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Felipe Sérvulo, (nacido en Jaén), residente en Castelldefels (Barcelona). Licenciado en Historia por la Universidad de Barcelona. Vocal de la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña. Vocal del colectivo de escritores El Laberinto de Ariadna y editor del pliego de poesía del mismo nombre. Cofundador de los grupos y revistas de literatura Alcudia, Gavina y Alga. Colabora en medios radiofónicos y escritos como comentarista cultural y ha publicado en revistas especializadas de literatura de América y España.

Mantiene en la blogosfera varias publicaciones de historia, arte y literatura. Ha obtenido y ha sido finalista de varios premios de ámbito nacional. Recientemente ha sido incluido en «ANTOLOGÍA ACTUAL DE POESÍA ESPAÑOLA. La escritura plural. 33 poetas entre la dispersión y la continuidad de una cultura». Fulgencio Martínez y Luis Alberto de Cuenca. ARS POETICA, Oviedo 2019.


Bibliografía
Hasta el límite de las violetas. La Mano en el Cajón. Barcelona, 1995. 
Las noches del sur. Colección Poetas. Jaén, 1996. 
Casi la misma luz. Tágilis Ediciones. Almería, 1999. 
Cartografía de la materia. Diputación Provincial de Jaén, 2005. 
La niña de la colina. in-VERSO, Ediciones de poesía. Barcelona, 2012. 
Ahora que amaneces. Playa de Ákaba. Getafe, 2013. 
Las dunas de Tottori. Poetikas. Barcelona, 2015
El último vagón. Playa de Ákaba, 2016
Sit tibi terra levis. El Bardo (Los Libros de la Frontera). Alhaurín El Grande (Málaga), 2017 Pronto el viento de bolina o crónica de un amor a destiempo. Independently published. USA, 2019 INVENTARIO de poesía. Independently published. USA, 2019

Antes de empezar con la entrevista vamos a escuchar el poema «Sit tibi terra levis» recitado por el propio Felipe Sérvulo.

¿Podría usted contarnos un poco de su vida y actividad literaria?

Intento escribir poesía, al intentarlo siempre me queda la duda de si lo he conseguido, ya que “la poesía, como el amor, sucede. Lo que si es evidente que ella te busca y que es inútil que salgas a buscarla.

¿Cuáles fueron sus primeras lecturas poéticas y qué autores le influyeron?

Como muchos niños de mi generación, descubrí a Rabindranath Tagore. Más tarde vendría Juan Ramón Jiménez y los poetas de la Generación del 27 que, paradójicamente, me introdujeron en los clásicos. ¿Influencias de uno solo? Desde luego que no. Tal vez tengo ecos de tantos que no sabría decir.

¿Cómo definiría a su poesía?

Hacer yo mismo una definición de mi poesía me parece un trabajo ingente del que soy  incapaz de hacer. Intento usar palabras sencillas y procuro usar imágenes que sorprendan. Tienes que jugar con la complicidad del lector y procurar emplear bien los silencios. Sugerir, más que explicar. A mi entender, todo poema tiene que ser una pequeña historia con la estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace. Sin importar la extensión del mismo.

¿Cree que el poeta “evoluciona” en su escritura? ¿Cómo ha cambiado su lenguaje poético a lo largo de los años?

En mi caso sí que he evolucionado en el tiempo. Recuerdo que de joven me gustaba más las palabras raras, poco usadas. Esas palabras se pueden usar si lo requiere la composición pero nunca puede pivotar el poema en ellas.

¿Cómo siente que un poema está terminado y cómo lo corrige?

Eso es algo mágico. Pones una palabra y ella te dice “fin”. Si intentas seguir igual estropeas todo el poema. Yo corrijo mucho, miro, sobre todo, las asonancias. Que tenga ritmo es esencial y una vez corregido varias veces, hay que guardarlo meses. Se vuelve a mirar y se vuelve a corregir.

¿Cuál es el fin que le gustaría lograr con su poética?

Me gustaría que al menos dijeran que soy un poeta honrado, o sea: que lo que he escrito lo he sentido.

¿Qué lugar ocupa, para un poeta como usted, las lecturas en vivo?

En general me suelen decepcionar, aunque hay lugares, algunos, en los que la emoción se desborda.

¿Qué opina de las nuevas formas de difusión de la palabra, ya sea en páginas de Internet, foros literarios cibernéticos, revistas virtuales, blogs etc?

Bienvenidos sean todos si sirven para aumentar el interés por la poesía.

¿Podría recomendarnos un poema de otro autor que le haya gustado mucho? 

Quisiera estar solo en el sur, de Luis Cernuda.

“Quizá mis lentos ojos no verán más el sur / de ligeros paisajes dormidos en el aire / con cuerpos a la sombra de ramas como flores / o huyendo en un galope de caballos / furiosos”. (Fragmento)

¿Qué libro está leyendo en la actualidad?

“Mil grullas”, de Yasunari Kawabata.

¿Qué consejos le daría a un joven escritor/escritora que se inicia en este camino de la poesía?

Que lea mucho y que no tenga prisa en publicar.

¿Cómo ve usted actualmente la industria editorial?

En una encrucijada donde le acecha en cada esquina muchos y poderosos enemigos: Internet, Amazon, el poco interés que tiene la sociedad por la lectura…

¿Cuál es la pregunta que le gustaría que le hubiera hecho y no se la he hecho?

Tal vez mis proyectos futuros. Me contesto a mi mismo: tengo ultimado un poemario con reminiscencias de Japón, donde tengo parte de mi familia y un libro de microrrelatos. Están en la época del “reposo” y mi idea es editarlos para Sant Jordi de 2020. Para ambos ya tengo editorial apalabrada.

Antes de acabar, vamos a escuchar a Felipe Sérvulo recitar su poema «El último vagón«.

Muchas gracias Felipe por la entrevista. Y a vosotros, lectores, esperamos que hayáis disfrutado y gracias por haber llegado hasta aquí.


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