Categoría: Entrevistas

  • 13 preguntas y varios poetas… (IV)

    13 preguntas y varios poetas… (IV)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y una poeta, Paloma Fadón Salazar: “Llegar a pintar una poesía es muy arduo. Hay que sentir su presencia y su hacer bien dentro.”

    13 preguntas y un poeta, Rafa Aranda: “No hace falta ser un virtuoso de la palabra para crear poemas demoledores cargados de contenido”

    13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: “Escribo por necesidad”

  • 13 preguntas y varios poetas… (I)

    13 preguntas y varios poetas… (I)

    Mes de agosto, mes de calor y de relajo. Tanto que los y las poetas ya no quieren contestar a nuestras preguntas, por eso hemos decidido resumir las que hemos hecho estos últimos meses por si os habéis perdida alguna.

    Mes de agosto, buena oportunidad para leer aquellas que os perdisteis:

    13 preguntas y un poeta: Josep Masanés

    13 preguntas y un poeta, Sergio Espinosa: “Me interesa cuestionar lo establecido, ponerlo en duda”

    13 preguntas y un poeta, Ánchel Conte: “Un poema es una chispa que salta y la coges al instante o ya no funciona”

    13 preguntas y un poeta, Carlos Asensio: “El camino de cada poeta o escritor es único y personal”

  • Miguel Adame: «La poesía es mi manera de expresar lo que quiero cambiar, comprender, conocer y amar»

    Miguel Adame: «La poesía es mi manera de expresar lo que quiero cambiar, comprender, conocer y amar»

    Detrás de la figura recia de Miguel Adame (Ciudad de México, 1971) se esconde una personalidad sensible, afable y cercana, que bien podría ser el protagonista del célebre poema «Amor de tarde» de Benedetti. Miguel es un poeta de la vieja escuela, y sus poemas son el reflejo de una profunda geografía literaria y humana; una poesía del alma que os invitamos a descubrir en esta entrevista.


    Empecemos la entrevista, Miguel, por una pregunta clásica, y que probablemente tenga tantas respuestas como poetas, ¿por qué escribes poesía?

    En mi opinión la poesía se trae en la sangre, es un don natural, como aquel que compone música o tiene el tono de voz adecuado para entonar bellas melodías.

    La poesía se puede aprender a escribir, cierto, pero en mi opinión muy personal, la poesía que nace desde la profundidad de los sentimientos y del aprendizaje diario de la vida es la poesía que para mí hace la diferencia, la buena poesía, la que perdura al paso de los años, la que se razona y se medita en cada palabra.

    El amor a la poesía nació en mí cuando, desde muy chico, escuchaba a mi abuelo declamar sones veracruzanos y todo mundo lo escuchaba con atención y le aplaudía, después en mi adolescencia observé a mi hermano mayor escribir cuando él ya iba a la universidad, lo leía y empecé a querer ser como él, a escribir y copiar sus poemas y regalarlos con mucho orgullo. Mi hermano ya escribe poco, pero por lo que le he leído, es un gran poeta que escribe solo para él.

    Escribo desde muy pequeño. Mi padre se llevaba mis poemas escritos con máquina de escribir a su trabajo para darles la presentación de un pequeño libro engargolado. Nunca  olvidaré a mi padre. Siempre sentía orgullo por sus hijos. Me hubiera gustado mucho que hubiera podido leer mis poemas recientes, él ya descansa con el sueño de los justos.

    Considero que mi adelantamiento se ha dado desde unos cuatro años atrás, y desde que escribo en Poémame. Soy un poeta en formación, en mi opinión humilde, en constante crecimiento, que lee mucha poesía por el placer de intentar crecer. Escribo poesía porque es mi manera de expresar lo que quiero cambiar en mi entorno, lo que quiero comprender en el mundo, lo que quiero conocer de los demás, lo que quiero amar en mi propia vida, lo que creo que los demás necesitan leer. Un poema lo es todo.

    En las redes, con frecuencia, ocultamos en mayor o menor medida nuestra identidad. ¿Podrías contarnos algo sobre tí, fuera de tu actividad literaria?

    Tal vez soy la excepción, me agrada la idea de ser conocido por mi nombre, me hace mucha ilusión poder ser algún día conocido por mi poesía. Sobre todo en mi país que es muy difícil destacar y ser publicado.

    Soy padre de familia de una hermosa mujer de 18 años, felizmente casado después de 26 años, soy administrador de profesión y desempeño mi actividad en una firma financiera desde hace 27 años.

    Fui por más de diez años activista por los derechos de los niños en Hispanoamérica y presidí una organización civil y un movimiento cívico ciudadano en ese sentido. Aunque todavía mantengo los blogs en los cuales realicé mi actividad y se siguen leyendo por miles, es por ahora una causa de la cual he cerrado un ciclo.

    Me gustaría experimentar en otros géneros literarios en un futuro, por ahora quiero seguir consolidando mi aprendizaje y que mi poesía llegue a todos los rincones posibles por la maravilla del Internet.

    Cuando leemos tu poesía y encontramos un estilo muy marcado, muy propio. ¿Cuáles son las lecturas y los autores que más te han influido?

    Muchos en mi opinión, empecemos con Octavio Paz,Jaime Sabines, José Emilio Pacheco, Efraín Huerta,Alí Chumacero, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Pablo Neruda, Walt Whitman,Charles Pierre Baudelaire, Arthur Rimbaud, Wisława Szymborska, Duo Duo, Gustavo Adolfo Bécquer, Federico García Lorca, Guillaume Apollinaire, Fernando Pessoa y ahí le paro, me falta muchos más por leer. En cuanto a lecturas, te diré algunas, «Guerra y paz» de Tolstoi, Los miserables de Víctor Hugo, «Crimen y castigo» de Dostoyeski y «Ensayo sobre la ceguera» de Saramago.

    «No más gritos sin voz» es el título de tu obra poética: una poesía profunda, escrita con frecuencia en primera persona o que interpela directamente al lector. ¿A quién intentas llegar con tu poesía? ¿A qué gritos buscas dar voz?

    Sobre ese poemario en específico, se ubica en una etapa de mi vida en la cual estaba muy comprometido en el activismo cívico en favor al derecho de los niños, por consiguiente la temática en ese momento era sobre esos derechos y esas circunstancias en las cuales los niños y los adultos en su esfuerzo de empoderarse y construir su propia resiliencia necesitaban ser escuchados.

    Nunca más gritos sin voz fue un lema que buscó darle voz a los que no la tenían, hoy intentó llegar con mi poesía a todo tipo de personas en el mundo, me gusta escribir poesía con mensaje, poesía reflexiva, poesía con esperanza, siempre con un toque de nostalgia y melancolía, esa es la poesía que quiero escribir, profunda y llena de colores.

    Mi mayor sueño es lograr comunicar lo que siento y pienso y para eso uso la nube y las redes para lograrlo.

    Has mencionado antes a algunos de tus autores de referencia: poetas mexicanos, españoles, y también autores clásicos y universales, como rusos o franceses del siglo XIX. ¿Te consideras un poeta mexicano, un poeta de la tierra?

    Buena pregunta, creo que inconscientemente ya tengo un estilo natural muy marcado, un estilo muy americano con mucha prosa, tal vez muy influenciado por los poetas mexicanos, grandes poetas ha dado Latinoamérica, si me pareciera un poco a ellos sería muy feliz por ello.

    Pero también me gusta mucha la influencia de otros poetas del mundo. Creo que en este siglo, todos los que escribimos somos escritores universales, unidos por el Internet de forma instantánea, algo que gozamos a diferencia de otros tiempos, de modo que aprendemos de todos, de otros poetas contemporáneos también, muchos de ellos los he encontrado en Poémame.

    ¿Cómo y en qué momento escribes poesía? ¿Cuándo sientes que un poema está terminado y cómo lo corriges?

    En los últimos años escribo poesía desde mi dispositivo electrónico móvil, casi siempre al otro día lo reviso en el ordenador, siempre se escapan cosas y realizo cambios. Por lo regular escribo en la tranquilidad de la noche, después de todo el bullicio de la propia vida cotidiana, tengo mi rincón preferido, mi sillón predilecto, mi momento de paz, aunque también suelo escribir en ratos libres, en cualquier lugar y en cualquier momento se puede.

    Mi estilo de escribir es instantáneo, no sé si sea bueno o malo, pero suelo escribir en un solo momento y terminar el poema en el mismo espacio en el cual lo empiezo, inclusive los poemas de estilo clásico, no he intentado escribir en pausas o varios poemas a la vez, algún día lo intentaré, por qué no. Cuando leo un poema mío nuevamente, lo quiero cambiar, agregar cosas nuevas, modificarlo, nunca estamos muy convencido que el poema está ya listo, me tranquiliza saber que no soy el único con ese problema o coyuntura, muchos poetas del pasado también lo hicieron y muchos poetas actuales lo hacen. El eterno ciclo de un poema vivo y en movimiento.

    ¿Cuál es el fin que qué te gustaría lograr con tu obra poética?

    Para mí una poesía, es la magnífica oportunidad de trascender en nuestra continua cotidianidad de la propia vida, es un momento único para sentir y hacer sentir a otros lo que pensamos y sentimos, vivo con la esperanza de que la poesía pueda influir para bien en otros así como ha influido para bien en mí, que puedan encontrar en la poesía la empatía que a veces tanto necesitamos en la vida.

    Soy un soñador, un idealista, deseo que cuando alguien me lea, sienta algo bueno o malo con mis letras, sienta el amor por la vida, el dolor que a veces existe, nostalgia, la esperanza con las cosas que cambian, que se identifique con mis poemas y diga; esa poesía me llegó al interior, la sentí, me identifiqué, me dolió, me transmitió algo que necesitaba sentir.

    Ese es mi mayor deseo y sueño, amo el lirismo, es algo nato en mí, quiero que ese lirismo inspire a otros a valorar la vida y a seguir. De eso se trata la vida, de vivir con un propósito.

    ¿Qué opinas de la poesía en la red? Plataformas de publicación como Poémame, pero también otros foros literarios y revistas virtuales, redes sociales, blogs… ¿han cambiado la manera en que creamos y leemos poesía?.

    Sin duda es un tema interesante, tal vez polémico. Para muchos la red no es el mejor lugar para leer poesía, afirman que la poesía que se comparte en la red es una poesía vana y sin calidad, yo no puedo concordar con ellos pues publico todo lo que escribo en las redes, no estoy atado a poder dar a conocer mi obra hasta la publicación de un libro en papel o un libro electrónico, desde luego que no lo sustituye, es lo ideal por eso respeto y admiro mucho al que toma la decisión de hacerlo solo de esa manera, pero opino que a estas alturas de nuestro desarrollo de la humanidad, debemos utilizar todas las herramientas que tengamos a nuestro alcance para dar a conocer nuestra poesía, la poesía de otros y desde luego encontrar a otros poetas que en otras circunstancias jamás hubiéramos podido leer, simplemente por la condición del tiempo y espacio.

    La poesía en muchos países es un género literario que ya no está tan vigente en las librerías, basta con acudir a ellas y ver el pequeño espacio en el cual se les reserva para exhibir títulos a diferencia de los demás géneros, de modo que los poetas debemos buscar otros espacios para encontrar lectores y nuevos poetas para leer.

    Soy feliz con mi blog: me siento orgulloso de las mil lecturas al mes, y las casi setenta mil desde que empecé a publicar en él… ¡si así vendiera libros, sería otra historia!

    Ojalá más y más personas se animaran a leer poesía y a escribir, sin duda cambiaría la manera de ver a el mundo. Como en muchos otros géneros literarios, la era digital será la oportunidad de continuar con el género literario más antiguo, la poesía.

    Has formado parte de Poémame desde prácticamente sus inicios y eres un referente dentro de su comunidad de poetas. ¿Qué ha supuesto para ti Poémame? ¿Qué evolución crees que ha tenido, y cuáles son sus principales carencias, y virtudes?

    Muchas gracias por considerarme como un referente, es un orgullo y un honor si así lo es, tengo escritas en Poémame más de 500 poesías de las casi 700 poesías que he escrito, para mi es una satisfacción escribir en Poémame, he encontrado verdaderas joyas literarias, a verdaderos poetas y sobre todo, verdaderos nuevos amigos virtuales. Miguel Adame era uno cuando entró a Poémame y es otro después de ello, todo un crecimiento didáctico en mi experiencia personal.

    No me atrevería a calificar desaciertos, ¿quien soy soy para calificarlos? Solo puedo resaltar lo positivo y enriquecedor que para mí ha sido esta experiencia que recomiendo cada vez que tenga la oportunidad de hacerlo, me considero como en casa, parte de Poémame, divulgo mis poemas compartiendo la publicación en esa plataforma.

    ¿Qué te gustaría que fuera Poémame en el futuro?

    Sueño con un Poémame en donde con el paso del tiempo escriban más poetas consolidados y los que ya están se consoliden, que desde sus filas nazcan los nuevos poetas que serán leídos dentro de cien años, desearía que de una u otra manera Poémame pudiera conseguir ser el punto de lanza para ser una plataforma para el financiamiento creativo de tantos poetas excepcionales que no encuentran la oportunidad de publicar de manera independiente o con editoriales convencionales, que Poémame pudiera publicar en papel y de manera electrónica a esos poetas.

    ¿Podrías recomendarnos un poema de otro autor/a que te haya gustado especialmente?

    Me la pones muy difícil, te diré tres poemas que me gustan mucho: “Árbol adentro” de Octavio Paz, «Hojas de hierba» de Walt Whitman, «Despedida de un paisaje» de Wisława Szymborska, y “Taratumba” de Jaime Sabines.

    ¿Qué libro estás leyendo actualmente?

    Leo a la par de escribir, unos dos o tres poemarios a la vez, según la posibilidad de mi tiempo libre. Tengo varios poemarios más de una docena que no he terminado de leer, leo un poco de todos para poder enriquecerme con su lectura.

    Ahora estoy leyendo a Juan Gelman, un poeta argentino, y estoy empezando a leer al poeta coreano Ko Un, que recientemente visitó mi país.

    ¿Qué consejos le darías a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se deje llevar por el instinto implícito de sus sentimientos y pensamientos es lo más importante. Que no intente agradar a los demás, que escriba para ella o él. Que lea mucho, muchísimo, no hay de otra, solo así que alcanza el verdadero crecimiento. Que tome talleres virtuales a medida de sus posibilidades, que interactúe con otros poetas formados o en formación.

    Que no tenga miedo de escribir y expresar lo que siente. Todo es poesía, todo lo que absolutamente nos pasa, todo lo que absolutamente nos rodea. La poesía es viva, está en cada uno de nosotros, la poesía es vida y amor y, a veces, dolor y nostalgia.

    Para concluir, ¿cuál es la pregunta que te gustaría que te hubiera hecho y que no te he hecho?

    Me hubiera gustado que me preguntaras «¿qué es para mí la poesía?». Te hubiera contestado aquello de «poesía eres tú».


    Si quieres seguir descubriendo la poesía de Miguel Adame, te invitamos a visitar su blog y su perfil en Poémame.

  • Arturo Carballo: «La poesía me ayuda a comunicarme con el mundo»

    Arturo Carballo: «La poesía me ayuda a comunicarme con el mundo»

    Arturo Carballo (Gijón, 1982) disimula su timidez y la curiosidad que le provoca nuestra reunión, bajo una sonrisa amplia, acompañada del brillo de una mirada limpia y traviesa, que seduce sin pretenderlo. Acaba de publicar su primer poemario: Turo (con Ediciones Mouse). Si os apetece, podéis ver alguno de los poemas -que aparecen también publicados en la plataforma de Poémame– y descubrir su poesía en esta entrevista a tres realizada por Verónica Teja y Soraya Benítez.


    Arturo, ¿qué es para ti la poesía?

    Para mí la poesía es una manera de evadirme del mundo, es el lugar donde descargo todas mis frustraciones. La utilizo como salida, como escape, como ayuda cuando solo pienso en liberarme de todo lo que me ahoga y quiero vaciar la mente, enfrentándome a la soledad conmigo. La poesía es algo así como un psicólogo que me ayuda a conocerme, afrontando los miedos que tapan lo que realmente soy.

    Escribes: «A veces, intento expresarme y no puedo. Me encuentro perdido, sin ritmo ni rima, no tengo adjetivos ni verbos que digan, lo que intento decir.» ¿Se podría decir que, en tu caso, escribir es una necesidad?

    No lo veo como una necesidad porque solo escribo cuando me apetece, sí lo veo como un desahogo, el desagüe por el que se van los temores. Me ayuda a comunicarme con el mundo. Antes no lo veía así, porque solo escribía para mí y era muy receloso con ello, no dejaba que nadie lo leyera. Solo quería entenderme y analizarme.

    Háblanos de tus referentes en poesía. ¿Qué poetas han influido en ti?

    Supongo que no podría quedarme solo con unos cuantos. Voy descubriendo nuevos poetas que se van incorporando a mis lecturas y me ayudan a perfilar mi estilo; aunque, si hablamos de referentes, el poeta con el que me inicié en la poesía fue, sin duda, Lorca. Luego, llegó Bécquer y Antonio Machado. Actualmente, leo cualquier poemario que pasa por mis manos y, también, me gusta la lectura de poetas en plataformas web, como  Poémame. Hay muchas poesía detrás de los versos de @RebkTD, @DeeDee, @horten67, Unai Amundarain, Álvaro Trece o Anna Hibernum, entre otros.

    Hemos visto que en tu estilo predomina el uso del verso libre. ¿No te gusta el verso clásico o la prosa poética?

    El verso libre se acomoda más a mi manera de decir las cosas. Me estoy formando en métrica y rima, porque me gustaría probar también con el verso clásico. Sin embargo, la prosa poética se me atraganta, debo trabajarla más.

    Dijo Blas de Otero que podemos preguntarnos si hay que escribir como se habla, pero de lo que no hay duda es de que no se puede escribir como no se habla… Ya que estamos profundizando en tu estilo: ¿Cómo escribes? ¿Empleas recursos literarios, te gusta usar un lenguaje rebuscado o prefieres volcar tus emociones con un lenguaje llano?

    Generalmente, siempre escribo como si me estorbaran en la garganta las palabras y acabara vomitándolas sobre el papel. Me pasa igual cuando escribo canciones, no me paro a pensar si estoy usando un recurso literario o otro, aunque estoy intentando aprender distintos recursos para enriquecer mis versos. En cuanto al lenguaje, me gusta que no sea rebuscado, quiero que llegue a todo el mundo. Poemas sencillos, mensaje directo.

    Has hablado de escribir canciones y siempre te acompaña una guitarra a todos los eventos, porque sueles animarte a cantar alguno de tus poemas. ¿Te ha ayudado la música a la hora de escribir?

    La música es mi otro psicólogo. Me ayuda a desconectar de lo que me rodea y a conocerme mejor. Os diría que el 80% de mis poemas han empezado siendo una canción improvisada o un estribillo cantado. Me gusta hacer canciones de mis poemas o poemas de mis canciones, según se mire. Me ayuda a poder expresarlos mejor.

    Hemos visto que en Turo hay algunos poemas en lengua asturiana. ¿Por qué decidiste incluirlos en el poemario?

    Escribo en asturiano, porque es mi otro idioma, porque creo que llingua asturiana, apartada de historias políticas, debería de ser un idioma oficial y fomentarse su conocimiento, ya que es parte de la cultura de la historia del pueblo asturiano y sería una lástima que se perdiera.

    ¿Y ahora qué? Estás ahora mismo promocionando tu poemario, pero, ¿tienes en mente otros proyectos?

    Ahora me toca disfrutar de Turo, fue todo muy rápido y todavía no he podido sentarme con mi libro, leerlo tranquilamente y anotar todo aquello que se me ocurra. Como ya he dicho, quiero seguir formándome, componiendo canciones y escribiendo. Tengo algunos proyectos en mente, para empezar, formo parte del proyecto VerSorAr, que acaba de nacer y requiere de trabajo y esfuerzo para que salga adelante. Estoy seguro de que voy a aprender mucho gracias a él, mezclando música, poesía y pintura, compartiéndolo a través de las RRSS y, próximamente, también a través de su propia página web.

    LA BATALLA FINAL (POEMA EN ASTURIANO)

    Nun esiste un llugar
    nel que pueda cantar
    un aliendu de vida, un suañu.
    Llibertá.
    Vivu nel cielu,
    vivu nel mar,
    percuerro los montes del to llar
    y güeyu cómo la tierra a llorar.
    El tiempu pasa,
    la lluna alluma momentos
    que nunca van volver.
    Tou nun segundu queda’n paz
    porque’l mundu entama la
    batalla final.

  • 13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    13 preguntas y una poeta, Hortensia Márquez: «Nunca he buscado ningún fin: escribo por necesidad y por satisfacción»

    De la generación de poetas descubiertos entre las publicaciones de Poémame, esta es la tercera entrevista que publicamos después de haber conocido mejor a Ze Pequeño, y a Santiago Arroyo. Hoy conoceremos a Hortensia Márquez.

    Hortensia tiene un libro publicado, Derramando palabras, del que vamos a destacar algunos versos sueltos y le oiremos recitar un par de poemas que no son de este poemario:

    Para ponernos en situación, vamos a escuchar cómo Hortensia nos recita su poema Pacto tácito.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en El Barco de Ávila (Ávila) hace 51 años. La cuarta de 6 hermanos (5 chicas y un chico). Mi padre mecánico de maquinaria agrícola y mi madre ama de casa (empezó a trabajar con 8 años y ya no pudo estudiar). Escribo desde que tenía unos 13 o 14 años (aún conservo aquellos primeros poemas de adolescencia). Leer siempre ha sido para mí una necesidad (literatura y poesía), aunque con etapas de menos actividad debido al trabajo y otras ocupaciones. He trabajado en muchas cosas, aunque mi actividad más larga fue de Administrativa en una multinacional. Pero la que recuerdo con más cariño fue un año en una librería. Aprendí, descubrí y me enamoré por completo de la escritura en todos sus géneros. Mi primera colección de libros la hice con el dinero que me daba mi madre los domingos. Siempre hay un libro que estoy leyendo y una larga lista (cada vez más) de libros por leer.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas poéticas fueron las que incluía el libro de literatura en el cole. Ya entonces descubrí el placer al leer poesía. Sin lugar a dudas me gustaban muchos poetas (Lorca, Machado, Rosalía de Castro, Teresa de Jesús, Celaya, …), pero destacaba Miguel Hernández. Conecté con su poesía desde el primer momento, yo tenía entonces unos 13 o 14 años. Pero el libro que me marcó y por el que decidí que quería seguir escribiendo fue “Azul” de Rubén Darío. El autor que más me ha influido ha sido Joaquín Sabina. A día de hoy sigo pensando que es el poeta que más me emociona.

    No siempre hay luz

    Inseguridad fugaz, que llegas a veces,

    desordenas mi mundo de palabras

    y me haces nadar sin otros peces.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Difícil definirme…. sencilla, visceral, personal, muy de sentidos y sentimientos.

    ¿Cree que la poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí, sin lugar a dudas. Madurar es evolucionar y la vida es posiblemente la maestra que más enseña. Mi poesía actual, aunque le quede poso, no es la misma de hace 20 años. Creo que ni la de hace 10. Mi lenguaje poético se ha enriquecido a lo largo de la vida de leer, de sentir, de absorber todo lo que me emociona o eriza la piel, y eso se transmite en mi poesía. Es una escritura más madura y más segura. Aunque mi peor enemigo sigo siendo yo. Supongo que nunca estaré del todo satisfecha con lo que escribo.

     ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando comienzo a escribir un poema es casi como un impulso. De pronto me surge una palabra o una frase y ahí empiezo. Escribo un pequeño párrafo y leo comprobando que transmito y se entiende lo que quiero decir. Y continúo hasta que siento que ya no quiero decir más. Después releo un par de veces o tres, buscando posibles errores ortográficos y modificando alguna palabra que no sea la que buscaba. Pero tengo que reconocer que los toco poco. Lo que escribo es lo que en ese momento siento que quiero contar y procuro no cambiar mucho. Escribo todos los días, igual que leo todos los días. Esto creo que también me ayuda para escribir.

    Mariposa efímera

    Reivindico mi derecho

    a ser yo, para mí, por mí

    y dejar que el mundo siga viviendo

    como mariposa efímera.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Nunca he buscado ningún fin. Escribo por necesidad y por satisfacción. Si me reporta algo más, bienvenido sea. Pero mi finalidad principal es sólo escribir.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Pues no demasiado importante, no más que la lectura intima. Reconozco que soy más de leer para mí y conmigo. No la descarto y me gusta escuchar cuando alguien sabe leer bien (o cantar bien, que no quiero decir tener buena voz, cantar con sentimiento). Pero lo considero una forma más de transmitir poesía.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Que son la voz de los pequeños escritores. De los que no llegamos a los grandes medios. Para mí ha sido la forma de poder publicar un libro, ya que fue a través de mi blog, como la editorial que me ha publicado me descubrió y por lo que contactó conmigo. Literatura y poesía al alcance de todos y a disposición de todos. Muy a favor.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor/a que le haya gustado mucho?

    El poema de un autor desconocido (hasta ahora). Se ha hecho famoso por ganar un programa televisivo de talentos. Lo cual ya dice mucho, que alguien recitando poesía propia gane un concurso de ese tipo, ya es meritorio. Se llama César Brandon, “La relación de amor entre 0 y 1”.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Tengo empezados dos de poesía y una novela. «Sin Coraza» de Javier Hortal, un viaje a través del amor y el dolor de un padre que perdió a su hijo adolescente de cáncer. Muy emotivo el libro y el autor. Al cual tengo el inmenso placer de conocer personalmente. Poeta muy recomendable. «La esencia está en el aire» de nuestra querida compañera de poémame Rebeca Tejedor Díaz. Una maravilla de persona y de libro.

    Una novela que acabo de terminar  es «Las montañas azules» de Begoña Ruiz Hernández. En una época como ésta tan reivindicativa por los derechos de la mujer, este libro habla del papel de la mujer en el medio rural, en torno al año 1932 más o menos. Libro muy recomendable, la dedicatoria es “A mi madre, que no pudo estudiar por ser mujer”. Nos damos cuenta a donde hemos llegado, de dónde venimos y todo lo que aún nos queda por hacer. Y el que empezaré hoy es “La chica de la niebla” de Donato Carrisi.

    ¿Qué consejos le daría a un/a joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Ninguno. No me gusta nada dar consejos. La poesía es visceral. Hay que escribir si se siente y se quiere, sin esperar mucho más.

    (Silencio)

    Susurro

    incesante que

    lame despacio y

    eternamente la

    nuca fría,

    curvada del

    instante en que yo

    olvidé vivir.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad es que no sabría que decirte. Hay mucha gente escribiendo mucho, pero siempre oímos hablar de los mismos, y no siempre (para mi) son los mejores.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Ninguna en especial, creo que las preguntas hechas están bien. Gracias.

    Siembra poeta

    el terreno vacío

    con versos frescos.

    Gracias a usted. Pero antes de acabar vamos a escuchar a Hortensia recitando un nuevo poema, Rayito que ya no está.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.
  • 13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    13 preguntas y un poeta, Santiago Arroyo: «Tengo un único fin, erizar los sentidos»

    Hoy entrevistamos a Santiago Arroyo Dorado que acaba de publicar el poemario El Donante de Sentidos en ediciones Mouse. Poeta malagueño que trabaja de vigilante de seguridad en hospitales de Málaga y padre de dos hijos. Él mismo se define así:

    Solo necesito una ajada mochila, un lápiz roído por la constancia y un cuaderno con los renglones torcidos, porque hay demasiado mundo y poco cielo.

    Antes de entrar de lleno en la entrevista, le tengo que comentar que me ha sorprendido mucho que todos sus poemas acaben con ‘Amén’, ¿por qué?

    Es muy sencillo, mis poemas nacen de mis vísceras, como si fueran oraciones, una vez terminé uno de esa forma con un amén al final, lo he guardado como seña de identidad.

    Perfecto, pues hablando de señas de identidad, vamos a comenzar la entrevista. ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Pues verás, tengo 56 años, hijo de emigrantes andaluces, en la actualidad vivo en Málaga desde el año 1974. Aunque nacido en Vitoria, Álava, el 30 de noviembre de 1961, soy malagueño, porque los malagueños nacemos donde queremos. Hijo de emigrantes de una pedanía de la provincia de Córdoba, Albendín, llevo residiendo en Málaga desde 1974 tras vivir en diferentes ciudades en mi infancia: Vitoria, Reims (Francia) y Pamplona.

    Mi actividad literaria empezó muy tarde, en el año 2003. A raíz de la muerte inesperada de una amiga en accidente de moto escribí mi primer poema, muy básico. Después de aquel suceso, no podía dejar de escribir, de hecho llegué a pensar que todo era como resultado de algún tumor cerebral que me oprimía alguna parte del cerebro… ja ja ja es broma. Pero es cierto que estaba enormemente sorprendido, ya no decir mi entorno más próximo. Mi mujer me conoce desde 1986 y sabía que no había escrito nunca, hasta el punto que al principio pensó que hacía copio-pego de diferentes cosas navegando por Internet. Hasta que, en el aniversario de boda del 2004, estábamos cenando en un Mesón, llovía, frente a mi había una ventana de medio punto y empecé a mascullar letras. Al llegar a casa escribí todas aquellas sensaciones que me produjeron los elementos y ahí se convenció. He seguido escribiendo, muy espaciadamente, hasta que en noviembre del año pasado encontré Poémame y desde entonces es una eclosión de letras y evolución en mi forma de escribir que me han llevado a publicar mi primer libro “El Donante de Sentidos”

    Poeta vagabundo de versos,
    títere de silencios,
    en su soledad de musa
    anheló sanar su inspiración
    renegada de palabras y letras.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Mis primeras lecturas fueron Federico García Lorca, Miguel Hernández y sobre todo Gustavo Adolfo Bécquer.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Bufff quizás eso lo debería definir los lectores, pero si hay una palabra es intimista, una gran amiga me dijo una ocasión que escribo como si yo fuera la única persona que fuera a leerlo.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

    Sí claro que evoluciona y debe hacerlo si no quiere desaparecer como poeta. He evolucionado en mis figuras poéticas, básicamente, en transgredir ésas figuras con escritura un tanto abstracta en ocasiones.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Depende, en ocasiones liberado, otras agotado…. no sé depende de cómo o por qué haya escrito. No soy de corregir mucho, cuido que no se repitan palabras, expresiones, repaso las comas hecho que para mí son muy importantes porque creo que le dan fuerza a los poemas.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?
    Un único fin, transmitir, no dejar indiferente, erizar los sentidos.

    Vida que transita por una vía
    con estación en el olvido,
    vida escrita, sangrada,
    con renglones arrugados.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    No siempre el poeta es buen trovador de sus propias letras, pero sí es cierto que un buen poema bien expresado en voz alta es una pequeña obra de arte.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Pues que son una maravilla, poder hacer llegar a lugares y personas, que de otra forma sería impensable no solo hacerles llegar mis poemas, sino incluso conocerlos, hablar con personas de cualquier parte del mundo.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho?

    Como no podría ser de otra forma, de Poémame, tengo un elenco de poetas a los que soy afín, pero mi debilidad, mi espejo es Ze Pequeño, conocida en las redes como @pequenho_ze y el primer poema de mi admirada amiga que hizo que deseara quedarme a vivir entre sus versos es “En crujidos

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Releyendo “Los renglones torcidos de Dios” de Torcuato Luca de Tena.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que se olvide de encorsetar sus poemas, que los sangre, que crezcan manteniendo sus sentidos receptivos a toda forma de escritura.

    El amor perdurable
    es el no paladeado,
    sobrevive anudado al deseo,
    a la ausencia de recuerdos.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Un desastre y la poesía totalmente abandonada por parte de la industria.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Por qué escribo….

    Buscar el silencio
    en el ruido de tu ausencia,
    cerrar los ojos
    para mirarte en cada verso.

    Por último, y fuera del cuestionario, nos gustaría que se autograbase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el motivo para nuestro canal de Youtube.

    Voy a recitar Bandera blanca, un poema escrito a tres manos en Poémame con @pequenho_ze y @hotel_k:

    Bandera blanca

    Las riendas aprietan
    el polvo de los zapatos,
    el corazón emparedado
    en la última despedida,
    ha amordazado todos los ünguentos
    que tenía preparado,
    para la posible caída sin red
    desde este extraño trapecio.

    La importancia del camino
    ha cedido a las paredes,
    y todo son muros pesados que se ciernen
    a ambos lados
    de mi complementariedad.

    De latidos absortos,
    paralizados en laberintos,
    ladrillos de silencios con los que
    se alimentaron nuestros diques,
    sima de nuestro perdón bastardo,
    hoquedad de cielos y promesas.

    ¿Y ahora qué?,
    no se pueden levantar imperios
    cuando la fractura se ha extrapolado
    en un no volver.

    Me cosí ambas manos a la espalda
    para no desgarrar las distancias
    -cada vez más largas-
    con besos de aire,
    con una ineludible culpabilidad
    que se esconde tras una dignidad
    demasiado canalla para ser certera.

    Levantando estaciones
    donde esperarnos,
    sin renunciar al billete de vuelta
    a la casilla de salida.

    Será mejor hacer ovillos de silencio
    y tomar carreteras secundarias
    con los ojos vendados.

    Muerdo las penas para conservar
    el sabor de la última palabra,
    y me quedo a observar cómo arden
    las últimas fuerzas.

    Quemando mis naves
    como acto desesperado
    de habitar en tu isla,
    clavar mi bandera blanca,
    derribar despedidas,
    recolectando esperanza
    para plantarla en tu orilla.

    Amén

    Muchas gracias, Santiago. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    13 preguntas y una poeta, Ze Pequeño: «Cuando escribo, siento cierta sensación de liberación»

    Ze Pequeño, también conocida como Gemma Rabaneda Sureda, nacida una fría Nochebuena de hace algunos años en Barcelona, se considera aprendiz de poeta y confiesa no poder vivir sin literatura, aunque no se dedique profesionalmente a ello. Autora del poemario escrito en catalán ‘Poetitzant-te’ (Ed. Neopàtria).

    Este libro es una pequeña gran historia de amor. Una alma cautivada por unos ojos que un día pasaron frente a una puerta. En ese momento y a través de palabras y sonrisas todo se fue ligando hasta que los ojos se encontraron… y se desencontraron. Como la vida misma.

    La autora ha colaborado en dos antologías de poemas promovidas por la Associació de Relataires en Català y también en la exposición de poemas ilustrados para la Marató de TV3, la radiotelevisión catalana.

    Aquí podemos ver unas páginas de su poemario antes de entrar de lleno en la entrevista.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    No he estudiado nada relacionado con la literatura. No soy ninguna experta en eso. Mi actividad literaria es muy casera y simple. Me dedico básicamente a escribir por el puro placer de hacerlo desde muy joven. Alguna vez he participado en algún recital, y me muevo mucho por las redes y mi blog, donde comparto poemas, ya en castellano como en catalán.

    Hace cuatro años publiqué mi primer poemario Poetitzant-te (Neopàtria, 2014) y el segundo, esta vez en castellano, está en proceso ahora mismo.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    Me introduje en el mundo de la Poesía de la mano de Gustavo Adolfo Bécquer y Miquel Martí i Pol. A esos dos poetas les debo mi primer amor por los versos. Con ellos aprendí que hay una manera de sacar lo que me sobra y llenarme de lo que falta. Posteriormente, llegaron otras lecturas como Pedro Salinas, Ricard Creus, Jaime Sabines, Gil de Biedma, Ángel González o Adam Zagajewski, por nombrar a unos pocos.

    Creo que mis influencias más notables, salvando las distancias por supuesto, serían precisamente Bécquer y Martí i Pol (puesto que me calaron muy hondo) y creo que le debo mucho también a Sabines y Alejandra Pizarnik, una de mis autoras de cabecera.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Soy incapaz de definir mi propia poesía. Para mí es como un pequeño espejo en el que me veo por dentro a lo largo de los días vividos. Creo que siento en voz escrita. Y de ahí me sale la poesía.

    ¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Lo creo. De hecho, creo que todo, poco a poco, evoluciona y cambia. Leer a diferentes autores me ha ayudado mucho a ir aprendiendo y definiendo poco a poco un asomo de estilo poético; creo que leer ayuda mucho y enseña.

    M’adono de l’errada:
    he tornat a parar taula per dos.

    Por supuesto, el ir escribiendo constantemente hace que una cada vez se sienta más ligada a sus letras, y por ende, más exigente con las mismas. Creo que así como la vida avanza y cambia, la poesía (para mí estrechamente relacionada con las emociones y los sentimientos) cambia a su vez.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Cuando escribo algo y siento cierta sensación de liberación, entonces me digo que el poema ya ha dicho todo lo que tenía que decir, o ya he sacado lo que tenía que sacar. La verdad es que no suelo corregir mucho mis escritos. A lo sumo cambiar alguna palabra por otra por temas de cadencia o sonoridad, pero no suelo modificar.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    Si sirve para que las personas ahonden en sí mismas, se sientan identificadas, vean en palabras emociones que sienten y no sabían cómo explicar, ya es mucho para mí. No persigo grandes fines poéticos, básicamente, con conseguir que las almas se emocionen y sientan algo con lo que escribo me siento contenta.

    Se m’enganxa a la pell
    l’aire amarg d’aquest diumenge
    i no aconsegueixo asserenar
    aquesta eterna deferència.

    ¿Qué lugar ocupa, para una poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Si te soy sincera, he participado en un par de recitales, como decía al principio, pero he de admitir que me aterran. No me veo leyendo mis poemas ante la gente. Quizás con el tiempo me anime un poco más, pero así de entrada la verdad es que no me motivan mucho las lecturas en vivo, disfruto mucho más asistiendo a lecturas poéticas que no haciéndolas.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

    Creo que las redes e internet en general han ayudado mucho a difundir la poesía. A su vez, creo también que son un arma de doble filo. Es muy difícil definir qué es poesía y qué no, pero en Internet cualquier cosa se puede catalogar como ‘poesía’, quizás por desconocimiento del género.

    De todas formas, como he dicho, mi valoración es positiva en general. Ayuda a la difusión, a darse a conocer, a conocer autores nuevos e incluso a saber también si lo que una escribe vale la pena.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Ufff… qué difícil escoger uno… Me decanto por “Con ganas de llorar”, de Jaime Sabines, básicamente porque me siento muy identificada; especialmente con los últimos versos del poema, y lo hice un poco mío….

    Con ganas de llorar, casi llorando,
    traigo a mi juventud, sobre mis brazos,
    el paño de mi sangre en que reposa
    mi corazón esperanzado.

    Débil aquí, convaleciente, extraño,
    sordo a mi voz, marcado
    con un signo de espanto,
    llego a mi juventud como las hojas
    que el viento hace girar alrededor del árbol.

    Pocas palabras aprendí
    para decir el raro
    suceso de mi estrago:
    sombra y herida,
    lujuria, sed y llanto.

    Llego a mi juventud y me derramo
    de ella como un licor airado,
    como la sangre de un hermoso caballo
    como el agua en los muslos
    de una mujer de muslos apretados.

    Mi juventud no me sostiene, ni sé yo
    lo que digo y lo que callo.
    Estoy en mi ternura
    lo mismo que en el sueño están los párpados,
    y si camino voy como los ciegos
    aprendiéndole todo por sus pasos.

    Dejadme aquí. Me alegro. Espero algo.
    No necesito más que un alto
    sueño, y un incesante fracaso.

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Estoy leyendo los Diarios, de Alejandra Pizarnik, que creo que es un libro que siempre iré leyendo, junto con su poesía completa. Paralelamente estoy releyendo Narcissus and Golmund, de Hermann Hesse. Me gusta repetir los libros que me han dejado huella de algún modo, y hacía tiempo que este no lo cogía de nuevo. Normalmente suelo tener entre manos algún libro de poesía y alguna novela.

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Que leyera. Creo que leer poesía, desde los más clásicos hasta poesía contemporánea, es básico y muy bueno.

    Necessito tastar-te i descobrir
    que aquest miratge que amagues rere els llavis
    té un gust salat.

    Regust de mi que et vull regalar.

    Si obres els llavis
    i estens la mà,
    m’acabaràs trobant…

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    La verdad, con cierta desconfianza y con algo de miedo. La veo muy lejos y como algo que no domino. De todas formas, el tema editorial es algo que no me preocupa en exceso. Mi meta cuando escribo no es publicar. Si sale la opción y me gusta, lo haré (como fue el caso hace cuatro años, o lo es ahora con este segundo poemario), pero no es algo que me preocupe en exceso, por lo que he de admitir que no conozco tanto el sector como para poder opinar.

    ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    Todavía estoy sorprendida que me hayáis tenido en cuenta para responder estas preguntas…. ¡cómo para pensar en que quizás falta alguna! Por decir algo, quizás una pregunta podría ser si creo que con la poesía se puede cambiar el mundo. Y creo que no exactamente, pero sí se pueden agitar conciencias y corazones, y eso sí puede llegar a cambiar el mundo. Ya lo decía Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro.

    Por último y fuera del cuestionario nos gustaría que se grabase recitando un poema que usted haya escrito y sea especial por algún motivo y nos explicase el por qué para nuestro canal de Youtube. Gracias

    Como he comentado, las lecturas en vivo no son mi fuerte… por eso, con vuestro permiso, por ahora no veo grabándome recitando un poema. Mira, incluso dejo la puerta abierta, por si algún rapsoda se anima a recitar alguno. Para mí sería un placer.

    I al final…

    Fidels desitjos
    busquen perviure
    en una memòria aterrida.

    Que gran la nit, que fosca,
    que callada.

    Shhhhhhhhhh…
    en el mar de les imatges,
    per sempre més,
    un somni descansa.

    De todas maneras, hemos conseguido una grabación de un poema de Ze Pequeño hecha por Joan Femenia y que podemos oír aquí.

    Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.

  • 13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    13 preguntas y un poeta, Ferran Fernández: «Escribo por necesidad»

    Ferran Fernández (Barcelona, 1956) se gana la vida como profesor de Periodismo en la Universidad de Málaga y como corrector y diseñador gráfico para varias editoriales. Desde 2009 lo hace con la suya, Luces de Gálibo.

    Ha publicado diversos libros de poesía: Lógica sentimental (Barcelona, 1997), Sufrir en público (Barcelona, 2007), Xeografía nocturna (Ribeira, A Coruña, 2007), Peligro de vida, 99 haikus (Málaga, 2008) y Guía del odio (La Isla de Siltolá, Sevilla, 2011 / Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2017). Asimismo, ha ejercido de editor literario en Puta poesía (Girona, 2010), aparecido en Luces de Gálibo, Bolero mix (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2013) y Manual del taxidermista (Luces de Gálibo, Girona/Málaga, 2015). Paralelamente a la poesía textual, cultiva la poesía visual y la ciberpoesía, de las que ha realizado un buen número de exposiciones y proyecciones.

    Antes de pasar a la entrevista vamos a ver algunos de sus poemas visuales.

    ¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

    Nací en Barcelona, hace 61 años, de padres inmigrantes murcianos, que regresaron al sur cuando yo aún no había cumplido cuatro años. Al cabo de una década, la familia volvió a Barcelona. Desde hace casi 20 años, vivo en Málaga. En los últimos 25 años he trabajado como profesor universitario  (Periodismo) y llevo casi el mismo tiempo inmerso en distintos ámbitos del mundo del libro: diseño, corrección, edición… En 2009, fundé mi propia editorial, Luces de Gálibo. Empecé a escribir poemas a los 14 años y desde entonces, con algunos paréntesis, no he dejado de escribir. Publiqué mi primer libro bastante tarde (Lógica sentimental, 1997, El Bardo). Desde entonces, han visto la luz seis más. No quiero olvidarme de un factor importante en mi vida, el compromiso político y social. Aunque en los últimos tiempos mi militancia es bastante más tranquila, durante mucho tiempo fui lo que Lenin llamaba un «revolucionario profesional».

    contra el amor
    lucho desalmado

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

    El primer libro de poesía que compré fue Los versos del capitán, de Pablo Neruda, de la mítica colección Losada, editada en Argentina. De esa misma colección compré otros libros de Neruda y de los autores del 27, también los novísimos que publicada El Bardo y los libros de Visor, editados entonces por Alberto Corazón… Quien más me gustaba entonces era Gil de Biedma. Mucho más tarde, cuando leí al argentino Roberto Juarroz, me quedé enganchado. Lo releo constantemente. Con el austriaco Erich Fried me pasa algo parecido. César Vallejo completa el podio.

    ¿Cómo definiría a su poesía?

    Mi poesía es bastante conceptual, irónica, concisa, epigramática muchas veces.

    en la pared blanca
    pinto consignas contra el amor
    pero solo tengo pintura blanca

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Cree que el poeta evoluciona en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años? 

    Es  evidente que todo creador o creadora evoluciona, aunque no siempre a mejor… Yo, en lo formal, he ido acentuando las características que señalaba antes, y los asuntos de los poemas los abordo de una manera menos egocéntrica (aunque el yo parezca el protagonista) y más filosófica.

    ¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

    Los poemas, salvo muy raras excepciones, quedan listos en un solo acto. Y es un acto de liberación.

    ¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

    No me planteo ningún fin. Escribo por necesidad.

    estas manos
    que han de ser ceniza
    ahora solo están
    para encender tu piel

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    ¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

    Me gusta leer en público y suelo hacerlo con cierta asiduidad. No suelo negarme cuando me invitan. Asisto también a muchas lecturas poéticas y disfruto mucho cuando descubro a algún/a poeta bueno/a. Ocurre de vez en cuando.

    ¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs, etc.?

    Me parece estupendo que se multipliquen las formas de difusión de la poesía, aunque yo tengo un compromiso personal con el papel.

    ¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

    Aparte de los poetas ya citados, os recomiendo fervientemente que leáis a Isabel Bono y a José María Cumbreño, que tienen la ventaja de que están muy vivos y creativos…

    ¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

    Aparte de las relecturas constantes de las que hablaba antes, estoy con el Cuaderno de la cárcel de Ho Chi Minh (el líder revolucionario vietnamita), un libro que quiero publicar en Luces de Gálibo, y una antología del ruso Aleksandr Blok que compré recientemente en una librería de viejo de Barcelona, y de quien no había leído más que algún que otro poema en antologías de la poesía rusa…

    ¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

    Quien quiera escribir poesía debe sentir la necesidad vital de hacerlo. Esa es la primera condición. Y leer mucho, no solo poesía. Y ser muy exigente y sincero/a consigo mismo/a.

    ¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

    Yo no llamaría industria editorial a la edición de poesía. Hay muchas pequeñas editoriales que hacen pequeñas tiradas… Salvo raras excepciones, la vida de estas editoriales es efímera. Pero mi visión es muy parcial y limitada. Yo edito con desánimo de lucro.

     ¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

    No me ha preguntado qué espero de la poesía. La respuesta sería…

    Gracias por la entrevista, pero antes de acabar vamos a leer un último poema del libro que hemos estado leyendo mientras le entrevistábamos y a escuchar de su propia voz un poema que nos ha recitado.

    como un exorcismo
    para sacarte de mí
    escribí un poema

    cada noche lo leo
    y lo releo
    antes de dormirme

    algo es algo

    he conseguido reducirte
    a un puñado de versos

    – Bolero Mix, ed. Luces de Gálibo, Málaga 2013.

    Amigos, amigas, esperamos que, una vez más,  hayáis disfrutado la entrevista y gracias por haber llegado hasta aquí.