemigo,
    ya perdida la llave del deseo,
    que regrese de noche y fusile a traición
    su sangre sulfurada de metralla roída.

    – In tempore belli, Hilario Barrero, Verbum . Madrid . 1999

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Pues ahora mismo llevo un mes totalmente inmerso en la obra de Fernando Arrabal, y en los tres puntos estratégicos de mi casa tengo libros suyos: poesía, novela y teatro. Es un escritor inmenso, y no sólo de nuestra literatura, sino de las letras universales, además de ser el mejor dramaturgo del mundo. Su poder creativo y genialidad son únicos, y en eso sólo le encuentro comparación con el flamenco Hugo Claus, con el que por cierto coincidió en un viaje por EE.UU. en 1959.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Pues como decía en una de las respuestas anteriores, que buscase su propia voz, sin imitar a nadie.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La industria editorial está en plena reinvención. Por un lado porque hay mucha gente que escribe, y además lo hace muy bien. Y por otro porque también debe atenderse el soporte digital. La clave está en no pisar terrenos que ya están demasiado saturados, así como hacerlo de una forma diferente.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna. No ha faltado ni sobrado ninguna, ni siquiera esta última pregunta, que es la número 13.

    Muchas gracias por la entrevista, pero antes de finalizarla, le pedimos a Antonio Cruz que nos gustaría escucharle recitar unos de sus poemas. Aquí lo tenéis:

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.