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Hoy entrevisto a María José Viz Blanco, licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Santiago de Compostela, bibliotecaria de profesión y poeta. Desarrolla su labor en la sección de Literatura Infantil y Juvenil de la citada biblioteca, la más grande de A Coruña. María José forma parte también de nuestra comunidad poética, Poémame, donde la conocí.

¿Cómo decidiste hacerte bibliotecaria? ¿acaso eres una romántica sin esperanza como el protagonista de Farenheit 451? Háblanos un poco de ti.

Que yo sea bibliotecaria ha sido fruto de la casualidad y, pienso ahora, también del destino. Entré a trabajar en la Biblioteca Pública de Ourense, hace casi veinticinco años, como auxiliar administrativa en funciones de auxiliar bibliotecaria. Era un tiempo en el que no existía, todavía, la categoría de auxiliar de archivos y bibliotecas en Galicia. Pasados siete años, se crearon plazas por oposición, me presenté y me convertí, de ese modo, en bibliotecaria por derecho. Cuando era muy pequeña soñaba con trabajar en una librería. Y, en esencia, somos muy parecidos los bibliotecarios y los libreros. Con lo cual, se puede decir que he cumplido mi sueño.

Cuéntanos brevemente la historia de la biblioteca donde trabajas, ¿qué tiene de especial?

Cuando aprobé las oposiciones, elegí como destino A Coruña. En concreto, la Biblioteca da Coruña Miguel González Garcés. Es la más grande de la ciudad (existe, también, una buena red de bibliotecas municipales, por un lado, y, por otro, una biblioteca dependiente de la Diputación de A Coruña. Además hay que tener en cuenta a las bibliotecas especializadas, de la Universidad, escolares, etc.). Mi biblioteca corresponde a las llamadas antiguamente, “Públicas del Estado”. Desde hace unos años, dependemos totalmente de la Xunta de Galicia. Somos depositarios de todo lo publicado por el Depósito Legal de la provincia. Y pertenecemos a la Rede de Bibliotecas Públicas de Galicia.

¿En qué sección de la misma trabajas?

He pasado por todas las secciones de la Biblioteca, en todos estos años de servicio, pero llevo ya unos cuantos dedicándome a la Sala Infantil-Juvenil, principalmente. Lo cual no significa que, en momentos de escasez de personal, no tenga que suplir a compañeros en otras Salas.

¿Cuántos títulos tenéis aproximadamente?

De los más de 250.000 documentos (entre libros, material audiovisual,
revistas…) que contiene toda la Biblioteca, el fondo de la Sala Infantil-Juvenil supera los 42000, localizados tanto en la propia Sala como en su Depósito.

¿Cómo es el cliente tipo de la biblioteca? ¿Cuál es el género que más se lee?

En mi Sala, como es lógico, los usuarios suelen ser niños y niñas, sus padres y abuelos y los docentes especialistas. En la biblioteca, en general, los usuarios son muy variados. Al tratarse de una biblioteca pública, las personas que se acercan son de edades y profesiones muy diversas. En cuanto al género más leído en la Infantil son más solicitados los cuentos y cómics, por encima de la poesía y el teatro. Si nos referimos a los adultos, basándome en mi experiencia con el préstamo y devolución de fondos generales, el interés sigue estando centrado en la novela y en los ensayos que, muchas veces, necesitan nuestros usuarios para su formación o intereses concretos. Dicho sea de paso, el préstamo de audiovisuales (en especial, las series más populares) es cada vez más frecuente, incluso entre el público infantil que muchas veces prefiere, por ejemplo, ver las películas de Harry Potter a leer sus libros… (Lo cual me parece, cuando menos, preocupante).

¿Escribes? ¿Qué género literario? ¿Tienes algún libro publicado?

En 2015 se me despertó un interés creciente por la escritura. Tanto es así que, en menos de cuatro años, he publicado cuatro obras: dos son del género de la Microliteratura (Creaciones mínimas e Instantes hallados) y las dos últimas, dos poemarios completos (Los abrazos líquidos y Mar de chuvia seca, que es mi primer libro en edición bilingüe gallego-castellano y que estoy presentando, actualmente, en mi tierra).

Dime tres requisitos imprescindibles para ser bibliotecario/a.

Lo primero es ser empático, lo cual debe ir asociado, a mi modo de ver, a una formación continua y a que siempre exista motivación, pues esta es el motor que permite ser más eficaces y disfrutar, a un tiempo, de nuestro trabajo.

¿Cómo haces para recomendar libros? ¿tus gustos? ¿la vestimenta de quien te pregunta?…

No me gusta nada recomendar lecturas, ni a los usuarios adultos ni a los niños. Pero cuando me “presionan” algunos padres para que ayude a su hijo o hija a enamorarse de la lectura, suelo dirigirlos a las colecciones más populares, del tipo “El diario de Greg” o la serie de “Tom Gates”, si son mayorcitos. A los más pequeños les busco esos maravillosos álbumes, con mucha ilustración, que invitan a ser admirados. Luego ya irán, poco a poco, leyendo libros con más texto que imagen. Por destacar una editorial de cuentos infantiles, para los más pequeños, en la que la ilustración es la protagonista, señalaría a Kalandraka, que es de Pontevedra, pero que se distribuye por toda España, tanto con oferta en gallego como en castellano.

¿Tienes alguna receta para incentivar la lectura entre los niños y jóvenes que os visitan? ¿realizáis algún evento o actividad de animación lectora?

En nuestra Sala Infantil-Juvenil se realizan actividades de animación lectora, a través de dos vías principales: por un lado, se reciben visitas frecuentes de alumnos de colegios de la ciudad, a los que se les guía por la biblioteca y por sus fondos. Por otra parte, todos los sábados por la mañana, excepto el mes de agosto, tenemos cuentacuentos, talleres y similares, que convocan a numerosos usuarios.

¿Crees que los libros digitales están cambiando el mercado?

Cada vez tienen más adeptos, es algo incuestionable, pero yo pienso que no van a desbancar al libro impreso. Aquí, en Galicia, tenemos una plataforma de préstamo del libro electrónico, llamada GALICIALE, que está funcionando muy bien. El único requisito imprescindible es pertenecer a alguna de las bibliotecas de nuestra Red. Muchas de las últimas novedades editoriales se pueden descargar de dicha página, de una manera muy fácil y cómoda.

¿Cuál es el rasgo diferencial de una biblioteca pequeña o de pueblo con respecto a la de una ciudad?

Las bibliotecas de pueblo concentran todas las secciones en un único espacio, con todos los inconvenientes y ventajas que eso conlleva. Desde luego, uno de sus valores es el trato humano cercano que, en una biblioteca grande como la mía se pierde, en cierto modo. El saber qué le gusta a un usuario, el recomendarle las lecturas que más le puedan gustar, es habitual en las bibliotecas de los pueblos. No quiero decir con esto que en las bibliotecas de la ciudad no haya usuarios fieles, que conocemos de siempre, pero la gran cantidad de usuarios que debemos atender, en poco tiempo, nos fuerza a los bibliotecarios a tratar de agilizar nuestra gestión, sin detenernos mucho con cada persona, lamentablemente.

¿Cuál ha sido tu momento más dulce o la anécdota más divertida que has vivido como bibliotecario/a?

Yo he tenido muchos momentos muy agradables, casi siempre basados en el agradecimiento de mis usuarios. Alguna mamá me ha dicho que yo nunca la dejo marchar sin intentar encontrarle, por todos los medios que se me ocurren, lo que me pide y, para mí, es muy satisfactorio que se reconozca mi esfuerzo. Una de las últimas anécdotas: una niña se disgustó porque yo no iba a estar por la mañana para cuando ella viniese con su colegio a visitarnos. Decía que, si yo no estaba, no venía, jajaja. Hace unos años escribí una Carta al Director, publicada en periódicos como El País, a la que titulé “Labor bibliotecaria”. Por cierto, fue también “Carta de la
Semana” en XLSEMANAL. En ella decía, entre otras cosas, que recibir un simple “gracias”, por parte del usuario satisfecho, da valor a mi trabajo y al del resto del personal de la biblioteca. Y sigo pensando lo mismo.

¿Qué es lo que menos te gusta de un/a cliente y de tu profesión?

No me gustan las personas que, aprovechándose de mi buena predisposición para el trabajo, “abusan” y exigen lo que no deben. Y no soporto la falta de motivación de algunos compañeros, pues generan descontento en los usuarios y en el resto del personal.

Para terminar me gustaría que nos recomendases los tres libros que más te han apasionado y el que nunca volverías a leer.

Ya he dicho que no me gusta recomendar, pues cada persona debe descubrir sus propias lecturas favoritas. Yo siempre he sido una gran lectora de literatura española, influida por mis estudios, con preferencia por la literatura breve y la poesía. De las tres propuestas que me han venido a la mente, dos son de autores españoles. La excepción es un libro hermoso de un autor japonés.
“Lo bello y lo triste” de Yasunari Kawabata.
“Poeta en Nueva York” de Federico García Lorca.
“Réquiem por un campesino español” de Ramón J. Sender.
Con respecto a libros que no volvería a leer, tengo que decir que, salvo de El Quijote, que lo he leído cinco veces, no suelo repetir la lectura de libros. Pienso que hay tanta producción literaria que es mejor ampliar el abanico, descubrir a nuevos autores y obras. Además, yo tengo una norma propia: si un libro no me atrae desde las primeras páginas, no sigo leyendo, pues creo que, si lo hiciese, perdería la oportunidad de descubrir otras obras interesantes que me están aguardando. Quisiera terminar agradeciendo a María Prieto y a Poémame el haberme invitado a responder a este cuestionario. Las bibliotecas son un derecho y un privilegio. Se deberían potenciar y apoyar más, pues la cultura nos hace ser mejores personas. Gracias.

Muchas gracias a ti, María José, por acceder a esta interesante entrevista.


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